La jerarquía de los cerebros

Popa O Retaguardia

Por Dr. Watson.
  • Tras estudiar Medicina y Fisiología Animal y la carrera de flauta chipon, típica de su país, Ti Rao trabajó años en una plantación de café. Cuenta detalles escabrosos de la producción del café en colaboración con comadrejas, y los efectos que le produjo una infusión sobrecargada, efectos que asimila a la caída de Saulo. Enseñó sus técnicas en Alaska, luego fue invitado por una organización caritativa madrileña a dar un curso. Se quiso formar sobre Kant y Hegel, a lo que dedicó varios años. Y poco después fundó en Sevilla el Instituto para el Desarrollo Completo Jerarquizado de la Persona. Es autor de La neurona mandona y El maestro del escroto (Mariposa). Lleva muchos años investigando las carencias del modelo clásico monocerebral para explicar la conciencia y los sorprendentes comportamientos humanos. Sus hallazgos son siempre rigurosos y están documentados. El próximo sábado expondrá, en las jornadas que organiza ÇhøpSuëy Fanzine On The Rocks, sus descubrimientos sobre el cerebro del corazón y sus implicaciones.

Hablando con Ti Rao me entero de que tenemos varios cerebros, además del que ocupa el cráneo. Ya supimos aquí del cerebro gástrico, y también del cerebro del corazón, pero Ti Rao ha demostrado en su libro El rey del mambo (Ediciones Saturnales, 2014) que hay una estructura jerárquica que los rige, liderada por un pequeño cerebro alojado en los genitales.

¿Pienso con los huevos? Absolutamente, allí reside el pequeño núcleo de neuronas que comanda el resto de sistemas neuronales, el mayor de los cuales está dentro de la cabeza pero con meras funciones de mantenimiento.

¿Varios cerebros? Sí, todos unidos por potentes neuronas que transmiten información de una forma jerarquizada: los mejores mandan a los demás, por eso hablo de neurología aristocrática.

¿Las mejores neuronas están allí abajo? Exactamente, tienen un porcentaje de un DNA circular del que no teníamos evidencia hasta ahora, y que codifica proteínas “chulas” , capaces de “convencer” de su superioridad y de hacer que el resto de los sistemas celulares obedezcan. Demos un salto cuántico y veremos a esas células (neuronas) a su vez dando órdenes a las “obedientes”.

Este DNA circular habrá producido un impacto tremendo. Ni se lo imagina: de hecho tuve conocimiento de su existencia de una forma un poco atípica, fue una especie de iluminación. Lo comuniqué a Cell, Nature y otras revistas, pero todas ellas están controladas por la mafia farmacéutica y no publican nada si no cumples sus farragosos trámites, que nombran pomposamente “evidencias científicas”.

Entiendo; explique cómo se organiza ese cerebro rector en los distintos genitales de cada sexo. Bueno, ante todo advertiría que probablemente existen más de dos sexos, seguramente serán veintisiete pero todavía no lo puedo publicar. En todo caso, en los hombres el cerebro rector está repartido entre testículos y glande, mientras que el de las mujeres es más extenso, repartido en ovarios, vagina y clítoris, para refrigerar.

¿Para refrigerar? Absolutamente. ¿No se ha fijado cómo se calienta su ordenador? Pues imagine la energía que ha de disipar el cerebro rector de todos los cerebros, aunque sea pequeño y se hurte a la vista de los anatomopatólogos. Todavía hay quien piensa que el escroto está ahí para refrescar la gametogénesis, pero en realidad es el sistema de dispersar la energía pensante allí generada.

¿Y las mujeres, acaso piensan menos y precisan menos refrigeración? Al contrario, y eso es lo que motiva que gusten de llevar faldas, elemento que garantiza una ventilación óptima de la zona, en combinación con ese gracejo característico al caminar. En todo caso puede resultar insuficiente, y es por eso que son tan amantes de quitarse ropa y llevar sucintos tops escotados y sin mangas. Durante tiempo creímos que tenían una función de reclamo a uno o varios de los 26 sexos restantes, pero ahora sabemos que son conductas imprescindibles para la adecuada refrigeración del cerebro rector.

¿Y si no lo refrigeramos? Entonces se debilita su liderazgo y toma mayor preeminiencia de la necesaria el cerebro del corazón, o, peor todavía, el craneal.

Pues dígame cómo evitarlo. Ya hemos visto que la elección de la ropa es crucial, y que podemos aprender mucho de la moda de nuestros abuelos griegos y romanos. Pero lo importante es recuperar nuestro respeto por esa jerarquía con pequeños gestos.

De acuerdo. Cuando estamos pensando una decisión importante es conveniente que todo nuestro cuerpo se alinee correctamente con las neuronas aristócratas. Una forma de hacerlo es bajar la cabeza y llevar la mirada hacia esa zona, mientras con una mano separamos un poco el cinturón para permitir la visualización y reconocimiento del órgano rector.

Sabia costumbre que se ha ido perdiendo. Por una equivocada interpretación. Es con esa actitud que debemos comunicar a los demás y a nosotros mismos que nos disponemos a adoptar una decisión meditada.

¿Y las féminas? Ellas pueden elegir esta postura y otras, ya que su cerebro rector, como hemos dicho, está más descentralizado y llega a otras estructuras. Algunas se sentirán más cómodas decidiendo asuntos importantes mientras sujetan con decisión sus órganos mamarios.

Entiendo. Algunos creen que esa descentralización femenina produce decisiones poco congruentes, pero en el largo plazo se demuestra un axioma que nadie ha alcanzado a discutir: al final siempre tienen razón, los cerebros aristocráticos femeninos son la cúspide de la pirámide de la inteligencia del universo.

¿El arte ha sabido reconocer todo eso? Sin duda, piense en esa obra que fue pésimamente bautizada como El origen del mundo: en realidad su autor quería mostrar la Inteligencia.

¿Qué nuevas aportaciones están en camino? Uno de mis colaboradores, Franciskus Ribbentropp, ha conseguido demostrar que las neuronas aristocráticas se comunican con personas del mismo sexo mediante la emisión de una forma de energía desconocida hasta ahora, tal vez habrá que recuperar los escritos de W. Reich. Ocurre que la proliferación de sexos dificulta el seguimiento de la señal.

¿Algún otro consejo? Yo recomiendo a todo el mundo que recuerde que los ojos están en la cabeza sólo por una cuestión de economía, para ver lejos; pero que lo esencial se cuece más abajo y no conviene que se recaliente,  si me permite aprovechar la imagen.

115 comentarios

  • Un verdadero descojono. (Entiéndaseme la expresión como la nominalización terminológica que más concisamente alude a una actividad desaforada del cerebro rector).
    Y que por fin la ciencia ha entrado en casa.
    (Cuando la ciencia entra por la puerta la ignorancia salta por la ventana).
    Gracias, doctor Watson.

  • Doctor Watson, no quiero enredar, pero sus conclusiones ya las había anticipado el doctor Holmesss (23/03/2014 a las 10:05):

    «Perroantuan, ya sólo falta una Contra de la Vanguardia en la que un prestigioso experto nos hable del cerebro que existe en un lugar de nuestra anatomía que rige nuestras vidas. A mi se me ha ocurrido uno».

  • los cerebros aristocráticos femeninos son la cúspide de la pirámide de la inteligencia del universo.

    Elemental, mi querido Watson.

    (¡¡ay!! no me he podido resistir al chascarrillo)

  • Rigurosamente científico. Y yo que pensaba que el abanico era precisamente para refrigerar y no, todo está en el cerebro rector, ¡qué cosas!

  • Esto,¿cuando y dónde firma ejemplares de su libro el doctor Waston? Quiero yo preguntar unas cosas mías e invitarlo a cenar

  • Como bien señala el doctor en las hembras es peligroso que el cerebro rector se caliente en demasía por eso hace bien en recordarlo, pero se olvida de que esa zona se recalienta aún así demasiado en esos días de calor, o como dicen los entendidos “de Celo”
    ¿Cómo nos podemos refrigerar si es nuestro propio cerebro el que con la drogaína estrogénica nos pone como perracas? Las faldas pueden servirles a las menopáusicas, pero a las chicas chicas bum del calibre ciento treinta y tres,…pues como que no.
    Una solución, vamos.
    Espero que esto se aclare el sábado, sabedete,..

  • En esos casos de ardor desatado, Parker, el doctor propondría como solución la inyección de refrigerante por parte del macho de alguno de los veintitantos sexos. Supongo. Aunque es hablar por hablar.

  • El problema mismamente es que no sé con que cerebro pensar hoy ¿que neurotransmisores son para elijo o no bioquímica ánimus? porque con la hormona ANF del corazón,no. No me da la gana? Mejor, como chocolate para la oxiticina y serotina ¿o qué? Tanta información me desgasta.

    Mierda con los de ciencias,nunca explican nada coherente. Todos están en la industria farmacéutica inventando drogas para confundir el alma.

  • Le estoy dando cera en Facebook a los autores del libro sobre Ruano. Parece que están acusando el castigo.

  • Este Watson no debe ser el que yo conozco, porque visto lo que escribe debe estar de cocaína hasta las cejas. Igual es un pariente del socio de Crick, que se revolverá en la tumba de rabia por no haber patentando bien sus descubrimientos.
    En fin, en todo caso me pregunto qué habrá tomado el Comité Editorial para aceptar este escrito.

  • Entonces Holmisss ¿nada es verdad? Algo debería sospechar cuando ni habla del tercer ojo ni nada zen ni ying, todo un malestar sexual de los cerebros y rectores del placer. Tiene trampa este texto,sí. Y pienso descubrirlo. Hoy no. Lo que diga la rubia enológica oficial y por berraca, va a misa.

    Si a ella no le place, a mí tampoco.

  • Pase que los viajeros se dediquen a mirarlo todo, porque con algo tendrán que distraerse cuando salen de casa; pero es que, de vuelta, les ha dado ahora por querer vivir en algo tan absurdo como una casa mirador.

  • Yo solo veo a una señorita haciendo unos ejercicios matinales muy contenta y correcta. Ay, con eso de las miradas sucias… es que no tenemos los chakras limpios, me parece.

  • Jajjajajajajajajajajaj. Ni sé para qué veo telediarios. Ora lo último, la alcaldesa de madrit quiere que el populacho manifieste su descontento en manifiestadromonos para no molestar a las fuerzas del orden y comercios jajajajajajajajaja.

    Osea, manifestarse pero en lugares adecuados para su uso jajajajajajajajajajaaja. Qué simpáticos son por ahí, en el centro neurálgico de este nuestro país.

    Voy a seguir riendo un rato en detrimiento de mis arrugas; jajajajajajaajajajajajajajajja

  • La verdad, Satur cariño muy poquitas. Y las que tengo son de las risas de mis cerebros o eso. De pensar mucho y disfrutar, creo.

  • Qué bien, qué bonito. Reír es bonito, como la paz. Por eso Pedro Antonio, Bremaneld y la Srta. Bellpuit han hecho un fansíned de reír y no de jevits neogóticos o de trash punk o de religión católica.

  • Por otra parte. Estoy hasta el prostituto cerebro rector (el mío, en general, muy recalentado) del piojoso anglicismo «evidencia», cuando se quiere decir ‘prueba’. «Pruebas científicas», beloved Watson.
    (Ah, qué ventilada me he quedado).

  • Pues no estoy de acuerdo, Proc. Aquí

    Exactamente, tienen un porcentaje de un DNA circular del que no teníamos evidencia hasta ahora

    no está bien utilizado.

    Pero en “evidencias científicas”, es evidente que sí. Es decir, pruebas corroboradas.

  • No les haga caso, Watson: le piden al vietnamita virguerías de filólogo, como si en Dien Bien Phu hubiera un Instituto Cervantes en 1946.
    Además, suerte tienen los demás idiomas de los anglicismos: ¿qué sería del conocimiento objetivo de la realidad, y de las verdades que contienen los Sonetos y Tragedias shakesperianas, sin la lengua de mi admirado Charles y su regia madre?

  • Me voy a manifestar, me voy a manifestar. Y donde duela, oigan. Yo y todos mis cerebros y circunstancias con evidencias científicas que son mías o de otros más leídos, no sé.

  • Y yo que tenía al señor Perroantuán por señor serio y respetable…y resulta que es otro cachondo que lee mundo Today y grafitero en sus ratos libres.

    (se me caen los mitos)

  • Perroantuán 28/03/2014 a las 17:03
    […]
    Pos aunque igual usted ahí no tiene razón, igual yo allá me he colado también un poco. Normal. Una quiere combatir a los perversos forajidos y entonces coge al primer niño que ve y le suelta un mamporro.
    Normal.
    Y QUÉ.
    QUÉ PASA.
    PASA ALGO.
    ¿EH?

  • Satur, corasón, usted sabrá que es de Lugo y allí arriba saben de idiomas…. 🙄

    y si es por asunto de gravedad pectoral, pregunte en otro foro. No fastidie

  • Es oír que algo está científicamente demostrado, y se me disparan todos los recelos. Eso sólo puede decirlo alguien que no sea científico, como aquellos buhoneros del Oeste.

  • En el plano conceptual, una prueba no necesita ser corroborada. Si lo necesita, no es una prueba. En la práctica hay que someter a prueba las mismas pruebas, por si acaso no lo son.

  • Pensaba que el conocimiento era algo empírico por demostración de hechos y sus circustancias. Pensaba, pero ya tengo dudas, Gengis.

  • Acudo a mi librería a retirar mi último encargo, Los montes antiguos, los collados eternos , de EARuiz.
    La recomendación venía de Brema y la corroboración de Gengis, a pesar de lo cualo voy a leerlo, y en su caso, abroncarles. Que Dublineses me está costando, PJ.
    He comprado también una joyita que me ha encantado, no por sus solapas ni primera página, sino por la última: fíjense filólogos

    Aquesta edició, limitada,
    de Melancolía i saviesa, de Jordi Llovet,
    va acabar d’imprimirse a la ciutat de Barcelona
    el quatre de Novembre de dos mil tretze,
    dia de sant Filòleg, cristià del segle I,
    a qui sant Pau saluda a la Carta als Romans.

  • Procu, todo conocimiento lo es de (genitivo subjetivo) un sujeto; pero, si no es objetivo, es desconocimiento. Es verdad que no diría lo mismo si me metiera en filosofías como la kantiana. Que si tengo que meterme, me meto; pero meterme por meterme…

  • En este artículo de Jot Down vuelvo a leer lo del “bibliotecario ciego Jorge de Burgos (en evidente alusión a Jorge Luis Borges)”. Supongo que será verdad, que para eso escribió Umberto Eco sus Apostillas al Nombre de la rosa y estará documentado. Pero me llama la atención lo fácil que ha sido identificar a Jorge Luis Borges con un monje asesino cuyos motivos son luchar contra la risa y el humor. Me desagrada. Porque yo siempre he considerado a Borges un humorista de la estirpe de Swift. Estaré equivocado, claro.

  • Por ejemplo: ¿Usted está tonto,Gengis?

    Gengis: -No, si no lo demuestra usted observando mi tontería empiricamente en un estudio de campo.

    Tareixa: -He observado que los cerezos siguen en flor porque está demostrado cientificamente que los cerezos tienen que estar en flor en esta época del año se le antoje o no al cerezo.

    Gengis: Kant no diría lo contrario. Ni Platón.

    Tareixa: – Unos cínicos éscepticos, ya le digo.

  • Vaya. Pues el actual patrón de los filólogos es san Isidoro de Sevilla (¡y olé!) o de León (¡grrrrr!). Holmesss, aporte evidencias (ay, ay, ay, ay) de la existencia histórica de San Filólogo, que el abogado del Patrón solo cree si toca, como el de Aquino, patrón de los estudiantes (que ya sabemos lo que dijo Perro que es. Que no, que ya sé que el que solo creía si tocaba era otro tocón).

  • GENGIS KANT
    28/03/2014 A LAS 21:47
    En el plano conceptual, una prueba no necesita ser corroborada. Si lo necesita, no es una prueba.

    No. Hay que llegar a entender alguna vez que las palabras no tienen un significado único y exclusivo y que, incluso, una misma palabra puede tener significados contradictorios. Por eso “el plano conceptual” son demasiados planos. Y una prueba puede ser tanto una corroboración como un indicio, entre otras cosas.

  • Hay que ver cuánto escepticismo, duda, recelo:

    RV1909 » La Epístola del Apóstol San Pablo á Los Romanos …
    amen-amen.net/RV1909/?p=392
    La Epístola del Apóstol San Pablo á Los Romanos – Capítulo 16. … 15 Saludad á Filólogo y á Julia, á Nereo y á su hermana, y á Olimpas, y á todos los santos …

  • “Una prueba puede ser tanto una corroboración como un indicio.”

    Si con ‘indicio’ quiere decir que hay pruebas que sólo lo son de una parte de lo investigado, lo admito; pero la parte probada queda probada totalmente. Va en el ser de la prueba.

  • Con un poco de manga ancha se puede admitir que el error tiene algo que ver con el conocimiento, aunque sólo sea en forma negativa, si por no tener nada queremos decir que no tiene nada que ver con las pasiones, las emociones, los deseos, las necesidades, los caprichos, las órdenes: cosas que, salvo que enredemos mucho, no son verdaderas o falsas.

    – ¿Me va a decir usted que no es verdad que tengo sueño?

    – Haga el favor de callarse.

  • TAREIXA
    28/03/2014 A LAS 15:24
    en el centro neurálgico de este nuestro país.

    Después de las investigaciones del chino este, el Kilómetro Cero ya no debería estar en la Puerta del Sol, sino enfrente del Retiro: exactamente en los mismísimos cojones del caballo de Espartero.

  • Y los filósofos, los Schtoikov, Plató, Arquínodes, Semíramis, Hermanópodos, Aristófocles, Heraclítoris y todos esos… ¿qué decían de la inflación?

  • En tercero de BURP me mandaron leer El Banquete, de Platónides, creo. Luego hicieron un remadet titulado La cena de los idiotas, si no recuerdo mal. El banquete iba de unos que contaban cómo darsen por el culo. No sé, a mí esto de la filosofía siempre me ha parecido un poco así como del puterío.

  • … no son verdaderas ni falsas. (De la otra forma puede entenderse que la disyunción negada es sólo la exclusiva, lo que deja abierta la posibilidad de que sean verdaderas y falsas.)

  • Luego viene el Kand ése. Me dicen el otro día que tiene dos épocas, una que dice una cosa y otra que la contraria. Asín que desconfiar cuando digan “es que Kand dijo…” Preguntar “cuándo lo dijo” y os quedáis con el listillo. Hacerme caso.

  • Albert, cuándo hay que echar mano de la definición y cuándo basta con una simple ojeada al concepto depende del asunto del que se habla, de las circunstancias en las se habla y sobre todo de la la sensatez del que habla. No es fácil acertar.

  • Habrá quien admita la idea de un conocimiento subjetivo entendiendo por tal cosa un conocimiento parcialmente contaminado de subjetividad. “Todo es del color del cristal con que se mira”, dicho a lo bestia. Podemos dar por buena la frase siempre que la entedamos así: “Todo tiene el color del cristal con que se mira”. Es muy probable que, a pesar del vidrio tintado, la figura sea captada sin ninguna deformación. Pero lo anterior no justifica el uso de ‘conocimiento subjetivo, porque la parte contaminada del conocimiento -la parte subjetiva- es la que deja de ser conocimiento.

  • Me meto:

    Se puede hablar con la cabeza bien alta de un conocimiento subjetivamente objetivo, siempre que se aclare que el sujeto que tiene ese conocimiento no es el mismo que el que aporta la subjetividad del mismo, aunque ambos vayan juntos. El que conoce puede ser empírico, y el que pone las condiciones en las que se produce ese conocimiento, el que ordena el material bruto por conocer, puede ser transcendental. Pero el mismo sujeto, jamás.

    Y me salgo corriendo.

  • Cuando decimos “conocimiento objetivo” evocamos dos hechos ciertos:
    1 si preguntas cuántas patas tiene un gato la inmensa mayoría de personas contestará cuatro.
    2 el que no conteste “cuatro” posiblemente no va a mejorar tu conocimiento del mundo.

  • Leo hoy en la portada de El Mundo «El Gobierno corrige a Interior y descarta los ‘manifestódromos’». También en la edición digital «Consejo de Ministros: Santamaría asegura que el Gobierno no se plantea un ‘manifestódromo’ como propuso Botella». La realidad siempre supera a la ficción. Hay que manejar con cuidado las ironías, porque las gentes simples tienden a interpretarlas en sentido recto y, claro, a ver luego cómo te justificas ante la Historia o, en su defecto, ante un cuñado: ¿ves adónde van a parar tus idioteces, graciosillo? El caso es que viene siendo descorazonador que después de haber escrito los versos más tristes esta noche, uno vaya a ser reconocido como inventor, porque le convierten un chiste malo en una jodida realidad. Tú viste un chiste, pero ellos una oportunidad, que diría un consultor. Si es que tenía que haberlo patentado, o sea. Un visionario.

  • Buenos días, doctor Holmesss. Veo que han comenzado ya las sesiones de las Çhøp Jornadas. (Y todo el mundo por ahí zampando bollos). Tomo nota obediente de su comentario pero también apunto para mí que, sin embargo, el conocimiento avanza porque hay quien se empeña en buscarle tres o cinco pies al cattus. (Son pálpitos, rendijas en los discursos o hasta ensoñaciones, cosas que empañan de subjetividad el conocimiento objetivo hasta que se objetivizan).

  • Una observación necesaria, Bonnie; aunque se la van a colocar en la balda de las anomalías, verá. (Por otro lado, dados sus comentarios de ayer, me causa cierta turbación considerar que pueda estar hablando figuradamente o eso).

  • Call me Rodríguez.
    He dedicado la mañana a pasear por Pueblo Nuevo, un barrio de Barcelona que recomiendo a todo visitante harto de Ramblas. Ya mencioné Palo Alto, hoy he visto los nuevos Encantes, que me han encantado. El barrio alterna edificios nuevos, último grito de la arquitectura, con ruinas industriales más o menos abandonadas: si te asomas por un resquicio ves actividad de personas destilando lo que pueden de toneladas de chatarra, entre furgonetas y chamizos.
    Ya para finalizar, visita a Can Framis, donde se expone parte de la colección de pintura contemporánea de Vila Casas. Es un lugar maravilloso, tiene todo lo que le pido a la arquitectura para esa función. Si te gusta visitar museos solo, sin compañía, el no va más es que no haya nadie más en todo el sitio, como ha sido el caso.
    Debo decir que celebro, ejem, que no albergue obra de doña Patricia pachacusi, Proc.

  • Brema, la estructura que cubre los Encantes cubre grácilmente el recinto, haciendo unas formas que dialogan con sus vecinos de perspectiva, el TNC y el falo Agbar.
    Esa estructura, por su parte inferior es de una material que refleja todo lo que ocurre debajo de ella, el populacho en sus afanes compravendiendo pongos usados. Pongos con alma, por tanto. También libros, he ojeado alguno para ver si me sentia Trapiello o Brema, pero no.
    Me ha gustado un reloj de pared marca Odag, y el tipo me ha pedido 10 euros, para bajar a ocho sin pestañear. Pero yo solo regateo los martes.

  • En DCine español dan El sur, de Erice. Podría ser malo y contrastarlo con la peli que vio el marqués el otro día, los apellidos vascos y eso.

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    VASCOANDALUZA
    JON JUARISTI
    La tragedia terrorista sigue pesando en la vida cotidiana del País Vasco y se resiste a transformarse en comedia
    A comienzos de los años sesenta del pasado siglo, una prima de mi padre casó con un sevillano que había estudiado Derecho en Deusto. La familia del novio tenía un inmenso cortijo y el chico se había hecho muy popular toreando becerros en el Puerto Viejo de Algorta. Mi muy jesuítica familia paterna se mostró honradísima con el enlace, porque para los nacionalistas vascos los ricos nunca han sido maquetos. Cuando la pareja se separó, a finales de la década, el primo de Sevilla, tan majete y simpático hasta entonces, pasó a ser un señorito franquista, vago y sinvergüenza «como todos los andaluces», según los más montaraces de mi parentela.
    Me encanta Sevilla, ciudad en la que estudié los primeros cursos de una licenciatura que terminé en Deusto, con los jesuitas. Conozco los estereotipos de los vascos que corren entre los andaluces, y a la inversa, los que circulan de los andaluces entre los vascos, y nunca dejarán de parecerme peligrosamente ambiguos. En el extremo, refuerzan el inveterado cainismo de la raza, aquel carácter apartadizo que Menéndez Pidal descubría ya entre los iberos, celtas, celtíberos y compañía. Por eso creo que es sano reírse de ellos, como lo han hecho ya los cientos de miles de espectadores –entre los que me incluyo– de Ocho apellidos vascos, el acontecimiento cinematográfico de la temporada. Muy sano, pero según cómo y, sobre todo, según cuándo.
    La película de Martínez Lázaro consiste en una sucesión de chistes desternillantes ensartados en un argumento escasamente original, porque lo del andaluz que se finge vasco es un tópico bastante transitado. Una de sus últimas manifestaciones literarias fue una valiente novela de Eduardo Gil Bera, Os quiero a todos (Pretextos, 1997), cuyo protagonista, un emigrante gaditano en el País Vasco, descubre que la supervivencia individual en una sociedad dominada por el nacionalismo y el terror requiere el recurso continuo a la mentira y a la impostura.
    La novela de Gil Bera no hacía concesiones a la comedia. Era pura sátira, de lo mejor en su género. Ocho apellidos vascos, por el contrario, quiere ser comedia, y comedia amable, con personajes encantadores que produzcan una risa consoladora. Y lo logra, sin duda. Ahí reside la clave de su éxito y, al mismo tiempo, su mayor debilidad moral.
    Mark Twain definió la comedia como tragedia desgastada por el tiempo. Con La vaquilla (1985), Luis García Berlanga se atrevió a hacer por vez primera una película cómica sobre la guerra civil. Sólo lo consiguió a medias (tuvo que cerrarla con una imagen trágica: la de la vaquilla muerta en tierra de nadie, entre dos líneas de trincheras cuyos ocupantes vuelven a matarse entre sí), y eso que ya habían transcurrido casi medio siglo desde la guerra y diez años desde la muerte de Franco. Pero ni la guerra civil ni el franquismo habían pasado aún a la historia. La tragedia no había terminado de desgastarse.
    La tragedia de ETA sigue formando parte del paisaje cotidiano del País Vasco, y se resiste a su transformación en comedia. El tiempo no ha empezado siquiera a desgastarla. Muy significativamente, la película de Martínez Lázaro ha irritado tanto a las víctimas del terrorismo como a la izquierda abertzale por un mismo motivo –la visión cómica de la kale borroka–, aunque por razones distintas, evidentemente. Es cierto que ha cosechado el favor de la inmensa mayoría que no está con las víctimas ni con Bildu, pero eso no supone coincidir con la moral de la democracia, sino con la amoralidad de la equidistancia, algo a lo que el cine español nos tiene acostumbrados en su tratamiento del terrorismo etarra desde los orígenes mismos de la transición.

  • Es que soy un haterdt profesional, Merc. Bueno, casi, porque vibré con la estética del gol del hermano de La Ronalda. Queda mucha liga, fúmbol es fúmbol.

  • Lo que hace la propaganda. Entrando en las tripas del Blogger, Veo que una entrada no publicitada en este fanzine no tiene visitas, en comparación con las otras, a pesar de que llevaba para la vista un regalo

  • Buenos días. Hoy mientras fregaba he estado oyendo hablar en la radio de las gafas de google. Que me sonaba pero no había prestado atención. Y resulta que se está avanzando mucho en su comercialización y diseño: un gran paso en la masificación del concepto de «Realidad Aumentada». Como si la simple realidad no nos quedara ya inmensa. Al ver qué ha ocurrido en los últimos años gracias a los dispositivos móviles y sus notables aplicaciones, lo que se perfila para enseguida en el plano de las relaciones humanas cotidianas produce escalofríos y hasta estertores.

  • PROCUROFIJARME
    30/03/2014 A LAS 11:15
    Buenos días. Hoy mientras fregaba he estado oyendo hablar en la radio de las gafas de google. Que me sonaba pero no había prestado atención. Y resulta que se está avanzando mucho en su comercialización y diseño: un gran paso en la masificación del concepto de «Realidad Aumentada». Como si la simple realidad no nos quedara ya inmensa. Al ver qué ha ocurrido en los últimos años gracias a los dispositivos móviles y sus notables aplicaciones, lo que se perfila para enseguida en el plano de las relaciones humanas cotidianas produce escalofríos y hasta estertores.

    Yo no soy tan pesimista. De hecho no creo que los móviles y los ordenadores hayan estropeado las relaciones personales, sino al contrario. Aunque es verdad que, como entretenimiento, son de lo peor. Antes no tenías nada que hacer y escribías un ensayo o unas obras completas, ahora te conectas a algo y te encuentras a otros doscientos que están dejando también sus obras maestras para mañana. ¡Cuánto genio echado a perder! ¡Cuántas obras inmarcesibles sin nadie que las escriba!

    La “realidad aumentada” ayudará mucho a las personas humanas en sus relaciones.

    —Uf, mira que tía, tron.
    —Ya, macho, y que lo digas. La estoy viendo por realidad aumentada.

  • He hecho muy buenos amigos gracias a internet. Los enemigos, eso sí, me han salido rácanos, baratitos. En fin. Nada más que añadir, señoría.

  • Las gafas de Google servirán para tener la pantallita directamente en las gafas. Podrás usar los mapas y recibirás twitters y correo y esas cosas. También podrás hacer fotos y tal, pero sin que nadie se entere. Aunque visto como es la peña, me apuesto que su gran desarrollo vendrá cuando haya juegos; veremos a la gente en el metro, con los ojos bizcos, intentando conducir el ferrari virtual o matando zombis. La descojonación.

  • Como ustedes son humoristas, no se toman en serio el peligro de que la técnica nos haga la vida imposible. Pienso sobre todo en el día en el que los aparatos de espionaje se vendan a 0´99 euros en la tienda de la esquina. ¿Quién va a vivir tranquilo? Aunque, ahora que lo pienso, igual ya ocurre eso y ustedes lo saben, so cabrones.

  • Bueno, entre otros que se me ocurren tengo un dato sobre el uso de los teléfonos móviles en, por ejemplo, las aulas. Según me dicen, nuestros juveniles no en-tien-den (quieren pero no pueden ahí en la parte de su cabeza) que se les prohíba. Les parece normal como la cocacola normal compartir la atención y participación en clase y las otras vocecillas que paroadean en sus teléfonos. Y que se les pida una presencia exclusiva (el hic et nunc ovorum) un capricho rancio, como si se les pidiera llevar corbata o lazos. Son capaces de respetarlo (en general, con dificultades y bajo amenaza) pero están dejando de entenderlo.
    A esto me refería con «las relaciones humanas», a las presenciales. No me diga que no es un deterioro. Yo creo que vamos camino de Sunormalandia a todo meter.

  • Está también eso de sacar fotos y películas de tooooodo lo que ves, o poder tener información de tooooodo lo que ves toooodo el tiempo, incluidas las personas. Y lo que puedes hacer se vuelve lo que no puedes dejar de hacer en un periquete, que nos conocemos.

  • Imaginen que en clase sólo hay aparatos: uno que emite la lección y otros que la graban. Ahora sustituyan los aparatos por personas, y lo único que conseguirán es convertir a esas personas en unos aparatos, tal como ha ocurrido siempre en las lecciones magistrales, en las que unos alumnos agobiados por coger apuntes no logran atender al profesor.