1914-2014

Putin II Sucesor De Sí Mismo
Por Fernando García.

Inspirado por la reseña de Sergio Campos en Revista de Libros, he leído Años de vértigo de Philipp Blom. Aunque no comparto el entusiasmo de Campos por este libro, que se me antoja innecesariamente voluminoso, sí que me ha resultado inspirador para la siguiente reflexión.

Blom trata de describir el ambiente social que se desarrolla entre 1900 y 1914 y lo relaciona con el estallido de la Gran Guerra. Tanto en el Imperio austrohúngaro como en Alemania, Francia e Inglaterra, se asiste a una reacción belicista y a una reafirmación de su carácter viril como consecuencia de la aparición de fuerzas “disolventes” de la sociedad, tales como la homosexualidad, el sufragismo, el auge social de los judíos y el arte degenerado, incluyendo la pintura abstracta y la música atonal. Todo ello cristaliza en la exaltación del nacionalismo y en la aparición de la disciplina de la eugenesia, con Francis Galton, el sobrino de Darwin, como principal apóstol. Empieza a tomar cuerpo la idea de que una sociedad sana solo es posible eliminando a los homosexuales, los judíos, los gitanos y, en general, a idiotas de toda laya. Así el drama del siglo XX está servido y todos conocen lo acaecido.

Cien años después la sociedad ha cambiado mucho. La eugenesia es solo un mal recuerdo y ya solo algunos proabortistas radicales beben de esa fuente. Los nacionalismos desgraciadamente persisten y son siempre una amenaza dormida. Hoy la ciencia ha demostrado que las “razas” no existen y que la homosexualidad y las enfermedades mentales (bipolares, adictos) son en cierta forma fisiológicas y, desde luego, presentes en el momento del nacimiento. Esta diversidad lleva a que existan seres humanos diferentes donde tienen cabida genios y artistas de todo tipo.

Todas estas ideas han permeado en las sociedades de los países que participaron en la segunda Guerra Mundial, aunque con menor intensidad en Japón y con muy poca en Rusia. Putin es un ferviente nacionalista que considera a los homosexuales unos delincuentes. Su mente está anclada en 1914 y está impregnado de belicismo. Gusta hacer exhibiciones de su virilidad practicando artes marciales o esquí de fondo. Como ya comenté aquí tiene de asesor geoestratégico a Dugin, un fascista delirante que fue colega de Limónov en el Partido Nacional Bolchevique y que cree en el euroasianismo como doctrina mesiánica. Dios nos coja confesados, que decía mi abuela.

***

191 comentarios en “1914-2014

  1. ÇhøpSuëy actualidad. Muy buena reflexión y mejor resumen del libro de Blom.

    El hombre ÇhøpSuëy: lacónico el ademán, mirada disolvente, sonrisa canallesca, prosa detersiva.

    Felicidades, Procu.

  2. Debido a mis quehaceres profesionales, lo primero que leo cada mañana son informes sobre los futuros de los cereales en Chicago y la evolución del Matif francés.

    Ucrania ha sido históricamente el granero de Rusia y en buena medida lo es ahora de Europa y como, de momento, los mercados absorben sólo con ligeros movimientos de diente de sierra la situación en Ucrania, aún no me preocupo demasiado.
    Hubo peores movimientos alcistas cuando las primaveras árabes y acertaron, porque se convirtieron en conflictos reales.

    Otrosí, Putin ha ido un pelo demasiado lejos y lo que peor hace un macho-macho es retroceder. Veremos.

  3. Hola, Gacho, ¿tú de qué signo del zodiaco eres? ¿Por qué Procu no puede ser otra cosa que Piscis?

    Háblanos ahora de algo de ciencias, porfi.

  4. Feliz cumple, Procurofijarme. Un día preprimaveral mola, a que sí.


    Yo también estoy leyendo Años de vértigo, y comparto la crítica de la crítica. Tiene la virtud de insuflar un suave narcótico que apenas da tiempo de apagar la luz. Creo que se debe al flaco consuelo , flaco, pero consuelo, de ver en qué quedaron los afanes y preocupaciones de nuestros bisabuelos.
    Lo ocurrido con la eugenesia debería ser motivo de debate en escuelas y universidades, para que los jóvenes vean a lo que puede llevar la opinión pública liderada por los más inteligentes: no veas cuando al frente está Forcades, por decir alguien.
    En cuanto a Putin, discrepo. Aquí tenemos la manía de pontificar lo que deben hacer tirios y troyanos, pero de momento su respuesta ha sido contenida, mínima y de una lógica aplastante. No a todo el mundo – a mí tampoco- se le cae la baba y da por bueno y legítimo lo que ocurra a causa de haber llenado plazas de gente. El famoso Guatemala y Guatepeor, el sentido trágico de la existencia, oh dioses.

  5. Muchas gracias, vuessas fermosuras. Como hoy me toca montar en oso se me olvida todo el rato que es mi cumple, qué rabia, por aquí hace un precioso día preprimaveral, negro como la boca de un lobo ensalivando nevisca.
    La foto que ha puesto Bonnie nos tiene que llevar a meditar sobre la conveniencia de que Putin utilice unos sostenes para los grandes senos que le adornan. Iría más cómodo.
    Y no quería decirlo, pero dado que ha reincidido, tengo que observarle, Bremaneur, que de los cuatro calificativos de su eslogan dos hablan de jabón. Con la de adjetivos que hay en los diccionarios, los diccionarios están petados de adjetivos.

  6. Putin tenía un gobierno títere en Ucrania. La revolución democrática, valga el oxímoron, lo ha puesto en manos pro europeas. Los servicios secretos americanos lo han permitido, igual que permitieron derrocar a Mubarak, que era a su vez títere de EEUU.
    Ahora Putin, que es un nacionalista feroz, se ve obliggado a reaccionar. Como dice Holm hasta ahora lo ha hecho con mesura, y si se conformara con controlar Crimea no estaría mal la cosa.
    Lo que planteo es que los valores que hoy mueven a Putin son los mismos que desencadenaron la Gran Guerra, pero la historia no siempre se repite.
    Defiendo los valores que imperan hoy en Occidente gracias a las pasadas experiencias y las aportaciones de la ciencia. Pero hay que evitar radicalismos que provoquen mayores desequilibrios entre occidente y el mundo asiático, por ello defiendo el papel de los homosexuales en la sociedad pero prevengo de los excesos de feministas y abortistas radicales. También promuevo la alta cultura y prevengo de los excesos de la cultura popular que es alienante. Promuevo, en fin, una cierta espiritualidad que respete los valores cristianos y prevengo del peligro del ateísmo radical. Se trata, pues, de limar las diferencias pues no somos tan distintos. Al menos el genoma así lo ha demostrado.

  7. Gengis Kant 5 de mar de 2014 00:17
    No tiene razón Savater al atribuir a los nacionalistas (y parece que también a muchos de los adversarios de éstos) la confusión entre identidad y ciudadanía, entre pertenencia y participación.

    Habría confusión si se colocaran ambos conceptos en el mismo plano, quiero decir, si los nacionalistas propusieran la pertenencia a un grupo como un procedimiento político alternativo a la participación de los miembros de ese mismo grupo, una especie de unión mística entre el conductor y los conducidos que haría innecesarias las mediaciones de la democracia normal y corriente. La apelación a esa identidad a prueba de bombas sería -permitan que apure la idea- ilegítima.

    Pero no creo que ese tipo de nacionalismo sea el defendido por nuestros independentistas. Lo que ellos quieren es precisamente que en sus territorios sea posible la participación política; eso sí, en el marco de esos territorios y apelando a una previa pertenencia, del mismo modo que los españolistas queremos que ese marco sea España y nos beneficiamos hoy de la retórica identitaria de la que hicieron uso los liberales decimonónicos para afianzar la unidad política de España.

    Por lo demás es literalmente imposible ver qué tiene de reprochable que los protagonistas de un conflicto territorial sean los territorios, habida cuenta de que esa territorialidad está en la ley.

    “Pero no creo que ese tipo de nacionalismo y tal y tal”.

    Gengis, como dice mi padre, “Creo, Meparece y Siserá son una familia muy larga”. Se lo voy a resumir sucintamente, usando el modelo vascongado de identidad nacional, y utilizando un viejo método de acercamiento a la realidad denominado empirismo: no hay que fijarse tanto en lo que dicen, sino en lo que hacen; nadie va a poner en su programa electoral que está en contra del sufragio universal o en la selección del personal en función de sus apellidos. Este es el método:

    Este territorio es vasco. Si es vasco habla euskera. Si habla euskera es obligatorio que todos sus representantes o funcionarios hablen euskera. Si sus representantes o funcionarios no hablan euskera no son vascos. Si no son vascos, que se vayan (alde hemendik!), o que se integren (por la vía de ser más vascos que el que descubrio este invento, que no fue Sabino Arana sino el Licenciado Poza).

    Ahora repase, si le apetece, las veces que el Parlamento Vasco o sus parlamentitos forales (llamados Juntas generales) han pedido, pongamos, la expulsión de la Policía Nacional o la Guardia Civil, o la creación de un sistema judicial “de aquí” o que los maestros o los médicos sean “vascos”.

    Es cierto que el sistema de selección en función de los apellidos (pureza de sangre) no está muy bien visto desde el nazismo, pero hay otros métodos.

    Resumiendo, que Savater no se equivoca. Se equivoca usted.

  8. Feliz día Seña Procu.
    No se fíe de Google. Ya sabe que tienen como lema corporativo nada menos que: “Don´t be evil”.

    No se puede ser menos de fiar que una empresa güena, de puras intenciones. O son tontos (y manejan todos nuestros datos) o mienten.

  9. Gracias, Adapts, si soy muy evil. Y me pago lo que haga falta, Perri. (He hecho cincuenta y un años como cincuenta y un soles de los que brillan hoy en Siberia de España).

    Perroantuán 5 de mar de 2014 10:25
    […]

    Plas, plas, plas, plas y plas.
    Además, le quiero yo decir a Gengis de una cosa que dijo anoche, que dijo que le habían dicho algo que decía Spinoza. ¡Ja! “Que le habían dicho”, a quién quiere engañar. ¡Usted se lo ha leído!

  10. Procuro fijarme 5 de mar de 2014 10:10
    Y no quería decirlo, pero dado que ha reincidido, tengo que observarle, Bremaneur, que de los cuatro calificativos de su eslogan dos hablan de jabón.

    O no.

  11. Hola Satur, ¿y tú de qué cofradía eres?
    Hablanos ahora algo sobre el pensamiento independiente y la propia personalidad, pirfis.
    —————————,-
    Marqués, espero que seas coherente (aaaaaaaah, jajajaja) y vayas a ponerte hoy la ceniza. A ver si con un poco de suerte te cae en un ojo (o en los dos) y dejas de ver homosexuales y abortistas por doquier.
    Porque lo de dejar de señalar una y otra vez a los homosexuales, como que no. Ya lo veo harto imposible. Tú no lo entiendes pq eres un eugenésico social, pero es como si hicieses referencia al color del pelo de la cabeza, a la altura, o a la forma de la nariz.

  12. gachoinlowercase 5 de mar de 2014 11:48

    Hola Satur, ¿y tú de qué cofradía eres?

    De la Real Academia ÇhøpSuëy, cuyo lema es: Limpia la pija que da esplendor.

  13. A mí me da que por aquí esta corriendo un nectar de agave a cuenta de la cumpleañera y no me han invitado. Mejor así.

    Tomase o no, cómo siempre no me entero de nada.

    ¿Se celebra un centenario?

  14. Que uno sea calvo, es una fatalidad. Que uno no se guste calvo en el espejo, es un problema. Que llueva, es una fatalidad. Que uno se moje, es un problema. Y, claro, la diferencia entre una fatalidad y un problema es que este último tiene solución, mientras que la fatalidad no. Uno puede ponerse un peluquín o comprarse un paraguas. Tal vez solucione por ese procedimiento el problema generado por la fatalidad.
    La gran novedad aportada por los nacionalistas a la civilización consistió en convertir una fatalidad, como es el hecho de nacer en un lugar determinado, en un problema del cual ellos son las víctimas. Las soluciones que han aplicado para su resolución han sido diversas. Limpiezas de variada índole o justas expansiones territoriales, por ejemplo. Pero todas ellas responden a un modelo común de planteamiento: la diferencia entre nosotros y ellos. Y, evidentemente, no se tienen noticias de nadie que sostenga ser distinto por reconocer su inferioridad, o sea que… Es cierto Perroantuán; ante una fatalidad se pueden decir cosas. Ante un problema, se hacen.

  15. Gachó, en serio, padeces un grave problema cognitivo. Coges siempre el rábano por las hojas, no te enterás de nada. A ver, intenta leer mas despacio y reflexiona antes de soltar tus disparates. Has probado con el litio?

  16. Marqués, tú siempre con la misma cantinela.
    Siento informarte de que mi capacidad cognitiva es excelente.
    Fijate tú en lo que escribes que yo no tengo la culpa de no deberte nada. A ver, revisa lo que has escrito -en el ultimo año-.

  17. Perro, usted comete el mismo error que Savater, que es el de situar en el mismo plano los conceptos de identidad y ciudadanía, de pertenencia y participación. Esa identificación la teorizó Carl Schmitt con su conocida audacia intelectual y la ejerció día a día Hitler. Pero ese texto impresentable que usted muestra no tiene nada que ver con aquella, ni con ninguna otra, forma de gobierno, dado que lo abordado en él es la formación de un demos, sin que aún se sepa si se gobernará a sí mismo o no. No tratándose de un pacto federativo, esa formación siempre ha sido, y seguirá siéndolo, previa a la democracia. El criterio para seleccionar a sus miembros puede ser todo lo brutal que se nos ocurra sin que ello tenga por qué afectar a la calidad democrática posterior.

  18. ¡Cómo son estos otomanos!

    “El caballero de la Eterna Juventud / obedeció, hacia la cincuentena, / a la verdad que latía en su corazón. / Partió una bella mañana de julio/ para conquistar lo bello, lo verdadero y lo justo. / Delante de él estaba el mundo/ con sus gigantes abyectos, / y bajo él, Rocinante, / triste y heroico. / Yo sé/ que una vez que se cae esta pasión/ y se tiene un corazón de un peso respetable, / no hay nada que hacer, Don Quijote, / nada que hacer: / hay que luchar con los molinos de viento”.

  19. ATENCIÓN
    El próximo domingo 9 de marzo, ÇhøpSuëy Fanzine On The Rocks cerrará por obras. Estamos trabajando en un cambio de diseño para hacer que su goce y disfrute sea aún mayor si cabe. Disculpen las molestias.

  20. No le entiendo, Gengis. Yo le estoy hablando de lo que ocurre. De cómo la identidad se pega como una costra a cualquier proyecto cívico. Y lo hace porque la doctrina nacionalista es esencialmente perversa. Lo que digan defender los nacionalistas no me importa, soy testigo de lo que hacen.

  21. Perro, disculpe que sea incapaz de explicarme mejor. Yo también pretendo hablar de lo que ocurre. Por ejemplo, veo que el origen violento de España, como el de cualquier país o el de las partes de un país, no impide que tengamos un régimen democrático. Que sólo se concediera la nacionalidad vasca a los que tienen el RH negativo no impediría que un eventual estado vasco fuese democrático.

  22. Conio, usted lo dijo mejor Semisec. Yo iba a objetarle a Gengis que con dos mierdas no se hace un jabón.
    Pero vamos que si se ha de esperar un milenio, para que un origen viciado acabe siendo democrático, no sé a que tener desconfianza de los islamistas. De aquí a un momento (histórico) alcanzarán el estatus civilizado de la democracia liberal.

  23. Clairette, lo que saca a relucir usted se parece más bien a lo contrario de esa pertenencia (o no pertenencia si lo prefiere) de la que habla Savater y a la que en buena medida me ciño yo. Tanto él como yo nos referimos a una relación entre el individuo y el grupo previa a la constitución política de éste; usted, a una medida de gobierno, brutal y mostrencamente democrática por más señas, que se da una vez constituido políticamente ese grupo.

    Sobre esa base común prepolítica hay una diferencia entre la pertenencia de la que habla Savater y la que tengo yo presente. Él la califica como una condición “prepolítica, acrítica, sentimental e intelectualmente irrefutable”. Se ve que está pensando en una actitud voluntaria del individuo; más precisamente, en una actitud sentimental (‘sentimental’ hay que entenderlo como el adjetivo ‘sentimental’ y no como la forma abreviada del adverbio ‘sentimentalmente’ si no queremos atribuirle al filósofo la creencia peregrina en la posibilidad de una refutación sentimental). A mí me basta pensar en una relación objetiva entre el individuo y el grupo, independiente de la voluntad del primero. Sin demasiado rigor, puede decirse que Savater piensa en una actitud del individuo, y yo, en un estado suyo.

  24. Adapta, si los islamistas de un determinado estado merecen rechazo es por la forma de gobernarlo que proponen, no porque asuman que el mismo debe su existencia a hechos de guerra. Incluso un socio de ateneo puede asumir que España es el resultado de una historia violenta sin que ello le obligue a abandonar el liberalismo.

  25. Clairette Semisec5 de mar de 2014 13:20
    La gran novedad aportada por los nacionalistas a la civilización consistió en convertir una fatalidad, como es el hecho de nacer en un lugar determinado, en un problema del cual ellos son las víctimas.

    A lo Hernández y Fernández, yo aún diría más: la gran novedad consistió en convertir el mero azar en fatalidad.

  26. Gengis, el origen de España fue violento y eso no impidió que hoy sea una democracia, claro, eso no lo niega ni un socio de ateneo. Pero, sin meterme en ese jardín de identidad y ciudadanía y recogiendo la tesis del texto de la entrada de hoy (es decir, prescindiendo de la parte en que el Marqués sólo trata de tocar los huevos), me parece que la diferencia está en algo tan elemental como que los tiempos no son los mismos, al menos en Occidente. Hoy, el origen violento de una nación -como podría ser esa vasca basada en el Rh- por supuesto que implicaría de raíz que al futuro Estado pudiese llamársele “democrático”. Precisamente porque ocurriría en democracia y contra ella. A no ser, claro, que lo fíe tan largo como esos mil años de los que hablaba Adapts. No se trataría de “hechos de guerra”, sino de una perversión del núcleo del sistema.

  27. Obeservaciones:

    – La idea savateriana, y mía en tanto que glosador, de situar la identidad en el lado prepolítico no tiene en cuenta que forma parte de la política la legislación sobre la adquisición y pérdida de la nacionalidad. Pero se entiende que lo haya hecho así Savater, por la importancia constituyente de dicha identidad, aunque esa importancia tenga que ver con la retórica.

    – Al independizarse de La URSS, las nuevas autoridades de Letonia y Estonia no se mostraron muy generosas a la hora de conceder la nacionalidad a los originarios de las otras repúblicas soviéticas que vivían en ellas. Ello no fue óbice para concederles ya entonces el título de democracias.

  28. Albert, el uso de un criterio genético, como el del RH negativo, no implica violencia; racismo, sí. Aunque no parece que el del PNV fuera un racismo como Dios manda. No sé qué dirá el PNV ahora, pero en la época en la que lo defendía estaba en una organización tan poco sospechosa de proponer barbaridades como es la internacional democristiana.

  29. No sé si me estoy haciendo un lío, Kant, pero hablar de situación prepolítica podría admitirse, en el caso alemán, antes de la unificación de Alemania por Bismark. Porque después de la creación de un estado no cabe cosiderar situaciones objetivamente irrefutables del individuo, sea cual sea el carácter de las mismas, más allá de su condición de ciudadano. Entiendo que una condición objetivamente prepolítica se daría en el caso de un cambio de sistema (Revolución Americana). Reclamar esa virginidad política en un estado democrático constituído, sobre la base de una auto-declarada identidad emocional(sentimental y acrítica,), también podrían hacerlo con idéntica legitimidad un grupo de aficionados a la pesca con caña. Lo malo, es que del reconocimiento de esa arbitrariedad, en términos democráticos, se han derivado los problemas que ahora padecemos todos. Creo sinceramente que Savater hace tiempo que se ha metido en un laberinto ajardinado del que no sabe cómo salir.

  30. Posiblemente estemos de acuerdo casi todos en que no es deseable una legislación sobre la pertenencia a un estado surgido en un determinado territorio -hablo de la pertenencia legal, no de la sentimental o de la cultural- que no la conceda automáticamente a cualquiera que, habiéndose establecido antes en ese territorio, tenga la nacionalidad del estado al que perteneció el mismo, pero que es inevitable negársela a muchos de los que vengan de fuera, tal como hacen todos los estados.

    Pero este acuerdo, fácilmente alcanzable, no sirve para responder a las pretensiones políticas que se suelen deducir de la presencia de una identidad nacional. Menos aún sirve para combatir la formación de una determinada identidad nacional, a la que se combate mejor reivindicando otra identidad nacional, por más sutil, evaporada y constitucional que sea ésta.

  31. Gengis Kant 5 de mar de 2014 20:53

    Más a mi favor, Gengis. Era lo que trataba de decir, que no es la naturaleza violenta lo realmente relevante, sino el hecho de que se trata de un atentado contra la esencia misma de la democracia. A estos efectos al menos, violencia y racismo me parecen perfectamente equivalentes.

    Por lo demás, obviamente el PNV jamás plasmó esa majadería del RH de un modo formal que la internacional democristiana pudiese rechazar. Eso lo llevan en su patriótico corazoncito, y sólo a algunos bocazas como Arzalluz o Eguibar se les escapó alguna vez.

  32. Gengis, Albert ha expresado mejor que yo mismo (gracias Albert) lo que yo pretendía responderle. Incidiré sólo de pasada en que yo respondía a una afirmación de usted, que no veía problema en el surgimiento de la democracia tras un origen violento, intentando que pensara sobre que el problema no es el origen violento, (usted se hace trampa y nos la hace, al ceñirse a esa palabra)sino el origen viciado, perverso y antidemocrático (sea o no violento)que es el nacionalismo del que hablamos: mis “dos mierdas”, con las que fabricar “jabón”: una democracia cabal.

    Decía que incidiría de pasada porque, lo que quiero resaltar, es que tiene usted un problema de comunicación.
    Si no es capaz usted de transmitir de modo inteligible lo que usted piensa, no se comunica, solo piensa. Y los demás hacemos ímprobos y gentiles esfuerzos por entenderle, mientras que usted, debido quizás a la profundidad de sus pensamientos, nos llega ya agotado, e incapaz de hacer ese esfuerzo suplementario y amable de que estemos seguros de a que se refiere en cada jodido conjunto de tres palabras.

    Vamos, que normalmente sí entiendo el “conceto” que nos presenta, pero está bastante escondío el cabrón tras un bonito guirigay.
    Cómo ando leyendo a Ortega, (gracias PerroAntoine, una vez más) resulta más chocante aún, oiga, que se le entiende todo.

  33. bremaneur 5 de mar de 2014 22:01

    No es por nada, pero la cantante que homenajea a Luis Aragonés, acompañada de un chelo, está gorda.

    ¿Dónde pasa eso?
    Que venga el marqués a puntualizar este asunto de la grande cultura y las GRANDES cantantes.

  34. (Gengis, aquí todos se hacen la catamec unos a otros. Pero todos sabemos que no te llegamos ni al melic. Aunque no entendamos una mierda -que sí que entendemos ¿eh?, sí que entendemos-, por el soniquete percibimos el nivel. Te leemos y pensamos “aquí hay nivel”.
    Asi es que: ¡Ándele, filósofo!).

  35. Me he acordado de repente (por otras razones):

    Pero el Tiempo, que es el reino de los Hechos,
    exige una Gramática Compleja
    con numerosos Modos y Tiempos,
    y antes que ninguno el Imperativo.
    Somos libres de elegir nuestros senderos,
    pero tenemos que elegirlos, sin importarnos
    adónde nos conduzcan, y los cuentos
    que Nosotros contamos del Pasado deben ser verdaderos.
    El Tiempo Humano es una Ciudad
    en la que cada habitante tiene
    un deber político
    que nadie puede realizar por él,
    urgido por Su Lema:
    ‘Escuchad, Mortales, no sea que muráis’.

    спокойной ночи

  36. Clairette, una condición de ésas que llaman prepolíticas puede ser contemporánea de un estado ya constituido. Lo único que necesita es ser anterior en el orden temporal y en el lógico al aún no constituido. Debe ser, pues, prepolítica y extrapolítica. Con lo segundo me refiero a que debe ser algo como la raza, la religión, el idioma…

    Estaría de acuerdo con usted en la crítica al nacionalismo si fuera imaginable una forma de arropar a un cuerpo político de individuos con algo que no tuviera nada que ver con la nación. El patriotismo constitucional piensaque lo ha conseguido; yo, que no.

  37. bremaneur 5 de mar de 2014 22:01
    No es por nada, pero la cantante que homenajea a Luis Aragonés, acompañada de un chelo, está gorda.

    Eso no es nada. Lo del bel canto está últimamente de lo más mundano.

  38. Mi intención, como pueden imaginarse, no es la defender el racismo. Si no le hago ascos a la hipótesis de un origen racista de un estado democrático es para diluir la frontera entre esta clase de nacimiento y otras más presentables, pero igual de violentas (siempre que por ‘violencia’ entendamos ‘violencia sobre la voluntad individual’); por ejemplo, las apelaciones al derecho a decidir al margen de las leyes vigentes. Sólo una decisión tomada por una élite sobre quienes pertenecen a una determinada nación permitirá que se conozca la correspondiente voluntad nacional. Diré muy de pasada que, en ese momento, tan violenta es la inclusión como la exclusión. Pero no me contento con diluir esa frontera entre lo muy mal visto y lo que no está tan mal visto, o incluso es visto por muchos con simpatía. Pretendo con lo que vengo diciendo desdibujar los límites entre el nacionalismo y el antinacionalismo.

    ¿Y en qué atalaya extratósferica me coloco yo? En ninguna; mis observaciones están hechas desde un punto de vista españolita muy cercano al patriotismo constitucional, pero que no intenta esconder, como sí lo intenta éste, algunas inevitables adherencias nacionalistas.

  39. Hace tiempo se me ocurrió mostrar las deficiencias del patriotismo constitucional de este modo:

    “El patriotismo constitucional es una propuesta cuya necesidad se ha dejado sentir últimamente por no pocos simpatizantes con los valores liberales, que, no habiendo mostrado gran interés por cantar las excelencias de patria alguna, ni propia ni ajena, han llegado a sospechar que tal desinterés, de no dar paso a una cierta conciencia comunitaria, todo lo matizada y restringida que se quiera, pudiera seguir favoreciendo, aun sin quererlo, la acción desestabilizadora de cuanta comunidad territorial emergente manifieste una decidida voluntad de autoafirmación política, en detrimento de una paz pública que siempre guardará más afinidad con los intereses del orden ya existente –qué le vamos a hacer- que con unos derechos cuya satisfacción ha de ir precedida de innumerables trastornos.”

    Por desgracia, la necesidad que cabría tener de una idea no le garantiza una carrera próspera. En el caso del patriotismo constitucional, los obstáculos puede que insalvables que le salen al paso no surgen, como sus partidarios pudieran pensar, de la mala fe de quienes han de ver en él una amenaza a sus propias metas –tal sería el caso de los nacionalismos sobre los que aquél querría señorear- sino que tienen su origen en alguna que otra limitación del propio concepto.

    Cuando los dos grandes partidos españoles cantan, aunque con acento diverso, las bondades del patriotismo constitucional, se entiende sin necesidad de mayores precisiones que están intentando solucionar el problema de la incierta identidad española, con lo que dan por bueno que algo que responde al nombre de España existe, aunque sea en la humilde forma de lo problemático. No en vano desde hace dos siglos se esfuerza el nacionalismo estatal por hacer triunfar la idea de que existe la nación española.

    Para entender la importancia que lo no dicho, lo asumido tácitamente, tiene en el patriotismo constitucional debe ser notado que el adjetivo ‘constitucional’ no parece designar el objeto de dicho patriotismo; no es mero respeto a la constitución lo que ahí se enuncia. El objeto del patriotismo constitucional es la patria, no la constitución. Eso sí, debe tratarse de una patria constitucionalmente organizada. El hecho constitucional no es el objeto del nuevo patriotismo; pero es una cualidad que se le exige a dicho objeto. Dicho lo cual, habrá que preguntarse cómo es posible saber, dado que la noción de patriotismo constitucional no dice nada al respecto, de qué patria se está hablando. Pues no cabe duda de que tal conocimiento es posible, siendo así que, sin necesidad de ser mencionada, todo el mundo sabe en cada caso cuál es ésta.

    Tal es la certeza sobre este punto, que no creo que ahora mismo en España se tuviera por pertinente una apropiación separatista del patriotismo constitucional, por más que no haya nada en éste que convierta en ilegítima tal apropiación. Más aún, no sería nada extraño que se diese esta asimilación independentista del constitucionalismo en el caso de lograr la soberanía, momento a partir del cual podría permitirse el lujo de prescindir del apoyo de los relatos legendarios, más apropiados para las épocas de lucha y reivindicación, y preferir el sobrio amparo del constitucionalismo.

    De no ser por lo que se presupone, aunque no se dice, cuando se habla de patriotismo constitucional, no debería extrañar que más de un nacionalista vasco sostuviera que el suyo también es un patriotismo constitucional, sólo que a favor de una constitución vasca y no española. ¿Acaso no es muy razonable pensar que la inmensa mayoría de los nacionalistas vascos querría que un eventual estado vasco estuviera fundando en los valores propios de la democracia liberal? ¿Es de recibo que los militantes de un partido que tanto se ha resistido en el parlamento español a condenar el levantamiento de 1936 -el PP- se permitan dudar del constitucionalismo de un partido que, como es el caso del Partido Nacionalista Vasco, puede acreditar un largo pasado de defensa de las libertades?

    Pero una cosa es lo abstractamente pensable, como es la idea, rigurosamente impecable desde el punto de vista doctrinal, de un patriotismo constitucional vasco; y otra muy distinta, lo que el tiempo y lugar de los debates, y también la astucia de los polemistas, convierte en pertinente o impertinente. En el caso de la disputa, aquí y ahora, en torno a la idea del patriotismo constitucional, no ha habido la menor duda, a pesar de una calculada imprecisión sobre este punto, sobre cuál era y cuál no era el grupo humano que podía recibir el título de patria. La existencia ya secular de un nacionalismo español al servicio de un estado al que, como tal estado, no le han faltado medios muy poderosos para difundir sus valores, ya había determinado qué patria era la nuestra antes de que fuéramos convocados a celebrar las bondades del patriotismo constitucional.

    En resumidas cuentas, el patriotismo constitucional presupone, para ser operativo, la previa existencia de una conciencia nacional que haya sido capaz de imaginar la existencia de una patria determinada. Se trata de un verdadero postpatriotismo. Ahora bien, a la vista de que éste no es capaz por sí solo de hacer que cristalice una determinada identidad colectiva, de inventarse una nación; dado que necesita del concurso de los viejos relatos nacionalistas a la hora de delimitar cuál sea la patria de la que nos está hablando, entonces habrá que reconocer que gran parte de su tarea la han hecho otros. Nos encontraríamos ante un fenómeno de postrimerías, ante un episodio decadente que se alimentaría de la fuerza, acaso primitiva y brutal, de lo que le precedió.

    Más de uno se preguntará si realmente es una debilidad del patriotismo constitucional esa condición suya de planta parásita que necesita de las energías ajenas para desarrollarse. Según se mire.

    Se puede argumentar contra la idea de esa presunta debilidad que el hecho de que el patriotismo cívico presuponga un pasado patriótico más oscuro, lejos de descalificarlo, revela que no nos encontramos ante una fórmula de laboratorio, aislada en su nítida pureza conceptual, sino ante un concepto político vivo, surgido diríase que orgánicamente de la propia naturaleza problemática de una realidad con la que hay que contar aunque sea para cambiarla. Precisamente el ideal del nuevo patriotismo nace de la necesidad de superar el viejo, por lo que cae en la lógica de las cosas que lo presuponga, si bien para cancelarlo. Es precisamente este doble enlace, de implicación del pasado y a la vez de superación del mismo, el que otorga valor al nuevo ideal, y no un fantástico ensimismamiento más propio de las abstracciones inanes que de las ideas arraigadas en la vida. Así cabría decir que la presunta debilidad del patriotismo constitucional es en realidad su fuerza.

    Ahora bien, aunque se admita lo anterior, sí cabe hablar de una cierta debilidad del nuevo concepto aunque sólo sea porque esa premisa vieja gracias a la cual cobra vida lo incapacita para ejecutar una de las misiones más importantes que se le han atribuido, cual es la de elevarse por encima de los nacionalismos separatistas. La subordinación del nuevo patriotismo al viejo explicaría que aquéllos contra cuyas pretensiones independentistas se esgrime el invento no se sientan muy impresionados por su presunta novedad, pues adivinan que lo que ahí se manifiesta no es tanto constitucionalismo, un valor del que también podrían beneficiarse ellos, cuanto puro nacionalismo español, por lo que se desvanece la pretensión centralista de situar el debate en un terreno inédito que dejara descolocado al contrario, tenido por incapaz de responder con otra cosa que su eterna obsesión por el origen. El conflicto vuelve a ser el de siempre: entre nacionalismos, cada uno con sus razones; y, sobre todo, con sus sinrazones.

  40. Gengis:

    ¿Y en qué atalaya estratósferica me coloco yo? En ninguna; mis observaciones están hechas desde un punto de vista españolista muy cercano al patriotismo constitucional, pero que no intenta esconder, como sí lo intenta éste, algunas inevitables adherencias nacionalistas.

    No me quiero hacer la lista pero yo ya lo había pillado un poco anoche, con lo de Spinoza y pasión frente a pasión. Usted quiere decir que putas somos todas –el plural es meramente sociativo y expresivo–, las casadas también porque reciben estipendio. (Comprendo y asumo lo cutre del ejemplo, pero no hagan caso de la letra).
    Sí pero no.

  41. La moraleja de lo anterior es que los que estamos en contra del separatismo dentro de España debemos hacernos, si es que no lo somos, neonacionalistas españoles.

  42. Procu, digo que no porque yo no descalifico -siguiendo con su símil- la prostitución matrimonial, pero sí porque asumo que algo de prostitución se da ahí también. Ya he dicho que estoy a favor de la unidad española, con sus pecados y todo.

  43. Fascinante. La vieja idea nacionalista: todo no nacionalista sólo es un nacionalista de otra nación. Pero con más paja.

  44. Hago un interruptus porque se me acaba el cumpleaños, qué pena, y tengo todavía deudas de gratitud. Con Bolaño (I’m yours), con Pirata Hikmet Cervantes Nazim. Con Gómez, que puso el vídeo de Nina Simone que acabo de colocar yo en mi Facebook para que mis vecinas sepan que aunque nos quedemos sin zapatos tenemos pelo. Con Juli0, porque como siempre he-fli-pa-d0. Con la Gata, que ha vuelto (TODAS somos piscis y NACIÓN) y con Eufrasina, que es revoltosa. Nota para Albert: haga el favor de borrar esas cintas que no sé cómo puede acordarse. Viva España. Jo, qué día.

  45. También me tengo por liberal, pero hace tiempo que dejaron de convencerme las críticas al nacionalismo hechas desde un punto de vista exclusivamente individualista. Ello por dos razones: una, ni siquiera el individualismo político puede ser entendido al margen de toda comunidad, aunque í puede serlo el individualismo de tanto lobo solitario con acné; otra, el nacionalismo español fue en sus orígenes la otra cara del liberalismo. Franco es un excepción, muy larga, es verdad.

    El patriotismo constitucional es una buena opción, pero que nadie espere de él que logre erigirse en un valor compartido por centralistas y separatistas. Por ahora sólo nos sirve a los primeros; en adelante podría servir a los dos, pero a cada uno el suyo..

  46. Perroantuán 6 de mar de 2014 00:03
    Fascinante. La vieja idea nacionalista: todo no nacionalista sólo es un nacionalista de otra nación. Pero con más paja.

    Exactamente.

  47. Exactamente, ni de coña, Gengis. Pero la verdad es que comparto algo de lo que entiendo que dice Gengis porque hace tiempo que dejé de resistirme a las acusaciones de españolista que se me hacían y a asumirlas con alborozo. Es solo que, una vez vistas las semejanzas que puede haber en un nivel muy general y basatnte intrascendente de la jeraraquía conceptual entre unos y otros nacionalismos, a mí lo que me parece importante, pertinente y sobre todo interesante son las diferencias entre unos nacionalismos y otros. La incomparable realidad de sus historias. Las biografías de los vivos y esas entelequias de (iba a poner aquí unos adjetivos horrorosos) nasciturus.

  48. Por falta de conocimientos empíricos, como los sociológicos y económicos, no tengo nada en contra de que Cataluña sea independiente. Sólo estoy en contra de cualquier proceso que pueda llevarla a ese estado. Una vez dado ese paso, que no veo cómo puede darse de un modo satisfactorio, mi actitud será la misma que ante lo que fueron nuestros antiguos virreinatos transatlánticos.

  49. Hay mucha diferencia entre la virtud cívica de algunos centralistas y la pasión nacional de muchos separatistas, pero debemos tener en cuenta que también hay mucho paelonacionalismo centralista y algunos separatistas -en el PSC, IC y ERC- que no se sirven de identidades fuertes; es más, se ríen de las señas de identidad tradicionales de Cataluña del mismo modo que a Savater y a sus lectores nos la suda España. No por ello vamos a dejar de pensar que, a su modo, son nacionalistas, como ellos saben que lo somos nosotros.

  50. Procu, si lo que le interesara de verdad fuera lo concreto, las historias de los diferentes movimientos nacionalistas que han pululado por el mundo satisfaría con creces su curiosidad, pero me da que la única diferencia que quiere promocionar ahora es la genérica entre nacionalismos buenos y malos.

    No me parece mal, porque yo también creo que la hay, pero por desgracia eso no me distingue de alguna gente que está en el otro bando, que también cree que hay nacionalismo buenos y malos, y por razones bastante parecidas a las de los míos. Dicen los del otro bando, por ejemplo, que lo más interesante de Cataluña es que, digan lo que digan los viejos del lugar, goza de una identidad que es pura diversidad, amontonamiento de identidades apto para el desarrollo de una ciudadanía abierta y cosmopolita.

    A mí todo esto me parece muy bien pero me deja frío, ya que soy incapaz de ver más allá de la Constitución, que manda por ahora que España siga unida.

  51. Supongo que vienen a ser la misma cosa que alguien te diga que, aunque no te des cuenta, eres nacionalista y que te lo digas tú, pero no sé bien por qué supongo que tampoco en este caso añade nada sustancial a lo dicho quien lo haya dicho.

  52. Adapta, si no soy capaz de transmitir de modo inteligible lo que pienso, yo no llamaría a eso un pensamiento. Como el que dice ‘círculo cuadrado’: parece que menta algo pero no es así.

  53. No imagino un escenario mas abyecto que el campo del Manzanares. Me veo a mí mismo en el 82 escuchando aquí a los Stones y lo justifico por ser entonces un veinteañero. Tampoco he conocido parroquia mas grosera que la rojiblanca, con antecedentes incluso del asesinato de un hincha del equipo rival. Esta Barra Brava anda enardecida con la llegada del Cholo, que junto con su “cuñao” Caminero forman un auténtico duo calavera. Solo faltaría Tomas Reñones en el equipo técnico que tiene en el Mono al epítome de lo que significa ser atlético.
    Pues en este anfiteatro de los horrores cantó anoche la soprano madrileña Mariola Cantarero en homenaje a gran Luis Aragonés. Algunos que hubieran preferido que actuara Melendi, o incluso Rosendo, hacen la observación de los kilitos de mas de Mariola. ¿Qué decir?

  54. No sé muy bien si de manera fundada o no, a mí, el concepto de “patriotismo constitucional”, por más asentado en la historia política que esté, me suena a oxímoron; de la misma forma que “patriotismo nacionalista” me suena a pleonasmo. Veamos, ¿cómo se pueden asociar un concepto emocional, o sea irracional como es el de patriotismo, con otro surgido de la aspiración ilustrada de organizar la comunidad con arreglo a una nueva concepción racional del hombre, como es el estado constitucional? ¿puede ser esa asociación paradójica una base admisible para un debate bienintencionado? En caso de admitirlo, ¿no estará todo él sumido en una atmósfera de arbitrariedad que acabe por abocarlo a un cul de sac retórico?

  55. la pandilla motera “Lobos de la Noche” que dirige Alexander Zaldostanov, conocido como el “cirujano”, recorre Rusia en un ejercicio de exaltación del nacionalismo ruso. Entre sus tareas habituales está dar escarmientos a los homosexuales y proteger las iglesias ortodoxas de las provocaciones de los punk tipo Pusssy Riot.
    Vladimir Putin, zar de todas las rusias, les ha concedido la prestigiosa “orden de honor”. Ya solo falta que Putin sea del Atleti.

  56. marquesdecubaslibres 6 de mar de 2014 10:24
    Algunos que hubieran preferido que actuara Melendi, o incluso Rosendo, hacen la observación de los kilitos de mas de Mariola. ¿Qué decir?

    No puedo añadir nada más. Aún estoy conmocionado por la noticia de que a Brema y a Bonnie (B&B) no les gustan The Beatles. No future.

  57. PROYECTO DE UN BESO

    Te mataré mañana cuando la luna salga
    y el primer somormujo me diga su palabra
    te mataré mañana poco antes del alba
    cuando estés en el lecho, perdida entre los sueños
    y será como cópula o semen en los labios
    como beso o abrazo, o como acción de gracias
    te mataré mañana cuando la luna salga
    y el primer somormujo me diga su palabra
    y en el pico me traiga la orden de tu muerte
    que será como beso o como acción de gracias
    o como una oración porque el día no salga
    te mataré mañana cuando la luna salga
    y ladre el tercer perro en la hora novena
    en el décimo árbol sin hojas ya ni savia
    que nadie sabe ya por qué está en pie en la tierra
    te mataré mañana cuando caiga la hoja
    decimotercera al suelo de miseria
    y serás tú una hoja o algún tordo pálido
    que vuelve en el secreto remoto de la tarde
    te mataré mañana, y pedirás perdón
    por esa carne obscena, por ese sexo oscuro
    que va a tener por falo el brillo de este hierro
    que va a tener por beso el sepulcro, el olvido
    te mataré mañana cuando la luna salga
    y verás cómo eres de bella cuando muerta
    toda llena de flores, y los brazos cruzados
    y los labios cerrados como cuando rezabas
    o cuando me implorabas otra vez la palabra
    te mataré mañana cuando la luna salga,
    y así desde aquel cielo que dicen las leyendas
    pedirás ya mañana por mí y mi salvación
    te mataré mañana cuando la luna salga
    cuando veas a un ángel armado de una daga
    desnudo y en silencio frente a tu cama pálida
    te mataré mañana y verás que eyaculas
    cuando pase aquel frío por entre tus dos piernas
    te mataré mañana cuando la luna salga
    te mataré mañana y amaré tu fantasma
    y correré a tu tumba las noches en que ardan
    de nuevo en ese falo tembloroso que tengo
    los ensueños del sexo, los misterios del semen
    y será así tu lápida para mí el primer lecho
    para soñar con dioses, y árboles, y madres
    para jugar también con los dados de noche
    te mataré mañana cuando la luna salga
    y el primer somormujo me diga su palabra.

    LEOPOLDO MARÍA PANERO

  58. NACIONES, LAS JUSTAS
    Reconozco que uno de los discursos políticos que más me irrita es el que —con ganas de provocar reacciones como esta— viene vertiendo Gengis con sus legendarias parquedad y capacidad de síntesis: todos somos nacionalistas de uno u otro signo. Se trataría, por tanto, de elegir identidad y nación, como se elige equipo de fútbol, y ¡a jugaaaar! En realidad ni siquiera es necesario elegir, porque la mezcla de humores, olores, signos, gruñidos, tañidos, colores, acordes y mensajes que compone el folcklore de la manada permite estabular con bastante eficacia a cualquier humano semoviente.

    La ventaja de esta simplificación de la participación política es que es más simple que el mecanismo de un botijo. Las posturas políticas se basan en el lugar de nacimiento y el único matiz es que, si has nacido en un barrio de emigrantes estás justificado a sentirte nacionalista de otra nación… traidor de mierda; la “fidelidad a los colores” o el “respeto al escudo”, que suelen resumir con precisión los grandes pensadores que juegan al futbol.

    Vaya por delante mi total consideración a quienes sienten así la política y actúan en consecuencia a la hora de elegir bando, elegir alcalde , elegir música o elegir el plan de estudios del colegio de sus hijos. Yo respeto a todas las criaturas del Señor, a la hermana oveja, al hermano lobo, a la hermana zarigüeya y al hermano quebrantahuesos. Pero mis adhesiones identitarias juegan en otra liga.

    Es cierto que no puedo resistirme a la rotunda expresividad de mi lengua materna, que me gustan la morcilla, el chorizo, el arroz en paella y el chicharro al horno con ajos y guindillas, pero incluso estas potentes señas de identidad quedan absolutamente ahogadas por el poderoso torrente cultural greco-latino que me ha nutrido, por el influjo ideológico de las revoluciones francesa y norteamericana, y por la inundación torrencial de la olla cultural estadounidense.

    Yo soy hijo del cine, del pop, de las novelas de detectives, del automóvil, de las bibliotecas públicas, de las lecturas desordenadas, de la tecnología informática y de internet. Mis iguales no son esos paleorrománticos tradicionalistas cuyas aspiraciones se resumen en tener “marco propio de relaciones laborales” (que dicen los sindicatos nacionalistas) o culturales o religiosas o políticas. Mi ideal bebe en las fuentes clásicas, como Star Trek, y aspira a un gobierno mundial, a una legislación planetaria y a una justicia universal. Aún no entiendo cómo aquellos que han vivido el bochorno y la corrupción de las fronteras, no saltan de gozo cuando atraviesan graciosamente un puente sin control fronterizo, sin tener que cambiar de moneda, sin necesidad de enseñar sus papeles o mostrar sumisión a unos uniformados.

    No, no es legítimo reclamar nación propia, salvo en casos de opresión sistemática, robo de recursos o violación de los derechos humanos. Las naciones son sólo una forma de organización humana, ni unidad de destino ni comunidad de odio hacia el vecino. Las naciones, como las tonterías, cuantas menos, mejor.

  59. Me veo a mí mismo en el 82 escuchando aquí a los Stones y lo justifico por ser entonces un veinteañero

    Seguro, Marqués, que con su trabajo físico debía parecer un diezañero.

  60. Afortunadamente no vivo en Madrid y tampoco conozco a muchos atléticos. De hacerlo, seguramente me haría del Valladolid.

  61. Aún no entiendo cómo aquellos que han vivido el bochorno y la corrupción de las fronteras, no saltan de gozo cuando atraviesan graciosamente un puente sin control fronterizo, sin tener que cambiar de moneda, sin necesidad de enseñar sus papeles o mostrar sumisión a unos uniformados.

    Lloro de alegría cada vez que voy a Polonia. Aunque las guardesas de la frontera me la ponían salchichona, he de decir.

  62. Perroantonio, en su línea, cuando España entró en la entonces CEE pensé que los nacionalismos vasco y catalán se verían diluidos en la nueva Europa. Hasta los españolistas mas recalcitrantes (excepto Calaza)se alegraron de pertenecer a Europa, incluido el posterior asunto del euro.
    Fusiono sus ideas con las mías: en Europa ya no habría cabida para guerras ente Estados pertenecientes a ella, tampoco para legislaciones estatales que superaran el espacio ideológico común tales como pena de muerte, penalización indiscriminada del aborto o de la homosexualidad.
    Siendo ya todos “modernos” no caben sececionismos, el poder de las diferentes “iglesias” quedaría restringido a un ámbito privado y la alta cultura florecería por doquier. Considero estos tres asuntos la asignatura pendiente de la UE.

  63. Es la costumbre y supongo que ya no puedo evitarlo; pero, la verdad sea dicha, todavía hoy el nacionalismo catalán me sigue pareciendo tan ridículo y de chirigota como siempre. Y ahora que por lo menos tres de cada diez balcones de mi ciudad lucen la estelada, pues ni les cuento.

  64. Por supuesto, si algún visitante de este lugar es nacionalista catalán o tiene una estelada engalanando el balcón de su casa, queda automáticamente excluido de lo que acabo de decir.

  65. La primera asignatura pendiente de la UE es el roaming. Una vez solucionada esa mierda, podemos pensar en una Europa real.

  66. Que no te gusten los Beatles es como que no te guste el vino o follar. Una minusvalía no reconocida.

  67. Perroantonio, aunque su texto roza la perfección quedaría mejor si hablara de las revoluciones inglesa y francesa (en este orden) y no citara la americana que es de otro cariz. Con lo de la olla cultural compensa.

  68. Como diría Panero: “Beber es lo que echo de menos. Beber, trasnochar y joder.”
    Esta mierda de enfermedad es lo que tiene, a palo seco estoy,..y me dicen que 15 días mínimo…
    ——
    No es que no me gusten los bitels, es que los aborrezco.

  69. Los Vettels son geniales, Gremaneld: el Shit love you yet yet yet, el Imagined old the peoplet… La rehostia, vamos.

  70. Beber vino no está contraindicado en la mononucleosis, mas bien diría que estaría recomendado para mejorar el ánimo.

  71. Para mí el sargento Peppers está la cumbre de la música del siglo XX, al mismo nivel que Lygeti, Nono o Messiaen.

  72. Me encantan los Beatles.
    Follar lo considero una vulgaridad absolutamente innecesaria, propia de seres inferiores.
    El vino me chifla a pequeñas dosis y me ayuda a dormir bien.
    Los nacionalismos, tanto los grandes (nazis, franquistas…) como los pequeños ( vascos, catalanes…) me parecen propios de la miseria humana y de su intrínseca (como especie) carencia de sabiduría. No somos mas que una especie previa a la gran revolución evolutiva que está por llegar. Amén.

    Y se me importa una mierda que se me ignore, entiendo que a veces es difícil alcanzar mi orbital (con el rifle, digo).

  73. ¡Qué cabrona Procu!..lo mejor ha sido cuando he pinchado y el aipad no quería reproducir el video..lo tengo muy bien enseñado.

    Tampoco puedo beber vino, porque un virus pagafántico, de esos que se aprovecha de una cuando está de bajón, me ha llenado toda la boca con llagas..claro, que como no hay mal que pir bien no venga, me he hecho la operación bikini del año en una semana.

  74. marquesdecubaslibres 6 de mar de 2014 12:49
    Perroantonio, aunque su texto roza la perfección quedaría mejor si hablara de las revoluciones inglesa y francesa (en este orden) y no citara la americana que es de otro cariz. Con lo de la olla cultural compensa.

    Gracias, Marqués, pero no me atrevo a hablar de lo que no sé. No he leído a los revolucionarios ingleses. A lo que más he llegado ha sido a Hobbes, de quien soy rendido admirador.

  75. En lo que la ilustración sobre sus ideales utópicos se refiere Perroantuán, y aun reconociendo su estricto carácter sitético y la urgencia del mandao, le ha quedado un poco lavada, si me permite la impertinencia, con arreglo a a la suntuosa demostración de su arte que encabeza esta entrada.

  76. Clairette Semisec 6 de mar de 2014 11:33
    No sé muy bien si de manera fundada o no, a mí, el concepto de “patriotismo constitucional”, por más asentado en la historia política que esté, me suena a oxímoron; de la misma forma que “patriotismo nacionalista” me suena a pleonasmo. Veamos, ¿cómo se pueden asociar un concepto emocional, o sea irracional como es el de patriotismo, con otro surgido de la aspiración ilustrada de organizar la comunidad con arreglo a una nueva concepción racional del hombre, como es el estado constitucional? ¿puede ser esa asociación paradójica una base admisible para un debate bienintencionado? En caso de admitirlo, ¿no estará todo él sumido en una atmósfera de arbitrariedad que acabe por abocarlo a un cul de sac retórico.

    Hay un patriotismo de largo recorrido -ya está en el republicanismo romano- cuya racionalidad no desmerece de los productos de la Ilustración. Es un patriotismo desarraigado y cívico. Para él, la patria no es tanto el lugar donde se nace sino donde se puede llevar una vida virtuosa y libre. El suplemento sentimental es romántico, que -sea dicho de paso- no debe ser confundido con la vehemencia militar de un patriotismo cuyo origen se halla en última instancia en el liberalismo.

  77. Eufrasina Mitiklós 5 de mar de 2014 22:38
    Me he acordado de repente (por otras razones):

    Pero el Tiempo, que es el reino de los Hechos,
    exige una Gramática Compleja
    con numerosos Modos y Tiempos,
    y antes que ninguno el Imperativo.
    Somos libres de elegir nuestros senderos,
    pero tenemos que elegirlos, sin importarnos
    adónde nos conduzcan, y los cuentos
    que Nosotros contamos del Pasado deben ser verdaderos.
    El Tiempo Humano es una Ciudad
    en la que cada habitante tiene
    un deber político
    que nadie puede realizar por él,
    urgido por Su Lema:
    ‘Escuchad, Mortales, no sea que muráis’.

    спокойной ночи

    Vengo a felicitar a Eufrasina ( y a sugerir que ampliara ), y me encuentro que están todos muy dicharacheros y ocurrentes, enhorabuena.
    Perroantuan y Hobbes: sin olvidar a Calvin.

  78. No más para mostrar mi profundo rechazo a todos los insultos que lanza el perroantuán contra los pueblos indígenas. Sus palabras, señor, son peores que las balas. Y aunque su lengua no tiene huesos es tan fuerte que puede romper los corazones. Ustewd debe tener más cuidado con lo que dice, señor. Porque aunque dicen que el perro es el único animal de la Madre Tierra que te ama más que así mismo, me dio por pensar que usted no es así.

    Por eso muestro acá mi solidaridad con todos los ofendidos y especialmente con las señoritas quienes realmente aprecian la sabiduría del zodiaco, como Gacho, que con su fortaleza ha de ser Leo o Scorpio, y con Bonie Parker, a quien le deseo una curación natural con hierbas medicinales. Yo tampoco soy partidaria de los Beatles, salvo las canciones Sweet Lord, Imagina y Yestarday, por lo cual prefiero dedicarles una canción para la paz.

  79. Yo de eso del fornicio no sé, pero mis vecinos cuando hacen cosas del puterío gritan como si los degollaran, berrean y resoplan y el día menos pensado parten la cama. Luego llega un olor como a babas y sudor requemado y bacalao. Francamente, prefiero tomarme un poleomenta en una terraza leyendo el ABC.

  80. No Adaptaciones, no has pillao ná.
    La partenogénesis fue el origen, aquello ya pasó. Yo pienso mas en una especie trioica, o cuatrioica o quintioica (quintioica con atención va a flipar), en la cual participarían varios sexos. Y la combinación podría ser 5 diferentes o todos iguales o un ful… Ay, qué mentes tan limitadas

  81. Gachot, le pregunté el otro día a mi madre la hora de mi nacimiento, y me dijo que las sais y cuarto o sais y media, y que lo mismo fueron las sais o las siete, así que con esta información me hice la carta astral, y por quince minutos de nada puedo ser de una manera u otra, es decir en lo referente al ascendente. ¿Qué hago?

  82. Al responsable de una No Conformidad por una Queja de Cliente le han dicho que la próxima vez le envían a los rusos. Lo ha entendido a la primera.

  83. Yo, recogiendo los múltiples guantes lanzados y parafraseando a un liberal canadiense del que no recuerdo el nombre, aspiro a un mundo de mucho follar, en el que un matrimonio gay no tenga necesidad de defender su plantación de marihuana legal, porque porta armas legales al cinto.

  84. ¡Qué maja es usted Patachuski! ..¿cuando se refiere a hierbas medicinales, podría especificar cuáles?..¡es que es usted de un genérico!

  85. gachoinlowercase 6 de mar de 2014 14:51

    No Adaptaciones, no has pillao ná.
    La partenogénesis fue el origen, aquello ya pasó. Yo pienso mas en una especie trioica, o cuatrioica o quintioica (quintioica con atención va a flipar), en la cual participarían varios sexos. Y la combinación podría ser 5 diferentes o todos iguales o un ful… Ay, qué mentes tan limitadas

    ¿Pero, se follaría o no con seres individuales del sexo opuesto?- yo es que soy de letras.

  86. Genéricos no, Bonnie, genéricos= KK.
    Descansa, bebe líquidos, léete algo bonito, yo que sé… “El abanico de seda” por ejemplo – aunque es narrativa de chicas según ése-.
    ———————
    No Adaptaciones: NO se follaría. ¿Es que no has visto Cocoon?. ¿Pero a ti qué más te da si no vas a estar ni vas a ser de esa especie ni ná?.

  87. Cágüenla.
    Pues si no se folla, menos mal que no tengo hijos naturales, porque vaya mierda de mundo que le van a dejar a su descendencia…

    Si es que no se puede dejar todo en manos de los técnicos.

  88. Que no, Adsptaciones. Joder qué espesitos estamos, va a ser que no has comido todavía.: Tus descendientes esto plim. Será otra especie, OTRA especie. ¿Es que te acuerdas tú del primer pez?

  89. ¿Me está negando que usted desciende de ese primer pez?
    ¿Acaso no siente usted en su corazoncito, un residuo de amor por aquel ancestro?

    ¡PachatkuRsi, venga aquí que gaChó necesita unas energéticas imposiciones de manos!!

  90. de mar de 2014 15:03
    Gachot, le pregunté el otro día a mi madre la hora de mi nacimiento, y me dijo que las sais y cuarto o sais y media, y que lo mismo fueron las sais o las siete, así que con esta información me hice la carta astral, y por quince minutos de nada puedo ser de una manera u otra, es decir en lo referente al ascendente. ¿Qué hago?

    Este comentario del señorito Satur se había quedado en el aire.

  91. Perro, te abrevio pero no te falseo:

    – Perroantonio: Reconozco que uno de los discursos que más me irrita es el de que todos somos nacionalistas de uno u otro signo. Se trataría, por tanto, de elegir identidad y nación, como se elige equipo de fútbol, y ¡a jugaaaar! En realidad ni siquiera es necesario elegir, porque la mezcla de humores, olores, signos, gruñidos, tañidos, colores, acordes y mensajes que compone el folcklore de la manada permite estabular con bastante eficacia a cualquier humano semoviente.

    – Gengis: En la mayoría de los casos no es ni necesario ni posible elegir eso. Te lo imponen, como te viene impuesto que tengas dos orejas. No nos vamos a poner ahora exigentes y a quejarnos de esa falta de libertad. De esa imposición biológico-nacional de la que habla no me ha quedado claro quién es el que nos estabula: ¿la autoridad política o el antropólogo?

    – P: La ventaja de esta simplificación de la participación política es que es más simple que el mecanismo de un botijo. Las posturas políticas se basan en el lugar de nacimiento y el único matiz es que, si has nacido en un barrio de emigrantes estás justificado a sentirte nacionalista de otra nación.

    – G: O sea, que cuenta el lugar (en donde naces) y la sangre (de tus ascendientes que vivieron en otro). Puede que las posturas políticas tengan que ver con eso, pero para los nacionalistas -y aquí entramos todos- eso forma parte de la superficie. Lo que nos importa es el hecho de que, al margen de tu postura, te ha sido asignada la nación a la que perteneces.

    – P: Vaya por delante mi total consideración a quienes sienten así la política y actúan en consecuencia a la hora de elegir bando, elegir alcalde , elegir música o elegir el plan de estudios del colegio de sus hijos. Pero mis adhesiones identitarias juegan en otra liga.

    Es cierto que no puedo resistirme a la rotunda expresividad de mi lengua materna, que me gustan la morcilla, el chorizo, el arroz en paella y el chicharro al horno con ajos y guindillas, pero incluso estas potentes señas de identidad quedan absolutamente ahogadas por el poderoso torrente cultural greco-latino que me ha nutrido, por el influjo ideológico de las revoluciones francesa y norteamericana, y por la inundación torrencial de la olla cultural estadounidense.

    Yo soy hijo del cine, del pop, de las novelas de detectives, del automóvil, de las bibliotecas públicas, de las lecturas desordenadas, de la tecnología informática y de internet. Mis iguales no son esos paleorrománticos tradicionalistas cuyas aspiraciones se resumen en tener “marco propio de relaciones laborales” (que dicen los sindicatos nacionalistas) o culturales o religiosas o políticas.

    – G: A usted le pasa lo que a todos los que tenemos como poco un transistor. Nuestra cultura no coincide con un territorio compacto, y si coincidiera alguna vez, sería mucha casualidad que fuera el mismo en el que vivimos.

    – P: Mi ideal bebe en las fuentes clásicas, como Star Trek, y aspira a un gobierno mundial, a una legislación planetaria y a una justicia universal.

    – G: Por suerte para su tesis central este ideal cosmopolita no se deduce, como da entender la contigüidad con que una cosa sigue a la otra, del hecho de que usted sea hijo de las cosas que dice serlo y no de otras.

    – P: No, no es legítimo reclamar nación propia, salvo en casos de opresión sistemática, robo de recursos o violación de los derechos humanos.

    – G: Yo no lo admito en ningún caso. Para admitir el derecho a la separación en los casos que menciona usted, o en cualquier otro, por infinitamente grave que sea, deberíamos saber, como dicen que lo saben los particularistas, donde empiezan y terminan las partes separables, y yo no soy particularista. Si la Guardia Pretoriana Interior Hispana arrasara aldeas situadas al pie oriental de los montes ibéricos, ¿la comunidad agredida sería la que habita todo el territorio hispano que cae al oriente de esos montes o sólo la que ocupa una parte de éste, por ejemplo, Aragón? ¿O sería quizá la que se extiende por toda Hispania? No hay modo de saberlo, y por ello elijo la última, la única registrada.

    – P: Las naciones son sólo una forma de organización humana, ni unidad de destino ni comunidad de odio hacia el vecino.

    – G: La unidad de destino, sea cual sea el significado de eso, y la comunidad de odio a los de fuera, cosa que se entiende muy bien, también son formas de organización humana, así que supongo que usted ve en el concepto de organización humana algo que no ha dicho.

    – P: Las naciones, como las tonterías, cuantas menos, mejor.

    – G: Muy elocuente, pero endeble. Si usted dice que una nación es una forma de organización humana, no puede deducir de ahí que la nación es una tontería. Quizá haya motivos para limitar su número, y que sólo haya una en el mundo, pero entre ellos no puede estar el de ser una forma de organización humana. ¿O ha querido decir que son las naciones entendidas tontamente, como unidad de destino o comunidad de odio a otros, aquéllas cuyo número debe ser reducido? La reducción en este caso no es igual que la anterior. Ahora estaría proponiendo usted eliminarlas; no, unirlas.

  92. La dificultad de ser particularista la muestran los mismos que quieren tener un marco propio de relaciones laborales, ya que eso del marco de relaciones laborales debe de decirse en todas partes, empezando por la OIT. Más o menos, lo mismo que el cine y el pop.

  93. Gracias, pues, a que hemos salido al extranjero entendemos esos mensajes “paleorrománticos tradicionalistas”.

  94. Perroantuán
    6 de mar de 2014 12:07
    NACIONES, LAS JUSTAS
    ***************************

    Ya lo decía Calaza en 2005: ¡¡¡cómo escribe el cabronazo, joder!!!

  95. El placer de leer a Gengis corre parejo a (o incluye) la detección de sus trampas, que tal vez sean inconscientes.
    Nos encontraríamos ante un fenómeno de postrimerías, ante un episodio decadente que se alimentaría de la fuerza, acaso primitiva y brutal, de lo que le precedió.
    Aquí la palabra ‘decadente’ (no tanto ‘postrimerías’, que me parece admisible) no augura futuro al episodio.
    Pero inmediata y afortunadamente -contradiciendo ese adjetivo- suelta esta perla:
    Precisamente el ideal del nuevo patriotismo nace de la necesidad de superar el viejo, por lo que cae en la lógica de las cosas que lo presuponga, si bien para cancelarlo. Es precisamente este doble enlace, de implicación del pasado y a la vez de superación del mismo, el que otorga valor al nuevo ideal, y no un fantástico ensimismamiento más propio de las abstracciones inanes que de las ideas arraigadas en la vida. Así cabría decir que la presunta debilidad del patriotismo constitucional es en realidad su fuerza.
    De la misma forma la unión de Europa nace para cancelar un pasado de hierro y fuego. Y la unión planetaria, cuando llegue.
    El término ‘patriotismo constitucional’ puede no ser adecuado, lo importante es la idea (que plantó Hobbes) de que la organización ‘constitucional’ de la sociedad es más fuerte porque restringe el alcance del engaño (o lo que es igual, según Trivers, el autoengaño), limitando sus peores o más terribles consecuencias.

  96. Si a la defensa de un sistema de organización del ciudadano (ateniense, romano o ilustrado) que se atiene a la racionalidad, como es el llamado constitucional, queremos llamarlo patriotismo, de largo, medio o corto alcance, pos bueno; pos vale.

  97. Yo hoy tengo unas alineaciones planetarias muy confusas. Pero de toda la semana, así entiendo que no entiendo nada por ser agnóstica y poliamorosa, nadita de qué están hablando me cosco.

    Consulto con la wiki si eso o a mi chamán.

  98. holmesss 6 de mar de 2014 16:32

    Georgia, Georgia,
    no peace, no peace i find
    just this old, sweet song
    keeps georgia on my mind

    País de melocotones, no sé porqué tanto en ir.

    Pues yo tengo entendido que Georgia es en su origen y causa el nombre de una mujer y querida hermana, patria, fratria, nación y canción o estado. Vamos de metonimia en metonimia y, claro, luego hay la confusión.

  99. Bolaño, yo diría que, además de decadente, no sirve para dejar sin argumentos al separatismo. La razón que di era ésta: “Cabe hablar de una cierta debilidad del nuevo concepto aunque sólo sea porque esa premisa vieja gracias a la cual cobra vida lo incapacita para ejecutar una de las misiones más importantes que se le han atribuido, cual es la de elevarse por encima de los nacionalismos separatistas. La subordinación del nuevo patriotismo al viejo explicaría que aquéllos contra cuyas pretensiones independentistas se esgrime el invento no se sientan muy impresionados por su presunta novedad, pues adivinan que lo que ahí se manifiesta no es tanto constitucionalismo, un valor del que también podrían beneficiarse ellos, cuanto puro nacionalismo español.”

  100. Bolaño, yo diría que, además de decadente, no sirve para dejar sin argumentos al separatismo. La razón que di era ésta: “Cabe hablar de una cierta debilidad del nuevo concepto aunque sólo sea porque esa premisa vieja gracias a la cual cobra vida lo incapacita para ejecutar una de las misiones más importantes que se le han atribuido, cual es la de elevarse por encima de los nacionalismos separatistas. La subordinación del nuevo patriotismo al viejo explicaría que aquéllos contra cuyas pretensiones independentistas se esgrime el invento no se sientan muy impresionados por su presunta novedad, pues adivinan que lo que ahí se manifiesta no es tanto constitucionalismo, un valor del que también podrían beneficiarse ellos, cuanto puro nacionalismo español.”

    En cuanto a la Unión Europea, lo que hemos tenido hasta ahora, cosa que me parece muy bien, es puro patriotismo económico. Pero a la mayoría de los europeístas esto les parece poco, y quieren meterle emoción a la cosa, con lo que se acercan al patriotismo nacional.

  101. Y qué canción tan hermosa es esa Procu, ¡Qué canción! Yo la tarareo varias veces al año. No me la pongo entera porque tengo miedo de que me estalle el corazón ( y eso debe doler un huevo).

  102. Lola 6 de mar de 2014 18:11
    Perroantuán
    6 de mar de 2014 12:07
    NACIONES, LAS JUSTAS
    ***************************
    Ya lo decía Calaza en 2005: ¡¡¡cómo escribe el cabronazo, joder!!!

    No es que escriba bien (que lo hace), es que piensa muy bien (y muy elegante).

  103. No veo dónde está el realismo de los que se llevan las manos a la cabeza cada vez que tienen noticia de algún episodio inspirado en el nacionalismo. La misma extensión de estos brotes no permite despacharlos como una tontería o quejarse de ellos. Esto es como quejarse de estar sujetos a la tontería esa de la gravedad.

  104. Usted Gengis es un cachondo mental (busqué en sinónimos pero no me da mejor adjetivo, si bien me gusta lo de jaranero)

    Buenas noches queridos míos. Y gracias por las risas. Cuando tenga posibles les invito a una buena mariscada con la mastercard claro, del señor de los flamencos rosas y príncipe de todas las rusias y más allá.

  105. Tendemos a creer que es mucho menos nacionalista defender el uso del español en toda España por motivos prácticos que hacerlo por pensar que no hay nada mejor que este idioma para almacenar la visión española del mundo. Esa tendencia se debe a que asociamos el nacionalismo con las bobadas, de tal modo que, si la razón es seria, no nos parece nacionalista la defensa de lo así razonado.

  106. ¿Alguien ha dicho español?

    Espere, Gengis, que me pongo la bata de cola y voy.

    la visión española del mundo

    Usted quiere guerra, a que sí.

    Le vi a meter una multa por abuso de polisemia en la sangre y conducción peligrosa que se va a enterar.

  107. Separar España, de ninguna de las maneras. Integrarla, depende de con quién, de qué modo, hasta qué punto: demasiadas cosas para poder decidirse. Mejor reservarse algo de soberanía, aunque sea sólo esa acción de oro que nos permita a los españoles derogar cualquier acuerdo de adhesión. Siempre, eso sí, con la mirada puesta en un futuro en el que por fin nos hermanemos en la Unión del Atlántico Norte para la Promoción de la Paz y la Riqueza, o, en su defecto, en la Unión para la Promoción de la Paz y la Riqueza del Atlántico Norte.

  108. No veo la polisemia de ‘visión española del mundo’. Bolaño, tampoco. Ambos estamos de acuerdo en que es una cosa mala.

  109. Vuelvo un momento a los orígenes -la distinción recogida por Savater entre identidad y ciudadanía, entre pertenencia y participación- para aconsejar que se ponga ‘extrapolítica’ donde él puso ‘prepolítica’ y que se asocie, cosa que no hace él, la ciudadanía y la participación con la legalidad establecida más que con la política entendida como el conjunto de maniobras que zarandean el marco de lo legal. Con estos cambios se entenderá que Savater aconseja que lo extrapolítico quede fuera de la política; que la ciudadanía es una institución legal, y que los nacionalistas quieren, mediante la política, que esa realidad extrapolítica entre en una ley (fundamental).

  110. ¿Que si existe España? Depende. Si preguntas si existe el grupo de las personas que viven entre los meridianos 34 y 183, muchos dirán que no. ¿Por qué? Porque para ellos la existencia de un grupo humano tiene una espesura social que le falta al conjunto de los que comparten ese espacio de un modo accidental; pero existir, claro que existe ese grupo. Si tenemos en cuenta que la existencia de España depende de cosas como ésta, existe con mucha intensidad.

  111. Gengis Kant 6 de mar de 2014 23:50

    No veo la polisemia de ‘visión española del mundo’.

    No, ¿eh?

    Pues a ver si la ve combinando con toda la inocencia española que el caso requiere lo que trae el DRAE de visión y española.
    A mí me sale un mínimo de veinticuatro acepciones.

    Lo que es monosémico y unívoco es, por ejemplo, baraja española.

  112. Ustedes no son conscientes, y por eso se lo explico, que es la primera vez que alguien se atreve a aportar a la historia de las ideas políiticas un concepto gradual de existencia. Su uso permite saber que Cataluña, por ejemplo, tiene mucha más existencia, es más obvia, que Castilla-La Mancha, y que ambas ganan por goleada al grupo ese de los meridianos.

  113. Nada menos que imbécil. Nada de susceptible de ser matizado, de ser corregido en esto o aquello, o en casi todo. No. Directamente imbécil.

  114. Perroantonio hace muy bien en pensar que es un recurso retórico ir diciendo que todos somos nacionalistas, pero debería reconocer que también lo es negar que lo seamos. Ch. Perleman y L. Olbrechts-Tyteca afirman, en su Tratado de la argumentación, que suelen ser retóricas las maniobras con la identidad y la diferencia, las distintas formas de mostrar la semejanza o la diferencia entre dos cosas cualesquiera. Y yo debo reconocer aquí, como he hecho en el FB, que el escrito del Perro es una de las mejores cosas que he leído sobre este asunto.

  115. Procu, ahora he visto su explicación sobre la polisemia de ‘visión española’. No la entiendo, Tampoco entiendo la diferencia entre monosemia y univocidad, pero seguro que esto tiene una respuesta fácil, y me gustaría conocerla. Si me la da usted, mejor

  116. ¿Que si quería decir algo? Sí, quería decir que Gengis es inteligentisimo y un cachondo. Últimamente me ha arrancado unas cuantas carcajadas y no he tenido que pagarle nada (es que yo por lo que mas a gusto pago, detrás de por la ópera, es porque me hagan reír. Así de cansado anda mi espíritu).

    ¡Ándele filósofo!, dale bien fuerte a este hatajo de engreídos sabelotodo.

  117. Gacho, desde hace tiempo nos estamos cogiendo cariño. El mío tiene que ver con el interés que pusiste en ayudarme en lo de la cirrosis, que me reafirmó en la idea previa de que eres una persona cordial, para lo bueno y para lo malo.

  118. gachoinlowercase 7 de mar de 2014 02:05

    ¿Que si quería decir algo? Sí, quería decir que Gengis es inteligentisimo y un cachondo.

    Yo también lo creo, Gacho.

    Gengis, solo quería decir que «visión española del mundo» no es algo que tenga un significado evidente: qué quiere decir visión, qué español (si el idioma, si el país, si la gente, qué gente, cuándo), a no ser que hables algún idioma de tópicos. La observación de Bolaño recoge mejor la idea e incluso la intención. Monosemia implica univocidad y con eso bastaba, se me han amontonado.

  119. El mio, sin embargo, es totalmente gratuito y descarado; que por fin te he pillado el punto: molas.
    Y te he notado muchísima mejoría en los escritos, no sé si será por el hígado, pero te leo y digo:”mirale el tío (…), mirale cómo filtra”.

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