Toda la basura de Chicago… (Serenata de plomo VII)

Serenata7
Por Martin Holmes.

Toda la basura de Chicago va a parar a Rat´s Paradise, el sumidero de una ciudad que no es muy virtuosa. En Rat´s Paradise te encuentras muebles viejos, el cadáver de tu abuela, muñecas sin ojos y lo que sueltas por la salida del sur después de la digestión. Los perros pulgosos, las ratas y los cuervos van a pegarse el atracón a Rat´s Paradise; lo que le sobra a usted, derrochador, ellos lo aprovechan. Ahí estaba yo, el gran Ace Bullet, la promesa del noreste, debajo de un somier roto y con el hocico pegado a algo viscoso, amarillo y que olía mal. Tenía un hombro roto y los pájaros no me habían comido los ojos pero una rata me había mordido la pantorrilla dos dedos sobre la goma del calcetín. Nada serio. Una vez me mordió una monja. Me levanté sobre la colina de mierda, pensé que iba a tardar un siglo en volver a oler como un monaguillo y me di cuenta de que me habían birlado la cartera. Hice inventario: había perdido dos dientes, un botón y la tarde, y había echado a perder un traje decente. Caminé a través del océano de porquería como Moisés por el desierto, un chucho me quiso regar los zapatos y se fue con lo suyo, con el rabo entre las piernas. Encontré la salida y eché el cálculo: Rat´s Paradise quedaba a sus diez buenos kilómetros de mi oficina y a mi no me gusta caminar. Llevaba puestos mis zapatos buenos de ir al baile, que no están hechos para pasear. Ernest Hemingway y otro tipo al que no había visto nunca me estaban esperando apoyados en un Ford T de antes de la guerra. Se estaban soplando una botella de whisky Canadian a gollete. El whisky Canadian no provoca epilepsia y es un jugo decente. Nada que ver con El Viejo Coronel. Me apetecía un trago de whisky Canadian. No me apetecía otra pelea pero somos barquitos veleros a merced del viento. Como ven, soy un filósofo además de un hombre de acción.
—¿No has tenido suficiente, piojoso? —le dije a Hemingway.
—Ya te lo dije, Nick, este tío tiene aguante —le dijo Hemingway al otro tipo.
—Ni que lo digas —dijo Nick.
—El Extraordinario Señor Atízame Otra Vez —dijo Hemingway.
—Cuando acabes el interludio cómico quítate la chaqueta y te daré lo tuyo, Señor Pelador de Zarigüeyas —dije.
—¿Qué te pasa con las zarigüeyas? —dijo Hemingway.
—Venga, patán de pueblo, le enviaré a tu papá lo que deje de ti metido en un sobre.
—Está vivo de milagro y pide otra taza de lo mismo. Lo que te dije, Nick, es un tío con aguante.
El tal Nick le pegó un tiento a la botella de whisky Canadian y me la pasó. Me guiñó un ojo. Igual era decorador de interiores. Cogí la botella y limpié el gollete con la manga.
—No sea usted remilgado, señor Ace Bullet, hace meses que no me meto en la boca nada interesante —dijo Nick.
Soplé un trago en el que me bajé un cuarto de la botella. El whisky me llegó a los talones. Jesucristo debió celebrar la Última Cena con whisky Canadian.
—Es usted una esponja, Ace —dijo Nick.
—Puede jurarlo. ¿Cómo es que sabe mi nombre?
Hemingway sacó del bolsillo de su chaqueta mi cartera y me la devolvió.
—Cien sarnosos pavos, su documentación y un recorte de prensa de su triste época de boxeador. Tiene usted una vida de asco.
—Estos cien pavos son de tu herencia, Hemingway. Me los dio tu papá para que te devolviese al calor del hogar. Mamá está preocupada. Hay que ordeñar a la vaca y tu perrito te echa de menos.
—Ace Bullet, el saco de boxeo de Chicago —dijo Hemingway—. Mi tío Tyler me llevó a verle pelear hace un par de años en el Loop. Le destrozó los nudillos a Olsen el Sueco con su nariz.
—Le di una buena.
—Este tío me mata —dijo Hemingway.
—Ya ves que no soy un pistolero de O´Banion.
—Nunca se me pasó por la cabeza que un patán como tu fuese un pistolero de O´Banion, pero ponte en mi lugar: estoy intentando hacer negocios con una patulea de espaguetis ladrones que se dedican a hacer la puñeta a otros espaguetis igual de mangantes y vienes a echarme la reputación por el retrete contando que te manda mi papá.
—Pues casi haces que me maten.
—Tenía la situación controlada.
—Seguro.
—Gyp el Bailarín quería abrirte un ojal en la barriguita, pero les convencí para que te tiraran a la basura. No me lo agradezcas.
—¿Y qué pintas tu con las comadrejas de Johnny Torrio?
—Necesito efectivo. Tengo planes.
—Mi abuela tenía planes, pero se le fueron al garete cuando mi abuelo se escapó con una malabarista.
—Este es mi amigo Nick Adams, compadre del instituto de Oak Park. Es mi socio en este negocio.
—Encantado, Nick —dije—, y déjame que te diga que en el instituto de Oak Park podríais pasar por tíos duros porque os fumabais pitillos liados con alfalfa, pero los chicos de Torrio esconden fiambres debajo de la alfombra.
—Podemos manejarlos —dijo Nick—. Somos dos aventureros.
—Ahora que somos una alegre panda de camaradas vamos a soplarnos unas botellas de whisky Canadian y a urdir siniestras traiciones —dijo Hemingway—. A no ser que quieras volver a casa paseando.
—Caminar es para la infantería —dije, y le aticé un puñetazo en el mentón.
Hemingway se cayó sobre sus posaderas, escupió y se levantó.
—Empate a uno —dijo, y nos fuimos en el Ford T a urdir siniestras traiciones.
—Este tío es la monda —dijo Nick Adams.

145 comentarios

  • Señoritos, señoritas. Por un problema con la entrada me he visto obligada a realizar una nueva edición. Sus comentarios serán editados en los próximos minutos. Perdonen las molestias.

  • Señorito Director. WordPress ha actualizado su plantilla y he de comunicarle (bien que me pesa) que todas las actualizaciones y traducciones se han ido al garete.

  • Holmesss, corazón, en el día de la poesía, mejor así:

    Ahivalaostia,
    la Bellpuig se ha cargado
    todos los comentarios.
    Ha sido por mi culpa.
    La que me va a montar.
    Ahivalaostia,
    aivalaostia,
    aivalaostia
    al Mar.

  • LOS COMENTARIOS PERDIDOS Y HALLADOS EN EL TEMPLO

    TAREIXA 21/03/2014 AT 08:10
    Creo que me he vuelto a enamorar, esta vez de Ace Bullet. ¡Qué tío más malote! Me encanta.

    Después si eso les castigo con un poema o algo así.

    HOLMESSS 21/03/2014 AT 09:38
    One comment on “Toda la basura de Chicago… (Serenata de plomo. VII)”

    Queda chulo así, en inglés, parece eurovisión.
    Luego llega otro comentario y ya se estropea, hasta la siguiente entrada.

    TAREIXA 21/03/2014 AT 09:42
    Esto, dije o no dije que hoy inundaba. Y solo es el principio:

    ***

    No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas

    Oliverio Girondo

    No escribo nada

    Llevo noches corrigiendo balbuceos
    podridos desde el útero
    alimentando de palabras al reptil
    que gira en mi cerebro y lo envenena

    Aborto ideas antes de concebirlas
    en tanto el primer verso
    devora a los siguientes
    en un afán caníbal de silencio

    Debajo de mis párpados
    los sueños
    justo antes de soñarlos se vuelven pesadillas
    que jamás recuerdo
    y me despiertan
    temblando
    sin memoria
    inquilino de un cuerpo
    que disuelve la noche
    sin saberlo

    ****

    Román Luján

    Sostiene en una mano…

    SOSTIENE en una mano
    las miradas
    y en la otra
    hambre de insomnios
    en jauría

    Extiende el giro
    si el tacto la reclama
    duerme con las serpientes
    para incendiar su escorzo
    y demostrar que existe

    De puntas sobre el miedo
    busca un nombre
    que los contenga a todos
    para que al detenerse
    ilumine su pelvis y disuelva
    sus torvos precursores

    Y cuando sus muñecas
    arrojan sus arpones al nadir
    del escenario
    se enjuga las facciones
    y agradece
    en requiebre
    los aplausos

    En tanto alguien que guarda
    acaso la mitad
    de una sonrisa
    se aleja lentamente
    como Judas contando sus monedas

    BONNIE
    21/03/2014 AT 09:55
    Ya tengo algo en común con Ace, …a mí también me mordió una monja.

    PROCURO FIJARME
    21/03/2014 AT 09:56
    Ha muerto Iñaki Azkuna, «El mejor alcalde del mundo».

    TAREIXA
    21/03/2014 AT 10:01
    Cuando me paro a contemplar mi estado
    y a ver los pasos por dó me ha traído,
    hallo, según por do anduve perdido,
    que a mayor mal pudiera haber llegado;

    mas cuando del camino estoy olvidado,
    a tanto mal no sé por dó he venido:
    sé que me acabo, y mas he yo sentido
    ver acabar conmigo mi cuidado.

    Yo acabaré, que me entregué sin arte
    a quien sabrá perderme y acabarme,
    si quisiere, y aun sabrá querello:

    que pues mi voluntad puede matarme,
    la suya, que no es tanto de mi parte,
    pudiendo, ¿qué hará sino hacello?

    Garcilaso de la Vega. ( Me acordé de el malote de Ace, nomas por ello lo pongo)

    :::::

    ¿Sigo?,¿O me amordazan a un árbol?

    PROCURO FIJARME 21/03/2014 AT 10:01
    Yo apunto frases y luego las memorizo para decirlas en la calle a las personas. Hoy voy a decir esta:

    «Mi abuela tenía planes, pero se le fueron al garete cuando mi abuelo se escapó con una malabarista».

    PROCURO FIJARME 21/03/2014 AT 10:02
    Tareixa, a ver si va a ser contraproducente.

    SRTA. BELLPUIG 21/03/2014 AT 10:13
    Gracias por el aviso, señorito Holmesss. Veré qué puedo hacer. ¿Algo más, un café, un masaje, conversación amena?

  • Bellpuig, que dice Perroan que te va a pelar como el émiguay a las zarigüeyas. Ven a mis brazos, que yo te salvo de ese malvado perillán.

  • Se ha perdido un comentario en el que aceptaba gozoso el masaje de Bellpuig habida cuenta de que tengo la espalda tensa probablemente debido al café vietnamita que he tomado esta mañana, los detalles de cuya fabricación recomiendo que se ahorren las mentes delicadas sobre todo a la luz de la ilustración vaya retruécano que acompaña la entrada, necesito relajarme.

  • Ese café ¿es el de que cagan los cerdos o las ovejas después de comer la planta, Holmisss?

    ¡Qué mañana, señor, qué mañana! ¿A que pongo otro poema?

  • Bueno, vamos a tender un puente a la alta cultura, ya saben.
    Estoy acabando de releer el Viaje aldededor de mi habitación, del noble Maistre: es un blog avant la lettre, entre otras cosas interesantes. El autor es ameno, ocurrente, culto, simpático, zalamero con las mujeres. Un tipo con el que me gustaría cenar y conversar mientras se me pasa el efecto del café vietnamita, le preguntaría si echa en falta la palabra nostalgia en su vocabulario, ya que parece ser una palabra acuñada hace unos pocos siglos por un suizo: acaso antes no la experimentaban.

  • Parece que lo que distingue a la nostalgia de las otras tristezas (en el diccionario) es el objeto perdido, que según no pienso decir quién, en realidad nunca ha existido. Pero, según no voy a decir quién, esa pérdida está presente en todas (las tristezas).

  • De la morriña y tristezas no pienso ni hablar. Y de objetos perdidos, menos, para eso escriben los poetisos y poetisas de todo lo perdido y encontrado, Procu.

    ¿Y no ve que estamos todos románticos? Para qué fastidia. Es primavera:

    Poema Vuestra Soy de Santa Teresa De Ávila

    Vuestra soy, para Vos nací,
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Soberana Majestad,
    eterna sabiduría,
    bondad buena al alma mía;
    Dios alteza, un ser, bondad,
    la gran vileza mirad
    que hoy os canta amor así:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Vuestra soy, pues me criasteis,
    vuestra, pues me redimisteis,
    vuestra, pues que me sufristeis,
    vuestra pues que me llamasteis,
    vuestra porque me esperasteis,
    vuestra, pues no me perdí:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    ¿Qué mandáis, pues, buen Señor,
    que haga tan vil criado?
    ¿Cuál oficio le habéis dado
    a este esclavo pecador?
    Veisme aquí, mi dulce Amor,
    amor dulce, veisme aquí:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Veis aquí mi corazón,
    yo le pongo en vuestra palma,
    mi cuerpo, mi vida y alma,
    mis entrañas y afición;
    dulce Esposo y redención,
    pues por vuestra me ofrecí:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Dadme muerte, dadme vida:
    dad salud o enfermedad,
    honra o deshonra me dad,
    dadme guerra o paz crecida,
    flaqueza o fuerza cumplida,
    que a todo digo que sí:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Dadme riqueza o pobreza,
    dad consuelo o desconsuelo,
    dadme alegría o tristeza,
    dadme infierno o dadme cielo,
    vida dulce, sol sin velo,
    pues del todo me rendí:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Si queréis, dadme oración,
    si no, dadme sequedad,
    si abundancia y devoción,
    y si no esterilidad.
    Soberana Majestad,
    sólo hallo paz aquí:
    ¿qué mandáis hacer de mi?

    Dadme, pues, sabiduría,
    o por amor, ignorancia;
    dadme años de abundancia,
    o de hambre y carestía;
    dad tiniebla o claro día,
    revolvedme aquí o allí:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Si queréis que esté holgando,
    quiero por amor holgar.
    Si me mandáis trabajar,
    morir quiero trabajando.
    Decid, ¿dónde, cómo y cuándo?
    Decid, dulce Amor, decid:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Dadme Calvario o Tabor,
    desierto o tierra abundosa;
    sea Job en el dolor,
    o Juan que al pecho reposa;
    sea viña fructuosa
    o estéril, si cumple así:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Sea José puesto en cadenas,
    o de Egipto adelantado,
    o David sufriendo penas,
    o ya David encumbrado;
    sea Jonás anegado,
    o libertado de allí:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Esté callando o hablando,
    haga fruto o no le haga,
    muéstreme la ley mi llaga,
    goce de Evangelio blando;
    esté penando o gozando,
    sólo vos en mí vivid:
    ¿qué mandáis hacer de mí?

    Vuestra soy, para vos nací,
    ¿qué mandáis hacer de mí?

  • Ese asunto del café vietnamita me ha hecho revisitar el Almacén del Perro, una vieja choza en donde se guardan los pecios de muchos blogs. Por entonces (20 de septiembre de 2007) les hablé del café de luwak. Lo recupero.

    Este mundo es muy raro. La gente engulle cosas extrañas, como intestinos de cordero troceados mezclados con sangre y servidos como tortilla, criadillas de toro (una práctica tan esotérica como la homeopatía) o alcohol de 80 grados. Me he acostumbrado a leer que se pagan cifras disparatadas por un menú de aire, pero hasta hoy no había sabido que el café más caro del mundo se hace a partir de los excrementos de una civeta, el luwak. [Lo cuentan en Anfrix con la habitual despreocupación de quienes no se preocupan demasiado por confirmar la veracidad de sus afirmaciones, calificando al luwak como roedor.]

    Para que el café de luwak adquiera su especial sabor achocolatado, las civetas son alimentadas con granos de café rojo. El animal digiere parte del fruto pero excreta la parte dura en unos choronguillos agarrapiñados que son recolectados amorosamente por los operarios locales. Con no menos amor separan posteriormente los granos y se inicia un proceso de secado, machacado y aventado hasta conseguir unos granos limpios. En Anfrix dicen que por este café se pagan hasta 1.400 dólares por kilo. La versión española de la Wikipedia habla de 500 euros/kilo; y la versión inglesa habla de entre 120 y 600 dólares americanos por libra (1 libra=0,4536 kilos). La Wikipedia inglesa afirma que en Heritage Tea Rooms, en Townsville (Queensland, Australia) una taza pequeña de café de luwak cuesta 50 dólares australianos, 30,72 euros al cambio actual.

    La civeta, dicho sea de paso, es ese animalillo que se hizo famoso hace unos años por ser el origen del virus SARS (síndrome respiratorio agudo severo), que incialmente fue catalogada como una gripe aviar.

    Este café se produce en Indonesia y Filipinas, aunque los vietnamitas producen una variante local con comadrejas en lugar de civetas.

  • Ahora yo, ahora yo:

    “Mi vida es un erial,
    flor que toco se deshoja;
    que en mi camino fatal
    alguien va sembrando el mal
    para que yo lo recoja.”

    ——————————————-
    Qué atinado
    que en el dia mundial de la poesía
    (¿es mundial o solo de chopsuey
    me preguntas clavando en mi pantorilla
    tu dentada azul?
    bueno, ¿ y qué más da
    si vivimos aquí condenados?)
    coincida entrada de Martin Olmos.
    Por él leyendo
    “Adiós muñeca” me hallo.
    Dice Chandler:
    “pasaba tan desapercibido
    como una tarántula en la papilla de un bebé”;
    así de desapercibida
    por la prosa de Martín
    quisiera yo pasar.
    Aunque un indignado infarto
    a alguien le dé
    en este hipotecado lupanar.

    Ich liebe Martín.

  • Conio, gracias a Holmess y los archivos del perro descubro ahora, con asco y sin nostalgia, lo que bebíamos; además la leche (al menos en 2002) no era un alimento habitual como en nuestro entorno. Mi santa nació allí.

  • Y otro poema, aviso que es muy cochinote:

    Poema Cuarto Secreto A Madelaine de Guillaume Apollinaire

    Mi boca tendrá ardores de averno,
    mi boca será para ti un infierno de dulzura,
    los ángeles de mi boca reinarán en tu corazón,
    mi boca será crucificada
    y tu boca será el madero horizontal de la cruz,
    pero qué boca será el madero vertical de esta cruz.
    Oh boca vertical de mi amor,
    los soldados de mi boca tomarán al asalto tus entrañas,
    los sacerdotes de mi boca incensarán tu belleza en su templo,
    tu cuerpo se agitará como una región durante un terremoto,
    tus ojos entonces se cargarán
    de todo el amor que se ha reunido
    en las miradas de toda la humanidad desde que existe.

    Amor mío
    mi boca será un ejército contra ti,
    un ejército lleno de desatinos,
    que cambia lo mismo que un mago
    sabe cambiar sus metamorfosis,
    pues mi boca se dirige también a tu oído
    y ante todo mi boca te dirá amor,
    desde lejos te lo murmura
    y mil jerarquías angélicas
    que te preparan una paradisíaca dulzura en él se agitan,
    y mi boca es también la Orden que te convierte en mi esclava,
    y me da tu boca Madeleine,
    tu boca que beso Madeleine.

    ´´´´
    Me pregunto si Madeleine quedaría contenta y respondíó toda ella succionadora 🙄

  • Vaya, hacía tanto tiempo que no visitaba mis blogs fantasmas que no era consciente de que tenía algunas perlas. Creo que voy a recuperar el poema que compuse para poner letra al Himno de España.

  • 31 commentarios en “Toda la basura de Chicago… (Serenata de plomo VII)”

    *

    Señorita Bellpuig, tal vez considere suprimir una eme de commentarios; podríamos empezar de nuevo la jornada, tan ricamente.

  • – Va y me dice la Procu:

    La historia de la lengua no se concibe sin sus realizaciones concretas. Y se diferencia de la mera formulación abstracta de leyes fonéticas y cambios morfológicos y sintácticos consumados en diacronía, precisamente en que trata de reconstruir la totalidad de los espacios comunicativos de los hablantes de las lenguas que se historian. No solo los geográficos, sino también los sociales. La diacronía de las estructuras es una ficción simplificadora.

    – Y yo, sin saber bien dónde me meto, le pido que aclare qué significa eso de que una cosa (la historia de la lengua) no se concibe sin otra (sus realizaciones concretas): ¿que la esencia de la primera no se entiende si no se entiende la segunda o que la existencia de aquélla no se materializa sin el concurso de ésta?

    Creo que se pueden entender las fases temporales de una lengua sin tener en cuenta aquello (sus realizaciones concretas) que hace que se den; aunque sí creo que esas realizaciones concretas causan cambios en dichas fases.

    Pero reconozco que mi creencia se basa en una idea de la historia de la lengua como si fuese una sucesión de lonchas temporales, lo que parece ser lo mismo que la creencia en la ficción simplificadora de la diacronía de las estructuras.

    Para admitir que en esta idea hay una limitación de las malas, necesito que me expliquen -mejor usted, que sabe- por qué es tan esencial para la lengua -supongo que en ésta, según usted, va incluida la lengua abstracta- la comunicación dentro de un espacio geográfico, o social.

    En el peor de los casos para mí, estoy dispuesto a sustituir el ejemplo de la lengua por cualquier otro.

  • Error 404 – Page Not Found

    It seems we can’t find what you’re looking for. Perhaps searching, or one of the links below, can help.

    /////////////////////////////////////////////////////////////

    ¡Esto es un sin dios! Me pierdo todo el lío y encima, cuando acudo a la pagina resultante tras el maremoto, resulta que seguimos sin avatarelos y sin herramientas de edición para idiotas (como yo mismo).

    Yo creí que el niño habría pegado el estirón tras la gripe, pero no.

    ¡Hale Procu! Poemize this…

  • Hace un rato los comentarios aparecian apelotonados. Me he encontrado encima de gachoinlowecase y claro, ha resultado algo embarazoso. Se apreciaba hasta la fragancia que se puso el día de la cremá, muy sugestiva.
    Luego todo ha vuelto a la rutina y normalidad, hasta con las fotitos y todo.

  • Espíritu del 76

    Querida Srta. Monroe: Siempre y cuando me permita usted usar minúsculas al principio de mis versos, le presento el siguiente excelente poema americano para su posible publicación, previo pago, en su revista:

    ESPÍRITU DEL 76

    Su padre
    construyó un puente
    sobre
    el río Chicago,
    ella en cambio
    construyó un puente
    sobre la luna.

    Como reconocerá usted sin titubeos, se trata de un poema excelente y muy americano. Sinceramente, espero que no haya ninguna regla prosódica prehistórica que imposibilite su publicación. Suyo,

    William Carlos Williams

    (Traducción de Juan Miguel López Merino)

  • Querida Srta. Bellpuig:

    Como reconocerá usted sin titubeos, se trata de un comentario excelente y muy catalán. Sinceramente, espero que no haya ninguna regla prosódica o de cualquier otra índole que imposibilite su publicación tras pasar un rato pendiente de moderación. Suyo,

    Jesús Gómez Jesús

  • Ay, qué alegría más grande ver otra vez las caras, los cuerpos y hasta las rayas de las personas y los animales de mentira. Y este recuadro que da gloria. Gracias, Señorita, es usted lo più.

    ***
    Gengis Kant:
    – Y yo, sin saber bien dónde me meto, le pido que aclare qué significa eso de que una cosa (la historia de la lengua) no se concibe sin otra (sus realizaciones concretas): ¿que la esencia de la primera no se entiende si no se entiende la segunda o que la existencia de aquélla no se materializa sin el concurso de ésta?

    Vocé ha leído lo del café de civeta, ¿no? Pues igual.
    El café de la diacronía es lo que sacamos al estrujar las glándulas de la materialidad de los usos lingüísticos de las comunidades de lengua reales, a lo largo del tiempo (la civeta y el alimento de la civeta; ya sé que no era así, me lo estoy inventando). La historia de las lenguas trata de reconstruir ordenadamente la realidad de los usos discursivos de las comunidades lingüísticas (en relación con sus características socioeconómicas y politicas), y los fenómenos de variación que están en la base de los procesos de cambio.
    No hay comunidades lingüísticas fuera del espacio.
    No hay lenguas sin hablantes.
    No hay hablantes en nowhere.

  • Párvulo enxiemplo y ya.
    Diacronía latín -> romance. NO: latín -> romanceS:
    AL+cons. implosiva: AL+cons. implosiva (italiano: salto); AU+ cons. implosiva (occitano: saut), O+cons. implosiva (iberorromance oriental y central: sot, soto), OU+cons. implosiva (iberorromance occidental: souto), etcétera.
    ¿Qué vemos?
    Cambio y diversificación en el espacio. Y esto solo mirando el recuelo de café de la abstracción de la diacronía.

  • Marqués, me ha complacido mucho leer la reseña de RL sobre Changeux. He recordado insistentemente a Damasio (Self comes to mind y los ‘mapeos’ -que también he interrumpido, procuro curarme) y sorprende que no haya referencias. El autor de la reseña escribe con mucha claridad.
    ***
    Lo mejor de la entrada, para mí, el recelo de Ace en relación con la decoración de interiores (pasen los habituales gajes del ofisio, pero sería insoportable que lo encularan un día de éstos).

  • Señorito Gómez, se lo voy a explicar. Si cada vez que entra usa un correo nuevo o se cambia el nombre, es como si no estuviera registrado. Por eso sus comentarios no se publican. Quizá no se acuerde de las direcciones de correo falsas que usa, pero es que el registro automático tampoco. ¿Porqué no usa su dirección de correo habitual? Le prometo que no voy a enviarle mensajes de amor.

  • La lluvia en Sevilla es una maravilla…

    Mejor.

    Que conste que no había tocado nada, por lo menos conscientemente, Bellpuig. Yo también soy un manazas de la informática.

  • La noticia de la rueda de prensa que ha dado hoy el hijo de Suárez, con un reportaje sobre Suárez, la Transición, etcétera, la había visto esta tarde pasando el rato con mi madre. Mi madre preguntaba:
    – Quién es.
    – Suárez, madre, ¿no te acuerdas?
    – Ah, sí. -Miente ella. -Y que le pasa.
    – Que está muy mal, tiene pulmonía.
    – Pero y si ve lo que están diciendo de él…
    – No, madre, está muy mal. En coma, dormido.

    – Y quién es.
    – Suárez, madre, ¿no te acuerdas?
    – Ah. sí. Qué le pasa.
    – …

    E così via, todas las veces que caben en una media hora de reportaje, con algunos silencios.
    No tiene ni puta gracia tampoco, pero a mí a veces me la hace.

  • Y, por si viene Gengis: Gengis, el ejemplo que he puesto ahí arriba está mal. (¿Y qué le pasa? Que tiene pulmonía). Bueno, está regular. Pero me da pereza corregir lo que si tuviera lo que tendría que tener corregiría ahora mihmo.

  • Hoy he comido con mis padres Procu, mi madre está matando a mi padre con el sencillo método de preguntarle una y otra vez lo mismo. Creé que exageramos, que no es para tanto, que a veces se le olvida alguna cosa.

  • Procu, no creo que lo explicado por M. Seco en la última edición de su Gramática Esencial del Español -más concreto imposible- se de en el espacio, como se dan las palabras con las que lo explica.

    Noto en usted una cierta antipatía a las abstracciones normativas, unida a la complacencia descriptiva con el uso callejero e informal que constituiría la realidad de la lengua. Pero incluso hablar mal puede obedecer a unas normas, cosa que saben muy bien los adolescentes.

    Por último, me quedo sin saber qué pensar de “los fenómenos de variación que están en la base de los procesos de cambio”. Esa cosa tan engorrosa no puede ser suya. ¿O no está de acuerdo conmigo en que esos fenómenos son los cambios de los que surgen los procesos de cambio; o mejor: de los cambios de los que surgen los cambios?

  • Gengis Kant
    22/03/2014 a las 00:27
    Procu, no creo que lo explicado por M. Seco en la última edición de su Gramática Esencial del Español -más concreto imposible- se de en el espacio, como se dan las palabras con las que lo explica.

    ⎯⎯
    Gengis, no sé ni por donde empezar, así que acuchillo y atajo. Las palabras de Seco se dan en un espacio discursivo: el texto gramática, por si acaso. En cuanto al asunto que es, me deja sin palabras: ¿cómo no va a tener un espacio el objeto definido como «español»?

  • Hola, Adapts.

    «Noto en usted una cierta antipatía a las abstracciones normativas, unida a la complacencia descriptiva con el uso callejero e informal que constituiría la realidad de la lengua. Pero incluso hablar mal puede obedecer a unas normas, cosa que saben muy bien los adolescentes».


    La norma me encanta, como a todos. Solo te la puedes saltar (con la consiguiente ganancia expresiva) si la conoces, por ejemplo. Por otra parte «norma» es palabra ambigua. Está la acepción a) estadística: lo usual (normal y corriente); y está la acepción b) normativa: lo prescrito o recomendado, en virtud de los criterios que sean. La lengua suele ofrecer siempre un montón de posibilidades en todos sus niveles, y son los hablantes los que reclaman entre escandalizados y angustiados que solo una de entre todas debe estar bien.
    Y luego están las reglas, que no son norma, porque no escogemos: usted no elige nunca entre decir «el perro» o «perro el». Aquí no se trata de norma: esto es gramática.

  • ««Por último, me quedo sin saber qué pensar de “los fenómenos de variación que están en la base de los procesos de cambio”. Esa cosa tan engorrosa no puede ser suya. ¿O no está de acuerdo conmigo en que esos fenómenos son los cambios de los que surgen los procesos de cambio; o mejor: de los cambios de los que surgen los cambios?»».

    Esa cosa engorrosa es uno de los descubrimientos o postulados de la sociolingüística variacionista, llamémosle Labov, y yo comulgo esto de Labov (quiero decir que he comulgado unas hostias de Labov y me quedé con ellas). Lo que significa es que entre caelu y cielo hubo un momento en que se decían las dos (por hablantes distintos de la misma comunidad, o incluso por el mismo hablante). De esta manera la diacronía se hace perceptible en la sincronía. Sin variación no hay cambio.

  • Oiga, Gengis. Y que, además, la gramática de Seco que me pone delante no es una historia. Hablábamos de historia, y de que si tiempo implica espacio. Sí lo implica: en todos los tiempos y en cualquiera de sus cortes sincrónicos.

  • – Procu: Las palabras de Seco se dan en un espacio discursivo: el texto gramática, por si acaso.

    – Gengis: Las palabras sí, lo significado por ellas no; las oraciones sí, los enunciados no; el libro sí, la teoría no.

    – Procu: En cuanto al asunto que es, me deja sin palabras: ¿cómo no va a tener un espacio el objeto definido como «español»?

    – Gengis: Como ilustración de lo que he querido decir, le recuerdo que las teorías sobre el espacio no son, formalmente hablando, espaciales (aunque lo sean objetivamente hablando, esto es, por su objeto).

    – Procu: Y luego están las reglas, que no son norma, porque no escogemos: usted no elige nunca entre decir «el perro» o «perro el». Aquí no se trata de norma: esto es gramática.

    – Gengis: Pese a su explicación, no veo la diferencia -mejor, no veo la relevancia ahora de la diferencia- entre ‘norma’ (en su segunda acepción, claro) y ‘regla’.

    – Procu: Entre caelu y cielo hubo un momento en que se decían las dos (por hablantes distintos de la misma comunidad, o incluso por el mismo hablante). De esta manera la diacronía se hace perceptible en la sincronía.

    – Gengis: Ahi sólo veo que hubo como poco tres momentos: en uno sólo se decía ‘caelu’, en el siguiente ‘caelu’ y ‘cielo’ a la vez y, en el último, sólo ‘cielo’.

    – Procu: Sin variación no hay cambio.

    – Gengis: Sigo sin comprender cuál es la diferencia entre la variación y el cambio. Es posible que usted reserve ‘variación’ para referirse a los pequeños cambios que hacen posible uno grande, a las vibraciones que anuncian el terremoto. ¿O es otra cosa?

    Usted conoce mi respeto a los profesionales de cada cosa. Ese respeto me impide considerar nuestra conversación algo ni siquiera remotamente parecido a un debate. Mis dudas son las del alumno que no se entera bien de lo que le explican, pero que tiene la edad suficiente para no cortarse a la hora de pedir más explicaciones.

  • – Procu: Oiga, Gengis. Y que, además, la gramática de Seco que me pone delante no es una historia. Hablábamos de historia, y de que si tiempo implica espacio. Sí lo implica: en todos los tiempos y en cualquiera de sus cortes sincrónicos.

    – Gengis: Tiene usted razón. Dejé de lado la historia porque pensé que lo más urgente era aclarar si existen cosas que no se dan en el espacio, cosa que creo. Pero cambio la gramática de Seco por la historia -me refiero a la real, no a la escrita o por escribir- de las gramáticas que se han escrito del español.

  • Gengis, solo tengo fuerzas para la más importante, porque creo que veo la razón del malentendido. Los lingüistas emplean variación para referirse a la ‘heterogeneidad’ de los usos, no para decir que A cambia (varía) en B.
    Bueno, ahora que lo pienso tambien me quedan unas pocas fuerzas para escandalizarme porque me dice que no ve la diferencia entre las reglas de la gramática y las de la norma. Los hablantes infringen la(s) norma(s), pero NUNCA las reglas de la gramática. Se incurre en laísmos y leísmos, en quesuismos, en dequeísmos y en lo que quiera, pero no ponemos el artículo tras el nombre.
    Y eso. Que se me está saliendo un ojo de lo cansada, pero que la verdad es que solo te das cuenta del valor que pueden tener las cosas que crees que sabes cuando tratas de explicarlas.

  • Volviendo a los cerros de Úbeda, pero sin salirme de la concepción newtoniana del espacio y del tiempo, afirmo:

    Ninguno de ellos implica el otro.

    Las cosas materiales implican los dos, esto es, se dan en los dos; la inmateriales, sólo se dan el tiempo. Y aclaro que, aunque las cosas materiales no se movieran nunca, se dan en el tiempo, y que, aunque una teoría fuera eterna, se da en el tiempo. El reposo también se da en el tiempo (¡Manolo!, ¡¡Manolo!!, A ver si dormimos menos.)

  • – Procu: Los lingüistas emplean variación para referirse a la ‘heterogeneidad’ de los usos, no para decir que A cambia (varía) en B.

    – Gengis: Ahora lo entiendo.

    – Procu: Los hablantes infringen la(s) norma(s), pero NUNCA las reglas de la gramática. Se incurre en laísmos y leísmos, en quesuismos, en dequeísmos y en lo que quiera, pero no ponemos el artículo tras el nombre.

    – Gengis: Y esto lo entiendo casi del todo. Me queda por saber si la diferencia se limita a ser cuantitativa y por tanto es una diferencia menor: la que hay entre lo que es obedecido por muchos y lo que lo es por todos. Pero me gustaría saber si hay alguna razón para que eso sea así. Si la hay, es en eso en lo que cifraría la verdadera diferencia.

  • Una expresión que me es familiar, y que apunta a lo mismo que decía usted, es ‘variación textual’. ¿No sería mejor hablar de variedades textuales, y evitar la dimensión temporal que tiene el aspecto dinámico -el otro, no- de todo sustantivo verbal?

  • Bueno, quizá haya unos cuantos sustantivos verbales sin una dimensión temporal evidente. Por ejemplo, ‘colección’ se refiere más bien al resultado de la acción de coleccionar.

    Otra cosa: ya que me incliné antes por ‘variedad’, ahora me ocurre lo contrario, por lo que gustaría, si no tuviera miedo al qué dirán, volver a usar normalmente ‘colección’, antes que el abstracto ‘colectividad’, o que el adjetivo ‘colectivo’, si hace falta que me ponga tonto, para referirme a un conjunto de cosas o de personas. (La colección obrera, unida, jamás será vencida.)

  • Los androides estamos discriminados. No vemos mas que avatares de gengis y procu, inundadores oficiales de chopsuey.

  • En vez de lo que hacen Tertsch y Sostres, Churchill buscarría la respuesta apropiada a las circunstanciaas actuales de Crimea.

  • Procu, allá voy, sin red, para decir que la idea del decaedro regular no es una idea sólo aparentemente posible. Lo es realmente, con sus notas y todo: poliedro-diez-caras-regulares. Y encima esas notas no se repugnan (con esa clase de repugnancia que llamamos ‘contradicción y que tiene el siguiente aspecto: A y No-A). ¿Qué más se le puede pedir desde el punto de vista lógico? Lo imposible es dibujarlo. Su imposibilidad es, efectivamente, geométrica si la geometría ha de ser representable.

    En cambio es lógicamente imposible un pseudoconcepto como el de círculo cuadrado. Mucha gente piensa -pregunte por ahí y lo verá- que el concepto de la máxima velocidad pensable también es contradictorio, porque, dada cualquier velocidad, por muy alta que sea, podemos pensar otra mayor; aunque lo único que prueba esto es que cualquier velocidad en la que pensemos no es la máxima velocidad pensable, sin que haya quedado probado que no existe algo porque no lo podamos encontrar jamás. Pero aquí me pierdo.

    También se discute si la noción de Dios es semejante a la de la máxima velocidad.

  • Reconozco que me cuesta muy poco regalar certificados de existencia al primero que pasa, ¿pero qué hay de malo en ello? Creo, pues, en la existencia de cosas inmateriales, como el coraje, la inteligencia emotiva (bueno, en esto no), la idea de espacio, y cosas así, ninguna de las cuales ocupan espacio.

  • Procu, ya habrá notado cómo recorto a veces sus comentarios. Creo que no los daño; pero si a usted no le gusta, dejo de hacerlo.

  • Vean esta endiablada ambigüedad del fotógrafo Terry Richardson:

    “Nunca le pido a nadie que haga algo que no haría yo mismo. Le decía a las chicas que se desnudaran. Y yo lo hacía.”

  • Una de las ventajas, supongo, de ser filósofo es poder decir chorradas como estas y que el personal te mire boquiabierto “la violencia, que es inmanente al sistema neoliberal, ya no destruye desde fuera del propio individuo. Lo hace desde dentro y provoca depresión o cáncer”

  • A mi solo me ha desagadado las referencias al neoliberalismo. Lo de la transparencia, la confianza, eros, el otro, me ha parecido lucido. ( es el corrector, yo quería escribir lücido, pero así lo he dejado)

  • MEMORIA HISTÓRICA

    Toda esta chusma y esta gentuza que hoy ha tomado Madrid, ¿dónde estaba cuando el repulsivo Zetaperro (sigue sin exiliarse) puso el país patas arriba? ¿Tomando finitos con Althusser y Jamón Tano?

  • – Procu: Las abstracciones no tienen espacio. ¿Tienen tiempo?

    – Gengis: Hoy no estoy tan seguro como ayer de que lo tengan. Supongamos que el tiempo es un abstracción, y hablemos por tanto de la idea de tiempo. Tal idea no se da en el tiempo; tampoco se da en él la serie de ideas sobre el tiempo ordenadas de menor a mayor (en lo que se refiere a potencia explicativa y bella sencillez) de las que tengamos noticias.

    El tiempo sólo aparece si esa serie es la de la historia de esas ideas. Pero esa historia sólo es posible si las ideas en cuestión van pegadas a un soporte material: un texto, un cerebro, lo que hace pensar que, si hay abstracciones que se dan en el tiempo es porque se dan también en el espacio, lo que desmiente mi creencia en unas ideas temporales pero no espaciales.

    Para salir de este mal paso creía yo que bastaba con distinguir, en el caso del texto, entre significante y significado, y en el del cerebro, entre la actividad neurológica y la vida psíquica, o más precisamente, entre la actividad neurrológica y la cara subjetiva de la actividad psíquica (cuya diferencia con la objetiva es la que hay entre el hecho de que una determinada idea lo sea de una determinada persona y el contenido de esa idea).

    Este contenido es la idea sin más, y de ésta ya he dicho que es atemporal. Pero queda el lado subjetivo de la idea, esto es, que se da en un sujeto. Este lado es temporal en virtud de su naturaleza psíquica vinculada a un cerebro; pero ese vínculo no ha demostrado nadie todavía que sea de naturaleza material y por ende espacial. Las neurociencias no entran, ni pueden entrar, a dilucidar eso, aunque sí estén demostrando científicamente o la vieja idea materialista de que a todo episodio psíquico le antecede uno físico o la viejísima evidencia filosófica de que a todo episodio psíquico le corresponde uno físico).

    Todo esto pensaba anoche; pero verá que ese pensamiento no tiene ni de lejos la obviedad en la que me gustaría apoyar mi afirmación de que todas las cosas inmateriales -también las abstracciones- son llama y simplemente temporales.

    Así que le propongo esto:

    – Las cosas materiales son espaciotemporales.

    – Algunsa inmateriales (los estados psíquicos) sólo son temporales.

    – Algunas inmateriales (las abstracciones) ni siquiera son, al menos por sí mismas, temporales.

  • Oiga, y el gran Montano qué tiene que ver con el malhadado Zp? No me conteste ahora, hágalo después de la nochecita.

  • Informa El País: “La Marcha de la Dignidad fue pacífica hasta bien entrada la noche. Solo entonces elementos radicales y policías antidisturbios entraron en acción.”

    Los radicales actuando por un lado y la policía por otro: está claro que no debió quedar un escaparate sano.

  • Ahora tengo tiempo para explicar por qué califiqué de mera suposición la idea de que el tiempo es una idea. La razón la dio Kant, que pensó, ya en su madurez, que el tiempo sólo podría ser una idea si hubiera ejemplares suyos; pero el tiempo no tiene ejemplares sino partes. Lo mismo dijo del espacio.

  • Gengis Kant:
    «- Algunas inmateriales (las abstracciones) ni siquiera son, al menos por sí mismas, temporales.»

    Me pregunto si no es el tiempo también lo que diferencia, por ejemplo, el triángulo rectángulo y el Teorema de Pitágoras, que es un relato.

  • Perroantuan, ya sólo falta una Contra de la Vanguardia en la que un prestigioso experto nos hable del cerebro que existe en un lugar de nuestra anatomía que rige nuestras vidas. A mi se me ha ocurrido uno.

  • Eso mismo pensé al leer el titular de la entrevista, Holmess. Lo que ocurre es que sería una tesis androcéntrica y no igualitaria. Al fin y al cabo tanto hombres como mujeres tenemos cerebro, corazón y estómago. Un cuarto cerebro en las pelotas o en los ovarios introduciría una desigualdad de partida difícilmente resoluble para nuestras chamanas de la bioalimentación.

  • – Procu: Me pregunto si no es el tiempo también lo que diferencia, por ejemplo, el triángulo rectángulo y el Teorema de Pitágoras, que es un relato.

    – Gengis: Según se mire. Si se mira mal, o sea, no a la cosa misma sino al modo en el que la captamos, también el triángulo necesita tiempo: el que nos lleva dibujarlo aunque sea en la imaginación, única forma de saber si es newtoespacialmente posible, una posibilidad que la definición no muestra. Si se mira bien, ninguno de los dos se da en el tiempo. Por ejemplo, la igualdad entre el cuadrado de la hipotenusa y la suma de los catetos al cuadrado es, como si dijéramos, instantánea. A ninguno de los dos términos de la igualdad les lleva tiempo alcanzarla; tampoco, sostenerla, Son iguales y punto. Somos nosotros los que necesitamos tiempo para formular esa igualdad.

  • – Adapta: El espacio y el tiempo son una y la misma cosa.

    – Gengis: En efecto, son la misma cosa según la teoría de la relatividad, que es la vigente. A su vez esta entidad, conforme a la misma teoría, no se distingue de la materia, como sucedía en la física clásica. La materia es concebida ahora como una deformación del tiempo-espacio. Pero para las cosas de las que hablamos Procu y yo, como palabras y cerebros, ni muy grandes ni muy pequeñas, basta la doctrina newtoniana del espacio y del tiempo.

    – Adapta: El espacio-tiempo no es un juego de palabras, sino una sustancia, cosa o realidad. No un concepto.

    Gengis: Habrá notado que he dicho que la materia es ahora concebida como tal y cual cosa. Estoy seguro de que usted no ha entendido que yo esté negando la realidad de la materia. De las cosas reales también tenemos conceptos, no sólo de las irreales. Pero da la casualidad de que usted mismo, al sacar a relucir la teoría relativista del tiempo-epacio, está declarando irreales el espacio y el tiempo de los que hablo. Según usted mismo, pues, son conceptos (irreales aclaro yo)

  • Adapta, es verdad que lo último que le digo no niega nada que haya afirmado usted, que se ha limitado a decir que el espacio-tiempo es una substancia. Pero me ha parecido que de sus palabras se desprendía contra mí la acusación general de olvidarme de la realidad y hablar de abstracciones irreales, o hacer juegos con palabras, se trate del espacio nuevo o del viejo. El viejo -ya le digo- no es real, no porque lo diga yo sino la teoría de la relatividad.

  • Intentaba decirle que desde su callo del pie izquierdo hasta su elucubración sobre cosas separadas, que ocurran en el tiempo o en el espacio, están dentro de esa cosa llamada espacio-tiempo.
    Usted y el universo son en el espacio-tiempo, de hecho no “en”, porque eso sugiere que el universo ocurre sobre algo separado llamado espaciotiempo, cuando en realidad son una sola cosa inseparable. Es decir, el espaciotiempo aparece con el universo.
    No puede haber nada solo temporal, si usted se ha creído (interiorizado decía yo) esa realidad. Todo es espaciotemporal. Cualquier cosa que usted se pregunte si es solamente temporal, no lo es, está atribuyéndole una cualidad imposible en este universo.
    Me parece que cae en un error al tratar esta idea y el conflicto que nos genera, como si fuera el conflicto entre la física cuántica y la newtoniana. Para este segundo caso, sí nos vale simplificar y dar por valida la newtoniana, para las cosa cotidianas y macro, sin preocuparnos mucho por la cuántica, que apenas vislumbramos en el día a día, pero de la unidad espaciotemporal no podemos elegir escapar, nos envuelve a nivel macro-cotidiano.

  • Adapta, que las cosas físicas son espaciotemporales es algo que se cumple en la física clásica, donde el espacio y el tiempo son dimensiones distintas, y en la actual, donde son una sola; pero los sucesos psíquicos, aunque no haya modo de despegarlos de los físicos, tienen una forma de existir algo diferente, y las abstracciones, que tampoco se pueden separar de su correlato físico, más. Da igual qué teoría física pongamos sobre la mesa.

  • A todas éstas, hemos olvidado que mi tema era el excesivo descrédito de los llamados anacronismos. ¿Podemos decir, como hace Perro, no sé si con ironía, que Platón es un imbécil político?

  • PERROANTUÁN
    22/03/2014 A LAS 20:59
    Políticamente, Platón era un imbécil.

    GENGIS KANT
    22/03/2014 A LAS 21:52
    Yo no diría que Platón fue un imbécil, como tampoco lo digo de Aznar.

    La verdad es que no se me ocurre cual ha podido ser el mecanismo que le ha llevado a usted desde Platón a Aznar. He estado mirando si acaso Platón militó en el Partido Popular ateniense, pero no. Tampoco Aznar propuso montar una Academia, ni siquiera una república en Siracusa y, que yo sepa, tampoco se le conocen ideas utópicas al respecto. Ha tenido que ser otra cosa.

    ¿Tal vez pueda ser la suposición de que yo pueda considerar a Aznar tan imbécil como a Platón? Hay que descartarlo de pleno; y de plano. Platón y Aznar juegan en ligas distintas. Platón es un filósofo que concibe una utopía sociopolítica para la que —afortunadamente— no encuentra valedor en su tiempo (al menos no en serio). Su visión profundamente imbécil de la organización social tiene además pretensiones de solución total. A Aznar no creo que se le haya pasado siquiera por la cabeza la idea de concebir un sistema político. Quiero decir que siendo Platón una persona profundamente inteligente propone una solución profundamente imbécil, mientras que al no ser Aznar una persona profundamente inteligente carece de ambición suficiente para errar totalmente. Es decir, Platón fue políticamente imbécil (al menos en la época en la que escribió su República; luego, también) mientras que a Aznar, como mucho, podemos acusarle de haberse comportado como un imbécil, que no es lo mismo.

    Existe otra posibilidad, a la vista de lo que le he leído alguno de estos días: que no sea posible llamar a alguien imbécil con efectos retroactivos. Si es así, discrepo. Uno puede ser imbécil sincrónica y diacrónicamente, es decir, imbécil respecto a sus coetáneos y a las generaciones venideras. Incluso se puede ser sincrónica y verdaderamente imbécil y sin embargo ser considerado un genio por las generaciones posteriores. Y viceversa.

    Dicho esto, quiero dejar bien claro que no creo que Platón fuera imbécil sino que, políticamente (socialmente), pensó como un imbécil. Y lo peor de todo, lo dejó escrito. Nunca hay que minusvalorar la imbecilidad acumulativa de tus seguidores. Nunca fundes una religión ni una ideología.

  • ¿Me puede explicar de que modo una abstracción o un suceso psíquico, existen fuera del universo en el que se producen? No sé como rebatir eso que dice (me parece que con condescendencia), de que existen de una forma algo diferente, porque no creo que quiera decir nada. Las cosas que usted llama abstracciones, son un producto de su cerebro, o de nuestro cerebro social (cultura), en este universo.

    Para que algo que existe en este universo -cuya sustancia es el espacio-tiempo- sea solo temporal, ha de existir ¡en otro universo!
    ¿Acaso cree usted en el alma? porque no veo otra explicación.

  • Estoy anonadado, Holmesss. ¿Cómo ha podido perder así el mejor equipo de la galaxia y de todos los tiempos? Ha vuelto a ser humillado una vez más, una vez más, una vez más, en el polideportivo de la Castellana. Seguro que han sido los álbitros, o algo. ¿Y cómo le pueden sacar una cartulina amarilla al exlento y expaquete Xabit Lolonso, es que no se ha enterado el trencilla que le entrevistaron en John Dot? Siendo tan malos Messit e Iniesta y tan buenos el hermano de La Ronalda y Cabrajarl, por no hablar del atlético Guarret Basllet, no se entiende. Vale, es verdad que de esos cuatro goles Iker para tres o más, pero tampoco es eso. Estoy francamente desolado. De la actuación de Kepler Lima o del modelitos Ramos no hablo. Se ha echado de menos a Aberlolas.

  • Perro, junté a Aznar con Platón porque los dos son fachas (si nos atenemos a la división de los hombres en la peña y los fachas, o en la gente y los fachas). Si se puede decir eso de Aznar, se puede decir de Platón, y si de éste no, del otro tampoco. Pero se puede. ‘Facha’ -lo mismo que ‘imbécil- tiene efectos retroactivos.

  • Adapta, creo que existe el alma, además del cuerpo, del mismo que usted cree que existe éste: por medio de una cosificación en cierta media ficticia de una serie de episodios, en un caso corpóreos y en el otro psíquicos. Al alma, por un pudor injustificado, se la suele llamar hoy psique (los más vergonzosos, psiquismo).

    Su afirmación de que las abstracciones son un producto del cerebro es compatible con la de que uno y otras tengan cualidades completamente diferentes. Lo que puede que sea incompatible con lo que digo es la afirmación de que las abstracciones no son otra cosa que acitividad cerebral. Pero aquí se impone alguna precisión sobre qué se quiere decir cuando se habla de esa identidad entre la actividad neurofisiológica y la fenomenológica, entre los procesos físico-químicos y el espectáculo que ofrecen las cosas a la conciencia.

    ¿Se piensa en una identidad tan extrema que permita intercambiar siempre, por ejemplo, la descripción fenomenológica, tal como se presenta a la conciencia, de un determinado tono de verde y la descripción física, no necesariamente visible, del correspondiente espectro electromagnético? Mal hecho, porque ese color lo vemos como verde pero la radiación correlativa al color verde no la vemos verde. Luego no son intercambiables siempre.

    ¿O se piensa, con mayor cautela, que el verde que vemos y la correspondiente radiación son las dos caras de una misma moneda? Sea, siempre que no nos de por pensar que esa moneda, al ser el soporte de las caras, ha de ser algo distinto de ellas, algo ni físico ni psíquico. En tal cosa nos encontraríamos con tres cosas, justo cuando queríamo que sólo hubiera una. Diremos entonces que aquello de los que son caras sus caras agora su ser en ellas, lo que equivale a decir que no es nada. Pero esto nos obliga a admitir que lo que pegaba ambas caras, esto es, lo que las hací idénticas, no es nada. De este modo nos hemos quedado sin la identidad que buscábamos.

    ¿O quizá, para mayor claridad pero no para decir algo muy distinto, haya que abandonar la imagen de la moneda y echar mano de la de dos paralelas cuyos puntos estén correlacionados uno a uno? Me parece muy bien, pero eso es lo que piensan aquéllos para los que lo físico y psíquico pertenecen a dos órdenes, dos universos, que nunca se tocan (tocarse es algo que sólo puede ocurrir en uno de ellos) aunque siempre coincidan.

  • Francamente, no creo que se pueda calificar a Platón de facha (que supongo es sinónimo de reaccionario). Eso es no entender nada; sus ideas son muy audaces y “avanzadas”. Pero sí creo, sinceramente, que se le puede calificar de gilipollas. ¿Facha? Pero si propone una especie de comunismo aristocrático, un protoleninismo…

  • No voy a discutir por matices como si Platón fue facha o rojo. Cambio, pues, facha por rojo. ¿No es un anacronismo -vuelvo a lo mío- decir que Platón fue rojo?

  • Lo dejé caer antes y lo explico ahora. Las imágenes de la moneda y de las paralelas simbolizan lo mismo si se prescinde, como debe hacerse, del contacto entre las dimensiones física y psíquica que aparece en la primera y de la distancia propia de la segunda. El contacto o la falta de él son categorías espaciales, que sólo se dan en una de esas dimensiones. Eso impide aplicar las categorías mencionadas a la relación entre ambas dimensiones y despierta la sospecha de que la tesis de la identidad, en su versión moderada, y la del paralelismo coinciden. ¿Que qué quiere decir eso de que coinciden ambas tesis? No es mala pregunta.