Limericks

Por Perroantonio.

Como ya se ha repetido aquí bastantes veces (y es un tema que tal vez merecería un ensayito) uno de los comportamientos humanos universales consiste en un tipo de juego basado en seguir unas reglas limitativas previamente pactadas. Por ejemplo, caminar a la pata coja o llegar lo más lejos posible por una pared vertical. Esto es el germen de la mayoría de los juegos, pero también del deporte, del arte y de muchos comportamientos que dan forma a la vida social, como la moda, la cortesía, la política o el matrimonio. Aquí dejo el tema (aunque preveo enviar pronto una carta a mi contacto al otro lado de la frontera para seguir explorando la idea).

En el arte, este comportamiento se llama “limitación creativa” y consiste en atarse un pie, un brazo o medio cerebro para conseguir un objetivo que observado desde los parámetros del comportamiento común, corriente y moliente es básicamente una idiotez: por ejemplo, expresarse mediante frases de once sílabas organizadas en cuatro estrofas de rima consonante, las dos primeras cuartetos y las dos siguientes tercetos. O pintar cuadros que usen solamente la gama de grises. O levantar edificios que no contengan líneas rectas.

Por si no ha quedado claro, subrayo la idea: todo arte (y gran parte de lo que consideramos vida social) es básicamente un juego de reglas que limitan la libertad con la finalidad de poner más difíciles (y hacer más estimulantes) los desafíos. Esta idea es verdaderamente insoportable para los caravainas que pretenden asociar el arte a lo trascendente y lo profundo (en última instancia a la religión, que también es un juego que se ha ido de las manos).

Así que siguiendo con el juego y volviendo a nuestro Taller de Poesías, hoy vamos a fijarnos en una composición poética explícitamente vacilona: el limerick. Se trata de una estrofa de cinco versos de carácter humorístico que suele practicar el sinsentido y es, frecuentemente, obsceno. Fue popularizado en Inglaterra en el siglo XIX por Edward Lear. Que yo sepa, no ha tenido demasiados practicantes en la literatura española, quizá porque se los ha asociado con la literatura infantil gracias a la Gramática de la fantasía de Gianni Rodari y al éxito del Zoo loco de Maria Elena Walsh de cuya dulzura y blanco sentido del humor puede servir como ejemplo este limerick:

En Tucumán vivía una tortuga
viejísima pero sin una arruga
porque en toda ocasión
tuvo la precaución
de comer bien planchada la lechuga.

En esta página pueden encontrar información sobre Edward Lear y Maria Elena Walsh.

El limerick rima AABBA y en español la forma más típica suele ser AAbbA, con los versos tercero y cuarto en arte menor (cinco o siete sílabas) y el resto en arte mayor (normalmente once sílabas). También se dice que el verso inicial suele reservarse para presentar al protagonista indicando su ciudad de origen, el segundo para describirle, el tercero y cuarto para relatar sus acciones y el último para darle la puntilla, rimando en muchas ocasiones con la misma palabra del primer verso (esta es la razón por la que muchos limericks en inglés buscan la rima más extravagante posible). Sin embargo, la única regla fija en todos los limericks que he leído es que forman una estrofa de cinco versos con la rima citada; el resto es pura libertad. Aquí van tres.

limerick5PNG

90 comentarios

  • Aquel lechuguino zafio y cretino
    de traje, corbata y gorra de lino
    miró a la moza que pedía ayuda,
    ¡qué culo, qué tetas, la hija de buda!
    «¿Ha visto aquí a mi novio salmantino?»

    Este limerit lo he titulado «DE AQUÍ A ESTOCOLMO».

  • En una reunión matinal alguien, que me temo no se preocupa mucho de la métrica ni de la rima, ha dicho que “no había que dar palos a los ciegos”. Le he replicado: “Yo aun diría mas, ni siquiera a los que ven bien”.

  • Marqués, hace unos días veía una entrevista a un joven profesional que ha emigrado a Silicon Valley. El tipo explicaba encantado que en su empresa para las reuniones tenían diversos itinerarios. ¿itinerarios? Sí, las hacen mientras pasean. Peripatéticos.
    Voy a ver si habilito un pasillo que tengo por aquí para la próxima reunión.

  • COMPOSICIÓN. Poner el momento del alma en un poema y el poema en su último verso y ese verso en la postrera palabra,

    – Esperanza incierta.
    *
    Sin verte y sin oírte y sin tocarte,
    isleña aguarda una esperanza incierta;
    dentro de mí, dormida no, despierta,
    anhela y juega dócil al descarte.

    Océano intermedio cual baluarte
    y un tálamo aburrido como puerta;
    tú, nave por el uno y la otra abierta
    y aquí me tienes presto para amarte.

    En tanto, bebo el sol a mi verano
    en Cañadas que puebla, o que despuebla,
    un Teide altivo que a las nubes viola

    allá en lo alto; y tengo aun más cercano
    áspero Anaga, laurisilva y niebla.
    Pero sin ti. Que estás con otro. Sola.

    para que la palabra postrera sea el último verso y ese verso el poema del momento del alma. [Para ti, P., otra vez; y ve qué título he puesto, no al post sino al poema].

  • Papá estado velará por nuestro futuro emosional:
    “Así que los progenitores poco afectuosos pueden ir poniendo los pavos a la sombra. Imaginen a un juez, según respire, estableciendo si los abrazos que tal o cual madre da a sus retoños son apretados de achuchón o sólo fríos gestos para cubrir el expediente. Si supone delito no arropar a un hijo y leerle cuentos hasta que se duerme. Si es punible, o no, que mientras un padre hace la declaración de Hacienda, ocupado en desear un futuro de felicidad al ministro Montoro y a todos sus muertos, no bese a su hija cada vez que ésta pasa cerca. Si es frialdad afectiva prohibir al niño matar vampiros en la videoconsola hasta las tres de la madrugada, o hasta qué punto el hecho de que por imprevisión paterna se acaben los crispis para el desayuno puede causar trastorno emocional, con el correspondiente suicidio cuando cumples los cuarenta tacos. Imaginemos, en resumen, el interesante panorama paterno-filial que puede abrirse aquí con una ley semejante. Las deliciosas escenas. Todas esas madres abalanzándose enloquecidas sobre sus criaturas de quince años, a la salida del cole, rivalizando en colmarlos de besos y abrazos ante sus compañeros. Por si acaso. ”

    ¡SOCORROOOOOOOO!
    ¡MATADME YA!

  • Jajajjajjjajja, acabo de enterarme de que mi hermana, que salía en la foto con el marquis, estaba la pobre absolutamente descolocada porque no sabia de que iba la vaina y además llevaba mas de una noche sin dormir. No pudo, la pobre, mas que balbucir lugares comunes porque no tenía ni puta de idea de en que andaba…

    Pobrecica mía.

  • Jajajajaja, con la ley Dickens o cenicienta. Reverte es muy pavero con sus cosas de escribir. Y tiene razón. Se me antoja una ley para mujeres insatisfechas que no tiene dos o tres orgasmos fijos al día o varios a la semana por imperativo con su amante/esposo/amigo. La ley de Grey o algo así se podría llamar.

    Y sepan que si bien cumplidos la edad de votar, a veces me siento huérfana de sus afectos. Les voy a denunciar.

  • Ayer estuve revisando varios casos profesionales de “don/doña perfect@” que han fracasado con estrépito. No basta con ser buen profesional, buena persona y tener excelente presencia, o eres un poco “hijoputa” o fracasarás. Para mas INRI cuando estás personas son despedidas caen en un profundo abismo, pues no hallan explicación a lo acontecido.
    Aplicando la lección recomiendo la fórmula de buen profesional, mala persona y excelente presencia. A fe mía que funciona.

  • Ensayando para mañana:
    ♬ Cuando Felipe VI usaba paletó
    cuando Felipe VI usaba paletó
    cuando Felipe VI usaba paletó, paletó
    usaba paletó. ♬

  • ¡Coño Perroantuán, qué buena entrada!

    Para que cunda (sin acritud).
    “Habiéndose ÇhøpSuëy liado el moño,
    después de estar aquí tocando el coño,
    nos deja boquiabiertos
    con los versillos ciertos
    de ese vate feliz que es Peoñoño”

  • En escritura, la limitación permite la libertad. Cuanto más rígida la estructura, mejor. Cuanto menos definidos los límites, mayores las posibilidades de caer en lo superficial.

  • ¿Serviría ésta composición popular, tuneada para la ocasión?

    En el África Oriental había un gigante
    que le quería dar por culo a un elefante.
    Y el elefante que no era del oficio
    con la trompa se tapaba el orificio
    aunque dejaba un resquicio el muy tunante.

  • BelliPús me deja a los pies de los caballos y ni limpia, ni fija, ni da esplendor a mi post de la reiteración.
    Juraría que nunca lo ha hecho con uno de los míos.
    Pero tengo memoria de pez.
    /////////////////

    El mejor el de Gómez claro (el más ajustado a mi conocida sensibilidad poética al menos).

  • En Europa occidental
    Había una araña
    Ampulosamente digital
    Tejiendo su red con saña
    Dio en caer un mochilero
    Que von Patos llamaba culero
    Se casaron y fueron felices:
    ambos padecían de lombrices.
    Practicando el beso negro del trasero
    Cada bicho que tragaban iba entero
    Moraleja cenital:
    Lombrices a falta de perdices

  • De todos modos no entiendo la frase “una sociedad civilizada y sana necesita un mayor número de antidisturbios que de poetas”. Los poetas han sido históricamente antidisturbios, a pesar de que la propaganda trate de vender la idea contraria.

  • Desde que nos hemos entregado al buen rollito (bueno yo no), se ha desatendido por innecesaria y casposamente hipócrita, a la buena educación; cuando esta era la refinada herramienta, elaborada con trabajo, para hacer posible las relaciones humanas en la mayoría de las circunstancias. Aplicable exactamente igual a la relajación en la exigencia del cumplimiento de la ley. Desde el ciclista que circula en dirección contraria de buen rollo, hasta que la élite catalana se cisce en la ley sin consecuencias. (Mientras el estado mira impotentemente incapacitado por el miedo al mal rollo).

  • Además la gente es muy soberbia, les jode mucho ponerse de rodillas y pedir perdón. Con la cantidad de escaleras que fregaron nuestras madres para enviarnos a Harvard ¡!!!

  • Perkins, no me seas flor de té y saca la artillerìa pesada, las afotos hard que andas capturando en la red: caballos, coreanos, arañas, etc.

  • Ganchitos, taquitos de queso y jamón, cerveza de frambuesa y la enseña nacional engalanando mi balcón.

    Todo a punto para el partido.

  • En momentos así uno se enorgullece de ser español, de derechas, monárquico (desde hace poco) y hombre de bien… ¡A por ellos!

  • Nuestros jugadores no han querido ser menos que su señor y rey natural, y también han abdicado del fútbol en el terreno de juego.

    No obstante, si algo distingue a nuestra gran nación por encima de las demás, es la capacidad para levantarse tras las derrotas.

    Valor.

  • Pues parece, Brema, que Felipe VI va a hacer mención especifica a las nacionalidades, ¡a las nacionalidades, coño!
    No a un ideal de ciudadanos iguales ante la ley en todos los rincones de su reino.

    (O un ideal en el que, al menos, los sufridos viajantes podamos ser atendidos sin dificultad o podamos sacar un medicamento con receta cuando no estamos en nuestra comunidat.)

  • Si Tarradellas levantara la cabeza no se creería que Mas no piensa acudir al acto de coronación del Rey. Estamos ante un acto de deslealtad histórico. Lo podría esperar de los vascos (los doy por imposibles), pero no de los catalanes.
    Me pregunto qué circuitos neuronales nos mueven hacia la deslealtad en la vida diaria y llego a la conclusión de que es el MIEDO el gran hacedor de nuestros actos Así pues habrá que actuar sobre la amígdala cerebral, esa estructura ancestral a la que la evolución ha dado tan vil papel.
    El miedo nos atenaza, no tener miedo es ser realmente libre y tener control del albedrío. La amígdala era útil cuando había que huir de los leones o de los invasores, pero ahora en el mundo civilizado la utilizamos para cometer vilezas por miedo a perder lo que tenemos (la familia, el trabajo). Mas y sus secuaces tiene miedo a perder el control sobre los jueces, la policía, la Hacienda, todo lo que les permite mantener el poder y la riqueza. Ello les lleva a ser insolidarios y desleales.
    Nunca fui fiel, pero tampoco desleal, porque soy persona poco miedosa. Ahora según voy cumpliendo años menos que nunca.

  • ¿Y cuántos leuros nos vamos a ahorrar eliminando a la roja?

    18/06/2014 a las 23:07
    Gómez
    Incluso había escrito unos limelines de victoria que, por supuesto, jamás verán ya la luz.

    Gom, pero si una de las virtudes del limerick es su versatilidad.
    Ejemplo:
    a las doce de la noche se cambia yerno por cuñado, se frota y basta.[Aprovechando los trenes baratos. Lo iba a colgar en FB pero se ha caído]
    “Saltándose las pautas del Derecho,
    si un cuñado de rey hizo cohecho
    su esposa pura y santa
    no canta, como infanta,
    volviendo a casa y a lo hecho, pecho”.

  • Lo que ha escrito el marqués me ha hecho recordar uno de los pasajes que más me impresionaron de Conrad en su momento:

    “El miedo siempre permanece. Un hombre puede matar lo que hay en su interior: el amor, el odio, sus creencias, incluso sus dudas. Pero mientras se aferre a la vida, no podrá destruir el miedo; el miedo sutil, indestructible, terrible, que invade su ser, que tiñe sus pensamientos, que acecha en su corazón, que vigila en sus labios la lucha por el último aliento.”

  • Difícil haber visto la proclamación de Felipe VI sin emocionarse y derramar alguna lágrima. ¡Qué gallardo el monarca! ¡Qué bella nuestra reina! ¡Cuántos colores en la plaza de Oriente!

  • Yo estaba haciendo la declaración de la renta en un pueblo y han sonado cohetes. Qué pasa, hombre, ha exclamado el de la gestoría. Un momento histórico de esos, le he dicho porque me he dado cuenta, y nos hemos quedado mirándonos, sin llorar pero como con reconocimiento.
    Qué buen artículo de Santos Juliá.
    Qué buena la anécdota de los palos a los ciegos, me la apunto.
    Mando abrazos a mi mochilero favorito.

  • Para mí que todos estos fastos de la coronación,sospecho, es para distraer al pueblo del ridículo de la selección española con esa cosa de bolapié.

  • Pienso que hay que felicitarse por la ausencia de incidentes relevantes en este día de alegría y esperanza. Empero, en la retransmisión de la Sexta de la proclamación han conectado en directo con la calle de la Salud, donde unos manifestantes republicanos han estado a punto de ver perjudicada la suya al ser retenidos por las fuerzas del orden. “¡Esto es un golpe de estado!”, ha gritado, en varias ocasiones, uno de los manifestantes al micrófono de esta cadena. Por unos segundos el pasmo ha sobrevolado el bar yo me encontraba y se ha quedado quieto todo el mundo delante de sus cañas, melindros y cafés. Por fortuna, en seguida ha quedado claro que se trataba de una hipérbole producida por la tensión del momento.

  • He leído este artículo de Millás con vergüenza ajena (es que hace tiempo me gustaba Millás y la empatía –vid. supra– puede ser muy perversa). No sabe lo que cuestan los antiinflamatorios, tiene a sus padres incomprensiblemente abandonados y su hijo carece de voluntad propia: porque no ha ido a Alemania por elección (nadie ha dicho que elegir sea fácil) sino que le han llevado, como los trenes a los borregos. Millás disfruta contemplando cómo la Historia le hace a Él gestos hostiles.

  • He ido a ver a nuestro nuevo rey pero al final me he quedado hablando con un pedazo de monumento de policía nacional que tenía en frente y se me ha escapado..aunque ha merecido la pena. ¡Qué bonito todo Madriz! ¡Viva el Rey! Y ese cuerpo de la PN.!!!

  • ¿En serio? ¿todo esto está lleno de entusiasmados felipistas?

    Pues sepan que los extras ni tenían derecho a bocata de mortadela ni agua. Banderitas muchas. Creo que le van a dar trabajo a todos.

  • ANTIHISTAMÍNICOS, POR FAVOR
    El autobús acaba de llegar, vacío, a mi parada. Justo al sentarme me doy cuanta de que alguien se ha dejado olvidado un teléfono móvil. Lo cojo, y antes de que me dé tiempo a entregárselo al conductor, suena un tono de llamada. Dudo pero descuelgo.
    —¿Sí?
    —Hola, soy Juan José Millás, la Historia va a Bilbao pero yo he cogido un tren para Sevilla.
    —Perdone…
    —Quiero decir que no sabemos muy bien adónde va la Historia y adónde vamos nosotros.
    —Bueno, no lo sabrá usted. Yo concretamente voy al centro, a comprar cebollas, patatas y bacalao, que ando desabastecido.
    —Era una metáfora. Se lo explico más claro: mientras la Historia se escribe con mayúsculas nosotros estamos con la letra pequeña, los ansiolíticos, los antihistamínicos…
    —Bueno, yo no tomo de esas cosas…
    —Será porque el capitalismo no ha puesto sobre usted el ojo. Si el capitalismo le disparara como nos dispara a mí y a mi familia, un día sí y otro también, todo ansiolítico le parecería poco.
    —Hombre, no sé, a mí más que dispararme me tiene abandonado. Pero no solo el capitalismo, también el socialismo, la socialdemocracia, el nacionalismo, la aromaterapia y, últimamente, mi mujer los jueves y los sábados.
    —A usted lo que le ocurre es que no le recoge la Historia y, como si dijéramos, usted está yéndose a Sevilla mientras que la Histo…
    —Que no, joder, que he cogido el autobús para el centro. A mí la Historia, como la Música o las Matemáticas me importa una mierda adónde vayan…
    —Oiga, que era una metáfora, como la de los antihistamínicos…
    —El antihistamínico sí que me lo voy a tener que poner en las pelotas, que me las está usted hinchando…
    —No sea usted borde. Me ha dicho un camarero que desde el punto de vista filosófico…
    —Mire, le cuelgo, váyanse usted, su Historia y sus ansiolíticos a dar la vara al Lehendakari.
    —Pero si yo voy para Sevilla y la Historia…
    —¡Hala a cascarla!
    Cuelgo. En ese momento nos cruzamos con el autobús de la línea Irún-Sevilla y un caravaina con un móvil en la mano agita los brazos para que le preste atención. Le hago una peineta.

  • Y también tiene razón Adapts mi amor, a ver por qué no puede comprar viagra si le urge cambiando así de de territorio hacía el norte que somos unas exigentes:
    “(O un ideal en el que, al menos, los sufridos viajantes podamos ser atendidos sin dificultad o podamos sacar un medicamento con receta cuando no estamos en nuestra comunidat.)”

  • [Suele ser dolencia mental de algunos el despreciar lo que no comprenden; empeño inútil por eso mismo, porque no lo entienden].

  • ¡¡Qué bueno Perroantonio!!
    Nosotros nos hemos ido a comer croquetas de bacalao y soldaditos de pavía a Casa Labra porque como dice Tarexia no nos han dado bocata. ¡Que día más bonito hace en Madriz!

  • ¡Vaya un miserias el Millás! Se podía estirar un poquillo el tío garrapo y por lo menos pagar las del colesterol o los ansiolíticos a sus padres, joder.

  • Para despistados, el juramento se recoge así en la constitución.

    “Artículo 61
    1. El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas.

    Vía @Tsevan_Rabtan

  • El artículo de Julio Anguita sobre la República que aparece hoy depuesto en el suplemento de EM, pareciera que lo ha escrito no con la pluma sino con la pistola. A ver si algún afeminado lo puede linkar porque es digno de utilizarse como emético, colagogo y colerético.

  • Las cohortes de turiferarios de la Transición devenida en régimen bipartidista en el cual la Democracia ha quedado demediada y reducida a los eventos electorales han obviado en sus referencias al corrupto patio de Monipodio en el que han transformado al país los auténticos poderes y las gregarias huestes del bipartito con algun que otro adherido.

  • No puedor marqués. Espere que voy al ataque de nuevo, ahora que sé que no veré ni una coma.

  • 19/06/2014 a las 19:13
    marquesdecubaslibres
    Por favor, que alguien analice esta frase de Anguita. Fondo y forma, por favor.

    No hay cojones. Uf. También me la apunto.
    ***
    Qué bueno, Perroantonio. Millás merecía que le entrevistara en la ducha.

  • Bien hallado, Pelegrï. En mi defensa, cuando lo he oído he supuesto que esa era la fórmula y luego en tuister_666 he leído que así era (no a Merc).

    En mi defensa, decía, que me ha dado igual, porque me parecería un sindios aunque lo hubiera redactado Tse.

  • O en mi mejor estilo, que así nos va, reconociendo derechos a entes, no sólo a las personas, que somos las que luego no podemos sacar Viagra para poder atender las exigencias de alguna gallega pelirroja.