Se busca jefe

por Mario Galán

Autoindefinido

 

Se apellidaba Pérez y el nombre quizá fuera Alberto o Enrique. Treinta y cinco años, ojos oscuros, pelo negro, piel tostada, barba cerrada pero un alma inmaculada como unas sábanas blancas recién tendidas al sol. Color favorito, el rojo; número favorito, el dos; marca favorita de cigarros, no fuma; marca de coches favorita, el taxi; grupo favorito, The Police; libro favorito, El misterio de la cripta embrujada, de Eduardo Mendoza; ¿vino o cerveza?, vino; ¿Pepsi o Coca-Cola?, Coca-Cola; ¿Burger King o MacDonald’s? Bocadillo en el bar de enfrente; ¿Rubias o morenas? Morenas, aunque su novia es rubia.

Autónomo. Traduce del inglés y del francés, es corrector y hace diversos trabajillos para editoriales técnicas. Se le acumula el trabajo, aunque los ingresos se reducen cada vez más. Es decir, trabaja poco. Sale a pasear al parque por las mañanas para despejar la mente y estirar las piernas. Las estira en los bancos junto al estanque mientras mira pasar a los ancianos y a las mamás. Observa con atención los pajarillos que revolotean entre los árboles y con el tiempo se ha hecho un experto. Lleva unos prismáticos y se compró una guía de aves que le ha sido muy útil. No solo distingue a los gorriones de las palomas, también sabe al momento si el canto que escucha es de jilguero o ruiseñor y poco a poco memoriza los nombres en latín: Jilguerus Pajarix, Avecicus Voladoris, Piuspius Vercingetorix…Cosas así.

Más tarde se desayuna en el Bar Alonso. Un café, tostada con tomate y un zumo de naranja recién exprimido. Hojea la prensa, primero la seria muy deprisa y luego los deportes más despacio, sobre todo si hay baloncesto y ciclismo. Sube a casa y traduce. O corrige. O hace uno de esos trabajillos diversos para editoriales técnicas. Mientras, mira en Facebook lo que ha puesto su novia en el muro, algunas de esas frases que reúnen en un puñado de palabras ese sentimiento que te aletea en el cerebro, que te bulle en el estómago o que se agazapa tras la vesícula dispuesto a dar el salto para hacerte ver la vida de otra manera. A Pérez le gusta todo lo que cuelga su novia en el muro y está muy atento a que no se le pase nada, porque una vez se olvidó pinchar sobre el pulgar levantado en una publicación y su novia anduvo enfurruñada dos semanas.

En menos de horas Pérez se encuentra agotado, se frota los ojos, bosteza, se estira. Cocina algo, generalmente pasta o ensaladas ilustradas, abre una botella de vino y acompaña la comida con dos copas mientras ve el telediario o lo que echen por la tele. Luego baja al bar, se toma un café, luego un anís, luego un cubata mientras ve los deportes en el televisor. Hora de la siesta. Con babilla. Despertar, ducha, café y de nuevo dos horas corrigiendo, traduciendo o terminando alguno de esos diversos trabajillos para editoriales técnicas. Facebook y el correo electrónico donde hay decenas de mensajes de editores enfadadísimos por el retraso en las entregas de las traducciones, las correcciones y los diversos trabajillos que Pérez tenía que haber entregado hace dos semanas a las editoriales técnicas.

Hoy Pérez no verá a su novia. Tampoco ayer y desde luego tampoco mañana, que es cuando sale con sus amigas. Lleva dos semanas sin verla porque ella está harta de los pajarillos, de que sólo le dé al me gusta en Facebook y que no comente, y de que no tenga dinero para salir a cenar juntos o comprarle unas bragas en el Zara. Su novia siempre está con sus padres, con sus amigas o trabajando hasta muy tarde.

En un momento fulgurante de lucidez, de inaudita conexión neuronal, con la mente despejada y el cubata en la mano tras haber comido de menú en el bar Alonso, Pérez decide que tiene que cambiar. Su vida y su actitud. Pero, ah, si todo quedara en eso, en una determinación, en una voluta de pensamiento enredada entre las conversaciones de la barra, el sonido de la tragaperras y el chisporrotear de la plancha. Pérez sabe también cómo hacerlo. Pérez tiene un plan. Pérez necesita un jefe. Pérez quiere un jefe.

Pérez echa cuentas, Pérez calcula y llega a la conclusión de que sería viable. Sabe que ganará dinero y que su vida cambiará a mejor. Pérez compra un periódico, sigue las instrucciones y escribe su particular carta a los Reyes Magos.

SE BUSCA JEFE. Con experiencia, discreto. No importa edad o físico. Trabajo a tiempo parcial con posibilidad de teletrabajo. Sueldo a convenir.

Pérez sabe lo que necesita. Un hombre y no una mujer, porque bastante tiene con seguir las órdenes de su novia, su madre, su abuela, su suegra, la portera, la vecina del 3º y la señora que limpia el rellano y que siempre le echa broncas porque no pisa en los periódicos cuando friega. Además, teme los celos de su fiancée. Quiere a alguien contundente pero no agresivo, capaz de comprender cuáles son sus límites y encauzar sus habilidades en momentos de crisis, asumir la responsabilidad si algo no ha ido bien y no hay nadie a quien culpar. El trabajo rutinario no es difícil. Al jefe le basta con conocer cuáles son los plazos de entrega y presionar para que se cumplan. Las primeras semanas tendría que pasar por casa de Pérez, pero más adelante bastaría con hacer llamadas de teléfono o tirar de correo electrónico. Son pocas horas de trabajo y Pérez sólo puede permitirse pagar un sueldo exiguo.

Llegan los primeros currículums. Pérez no desestima los que han enviado las mujeres, por si acaso. Pierde mucho tiempo escribiendo cartas y correos rechazando candidaturas. Finalmente se decide por cuatro personas y concierta las entrevistas.

Candidato nº 1. Llega bien vestido, pulcro y se presenta con buenos modales y educación. Tiende su mano firme y contesta con rapidez y cierta autoridad. Dirige una empresa de cinco empleados del ramo de las finanzas y dispone de tiempo para ocuparse de uno más.

Candidato nº 2. Viene vestida de negro y rojo y parece confundir dar órdenes con quejarse de todo. Aún no le había ofrecido la silla para sentarse y Pérez había recibido de ella cuatro broncas: iba incorrectamente vestido y peinado, no eran formas de redactar un anuncio, ofrecer sólo café y no té es inadmisible y su casa está desordenada. Experiencia, mucha. Actualmente en paro.

Candidato nº 3. Llega tarde, consulta el móvil durante la entrevista, ofrece la mano de una forma fláccida ¡y se pone a las órdenes de Pérez! Terminan hablando de cualquier cosa y quedan para la semana siguiente a tomar algo en un bar cercano. Es del barrio y Pérez ha olvidado preguntarle por su experiencia y sus aptitudes.

Candidato nº 4. Viste bien, es asertivo y educado, tiene una pequeña empresa, al igual que el candidato nº 1 y en dos minutos, sin que Pérez pudiera percatarse de los mecanismos empleados, ha sido capaz de ser él quien dirija la entrevista, asaeteando a Pérez con preguntas inteligentes y de una pertinencia inapelable. Pérez no se lo piensa dos veces y le ofrece el puesto desde ese mismo instante. Negocian el sueldo, terminan de ajustar un par de detalles y ya está todo arreglado.

En dos meses Pérez ha incrementado sus ingresos, ha adelgazado y come mejor, no se dispersa, ha puesto a su novia en su sitio (es decir, la ha mandado a tomar por saco) y se puede permitir unas largas vacaciones en el sur, donde espera lanzarse al desenfreno, al epicureísmo y al nihilismo como si no hubiera un mañana. Los pájaros quedan para los fines de semana, como las morenas. En el bar Alonso apenas le ven el pelo: lo está perdiendo a marchas forzadas.

125 comentarios

  • Muy bueno, Mario. Gracias, aunque me gusta más eso de «Ni Dios, ni Amo». Espero que te guste la ilustración de Brät Çäshø.

  • Parece como si nos estuvieran esperando. Parece como si les supiera mal vernos contentos. Para cada fiesta, un inconveniente; para cada ilusión un desprecio. Para cada buen restaurante que descubres y que le dices “mañana iremos”, una advertencia sobre tu mala salud y la muerte tan cercana.

  • Pobre Bar Alonso, aunque le falten dos días para que lo regente un chino sin cambiarle ni el nombre, madao pena.

    Sigo descifrando el indefinido. ¿Un punto ges, eso quesloques?

  • Sucedió hace varias décadas. Los de la oficina del Inem me obligaron a ir a aquella entrevista bajo amenaza de perder el subsidio de desempleo si no me presentaba, aunque lo último que deseaba en el mundo era trabajar en ese lugar. Se trataba, pues, de que no me consideraran apto para el puesto; pero cuanto más avanzaba la entrevista, más parecía mi entrevistador dispuesto a contratarme a pesar de todo.
    –¿Tiene usted algún hobby? –fue una de las preguntas que me hizo hacia el final.
    –Emborracharme en el bar –le respondí.
    Al final me descartaron.

  • (Que Sostres es un infumable gilipollas ya lo sabíamos.
    Siento haber tenido que volver a comprobarlo.
    Hala, sigue con tu alegría so gilipollas. Y la próxima vez que elijas con quien casarte no pienses en el follar so putero.
    Que elegis lagartas pa casaros y luego poneis cara de sorpresa cuando comprobais que la que duerme a vuestro lado no es Doris Day.
    Qué asco me da el Sostres.
    Lo que me faltaba de Brema: que lee ¡y enlaza! , a Sostres.
    Voy a ver si vomito.)

    (Pobre Mario Galán -quien coño sea- el día de su debut y se lo tienen que cagar con Sostres y robarle el protagonismo.)

  • GaChí, veïna que te columpias. Mario Galán ha escrito aquí al menos una otra vez.
    Y Sostres, al menos dos cojones. ¡La que se ha autopreparao en casa!

    (Sólo hay que ver como te has puesto)

  • Yo no digo nada, pero lo de Bilbao es la rehostia. La sorpresa que se van a llevar las buenas gentes que nos han aguantado 100 entradas y siete meses de ÇhøpSuëy.

  • Adaptaciones, que te calles. Cojones es lo único que tiene Sostres: una cara de cojones, un cuerpo de cojones, una redacción de cojones, un pensamiento de cojones, una gracia de cojones. Vamos que todo él es un cojón tambaleante (porque este no anda, se tambalea)
    ——————–
    Brema, yo ya no sé que hacer para no ligar. Ligo sin mi consentimiento.
    (A los hechos me remito.)

  • Y seguro que se ducha poco.

    gaChï.sa, el marqués sera cuidado (y clavado) por mi cuniao. Dejate querer y ligar, mujer, ¿que te cuesta?
    Tengo ganas de que luego nos lo conteís, ambos. Las dos versiones.

  • Acabado de escuchar en la radio:
    Llama una señora que se declara ama de casa, de unos 60 años y dice ” yo he vivido toda la vida en Ciudad Real, pero ahora ya llevo 40 años en Madrid”.
    (Y estas son las cosas en las que yo me fijo, me entretienen)

  • Lo llamativo de Sostres es esa impudicia que muestra para hablar de su familia. Me tiene fascinado y me gusta, me parece más interesante que la opinión de nadie sobre el Rey o sobre política o sobre el puto Real Madrid.

  • (Pobre Mario Galán -quien coño sea- el día de su debut y se lo tienen que cagar con Sostres y robarle el protagonismo.)

    Paradlo todo, que Gacho habla de Sostres y por lo tanto Sostres le roba el protagonismo a Mario Galán. Tócate los huevos, Emeterio.
    – – – – –
    La entrada me ha gustado, pero no es obligatorio decirlo, ¿no? Que no quiero robarle protagonismo a Gacho.

  • ¿Pérez es feliz, Mario?..si lo es entonces, bien por él, aunque lo de perder el pelazo es intolerepla.
    —–

    “Podéis atacarnos, reíros de nuestras fascinaciones, hacer burla de lo que imaginamos, despreciar nuestros logros creativos”

    En mi vida he hecho eso, al contrario, me encata que tenga sus fascinaciones, porque él es fascinante, me río con su imaginación que es desbordante y divertida, y alabo sus logros, todos ellos…incluso le acompaño a Cibeles cuando su equipo gana, y me como su tortilla sincebollista, aunque yo soy una concebollista confesa.
    ¿que alguna vez me enfurruño como una hijadep***?…sí, pero a mí se me pasa enseguida, y todo es culpa de la progesterona, ¡esa sí que es una HP!

  • Estoy con Brema. La clave está en la impudicia, fea palabra, pero atractivo concepto. Escribiría una entrada titulada Montaigne&Sostres, pero la tomarían a guasa.

  • Aunque sólo sé de él por referencias de terceros, de alguna manera respeto profundamente a Sostres, como merece mi respeto cualquier persona que consigue convertir su propia estupidez en un medio de vida. El problema de la necedad nunca ha sido que esté en venta, sino que alguien la compre.

  • 06/06/2014 A LAS 10:47 HOLMESSS
    Estoy con Brema. La clave está en la impudicia, fea palabra, pero atractivo concepto. Escribiría una entrada titulada Montaigne&Sostres, pero la tomarían a guasa.

    Ya estamos tardando.

  • SOSTRES, PEREDA, CLARÍN Y GACHÓ. Dice Sostres que ‘ Un hombre se tiene que casar’ [y pone a continuación amén de un par de ‘porque’, un ‘para’]. Sospecho que dice todo lo que dice sin haber leído El buey suelto…, de José María de Pereda. Y sospecho bastante menos que tampoco ha leído la feroz crítica que a la novela del novelista montañes le hizo Clarín. Que Gachó no ha leído ninguna de las dos cosas me merece poca sospecha pues de conocerlas le habría llamado, además de lo que le llama, Gedeón que por lo de hoy se lo merece.

  • 06/06/2014 A LAS 10:46 BONNIE
    “Podéis atacarnos, reíros de nuestras fascinaciones, hacer burla de lo que imaginamos, despreciar nuestros logros creativos”
    En mi vida he hecho eso, al contrario, me encanta que tenga sus fascinaciones, porque él es fascinante, me río con su imaginación que es desbordante y divertida, y alabo sus logros, todos ellos… incluso le acompaño a Cibeles cuando su equipo gana, y me como su tortilla sincebollista, aunque yo soy una concebollista confesa.
    ¿que alguna vez me enfurruño como una hijadep***?…sí, pero a mí se me pasa enseguida, y todo es culpa de la progesterona, ¡esa sí que es una HP!

    No sé si creérmelo, Parker. Lo de la tortilla sin cebolla me parece de un sosismo difícil de aguantar. Aunque por otra parte, lo entiendo todo. Los jodidos italianos, o sea.

  • Mercurio ¿a ti qué te pasa? ¿Te has pegado un trago de ti mismo y te has envenenao?
    Brema ha enlazado a Sostres. YO LEO A BREMA Y TODO LO QUE ENLAZA (sí: lo confieso), cosa que tú ya veo que no haces, y me encuentro con el vómito de Sostres. Y como amarga todo li que hayas podido leer hasta ese momento, pues roba protagonismo.
    ———————–
    Brema, no entiendo que pretendas ofender, no ya a mi -que nací deidad-, sino a nadie con eso de la imagen, Adonis mio.
    E insinuar que te gusta mas Sostres que Jabois es, como poco, de desagradecido.
    ——————–
    Cambio y corto, que aquí desentono.

  • Lo que no entiendo es por qué Gachó no se ha dado cuenta de que Mario Galán ha contado la misma historia que ha contado Sostres pero de otra manera.

    Sostres me irrita. Me gusta mucho el lema de sus columnas “Escribir es meterse en problemas” pero se quedan sólo en exhibicionismo porque nunca ejerce el noble arte de ponerse en el lugar del otro (de la otra) y tratar de ver qué pasaría con sus convicciones. Las mujeres tienen razones de mucho peso para rebajar cotidianamente el engorilamiento del macho dominante.

  • Es verdad, con unas alegría cualquier cosa sabe mejor. Cuando era joven e inframileurista solía almorzar muchos días en la “Taberna taurina” de la calle Ledesma de Bilbao, en donde pedía un pincho de “tortilla con divisa” (tortilla con cebolla y alegría) que solía ser de lo mejor del día. Por no hablar de “El tulipán de oro”, taberna vitoriana donde mataba tantas veces el hambre de estudiante con un pincho de morcilla coronado con alegría.

  • ENTRADA [LA DE HOY, LA DE AYER, LA DE MAÑANA]. Todas adolecen de lo mismo, de ser muy extensas, y eso les hace perder el protagonismo que a la vigente se le reclama. Por supuesto que ese adolecer no es problema de la entrada en sí sino del publicarse donde se publica, aquí, y del que para constar que ha sido leída se ha de reflejar en comentarios por gente intelectualmente muy vaga.

    De mí puedo decir que si llegara a hacer una, una entrada, no tendría más allá de doce o trece renglones y aún me parecen muchos que diez creo serían bastantes. Y como así suelen ser mis post,s, es como si todos los días hiciera esa entrada; por duplicado ya hoy, y hoy no ha terminado.

  • ” …considere que el vídeo pueda herir la sensibilidad de algunos lectores”

    Jajajajaja. (Es por el cuadro de un coño que linqueó Perro y una señorita que enseña el suyo)

  • 06/06/2014 A LAS 07:45
    ADAPTACIONES
    Sigo descifrando el indefinido. ¿Un punto ges, eso quesloques?

    ..Y luego que echamos broncas..sisque..

  • Sí Bonnie. En según que circulos. ¿Donde quedó lo de escupir el pelo rebelde, cargado de estática o fluidos?
    ¿O lo de quitártelo con la otra mano, disimiludamente, si aún no hay confianza?
    ¿EIN?

  • He podido comprobar experimentalmente que beber es bueno para la salud, mensaje que a según quien no se le puede dar. Después de un año de beber vino a conciencia (cierto que siempre de buen nivel) he comprobado como el perfil de mis enzimas hepáticas y el lipídico roza la perfección (pongo a Holm por testigo). Pero, ay, deben cumplirse las siguientes premisas:
    1. El límite diario de la ingesta de alcohol debe ser de 40 gramos (equivalente a cuatro copas de vino, una botella da para siete copas). Podría estirarse un poco mas en función de la corpulencia.
    2. Debe limitarse la ingesta de azúcares a 30 gramos diarios (una tónica casi los contiene)
    3. Debe de hacerse ejercicio. Correr/andar 56 km a la semana.
    No debe olvidarse que beber alcohol es bueno por tres razones:
    1. Protege el el endotelio vascular, es decir, previene la enfermedad cardiovascular.
    2. Tiene un efecto beneficioso sobre la ansiedad y el stress.
    3. Mejora la función hepática.
    Recuerden, siempre bajo las premisas que he comentado aquí.

  • Las piezas de Sostres y Olmos aquí depuestas son dos obras sobresalientes del humorismo español. Ambos se han gustado escribiéndolas como aquel de la manada de vencejos. Otra cosa es la carencia de sentido del humor de algunos, quizás porque están casados (ellos) o solteronas (ellas), dos estados incompatibles con la felicidad.

  • No comprendo que se quiera negar lo obvio, el estado natural del hombre es la poligamia en sus diversas formas adaptativas. Aquí el hombre se realiza plenamente como tal y no he conocido todavía a ninguno que no lo viva así, salvo quizás algún católico connvencido. Por el contrario la mujer busca la seguridad de un solo hombre que la proteja. Precisamente el que la mujer aspire ahora a diversificar sus parejas está en la raíz de muchos problemas económicos y sociales. Otra cosa es que esto, como lo que dije del alcohol, resulte incómodo a los que gustan vivir en una ficción de igualitarismo post kantiano mal digerido.

  • LA CRUDA REALIDAD
    No comprendo que se quiera negar lo obvio, el estado natural del hombre es la poligamia en sus diversas formas adaptativas. Aquí el hombre se realiza plenamente como tal y no he conocido todavía a ninguno que no lo viva así, salvo quizás algún católico connvencido. Por el contrario la mujer busca la seguridad de un solo hombre que la proteja. Precisamente el que la mujer aspire ahora a diversificar sus parejas está en la raíz de muchos problemas económicos y sociales. Otra cosa es que esto, como lo que dije del alcohol, resulte incómodo a los que gustan vivir en una ficción de igualitarismo post kantiano mal digerido.

  • Pedro-Luis me confía: “Yo soy un hombre bueno, Jorge”. “Tú eres un hombre bueno, Jorge”…Ya se nos pasará tomando una tacita de café. Estos dos versos tan prosaicos no son de Gómez, como cabría esperar, sino del Borges ultraista.

  • Está claro, Marqués, que se te dan mejor los consejos tipo doctor Rosado que la literatura en cualquiera de sus vertientes. Vaya por delante que la poesía de Borges me parece mediocre en general, no sólo la que comentas. Pero es sólo una opinión personal.

    Lo que me ha hecho gracia es eso de “el mejor escritor”. ¿Mejor escritor del mundo? ¿Del universo? ¿De Argentina? ¿De relatos breves?

    Y me hace doblemente gracia porque tengo clarísimo que en cuestiones literarias el “caballero” del vídeo que he enlazado tiene mayor criterio que tú.

    Eso sí, en vinos, toros y ferias tipo Pajares y Esteso –con señoritas contratadas para que los borrachines se hagan fotos– reconozco que no hay quien te tosa.

  • Pero hombre, no entiendes que el juego peor/mejor es retórico…qué quimera alimenta tu animadversión, Gómez? Pálido epígono de Kenzos y Belabordas que hallaron pobre consuelo en inútiles justas blogueras.

  • Haya paz.

    Coincido en que Olmos y Sostres tienen un gran sentido del humor. Pero al segundo le pierden sus ganas de meter el dedo en el ojo, como Mourinho. No obstante, he de reconocer que el viejo truco de la guerra de sexos no falla cuando se trata de crear polémica. ¿Que te va mal en el monólogo y la gente no se ríe? Un chiste de parejas en su variante hispánica de culonas y garrulos (tipo Gila) nunca falla. Esta variedad de Sostres, bebedor de gintonics pijo contra maripuri de morro prieto, también tiene su cosa, aunque desanima la sospecha de que sea auténticamente autobiográfico.

  • Tengo la impresiòn que aunque el tìtulo “Se busca jefe” es mejor literariamente que “Se busca coach” es este el adecuado.

  • La disyuntiva monarquia-repùblica tiene fàcil y civilizada soluciòn. Dotar a la monarquìa del caràcter de concesiòn o franquicia extinguible en 30 años si el Estado no la renueva. El procedimiento de renovaciòn puede ser vario, por el huevo o por le fuero.

  • ¿Tienen que ser 56 km., Marqués? No los alcanzo, pero casi. El problema es la botella de vino diaria. Para compensar me estoy quitando de comer.

  • Vaya pasa de mozas había hoy en la Kastanienallee. He vislumbrado los melones más perfectos de la creación y todavía no estoy seguro de que fueran de plástico. Muy joven parecía la mueta como para eso. Qué destellos da la vida a veces, macho.

  • Y como siempre, ¿Qué pasa con hombre-hombre, mujer-mujer, ¿valdrá igual, no?
    (Conste, que yo no lo recomiendo en absoluto. Las infecciones *ahí* dan unos cuadros dignos de la pelicula más gore jamás rodada. Susto total. Náuseas. Pavor. Picor de que te cagas.)

  • Sostres me parece un farsante de mucho cuidado, pero admiro a los cronistas de la intimidad más salvaje. La verdad, la realidad. A lo bestia. Escritos que sirvan a los antropólogos, a los psicólogos, a los sociólogos, a los darwinistas, a los voyeurs, a los güinas (en mi pueblo: los cotillas).

  • Buenas noches, España. Gracias a quienes han hablado de mi ilustración. La verdad es que me costó un cojón hacerla, y para la colmo la Bellpuig me insistía en hacer un cartel con un lobo disfrazado de cordero. Qué pensará de sus directores… En fin, que lo de siempre, trabajo a destajo a última hora, pero a gusto, porque es un gustazo ilustrar los textos de ÇhøpSuëy. Me lo paso bien con este puñetero fanzine.

    Mi parte favorita de este «autoindefinido» es Sorpresa: o.

  • Lo de Olmos de hoy me ha llegado al alma. Pedro Luis de Gálvez forma parte de mi santoral particular. Hace unos meses conocí a su nieto en unas circunstancias un tanto extrañas. A raíz del encuentro compré su biografía: Desarraigo. Aún no la he leído pero parece fascinante.

    Tengo un par de primeras ediciones de Gálvez, pero me costó mucho encontrar la antología que hizo Quico Rivas para La Veleta. Finalmente me la regaló su editor, Andrés Trapiello. Quico Rivas escribió una biografía de Gálvez cuyo manuscrito se salvó de milagro (ah, los ángeles de la guarda) del incendio de su estudio. Se acaba de publicar en mayo y espero recibirla la semana que viene.

    Va aquí un poema al azar de Gálvez.

    Corrida de toros en un pueblo

    Pueblo de Castilla.
    Toros. Morapio. Sol.
    Triunfa la mantilla.
    Se divierte Juan Español.

    La capa del villano
    pone su parda nota
    sobre el pardo del llano.
    Sancho empina la bota.

    El piquero la vara
    hinca al buey; el torero
    al quite se prepara…
    (Carlos II, Arbués, “El Espartero”)

    Un jaco derribado
    cerca de la barrera:
    el vientre, destrozado;
    los intestinos, fuera.

    Mucha luz en la plaza.
    Colgados los balcones.
    ¡Fiesta de la raza!
    Hidalgos y buscones.

    Una vieja casona
    de holgado portalón,
    que evoca el arcabuz y la tizona…
    y la cruz verde de la Inquisición.

    Vino. ¡Sangre en la bota!
    Tierra de cilicio y la cota:
    España.

  • No me creo esa noticia cuya fuente es el diariotuc.com. Y no porque no exista la universidad St. Austin en Carolina del Norte ni porque sea raro que una universidad católica investigue los efectos terapéuticos de la ingestión de semen. Es porque conozco a uno que se alimenta básicamente de moco vaginal y, sin embargo, sigue estreñido.

  • Pedro Luis de Gálvez hizo su miel en los comités de depuración, en las sacas, en los paseos –dos mil, le endosaron– y en la crueldad gratuita contra personas conservadoras absolutamente pacíficas e inofensivas. Muñoz Seca lo padeció. “Genio, déjame que te bese en la frente. Si te fusilamos yo te daré el tiro de gracia”, narra Agustín de Foxá al respecto en Madrid de corte a checa. Y lo fusilaron. Añade además Gálvez a su descomunal palmarés el de maestro de sablistas en el Madrid bohemio y hampón de unos años antes. Entre otras hazañas, fue a buscar a altas horas de la noche al médico de la Reina urgiéndolo para que atendiera a su propia mujer, aprovechando la ocasión para pedirle diez duros. Cuando murió su hijo, lo metió en una caja y con él en brazos estuvo limosneando durante tres días. Como poeta no le falta tono: “Todo portillo cerrado. /Como mi bodrio sin sal. /Por la calumnia un puñal/tengo en el pecho clavado. /Miseria me dio la hopa/ bajo la que voy muriendo…/¡No es vino, que estoy bebiendo/ mi propia sangre en mi copa!”

  • Y qué decir de Armando Buscarini, autor de El arte de pasar hambre, que a los veintitrés años en impecable carrera de obstáculos había conseguido estar desdentado, paralítico, sifilítico y encerrado en el manicomio. Méritos que sin duda lo avalaban para adscribirse a la estirpe de Dante: “Aunque nací bajo el sol/ del noble solar hispano, /soy un poeta italiano/ más que poeta español. / Porque en mi pecho palpita/ algún aliento gigante/ del genio inmortal de Dante, /…”

  • “En el breve y humilde bulto de estas planas están resumidos los torpes pasos, las culpables quietudes y las melancólicas desventuras de mi miserable vida”, escribe Diego Torres de Villarroel en la dedicatoria de su Vida a Doña María Teresa Álvarez de Toledo. Hay en Diego Torres la dignidad acerada del pícaro culto e ingenioso que siglo y medio más tarde devendría en dandismo, con Oscar Wilde y Brummell en cabeza, al substituir el rústico cuero de la bota de vino por la porcelana para el té.
    En España anduvimos sobrados de dandis castizos secundados por una cohorte de escritores menores, tambaleantes por las confusas y deslizantes fronteras del bohemio y el maldito, que tanto bajaban a la política como ascendían al hampa o al manicomio.

  • BORGISMO. Pregunta por ahí arriba alguien a alguien que dijo que Borges es el mejor escritor que si del mundo, del universo, de Argentina o de relatos breves; y el primer alguien no le ha respondido al segundo. Por mi parte y sin que se me pregunte, porque me peta, digo que fue el mejor escritor en entender lo que han escrito otros y el que más otros ha entendido; y lo fue de relatos breves, de Argentina, del universo y del mundo.

  • Mi profesión ha acentuado mi carácter analítico, que trocea el objeto o acontecimiento para poderlo comprender, buscando los elementos puros que lo componen en un instante dado. No es raro que me interese la fotografía.
    Los que así funcionamos debemos ser cuidadosos y recordar que al trocear desaparece el todo, y que el conocimiento del instante no informa del sentido, de la flecha del tiempo.

  • No el primero al segundo sino el segundo al primero no ha respondido. Y lo aclaro porque no se confundan ellos como yo me he confundido. [Ese tipo de prosa parasitada de rimas me jode bastante pero en ocasiones sirve a mis propósitos].

  • Lo de Gálvez y su hijito muerto creo recordar lo dice Pío Baroja en su Desde la última vuelta del camino; que la caja era de zapatos -debía de ser un recién nacido- y que la ponía sobre el mostrador de la taberna mientras se bebía el vino que había sableado.

  • Holmesss, acabo de ver la exposición de Ai Weiwei. No me esperaba alto tan potente, muchas gracias por dirigir mis pasos. El vídeo que trata de su prisión de casi tres meses me ha fascinado. El hombre estuvo encerrado 81 días en una celda -que se reproduce exactamente en la exposición- y estaba acompañado a todas horas por dos guardias.

  • No importa, Gachó. Lo de Vela. En cierta ocasión le dije a la que acompañaba a quien me la iba a mamar que me llamaba Belaborda pero que me decían Bela y aseguró ella que era bonito, que sonaba a Navidad. Y lo del cadáver itinerante del hijito de Gálvez lo más probable es que fuese lo que pones, que hubiera nacido muerto.

  • Si dos personas humanas de diferente sexo, lo explico con despacio, pudieran sobrevivir del alimento de sus fluidos, ¿para qué Dios puso un Edén?

    Sin dormir estuve toda la noche, pensando en ello y los borgianos. Propongo una reunión para echar a Gachó y Belaborda; me hacen pensar y eso es muy peligroso porque después comento. Gengis también me hace pensar pero no me excita tanto.

  • 07/06/2014 a las 11:13 Holmesss
    Me ha gustado la entrada, me ha sorprendido que Gacho no pille quién es Galán, y me ha encantado la ilu.

    Y a mí. De la ilu, la que más «AH-HA» («del castillo»). Me ha costado lo mío pillarla, dicho sea todo ello y que tampoco sé quién es Galán. Galán, sus personajes dan ganas de hablar con ellos. (Seriamente). Véngase a saludar en hábitos de Papa, ande.

  • Marqués, cubra a Gachó y deje que las chicas hablemos de nuestras cosas.

    ¿Ya empezaron las rebajas de verano? Necesito un vencejo y colibrí para mis cosas.

  • Buenas tardes a tod@s, lamento no haber hecho antes acto de presencia y quisiera agradecerles la atención prestada a este artículo, así como los comentarios. Me sorprende que sean favorables porque el anterior me lo pusieron a parir y como soy muy sensible pensé en no escribir más. Agradezco a Brät Çäshø la ilustración y a Perroantonio sus ánimos y su insistencia para continuar escribiendo para ustedes. Un saludo.

  • 07/06/2014 a las 14:48 Procuro fijarme
    ¿Hacer arte del dolor, Ai Weiwei?
    Hacer caja, querida Procu.
    [Y lo del rapado ya lo había utilizado en otro video].

  • 07/06/2014 a las 14:50
    marquesdecubaslibres

    Ruido de bragas.
    07/06/2014 a las 17:15
    Tareixa

    Marqués, cubra a Gachó
    07/06/2014 a las 18:47
    Mario G.

    Buenas tardes a tod@s, lamento no haber hecho antes acto de presencia y quisiera agradecerles la atención prestada a este artículo, así como los comentarios. Me sorprende que sean favorables porque el anterior me lo pusieron a parir

    -Pues yo no soy, porque no llevo. NO encuentro de mi talla.
    -Tareixa, no seas ordinaria, aunque el marqués sea un semental, no le gustan las vacas, como yo -aunque las ame hasta las entrañas-, más bien las tiernas corderitas, como tú -aunque le aburran soberanamente-, así es que no te confíes cuando te pongas a tiro.
    – Mario quien seas, hombre, hombre, hombre: se te llamó la atención por mancillar la efigie del papa (ahora recuerdo) y tú sigues erre que erre, pues nada hijo, totus tuus.

  • Tipo, me parece fabuloso que Ai Weiwei se forre. Me ha impresionado mucho su actividad tras el terremoto de Sichuan, en 2008. Murieron miles de estudiantes debido a la mala calidad de la construcción de las escuelas y las universidades. El gobierno se negó a listar los nombres de los fallecidos, y Ai Weiwei inició un proyecto llamado Citizen’s Investigation, cuyo objetivo era dar nombre a los muertos. Creo que lleva recuperados unos cinco mil. Muchos de los edificios ni siquiera tenían estructuras de acero con los que sujetar el hormigón. Este hombre y su equipo recogieron cerca de doscientas toneladas de barras de acero que estaban retorcidas entre los escombros. Enderezaron las barras (la mayoría a martillazos, unos doscientos por barra) y después de clasificarlas por tamaños Ai Weiwei hizo una obra que sólo he podido ver en vídeo y que me ha parecido maravillosa. Otra cosa que me ha encantado ha sido una manivela de cristal. En sí, poca cosa pese al gusto por el material y la textura (impresionantes sus obras de madera o mármol, por ejemplo), pero muy interesante al ver el vídeo que la acompañaba. Se trata de un pequeño documental donde se narra la disposición del gobierno chino de eliminar todas las manivelas para las ventanillas de los taxis. El objetivo: evitar que se lanzara propaganda antigubernamental. El documental incluía entrevistas a taxistas y decenas de imágenes de puertas sin manivelas. Se dirá que es fácil denunciar cosas de este tipo en un régimen semejante y que las obras carecen de imaginación. Ya, sí, claro, lo normal.

  • (Estooooo, perdón, ¿Decía alguien algo sobre David Villa..? ¿Cómo? ¿Qué…? ¿Ein?
    ¿Quién tenía razón?: Moi. Je. I. Ich: LA NENA.
    ¡¡VILLA MARA-VILLA, VILLA MARA-VILLA!!
    ¡Si es que tengo un ojo clínico pa los que valen!
    Joder, y eso que no tengo NPI de fúmbol, que si no…Claro que aquí nadie tiene NPI. A los hechos me remito)