Crucé las trincheras (Serenata de plomo. XIX)

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Por Martin Holmes.

Crucé las trincheras como uno de infantería evitando las patrullas y me llegué al Nitty Gritty, sucio y desarmado como Cristo en la Cuaresma. Oí disparos aislados por el camino, pim, pam, pum, las hienas se habían hecho con el predio, pero no miré atrás para no convertirme en una estatua de sal. El local de Lola parecía el velatorio del casero y las golfas estaban zampando huevos revueltos sentadas en una mesa de timba. No levantaron la vista de la sartén para dedicarme un segundo y comían como si al día siguiente empezase la vigilia. Lola y Molly Malone estaban atendiendo el bar y como no había parroquia se ponían tragos ellas mismas. El Profesor Charmé me dijo:
—Bullet, saco de mierda, buena la has organizado.
—No tienes ni una pizca de vergüenza, mula inmunda —me dijo Lola—. Las balas te siguen como las ratas al flautista y vienes aquí a complicarme el día.
—Tienes el negocio de bote en bote —le dije.
—Gracias a ti, mugriento. No serías capaz de pescar un pez en un balde, ¿dónde has estado?
—Hitman el Guapo me la jugó. Cree que el Gran Johnny me va a volver a dejar el Studebaker y pensó que muerto no soy competencia.
—Torrio está fuera de la circulación y apiolaron a O´Bannion y todo el mundo anda buscando el whisky de la Banda de la Zarigüeya.
—Un chino con la membrana nictitante me subió sobre un dragón. ¿Sabes lo que es una membrana nictitante?
—Seguro que puedo vivir sin saberlo, imbécil.
—Hemingway me dijo en un sueño que lo había echado todo a perder con una escena onírica.
—¿Te han atizado en la cresta, retrasado mental?
—Salíais vosotras y el joven Nick. Yo no podía acarrear el whisky en una cesta de mimbre.
—Los sueños anuncian el porvenir, por la Virgen Negra de Jasna Gora —dijo Molly, y se santiguó.
—Los italianos van repartiendo salvoconductos como si fueran el Káiser y nadie asoma el hocico más allá de la cocina. Ahí tienes a mis putas, merendando huevos revueltos y tocino como si estuviesen almorzando después de la siega. Luego harán la siesta para que no se les corte la digestión. Pierdo cincuenta pavos cada cuarto de hora. Las putas en barbecho crían culo de artesa de tanto hacer sobremesas y acaban queriendo que las retire un viajante de Maine.
—Eres un desastre, Bullet —dijo Molly.
—Saco de mierda —dijo el Profesor Charmé.
—Ni siquiera se dejan caer por aquí los raros —dijo Lola—. Los tíos a los que les gustan los pies y que las chicas se vistan de monaguillos. Solo trabaja Ivette la Troyana, pero ha tenido que bajar la tarifa. Voy cuesta abajo hacia la ruina negra y sin remedio, puedes jurar que lo has echado todo a perder.
Ivette la Troyana era un lujo de domingo que un servidor no se podía permitir, y ni se llamaba Ivette ni era troyana. Se llamaba Hildy y era de algún secarral del Panhandle de Texas, en donde se derriten hasta las piedras y a los escorpiones les llaman videgarunes. Sin embargo trabajaba lo que llaman la Presa de Cleopatra, que consiste en atraparte la industria con la ventosa y dejarte para los perros, como una maldita bomba de sacar petróleo. No muchas mozas son virtuosas rindiendo la Presa de Cleopatra, se lo digo yo por cosas que uno ha oído. Ivette tarifaba a cien pavos el rato de no más de veinte minutos y había oído decir que era tiempo más que suficiente y la mejor inversión al norte del río. Un vendedor de clavos del condado Faraona la quiso retirar y ponerle una casa pero Ivette le mandó al diablo y el menda le robó una media y se ahorcó con ella frente la Palacio de Justicia, quizá lo hayan leído en los periódicos. Desde entonces Ivette llevaba una liga negra en el muslo derecho. O tal vez era en el izquierdo. Las putas son supersticiosas, como los puertorriqueños.
—¿Dónde diablos se ha metido Hemingway? —pregunté.
—Era tu trabajo buscarlo y volver a poner las cosas en su sitio —dijo Molly.
—Durmió aquí un par de noches después de que le quemasen su chamizo en lo de los Wong, que en paz descansen, y me prometió una participación en su negocio del whisky —dijo Lola.
—Ese va repartiendo participaciones en cada esquina —dije—. Un camión de whisky no da para jubilar a la mitad del estado.
—Lola no necesita mucho —dijo Molly—. Quiere poner un burdel para raros en Nueva Orleáns.
—Un local pequeño con papel rojo en las paredes y fotos de franceses con burros y un negro y un piano. Todos los negros de Nueva Orleáns tocan el piano. Los raros no dan problemas y pueden pagar una tarde sin regatear por chuparle el dedo gordo del pie a una furcia y después se largan calladitos porque les da un poco de vergüenza. El Profesor Charmé y yo dirigiríamos el parlatorio sin tener que perder el tiempo echando a los marineros que se engarzan en peleas. Estoy harta de los cuchillos.
—Lola ya tiene hasta el nombre —dijo Molly.
—El Club Lord Byron —dijo Lola—, y ahora todo se ha ido al diablo.
—Por culpa de tu maldita escena onírica, puerco cagón —dijo Molly.
—Me trampearon como a un paleto —dije—. Un vendedor de puros y un chino medio bisojo.
Una de las putas que comía huevos revueltos eructó y a otra le pareció la monda y se partió de risa. Las golfas tienen un sentido del humor básico y primordial, hecho de cuescos y palabrotas. De una de las habitaciones de arriba asomó Ivette la Troyana vestida únicamente con un alzacuellos.
—Chicas, por favor —dijo.
—Mantened la compostura, zorras —dijo Lola.
—Cristo, vais a despertar al padre Montenegro —dijo Ivette.
—Saco de mierda —me dijo el Profesor Charmé.
—El padre Montenegro sabe estirar el cepillo —dije.
—Que dios le bendiga —dijo Molly—. Es un hombre de Dios.
—Jesucristo estaba con las magdalenas —dijo Lola.
—Había que matar el tiempo —dije.
—Saco de mierda —me dijo el Profesor Charmé y las puertas del Nitty Gritty se abrieron y entraron los payasos para mejorar el número.
—Vaya por Dios —les saludé—. Ha llegado a la aldea la ponzoña irlandesa con su olor a mierda de vaca.
—Ace Bullett, el muerto que hace chistes —dijo Crazy Horse Ryan, que llevaba un revólver en cada mano —. Tira todo lo que lleves encima que sea más peligroso que un mondadientes.
Crazy Horse Ryan no vino solo, como las desgracias, y trajo consigo a sus paletos del condado de Kerry: el Apóstol, Butcher Greg el Tobillos, Resentimiento y Count Johnny C. Todos eran merdellón de la vieja Irlanda y veteranos del Levantamiento de Pascua que hicieron el ridículo arriando una bandera de Inglaterra de una oficina de correos para dejarse matar por una cuadrilla de soldados de reemplazo. Ninguno valía más de lo que yo era capaz de escupir, pero me llevaban la ventaja de ir armados hasta el sombrero.
—Si vosotros sois las huestes del Piojo Moran, los macarrones van a quedarse con el negocio en un cuarto de hora —les dije.
—No es sano que les hables así a unos tíos con pistolas —me dijo Lola.
—Déjanos a nosotros los macarrones, lechón mugroso —dijo el Apóstol.
Las golfas dejaron de zampar huevos revueltos y se peinaron las cejas con saliva. Una se acomodó el mostrador hasta la garganta y se puso a guiñar los ojos sin concierto.
—¿Estás nerviosa, tesoro? —le dijo Resentimiento. Resentimiento era pelirrojo y tenía los ojos amarillos. Paleaba boñiga en Irlanda y acá aprendió a llevar zapatos. Tenía un revólver Webley y Scott en la mano derecha y un garrote de clavos en la izquierda.
—Bravos príncipes de Irlanda, aquí hay chicas recién merendadas, dejaos de balaceras —dijo Lola.
—Cierra la bocaza, ramera —dijo Crazy Horse Ryan.
—Ni que no pudiéramos tomarlas —dijo Butcher Greg.
—Derecho de saqueo —dijo Count Johnny C.
—Disparad de una vez, sucia banda de garrapos, me vais a matar de aburrimiento —les dije.
La primera ráfaga se llevó por delante a las golfas partiéndolas en dos. Los irlandeses se quedaron de una pieza. La furcia que guiñaba los ojos se levantó con la cara llena de sangre. Count Johnny C. fue el primero en reaccionar y se tiró de panza al suelo sacando una Máuser del nueve y rodando sobre su cuerpo hasta ponerse debajo de una mesa. Otra ráfaga acabó con Butcher Greg y fue tan intensa que le arrancó la cabeza, que salió disparada hasta estamparse contra un cuadro de una mujer en cueros montada en un caballo.
—He perdido un ojo —dijo la furcia guiñona.
—Son los italianos —dijo Count Johnny C.
—Eres un lince, Johnny —dijo Crazy Horse.
Resentimiento respondió a los disparos tirando con el revólver Webley a través de las ventanas rotas.
—Mi ojo era verde como el Brasil —dijo la fulana, y se puso a buscarlo gateando entre sus compañeras muertas.
Salté por encima del mostrador y un millón de botellas rotas cayeron sobre mi cabeza cuando el tiroteo se desbocó. Los irlandeses dispararon al montón y la pared del Nitty Gritty se abrió como una caja por la potencia del fuego exterior. Lola cogió al Profesor Charmé y se atrincheró detrás de la barra. Oí morir al Apóstol. Se puede oír morir a un hombre, créanme. Cada balazo de los italianos abría un boquete del tamaño de la cabeza de un caballo. Ni las Thompson hacían tanto estropicio.
—¿Con qué diablos nos están tirando? —dijo Lola.
—Es el maldito infierno —dijo Resentimiento. Había perdido su garrote de clavos y estaba recargando la Webley.
—Es una ametralladora Vickers montada sobre un trípode en el techo de un Oldsmobile —dijo Count Johnny C.
Había oído hablar de las Vickers en los noticiarios de la guerra: calibre 7,70 y una cadencia de tiro de quinientas píldoras por minuto. Lola sacó una escopeta de cañones cortados de un barril de ron y me la pasó. Era una Loomis del diez que era pura historia del país y los caños apenas alargaban el palmo.
—¿Qué quieres que haga con este trabuco? —le dije.
—Sácanos de aquí, hijo de perra. Hay cartuchos en una caja de puros de Savannah.
Molly apareció detrás de la barra descalza y llevando debajo del brazo la cabeza de Butcher Greg el Tobillos. Yvette la Troyana se tiró desde la balaustrada del piso de la hípica y se rompió la crisma contra el suelo. Iba vestida con el alzacuellos.
—Cristo, llueven zorras —dijo Resentimiento.
Crazy Horse Ryan se abrió paso hasta nuestro refugio disparando las dos pistolas a la vez. Le acertó a la golfa del ojo verde y la terminó. Las ráfagas de la ametralladora Vickers limpiaban una línea imaginaria que quedaba a la altura del cuello de un hombre ni alto ni bajo. El padre Montenegro bajó las escaleras en tramos de media docena cubriéndose con un colchón. Encontré la caja de puros y cargué la Loomis. Había otros siete cartuchos y me los metí en el bolsillo.
—¿Qué diablos llevas debajo del brazo? —le preguntó Lola a Molly. Molly miró la cabeza de Butcher Greg y la acarició. Butcher Greg era feo en vida y su reciente defunción, que en paz descanse, le había empeorado.
—Técnicamente ahora estamos del mismo lado —me dijo Crazy Horse mirando la escopeta.
—Sácanos de aquí, maldita sea —me dijo Lola.
—Saco de mierda —me dijo el Profesor Charmé.
—¿Qué propones? —le dije a Ryan.
—No se me da bien pelear a dos bandas y ahora los que me preocupan son los italianos de la Vickers —dijo—. Estaré más tranquilo sin los dos ojazos de ese cañón mirándome a la nuca.
—A mi me va bien vivir un día más —le dije.
—¿Os vais a casar, maricas? —dijo Lola—. Tenemos que largarnos de aquí.
—Llueven zorras —dijo Resentimiento disparando hacia el techo. Le acribillaron desde el exterior y siguió disparando después de muerto hasta que vació el tambor.
—Venga una tregua y después nos ocupamos de nuestros asuntos —dijo Ryan. Se escupió en la palma de la mano y me la extendió. Descuidó sus dos pistolones y le pegué un tiro en la cabeza, sobre la boca, y desapareció todo lo que tenía encima de la barbilla.
—Eres un cerdo sin palabra —dijo Molly.
El Profesor Charmé se manchó de sesos y pareció un pajarraco que había dormido en un charco. Count Johnny C. estaba llorando cubriéndose la cabeza con los brazos. Los macarrones habían comprado toda la munición del 7,70 del mundo. Lola abrió una trampilla en el suelo y se arregló una linterna con una botella, un trozo de enagua y ponzoña del Viejo Coronel. El techo del Nitty Gritty cedió y un buen trozo se cayó sobre Count Johnny C.
—¿Hacia dónde conduce esta trampilla? —le pregunté a Lola.
—¿Prefieres quedarte aquí? —me contestó.
Me incorporé y disparé a través del mostrador el cartucho que quedaba en la Loomis. Le pegó en el hombro al padre Montenegro y le abrió la parte derecha de la mandíbula dejándole los dientes al aire.
—Hijo de una zorra sarnosa —dijo Molly—. Has disparado a un cura.
—Esta porquería cubre una buena porción del horizonte —le dije—. He disparado a todo el maldito hemisferio norte.
—Matar a un cura trae mala suerte.
—Larguémonos de aquí antes de que se nos caiga el mundo encima —dijo Lola.
Recargué la Loomis y disparé dos veces sobre el mostrador sin pararme a apuntar. Yvette la Troyana se levantó medio descoyuntada y se arrancó el alzacuellos. La tumbaron atravesándola a la altura de las cazuelas. A duras penas vi al padre Montenegro medio muerto a través del humo amarillo de la pólvora. Abrí la escopeta y los cartuchos se deslizaron de los caños. Metí otras dos cargas y disparé hacia la puerta, pero me llevé por delante al padre Montenegro y a lo que quedaba de Count Johnny C. Los macarrones echaron un trozo de pared abajo, la Vickers enmudeció y entraron media docena de grasientos con metralletas Thompson barriendo el frente. Intenté encontrar las pistolas de Crazy Horse Ryan pero Lola, Molly, el Profesor Charmé y la cabeza de Butcher Greg el Tobillos estaban desapareciendo trampilla abajo y decidí probar suerte en el infierno. El Nitty Gritty se desmoronó como una barraca al final de un domingo justo cuando cerré la trampilla sobre mi cabeza.

131 comentarios

  • Ivette la Troyana […] trabajaba lo que llaman la Presa de Cleopatra, que consiste en atraparte la industria con la ventosa y dejarte para los perros, como una maldita bomba de sacar petróleo. No muchas mozas son virtuosas rindiendo la Presa de Cleopatra, se lo digo yo por cosas que uno ha oído.

  • La Vickers, refrigerada por agua para un mejor envío de cristianos al domicilio del Hacedor Supremo.

    El Webley & Scott del .455, buen calibre si necesitas hacer una cirugía de emergencia.

    La Loomis de perrillos. No es una Sarasqueta, pero soluciona las disputas con los vecinos de descansillo.

    La Thompson con tambor del .45, una máquina de escribir que no pasa de moda.

  • CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ

    Cualquier seguidor catalán del deporte de la canasta sabe que no se dan bajo el cielo mayores arengas patrióticas que en las retransmisiones que realiza TV3 de este deporte, del que ahora mismo [ayer, cuando escribía esto] se está celebrando la final de la copa catalana entre el F.C. Barcelona y el Andorra.

    Por supuesto, el comentarista de Esport 3 no nos ha defraudado tampoco esta vez. Poco antes del descanso se ha descolgado con este comentario, sin relación, por lo menos aparente, con el partido: “Aquí se ha gritado “independencia” menos que en otros pabellones. ¿Por qué…? Porque muchos son andorranos y ya la tienen… ¡Qué suerte!“.

    En el descanso, entrevista al alcalde del pueblo donde se celebra la final, La Seu d’Urgell: “Acabaremos votando”, asegura el mandatario municipal, “como ha dicho nuestro presidente”.

    Quién dijo aquello de que no hay que mezclar política y deporte…

    Justo antes de la reanudación, entrevista con Miquel Calçada (nacido Calzada), Mikimoto, comisario del Tricentenari, estómago agradecido donde los haya y máximo exponente del independentismo radical. Tras una pregunta de despiste sobre el deporte catalán, el entrevistador y el entrevistado van a lo que realmente interesa a los televidentes de un partido de basket, esto es, a… ¡1714…! Ahí mando a la mierda el puto partido.

    Llevan treinta años así, pero esto, digan lo que digan, ya no hay quien lo pare.

  • De lo de Olmos, qué voy a decir. Lo que ya se ha dicho y unos cuantos “sensacional” de propina, en plan: “Dame una O, dame una L…

    Un saludo.

  • Los comentarios nocturnos de Gengis Kant sobre la catalanez confirman que el ingenuo siempre es aliado del tropel de hideputas en malón, ya se ponga de frente o de perfil. Lo sabemos desde los años treinta, pero la mala memoria se lleva mucho esta temporada otoño-invierno-primavera-verano y así sucesivamente.

  • Gómez, recuerdo un Peña/Madrid en el pabellón de los pises catalanes en Badalona, en el que la humanidad que abarrotaba las gradas se dedicó a golpear la cabina del comentarista de tebetrés, Lluís Canut, un forajido culé poco dado a ser objetivo. ¿Sabes qué ha sido de él?

  • Hombre, que yo a Gengis lo quiero como sólo un comentarista de blogs puede querer a otro. Digo nada más que está completamente equivocado en el planteamiento, el nudo, el desenlace, las notas a pie, la separata con los mapas y la bibliografía.

  • Qué pasote de capítulo, Olmos. Voy a tatuármelo, que me cabrá en la espalda. La factura, que me la tatúen en el nabucodonosor.

  • – ¿Burger King o MacDonald’s?
    – Burger King
    – ¿Cola Cao o Nesquick?
    – CER-VE-ZA.
    – ¿Christian Campos o Tsevanrabtan?
    – Christian.
    – ¿Twitter o Facebook?
    – ÇhøpSuëy.
    – ¿Coca Cola o Pepsi?
    – Coca Cola.
    – ¿El artículo sobre Pedro Luis de Gálvez en Jot Down, o el artículo sobre Pedro Luis de Gálvez en Revista de Libros?
    – Hombreeeeeeee…

  • Lo bueno es que él ni siquiera se enteró; pero al periodista que usted menciona, Bremaneur, le salvó mi menda –y otros compañeros– de que le dieran la del pulpo unos radicales futboleros en un garito de la zona alta, el día que el Barça ganó aquella famosa liga del Depor; aunque, repito, el hombre no tuvo nada que ver con el asunto e incluso se marchó antes de que la sangre llegara al río. Que llegó. Y mucho.

  • 03/10/2014 A LAS 11:45
    PERROANTUÁN
    Ya lo sabíamos: ellas son menos violentas.

    ¿Se refiere sólo a la violencia física?

  • 03/10/2014 A LAS 11:45
    PERROANTUÁN
    Ya lo sabíamos: ellas son menos violentas.

    ¿A qué te meto una que te visto de torero?

  • 03/10/2014 A LAS 11:46 BONNIE
    La Contra, EL FUNDAMENTALISMO DEMOCRÁTICO EN HONG KONG.

    Vaya. Yo a los filósofos no les entiendo. O sea, que como esas ideas sobre la democracia y tal se las han inoculado, y como realmente si lograran sus reivindicaciones no lograrán “decidir su futuro” en toda su literalidad, ¿mejor no reivindicar elecciones libres y sufragio universal?

    En fin, me parece que el “ateo católico” se la coge con papel de fumar.

  • Noooo, lo que a mí no me gusta es el papel de regalo con el que me envuelven a este chico y sus amigos. Me venden que el chaval y sus camaradas se han liado la manta a la cabeza contra el intolerable gobierno chino, así como nos vendieron la primavera árabe y todos estos tipos de manifestaciones “espontáneas” de buen rollismo, cuando lo que hay detrás de esta “encomiable” labor, es otro tipo de estructuras que tienen unos motivos menos “loables” que los que puedan representar este grupo de gente.
    No sé si me explico.

  • 03/10/2014 a las 08:54
    Bremaneur..

    02/10/2014 A LAS 23:23
    PIRATAJENNY

    Esa artimaña está muy vista, muñeca.

    ***

    Bueno, también puede ser un gato persa.

  • Pi, si además de enredarme con perritos tratas de convencerme de que el buen sexo es gratis, me voy a enfadar. Se trata de una ecuación muy simple que no voy a desgranar aquí, por respeto al mundo en general.

  • 03/10/2014 A LAS 12:54
    PIRATAJENNY
    03/10/2014 a las 08:54
    Bremaneur..

    02/10/2014 A LAS 23:23
    PIRATAJENNY

    Esa artimaña está muy vista, muñeca.

    ***

    Bueno, también puede ser un gato persa.

    ¡¡¡Pero si vive con dos caracoles gigantes!!!

  • Te explicas, Parker. Pero como el chico consiga el sufragio universal y que se celebren elecciones más o menos libres me descojonaré una vez más de la Filosofía del Tocador y del inventor del sintagma “fundamentalismo democrático”.

  • a)

    03/10/2014 a las 02:47 Gengis Kant
    Herrero de Miñón ya pensaba hace mucho que las naciones quieren, más que competencias, comprensión y cariño; símbolos y no lentejas. ¿Qué tal, entonces, permitir que Cataluña sea declarada, pero sólo declarada, independiente?

    ***
    b)

    03/10/2014 a las 02:54 Gengis Kant
    En otro momento no lo sé, pero a estas alturas de la noche me atrevo a apostar lo que sea a que Cataluña estaría dispuesta a devolver muchas competencias, siempre que las devolvieran las demás comunidades autónomas, a cambio de ser declarada independiente.

    Quiero romper un palo de escoba por la lectura correcta de los comentarios de Gengis. Que b) es ironía («devolver competencias» y «ser declarada independiente»; trabajar en el burdel pero ser declarada virgen, después me pienso un ejemplo mejor) sobre lo citado en a), hombreee.

  • 03/10/2014 A LAS 13:05
    BONNIE
    03/10/2014 A LAS 12:54
    ¡¡¡Pero si vive con dos caracoles gigantes!!!

    Todavía viven mis dos Helix Pomatia, y aunque les he visto hacer ñigoñigo aún no han puesto huevos. He añadido unos veinticinco más, de Cepaea Nemoralis, Cepaea Hortensis y Helicopsis Striata.

  • Marqués parece que a estos amigos también les gusta BrB.

    Por cierto el disco es soberbio. Son descartes y otras lindezas con un sonido excelente.

  • Es que copulan por la noche, cuando usted está dormido o entretenido en otras cosas. Haga guardia una de estas noches de otoño y ya verá la que montan. No es que yo lo haya hecho nunca (quedarme mirando fijamente un terrario entre las dos y las cinco de la madrugada), pero sí que les he pillado yendo a ranas, escondidos detrás de una piedra los muy animales.

  • Una sugerencia a la señorita Bellpuig: usted que es moderna, admita las donaciones en bitcoins.

    Por cierto, Follan, debería usted escribir algo sobre la cosa, o al menos darnos su opinión sobre sus virtudes y desventajas. Ebay acaba de anunciar que las va a admitir como medio de pago y mi pequeña inversión se ha multiplicado por 5.

  • 03/10/2014 A LAS 13:23
    BREMANEUR
    Todavía viven mis dos Helix Pomatia, y aunque les he visto hacer ñigoñigo aún no han puesto huevos. He añadido unos veinticinco más, de Cepaea Nemoralis, Cepaea Hortensis y Helicopsis Striata.

    Pero es que ¡¡tú estás montando una granja para después comértelos!!!

  • Perro nos trae una bonita colección de juguetes rusos y como resulta que estamos varios motoristas admitan ustedes que este Амфибия podría ser un complemento perfecto para acompañar sus correrías sin miedo a lluvia, barro, grasa y temperaturas extremas.

  • Mercutio, el estado español puede permitirse el lujo de mantener por ahora una actitud condescendiente, limitada a presentar querellas contra quien incumpla la ley, porque es muy probable que a Mas le baste con que se celebre la consulta con la que tanto se ha comprometido. Sería suficiente con que caiga sobre Mas sobre él todo el peso de la ley, con sus multas e inhabilitaciones correspondientes.

    Una vez consultado el pueblo catalán -de un modo ilegal, habrá que seguir insistiendo en ello- cabe esperar que Mas se quede satisfecho. ERC no, por supuesto. Será el momento en el que el PSC -quizá el PP también- podría sustituir a dicha formación como apoyo parlamentario a un gobierno moderadamente catalanista.

  • Creo que los catalanistas prefieren para Cataluña, antes que el dinero, aunque también éste, su reconocimiento como la comunidad más guay de España. También creo que los catalanistas no son menos solidarios que el resto de españoles, y puede que más si caemos en la cuenta de que los catalanistas más radicales son los que proponen -dentro de Cataluña, no puede ser de otro modo tratándose de catalanistas- las políticas sociales más solidarias.

  • Gengis, con aprecio y mi mayor respeto hacia su persona: es difícil encontrar un texto –aun siendo tan corto como éste– donde ni una sola de sus oraciones responda, ni por asomo, a la realidad. El suyo cumple con los requisitos. Le doy como pista, por ejemplo, que en la primera frase sobre ese “de España”, y eso concediéndole con las mayores reticencias el “antes que el dinero”.

  • Gómez, a los catalanes les conviene, aunque sea a regañadientes, ser españoles porque, si no lo fueran, ¿cómo podrían sentirse superiores? Esto por un lado. Por el otro, sólo podrá decirse que los catalanistas quieren que los catalanes sean más insolidarios que el resto de los españoles cuando se sepa qué porcentaje de su PIB, una vez lograda la independencia, querrían dedicar a ayuda exterior, de la que -no lo dude nadie- estarían encantados de dar una gran parte a España. Es falaz concluir, a partir del hecho de que los madrileños ponemos menos pegas que los catalanes a compartir nuestra riqueza con el resto de España, que seamos más generosos que ellos. No somos ni más menos solidarios; lo que ocurre es que no nos consideramos madrileños sino españoles. No me imagino a un habitante de la riquísima ciudad de Figueras dudando de la necesidad de compartir con el resto de los catalanes lo que niega al resto de españoles.

  • Mercutio, me ha dolido mucho que me haya presentado ante el mundo como uno de ésos que por ‘dialogar’ entienden ‘conceder’. Lo primero que quiero responder a esa inaudita injuria es que en mis comentarios de anoche no hablé de negociar. Bueno, creo que no lo hice. Y lo segundo es que, aun siendo partidario de que el gobierno español dialogue con los separatistas, creo que la carta que debe jugar es la de la centralización total. Ya dirán los otros lo que quieran, y ya se verá si nos ponemos de acuerdo en vivir en un estado autonómico o en uno con descentralización administrativa.

  • En 1979, en La Clave, hubo un debate sobre el marxismo. Allí estaba Bernard-Henri Lévy, discutiendo con Carrillo a cuenta de los campos deconcentración soviéticos. Ambos cigarrillo en mano, con traducción simultánea para el francés. Ahora tenemos a Sor Lucía Caram en Cuatro, casi todas las semanas, despotricando contra los banqueros y el neoliberalismo. Pero ya nadie fuma en el plató. Sin duda, una gran victoria social.

  • De Herrero de Miñón sólo he leído un libro: Los derechos históricos. En él expone con una elocuencia admirable una visión de la sociedad de corte historico-organicista, a lo von Savigny.

    Recuerdo, aparte de un par de cosas más, su idea de que una comunidad viva, fraguada históricamente, da más importancia a su derecho de ser que a las competencias que pueda arrancar. Y el ser -habría que decir más bien: la conciencia de ser- se solventa simbólicamente.

    Para un pensador historicista como Herrero de Miñón -cuya querencia por la pluralidad es ultraconservadora, foralista- el constitucionalismo es un mero artificio, un concepto muerto, un puro formalismo que no puede hacer frente a los embates de la realidad comunitaria, desacomplejadamente preconstitucional.

  • No malinterpreten mi comentario anterior. No me convence Herrero de Miñón; sólo quería aconsejarles que lean el libro que cito.

  • No se me pasa la ira por la ofensa de Mercutio. Yo, un tipo dialogante. Precisamente porque me gusta mucho dialogar no soporto a los que mantienen, siempre con su mohín beatífico, una actitud de ésas que llaman dialogantes y que les impide decir claramente qué piensan. Así no hay modo de dialogar.

    Esto me recuerda una conversación con uno de esos dialoguistas. Al ver la rotundidad con la que me manifestaba contra no sé qué, me preguntó -una forma tímida de objeción, está bien claro- si no creía que hubiera otras opciones además de la mía, si rechazaba el diálogo. Le repliqué que no tenía nada contra el diálogo; es más que ya lo había empezado dando mi opinión.

  • Tanques, tanques. A tomar por culo la Sagrada Familia, el palacio de la Generalidad y el Camp Nou. Tanques, tanques. Piñau, piñau, ratatatá, ratatatatá, BRRRROOOOMMMMMMM. Serenata de plomo sobre Cataluña.

  • 03/10/2014 a las 17:11
    Gengis Kant . .

    ¿La Clave? ¿De qué me suena?

    Je, lo pensé nada más ponerlo.
    Coincidensias, Gengis.

  • Adapta, perdí los papeles con usted por la mitad de la mitad de lo que me dicen otros. La culpa fue suya, que hasta ese momento me tenía muy mimado. No me lo esperaba de usted, la verdad, y eso que alguna vez ya le había visto irritado con alguna cosa mía.

  • Joer Brema, no se dice “tanques”, son “carros de combate”. Se lo dice un exsargento de Carros del Regimiento III de Valladolid. He disparado pepinos de 105 mm tales que el armamento hoy manejado me da risa. A veces me despierto de noche y me veo en mi viejo AMX 30 entrando por Diagonal…

  • Brema, lo dices bromeando y yo en serio: el Estado debe usar todos los medios que la ley le permita -ratatatás incluidos- cuando la gravedad de la ocasión obligue, según la propia ley, a ello. Ahora bien, es una medida desproporcionada mandar la Brunete a la Generalitat para notificarle a Mas que el Estado ha presentado una querella que podría llevarle dentro de unos cuantos años, cuando haya una sentencia irrecurrible, a la inhabilitación para el cargo (leí en un artículo en El País -“Gestos”- del que fuera fiscal del TSJC, José María de Mena, que la ley española no contempla la inhabilitación preventiva).

  • Pues eso sin beber, Gengis. La verdad es que sï tengo mala leche, y la gente se sorprende.
    Pero lo de perder los papeles, vamos a dejarlo en que ‘los perdimos ambos’.

  • Con semejantes sargentos no me extraña que cada vez que salían cuatro carros al cigarral de Toledo regresaba uno, y los otros tres esperaban a que alguien los reparase en cualquier vaguada.

  • Carro de combate será el que lleve mañana por el súper pertrechado de cerveza y cosas para cubrir el contencioso del Atleti.

    Gengis, no sé por qué dices que bromeo. Hay que hacer como Israel. Se acerca uno a Barcelona con los carros de combate, se planta delante de la Sagrada Familia, se saca al aragonés llevado ad hoc por la potencia decibélica y se conmina a la población a abandonar el interior y los aledaños. Y Sagrada Familia a tomar por culo. Luego el aragonés grita que venga, a empezar de nuevo, y ya tenemos a los catalanes entretenidos otros treinta años sin tocar los cojones.

  • Qué ganas tienen algunos sin señalar de sacar el polvo a carros y demás artillería.
    Esto y otras cosas se soluciona con sábanas limpias y conversación post-coito.

  • Adapts es aún más tierno y sensible que su avatar de tierno cervatillo. O eso me quiso vender, Gengis. No se riñan mucho.

  • 03/10/2014 a las 13:01 Bremaneur
    Pi, si además de enredarme con perritos tratas de convencerme de que el buen sexo es gratis, me voy a enfadar. […]

    El ministro Pepiño Blanco, que pronunciaba con memorable donosura rural los grupos cultos, hablaba una vez con una periodista, más o menos así: «…dice Rajoy que si los brotes verdes. Este Rajoy parece obsesionado por el seso», comentaba el ministro. «¿El seso…?», preguntó la periodista como dudosa. «El sep-so», aclaró él.
    Vivo frente a una casa semiabandonada tomada por los gatos y cuando salgo por la noche a fumar al balcón se me pone de punta la mata de pelo del espinazo al oír los aullidos terroríficos de los amores felinos. El sepso es la guerra por otros medios, esta es la cosa superprofunda que quería decir.

  • Aunque no a cualquier precio, habría que evitar la enorme frustración que provocará en Cataluña que el 9N no haya la consulta prometida por Mas. Sobra que diga yo que no hay que conceder ningún efecto jurídico al resultado de esa consulta. Lo único que se me ocurre, ya que el gobierno español vaya pasando de decir que no se celebrará la consulta a que no se celebrará impunemente.

    Al bien común -permítanles a mis ganas de provocar el uso de ese concepto escolástico-, que no tiene por qué coincidir con el de Mas pero sí con el de CiU, le conviene, una vez que haya votado la gente y aprovechando que lo más probable es, sobre si todo si se quiere que las cosas sean así, la victoria de los noes a la segunda pregunta, que se forme un gobierno moderadamente nacionalista apoyado por el PSC.

  • Hace unos años teníamos en bcn unos arquitectos apodados divinos. En esas que tuvimos un debate sobre cómo terminar la obra de la Sagrada Familia. Se lo juro. Se lo preguntaron al mejor ejemplo de los divinos, un tal Bohigas, y respondió que lo que había que hacer era derribarla desde la primera hasta la última piedra. Oh, qué tiempos, qué escandalito levantó.
    Por mi parte coincido, y aplicaría dinamita a la SF, al Palau, al Parque Guell, y a todo el modernismo que expresa un alma catalana romántica e infantil.
    Previamente apartaría a la población, para evitar daños colaterales.

  • 03/10/2014 a las 21:43 Tareixa
    Qué ganas tienen algunos sin señalar de sacar el polvo a carros y demás artillería.
    Esto y otras cosas se soluciona con sábanas limpias y conversación post-coito.

    Que debería haber citado a Tareixa, que siempre está calculando la batalla.

  • Holm, a O. Bohigas se atribuye la idea, ejecutada durante su dictadura urbanística en Barcelona, de regenerar la trama urbana de la ciudad con intervenciones puntuales pero estratégicas, en vez de acometer grandes proyectos de corte racional. Dicen que a Barcelona le ha venido bien.

  • No me atrevo a opinar de urbanismo, Gengis, pero recuerdo curiosidades como que el cinturón litoral tenga 2 carriles y no tres, por empecinamiento de los arquitectos, y el chiste de que no tuviera altura suficiente para el gálibo de los camiones.

  • Procu, no esconda el ala en el agujero, o como se diga eso que hacen los canguros. Párese a pensarlo, y verá cómo encuentra casos en los que ve necesario el bombardeo.

  • 04/10/2014 a las 01:10 Gengis Kant
    Procu, no esconda el ala en el agujero, o como se diga eso que hacen los canguros. Párese a pensarlo, y verá cómo encuentra casos en los que ve necesario el bombardeo.

    Gengis, como lo siento se lo digo: si hay que bombardear se bombardea, pero hablar de ello me resulta morboso.

  • Ruego a nuestras Sosegadas y Soberanas Señorías que no desistan de asistir a los funerales de las víctimas de tráfico, o de accidentes domésticos, porque se empieza así y se termina pasando incluso de las víctimas del terrorismo.

    Ahora, para los de diversificación:

    Si te empeñas en hacer de los sentimientos de las víctimas del terrorismo un asunto de estado, no debe extrañarte que venga otro pidiendo el mismo trato para las que lo han sido de la violencia de género, y luego otro pidiendo…

  • 04/10/2014 a las 01:21 Gengis Kant

    Mecagüen los indios. Cómo puede decir eso. Las víctimas del terrorismo son las víctimas del estado contra el que el terrorismo atenta. El Estado es algo afortunadamente mejor definido que el «género».
    Mea culpa que me he puesto en plan von Clausewitz de costurero, con Pepiño y el sepso de los gatos.

  • Lo último que deseo es que mi comentario pudiese herir a alguien. Tómese sólo como lo que es: una respuesta a la mofa con la que Carlos Cuesta, en El Cascabel, despachó la propuesta de Pedro Sánchez a favor de los funerales de estado en honor de las mujeres perjudicadas por la violencia de género, a la vez que añadía el periodista -de repente muy solemne- que quienes sí se merecían eso y más eran las víctimas del terrorismo.

  • De lo de Sánchez no estaba al tanto. Me repugna a más no poder la exaltación (casi más la masculina) del victimismo femenino.
    Y la representación del estado la adquiere la víctima del terrorismo contra el estado por serlo, es lo que quería decir. En los demás casos se trata de dolorosas circunstancias particulares. ¡Hombre, Gengis!

  • Ni a unos ni a otros.

    Y ni lo uno ni lo otro. No estoy convencido de que sea mejor esta moda de, más allá de dar el pésame a sus familiares, homenajear a las víctimas, sean de lo que sean, que la vieja de homenajear a los que, por el bien común, las causaban. Insisto en uno de mis axiomas morales: mejor vencer que perder.

  • – Procu: La representación del estado la adquiere la víctima del terrorismo contra el estado por serlo, es lo que quería decir.

    – Gengis: Y así lo entendí.

    – Procu: En los demás casos se trata de dolorosas circunstancias particulares.

    – Gengis: Circunstancias particulares que caen bajo la categoría, general como toda categoría, de violencia de género. En virtud de la gravedad que le quieran conceder a esa categoría, algunos pueden sentirse inclinados a pedir que el estado se vuelque, también simbólicamente, con sus víctimas.

  • Mucho más discutible es -por eso me gustaría probar a defenderla en alguna ocasión- la ley que, por la misma acción, castiga más a un hombre que a una mujer aparentemente por el hecho de ser hombre.

  • Gengis, «violencia de género» es una categoría problemática, no así el Estado, que está en el BOE (bueno, que lo escribe). Una vez oí en la radio a una tía, que ganaba un dinero público suministrado por el Estado por ocuparse de la violencia de género. Esquivaba ella como una princesa las preguntas sobre hombres maltratados. Por no hablar del hecho de que la única categoría teórica un poco clara es la de violencia doméstica. Ni siquiera me parece evidente de qué forma el Estado debe entrar en los domicilios.

  • Ignoro por qué aquella funcionaria no tenía claro que es la violencia de género, con lo claro que está: la ejercida por un hombre sobre una mujer. Otra cosa es que ni usted ni yo queramos cambiar nuestras sanas rutinas verbales.

    Lo mismo le digo sobre la violencia doméstica: no la hay si quien agrede es la mujer, independientemente del sexo de la persona agredida, o si el agredido es un hombre, independientemente del sexo de quien lo agrede. Sólo vale la del hombre contra la mujer. Ya es hora de que la DRAE se vaya enterando.

  • No, Procu. Quería esgrimir la sana obviedad de que es mejor la victoria que la derrota, y que por eso sólo debemos rendir homenaje a la primera.

  • ¿O no les hubiera gustado vencer, digan lo que digan los que se apuntan a aquella moral que Calicles, en aquel entonces, consideró propia del rebaño?

  • No se debió a ningún lapsus del legislador que no definiera la violencia doméstica como la ejercida por el que tiene en casa la sartén contra el que no la tiene (qué metáfora más desafortunada tratándose de un lugar donde es precisamente quien la tiene el que no la usa). Fue algo muy consciente, a lo mejor porque el legislador pensó en las dificultades enormes de saber quién la tiene o por un exceso de tirria a los hombres.

  • Está visto que es imposible que nos convenzan de nada, pero al menos deberíamos esforzarnos en evitar el natural desprecio al que no lo logra. La psicología nos ofrece una tabla de posibilidades, que va desde ese menosprecio, pasando por el respeto, hasta -sí, también- la admiración. Como la que tengo a unos cuantos de los habituales de este blog y al menos habitual Mercutio, con el que nunca me puse de acuerdo cuando discutíamos sobre materialismo.

  • Ya es tarde para pedir que quiten mi comentario sobre los cojones de Procu. Lo peor de todo es que era un chiste.

  • Mañana, por orden del Alto Mando, es decir, de Gomez, los papeles publicaràn de la autoria de Gengis Tank, habéis leido bien, un arti que explicarà con despacio por qué Cataluña siempre serà española, noctàmbula y algo maricona.

  • Definitivamente las gentes de iowa me dan mucho susto Holmissss. Que se ponen enseguida a estudiar , que son alemanes me dicen en origen , parte de su población. Y con sus cosas.

  • 04/10/2014 a las 15:13 Gengis Kant
    Ya es tarde para pedir que quiten mi comentario sobre los cojones de Procu. Lo peor de todo es que era un chiste.

    Jopé, Gengis. Si yo también estaba haciendo un chiste ingeniosísimo. Esos cojones no son de nadie, en realidad, son de la lengua, bienes mostrencos de esos.

  • Que hay que orgasmar para estar tranquilas y leer libros que no se discuten con chicos. Mismamente voy a leer por encima y sin piedad Battles in Britain de Wiliam Seymour.
    Se me antoja, feliz finde y eso.

  • Nunca había estado en lkea. Es nazi. Lo más Nazi que he vivido nunca.
    Eso sí, se compensa con el elevado número de mujeres de entre veinticinco a treinta y cinco años que se ven.

  • Lo de Ika es capitalismo llevado al extremo, Adapts. Por eso soy de izquierdas.

    Perroan, ¿un poema es un intento de fijar y recordar un instante?

  • 04/10/2014 A LAS 19:41 BREMANEUR
    Perroan, ¿un poema es un intento de fijar y recordar un instante?

    Para eso están las fotos con el móvil. Un poema es un intento de demostrar que el poeta es el único capaz de inmortalizar el instante con palabras que construyen un mundo distinto. Al poeta, el instante le importa poco; solo le importan él mismo y el poema, en ese orden.

  • Los tíos machos piensan, quizá con razón, que bailar es de zíngaros, de chicas y de mulatos del Copacabana. Los tíos machos guapean quietos, como recibiendo al toro, solidificados en una quietud sin fisuras ni adornitos y, como mucho, puntean el compás marcándolo con las uñas de los calcos de aligator que se han puesto para presumir. A los tíos machos les gustaría, en el fondo, arrancarse por tangos como el Cachafaz y llevarse de calle a Ginger Rogers como hacía Fred Astaire con sus pasos de claqué, a pesar de que era canijo y medio calvo, pero no se atreven a mostrarse para que no les digan maricas los amigachos.

  • Eso que dices. Perroan, me recuerda a Pessoa: “El poeta es un fingidor. Finge tan completamente que hasta finge que es dolor El dolor que de veras siente”. No me lo creo.

  • 04/10/2014 A LAS 20:01 BREMANEUR
    Eso que dices. Perroan, me recuerda a Pessoa: “El poeta es un fingidor. Finge tan completamente que hasta finge que es dolor El dolor que de veras siente”. No me lo creo.

    Probablemente, yo tampoco. En todo caso, un poema, más que fijar un instante, lo reconstruye. Elimina lo superfluo, y lo esencial lo pone en verso (lo esencial para el poeta). Luego lo lee la amada y no reconoce ni el momento, ni el ambiente emocional, ni a los protagonistas. En realidad, el poema mantiene con la realidad una relación rara, similar a la que sentimos al ver un musical. La vida real no tiene música y cuando rima, rima mal.

  • 04/10/2014 A LAS 19:21
    ADAPTACIONES
    Ja,jajaaaajajaj.
    El generador de mierdas filosóficas New Age.

    Pronto sabremos si Pachakusi habla inglés.

  • Anoche estuvimos cenando en el Purrúa de Bilbao Perroan y yo bien acompañados de nuestras chicas. Excelente pitanza y mejor conversación. Todavía permanece el aroma de unos percebes a la brasa sublimes.

  • Yo soy de izquierdas porque creo que un empresario no es un «emprendedor» que arriesga su capital y su prestigio para crear riqueza en su país, sino que es un espabilao que trata de forrarse a costa de los obreros, a quienes jodería lo que fuera posible con tal de mantener su nivel de vida (nivel de vida: el del empresario).

  • Bremaneur, hijo, menudo despertar más silvestre.
    Hablo de oídas, pero por lo visto la riqueza de los países requiere de esos espabilados, que a pesar de sus negras intenciones y sucios intereses a menudo proporcionan beneficios colaterales a sus paisanos.
    ¿Ser de izquierdas es creer que tiene que haber leyes que regulen la actividad económica, así como los derechos y deberes de los sujetos de esa actividad?

  • Bremaneur 04/10/2014 a las 19:41
    Lo de Ikea es capitalismo llevado al extremo, Adapts. Por eso soy de izquierdas.

    Yo aún diría más: Lo de Ikea es la socialdemocracia llevada al extremo; por eso no soy de inzquierdas

  • Le doy la razón a Procu: se puede ser partidario del capitalismo pensando de los capitalistas lo mismo que Brema. Otra cosa: no puede haber mercado sin ninguna ley; la primera de todas, la que obliga al vendedor a traspasar al comprador lo que éste le ha comprado.