Cazar conejos

Lequeu

Evaristo el plomero creía cuando era joven, debido a nuestra pronunciación rioplatense de la zeta, que íbamos a casar conejos, y en su primera cacería junto a nosotros fue con un sacerdote.

En adelante tomamos el cuidado de pronunciar la zeta al estilo castizo, lo cual favoreció en nosotros el desarrollo de una notable afición por las cosas españolas, y en especial la música. Es así que ahora, los domingos, en lugar de ir de caza nos quedamos en el castillo escuchando discos y hablando de toros.

Mario Levrero. Caza de conejos.

(Ilustración: “Le gran baailleur”, de Jean Jacques Lequeur)

64 comentarios

  • Yo preparo un guiso de conejo con patatas que no se lo salta un integrante de la raza zíngara. Y un arroz con conejo que está para que me pida matrimoño la reina Leti (aunque el mejor arroz con conejo que he probado nevermore fue en el restorán Zorzal, de Madrid; de segundo tomé rabo de toro). Y también hago un conejo con caracoles y pimientos y guindilla que ya te puedes morir después, porque para qué más.

  • Buenos días. El texto es profundo porque, en efecto, hay pequeñas cosas potentes, como mismamente un cambio articulatorio en una realización consonántica, que podría constituir la espoleta o gatillo desencadenante de grandes cambios en todo un sistema fonológico, es decir, en nuestras vidas. Es una idea esperanzadora. El dibujo no me gusta porque, no sabiendo si es una carcajada o un grito, lo que muestra es violento y perturbador, y sin embargo me parece un buen dibujo. Una cosa no quita la otra. Mi problema, eh, es que no encuentro la relación entre la ilustración y el fragmento, lo cual me hace sufrir.
    Además, acabo de leer que el Rey está en Mallorca y que, cuando le han preguntado si pensaba volver todos los veranos, ha «ironizado» así: «Hablar de futuro es siempre complicado». «Es complicado», como en el Facebook. Esta noticia está justo detrás de las páginas sobre el referéndum catalán. Da mucho mal rollo.

  • Pues yo creo que es un bostezo, Procurd, porque aunque el título en francés esté mal escrito, puede traducirse como el “gran bostezador”, y a lo mejor lo han puesto porque es uno de los que iba los domingos al castillo a escuchar discos de los Vettels y a hablar de toros. Aunque yo creo que la ilustración juega con la dicotomía cerebroimaginaria en clave irónica al establecer contacto entre la semejanza del bostezo y la carcajada.

  • Tienes razón, Satur; no había leído el título (ni me sabía la palabra).
    Y como dice Bonnie, que conejo es una palabra polisémica. Además del sentido principal, designa también a un mamífero lagomorfo de la familia Leporidae, por lo visto.

  • Pues al tal Jean-Jacques Lequeu le llamaban el arquitecto pórnografo y si tuviesen consideración con el dulce viejito y futuro abuelastro Adapst mi amor, pusieran otro de sus dibujitos aun mas inquietantes y sugerentes. ( que los niños están en la playa o por ahí con sus cosas y no creo se asomen por aquí)

    Digo y pienso.

  • Añado que quién pueda comer a un dulce conejo es una mala persona, como las lechuzas o búhos que comen tiernos ratoncillos.

    Yo de pequeña tenia un conejito, se llamaba Fliper y se me lo comieron unos adultos por pura gula.

  • Hablando de conejos mamíferos lagomorfos en exclusiva. Comer conejos es en defensa propia, Tareixa. Es o el conejo o tú y tus posesiones. Suelte un conejo en su piso y ya verá qué le queda después de un rato de conejo suelto.

  • Ya, pero por aquel entonces había una serie de un delfin y también recuerdo a Lassie. Pero ¡bah! solo son recuerdos implantados para parecer más humana.

    Ora solo como a tiernos cervatillos huérfanos de madre.

  • De Mario Levrero yo leí El discurso vacío, sobre un hombre que se dibuja un plan de salvación personal desde la ortografía. La recuerdo como la crónica de una depresión. Very funny. Un cachondeo, vamos.

  • 06/08/2014 A LAS 10:43
    BONNIE
    No había caído en que el autor sea Levrero.
    ¡¡Qué conejil coinsidensia!!

    ¡Qué bien visto, Bonnie! ¿Estás segura de que eres rubia?

  • Hoy también he viajado en ascensor. He subido con una mujer que le llaman la de Zaragoza, posiblemente sea que es porque ella vive en Zaragoza. Nunca he sabido su nombre, aunque siendo de Zaragoza casi seguro que no es ni Flíper ni Busbuni, pero yo personalmente no me atrevo a decirle Agustinica por si acaso es Pilar. Solía ser una mujer un poco estirada pero dialogadora, por lo menos en la zona portal, y hoy me he dado cuenta de que tiene el cuello y la cabeza torcidos y también de que está sorda, me imagino que este invierno le ha dado un paralís (lo que más familiarmente decimos accidente cerebrovascular). En los tres pisos y un entresuelo que ha durado el viaje no hemos conseguido mantener ninguna conversación decente, y yo veo que es una suerte que aún pueda viajar en ascensor ella sola, pero a mí me ha dejado con ese ánimo de me cago en todo lo Alto, porque esta vida y estos cuerpos son una barca, un sarcasmo y una broma que no tiene ni puta la gracia.

  • Que el comentario anterior tenía que haber empezado como Gila: «Oiga, oiga, ¿es esto el fanzine de humor?», perdón.
    ***
    Y que no es «ortografía» sino «caligrafía» lo de El discurso vacío que he puesto.
    ***
    Y que, Eufrasina, a mí mis glútidos me preocupan bastante pero no dejo el ascensor porque últimamente me inquietan más mis escasas transacciones verbales con humánidos.

  • Sólo Kabrinovik y yo hemos pensado en el sentido recto de conejo. Mucha fémina por aquí.

    Ya he indagado Bella Tare, si que era cochinillo el tal dibujante, me gustó, claro.

  • Qué bien contado eso de tu vecina, Proxuey. O sea, qué efectivo.

    Mi abuela solía cocinar conejo. No lo compraba, sino que lo sacaba del corral. Y los del corral venían de la huerta. Bastaba con echar fiemo cabe la huerta para que acudieran los del campo, y de ahí a la jaula. A los conejos no había que darles lechuga, porque les producía diarrea. Los gazapos eran una vida entera, y cuando tocaba comerlos (a los grandes, no a los peluches) íbamos al “cuarto” y allí les daba garrote. Si acertaba, bien. Si no, chillaban como condenados hasta que lograba darles con el filo de la palma en el pescuezo. Luego se pegaban sus buenas horas desangrados en el lavadero, y yo tenía que esquivar los goterones de sangre mientras fregaba los cacharros.

  • 06/08/2014 A LAS 09:10 BONNIE
    Por cierto, Perroantuán, ¿estás en Madriz?..si eso, te invito a unos churros o a una mirinda.

    Ya me hubiera gustado, Bonnie, pero he ido en función de chauffeur, paseando a Miss Daisy, a la Baronesa de las Pamplinas y a un animalito pequeño de “género” femeninísimo. Qué cansancio.

  • Que la vida es una barca, Proc, es algo que se va asumiendo como una de las putadas del paso tiempo. Pero en lo que no había pensado demasiado es en la mala suerte de algunos humanos que, habiendo nacido con aptitudes excepcionales, perceptibles casi desde la cuna, son deformados desde la más tierna infancia por otros primates superiores. Del mismo modo que se enseña a los leones marinos o a los delfines a hacer el chorra a cambio de unas sardinas, los pequeños primates aprenden costumbres absurdas, repiten idioteces milenarias y reproducen conductas estúpidas. Es muy triste ver cómo van encogiéndose los horizontes de una vida en un tiempo tan corto.

  • Lo de las mujeres con las máquinas es genético, estoy convencido.
    Hora y cuarto explicando a mi santa porque la depuradora no depura en la posición de la manera que ella dice. Sofocos, enfados, cabezonería turolense, abandono y doy por perdido el esfuerzo.
    Llamada de ella a su hermano que confirma lo que yo sė. Aceptación, pero ella no decía que yo no tuviera razón en realidad. ¡Ay señor!

  • 06/08/2014 a las 18:04 Bonnie Parker
    Los machos de conejo cuando finalizan la cópula quedan en un estado catatónico y caen como desmayados.
    Así como en un éxtasis sexual.
    ¡Qué cosas!

    Y ni un cigarrito, ni unas frasecitas ni nada. Qué típico.

  • Ya veo, Perroantuán, que trae usted humor de fanzine. Y en este fanzine son todos muy del gen egoísta, neurobiologíticos, conductistas y fatalistas. Pues aquí -esta- soy más libertarista ⎯sección servidores del Estado con tarjeta de El Corte Inglés, pero solo porque con ella puedes pagar los langostinos congelados de los buenos a plazos; yo NO creo en El Corte Inglés, que conste⎯ y librealbedrista. Llega un momento en que, no voy a decir que eres tú solo el responsable de tu cara ⎯que eso lo decía uno muy guapo, ahora no sé si Camus o Cesare Pavesse⎯, ni que vayas a poder saltar nunca por encima de tu propia sombra, pero sí que puedes pensar y también elegir, por lo menos más o menos, por lo menos en el Primer Mundo.

  • Pero cuando se trata de limpiafondos, Adapts, no hay discusión; lo pasa menda, bajo la canícula (empero, intento mostrar un perfil Hockney).
    Saludos.

  • No sé por qué se empeña en mantener una conversación en el ascensor, Procu. Ni los mejores guionistas de jolibud lo han conseguido, si bien recuerdo una peli donde los protas, uno de ellos, en un ascensor le dice a la parte contraria: ” nadie espera a la inquisicion española”

    Y fundido en negro.

  • Qué artículo tan malo, por Dios.

    Entre el batiburrillo de zafiedades mal escritas:

    “Fue, además de uno de los integrantes de la Generación del 98, un gran amante de la cocina”

    “No consta que don Pío fuese un reputado gastrónomo; pero sin duda conoció y saboreó muchas de las especialidades que han cimentado la fama de su ciudad natal como santuario de la cocina”.

    En cambio, qué bueno es este otro. El libro que citan de Perec se puede leer en internet y es más que interesante.

  • Me aucerdo de aquella mañana remota en que mi madre me envió al Mas a por un conejo.
    Cogí mi BH SIN cestita y me llegué al Mas; no descarto que la última parte del camino, una fuerte cuesta arriba, la hiciera desmontado.
    La Luisa me llevó al corral y señalando a un lagomorfo Leporidae, me dijo
    – ¿Te parece bien este?
    Contesté afirmativamente, o quizá sólo me encogí de hombros, porque para mí todos los Oryctolagus cuniculus eran iguales. Aun me admiro de que no imaginara lo que iba a suceder a continuación, tan evidente. Ella cogío al conejo por las patas traseras con una mano de modo que el animal colgaba boca abajo, y le dio un solo golpe en la nuca con la otra. Que la vida es una barca, lo saben los conejos.
    Envolvió al animal muerto en un papel basto y luego lo metió en una bolsa de plástico, que me entregó. Recuerdo que iconstaté de alguna manera su peso y su calor, no sé si impresionado o sorprendido. Colgué la bolsa del manillar, – mi BH NO tenía cestita -, y regresé a casa con la misión cumplida.

    Me acuerdo; sin acritud, sin trauma.

  • Listas
    Borges rescató esta lista de animales de una enciclopedia china:
    “Los animales se dividen en
    a) pertenecientes al Emperador,
    b) embalsamados,
    c) amaestrados,
    d) cerdos,
    e) sirenas,
    f) fabulosos,
    g) perros sueltos,
    h) incluidos en esta clasificación,
    i) que se agitan como locos,
    j) innumerables,
    k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello,
    l) etcétera,
    m) que acaban de romper el jarrón,
    n) que de lejos parecen moscas.”

  • No veo en la prensa ningún artículo que explique por qué las otras dos monjas infectadas con ébola no han sido trasladadas a España. ¿Me podéis mandar algún enlace?

  • Winter is coming
    De momento, Rusia solo ha prohibido importaciones de la UE, los USA y algún otro país, y amenaza con cerrar su espacio aéreo.

    Europa Central debería ponerse a trabajar en un plan B para calentarse el próximo invierno; personalmente me parece muy verosimil que Putin cierre la llave del gas.

  • Así que aquí todos tenéis cadáveres de conejos agitándose en el cuarto oscuro de vuestras conciencias. Pues yo me acuerdo de mi tía Mari, que los colgaba del pescuezo en un clavo en el portal del caserío. Y mientras los desollaba de un par de estirones como quien quita con prisa un pijama meado a un niño, recibía muy simpática a las visitas. Ella era una profesional.

  • Hablando de cadáveres: aprovecho para pedir perdón públicamente por mis amenazas al receptor de las mismas, a los dueños de esta casa y a todo aquel que se haya sentido ofendido por ellas.

    Un saludo.

  • Gómez, no creo que tengas que pedirnos perdón a nosotros. A veces cuesta leer según qué cosas porque aquí venimos a reírnos, sobre todo de los merengues. Eso es todo.

  • Pues si os lo he dicho, lo repito, y además añado que pronto publicará en ÇhøpSuëy, fanzine on the rocks.

  • El uso del neutro o genérico para eivtar “el lenguaje machista” está tan extendido en Andalucía (tal vez en otros lugares también) que, me cuenta un amigo sindicatos y administración se refieren al Estatuto de los trabajadores como el Estatudo de las personas trabajadoras. Vamos, que le han cambiado el nombre por la cara.

    Pero tan fino quieren hilar que, hablando de unos trabajdores despedidos de la empresa CHOPSUEY S.A. (*), para eivtar el discriminador “ex-trabajadores de CHOPSUEY”, usaban la fantástica expresión “las ex-personas trabajadoras de CHOPSUEY”

    (*) Nombre ficticio

  • Viajes en el ascensor. Hoy, los del primero.
    Es una pareja en segundas anuncias, como dice mi vecina Mariuca ⎯no confundir con mi tía Mari⎯, de las que viven aquí todo el año. Están bastante gruesos y ambos son de corta talla ⎯que en Alemania por lo visto se dice canijos⎯. Parecen felices, casi siempre los ves juntos y hoy han entrado los dos con sendos carros de ruedines, enormes y llenos de alimentos. Yo les he dicho: «Vais muy cargados». Porque me gusta abrir espacios comunicativos de incertidumbre, no sé. Cuando ella ha sonreído y él ha abierto la boca, he notado como una descarga en el espinazo y por un momento he creído que me iba a comer la barra de pan. Solo querían despedirse: «Addio, addio».

  • A falta de no poder encontrar conejo que no venga de China, hoy he comprado hígados frescos de conejo de campo y lomos congelados de liebre argentina. El fin de semana me haré con unos rebozuelos y prepararé un paellotto con todos los ingredientes. Me siento como aquel Falsarius Chef(*) tan admirado por el Marqués. Tendré que rebuscar entre mis mermadas finanzas para hacerme con un vino apropiado.

    (*) Un tipo sorprendente. Es el autor de la novela negra española más divertida de todos los tiempos: Tú eres el más grande.

  • Uyss con su tia Mary, Procu, ¿seguro no pertenecía a la banda pandillera de Los conejos muertos? Sí, aquellos que escribieron una triste historia de Five Points.

    Por otra parte, ¿A qué espera por una serie en este fanzine sobre sus encuentros en ascensores?

  • Señá Pocu, me gustan sus relatos del ascensor.
    Fueraparte, en el mundo real odio con toda mi alma a los que inician conversación en un ascensor, a los taxistas que me dan sus opiniones, y así.

  • En el primitivo Nickjournal (2004, ¡hace ya 10 años!) discutí ocasionalmente con un meapilas que firmaba como El Gordo, empeñado en creer que el ateísmo conducía al nazismo o al estalinismo, porque en el colegio de los Padres Apandadores donde estudió le habían metido en la cabeza la idea de que “si Dios no existe, todo está permitido”, de donde los débiles deducen que Dios existe para que no todo esté permitido. En algún momento llegué a pensar que El Gordo era el Marqués tocándome los cojones. Pero hoy he visto la luz.

    Por cierto, muy bien elegido el nick, coleguita.

  • Qué nivel, Perroan. Yo sólo discutía con catalanitos perturbados, con guionistones de series B perturbados, con catalanitos perturbados, con perroflautas perturbados, con catalanitos perturbados, con exconcejales de pueblo perturbados, con catalanitos perturbados, con catedráticos de universidades remotas perturbados, con catalanitos perturbados, con perturbados a secas y con dos o tres docenas de perturbados, así en general. Que yo recuerde.

  • Procuro fijarme
    07/08/2014 a las 16:54
    Viajes en el ascensor. Hoy, los del primero. Es una pareja en segundas anuncias …

    Proc, esa expresión es digna de mi suegra, aunque a mí me gusta más una que usaban Tip y Coll (allá por el Paleolítico): “en segundas furcias”. Aunque puede que ahora fuese considerada políticamente incorrecta.

    En cuanto al lenguaje sexista, mi santa está haciendo su tesis doctoral sobre el sexismo en la publicidad (le dijeron que solo el tema ya daba puntos) y de vez en cuando me toca leer, a modo de ayuda en su trabajo, textos como el que nos enlaza y algunos mucho más surrealistas. A veces tengo que disimular la risa para que Ella no se ofenda, pero hay algunos francamente delirantes.