El jefe Phil Nimbus… (Serenata de plomo. XIV)

Serenata de plomo XIV
Por Martin Holmes.

El jefe Phil Nimbus el Gordo era bizco y pelirrojo y tenía el sombrero boca arriba en la mitad de los tugurios de Chicago. Se creía un pasma con toda la solvencia pero era incapaz de encontrar una botella en un mueble bar. Las tres cuartas partes de los bofias del pueblo eran de su familia y eran una buena manada de paletos irlandeses con los pies planos que se pasaban la jornada requisando licores para usos medicinales y molestando a las putas. Phil Nimbus el Gordo fumaba pitillos turcos con boquilla de golfa y bebía pipermint y creía que eso le convertía en un hombre de mundo. Los polis que me detuvieron me engrilletaron a una silla como si fuera un gurriato en una plancha y me pegaron un repaso. Últimamente me repasaban en cada esquina y me preocupó estar tomándole la costumbre.

—Diablos, Bullet, estás más muerto que vivo –me dijo Nimbus.
—Hago lo que puedo.
—¿Por qué tienes la bragueta roja? ¿Meas grosellas?
—Me he reventado el bazo esquivando balas irlandesas en la calle Ontario.
—Ha organizado una buena fiesta con petardos como si fuera el cuatro de julio –dijo un pasma.
—¿Hemos de lamentar alguna baja? –preguntó Nimbus.
—Se ha cargado a un menda –dijo el pasma y consultó una libreta—. Un ratero de cuarta. Declan Conally el Susto, usted verá si lo lamenta.
—¿El Susto está fiambre? –pregunté.
—Dos tiros en el estómago y uno en la nuca –dijo el pasma —. La gente se suele morir por eso.
—Apúntame los balazos en la barriga, el de la nuca no es mío –dije.
—El Susto es, o más bien era, un chorizo de borrachos habitual como los lunes. Le pusimos su nombre a un calabozo. No le tenía por alguien que se mezclase en un tiroteo –dijo el pasma de la libreta.
—Son tiempos procelosos –dijo Nimbus.
—Andaba con los de O´Bannion –dije.
—Nadie te ha preguntado, escoria –dijo el pasma.
—Me tiene sin cuidado un chorizo menos en esta letrina –dijo el Jefe Nimbus.
—Entonces vamos a despedirnos como los viejos camaradas que somos y que el pasma de la libretita rellene un formulario –sugerí.

El pasma de la libretita me pegó un puñetazo en el hocico y escupí un diente. Creo que un incisivo. Estaba perdiendo anatomía a una velocidad inquietante.

—Da pena hasta zurrarte, montón de mierda –dijo.
—Bullet, eres un buen saco de porquería que meas a colores, pero parece que ahora eres la sensación de la temporada porque eres accionista de un camión de whisky canadiense –dijo Nimbus.
—Te lo regalo, si eres capaz de encontrarlo.
—No quiero más bandas en mi ciudad. Con los macarrones y los irlandeses voy servido. Ni Torrio ni O´Bannion quieren whisky de finolis en sus cantinas, que las comparaciones son odiosas. Dime dónde guardáis el cargamento y vete a oler adulterios, que es lo tuyo. Te prometo que saldrás de aquí de una pieza.
—No tengo ni idea de dónde está ese maldito whisky ni puerca falta que me hace complicarme la vida.
—Que alguien me traiga un calcetín y una libra de perdigones del doce –dijo Nimbus —. Me pones las cosas difíciles, buscavidas.

El pasma de la libreta trajo una caja de posta de escopeta y la vació en un calcetín azul, le hizo un nudo y se lo pasó a Nimbus. Nimbus palpó el artilugio y calibró el peso. Hacer una cachiporra con un calcetín lleno de perdigones te lo enseñan en el primer curso de manualidades de El Inspector Sagaz. No me impresionó. Yo sé tocar la trompeta con un peine y una hoja de papel de fumar. Y sé cerrar el agujero que tengo debajo del bigote como si fuera un mudo de nacimiento. Bajé la cabeza para recibir lo mío. La frente es más dura que las napias. Se lo digo por si les sirve de algo en alguna ocasión. Nimbus me atizó el primer golpe en el oído derecho y escuché un pitido pero no me dolió. Luego lo haría.

—Esto me duele más que a ti –dijo Nimbus.
—Tan cierto como que el diablo caga azufre –dije.

Los golpes siguientes me desgarraron la piel y me rompieron los huesos de las orejas. Las orejas tienen un buen montón de huesos pequeños.

—El whisky, Bullet, no te distraigas.

Me estaba quedando medio sordo y empecé a ver a través de una nube. Recé para desmayarme pero soy duro como una viga de Pittsburgh y aguanto el jarabe como el que más. Yo era un tío de una pieza mejor que esa patulea de bofias afeminados. Vomité a través de los dientes rotos y me manché de bilis. El lamparón hizo juego con la sangre seca y con la meada roja y conseguí un traje para el circo. Si seguía perdiendo partes del cuerpo a puras bofetadas ya tenía el número y el jefe Nimbus pondría a los payasos. El Increíble Hombre Desmontable y Nimbus el Parrandero y sus polis de la Keystone. Para morirse de risa. Otro poli entró en la habitación y se dirigió a Nimbus.

—Estoy tocando el piano, déjalo para luego –dijo Nimbus.
—A este cerdo le quiere ver el Gran Johnny –dijo el poli.
—¿Johnny está ahí afuera?
—Está su recadero –dijo el poli —. Hitman el Guapo y un coche Studebaker con el motor encendido. Parece que tiene prisa.
—El Gran Johnny Calidad no me dice lo que tengo que hacer.
—Sí lo hace, jefe –le recordó el poli.
—No te pases de vivo, McCoogan –advirtió Nimbus.
—Ni se me ocurriría, jefe –dijo McCoogan.
—¿Se ha acabado el recreo? –pregunté.
—Sacad a este saco de liendres de mi vista –dijo Nimbus.
—Ha sido una velada encantadora, la próxima vez yo traeré el gramófono –grazné.

Levantaron lo que quedaba de mí y me sacaron de la comisaría. Iba dejando un riego de sangre a medio coagular y de pis rojo. Hitman el Guapo llevaba trajes que costaban más que mi casa y se peinaba con fijador. Era un tío apuesto, si a ustedes les gustan los apuestos. A mí me ponen quisquilloso.

—Bullet, muerto de hambre –dijo Hitman, y echó un vistazo a mi bragueta— ¿Meas grosellas?
—No eres más que un chofer, Hitman, no te pongas importante —le dije.
—Vas a ponerme el Studebaker como una cuadra.
—Cuídalo, Hitman, es la sensación del momento –dijo Nimbus.
—Que me aspen si este tío se ha visto en otra como esta. Resulta que tiene más amigos que una furcia en la tarde del desembarco –dijo Hitman—. Estos tiempos son extraños.
—Son tiempos procelosos –dijo Nimbus.

65 comentarios

  • «La rotura de bazo es una urgencia médica y se tratará mediante una intervención quirúrgica en la que se intentará cerrar la rotura, y si no es posible se extirpará la totalidad del bazo».

    (Por favor, Martin Holmes, alguien tiene que llevar a Bullet al primer centro de salud YA).

  • Precisiones.
    Holm: el Ángel es de Klee.
    Sergei: En ninguna circunstancia, el cuarzo, el feldespato y la mica formarían una aleación. No sé que opinaría Perroantuán o Procuro, que son de letras, sobre licencias poéticas tan manifiestamente acientíficas.

    Cambiando de tercio, que yo he venido hoy a hablar de mi blog y su ‘afoto’ que no tiene desperdicio.
    Termino con la serie de relecturas juveniles y me tomo un descanso que tengo que investigar a unos antepasados a los que parece que, en tiempos no tan pasados, metió mano la Inquisición.

  • Cada vez que miro la (también) magnífica ilustración, creo ver al pobre Spencer Tracy pasado por un programa morphing de esos.
    SI así fuera, ¡qué falta de respeto! ¡Hombre, hombre!

  • 27/06/2014 A LAS 11:16
    ADAPTACIONES
    Cada vez que miro la (también) magnífica ilustración, creo ver al pobre Spencer Tracy pasado por un programa morphing de esos.
    SI así fuera, ¡qué falta de respeto! ¡Hombre, hombre!

    ¿Te parece poco homenaje que Spencer Tracy haga el papel de Phil Nimbus en Serenata de plomo?

  • Abundando sobre aquella entrada, Tipo. Hace unos meses volví a evocarla con ocasión de la lectura de un librito delicioso, temo que disponible sólo en catalán. Ahí va su (discutible) reseña:
    .
    Melancolia i saviesa. Una teoria de la història / Llovet, Jordi
    A partir de una lectura atenta del grabado Melancolía I, de Dürer, y del cuadro Paisaje con San Jerónimo, de Patinir, Jordi Llovet traza una teoría de la historia: el análisis iconográfico se demuestra insuficiente para entender la anticipación en el tiempo, o la premonición, que muchas obras contienen.
    La filosofía, la literatura, la religión, la economía o la sociedad también dan sentido a los objetos artísticos. No es suficiente recurrir a las fuentes y a la tradición para entenderlos. El futuro ayuda a interpretar las creaciones del pasado. Esta divagación sobre la historia del arte que Jordi Llovet nos ofrece es también una invitación a reflexionar sobre los grandes cambios de nuestra época.

  • Abundando sobre aquella entrada, Tipo. Hace unos meses volví a evocarla con ocasión de la lectura de un librito delicioso, temo que disponible sólo en catalán. Ahí va su (discutible) reseña:

    Melancolia i saviesa. Una teoria de la història / Llovet, Jordi
    A partir de una lectura atenta del grabado Melancolía I, de Dürer, y del cuadro Paisaje con San Jerónimo, de Patinir, Jordi Llovet traza una teoría de la historia: el análisis iconográfico se demuestra insuficiente para entender la anticipación en el tiempo, o la premonición, que muchas obras contienen.
    La filosofía, la literatura, la religión, la economía o la sociedad también dan sentido a los objetos artísticos. No es suficiente recurrir a las fuentes y a la tradición para entenderlos. El futuro ayuda a interpretar las creaciones del pasado. Esta divagación sobre la historia del arte que Jordi Llovet nos ofrece es también una invitación a reflexionar sobre los grandes cambios de nuestra época.

  • Hace un rato he estado en la Comandancia de la Guardia civil de esta ciudad mía resolviendo un asunto. Y para resolverlo he ido, me han llevado a decir verdad, de una a otra dependencia atravesando un par de patios. En uno de ellos he visto a dos mujeres de uniforme, pantalón y camisa verdes, dos guardias civiles jóvenes que iban charlando de sus cosas. Debe de haber alguna fea, supongo, pero esas dos eran muy guapas y lo verde les iba. Una estampa de hoy inimaginable no hace tanto. Tan inimaginable como el que pudieran aparecer en una entrada como la de ahí arriba por más que picoleta sea palabra mucho más hermosa que pasma para repetirla.

  • OstrasBela, ya veo una entrada de primera:
    -Bela detenido por la policia municipal, sorprendido en flagrante delito
    -es llevado a la comandancia de la GC
    -Interrogado por las picoletas
    -Una le guiña un ojo,la otra se encela
    ….

  • CONJETURAS. ¿Qué canción cantan las Sirenas? ¿Qué nombre tomó Aquiles para ocultarse entre las mujeres? Preguntas complicadas, es cierto, pero que evidentemente no están más allá de los límites de toda conjetura.- Sir Tomás Browne. [Cita que Edgar A. Poe puso en cabeza de su ‘Doble asesinato en la rue Morgue’].
    *
    Él, periodista en un medio local donde se ha especializado en temas de corrupción por más que, según me dijo, ‘prefiero escribir de literatura’. Y como hablando de libros y de autores saliera a relucir Poe, añadió ‘me encanta; podría decir que me lo sé de memoria. Y algo de él he publicado en el periódico aunque con seudónimo’. Ella, su mujer, trabaja en el campus de Guajara como administrativa. Él a ella la trata con condescendiente suficiencia, pues la tiene por inculta absoluta; y ella corresponde poniéndole los cuernos. En estos momentos, conmigo.

    Nos encontramos en el aparcamiento al pie de los edificios donde vivimos como vecinos; él, su marido, dentro del coche, ella volviendo del horno de pan inmediato y yo yendo a comprarlo. Nos paramos para hablar algo por el morbo de hacerlo donde sin poder escuchar lo que digamos, nos ve perfectamente. Y le digo que debería follarla allí porque lo viera. Ella se ríe y medio me provoca. ¿Serías capaz? Claro que sí pero ahora me apetece una mamada. Ríe aún más fuerte. ¿Como la primera que te hice? Por ejemplo, contesto serio. Está bien y ojalá pudiera, amor, pero me voy ya que me espera. Oye, ¿no te preguntará qué es lo que hemos hablado?, inquiero. No, no lo hará, creería rebajarse; eso sí, se reconcomerá por dentro pensándolo, dice. ¿Reconcomerse? No, hará conjeturas, digo. Está bien, conjeturas si lo prefieres. No soy yo quien lo prefiere, tesoro, es Poe y con Poe, tu marido. Qué raro eres hablando; bueno, en todo. Pero me gustas por eso, concluye. Sí que lo soy, desde pequeñito, concluyo.

    Y se va -un perfil de bajorrelieve del antiguo Egipto- hacia el pequeño citroen negro donde él la aguarda con aparente indiferencia; y yo sigo mi camino.

  • Proc, eche un vistazo al Adio, kerida, una canción sefardita tan popular que hasta los askenazíes la interpretan con frecuencia. ¿Les recuerda a algo la melodía del estribillo -Adio, adio kerida, no kiero la vida, etc.- o es pura casualidad?

  • Un test: ¿Quién mató al que dijo lo que viene a continuación? “Soy, lector, español, feo y orgulloso. Como buen español, amo los toros y la literatura. Como buen feo, me gustan las hembras. Como buen orgulloso, prefiero la soledad y un vaso de cerveza rubia al vano estrépito de la taifa plebeya que gusta del homenaje y del loor”

  • Para mi, (estuve pensando un rato) el señor de la foto es Mickey Rooney, antes se ser hijo de Spencer Tracy.

    Que Gómez lo desdiga que sabe de estas cosas el muy facineroso.

  • 27/06/2014 A LAS 13:49
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Un test: ¿Quién mató al que dijo lo que viene a continuación? “Soy, lector, español, feo y orgulloso. Como buen español, amo los toros y la literatura. Como buen feo, me gustan las hembras. Como buen orgulloso, prefiero la soledad y un vaso de cerveza rubia al vano estrépito de la taifa plebeya que gusta del homenaje y del loor”

    Ni idea, pero lo mismo fue Franco. Mientras espero la respuesta, me lo voy a tatuar en er pesho.

  • Ahora lo veo, Marqués. Olmet. Y el asesino ya está claro. La mejor semblanza de éste aparece en Cruces de bohemia, de Javier Barreiro.

  • 27/06/2014 A LAS 12:40
    HOLMESSS
    Abundando sobre aquella entrada, Tipo. Hace unos meses volví a evocarla con ocasión de la lectura de un librito delicioso, temo que disponible sólo en catalán. Ahí va su (discutible) reseña:

    Melancolia i saviesa. Una teoria de la història / Llovet, Jordi
    A partir de una lectura atenta del grabado Melancolía I, de Dürer, y del cuadro Paisaje con San Jerónimo, de Patinir, Jordi Llovet traza una teoría de la historia: el análisis iconográfico se demuestra insuficiente para entender la anticipación en el tiempo, o la premonición, que muchas obras contienen.
    La filosofía, la literatura, la religión, la economía o la sociedad también dan sentido a los objetos artísticos. No es suficiente recurrir a las fuentes y a la tradición para entenderlos. El futuro ayuda a interpretar las creaciones del pasado. Esta divagación sobre la historia del arte que Jordi Llovet nos ofrece es también una invitación a reflexionar sobre los grandes cambios de nuestra época.

  • White Painting apela al observador(*), le hace cuestionarse sus prejuicios en torno a la obra creadora, a la vez que perturba su espíritu crítico al introducir tres paneles y dos líneas divisorias. Éstas le muestran un camino paralelo, el que siguen individuo y sociedad, y no son más que un llamamiento a la rebeldía(**).

    (*) Un observador es alguien que paga un dinerillo por entrar a un museo que ha pagado una pasta gansa por obras como White Painting. Resulta mucho más barato que emborrachar al artista y pagarle una noche de orgía en Bambu’s para hacerse amigo suyo y que le enseñe el cuadro en su estudio.

    (**) La rebeldía no es contra el museo o el artista; no es necesario prenderle fuego al cuadro o pegarle una patada en los huevos al pintor. La rebeldía puede ser negarse a tomar té en casa de la madre de tu novia londinense o renegar de ese abuelo tuyo que es de la Real Sociedad.

  • 27/06/2014 a las 13:10 piratajenny
    Proc, eche un vistazo al Adio, kerida, una canción sefardita tan popular que hasta los askenazíes la interpretan con frecuencia. ¿Les recuerda a algo la melodía del estribillo -Adio, adio kerida, no kiero la vida, etc.- o es pura casualidad?

    Es preciosísima, Pirata. Y ya la conocía; por Joaquín Díaz, como la del cabretico, que, por cierto, en la versión de Joaquín Díaz el padre lo mercaba por dos suzim, en mi recuerdo. Andaba apresurada esta mañana y es la primera que me ha venido a la cabeza para agasajar a Tipo. Tipo, buena suerte con sus pesquisas. Como iba de que marranos somos todos, supongo que la del cabritico me ha venido la primera porque es una retahíla infantil tradicional hispánica lato sensu, y yo la prendí de cría en una variante vascuense que empezaba también con una cabra: «Akerra ikusi dugu baratzean jaten. / Makilla ikusi degu aker hori jotzen. / Makillak akerra, akerrak artoa, / akerra ken, (etcétera)». La cabra vasca pasta en la huerta, luego el palo pega a la cabra, después el fuego quema el palo, el agua apaga el fuego, y así.
    Sí me suena el estribillo, a algo clásico, supongo, pero no sé decirle. Venga, cante.

  • Compre esa cinta de Joaquín Díaz («Cantes juadaeoespañoles») en Cáceres, en el primer Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebró allí en 1987, tengo aquí mismo en la mesa un bote para bolis que también compré, y está nuevito. Era el primer congreso al que iba, vi y oí a Rafael Lapesa entre otras cosas maravillosas. (¿Hay más judíos en Exremadura que en otros lugares, o solo me lo parece ahora al hacer estadísticas de este blog?). Por esntonces yo andaba haciendo los cursos de doctorado, y el que recuerdo con más cariño de todos es el que impartió sobre lengua y cultura sefardíes Paloma Díaz Mas, una gran especialista y una profesora verdaderamente amena. A cuenta de esto que cuento me he acordado de que le presenté un trabajo sobre el verbo en judeoespañol, que es un absoluto caos. Y yo, ni idea, pero con dos cojones.

  • 27/06/2014 a las 22:58 Perroantuán
    Acabo de caer definitivamente deslumbrado. No me molesten, voy a meditar durante 24 horas.
    Robert Rauschenberg. White Painting [three panel]. 1951, pintura de latex sobre lienzo. San Francisco Museum of Modern Art.

    El cuadro blanco sobre fondo blanco ya lo había pintado Malevich. Pero a Malevich no se le había ocurrido dividir el blanco por tres. No es lo mismo ni parecido. A mí me gusta más el cuadrado negro, con su misterioso craquelado que parece una panterra o cosas. (Además, que este es sobre fondo blanco y aquí se produce una dialéctica que no se la salta un gitano).

  • Adapts, usted lo dice con vuelta por la revoluçao magenta, que no se sabe muy bien qué color es el magenta si fucsia o qué, a que sí. El arte hay en casi todos los colores. Por favor. Añadiré que personalmente estoy en contra de esa apreciación popular sobre que las mujeres aprecian más de colores. Mi abuela no distinguía el verde del azul y yo tampoco. No soy daltónica, solo me lo llaman. Vivan los cuadros blancos o negros completamente.

  • Clavado, Pirata, es ese Adio.
    Y que aquí, que no somos muchos los habituales, me parece que usted tiene vínculos con Extremadura y Tipo también, aunque ahora ya no estoy segura. (Además, ¡yo me compré en Cáceres la cinta de Joaquín Díaz! ¡Hombreee!). Eso hará un veinte por ciento de la población parlante de Chospsuey y un cien por cien de pruebas para la representación de Extremadura. Que no me haga caso. (Aunque de esta clase de bobadas pero a lo grande es de lo que se nutren muchas de las creencias más arraigadas, yo creo).

  • Siempre me he preguntado cómo llegaría hasta Verdi la melodía.

    Impresiona cruzarse con un sefardita y conversar mediando cinco siglos de idioma. Es más fácil que te suceda en Estambul que en Jerusalén, donde los sefarditas ya sólo hablan ladino en casa. Hace un año tuve un regreso al pasado en un hotel de Estambul que conté en el blog.

    Guardo la correspondencia con Aciman, un escritor de segunda en Estados Unidos y perfectamente desconocido en España. Creo que no hay nada traducido de él al español. Escribió unas memorias inolvidables sobre su infancia en la Alejandría pre-nasserista (Out of Egypt) que quise traducir, pero un conocido editor judío me disuadió: ¿quién coño iba a leerlas aquí? Como fuere, quedé tan prendada del libro que le escribí, y en el intercambio me contó, entre otras cosas, que sus abuelos, a pesar de dominar otras lenguas, utilizaban en el ámbito íntimo y familiar exclusivamente el ladino. Qué lástima de ciudad (Alejandría) donde todas todas las minorías, la griega -cristiana ortodoxa, la de Cavafis-, la nubia, la judía de Aciman, han desaparecido.

    (Creo que el otro extremeño es Ximeno, pero no me da que es gentil, en todos los sentidos)

  • Un homosexual puede no ser otra cosa que una mujer dentro de un cuerpo de hombre. Pero que además ese cuerpo pueda llegar a parir, e incluso mellizos, me parece una obra maestra de la naturaleza. O de la estulticia.

  • Qué desagradable el Carl Panzram que nos describe Olmos en su última entrega (en los enlaces de la derecha, señora). Da la impresión de que ni siquiera él ha podido encontrar un gramo de simpatía por el tipo.

  • “Un homosexual puede no ser otra cosa que una mujer dentro de un cuerpo de hombre”

    Señor Belaborda no sea tan provocador que la señorita Bella no va hacer hecho con tanta demanda de esas palabras suyas que hieren a personas humanas cuya opción sensual es tan vieja como los griegos.

  • Gachí y Follansky parece ser han hecho una Tareixada, es decir, vestirse e irse en tanto se aburren y enfadasen con el mundo Adapts mi amor.

    Ya volverán, ahí afuera hace frío

  • Adapts, como Janis no está en condiciones he ido a un concierto de BigMama, a la fresca. Un rato de blues siempre reconforta.

  • Divaga mientras bate las alas por encima de Sión. Qué empujó a Aníbal hasta la batalla de Cannas, una victoria sobre Roma que llevaba en sí el germen de la derrota. Ahí está el Lemán, las aguas paradas del Arve cargadas de limo, las aguas esmeraldas del Ródano. El peso del mandato paterno. En el principio está el fin. Terminarás con lo que empezaste. Si acaso Aníbal se hubiera detenido a pensar que era el producto de una obsesión. Divaga cuando encara el glaciar del Ródano.

    Pirata Jenny: Anibal ad portas

  • No sigo el caso porque con un poco que sepas ya te has hinchado, pero he leído con atención esta noticia. Por lo visto Urdangarín comenzó a delinquir al comprar el palacete de Pedralbes. Conclusión: el palacete de Pedrálbez eztaba hechizado.

  • Mi abnegación es toda suya, Srto. Bolaño. Y aviso al resto de lectoras y lectores de este su comentario del 28/06/2014 A LAS 15:02, que se había quedado en el limbo del WordPress.

  • Como acto de contrición, Adapts, no me queda una gota.
    Holmesss, si igual no puedo catarlos yo, que podría estar en Bilbao en esas fechas.