Me arrastré hasta el gimnasio (Serenata de plomo XXV)

carta
Por Martin Holmes.

Me arrastré hasta el gimnasio de Johnny Uno Dos dejando un riego de sangre como si fuera el niño del cuento que iba dejando migas de pan. El Increíble Hombre Gaita de garbeo por Chicago. Adiós, whisky canadiense y adiós a mis expectativas de ser un tío solvente. El bebercio se escapó a través de la cesta de mimbre, como en mi sueño de opio, que decía Molly que anunciaba el porvenir. Desgraciada ramera polaca de Gorzów Wielkopolski, que quería ser irlandesa como la Molly de la canción: “En la feria de Dublín, donde las chicas son tan bonitas, me fijé en los ojos de la dulce Molly Malone, que tiraba de su carro voceando: hey, berberechos y mejillones vivos”. Conocía a Johnny Uno Dos de los tiempos del Loop y le llamaban el Mudo. Parloteaba por los codos, pero era un embustero patológico, así que podía largar que era jueves un jueves y nadie le creería. Johnny Uno Dos era pequeño y duro y si le mojabas podía pesar sus cincuenta kilos, era mitad irlandés y mitad mejicano y una vez me contó que fue cabo en el ejército imperial inglés y que estuvo en la India de los Rajás. También me dijo que había sido chulo de putas en Boston. Y que había trabajado contando chistes en la radio. Yo siempre le había visto en su gimnasio cochambroso al que iban a entrenar los negros que peleaban en el Circuito Cafre, donde no boxeaban los blancos. Johnny Uno Dos nunca había tenido un campeón pero iba tirando con las limosnas de los mandingas. Me cosió los agujeros con sedal de pesca y me prestó un camastro al lado de las letrinas. Me hizo una costura fea como el remiendo de un colchón y me dijo que había sido forense en Escocia. Claro, Johnny, le dije. Tuve fiebre durante una semana y me quedé en la pura raspa y, como no había otra cosa, me soplé el linimento. Cuando estuve mejor, Johnny Uno Dos me cobró el peaje y tuve que hacer de sparring de los morenos. Eran negratas furiosos pero tenían menos técnica que un palo y les enseñé uno o dos trucos de los viejos tiempos. Les enseñé a mojar la escayola de los vendajes para pegar como las puras mulas y les dije la forma de esconder una crin de caballo en el guante para abrirle la ceja al contrario. No me vuelven locos los negros, no señor, les corteja la sarna y los embrollos y son ladrones por naturaleza. Llevan sombreros Panamá y trajes con faldones de levita. Aceré mis músculos por el ejercicio y comía de gorra en el Jams and Bread de Me Llaman Philly, pero no asomaba mucho por el mundanal para no parar una bala italiana. El marido de Me Llaman Philly se dedicaba al negocio inmobiliario y era madrugador, se levantaba con el alba y se largaba a buscar solares para alquilar y volvía bien entrada la noche con los zapatos apestándole a cocodrilo y se sentaba al lado de la radio lamentándose de su suerte. Yo mantenía a Me Llaman Philly en forma y zampaba huevos con tocino. Al de un mes me aventuré por mi vieja oficina y un vendedor de embutidos llamado Zapruder, que estaba más perdido que una monja en un burdel, cayó por allá y me encargó un tajo de espionaje comercial, lo que fue una manera finolis de pedirme que le diera una zurra a un boche que estaba tirando los precios de las salchichas de Baviera. Fui a su tenderete y le di lo suyo y me saqué unos pavos para ir tirando. No tienes suerte, marinero, me dijo Me Llaman Philly una noche mientras hacía círculos con el humo de un cigarro de Virginia. Tu marido sí que es un suertudo, le dije, y ahí está escuchando a Mammie Robinson en la radio mientras yo te doy lo tuyo.
—Es isleño —me dijo—, y le desconcierta tanta tierra firme. No está en su ambiente.
Acabé echando parlas con el marido de Me Llaman Philly y charlábamos sobre el promedio de bateos de los White Sox. A veces me preguntaba cómo había estado esa noche su mujer y yo le decía que de primera.
—Antes era un caballo de carreras, Dios mío —me dijo—. Ahora es una yegua vieja y confortable.
—No hay nada personal en esto —le dije—. Estoy de mala racha.
—No está mal este matrimonio a tres bandas, pero podrías traer de vez en cuando un par de pavos a casa —me dijo.
Era lo que me faltaba, obligaciones familiares. Y luego querría que fuésemos los tres a misa a cantar salmos.
Los White Sox vendieron las Series Mundiales por cuatro perras y se montó un escándalo. Los italianos invadieron el North Side y mantuvieron el sur de Wabash. Los irlandeses recibieron por todas partes y hubo una buena cosecha de Patsys difuntos en los callejones. El Gran Johnny Calidad invirtió su fortuna en la campaña de la alcaldía y se quedó sin blanca. Perdió hasta la camisa y Hitman el Guapo recogió los dividendos y se quedó con Love Applewhite y con el Studebaker. Se compró un pura sangre inglés llamado el Káiser y ganó una docena de carreras en Arlington Park. Dejó de saludar a los amigos de los viejos tiempos, si es que alguna vez los tuvo. El Jefe Nimbus el Gordo nadó y guardó la ropa, como siempre. Sus bofias inútiles soplaban de gorra en los bebederos de Capone y miraban para otro lado. Capone se hacía fotos en los periódicos con Xavier Cugat y con Caruso, el ruiseñor gordo con las cosas atrapadas por la tapa del órgano. El doctor Clarence Edmonds Hemingway me puso un pleito por incumplimiento de acuerdo verbal y recibí una citación por medio de su abogado, el licenciado Presley Gaines. Medio minuto de consejos legales de Presley Gaines costaban la mitad del producto interior bruto de Canadá, con lo que deduje que el piadoso doctor solo pretendía declararme en quiebra. Presley Gaines tenía tres o cuatro manos izquierdas y un maletín de piel de becerro. Hemingway desapareció. Lola desapareció. Adams desapareció. Molly desapareció. Ace Bullet se quedó en el barco tapando los agujeros con el dedo. El Gran Adolphus Knee estaría esperando a su hijo en la casa del abuelo, poniendo violetas sobre la tumba de Mamá Charmian y de Foxy Mary, soplando tumbamapaches y comiendo tejón y dándole al Caimán huevos con jamón para desayunar. Hice un par de tajos de cornudos y saqué doscientos dólares. Vivía entre la casa de Me Llaman Philly, el gimnasio de Johnny Uno Dos y mi oficina en derribo. No volví a mi habitación de la calle Ontario Oeste, con lo que perdí mis recuerdos familiares, que eran un cortapuros de latón y unos anteojos de alambre con cristales de lupa para leer de cerca. Le fui tomando cariño al isleño, a pesar de que le apestaban los pies después de recorrerse el mundo buscando solares para alquilar.
—¿Qué tal ha estado Philly esta noche?
—De primera.
—Diablos, era un pura sangre cuando era joven, Dios mío, tenías que haberla visto. Ahora es una yegua vieja y confortable como un sillón hecho a tus posaderas.
El día de San Valentín los metralleros de Capone apiolaron a siete mendas de la banda del Piojo Moran en un garaje del 2122 de la calle North Clark. El Piojo se salvó de milagro porque era impuntual. Los torpedos de Capone entraron disfrazados de bofias y alinearon a los irlandeses con el hocico pegado a la pared. El Piojo vio a los pasmas y se dio una vuelta para no entrar en pleitos. Nació con una orquídea metida en el trasero con tiesto y todo. Los torpedos barrieron a aquellos siete desgraciados con Tommies de tambor y chumbos del doce con las bocas serradas. Capone, mientras tanto, estaba pescando barbos en Florida. Chicago se convirtió en un barrio de Palermo y el Piojo puso los pies en polvorosa. Uno de cada dos pavos que se movían en la aldea iban a parar al bolsillo del grasiento y concluí que aún no había buscado cinco minutos para encargar a sus pistoleros mi funeral. Estaba viviendo la prorroga del partido, pero tenía los días contados. Hasta aquí has llegado, viejo Bullet, me dije, y maldita sea si no te lo has pasado en grande. Oí decir que Capone dio una cena con langosta en el hotel Hawthorne y a los postres mató a palos a Anselmi y a Scalise y los camareros tuvieron que tirar los manteles. El maldito gordo hijo de perra se estaba volviendo loco por la sífilis. Iba a la ópera y tiraba propinas de cien machacantes a los porteros. Era el maldito Zar de Chicago y yo recibí una carta de Europa, como si fuese un senador. Nunca había recibido una carta desde Europa, pero una vez me mandaron la publicidad de un circo desde Milwaukee. La escribía Hemingway, que a estas alturas ya sería general. Así que estaba vivo, como una lombriz en el culo de un perro. Guardé la carta para la noche y la leí después de llenar el saco de huevos y tocino y de escuchar a Mammie Robinson por la radio con el isleño.

«Querido Bullet, mula sin hocico, solo Dios sabe cómo te echo de menos.
Si tienes la suerte de haber vivido en París cuando joven, luego París te acompañará, vayas adonde vayas, todo el resto de tu vida, porque París es una fiesta que nos sigue. No has entendido nada, ¿verdad? Diablos, Ace, esto es como lo pintaban y puedes mantenerte a base de bollitos y paté de hígado de oca por cuatro perras. Por acá comen caracoles, ¿lo sabías?, que ni siquiera el Gran Adolphus se los tragaría bajándolos con un litro de tumbamapaches. Me entrompo con absenta y frecuento la tertulia de una golfa medio lesbiana que colecciona cuadros pintados por retrasados mentales que dibujan cabezas rectangulares y azules. Creo que es judía y estornuda pasta como tú sudas mugre. Los franchutes son una manada de desgraciados malolientes y la mayor parte de ellos son medio sarasas pero puedo manejarlos con mis modales cosmopolitas. Escribo en los cafés y vivo encima de un aserradero al lado de la Place Contrescarpe, pero generalmente hago el haragán y gorreo almuerzos a los paisanos. Ahora mismo te escribo sentado en una mesa de velador de mármol de la plaza principal de Pamplona, un pueblo al sur de Francia que solo Dios sabe por qué está colonizado por los mejicanos. Acá están a medio civilizar y no conocen el uso del vaso de cristal y beben vino a chorros desde la tripa de un becerro con un pitorro de cuerno o desde un orinal en forma de embudo. Luego sueltan un par de vacas por la calle y se dedican a molestarlas trompas perdidos. Si te juntas a una pandilla, puedes pasarte una semana entera curda como un irlandés sin soltar un chavo. Luego el sol atiza sin compasión y vas a sudar el vino a un corral en el que sueltan a una vaca para que descuartice a un penco y después la mata un marica vestido con un traje que no se pondría ni un chulo de putas de San Luis y un montón de golfas morenas le tiran claveles o puñales, según su estado de ánimo. Que me arrimen las pelotas a un horno si entiendo media mierda de lo que se cuece, pero no me preocupa y me las pesco de gorra. Es el maldito paraíso. Pero echo de menos la semana que pasamos envueltos en la guerra de los embotelladores de Chicago, cuando nos esperaba una aventura en cada burdel y las balas nos sacaban a bailar su zapateado mortal. Aquello concentró el máximo de material y aceleró la acción y aportó todo lo que se tarda toda una vida en reunir. Necesito ese bagaje para escribir, tú no lo entiendes. Cojones y plomo, Ace, y que el diablo se lleve al resto. Tuve que salir pitando de Rat´s Paradise pero siempre supe que te las arreglarías como un maldito perro con la cola en llamas. Seguro que les diste lo suyo a esa patulea de maricas italianos, gordos, operísticos y vestidos de mono. Bien, suena la corneta que sopla un mejicano borracho y voy a unirme a una pandilla para soplar de gorra y voy a molestar a las vacas y a beber pis negro como la hepatitis dentro de una tripa de becerro y voy a rendir estos mandamientos enteros a tu salud de perro viejo. Tuyo, el honorable obispo Hemingstein.
P.D. Escribí al viejo y le pedí que apartase el hocico de Presley Gaines de tu cartera monda y lironda. En todo caso no creo que fuese capaz de exprimirte medio dólar ni colgándote boca abajo de los dedos de los pies».

—¿Es una carta del fisco? —me preguntó Me Llaman Philly.
—Es una carta desde Europa.
—Ni más ni menos.
—Es de mi tía Ernestina, es monja y sufre de hemorroides.
—Las hemorroides son un fastidio, marinero, yo tuve unas bien grandes y tuve que meter la popa del buque en una palangana verde llena de agua tibia y vinagre.
—Las hemorroides de mi tía son contagiosas. Solo de leerlas me entran ganas de sentarme sobre un neumático.
Me levanté y dejé en vigilia a Me Llaman Philly. El isleño estaba escuchando la radio y me fumé un par de pitillos con él.
—¿Malas noticias? —me preguntó.
—He recibido una carta de Europa.
—Ya lo sé. Las paredes son de papel. No me gusta recibir cartas. Traen malas noticias. En la última que recibí me contaron que la diñó mi hermano.
—En la mía me cuentan que los franceses comen caracoles.
—Atiza, la vida es rara de campeonato.
Pasé la noche en vela y salí al alba, tomé café en un carro y me fui a dormir a mi oficina. No me apetecía recibir leña de los morenos ni escuchar los embustes de Johnny Uno Dos. Había empezado a coger el sueño sentado en mi sillón de recibir cuando entró un tío oliendo a vitriolo. Le conocí al primer golpe de vista: Vincenzo Gibaldi, alias el Batallador cuando boxeaba, un antiguo miembro de la Mano Negra que ahora se hacía llamar Jack Metralleta McGurn y era el pistolero preferido de Capone y el baranda de la patrulla de jubilaciones de la matanza del día de San Valentín. Llevaba una corbata que no se la pondría un pancho la noche de su despedida de soltero y un abrigo de alpaca con el cuello negro que hacía juego con un sombrero de representante de golfas baratas. Decían que impregnaba las balas con ajo para añadir la infección al boquete y terminarte de una manera o de otra. Me miró como quien mira el esputo de un mendigo y me dijo:
—El Jefe quiere verte.
—Miraré la agenda —le contesté.
—Seguro que encuentras un hueco —y se abrió el faldón de la chaqueta de chulo para fardar de un par de Colts Government del cuarenta y cinco con cachas labradas que dibujaban serpientes con ojos de obsidiana.
—Menudas pistolas chillonas —le dije.
—Barrocas —contestó—, ponte ropa limpia, vamos al hotel Hawthorne.
—Tengo el sudario en el tinte, pero me va bien el Hawthorne. La diñaré con clase.
Hasta aquí has llegado, viejo Bullet, y maldita sea si no te los has pasado en grande, pensé. Dándole una vuelta a la reflexión concluí que tampoco me lo había pasado bomba.

164 comentarios

  • Oh. Echo en falta la voz de un comentarista, de aquellos doblajes hispanos de los años 50.

    ¿Sobrivivirá el viejo Bullet a los despiadados hampones italianos? ¿Se casará con la dulce Molly?¿Llegará el fullero Hemingway a ser un escritor con lo que hay que tener? Podrán averiguarlo en el próximo y último capítulo de ‘Serenata de plomo’.

  • Ponme un trago, que le tengo que decir un cosa a Martín Holmes. Mira, Martín Holmes, que no se te ocurra matar a Ace. Tu personaje no te pertenece: lo-pone-en-los-libros. Como se te ocurra matar a Ace, como se te ocurra matar a Ace, como se te ocurra matar a Ace… Que ni se te ocurra.

  • Grandes progresos. He aprendido que se puede conectar el iPad, y también un viejo y lento pequeño Vaio, al amplificador nuevo que me regalaron al cumplir los 40. También que en spotify hay de todo, hasta Heartsfield.
    He comprobado que la calidad del sonido es peor que la reproducción de un CD. Ya estoy en condiciones de recibir algún consejo para mejorar de los expertos, Juli0, Ximeno, etc.

  • Pacharán La Navarra, sí señor.

    Espero que Ace Bullet visite a Hem en Pamplona y lleguen juntos hasta la guerra civil.

  • Lo que quería decir, eh, ¡eh!, es que «Tada oreba / Oru tote yuki no/ Furi ni keri».
    ¿Estamos?
    «Estando aquí,
    simplemente aquí. Fuera
    cae, cae la nieve».
    (Y tal y cual, Issa Pascual).

  • Espero que cuando esta soap opera se publique lo haga acompañada de las ilustraciones, la de hoy es sublime. El texto en inglés de la carta tiene su guasa.

  • Después de la tontería de AE sobre Sabina hoy remonta vuelo con Agujetas, él sí que representa la España que admiro. El Agujetas es único e irrepetible, con la manzanilla de Sanlucar o la poesía de Federico. No necesitamos imitar a nadie porque todo lo mas grande del mundo vive en los límites de la península ibérica donde, bendito sea Dios, me toco nacer y viven las mujeres a las que amo.

  • 2014 y el amor pasión, el amor amistad, la dulzura del uno y del otro, los dolores de cabeza de ambos, para los románticos que no tenemos sangre fría.

  • 26 de diciembre de 2014 a las 14:50
    MARQUESDECUBASLIBRES
    El texto en inglés de la carta tiene su guasa.

    He procurado mejorar el estilo del viejo Ernest, tan seco.

  • Consigo rematar el centón pleno de odio del malvado Morán. Sabiendo descontar sus fobias tiene su interés. Me lleva a releer en paralelo las pocas obras que elogia y tengo en mi biblioteca: Tiempo de silencio, Campo de los almendros, Señas de identidad y Días de llamas. Coincido en su admiración por estas cuatro novelas, en particular la última por ser quizás la mejor y la menos conocida. Su autor “Juan Iturralde”, nick de alguien que quiso escribir casi en secreto: José María Pérez Prat. Tengo una edición de Debate del 2000, si pueden o quieren no se pierdan esta novela guerracivilesca, claro. Junto a los Campos aubianos la mejor de este tan prolijo género. Me sorprende coincidir tanto con Morán en este punto

  • Gozos para la Navidad de Vicente Núnez (3)

    ESPIRITUAL NEGRO

    -Negra, vente pa Belena.
    -¿Pues qué pasa, Magdalena?
    -Pasa el Carnaval de Río,
    samba y frío;
    pasa el Rey Don Baltasara,
    chirimía y algassara
    con nuestros primos del Congo,
    mambo y bongo,
    asándar de Tombutú.
    -¿Qué me pongo?
    Dime tú…
    -Ponte la ropilla asú
    con galón de prata antiga.
    -Dime, amiga,
    ¿seré negra pa Jesú?
    -¿No es lo tinto la hermosura?
    Oscura en la Virgen pura
    y el niño de cañadú,
    miel morena.
    -Negra, vente pa Belena.

    Pablo García Baena

  • 26 de diciembre de 2014 a las 23:37
    Procuro fijarme . .
    Qué arte, qué arte, qué arte (3).
    ***
    Amén.

    Siempre he sido pro-yanqui, pero ahora lo estoy de subido, aviso (cuando termine de ver la cadena de vídeos del AFI les explico por qué). Seguro que entre ustedes encuentro algo más de comprensión que en mi círculo habitual. Qué cansino se pone el rojerío con los EEUU, Dios, pero qué cansino, con todo lo que nos ha dado -y nos sigue dando- ese país. Por ejemplo (“Antes era un caballo de carreras, Dios mío —me dijo—. Ahora es una yegua vieja y confortable”) hoy, aquí mismo, a Olmos.

  • 26 de diciembre de 2014 a las 23:56 bolaño
    Escucho Isn’t my skin, procu: la veo radical.

    Yo, lo que usted me diga. Pero es que está en unos versitos de Jorge Guillén (que, ahora que lo pienso, igualr tenía tan buen inglés como yo):
    «Mi piel es mi pecado», canta el negro
    con voz hermosa y dolorida. Desenlace imprevisto:
    ¿Va por fin a nacer de verdad Jesucristo?
    El blanco está más blanco de una vergüenza atroz».
    ***
    Acabo de comprar Días de llamas de segunda mano. No la conocía, he curioseado y he visto otras reseñas muy elogiosas.

  • Apunto. Nominaciones al Óscar, año 1963, anunciadas por (ummm, mejorando lo presente) Maximilian Schell:

    Anne Brancroft, por “El milagro de Anna Sullivan”
    Bette Davis, por “Qué fue de Baby Jane”
    Katherine Hepburn, por “Larga jornada hacia la noche”
    Geraldine Page, por “Dulce pájaro de juventud”
    Lee Remick, por “Días de vino y rosas”.

    Ésos eran tiempos.

  • Bolaño, lectura imprescindible la de “The arms and the letters”, le felicito. Procu, ha adquirido una joyita casi secreta, también la felicitas Bonald.

  • Última edición de los Oscars. Anunciadas por Daniel Day Lewis.

    Amy Adams, La gran estafa americana.
    Judi Dench, Philomena.
    Cate Blanchet, Blue Jasmine.
    Meryl Streep, Agosto.
    Sandra Bullock, Gravity.

    Ok, Sandra Bullock de pegote. Pero por lo demás, poco que envidiar. Dentro de cincuenta años diremos que “esos sí que eran tiempos”.

  • Con todos mis respetos, Albert, la única que se acerca a las cinco del 63, actriz y película, es la Blanchet en Blue Jasmine. Meryl Streep es una grande, pero Agosto, ejem. De las demás, mejor ni hablar.

  • Agosto se pasa cuatrocientos pueblos, un exceso en toda la regla que ya le hubiese gustado cometer a Wilder, sin ir más lejos, si los tiempos y los públicos le hubiesen sido propicios. Bien, el resto de películas, exceptuando también la de Allen, no están a la altura. Pero las actrices, vaya que sí. Con todos mis respetos.

  • Tiempo de silencio, Campo de los almendros, Señas de identidad y Días de llamas.

    Tendré que leer los dos últimos. El de Goytisolo lo haré animado por la lectura reciente de un libro suyo que me ha ganado: La chanca. El de Iturralde lo tengo por algún sitio, pero soy reticente a leer novelas sobre la guerra civil.

  • Aquí me declaro espadista absoluto. Si vivieron la guerra, ¿por qué no contaron lo que vieron en lugar de velar la historia con la ficción?

  • No se puede obviar el “De corte a cheka” del tío Agustín , brillante epopeya guerracivilesca. Es mi favorito por encima de todos, está escrito en plena contienda.

  • Ahí me rindo, Marqués. Gran novela. Ahora, me hubiera gustado más que Foxá contara cómo salió de Madrid junto a Sanz Briz, entre otros. Nchts.

    Gacho, una crónica o un reportaje también son literatura. Me gusta más la frase “utilizan la mentira como vehículo de duelo”.

  • Brema, no hay que exagerar, hay novelas soberbias como las citadas. No obstante usted anda trabajando con el mejor testimonio que se conoce (CD) y cuyo resultado esperamos con ansiedad algunos.

  • Pero la ficción permite -creo- tomar distancia emocional de los hechos. (Mis tías y tíos, no sé si en un acuerdo tácito, se negaron siempre a contar historias de la guerra. Algunos ahora ya han muerto. Y tengo un tío abuelo de 96 años que cuenta cosas pero incapaz de entrar en detalles)
    Desde aqui no puedo -el android-; más tarde enlazaré un artículo sobre el papel de la literatura-ficción en el duelo, y más concretamente en el duelo a la GC española.

  • Con más ansiedad lo estoy escribiendo, Marqués. ¡Necesito tiempo! Ya llevo cinco capítulos.

    Gacho, creo que si uno se ve obligado a tomar distancia emocional para escribir una novela, lo mejor es que se dedique a la cría del salmonete. No es el caso de Raval, del Espada. Principia el libro en una piscina pija de la parte alta de Barcelona, condición indispensable para mantenerse oreado cuando baja a los albañales del Raval, para no establecer, precisamente, ese vínculo emocional con el detritus.

    El Marqués acierta al hablar de la irrupción de los nuevos partidos como semilla de una novela. Tengo yo en mente algo similar, pero con la creación de C’s en Madrid. No dejaré títere con cabeza. Y el final es evidente: la llegada de los comunistas.

    La mejor novela escrita sobre la guerra civil es Los gozos y las sombras.

  • No sé si atreverme a enlazarlo, porque he visto que está publicado en una revista vasca, y hoy dia si nombras vasco o catalán ya parece que estés provocando (cuando por aquí pululuan ilustres vascos y catalanes, que es en quienes deberíamos fijarnos).
    Y además la novela que utiliza en el título, “Los girasoles ciegos”, no es escrita por un superviviente de la guerra civil, sino que es posterior, de alguien que no ha vivido la guerra. Pero el grueso del artículo habla sobre la necesidad de pasar el luto de la GC, y que no se ha pasado(*) y de la ficción como instrumento de ese duelo.
    (Y no creo que sea imposible escribir una buena novela tomando distancia emocional, no si además se pretende que la novela sea lo más creíble posible, las emociones suelen desvirtuar la verdad. Por no hablar de que la cría del salmonete también tiene su aquel.)
    La novela contemporánea como instrumento de duelo.
    —————————————————————————
    (*) A mí me ha servido además -cada uno es quien y su circunstancia-, para entender que, según Freud, yo todavía no he finalizado el proceso de duelo por la pérdida (fue un robo, pero muchas pérdidas lo son) de mi trabajo, mira.

  • Refiriéndose a la novela, Paul Valéry lo definió con infinito acierto como sed del devenir, esto es, el “intenso deseo de continuación” que –de ordinario pero no en exclusiva– transmiten aquellas obras de ficción destinadas a “hacernos experimentar las delicias de la aventura”. En mi caso, por citar a alguien a quien conozco, este estado se acentúa hasta el aherrojamiento con la novelística del XIX, ciertas biografías notables –se me ocurren, por ejemplo, las de Ellmann, Ackroyd, Boswell o Renán– y, aunque parezca curioso, con casi todo lo que he leído de Jung.

    Felices Fiestas.

  • La lista que ha traído Pirata sí que me parece reveladora. Ando estos días con la segunda parte de un famoso libro de cotilleos sobre Hollywood (Hollywwod Babilonia), y acababa de leer, en el capítulo dedicado a Ronald Reagan, con qué precisión y economía de medios lo describió precisamente Bette Davis:

    “Era un niño muy tonto. Todos lo llamaban el pequeño Ronnie Reagan”.

  • Me irrita el articulito de marras por el abuso de las tesis freudianas y del término “dictadura franquista”, no me vale ese enfoque. La novela de Méndez es magnífica pero como elemento de análisis peca de grosera parcialidad.

  • Para hablar de la GC solo admito tres términos: posguerra, reconciliación y transición. Esto es lo que ocurrió en la sociedad española y es digno de admirar. Mi familia, como tantas, lo ha vivido así. Mi abuelo durante las posguerra anduvo condenado a muerte, durante la reconciliación salió de la cárcel y durante la transición mi abuela comenzó a recibir una pensión. Ya sé que hay casos diferentes pero el que cuento fue el mas habitual. La GC fue nuestra II GM y todos hemos pasado un periodo de vuelta a la convivencia.

  • ¿En qué te basas para decir que el que cuentas fue el caso más habitual?
    Todos no han pasado un periodo de vuelta a la convivencia. Si a tu familia le fue bien, enhorabuena. Pero tu familia no son todos.
    Asumir y perdonar es la clave, pero Joder, ¡¡Es lo más difícil del mundo (sobre todo cuando no existe arrepentimiento)

  • Evito términos como dictadura franquista o terror rojo, por mas que existieran. Aquí el único que tiene “obra” sobre la GC es un servidor, me refiero a la película “El honor de las injurias”. Ha sido multipremiada y los que la han visto saben de su valor testimonial. Aquí mientras algunos hablan de cine otros rodamos.

  • Gacho, sé que te parecerá raro e incluso increíble, pero te aseguro que se puede debatir sin poner miles de interrogantes, sin gritar y sin que las palabras resuden ofensas, descalabros, indignaciones y suspicacias.

  • Casualmente, acaba de hablar de cine, después de varios días de no postear aquí. De verdad, empieza a resultarme complicado escribir en un sitio donde no pasan ni dos segundos sin que alguien se apresure a lanzarme alguna piedrecita desde la distancia. Si alguien desea decirme algo en concreto, tengo la tarde libre.

  • Se precisa una ilustración de esas que ustedes saben de hacer con un belén virtual. A saber; Gachiña de virgen, Perro de un St José perdidiño, (ora busco mula o vaca o qué para esta caprichosa que nada le sirve). A Brema de Herodes, y a Gengis de uno que pasaba por allí por las noches.

    A Pirata con lejagos de sus cosas acompañada con Juliocero y sus villancicos.

  • En el Zulo hay calefacción de gasoil, radiadores eléctricos y tres chimeneas, pero hasta que no hemos comprado una catalítica no hemos conseguido evitar el frío. Estar leyendo frente a una catalítica da ambiente de posguerra esperando a que den el Parte. Antes me he quedado medio dormido, quizás por efluvios del butano, y me ha parecido que la dulce Gachó estaba a mi lado.

  • (A mi Gengis me gusta más de Niño -si se admiten sugerencias-.
    Satur de pastor con 3 ovejas. El Marqués de rey Mago (de los tres), Gómez de sumo sacerdote, Procu de angelito, Tare de la mujer del cántaro de la fuente, Julio de pastor con pandereta, Holmess de pastor con botifarras, y Lola de estrella. ¿Me falta alguien? (Nota: los signos de interrogación no son gritos, son el principio y el final de El tamborilero)

  • Ya que estamos bíblicos, el estado que me puse –sin excesivo éxito, todo hay que decirlo– en mi perfil de twitter fue el siguiente: “Quien me ame que me siga”.

  • JO, Gómez, qué líder sensillo que sos.
    ⎯ Te amo.
    ⎯ Cómo sabés que es amor?
    ⎯ Porque pienso en ti y no puedo respirar.
    ⎯ Eso es asma.
    ⎯ Bueno, entonces te asmo.
    ***
    Me ha gustado el atículo de Morán que ha enlazado Holmesss. Comparto bastante las sentencias por resentimiento que le dedica últimamente el Marqués porque ese rencor le empequeñece, pero aquí se ve liberado. El artículo tiene un remate redondo: «Las crónicas de sucesos no admiten comentarios. Son lo que son». Y (algo de) lo que somos, que lo diga Martín Olmos.

  • Algunos años antes del rodaje de “El honor de las injurias” le pedí a mi secretaria que mecanografíase la declaración de Sandoval. Para ello le pasé una fotocopia de la declaración manuscrita que CGA había obtenido en el archivo de ls Causa General. La pobre no se imaginaba la magnitud del trabajo y pasaba con frecuencia a mi despacho pidiendo ayuda para entender la letra. “No tengo porque hacerte este trabajito”, se quejaba. “Anda, zalamera”, le decía yo con un gesto cariñoso y cómplice.

  • El otro día estuve cenando con JMR y GHP. Tuvimos oportunidad de hablar de SCC, FCC y MRT pero cuando el asunto derivó hacia el divorcio de JMF surgió una desagradable discusión en la que salieron a relucir los cuernos que le ponía LMA a la ahora mujer de GHP. La cosa se puso tan tensa que GHP le arrojo a JMR a la cabeza el ABC, un USB y la unidad portátil de CD donde grabo los ISO. Yo creo que fue todo un malentendido.

  • ¿Saben ustedes si Gregorio Morán habla en su último libro de don Antonio Millán Puelles? ¿O no ha entrado en el campo del pensamiento?

  • Con razón lo trataba don Torcuato como uno de la servidumbre. Sólo habla de cosas personales, como que don Víctor tiene un duplex en el Paseo de Rosales. Se lo habrá dicho alguna criada de éste.

  • He leído la entrevista que le hicieron al señor Gregorio en Jotdown y un poco de otra. Me suena su cara, de algún programa de la tele supongo. Parece un cantamañanas, cuya mayor aportación a los estudios sobre la historia (a la historiografía, para entendernos) del pensamiento parece haber consistido en desmentir que Santa Teresa escribiera bajo la inspiración del Espíritu Santo. Se ve que la Transición también dio su Feijoo.

  • Ya.
    De reyes magos pongo a Holmess, Tipo y Señor Verle. A Bonnie de rubia pastorilla que cuida de las vides del Señor.

  • Gozos para la Navidad de Vicente Núñez (4)

    LA COCINA DE LOS ÁNGELES
    Bartolomé Esteban Murillo

    ¡Qué ir y venir esta Noche
    Por las cocinas del cielo!
    Clara, en el punto de nieve,
    Teresa entre los pucheros.
    La Carmen Soto vigila
    calderetas y torreznos
    en tanto tocan a laudes
    almireces y morteros.
    Sumiller de mesa y boca,
    Pejes en nácar de Méjico,
    Tobías el caminante
    porta en azafates bellos
    y adobado en pepitoria
    el corzo de San Huberto
    flamea entre las canelas
    que inciensan fulvos braseros.
    Amarguillos y perrunas
    pizcan los franciscos legos
    y los ángeles peinándose
    el almíbar del cabello
    rompen el alinde cande
    de cornucopias de yelo.
    Pinches son los serafines
    Y con albos pañizuelos
    Espejean como plata
    Los platos en los plateros.
    Francolines de Milán,
    plumas de rojo capelo
    en horno de palosanto
    doran pechugas al fuego.
    Los pastores, que son hombres
    de recental paramento,
    cuecen habas, hierven gachas,
    majan sal de salmorejos
    y la majada se niebla
    al humo de los espetos.
    Parihuelas con salvillas,
    frutas de sartén, buñuelos,
    alfajores, bartolillos,
    alojas de caramelo,
    bechamelas, mostachones,
    capuchinas, borrachuelos,
    colman bandejas de azófar,
    enmelan los lienzos duendos
    y como hostiarios relucen
    dulceras en los chineros.
    El caldo de la Parida,
    en áureo grial enhiesto,
    al dar en punto las doce
    sirve el Maestresala atento.

    La Virgen, como en ayuno,
    un suspiro es su alimento,
    y al Niño recién nacido,
    en níveo pórfido cuenco
    que vela mano de ámbar,
    da la leche de su pecho.

    Pablo García Baena

  • La chusma contra la casta catalana. ¡Lo que nos vamos a divertir camino del cementerio!

    (Por cierto, qué “bases anarquistas” más raras ésas de ERC, militando en un partido -pequeño burgués, por añadidura- y pasándose ahora a otro de corte leninista.)

    ((El anarquismo, esa grandísima mierda, ya no es lo que era…))

  • En suposición de sacar la calculadora, mejor es usarla bien que usarla mal. Faltan muchos datos, como por ejemplo el de las obras publicadas por mujeres este año. Y entre las hipótesis, la más evidente: ¿será que ellas escriben peor? Porque viendo seguidamente la bahorrina cotilla y desinformada de ésta, qué os voy a contar.

  • Estoy absolutamente convencido de que las muejeres no escriben peor que los hombres. Pienso que si nosotros escribimos –publicamos– más que ellas se debe a una cuestión de ego que a otra cosa.

  • “Mi escuela secundaria –the Bronx High School for Science– cuenta con ocho premios Nobel entre sus graduados. Más que España entera”.
    Neil DeGrasse Tyson. Divulgador y Director del Planetario de Nueva York.

  • 27 de diciembre de 2014 a las 22:08 Tareixa
    De reyes magos…

    Tare: precisamente ayer comí con dos antiquísimos nicks de luengas barbas y peso específico y como los ‘tres reyes magos’ estuvimos planeando que regalos les haríamos al conjunto de pastorcillxs que pullulan por aquí.

  • 28 de diciembre de 2014 a las 12:07 TIPO MATERIAL
    Tare: precisamente ayer comí con dos antiquísimos nicks de luengas barbas y peso específico (…)

    Lo del “peso específico”, ¿qué quiere decir?, ¿que son pesados, que están gordos, que son compactos?
    Queremos saber.

  • No he dicho en mi comentario que las mujeres escriban peor que los hombres, sino que es una posibilidad que el articulista no ha contemplado. Sería demasiado indecoroso, imagino. Y peligroso.

  • Desde luego, Brema. Iba con el móvil y eso, pero no pretendía poner en tu boca cosas que no has dicho. En realidad, al hilo de tu comentariuo, me estaba respondiendo a mí mismo algo que ni me había preguntado.

    Aprovecho, también, para agradecerte tu santa paciencia. (Lo de las cinco horas que mencionaste hace unos días.) Antes solía regalar una gorra de Construcciones García a todo el que llegaba al final de la novela, pero ya no me quedan. Un saludo.

    ***

    Acabo de comprar en el MSA una recomendación que (creo) me hizo Pirata hace ya unos años: Crímenes de Ferdinand von Schirach. A ver qué tal.

  • Creo que le gustará, Gómez. Es de esos libros que cierras lamentándote de que no tengan 200 páginas más.

    Me acordé de usted el otro día escuchando el impresionante speech que se marcó Orson Welles al recibir el premio del American Film Institute. A diferencia de los discursos de todos los demás galardonados, Welles no deja títere con cabeza -incluida la suya propia-, habla sólo 6 minutos (la mitad de lo que solían hacerlo los otros), no saluda a su papá ni a su mamá (aunque tiene una elegante forma de reconocer la deuda contraída con el padre), hace un guiño emocionante a la historia de la disidencia en Estados Unidos y basa toda su intervención en una famosa cita de Samuel Johnson: “Flatter not yourself with contrarieties of pleasure. Of the blessings set before you make your choice, and be content (…). No man can, at the same time, fill his cup from the source and from the mouth of the Nile”.

    El speech está entero aquí. No he encontrado su traducción, así que en una de éstas me lanzo. Porque, además de todas las virtudes que les he dicho, está escrito en un inglés que quita el hipo.

  • Me ha gustado mucho el artículo sobre de Arcadi sobre Sabina, que tan apresuradamente despachó el Marqués. Y también lo que ha seguido.
    No creo que el disco de Sabina, 19 días y 500 noches, sea el “mejor” de los últimos 30 años (qué cosas dice la gente) pero Joaquín Sabina sí es, desde aquel disco de La Mandrágora, uno de los autores más influyentes de las últimas décadas, hay canciones suyas que han sido casi himnos generacionales.

  • Gengis, en el libro de Morán se habla bastante del “presunto filósofo” Milán Puelles, al que todos sus éxitos los justifica por su adhesión inquebrantable al Régimen y al Opus Dei. Recibió en 1962 el Premio Nacional de ensayo político gracias a “un artefacto alambicado” de título “La función socialde los saberes liberales”. Natural de Alcalá de los Gazules se había doctorado con la tesis “El problema del ente ideal” y ascendió gracias al padrinazgo de Leopoldo Eulogio Palacios, del núcleo duro del pensamiento nacional-católico.

  • 28 de diciembre de 2014 a las 14:13
    Gómez
    ***
    Sí, es imposible ser más elegante sin dejar de ser más claro.
    (E imposible también ser peor interpretado, o más cínicamente interpretado. Cómo se arranca a aplaudir una sala que estaba hasta la bandera de productores y directores que le habían hecho el vacío cuando dedica el premio a los disidentes, o cuando habla de las facilidades con que cuentan quienes tienen “domicilio fijo”).

    Le recomiendo toda la serie de los primeros años de los AFI, desde el primer galardón -que recibió Ford- hasta aproximadamente 1990, en que ya habían muerto todos los grandes. Está en YouTube. Es toda una lección sobre el rapto de megalomanía y sensiblería que padecen los hombres mayores y famosos, sobre todo cuando se les da ocasión de hablar de sí mismos y mentir como bellacos, con alguna notable excepción (Gregory Peck conserva la elegancia de Atticus Finch).

  • Sospecho que el libro de Morán es una versión culta del popular “safreig”, que decimos por aquí. En castellano, lavadero, donde se ventilan maldades. Juicios de intenciones.

  • Comprendo que el pueblo disfrute con Sabina, Serrat, Pérez Reverte o Simeone. Solo digo que a mí este estilo garbancero-izquierdoso no me convence. Pienso que en España tenemos otras altas cumbres en que fijarnos.

  • 28 de diciembre de 2014 a las 00:19 Juli0
    La chusma contra la casta catalana. ¡Lo que nos vamos a divertir camino del cementerio!

    Juli0, también en Euskadi hay gran mosqueo por los resultados del Euskobarómetro, que anuncian a Podemos como segunda fuerza. Que Francisco Llera (el director) ⎯ ¡es del Foro de Ermua!, ¡bastante hemos habláu!⎯ lo ha manipulado todito para hacernos creer que esto es España, dicen. Pos me ha hecho tilín.

  • Lo mejor, la entrevista con Neil Degrasse Tyson, que además de la banderilla que nos ha clavado Perro esta mañana, dice cosas tan estimulantes e inspiradoras como esta:

    «Yo pensaba que ir a por un problema sin solución y trabajar en él aunque no lo consigas era algo normal. Pero resulta que no. Esa es una comparación interesante entre las mentalidades de EEUU y España.

    Y esta:
    «Hay un dicho en mi campo: «El día que dejas de cometer errores es el día que abandonaste la frontera». La frontera debe ser el lugar donde se cometen los errores porque nunca nadie ha estado allí antes».

  • ¿En quién fijarse en España? El trompetista Manuel Blanco, el filósofo Javier Gomá, el empresario Florentino Pérez, el político Mariano Rajoy, el deportista Carlo Ancelotti, el pintor Carlos García-Alix, el historiador Sergio Campos, el intelectual Fernando G. Alonso, el cineasta y jurista Torres-Dulce, el enólogo y aristócrata marqués de Griñón. Hay donde elegir sin recurrir a ejemplos estrafalarios como el borracho Orson Welles.

  • Amo a Sabina.
    Le echaría un polvo a Simeone.
    Dormiría con Serrat cantándome una nana.
    Tomaría una copa con Pablo Iglesias.

  • Marqués, a Millán Puelles debemos libros tan importantes como La estructura de la subjetividad humana o la Teoría del objeto puro.

    En el primero lleva a cabo una brillantísima operación teórica, en la línea de lo que hoy conocemos con el nombre de deconstrucción. En vez de salir a rastrear la esencia humana por donde campan cosas como lo perfecto, lo logrado, la verdad, se va a lo marginal, al defecto. Es precisamente en la posibilidad de equivocarse donde ve él lo propio del hombre. El mensaje está muy claro: la norma moral se alimenta de la marginalidad; la ciencia viene del error; lo iluminado se dibuja gracias a su sombra; la ortodoxia no lo es si no hay heterodoxos.

    En el segundo, partiendo de una lectura original del concepto de objeto puro, debido al gran A. Meinong, don Antonio ofrece, sin olvidar una sola de sus partes, el edificio completo de la nada. Y todo esta obra lo es de un pensador en el que domina lo barroco y andaluz.

    En cuanto a los éxitos debidos a su adhesión al franquismo, quedan más que compensados por los fracasos debidos a la misma. A mí sólo me queda arrepentirme el resto de mis días de no haber ido un sólo día a sus clases en quinto de carrera.

  • Dicho de otro modo, qué coño sabrá Morán si Millán Puelles es un filósofo bueno, malo, presunto. Y respondo yo mismo que nada si lo único que se le ocurre decir de él son cosas como que fue franquista y del Opus.

  • Gengis, todo el libro es así, condena sin paliativos a centenares de intelectuales como el gran Millán Puelles. Morán es un auténtico psicópata.

  • Me gustaría conocer al historiador Sergio Campos.

    He encontrado Días de llamas (seguro que le encanta a Pachakusi). En el prólogo Carmen Martín Gaite habla muy bien de ella. Caerá estos días de convalecencia.

  • Se cuenta de aquel Tales que vivió en Mileto que más de una vez terminó en una zanja cuando caminaba mirando las estrellas, con la consiguiente mofa de los presentes, incapaces de respetar al que gracias a esos despistes predijo algún que otro eclipse.

    Aleccionado por tan alto precedente, que enseña a no tener como cosa ridícula la que sólo lo parece a los ojos superficiales, no comparto la opinión que le mereció a Torcuato Fernández Miranda, a la sazón presidente del Consejo del Reino, mi catedrático de Teología Natural, Ángel González Álvarez, miembro de dicho Consejo: “un gilipollas”; y todo porque el día de la famosa terna el metafísico no tuvo en cuenta los humanos afanes, urgencias, nervios, y se fue directo hacia arriba, a la categoría. Allí instalado, dibujó, con la ayuda de la más acreditada doctrina y haciendo uso de la recta razón, los contornos exactos del concepto de bien común. De Suárez no dijo nada.

  • Félix Ovejero cuelga de tanto en tanto algunas páginas del libro de Morán. Me han interesado algunos temas (la creación de algunas revistas izquierdistas que ahora sobreviven a cuenta del Estado, por ejemplo), pero me cuesta aguantar ese tono de gnomo histérico que lleva cultivando desde hace años y que es tan obscenamente explícito en muchos de sus artículos.

  • 28 de diciembre de 2014 a las 16:30 SUKKT
    Amo a Sabina.
    Le echaría un polvo a Simeone.
    Dormiría con Serrat cantándome una nana.
    Tomaría una copa con Pablo Iglesias.

    28 de diciembre de 2014 a las 16:31 SUKKT
    Y sin condón.

    28 de diciembre de 2014 a las 16:33 SUKKT
    Con los 4 sin, I mean

    Tranquiliza comprobar que la sanidad púbica está en buenas manos.

  • Brema, un sistema de valores son varios valores que o se necesitan recíprocamente o al menos son mutuamente compatibles.

    El de valor, cuando no viene acompañado de ninguna especificación, es un concepto teorizado por M. Scheller y N. Hartmann entre otros, todos ellos influidos por las enseñanzas de F. Brentano. Según estos filósofos, el valor, positivo o negativo, es una cualidad inmaterial que tienen las cosas, que además de ser cosas son valiosas. Se suele decir, pero hay quien no lo acepta, que el valor no es nada, porque lo suyo no es ser sino valer.

    La filosofía de los valores, o axiología, se propuso meter en el mismo saco cosas hasta el momento tan diversas como el bien y la belleza, la moral y la estética.

  • He leído en Fronterad un bonito canto a Camus. De ahí releo Bodas en Tipasa, quizás traducida del húngaro por un chino, una declaración moral del autor: ante todo, el amor. Como vehículo, el sol, el mar, el paisaje que describe con pasión.
    Cuando vendí mi primera barquita, Asterix, la pareja francesa que la compró la bautizó Tipasa. Recuerdo la complicidad con la que estaban seguros de que sólo ellos sabían el significado de su gesto de enamorados.
    También recuerdo con pena, un verano después, encontrarles fondeados en una cala enfurruñados, cada uno en un extremo de la barquita.
    Al poco desaparecieron, y la siguiente vez que vi a Asterix se llamaba María Luisa y tenía nueva tripulación.
    El caso es que Camus asume que la vida es así.

  • Aforismos…pa quien lo entienda.
    Y…en sus sueños, Marqués.
    ——-
    Están locos estos romanos…
    ——–
    Jopetas Perro, creí que tenías Inteligencia Emocional.

  • Se ha dicho, y no deja de tener algo de razón quien lo ha dicho, que la tesis de que tener valores es lo que hace que las sociedades que los tienen sean más fuertes que otras es una tesis nihilista. Nihilistas serían, pues, todos los que se llenan la boca hablando de “nuestros valores”, degradados de ese modo a la condición de utensilios de la fuerza. Nihilistas, sí; salvo que lo valioso sea la fuerza.

  • ¿Se le pasaría por la cabeza a Morán juzgar el estado de las investigaciones del CSIC en materia geológica? ¿O el de los estudios llevados a cabo por ese organismo sobre el indoeuropeo? Pues no entiendo por qué se atreve con la filosofía, cuya falta de objeto no le quita un ápice de complejidad.

    Aunque, ahora que lo pienso, ¿cómo me atrevo a asegurar que no se le ha pasado eso por la cabeza? Con lo poco que le cuesta a él preguntar al bedel del CSIC.

  • Nadie se ha dado cuenta que su primer comentario en este post Perro ha hecho una falta ortográfica???: es Echar en falta- SIN H-.
    Jopetas,jopetas jopetas……

  • Chica, desamárgate un poco, no?
    Con esa positividad que derrochas es difícil que te satisfaga la vida. Y “Podemos”no podrá cambiar eso.
    Siento que echas la culpa a todo y todos menos a tu misma. Te recomiendo introspección.

  • Eres brusca. Estás a la defensiva siempre.
    Tus comentarios me abomban el tímpano derecho; suenan a gritos.
    Es terrible cómo alguien puede gritar escribiendo.
    Y, de verdad que me dirijo a ti con respeto y cariño. Me impresionas de buena persona, pero muy difícil…

  • And now… Me desconecto. Vuelvo a mis vacaciones!!.
    No creo que vuelva a leerles, pero les deseo a todos y todas un feliz nuevo año; y salud. Mucha salud.
    A mis dos amigos d aquí: nos vemos en facebook y dadme un toque si os venís a Madrid!!!( os llevo por Malasaña, que es mi zona).
    Holmess( creo que se escribe así) : me caes superbien. Pareces taaan sensiblee. Molas!
    Un besín y hasta siempre!!

  • A pesar de ser el día de los inocentes.
    Maite Larrauri, la autora del artículo sobre Camus, escribe en otro artículo una frase para enmarcar:
    ‘Un buen profesor enseña su materia de un modo inolvidable’.

  • Brema, al hablar del origen filosófico del concepto de valor quería destacar que eso de los valores, o nuestros valores, o nuestro sistema de valores, es una cosa relativamente moderna, muy de moral en tiempos del automóvil, muy de Ortega, que los explica de maravilla, sea dicho de paso: que grande es Ortega explicando las cosas. En los viejos tiempos, o sea, cuando no contaba el tiempo, nadie hablaba de los valores; se decía ´bueno’ o ‘malo’, o ‘pecado’, y ya está.

  • 28 de diciembre de 2014 a las 15:54 Procuro fijarme

    Juli0, también en Euskadi hay gran mosqueo por los resultados del Euskobarómetro, que anuncian a Podemos como segunda fuerza. Que Francisco Llera (el director) ⎯ ¡es del Foro de Ermua!, ¡bastante hemos habláu!⎯ lo ha manipulado todito para hacernos creer que esto es España, dicen. Pos me ha hecho tilín.

    Procu, también vi lo los resultados de ese Euskobarómetro, que parecen venir a confirmar que la mucha gente que venía votando a ETA está cansada ya de nacionalismo obligatorio y obsesivo las 27 horas del día y ha encontrado en el partido de los penenes rojos una alternativa, no ya políticamente correcta, sino de impecable ortodoxia. Igual no son conscientes de que serán los escaños que saque ETA en las próximas generales los primeros que el coletas y su banda intentarán sumar a los suyos, juntos a los de IU, ERC, BNG y demás perrilleros. Y si no son bastantes, ahí estará el PSOE (lo peor que le ha pasado a este país desde la extinción de los dinosaurios) para aportar los suyos a la causa común de la izquierda. Usease, el Frente Popular again.

  • Gozos para la Navidad de Vicente Núñez (5)

    VILLANESCA
    Que cantan las madres carmelitas descalzas de Aguilar, Diócesis de Córdoba, al son de “ya se los llevan, madre” con sonajas y adufes.

    A ese Niño Divi-
    que a mí me gu-,
    los brazos de su Ma-
    sirven de cu-.

    Saca el puchel, carrillejo,
    asa la castaña, Bras,
    brasea el cordero, Pascual
    y libera el pellejo
    con ese vino de antruejo
    corran los arroyos por el abruñal.

    Los ojos clavellí-,
    los labios, ro-,
    crecen en la nie-
    ramos de jo-.

    Pastores, ¿y en Noche Santa
    hacéis festolina? Sí,
    pues que Dios quiso venir
    a nuestra pobreza tanta;
    en tanto el albogue canta
    Gil emperegila lardero pernil.

    Si es armiño la pa-
    Y frío el he-,
    mi corazón es san-,
    granate fue-.

    ¡Cómo enguirnalda el Portal
    zamarra, zueco y zurrón!
    Alto brilla el cabujón
    de la Noche germinal.
    Empieza el pontifical:
    María es de plata maternal copón. Pablo García Baena

  • 28 de diciembre de 2014 a las 19:45 SUKKT
    Nadie se ha dado cuenta que su primer comentario en este post Perro ha hecho una falta ortográfica???: es Echar en falta- SIN H-.
    Jopetas,jopetas jopetas……

    Gracias Sukkt. La Bellpuig no se gana el sueldo ni conmigo.

  • Bellpuig se ha abstenido de intervenir porque al leer “sobrivivirá” ha visto que había mensaje oculto, enkriptado, trampa y cartón.

  • Si piensa usted que lo que hacía ETA era, políticamente hablando, algo más que pegar tiros -llámele a ese plus lucha o como le dé la gana- no le quedará otra, por más que condene aquellos tiros, que ver en sus víctimas poco más que unos daños colaterales de la violencia etarra, acreedores de toda la compasión de la que un corazón humano bien esponjoso es capaz, pero sin derecho a ningún protagonismo político; objetos de simpatía, pero no sujetos políticos. Al fin y al cabo ellos se habrían limitado a pasar por un sitio muy peligroso, donde se dirimía un conflicto entre ETA y la sociedad.

    Pero olvídese de la lucha y demás gaitas, y verá con toda claridad que ETA les disparó a ellos, y no a la sociedad. Deberían ser ellos, pues, y no tanto la democracia española, los que más tuvieran que decir en el terreno de la política sobre el futuro de ETA.