Me acuerdo

por Brät Çäshø

Memoria

 

Me acuerdo del día que iba por la calle y llevaba en la mano un paquete de fideos marca «Gallo». Venía de frente la vecina más guapa del barrio. Una maldita obra estrechaba la acera y yo me paré para dejar pasar a la chica. Cuando la saludé se me cayó el paquete y los fideos se desparramaron por el suelo.

Me acuerdo de la tienda de mis padres y que yo leía «Mortadelos» sentado en las cajas de cartones de huevos. También me acuerdo de que no sabía calcular el cambio cuando las clientas añadían unas monedas a los billetes para redondearlo.

Me acuerdo de que las bolsas de pipas «Churruca» valían cinco pesetas.

Ahora me acuerdo de que a lo mejor valían veinticinco pesetas.

O sea, que no me acuerdo bien.

Me acuerdo de cuando mi madre me mandó tirar la basura y comprar un litro de leche; lo primero que hice fue entrar en el colmado para comprar el litro de leche, y la dependienta me echó con cajas destempladas porque había entrado con la bolsa de basura.

Me acuerdo de un profesor que tenía en el colegio. Era navarro y jugador de pelota vasca. Un día, en su clase, me levanté cuando se dio la vuelta e imité un baile flamenco. Se giró repentinamente, vino a mí y me dio tal fostiarro que me giró en el aire. Me acuerdo de que me pareció la mar de justo.

Me acuerdo de que el dueño de la tienda de chucherías de mi pueblo hacía así las cuentas cuando íbamos a pagar: «Cincuenta, doce, seis, dieciocho, treinta y siete… ¡Treinta pesetas!»

Me acuerdo de que el conserje de mi colegio era aficionado a las maquetas navales y a los gusanos de seda. También de que acostumbraba a mirarnos misteriosamente mientras nos decía: «¿Sabéis que hoy se ha muerto una mujer en París?»

Me acuerdo de que en clase de manualidades, el día que tocaba «tema libre» todo el mundo llevaba un paquete de lápices «Alpino» o un paquete de plastelina. Yo llevé un año una patata y un cuchillo y otro año un calcetín y unos botones.

Me acuerdo de cuando coincidía en la playa con unos amigos de mis padres. Tenían una hija de mi edad con la que recorríamos la orilla contando las tetas de las mujeres que se ponían en ídem. Regresábamos ufanos hasta donde estaban nuestras familias y gritábamos: «¡¡Dieciséis!!»

Me acuerdo de que íbamos a la playa con una sandía.

Me acuerdo de un día que bajé corriendo la cuesta del Castillo y que me di un hostión tremendo. Mi abuelo me gritaba: «Inoranteeeeeeee».

88 comentarios

  • Esta mañana he oído en una emisora de radio a la periodista titular calificar de violencia y crimen «machista» y «de género» al asesinato de un bebé de dieciocho meses por su padre. Qué tendrá que ver el culo con el filicidio.

  • Gracias, Proxuey. Me parece una fórmula excelente para otorgar a lo cotidiano la dignidad de lo desconocido (Novalis).

    Que me dice la Srta. Bellpuig (nalgonaaaaa) que cuándo vuelves a escribir en ÇhøpSuëy, que estás hecha una zángana. Como me lo dice te lo digo.

  • Me acuerdo una vez que fui a Berlín y comimos en un restaurante muy bueno. Por la noche quedamos para cenar con Brema y nos llevó al mismo que habíamos comido.

  • Jajajaja, el Lutter & Wegner. El Marqués tomó pato y ordenó una botella de vino austriaco (muy bueno). En la crónica de la xuntanza dijo que le atiborré a salchichas. Me acuerdo, me acuerdo.

  • Que me dice la Srta. Bellpuig (nalgonaaaaa) que cuándo vuelves a escribir en ÇhøpSuëy, que estás hecha una zángana. Como me lo dice te lo digo.

    Pos ojalá. Hay una zángana en mí que lucha por florecer bajo capas y capas de laboriosa hormiga, pero lo que pasa es solo que la flor de Çhopsuëy es más difícil que las chibiritas y meacamas de las cosas de una. Gracias, Brät.

  • Los intelheztuales de este puto país son el Don Erre que erre del futbol, la épica del garbanzo.
    Se ha muerto un entrenador, no un físico teórico, y a mí me importa una mierda, joder, que no lo conocía y tan sólo me importaría por los aportes a la humanidad que esta se perdiera por su muerte. Y es un entrenador de fupbol. No es el caso.

  • Me acuerdo de que mi hermana se acuerda de que mi madre le mandó a comprar aspirinas, y ella iba por el camino diciendo «aspirinas, aspirinas, aspirinas, aspirinas…», y cuando llegó a la farmacia pidió «una caja de serafinas».
    (Es verdad y es una parábola).

  • Yo me acuerdo de las pipas “Plis-Plas”, que traían canica dentro (verde, azul, y creo que gris).
    Nuestro conserje nos ponía las cuatro estaciones de Vivaldi al entrar, cada una en su estación. Cada vez que escucho la primavera, el verano, el otoño y el invierno, me acuerdo de Agustina, que me esperaba para llevarme a mi casa a comer. En un invierno, Agustina ya no vino más, y me tuve que quedar al comedor.
    Luego venía mi abuelo a recogerme y me llevaba a la tienda de ultramarinos, y mi abuela me preparaba el bocadillo de mortadela y lo partía con la bacalada.
    Las Alpino, los Carioca y las Manley, de esas también me acuerdo.
    Y de la cuesta para subir al castillo también, aunque ahora que la veo en el maps me parece muy pequeña, desde arriba se veía más grande.
    Hemos tenido vidas paralelas, Brat.

  • Me acuerdo mucho de los charcos de mi barrio. Me acuerdo de un día que llovía y no me dejaban bajar, pero yo bajé, y de lo que me acuerdo es de que, estando metida en lo mejor de aquellos charcos gigantes y lagunas de misterio y de placer, apareció muy enfadada una de mis ancestras para el arresto. Y de los zapatillazos que me cayeron todavía me acuerdo.

  • He quedado bastante impactado por la lectura del “Cero.cero.cero” de Saviano, que como saben trata de explicar la importancia de la cocaína en el mundo actual. Se describen con particular detalle los métodos de las mafias mejicana y calabresa, que paracen haber desplazado a la colombiana y la siciliana.de este negocio. Lo mas sorprendente es el juego geopolítico y financiero que esto genera, en el que la mafia ruso-ucraniana se implica también, mientras que la City de Londres y la gran manzana de NYC se encargan de lavar el dinero. España como puerta de entrada a Europa pone su granito de arena con las mafias gallegas y la costa mediterránea para lavar dinero en inversiones inmobiliarias.
    Imprescindible para entender el mundo de hoy. Desolador por otra parte.

  • Pero, pero, pero,…no teniendo bastante con meterse con los italianos, ahora toca especificar y meterse con ..¡¡LOS CALABRESES!!
    ¡¡Qué cruz, Signore, Qué cruz!!

  • A los veintitantos trabé cierta amistad con una calabresa que estudiaba en Burdeos; la muy rubia y muy bella B, que era de Reggio Calabria, concretamente. Ella fue la que me habló por primera vez del espejismo de la Fata Morgana. Le pregunté muchas veces por la mafia calabresa, la famosa ‘Ndrangheta, y siempre me respondió lo mismo: “No existe. Y además, de esas cosas no se habla”.

  • ¡¡Penitenciagite!!

    Arabia Saudí.
    Funcionarios del Ministerio de salud han reportado dos muertes más. La cifra de muertos por el virus ya ha superado 90 en la monarquía. Diez nuevas infecciones también han sido confirmadas, elevando el número total a más de 320. Los nuevos casos se han detectado en la capital Riad, la ciudad Santa de la Meca y la ciudad costera de Jeddah. El corona virus se ha propagado a Egipto, con el primer caso diagnosticado en un hospital de El Cairo. El paciente ha visitado recientemente Arabia Saudita.

  • Joerrr, no me asuste Adapsts que estoy yo aquí trabajándome unas jornadas para unos saudíes que tenemos que formar en la materia animal.

  • El aparente hecho de que Putin se esté dando botox, es lo más preocupante que he detectado respecto a la futura evolución de la crisis Ucraniana, esto va a acabar mal.

  • A mi admirado Dani Alves le tiran un plátano y va y se lo come. “Hay que reirse de estos retrasados”, afirma, justificando así su gesto.
    Pues yo estoy de acuerdo con Alves, si llaman monos a los negros hay que llamar retrasados a los blancos, porque “mono” o “retrasado” es un buen insulto.

  • Me acuerdo del pozo que había en el patio de la casa de mi abuela en el pueblo. Nunca bebíamos agua de ese pozo porque decían que era muy dura. Más tarde me entré de que se había tirado a el la tía Catalina.

    Estuvo -primero sumergida y luego flotando- hasta que el agua olió mal. Luego ya nadie quiso beber de allí.

  • Era un pozo muy bonito, rodeado de claveles y geranios. Siempre resplandeciente. El pretil era de piedra, al igual que el arco del que colgaba una polea sujeta por un gancho de forja. Sin cubo.

  • Todos los años las golondrinas hacían sus nidos dentro. Se escuchaba el piar de los pollitos retumbando en las paredes. Una apuesta difícil: había que estar muy seguro de volar con la destreza suficiente para ascender casi en vertical formando algo así como un remolino.

  • Ximeno, creo que yo también voy a acordarme del pozo y los geranios, de su tía Catalina y de los remolinos de golondrinas. Dígame una cosa, ¿tiene un nombre para las crías de golondrinas?

  • Gracias, Pirata. No tenemos nombres para todas las cosas importantes pero las cosas que tienen nombre siempre lo son o han sido. Apunto golondrino para mi colección de nombres de pollos Ya tenía gurriato e hijesno para los de los gorriones.

  • 28/04/2014 A LAS 15:30
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Pues yo estoy de acuerdo con Alves, si llaman monos a los negros hay que llamar retrasados a los blancos, porque “mono” o “retrasado” es un buen insulto.

    No estoy de acuerdo. Tonto, idiota, imbécil o cretino son palabras usadas desde siempre, indistintamente, para denigrar a los gilipollas. Creo que se ha desvirtuado su otro significado. Mono, hoy en día, tiene connotaciones muy distintas. Una palabra que se usa mucho hoy en día, sobre todo en tuiter, es monguer. Terminará por disociarse de su primer significado, me parece.

  • 28/04/2014 A LAS 13:01
    PERROANTUÁN
    Qué buenos sus “me acuerdo”, Brät. Me han espoleado y llevo una hora escribiendo los míos. Una droja, oyes.

    Son un vicio. Necesario.

  • 28/04/2014 A LAS 10:28
    BONNIE
    Hemos tenido vidas paralelas, Brat.

    Preséntale a una calabresa bwena y bonita y cerráis el círculo.

  • ¿Pero qué afrenta? A mí me pasa lo que a Perro, que no me acuerdo de nada, o me acuerdo por las razones equivocadas. Como aquel que se cruzaba a otro por la acera

    – Oye, tú, cómo me suena tu cara.
    – ¡Joder, Paco, que soy tu hermano!
    – Sí, sí, pero no de eso…

  • He renegado y he execrado de la televisión en España, pero voy a terminar por alabarla. De alguna forma articula un lenguaje común entre la ciudadanía, una forma de entendimiento y complicidad.

  • Pero un día de éstos me largo yo también con un me-acuerdo. Serán un par de líneas a lo sumo, no teman.

  • 28/04/2014 A LAS 21:44
    PIRATAJENNY
    Pero un día de éstos me largo yo también con un me-acuerdo. Serán un par de líneas a lo sumo, no teman.

    ¿Recuerdos pequeños?

  • No pillo lo de Mejide.

    Pequeños, Brema, de los diminutos es mejor no hacer sangre, que bastante fatiguita tienen ya.

  • Me dice que tiene una prima que hace un risotto tartufo piu gustoso e mantecato pero que una ragazza bonita en Calabria es mucho de pedir..que por eso se vino a la España, que aquí hay muy buen “ganao”.

  • Yo llevo todito el día contemplado la foto arrebatada. Mi pregunta es:¿se está fumando un porro?¿ Es BrÄT ÇÄSHØ o solo un tipo viril- infantil con recuerdos de su infancia?
    En fin. Que estas chulos todos sus comentarios, quiero recordar o no.

  • Si supiera escribiría un relato sobre la maldición que supone heredar.
    Mi santa hereda unas miserias de su madre q.e.p.d. y vaya tela con el cuniao malmetiendo y el hermano subiéndose a la parra.
    Radiografía de los caracteres de una familia.

  • Acabo de leer un libro donde también aparece una tía Catalina que se deja caer al pozo, Ximeno.
    Como soy un urbanita de ciudado, me cuesta concebir esa querencia por el pozo: donde haya ferrocatas metropolitanos y altos edificios

  • No era mi tía Catalina, en realidad se llamaba Paula y era tía de mi madre. Es una historia larga y triste. Su novio -farmacéutico- murió de tuberculosis a los 28 años. Tía Paula anduvo unos días como perdida, dicen que no se separaba de un borrato que nació malparido y al que cuidaba con todo su esmero. El cordero también murió y ya no encontró consuelo.

    Confirmo “golondrinos”, Pirata y añado “borrato/u” para el pollo de la oveja y el carnero.

  • La belleza de la descripción del pozo, sus geranios y golondrinas, se acentúa por la tristeza de la historia asociada: qué cosas.
    El libro que nombraba antes es Nada que temer, de J Barnes. Un largo paseo de reflexiones sobre el inquietante y triste final que aparece al fondo de todos las historias, muy bien aderezado por un sentido del humor sin el que podría ser desolador.
    “Nada que temer”, lo titula el jodido, pero no hay que fiarse del título.

  • Yo me reí mucho con ese libro de Julian Barnes, Holmis, y despues me riñeron porque se ve que no entendí el mensaje ese crepuscular (o algo así, sutil,solapado que esconde en sus párrafos) que me dijeron.

    Que no estaba sensible; resumiendo.

    Y buenas tardes que me pongo al día con cosas de leer del blogroll y hacer deberes

  • Msdiero bi dilr a Nonia Nania is bidirdoia punir quin punias bi sisviris, hay que ser nimpidrilollas. Es que me he acordado de un cómico que salía en la tele, pero en realidad no me acuerdo. Por esta parte de España siempre está oscuro y sopla el Norte.

  • Pues sí, Proc, y a lo grande. Llevo mi registro diario de los cambios en las moreras, y soporto el barullo de los gorriones gracias a que parece responder a su tremenda lascivia y promiscuidad: ante eso poco hay que objetar ( Bonnie me corregirá ( o no ) ).

  • Yo, Holmesss, no tengo ni idea de pajaritos. Hace poco me llamó una amiga para decirme que se había muerto su conejo y que si tenía alguna idea de qué podía haber ocurrido. Le dije que de Lupus (haciéndome la graciosa), pero a ella no le pareció gracioso..y me miró mal.

  • Se me han bajado todos los humos al comprobar que para estos casos sólo tengo recuerdos de la mili. Recuerdo, por ejemplo, el fragor de aquellas pajas salvajes, acompañadas de pedos y aullidos, que producía el batallón a la hora de acostarse. Y todas las noches la misma broma: a alguno que ya se había dormido le metían un papel de periódico, bien enrollado, entre los dedos de un pie, y lo prendían. ¡Cómo nos reíamos!

  • Se pregunta Savater si la bestialidad moral es compatible en el mismo sujeto con la condición humana. Él sabe que es una cuestión metafísica, y por eso hace muy bien no respondiendo.

    Los que no tienen ningún reparo en contestar -o sea, todo el mundo- deberían ser conscientes de lo pequeño que es el trecho que separa la afirmación de que al excepcionalmente malo le pertenece, o no, la condición humana y la afirmación de que le pertenece, o no, dicha condición al malo del montón, o sea, a casi todos. Digo bien, pues si no nos parece humano el monstruo, es por una definición de lo humano en la que hemos tirado por lo alto, pero a esa altura llegarán muy pocos; y si tenemos manga ancha en la definición, es fácil que se cuele hasta el demonio.