2042: Viena (I)

2042 Viena
Por Clairette Semisec.

Viena, 15 / 2 / 2042

I

Las cosas han cambiado mucho, en estos últimos tiempos…

“¡Y más que van a cambiar! Je, je…”

Quien pensaba así era el sargento Glock, Adrian Glock. Veintidós años de servicio en la brigada. Veintidós, de los cincuenta y ocho vividos a un ritmo lento, un poco cansino.

Eso sí, con todas sus necesidades materiales impecablemente satisfechas y una envidiable estabilidad social. Sin más sobresaltos que el provocado por un divorcio —no todo lo pacífico que hubiera sido deseable—, aunque si se tenían en cuenta aspectos como la juventud de la pareja y las profundas transformaciones que la sociedad experimentó en aquel tiempo, la cosa podía considerarse razonablemente aceptable.

Sin embargo, Glock tenía esa edad en la que un hombre, casi sin darse cuenta, empieza a hacer una especie de balance del tiempo transcurrido desde sus planteamientos adolescentes sobre el futuro.

Cuando aquel adolescente —un poco rechoncho, pero ágil; un poco perezoso, pero que sacaba sus exámenes; un poco tímido, pero que aprendió a bailar antes que sus colegas— abrió los ojos a un mundo que abandonaba definitivamente viejos apegos de la historia, como el agotado humanismo y otras gangas del pasado, se sintió inevitablemente comprometido con el presente. Con su presente y, lo que era aún más importante, con un futuro que “le pertenecía a él y al resto de su generación”.

Habían pasado muchas cosas en la vida del sargento Glock. Casi sin darse cuenta, se había convertido en uno de los miembros más veteranos del Cuerpo. Tenía la satisfacción de haber contribuido a la llegada y conservación del Sistema pero… últimamente había sentido una especie de pequeña ansiedad casi imperceptible, ciertamente, pero que en una existencia tan previsible como la suya le producía una cierta curiosidad.

II

El joven aspirante Josip Stern mostraba un celo y unas aspiraciones que al sargento Glock le transportaban a los felices años de la lucha alter-mundialista. Estaba claro que aquel muchacho tenía un futuro. Sí señor. ¡También él tenía un “futuro”!

—Sargento, siento confesarlo, pero en el expediente en el que estamos trabajando hay algunos aspectos que no consigo entender…

“Claro que no los puedes entender, mi querido aspirante, je, je… Ese expediente no es pan comido. Tardé en darme cuenta hasta yo mismo, pero, ¡maldita sea!, estamos ante un expediente que justifica por sí solo toda una carrera de veintidós años de antigüedad. Tengo ante mí ¡el expediente!”.

—No se preocupe por este caso Stern. Me ocuparé personalmente de él. Hágase usted cargo del asunto AS-13. Nos ha sido asignado ayer. Tiene mucho trabajo de desbroce, antes de ponernos manos a la obra.

No sabía aún adonde le conduciría la investigación de aquel caso pero una cosa era segura, su instinto no solía fallarle, y en aquellos folios densamente mecanografiados por Stern, su olfato le indicaba lo que, tal vez, sería el acto culminante de su carrera. La cuestión era saber ahora cómo lo enfocaría el fiscal…

“Voy a tener que hacer un trabajo muy concienzudo”.

De entrada, convendría que el caso cayera en manos de un Magistrado de una cierta edad. Nadie como los veteranos son capaces de comprender el peligro potencial que supone un hecho así.

Pensó que no estaría de más consultar con el Teniente Hoss, hombre muy curtido en los vericuetos de la Judicatura. Quizás podría darle alguna idea, con el fin de que la presentación del atestado fuera la adecuada y evitar así cualquier banalización del hecho.

Por otro lado se imponía una total discreción. En estos casos nunca se sabe… No se pueden evitar los celos profesionales. Incluso en una sociedad de gente tan equilibrada emocionalmente como esta.

III

El aspirante Stern recogió el expediente y, al depositarlo sobre la mesa del Sargento, se dio cuenta de que se había dejado un pequeño sobre de papel amarillo. Fue a recogerlo de su propia mesa, ya que, al parecer, se le había olvidado incluirlo dentro del dossier, y en el momento de hacerlo sintió curiosidad por su contenido .

Lo que salió del pequeño sobre fueron unos ojos. Fueron unos ojos, seguidos de la cara en la que ocupaban su lugar. Pero aquellos ojos… Tenían alguna singularidad que hacía que el resto de los rasgos pasaran casi inadvertidos.

Se trataba de una fotografía pequeña, como las que suelen usarse para el pasaporte. El poseedor de aquella cara era un hombre mayor. Tendría la edad de su abuelo, pensó Stern. Unos setenta años.

Aquella imagen podría ser la de una persona de aspecto muy corriente, si no fuera por la extraordinaria expresión de sus ojos.

Stern se sentó lentamente en su silla, incapaz de separar su mirada de la de aquella fotografía.

La cuestión era que no sabía por qué razón la estaba mirando. Es como si aquellos ojos trataran de comunicarle algún mensaje. Por un momento, tuvo la misma sensación que se podría tener si alguien le hablase a uno en un idioma desconocido pero que, por una extraña razón, estuviese convencido de entender lo que le estaban diciendo.

Volvió la foto del revés y leyó un nombre escrito a máquina: Anton Winckler. El nombre de la persona acusada en el atestado. “¿Así que esta es la cara del delincuente…?”. En ese momento se abrió la puerta del despacho y el Sargento Glock entró quitándose el abrigo.

—Sargento, ¿Ha usted visto la cara del acusado ?

—Pues sí. ¿ Qué tiene de particular ?

—No sé —murmuró Stern—, me ha hecho pensar en mi abuelo, al que no conocí… ¡Pero, no!… de ninguna manera puedo imaginar a un miembro de mi familia delinquiendo…

—No se deje impresionar por una cara más o menos interesante, Stern. No existe ninguna relación objetiva entre el físico de las personas y su conciencia. Nuestro deber se ocupa de las conciencias, no de los cuerpos que las contienen.

IV

—¿Da usted su permiso, Teniente Hoss ?

—Pase, pase, Glock. ¿Cómo le va?

El Teniente era un poco más joven que Glock. Se comentaba que su parentesco con un conocido Juez no había sido una razón extraña a su meteórica carrera en el Cuerpo. Era lo que se conocía como un hombre político. Su cometido se desarrollaba, preferentemente, en el entorno de las Salas de Juicio. No inspiraba ningún temor entre la gente del Departamento; más bien era alguien en quien confiar para asuntos legales.

—Muy bien, Teniente, gracias. La razón de mi visita tiene que ver con un caso que llevo en este momento. Quisiera plantearlo de manera que la transcendencia que yo le atribuyo, y que estoy seguro que usted comparte, no corra el riesgo de ser interpretada con excesiva benevolencia, como consecuencia de una redacción ineficaz del atestado. En este sentido sus consejos me serían, como de costumbre, de gran valor.

—Es usted muy amable Glock, estoy seguro de que su enfoque procesal será, como siempre, impecable. No obstante, si en algo le puedo ayudar, no tiene más que exponerme su idea.

—Pues verá, el caso es que el delito es de esa clase que, a las nuevas generaciones de jueces y fiscales, les suelen parecer cosas superadas del pasado, y que, además, los viejos luchadores como nosotros se las encomendamos como un pequeño reproche por no haber nacido a tiempo de participar en el nacimiento del Sistema. El presunto autor, aunque sólo sea por su edad, tiene el clásico perfil del individualista al viejo estilo. No creo que él personalmente represente un serio peligro. No. Pero no podemos menospreciar, en mi modesta opinión, el poder contaminador de los símbolos. Ya sabe…

—Veamos. Parece un caso típico de recalcitrante… Mmm… ¿Qué le parecería plantearlo en el terreno de una posible patología de la memoria? Esto tendría la ventaja de no endurecer excesivamente la condena… Unos años en un asilo, tal vez.. ¿Qué edad me ha dicho que tiene el acusado?

—Setenta y uno señor.

—Ya… a veces… ¡en fin! Cuando tenga listo el atestado vuelva a verme y hablamos. Cuídese, Glock. Este oficio desgasta más de lo que parece…

—Lo haré, señor, lo haré. Muchas gracias por su ayuda y, si precisa cualquier cosa, siempre a sus órdenes. Buenos días.

Glock salió plenamente satisfecho del despacho del Teniente. En cinco minutos había resuelto el obstáculo mayor… No era sólo el enfoque penal que le había sugerido su superior, era, sobre todo, el hecho de hacerle conocedor del asunto. Una cosa era protagonizar el caso y otra asumir enteramente, y en solitario, la responsabilidad…

76 comentarios

  • En este homenaje de Clairette a Orwell supongo que la «patología de la memoria» es del tipo acordarse más de la cuenta más que el olvido. Me ha gustado la imagen de tener por un momento la sensación de comprender un idioma extraño, como «si alguien le hablase a uno en un idioma desconocido pero que, por una extraña razón, estuviese convencido de entender lo que le estaban diciendo».
    Clairette, no sea esquiva y comparezca para explicárnoslo todito.

  • Proc, ese avatar descoloca.
    *
    Era inevitable: la trama situada en Viena evocaba siempre los aromas de El tercer hombre. En particular, al leer Winckler uno piensa en aquel Dr. Winkel que se empeñaba en que el triste Martins pronunciara bien su nombre.

  • Los culés y su complejo de superioridad moral:

    holmesss 22/07/2014 a las 16:56
    (…)el Madrid vuelve a fichar a un tipo guapo, que además tiene un nombre resultón y adecuado para los locutores de la meseta, James ( léase James, tal cual ). Aparte de la calidad técnica, hay que reconocer a Florentino que sigue sus principios, por raros o inmorales que sean (…),

    – precisamente el mismo día en que Rosell acude a un juzgado como imputado por, ejem, irregularidades en el fichaje de Neymar que ha resultado ser el más caro de nuestro fútbol – de tapadillo, eso sí.
    – el mismo verano en que el Barça ficha a Luis Suárez, todo un ejemplo de fair play. Para el que se le haya olvidado, este jugador ha sido sancionado por la FIFA con 9 partidos de suspensión y 4 meses sin siquiera pisar un Estadio por ¡¡¡morder!!! a un defensor italiano (ya es multi-reincidente, por cierto, en sus ataques caníbales). No olvidemos que Luis Suárez es también tristemente célebre por haber sido sancionado en Inglaterra por insultos racistas a un jugador rival. (Me subleva especialmente recordando la inflexibilidad que mostró el Barça con la taquillera de Llagostera)
    -el mismo año en que el Barça ha sido sancionado por prácticas ilegales con los fichajes de jugadores menores de edad realizadas entre 2009 y 2013.
    – el mismo año en que el jugador estrella paga 53 millones de € a Hacienda para cumplir por fin las obligaciones fiscales que trataba de soslayar.

    Resumiendo: me parece in-to-le-ra-pla que los aficionados culés se sientan legitimados para juzgar nada sentados a la derecha de Dios Padre.

  • 23/07/2014 A LAS 10:39
    FUNES
    Los culés y su complejo de superioridad moral:

    No me va a pillar: el comportamiento del Barça como institución y en particular de sus directivas desde que la abandonó el gran Josep Lluís es lamentable, sobre todo, pero no sólo, desde el punto de vista estético.
    Como a mí lo que me pierde es la estética estoy tan atento a Florentino; hoy caí en la cuenta de que un día de éstos se mirará en uno de los espejos que tienen sus chicos en el vestuario y caerá en la cuenta de que no da la talla. Tomará la chequera y fichará como Presidente a Karl-Heinz Rummennigge, tras un apaño de estatutos, culminando así su lema: “Hacia la belleza por el dinero (todo el mundo tenía un precio)”

  • 23/07/2014 a las 10:27 holmesss
    Proc, ese avatar descoloca.

    Ya, a mí también me da miedo.

    Era inevitable: la trama situada en Viena evocaba siempre los aromas de El tercer hombre. En particular, al leer Winckler uno piensa en aquel Dr. Winkel que se empeñaba en que el triste Martins pronunciara bien su nombre.

    Qué memoria tiene, Holmesss. Un día le enchironan.

  • Usted que lo ve con malos ojos, Florentino tiene mucho sex appeal.

    Que se queden los bávaros con los chicos rosados, espigados y de ojos claros.

  • Peor que ese no da la talla es “tras un apaño de estatutos”.
    Podemos ser un poco más benévolos y escribir “una reforma de los estatutos” que todo, incluida la Consti, es susceptible de reforma

  • “Lo que a Steiner (y a cualquiera) le impresiona de Joseph de Maistre es que descubrió, mucho antes de Orwell, la congruencia esencial que existe entre el estado del lenguaje, por una parte, y por la otra, la salud del cuerpo político: la correlación exacta entre la descomposición nacional (e individual) y la degeneración del lenguaje.”

  • Adapts, el artículo de Ruiz Quintano que enlaza y que parece que entiende por degeneración en el lenguaje cosas como setiembre y otubre, o más bien el hecho de que vayan a entrar en el diccionario de «la Academia de Muñoz y de Marías». Pues no le alabo ni esto la elección del ejemplo ni la tonta rechifla. En ese diccionario siempre han cabido las formas coloquiales o populares y también las vulgares cuando no son ocasionales. Por ejemplo,
    asín. (De así, con la n de otras partículas).
    1. adv. m. vulg. así.
    La principal función del diccionario es descriptiva, porque la función normativa (que es la que en esta entrada asín ejerce la marca de uso «vulgar») la desempeña en la medida en que cubre la otra. (Que quiere decir que el hablante solo puede saber qué quilates de tradición y prestigio tiene una forma si esta se recoge, lo cual reza lo mismo para las buenas palabras que para sus digamos que deturpaciones).
    Yo tampoco querría ser acre, pero cada cual tiene su camiseta y tal.

  • A mí me parece Señá Procu, que él elige la coña que se ha producido en las redes sosiales con lo de “Otubre”, como pie ligero para abrir el melón, pero que se refiere a cosas más serias y devastadoras. Al final, de hecho, habla del manifiesto federalista y de gentes inteligentes que no lo parecen por el uso que hacen del lenguaje.

    El famoso “esto es esto” del mafioso en terapia, a su psicólogo.
    Además, creo que como usté es del gremio ha puesto el foco en eso, mientras que yo creo ver un lamento por la perversión en el uso del lenguaje, que lleva a la perversión de las ideas.

  • La sabiduría de de Maistre queda incólume a pesar del retruécano del columnista. Que la “corrución” del lenguaje va pareja a la descomposición de los valores de una sociedad fue una predicción que se ha cumplido. Pero la corrupción del lenguaje va mucho mas allá de construcciones gramaticales, va al fondo del asunto que es cómo se articulan las ideas.
    El siglo XX ha mostrado como las formas continentales del pensamiento no sirven para los retos actuales. Heidegger y Foucault están mas que muertos. Hoy se escribe al modo de Pinker, referenciando cada afirmación con un dato científico y utilizando la navaja de Occam. Los escritos oscuros, barrocos y castizos no son mas que alimento de los peces.
    La muerte de la novela y del ensayo es un hecho. En todo caso quedan como un género menor apto para un público inmaduro o carente de formación.

  • 23/07/2014 a las 12:20 Adaptaciones

    Adapts, a mí esto me ha tragado un comentario después de su respuesta. (Que a lo mejor solo lo he pensado pero no lo he escrito, porque llevo una mañana un poco asín). Yo le decía: tiene razón, Adaptaciones; me he quedado solo con la tontada por la pasión futbolera por el Real Academia, que te ciegas, te ciegas…

  • No quiero meterme en berenjenales señor Perro ni por tropecientos maravedíes. así:

    «El pimiento ha de ser verde
    los tomates colorados
    la berenjena espinosa
    y los amores callados»

  • Vascos, navarros , madridistas y culės, somos los privilegiados que pagamos las copas. Los dos primeros se olvidaron la tarjeta, los de Madrit somos amigos del dueño (mándame la dolorosa), y al final solo los catalufos sueltan la mosca.

  • 23/07/2014 a las 12:35 marquesdecubaslibres
    «La muerte de la novela y del ensayo es un hecho. En todo caso quedan como un género menor apto para un público inmaduro o carente de formación».

    Y también se ha muerto Las Películas, que solo son para los BOBOS. Pero en el reino de los bobos veremos siempre muchas películas entre novelas y poesitas, hinchándonos a polos y papapas fritas. Que para algo servirá el CAPITALISMO. Hombreee.

  • «…la ocupación del espacio público, en términos que yo calificaría casi de régimen».
    Angustioso en todas sus dimensiones, el Tema.

  • Joder, que también se ha terminado el ensayo. La novela Y el ensayo.
    Allá voy yo: la muerte de la novela, el ensayo, el periodismo, el tratado, la tesis doctoral, la enciclopedia, la literatura, la historia, la filosofía, la religión, la escritura y el pensamiento. Sólo nos queda el gruñido primigenio. O sea, que me vuelvo a Twitter. Grr.

  • Los únicos que se vienen muriendo, y a paladas, son los intelectuales que dicen que se ha muerto la novela, el periodismo, el teatro, la zarzuela, el cuplé… Es como aquel chiste que encontrábamos en los báteres:
    —Dios ha muerto. (Nietzsche)
    —Nietzsche ha muerto. (Dios)

  • Lo malo es que el enlazar se va a acabar. ¿De que hablaréis en tuister_666, sin la adenda explicativa que suponen los linkitos, con sólo 140 letritas??

    ¡Ah sí!, de fupbol.

  • 24/07/2014 a las 11:14
    Perroantuán

    Los únicos que se vienen muriendo, y a paladas, son los intelectuales que dicen que se ha muerto la novela, el periodismo, el teatro, la zarzuela, el cuplé… Es como aquel chiste que encontrábamos en los báteres:
    —Dios ha muerto. (Nietzsche)
    —Nietzsche ha muerto. (Dios)

    — Y yo últimamente no me encuentro nada bien. (Woody Allen)

  • Lo de la “muerte” es lo que viene llamando una metáfora, como por ejemplo: “ha muerto el tiki taka”. Entender las cosas en su literalidad estricta es error habitual en los niños, pero un adulto quizás pueda colegir que lo que se pretende decir es que la novela que tuvo su gran momento en los siglos XIX y XX, ha perdido interės frente a otras formas de transmitir las ideas. En fin, hablaba de autores como Pinker que sin escribir novela o ensayos al modo clásico vende muchos miles de libros y nos enseña mas de cómo funciona el hombre que cualquier novela del siglo XXI.

  • Lo que se ha muerto es el mundo abarcable. Uno antes estudiaba, pongamos, Literatura, y se encontraba con que en el llamado Siglo de Oro había 30 autores notables. Pasando la guadaña, se quedaban en media docena. Y lo mismo ocurría con los metafísicos ingleses o, qué se yo, los poetas del amor cortés. Vamos, que con echarle el ojo a tres o cuatro docenas de autores tenías un panorama muy decente de la literatura universal.
    Ahora, en España se publican al año 70.000 libros (y en USA 300.000). No conozco el porcentaje de ficción, pongamos (por poner algo) que seal 10%. Y que de esos 7.000 libros, un uno por ciento sea un buen libro: 70 libros al año que hay que leer. ¿Cuantos libros lee un lector medio al año? ¿10?
    O sea, que de morir, nada de nada. El problema, por el contrario, es de superpoblación: demasiados libros, demasiados autores y demasiados “imprescindibles”. Y muy pocos críticos en los que confiar.

  • Digamos pues que la novela se ha vuelto superflua para mi. Apenas leo un par al año de la cincuentena de libros que leo en ese periodo.

  • Perroantuán
    Los únicos que se vienen muriendo son los intelectuales.

    Aunque firmen manifiestos.
    como ha escrito Pinker: ‘El mejor propagandista es aquel que cree sus propias mentiras’.
    Y es que hay en los eruditos un enorme vacío repleto hasta los bordes de erudición.

  • marquesdecubaslibres

    Digamos pues que la novela se ha vuelto superflua para mi. Apenas leo un par al año de la cincuentena de libros que leo en ese periodo.

    (A ver si he citado bien, que soy nuevo.)

    Eso sí, Marqués. A eso no hay nada que decir.

  • De los usos amorosos vía Adpats:
    Como dice una periodista en The Guardian,6 “cada vez es más difícil encontrar una chica ENROLLADA que se defina como completamente heterosexual”.

    Traducción: Una chica completamente heterosexual no es un chica enrrollada

  • 24/07/2014 A LAS 12:17
    HOLMESSS
    No se vaya de clase Perroantuan sin responder a la pregunta del curso pasado: ¿ha leído a Pinker?

    En algún momento lo dejé por la página ciento y algo y ahí lo tengo, en la cima de las dos pilas de “libros imprescindibles que debo de leer ya” de la mesita de noche. Lo malo es que las pilas siguen aumentando a pesar de que hago todo lo posible por no comprar “libros imprescindibles que debo de leer ya”. Si hasta me regalan libros… Pero juro por la pierna buena de Messi que en estas vacaciones me lo ventilo. Por estas, que son cruces.

  • Para Setiembre, máximo otubre.
    Entonces le examinará un tribunal presidido por Proc, creo que es tremenda desde el estrado.

  • A mí, si ahora fuera vosotros pero siendo vosotros aunque también siendo yo también un poco porque eso una no lo puede remediar y es imposible, me daría miedo. A mí me daría miedo a vosotros, es lo que quiero decir claramente.

  • MÚSICA

    Era la primera película que hacía y no sabía cómo enfocarla. Cometí todo tipo de errores garrafales. […] Había una escena donde salgo arreglándome para acudir a una cita con Janet Margolin. Mientras dejo correr el agua de la bañera para darme una ducha, me miro al espejo y hago mis cosas… y de fondo se oye una música de lo más triste y lúgubre. Ralph [ Ralph Rosenblum, el montador de la película] cogió entonces una pieza de ragtime de Eubie Blake y me dijo. “Fíjate lo que pasa cuando pones una música alegre a una escena como ésta”. Y todo cobró vida. Le dio un giro de ciento ochenta grados a la cosa.

    (Eric Lax, Conversaciones con Woody Allen)

  • Hoy he comido en casa, aunque he llegado a las tantas.
    Me he encontrado la comida en la mesa, el aire acondicionado a toda mecha, y a mi santa sentada en el sofá con las piernas juntas, esperándome.
    He sentido que el mundo estaba en orden y me ha resultado agradable tastar como eran las cosas.

  • Oigan, no se sí la noticia de las ablaciones oor decreto para cuatro millones de mujeres en Irak es un fake, pero si no lo es, esto merece una cruzada inmediata para evitarlo, a sangre y fuego para evitarlo y acabar con los hijos de puta de las Isis. O como conio se llamen.

  • No sé si es un fake, Tampoco me sorprende. Solo mi mundo está en orden y qué gusto, sí, llegar y descansar sobre el cuerpo amado que siempre me refugia de tanta imbecilidad.

  • Perdón, esto es lo que quise decir:

    “Cada letra me cuesta una gota de sangre. Escribir una cuartilla completa me parece una empresa demencial. La lengua, que durante años fue un fiel servidor, se ha transformado en un laberinto envuelto en una niebla impenetrable”.

    Pirata Jenny, Héctor
    ***
    El viernes pasado pasé por Barcelona pero no pude ver a Holm, como hubiera sido mi deseo, pues él tenía compromisos mañaneros y yo, como me temía, llegué caída la tarde después de abandonar no sé cómo la A2 y colarme sin querer en la carretera Alfajarín-Fraga, un revival de aquella película de Spielberg con sus camioneros psicópatas y todo. Justo a tiempo de celebrar el shabat con un grupo de apenas 40 amigos y siete mossos vigilando los alrededores de la minúscula sinagoga. A la salida, los hombres se quitaban la kipá por expresa recomendación de los guripas. Se avecinan otra vez tiempos difíciles, amigos.

  • Otro día será Pirata. Paso a menudo delante de la sinagoga, y para su escaso consuelo hace décadas que está protegida, con mojones en las aceras, y cámaras. Nada nuevo bajo el sol, hoy día, salvo que los guripas que gastamos consideran como propia la misión que usted describe. Me hubieran oído alto y claro de haber sido destino de sus sugerencias.

  • Sí, Proc, he aterrizado en el centro de Europa y eso ha aligerado el peso del último mes. Supongo que no me dará mucho crédito por aquello de la filiación, pero le aseguro lo de los refugios no es exactamente una broma. Vamos, que acojona, y eso que yo soy tibia. No hay comentario suyo que no me arranque una sonrisa. Es usted un crack.

  • ***
    Holm, en Madrid hace muchos años que no celebramos los “grandes días” sin los macarras con pinganillo a la oreja y seguridad al cinto. Pero nunca me había pasado por un mísero kabalat shabat rodeada de policía. Había mucha psicosis, y mucho miedo, sobre todo entre los asistentes más jóvenes.

    De Barcelona a Grenoble del tirón. Creía que me había librado de la bronca, pero quiá, había una manif de unos cientos de personas deseándonos literalmente el exterminio. Pas de blagues. El ambiente se está volviendo tan irrespirable aquí que algún día terminaremos todos empaquetando de donde nos quieren echar para llegar a donde nos quieren echar. ¿Se acuerda de las memorias de infancia de Amos Oz? “Cuando salimos de Alemania leía los carteles que decían ‘Judíos, iros a Palestina’, y cuando llegamos a Israel pintadas que decían ‘Judíos, fuera de aquí”.

    Oiga, tal vez en Groenlandia no se esté tan mal, quién sabe.

    Todo esto se ha vuelto a convertir en motivo de conversación diaria y planes estrambóticos de huida.

  • Francia es ahora un polvorín de manifestaciones. Creo que he oído hoy, y no lo sabía, que es el país europeo con mayor número de musulmanes y también de judíos. Aunque los primeros se cuentan por millones y los segundos son solo cientos de miles.

  • Shackleton, según Mr Selfridges: “este raro país a veces honra a los hombres por sus esfuerzos, y no por sus éxitos”.
    Tengo dudas de que las personas lo hagan.

  • El otro día Perroantonio me dio una manita de hostias (figuradas, las que más dueleeen). Y luego me regaló un libro que se titula La utilidad de lo inútil, para avergonzarmeeeh. Porque yo no le regalé nadaaah. Y encima al leer el libro no dejaba de acordarme de los cuatrienios que no existen y de todas las cosas que había puesto él en La películaaah, que igual sí existeeen.
    (Gracias, Perroantonio. Hip).