Eché el maldito resto… (Serenata de plomo. X)

Bullet
Por Martin Holmes.

Eché el maldito resto, como hacemos los hombres de una pieza, y abrí los dos ojos a la vez. Sentí que mi cabeza había multiplicado su tamaño. Concluí por la bombilla viuda del techo que estaba en mi guarida, en mi habitación de la calle Ontario Oeste, encima del changarro de un australiano que hace el peor café del mundo y que emplea de meseros a una familia de puertorriqueños medio muertos de hambre. No es gran cosa, pero es un hogar. A mi lado estaba tumbada Molly Malone con la misma ropa con la que vino al mundo. Tenía un melonar de primera, y créanme si les digo que he visto dos o tres. Soy detective, puede que no de los mejores, pero soy capaz de encontrar el arco iris después de un chaparrón, así que saqué mis conclusiones. Y ahora pónganse en mi lugar: duermo sobre un jergón del tamaño del canto de una moneda de medio dólar y en semejante piltra, hermano, más de uno es multitud, así que le metí una patada a la maldita furcia y la tiré de la cama. Como era pequeñaja le debió parecer que se caía desde un noveno piso.
—Desgraciado malnacido —graznó.
—No esperes una propina, golfa, si anoche nos pegamos una carrera no me acuerdo de nada.
—Eres un caballero, Bullet. ¿La comadreja que te trajo a este mundo no te enseñó a tratar a una dama?
Ignoré el comentario porque la vida me ha enseñado que todas las pendangas se creen importantes y piensan que les tienes que abrir la puerta del taxi.
—Ponte algo encima de tu personalidad y bájate donde el australiano a por café— le dije.
—No tengo un puerco chavo.
—Dile que vas de mi parte y trae también rosquillas. No tienen que ser necesariamente de hoy, pero que no te endilgue las que usa para calzar la pianola.
—Nos vamos a dar un banquete. Este va a ser mi día.
Tenía los dientes flojos después de la pelea de los Doce Picheles y no tenía la menor idea de dónde estaba Hemingway. Recordaba que Capone, el nuevo pistolero de Torrio, nos había tomado las medidas de la caja de pino. Busqué mi revólver Colt Army Especial del calibre 38 y lo limpié con el cabo de la sábana. Tenía una docena de píldoras, lo que viene a ser la estiba de un par de tambores, pero puede que alguna de las balas tuviese la pólvora apelmazada. El Colt tenía el retén del estribo chafado y a veces el martillo no atinaba en su sitio. La cacharra me daba la misma confianza que un bizco. Tenía que hacerme con un hierro decente y no dejar mi peladura en manos de un trabuco que pegaba tiros que doblaban una esquina. No soy mal tirador si el tío al que disparo no se mueve mucho y está razonablemente cerca. Acá en Chicago hay un montón de mendas presumiendo de artilleros que no serían capaces de acertarle a una huerta. Casi todos los pistoleros que conozco disparan a una distancia de menos de dos pasos con escopetas del diez con las bocas serradas, con lo que cualquier mazorral que no sea corto de vista puede dedicarse a matón si no sirve para otra industria. Incluso si es ciego y tiene buen oído puede que se mantenga vivo una semana o dos. Conocí a un tipo que le disparaba al ruido y no le fue mal hasta que tuvo un tiroteo en un baile. Se llamaba Cityjack Topper y le decían el Clavos. Topper el Clavos nació en una fábrica de hielo y siempre tuvo la piel morada como un cardenal después de un puñetazo, era tísico, circunspecto y no era capaz de distinguir una mierda aunque la pisase. Acá en Chicago todo cristiano tiene una cacharra en el cajón de la mesilla, al lado del expectorante del abuelo y la Biblia del Rey Jorge. Acá en Chicago cualquier tuercebotas se tiene por un tío pelotudo y a la hora de la verdad no renta lo de media boñiga. Molly llegó con un cordel de rosquillas, un litro de café en una jarra y el Chicago Tribune.
—¿Vas a empezar una guerra? —me preguntó.
—Este viejo Colt Army tiene toneladas de mundología —le dije.
—Ni que lo digas. Lleva cuidado de no dispararte en un pie.
—No me gustó cómo nos miraron ayer los espaguetis del “Nitty Gritty”.
—Esos siempre andan vigilando que Lola venda su caldo. Miran así a todo el mundo. Son los caimanes de Johnny Torrio y una patulea de desgraciados.
—Nada que ver con los irlandeses como tú.
—Soy de Ostrów Wielkopolski, de Polonia, pero algún día iré a Hollywood a hacer películas. Allá caen bien los irlandeses.
—Pero por el momento eres una golfanta y la chica de la Banda de la Zarigüeya. ¿Dónde acabó Hemingway?
—Después de emborracharse a modo se bajó los pantalones y enseñó a las chicas sus heridas de la guerra.
—Que me aspen si te hubiese tomado por una intelectual —dije mirando el Chicago Tribune.
—Me gusta leer el horóscopo. Soy virgo.
—Esa sí que es buena.
Molly metió su hocico entre las páginas y yo me soplé el café, que me sentó como una bala, y me quemé un par de pitillos. Cristo Jesús, necesitaba un trago. Parecíamos una parejita en la mañana de un domingo esperando ir a la misa de las doce. Eché de menos a un par de mocosos rompiendo los muebles. Escupí una cosa negra que hizo un agujero en el suelo y se me pasó. Nunca he sido un hombre de familia. Molly abrió sus ojos como si hubiese visto a Moisés separando el Mar Rojo y se quedó de una pieza. Interpreté que los virgo iban a tener un mal día.
—Por la Vírgen Negra de Jasna Gora, nos van a matar a todos —dijo, y se santiguó —. Echa un vistazo al periódico.

[Imagen original vía: Pulpcovers]

87 comentarios

  • Conocí a un tipo que le disparaba al ruido y no le fue mal hasta que tuvo un tiroteo en un baile.

    Qué pasada, Olmos, esto es lo más grande.

  • Problemas con los traductores automáticos, que son muy buenos con las frases simples pero se hacen la picha un lío con las complejas.

    Ostrów Wielkopolski

    WIKIPEDIA EN INGLES

    During World War II, a Nazi labor camp Staatspolizeistelle Litzmannstadt Arbeitserziehungslager Ostrowo[1] operated within the town’s limits, where 193 people died.

    WIKIPEDIA EN ESPAÑOL

    Durante la Segunda Guerra Mundial, un nazi del campo de trabajo Staatspolizeistelle Litzmannstadt Arbeitserziehungslager Ostrowo fue operado dentro de los límites de la ciudad, donde 193 personas murieron.

  • Desacuerdo gachi. Temperamento.

    Eché de menos a un par de mocosos rompiendo los muebles. Escupí una cosa negra que hizo un agujero en el suelo y se me pasó.

    Por Dioh….

  • Lo peor del islamismo es que no se nota.
    Ahora mismo acaban de conseguir que la cadena Subway retire de sus menús los bocadillos con bacon. Es decir la libertad de pedirlo o no pedirlo no es suficiente. Se ha de prohibir que los no creyentes puedan tener la opción de comer cerdo.
    Jajajiji, no pasa nada.

  • Cono no hay nadie, sigo, mientras nos peleamos por las perricas y cuatro estupideces, sangrientas, ellos nos comen los huevos sin anestesia.
    Y un teórico nos lo explica. Filósofo seguramente.

  • Me manda el Cifu este enlace de chicas muy guerreras. Oiganlo, les sorprenderá.

    P.D. Perroantuán: No me negará que nuestro trabajo aquí, sin ser de manufactura, les produce plusvalías (que es algo más que beneficio). Salud.

  • Pues no sé. Puesto que en este caso todo el trabajo se transforma en valor de uso y no haber valor de cambio, me temo que la plusvalía nos la comemos con patatas. Pero el beneficio es mucho. Espiritual.

  • 02/05/2014 a las 11:44
    Adaptaciones

    Desacuerdo gachi. Temperamento.

    Adapts:

    Eché de menos a un par de mocosos rompiendo los muebles. Escupí una cosa negra que hizo un agujero en el suelo y se me pasó.
    Por Dioh….

    Yo he dicho lo mismo y hasta me ha dado una tos o dos. (Afortunadamente, improductiva).
    ***

    02/05/2014 a las 11:49 Adaptaciones:
    Lo peor del islamismo es que no se nota.
    Ahora mismo acaban de conseguir que la cadena Subway retire de sus menús los bocadillos con bacon.

    Pues yo lo que veo aquí es un resultado de las leyes del famoso mercado. O qué.

  • Echevarría sabe mucho de lo que habla en ese artículo, yo creo.
    ***
    Por otro lado, el asunto del valor, la plusvalía y el beneficio me tiene un poco acongojada. ¿No era valor los congojos que dijo el otro día Miriam Clegg, que no le salía decir bullocks ni nada más fino en español?

  • PROC:

    02/05/2014 a las 11:49 Adaptaciones:
    Lo peor del islamismo es que no se nota.
    Ahora mismo acaban de conseguir que la cadena Subway retire de sus menús los bocadillos con bacon.

    Pues yo lo que veo aquí es un resultado de las leyes del famoso mercado. O qué.

    Nusé, a mi no me parece que el hecho de que unos clientes prohíban al resto de los clientes la disposición de un producto sea libre mercado.
    Lo sería que demandaran y consiguieran un producto nuevo que cubriese su demanda.
    Esto parece mas bien la intervención de una mano artificial, aunque no sea el estado en este caso.

  • No, fermoso libremercadista. Apliquemos coherencia. Son los dueños de la empresa los que han decidido libremercadistamente que les interesan más las libras o pesetas de los islamistas y acatan sus condiciones. Y los demás detrás.

  • Pisamos inestables arenas movedizas. El mercado ha de ser libre, en efecto, pero ceder a un chantaje en detrimento de una parte (mayoritaria por cierto) de tus clientes, no responde a las reglas del mercado. Las razones no son sólo económicas, aquí aparece la mano artificial que infunde miedo.
    Dejar de comprar en las tiendas marcadas de los judíos ¿fue un caso de libertad económica?
    Aquí existe el miedo a la violencia, no lo hacen porque sus clientes lo demanden, atender a una demanda sería incluir bocadillos halal, sin quitar los de bacon. Eso sí, si quiere decir que decidir libremente que mejor no nos queman una tienda o dos, es actuar libremercadistamente, entonces sí.

  • Adapts, ¿de verdad hay fetua, o como se llame, e intifada contra los establecimientos que venden tocino frito en Occidente? Parece una excusa, porque una tienda o dos las quema cualquiera en un momento dado. Lo que hay es mucho musulmán que va o no va (ellos sí son así) a los sitios según que se les ofenda el credo orondo y sensible que tienen. Y los de Subway son listos y han dicho, pues mira, aquí estamos limpios, venite. Yo lo entiendo de la parte de ellos; y de la mía a lo mejor si puedo voy y no voy a un Subway más (que será difícil porque seguramente no habré ido nunca). A mí del liberalismo me gusta mucho la fe en el individuo y sus responsabilidades. (¿O eso es el protestantismo?). Que cada palo aguante su vela. Lo que a usted y a mí nos fastidia en este caso es -según mí- responsabilidad exclusivamente de Subway. Sí ceñor.

  • Procu, la cosa es mas seria de lo que parece. En Reino Unido, origen de la noticia, hay incluso barrios en los que se sustituye la ley por la sahria, con patrullas en la calle, pero no de la policía que ha desistido. (En París también por cierto). Usted no podría entrar sin ser amonestada y expulsada (o algo peor) por no llevar velo . En occidente, pues. Sí.

  • Pues eso ya no es responsabilidad de ningún particular, naturalmente. Me hierve un poco la sangre con este tema (que es uno de sus favoritos junto con los virus. Y a mí los virus me dejan indiferente pero la sahria no). Adapts, cada cual donde le corresponda, el primero el Estado, claro. (Es-ta-do, je, je. Visto que los de Subway no son capaces de defender las libertades ciudadanas…).

  • Of course, Procu, yo del estado espero pocas cosas, pero las que espero las espero mucho. Hacer cumplir la ley, básicamente. O que se retire y me deje portar armas a la vista, que ya me apaño yo.

  • El liberalismo realmente existente no admite que los colectivos tengan derechos naturales; un liberalismo menos fundamentalista tampoco debería admitir que los tengan los individuos. Ya dirán los hechos, y su posterior plasmación legal, quién los tiene.

  • La distinción política entre individuo y colectivo, dos abstracciones al fin y al cabo, me parece irrelevante, al menos comparada con la que me deja a mí en un lado y en el otro a los demás.

  • Para evitar meter toda afirmación nacional en el saco del nacionalismo, como vengo haciendo últimamente, de tal manera que veo nacionalismo en el independentismo corso y en la legalidad centralista de Francia, probaré a definir un poco por encima el nacionalismo nada menos que sacando de él toda afirmación nacional. Llamaré nacionalismo a la negación de la nación legalmente existente tal como existe, o porque uno quiere que merme esa nación, como el que viviendo en una Cataluña española quiere vivir en una Cataluña independiente, o porque quiere que se expanda y se convierta en imperio. Así tenemos:

    – Afirmación de las fronteras actuales, o constitucionalismo.

    – Negación de las fronteras actuales, o nacionalismo.

  • Procu, puesto que lo dice, no me queda más remedio que creer que no me ha entendido. Debo admitir, por tanto, que estoy usando alguna jerga por más que sus términos sean de uso común. Lo digo en serio.

  • 03/05/2014 a las 01:05 Gengis Kant
    La distinción política entre individuo y colectivo, dos abstracciones al fin y al cabo, me parece irrelevante, al menos comparada con la que me deja a mí en un lado y en el otro a los demás.

    Gengis, esto lo ha sacdo usted de una cripta críptica.
    Y el último comentario es una caída de caballo suya muy galana para mi gusto, que me gusta, porque el cambio me parece pertinente.

  • Tareixa me toma el pelo siempre que quiere; Pirata, también siempre que quiere, me arrea su buenos cabezazos. Pero usted, Procu, puede que sin querer, me baja siempre los humos.

  • Que no, eh. Usted humee, humee mucho y explíquese más. No he entendido a qué se refiere con quedarse usted de un lado frente a los otros. Y supongo que aludía al liberalismo, y, en realidad, la que no sabe lo que es liberalismo soy yo.

  • Me refiero al egoísmo como máxima última de mi conducta, que opongo al individualismo liberal. El primero está a mi servicio; el segundo, al del individuo en general.

  • No me convence del liberalismo que intanta fundar el individualismo político en la creencia de que la sociedad nace de los individuos. Esto no ha ocurrido nunca, cosa que admiten sus mismos partidarios; pero tampoco creo necesario, como sí creen ellos, usar ese origen como una especie de ficción que venga a justificar racionalmente, aunque no explique históricamente, el edificio jurídico-político del régimen demoliberal. En el fondo lo que se estaría diciendo con esa fábula necesaria es que el valor moral y político de la individualidad se funda en que la sociedad es el resultado del libre acuerdo entre individuos. A mí me sobran esas complicaciones. Creo que el concepto de individuo en el que se basa el valor de la individualidad no tiene nada de natural; es una construcción social. No por ello le faltan credenciales para hacer valer sus derechos.

  • Buenos días.
    A ella bien podrían aplicársele las palabras que Frank Sinatra dijo a propósito de Judy Garland: “Cada vez que canta, muere un poco”. Supongo que es lo que sucede con la gente que lo pone todo en cada prueba. Como aquí.

  • No me extraña lo de la conexion. Ya le dije en una ocasión, Pirata, que acababa usted de colgar una canción –y no de las más conocidas, desde luego– de Paul Simon que yo mismo iba a subir ese día.

    Por desgracia, me sale el contenido bloqueado en mi pais en la versión que ha subido. A ver si va a ser cosa de la independencia.

  • Es la versión enlatada del Cry baby de Garnet Mimms & the Enchanters, Gómez, por si la puede localizar de otro modo.

  • Mi nueva definición de nacionalismo necesita retoques. El europeísta no es imperialista, esto es, nacionalista expansivo; él no quiere que se expanda su nación legalmente existente. Pero tampoco se conforma con las fronteras actuales.

  • Una cosa es querer que merme tu nación; otra, consentir que merme. Lo primero es nacionalismo independentista; lo segundo, tolerancia particularista.

  • Pirata, Gómez: pues vean lo que he buscado esta mañana como un poseso, al levantarme, llevado por un recuerdo de adolescencia. Sólo he encontrado ésto, del LP 10 to 23

  • La enorme cantidad de personas que nunca más serán contratadas, configura un nuevo escenario, creo que nos vamos a sorprender, lo impensable será inevitable.
    Yo quiero ser solidario pero es imposible que los que pagamos impuestos podamos sufragar todas las necesidades de los incontratables.

  • ¿Incontratables?
    Te me vas un ratito a la mierda don siglas de los cojones. Y que no te pase a ti, listo, que eres un listo.
    “Lis qui piguimis impistis” lo mismo no los pagarias si pudieras, ostias ya.

  • Gacho. Oye no puedo hacer esto por privado porque no te tengo en ninguna red social. A ver,conio, queda conmigo. Que te quiero conocer. Y no muerdo y hasta soy interesante.

  • Estoy seguro de que hay muchas razones contra la pena de muerte, pero no puedo tomarme en serio las que se fijan en los percances accidentales. De admitirlas, habría que prohibir salir de la cárcel a los que han cumplido la pena, dado el riesgo de que les pille un coche.

  • Adapts, el otro día se hablaba del sistema rápido, lento y subterráneo, yo creo que Gacho + Adapts es un escenario de sistemas rápidos quizás excesivo.

  • Por amable y tierna, no le contesto,Adapts amor. ¿Que tiene un mal día con sus adicciones? Pues bueno. Ni las putas ni el alcohol arreglan un país ni su tierno corazón. Usted sabrá.

    Buenas noches Gengis, yo a veces le entiendo y todo.

  • No escuchaba esa canción desde que los tiranosaurios dominaban el mundo, Holm, y de repente me he acordado de un maxi sencillo de Feliciano que ponía un tío en casa de mi bisabuela, y de que a ella (cubana y muy crítica con todo lo que no fueran sones y boleros) le gustaba. Qué nostalgia.

    ***
    Tareixa, ESO es empatía, y le aplaudo.

  • Puesto a disminuir el alcance de lo que entiendo por nacionalismo, se me acrecienta el rechazo que siempre he tenido a esa idea dilatada según la que el nacionalismo es una forma de religión. Las grandes ideas solían formularlas los estudiantes más vagos.

  • Modelos retrógrados, por Perroantonio
    La centrifugación, queridos niños, consiste en separar sólidos y líquidos por medio de un movimiento mecánico de rotación acelerada. Las partículas más densas se sedimentan mientras que los líquidos se desplazan hacia el exterior del eje de rotación. Así funciona el centrifugado de la lavadora, se separan los isótopos de uranio o se obtienen tras molienda algunos aceites de oliva que ciertos caraduras pretenden luego vendernos como “virgen”.

    Siempre he lamentado que las disciplinas conocidas como Humanidades (historia, filosofía, antropología, política…) no pudieran disponer de medios mecánicos de batalla, como sierras, martillos, barrenos o centrifugadoras. Podríamos tomar así cualquier fenómeno, no sé, los nuevos secesionismos y euroescepticismos europeos o las revoluciones árabes y, tras someterlos a sierra, martillo y barreno, introducirlos en la centrifugadora para ver cómo decantan las ideas y se separan las chorradas líricas, digo líquidas. Quedaría sustanciado el meollo ideológico en un sedimento reconocible y clasificable por sus grados de consistencia, acidez, toxicidad y hasta color.

    —Ha salido de color marrón grisáceo.

    —Eso va a ser nacionalismo mezclado con algo. Aumente las revoluciones. El nacionalismo es lo más pesado; una vez decantado échelo al cubo marrón grande. Luego centrifugue el resto, a ver qué encontramos ahí.

    Seguir leyendo en El Diario Norte

  • Como madre hay una y padres muchos, yo voy a celebrar este día con mi pequeño cabrón tan lindo él y con la causante de mis días, tan santa ella.

    Pasen un buen domingo.

  • Ay, acabo de editar la entrada del Sr. Gómez y poner la ilustración para mañana y me he entrado una risa floja que no puedo parar. No deberían dejarme sola con la botella de Jeréz. Ay qué risa, por Dios.

  • He tardado años, pero veo que el iPad sabe emitir radio clásica mientras les escribo.
    Así qué escucho ars canendi por prescripción facultativa, y por primera vez.
    De momento puedo prometer que el presentador lleva un buen rato hablando, por cierto con severas agresiones a la prosodia.
    Seguiremos informando.

  • Programa un fragmento de Lohengrin.
    Debo decir que yo estoy abducido en un bucle permanente entre Tannhauser, el tremendo acto de abandonar a Venus para peregrinar, y Tristán, el no menos tremendo no-acto de abandonarse a la pasión amorosa.

  • He hecho un alto para una frugal colación , pero confirmo que el tipo habla como leyendo notas manuscritas que debe descifrar sobre la marcha. Parece saber mucho del asunto.

  • Hola, Holmesss. Pues yo tengo puesto un disco de Engelbert Humperdinck, no me pregunte cómo he llegado a él, que yo misma no lo sé, había empezado el día con Chopin muy bien. Pero no le hago caso porque, igual que el locutor del Arte, llevo horas leyendo cosas que ni entiendo ni me interesan. Un domingo para recordar a la madre del domingo.

  • Hoy me he castigado leyendo la autobiografía de Indalecio Prieto, vasco y socialista. Pactó con Gil Robles para derrocar a Franco en connivencia con don Juan. Qué risa. El Caudillo lo desbarató en el Azor frente al monte Igueldo Corría el año 1948.