¡Todos somos turistas!

por Satur.
turistas
Foto: M. Martín

Desde que la expansión del turismo provocó cambios urbanísticos, sociales y económicos, la mayoría de ellos irreversibles, hay quien acostumbra a denigrar esta forma de excursión, loando a su vez las experiencias del viaje particular, hecho siempre, dicen, con un objetivo completamente distinto al de la muchedumbre. De esta forma surgió la contraposición entre el turista y el viajero. Así, el primero se diluiría entre el ganado y el segundo se distinguiría de él; el primero sería hortera y el segundo, discreto; el turista sería chillón, ignorante y llevaría gafas de sol del baratillo, mientras que el viajero adoptaría poses reflexivas y meditabundas, gozaría de una amplia cultura, de una vasta erudición, y ante la ofensa del sol ensombrecería sus ojos con una mano, en forma de visera, tratando de vislumbrar los arcanos que se ocultan más allá del horizonte, siendo éste, posiblemente, un tenderete de recuerdos, meta y frontera del turista.

Una de las características propias de las masas es el aborregamiento que produce el pensamiento único. Agreguemos a ello un punto de esnobismo, común a nuestra época y germen de la obsesión por la originalidad y la diferencia. Escuchemos a nuestro alrededor y hagamos cuentas: va a ser mayor el número de viajeros que el de turistas. Hemos cambiado una masa por otra. Amigos, conocidos y saludados, la galaxia entera, se desgañitan, echan los higadillos por la boca, claman al cielo, barbotan, farfullan y exclaman dolidos y orgullosos a la vez: ¡¡No somos turistas!!

Pues claro que lo sois, pringaos.

En el momento que alguien va a un lugar extraño o alienígena para cambiar de aires, ver un monumento, porque sí o porque no, es un turista. Excusemos a aquellos que acuden por motivos de trabajo: serán unos viajantes. Ahora, eso de viajero, no se sabe muy bien qué es.

En cualquier caso, que nadie se eche a llorar o se me eche encima a apalizarme por haber destruido un mito. No todos los turistas son iguales. Pero la diferencia, queridos míos, no está en la elección de una agencia de viajes o en lanzarse al descubrimiento de Orense a pelo, ni siquiera en el atuendo (ah, esos seres mitológicos que entran en la catedral de Burgos con bermudas y chancleteando por el coro, chap, chap, chap). Lo que diferencia a un turista rebañiego de un turista asombrado (establezcamos dos categorías con estos adjetivos tan bien elegidos) es el relato.

Sí, amigos. El relato.

TurismoPor su relato los conoceréis, verbigracia:

“Increíble, cuñao, no encontramos ni un solo restaurante en Helsinki que tuviera una puñetera tortilla de patatas. ¡Y eso que era la capital! ¿Es la capital, no? ¿O era Träpishööndää?”

“Chau, chau, y chau, chau, y nada más que chau, chau. No había manera de que nos hablaran en español. No vuelvo más a Ulan Bator”.

“La Torre Infiel sí que mola. Mira que aquello estaba petao de gente y que todo el mundo va allí y tal, pero ¿cómo vas a ir a Paríns y no ver la Torre Infiel? Trescientos treinta metros de hierro pudelado, macho. Más de cien años y ahí sigue, símbolo de la ciudad y dueña de todo lo que tiene alrededor”.

“Y aquí estoy yo frente a la torre de Londres; y aquí, yo en el palacio de Back Injam; y en ésta, yo en All Trafort; y aquí, yo en la Universidad de Oddsford, y eso que se ve a lo lejos es un estudiante; y aquí, la Paqui en la casa natal de Prust… ¿o era de Shadspirt? ¡¡¡¡Paquiiiiiiii!!!!, la casa de aquel pueblo tan aburrido qué era, ¿de Prust o de Shadspirt? Es que no son el mismo, ¿sabes?”

“Ésta es la fotografía de un detalle del capitel de la sala capitular del Monasterio de San Efrén, en Villacoyunda de las Rajas Nobles, un pintoresco pueblo, apenas conocido, de la provincia de Teruel. Si os fijáis, la luz acaricia las piedras, el recoveco dejado por el hambre del tiempo. Las cinco de la tarde eran, eran las cinco de la tarde. Hora mágica. La hora es importante, ya lo veréis. No me refiero al simbolismo cronológico, sino a los cambios de luz provocados por el movimiento inapelable del cosmos. Mirad, aquí tengo otras del mismo capitel a las seis y cuarto, a las siete menos diez…”

“Yo no me arriesgo, tío. Al Matt Donalcks directo que me voy, y luego ya si eso veo los monumentos y tal”.

“Increíble, la idiosincrasia del indígena. Completamente alejada de los parámetros intrínsecos propios de esta urbe, Javier, tú hazme caso, que lo que yo te diga. Una modulación singular del habla, un idioma de complejidades no sólo fónicas, sino también sintácticas, una depreciación de los roles sociales expuesta sin tapujos. Oh, cielos, ha sido un viaje no sólo en el espacio, sino también en el tiempo. No puedo contarte más que bondades, Javier. ¡Tienes que ir a Soria!”

“No vimos nada, se pasó todo el día lloviendo. Queríamos ver la cúpula del Reichstag, pero había más gente que en la guerra y había que reservar con dos meses de antelación. Luego, la puerta de Brandemburgo llena de andamios. Así que nos decidimos a callejear por el barrio del hotel, que era bien bonito, y había un café muy guapo que tomamos como campamento base. O sea, que para qué haber ido a Berlín si aquí en Madriz se está igual de bien”.

“Lo más chungo fue Auschwitz, no veas. Lo que hicieron, tío. Y ahora míralos, ellos haciendo lo mismo”.

“Yo me cansé de andar, ej que ésta no para, vamos aquí, vamos allí, menos mal que al final vimos un parque y puahhhhh, yo ya ahí to tirao, luego el bar, la cervecica y pa’l hotel”.

“¿Que qué tal en Mozambique? … … … Psché… … … Bien … … … Diferente”.

Y así son, queridos, los relatos de nuestros viajes. Antes de despreciar a un turista pensemos que somos como ellos. ¡Que somos ellos! Quizá un día no muy lejano entendamos que es nuestra condición de turista lo que nos une a todos los humanos. A todos los que podemos salir de nuestros escondrijos con nuestras Nikon y nuestras Canon, claro.

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132 comentarios

  • Creo recordar que en una entrevista a Fraga le preguntaron cómo llevaba el viajar tanto y tan lejos. Respondió que estaba muy acostumbrado y que para él marchar al Japón era como ir a Mondoñedo. Pero que su mujer, en cambio, cada vez que tenía que ir a Mondoñedo se sentía como si fuera a visitar Tokio. He viajado muy poco y me siento muy identificada con esto que dijo Fraga de la mujer de Fraga. Por supuesto, siempre que viajo hago turismo, turismo de pe a pa, turismo para diplomarme, no me salto ni un solo paso.

  • A estas alturas, sin pueblos ignotos de los que inventarte a la vuelta a casa unas costumbres sexuales simpáticas, ya no quedan viajeros. Pero todavía hay una diferencia entre unos semovientes y otros: el que coge un avión en Sepúlveda, se planta en una playa de Puerto Escondido y no sale del resort ni para comer percebes no es ni un viajero ni un turista; es un veraneante.

  • Qué Nikon ni qué Canon: algunos somos hors catégorie aunque sea modesta nuestra Leica. El problema es que tenemos algunos vecinos incómodos, como sabe Brema.
    Bienvenida la revolución ilustrativa y el descubrimiento de la fotografía: tenía que ser Satur, el más despierto.
    Y si la foto es sin retocar, doble premio.

  • (Ojo que estamos hibridando con los personajes. Esta entrada no la ha escrito Satur, la ha escrito su padre. A Satur se le adivina y de refilón, en los comentarios de los turistas.
    Cuidad esos detalles, dioses de las entradas, coño)

  • Debo decirle a Gengis que su serie sobre el nacionalismo ha conseguido irritarme un poquito. Se preguntará porqué y le responderé que si lo supiera no estaría irritado.
    Barrunto que es porque teoriza mucho sobre teorías, valga la burrada, y poco sobre la expresión práctica cotidiana y factual del asunto. Asunto que tan gratuitamente nos hace la vida difícil a bastantes de los que vivimos donde vivimos, sin salir de sí, y amenaza con hacerla no posible.

  • ¿Y de verdad que las chanclas suenan por las catedrales chap, chap, chap A mi siempre me sonó más a chof, chof, chof

    A lo mejor depende de cúal camine sea ella o él o mal oído tengo.

  • ADAPTACIONES
    14/03/2014 A LAS 10:02
    La gata tiene razón y lo ha expresado de buenas maneras.
    *
    *
    *
    Yo había pensado lo primero, y no había reparado en lo segundo.

  • Mi querida Gata, te confieso un secreto y sospecha, alma de cántaro; Satur NO EXISTE, forma parte de un programa muy, muy avanzado para medir el impacto de una prosa clara, instrutiva y machote en las redes, acompañadas eso sí de la foto de su primera comunión donde luce guapo.

    Resumiendo: Es un fake, que tantas cartas de amor no correspondidas con un no, no funciona me hicieron sospechar. Lo mismito con Robotiño.

    Todo son amores y mal correspondidos como el nacionalismo.

  • ADAPTACIONES
    14/03/2014 A LAS 10:08
    Estoy venga a darle vueltas desde ayer.

    Yo creo que prefiero ser sarcástico, se va de frente y sin fingimiento, a ser irónico, que se hace veladamente y como sin querer.

    Eso es sólo un cachondeo, Adps. Uno de mis profesores solía decirme eso cada vez que deslizaba algo que consideraba tenía más voltaje de lo conveniente: “Ironía sí, sarcasmo no”. Para mí es un mantra, aunque lo uso, a veces como ironía y a veces como sarcasmo, pero nunca en sentido recto: es una frase que no vale nada.

    Respecto al uso de la ironía o el sarcasmo, pues depende. Desde niño hasta hoy he tenido serios problemas por abrir la boca y alguna vez hasta me han partido la cara, literalmente. Unas por ser irónico, otras por ser sarcástico y otras por hablar. Mayormente por hablar. A veces el tono utilizado no es lo más importante; depende del día que tenga el receptor.

    —Cariño, eres la más guapa del mundo.
    —¿En quién estás pensando, cerdo?

    Pues todo así.

  • (Y lo de las bermudas y el chancleteo también lo leímos hace poco.
    Pareciera como si, en la vorágine de este vuestro estrellato auto patrocinado recién estrenado, u os dejaseis arrastrar por el descuido déspota tipico de algunos liderazgos mediocres, y por tanto, menores; o es que no creyéseis en vuestros propios talentos. Tenéis que saber que, aunque conscientes del espíritu antidemocrático de la gerencia de este fanzine, algunos os leemos con atención (e incluso os valoramos en vuestra justa medida por lo bajini)
    ————————————-
    Tareixa, no pasa nada que intentes darme un dato sobre el cual construí todo el comentario.
    No te lo voy a tener en cuenta, ni eso, ni tu fracasado intento de ridiculuzarme mediante el uso de la onomatopeya que se entiende como una de mis señas de identidad en un comentario absolutamente pueril y desafortunado.
    ———————————–
    (¡Ay, qué bien me sienta estudiar a Gengis!)

  • Ejem, no es por incordiar, pero la entrada Dos museos, publicada este mismo lunes, iba acompañada no por una ni dos ni tres, sino por ¡siete fotografías, siete!. También es verdad que hubieran necesitado algo de retoque, como mejorar el contraste para que aparecieran lozanas en la pantalla del ordenador, pero bueno, que no, que hoy no ha sido el primer día.

  • Me encanta ser turista y de chancla si voy a la playa. El chanclismo es algo que le sienta muy mal a un amigo mío, pero una chancla bonita y una pedicura bien hecha es algo muy de fantasear.

  • No más para decir que su visión de usted es muy negativa del turismo. Estos mensajes no transmiten energía positiva. Piense usted, señor Satur, que la calidad de su vida nunca superará la calidad de sus pensamientos. Cambie sus pensamientos y cambiará su vida.
    Así no más debería ver el turismo, no como un desafío a la vida de los pueblos indígenas sino como una oportunidad para el desarrollo y hermanamiento. Piense usted en lo que aprende un turista que viaja desde esos lugares de vida sexual dixoluta como las Baleares o Venidor cuando contacta con los habitantes de Quito y aprende a comer choclo y a tratar con respeto a las mujeres con poncho. Y en las relaciones interraciales que nos entrerrelacionan y producen biodiversidad. Piense en positivo, señor Satur. No se queje del calor, mejor plante un árbol.

  • Ahem, no soy Sontag ni Susan, pero siendo cierto que la entrada Dos museos contiene fotografías, no son fotografías en el sentido con el que se nombra a la fotografía del señor Martín, padre de Satur.
    Ésta última es una imagen que empieza y acaba en sí, es una obra.
    Las del museo son imágenes concebidas como medio de mostrar al lector los objetos o imágenes -obras- que reproducen.
    Un paso más: si el autor de las fotos del museo hubiera querido tomar la segunda de forma que se viera a la estatua de Adonis (?) con el dedo en la nariz del caballero del cuadro ( ¿un Borbón? ) ante el gesto escandalizado del tipo en bolas de la derecha hubiera saltado a la categoría de obra, para el ojo que así lo percibiera.

  • Buenísima, lo que me he podido reír.

    Holm, los de Leica están también retratados en el relato de Satur, aunque no mencione la marca: son los del sol en el capitel a las cinco de las tarde, eran las cinco de la tarde, o peor aún, los que le dan a la street photography buscando el alma de la ciudad y esas cosas.

  • Me parece más horrible un hombre con zapato de rejilla, eso sí que es terrible..y los crocks…¡¡¡muerte a los crocks!!!

  • Pero las fotografías son falsas! Ustedes no han descubierto la manipulación! En el carrete todos los fotogramas son el número 24! ¿Cómo puede ser que en el mismo carrete haya una foto de París, de Londres y de la Alhambra de Segovia en la misma pocisión 24?
    Pero también me molesta la burla con la primera foto del turista manipulado. He indagado en internet qué significa la palabra marigorri y es una palabra de los vascos que significa mariquita.
    http://es.glosbe.com/eu/es/marigorri
    Pero no ofende quien puede, señor, sino quien sabe. Usted se nos burla.

  • El pasado sábado El País citaba a Walter Benjamin y su “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” por tres veces. En un artículo de Fernandez Busto sobre los selfies, en uno de la hija de crítico de cine aquel que se sentaba en la primera fila a la derecha de los cines a ver las pelis que hablaba sobre la Cueva de Altamira clónica o bis y en una tercera columna en Babelia. Son muchas tres veces tres en un mismo diario y nunca le he sacado tanto “dividendos intelectuales” a tan poca cosa. Lo raro raro es que siendo como es tan sentencioso Benajamin no le fusilen ningún aforismo.
    http://www.jacquesderrida.com.ar/restos/benjamin_arte.htm
    (con traducción del primer esposo homosexual de la duquesa de alba)
    También marxista y breve pero ininteligible, en plan despiporre francés y a veces muy divertido La cámara lucida de Barthes. Que follón se lleva el hombre con el puctum y sus desbarres.

  • Un caballero español, turista o viajero, prepara su visita a Toledo para ver la exposición del Greco. Se las ingenia para ir entre semana, si es posible un lunes. El caballero español se levanta muy temprano y como ha dormido en Toledo a las nueve está desayunado esperando que abran la primera de las sedes. El caballero español va vestido como habitualmente, digamos que con una americana tweed y unos zapatos Sebago. No lleva ni gafas de sol, ni cámara de fotos ni archiperre alguno, solo él y su erudición. El caballero español se ha pasado un mes preparando la visita y ha leído todo lo que ha podido sobre el Greco. Quizás prepare una entrada para Chopsuey después de su visita, o quizás no, porque no confía mucho en algunos de sus lectores ayunos de cultura y de educación. El caballero español visitará las seis sedes de la exposición y comprará su catálogo que al anochecer leerá con fruición. A la hora del Ángelus se postrará en el altar de la catedral y pedirá por todos, incluidas las abortistas. El caballero español irá a comer a Casa Adolfo, regará la pitanza con los vinos del marqués de viñedos toledanos y se irá al Parador a disfrutar de reparadora siesta.

    El caballero español piensa ir solo a esta visita, de momento, pero abre una oferta pública para acompañarle. Las condiciones que pone son pocas pero estrictas: mujer de menos de 40 años que no haga preguntas durante la visita. El caballero español dará explicaciones cuando le salga de los cojones. Siesta en camas separadas.

  • Si al caballero español le place ver bellas “jovenas” vaya acompañado o no por su novia catalana puede ir al Masaya. Quizá lo conoce. Próximo a Mandri ne Bisbe Sivilla 42. Y para su languideciente Little Spain muy cerca tiene el Jumilla . Solo he tomado café pero el ambientillo es estimulante (el café era bueno)

  • Les copipasteo una selección de aforismos y tal

    Henty Peach Robinson: la fotografía es un arte porque puede mentir.

    La fotografía es, por su misma naturaleza, una forma promiscua de ver, y en manos talentosas un medio de creación infalible.

    La fotografía, como el arte pop, tranquiliza a los espectadores asegurándoles que el arte no es difícil; los temas parecen más importantes que el arte SLF p 186

    La fotografía es el vehículo más exitoso del gusto moderno en su versión pop, con ese empeño en demoler la alta cultura del pasado. SLF p 186

    … su condescendencia pesudorradical hacía el arte por reaccionario, elitista, esnob, insincero, artificial, desvinculado de las grandes verdades de la vida diaria SLF p 187

    La fotografía ha adquirido todas las ansiedades e inseguridades de un arte clásico de la modernidad. SLF p 187

    La fotografía como arte es la victoria concluyente d euna campaña secular emprendida por el gusto de la modernidad a favor de una definición abierta del arte. SLF p 187

    Cuando se las contempla en su nuevo contexto, el museo o la galeria, las fotografías dejan de ser acerca de su tema del mismo modo directo o primario; se transforman en estudios de las posibilidades de la fotografía. SLF p 189
    La fotografía es tanto una técnica ilimitada para apropiarse de la realidad como una expresión inevitablemente solipsista de la identidad singular. SLF p 174
    Barthes
    En la Fotografía, la inmovilización del tiempo sólo se da un modo excesivo, monstruoso: el tiempo se encuentra atascado LCL 103

    La fotografía es violenta no porque muestre violencias, sino porque cada vez llena a la fuerza la vista y porque en ella nada puede ser rechazado ni transformado LCL 104

    Muerte: Todos los jóvenes fotógrafos que se agitan por el mundo consagrándose a la captura de la actualidad no saben que son agentes de la Muerte. LCL 104

  • Lástima de condiciones.
    La última vez que vi Toledo fue al despedirme de la Academia que me pulió. La última vez que lo intenté había una cola kilométrica de autos para acceder: di media vuelta y creo que visité Avila.

  • No más para decirle a usted, señor de Cubas Libres, que tomaré vuelo desde Iquique cuando usted me lo indique. Si pasa a recogerme por Barajas podría evitar que los guardias me requisen las hojas de coca y me manoseesn el poncho y la coleta.

    Pero tendrá que resolver antes una contingencia de la idiocincracia de su país y es que los lunes los museos provinciales no trabajan.
    http://museodelgreco.mcu.es/

  • PIRATA JENNY
    Holm, los de Leica están también retratados en el relato de Satur, aunque no mencione la marca: son los del sol en el capitel a las cinco de las tarde, eran las cinco de la tarde, o peor aún, los que le dan a la street photography buscando el alma de la ciudad y esas cosas.
    ***
    Que mala sangre tiene Ud. Acabo de meter mi Fuji en la mochila y este mediodía voy a la Boqueria a retratar turistas y a comer junto a esos animalitos.

  • No más para decir que ya apenas alcancé los 27 años, pero que la señorita Gachos tiene 49 según me comunica la señora Teresa, que tiene 56 según estimaciones de la señorita Gachos. Y a usted le debo recordar que lo que prometa bajo la Luna deberá cumplirlo al salir el Sol, no como hizo Pizarro, que por eso desconfiamos los pueblos indigenas de los caballeros españoles, en especial si son de Extremadura.

  • Bonnie, en general el uso de mocasines y sus derivados por el hombre convierte su pie en algo afeminado. Yo solo gasto chapines encordados de primeras marcas.

  • Qué serán los crocks.

    Yo llevo unas Mammut de piel negra. Este fin de semana las pondré realmente a prueba en uno de los más bellos parajes de Centroeuropa.

  • No se lo tome a pecho, Monje. Era una forma de reafirmar el “turistas somos todos” de Satur, hagamos fotos con el móvil o con una Leica, o incluso no las hagamos y nos limitemos a tomar notas mentales.

  • ¡¡¡¡Menos mal que en este blog los hombres se visten por los pies!!!.
    Me fijo mucho en los zapatos de la gente. Soy muy maniática en ese aspecto.
    Hay que seguir el código de James Sherwood al vestir.

  • “Creo que uno de los seres más grimosos y prescindibles de este planeta sería el cruce entre un cultureta soberbio que te clava una mirada de desprecio por no conocer ciertos libros, discos o películas y un ferretero industrial que, ante tu humilde pregunta, hace exactamente lo mismo y te pone los ojos en blanco porque no sabes que la rosqueta inversa de doble codo nunca encajará en la contrachapa estriada de tu ducha”.

  • – Putin no puede pretender que Rusia seduzca a nadie si lo mejor que le puede ofrecer es algo, como el alma rusa, que sólo puede tener un ruso.

    – Al contrario, el alma rusa de la que habla Putin está en todos partes, en forma de alma española, coreana, boliviana… Se dice que todas ellas tienen su origen en el pensamiento reaccionario francés.

  • El conde Xavier de Maistre fué condenado en Turín a cuarenta y dos días de arresto domiciliario por haberse batido en duelo. Y para distraerse durante ese tiempo no se le ocurrió otra cosa que escribir “Voyage autour de ma chambre” en la que cuenta su periplo por su cuarto mirándolo todo con ojos de un “turista”, como si cualquier detalle fuera nuevo y peculiar.
    Es un libro escrito de una manera divertida, le echa mucha fantasía y nos convence de que todo lo cotidiano sigue siendo interesante si nos evadimos un poco y lo miramos de diferente manera.

  • Bonnie 14/03/2014 a las 14:53
    El conde Xavier de Maistre fue condenado en Turín a cuarenta y dos días de arresto domiciliario por haberse batido en duelo. Y para distraerse durante ese tiempo no se le ocurrió otra cosa que escribir “Voyage autour de ma chambre” […]

    Se lo he leído citar en algún artículo a Vila Matas, también en relación con los Viajes por el scriptorium de Auster. No conozco ninguno de los dos. El de Maistre lo leeré alguna vez si puedo, pero de Auster hace mucho que no me fío. ¿Alguien recomienda este Auster?

  • HOLMESSS
    14/03/2014 A LAS 09:58
    Debo decirle a Gengis que su serie sobre el nacionalismo ha conseguido irritarme un poquito. Se preguntará por qué y le responderé que si lo supiera no estaría irritado.

    Sospecho que su irritación pueda ser debida a que el nacionalismo descrito por Gengis revela detalles positivos, en especial la constatación —cierta— de que es un movimiento “moderno”.

    Claro que esta sensación puede ser contrarrestada fácilmente si, en lugar de realizarse la comparación con los movimientos tradicionalistas del antiguo régimen, se realiza con el socialismo utópico o los movimientos liberales de los que fue contemporáneo. Y si la confrontación se realiza con otros pensamientos políticos contemporáneos, como el liberalismo paneuropeista o la socialdemocracia del bien común, el nacionalismo acaba siendo lo que el hooliganismo al movimiento olímpico.

  • Siempre te saldrá al paso el refitolero que te convencerá de que te has perdido algo importante en tus viajes si no has tenido la experiencia de entrar en la catedral con chanclas.

  • BONNIE
    14/03/2014 A LAS 14:02
    ¡¡¡¡Menos mal que en este blog los hombres se visten por los pies!!!.

    Me fijo mucho en los zapatos de la gente. Soy muy maniática en ese aspecto.

    Hay que seguir el código de James Sherwood al vestir.

    Menos mal que por fin habla alguien con criterio y urbanidad en esta santa casa. No deje que la mangoneen con escritos de animales y motosierras, señorita. Exija una sección fija de crítica de moda, zapatería y paños en este Fanzine.

  • Me apunto a parte de lo que dice el Perro. La nación que cuenta para mí es, país arriba país abajo, la que suele recibir el nombre de Occidente, cuyos valores no tienen que ver con la sangre, la religión, la literatura, la música, pero sí con una moral: la defensa de un régimen democrático en el que se respeten los derechos humanos. Esto también es cultura, aunque no sea folclórica. Dentro de esta gran nación, las diferencias son irrelevantes para la convivencia.

  • No estoy de acuerdo con que la modernidad sea una cosa positiva, no porque piense que es negativa, sino porque no tengo la vara de medir épocas. Por tanto, no debería deducirse de mis comentarios ninguna simpatía hacia el nacionalismo romántico. Ni siquiera debería deducirse nada parecido a la misma del hecho de que yo haya hablado en alguna ocasión de la seducción nacionalista. Aunque yo mismo pueda sentir tal seducción, ello no me obliga a concederle ningún valor político. Lo mismo me ocurre con las masas cuando las enfoca L. Riefenstahl. Otros no sé, pero por eso solo yo no invado Polonia.

  • Igual ya he dicho también aquí que, a la hora de veranear, antes de saber cuántos puntos sociales te darán por ir a la playa o a la cultura, la autoridad debe deslindar mínimamente los dos campos, y no poner en las playas centros de interpretación del baño, aunque sólo sea para que también los cultos podamos bañarnos tranquilamente.

  • Algo habrá de lo que ha expuesto, Perroantuan. Añadiré que no solo es un movimiento “moderno” sino que parece estar “de moda”, parece ser el que lidera el vector de la historia (local, de mi parroquia). Como si la Historia no hubiera dicho nada.
    Salvando toooodas las distancias, entre otras cosas porque no soy tan viejo, a veces me veo como el viejito con gafas que mueve la cabeza mientras todo el mundo de la cervecería bávara va apuntándose al bello canto del joven: tomorrow belongs to me (Cabaret)

  • ¿Cómo vamos a fiarnos de los que hablan a menudo de respuestas desproporcionadas si casi siempre son de letras?

  • Me reconozco en tus dudas. Si te sirve de consuelo, de ellas no se libra ningún judío pasado por la haskalá; que somos, salvando quizá a algunas comunidades jasídicas que han logrado mantenerse milagrosamente al margen del mundo gentil y moderno, todos.

    Pirata Jenny, Especies en extinción.

  • Sobra que les diga que ni he leído ni me gusta lo que ha puesto Pirata en su blog. Y además a la Tora esa se le pueden poner algunas pegas. Abraham hizo muy mal en desobedecer a Dios simplemente porque uno, que le hizo creer que era un ángel suyo, le desaconsejara obedecerlo. Por eso estoy seguro de que Abraham está en el infierno.

  • Y, aunque tu conciencia sea la voz de Dios, nunca podrás saber si Dios te prohíbe una cosa porque es mala o si es mala porque Dios te la prohíbe.

  • Mi hijo pasó ayer el día en la Universidad porque la Facultad de Ciencias invitó a los bachilleratos a unas «Clases Magistrales Europeas en Física de Partículas». Había conexión con distintas universidades europeas y, dice mi hijo, los representantes de las demás hablaban en medio de un perfecto silencio, mientras que cuando le tocaba al español se podía oír claramente a alguien del público que por detrás comentaba «¡Qué tetas la de Roma!»

  • Aún me acuerdo de aquel programa en el que un periodista alemán le preguntaba con muy mala hostia a un cachas ibérico si leía algo.

    – Claro que sí -le respondió el nuestro-. Cantidad de revistas de culturismo.

  • También se dice que no hay morder la mano que te da de comer, pero esta forma de comer no es la del que come mansamente de la mano. ¿O me estoy liando?

  • Puede ser.
    Yo me quedaría mirando, pero es que mañana habe ich Deutch Unterreich y tengo que madrugar y mira qué horas son. Tú quedare ahí dándole vueltas a las preposiciones, que yo mañana me lo estudio todo.

  • Gengis Kant 15/03/2014 a las 01:22
    Procu, he hablado de usted en el FB. Mi intención ha sido elogiarla.

    He ido corriendo a verlo. Muchas gracias, Gengis, pero mi niqui pasa vergüenza. (Ya sabe, ese síndrome Blade Runner que cogen los niquis).

  • Proc, en lo que explica del chaval y la Universidad también se puede ver una muestra de respeto y reconocimiento a la cultura latina de la que todos nos alimentamos, ya sabe, Rómulo, Remo, la loba.

  • Holmesss, o eso o que en la Universidad española más que de partículas pequeñas son de partes grandes, y mejor muy grandes.
    ***
    Mirando el periódico por encima he visto que, entre las palabras que la RAE va a dar de baja en la próxima edición del diccionario (la 23ª), están estas dos preciosidades que no conocía. Y ahora no veo el momento de usarlas, las necesito:

    bajotraer. (De bajo y traer).1. m. ant. Abatimiento, humillación, envilecimiento.

    sagrativamente. 1. adv. m. ant. Con misterio.

  • Según Reuters las autoridades de Ucrania comunican que su ejército ha repelido un ataque ruso cruzando una aeronave en el camino.

  • De la aportación de WBenjamin que trajo el estilita copiopego este párrafo: ya veía venir Chopsuey.


    Durante siglos las cosas estaban así en la literatura: a un escaso número de escritores se enfrentaba un número de lectores mil veces mayor. Pero a fines del siglo pasado se introdujo un cambio. Con la creciente expansión de la prensa, que proporcionaba al público lector nuevos órganos políticos, religiosos, científicos, profesionales y locales, una parte cada vez mayor de esos lectores pasó, por de pronto ocasionalmente, del lado de los que escriben. La cosa empezó al abrirles su buzón la prensa diaria; hoy ocurre que apenas hay un europeo en curso de trabajo que no haya encontrado alguna vez ocasión de publicar una experiencia laboral, una queja, un reportaje o algo parecido. La distinción entre autor y público está por tanto a punto de perder su carácter sistemático. Se convierte en funcional y discurre de distinta manera en distintas circunstancias. El lector está siempre dispuesto a pasar a ser un escritor. En cuanto perito (que para bien o para mal en perito tiene que acabar en un proceso laboral sumamente especializado, si bien su peritaje lo será sólo de una función mínima), alcanza acceso al estado de autor. En la Unión Soviética es el trabajo mismo el que toma la palabra. Y su exposición verbal constituye una parte de la capacidad que es requisito para su ejercicio. La competencia literaria ya no se funda en una educación especializada, sino politécnica. Se hace así patrimonio común.

  • Y quizás a algún otro:
    &
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    Duhamel es entre ellos el que se ha expresado de modo más radical. Lo que agradece al cine es esa participación peculiar que despierta en las masas. Le llama «pasatiempo para parias, disipación para iletrados, para criaturas miserables aturdidas por sus trajines y sus preocupaciones…, un espectáculo que no reclama esfuerzo alguno, que no supone continuidad en las ideas, que no plantea ninguna pregunta que no aborda con seriedad ningún problema, que no enciende ninguna pasión, que no alumbra ninguna luz en el fondo de los corazones, que no excita ninguna otra esperanza a no ser la esperanza ridícula de convertirse un día en «star» en Los Angeles». Ya vemos que en el fondo se trata de la antigua queja: las masas buscan disipación, pero el arte reclama recogimiento. Es un lugar común. Pero debemos preguntarnos si da lugar o no para hacer una investigación acerca del cine.

  • W. Benjamin: “En la Unión Soviética es el trabajo mismo el que toma la palabra. Y su exposición verbal constituye una parte de la capacidad que es requisito para su ejercicio. La competencia literaria ya no se funda en una educación especializada, sino politécnica. Se hace así patrimonio común.”

    Glosa: La actividad productiva se ha democratizado en la URSS. En las empresas soviéticas las medidas se toman tras una discusión entre los diversos elementos productivos. En esas discusiones lo que cuenta no es haber estudiado literatura sino ingeniería (aunque sea un aprendizaje).

  • Para mí que la idea de Benjamin era que el arte se estaba haciendo industria y la industria arte. En ambos casos, en los estudios de cine o en las fábricas, el nuevo artista, igual que su obra, pasaba a ser algo múltiple, repetible.

  • Tras una operación relámpago, en la que han intervenido elementos aéreos y terrestres, el ejército ruso ha conseguido elevar una barrera fronteriza.

  • Un amigo mío explica lo que ocurrió en la guerra de las Malvinas como el choque entre dos doctrinas militares: en el ejército británico sólo sabían leer y escribir los oficiales; en el argentino, sólo los soldados.

  • Con una rara sagacidad para las cosas militares, me mostraba a la vuelta de la mili su desconfianza hacia un ejército cuyo máximo símbolo de mando era un bastón.

  • Desde que se fue a vivir a León nos vemos muy poco: una pena. Combinaba la erudición, el despiste y el cinismo como nadie. Estaba yo en su casa un día cuando sonó el telefonillo del portero automático; descolgó mi amigo, y oí el nombre de Felipe.

    -¿Qué Felipe?-, inquirió mi amigo.

    – Pero hombre -oí de nuevo-, tu hermano.

  • Para racionalidad la de aquél que, al cruzarse en la calle con un amigo que nada hacía pensar que pudiera estar allí, no lo saludó. ¡A él se la iban a dar con apariciones y quimeras!

  • El trabajo, la fábrica, convertidos en arte: lo mismo que la vida como obra de arte para unos, o la vita pericolosa para otros, pero en obrero.

  • Cuando oí una vez a Savater hablar a favor de un arte sin obras de arte entendí que la propuesta era doble: había que desplazar lo artístico desde el resultado a la acción, como en los happenings y en las performances, pero también era necesario evitar que esa acción artística se extendiera a lo largo de la vida. El mensaje de Savater era político.

  • Gengis Kant
    15/03/2014 a las 22:26

    Tras una operación relámpago, en la que han intervenido elementos aéreos y terrestres, el ejército ruso ha conseguido elevar una barrera fronteriza.

    Los ucranianos convertidos, de repente y sin moverse del sitio, en turistas (que no viajeros, ni viajantes).

  • Uno de los episodios en los que se vio que ya no éramos revolucionarios se dio en el teatro hace ya bastantes años. Hablo del regreso de la pared, aunque invisible igual de impenetrable que las otras, que separa al actor del espectador. Con esa vuelta de la “cuarta pared” el teatro ponía fin a las orgías participativas, a la disolución de los límites en aras de una fusión que empezaba en el patio de butacas y pretendía abarcar quién sabe si hasta la misma vida cósmica. La nueva consigna pasó a ser: cada uno en su sitio. Entraba en escena un nuevo conservadurismo.

    Desaparecía así una ilusión magnífica, una idea arrebatadora, pero los espectadores tímidos ganamos la seguridad de que no íbamos a sufrir ningún tipo de atropello participativo durante la representación, si es que se puede llamar participación al uso al que se veía sometido el cliente tratado por los actores como si fuera un elemento más del decorado.

    Se acabaron aquellas angustias. Han quedado cosas de la época vanguardista, como la desaparición en las nuevas salas del escenario alzado, o del escenario sin más en las microsalas; los actores siguen paseándose entre el público; pero todo esto sólo significa que la nueva pared es elástica.

  • Queda, porque es eterna, la participación propia de la revista; pero ésa no se inspira en ningún otro ideal subyugante y arrebatador que no sea tocarle las tetas a la vedette.

  • Al declarar ilegal el referéndum de Crimea, por quedar fuera de la ley ucrania, la UE y EEUU están declarando anticipadamente ilegal la independencia unilateral de Cataluña, por no caber en la española. Por tanto, están anunciando que no reconocerán ningún ente catalán que vaya dándoselas de Estado, lo que a su vez impedirá firmar ningún tipo de acuerdo con él. No sólo no entrará éste en la UE, sino que no tendrá ninguna relación comercial, cultural, deportiva, etcétera, con ella. Tampoco con EEUU.

  • Procu, comenté lo del laísmo sólo porque, cuando lo vi, me pareció una forma muy económica de evitar la ambigüedad del ‘le’. Y luego va Perro y lo quita. ¡Si será alfabeto el tío!

  • Gengis Kant
    17/03/2014 a las 01:17

    Procu, comenté lo del laísmo sólo porque, cuando lo vi, me pareció una forma muy económica de evitar la ambigüedad del ‘le’.

    Es que las regiones laístas lo son por algo, Gengis. No es solo por estética, buscan un beneficio. Menudos son los laístas.
    Gracia me ha hecho el recuadro que salía en Wikipedia en pequeño pidiendo dinero. Ahora solo veo el grande, pero el pequeño decía «Si darías 2 euros…».
    Y si yo sería o fuera detective y el que ha escrito el cartel sería o fuera un criminal, yo diría o dijera que es de algún sitio del Norte de España.

  • Tengo un pensamiento -debidamente registrado y patentado- sobre la razón por la que todos terminaremos siendo laístas. La razón última la encuentro en que la RAE decidió hacer la vista gorda ante el uso de ‘le’ como complemento directo masculino, un uso hasta ese momento reservado a ‘lo’.

    Esa permisividad académica ha creado en la conciencia del hablante la idea de que ‘le’ es algo que tiene que ver, al margen de que funcione como complemento directo o indirecto, con el género masculino, y por oposición, que ‘la’ tiene que ver con el femenino, haga de complemento directo o indirecto.

    Si antes la barrera principal era la que se daba entre los dos tipos de complemento, con dos pronombres -‘lo’ y ‘la’- para el complemento directo y uno -‘le’- para el indirecto, después de la autorización la barrera principal ha pasado a ser la que se da entre el masculino -‘le’-, que se está comiendo al ‘lo’, supongo que por ahorrar una vez que sirve para lo mismo- y el femenino -‘la’- al margen de la función.

    Esto se lo conté hace tiempo a un lingüista y me dijo que era falso de principio a fin, pero se me han olvidado desde la primera hasta la última de las razones que me dio.

  • Hubo un tiempo, mucho antes de atreverme a decir ni mu sobre las identidades nacionales, en el que me interesé por el Principio de Identidad Salva Veritate, lo que me permitió de paso enterarme del papel que juegan ahí los contextos referencialmente opacos. La mayoría de las cosas que leí sobre el particular -todas muy interesantes- las habían escrito filósofos, pero dio la casualidad de que la que más me gustó era de un lingüista. Esa gente es seria.

  • Por supuesto, saber de qué va ese principio de identidad no ayuda nada a la hora de hablar de las identidades nacionales, no me vayan a entender ustedes mal.