La pecera

 

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Por Clairette Semisec.

Entró cerrando la puerta con el pie.
Dejando su sombrero sobre la butaca, se dirigió directamente hacia la pecera, mientras un negro presentimiento iba apoderándose de él.
Se quedó un instante contemplando aquel tanque transparente, débilmente iluminado.
Arremangándose los puños de la camisa, comenzó a escudriñar por todos los rincones. En las piedras del fondo. Entre la maraña de algas que flotaban a media altura…Dentro de aquella ridícula casita que Tony se había empeñado en sumergir… Nada…
–¡Maldita sea! ¡Estaba seguro…! ¡Lo ha hecho…!
Se secó las manos con su arrugado pañuelo, mientras se dejaba caer pesadamente en la butaca, y así permaneció durante un largo rato en la penumbra.
Hacía tiempo que estaba convencido de que la suerte era cosa de los demás. Tenía una extraña inclinación a escoger siempre la peor de las escasas opciones que la vida le había ofrecido. Y era un hecho, que, aún sabiéndolo, nunca se le había ocurrido hacerle una finta al destino y decidirse por algo que hubiese descartado de entrada.
¿Cuántas veces había tenido la sensación de estar rozando esa oportunidad que hubiese cambiado definitivamente su miserable existencia? Algo que llevaba toda una vida esperando, desde que a, los cuatro años, su padrino le vaticinó un futuro esplendoroso.
–Este chaval llegará lejos… No como todos vosotros, que sois una pandilla de inútiles.
Si en este momento lo tuviera delante le daría un guantazo, como premio a su portentosas cualidades de profeta…
Cuando vio por primera vez a Engracia, en aquella tienda de mascotas, y al cruzarse sus miradas, tuvo la luminosa intuición de que acaba de encontrar el complemento, la pieza esencial, que faltaba en el agotado mecanismo de su existencia.
Y todo cambió, efectivamente.
La deprimente sensación de aburrimiento que le proporcionaban sus ocho horas diarias de trabajo, clasificando los recibos de los giros al extranjero en la oficina de correos, desaparecía como por arte magia, cuando introducía el llavín en la cerradura de su domicilio.
–¡Holaaaa…! ¿Qué, me has echado de menos…?
Aquella posibilidad de diálogo que había descubierto inopinadamente, tras comenzar su vida en común, se había introducido en su alma como una dinamo que cargaba de energía unos circuitos agotados en la soledad estéril de su jornada.
Pero, una vez más, esa precaria esperanza había dado señales de agotamiento en la disputa, más agria de lo común, de la noche precedente.
Te lo advierto. Si no cambias de actitud, ya puede ir buscándote otro aparcamiento. Todo tiene un límite en esta vida. No estoy yo para aguantar caprichitos de niña bonita…
¿Había sido demasiado severo, con ella? Bueno, al fin y al cabo todas las parejas tienen diferencias. El humor no es el mismo todos los días. Sobre todo, cuando tienes un carácter tan fuerte como Engracia. Debería haber tenido un poco más de paciencia. Al fin y al cabo, ella era mucho más joven que él.
Pero ya no tenía remedio. Se había largado. Con Tony. Con su único amigo.
Lo más raro y más deprimente, al mismo tiempo, era que Tony le había dicho mil veces que prefería los lagartos a los peces de colores.
Arrastrando los pies, se acercó a la despensa y, de detrás de la lata de las galletas, sacó la Browning High Power, de 9 mm. Se quedó mirándola unos instantes, mientras en el cristal de la alacena el reflejo de su rostro iba adquiriendo un aspecto cada vez más sombrío.

225 comentarios

  • EL PUTERÍO SUTIL

    Pasada ya la moda del puterío a puerta gayola, en el que todo se te echa a la cara como el escupitajo de una llama andina, ya sean fotos sicalípticas de tonadilleras, espectáculos televisivos con alto grado de desnudez y desparpajo verbal por parte de los partícipes del evento, etc., entramos en la moda del puterío sutil. Avergonzado el español de su chabacanería, pero esclavo de su vicio, ha optado por tapar sus vergüenzas en lugar de sajarlas. Así, escucho hoy en el arradio una publicidad del Corting Less en la que se exhorta a las señoras a acudir a sus establecimientos porque serán atendidas por un “personal chopped”, un señor que la asesorará a la hora de comprarse las bragas, por ejemplo. Tal metáfora fálica me parece de muy mal gusto. Los arradioyentes no somos tontos y lo captamos todo a la primera.

    DECID NO AL PUTERÍO SUTIL
    EN HORARIO INFANTIL.

  • LAS COSAS POR SU NOMBRE

    Escucho estos días con visible espanto y espasmos producidos por el odio a la mentira, cómo se tilda a la moza de las perolas lucientes como “la pareja sentimental” de Paco Iglesias, el del Podemos. ¿Qué es eso de “la pareja sentimental”?, me pregunto hundido por los abismos conceptuales de una sociedad inane. Si dos personas de sexo indistinguible se unen para copular regularmente con el contrato tácito de no hacerlo con otras personas sin el conocimiento previo de la parte contratante, pueden ser en el caso de los heterodoxos sexuales:

    a) marido y mujer, si están casados aunque sea por el ayuntamiento de Matalebreras.
    b) novio y novia, si conviven amancebados.

    “Pareja sentimental” es un apotegma gramático propio de leguleyos y zurupetos. Alejados los siniestros tiempos, ergástula histórica, de las barraganas y los arrejuntados, es hora de llamar a las cosas por su nombre.

    PALABRA DE SATUR, ÓYENOS.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 09:41
    BONNIE
    “…We’re just two lost souls swimming in a fish bowl”

    Olé, qué bien traído.

  • Hoy en El Mundo se anuncia la venta de “El cura y los mandarines” de Gregorio Morán, un libro que ya parece necesario leer, con el siguiente titular “La transición no trajo ningún cambio a la cultura”. No he encontrado ningún enlace en la web, pero sí al artículo de Sánchez Ferlosio, “La cultura, ese invento del gobierno“, del que trata uno de los capítulos del libro. Disfruten.

  • Jejeje. Qué buenos momentos nos hacen pasar los textos escaneados y no corregidos luego por un lector humano. En el texto de Sánchez Ferlosio, esa segunda aparición de la Meriéndez Pelayo.

  • La cultura, ese invento del Gobierno
    RAFAEL SANCHEZ FERLOSIO. 22 NOV 1984. EL PAÍS

    El Gobierno socialista, tal vez por una obsesión mecánica y cegata de diferenciarse lo más posible de los nazis, parece haber adoptado la política cultural que, en la rudeza de su ineptitud, se le antoja la más opuesta a la definida por la célebre frase de Goebbels. En efecto, si éste dijo aquello de “Cada vez que oigo la palabra cultura amartillo la pistola”, los socialistas actúan como si dijeran: “En cuanto oigo la palabra cultura extiendo un cheque en blanco al portador”. Humanamente huelga decir que es preferible la actitud del Gobierno socialista, pero culturalmente no sé qué es peor.Aún agrava las cosas el hecho de que tales criterios se los imiten todos: la oposición, los Gobiernos autonómicos, las cajas de ahorro, los organismos paraestatales, etcétera. Confieso que tal vez esté yo esta mañana un poco fuera de mí para escribir con la serenidad debida, pero es que acabo de recibir la gota que colma el vaso: es una carta cuyo infeliz autor va a sufrir por mi parte la injusticia de pagar por todos, ya que, como botón de muestra de la miseria a la que me refiero, considero apropiado transcribirla. Es del jefe de un organismo paraestatal (y no sé si hago bien callando nombres), que sin conocerme de nada me tutea, y dice así: “Querido amigo: / Te escribo para invitarte a participar con un texto tuyo, (sic por la coma) en un catálogo de una exposición que deseamos sea un tanto distinta. Se trata de una muestra de pintores actuales, que en lugar de pintar lienzos lo harán sobre abanicos. Sin embargo, no es una exposición de “abanicos” (sic por las comillas), sino que el soporte no será un lienzo. Por tanto, los abanicos son de gran tamaño, y los pintores tienen libertad absoluta para pintarlos, romperlos, jugar y lo que se les ocurra. / Estos soportes los hemos conseguido de China, Japón, y algunos más pequeños, Valencia. / Para el catálogo, nos gustaría que nos mandaras si aceptas, (he renunciado ya antes a seguir poniendo sic) un texto de dos-tres folios, que se ha acordado retribuir con 50.000 pesetas. Hemos invitado a los principales prosistas y poetas, cuya aportación creemos que podría ser muy interesante, y entre los que encontrarás a muchos amigos. Nos gustaría tener el texto a principios del mes de febrero. / Siguiendo nuestra costumbre, queremos subrayar especialmente el acto inaugural, y esperamos que la presentación de la muestra, a principios de mayo, tenga un aire festivo y refrescante. / Un abrazo, NN”.

    Fíjense no más: si yo, que conozco a poca gente, habría de encontrar “muchos amigos” entre esos “principales prosistas y poetas” y todos ellos van a salir a 10.000 duros por barba, ¿cuánto no va a costar sólo el catálogo de tan descomunal parida? Añádanse a ello las probablemente superiores cantidades que van a cobrar los artistas por hacer el gilipollas con los soportes -embadurnándolos, rompiéndolos o jugando con ellos con absoluta libertad, como prevé el proyecto-, los costos de impresión del catálogo —a todo color, supongo—, gastos de organización, programación, franqueo, propaganda y qué sé yo qué más, precio de los soportes, con sus fletes e impuestos aduaneros nada menos que desde China y Japón, y, por fin, despilfarro de canapés y de borracherías para “el acto inaugural”, que el ente en cuestión se complace en asegurar que, “siguiendo su (nuestra) costumbre, quiere (queremos) subrayar especialmente”, y se tendrá a cuánto asciende la factura de la “festiva”, “refrescante”, indecente y repugnante monada cultural.

    El autor de la carta se aprovecha de que los llamados intelectuales, teniendo precisamente por gaje del oficio el de no respetar nada ni nadie, no pueden sentir respeto alguno hacia sí mismos ni, por tanto, se van a dar jamás por insultados al verse destinatarios de una carta así, como se darían, en cambio, los miembros de cualquier otro gremio. No es esa, por consiguiente, la cuestión, sino la del insulto que el hábito generalizado de tales despilfarros es para el presupuesto y el contribuyente, así como el mal ejemplo y la degeneración que para cualquier idea de cultura supone la proliferación de mamarrachadas semejantes, de las que el actual Ministerio de Cultura —precedido tal vez por algunos ayuntamientos socialistas— es el primer y más entusiástico adalid. Pero, aunque los intelectuales estén excluidos del derecho a sentirse insultados por nada ni por nadie, sí pueden dolerse íntimamente por la constatación de su propia nulidad, y nada se la confirma tan palmariamente como la incondicionalidad ante la firma que caracteriza los actuales usos del tráfico cultural. Cuántas veces, en los últimos tiempos, he tenido que soportar que me dijeran: “Nada, dos o tres folios sobre cualquier cosa, lo que tú quieras, lo que se te ocurra… ¡Vamos, no me dirás que si tú te pones a la máquina … !” Nadie te pide nunca nada específico, un desarrollo de algo particular que considere que has acertado a señalar en algún texto y, sobre todo, nadie te exige que lo que le envíes sea interesante y atinado; y así ves perfectamente reducido a cero cuanto antes hayas pensado y puesto por escrito y cuanto en adelante puedas pensar y escribir, para que solamente quede en pie la cruda y desnuda cotización pública de tu firma, sin que la más impresentable de las idioteces pueda menoscabar esa cotización; claramente percibes cómo, sea lo que fuere lo que pongas encima de tu firma, equivale absolutamente a nada.

    Nunca nadie recurre a los llamados intelectuales tomándolos en serio, como sólo demostraría el que los reclamase, no para pasear sus meros nombres remuneradamente, sino para pedirles alguna prestación anónima y gratuita (¡y qué Gobierno podría haber soñado una mejor disposición hacia el colaboracionismo como el que este de ahora tenía ante sí en octubre de 1982!). Mas no se quiere, no se necesita su posible utilidad valga lo que valiere —ésta, acaso, hasta estorba—, sino la decorativa nulidad de sus famas y sus firmas. Es como para sospechar si no habrá alguna especie de instinto subliminal que incita a reducir a los intelectuales a la condición de borrachines de cóctel, borrachines honoríficos de consumición pagada, para dar lustre a los actos con el hueco sonido de sus nombres, a fin de que se cumpla enteramente la clarividente profecía del chotis: “En Chicote un agasajo postinero / con la crema de la intelectualidad”. Tal confusión de lo espiritual con lo espirituoso hace que una auditoría realmente expresiva de la actual concepción de la cultura no sería cometido de un contable que detallase en pesetas los distintos capítulos del despilfarro cultural, sino más bien oficio de un hidráulico que midiese en hectolitros el aforo de los ríos de alcohol suministrado. Aunque a veces ni siquiera parece necesaria la asistencia fisica, sino que basta con que el nombre aparezca en el programa. Un intelectual orgánico de la Menéndez Pelayo, que tenía a su cargo un seminario sobre tauromaquia en Sevilla, se pasó un par de meses poniéndome conferencias (lo menos puso cinco) para que asistiese, y por mucho que yo le contestase que no sólo no pensaba ir, sino que además veía muy mal que la Menéndez Pelayo no hallase cuestión más grave en que gastarse los dineros públicos (me imaginaba yo un etílico aquelarre aflamencado sobre las consabidas falacias y chorradas de lo lúdico, lo mítico, lo telúrico, lo vernáculo, lo carismático, lo ritual, lo ancestral, lo ceremonial, lo sacrificial y lo funeral… ¡¡¡bastaaa!!!), seguía insistiendo con una actitud incluso de desprecio personal —pues éste sí era conocido mío—, al ignorar por completo mi explícito rechazo, como si no lo oyese, repitiéndome: “Sí, hombre, si tú vendrás; ya verás como vienes y te gusta”, hasta que al fin, quieras que no, pese a mi negativa y a mi ausencia, terminó por poner mi nombre en el programa, pues, por lo visto, era el nombre lo único que realmente importaba, su presencia y su permanencia en el prospecto impreso, como en una orla de honor de fin de carrera, ya que la única función real de los actos culturales es la de que hayan llegado a celebrarse, y el prospecto es su testimonio perdurable.

    Si en el origen de la pasión por los actos, culturales o no, de este afán que podríamos llamar actomanía está la motivación interna del meritoriaje burocrático —puesto que el número y el brillo de los actos celebrados es siempre un tanto de valor visible y sólido en la columna del haber para el currículo de cualquier burócrata—, aún agrava el fenómeno la influencia, a mi entender palmaria, del espíritu de la publicidad. Y a esa influencia se halla especialmente expuesto todo lo que llamamos cultural. No hay más que ver lo llanamente que se aviene a aceptar una palabra congénitamente publicitaria como promoción: se habla de “actos patrióticos”, pero suena chocante “promoción patriótica”; en cambio, corre como sobre ruedas “promoción cultural”. Ya en la incondicionalidad ante la firma, que arriba he señalado, puede advertirse cómo los usos culturales imperantes imitan el sistema de valores de la publicidad, para la cual un Nombre es siempre un Nombre, como para los anunciantes de champaña catalán Gene Kelly, aunque salga embalsamado en salmuera de polvos de talco a dar dos o tres pasos de baile de semiparalítico (homologables a los dos o tres folios “sobre cualquier cosa” que se les piden a las firmas consagradas), será siempre incondicionalmente Geneee… ¡¡¡Kelly!!!, del que se sabe que no cobra precisamente cuatro reales por decir “kahrtah nevahdah”.

    En cuanto a la actomanía, ha llegado, en lo cultural, a impregnarse hasta tal punto del espíritu de la publicidad, que hasta llega a adoptar las formas económicas de la gestión publicitaria: en unos festejos culturales de Navarra, en los que tomé parte este verano, descubrí, para mi estupefacción, que el entero tinglado de los actos, financiados por el Gobierno de Navarra y la institución Príncipe de Viana, había sido completamente encomendado a la gestión de una agencia profesional especializada en montajes culturales. La promoción cultural ya tiene, pues, ella también, agencias, como la promoción publicitaria. La extensión del ejemplo del actual Ministerio de Cultura —especialmente por lo que se refiere a la universidad de verano Menéndez Pelayo, su más deslumbrante y escaparatero “peer en botija para que retumbe”—, envidiado e imitado por los departamentos homólogos de los Gobiernos autonómicos, los municipios, los entes paraestatales, bancos, cajas de ahorro o cualesquiera otras instituciones que tengan presupuesto cultural, se dirige resueltamente a un horizonte en el que la cultura, y con ella su misma concepción y su sentido mismo, se vea totalmente sustituida por su propia campaña de promoción publicitaria. La cultura quedará cada vez más exclusivamente concentrada en la pura celebración del acto cultural, o sea, identificada con su estricta presentación propagandística, tal como con paladina ingenuidad declara expresamente el autor de la carta transcrita al comienzo de este artículo: “Siguiendo nuestra costumbre, queremos subrayar especialmente el acto inaugural”.

    La misma degenerativa y reductora concepción de la cultura está detrás del sonrojante eslogan La cultura es una fiesta, que ha hecho tanta fortuna, y al que Santiago Roldán, rector de la Menéndez Pelayo es, por lo visto, un adicto cordial y convencido. El prestigio de la fiesta y de lo festivo parece haberse vuelto hoy tan intocable, tan tabú, como el prestigio del pueblo y lo popular. No se diría sino que una férrea ley del silencio prohíbe tratar de desvelar el lado negro, oscurantista, de las fiestas, lo que hay en ellas de represivo pacto inmemorial entre la desesperación y el conformismo, y que, a mi entender, podría dar razón del hecho de que en el síndrome festivo aparezca justamente la compulsión de la destrucción de bienes o el simple despilfarro. Si esta suposición es acertada, dejo al lector la opción de proseguir la reflexión sobre lo que, para el contenido interno del asunto, podría significar y aparejar esa total identificación entre cultura y fiesta; yo, por mi parte, seguiré aquí ciñéndome al aspecto más externo.

    Así, por si no bastaba el mimetismo con la mentalidad publicitaria de las grandes marcas para hacer que en esta Cena de Trimalción de la cultura socialista el mero gasto en sí mismo y por sí mismo resulte ya, sin más, convalidado como atributo cierto del decoro y hasta ingrediente de la calidad, viene a sumársele en igual sentido, mediante la homologación de la cultura como fiesta, la compulsión hacia el despilfarro sin residuo, cimentada tal vez en los más torvos y oprimentes lastres del sospechoso espíritu festivo. Otro factor que, como un casi inevitable acompañante natural, suele traer consigo tal propensión festiva y hasta festivalera de las actividades culturales, es el del imperativo de popularidad de, la cultura. Félix de Azúa, en un espléndido artículo (La política cultural ‘socialvergente’, EL PAÍS, 17 de febrero de 1984), referido al ambiente catalán, señalaba la práctica identidad de directrices entre la política cultural de Convergència i Unió y la del Partido Socialista de Cataluña. Entresaco unas frases del artículo: “La política cultural de los socialistas catalanes tiende a un populismo de la peor especie idealista. Se trata, según dicen, de ‘eliminar el elitismo’ (…) o de ‘promover el arte popular’. Caminan ciegamente en dirección a Max Caliner y la política cultural de Convergencia. (…) Hay en este planteamiento un par de equívocos. El primero y superior es el del término lo popular. ¿Qué pueblo? (…) El segundo equivoco es el de la neutralidad y el miedo al dirigismo cultural. Se trata de un puro engaño. Dirigismo cultural lo hay siempre que existe financiación. Pero la izquierda trata de disimular la mala conciencia con el cuento de la cultura popular. Promover un cine de halago a las zonas más brutales y acéfalas de la sociedad (como Locos, locos carrozas) o financiar espectáculos que rozan lo patológico (como la práctica totalidad del teatro que se exhibe en Barcelona), con la excusa de que son populares, oculta la impotencia de los funcionarios para poner en pie una producción inteligente. Tratan de evitar críticas de la izquierda mediante el fantasmón del pueblo o de la tradición popular catalana, mientras ofrecen cifras de asistencia (…), cifras que podrían multiplicarse por diez si se decidieran a financiar una ejecución pública, el espectáculo más popular de todos los tiempos”. (Hasta aquí, Félix de Azúa.)

    Sintetizando, en fin, con un ejemplo: puesto que, por una parte, la cultura es una fiesta, y las fiestas están obligadas a ser caras, una escenografía teatral barata, como lo es la cámara de cortinas, hallará resistencias entre los promotores, por el temor típicamente hortera de que el espectáculo pueda ser tachado de pobretonería o hasta indecencia; y puesto que, por otra parte, la cultura no ha de ser elitista, sino popular, de nuevo el uso de la cámara de cortinas se verá rechazado por el grave defecto de su carácter elitista. De modo, pues, que la cámara de cortinas —el más espléndido invento formal de la antigua vanguardia—, por el doblado achaque de no ser ni popular ni cara, sino, por el contrario, barata y elitista, se verá repudiada por los actuales promotores culturales, como algo doblemente indeseable, constituyéndose incluso en paradigma de lo que según ellos no hay que hacer.

    Pero estos gobernantes socialistas, que a veces gustan de proclamarse machadianos, o no han frecuentado mucho el aula de Mairena, o ya ni lo recuerdan. Cuando Mairena expuso su proyecto ideal de centro de enseñanza, contraponía claramente una posible Escuela Superior de Sabiduría Popular, como lo rechazable, frente a una posible Escuela Popular de Sabiduría Superior, como lo deseable. Así que lo que Mairena propugnaba podría, muy ajustadamente, designarse como elitismo barato, en el que, por afectar la baratura tan sólo a la actividad de la enseñanza, no al saber enseñado, la tal escuela podía permitirse concebir la aspiración de llegar algún día a hacer mayoritario ese saber. La política cultural de este Gobierno hace lo exactamente inverso al elitismo barato de Mairena: un populismo caro; mejor dicho, carísirno, ruinoso. Aunque, eso sí, “festivo y refrescante”, sobre todo si en el concepto de refrescos entran también los vinos y licores.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 10:28
    PERROANTONIO
    Engracia sólo puede ser una carpa dorada.

    Joer, la tiene que chup… qué interesante el artículo de Ferlosio.

  • Leer a Morán es divertido y abre nuevas visiones pero, cuidado, es un gran deformador de la realidad. Tiene tres obras seminales: PCE, Suárez y Ortega. Ha ido a peor en su evolución, bueno el del PCE, regular el de Suárez y malo el de Ortega por tendencioso al extremo. Me temo que el actual sobre la cultura en la Transición vaya por esta deriva.Morán ha llegado a tal malditismo que se codea con el de las gafas de Podemos y gusta arrastrarse con él en el barro. España no es, o no ha sido, el páramo intelectual que plantean estos infatuados intelectuales.

  • Morán no es santo de mi devoción, aunque su libro sobre el PCE es canónico. El de Ortega no lo pude terminar; me pareció un pestiño. Sus artículos son broncos y eso me gusta, pero el tono no te da la razón y muchas veces mete la gamba o necesitaría hacer más uso de la ironía y el humor. Ahora le ha dado por subirse al carro del antinacionalismo. Que se ponga a la cola, pero sin empujar.

    Ferlosio es otro caso. Infinitamente más inteligente que Morán, infinitamente mejor escritor, infinitamente más fino, más irónico y más bronco si quiere. Sus últimos libros me interesan menos porque le ha dado por ser un poco pesao (Morán es muyyyyy pesao), pero es una figura de primer orden.

    Ya no aguanto a los pesaos, esa plaga.

  • Y esto de la nostalgia ochentera que últimamente se nos cuela por todas partes, ¿por qué? Melaza y pesaos, truculento maridaje.

  • ¿Engracia se ha largado con Tony o Tony se ha llevado a Engracia? Aunque parezca increíble, las mujeres no son siempre culpables.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 11:39 BREMANEUR
    ¿Engracia se ha largado con Tony o Tony se ha llevado a Engracia? Aunque parezca increíble, las mujeres no son siempre culpables.

    Engracia se ha ido porque le ha salido de las narices. POR SUPUESTO. Las mujeres son culpables siempre. POR SUPUESTO. Su duda nos denigra.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 11:04 Perroantonio

    Creí que Ferlosio, extravagante escritor y eximio ciudadano, iba a hablar de abanicos como ya hizo en otro artículo de castañuelas.
    Por lo de “peer en botija para que retumbe”

  • [Recupero un articulito que ha pegado por ahí Mr. Adaptaciones, y que la Srta. Bellpuig ha traducido completamente a toda pastilla… con la inestimable ayuda de monseñor Google Translator, a quien Dios guarde muchos años.]

    Obama : “Cataluña debe ser libre”

    The Daily Currant. Nov 28, 2012

    El Presidente de los Estados Unidos Barack Obama ha respaldado hoy la independencia de Cataluña, afirmando que ha llegado el momento de que la muy sufrida región española eche por la borda el yugo “autoritario” de Madrid.

    En un discurso sorpresa ante la Asamblea General de la ONU, el recientemente reelegido Obama pidió un referéndum inmediato sobre el destino de Cataluña, con la esperanza de poner fin a los 900 años de “ocupación castellana” de la próspera región del norte:

    “Durante mucho tiempo España ha obligado a Cataluña a aceptar ferrocarriles de alta velocidad de última generación, servicios públicos de primera categoría e ingresos dos veces superiores a la media estatal”.

    “Madrid inflingió cruelmente unos Juegos Olímpicos en Cataluña en 1992. Y en 2009 construyó despiadadamente una nueva terminal de aeropuerto de categoría internacional en su territorio”.

    “Los Estados Unidos no pueden quedarse de brazos cruzados mientras prosigue esta opresión de terciopelo. Debemos apoyar al pueblo catalán contra sus opresores españoles”.

    Obama ha explicado a la asamblea de dignatarios que, en este momento, la situación de Cataluña debe convertirse en la máxima prioridad mundial:

    “No podemos permitirnos el lujo de que nos distraigan los acontecimientos de Siria, Congo, Somalia o Afganistán. La atención del mundo debe centrarse directamente en la angustia de las calles de Barcelona”.

    “No deben distraernos los niños soldados de África, las madres famélicas de la India o los millones de prisioneros políticos de Corea del Norte”.

    “Pensemos en los pobres millonarios catalanes, obligados a gastar el 0,004 % de sus ingresos para que un niño gallego puede comer”.

    Obama finalizó su discurso con un conmovedor llamamiento a la acción expresado en perfecto catalán :

    “Catalunya ha d’estar lliure”.

  • La culpa es el precio de la libertad, la culpa nos humaniza, la culpa es un tesoro, la culpa es un sujetador joya. Los burros no tienen. Ya sé que tampoco tienen peine, pero no es igual. Luego pienso por qué a ver si se me ocurre.

    Recomiendo el Montano de hoy.

  • En esta fecha, 3 de diciembre de 2014, en respuesta a las nuevas directrices de Facebook que ha optado por incluir software que le permitirá el robo de información personal, de conformidad con los artículos L.111, 112 y 113 del código de la propiedad intelectual, declaro que mis derechos están conectados a todos mis datos personales dibujos, pinturas, fotografías, textos, música, etc… publicado en mi perfil, antes de esta fecha, ahora y por siempre. Para uso comercial de lo expuesto anteriormente se requiere en todo momento mi consentimiento.
    Por esta declaración, igualmente le indico a Facebook que queda estrictamente prohibido divulgar, copiar, distribuir, transmitir o tomar cualquier otra acción contra mí basándose en este perfil y/o su contenido. Las acciones antes mencionadas se aplicarán también a todo el personal bajo la dirección de Facebook.
    El contenido de mi perfil contiene información privada. La violación de mi intimidad está castigada por la ley (UCC 1-308 1-308 1-103 y el estatuto de Roma).

    Copiar y usar.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 12:58
    PROCURO FIJARME
    Recomiendo el Montano de hoy.

    De hoy no, de ayer: a ver si nos reconciliamos con el calendario, que semos a 3 y ya pasaron los idus de noviembre.

  • Artime en el FB:

    La celebre frase de Goebbels…no la dijo ni Goebbels, ni ningún otro jerarca nazi. Es una frase de una obra de teatro titulada “Schlageter” de Hanns Johst: “Wenn ich Kultur hore…entsichere ich meinen Browning!” (Cuando oigo la palabra cultura… ¡Le quito el seguro a mi Browning!” Acto 1, Escena 1)
    La obra se representó por primera vez en abril de 1933 por el cumpleaños de Hitler. Conviene documentarse uno, cuando va de pedante.

  • Me preguntan: ¿te has leído ya el último de Cercas? Respondo: No, es un pesao.
    Me preguntan: ¿te has leído ya el último de Marías? Respondo: No, es un pesao.
    Me preguntan: ¿has visto ya la última de Almodóvar? Respondo: No, es un pesao.
    Me preguntan: ¿ya has visto Ocho apellidos vascos*? Respondo: No me gusta el humor pesao.

    Pesao y tetas son las palabras que más utilizo últimamente.

    (*) El otro día me preguntaron por la película “Los ocho nombres de unos vascos”. Tal cual.

  • Ha dicho recientemente que su vida ha sido la conjugación del verbo estudiar (aunque tal vez convendría añadir la del vivir y experimentar). En su libro habla de la universidad alemana en tiempos de Hegel, de una «burocracia lo bastante bien organizada como para suscitar entusiasmo por el estudio». ¿Podríamos reproducir aquí o España no tiene remedio?

    Mi caso es curioso. Muy poco antes de jubilarme firmé la primera (y última) oposición a cátedras, obteniendo siete ceros en el ejercicio de currículo, a despecho de superar por siete el de mis siete jueces, y tener reconocidos más sexenios de investigación que ninguno. Luego pedí seguir trabajando como emérito, pero no lo consideró oportuno mi departamento. Solo logré leer la tesis doctoral yendo con un notario, porque el presidente y dos colegas detestaban a Hegel –«ese protestante antiespañol»- y con su ausencia impidieron por dos veces el quorum. Cuando el notario iba a levantar acta de que el presidente estaba en el decanato se dignó aparecer, y en un abrir de ojos me hice doctor. En 1983, cuando unos cuatro mil adjuntos se convirtieron en titulares, solo dos aspirantes resultaron suspendidos, uno de ellos yo mismo, por más que ya entonces tuviese varios libros y muchos artículos publicados. Acuérdese de que Julián Marías ni siquiera pudo leer su tesis doctoral. En este país la pasión por el estudio es casi tan peligrosa como no pertenecer a alguna capilla.

  • Confieso que veo El Cascabel, pero es porque a veces enciendo la tele sin que haya empezado La Goleada.

    Fue en este programa donde anoche uno del Frente Atlético explicó muy bien la raíz de esa violencia: “Ninguno de los que que acudimos a las peleas pensamos que pueda pasar nada”.

    A lo presentadores del programa les dio por predicar que la muerte de uno de los combatientes era un buen motivo para hacer la paz, olvidando su deber informativo de averiguar cuándo será la revancha.

    En otro canal sacaron a la madre de un blue quejándose de que había más detenidos gallegos que madrileños. Se ve que también la policía es casera.

  • ¿Veinte años y tropecientos mil euros para este retrato descafeinado? La técnica se presupone, pero se echa de menos una mirada más fundamental; el carácter de los cinco brilla por su ausencia.

  • ¡¡Totalmente de acuerdo, Pirata Johnny!! Y hay que ver ese fondo tan soso… ¡pon unos cuadros o unas estanterías con libros, o unas palmeras con unos loros! Lo habrá hecho por no gastar en pinturas… ¡¡pues pon en la factura x euros más por material y salida de taller, almacántaro!

  • #cuadro. Su precisión es mágica. Recoge con exactitud solar el momento preciso en que un rayo de sol reflejado sobre un foco reverberó sobre un cuadro mortecino que llevaba 20 años esperando esa luz mágica: septiembre 13:48 de 2014. En ese momento quedamos iluminados todos los membrillos.

  • Despacho de actualidad con el Marqués. Constato que no estamos de acuerdo en nada. Por ejemplo, reprocha a Sánchez Ferlosio falta de humildad donde yo veo la expresión perfecta del intelectual: el tipo que dice No, a lo que sea, de una forma bien argumentada. El resto de mortales oscilamos entre decir amén y encogernos de hombros.
    El intelectual así descrito no es más que una expresión depurada de la condición humana, tal como desarrolla Sloterdijk en Has de cambiar tu vida, obra mucho menos agresiva de lo que su título indica. Con lenguaje claro y utilizando imágenes atrevidas pero potentes, como el acróbata, el impedido, el poema Torso arcaico de Rilke, Sloterdijk describe los distintos aspectos de esa pulsión de cambiar el mundo consustancial al humano, sobre todo al que no se rinde.
    Al final el marqués invita garboso, y eso a un catalán le deja desarmado.
    Gracias. Lavinia.

  • #cuadro. Creo, no obstante (y no quisiera que esto se entendiera como una crítica), que el retrato habría necesitado otros 10 años más de reposo en solera y barrica de roble para que afloraran sus matices a vainilla y canela, de modo que los aromas a membrillo no fueran dominantes en exceso.

  • No sean injustos con el cuadro: reconozcan, al menos, la antelación en el tiempo con que el artista incrementa la figura de Felipe y aparta la de mi admirada Cristina. La sonrisa y el raro gesto de la reina, para estudiosos de la Gioconda.

  • Me parece acojonante hablar de un cuadro que no has visto en directo, alucinante, de verdad. La soberbia intelectual carece de límites.

  • No puedo decir nada del cuadro sin tenerlo delante, pero tengo mis dudas: por un lado creo que la imagen de la infanta Elena lo dignifica y lo convierte en obra maestra; por otro, parece una foto ochentera tomada de un Hola rescatado de la basura. Cuando me aclare ya os diré.

  • Coincidimos, Marqués, pero la farfolla de los veinte años, el momento exacto en que la luz reverbera sobre los cojonazos del artista, etc., son dignos de choteo.

  • #cuadro. De su rica simbología, qué decir. El padre reposa su brazo protector sobre la hija que más lo necesita. Su otra mano pellizca o da cuerda a la esposa para que sonría. Ambas sostienen en sus manos sendos abanicos, señal, no de ligereza, sino de que es verano. La otra hija porta en su mano derecha una rosa rosa y, quizá, una camelia blanca, símbolos de pureza o ausencia de malicia. El hijo mayor mantiene la posición de descanso que le enseñaron en la Academia Militar y lanza una mirada tranquila al pajarito. Click.

  • Tampoco he visto en vivo el retrato de la reina de Inglaterra de Lucien Freud. Pero no hace falta para observar un contraste elemental: la sepsis y la complacencia del retrato de López frente al valor de Freud.

  • Observo en los comentaristas del cuadro un profundo sentimiento antimonárquico y un rechazo al hiperrealismo como estilo pictórico. También, desde luego, una falta de respeto por el pintor de Tomelloso, sobrino a su vez de otro grandioso pintor.

  • #cuadro. El cuadro (nadie tenemos duda de ello porque hemos visto obras anteriores del maestro) es magnífico (palabra que proviene de magnus y de la que, a su vez, deriva maño; no sería raro decir por tanto que es un cuadro mañífico). Nos llena de orgullo y satisfacción.

  • 20 años, macho, ni que fuera el fontanero.

    Y 20 año diciendo patatas friiiiitaaas, que luego vas a recibir al embajador de Madagascar y en lugar de palmearle la espalda y decirle, eh qué pasa, le sueltas un patatas friiiiitaaas.

  • Llorar es un acto complejo que involucra las esferas psicobiológicas, cognitivas y sociales de una persona. La fisiología es determinante, pero también la subjetividad, el contexto y la cultura que organiza las respuestas que ofrecemos ante situaciones de nuestra existencia.
    •Frey, y col. (1986) demostraron la presencia de prolactina en las lágrimas de hombres y mujeres. Se sugiere que esta sustancia puede funcionar estimulando la producción de lágrimas. Las lágrimas de las mujeres entre las edades de 15 y 30 años contienen mayor cantidad de prolactina que las lágrimas masculinas. La prolactina aumenta dramáticamente en el embarazo. La relación, sin embargo, de la mayor presencia de la prolactina en los niveles séricos no necesariamente indican una mayor propensión para llorar. Esto se demuestra por los pacientes con hiperprolactinemia funcional que, aunque tienen altos niveles de prolactina, no son más propensas al llanto que las personas saludables.
    •Se ha postulado como una estrategia de adaptación en lucha de la especie por la supervivencia en el curso de la evolución humana.

    ——————————————————————————–

  • 3 de diciembre de 2014 a las 17:54
    SUKKT
    Llorar es un acto complejo que involucra las esferas psicobiológicas, cognitivas y sociales de una persona

    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

  • #cuadro. El hiperrealismo está reñido con el realismo e incluso con el surrealismo. Hubiera sido del todo improcedente haber puesto como decoración una piel de oso y unos colmillos de marfil. López se ha portado como un caballero.

  • Tras un episodio de llanto no sólo nos sentimos aliviados fisicamente: evolucionamos.
    El llanto se produce antes del nacimiento, por lo que llorar en sí no es necesariamente una conducta aprendida, sino que es, sin embargo, modificada por la socialización, el contexto, las relaciones, patología, etc.
    Eso explica que, en determinadas etapas de la infancia es cuando más se llora, y, ese llanto hace a los niños evolucionar y madurar.
    Estoy preparando algo interesante al respecto para mis niños. Un taller de educación para la supervivencia y adaptación infantil.
    Me está quedando chulo.

  • Sus palabras son más que órdenes, Bellpuig: son mis deseos. Ocurre, sin embargo, que viendo que Perroan lleva unos días desatado y que sé lo que (no) le gusta, se me ocurrió que a lo mejor…

  • Debe ser terrible no poder llorar; inequívocamente significa que no hay evolución en ninguna de las esferas. Es decir: el envejecimiento. No es raro oir a un anciano decir: ” ya no puedo llorar..” y así es.
    Terrible.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 18:08
    GACHOINLOWERCASE
    (Opino que recomendar gastarse 138€ en una botella de champagne, es de insultante soberbia económica -además de ignorancia, claro-)

    ¿Por qué? Yo puedo pagarlo y me apetece bebérmela. A morro, claro.

  • He acabado aquí de rebote y resulta que es un hotel rural, siendo yo odiador de estos establecimientos y teniéndome prohibido acercarme a ellos. Pero, de momento se lo recomiendo para una escapada tranquila y porque acabo de ver en la carta que me voy a arrear un chuletön de bou de ochocientos gramos con guarnición que se va a cargar la perra.

  • No soy rico, ni nuevo ni viejo, pero me puedo permitir la compra de una de esas botellas. Vale menos de lo que gasto al mes en libros y seguro que es la tercera parte de lo que tú gastas en pienso.

    En mi pueblo se ha dicho de toda la vida «se caga la perra».

  • Yo le reconozco a Antonio que haya podido pintar con impecable técnica el estampado del vestido de Doña Sofía.
    ¿No tenía un vestido más sobrio que ponerse?
    Opino.

  • Donde Arcadi, Vidal-Dolch le escribe respecto a la próxima implantación del comunismo en España:
    ”¿Es el año 2014, y tú cantas La Estaca? Ya en su día era signo de un filisteísmo repulsivo, pero hoy significa, además, que no te importa la cultura ni la educación ni respetas a la gente que te está escuchando. ¿Cantas La Estaca? Es peor que un crimen, es un síntoma.”

  • Gachó es “enemiga del comercio” pues pretende coartarlo con barreras morales. Tal como los antiguos cristianos o los comunistas quiere prescribir el perímetro del comercio justo.
    Pues bien, como bien dice Escohotado, este es uno de los mayores males de la historia fe la humanidad, aquellos que han pretendido establecer limitaciones a la libertad de comercio.

  • (Vosotros ustedes y vuestros sus juicios de valor.
    Qué sabrás tú lo que gasto yo en nada, don perfecto poseedor de todas las verdades del universo.
    ——————
    Y Marqués, tanto entender, tanto ser un experto, para acabar recomendando un champagne de 138€ la botella??? Vamos no me jodas, hombre, eso es lo típico que piensa cualquiera “cuanto más caro, más bueno”. Tanto valorar vinos de gasolinera, para al final ir a morir al mismo sitio que cualquier listillo que va de entendido. Bah.)
    (Que soy enemiga del comercio “porque pretendo coartarlo con barreras morales”. Qué heavy. Podría quedarme a analizar la frase (¿ponemos barreras morales al trafico de personas, prostitución infantil, trafico de órganos…, o dejamos que corra el vino por aquello de ser amiga del comercio? ), pero es que me voy a misa.)

  • Casi siempre me gusta Jorge Bustos, hoy se enreda un poco al inicio justificándose intelectualmente pero…
    “el complejo de superioridad del liberal explotó por el motivo opuesto: porque a su alrededor veía que su prédica era factible, deseable, coherente con el anhelo humano. Y vio el liberal que era bueno. Y se endiosó.”

  • Afincada en Amsterdam desde hace seis años, Susana Raya, cantante y guitarrista, magnífica compositora (para sí misma y para otros), buenísima letrista y gran persona con cuya amistad me honro, ha grabado el que será su próximo disco en Nueva York y ha lanzado una campaña de micromecenazgo para producirlo. El disco es la historia de una aventura musical que empezó hace casi veinte años y que le ha llevado a tocar por todo el mundo. Lo ha grabado con algunos de los mejores músicos de la escena internacional, como Ira Coleman (Sting, Herbie Hancock…), Clifford Carter (James Taylor, Art Garfunkel…), Leonardo Amuedo (Ivan Lins, Chris Botti…) y Cyro Baptista (Paul Simon, Sting, Cassandra Wilson…), contando como invitado especial con el legendario bajista de jazz Steve Swallow (Carla Bley, John Scofield…). El disco está producido por Gary Burke y grabado por Paul Antonell en el prestigioso estudio Clubhouse, al norte del estado de Nueva York.

    Pasen y vean lo que ofrece esta bella cordobesa (perdón por la redundancia), que ya llamó la atención nada menos que del prestigioso crítico de jazz e historiador musical Ted Gioia.

  • Gachó o el lecho de Procusto. Encoje y estira los argumentos para que encajen en su cama moral. Mas condenar un objeto de comercio por considerarlo “caro” es delito de lesa humanidad. Ella no admite que el mercado valore un producto, porque ella ya ha decidido que su precio es injusto. Noten la magnitud de este disparate.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 13:57 Perroantonio

    Perro: Algo de eso me temí y se lo dije a quién me mandó lo de FB.

    3 de diciembre de 2014 a las 19:08 Adaptaciones

    Adapt: Lo de Arcadi es ya como un cuarto oscuro que huele mal (si no cito mal a Baroja).

  • No hablo de lo que valora el mercado, señalaba lo que valoras tú, que me ha resultado decepcionante (e insultante).
    ¿Pero sabes qué? Que yo lo he intentado, chico. Intento encajar con calzador, y lo que no puede ser, no puede ser.
    Deja de dirigirte al público como si fueses el fiscal mayor del reino y yo la acusada de siempre, que tú y tu botella de 138€ sí que sois un disparate magno.

  • Creo que se puede disfrutar de un buen champagne a un módico precio de 40-45 leuros. A mí me costaría encontrar la sutileza de los matices y diferenciarlos para saber aprovechar uno de 135 y encontrar la diferencia con el de 45.
    Me falta cata. Tengo mucho que beber antes sin gastarme tanto.

  • Llevo treinta años estudiando el precio de los vinos, buscando siempre la mejor relación calidad/precio. Recomendé aquí el Borsao de menos de 2 euros, pero me interesan todas las gamas. No bebo Gaja, el vino que mas me gusta, por considerarlo con mala relación calidad/precio. Respecto al champán la gama alta va de 100 a 500 euros. Me he decantado por uno de los mas baratos, el Krug Cuvèe, por considerar su precio como el mas ajustado, pero ay, Gachó que no tiene npi sobre el asunto pontifica y trata de avergonzarme en público. Por ahí no paso Gachó, eso es línea roja.

  • “Gachó que no tiene npi sobre el asunto” <– Juicio de valor. ¿De qué asunto hablamos? ¿Del de recomendar un Champagne de 138€ la botella cuando estamos
    Mira, que te vayas a la mierda.
    (Y te avergüenzas tú solo, no necesitas a nadie.)
    (Ah, y Brema, pienso comerás tú, que entiendo que le llames así a la comida dado lo cerdo (y mamón) que sigues siendo.)

  • Pues no PerroAntoine, lo que veo en su enlace es un jamón jamón, pero esto al parecer es una excentricidad local, Vic y hacia la montaña, pero no sé porque lo llaman Bayona. De hecho el mismo me dijo, ”sí se llama como la ciudad”.
    Tiene un montón de grada por estar hecho de cuello.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 20:35
    ADAPTACIONES
    JJAAAAQJJJAAARRRJAASRRRRR

    Carlitos
    ‏@RojoUno1 -¡A ver, no os mováis!

    Antonio Lopez 1994

    Me parto. Y vía el FB de Juan Soto Ivars…

    Antonio López se pone chulo y hace un cuadro de la toma de posesión del ministro Alfonso Alonso en 40 segundos.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 20:35
    ADAPTACIONES
    JJAAAAQJJJAAARRRJAASRRRRR

    Carlitos
    ‏@RojoUno1 -¡A ver, no os mováis!

    Antonio Lopez 1994

    Me parto. Y vía el FB de Juan Soto Ivars…

    Antonio López se pone chulo y hace un cuadro de la toma de posesión del ministro Alfonso Alonso en 40 segundos.
    ***
    Buenísimos ambos.

  • Lo más llamativo de la violenta diatriba de nuestra comunista de bolsillo es el adjetivo «insultante». A nuestra comunista de bolsillo le parece «insultante» que un señor se gaste 190 euros en lo que le salga de la punta’l nabo. Que un señor haga lo que le salga de los cojones sin molestar a nadie es para nuestra comunista de bolsillo un agravio personal.

  • Con esa botella de champán se podría emborrachar una tribu africana durante un mes.

    Nuestra comunista de bolsillo me recuerda a OJO, VÍDEO GUARRO Evilio (a partir del 5:20, atentos a la gamba).

  • El puto traje y ese cuerpo fusiforme, la negación de la estética y la bioėtica. Ver al marqués desnudo y férvido es gran consuelo para Hegel y para ellas.

  • Esta discusión me recuerda algún caso reciente en mi empresa, sin ir más lejos. No tengo nada en contra de que la gente pase sus vacaciones y gaste su dinero como le de la gana, pero presumir a grandes voces, para que todo el mundo se entere, de unas vacaciones carísimas en lugares exóticos y remotos, ante una audiencia que ha visto sensiblemente reducidos sus ingresos y que lo más que pueden permitirse es una escapada al pueblo, es cuando menos poco elegante. No sé si me explico.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 17:54 Sukkt

    «La prolactina aumenta dramáticamente en el embarazo».
    No diga «dramáticamente» cuando quiere decir «significativamente», «extraordinariamente» o incluso «drásticamente». Me hace mucho llorar y también blasfemar. Sobre todo porque no es la única, pero le aconsejaría que se saliera de un grupo como ese. Tengo una crema hidratante que anuncia en la caja «efectos dramáticos» sobre la piel. Te cagas. Y voy yo y me la pongo, sumida en el dolor y anegada en lágrimas, eso sí.
    He leído con mucho interés sus comentarios sobre las lágrimas. Comprendo las yuxtaposiciones, que si la prolactina, que si los niños. Pero no explica lo importante: por qué es una estrategia adaptativa (“se ha postulado…”), por qué “evolucionamos” tras el llanto. ¿Es el llanto la causa?
    Por otro lado, los viejos lloran la hostia. Unos sí y otros no. Depende de cada uno. A lo mejor usted no ha visto nunca a un viejo. Yo tengo hecha una observación con tres o veinte casos.

  • Porque yo lo valgo, lolailo, lo.
    Para todo Seña Procu.
    Lo que los viejos lloran, lo que mi casi muerta madre llora, es lo único que me hace… ¡Montoro, joputa, ¿veintiuno por ciento por ponerme un váter pa cargar?

  • Con la energía que he malgastado descojonándome en ÇhøpSuëy podría haber llenado el kers del Ferrari de Alonso y haber conseguido el campeonato del Mundo en Monte Melón.

  • Adapataciones, amador de orquídeas, es usted un grandísimo poeta (ocasional).
    ***
    Zeppi, hombre, que esto no es una empresa y el Marqués, Deo gratias, no es el jefe que nos acaba de bajar el sueldo. Se trata solo de libre extravagancia y del concepto de cada uno de lujo. Los lujos son imprescindibles, son los más importante de la vida, y lujo no quiere decir solo dinero, naturellement. Para cada uno, una cosa.

  • Lo mejor es que el Marqués no ha hecho ostentación de nada, ni ha presumido de champán, ni ha recomendado a nadie que lo compre. Ha pedido que se lo regalen. Pero claro, una discusión en España no es más que verdulerismo, chabacanería y rencor social. Todo vale.

  • Yo solo he contado una escena que viví en persona, y que me ha recordado esta discusión. La tensión que se produjo y las miradas nada amables fueron claramente percibidas por toda la concurrencia, excepto por la persona en cuestión. Si a partir de aquí alguien quiere sacar conclusiones, adelante.(Brema, ha acertado, mi vieja KONA, con más de 12 años, es lo más parecido a un triciclo de segunda mano).

  • Pero si aquí el que más mentalidad de gulag tiene eres tú, so censurador. Que porque estába Perro, que si no. Pero si eres un ridículo pataletas, que si no se está contigo, se está contra ti. Que eres un infantil y un faltón.
    A ver si maduras, don perfectillo, que opinas de todo y de todos y lo que tú dices es la ley, porque sabes más que nadie, so Stalin.
    (Y córtate un poquito con tu defensa INSULTANTE -sobre todo para él- al Marqués, que es que es muy patética ya la cosa.)
    ———————–
    Lo mio iba más bien por lo de Zeppi, estaba clarísimo. Cada uno que se gaste lo que quiera en lo que quiera, pero que no toque la moral (por no decir los cojones) al personal.
    Y sí: es MUYYYYYY poco elegante.
    Y lujo no querrá decir siempre dinero, siempre que se tenga, Doña Procuración. Cuando no se tiene…a ver cómo te lo explico.

  • Ciro Bayo, Pío Baroja, Georges Simenon y Joseph Roth. No debería leer otra cosa en mi vida (ÇhøpSuëy aparte). Acabo de encontrarme con una definición costumbrista de los alemanes en Roth, en un libro de 1927, que encaja al punto con lo observado por mí en catorce años entre ellos. Supo captar lo esencial. Lo recomiendo (podéis sacar sus libros de la biblioteca, gratis).

  • A ver Gachö. Como ya he explicado aquí, yo he sido muy pobre. Sé lo que se siente y es una percepción de injusticia, de que otros son peores o trabajan poco y tienen más, y que hay que arreglar eso.
    Pero es un sentimiento. Y ese sentimiento tiene un nombre, envidia y si las circunstancias lo refuerzan, ira.
    Pero un sentimiento no es razón,
    Yo me he comprado una casa que ni me la creo, y ya percibo muchas cosas, entre los vecinos y entre los obreros que vienen a acabarla. Resulta inapropiada, pero yo llevo trabajando desde los dieciséis años y no me da la gana tener miedo. Igual que no me da la gana dejar de vestir con traje pese a que un número sorprendente de personas inesperadas han dejado de hacerlo por la presión del pobrismo, que es la nueva corrección política,

  • En el fascistbuk mantengo una foto con un Porsche que nunca fue mío y que ya no disfruto porque se vendió, solo porque es afirmación contracorriente. Ser rebelde es incómodo y requiere cojones, Si te sientes arropado y cómodo en tu rebeldía es que eres rebaño y desde luego no un rebelde,

  • A ver Adaptaciones, no te metas, que la vas a cagar. De sentimentos, habla por los tuyos y por tu manera de entender la vida. Yo no he sido envidiosa jamás. Tengo otros muchos pecados capitales donde elegir, pero ese no, fíjate tú por dónde.
    No has dado ni una -como siempre que te empeñas en referirte a mí- y no veo la necesidad de que me cabrees más.
    Te deseo de corazón que puedas pagar esa casa que ni te la crees.

  • El Marqués pide irónicamente que le regalen una botella de champán que vale lo que yo gasto en condones en un trimestre (ahí los tengo, amontonados en una habitación) y tú, Gacho, te sientes insultada. Cuéntame.

  • Conio Gachö, que no te calificó a ti, nombro al sentimiento, Ese sentimiento es envidia. Tu llamalo como quieras y desde luego no puedo decir que sea un pecado ni reprochable, digo que se llama así, pero si no lo identificas adecuadamente errarâs en como interpretar la situación.
    Fueraparte, enfadarse es lo que no quiero, porque aspiro a que al tercer o cuarto intento accedas a que nos conozcamos, vecina, castigadora.

  • Gacho, usted no tiene trabajo y eso sí es dramático, y no lo de la prolactina en el embarazo. Pero no debe pensar que todos los demás no tenemos limitaciones, a veces graves y también pueden ser económicas. Creo que se debe disfrutar, incluso con ambivalencia envidiosa a veces (yo confieso, yo confieso, yo confieso…), de la vida que tienen o imaginan y cuentan otros. Es una forma de vivirla.

  • Vd. brema ¡los reutiliza!
    No deseo. sino que stoy seguro que Adapts pagará hasta el último céntimo que deba (y ni uno más, por supuesto).

  • (Y por cierto, Adaptaciones, yo hoy me he puesto traje, para ir al hospital con mi madre.
    Porque ese era mi sitio y mi terreno (y digo ERA)
    Así es que no me andes dando lecciones de pobrismo ni de pollas.
    Mañana para ir a las oficinas del INEM también me voy a poner traje.
    Pero para ir al insti a mis clases de FP, por ejemplo, me parece inadecuado.)

  • Que yo lo que quiero es seguir hablando de llorar. (Y le ruego, Sukkt, que no se tome mi comentario de antes como un ataque; si me he metido con su «dramático» no es por nada personal: es puramente IDEOLÓGICO). Hoy estaba sentada en una terraza y un vendedor de collares, relojes y pañuelos (de color negro él, SÍ; pero NO estoy obsesionada: ha pasado en la Realidad y soy experimentante y testiga) me ha ofrecido, además de todo tipo de mercancía ⎯que iba poniéndome por encima⎯ sus servicios sexuales. Estaba allí, tomando un zumo, fumando mis Winstons y leyendo unos periódicos viejos, más a gusto que ni sé. No sé qué ha notado él y no hemos hablado de precio, de hecho yo no he hablado de nada. Yo solo le decía «no, gracias. No, gracias». Es la primera vez que me pasa. Cuando se ha ido he sentido una doble emoción. Qué gracioso, el primer movimiento, pero enseguida ha muerto. Me he quedado muy triste. No pienso decir por qué. Pienso dejarles en blanco de todos los asquerosos pensisentimientos que me ha provocado ese negro.

  • Conio Gachö, que lo del traje no te lo decía a ti concretamente, es más, lo que quiero es que de una puta vez quedes conmigo, hija de mi vida, que vivimos en Valencia, y que además si quieres vengas con traje, que yo estoy más mono y tú seguro que también.

  • Bolaño, corazón, he pinchado una vez su enlace porque lo he visto antes de pegar mi rollo, y he leído al bies. He visto que Sukkt se ha servido de fuentes similares, por decirlo así. (Esto también me irrita un cuento). Pero es que iba a leerlo ahora con calma y ya no me sale, solo con contraseña.

  • 3 de diciembre de 2014 a las 23:47
    bremaneur

    El Marqués pide irónicamente que le regalen una botella de champán que vale lo que yo gasto en condones en un trimestre (ahí los tengo, amontonados en una habitación) y tú, Gacho, te sientes insultada. Cuéntame.

    Pero vamos a ver, ¿por qué te lo tengo que contar a ti? ¿Eres el abogado del Marqués?
    Aunque si bien he de confesar que no había entendido lo de que se lo regalasen a él -había entendido que era lo que recomendaba regalar-, ya da igual. El Marqués no, porque es un cuco tocapelotas que vive en su burbujita feliz, pero tú y yo ya hemos atravesado demasiadas líneas rojas (y tú además también eres un tocapelotas)
    ———————————-
    Procu, yo dentro de mi situación, todavía tengo mucha suerte, porque tengo a mi familia. Pero la familia no puede estar ahí siempre. Y no, insisto, lo mio no es envidia., no lo es. Ni lo es, ni lo fue, ni lo será. La envidia es, a mi entender, una de las características más destacables del no gustarse uno mismo. Yo, para bien o para mal, siempre me he gustado. Puntuallmente, me he arrepentido de algunos comportamientos, pero no de mi persona en general. Así es que no, no es envidia.
    Es pena. Lo que yo siento es una profundísima pena. Una pena generalizada, así, por todo.Y la pena mata, por eso no puedo ni debo dejar de estar cabreada, porque el cabreo te mantiene viva y peleona.
    Buenas noches (que os den a todos.)

  • 4 de diciembre de 2014 a las 00:08
    GACHOINLOWERCASE
    Aunque si bien he de confesar que no había entendido lo de que se lo

    No, si ya.

  • Hombre Brema, ahí golpeas en un hígado expuesto voluntariamente.
    A las mujeres besitos y comprensión no comprendida, o si no te veo reutilizando condones sine die.
    En diez minutos opinaré lo contrario, porque en mi casa no parezco saber aplicar el consejo.

  • …por decirlo así (ie ie, no pubtata sine hilo) si lo busca con llanto, bebé, intramed, Frey, igual le sale otra vez.

  • Gacho, sé de usted por lo que va dejando por aquí que es una mujer inteligente, luchadora y admirable. (Por cierto, y Bremaneur, también).
    A mí la envidia me parece un sentimiento muy interesante. Es uno de los más difíciles de reconocer porque es de los más dolorosos y sucios, uno de los que nadie se acusa y, sin embargo, aprecia nítidamente en los demás. (No estoy hablando de usted, Gata. Hablo de mí, hablo en general). Lo decía el Gran Ferlosio en un artículo que ya enlacé otro día, sobre «España, un país de envidiados».
    Creo que Holmesss (el Gran Homesss) señaló una vez que la envidia es la otra cara del deseo y el deseo es eso que nos hace vivir.
    AHÍVALAHOSTIA, cómo me pongo de sentensiosa.
    Lo que es vivir al límite, amigos.

  • Bolaño, he tenido que leer en tres veces la entrevista de IntraMed al Dr. A. J. J. M. Vingerhoets. Se apaga y hay que volverla a buscar, pero merece la pena. Está aquí o buscando por las palabras clave que dice Bolaño: llanto, bebé, intramed, Frey; y sale.

  • Pero él, tan pulcro, pinta en un sitio así, y lo pinta. La mugre es bella.

    A lo míooo. Decía: «Este reloj muy bonito. ¿Crisis? Tú quieres mí. Pañuelo va con vestido, mira. ¿Y yo? ¿Gusto? Mira mí. Se puede arreglar, mí». Ya, que me tomaba el pelo. Más lloro pues.

  • Al parecer no eran aficionados al fútbol los que se acuchillaron. Como prueba científica de esa tesis se aporta el hecho de que no debe llamarse aficionado al fútbol a quien es violento. También se dice que hay que echar del fútbol lo que le ha venido de fuera. O sea, digo yo que quieren decir, lo que le ha venido de la calle.

  • No hace falta tener mucho cráneo para comprender que Lendoiro, como un Heredia cabal, lamente la muerte de uno de los suyos.

  • Los que no entienden que se mate y se muera por algo tan insignificante como el fútbol deberían preguntarse si es insignificante algo por lo que se mata y se muere.

  • Me voy a la cama con el temor de que la relación que sugiero entre relevancia y muerte no sea más convincente que la que formulan otros entre fútbol y paz para negar que haya aficionados violentos. ¿No estaremos jugando, ellos y yo, a las palabras? O, preguntado con mayor exactitud, dado que es seguro que ambos jugamos a las palabras, ¿no estaremos jugando los dos sólo a eso?

  • El Consejero de Sanidad de la CAM sigue metiendo la gamba con sus declaraciones sobre la aux. De enfermería con ébola.
    La vida sigue igual.

  • Con el desayuno que me he metido hoy podría haberse alimentado una familia nepalí durante dos semanas y podría haber muerto de hambre el ministrín de la sanidad madrileña.

  • El cuadro, obviamente, habrá que verlo. Por la fotografía, parece nada más que tan EXCELENTE como todo -sin excepción- lo que he visto de Antonio López. Dentro de cientocuarentaitrés años nos vemos en El Prado delante del retrato y hablamos, filisteos.

  • Yo digo que puede ser una obra maestra, sobre todo por la pose de la infanta Elena. Pero seguiré descojonándome de los veinte años transcurridos. Del precio no hablo. Con lo que ha cobrado López podrían emborracharse de Krug a diario doce tribus gerundenses durante cuatro lustros. Y de Freixenet no te digo porque no me salen las cuentas.

  • Veinte años: hombre, parece mucho, la verdad. Aunque, claro, comparado con qué. En veinte años, por ejemplo, el padre de Wallander te pinta sesenta cuadros con urogallo y treintaitantos sin urogallo. En cambio yo, mira, no soy quién a terminar el mío.
    El precio: ojalá le paguen con el equivalente a la pintura/escritura/escultura/cine/malabares/videoinstalaciones subvencionados en España en los últimos veinte años. Y se lo gaste todo en casinos. Y furcias.

  • Anda que no han pasado cosas en veinte años. La Pechotes… la Pechotes… la Pechotes… o la Pechotes, por ejemplo. ¡¡Y la Pechotes!!

  • El cuadro es ňoňo y punto. Otro punto, me gustaría permitirme emborracharme con una botella de cava de tropecientos mileuros así, a morro.
    Y chupetearla bien, con elegancia y lujo.
    De verdad, qué discuten ustedes por tontunadas….

  • Una pregunta a quién corresponda; Cuando retorna Pakachuchiña? Es que el personaje de Suki me harta hasta las lágrimas.

  • Lo que hacía ayer es un abstract, y para eso usamos artículos publicados con nivel A.
    Y Como nadie me quiere por aquí…. IRME!!

  • Que el cuadro de López sea un maravilla de técnica, de exactitud o de luminosidad (ya se lo hemos visto muchas veces) no va a resolver su principal problema. Quizá para López haya sido problemático en otros momentos reflejar el instante exacto de la luz del sol cayendo sobre la hoja de membrillo o del limonero, pero en este cuadro se enfrentaba a otro problema mucho más peliagudo que no se ha atrevido a resolver. No era la luz. No era el retrato entendido como la fidelidad a unos modelos de los que tiene realizados y expuestos bocetos prácticamente idénticos al resultado final desde el año 1994 o 95 (ver el catálogo de su Exposición del Museo de Bellas Artes de Bilbao o, mucho mejor, la fantástica aplicación para iPad en la se puede ver con todo detalle gran parte de su obra anterior). El problema era el encargo: retrátanos como una familia española normal. Y él lo ha intentado. Y lo ha reintentado. Y no han aparecido en el retrato ni el palacio ni los consortes ni el país ni una mesa ni un escudo ni un tapiz. Apenas la sombra involuntaria de algún tormentoso mundo interior, por otra parte difícilmente disimulable. Esas otras y mínimas sombras que aparecen a los pies dice haberlas puesto en el último momento y con ello ha cerrado el retrato. Un cuadro exactísimo que refleja a una familia real que no quería parecer una Familia Real. El pintor, más o menos, lo consigue. Cumple el encargo. Y queda varado hasta los muslos. Eso sí, no tengo la menor duda de que dentro de cien años el cuadro se contemplará con el mismo alelamiento con el que las masas admiran otras obras enormes colgadas de las paredes de los museos. Lo que me jode básicamente es que lo llamen hiperrealismo. Aunque quizá por otra parte lo sea: hiperRealismo.

  • Suckin no me hagas una tareixada de vestirse e irse sin un desmayo fingido o un paseo Víctor o Victoria seicren NO TE VAYAS PORFI.

  • ¡¡Ay! Perrico, ¡¡Qué buena hora para leer un reportaje sobre gastronomía!!
    Me ha recordado a un plato inuit que sólo se da en fiestas y a personas importantes que les visitan, se llama Kiviak. Si vas a Groelandia lo puedes probar.(si te atreves, claro)
    El kiviak se elabora a partir de Alcas que son unos pájaros blancos y negros que son cazados por los inuits a sacopaco. Cuando llegan a tener suficientes, unos 400-500, los meten tal cual en un saco hecho con piel de foca con su grasa y todo.
    Es importante que los pájaros queden bien pretitos en el saco, que se cierra con grasa y se entierra bajo piedras durante unos meses.
    Después de este periodo estimado entre 3 y 18 meses el pájaro está listo para ser comido.
    Bon profit!

  • Vd. exagera, bremaneur -por haber copiado en las mates. Cada tribu dispondría de unas diez botellas al año del puto krug (GC, of course), aunque puede que el gerundense de campazas se emborrache hablando.(Ahora entiendo lo de los preservativos.)

  • Lo mejor del cuadro de perroantoine, sin desmerecer el resto: En ese momento quedamos iluminados todos los membrillos.

  • Esta noche me desplazo a un restaurante de Málaga con el objetivo de probar su lengua de ternera, reputada como la mejor de España. Soy muy de casquería y lo de la antigastronomía me parece una tontería. Se practica en el Pujol del DF, uno de los mejores restaurantes del mundo.

  • ahhhggg…….-desmayo fingido-……cataplof……..convulsiones……relajación de esfínteres…..más convulsiones tónico-clónicas…….COMA-glasgow11…………………………………………………………………………………………………….

  • Reconozco que las palmeras y los loros podrían verse como una provocación subcutánea por exceso cromático, pero coño, pon al menos un perro, como en las Miniñas de Velázquez. Y para no tirarte diez años más pintando el perro, pues lo pegas de una revista y dices que es “técnica mixta, óleo y colach”.

    Aunque yo tengo una idea genial, y es que por la izquierda aparezca la infanta Cristina como saliendo de la ducha envuelta en una toalla y quitándose la cera de los oídos con el pico de la misma. Ahí tienes movimiento, cotidianeidad y un sinfín de sugerencias más.

  • 4 de diciembre de 2014 a las 15:12
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Se practica en el Pujol del DF, uno de los mejores restaurantes del mundo.

    Estuve allí en febrero. Snif…

  • Ni en mi comarca se llama el “rebusco”, sino el “rebusqueo”, ni en todo caso consiste principalmente en “recolectar los restos de la cosecha”. Pero en todo caso, la medida me parece el recopón.

  • 4 de diciembre de 2014 a las 16:24
    Satur . .

    La Tercera España estamos de enhorabuena, han caído Orejón por la izquierda y el ministrín por donde quepa.
    ***
    Ahora sólo falta que caiga Rato y la santa cía. Acomódense, que va para largo.

  • Don Pirata, por una parte parece que repiten demasiado “lo que no quieren los dueños”, cuando muchas veces -las más- es “lo que no han querido/podido cosechar los empleados por no serles rentable, suponer demasiado esfuerzo y/o un despiste lo tiene cualquiera”.

    También pareciera que todo eso de los controles de Sanidad le parece al autor un despropósito burocrático absolutamente prescindible al menos cuando tratemos de chatarra -que no dudamos estará como los chorros del oro- y alimentos.
    ¿No será mejor preguntarle al dueño? Lo digo por salir de dudas de si se trata de rebuscar o de ahora que no me ve nadie….
    A mi me han rebuscado ya todos los olivos que dan a la carretera no “del Arroyo”, sino “de Arroyo” (por Arroyo de San Serván).

  • 1.Women’s Mental Health (Substance Abuse and Mental Health Services Administration) – PDF
    … happiest journey I have ever experienced. That is why I share my story – to … Many other people and resources around you can give you strength. …
    store.samhsa.gov/…//OWH09-CONSUMER/OWH09-CONSUMER.pdf – External Health Links

  • Dicho esto:
    Vuelvo al coma inducido………………………………………………………………………………………………..——————————————————————————————————–

  • En mi pueblo al rebusco se le llama racimar que es rebuscar los redrojos de la viña y los racimos caídos en la vendimia.
    Con ello se hace el vino de racima.

  • APOLOGÍA DEL LUJO
    Una vez serenados los ánimos, tan inflamados con el Krugg, es necesario reivindicar explícitamente el lujo.

    Lujo es todo aquello que ni es necesario ni nos podemos pagar. Es decir, su valor se multiplica por su caracter accesorio y porque sólo acceden a él los privilegiados. La vida de lujo no es un estado permanente. Los riquísimos que se pueden permitir vivir permanentemente en el lujo ya no lo conciben como tal y para ellos pasa a ser otra cosa, por ejemplo, tener una “experiencia”.

    Hace no mucho tiempo vi un documental en el que David Beckham, con un grupo de amigos, lo dejaba todo para recorrer durante unas semanas un ruta inhóspita hasta la selva amazónica, en donde conocía la pobrísima vida de una tribu y dormía en el suelo y se bañaba en el río y comía cosas exóticas y desagradables. También llamaba a casa para explicarle a Victoria cómo le estaba cambiando la experiencia. Entraba “en comunión” con la naturaleza y los indígenas. Y lo grababan. Y lo vendían a las televisiones.

    Como se explicaba en aquel libro que una vez les recomendé (“Rebelarse vende”) el motor del comercio no básico (es decir, al margen de los alimentos básicos y el vestido básico) es la rebelión contra la uniformidad y la adquisición de productos distintivos. Queremos lo que no podemos permitirnos porque cuando lo conseguimos accedemos a un estatus que creemos superior: mejoramos. Entre las gentes que vivieron la postguerra civil (mis padres, por ejemplo) es muy común la expresión “te veo muy mejorado” para decir que has engordado. Engordar es también símbolo de mejora de estatus entre muchos pueblos africanos.

    Querer lo que no se puede conseguir —la moto o el Golf rojo cuando éramos unos chavales, o el apartamento en La Manga, Laredo o Benidorm para los currantes de mi generación— es un incentivo para el ahorro, el crédito, el gasto y el mantenimiento de la maquinaria social. “Sois pobres hasta para soñar”, suele recriminarnos mi padre. El lujo de quienes pueden aspirar a él aunque otros no podamos, es un estímulo para la economía y una fuente de ingresos vía impuestos que beneficia también a quienes no disfrutan directamente de él.

    El acceso al lujo, es decir, querer adquirir lo que no se tiene, es lo que mueve el mundo.

    Por cierto, que me acaba de llegar el catálogo de Taschen. Me cago en todo.

  • Por cierto, que me acaba de llegar el catálogo de Taschen. Me cago en todo.

    Jajajajaja. 10/10. Hoy me he pasado por una tienda donde tienen muchos libros de arte, de Taschen a cascoporro, a unos precios irrisorios. He tenido que contenerme.

    Bolaño, tocado y hundido con las mates, aunque no has calculado el precio especial por comprar a lo burro y el descuento por prontopago.

  • Los redrojos de la ira (rebusca).
    No es redrojo Nicolás.
    Somos redrojos (algunos) y queremos enverar y sazonar.
    Hay que darle uso, que viene la brigada de limpieza y la da de baja.

  • Amosavé: que hay racimos que no están en sazón y se dejan paluego. Lo que no quié decir que son para el primero que venga a por ellos.

    Cuando se vendimia para alcohol, se retrasa la cosecha al máximo para que la uva esté lo más sobremadurada que sea admisible por la bodega, con un montón de grados y se lleva uno todo lo que tenga la cepa, pero si se va a hacer vino y sobre todo si se pretende calidad se vendimia de noche, o al amanecer, se selecciona cada racimo y se pueden dar hasta tres pasadas para dar la vendimia por finalizada.

    Respecto a la aceituna, se cosecha de verdeo que como indica su nombre se cosecha en verde para aderezarla, o para aceite. El problema radica en que hay lugares en los que o cosechas de verdeo o no llega a madurar ni una joía aceituna. Las han “rebuscao” una y otra vez hasta su extinción total.

    Una solución podría ser hablar del asunto con el dueño de la finca, como se hacía antes:
    -¿Da usté su permiso…
    -Pasa, Genaro, ¿Que te trae por aquí?… etc. etc.

  • El alcalde de Nueva York, Bil de Blasio, sabe de política más que Lepe. Me ha parecido entender que, según él, es un poco tosco hablar de grupos raciales con un porcentaje mayor o menor de delincuentes en su seno, sin precisar el tipo de delitos en el que están especializados esos grupos; mucho trapicheo de droga pero poca ingeniería financiera entre los negros, por ejemplo. Sabiendo eso, la autoridad puede hacer la vista gorda ante una clase de delitos y no dejar pasar ni uno de otra, en aras de la paz racial.

    Ésa es la interpretación que le doy a la siguiente declaración del alcalde: “La política de stop-and-frisk [parar y registrar por poca cosa] tenía que parar y ha terminado. Había demasiados jóvenes de color arrestados por la simple posesión de una pequeña cantidad de marihuana y esa política también ha cambiado. Todas esas reformas las hemos introducido con un solo objetivo: que la comunidad y la policía caminen juntos”.

    Eso es sabiduría política.

  • Silogismo endogámico:

    Al menos en el campo de las artes y las letras la única manera de dejar escuela es favoreciendo a los discípulos y perjudicando a los demás.

    Un discípulo es una especie de amigo, alguien con el que se pasan muchas horas.

    Luego la endogamia universitaria es el método idóneo para crear escuela, afianzar un método, un hábito de pensar, y que no se pierda todo.

  • Aunque no fui favorecido por la endogamia universitaria debido a incapacidad mía, juzgo digna de mucha admiración la hermandad que se da en la academia entre el nepotismo y la eficacia. A los sabios, una vez colocados sobrinos y amantes, les gusta rodearse de sabios. Son virtuosos a base de puro vicio.

  • La forma más sutil de sugerir la unidad de una cosa es hablar de su pluralidad, pues la pluralidad -queda apuntado de refilón- lo es de esa cosa. Por eso al catalanista le conviene hablar de la diversidad, siempre enriquecedora, faltaría más, de Cataluña.