Qué bonito es el amor

Amorpor Mario Galán

A Óscar le da miedo hablar en público. Óscar tiene que hablar en público a menudo por motivos laborales. Óscar tiene una intensa vida interior. Óscar no tiene novia. Óscar es del Osasuna y una vez se fue a Pamplona a ver jugar a su equipo contra el Betis. Óscar se arrebola debido a su extrema timidez. Óscar, en fin, es un poquito gilipollas.

A Óscar le gusta una compañera de trabajo. Óscar ha quedado con la chica para tomar un café y unas pastas. Mientras él habla y la chica le mira, Óscar desparrama su vista sobre los transeúntes, sobre un gorrión y sobre la cornisa del edificio que tiene a su derecha; mientras ella habla y Óscar la mira, ella se fija en los transeúntes, en una paloma muy sucia y en las botas del escaparate de una tienda de… botas.

Vuelven a quedar otro día y hacen lo mismo, con algunas variantes que no alteran lo sustancial de sus citas: tomar café con pastas.

Un par de días más tarde se encuentran de nuevo. Y así siempre. O casi siempre, porque ya sabemos que el tiempo tiene carácter relativo. Se ven mucho, muchísimo; y hablan mucho, muchísimo; y observan muchos gorriones y muchas palomas, muchísimos y muchísimas; y las botas de los escaparates cambian y los transeúntes no son los mismos y la cornisa del edificio que estaba a la derecha de Óscar permanece inmutable y el café a veces está mejor o peor, dependiendo del camarero que lo prepara.

Los días parecen ser los protagonistas de esta historia, porque otro día quedan Óscar y la chica en casa de Óscar para cenar, y Óscar está muy nervioso y no sabe dónde mirar, porque en casa de Óscar no hay cornisas, ni transeúntes, ni gorriones. Y toman café y pastas y Óscar cocina unas verduritas y un arroz, aunque lo que le apetece es unos huevos fritos con chorizo. Y Óscar se toma una hora antes del encuentro un tranquilizante (de venta en farmacias) que le impide balbucear, sudar y decir tonterías cuando habla en público. Y Óscar ni balbucea, ni suda, pero dice muchas tonterías. Y la chica se va a las diez y media porque, si no, le cierran el metro y vive muy lejos. Tiene que andar hasta la parada de Gorg, coger la línea 2 hasta Urquinaona y de allí la línea 1 hasta Plaza de España, donde enlaza con los ferrocarriles de la Generalidad, que la dejan cerca de su casa. Casi nada.

Siguen viéndose para tomar café con pastas, y transcurre el tiempo y pasan los días y cenan por ahí en cualquier sitio, y es una mierda que ya no haya carrozas que recojan a las cenicientas a las doce, o incluso más tarde, y la gente tenga que coger el metro, porque la chica invariablemente se despide a las diez y media o a las once, si está cerca de alguna parada que le venga bien, para no perder la combinación y llegar a su casa sana y salva a unas horas decentes.

También se ven cuatro veces más en casa de Óscar, que sigue sin cocinar huevos fritos con chorizo y hace gala de sus dotes culinarias porque nunca repite el menú, y la chica abandona a Óscar invariablemente a las diez y media, sube en Gorg, transborda en Urquinaona, llega a Plaza de España y enlaza con los ferrocarriles de la Generalidad.

Óscar, no sabemos si es necesario aclararlo, se ha enamorado. Ya hemos dicho que Óscar, en fin, es un poquito gilipollas.

Una noche llega la chica a casa de Óscar. Óscar prepara dorada con cuscús, que le parece el colmo de lo exótico y de lo refinado, y charlan como siempre. Óscar habla y mientras ella le mira, él fija sus ojos en una enciclopedia que heredó de sus abuelos y en una figurita de porcelana que representa una niña con trenzas que corre junto a un perro; y cuando ella habla, Óscar la mira mientras ella observa el suelo con una atención desmedida. Ven vídeos en youtube y se ríen; Óscar se ríe, se ríe la chica. Los dos ríen. Oh, cielos, ríen tanto y es todo tan hermoso… Y pasa el tiempo y están la mar de entretenidos y las diez y media quedan en el olvido. También las once. También las once y media. Y las doce también. Óscar piensa que esta vez sí, que es el momento, que ella se queda a propósito y que a propósito ha olvidado la hora, que está esperando que Óscar dé el paso definitivo y le diga que la ama, y que por fin podrá comer huevos fritos con chorizo, porque las tonterías no tendrán importancia ya que serán, al fin, él y la chica, una pareja como en los documentales de la 2 que muestran leones y leonas, patos y patas, somormujos y somormujas, ornitorrincos y ornitorrincas y animales a cascoporro como para llenar con parejitas cuatro arcas de Noé. Pero Óscar, también lo hemos dicho, es muy tímido. Y allí está Óscar, sin atreverse a decirle que se ha pasado la hora, y que la ama y que si quiere dormir allí con él, con Óscar. Óscar echa mano al bolsillo, donde tiene sus tranquilizantes (de venta en farmacias). Óscar toma furtivamente su pastilla. Óscar baja la pastilla con un trago de agua mientras la chica se ríe con el enésimo vídeo de youtube (Faemino y Cansado, ni más ni menos, cómo no se va a reír). Y ya está esperando Óscar el efecto del medicamento  (de venta en farmacias) cuando la chica pregunta la hora y Óscar dice que las doce y media y la chica que qué bien, que es un poco tarde, que lo ha pasado estupendamente y que menos mal que es sábado y hay metro toda la noche y que ya se va y que muchas gracias.

113 comentarios

  • El autor nos ha hurtado lo que le ocurre a la chica entre Gorg y La Sagrera, seguro que ahí está el busilis, la almendra.

  • PERROANTUÁN 31/03/2014 A LAS 08:17
    Menos mal que quedan aún escritores con sentimientos. No como el ilustrador, que es un truhán.
    ***
    Intenté dibujar unos corazones, pero no me salían más que vísceras.

  • Gracias por la edición, amig@s. Procurofijarme, se me olvidó anunciar al principio del artículo que está basado en hechos reales.

  • Por favor, no comenten todos a la vez, porque se nos atascan los servidores.

    A mí el amor me parece una cosa muy bonita, sea a nuestro Señor Jesucristo, a las piedras, al hermano lobo o a un hombre, siempre que sea decente.

  • Una pregunta ingenua. ¿El relato de hoy podría considerarse, ejem, literatura femenina? Es decir, ¿si hubiera estado narrado por una mujer, sería literatura femenina? Es más, ¿lo ha escrito una mujer con pseudónimo masculino?

    En fin. Son preguntas que se me han ocurrido tras leer eso que dice Proc de que “el principio de verosimilitud ha sido sacrificado”.

  • Imposible que esto lo haya escrito una mujer. La chica tendría nombre y se le habría descrito minuciosamente el vestuario. Y para ellas no hay tiendas de botas. Digo yo, porque no acostumbro a leerlas. A lo mejor es un prejuicio mío. A lo mejor.

  • Un día le voy a hacer una prueba, Brema, sin que trampee, a ver si es capaz de distinguir entre diez párrafos, por ejemplo, los cinco escritos por una mujer. Me apuesto una cena a que suspende.

  • Oigan, que conste que la sugerencia a Bellpuig de abrir compuertas era para que fluyeran TEXTOS, que no videos.

  • ¿Se les ha muerto el gato a todos a la vez?
    Vaya ritmo de posts mas mortecino…

    Un amigo tiene en nómina unos ciento cincuenta empleados.
    Ha recibido recientemente una visita funcionarial, para afearle que no tiene contratados minusválidos. A continuación le han exigido que contrate a cuatro, que es lo que le corresponde por su número de empleados.

    Mi amigo tiene una empresa de transportes, por lo que el noventa y cinco por ciento de sus empleados son chóferes, de camiones.

    Su única alternativa, al parecer, es despedir gente de administración para contratar minusválidos en su lugar. O contratar cuatro personas adicionales que no necesita.
    De momento, ha publicado ofertas de trabajo, especificando el requisito de la minusvalía.

    Mi amigo ha recibido un anónimo, unos días después de publicar la oferta, llamándolo hijo de puta, explotador, y así, por querer contratar minusválidos para pagarles menos y aprovecharse de ellos.

    Este país es la puta descojonación. Sobre todo es muy liberal, el estado apenas se inmiscuye en tus asuntos. Y el pueblo es tan, tan , tan, inteligente, tan formado.

  • Sí hablamos del amor vayamos a la crítica comparativa de la peli de los apellidos vascos y El Sur , de V Erice, mal que le pese a Brema.
    Todavía no he visto la primera, pero lo compenso habiendo visto decenas de veces la segunda.
    La primera versa de chica conoce chico , o viceversa, y se atraen. Las diferencias culturales, una del Sur, otro del Norte, aparecen como un obstáculo, en realidad sólo aparente. El obstáculo real es la dificultad de comunicación, y es más profundo y ubicuo.
    También en El Sur hay un problema de amor, de diferencia cultural, de distancia respecto a un lugar, pero sobre todo de comunicación.
    En la primera el humor todo lo redime, porque es bien cierto que la risa aligera las penas del mundo, si no las suprime gracias al salto de percepción que propone.
    En El Sur no hay risa, porque el protagonista está sepultado en su creencia de ser víctima de la vida, que le ha separado físicamente de un mundo, y de una persona.
    Creencia equivocada, que sólo es pantalla de su incapacidad de proyectarse. Sin risa el final es el colapso.
    El relato es llevado desde otra mirada, de la hija, acentuando esta distancia y la soledad del protagonista, incapaz de comunicar siquiera con el espectador.

    Pocas películas he visto tan elegantes y sugestivas como El Sur.

  • Mario G. 31/03/2014 a las 12:41
    .Gracias por la edición, amig@s. Procurofijarme, se me olvidó anunciar al principio del artículo que está basado en hechos reales.

    Estimado autor y reverendo Padre. Que sea verdadera no quiere decir que sea verosímil. A mí me parece que entre la cafetería y el sofá de la salita hemos perdido algo muy gordo. O sea, esas cenas NO pueden ser así. El narrador dice que su personaje es gilipollas, pero eso no es decir nada. Falta ANÁLISIS. Su personaje teme perder algo. ¿Teme perder su amistad? ¿Es ella su jefa y teme perder el trabajo? O es que solo teme que una bonita fantasía se convierta en una realidad de mierda. Pues que le eche huevos y así podrá vivir el sueño de perder a su amiga, perder el trabajo y vivir mendigando el resto de su vida sumido en la depresión.
    En cuanto a si el autor es tío u tía, me la pela. Sin embargo, no voy a desaprovechar la oportunidad de recordarsus que es tradición porque se transmite de padres a hijos, que ellos –a ver cómo lo digo– padecen igual pero se interrogan menos.
    Dicho esto, también quiero señalar que la historia me ha gustado.
    Estoy escribiendo desde una tableta y sufriendo una barbaridad, mecabuensuspuertos. Hacía mucho que no tenía tantas ganas y tan seguidas de tirar una cosa contra la pared.

  • Holmesss, comparto su afición y aprecio por El Sur, creo que es una de las películas que más me gustan. Pero creo que hay algo más real y grave que lo que se puede entender como “una creencia errónea”, una simple idea equivocada.

  • Cuenta Pilar Urbano que Suárez, al ver a Juan Carlos vestido de capitán general, fue consciente de que estaba delante del rey. Estarán ustedes de acuerdo conmigo en que eso es un disparate; pero aún es más disparatado que lo entendemos. De capitán general nada menos.

  • Bravo por el autor, qué olvidé felicitarle.

    Acabo de darme cuenta. La frase de la ilustración es: ¿tenemos qué esperar al final para ver sí se casan?
    Yo leí: para ver sí se CANSAN.

  • Ella parece una muñeca recortable. De él hay pocas explicaciones buenas, pero de ella el autor no dice ni miau, no sabemos nada de ella. Podría ser la monja Forcades. No quiero apostar porque soy contraria, pero, ya que estamos, esto es autor.

  • También cuenta la periodista que Suárez y Fernández Campos eran personas muy discretas; tanto que en sus citas con ella sólo hablaban si les preguntaba.

  • Oiga, Proc, que una creencia errónea es MUCHO más que una idea equivocada! pero de largo. And yet, explíquenos, abunde en eso más grave y Real ( y no se nos vaya con el Capitán General Kant )

  • De ella no sabemos nada porque el autor tampoco sabe nada de ella.
    Hablan del tiempo, del trabajo, nada personal, ni interesante.
    No se miran a la cara mientras se hablan, así no puede haber complicidad ni intimidad, por lo que no puede haber nada de nada.
    El autor es un chico.

  • Holm, no me mayusculee que tengo tortícolis y voy a la increíble velocidad de menos de una palabra por minuto. (El capitán Kant no puede admitirme en estas condiciones para sus terciis). Que tiene razón y hay que distinguir pues entre idea y creencia. Pues nos la explíquela mejor. Lo que quería subrayar yo es que si la realidad existe al margen de las creencias, lo honesto a veces es maldecirla, y no mantener tratos con ella una opción honrosa. Por ejemplo, usted ha visto que a los niños se les dice come, tonto, que está muy rico. Como si la porquería de puré que tienen en el plato y las náuseas que sienten fueran solo una creencia (¿una idea?). A mi modo de ver tienen razón, no están equivocados. Que a lo mejor el ejemplo no va precisamente con El Sur, no lo tengo fresco para detalles, pero quería defender la posición cerrada y ensimismada del personaje, no se equivoca.

  • (Los tercios del Capitán Kant, quería escribir). Y que comparezca el Autor (Autor, clarinete, Bonnie) y nos dé toda clase de explicaciones porque nos ha gustado mucho y queremos llevarnos unas tiras de su piel como recuerdo.

  • Buenos días mis queridos amiguitos invisibles. No, yo no he escrito ese texto. Y tampoco me gusta el cuento sea o no basado en hechos contrastables, lo siento por el señor Galán. Los gilipollas como Oscar terminan haciendose una paja, llorando sobre un plato de huevos fritos con chorizos y solteros.

    Y apuesto que sí, el autores chico y este texto lo escribió cuando tenía quince años.

  • “Tal como argumento en mi reciente libro The rule of the clan (El gobierno del clan), entre sus importantes beneficios, un fuerte estado central proporciona los medios más eficaces para asegurar que las personas sean tratadas como individuos, y no meramente como primos. En su ausencia, se obliga a que las personas busquen otras instituciones para resolver sus problemas legales y sociales, y la organización más duradera de este tipo en la historia humana es la familia extendida, el clan, en el cual la lealtad del grupo prevalece sobre los derechos individuales.”

    Mark Weine. La paradoja del individualismo moderno. En Tercera Cultura.

  • Me avisaron de que no se iba a comentar mi texto y al final me han hecho un psicoanálisis además de una operación de cambio de sexo. Esto no estaba en el contrato.

  • De igual manera para las chicas que no entienden los personajes, unos apuntes ( con permiso del autor) :

    Oscar debe tener unos cuarenta y tantos años,soltero,algo obeso y nervioso, que le sudan las manos. Con una madre dominante y castradora.

    Ella bobita y simple, de risa fácil que pasa por la vida mirando sin mirar a la espera de cualquier gañán que haga de su vientre luna llena a cambio de unas botas y seguro que se muere por un plato de huevos fritos caseros con chorizo de pueblo.

    Veo a Oscar dando apellido y pensión al hijo de el chulazo, años mas tarde. Todo una tristeza.

    =====

    Al señor Galán le gusta mucho el cine. Seguro. Y tuvo una adolescencia de acné y pagafantas. Fin del psicoanalísis

  • BONNIE PARKER
    01/04/2014 A LAS 09:49

    De ella no sabemos nada porque el autor tampoco sabe nada de ella. Hablan del tiempo, del trabajo, nada personal, ni interesante.

    No se miran a la cara mientras se hablan, así no puede haber complicidad ni intimidad, por lo que no puede haber nada de nada.

    El autor es un chico.

    Mi opinión quizá valga porque soy psicópata. Es decir, sé fingir todos y cada uno de los sentimientos humanos e imito muy bien eso que llaman el fluir del discurso de la conciencia. Soy experto en las reacciones químicas denominadas sentimientos; tendría que rentabilizarlo convirtiendome en psicólogo (aunque me va más lo de psiquiatra porque permiten hacer lobotomías y eso).

    Empecemos. La lógica dice que si el protagonista es hombre, también lo es el autor. La teoría dice que una autora puede entrar mejor en la cabeza de un hombre, porque sus ideas (de él) son rectilíneas y van siempre en la misma dirección. Dicen también que para un autor es más difícil entrar en la cabeza de una mujer, porque al no haber brújula es más fácil perderse y acabar dando vueltas en círculos, o en ovillo. El texto describe una cierta obsesión y da muchas vueltas en círculo. Podría ser de una mujer fingiendo ser un hombre, pero también de un hombre fingiendo ser un hombre atormentado.

    Es cierto que los personajes no están tratados a la “maniera” femenina, es decir, haciéndoles que introspeccionen y hablen y hablen de lo que sienten, como hacían Proust y Joyce y todas sus imitadoras. Pero yo he leído novelas de autoras que no introspeccionan nada de nada, y que a base de describir las frías acciones de sus personajes acaban construyendo paisajes morales increíbles, como si fueran Dashiell Hammet o Ross Macdonald. No doy sus nombres por micromachismo, o sea. Y esa manera que tiene el texto de dar vueltas alrededor de la pieza, como un cuervo, describiendo acciones y no pensamientos, es muy objetivista, como de fotógrafo que se ríe de su objeto. Y de quien se ríe es de Óscar. Para mi gusto se ríe mucho de él. Pasa de la chica, quizá por pudor o por respeto, o quizá porque sólo le quiere ajustar cuentas a Óscar (para mi gusto demasiado, no tenía que haberle llamado gilipollas). Enmpiezo a pensar que es una amante despechada o una novia rencorosa que se ríe de él por pusilánime.

    Claro que también es verdad que en el texto hay mucha metaliteratura, “los días parecen ser los protagonistas de esta historia” y eso me lleva a pensar que quizá lo haya escrito alguien que quiere hacerme creer que el texto lo ha escrito una mujer que se hace pasar por un hombre usando detalles chuscos como el fútbol regional, los huevos con chorizo o su falta de sensibilidad, que en vez de mirar a los ojos de la chica sólo ve gorriones o palomas sucias o tiendas de botas.

    Vamos, que cada vez tengo más claro que el relato lo ha escrito una mujer. O un hombre.

  • ADAPTACIONES
    01/04/2014 A LAS 11:52
    Vaya PerroAntoine, lo acababa de leer y he de decir que me ha hecho pensar. Me mola cuando sacuden mis creencias.

    Jejeje, no hay peligro. Si son creencias están perfectamente implantadas. Sólo pueden extirparse con cirugía.

  • Desde Poe hasta nuestra Rosa Montero, pasando por Joyce o Carver, multitud de escritores y críticos se han ocupado de teorizar sobre la sustancia de la ficción breve. Textos de estos dos últimos autores, junto a otros muchos referidos al mismo asunto, pueden encontrarse, a modo de discretas flechas que señalan el sendero, como entradas independientes en “Hiliando”, blog nacido en febrero de 2010 que hoy sirve casi exclusivamente como plataforma para la publicación de los relatos de su autora, que progresivamente ha ido esfumándose de su propio blog para ceder el protagonismo a sus historias y personajes.

    Hiliando

  • Sólo he leído un libro de Pilar Urbano, “Garzón, el hombre que veía amanecer”. Bueno, miento, no pude acabarlo. Por decirlo suavemente, creo que esta señora tiene algún conflicto personal grave con la realidad y tiende a la fábula. Paso de su libro.

  • Leo ahora la entrada de Mario Galán, y a mí más que de amar, de lo que me han entrado ganas es de comer huevos fritos con chorizo. Irresistibles. Así que bravo por el autor. Es hombre, seguro.

  • No Perro, la clave la dió ayer Bremaneur.

    Una mujer nunca escribiría tienda de botas a no ser que se refiera a una botería. Las tiendas de botas no existen en el imaginario femenino, son zapaterías, en las que se venden zapatos de todo tipo, y si no daría el nombre de la marca. hay que ir a lo sencillo y no dar tantas vueltas….sólo a un hombre se le ocurriría que a una mujer no le gusta cenar huevos fritos con chorizo.

    Ayy ¡¡qué hambre!!

  • Quizá el texto sea de un hombre, porque está bien escrito; ahora, dice Perroan que también hay mujeres que escriben bien, así que me hace dudar.

    En cualquier caso, yo habría escrito lo siguiente, de tal forma que Tareixa y las de su cuerda no la tomaran ni con el autor ni con el protagonista del cuento. Con permiso de MG…

    QUÉ BONITO ES EL AMOR

    Óscar es del Atleti y cuando camina por la playa los huevos le dejan dos surcos en los que cabe el mar. Que venga San Agustín y lo vea. Óscar le mete los pelos pa’dentro a la primera que se le ponga a tiro. Óscar sabe, además, escoger las rosas más frescas y lustrosas para que sus ligues se sientan como unas reinas. Óscar domina a sus hembras sin que se note; ellas lo saben y por eso Óscar tendría la pirula más erosionada que un Calipo si no fuera porque es de acero.

    A Óscar le gusta una pringaíta de su curro. Óscar la invita a un café. A dos, a tres. Luego a una cerveza, a dos, a tres. Más tarde a unos cubatas, a dos, a tres. Un día la invita a cenar a casa. Óscar piensa en emplear uno de sus trucos: sacarse la chorra fuera al recibirla; si la piba le llama cerdo y se va corriendo, él se comerá el pescado viendo un Getafe-Rayo Vallecano; si la piba le dice “uy, nene, qué dotadito estás”, entonces ¡ñaca!, luego la segunda parte del Getafe-Rayo Vallecano y finalmente ¡ñaca, ñaca y ñaca!

    Pero Óscar cree que ese truco no va con esa churri, porque la churri parece tener mucha clase. No se queda mirando los escaparates de la zapatería como si fuera una paleta de pueblo. Le basta una mirada fugaz para calcular talla, precio y saber cómo le quedarán con la falda tan mona que se compró el otro día.

    Óscar duda. Óscar piensa. Óscar recibe a la perica en casa. La agasaja y hasta el pescado ha quedado en su punto. Las patatas congeladas ni te cuento. Óscar la chicolea. Qué ojos, qué hombros, qué tonto se pone cuando la mira, dónde coño está mi cabeza cuando pasas a mi lado, que la he perdido. Ella ríe, ella se deja mimar, pero apenas prueba el pescado, apenas prueba las patatas. Óscar se da cuenta de que la jai lleva más quilómetros de polla que el transiberiano y que sabe de qué va el rollo, que se cosca de lo que quiere Óscar y que va de que nones, así que Óscar abrevia, le dice que qué tarde y la larga en cuanto puede. Después del Getafe-Rayo se agarra la venosa, se la casca un par de veces y llama a un par de guarrillas que acuden en cuanto Óscar hace de aquí. Fin.

  • Pero, pero, qué despilfarro. Brema debería haber guardado esto para una nueva sección de entradas. “Versionaciones”.

    PerroAntoine, es que artículos como el mencionado, pueden actuar como intervención quirúrgica. O a lo mejor es que no tengo creencias, sino andamios-bastón, para enfrentarme al día a día.

  • Comparando los dos textos, el de Galán y el de Brema se notan aún más las diferencias que apuntaba. El Sr. Galán (sea hombre o mujer) es un tipo sensible y Brema es un gañán que escribe con la punta del rabo.

  • Pues sí, no sé cuánto tardó MG en escribir lo suyo, pero yo me lo he pulido en cinco minutos de reloj. No hay como escribir con mala hostia.

  • El texto del tal Mario es una solemne tontería que no amerita los comentarios que se están haciendo. Además su avatar es irrespetuoso, innecesariamente irrespetuoso. Que alguien me explique qué puta gracia tiene el texto o el avatar.

  • Perro y Adapts, muy claro el Sr. Weiner, alertando: Hobbes crece día a día, si cabe.
    Marqués y pirata, hoy el primer round.

  • MARQUESDECUBASLIBRES

    LO DE LA URBANO
    Franco puso al Rey y éste a Suárez. Como tantas veces ocurre Adolfo, desagradecido, no quiso dimitir cuando se lo pidió Juan Carlos. Pero hizo bien, porque el plan del monarca era una chapuza: un Gobierno de “concentración” presidido por Armada que ya contaba con la anuencia de muchos líderes políticos, la patronal de los empresarios y la banca. Todo esto se conocía hace tiempo, sin necesidad de que esta señora nos venda ahora la moto.

    Cuando Suárez dimitió aceptando a Calvo Sotelo como sustituto, evitando así el Gobierno de Armada, éste siguió adelante con sus planes y llegó al disparate de Tejero.

    El Gobierno de “concentración” se prefería a una Junta Militar, que era lo que los retrógrados pretendían, y era lógicamente lo que quería evitar el Rey a toda costa pues significaba volver al franquismo.

    Tejero hizo bien su trabajo, no hubo ni un herido, pero Armada no llegó nunca al hemiciclo porque el Rey no le apoyó.

    En mi modesta opinión todos actuaron “bona fide”, el Rey, Suárez, Armada y Tejero.

    Afortunadamente prevaleció la opinión del Rey y el buen hacer de Suárez. Si éste no hubiera dimitido nos hubiéramos chupado el Gobierno de Armada, o quién sabe, una Junta Militar

  • MARQUESDECUBASLIBRES

    ENERO DE 1981
    Se barajaban cuatro opciones:
    1. Que Suárez continuara hasta las elecciones. Nadie quería esa opción excepto Suárez.
    2. Que Suárez dimitiera y fuera investido alguien de la UCD. Se barajaban varios nombres y era la primera opción del Rey,
    3. Que el Rey forzara un Gobierno de “concentración” presidido por Armada. Era la opción favorita de Armada y la segunda del Rey si Suárez no dimitiera.
    4. Que hubiera un golpe, apoyado o no por el Rey, y que gobernara una Junta Militar. Era la favorita de los “nostálgicos” y la que utilizaba Armada para que el Rey aceptara la 3.

    Es fácil criticar ahora al Rey pero pónganse en su lugar entonces.

  • El artículo de Mark Weiner que ha traído Perroantuan dice cosas muy interesantes y juiciosas que le permiten, al final, aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid para acercar el ascua a su sardina.
    A medida que avanzaba iba arrugando la nariz, porque no acabo de ver que se pueda relacionar las demandas de un Estado “menor-que-el-actual-en-muchos-sitios” con el riesgo de clanización.
    La mención a la famosa frase de Thatcher “la sociedad no existe” es tramposa, porque esa frase no pretende, como afirma el autor, negar la existencia de ideales públicos, al contrario.
    Y se derrama al final:
    “El estado que tengo en mente no necesita ser centralizado (personalmente soy un fuerte defensor del federalismo en el contexto estadounidense), pero debe dedicarse a la reivindicación del interés público en todos los niveles, definido como aquellas políticas que la mayoría de los ciudadanos racionales apoyarían con independencia de cuál sea su posición dentro de la sociedad en un momento dado.”
    Mucha fe veo ahí en la racionalidad, las mayorías, y en que éstas equivalgan al interés público.

  • Marqués, siento haber sido ofensivo, no era mi intención. Busqué un avatar con alguien saludando para presentarme en sociedad y encontré el del Papa. A mí el Papa me parece un símbolo digno de respeto, muy especialmente el nuevo, tan cercano a las clases más desfavorecidas como los raperos. Aquí le tenemos haciendo un flow mientras alguien le acompaña con el beatbox.

  • Sus comentarios me han sido muy útiles, se los agradezco mucho, además me han servido de acicate para crear un nuevo cuento esta vez desde el punto de vista de la chica. Se me ha ocurrido algo muy entretenido y es hacer una encuesta para elegir cómo ha de ser la chica protagonista de la segunda parte.

    1) Una soñadora algo lela incapaz de entender que el chico que tiene delante está enamorado.

    2) Una aprovechada que le utiliza para conseguir algo que por ahora es indeterminado (¡y podremos desvelarlo en el nuevo capítulo!)

    3) La típica española de entre 30 y 45 años, de esas que se debaten entre la educación de sus madres, esclavas de sus maridos durante el franquismo (no podían tener cuenta corriente, eran señoras de, etcétera) y entre la libertad que llegó tras la muerte de Franco, ya que podían fumar en público, tener relaciones sexuales con total libertad con quien eligieran y que ahora ha llegado al paroxismo. A la vez critican a las feministas que en su día abrieron el camino que ellas han tomado y las llaman machorras con pelos en las axilas mientras ellas son esclavas de la depilación total. A la vez no saben si tener su propia vida laboral o cuidar de los hijos. Hay muchos más ejemplos, y lo que quiero decir es que viven indecisas y viven un poco trastornadas.

    Yo voto por la tercera opción, que me parece la más enriquecedora aunque también la más fácil, porque un trastornado siempre da más juego.

  • Marqués, me ha gustado la claridad con que ha descrito la situación ante la que se encontró el rey. De las opciones que barajó, descartadas a priori la 1 y la 4 y dado que a posteriori se vio que la 2 no evitó la 4, la mejor seguramente era la 2 (la operación Armada en su fase legal).

  • Del libro de Pilar Urbano, como es lógico, sólo conozco lo poco que ha contado ella en la entrevista a El Mundo. Todo me ha parecido deshonesto, incluido el momento de la publicación. El mero hecho de sacar a relucir el conflicto entre dos personas, una de las cuales acaba de ser declarada santa, comporta ya una devaluación falaz de la otra.

    A mentir no creo que se haya atrevido. Gracias a ello resulta al final que, si somos capaces de neutralizar lo anterior y siempre que no seamos seducidos por los modos capciosos que se gasta a lo largo de la entrevista, podemos entender la postura del rey -también la de Suárez, por qué no- cuando acabaron a hostias.

  • Marquis, el cuadro que usted describe cumple con el Procu- principio de verosimilitud.
    Pero ya sabemos que eso no lo convierte en verdadero.

    La pregunta es, mal pensados como yo, que hemos visto destruida la confianza en Juan Carlos I, por sus corruptelas a lo largo de los años ¿por qué no hemos de pensar que ese cuadro está construido a posteriori?
    Soy consciente del riesgo enorme que supone, en la situación actual, un desprestigio mayor de la monarquía, solo puede traernos desgracias, pero, esto que nos presenta ¿no es un honorable intento de salvarle la cara?

    Otrosí. ¿Alguien me explica porque le dan esta patada en los huevos al rey, en este momento justo, supuestamente desde los círculos del Opus?

    O ¿he de desconspiranoiarme y creer sólo en la necesidad de publicar lo de Urbano en el momento justo, por pura mercadotecnia?

  • holmesss:
    “Qué suerte escribir tan suelto…”

    Aquí es que en lugar de la generación ‘nocilla’ va a estar la generación ‘activia’.

  • (Tú no hagas locuras rubia, que luego salen los bebés mal, o peor, se te vuelven las células locuelas. Recuerda la máxima: donde hay pelo, hay alegría)

    Pos sí, el láser va muy bien pa quitarse las dioptrías, las cataratas y los deltas; y va también muy bien para las chicas (y chicos, supongo) con problemas de folículos inflamados, pero para el pelo rubio: no.

    (Y adiós, que yo solo buscaba la manera de ponerme al nivel del nivel reinante, y lo mismo lo he sobrepasado. Sorry. Y ahora me voy a ver la película de moda (convidá, claro, que yo ya soy una excluida social, pero todavía me se quiere), de la que todo el mundo habla)

  • Señor Galán haga usted una segunda parte y explique la parte femenina, que sinceramente a mi me sobra. Si es bobita, es bobita. Yo siempre tengo querencia por los personajes masculinos con sus luces y sombras, aristas y recovecos de su alma. ¡Ay! pobriños ellos.

  • La gata es rubia y de verdad. Y si ella dice que no hay que depilarse, pues no hay que depilarse.

    ¡Vivan los matojos y los peitos lobos! Uhmmm, me encanta el vello masculino. Ah, ya que me he perdido.

    Esto, que les quiero a todos, simpáticos míos. Sigo siendo poliamorosa

  • ¿Habilidades prácticas? En mala hora se permitió que la gente honrada realizara trabajos serviles, y ahora quieren obligarnos a ello.

  • La encuesta. Ponga los tres. No entiendo por qué ha separado a) de b) y ambos de c). (No padecerá usted de prejuicios y esquematismos, he oído que es fatal para el relato).

  • En cuanto a la versión de Bremaneur, si le quitamos la chulería gratuita y las palabras que quieren decir cosas del cuerpo en plan qué asco (casi todo, pero busquen el diamante, que lo hay), pues a mi modo de ver le ha dado profundidad e interés a la historia. Que no es que antes no la tuviera, apreciado Galán. Solo que, tal y como estba contada, empujaba sin remedio a interpretaciones por defecto muy tópicas.

  • Gengits, qué haces que no ves el trepidante contencioso entre el Atlántico de Madrid y el combinado culet.

    Satur, bien sé cuáles son los deberes de un intelectual moderno, así que he procurado estar informado en todo momento.

  • Mi chulería no es gratuita. Tiene un motivo, una forma de expresarse y un objetivo.

    El motivo es la respuesta inadecuada de parte de las hembras del blog a un texto que sólo atentaba contra el protagonista del cuento. Parece que alguna se ha sentido ofendida, y aunque sé a qué se debe, mi caballerosidad me obliga a decir que ignoro por qué.

    Mi forma de expresar la chulería es más que correcta: un tono que se mantiene en todo el texto, un campo semántico inexpugnable y sin intrusos propio de los barrios bajos, riqueza léxica, figuras que refulgen por divertidas y sorprendentes y un tono adecuado a sus pretensiones. No es que sea para presentarlo al Concurso Municipal de Cuentos de Matalascañas, pero tiene su aquél.

    El objetivo creo que no hace falta explicarlo. Divertir molestando y molestar divirtiendo. Molestar a las pobres de espíritu y divertir a quienes mañana se habrán olvidado del tema porque toca otra cosa.

    El relato de Mario no empuja «sin remedio» a interpretaciones tópicas. Se hace una disección inmisericorde del protagonista masculino. El personaje femenino no es más que un coadyuvante, de ahí que sea llamativo el tono desabrido de vuestros comentarios.

  • Bueno, Brema, que ya que estoy, pues sigo un poco. Y de lo que dices me parece todo de perlas y como tú quieras, menos esto:
    a) disección inmisericorde del personaje: disección, no;
    b) tono desabrido de los comentarios: ¿desabrido?

  • Sí, disección. El primer párrafo es una disección y un juicio. El resto son florituras. Que me contradiga MG si me equivoco.

    ¿Desabrido? Quizá sobra el adjetivo y baste decir que ha habido comentarios, cosa no habitual.

  • En realidad, sí ha habido un comentario desabrido.
    Creo sinceramente que MG tiene que tomarse los comentarios como señal del mucho interés que su texto ha suscitado. Por mi parte es así, ya he dicho que me ha gustado, y si he jugado a crítica ha sido solo por eso, por jugar.

  • PERROANTUÁN
    01/04/2014 A LAS 14:04

    Me alegro de que le haya gustado el relato, Perro, y le agradezco que lo haya enlazado aquí directamente. Tengo un aprecio especial por Hilia, por sus textos.

  • Me confundí con las habilidades prácticas de las que habla el PISA. Pensé que eran manuales, o sea, cochinadas; pero ahora me parecen más bien de naturaleza lógica. Lo que sigo sin entender es el interés por aplicarlas a la vida cotidiana, en la que todo se aprende, si es que hay alguna necesidad de aprenderlo, con un poco de rutina. Es como matar moscas a cañonazos. También se ve ahí, por analogía con la progresiva medicalización de la vida, su academicalización cada vez mayor.

  • Lo que sí se acerca mucho a los oficios mecánicos es lo que el Pisa entiende por capacidades verbales. Recuerdo un año en el que lo necesario para afrontar con éxito la comprensión de la cosa en cuestión -lo más parecido a una combinación enloquecida de textos en horizontal y vertical, colorines por aquí y por allá, gráficas saliendo de la boca de un dragón…- era ese ojo que tienen los manitas, los niños también. Cualquiera que viera aquello podía entender que los resultados mediocres de los chicos españoles se deben a que sólo están acostumbrados a escritos de verdad, de literatura. Es uno de los problemas de la buena educación.

  • Que partidazo de Koke Resurrección, hay que verlo en directo: from box to box. Sé que nadie pilla lo que digo, bah.

  • “Palabras que quieren decir cosas del cuerpo en plan qué asco.”

    Esto no es de mujer, es de chica. Dicho por una mujer, es para quitarse el sombrero.