Un cadáver fumando en la playa

Por Álvaro Quintana

En la playa por las mañanas hay arena fría y, en ocasiones, un hombre muerto. El 1 de noviembre de 1948 un tipo de cuarentaitantos bien llevados, vestido con elegancia y calzando unos zapatos impecables apareció recostado contra el muro de la playa de Somerton, en Australia. Varios testigos lo habían visto la tarde anterior en esa postura, con la mano suelta como sujetando un cigarro, tal vez en una borrachera suave y triste que despedía sin énfasis la primavera que, en aquella parte del mundo, terminaba ese día, a despecho del qué dirán. La policía recogió el cuerpo y se aseguró de que era un cadáver, única certeza en una investigación que se prolongaría durante décadas.

Hallar la causa de la muerte fue tarea más compleja, lindando con la quiniela hasta el punto de que solo pudieron ofrecerse hipótesis. El cadáver estaba en forma (cuando todavía fumaba); ante la falta de fallos físicos, se barajó la posibilidad de un veneno potentísimo e indetectable como alguno de los que eran mencionados en la literatura especializada. El escrutinio de sus pertenencias fue poco revelador: la ropa no era común en Australia, menos aun en la posguerra en que todo producto estaba sujeto a racionamiento. Las pesquisas para localizar de dónde provenía su vestuario se alejaron del país paulatinamente. La corbata tenía una clase de rayado habitual en EEUU, mientras que los billetes de tren en sus bolsillos llevaron a la policía a la estación de Adelaida, donde se descubrió en las consignas una maleta perteneciente al hombre de Somerton. Entre la ropa encontrada había unos pantalones que parecían de fabricación australiana, aunque no hubo forma de determinar la tienda donde habían sido confeccionados. Unas marcas en los bolsillos, culpa de la lavandería, llevaron las suposiciones acerca de su origen hasta Gran Bretaña.

Había además varias inscripciones en la ropa: «Kean», «Keane» y «T Keane». ¿Era alguna de ellas el nombre del finado? Los enormes desplazamientos humanos acabada la II Guerra Mundial habían hecho recalar a un gran número de extranjeros en Australia, hombres a quienes los funcionarios de inmigración habían dado un documento de identidad basándose en una transcripción aproximada (muy muy aproximada) del nombre en una lengua exótica que escuchaban. Alguien aventuró que el desconocido de la playa podía ser un egipcio llegado a Australia tras las vicisitudes de la guerra. Además, era época de espías.

¿Quién era ese fulano que, sin señas de identidad, había ido a morir a la playa de Somerton por una causa imposible de esclarecer, sin testigos de su paso por el país y vestido con ropa que se presumía extranjera? La policía lanzó la imagen del cadáver a la prensa a la espera de un reconocimiento o, al menos, alguna señal que ayudase a desvelar su identidad. Y, en efecto, llegaron numerosísimos reconocimientos, pero ninguno acertado. Todo el mundo superponía sus propios recuerdos a la imagen del hombre de Somerton, guiando a la policía a rastros tan prometedores como, invariablemente, sin salida. El caso ya era célebre en Australia y aledaños, hasta el extremo de que un convicto del penal de Wanganui, en Nueva Zelanda, llamó la atención de la policía y, sobre todo, de la prensa, con una alucinante historia acerca de un desertor de la marina estadounidense de nombre Titus Kean, quien había predicho su propia muerte… el 1 de diciembre de 1948. La investigación concluyó que el preso era un mañoso embustero que había tejido su historia con retazos de todo lo leído en los periódicos.

Otra parte del misterio permanecía tan opaca como sugerente. En los pantalones del desconocido se encontró un bolsillo secreto en el que había enrollado, a modo de canutillo, un trozo de papel en el que se leían estas palabras: «Tamám Shud». La investigación rastreó su origen: pertenecían a un clásico de las letras persas, las Robaiyyat de Omar Jayyam, un conjunto de cuartetas del s. XII en las que una voz desengañada y burlona entonaba un sombrío carpe diem.

De cuantos recorrieron este largo camino
¿alguno regresó y desveló el secreto?
Ojo, pues, no te quedes en esta encrucijada
con ganas de hacer algo, porque no has de volver.

La traducción de «Tamám Shud» parecía una leyenda que sellaba el encuentro del hombre de Somerton: el final o acabado. Las Robaiyyat disfrutaron en Australia de una longeva fortuna editorial en la primera mitad del s. XX, a pesar de lo cual fue imposible dar con una edición que casara con las características del papel hallado en la ropa del cadáver. Las pistas apuntaban al mismo tiempo a una suposición, a su contraria y a todas las demás. Ya entonces no era descabellado pensar que el hombre de la playa había dibujado en filigrana una vistosa manera de suicidarse. A pesar de los esfuerzos para su conservación, el cadáver se descomponía sin remedio, por lo que la policía organizó un funeral discreto para evitar la presencia de curiosos (todo ese rincón del planeta por entonces, y sumando).

De improviso, una línea de investigación surgió con fuerza. Un paisano se presentó en comisaría afirmando que, por las fechas en las que se encontró al desconocido muerto en la playa, alguien había arrojado en su coche un ejemplar de las Robaiyyat en el que faltaba una página. En el libro había un número de teléfono y unas líneas con letras sin sentido aparente. Los descifradores de códigos, aficionados y profesionales (la policía contactó con expertos de la marina), se pusieron a trabajar a todo trapo, con nulos resultados. El número de teléfono, en cambio, condujo a una enfermera de la localidad quien, antes de la guerra, había regalado una copia de las Robaiyyat a un soldado: Alfred Boxall. Las pesquisas se redoblaron con el convencimiento de que al fin se tocaba con la mano la identidad del desconocido de la playa de Somerton y, en efecto, tuvieron éxito, tal vez demasiado: Boxall estaba vivo y conservaba el libro que le había regalado la enfermera. No le faltaba ninguna página.

Tantos años más tarde, el caso sigue sin resolverse y está presente en la cultura australiana, por no hablar de los aficionados a la especulación más o menos disparatada. No pocos lamentan la carencia de profundidad en el interrogatorio de la enfermera, cuyos vecinos declararon que habían visto a un tipo rondando su casa en fechas que podrían ser las de esa primavera terminal en la que el desconocido fue a morir a la playa de Somerton. ¿Tal vez fue a visitar a su antigua amante con las Robaiyyat bajo el brazo y, al no encontrarla en casa, arrojó el libro en un coche y se dirigió agonizante hacia el mar? Todas las hipótesis adolecen de escasez de hechos, sustentadas principalmente por la dulce vibración de las coincidencias. Así, un investigador ha dado con otro caso en el que un muerto apareció con un ejemplar de los poemas persas tras la guerra, pero, de nuevo, ha sido imposible dar con una copia similar del libro. Y, aun peor, la edición del finado era una 7ª y se ha establecido que esa editorial solo tiró… cinco ediciones. Otro apasionado del caso cree haber descubierto a los hijos del hombre de Somerton y la enfermera, y persigue con tenacidad la manera de exhumar el cuerpo para realizar un análisis de ADN. Este tipo ha llevado su implicación hasta el punto de que se casó con la supuesta hija del desconocido.

Libros que no existen, muertos sin identidad, fabulación colectiva, códigos de espionaje, tiempos de guerra. Todo ello se conjuró para entrar muerto en el verano en lugar de acabarlo así, como es costumbre.

100 comentarios en “Un cadáver fumando en la playa

  1. Buenos días.
    Ayer noche vimos una película, que me parece recomendable. Es una simple historia, pero con tintes de pesadilla.
    Como dirían aquí, a un “Mr. Toutlemonde” (un hombre cualquiera, anónimo, discreto) de repente en el metro, todo el mundo se fija en él. Todos le piden autógrafos y quieren fotos con él. Todos le graban vídeos que cuelgan de inmediato en la red.
    Los periodistas comienzan a perseguirle, y una televisón se ofrece a “ayudarle”.
    Le ofrecen todos las “ventajas” de ser famoso. Pero él lo rechaza, él quiere ser anónimo.
    Es una película muy buena, o a mí me lo pareció.
    Se titula SUPERSTAR L´HOMME QUI NE VOULAIT PAS ETRE CELEBRE. (la historia de Martin Kavinsky).
    Lo traigo aquí, porque me recordó, en sentido inverso, el artículo que colgó ayer Alvaro del escritor que quería desaparecer para ser encontrado.
    Luego podré leer la entrada Alvaro.

  2. Me ha recordado a la búsqueda del cuerpo de Crisanto López, el maderero desaparecido de Crédito. De vez en cuando vuelve a salir en prensa y ya van siete u ocho años.

  3. Muy buena la historieta, don Álvaro. En Australia siempre pasan cosas raras, como los sucesos de Hanging Rock, de los que han hecho una serie nueva que no sé si ya se ha estrenado.

    Gómez, claro que Wayne o Fonda o todos los que nombra eran estrellas, pero el peso y poder que tenían Davis o Crawford no lo tiene ni de lejos prácticamente ninguna mujer en la actualidad, quizá durante un tiempo Jolie o ahora ya anciana, la cacatúa Streep.

    S., no he visto la peli de Portman ni creo que la vea hasta que la pongan en la tele, tampoco paso mucho rato viendo fotos de soldadas, lo que tengo claro es que las productoras están como locas buscando argumentos con chicas. No digo que Alex Garland -que no sé quién es- haya cambiado su argumento, digo que fue con él a la productora y le dijeron que sí al instante.

    Perroantonio, ¿qué le parecieron los haiku de «Isla de Perros»?

  4. Josénez, estoy de acuerdo en que el poder que tenían estas estrellas no lo tienen ni de lejos las actrices de hoy. Pero cuestioné su afirmación de que ellas dominaban el cotarro en el viejo Hollywood del sistema de estudios y los cinco grandes. Pasando de puntillas sobre el lado sórdido del viejo Hollywood –tan de moda en nuestros días–, no las imagino dominando nada cuando trataban con tiburones como Louis B. Meyer, Zukor, David O. Selznick, los hermanos Warner, Zanuc o el propio Howard Hughes. Tampoco, bien es cierto, imagino a las estrellas masculinas de entonces imponiendo demasiadas condiciones.

  5. Buenos días a todos.
    Decir que me ha encantado la entrada de Álvaroquinn, que en cuanto tenga otro rato largo, aunque Alvaroquinn lo cuente muy bien, y bastante mejor resumido, me iré al enlace que ha puesto al final de su texto, que lo vuelve a contar todo, pero peor resumido , en mi opinión, en inglés , aunque, eso sí, con fotografías .

    Y que la historia me ha recordado bastante a una película de mis tiempos jóvenes “El Hombre que Nunca Existió”, en la que trabajaba Stephen Boyd, y que contaba la aparición de un cadaver, en Gibraltar,( creo ), durante la GM II, y que llevaba claves falsas sobre su identidad, y sobre los planes aliados para un desembarco en un lugar y fecha próximos,( creo que en el paso de Calais , o así ),pero distintos a los del desembarco en Normandía.
    Solo que aquello era una película ( por lo visto basada en hechos reales ), de espionaje y guerra, mientras que esto ocurre ya en tiempo de paz.

    Pues, ya digo, estupendo.
    Muchas gracias por el disfrute.

  6. Josénez viernes, 04/05/2018 a las 08:29
    Perroantonio, ¿qué le parecieron los haiku de «Isla de Perros»?

    Aún no la he visto. Estamos detrás de la película desde que se estrenó, pero la cruda realidad se nos interpone. A ver si lo logramos este fin de semana. Espero que sean mejores que los de Takeshi Kumato.

  7. Qué buena es la historia que trae, Alvaro.
    Eso de invertir una vida tratando de encontrar una explicación a un hecho, me parece una curiosidad malsana.
    Entiendo el tenerla archivada en la memoria y que resurja con algo que la destaque, pero perseguirla a conciencia…
    Los humanos somos gentes muy raras la verdad.
    La medicina forense de la época en Australia no daría para más.
    Al final todos morimos porque el corazón se para. O lo paramos con algo.

  8. La Comisión Europea publicó ayer el documento «Spring 2018 Economic Forecast», en el que analiza los datos de 2017 y avanza los pronósticos para 2018 y 2019 de los 28 Estados miembro de la UE. El análisis correspondiente a España ocupa la friolera de dos folios tamaño A4.

    Hasta aquí, todo bien. Aburridísimo, pero bien. ¿Pues no van los periodistas, que son unos cachondos (como los programadores), y se salen por la tangente? Noticia de El País: «Bruselas critica la subida de las pensiones que impulsa Rajoy»; noticia de El Correo: «La UE no cuestiona la subida de pensiones». Ambas, noticias de portada. La delgada línea roja entre el panfleto y el folleto.

  9. Quinn, he llegado al final creyendo que era una fabulación tuya.

    Josénez, no me cabe duda. En este caso incluso fue más sencillo: Scott Rudin, uno de los dos productores, llevó la novela al director Alex Garland y que la leyera.

  10. Como detalle curioso y revelador de lo antedicho traigo algunos párrafos de esta carta –tan maníaca como absolutamente repugnante, por cierto– que le remitió el productor e ingeniero Howard Hughes al director Nicholas Ray dándole instrucciones sobre cómo debía filmar los pechos de Jane Russell en la película Una aventura en Macao. La carta, que citaba François Truffaut en un viejo artículo, es muy extensa, así que cito unos pocos párrafos que, me parece, dan la medida del poder que tenían las estrellas de la época dorada de la Fábrica de Sueños:

    “Considero que los vestidos de Jane Russell tal como fueron presentados son rematadamente feos. Poco apropiados, lo tapan todo. Sólo hay una palabra para calificarlos en conjunto: horribles. […] Pero la pechera no sirve en absoluto ya que hace pensar –¡Dios me perdone!– que los senos son falsos o tienen relleno […] No recomiendo la supresión del sujetador, porque sé que esa prenda interior le es muy necesaria a la Russell. Pero pienso que sería mucho más eficaz un semi-sujetador que le sostuviera los pechos y que no se notara debajo del vestido, por lo menos un sujetador muy tenue en tejido muy fino, que permita ver la forma natural del pecho bajo la ropa…

    Por otra parte, sería muy útil colocar en el sujetador o en en el vestido algo puntiagudo en el sitio donde están los pezones, porque, lo sé muy bien, en el caso de la Russell, no los tiene en su sitio natural”.

    La misiva continuaba en términos muy similares.

  11. Qué bien narras, Queen. A ver cuándo te lanzas a escribir una o dos docenas de libros.

    Y qué guapo el magazinex que enlazas.

  12. Sed buenos.

    Adapts, ni se te ocurra irte.

    Hablando de ese “sed”, te dejo unas líneas de un viejo y querido amigo tuyo.

    Las líneas más admirables que he encontrado en Las mil y una noches no se deben al talento narrador del pueblo árabe, sino a mi propia torpeza lectora. En uno de los cuentos (no recuerdo en cuál), un joven encarece las virtudes de su amada: entre hipérbole e hipérbole, su pasión deja caer esta perla:

    “¿Cómo podría describir sus ojos? Dios dijo: Sed. Y fueron.”

    Suspendí la lectura. Me parecía imposible acumular tantas maravillas en tan pocas palabras: la idea de un error en la palabra divina, que quiere crear la sed pero crea unos ojos; la idea consiguiente de unos ojos que son la forma oculta de la sed, que recorren las calles dejando insaciables a quienes los miran; la audacia de tomarse al pie de la letra, hasta sus últimas consecuencias, la metáfora que identifica el deseo amoroso con la sed; la naturalidad con que se funden un elemento fantástico y una imagen poética… Es fácil imaginar mi decepción y mi vergüenza (¿ante quién, si estaba a solas?) cuando caí en la cuenta de que sed era el vulgar imperativo del verbo ser, y que aquel prodigio que yo había reverenciado era una frase coránica tan chata y de relleno como: “Dios dijo que fueran. Y fueron.”

  13. Gómez

    Hombre Gómez, yo no la veo maníaca (aunque el tío en cuestión no tenía un pase como persona humana, si no hubiera sido por su mastodóntica fortuna).
    La veo muy enfocada, muy concreta, muy “al turrón”.
    El quería una cosa que los demás desearían seguro, y conocía el “paño”.
    Lo demás es ultimar los detalles para que fuera un éxito.
    No veo la diferencia con los demás grandes hombres o mujeres, si escarbamos un poco.

  14. Juguemos ayer contra el Arsenál. Ganemos ayer al Arsenál. Jugaremos en unos días contra el Olímpico de Marseillet. El réferi tampoco pitó mano de Marcel·lo, pero es que no jugaba Marcel·lo. Jugó un excelso Vartolo. Jugó un estratosférico Grismán. Jugó un aguerrido Diego Cuesta. Jugó un empedernido Gordín. Jugó una fabulosa afición. Dirigió desde la banda el Mono de Burgos. Se me quitó con el contencioso jugado anoche en el Metro Politano el regusto amargo de la semana pasada. Estaba yo en Madriz y me dijo el Marqués: «Chico, hace una mañana fetén para darnos un garbeo por la feria del libro de lance y escuchar el pregón», pero yo le dije: «Ir vosotros, que yo tengo que hacer un recao». Y me fui al polideportivo de la Castellana, el Santiago Bremaneur, a ver el museo. Mostré mi carné de periodista de ÇhockSuëyt y me dejaron pasar gratis y voy y le digo al de la entrada, voy y le digo: «¿Dónde está el cuarto de objetos robados?», y va él y va y me dice que qué. Y le repito y él me repite que qué. Y voy y le digo: «Sí, hombre, el cuarto de los objetos robados, que los tenéis ahí to ordenaos, como la policía nacional cuando descamisa un alijo de drogas y armas y los muestra en una mesa». Y dice él y va y dice ahí to chulo: «Ah, la sala de los trofeos, es que de copas de uropa tenemos trece» y voy yo y le digo: «Pues por el culo te la hinco» y me fui. Una polla, voy a ver yo el museo del Santiago Bremaneur. Y cogí y me fui a ver el pregón, que estuvo muy chulo según dicen, pero yo no lo escuché bien porque Doc me pasó a Calaza al teléfono, que me dijo no sé qué de unas tetas.

  15. La carta era bastante más extensa, jrG, y parece obedecer más a una obsesión que al perfeccionismo puro y duro. En cualquier caso y como bien sabemos, jrG, Hughes era un maníaco en muchísimas cosas. (Le recomiendo un divertido libro, tituladoYo cazaba moscas para Howard Hugues, escrito por un antiguo empleado suyo que fue contratado precusamente para esa función: cazar moscas) Pero le acepto la enmienda y lo dejo en repugnante, más que nada por el “yo lo sé bien”.

  16. Venga con lo de repugnante…
    Casi todo lo de ese señor era así.
    Me miro lo del texto.
    Me recuerda a la profesión de alimentador de Halcones de un poderoso en Dubai.
    Conocí a un chaval Español que levantaba más de 80.000 al año por ese trabajo.
    Bouffff….

  17. Terminé ayer de un tirón un librito que compré en una librería preciosa de Logroño.
    “A la deriva” de Joris-Karl Huysmans.
    Un paseo por un París ya desaparecido, decadente y con unos intereses muy simples.
    Humor y pesimismo en las mismas proporciones, junto con desasosiego.
    Antonio Machado libros, es la editora y el ejemplar es una delicia de buen gusto.

  18. Me he pegado años leyendo comunicados de la eta, artículos sobre la eta, libros sobre la eta y la puta madre —vasca— que la parió. Ahora, los comunicados me importan un bledo y me fijo más en las reacciones que suscitan. Sobre todo en las de aquellos que se engolosinan con cualquier cosa que digan los asesinos y que los justifican o defienden.

    Fuera de eso, me ha interesado también cómo algunos periodistas destriparon en su día las notas de eta para desvelar que su tosco lenguaje, su torpe sintaxis, escondía un revés siniestro. Me acuerdo de los «fisting» de Arcadi, por ejemplo.

    Hoy tenemos esto de El Mundo. No me termina de convencer. Prefiero el análisis sosegado y profundo, a la manera de éste de González Sainz de hace siete años.

    (A más de uno —pienso especialmente en doña Procuración— le gustarán todos los artículos de ese blog).

  19. Gran historia escrita de mano maestra. Me recuerda -dulce vibración de las coincidencias- al Lem de “La investigación”.

  20. Por cierto, el librito este que comenté de “A la deriva”, me recordó mucho al del Marqués, pero con dirección y sentidos opuestos aunque dentro de un mismo espíritu.
    Muy buenos los dos.

  21. Ayer volví a hacer cuentas y resultó que absolutamente toda mi vida, hasta ayer, la he vivido bajo la presencia ominosa de ETA. Recuerdo los consejos infantiles para no usar determinadas combinaciones de colores en el vestir o la recriminación, año 1991 en San Sebastián, porque visitando la ciudad con mis alumnos, una chivata de 70 años se paró a preguntarles si eran españoles y por qué yo llevaba una bandera de España en la mochila (era una banda que combinaba los colores negro, amarillo y rojo —concretamente la bandera alemana— en la que yo no había reparado hasta entonces, pero que debía resultar insoportable para una tarada de la Parte Vieja donostiarra). Pues así todo en el día a día chorra, salpimentado el resto de los días por la brutalidad de los atentados, las manifestaciones, las continuas interrupciones en los estudios o en el transporte, los controles policiales o los enfrentamientos a cara de perro con buena parte del paisanaje en cualquier tipo de reuniones. Y el estupor al descubrir a los primeros etarras dentro del grupo próximo, como era predecible, los más zotes. Y saber que el resto de mi vida me cruzaré, quiera o no quiera, con estos pelagatos en los bares, en la panadería, en los cines o paseando por las calles. Puto país.

  22. A los comunicados de la ETA, yo no sé porqué se les daba ninguna publicidad.
    No sé porqué todo Dios tenía que analizarlos como si fuera las tablas de la Ley.
    Menos mal que ya no pintan nada.
    Menos mal que todos los cretinos que los defendieron y los siguen defendiendo activa y pasivamente, ya no pueden matar a nadie.
    También es cierto que han conseguido lo que querían, como los catalanes.
    Infestar y envenenar sus tierras para varias generaciones, además de emponzoñar la historia, que será muy complicado (si no se leen foros como el que tenemos) que hablen de cosas que pasaron, no de los ideales de tarados.
    Con mis hijos he perdido la partida, y eso que tanto su abuelo como yo pusimos toda la carne en el asador. Pero eran más fuertes y muy fácil ir contra tu padre.
    Menos mal que les ha dado por viajar mucho y lejos, pero ni aún así.

  23. El PNV, a mi juicio más bien una parte muy importante del mismo, es el gran responsable de que ETA siguiera viva y lo pudiera seguir en el futuro.
    Siempre salvó la cara institucional, y su tibieza servía para un roto y para un descosido.
    Pero le sacaba partido al asunto, y además los “chicos” eran de los nuestros. Equivocados en el método, pero de los nuestros.
    Mi padre ya les decía a mis hijos:
    Verás como estos cabrones terminan con coche oficial.
    No se equivocó ni un pelito.
    MIERDA PUTA para el PNV y el zampabollos del lacito amarillo, que babeaba con la diputada batasuna.

  24. Qué gran alivio largarme de allí.
    Qué bien se respira fuera de allí.
    Donde nada es Euskal-…. o Eusko… cual.
    Donde todo el mundo se entiende en una sóla lengua que todos aceptan.
    Aquí todo es Ecolo…., pero algo más soportable.
    Y no te miran mal por ser Español, casi al contrario les parece aire fresco y agradable.

  25. Acabo de llegar de comprar lo que me faltaba para el fin de semana, y he leído desde donde me quedé, y les digo
    – Que no puedo estar más de acuerdo con JrG, y con Perroantonio, respecto de los de ETA, y de los nacionalistas vascos y catalanes.
    Y eso que yo ya, en San Sebastián ya no tengo ni casa, aunque sí me quede bastante familia. Que para los que vivan allí a diario, tiene que ser durísimo.
    – Y que, al padre de mi suegra, que hablaba vascuence y era bastate nacionalista, aunque militar y un señor, y que se quedó en Fuenterrabía porque ” ¡ como me iban a hacer daño mis gudaris !“, le fusilaron en el fuerte de Guadalupe.
    Y que desde ese momento su familia aborreció al nacionalismo, a “los gudaris”, y ninguno volvió a pronunciar una palabra de vascuence … Y eso que su hija mayor estaba casada con el hijo de un Nacionalista de los históricos.

  26. Gracias a todos. La historia es real, aunque no lo parezca. Aquí está contada en viñetas para aquellos a los que se les haya atragantado mi prosa florida.

    A mí también me gusta mucho el diseño de The California Sunday Magazine, Satur. Y hasta el nombre. Y el libro caerá algún día: con lo que me gusta a mí estrellarme contra las cosas, eso no puedo dejarlo escapar.

    Gómez, ¿el mail que nos dio para lo de su libro sigue operativo?

  27. AÑO 0
    Inicio nueva andadura, abandono la ciudad traidora, reseteo mi vida.
    Hasta ahora solo estaba interesado en motos, libros y vinos, y en mujeres y toros cinqueños. A partir de ahora…mas de los mismo y siempre 24/7 España.

  28. Bremaneur
    viernes, 04/05/2018 a las 11:59
    Hoy tenemos esto de El Mundo. No me termina de convencer. Prefiero el análisis sosegado y profundo, a la manera de éste de González Sainz de hace siete años.
    (A más de uno —pienso especialmente en doña Procuración— le gustarán todos los artículos de ese blog).

    Muy bueno.

    Aprovecho el impulso analítico para reparar la estructura actancial de mi aborto de elogio de la entrada de Álvaro esta mañana:
    «Cómo me [experimentador] ha gustado el relato [tema] de Quinn [agente]».
    Mejor.

  29. Leí Ojos que no ven (2010), este González Sainz es un escritor de categoría. Os copio cosas que subrayé aquí y allá, y que se aguantan solas:

    «…el camino de tierra batida se iba estrechando cada vez más hasta convertirse poco a poco en un camino de herradura, en una senda apta solo para bestias de carga y hombres a pie y, no sé por qué, se diría que en silencio» (p. 18).

    «Era fácil que una persona normal y corriente, nunca un especialista o alguien que quisiera poner un mínimo de atención, pudiese confundir de buenas a primeras a un alimoche con una cigüeña, a un carroñero que devora cadáveres con el ave que es símbolo de la fertilidad y los buenos augurios. No dejaba de ser curiosa esa confusión —no dejaba de ser dramática, se decía para su fuero interno—, pero así era, como son son las cosas incluso cuando no son» (pp. 19-20).

    «Las palabras son como el canto de los pájaros, le explicaba [su padre]; cada cual se expresa de un modo como cada pájaro canta también a su modo, y por ellas, como por el canto, sabes de quién se trata y lo que se barrunta» (p. 32).

    «Las lindes entre unas y otras es verdad que, en ocasiones, más que enrevesadas y correderas, pueden ser hasta escondidizas, como decía mi padre o decían que decía, que a veces parece que están en un sitio y otras en otro y muchas lo que parece es que no estén ni en uno ni en otro, pero cada cosa, como cada prado y cada huerta, por grande que sea, tiene al cabo indefectiblemente sus lindes y para cada cosa hay un límite […]» (40).

    Lo que no me gustó no lo subrayé. Creo que es una novela que tiene que ser leída como parábola.

  30. Sí, Gómez, La investigación es una de las novelas más impresionantes que ha leído uno.
    Perroantonio es nuestro indicador en la historia natural. Gracias mil por ello.

  31. Perroantonio
    viernes, 04/05/2018 a las 18:20

    Mi adoración por Cooke sólo es comparable con la que le tengo a Milton Nascimento. Pero ese Night beat no lo conocía, y me pongo a tus pies en agradecimiento.

    Cooke en directo es insuperable y totalmente diferente al enlatado en estudio. Como muestra, la versión en estudio de Cupid, y la versión en el Harlem.

    Más aún que su concierto en el Harlem me gusta el que dio en el Copacabana, uno de los pocos discos que jamás he prestado a nadie.

  32. Proc, anoche dejé Crematorio de Chirbes antes de la página 100. Tenía algún apunte interesante pero una prosa torpe, arrítmica, como en una traducción de su propia editorial. Se veía el cartón piedra de la representación.

    Discazos, Perro. El directo en el Harlem Square es para ir cantándolo como un chiflado por la calle.

  33. Perro se ve que has escuchado poco blues.
    El disco no cabe duda de que es elegante, cosa que no lo hace muy blues por otra parte.
    El blues no es elegante. Elegante puede resultar el intérprete, como en el caso de Clapton, o Mayall o el de Sam Cooke.
    Pero el blues es más, sólo una voz que habla de las desgracias a las que quiere conjurar sacándolas por la garganta.
    Un instrumento que se lamenta con unos compases muy concretos.
    Algún toque de virtuosismo o mucho, tanto con un piano, como con una acústica o con una eléctrica o sólo una armónica.
    Orquestado ya es otra cosa.
    Se puede hacer blues orquestado y queda bonito, suena bien, como el cante o el toque de un flamenco con arreglos de orquesta.
    Como hizo Ray Charles en algunos momentos.
    Pero agradable de escuchar lo es, y mucho.
    Sam Cooke le podía dar al palo que quisiera.
    Pero si quiere escuchar blues diríjase a otros artistas.

  34. El blues es mucho más simple. No requiere buenas voces. No necesita instrumentaciones coloridas.
    Una armónica que funciona como una voz, una guitarra marcando el compás. Una voz contando su historia.
    Si lo quiere en blanco Como Charlie Musselwhite no encontrará.
    Le parece elegante?

  35. La vuelta a la vida civil es dura, he tenido que ir a una tienda a comprar un móvil después de 20 años de usar uno “oficial”. Yo quería el último que tuve por lo privado, un Motorola que se abría como una ostra, pero la señorita no sabía de lo que le hablaba. Al final he comprado un Guarriwei chinesco de esos que anuncia el Atleti.
    Peor va a ser lo del coche, el último que tuve por lo privado fue un CLK 320, ahora me veo con un Arona.
    Qué dura es la caída.

  36. Ya expliqué que mi secuencia favorita es muy breve: el gesto levantando las cejas de W Allen cuando MHemingway – Tracy le dice que debe aprender a confiar en las personas, en las últimas palabras del final de Mannhattan.
    Nadie entendió ese gesto como yo.
    No ayuda a cultivar confianza haber sido objeto esta semana de una estafa perfecta, con faxes, sms y mails perfectamente falsos.
    Como dijo Reagan a Gorbachov: “Confía, pero verifica.”
    Ese es mi consejo de hoy, queridos.

  37. Proc, el problema no es que Chirbes me aburra, sino que no me gusta su estilo. Se le escapa la comida al masticar. En uno de tus enlaces, Brema recomienda a Mutis, que aburre pero lo he disfrutado mucho. El otro día leí este artículo de de Prada cuando no se había hecho monaguillo por segunda vez, creo, y cuya tesis comparto del todo. Aburrirse leyendo es lo mejor que hay.

    «Ninguno de los libros que han cambiado mi vida me han «enganchado»».

    Caramba, Holmess, espero que tenga arreglo (siquiera sea por las malas).

  38. No tengo nada que decir del tema más que megáforas y desáforas, como, por ejemplo, esto es un Chernóbil moral y ETA solo el accidente: ay qué pena, ay qué malos; ay qué buena es la mierda radiactiva. Porque nos lleva de excursión.

    jrGviernes, 04/05/2018 a las 13:13
    También es cierto que han conseguido lo que querían

    Todo todo todo, no.

  39. Nada que temer, como decía aquel cachondo.
    Unos eurillos no tienen importancia si no afectan a esa confianza, pilar -sorry cudeiro- básico de la vida social.

  40. Holmesss
    viernes, 04/05/2018 a las 21:14

    No sabe lo bien que le entiendo, Holm. En pocas semanas tengo un juicio por una estafa de un “amigo” al que hice un préstamo. Realmente mi ingenuidad (tu ingenuidad no, madre, dicen mis hijos: tu gilipollez) es infinita. Como varios de ustedes saben quién es el ladrón, callo. Callo hasta que se dicte sentencia, claro, que a partir de ese momento se va a enterar hasta el tato.

  41. No hablamos de lo mismo, Álvaro. Chirbes me aburre por el ladrillo doctrinario, un asunto que no tiene que ver con la «lentitud» que elogia Prada.

    ***
    Confianza, del jardín la más hermosa y delicada. No os la dejéis pisotear por unos mangantes.

  42. ¡Dios santo, Holmes! Edipo… Medea… una estafa… A este paso, hasta Hamlet le va a parecer una comedia tronchante.

    Le hacen falta unas bravas, como mínimo.

  43. No he leído a Chirbes por esa sospecha de ladrillo doctrinario, que confirmada por Proc va a misa.

    Esta semana he rescatado milagrosamente del caos una novela que tenía olvidada, El archivo de Egipto (Sciascia). Me he reído y he disfrutado como un macaco. Bajo ningún concepto deben dejar que pase una semana sin leerla, de verdad os lo digo.

    La novela cuenta la historia de una peculiar “falsificación” de un “presunto” manuscrito escrito en árabe sobre la historia de Sicilia, perpetrada por un monje maltés sin escrúpulos, y transcurre en el Palermo del último tercio del XVIII, con la Inquisición empezando a hacer aguas y la llegada de las primeras noticias de “un tal D’Alembert”. Hay un momento cumbre en el que el único que duda de la operación se encuentra solo ante la unanimidad de los creyentes. Y dice Sc. algo así como que en el destello de indignación de su mirada se podía leer la verdad. Abundando en lo de los estafadores y los confiados, digo.

    Con todo, lo que más jode de la estafa es lo que insinúa Holm, la pérdida de la confianza. Porque quién te dice que, al perderla, no estés pasando a un justo necesitado la factura de un pecador. Este razonamiento hice en casa y los muchachos insistieron (a la mierda el posible justo: deja de hacer el gilipollas). A lo que les contesté que era ya demasiado vieja, que ya era tan suma y perfectamente gilipollas que me sabía mal traicionarme a estas alturas.

  44. A los que nunca se la meten doblada seguro que tampoco se la meten de ninguna de las maneras, mucha pérdida para una vida tan corta. QUÉ ORDINARIA QUE SOY, A QUE SÍ.

    Jenny, coincide que esta semana me ha preguntado mi hijo si teníamos en casa un libro de Sciascia sobre la desaparición del físico Majorana. «No, pero tenemos El Archivo de Egipto. Muy buena, no me acuerdo de nada». Que a él Sciascia le daba igual, pero por alargar el momento de felicidad.

  45. Bien Marqués.
    Holmess, cualquiera de estos días le cuento las estafas en mi vida y verá como los Griegos le parecen cachondos.
    Yo me meo de la risa.
    Felicidades galaico bretonas a la Tareixa.
    Procu, han conseguido lo que han conseguido. Todo ello Ignominioso.
    Me voy a ver remar a mi sobrino, la esperanza China de España en las próximas olimpiadas, o vete tú a saber si en Oxford o Cambridge, o Irún.
    Preparado un pic-nic de tres cajas. Que se enteren estos franceses de cómo se prepara un apero a la vasca.
    No te jode¡

  46. ETA 5.0
    “Los y las ex militantes de ETA continuarán con la lucha por una Euskal Herría reunificada, independiente, socialista, euskaldún y no patrialcal”.
    Como apunta Cayetana en el “patrialcal” hay un toque chino…

  47. Buenos días a todos
    Varias cosas, mientras espero a poder seguir preparando lo que se hace de víspera para el almuerzo de mañana, y terminar con mi cerro de plancha de los sábados:

    – Ante todo ¡ Feliz cumpleaños Tareixa !

    – Holmess y Pirata : No están ustedes solos en lo de haber sido timados. Y en que el golpe mayor es para el amor propio, que uno pensaba hasta ese momento ser buen juez del carácter de los demás. Y sobre todo, cuando la faena se la hace a uno alguien en el que confiaba, como amigo, o como de la familia…
    Pero claro, ¡ Quien le va a pedir garantías a un amigo del alma, a un miembro de la familia !
    ¡¡¡ Los “timados” somos legión !!!

    – JrG – “Fuerza y Honor” para su sobrino, y que les deje usted epustuflados a todos con su merendola.

    – Marqués :
    ¡ Que le vaya de cine en su nueva etapa laboral y vital !

    Y que espero que todos ustedes se hayan apuntado a la iniciativa en Change.Org, para que a los de ETA no se les ponga el marcador a cero, sin que hayan aclarado todos los asesinatos que siguen reivindicados por la banda, pero sin esclarecer, sin que se haya juzgado y condenado a los autores de todos ellos, y sin que dichos autores, ( no sólo los ejecutores, sino también los que lo ordenaron ), cumplan las penas impuestas.
    No pongo el enlace de entrada, que me imagino que a ninguno de ustedes les hará falta.

    Hasta luego, espero

  48. Hacía más de un año que no entraba en mi Facebook y me doy cuenta que me protegí frente a sus tropelías: nombre falso, mail caducado y mi foto la de un cuadro de Arturo que reza “Espíate a ti mismo”.

  49. jrG
    viernes, 04/05/2018 a las 13:25
    Donde todo el mundo se entiende en una sóla lengua que todos aceptan.

    No estaría yo tan segura de que todos aceptasen esa lengua única.
    Porque en casa vemos cada semana ” La Grande Librairie ” , y no sólo Jean Teulé, clama por la oficialidad del Breton ( de momento sólo pide que sea cooficial en Bretaña, y que se habiliten medios para ello, pero así empezamos aquí ) , que hace unas semanas había un escritor de Córcega, y se quedó todo emocionado de que uno de los escritores fetiche del programa dijera que conocía el corso… Y venga a hacer propaganda de esas “culturas propias “.

    ¡ Que se anden con ojo, que recuerdo cuando, en “Encuentros con las Letras”, Montserrat Roig contó que no le gustaba nada Pujol, por lo de “Banca Catalana”, pero que él había hecho un llamamiento para que se escribiera en catalán, “que había que reivindicar la cultura y la tradición propias”, y a ella la había convencido.
    Y escribió “Tiempo de Cerezas”, “La hora Violeta”, etc en catalán.
    Que en aquella época, todos los escritores escribían en español.

    Y mire ahora el panorama.

  50. LA CIENCIA DE LA MULA FRANCIS RESUMIENDO QUIEN FUE HAWKING.
    Stephen W. Hawking falleció el pasado 14 de marzo de 2018, siendo uno de los científicos más famosos entre el público general. Todo el mundo reconoce la imagen de Albert Einstein sacando la lengua a un fotógrafo, pero también la imagen de Hawking en su silla de ruedas con su voz metálica producida por un sintetizador artificial. Sin lugar a dudas, hoy en día la fama de Hawking es comparable a la del propio Einstein, máxime cuando sus grandes contribuciones a la física se centran en la teoría de la gravitación descrita por la relatividad general de Einstein.

    Detrás de cada gran hombre siempre hay una gran mujer. La primera mujer de Hawking, Jane Wilde, tuvo un papel fundamental en su carrera científica. Lo conoció poco antes de ser diagnosticado con una esclerosis lateral amiotrófica. Luchar contra un augurio terrible, unos pocos años de vida, fue posible gracias al completo sacrificio de ella, quien además le dio tres hijos. Tras treinta años de convivencia, el matrimonio se divorció. Pero los éxitos del genio en sus años más productivos fueron posibles gracias a la gran devoción que ella le profesó, que le atendió a tiempo completo a pesar de todas las crisis que acompañan a la batalla contra una terrible enfermedad. Sin lugar a dudas, el amor de Jane Wilde permitió que todo el genio que Hawking llevaba dentro explosionara con pleno esplendor.

    Hawking ha sido un gran científico que pasará a los libros de historia de la ciencia por muchos méritos, pero en especial como el autor de la primera fórmula de la futura teoría cuántica de la gravitación (que aún no ha sido desarrollada); de hecho, él mismo ha pedido que esta fórmula matemática decore sus restos en la Abadía de Westminster. Dicha fórmula describe los agujeros negros como objetos termodinámicos con una temperatura bien definida, objetos que ya no son eternos, sino que pueden perder masa por radiación de partículas hasta desaparecer por completo. Un resultado revolucionario que acompaña una extensa obra en cosmología, agujeros negros y gravitación. Igual que Max Planck está considerado el padre de la física cuántica por su fórmula para la radiación de un cuerpo caliente a temperatura fija (el llamado cuerpo negro), Hawking será considerado el padre de la gravitación cuántica por su fórmula para radiación de un agujero negro.

    Más allá de su obra científica, Hawking fue uno de los grandes divulgadores de la física. Libros como «La breve historia del tiempo», «La brevísima historia del tiempo», o «El universo en una cáscara de nuez» han sido grandes éxitos de ventas. Aunque, como él mismo reconocía, mucha gente compraba sus libros aun sabiendo que serían incapaces de entenderlos en detalle, pues muchas ideas físicas que presentaban eran de rabiosa actualidad. A sabiendas del impacto mediático de sus palabras, Hawking mantenía una divertida tensión con los periodistas. Son famosas sus apuestas con otros físicos y sus controvertidas afirmaciones sobre temas de interés general, como la religión, los extraterrestres o el impacto de las ciencias del espacio en el futuro de la humanidad. Muchas de estas afirmaciones mostraban su gran sentido del humor, a pesar de que generaban cierta polémica entre otros científicos que no compartían dichas opiniones.

    La obra de Hawking merece todo el respeto y la admiración del resto de la comunidad científica. Habiendo recibido todos los premios y galardones que puede recibir un físico teórico, solo le faltó obtener el Premio Nobel de Física. La razón es que sus teorías estaban tan adelantadas a su tiempo que su validez no ha podido ser puesta a prueba; sin embargo, muy pocos físicos dudan de ellas en la actualidad. Por ello, podemos afirmar sin rubor que “el premio prestigia al premiado, pero también el premiado prestigia al premio”.

  51. Esta mañana se me ha caído un botón del pijama.
    Érase a un mínimo botón la duda superlativa de costumbre pegada: ¿lo tiro a la basura o lo guardo con los peines, en el cajón del pan? En esas estaba cuando el arcángel de la voluntad y el vigor ético, que iba en camisones de tul pero informal, ha asomado por la puerta de la cocina unos rizos de oro: «Contra entropía, diligencia», «quien no mira un misto no mira un Cristo», dicho lo cual me he puesto a sospechar si en vez de un ángel no sería el espectro de mi abuela con alguna peluca de la basura del cementerio. El botón aún respiraba en mi mano y he corrido a buscar la caja de los hilos, es un milagro que tenga una; una lata de Cadbury’s con un retrato de Queen Elizabeth II y Felipe, que trajo Mari Pili de su primer viaje a Londres en 1977. Qué Mari Pili, Mari Pili la prima de Jon.
    Pasemos al último capítulo de esta primera parte. He encontrado una aguja clavada en el acerico de cuadros que me hizo mi madre con un poco de tela de una camisa para mi padre. He encontrado hasta una bobina de hilo blanco y he cortado un cacho no muy largo («la hebra de marimoco, que cosió siete camisas y le sobró un poco», me estaba advirtiendo el abuelángel) con los dientes, porque tijera non erat, y he buscado dedal («costurera sin dedal cose poco y cose mal»). No tengo dedal.

  52. Casi llegamos, ir a mear antes de seguir, todavía queda lo principal.
    Ello es que esta semana, por alguna razón que no me acuerdo, me encontraba en una facultad de 100cias dentro de un aula adornada con láminas didácticas que, a falta de mejor entretenimiento, me puse a leer: «Encinar mediterráneo, Quercus ilex», titulaba una. Venían luego las cosas normales que se dicen de las encinas, las pensáis vosotros porque yo solo he copiado la parte del fruto:

    «Es una bellota largamente ovoide que nace sobre un pedúnculo muy corto y tiene en su base una cúpula hemisférica en forma de dedal, de color ceniciento, con escamitas casi planas, no apiculadas».

    Primero, el candoroso escamitas, cariño de botánico del bueno. Pero, sobre todo, la asombrosa selección del objeto dedal como referente. El dedal es un objeto arqueológico expulsado de la cotidianidad, los chavales no saben qué es un dedal.
    Y yo no sé cómo acabar.

    KONIEC

  53. He ido a los periódicos a ver lo que decían sobre Jose María Ínigo , que era de mis tiempos, y me he encontrado con este artículo.
    Por mucho que me dijeran que no habían sido ellos, nunca me llegué a creer del todo que ETA no lo hubiera organizado , aunque hubiera tenido ayuda y las mochilas las hubieran colocado otros . Y como los trenes los destruyeron, en vez de conservar las posibles pruebas…

  54. No te fustigues, Proc. Los chavales no saben lo que es un dedal, vale, pero tampoco saben lo que es un pedúnculo o qué diantres será una escamita no apiculada.

    Ayer, mi consorte vino muy sofocada de su clase de francés (nos gusta mucho a ambos el francés, aunque en distintas variedades orales). Vino de su clase, decía, muy escamada porque ninguna de sus compañeras de estudios, tres jóvenes profesionales de veintitantos años, conocían qué cosa era el Mayo del 68. Qué melancolía, macho, todos los mayos dando la tabarra en la tele con el dichoso mayo y luego la peña a sus cosas.

    Aunque también pensé otra cosa. Las niñas son de carreras económicas y empresariales y las tres trabajan. Seguro que no han perdido ni un minuto de su vida siendo realistas y pidiendo lo imposible, o buscando la playa bajo los adoquines.

  55. Muchas gracias, Procuriña. Sí, cumplo en mayo el martes si no me equivoco.

    Ya que está tan atenta, pida al Orfeón Donostiarra que me cante el cumpleaños feliz. Me hace ilusión.

  56. Pero ¿tas pinchao?

    Si tuvieras o tuvieses el callo de guitarrista en la punta de los dedicos de la mano izquierda no pensarías en un dedal. Ximeno sabe.

  57. LA DULCE CIENCIA

    Desde hace unos días estoy leyendo uno de esos raros, preciosos volúmenes que consiguen volver a hacer que te apasiones con la literatura como en aquellos tiempos en los que cualquier biblioteca representaba un territorio inexplorado repleto de tesoros por descubrir. Confieso que lo leo despacio, saboreado cada página y buscando esos olvidados combates e información adicional en internet, sólo por no terminarlo demasiado pronto. Elegido por la revista Sport Illustrated como “el mejor libro de deportes de todos los tiempos”, estas viejas crónicas periodísticas de boxeo escritas originalmente para The New Yorker se revelan como auténticas piezas magistrales de la mejor literatura, un singular derroche de sabiduría, talento e ingenio.

    En las primeras páginas encontramos el paralelismo que vincula “la dulce ciencia de los moratones” y la propia profesión del autor:

    “Un púgil, al igual que un escritor, tiene que defenderse por sí mismo. Si pierde no puede convocar una reunión ejecutiva y descargarse con un vicepresidente o con el asistente del director de ventas”.

    De lo ya leído destaca, a mi entender, la crónica del combate por el título de los grandes pesos que sostuvieron un veterano Joe Louis y el diez años más joven Rocky Marciano, prototipo del “boxeador tieso”, sin blanca, pero que atesora en sus puños toda la avaricia del mundo. El arranque de la pieza ya es glorioso: “Cuando Louis noqueó a Savold, me sentí singularmente renacido, como si fuera yo, en lugar de Louis, quien hubiera demostrado resistencia a la erosión del calendario. Mientras Joe pudiera seguir adelante, yo sentía que conservaba un vínculo con una época en la que ambos éramos mucho más jóvenes”. El texto que sigue es, igualmente, primoroso, desde que el autor comprueba en el gimnasio donde entrena su amigo Louis que todos los sparrings que vio hace trece años habían desaparecido y estaban trabajando en los muelles, hasta la descripción de la “terrible monotonía”de los entrenamientos del campeón, el tipo que llevaba veinte años haciendo lo mismo: “Saco ligero saco pesado, flexiones, abdominales, carrera y sombra”.

    “Es duro estar interesado en tu propia sombra durante veinte años”, reflexiona.

    El ambiente del Madison Square Garden la noche de la velada, como en todos los artículos del libro, parece cobrar vida bajo la mágica pluma de Liebing: la sorpresa que le causa la dureza de una mujer rubia, alta, que está sentada a su lado, que al ver salir al aspirante lo describe a gritos como la cosa más horrible que ha visto nunca… O la precisa, seca narración del combate en sí: “Creo que este golpe fue el que hizo a Joe sentirse viejo”. Mientras Marciano, el púgil tieso, sigue imperturbable con su trabajo de demolición: saliendo cada asalto “muy festivo y dirigiéndose a Louis como para pedirle fuego”.

    Así, pues, cuando llega la derecha final que envía al campeón a la lona, provoca que la rubia, después de chillar completamente fuera de sí, rompa a llorar, y el sujeto que la acompaña le diga horrorizado:

    –Rocky no ha hecho nada mal. No ha hecho nada antirreglamentario. ¿Por qué protestas?

    –Eres tan frío… A ti tampoco te soporto –le contesta la rubia.

  58. Le perdono lo del pilar, Holmesss. A Simenon y sus franceses y sus flamencos y sus belgas, que fueron los que me tocaron la moral, no.

    Por cierto, Pirata Jenny, he pedido a mi bibliotecaria de cabecera Muerte y vida de las grandes ciudades. Ya contaré qué me parece. De primeras ha supuesto unas sorprendentes disculpas de la bibliotecaria debido al transporte intermunicipal concomitante al préstamo, cuya principal consecuencia es que me tengo que esperar una semana para leerlo. ¡Las disculpas tendría que pedirlas yo por enredar! Tenemos una maravilla de bibliotecas públicas que no nos las merecemos.

  59. Pues supongo que dependerá del belga, ¿no? Es que estoy leyendo un libro de Simenon en el que llaman pilares a lo que deberían llamar pilas, y lo hacen tan a menudo, que empiezo a sospechar si en lugar de flamencos contumaces no serán de Zárágozá o así.

    Nada, no me haga ni caso. Es un desvarío como cualquier otro.

  60. Saint Emilion, Pomerol…
    Tierra de vinos y de esclavos.
    Así se forjaron las grandes fortunas que se entrevén entre châteaux en la region.
    El chico cumplió bajo un sol desacostumbrado que nos ha dejado como tomates a todos.
    Quinto de veinticinco .
    Que cuerpos tan bonitos se les ponen a estos muchachos y muchachas y que cosa tan élégante ver un ocho con timonel, escuchando una sola música rítmica a 32 paladas producidas por esos ocho peres de remos ligeros.
    Las embarcaciones son como navajas de madera en las que el equilibrio consiste en el ritmo.
    Precioso junto a las cepas viejas.
    Bonjour tout le monde.

  61. Gomez :
    Yo también estoy en la mitad de ese libro, que lo compré el día pasado para mi kindle norteamericano. Y también a mí me impresionaron muchísimo las escenas que usted nos cuenta.

    Lo que pasa es que entretanto, me ha llegado “Macbeth”, de Jo Nesbo, que tenía encargado para cuando saliera en ese formato, y claro, he interrumpido la lectura de Liebling para devorar la versión Macbeth de Jo Nesbo. Que no he podido soltar hasta terminarlo, y que me ha dejado hecha virutas. ( Y eso que la obra de Shakespeare la he leído chorrocientas veces, y que la he visto en película, con Finch el joven haciendo de Macbeth… )
    Pero en cuanto tenga otro rato largo libre, me vuelvo a “The Sweet Science”, que me está gustando, mucho, y eso que el boxeo es un deporte que nunca me llamó la atención. Pero es que hay cosas que son mucho mejores cuando las cuenta alguien que las conoce y las siente, que cuando uno asiste directamente a ellas.

  62. jrG
    domingo, 06/05/2018 a las 07:32
    Las embarcaciones son como navajas de madera en las que el equilibrio consiste en el ritmo.
    Precioso junto a las cepas viejas.

    Tú también eres bastante precioso a veces.

  63. Buenos días y felicidades a todas las madres de por aquí. Hoy he conseguido que la madre de mis hijos volviera a coger la bici. No es triunfo pequeño, lleva un tiempo un tanto apagada por una discusión familiar (con su madre y su hermana) , espero que hoy haya empezado el deshielo. Subida (y bajada) al Puerto de la Fuenfría y chocolate con churros después, que todo lo que se pierde en la bici hay que recuperarlo cuanto antes.

    Ayer me leí la sentencia de La Manada y el voto particular. Creo que la probabilidad de que lo sucedido en la realidad tenga su reflejo en una sentencia justa es algo completamente aleatorio. Mi impresión es que cada uno de los jueces analiza los hechos desde posicionamientos previos y trata de ajustar las evidencias a ellos. Tal vez no pueda ser de otra manera, pero en algunos párrafos se pone de manifiesto de forma ostensible.

    El meollo del asunto parece estar en determinar si hubo o no violencia e intimidación explícita o “simplemente” prevalimiento por superioridad. Parece claro que no hubo consentimiento explícito, y que de haberlo implícito, este estaba viciado por la situación de inferioridad de la víctima.

    Creo que los dos jueces que condenan lo hacen apurando al máximo las circunstancias que los hechos probados les permiten, y que el juez del voto particular señala bastantes incongruencias de sus compañeros y contradicciones de la víctima. Simplificando mucho, los dos primeros creen a la víctima y el tercero no.

    ¿Hay algo anómalo en esto? ¿Hay algo que haya funcionado mal? ¿Por qué se han producido reacciones tan furibundas?

    Tal como ha quedado la cosa, me temo que la defensa tiene un argumento muy sólido para recurrir: sus defendidos han sido condenados por un delito distinto del que fueron acusados. Se les acusaba por agresión sexual y se les condena por abuso, tipos penales distintos y con penas distintas. Me parece un asunto muy serio y que los tribunales superiores que revisen la sentencia no van a poder pasar por alto fácilmente. No me gustaría estar en su lugar.

    ¿Por qué la Fiscalía no acusó subsidiariamente de abusos, ante la eventualidad de no poder probar la agresión? Tampoco entiendo muy bien porqué se desestimaron algunos vídeos previos de los energúmenos en los que se mostraban claramente sus intenciones, pues creo que son relevantes a la hora de establecer una pauta de comportamiento. Si algún jurista puede aclarármelo, se lo agradecería.

    Como dice la maldición gitana, “tengas pleitos y los ganes”.

    De la Justicia, cuanto más lejos, mejor.

  64. Y como no todo van a ser amarguras, las listas de películas que han traído estos días me han recordado la versión del famoso diálogo de Blade Runner que hizo el Sr. Teijeiro, profe de Termodinámica en la ETSIIM, allá por el año 82 o 83, cuando se estrenó la peli:

    Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Aplicar la ecuación de los gases ideales a un sólido semiconductor. Calcular el pH de una fase orgánica. Dividir por un vector en una demostración. Todos esos recuerdos se perderán como lágrimas en la lluvia.

    A pesar de todo, nos decía, tienen sentido, siempre es mejor poner una burrada que dejarlo en blanco.

  65. “Los datos de las Encuestas Sociales Generales muestran que, incluso controlando la educación , los ingresos, la edad, la raza , la religión, la actitud política, la religiosidad y el año de la encuesta, es más probable que los hombres más inteligentes hayan pagado alguna vez por el sexo. Los hombres inteligentes son más propensos a tener relaciones sexuales con una prostituta que los hombres menos inteligentes.”

    Monos puteros y hombres.

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