¡Qué causalidad!

LuchaGIF2
Por Fernando García.

El filósofo:
“La causalidad, con una apariencia o con otra, nunca ha desaparecido. Sería absurdo prescindir de ella, así que sigue vigente en la ciencia actual. Lo que ha ocurrido es que, sin su viejo compromiso con la idea antropomórfica de fuerza, ha ganado pureza: la que tiene toda función matemática”.

El matemático:
“Una función no define ni establece ningún tipo de relación causal. Una función es una aplicación o relación entre valores: un input es transformado por la función en un output. Informalmente, una función es una es una relación entre categorías cuya estructura se preserva”.

El tema de la causalidad aparece recurrentemente en el New Journal ÇhøpSuëy, las anteriores citas son del 6 de Octubre (Gengis Kant y Follandeiro respectivamente). Filósofos y matemáticos gustan enredarse en un lenguaje críptico que añade dificultad a un tema ya complicado por sí mismo, por lo que abordaremos el tema de la causalidad desde una perspectiva epidemiológica. La epidemiología utiliza conceptos matemáticos y de filosofía de la ciencia como herramientas y no como fines, lo que permite manejar un lenguaje menos formal y mas comprensible para el lector culto no especializado.

El mundo de las enfermedades infecciosas es útil para ver la proyección práctica de lo que estamos hablando. Existe una bacteria (legionella) que produce una enfermedad (legionelosis), que se suele transmitir a través de sistemas de aire acondicionado en mal estado de conservación. En el mundo médico se dice que la legionella “causa” la legionelosis. Esta tautología se repite con frecuencia pues a la enfermedad se le suele dar el nombre del agente causante, o viceversa. Para los epidemiólogos la causalidad no está tan clara, pues sabemos que la legionella es causa necesaria pero no suficiente para producir la enfermedad, es decir, no todos los pacientes en contacto con la bacteria desarrollan la enfermedad. Lo que sí podemos decir es que la exposición a esa bacteria se “asocia” con frecuencia a la aparición de esa enfermedad.

La fuerza de esta asociación se mide con la ayuda de las matemáticas, utilizando una razón conocida como Riesgo Relativo (RR) del cual también calculamos el intervalo de confianza. Cuanto mas se aleje el RR de 1 y mas estrecho sea el intervalo de confianza, mayor será la fuerza de esa asociación y menos dudas tendremos de que sea debida al azar. Pero el RR es una medida de la fuerza de la asociación entre estar expuesto a la bacteria y desarrollar la enfermedad, pero no una demostración de causalidad. “Una función no define ni establece ningún tipo de relación causal”, tal como afirma nuestro matemático. Cuando tenemos una asociación fuerte entre dos variables lo que generamos es una hipótesis de causalidad, que deberá ser probada por otros métodos, aunque como ya veremos la dificultad de encontrar una prueba definitiva de ella.

Si en una población hemos observado retrospectivamente una fuerte asociación entre la exposición a la bacteria y la enfermedad podemos diseñar un experimento que nos permita demostrar que hay causalidad. El mas obvio sería inocular la bacteria a una serie de pacientes y ver si desarrollan la enfermedad. Esto se hacía antaño, ahora se hace con animales y en un futuro cercano se podrá hacer con modelos in vitro. Teniendo en cuenta que la relación temporal no significa causalidad, es decir, el que la enfermedad se produzca a continuación de la exposición en un solo caso, habrá que hacerlo en una serie de casos. Pero como dijimos antes, habrá casos que sí se produzca y casos que no. De nuevo habremos de recurrir a las matemáticas para medir la fuerza de la asociación, que recordemos no significa causalidad.

El asunto es complejo y necesita de un cierto esfuerzo para comprenderlo. Podríamos decir que se establece la causalidad formalmente cuando a una causa le sigue un efecto en todos los casos, pero esto en biología casi nunca se produce. No obstante la fuerza de una asociación nos permite tomar decisiones como tratar a los pacientes con legionelosis con un antibiótico capaz de impedir el crecimiento de las colonias de legionella. Afortunadamente la Medicina no está en manos de matemáticos ni de filósofos. Todavía.

114 comentarios

  • Yo procederìa de otra forma: sin legionella no hay legionelosis. Observa que no es lo mismo que el càncer de pulmòn: sin fumar puede haber càncer.
    Ademàs deberias haber distinguido entre causa necesaria, suficiente, remota y eficiente.
    Creo que a lo que te estàs refiriendo es la la falacia Post hoc ergo propter hoc: anrtecedente no significa causalidad. Tampoco correlaciòn significa causalidad.
    Ademàs en epidemiologìa los nexos directos son difiiciles de establecer y màs aun un diagrama causal, en realidad hay como una telaraña: cuando tiras de un hilo todo se mueve.
    Volviendo a la legionella, piensa en las reacciones quìmicas. La legionella sin la presencia de un catalizador no desencadena la enfermedad.

  • En este caso la enfermedad (del legionario porque se observó por primera vez en unos legionarios) dio nombre a la bacteria (Legionela). Este hecho está induciendo a pensar que hay “causalidad”, pero lo cierto es que el huésped es el que determina que haya enfermedad o no

  • La filosofia es imprescindible. Para poder pensar bien hay que ser algo filòsofo. No hay pràcticamente gran cientìfico o matemàtico que no haya sido también filòsofo (Poncaré, Heisenberg, Turing, Schrodiger, etc).
    Las cosas han cambiado recientemente, los màs jòvenes, como Terence Tao, no le dan gran importancia a la filosofia quizàs porque en EE.UU,-que ha suplantado a Europa en ciencia y matematicas debido a que las élites itinerantes se desplazan a trabajar allì- hay poca tradicion filosofica.

  • Por supuesto, con permiso de Gengis, no pienso escribir correstamente los nombres mal escritos

  • Para remitirnos a una terminologìa aceptada, en el caso de la legionella puede afirmarse, como en cierta medida haces, que es causa necesaria pero no suficiente.
    Por el contrario, respecto al caso del càncer de pulmòn, fumar no es causa necesaria ni suficiente.

  • MENTÍS
    El que suscribe, conocido como Merc with a mouth y cosas peores, rechaza categóricamente la grave acusación de haber invitado a nadie nunca a nada. Otrosí digo que cada vez que acudí al pazo blasonado del matemático Calaza en Patos, la primera sin mi consentimiento, me fue confiscada la cartera nada más llegar, retenida durante toda la estancia y devuelta sólo al partir, con un beso, una flor y tres billis de quinientos euros en su interior.
    Eso sí, tuve que bajar el vidrio al contenedor.

  • Una buena causa que explique el acontecimiento es fundamental para la economía neuronal. Es cierto que eso produce excesos de todo tipo, pero no olvidemos que es condición indispensable para la creación del Culpable, ese gran lenitivo.
    En el orden de la salud, bien preciado donde los haya, todavía más. El sujeto requiere respuestas tranquilizadoras, basta recordar la histeria de la crisis de la colza, o el daño que hizo en su día una mala digestión de la tesis tan admirablemente expuesta e imaginativamente ilustrada hoy en el New Journal C S: médicos de cierto prestigio te daban un codazo y te explicaban que el VIH no era el causante del SIDA, que si la toxoplasmosis, que si lo otro. Hasta un presidente de R Sudafricana tenía su tesis sobre causalidades.

  • Para entender las nociones de causalidad y probabilidad hay que tener un bagaje filosófico y matemático.

  • 13/10/2014 A LAS 09:54 MARQUESDECUBASLIBRES
    Para entender las nociones de causalidad y probabilidad hay que tener un bagaje filosófico y matemático.

    Un bagage en el sentido estricto. Basta una bolsa del supermercado o una mariconera. O sea, tener empezado el bachillerato o la FP.

  • Es muy difícil establecer un proceso de causalidad. Por ejemplo ¿cuál es la “causa” de la forma de los fondos de los alvéolos hexagonales de los panales de las abejas? Seguramente economizar energía. Desde el punto de vista geométrico la solución no es óptima en relación con un solo prisma pero respecto al conjunto, sí.
    Si se trata de la cantidad de cera utilizada en un único prisma, el matemático húngaro Lászlo Fejes Tóth demostró que el octaedro truncado hubiera sido más interesante. Sin embargo, sin otros requisitos, no se puede injertar un octaedro truncado en un prisma hexagonal. La solución sería estirar el octaedro de base y recortar las cimas. Al seguir las cimas superiores e inferiores una proporción diferente de las del plano ecuatorial obtendríamos un octaedro truncado cuyas caras son cuadrados, rombos y hexágonos irregulares pero simétricos con relación a sus centros. Es evidente que la estructura propuesta por Tóth es bastante compleja y obligaría a las abejas, a pesar de los automatismos del instinto y la práctica de la elaboración, a un ajuste fino para casar perfectamente todos los lados respetando las simetrías. Además, se perdería la relación 1-3 del encaje de los prismas con fondos romboidales. Con la solución puramente geométrica de Tóth aplicada a un solo prisma, la ganancia en superficie es inferior al 1% (0,34%). Se sigue que la cera economizada teniendo en cuenta el espesor de los alvéolos sería mínima (el espesor del fondo es inferior a 300 micrometros, solamente los bordes de los alvéolos son algo más espesos para evitar que se desmenucen) pero el trabajo mayor con el consiguiente gasto de energía que deberían suplir las abejas con más alimentación y por tanto más trabajo. Lo importante, no obstante, es la pérdida de la relación 1-3.
    Es decir, echando todas las cuentas, la mejor solución de conjunto es la adoptada por las abejas.

  • Todo esto es verdad, porque dicen que la sal.lmonel.la se produce cuando el huevo se expone a un foco de calor, y yo como huevos fritos exponiéndolos al calor de la sartén y el aceite y no me muero de sal.lmonel.losis, por lo que la cadena de causalidades queda rota o es inexistente en algún momento del proceso.

  • Se está poniendo este bló, otra vez, todo perdido de intelectuales.
    Voy a esprimirme el celebro para diseñar y dar un golpe de mano, para que esto vuelva a niveles aceptables para personas humanas con sentimientos y perrito.

    Fueraparte, a mi se me ha caído también un mito:
    ¿En el pazo blasonado se recicla el vidrio y se separa la basuraaaaaaaa?

    13/10/2014 a las 09:31
    Mercutio . .
    Eso sí, tuve que bajar el vidrio al contenedor.

  • Acabo de aprender que el oso no busca en las colmenas la miel, sino que se pirra por las proteínas que suministran las larvas de abeja que la pueblan, la miel es secundaria.
    Se me ha caído un mito, Winnie the Poo.

  • Primero, el título de la entrada es de los mejores que he visto en este blog y fuera de él; segundo, el comentario de Follan hace poco menos que innecesario cualquier otro.

  • Adaps por muy malas que sean las personas humanas perores son las personas inhumanas, verbigracia :
    Marqués:
    “Para entender las nociones de causalidad y probabilidad hay que tener un bagaje filosófico y matemático.”

    Perkins:
    “Un bagage en el sentido estricto. Basta una bolsa del supermercado o una mariconera. O sea, tener empezado el bachillerato o la FP.”

    Y eso que lo invitò a unos percebes asados en carbon de acacia rosada en su jugo de culis de lengua de canario salteada con retrogusto de pimienta, canela y tabaco.

  • Marqués, me parece un acierto que hay puesto sobre la mesa la dificultad definitiva de cualquier pretensión de resucitar la vieja causalidad. En última instancia lo único que tenemos son estadísticas. Afortunadamente, eso es mucho en la práctica y también en la teoría.

  • Desde que se que los electrones son unos alegres, que están en todas partes mientras no se lo preguntemos, y que gracias a eso tengo un smarfon que funciona, cuando de toda la vida del señor, para que algo funcione, ese algo tiene que estarse quieto en algún sitio, ya solo pienso en foliar y en la Bella Tare.

  • “Es decir, echando todas las cuentas, la mejor solución de conjunto es la adoptada por las abejas.”

    Seguro que ésa es la causa de que las abejas hagan las cosas así. Si no las hicieran así, la causa se debería a un error de las abejas. Bien o mal, ellas son la causa. ¿Por qué?

  • Si la abeja epsilon fuera la causa de algo por su mera existencia ello querria decir: a) que la causa de la abeja epsilon es la abeja epsilonR, es decir, la Reina; y por tanto los efectos atribuidos a la abeja epsilon tienen, en realidad, como casua a la abeja epsilonR; b) si la abeja epsilon fuera la causa de algo por su mera existencia querrìa decir que una misma causa produce multitud de efectos distintos, puesto que la abeja epsilon no solo elabora el fondo de los alveolos.
    Creo que en realidad la abeja epsilon es el soporte material que permite el desarrollo de procesos màs o menos complejos que para simplificar y siguiendo una tradicion del pensamiento que -desgraciadamente busca desesperadamente probar la existencia imprescindibble de un Creador o Causa- llamados causa, la cual puede descomponerse en causa remota y causa efciente, o algo por el estilo.

  • Seguir… seguir hablando de las abejas sin tratar la posibilidad de la inferencia de los designios divinos. Seguir, seguir…

  • Este debate, desde luego, daría para mucho. Creo que las relaciones causales solo se pueden establecer a través de la lógica. La estadística nos muestra una estimación basada en hechos pasados, muy útil desde luego en las llamadas ciencias “duras”, pero no va más allá de la utilidad (que desde luego no es poco). Otro tema, es la aplicación, muy extendida, de la estadística a las ciencias llamadas sociales. Aquí creo que las conclusiones y los efectos de la utilización de, por ejemplo la econometría o la estadística, pueden ser muy dañinos, lamentablemente lo estamos viendo actualmente, con el desconcierto generalizado que existe sobre muchas cuestiones económicas y sociales.

  • Minucias:

    Marqués, dice usted: “En el mundo médico se dice que la legionella “causa” la legionelosis. Esta tautología se repite con frecuencia pues a la enfermedad se le suele dar el nombre del agente causante, o viceversa.”

    Primero, no hay tautología en la afirmación de que la legionella causa la legionesis; segundo, que a un efecto (E) se le dé el nombre de su causa (C) o a ésta el de su efecto no tiene por qué provocar ninguna tautología si uno se limita a decir cosas como que se ha contagiado de E (usando el nombre del efecto para referirse a la causa, el de la enfermedad para hablar del virus que la causó) y evita sostener que C es la causa de C, E la causa de E, E el efecto de E y C el efecto de C, cosa que está chupada.

  • Las tautologías relacionadas con la causalidad se dan con frecuencia a la hora de formular el principio. Hay tautología cuando se dice que toda causa tiene su efecto, o que todo efecto tiene su causa. No la hay, aunque puede que si haya falsedad, cuando se dice que todo suceso tiene un efecto; no hay ninguna de las dos cosas cuando lo dicho es que todo suceso tiene una causa, que es lo que afirma el principio de causalidad.

  • Anda que, la BelliPús enlazándome en azulito a una empresa competencia de alguna de mi grupo de empresas, tiene cohones.

  • Follan, ¿me aceptas la siguiente corrección?:

    Si la abeja épsilon fuera la causa de algo por su mera existencia ello querria decir:

    a) Que, dado que la causa de la abeja epsilon es la abeja epsilonR, es decir, la Reina, los efectos atribuidos a la abeja epsilon tienen, en realidad, como causa a la abeja epsilonR.

    Añado que, aunque la abeja épsilon fuera la causa por algo más que su mera existencia, su reina seguiría siendo la causa de ese efecto.

    b) Si la abeja epsilon fuera la causa de algo por su mera existencia querrìa decir que en una misma cosa se reúnen las causas de efectos distintos, puesto que la abeja epsilon no solo elabora el fondo de los alveolos.

  • Señorito Adaptaciones, envíenos un enlace adecuado y lo sustituiré encantada. Si quiere que lo suprima, también lo haré con mucho gusto, aunque en ese caso es posible que su comentario dé lugar a malinterpretaciones.

  • Paso al segundo párrafo:

    Creo que en realidad la abeja epsilon es el soporte material que permite el desarrollo de procesos màs o menos complejos que para simplificar -y siguiendo una tradicion del pensamiento que desgraciadamente busca desesperadamente probar la existencia imprescindibble de un Creador o Causa- llamamos causa, la cual puede descomponerse en causa remota y causa efciente, o algo por el estilo.

    Totalmente de acuerdo. Para ponérselo un poco más difícil al creacionismo, propongo introducir un cambio mínimo en el párrafo anterior, que lo deja así:

    Si la abeja épsilon fuera causa de algo por su mera existencia ello querrrñia decir: a) que, dado que la abeja épsilonR, es decir, la Reina, es causa de la abeja epsilon, los efectos atribuidos a la abeja epsilon tienen, en realidad, como causa a la abeja epsilonR; y b) si la abeja epsilon fuera causa de algo por su mera existencia querrìa decir que en una misma cosa se reúnen causas de efectos distintos, puesto que la abeja epsilon no solo elabora el fondo de los alveolos.

    Como verás, mi sugerencia es, donde pone ‘la causa’, que parece como si cerrará el movimiento que va del efecto a la causa, poner ‘causa’, que no impide que ella tenga otra, y así indefinidamente.

  • Entre el catalán que insiste embrutecidamente en que me lea 1714, del Piñol ése, y la catalana que me pregunta dónde puede recibir clases gratuitas de alemán, voy a pensar que los catalanes son, sí, muy singulares.

  • DIARIO RUSTIC

    Tontos entre los tontos. Mi experiencia me dice que son de los siguientes países y regiones: Fulanolandia, Menganolandia y Zutanolandia. Me censuro para que no me acusen de xenófobo o de cazurro: que todos los tontos de Dios que me han tocado en suerte atender sean de esos países y regiones no implica relación causal alguna. Tendré que comenzar a plantear hipótesis. Mi hipótesis es que los fulanolandeses, mengalonandeses y zutanolandeses son tontos de cojones. La demostración la dejo para otro día.

    Hace unas semanas mataron a un chico cerca de donde trabajo. Las flores se fueron marchitando, la velas apagadas se llenaron de polvo. Alguien ha limpiado un poco. Cada vez quedan menos rastros de homenaje. Quizá haya que poner flores en el lugar donde nació y no donde le asesinaron.

    Me apetece lo del sábado. Ciclo Balabanov en casa: amigos, pibitas, birra y manduca. Tendré que poner en los preliminares el disco de punk siberiano. No sé si lo aguantarán.

  • “Como verás, mi sugerencia es, donde pone ‘la causa’, que parece como si cerrará el movimiento que va del efecto a la causa, poner ‘causa’, que no impide que ella tenga otra, y así indefinidamente”
    Funciones recursivas, altamente peligrosas. Cuàndo se planta el ordenador? Véase maquina de Turing. Mejor aun, Tesis de Church-Turing.

  • Señor, señora o señorita Molinari, serìa usted tan amable de precisar ?
    Es que, sabe usted, aquì hay un nivel y algo jode que vengan, depongan cuatro generalidades y se larguen sin sacarnos, al menos en mi caso, de nuestra pobre ignorancia. A lo mejor, si usted se explica con despacio y nos hace un dibujito hasta lo entendemos.
    Por ejemplo, explìquenos usted -porque yo no lo entendì- en relaciòn con la problemàtica tratada y, màs concretamente, con la econometria que usted menciona, el artìculo de Calaza, Babusiaux Y Lantz “Regresion en presencia de colinealidad” (SER/REE, 1987)

  • Me gustan mucho estas sábanas interminables de conocimientos varios. Una con tanta sed de sapiencía disfruta mucho. Pero me quedo con el comentario de nuestra rubia oficial sobre los ositos y la miel. Winnie de Po después de Aloysius es mi peluche favorito con permiso de Adaptsi mi amor.

  • Señor Follandeiro, no discuto sus conocimientos sobre econometría, lo que digo es que los modelos econométricos, no sirven para hacer predicciones en economía (o mejor dicho, las predicciones que hacen, solo aciertan de casualidad). La razón de esto es que las matemáticas no deben usarse en las ciencias sociales porque el objeto de estudio (el ser humano) no es una variable “predecible”, existe una incertidumbre en el futuro que no se puede eliminar. Podemos saber donde estará el sol en relación a la tierra dentro de mil años, y para eso usamos modelos matemáticos, pero no podemos saber que hará un ser humano en los próximos 10 minutos imagine 6000 millones de seres humanos interactuando, ¿eso se puede modelar?. Incluso aunque se asuman supuestos simplificadores los modelos no pueden predecir algo que nadie puede saber, o que no existe (como afectaría al PIB que alguien descubriera mañana un motor que consuma la mitad de combustible con la misma potencia). Una prueba de ello son los problemas que usted conoce de la heterocedasticidad, multicolinealidad, etc., no dejan de ser síntomas de un error mucho más profundo: una metodología equivocada.

  • Tiene usted en parte razon, Molinari, el problemas es que no acierta a demostrarla.
    En situaciòn digamos normal o lineal, un modelo econométrico nos dice cuanto afectarà al PIB un aumento del IVA del 3% combinado con un descendo del precio del brent de referencia del 12% y una revalorizacion del dolar del 7% suponiendo que Alemania crezca en torno al 1% y Francia al 0,2% y tipos de interés del BCE al 1%.
    Las situaciones de discontinuidad -por ejemplo una recesion encadenada,con equilibrios mùltiples- son otra cosa , en cierta medida imprevisibles si bien raras.
    Puede modelizarse el clima? Puede modelizarse la metereologia (bien distinta al clima)?

    En cuanto a “los modelos no pueden predecir algo que nadie puede saber, o que no existe (como afectaría al PIB que alguien descubriera mañana un motor que consuma la mitad de combustible con la misma potencia)” eso es otro cantar y la ciencia economica no se ocupa de ello: eso es prospectiva. Los modelos econométricos solo establecen previsiones relativamente robustas a un año de horizonte, 18 meses màximo. El rexso es bola de cristal, si es esto lo que usted quiere decir, estoy de acuerdo. Pero temo que usted quiere decir otra cosa, por ejemplo el uso de la vilolencia simbòlica de las matemàticas en economìa (sea en modelos teoricos o aplicados) como pura ideologia.
    También en esto podria estar de acuerdo pero aùn asì no le habria explicado el verdadero fondo del problema. El fondo del problema es que en fisica saben que la mecanica cuantica y la teoria de la relatividad general son incompatibles. En economia creen que micro y macro son perfectamente compatibles, que en los problemas de agregacion hay que hacer como sì, y que todo puede explicarse por la teoria de juegos. Bien lo sé yo que no me llaman de Estocolmo por pretendenr que las funciones macroeconomicas no son funciones sino funcionales matemàticas completamente incompatibles con cualquier pretension de agregacion microeconomica. En fin.
    Saco a pasear a mis perritas suecas Sigrid e Ingrid, que en realidad son afganas.

  • Un compatriota mío llamado Michel Galabru, que sé cómo se gana la vida, ha dicho : “Estoy a favor del matrimonio homosexual. No veo ninguna razón para que alguien se libre, por el simple hecho de ser homo” , y estoy totalmente de acuerdo.

  • Muy bueno, Clairette.

    El marqués siempre igual a sì mismo: embarca todo quisque y se larga. Y Pekins otro tantol, sacò carne con la dentellada y ya està saciado.

  • Yo no opino por no apabullar, pero les leo atentamente. Sabido es que hay tres clases de personas, las que saben contar y las que no. Asimismo en Nueva York un hombre es atropellado cada diez minutos, el pobre. Y, en fin, de las personas que se mueren el ochenta por ciento no fuma, ustedes verán. Es cuanto quiero decir.

  • La miclo y la maclo son tan pelfectamente compatibles como el análisis genético de un indididuo y la sociología de masas. Es decir, por los cojones. Así no le llaman de Estocolmo, Calaza.

  • No se preocupe por los de Estocolmo follandeiro, teniendo en cuenta a muchos de los premiados, es mejor no estar en ese club.

  • ““Una función no define ni establece ningún tipo de relación causal”, tal como afirma nuestro matemático. Cuando tenemos una asociación fuerte entre dos variables lo que generamos es una hipótesis de causalidad, que deberá ser probada por otros métodos, aunque como ya veremos la dificultad de encontrar una prueba definitiva de ella.”

    Si una función no define ningún tipo de causalidad, no habrá función, por muy fuerte que sea, que pueda servir para formular una hipótesis causal. No hay que esperar, pues, a que quede desmentido por los hechos lo que es imposible en virtud de su propia definición. Es más, aunque una infinidad de comprobaciones empíricas confirmará esa relación, tampoco podría ser llamada causal, ya que ha quedado dicho que una función es, por definición, algo distinto de una relación causal.

  • “Podríamos decir que se establece la causalidad formalmente cuando a una causa le sigue un efecto en todos los casos, pero esto en biología casi nunca se produce.”

    Primero, si a una causa le sigue un efecto, es que ya estaba establecida su causalidad; segundo, si se ha decidido no admitir en el lenguaje científico el término ‘causalidad’, no se puede hablar de causalidad por el hecho de que haya una relación -la de contigüidad temporal, para ser más precisos- entre dos estados de cosas.

  • Insisto en que aquello en lo que fijo mi atención son minucias inofensivas. Nuestra salud no depende de ellas.

  • Por muy depurado que sea nuestro concepto de causalidad, está dentro de él la idea de fuerza -la que ejerce una cosa sobre otra- y a la base de la idea de fuerza se halla el esfuerzo muscular que experimentamos cuando movemos, manipulamos, algo que se nos resiste.

    Por eso decía el otro día que la causalidad es una idea antropomórfica, quiero decir, modelada en función de nuestra experiencia.

    Esa vecindad máxima entre nuestro cuerpo y el que es objeto de nuestro trabajo se presta muy bien a que nos hagamos una idea aproximada, aunque falsa en el rigor de los términos, de los choques, los impactos, eso que estudió la mecánica al principio.

    Las cosas se complicaron cuando se empezó a ver como inevitable la hipótesis de una acción a distancia. Hablo de la atracción gravitatoria concebida como el ejercicio a distancia de una determinada fuerza: la de gravedad. Esta idea produjo un escándalo mayúsculo entre los filósofos de la naturaleza. El propio Newton no sabía qué hacer con ella.

    Los sabios no se anduvieron por las ramas para evitar absurdos de ese calibre. Para acabar con la rabia mataron al perro. El modo más expeditivo de desembarazarse del concepto de fuerza a distancia fue eliminar el de fuerza.

  • Quizàs el problema venga de que primero hay que definir el concepto de causalidad en filosofia y el concepto en ciencia. No es lo mismo, en filosofia es un concepto puramente lògico, en ciencia tiene un caracter empìrico.
    En el orden social pràcticamente nadie renuncia a los derechos politicos -entre ellos, cierta dosis de presunta libertad- aunque sea capaz de demostrar logicamente que el libre albedrio no existe.
    El lenguaje, una vez màs, nos limita.

  • Siempre he sospechado que soy más inteligente dormido que despierto, cosa que, la verdad sea dicha, tampoco representa ninguna hazaña. En mi sueño de esta noche se describía una supuesta neurosis de melancolía que paceden personas que viven junto al mar, pero en lugares feísimos. Hasta le he encontrado a la dolencia un nombre a la altura: el Síndrome de Castelldefels.

  • El filósofo y el matemático se lían mas que el hilo de una peonza, pero finalmente destilan algo clarividente: la limitación del lenguaje.

    “Quizàs el problema venga de que primero hay que definir el concepto de causalidad en filosofia y el concepto en ciencia. No es lo mismo, en filosofia es un concepto puramente lògico, en ciencia tiene un caracter empìrico.
    En el orden social pràcticamente nadie renuncia a los derechos politicos -entre ellos, cierta dosis de presunta libertad- aunque sea capaz de demostrar logicamente que el libre albedrio no existe.
    El lenguaje, una vez màs, nos limita” (san Follardo, 2014)

    Mi única pretensión es que reflexionemos sobre el concepto “causalidad” al objeto de que aprendamos a detectar los abusos que se hacen del término. Véamos algunos ejemplos de estos abusos.:
    -El exceso de velocidad en carretera causa miles de muertos.
    -La caída del IBEX 35 causa pánico.
    -La ventas masiva de acciones causó la caída del IBEX 35.
    -La edad causa disfunción eréctil.
    -La suplencia de Casillas causa alivio entre los piperos.

  • Yo esperaba que alguien más sabio que yo lo dijera pero, la paradoja, absurdidad y al mismo tiempo realidad, mas destructiva para las mentes de las personas humanas de bien, con sentimientos y perrito, es el entrelazamiento cuántico.
    Que una propiedad de una partícula, que fue amiguita de otra, se propague instantáneamente de una a otra cuando se produce un cambio, cuando ya están separadas y ya no son amiguitas (se encuentre donde se encuentre y a la distancia que sea) en cualquier punto del universo.
    La variación en A causa el cambio en B, esté donde esté e instantáneamente.

  • No sé, en mi acreditada ingenuidad había entendido que el artículo del Marqués pretendía, básicamente, tocarles las narices a Gengis Kant y a Follandeiro con la astuta maniobra de utilizar la polisemia para hablar con las mismas palabras de cosas distintas.

  • De los implicados en las tarjetas “negras” conozco personalemente a Juan Iranzo, un economista. Anoche tuvo el valor de presentarse en una tertulia televisiva (13 TV) y aguantar todas las impertinencias que le lanzaron los tertulianos. Mostró una entereza encomiable y una dignidad personal que hacía tiempo no veía. Llegó a aclarar en qué habían consistido los gastos hechos en una lencería y porqué los había hecho. Aun quedan hombres.

  • Me acababa de despertar cuando he escrito el comentario. Con posterioridad, desenredando la madeja un poco a la manera del chevalierDupin, he recordado a una víctima ilustre del Síndrome de Castelldefels: George Sanders, que se suicidó en un hotel de esta localidad costera a principios de los setenta (historia por la que me interesé en su momento), inspirando, sin duda, esta parte de mi sueño a pesar de no figurar directamente en él.

  • Marqués, no frecuento 13Tv ni tertulias, pero tengo interés en conocer, si acaso quedó aclarado:
    1. Si los gastos pagados con la tarjeta estaban justificados como propios de su cargo y eran necesarios para la empresa.
    2. En caso negativo, si procedió a liquidarlos en su declaración de la renta como parte de sus ingresos.

  • Recuerdo como si fuera ahora una conversación con un amigo, hace unos años, viendo los codazos que se producían en la renovación de la junta de Caja Madrid. Parece que se ponen de acuerdo todos los partidos para abrir la puerta un sólo día, al grito de “a pillar!, a pillar!”

  • Holm, eran considerados como “aportación dineraria”, es decir, se lo podían gastar en lo que quisieran. El problema era que eran opacos para Hacienda. Mi amigo Juan ha procedido a una regularización mediante una complementaria.

  • La mención a la amistad me ha evocado este párrafo de Enric González:
    El tercer hombre contiene lo que hay que saber sobre las dos cosas más importantes, el amor y la amistad. Lo primero se rige por leyes misteriosas. Lo segundo funciona según un código de normas precisas e inviolables, directamente relacionadas con la libertad y el honor.

  • Coincide que estoy leyendo un libro en el que se cita a Turing, y también cuenta del escándalo de que fue víctima, acusado de «indecencia manifiesta» por la policía, a la que había acudido a denunciar un robo. En 1952 en Gran Bretaña la homosexualidad era un delito. Dos años después se suicidó. No ha pasado tanto tiempo y te deja rumiando, como cuando oyes de alguien que se ha muerto por un catarro. Mira tú qué tontería. Hemos cambiado mucho también a mejor, aunque en el mundo la gente se sigue muriendo bastante antes de tiempo por tontadas.
    En uno de sus últimos trabajos Turing trataba de la morfogénesis: «la capacidad de todas las formas de vida de desarrollar cuerpos cada vez más complejos a partir de orígenes muy simples», y sin dirección o plan maestro alguno. El libro que digo se titula Sistemas emergentes, y es un libro muy bonito, es un libro bonito. Es un libro. Va de las hormigas, los cerebros, el moho y la ciudad de Manchester, y no entiendo casi nada verdaderamente ⎯la mierda de libro⎯ pero tampoco me importa.

  • Gracias, Follandeiro. Muy buena información la del artículo. Aunque aun eliminando toda la mistificación en torno a Turing, que parece mucha, la parte de sufrimiento innecesario sigue viéndose.

  • No se me ocurre mejor exposición del concepto de causa, o del de efecto, que lo que todos tenemos en la cabeza cuando usamos esas palabras. ¿O es que necesitamos definir la silla? Del concepto filosófico de causa no se me ocurre ninguna definición; el motivo es que hay unas cuantas docenas de conceptos filosóficos de causa. Las buenas definiciones surgen después de haber hablado mucho sobre lo que aún está sin definir. Sigamos hablando entonces.

  • 14/10/2014 a las 14:40 Follandeiro (sì, joder, Follan d’Eiro)
    Sufrimiento innecesario? Quizàs sea peor la felicidad innecesaria.

    JO.
    Un abuelo mío murió de una triste infección, como mucha gente hoy aún en todas partes. Lo que quería decir es que si Turing y mi abuelo hubieran nacido unos años más tarde, si los africanos nacieran en Suecia…
    Los africanos serían muy rubios y mi abuelo sería mi hijo. JO.

  • 14/10/2014 A LAS 11:01
    PERROANTUÁN
    Si no es un fake (y dicen en Libres e Iguales que no lo es) se aproxima peligrosamente a ser un insulto a los propios camaradas.

    No logro reconocer a ninguna de las razas de ovejas catalanas en esa foto..no creo que los ERC sean tan torpes…(o sí)
    Imperdonapla.

  • Turing era un despistado, probablemente murió por un descuido. No le asesinó nadie, y menos con una manzana envenenada.
    Todo esto está ya publicado y aclarado. Lo comenté con detalle en su día aquí mismo.

  • En la prehistoria de la crítica del concepto mecánico de causa pesó mucho la creencia de que la omnipotencia divina no era compatible con un mundo donde Dios no interviniera en cualquier rincón. El principio de causalidad correcto sólo podía establecer que todo suceso tiene una (y sólo una causa): Dios. Las mal llamadas ‘causas’ -‘causas segundas’ en el argot tradicional- pasaban a ser juzgadas como la ocasión, el pretexto, de que se servía Dios para actuar en el mundo físico. Con ocasión de un determinado impacto de la bola A sobre la B, Dios imprimiría un determinado movimiento en la segunda.

    Así, una combinación de teología de la omnipotencia divina por un lado y, por otro, de filosofía natural que mostraba la inutilidad en el campo de la mecánica de la vieja noción de causa creó la atmósfera que hizo posible la desaparición en el campo de la física clásica, y más tarde en todos los campos, de eso de lo que es muy difícil dar una definición.

  • Por eso te dije -ingrato Gengis- que el fundamento de la fìsicaca cuàntica es que PQ diferente de QP: el orden de la medida cuenta.

  • Pes, nes per nede, pere le requerseveded es une prepeded de les estrecteres sentécteques tembén. Sip. Que quiere decir que se puede insertar una estructura en otra de la misma naturaleza indefinidamente, así: «El hombre habla» ⎯> «El hombre [que tiene un boca] habla» ⎯> «El hombre [que tiene un boca [que tiene muchos dientes]] habla» ⎯> «El hombre [que tiene un boca [que tiene muchos dientes [que son como las pel.las]]] habla» ⎯> «El hombre [que tiene un boca [que tiene muchos dientes [que son como las pel.las [que cogen los chinos]]]] habla» ⎯> … y TAL.
    ¿«Indefinidamente», he dicho? NO. La intercomprensión pone severos límites de fato. De fazto.

  • En mi casa decían «qué poca lacha», por ‘qué poca vergüenza’. Creo que no lo he oído ni leído más, pero está en el diccionario y resulta que es una voz de origen caló:

    lacha2.
    (De or. caló; cf. sánscr. lajjā, vergüenza).
    1. f. coloq. vergüenza (‖ pundonor).

    ¡Arsa, arriquitáun!

  • Oiga, Bonnie. Lo de carirrubia lo he leído, no me se vaya a mosquear. Usted es una científica carirrubia, que ya quisiera ese ganado para su control. (Excusatio non petita, etcétera, lo sé pero no me importa).

  • SI NO HAY CAUSALIDAD ES CASUALIDAD
    Estas interesantes disquisiciones (me da vergüenza decir pajas) sobre la causalidad me recuerdan vagamente a las reflexiones de esos trileros llamados abogados. Un individuo le suelta un hostión a un fulano, momento en el que aprovechan para caérsele tres dientes y dos empastes, coincidencia que se produce al tiempo que el sujeto es atraído por la fuerza de gravedad hacia el núcleo de la tierra, si bien se interpone en su camino un cortacésped de la marca Acme que el jardinero había olvidado recoger, y con uno de cuyos salientes el fulano se corta un dedo.

    Pues bien, cualquier abogado que lea ÇhøpSuëy sabrá que entre el hostión y el resto de acontecimientos aquí descritos no hay relación causal, pues como se ha demostrado en numerosos experimentos que ha fijado la estadística, sólo de cada 2023 hostiones emitidos 1 hace saltar tres dientes y sólo en 1 de cada 13245 casos el fenómeno viene acompañado del desprendimiento de dos empastes y un peluquín. De nada valdrá inferir que la caída del fulano se produjo a consecuencia del hostión, pues asimismo se han descrito numerosísismos casos en que el fulano permanece tieso disipando la fuerza recibida mediante radiación térmica y sonora, por lo que hay que deducir que la conjunción entre fuerza de gravedad y pérdida de equilibrio, ocasionada tal vez por la súbita pérdida de peso de dientes y esmaltes, son las que hicieron caer al individuo. Lo único que debe de quedar claro, además de la absolución del agresor, es la negligencia de la empresa contratante del jardinero, por no vigilar el cumplimiento de sus cometidos, y del fabricante de herramientas Acme, por no prever que un cuerpo en caída puede herirse con un cortacésped que no haya sido diseñado con menos aristas que un peluche, por lo que que se condena a ambas empresas a pagar los costes del juicio y a remunerar con una cantidad desorbitada al fulano por cortarse el dedo que habitualmente se metía en el culo (y que le privó de 300 horas de placer) y al agresor por haberse empañado innecesariamente su honor.

  • Bah, yo creo que cualquiera, a estas alturas, entiende que la siguiente frase es incorrecta:
    –El exceso de velocidad en carretera causa miles de muertos.

    Y también todo el mundo entiende que la siguiente es correcta:
    –El atropello por el autobus urbano le causó la muerte.
    Aun así le harán una autopsia, no fuere que ya estuviera muerto cuando alguien le empujó hacia el autobus.

  • No sólo se tienen noticias de una relación causal por medio de la repetición; la singularidad también puede ayudar. Un suceso excepcional seguido por otro también excepcional da mucho que pensar.

  • Las críticas del principio tradicional de causalidad dejaron hecha unos zorros la creencia de que se daba ahí una especie de transmisión, de que algo saltaba de la causa al efecto. Tal transferencia, que durante mucho tiempo se había entendido como traspaso al efecto de una fuerza residente en la causa, comenzó a parecer absurda. Ese tránsito empezó a sonar igual que nos suenan hoy cosas como la teleacción que permite doblar cucharas a distancia, entre otras razones porque no se pensó que los cuerpos inertes de la mecánica tuvieran nada que transmitir.

    Primero el ocasionalismo, después la teoría de la armonía programada, según la cual Dios habría organizado el mundo de tal modo que, sin que se dé ningún influjo directo entre los acontecimientos, todos encajen, y por último la reducción de la causalidad a contigüidad pusieron las bases de la depuración del concepto de causalidad.

  • “No sólo se tienen noticias de una relación causal por medio de la repetición; la singularidad también puede ayudar. Un suceso excepcional seguido por otro también excepcional da mucho que pensa”

    “La ley de series”
    de eso ya hemos hablado, creo

  • Estoy dispuesto a apedrear al primero que diga a estas alturas que lo propio de la modernidad fue tumbar la idea de causa final, ésa que iría después de su efecto. También lo hizo, pero no eso no tuvo mucho mérito comparado con su rechazo de lo que se había entendido hasta entonces como causa eficiente.

  • “El exceso de velocidad de los automoviles en Galica causa miles de muertos y en Castilla algunas docenas » expresa perfectamente un problema que hay que desentrañar. Para ello hay que descubrir la variable/s oculta/s (concepto desarrollado en su origen en mecánica cuántica)
    La variable/s oculta/s puede/n ser que en Galicia llueve más que en Castilla, que los conductores gallegos beben más alcohol que los castellanos, que el parque automovilístico gallego está en peor estado, que las carreteras gallegas son más peligrosas debido a las muchas curvas, etc.

  • Marqués, una cosa es decir que la causa de un determinado acontecimiento no es la que se pensaba, que es lo que hace usted y hace bien en hacerlo; otra, sustituir por otro el concepto vigente de causalidad, sin que importe que también se le llame ‘causalidad’ al nuevo.

  • Gengis, en realidad lo que hace el marqués es someterse a lo acostumbrado en estadística. Karl Pearson, el principal promotor del coeficiente de correlación lineal, decía que la causalidad es un caso límite de la correlación.
    Más allá de las relaciones estadísticas, normalmente se acepta que hay causalidad –en las ciencias sociales o físicas, la filo es otra cosa- si:
    a) La asociación es consistente (en distintos países, en distintas épocas, en distintas situaciones, etc. se repite la misma asociación)
    b) Hay sensibilidad de la respuesta al afecto del factor (experimentación comparativa y randomizada que permite evacuar los efectos de las variables ocultas)
    c) La asociación puede explicarse por un mecanismo biológico, físico, social, etc., bien establecido.

  • – F: Hay sensibilidad de la respuesta al afecto del factor (experimentación comparativa y randomizada que permite evacuar los efectos de las variables ocultas).”

    – G: No entiendo lo que está fuera del paréntesis.

    – F: La asociación puede explicarse por un mecanismo biológico, físico, social, etc.

    – G: La debilidad teórica de esta condición reside -ya lo dijo el marqués en la entrada- en que la explicación mediante un mecanismo conocido -ésa que debe reforzar la correlación- es otra correlación. Es verdad que esta debilidad no merma su utilidad práctica, heurística.

  • Procu, me ha hecho reir muchó lo que escribió el otro día sobre el apodo “la cordobesa” que le pusieron cuando niña, y la causa. Da la casualidad que por aquellos años yo andaba con los amigos jugando a toreros en los patios de mi pueblo y, decontados los momentos en que teníamos que hacer de toro, todos queríamos ser el Cordobés. Yo lo fui a veces y otras tenía que “conformarme” con ser Paco Camino, Diego Puerta o El Viti, ahí es nada.

  • Mira Josean, tú me habrás leído mucho pero me has entendido poco. Hoy estuve, por dos veces, tentado de soltarte un mordisco de esos que tanto practicas últimamente –más de piraña cojonera que de lobo piojoso- pero en honor a nuestra vieja amistad cerré la bocaza y la sigo cerrando.
    Aunque no más, ahí te dejo, de gallito del corral, de pitbull casero, con tu botón, de ancla, y el timón de guardiamarina primerizo. Punto final, chaval. Saludos a tu suegra, que me estará leyendo.
    Señoras, caballeros, ha sido un placer.

  • – ¿Cómo que no?
    – Bueno cariño, nos hemos reunido y…
    – No me importa. Ahora mismo vuelves y les dices que sí.
    – Pero…
    – Ni pero ni pera. Te vas alli y se lo dices a todos.
    …….
    – La consulta se hará, y con las mismas preguntas

  • Si tienen un “momentito” de unos 90 minutillos y les gusta lo que en España (la ostia, he escrito “España” y no “este país”) se llamó Rock Sinfónico y en el resto del mundo Prog Rock vean este documental de la BBC
    Desde Procol Harum hasta ELP pasando por The Beatles y contado por los protagonistas supervivientes. Nota: está subtitulado.

  • Kudos!, Clairette 13/10/2014 A LAS 22:28 (y disculpe que no viera su brasses).
    Perro, brillante crónica, pero no mencionó la tajada del rábula. Y tiene razón, Calaza es el campo de Higgs.

  • Sarmiento dijo: “El maestro es un burro”. Sarmiento -dijo el maestro- es un burro.

    Pues eso, que grande la ilustración del Perro.

  • 14/10/2014 a las 21:52
    Follandeiro (sì, joder, Follan d’Eiro)
    ***
    O vous, les boutefeux, ô vous les bons apôtres,
    Mourez donc les premiers, nous vous cédons le pas.
    Mais de grâce, morbleu! laissez vivre les autres!
    La vie est à peu près leur seul luxe ici-bas.

    (¿Eh, Bolaño?)

  • En un mundo donde todo deviene de un modo continuo tiene mucho de arbitraria la distinción, el corte, entre la causa y el efecto.

    En ese mundo empieza por sobrar la idea de un yo causante de sus actos, de un sujeto al margen de sus predicados. En un mundo así, el yo no es más que sus hechos, su historia.

    Mucha gente no sabe que sin el concepto de causa -ése en el que se basa la idea de que todo sucede de un modo necesario- tampoco puede darse el de libre albedrío.

    El libre albedrío no es la facultad de hacer lo que queramos sino la de impedir que se nos obligue a querer lo que queremos. Hay dos sectas: la que piensa que no hay libre albedrío si algo nos obliga a querer lo que queremos y la que, para admitir la presencia de esta clase de libertad, se conforma con que no haya nada fuera de nosotros -dentro sí puede haberlo- que nos obligue a querer lo que queremos.

    A la causalidad no se opone el libre albedrío sino el azar, que también se opone a esa forma de libertad.

    A la idea de una causalidad infinita en los dos sentidos -pasado y futuro- de la línea temporal, que es la propia de los deterministas, se opone la de una causalidad finita en el primero de esos sentidos, que es la que les conviene a los creyentes del libre albedrío

    La apuesta por la libertad política es compatible con la negación, de naturaleza psicológica, de la existencia del libre albedrío, y al revés: puedes pensar que eres psicológicamente libre y echar pestes de la libertad política.

    Y poco más.

  • Me admira la ingratitud de la gente que se ríe de los cenáculos franceses en los que reina la pedantería, ésos en los que hasta los vicios son de lo más erudito y que salen en tantas películas francesas de arte y ensayo.

    A partir de un momento que soy incapaz de fechar, empecé encontrarme con cine y teatro, franceses los dos, en los que se hacía mofa de todos esos excesos intelectualistas. Había en esa novedad una cosa digna de ser tenida en cuenta: los que mostraban su hartazgo por tanta seriedad existencial eran los asistentes a esas reuniones.

    La pose gamberra, el ademán golfo, analfabeto, entraban en la alta cultura. Y, una vez más, se lo debíamos en buena medida a las cenas francesas.