Derecho a ser felices

Por Gómez.

DYF5

El salón de un lujoso chalé en la sierra madrileña. El GUIONISTA —un sujeto de unos treinta años— se sienta, apocado, en el sofá. Sostiene en sus manos un voluminoso manuscrito. Sentado en un sillón frente a él, ataviado con un batín de color rosa con escudo heráldico y unas pantuflas a juego, tenemos al PRODUCTOR, quien, a lo largo de toda la escena, estará fumando un gigantesco puro.

PRODUCTOR
(afable)
Antoñito, el director, me dice que habéis conectado muy bien. Conozco a ese borrachín desde mis tiempos de crupier en el casino y había que sacarlo a rastras cada noche. Por aquella época yo pensaba que Goya era el tipo que pintó Las Meninas de Velázquez. Y mírame ahora; ya no sé ni dónde guardar las estatuillas que he ganado con mis producciones.

GUIONISTA
Cuando me propusieron colaborar en un proyecto sobre un discapacitado psíquico, no lo dudé dos veces. La primera media hora de la película reflejará sus problemas: la marginación, los recortes en ayudas, las burlas… Todo con una soterrada carga de denuncia. La segunda parte será la de la historia de amor con Mamy, una trabajadora social que se implica emocionalmente en su labor. Queremos crear algo que entretenga y emocione al mismo tiempo.

PRODUCTOR
Vamos, vamos, cuéntame qué tenéis hasta el momento. Déjame escuchar tu magia.

GUIONISTA
(mostrando en alto, orgulloso, el manuscrito)
La sinopsis, la escaleta, un desarrollo preliminar de los personajes principales y el primer tratamiento.

PRODUCTOR
(encantado)
¡Qué velocidad! Cuenta, cuenta.

GUIONISTA
Comenzamos con veinte segundos de absoluta e impenetrable oscuridad. Negro absoluto. Silencio… Al cabo, en la banda de sonido, el traqueteo de un tren aproximándose a nosotros. Muy despacio… De pronto, un estallido de luz golpeándonos en pleno rostro. Salimos de un túnel y comienzan los títulos de crédito. Cortamos y abrimos con un travelling

PRODUCTOR
(interrumpiendo con aire aburrido)
Túnel, oscuridad, silencio, estallido de luz… ¿Quieres que los espectadores nos echen a hostias del cine o qué…? Voy a decirte cómo veo yo mi película, muchacho. Y que conste que no has de sentirte intimidado porque servidor sea el que pone hasta el último céntimo de la misma.
(se acomoda en el sillón)
¿Cuál dirías que fue el motivo del éxito que tuvieron en su momento cintas como Forrest Gump o Rain Man?

El guionista va a responder, pero el productor se le anticipa.

PRODUCTOR
Pues el hecho de que el protagonista fuera gilipollas.
(aspira una honda calada al puro antes de proseguir)
Mira, chaval, el encarnar a un idiota permite que los actores se luzcan en sus interpretaciones, que sobreactúen tanto como deseen y conquisten premios. No les cuesta aparentarlo, pues la mayor parte ya lo son de nacimiento. Por eso nuestro protagonista, además de tonto de capirote, será sordomudo, y puede que tenga un ojo de vidrio o algo así. El público ha de romper en llanto con sólo verlo.

El guionista saca un pañuelo de su americana y se seca nerviosamente el sudor de la frente con él.

PRODUCTOR
Abriremos con un traveling alrededor de las domingas de la protagonista, una puta a la que condenaron a trabajos sociales en ese centro para locos porque le ofreció al juez un griego gratis si le rebajaba la pena en un juicio de alcoholemia. Ya sabes, una tía con un culazo de esos capaces de volver gilipollas a un obispo homosexual.

GUIONISTA
(repitiendo como en estado de trance)
Culazo…

PRODUCTOR
En ese centro está internado Roberto, el protagonista, que se quedó en este lamentable estado al arrojarse a una piscina vacía por equivocación. La vida es plácida en el manicomio: los internos viven ahí a sus anchas, hacen sus manualidades, pasean por el jardín, se la cascan como locos y forman una gran familia feliz. Pero entonces resulta que unos mafiosos rusos quieren comprar el centro para montar allí un macroburdel.

GUIONISTA
Perdón, ¿ha dicho usted burdel?

PRODUCTOR
¡Mamadas a treinta euros, ahí tenéis vuestra denuncia social!

GUIONISTA
(muy nervioso, se diría que a punto de llorar)
Pero nosotros habíamos pensado…

PRODUCTOR
(sin prestarle la menor atención)
El dueño se niega a vender. Los mafiosos lo presionan, saben apretar las tuercas, y el tipo está a punto de ceder. Pero entonces, cuando todo parece perdido, salta a la palestra Roberto e improvisa una maravillosa arenga en el jardín.

GUIONISTA
(con un hilillo de voz)
Disculpe, ¿pero no era sordomudo?

PRODUCTOR
Mediante gestos, joder, que pareces tonto…
(poniéndose de pie y caminando por la estancia mientras habla)
Incita a la lucha al dueño y a los otros chiflados: les dice que hay que resistir, que no pueden doblegarse ante la injusticia, que ellos, a pesar de no ser capaces ni de contar hasta cinco, también tienen derecho a ser felices… ¡Ha nacido un héroe, me cago en Dios…! Tras una votación, deciden plantar cara a los rusos. La puta se enamora locamente de Roberto y también toma parte en la lucha. Los retrasados aprenden kárate de un viejo esquizofrénico chino. Entrenan duro… Acontecerán entonces un sinfín de vicisitudes: peleas, tiroteos, persecuciones, sexo, artes marciales; y en el combate final vencerán a los mafiosos gracias a un cargamento de armas pesadas que le roban al ejército. Roberto se casa con Mamy. Antes de cerrar dejamos entrever que la enfermedad de Roberto puede tener curación en una clínica de Estados Unidos. El público ha de irse feliz a cenar. El mensaje de nuestra historia es que hasta un tonto del culo puede trincarse a una tía de bandera con un poco de suerte. Lo importante es que hay mucha acción y mucha lágrima, sexo, explosiones, denuncia, sentimientos a raudales, y un final feliz al más puro estilo hollywoodiense… ¿Qué te parece…?

GUIONISTA
(sudoroso y muy pálido)
Perdone, ¿dónde está el baño? Creo que algo me ha sentado mal.

PRODUCTOR
Pasada la segunda salita, a la derecha. Verás que en la puerta pone “Sala de los Goyas”. Me gusta mirarlos detenidamente.

GUIONISTA
(mientras sale corriendo hacia allá)
Regreso en dos minutos.

PRODUCTOR
(para sí, en voz alta, con tono de desprecio)
¡Guionistas…!

135 comentarios

  • Esto está tomando peligrosa deriva. Hay que dar un golpe de timón. Pareciera que aquí ya solo escriben lunáticos. Propongo una vuelta al orden.

  • Me ha gustado Gómez porque además la figura del productor, conocedor de en que debe gastar su dinero, res el síntoma de lo que está destruyendo a occidente. La idea actual de lo que es la felicidad y de lo que es la juventud. Si bien el productor sustituye la juventud por la gilipollez, lo que tampoco está mal visto.

  • 05/05/2014 A LAS 10:20
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Pareciera que aquí ya solo escriben lunáticos. Propongo una vuelta al orden.

    ¿Escribo algo sobre el Madrit, Aberlolas y Kepler Lima?

  • Me ha encantado, Gómez. La ilustración es espectacular y, además, Adapts ha añadido un comentario de texto de muchos quilates elevando el asunto al nivel ‘felicidad’ y ‘destrucción de Occidente’.

  • Me acaban de enviar este divertido gráfico de El Confidencial: ¿De izquierdas o de derechas? Descubra de qué ideología se declara su provincia.

    No sé si en otros países ocurre algo parecido, pero en todo caso creo que es justo hablar de una victoria de la izquierda en el plano simbólico y propagandístico. El término “izquierda” opera en el plano de los sentimientos, de la utopía, del cambio, de la reivindicación; “derecha” opera en en el terreno de la realidad, del método, de la economía, de la estabilidad. Definirse de derechas es casi como aceptar que te gusta la realidad; cosa de gentes mayores. Definirse de izquierdas es decir que tu mente aún está abierta al cambio, a la novedad, a la juventud. Hay que ser muy reconcentrado para definirse como “de derechas”. Ser “de izquierdas” es como más floral. Para que nos entendamos, el Papa Francisco sería de izquierdas.

  • A lo mejor la encuesta es más seria que lo que parece, pero lo mismo habría dado que preguntaran: usted qué es, majo o cabrón; del 1 al 10 (genial: 1, con pintas: 10). Los españoles somos majos.

  • Me apuesto los bigotes a que todas las preguntas son lejanas y etéreas (¿deletéreas?), del tipo: ¿Cree que la educación debe ser gratuita? No es como si te preguntan qué porcentaje de tu sueldo cede aquí y ahora para que X?

  • Para información de señoritas y señoritos, que no tienen ustedes edad para saber estas cosas, les informo de que la señorita del cartel es Betty Brosmer, famosa chica de calendario de los años 50, que es considerada como la primer supermodelo. Empezó posando para los catálogos de Sears (sí, los de las Torres Sears de Chicago) y fue portada de más de 200 revistas de la época. Se decía que tenía el record mundial de cintura de avispa, 45 centímetros de diámetro que contrastaban con sus 96 de busto y 94 de caderas. Se casó luego con el super cachas Joe Weider y fue cofundadora, con él y con su hermano Bob, de la IFBB (Federación Internacional de Bodybuilders, también conocida como Federación Internacional de Fisicoculturismo). Joe Weider fue también el fundador de la revista Muscle & Fitness y creador de la competición mundial de culturismo Mr. Olympia (que ganó siete veces, siete, Arnold Schwarzenegger). Y tengo que decir que en el año 1987 competí, pese a la opinión desfavorable de las Esclavas de la Purísima, en la competición mundial Ms. Olympia, donde obtuve un honroso diploma (aunque yo no tenía esos horrorosos cuerpos que se ven ahora, yo era más bien del modelo Betty Brosmer ligeramente musculada).

    Como ven, todo está relacionado.

    Les dejo una semblanza con fotos de Betty Brosmer.

    Y otra que hizo El País tras el fallecimiento de Joe Weider (aunque se echaban en falta unas fotos).

  • Lo que tenía Betty era una melena larga muy bien cuidada y por eso la ponían en las revistas, por la melena.

  • La BelliPus siempre provocando.
    Yo quiero que me presente a pupilas actuales de las Esclavas de la Purísima, porque esto de la zorrería me va mucho.
    (En su defecto me sumo a la petición de PerroAntoine)

  • Brema, he comprado en la Feria de viejo de Recoletos “Mala vida en Madrid” de Bernaldo de Quirós. Es demasiado.

  • Con el formato que inauguramos hace unas semanas ya no hay problema de agigantamiento ni desbordamiento de los vídeos, así que pueden ustedes ponerlos a pelo (aunque le moleste al señor Marqués).

  • 05/05/2014 A LAS 14:07
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Brema, he comprado en la Feria de viejo de Recoletos “Mala vida en Madrid” de Bernaldo de Quirós. Es demasiado.

    Un libro extraordinario, un apéndice imprescindible a las novelas de Baroja. Imagino que será la primera, porque recuerdo que tenías la edición comentada de Larumbe. Me se ponen los dientes largossssss.

  • “…ascuas de quienes fueron, balbucientes.”

    Poema Decrepitud de Carlos Marzal

    Asilados en una infancia obscena,
    en el exilio de su misma sombra,
    desde un limbo de hielo,
    derritiéndose,
    los viejos testimonian, sin enigma,
    sobre el enigma viejo de estar vivo.

    Gota a gota en presente, son futuro,
    evanescencia al fin fuera de tiempo,
    que en la fronda del tiempo anda perdida.
    Espectros de la carne en su derrota,
    se acogen al sagrado de la carne,
    que en deserción de sí no los ampara.
    pabilos sin fulgor de inteligencia,
    arden a fuego extinto en su hendidura,
    ascuas de quienes fueron, balbucientes.

    Isla del fin del mundo, conmovidos,
    vemos flotar en pasmo la vejez,
    a la lunar deriva del asombro.
    Nos resulta del todo inconcebible
    nuestra decrepitud, nuestra mudanza
    hasta desconocernos en nosotros
    y en nosotros errar entre lo ajeno.

    Cómo subsiste ciega la energía
    en su impúdico afán de propagarse.

    Madre senilidad, nunca te amamos.
    Madre senilidad, no te amaremos.

    Qué frágil, en su ser, la fortaleza.
    Qué sólido el vivir, de sumo frágil.

    De “Metales Pesados” 2001

  • Mierda, mi compañera, la de las tetas abundantes, ya ha comenzado a mostrarlas despreocupadamente, porque la temperatura acompaña.

    En la cultura anglosajona sería un pervert, porque no puedo mirar a otro sitio.

  • Yo soy intrusa de la profesión Misis Bellpuig. Ni estudié como usted, ni cobré por el trabajo y sólo posé para el artista que me lo pidió. Vamos lo que se dice “por amor al arte.”

  • (BelliPús, el “me gusta” de wordpress lleva cargando desde las 7:27 de esta mañana y el ídem de Facebook me ha traicionado, porque le di a esa hora y no lo ha publicado)

  • ¡Adapt…..! muda he quedado aún con la boca abierta. ¿Usted colgando un poema?. Voy a pedir unos encendidos vivas por usted, por Gómez, la imposible pin-up; Betty la bella, el ilustrador y la desatada señorita Bellpuig.

    Chicas, chicas, no se celen, la chica era muy mona para su tiempo. pero creo que sí, algo de retoque hay. Y seguro que peliteñida.

  • Supongo Gómez, que hizo usted caso al profesional fotógrafo, respecto a los tocamientos pertienntes para que quedara morcillona y no defraudara usted a las chicas.

  • Revista Torso, chicas, Gómez perplejo y la modelo poniendo las cosas en su sitio… Casi supera el súper notición del pasado Bellpuig.

    Hay dos Iniestas grandes en España. Andrés y Roberto. Los veo juntos en un cómic. Muy ÇhøpSuëy. Ay, si supiera dibujar.

  • Concuerdo, Gremanel, Andrés y Robert Iniesta son monumentos nacionales como la cátedra de Burgos, la torre de Pizza, Nostra Damm o el dormitorio de la Beldputx.

  • Hombre, lo de Iniesta&Iniesta lo dije por aquí hace tiempo

    Por otra parte mí no me parece bien que Bonnie o Gómez posen en pelotas

  • 05/05/2014 A LAS 23:01
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Hombre, lo de Iniesta&Iniesta lo dije por aquí hace tiempo

    Cierto. Al Marqués lo que es del Marqués.

  • Fuertes presiones familiares me obligan a rectificar con violencia una afirmacion aquí vertida por mí mismo.

    No salí en el extra de Navidad de la revista Torso del año 1983.

    Tampoco soy Mr. Champagne.

    Apareci, por motivos literarios, en varias publicaciones nacionalea, pero castamente vestido en todas ellas aunque no siempre sobrio.

    Lo que hago constar a los efectos oportunos.

  • Acabo de recibir una postal de cielo amarillo ictericia y mar del mismo color, llena de la siguiente frase que es muy para la entrada de hoy: «Cuanto menos se ilusionan las personas más capacidad de ser felices tienen», entre comillas y firma Buda, como si acabara de declararlo así mismo en Sevilla. Con dos coleonibus. La misma amiga me mandó el otro día uno de esos poemas quitiquiguis firmado por Borges, que, naturalmente, no es de Borges. Ella ya tiene sus estudios y una edad y yo no le digo ni pío, no sé si porque es mi amiga o porque no es tan tan amiga. (Buda)
    ***
    «Yo también me he desnudado una vez o ninguna». (Buda)

  • Por favor señorita, a ver si me puede cambiar ese «asimismo» de ahí arriba por el insustituible «así mimsmo», o mis reencarnaciones se van a ver seriamente perjudicadas.
    No es que me sorprenda, pero el Diario de AE de hoy sobre Raimon, «Diguem no», tiene un final magnífico:

    Por lo demás, lo diga o no explícitamente, Raimundo Pelegero, un hombre mayor, inteligente y culto, sabe que, no ya la independencia, sino el mismo proceso separatista es un golpe fatal a la Valencia catalana. Que Valencia en su conjunto es un ejemplo vivísimo de la imposibilidad y de la macabra estupidez de dotar con un Estado a cada comunidad cultural. Y que la mejor garantía de supervivencia de todo lo que él mismo y su espléndida obra representan es la continuidad de España, crisol.

  • no me da tiempo a leer la netrada, y los comments, así de través: Marqués, decía Rod Stewart que un hombre que no se ha desnudado nunca en público no es de fiar.

    (No sé si la frase puede extenderse también a ellas, que ellas lo decidan, a mí me es indiferente)

  • Pero venía aquí a interrogar a Perroantonio, porque al despertarme las noticias de la radio me ha parecido escuchar que Jose Antonio Blanco hacía nosequépollas hoy en la Fundación Lázaro Galdeano, o igual era en la March, y ya no se si es que sueño con ustedes o realmente Satur ha sido convocado para el partido contra el Málaga.

  • Y bueno quería confirmarlo, porque hoy precisamente no podré asistir y me da rabia perderme una nosequépollas de Perroantonio.

  • “un hombre que no se ha desnudado nunca en público no es de fiar.
    (No sé si la frase puede extenderse también a ellas, ”
    Qué tontería: las mujeres NO SON de fiar.

  • 06/05/2014 A LAS 09:54 FUNES
    Pero venía aquí a interrogar a Perroantonio, porque al despertarme las noticias de la radio me ha parecido escuchar que Jose Antonio Blanco hacía nosequépollas hoy en la Fundación Lázaro Galdeano, o igual era en la March, y ya no se si es que sueño con ustedes o realmente Satur ha sido convocado para el partido contra el Málaga.

    Los José Antonio Blanco somos legión. Suelo recibir avisos de las actividades de un José Antonio Blanco que ha sido gerente de Citybank en Perú. Recientemente le han laminado y he sentido cierta pena porque los José Antonio Blanco estemos perdiendo cuota de poder en el mundo. Espero que no haya sido por actividades ilegítimas, porque llamarse José Antonio Blanco otorga un gran poder pero también una gran responsabilidad.

    Otro que crea mucha actividad joseantonioblanquesca es el documentalista José Antonio Blanco, que será probablemente el de la actividad de hoy en Madrid. Es coautor (al otro autor no le conozco porque no se llama José Antonio Blanco) de un documental, “El rey de Canfranc” que me encuentro hasta en la sopa. Estoy pensando en incorporarlo a mi currículo. Creo que es este mismo José Antonio Blanco que Facebook numera congruentemente como 167 y que, sorprendentemente, se parece un huevo a mí, aunque en risueño. Voy a tener que preguntarle a mi mujer si somos el mismo aunque con cierto desfase temporal. Yo creo que no porque no me acuerdo de nada que tenga que ver con trenes y documentales. Me da que voy a ser el José Antonio Blanco que no sale en los papeles, el que viene siendo más Perro que Antonio. Creo. Aunque ya no soy capaz de asegurar nada de nada al cien por cien.

  • A finales del siglo xv, el italiano Ulisse Aldrovandi, reconocido coleccionista, hizo sus mejores hallazgos en las pescaderías, donde los marinos le ofrecían criaturas enigmáticas. Hasta entonces, la gente había buscado la verdad en las bibliotecas: en Plinio, en Pitágoras y en la Biblia. Ahora, cada barco que llegaba de América o de la India a Europa traía objetos sobre los que las mencionadas autoridades no tenían nada que decir. Y tras cada nuevo desembarco se veía reducido más y más el poder de “lo viejo”. Coleccionar era una forma de subversión intelectual.

  • Me preocupa y mucho que mi adorable Gengis no venga a discutir con nós o mismamente con la Fijona si tenemos o no derecho a ser felices, el título del texto que tampoco yo lo entendí muy bien, y el guión, menos.

  • Ser feliz significa poder percibirse a sí mismo sin temor, según W Benjamin. No está mal.
    Lo de Zizek : No queremos lo que pensamos que deseamos.
    Eso sí, sufrimiento, garantizado a mares: en el marco que se mueve, hablar de felicidad suena a sarcasmo.

  • Otra vez Lacan y el marxismo, como que no, y me pilla usted con las manos en los avíos de la cocina. Si eso después de ordenar mi mundo domestico, consultar con la wiki, le contesto cuando alimente a mi pequeño y futuro sabio hambriento, tan feliz él ,y discuta sobre “El acoso de la fantasía” y el futuro incierto con mi niño.

    ¿Le parece?

  • Yo no soy feliz, el mundo me parece una puta mierda y quiénes lo habitan más aún, especialmente… me callo. Como dicen el Rojo y el Carburo en La taberna fantástica, «ha habido ratos». Pocos.

  • Satur, pillín, fijarlo al doblete es abusar de las probabilidades.
    Remember Liverpool ( Cristal Palace ) , que rima con Waterloooo.

  • Mas otro disgusto (pensando entre tanto fregoteaba platos y desquiciaba a un átomo rebelde que no se deja dividir), Juliocero sin venir a poner banda sonora a tanta felicidaaaaad.

  • No se me había ocurrido pensar en qué es la felicidad. En general, se tiende a coincidir en que puede consistir en una moderada satisfacción de los deseos o, desde una actitud más práctica, en la renuncia al deseo como forma de relacionarse con el mundo (lo que vendría a ser como rebajar la nota de corte para la selectividad de la satisfacción).

    Pero en mi experiencia vengo notando que la gente dice haber sido feliz en los que podríamos llamar “momentos de amistad” (caracterizados por la conversación, la comida y bebida común, la contemplación de un espectáculo), en los “momentos de aventura” (de realización de actividades fuera de lo común, que pueden y suelen coincidir con esos momentos de amistad) y en los “momentos de intensa emoción” (que pueden coincidir con los anteriores, ser momentos de intimidad sensitiva y sexual, o ser momentos de arrobamiento íntimo y experiencia sinestésica al contemplar el mar, un atardecer o el canto de un jilguero mientras vemos caer las rojizas hojas del castaño —Manuel Vicent utiliza limoneros—; hay gente a la que le pasa esto leyendo o contemplando una obra de arte, pero son experiencias regresivas que vienen siendo reemplazadas por las papilo-gustativas).

    Mi natural escepticismo antropológico me lleva a ver algo común en todas ellas: la sensación física de bienestar (relativa y medida en relación con los momentos de malestar) y la interrupción del procedimiento racional (el “no pensar” de toda la vida).

    Pudiera parecer que esos momentos de amistad que surgen alrededor de una buena conversación son momentos de pensamiento o reflexión compartida, pero creo que no. Son más bien momentos de cortesía, de “limar asperezas”, de buscar lo común y lo que une, y de renunciar a la exhibición de divergencias y descontentos. Bastan tres sarcasmos en una reunión para que la felicidad individual y colectiva se deshaga como un terroncito de LSD.

    Vamos, que sospecho que ser feliz consiste en experimentar, manifestar y transmitir empatía, suspendiendo el juicio. Lo que en formato automático es “hacer sin pensar” o transcurrir. Algo que puede ser emulado por las actividades o las experiencias o los deportes. O por escribir chorradas y pintar monas, actividades ensimismantes que también producen bienestar.

  • Vi una película japonesa que se titula «El bosque del luto» (que, en efecto, va del luto, qué alegres que son los japoneses en sus temáticas), y me acuerdo mucho de cómo preguntaba el viejo «¿Cómo sé que estoy vivo?».

  • Y que de eso es de lo que habla Zizek, me parece.
    ***
    Yo, igual que Brema a las 13.41 (y con Pint Flor y los Chunguitos), menos porque no pienso que la gente es una mierda ni que lo es el mundo.
    ***
    (¡Señorita! ¡que me cambie la mierda del «asimismo en Sevilla» por «así mismo en Sevilla» de anoche a las 00.01, que igual lo lee alguieeeen!).

  • El viejo era gilipollas.
    El viejo ¡eh! no hay proyección aquí.
    (A los efectos, le da igual que esté vivo o sea una ilusión)
    La pregunta pertinente es ¿me duele?
    Pero él seguramente se preguntaría si el dolor existe.

  • A diferencia de todos sus compañeros de Bruguera, este personaje siempre gozaba de una increíble buena suerte. La idea me parecía genial. Creo que duró muy poco, pues apenas tuve la oportunidad de leer un par de historietas suyas antes de que se lo tragase la tierra. A pesar de esto, siempre lo consideré mi personaje preferido. Teniéndolo presente, por ejemplo, ya desde mi adolescencia barajé la idea de escribir una novela en la que al protagonista –que, en mi historia, sería un criminal despiadado– le fuera saliendo todo a la perfección.

    Leyéndoles a ustedes hablar de la felicidad he recordado a Feliciano y, voilà, lo he encontrado sin haber de buscar mucho. Ni siquiera recordaba que su autor era el gran Vázquez.

  • No, Adapts. Los japoneses no son gilipollas; catatónicos sí, gilipollas, no. Y eso era, no notarse vivo. No me parece ninguna tontería.
    ***
    Por otro lado, está claro que para ser capaz de percibir los momentos de felicidad tienes que tener una larga experiencia en sus antónimos o complementarios semánticos, comoquiera que se defina el campo en cuestión. (Ya me callo, que estoy escribiendo con los ojos fruncidos como si me fuera a caer una hostia de un momento a otro, aunque no sé por qué).

  • 06/05/2014 A LAS 14:30
    PERROANTUÁN
    No se me había ocurrido pensar en qué es la felicidad.

    Pues sus ocurrencias son muy lúcidas.

  • No sé qué es la felicidad, pero sí la tristeza. Y la tristeza es un mundo donde ya no echen por televisión Walker, Texas Ranger cada tarde (y la consiguiente repetición de los dos capítulos por la mañana). O sea, el mundo al que nos han condenado a partir de hoy mismo, tras el cierre de Nitro.

  • Sois como niños, joder! Felicidad es que no te duela nada, que te quiera alguien y poder llenar la nevera! He dicho.
    P.S.: No obstante, hay que reconocer que Tonydog lo explica como nadie.

  • Lola, si nunca he tenido dolores ni vacía la nevera y además no quiere a quien la quiere, no hay felicidad. (Con afecto y respeto se lo digo, que es usted cara de ver. No se vaya).

  • Procu, en la última peli japonesa que vi el protagonista era un embalsamador de cadáveres, y el asunto era cómo él dejaba de tocar el chelo para dedicarse a limpiar muertos en un pueblo de mierda del interior del Japón. Pues era feliz como una perdiz, el hijoputa.

  • Me rindo –y lo utilicé hace apenas unos días para una entrada de mi blog– aquel párrafo de Salinger en el que señala que la mayor diferencia entre la felicidad y la alegría es que la primera es un sólido y la segunda un líquido.

  • Me rindo –y lo utilicé hace apenas unos días para una entrada de mi blog– a aquel párrafo de Salinger en el que señala que la mayor diferencia entre la felicidad y la alegría es que la primera es un sólido y la segunda un líquido.

  • La felicidad no existe, como el frío. Sólo existen grados de infelicidad y de calor.

    Happiness is a warm gun. Con estos pasa lo mismo, después de ellos no existe pop-rock ni bueno ni malo, únicamente distintos grados de su presencia. Sólo en esa canción, y en alguna otra (Sexy Sadie) están contenidos Radiohead enteros, hasta el hueso. De modo que si gustan Radiohead pero no Beatles, es forzosamente porque éstos se han probado poco. Sin mirar a rubia alguna lo digo. Me quedé con ganas de decirlo en su momento, y no es bueno quedarse con cosas dentro.

  • Juli0 .
    [0] Karate a muerte en el internado -> Encuentro del elenco de ÇhøpSuëy para primera lectura del guión. Martes 6 mayo – 9:00 a.m.

    JAjjajaaajajjjjajajaerrrrrrrrrrr
    ¡Si hasta sale Brema con las gafas exóticas del día!

  • Bueno, bueno…. Sí, Lola, la nevera llena sin dolor y un orgasmo o muchos es felicidad. Y hoy todo una risa, mucho jijiji , jajajaja y felicidad ¿y…y mañana?

    Me retiro a mis aposentos con cierto y mucho susto por la sospecha que Juliocero nos espia y que tengo deberes de la señorita Procu sobre un tal Žižek.

    A ver si Gengis de madrugada me pasa unos apuntes que esto es un sinvivir.

  • Zizek suele hablar mucho (y que el tipo habla mucho, pero que mucho) del imperativo obsceno de felicidad que gobierna nuestro universo (el capitalihta consumihta, por si hubiera dudas). Hay un mandato que recorre el mundo y atruena: «¡Sé feliz!» (o «sé feliz, pringao»), y la voz que te ordena serlo y gozar a tutiplén hace duetos con la otra que te manda al infierno del sufrimiento si gozas de verdad. (Porque sabido es, y si no lo sabes ya te lo recuerdan continuamente, que los placeres conducen sin remedio a la desgracia o, como poco, a la enfermedad). Son industrias y comercios paralelos y solidarios, los del goce y los de la terapéutica del goce. Que hay que desobedecer ese mandato, dice Zizek y yo también lo creo. Creo asimismo –este sí está bien puesto, Ceñorita– que Juli0 es un genio y creo también que ¡ya era hora de que volviera el Albert!
    Pirata, la peli (del hijoputa feliz) creo que es Despedidas, y me gustó. El bosque del luto no me pareció buena.

  • Eso de Zizek parte de lo que podríamos denominar “la falacia del sistema”, esa que presupone que hay un todo organizado, una Hydra mundial que maneja todos los resortes de la economía, de los gobiernos, de la vida de las gentes. Hasta la felicidad y de las terapias para arreglar su uso descontrolado están controladas por la misma organización perversa. Sin embargo, y pese a toda la literatura fantásticopolítica, el mundo humano se rige más bien por la teoría del caos y la mecánica de fluidos. En donde, naturalmente, hay sitio para los charlatanes.

  • Brem, le alegrará saber que el enano se ha llevado la oportuna ostia en los tribunales. Espero que se le quiten las ganas de seguir enviándome a policías esquizos y guardias cerriles que debieron superar con dificultades la EGB, aunque es tan torpe que no se ha enterado de por dónde le han llegado las balas

    ***
    Pirata Jenny: Forget me not.

    (No se pierdan los dibujos eróticos de Mihaly Zichy)

  • ¿Es el placer la ausencia de una molestia? No; se siente placer meando, no después. El placer tiene que ser algo más que una carencia.

    ¿Exige quizá, para darse, la presencia de una molestia, o sea, de una necesidad, de un deseo? Sí, porque el placer consiste en la eliminación de esa incomodidad.

    Ahora bien, si consiste en esa eliminación, es falso que la felicidad sea, como dicen algunos, un placer continuo.

  • Mejor:

    Ahora bien, si consiste en esa eliminación, es falso que haya un placer continuo, y asimismo lo es que la felicidad sea, como dicen algunos, un placer continuo.

  • La felicidad consiste en ser admirado por los que saben, mantener una economía saneada, tener verdaderos amigos, hijos de uno, mujeres de otros… y la perspicacia suficiente para saber si se dispone de todo eso o no.

  • A los modernos nos cuesta mucho entender la felicidad si no es como un estado subjetivo. Esta subjetividad es la que nos permite dar por buena la idea de una felicidad basada en un engaño. En casos así solemos decir: “Si él es feliz, ¿qué importa lo demás?”, lo que suena a: “Si el pobre es feliz, ¿qué importa lo demás? Pero ese desdén implícito no parece congruente con el alto concepto que siempre se ha tenido de la felicidad, que, para ser verdaderamente felicidad, necesita ser una felicidad verdadera.

  • La felicidad no puede consistir sólo en su lado subjetivo, pero éste no puede faltar. No se es feliz sin saber que se es. Además, si la felicidad consiste, entre otras cosas, en ser realmente admirado por los que realmente saben, es preciso que el feliz tenga la conciencia de que las cosas son así realmente, no vaya a ser que no sea realmente admirado o no sepan los que lo admiran.

  • Los griegos, a los que sigo sin rechistar, se entretuvieron mucho pensando si, al ser la felicidad, como creían, el resultado de toda una vida llena de dichas, se podía ser feliz antes de morirse. Muchos de ellos, empezando por Solón, dijeron que no.

  • Una vez dicho en qué se cifra la felicidad, siempre aparece el que se queja de que falta saber qué es; esto es, conocidos los requisitos para que se dé quedaría por saber, según ése, qué es en sí misma. Tal distinción es muy problemática. De ella viene esa mística de la felicidad que invita a tanta gente a decir que, para encontrarla, no hay que buscarla. Pero -digo yo- si la felicidad consiste, por ejemplo, en atiborrarse de torreznos, no se ve dónde está la dificultad a la hora de buscarla y encontrarla.

  • Si se quiere decir de otro modo lo anterior, dígase que nuestro objetivo es comer torreznos, no la felicidad de comerlos. ¿Por qué? Porque ésta no consiste en otra cosa que en comerlos.

  • Que uno encuentre de casualidad lo que quiere no significa que quisiera encontrarlo de casualidad. Así, más o menos, con los torreznos y el placer. Que uno tenga el placer de comerlos no significa que buscara un placer causado por el hecho de comerlos.

  • Una forma que tiene la filosofía de parecer la ciencia más elevada es cosificar las propiedades de los seres con cuyo descubrimento se conforman otros. Así, si unos físicos como Tales y Anaxímenes se contentaron con poner como principio de todas las cosas algo bastante indefinido -agua, aire-, tuvo que llegar un filósofo como Anaximandro para, al caer en la cuenta de que la ponían como principio por lo que tenía de indefinido y susceptible por ende de devenir las demás, concluyó que ese principio no era otra cosa que lo indefinido, algo que por mucho que se investigue no se encontrará jamás. Por algo es un concepto filosófico. Algo parecido pasa con la felicidad, un concepto filosófico donde los haya.