Más tontos que Abundio

MUYMONO
Por Perroantonio.

La inteligencia humana está sobrevalorada. O, más exactamente, la inteligencia de los individuos humanos está exponencialmente sobrevalorada. Tomados uno por uno, la mayoría somos poco más que monos cachondos que, si no estuviéramos esclavizados por la búsqueda del sustento, pasaríamos la existencia rascándonos la entrepierna y engordando. [El orfeón de los místicos y el coro de los intelectuales ya se han puesto a chillar en la últimas ramas blandiendo sus obras maestras del pensamiento, pero no les hagan caso, sobreactúan. Pronto volverán a sus plátanos.]

A lo largo de la historia de la especie, la mayoría de esos individuos teóricamente pensantes e inteligentes ha estado compuesta por ágrafos garrulos que lo único que han legado a las generaciones venideras, aparte del código genético, han sido sus hábitos y costumbres, eso que llamamos cultura. Hay que reconocer que en el lote vienen cosas extraordinarias —entre ellas, algunas que podemos exhibir sin rubor en los museos— pero también cantidades ingentes de gilipollez, crueldad, imbecilidad y crimen. ¿En qué punto, por ejemplo, un humano cretino convenció a sus semejantes de que la cornamenta de una cabra montesa o de un rinoceronte, diluidas en polvo, curarían los problemas de erección? No se sabe, pero aún hoy en día millones de estos garrulos, aún erectos, siguen matando bichos para que les engorde la cosita. ¿Qué sutil melómano decidió convertir permanentemente en ángeles a los niños del coro, promoviendo durante siglos el comercio de eunucos cantores? Y hablando de eunucos, ¿quién tuvo la feliz idea de usar la castración como método de formación de funcionarios fieles y sin veleidades dinásticas? Estas costumbres han durado muchos siglos y no está claro que hayan sido erradicadas. Como la afición a matarse masivamente, en la que, al parecer, sólo se embarcan los más imbéciles de la tribu, unos individuos que, sin embargo, forman el panteón heróico de las ficciones humanas en su formato de novela, cine, corrido mexicano y rockanroll.

¿Por qué no ha sido posible, pasados siglos y siglos de refinamiento cultural, extirpar de la costumbre las atroces imbecilidades contenidas en ciertos libros sagrados, fosilizadas allí desde que los sumerios inventaron la escritura? ¿Cuál es el mecanismo que impide que la universalización de la enseñanza y de los conocimientos técnicos y científicos cristalicen en una universalización de la inteligencia individual? Porque como sociedades sí somos exageradamente inteligentes. Muy pocos de nosotros somos capaces de arreglar una lavadora o siquiera un grifo, no muchos pueden distinguir una catedral gótica del siglo XIV de una imitación del siglo XX y apenas una minoría es capaz de entender las ecuaciones matemáticas que han dado forma a nuestro mundo, pero la especialización del conocimiento y del trabajo, el fomento de la inventiva o la extraordinaria labor de almacenamiento y divulgación del saber, hacen que individuos que muchas veces son incapaces de tener ideas mínimamente inteligentes hasta para su propia supervivencia construyan automóviles o teléfonos o formen parte de organizaciones que sirven al progreso humano.

Parecería que, como ocurre con las hormigas, sólo un número proporcionalmente pequeño de individuos —entre los que, para mi desgracia, no me encuentro— sería capaz de alumbrar las ideas e ingenios que han permitido nuestro asombroso despegue como especie. Sólo unos pocos son capaces de vadear el fangoso cauce de las ideas adquiridas por nuestro cerebro infantil, trascenderlas, mejorar y mejorarnos. El resto nos quedamos varados en el barro de los prejuicios colectivos, entretenidos en un barullo de conversaciones profundísimas que viene durando siglos, pobres monitos parlantes enseñoreados de nuestra triste rama, cada día más listos y más inteligentes y más tontos que Abundio.

174 comentarios

  • Para Gachó:
    * 1 Plaza de TÉCNICO SUPERIOR DE ACTIVIDADES TÉCNICAS Y PROFESIONALES para Técnico superior de formación profesional en laboratorio de diagnóstico clínico; en el/la CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS. CSIC. INSTITUTO DE BIOLOGÍA MOLECULAR DE BARCELONA/IBMB-CSIC. Para el Ámbito geográfico LOCAL: BARCELONA. MINISTERIO DE ECO-NOMIA Y COMPETITIVIDAD

    *UNIVERSIDAD DE VALENCIA
    TÉCNICO ESPECIALISTA DE APOYO A LA INVESTIGACIÓN
    Vía: CONTRATACIÓN TEMPORAL
    Titulación: Ciclo formativo de grado supe-rior, rama Química, especialidad en Labora-torio, o titulación equivalente
    Plazas: Convocadas: 1, Libres: 1, para la provincia de VALENCIA
    DIARI OFICIAL DE LA COMUNITAT VALEN-CIANA de 15 de diciembre de 2014.
    Fin del plazo de presentación de solicitu-des: 26/12/2014
    Observaciones: Proyecto: Regulación cru-zada entre la transcripción y la estabilidad de los MRNAS: aproximaciones genómicas y mecanismos implicados en la respuesta al estrés
    Referencia: 167693

  • (Gracias Sukkt. Ya lo había visto porque estoy suscrita al diario oficial -y a muchas más cosas-
    Tengo que conseguir primero la titulación, que solo me quedan 6 meses, y como alguien me lo impida, sí que voy a matar, que una está rehaciéndose)

  • Son muchas las veces que comento a gente “¿Os imagináis que hubiese una catástrofe nuclear y solo quedásemos nosotros pocos?. A ver, ¿por donde empezamos a limpiar todo esto? ¿alguien sabe hacer un sistema de canalización de agua y además potabilizarla? ¿la corriente eléctrica? ¿una bombilla? ¿alguien puede encender un fuego? ¡Hace un frío que pela!… Pues ahora imaginaros un software de esos. Somos unos inútiles, estamos acostumbrados a todo, y no sabemos hacer nada”.)

  • Como sociedades somos extraordinariamente inteligentes, tanto para construir puentes de Calatrava como para organizar la esclavitud durante siglos.

    Sólo unos pocos son capaces de vadear el fangoso cauce de las ideas adquiridas por nuestro cerebro infantil

    El famoso río de Gengísclito, que por cierto me imagino cristalino: una sugestiva interpretación es que aquél que se detiene por un momento en la orilla y reflexione ya nunca será el mismo cuando se reincorpore a la corriente.

  • Bien lo resumió Forrest Gump: tonto es el que hace tonterías.

    Cambiar la rueda de un coche también es jodido, de ahí que algunos fabricantes hayan optado por regalar el kit reparador de pinchazos y ahorrarse así una quinta rueda. Para ahorrar espacio, dicen. Ya.

  • Qué fuerte, los premios Darwin.
    NO, NO y NO estoy de acuerdo… eh… Qué decía… Ah, que de acuerdo.
    JO, hoy hace veinticinco de la primera emisión de los Simpson. Pues los monos y las gallinas no tienen Simpson. ¿Lo veins? Qué más prueba de nuestra infinita superioridad.

    Bremaneur, usted nos quieres hacer creer en la entrada anterior que a las seis estaba levantado, pero es que venías de parranda. Cuando se responde recurriendo a la comparación como en el caso que dice (y a mi modo de ver también en las comparaciones que hizo Jenny con la ley mordaza aquí), además de no responder se incurre en falsas analogías.

  • Caramba Botillero: justamente estoy con Platero y yo: el Doodle de su centenario me llevó a comprar una bonita edición, y leerlo me va a llevar a emigrar al Sur, a un pueblo como aquél.

  • (Sukkt, no seas irreverente ni totalitaria. Yo silo he dicho que son raros. Entre mus amistades cuento con boticarios/as)
    ———————–
    Julio, efectivamente sin Bunbury, la supervivencia sería más dificil ( y no me pinches vídeos de 5′ a estàs horas de la mañana, carne de pelotón- que hay que levantar el país)
    —————————–
    (Holmess, qué más quisiera yo que trabajar en Barna. He perdido la cuenta de los CV que envié para plazas allí. Amo Barcelona, viví por allí algunas de las experiencias mas bonitas e interesantes de mi vida y me encanta la ciudad -no así los caragols en llauna, que los hacen con moros, un caracol basto y babosísimo-)

  • He trabajado como peón de albañil y de fontanero, gasolinero y matarife. Tras un holocausto nuclear podría apañármelas cazando cucarachas para atraer liebres mutantes y poder cocinarlas al fuego en una cazuela hecha con un ladrillo y una aleación de cerámica y pelusilla del ombligo. Eso sí, sería incapaz de hacer callar [a la mujer AUTOCENSURA] al cuñao que tuviera al lado diciéndome que eso está mal, que él lo haría mejor, etc.

  • 17 de diciembre de 2014 a las 10:03
    sukkt
    En caso de holocausto nuclear: siento decir que yo sería imprescindible por varias razones.

    1)

    cocinarlas al fuego en una cazuela hecha con un ladrillo y una aleación de cerámica y pelusilla del ombligo.

  • Ahora me caerá brainstorming de insultos, pero no me importa: son futo de pasiones humanas derivadas de uno de los peores pecados capitales.
    ————————
    Esta conversación del Holocausto sale en “EL MÉTODO”.
    ———————–
    A UNA GUARDIA Y DOS JORNADAS LABORABLES PARA MIS VACACIONES DE INVIERNO: SEMANA BLANCAA!!

  • Sí, sí, sí..más tontos que Abundio, pero ¿se sabe quién fue el tal Abundio?..¿será el de la foto de Brat?
    Según el extracto sacado de “El gran libro de los Insultos” el ser más tonto que Abundio es paradigma de insensatez, cerrazón y cortedad de entendimiento.
    Parece que el personaje existió entre los siglos XVII y XVIII en Córdoba: Abundio se le achaca el haber pretendido regar “con el solo chorrillo de la verga”, con apenas agua, un cortijo, empresa descabellada, a no ser que pretendiera regar otros campos metafóricos con el aparejo citado, en cuyo caso distaría mucho de merecer la fama que el tiempo le ha asignado. En su día pasó por loco insigne, diciéndose hoy de quien da muestras de imbecilidad que es “más tonto que Abundio, que en una carrera en la que corría él sólo llegó el segundo”.
    También existen las variantes «Más tonto que Abundio, que cuando se fue a vendimiar se llevó uvas para almorzar», «que vendió los zapatos para comprarse los cordones», «que vendió el coche para comprar gasolina», «que vendió la vaca para comprar leche»….
    He leído más Abundios por ahí que fueron tildados de tontos, a lo mejor es que sus madres sabiendo de la inteligencia de sus hijos los llamaron así, y de ahí la leyenda negra de los Abundios, los probes.

  • 17 de diciembre de 2014 a las 10:26
    BRÄT CÄSHØ
    Rubia, la imagen que ilustra el texto es de Perroantonio, renacentista can.

    ¡¡Anda PerroAntonio!¡¡Menudo pelazo que gastas!!
    ¡¡Qué callado te lo tenías!!

  • 17 de diciembre de 2014 a las 10:51
    SRTA. BELLPUIG
    Señorito Satur, pásese usted por la oficina, que me parece que le quieren hacer un finiquito.

    No sin mi representante sindical.

  • 17 de diciembre de 2014 a las 10:48
    PERROANTONIO
    Parker, siendo sincero, la parte del collage que corresponde al autorretrato es la zona inferior de la cara.

    ¡¡Y encima monín!!..¡¡Divino!!

  • Perroantonio, acordándome de una santa de mi devoción, Simone Weil, una loca según el general De Gaulle, te diría con ella que si alguna verdad merece la pena ha de estar al alcance del más tonto. Y basta con eso. Y pelusilla del ombligo de Bremaneur para encender el fuego.

  • 17 de diciembre de 2014 a las 12:14
    PIRATAJENNY
    Ya he aportado un par, otra cosa es que usted tome las de Villadiego: que el comunismo no es un régimen y la historia del liberalismo y del comunismo permiten hacer esas toscas generalizaciones (a no ser, insisto, que metamos también en el mismo saco a Thomas Jefferson y a Putin), y que el liberalismo es inconcebible sin las aportaciones que hizo el socialismo durante y entre las revoluciones del XIX. Admito que no son dos grandes aportaciones, sino simples recordatorios de algo que dan por descontado los historiadores políticos contemporáneos.

    Le apunto dos más. Una, el liberalismo también ha servido “de base y excusa” para el esclavismo y la muerte de millones de personas (y tamaño salto también permitiría tachar de “liberticida y criminal” al cristianismo, por ejemplo). Y dos: no hace usted bien en confundir alegremente comunismo con marxismo: en las facultades de filosofía y de economía se enseña marxismo, no comunismo.

    Sigue usted hablando con las entrañas.

    1. No, hablo con los hechos: las decenas de millones de muertos cometidos por el comunismo.
    2. Ya corregí lo de régimen.
    3. Quien se ha empeñado en hablar de marxismo has sido tú.
    4. Si en las facultades se enseña marxismo y uno de sus profesores -ahora secretario general del Podemos- da mítines respaldado por la bandera comunista con el rostro de Vladimiro Ílich Ulianov, alias Lenín, colijo que sí, que Marx y Malenkov son lo mismo.

    Lo dejo aquí. Andarse por las ramas en discusiones altamente trascendentales es cosa de sobremesas y de tascas. Yo en el internet me meto para aprender y para pasármelo bien, no para que me enreden en falacias de primero de egebé.

  • Bonnie, los resultados de búsquedas generales en Alemania son estos:

    Tendencias
    1. WM 2014
    2. Michael Schumacher
    3. iPhone 6
    4. ImmobilienScout24 [portal inmobiliario, compra y alquiler]
    5. BSI Sicherheitstest [en inglés]

  • 17 de diciembre de 2014 a las 13:57
    BREMANEUR
    Bonnie, los resultados de búsquedas generales en Alemania son estos:

    Me parto, Bremaneur, he realizado las búsquedas en países como Suecia, paradigma de país,…y es que somos todos igualicos: Gran Hermano, Eurovisión, Iphone 6, Conchita Wurst..y asín.

  • No sé si soy más tonto que Abundio, pero animalico y simiesco lo soy un rato. Después de que el otro día hablara Satur de Shenia Minevskaja me compré por un euro en el ebay una postal suya, autografiada. Me acaba de llegar. Qué emosión. Oink, oink.

  • Es decir, no se sabe de qué murió el puto burro y ya han detenido al idiota para satisfacer a este asqueroso país de tuiteros.
    Todos contentos porque son güenos y aman mucho a bichos y cosas.

  • Hombre, yo creo que al puto gordo subnormal que reventó al borriquillo lo han detenido principalmente por gilipollas, que es una muy buena razón para detener a la gente. Ahora bien, tampoco hay que ensañarse. Creo que el juez debería arreglar el asunto con unas horas de servicio a la comunidad: haciendo de burro en el belén, por ejemplo.

  • Quien es capaz de maltratar a un animal indefenso es capaz de hacer lo mismo con un niño, un anciano o un discapacitado.
    Es una manera de canalizar su agresividad. Es el patrón de maltratador de lo que él o ella cree un ser inferior.

  • En inteligencia, como en cualquier otra cosa, es imposible que la especie humana, como otra cualquiera, esté por debajo de su media, única talla que debería ser tenida en cuenta por los hombres a la hora de separar los listos de los tontos. Por tanto, al menos en bloque, los hombres no son ni tontos ni listos.

  • Es hora de que alguien ponga a los propietarios intelectuales en su sitio. Los demás tenemos la obligación de pagarles por lo que les compramos, pero no la de comprárselo. Google, igual.

  • Perroantonio.
    La inteligencia humana está sobrevalorada.

    Recuerdo un artículo de Rosa Belmonte, que decía algo así :”Las tetas, como la inteligencia, están sobrevaloradas. Bueno, no, sólo la inteligencia está sobrevalorada”

  • Perroantonio 17 de diciembre de 2014 a las 17:14
    Hombre, yo creo que al puto gordo subnormal que reventó al borriquillo lo han detenido principalmente por gilipollas, que es una muy buena razón para detener a la gente. Ahora bien, tampoco hay que ensañarse. Creo que el juez debería arreglar el asunto con unas horas de servicio a la comunidad: haciendo de burro en el belén, por ejemplo.

    Qué bueno, Perro.
    Y el tonto del gordo ese… Con gordos así se justifican los que los ponen de salida fácil en dilemas morales y los que los quieren quitar de la Seguridad Social

  • sukkt 17 de diciembre de 2014 a las 17:37
    Quien es capaz de maltratar a un animal indefenso es capaz de hacer lo mismo con un niño, un anciano o un discapacitado.

    Yo siempre he pensado lo mismo de las abortistas, pero está feo decirlo

  • He pedido el libro de Olmos por reyes, y estoy súper-ilusionado.

    Y si no cae por reyes, en quince días es mi cumple. No lo dejaré al azar y me lo regalaré a mí mismo.

  • También tengo dos razones para ser necesario tras una catástrofe apocalítica:
    1/ aun estoy en edad fértil
    2/ puedo hacer callar a Sukitt mientras Brema nos apaña un refugio

  • Funes, una cosa es que la inteligencia humana esté sobrevalorada; otra, que los hombres hayamos sobrevalorado la inteligencia.

  • 17 de diciembre de 2014 a las 17:52 GENGIS KANT
    En inteligencia, como en cualquier otra cosa, es imposible que la especie humana, como otra cualquiera, esté por debajo de su media, única talla que debería ser tenida en cuenta por los hombres a la hora de separar los listos de los tontos. Por tanto, al menos en bloque, los hombres no son ni tontos ni listos.

    Ya habíamos llegado a entender que lo de la media estadística sólo vale para hacer trampas. Lo comprendimos gracias a aquel ejemplo en donde un tipo se come nueve pollos, yo me como uno, y de media nos hemos comido cinco pollos cada uno.

    Yo no me atrevería a decir que la especie humana esté por debajo de su propia media (esa lección de la EGB aún la recuerdo). Pero sí que el 10% de los siete mil millones de humanos se comen nueve pollos de inteligencia y el 90% (la mil millonada restante) nos comemos un pollo entre todos.

  • No tengo los concimientos históricos de Brema y Pirata para pronunciarme sobre lo que debaten. Lo que sí puedo decir es que discusiones como la suya me despiertan siempre la nostalgia por aquellos tiempos en los que era de buen tono sacar a relucir también lo permanente de las cosas. Nuestro gusto exclusivo por el cambio, el giro, la desviación, con el correspondiente desprecio a aquellos utilísimos armazones hechos de géneros y especies, nos impide hablar de nada. Esa imposibilidad se ve muy bien cuando alguien asevera que dos partidarios de la misma ideología apenas tienen nada en común. Será porque no tienen la misma ideología.

  • Perro, tenía entendido que la media de la inteligencia humana coincide con la mediana; también tenía entendido que su distribución tiene la forma de la campana famosa. Pero seguramente se trata de un prejuicio en el que me hallo enfangado.

  • Unamuno fue destituido por Primo, la República y Franco. Yo lo he sido por Franco, el PP y el PSOE. Esto cubre la historia de nuestro siglo XX.

  • Sería muy imprudente por mi parte pretender hablar de matemáticas. Y menos con alguien que ha oído campanas.
    En este caso, Gengis, no parece estar enfangado en un prejuicio, sino extraviado en la más completa oscuridad.

  • Perro, su mofa no me permite saber si piensa que la distribución de la inteligencia entre los hombres es o no es simétrica. Si lo fuera, a cada diferencia entre un determinado coeficiente intelectual y la mediana le correspondería el mismo número de hombres que el que correspondería a la diferencia inversa. Habrá tantos hombres un poco listos como un poco tontos, tantos medio listos como medio tantos, tantos muy listos como muy tontos. También, si fuera simétrica, la mediana se hallaría en medio de todos ellos, coincidiendo con la media, y puede que también con la moda.

    ¿Una perogrullada? Naturalmente. Exactamente la misma que ésa que, aunque suene muy distinta por frecuentarla los elitistas, afirma que la gente es mediocre. Y tanto que lo es, si lo es por definición. Como lo es el pueblo de las merluzas, el de las zanahorias, los mosquitos…

  • No creo que a nadie le produzca un sentimiento de optimismo histórico, como el que predica desde hace años AE, saber que vive mejor que sus antepasados. Si se trata de vivir mejor, cualquier pelagatos con acceso a la penicilina puede mirar a Napoleón por encima del hombro. Lo que te sube la moral de verdad es saber que, con un poco que hagas, serás más que tus padres. Como nos pasó a muchos a partir de los años sesenta.

  • Una de los sentimientos más absurdos que conozco es la confianza en que la humanidad puede avanzar en el campo de la conciencia moral. Ni siquiera es posible que lo haga. Para creer en ese progreso hay que conocer la meta, pero, si ya conocemos la meta, ya hemos llegado adonde debería llevarnos el progreso.

  • Hasta las ideas más erróneas fascinan cuando no se paran en barras. Hubo un momento glorioso del progresismo, a caballo entre los siglos XVII y XVIII, en el que se llegó a pensar que una cosa tan maravillosa como el progreso tenía que ser querida por Dios, y tenía que serlo tanto, que incluso en el reino de los cielos seguirían progresando en ventura los que ya la tendrían en un grado infinito. Eso es pensar a lo grande.

  • Julia rescata en eso del Arcadi esta joyita de Merc sobre la «indiferencia de Ocidente» por la masacre en Afganistán.

    ‘No jews no news’. Genialidad táctica. cc. España.— Mercutio (@Mercutio_M) diciembre 16, 2014

  • 18 de diciembre de 2014 a las 01:25 GENGIS KANT
    Perro, su mofa no me permite saber si piensa que la distribución de la inteligencia entre los hombres es o no es simétrica. Si lo fuera, a cada diferencia entre un determinado coeficiente intelectual y la mediana le correspondería el mismo número de hombres que el que correspondería a la diferencia inversa. Habrá tantos hombres un poco listos como un poco tontos, tantos medio listos como medio tantos, tantos muy listos como muy tontos. También, si fuera simétrica, la mediana se hallaría en medio de todos ellos, coincidiendo con la media, y puede que también con la moda.

    ¿Una perogrullada? Naturalmente. Exactamente la misma que ésa que, aunque suene muy distinta por frecuentarla los elitistas, afirma que la gente es mediocre. Y tanto que lo es, si lo es por definición. Como lo es el pueblo de las merluzas, el de las zanahorias, los mosquitos…

    No sé, creía haberme explicado con cierta claridad. Mi sospecha es que hay un numero relativamente pequeño de extraordinariamente inteligentes y el resto hacemos lo que podemos, que es, básicamente, dar vueltas alrededor de ideas, preceptos morales y conversaciones de las que llevamos hablando desde el invento del fuego. O antes.

    Usted pretende llevarme a discutir esta afirmación suya, “En inteligencia, como en cualquier otra cosa, es imposible que la especie humana, como otra cualquiera, esté por debajo de su media, única talla que debería ser tenida en cuenta por los hombres a la hora de separar los listos de los tontos. Por tanto, al menos en bloque, los hombres no son ni tontos ni listos”, y no entiendo para qué, pues siguiendo con su visión estadística, los “hombres” en bloque tampoco serían ni altos ni bajos ni negros ni blancos ni gordos ni flacos, aunque los amontonemos formando una campana.

    Es precisamente para sortear este tipo de lógica por la que me he cuidado de hablar de individuos (palabra que, a ojo de buen cubero, aparece al menos media docena de veces en el texto). Y creía haber dejado claro —tengo que mejorar, que no se me entiende— que no puede explicarse nuestra inteligencia social, lo que podríamos llamar “inteligencia humana”, como una mera acumulación de inteligencias individuales, puesto que como individuos seguimos siendo básicamente unos primates.

    Si supiera lo que significa, calificaría de holística mi visión de la inteligencia humana y consideraría que sólo con la interacción de las inteligencias individuales (francamente sobrevaloradas) y la explotación de las sinergias que producen, es cuando fructifican esos destellos esplendorosos que llamamos ciencia y civilización. Pero como no manejo los dialectos especulativos, prefiero decir que, en su interacción, las inteligencias individuales operan matemáticamente, y mientras unas apenas suman y restan, otras, muy pocas, multiplican y trabajan con magnitudes exponenciales.

    Sospecho que, cuando hablamos de inteligencia, pensamos en estas últimas y nos metemos todos alegremente en el lote. Y hacemos bien. Porque nuestra humilde tarea de hormiguitas (cultivar rosas amarillas, trabajar en la caja de un supermercado, investigar lo que escribió un triste funcionario en 1712, estudiar heráldica o rimar serventesios) produce resultados poco aparentes, que, además, pasan a ser irrelevantes cuando aparece otro primate con una pistola. Pero el conjunto, el edificio, es deslumbrante.

    Y aprovecho estos instantes de publicidad para sugerir que se equivocan quienes me consideran un pesimista. Al contrario. No deja de sorprenderme cada día que el mismo animalito golfo, violento y depresivo sea capaz de horadar montañas y hacer volar aviones. Yo vivo sumido en un estupor cotidiano por el insoportable contraste entre esos productos de la inteligencia social y el trato deprimente con los individuos que las generan. Por resumir, que me resulta insoportable que ese imbécil bruto y cruel al que estrangularía con mis propias manos sea el primer violín de la orquesta.

  • ‘No jews no news’ es tan genial que no es mío; lo leí por ahí. Pero lo suscribo tan mucho que como si lo seriese.

  • Si reunes 20 personas en una habitación y les pides que escriban en un papel cuál es la distancia entre Madrid y Santiago de Chile, te llevarás una sorpresa. Siempre habrá un tonto que diga 100.000 kms y otro que 1.500. Pero si quitas los outliers y haces la media te saldrán los aprox 12.500 kms que hay. Esto es la inteligencia colectiva, por eso funciona la democracia, por eso hay que leer, viajar y sobre todo hablar con mucha gente. Chopsuey tiene inteligencia colectiva, a pesar o gracias a nuestros outliers y a que haya uno o ninguno con especial inteligencia.

  • No hay ningún outlier que siempre diga tonterías. De vez en cuando dice algo brillante. O sea, hasta del mas tonto se aprende algo.

  • Los mas inteligentes suelen ser torpes socialmente y/o muy feos. La madrastra naturaleza reparte a gotas la belleza y la inteligencia.

  • Mi sospecha es que hay un numero relativamente pequeño de extraordinariamente inteligentes y el resto hacemos lo que podemos, que es, básicamente, dar vueltas alrededor de ideas, preceptos morales y conversaciones de las que llevamos hablando desde el invento del fuego

    ´
    Es muy optimista si piensa que el resto etc…etc…
    Menos mal que ese resto leemos y tratamos de seguir a los inteligentes. Queremos (y creemos los optimistas realistas) que el resto aumente.

  • Entre los que desconocen los términos “loden” y “outlier” vamos apañaos aquí…
    Inteligentes no sé si habrá, pero estudiaos….
    Y ya lo del colesterol me mata…
    Válgame….

  • Lo del colesterol: hay varias verdades parciales en el artículo pero la conclusión está sesgada. Ya lo detallaré.

  • Y me habla de esta jota navarra, que le daba miedo de pequeño.

    «Anda y pínchame una vena
    si piensas que no te quiero,
    anda y pínchame una vena;
    y verás correr mi sangre,
    de gritar, de pasar penas».

  • Estamos premiando a 70 personas, cada uno elige un tema musical para ilustrar su video de presentación. Cero de alta cultura, mayoría popera (hasta Jam), uno a Raphael y otro, el mejor, a Paco de Lucía. Uf, ahora Serrat…


  • Sospecho que, cuando hablamos de inteligencia, pensamos en estas últimas y nos metemos todos alegremente en el lote. Y hacemos bien. Porque nuestra humilde tarea de hormiguitas (cultivar rosas amarillas, trabajar en la caja de un supermercado, investigar lo que escribió un triste funcionario en 1712, estudiar heráldica o rimar serventesios) produce resultados poco aparentes, que, además, pasan a ser irrelevantes cuando aparece otro primate con una pistola. Pero el conjunto, el edificio, es deslumbrante.”

    + ¡Poéta!
    – Tu padre!
    (+Ya estamos…)

  • Espero que por fin podamos ir a comer a los Burdel Kitts, Mattdonack’s y Kent Aquí Fritted Chiles tranquilos sin miedo a morir por las miradas láser de reproche de los anticapitalistas, los hervíboros, etc., que ya está bien, ni que te comieras un ternerillo crudo.

  • Lo verdaderamente importante en esta vida es estudiar, formarse-incluyendo constante formación continuada-. Hay que estudiar todos los días. Y la INTELIGENCIA EMOCIONAL, que es lo fundamental.

  • Es que el mundo es un sitio que da por culo. Si entras a un puterío-sopping a comprar unas correas o un traje de enfermera te miran mal los católicos, si entras a un Pitsa Já te miran mal los del glutén; si entras a un Matt Donald te miran mal los hervíboros, si entras a una biblioteca te miran mal los obreros de la construcción, si entras a un leroy berlín también te miran mal los obreros de la construcción y te llaman bricolagista por comprar unas tenazas, si te pides una cerveza te miran mal los jísters del vermuz, si te pides un vermuz ponen el grito en el cielo los vitivinícolas, y así todo, macho.

  • No más para decir que sería muy bueno que la inteligencia emocional se enseñara en las escuelas como materia troncal, especialmente en las escuelas de camareros y dependientes de locales de vender ropa y cosas.

  • Sospecho que, cuando hablamos de inteligencia, pensamos en estas últimas y nos metemos todos alegremente en el lote. Y hacemos bien. Porque nuestra humilde tarea de hormiguitas (cultivar rosas amarillas, trabajar en la caja de un supermercado, investigar lo que escribió un triste funcionario en 1712, estudiar heráldica o rimar serventesios) produce resultados poco aparentes, que, además, pasan a ser irrelevantes cuando aparece otro primate con una pistola. Pero el conjunto, el edificio, es deslumbrante.

    Casi los justos de Borges, Perri.

    A mí me gusta mucho “no es más tonto porque no se entrena”. Destila optimismo.

  • 18 de diciembre de 2014 a las 14:20
    SUKKT
    En los buenos colegios es una asignatura de primaria.

    Recuerdo haber sugerido el tema cuando impulsaba la AMPA del colegio de mis ojitos. Eso fue poco antes de que un miembro de una candidatura alternativa me amenazara con el puño.

  • 18 de diciembre de 2014 a las 14:20 SUKKT
    En los buenos colegios es una asignatura de primaria.

    ¿La “educación emocional”?
    Jo, supergenial.

  • Lo siento Holmesss, mi comentario no era sincero. No puedo concebir “una asignatura” de “educación emocional”.

  • Ellos nos han dado este juego y no paramos de buscar…y encontrar: ¡vaya página limpia y clara, procurofijarme.
    Enorme Saturn, y sin tocar el asunto balompied. (¡Con Las Guerreras!).

  • Es que no es educación emocional, sino Inteligencia emocional. Eso tal vez explica que no lo comprendas.
    Es muy importante.

  • Como todo en la vida, quien carece de formación en algo no sabe apreciarlo.es obtuso reirese y despreciar lo que se desconoce.

  • Más o menos:

    – Perro: Siguiendo con su visión estadística, los “hombres” en bloque tampoco serían ni altos ni bajos ni negros ni blancos ni gordos ni flacos, aunque los amontonemos formando una campana.

    – Gengis: En efecto, en bloque no son ni altos ni bajos ni negros ni blancos ni gordos ni flacos.

    – Perro: Es precisamente para sortear este tipo de lógica por la que me he cuidado de hablar de individuos (palabra que, a ojo de buen cubero, aparece al menos media docena de veces en el texto).

    – Gengis: ‘Los hombres’, incluso ‘tomados uno por uno’, es una expresión tan general como ‘la humanidad’. Por eso, todo enunciado que la incluya como sujeto habla de todos los hombres. Como tal enunciado universal es susceptible de la objeción que hice, a saber, que es imposible que los definidos como A no sean A.

    – Perro: Creía haber dejado claro -tengo que mejorar, que no se me entiende- que no puede explicarse nuestra inteligencia social, lo que podríamos llamar “inteligencia humana”, como una mera acumulación de inteligencias individuales, puesto que como individuos seguimos siendo básicamente unos primates. Si supiera lo que significa, calificaría de holística mi visión de la inteligencia humana. Pero prefiero decir que, en su interacción, las inteligencias individuales operan matemáticamente, y mientras unas apenas suman y restan, otras, muy pocas, multiplican y trabajan con magnitudes exponenciales.

    – Gengis: Confieso que se me escapó -tengo que mejorar- que usted estuviera llamándonos la atención sobre la propiedad holística del entendimiento colectivo, es decir, sobre esa propiedad que, al parecer, haría de él algo más que la suma de los que lo forman, y eso que sumar ya es mucho (podría ocurrir que lo que no se le ocurre a uno no se le ocurra a ninguno). Lo que entendí fue que, sin necesidad de recurrir a ningún procedimiento holístico, unos pocos hacen el trabajo de los demás.

    – Perro: Y aprovecho estos instantes de publicidad para sugerir que se equivocan quienes me consideran un pesimista.

    – Gengis: Tampoco lo soy yo, admirado de que el hombre, además de horadar montañas y hacer volar aviones, sea capaz de hacer rimar serventesios.

  • Por una vez estoy de acuerdo con la muñeca diabólica de sucky. Hay inteligencia emocional y debe impartirse en las escuelas más allá de las matemáticas o biología. Ya que los papás y mamás no saben educar a sus churumbeles.

    Buenos días. Gengis.

  • 18 de diciembre de 2014 a las 13:14
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Estamos premiando a 70 personas, cada uno elige un tema musical para ilustrar su video de presentación. Cero de alta cultura, mayoría popera (hasta Jam), uno a Raphael y otro, el mejor, a Paco de Lucía. Uf, ahora Serrat…

    Esto está reñido con lo que ha contado de la distancia entre Madrid y Chile. Parece que la media va a ser la Chakira.

  • Salvo que alguno de ustedes me saque del error, creo que lo único que añadió ‘inteligencia emocional’ a ‘emociones’ fue retórica cientificista, ganas de hablar con una bata blanca puesta. Estaba cantado que pronto sería ‘IE’.

  • Para mí una persona inteligente es aquella que NO se hace daño a sí misma, que es capaz de comprender que no hay nadie interesado en hacerle daño salvo que ande provocando con reiteración. Las formas mas habituales de hacerse daño a uno mismo son:
    1. La paranoia, quizás la peor de todas, estar siempre pensando que van contra tí.
    2. La intoxicación ideológica, ya sea política o religiosa, que te lleva a ver el mundo bajo un solo prisma.
    3. La sensibilidad patológica que lleva a sufrir constantemente por el prójimo incluyendo a los bichos.
    4. Las intoxicaciones por tabaco, alcohol, hidratos de carbono de acción rápida y drogas en general.
    5. El sentido exagerado de pertenecia a una tribu que lleva a cometer actos gregarios, en ocasiones delictivos.
    A partir de esto podemos establecre el epítome del tonto: sería, por ejemplo, un seguidor de los Riazor Blues, comunista, con sobrepeso y alcoholismo, que tiene un hamster en casa y cree que el vecino se lo quiere envenenar.

  • El colesterol no es la causa de al arterioesclerosis, sino uno de los factores asociados a ella. Hay media docena de factores que se asocian a la arterioesclerosis ( a su vez asociada a enfermedades cardiovasculares):
    1. Exceso de colesterol
    2. Hipertensión arterial
    3. Tabaquismo
    4.. Obesidad
    5. Falta de ejercicio físico.
    6. La edad
    Jueguen ustedes con los 6 factores y sabrán cuál es su riego de padecer arterioesclerosis. Si usted tiene el colesterol alto, pero los otros cinco factores están controlados, no tiene porqué preocuparse. Pero lo cierto es que todos estos factores van acompañados unos de otros con gran frecuencia.

  • Si hay una inteligencia emocional, tiene que haber alguna que no lo sea. Ésta es la inteligencia inteligente.

  • Estuve unos cuantos años de profesor en la UAM, en Medicina. Me criticaban porque todos los cursos repetía las mismas preguntas relacionadas las clases que había impartido. (me ponían siempre las mismas clases, recuerdo antiarrítmicos, quimioterapia antineoplásica, antisecretores gástricos…) Yo me defendía diciendo que no lo hacía por vaguería, sino porque cada curso las respuestas eran un poco diferentes y esto permitía discriminar a los buenos de los mejores. La UAM ha tenido históricamente los mejores alumnos de Medicina como se sigue comprobando cada año en los resultados del MIR.

  • 18 de diciembre de 2014 a las 14:20 SUKKT
    En los buenos colegios [la inteligencia emocional] es una asignatura de primaria.

    —El niño no puede pasar de curso, señora. Le toca repetir Primero de Empatía.
    —Pero si en los exámenes saca siempre buenas notas…
    —Ya, pero en el recreo se pelea con todo el mundo.
    —¿Y qué? ¿Se lo sabe o no se lo sabe?

  • A mí me parece muy bien que se hayan publicado doscientos mil millones de libros sobre la «Generación del 98», como me parece de perlas que todo el mundo estudie la «Generación del 98» y sepa quiénes integraron -más o menos- la «Generación del 98», y que incluso haya quien alcance a saber algo de la polémica sobre el concepto de generación en la «Generación del 98», y cómo no voy a alegrarme de que se siga editando a los autores de la «Generación del 98» e incluso que probablemente se lea a los autores de la «Generación del 98». Lo que no entiendo es que uno de los pilares básicos de la «Generación del 98», la revista Juventud, no se haya editado modernamente, en facsímil o no, y que la Biblioteca Nacional albergue dentro de su hemeroteca electrónica sólo dos ejemplares. No, no lo entiendo y no me parece bien.

  • La inteligencia emocional.
    La belleza imperceptible.
    El carisma interno.
    El sonido rojo.
    El mejor equipo de fútbol del mundo sin palmarés.
    Venga ya, coño.

  • [0] Perro: en esta vida hay que ser un poco tonto porque si no, lo son sólo los demás y no nos dejan nada.

    Marqués: ¿la esquizofrenia libra de la paranoia?

    Gengis: ¿El coeficiente de inteligencia sigue una distribución normal en la población?
    [De todas formas no tendrían por que coincidir los valores de una media, una mediana y una moda, depende de la curva que representa la función de relación entre los parámetros].

    Coda:
    Si dijese que ‘quien no piensa, piensa que sólo tiene un pensamiento’, de ello no se deduciría la cantidad de cuadernos enteros que hubiera tenido que llenar con los pensamientos que hubiese abrigado para llegar a ese solo pensamiento.

  • Hay un cuadro muy florido que es la “esquizofrenia paranoide” en que el sujeto piensa que los marcianos quieren raptarle. También hay esquizofrenias en que la ideación paranoide está casi ausente. Fuera de la esquizofrenia hay síntomas paranoides en la enfermedad bipolar. Pero lo mas relevante es la existencia de síntomas paranoides en la población “normal”. En su justo grado es fisiológica pero exacerbada lleva al individuo al fracaso social y al aislamiento. El comentario de “no tengo amigos” o “soy poco social: suele delatar un transtorno en la ideación paranoide que, recuerden, es uno de los 5 signos patonogmónicos de los poco inteligentes o la que antes se venía llamando tontos.

  • Leyéndote a Morán te dascuen que es muy inteligente pero que está enfermo de resentimiento, lo cual rebaja notablemente su score. No obstante, los resentidos juegsn su papel en la sociedad. Por el contrario Escohotado parece carecer de resentimiento y ello le hace parecer mas inteligente pese a lo farragoso de sus exposiciones por escrito.

  • Pues eso, inteligencia emocional ; lloriquear lo justo en los entierros y bodas, cuando pierde el equipo de tus colores y sudas la camista en el bar aún sin jugar. Respirar con calma varias veces cuando tu infante infantil ya es ella o ello adulto y vives con susto, qué ahí fuera el mundo no está ordenado.

    Y estar siempre de florido pensil.

  • Tipo, contesto a la parte que me toca de su magnífico comentario. Primero, que la inteligencia se distribuya en forma de campana de Gauss es una pregunta que le hacía yo a Perro, aunque con mi sospecha de que el coeficiente intelectual de cada uno de nosotros es seguramente algo azaroso, y que por ello se distribuirá de ese modo. Segundo, si la media y la mediana no coinciden en toda distribución simétrica, entonces lo que sucede es que tengo confundidos los conceptos más elementales de la estadística, los únicos, encima, de los que tengo noticia. La moda no tiene por qué coincidir con los otros dos valores. Lo hará si sólo hay una; una de ellas, si son impares, y ninguna, si pares.

  • Doña Procuración puede dar clases de inteligencia emocional a cualquiera -repito: cualquiera- de las/los presentes. Es muy sencillo, tan solo hay que seguir su ejemplo (y yo de inteligencia emocional sé un huevo ¿eh?)
    ———————–
    Leyendo los factores diagnósticos del hecho de ser tonto del Marqués, creo que soy una outliner de las del primer quintil de la distribución de la inteligencia humana.
    Traduzco: que más tonta y no nazco, vamos.
    ———————————
    Y ahora yo:
    La incapacidad de conmoverse de un modo natural -y no impostado- ante el sufrimiento manifiesto, palpable y evidente de otro animal, sea humano o no, es un signo inequívoco de psicopatía.
    Y punto.
    Hay que desconfiar de las personas que presenten ojos sampaku yan. Es muy difícil encontrarlas, pero si algún día tienes la desgracia de encontrarte una de frente, su sola mirada puede helarte la sangre.

  • Ximeno, a simple vista no veo por qué tendríamos que considerar la inteligencia y la emoción como cosas opuestas, pero no estoy seguro de ello. A mí no me lo parecen, como no me lo parecen el hombre y la mujer, la carne y la sangre, el pan y el vino, o como no me lo parecen el cuerpo y el alma (antes de que ésta se hiciera inmaterial del todo); aunque sí, los conceptos gramaticales de masculino y femenino, de singular y plural, o los de blanco y negro, grande y pequeño, aquí y allí. Pero hay algo en toda pareja de conceptos que nos hace verlos como contrarios. Me refiero -eso está claro- a toda pareja de verdad; no, a dos cosas, cada una de su padre y de su madre, cogidas al azar. ¿Será porque los miembros de una pareja se distinguen por la presencia o la ausencia de una marca?

  • Están locos estos romanos…..
    Meter batas blancas en Inteligencia emocional…ay….qué disparate. Una vez más medicalizando la vida cotidiana…
    Están locos estos romanos…..

  • Recomiendo una incursión en clase de inteligencia emocional en primero de primaria. Los niños lo absorben; sus instintos son tan vírgenes y exentos de maldad que es taaan fácil canalizarlo en actos y pensamientos.
    Y les encantaa!
    Un feedback maravilloso

  • 18 de diciembre de 2014 a las 19:56 Gengis Kant

    Gengis: la distribución simetrica es sólo un caso particular de la distribución estadística que la consiguiente reducción matemática (paso de una variable aleatoria a una nueva variable tipificada) hace coincidir la media, la mediana incluso la moda.

  • Tipo, no todas son simétricas, pero a mí me bastaría saber que la inteligencia humana se distribuye simétricamente entre todos los miembros de la especie para tener la seguridad de que no hay más tontos que listos. Por cierto, no soy capaz de imaginarme ninguna distribución asimétrica en la que coincidan los tres valores. Me gustaría ver una gráfica de ésas.

  • Sukkt, hace tiempo que renuncié a pedirle a nadie que entienda lo que lee, y menos si lo leído es algo que viene en un blog. Lo que no sé es como alguien puede pedirnos tal cosa.

    Tal convicción me invita, en vez de a regañarla por no haber comprendido nada de lo que he dicho, a prestarle mi ayuda aunque sólo en calidad de autor de lo que debe ser comprendido.

    Al haberme referido primero a la retórica cientificista, debe deducirse que la bata blanca de la que hablo no es tanto la del médico como la del científico en general.

    También aconsejo que se entienda mi comentario no como una invitación a usar la bata blanca para hablar de las emociones de toda la vida, sino como una descalificación de ese uso.

    Sólo me queda por explicar, con el fin de que la compresión sea lo más completa posible, que la invitación a hacer una cosa y la invitación a no hacerla son cosas, éstas sí, opuestas.

    Reciba un saludo inteligente.

  • 18 de diciembre de 2014 a las 15:03 Sukkt
    Es que no es educación emocional, sino Inteligencia emocional. Eso tal vez explica que no lo comprendas. Es muy importante.

    Gracias. Es que no lo había oído nunca.

  • Es verdad que no toca hoy, pero he notado leyendo a Perro cómo nos complicamos las cosas por el temor a parecer pedantes. Con lo fácil que es decir ‘holístico’, sin necesidad de darle más vueltas. Ir de callejeros es un rizo con el que sólo se atreven los que están en el ajo cultural, un manierismo que -desengañémonos- no va ser entendido en los billares; al menos, en los de toda la vida. ¿Y ese desdén que afecta tener a los de su oficio? Pura mentira. No me lo imagino prefiriendo ser ingeniero, por más que ésta sea una profesión tan digna como cualquier otra (el respeto siempre por delante).

  • 18 de diciembre de 2014 a las 18:30 Tipo Material
    Coda:
    Si dijese que ‘quien no piensa, piensa que sólo tiene un pensamiento’ […]

    Creí que iba a seguir un dicho de mi abuela: «El que piensa que otro no piensa no piensa bien». Sencilla formulación de la teoría de la mente, que tienen incluso los monos (ellos, una teoría de la mente mona), útil lo mismo para fundar el respeto que la manipulación.
    ***
    Gati, gracias por sus errores de las 20:31 (aprecio con emoción su inteligencia generosa), pero NASTI DE PLASTI: ni dar lecciones ni recibirlas, al menos sin previa solicitación.

  • Gacho, eso es lo que me parecía. No entiendo en los dibujos de la derecha que la media caiga en el lado menos frecuentado. ¿No tira la multitud de ella?

    ¿Cómo va nuestra cita?

  • Las sales no, Botillero, más bien el Primperan.
    Alucino con el video, ?…usar la violencia de género para ésto..¡es una vergüenza! Y en una televisión pública, es lamentable, ..muy propio de TV3.
    ¡Qué asco!

  • No parece ser ése su origen, pero en la difusión del concepto del sintagma ‘inteligencia emocional’ parecen jugar un gran papel las ganas de transmitir a la vida emocional -en adelante VE, faltaría más- el prestigio que acompaña a la inteligencia. Esa estrategia -siento decirlo a entusiastas como Sukkt- confirma, aunque sea a regañadientes, el prestigio de la inteligencia. Con lo fácil que es seguir llamando ‘emociones’ a las emociones.

  • Dado que forma parte del acervo de nuestra ignorancia compartida la asociación de lo femenino con lo emotivo y de lo masculino con la inteligencia, le entra a uno la sospecha de que la promoción de ‘inteligencia emocional’ forme parte del rechazo del lenguaje machista.

  • Procu, no se las de persona culta haciéndonos creer que jamás había oído lo de ‘inteligencia emocional’. Que sabemos que usted suelta tacos.

  • 18 de diciembre de 2014 a las 21:45 GENGIS KANT
    Tipo, no todas son simétricas, pero a mí me bastaría saber que la inteligencia humana se distribuye simétricamente entre todos los miembros de la especie para tener la seguridad de que no hay más tontos que listos.

    ¿Y la lateralidad? ¿Por qué no preguntarse si hay el mismo número de zurdos y diestros? Y ya que estamos con la inteligencia, ¿es también simétrica la distribución de la capacidades matemáticas o lingüísticas? ¿Hay el mismo número de individuos con buena orientación espacial que con mala? Y ya puestos, dado que no hay el mismo número de hombres y mujeres y que, al parecer, hay consenso científico en que sus inteligencias son diferentes, ¿cuántas mujeres tenemos que poner en el recipiente de los hombres y viceversa para equilibrar la balanza?

  • No, Gengis, realmente hasta hoy, cuando me he preocupado por intentar comprenderlo, no sabía lo que era lo holístico. Creo que ahora tampoco lo tengo muy claro, pero estoy en ello.

  • El concepto de inteligencia emocional no es tan baladí como pudiera parecer a primera vista. Tuve ocasión de estudiar en su momento (principios de los años 90) la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner y de utilizar una serie de materiales escolares (diseñados por un instituto israelí) para estimular la inteligencia por tipos (ya saben, la inteligencia lingüística, lógico-matemática, espacial, corporal, etc.). Entre ellas estaban las llamadas inteligencias intrapersonal (emociones) y la interpersonal (empatía); es evidente que hay personas que pese a no ser especialmente notables en el resto de destrezas intelectuales disponen de una simpatía natural que les hace directamente “encantadores”. Supongo que lo que, posteriormente, Daniel Goleman popularizó con su libro “Inteligencia emocional”, que no he leído, sería una mezcla de estas dos “inteligencias”. Lo que pretenden los psicopedagogos es descomponer los mecanismos que hacen a algunas personas emocionalmente estables y encantadoras, convertir esos mecanismos en material didáctico y enseñar a las personas a “ser” estables y encantadoras de manera consciente.

  • Perro, muy oportunas esas observaciones sobre algunos casos de reparto asimétrico, salvo quizá la que concierne a la orientación espacial, que se presta a la ambigüedad propia de todo lo que puede ser caracterizado como bueno o malo, mucho o poco, alto o bajo, una veces en relación con lo que es normal y otras al margen de esa normalidad. Está claro que, para saber si alguien es ciego, no es necesario saber cómo andan de vista los demás, ¿pero se da esa independencia siempre en el caso de la orientación espacial?

  • Por cierto, he de confesar que por ahí, en algún cajón, guardo algún diploma que me acredita como educador especializado en inteligencias múltiples por un instituto de Tel Aviv. A veces me sorprendo a mí mismo.

  • Procu, es que tú las clases no las das, se te van cayendo sin querer queriendo.
    —————
    Gengis, no. La multitud tira de la mediana.
    Nuestra cita va. De aquí a Reyes -que es cuando dijiste tú que venías para acá ¿no?- todos calvos, pero va.
    ————————
    Sin embargo, yo sí he leído a Goleman, pero no sé nada de Gardner.
    (Y ya llevamos 3 G: Gardner, Goleman, y Gengis)
    ————————

  • Respecto a la orientación espacial sólo sé que hay personas que nos orientamos con una facilidad pasmosa y otras para quienes el espacio que ven diariamente es un descubrimiento cotidiano. Tengo ejemplos muy cerca, pero vale con recordar aquella película, “El turista accidental” en donde aparecían los miembros de una familia que se perdían cada vez que salían de casa.

  • He visto el vídeo, Pedroantonio, y estoy disfrutando de un brote psicótico.
    ¿Cuándo habrá una escuela que diga «he suspendido en felicidad»?
    ¿Esos dos gilipollas comparando con monos, peces y elefantes a sus alumnos?
    No lo son, míralos bien, son TODOS de la misma especie.
    Que la escuela solo es contar, leer y memorizar. Pero ellos, ELLOS quieren penetrar mucho más adentro de sus almitas, ellos van a llegar a todas partes.
    Son unos putos PERVERTIDOS.

  • La idea de que un buen manejo de las emociones es muy útil a la hora de llegar a saber qué es lo que nos conviene, y no sólo a la hora de hacer eso que sabemos que nos conviene, fue objeto de estudio pormenorizado por Aristóteles en sus libros de ética. De ese modo rompía con el intelectualismo moral de los platónicos, que creían que sólo obramos mal por ignorancia. El mismo Aristóteles fue más allá a la hora de poner a la razón en su sitio, y no se cansó de distinguir entre la sabiduría, o sophía, que les lleva a algunos a entender las cosas más elevadas, y la prudencia, o phrónesis, que les ayuda a otros pocos, los que antes se han acostumbrado a obrar de la manera adecuada, a deliberar con acierto sobre su futuro.

  • Gacho, más que tirar de la mediana, la multitud la pone. Mi pregunta era si no tira, por poco que sea, de la media. Te la hice porque no me convencen los dibujos de la derecha. ¿A ti sí?

    ¿Cogiste mi emai?

  • Psicopedagogía. Disciplina pedagógica que sustituye los conceptos por colores, los números por palotes y las calificaciones por sentimientos. Los psicopedagogos están obligados a utilizar en todas sus frases alguna de estas palabras: integración, competencias, transversal o curricular; si no lo hacen así sus compañeros no comparten con ellos los rotuladores y las infusiones en la sala de profesoras y profesores.

  • 19 de diciembre de 2014 a las 00:18 GACHOINLOWERCASE

    Sin embargo, yo sí he leído a Goleman, pero no sé nada de Gardner.
    (Y ya llevamos 3 G: Gardner, Goleman, y Gengis)

    Pues tengo la sospecha de que has leído al menos serio. Gardner es profesor en varias universidades de prestigio y fue Premio Príncipe de Asturias en 2011. Goleman es más bien un divulgador periodístico.

  • No voy a dar ejemplos personales de desorientación espacial que harían palidecer cualquier ficción por exagerada que se diga. No pienso alimentar la bestia del tópico. En cambio declararé que tengo una amiga que se sabe los PUNTOS CARDINALES. Sabe dónde están. To-dos. Y dónde se encuentra ella al respective. Que se tome buena nota para las medianerías estadísticas, porvafor.

  • Aceptemos la propuesta de llamar ‘inteligencia emocional’ al conocimiento de los mecanismos a los que obedecen nuestras emociones. Por analogía deberemos aceptar llamar ‘inteligencia inteligente’ al conocimiento de los mecanismos a los que obedece nuestra inteligencia.

    No pasa nada grave por hacer esto, pero debemos tener claro que, al hablar de conocimiento, en un caso del de las emociones, y en el otro, del de la inteligencia, estamos hablando de algo que prácticamente se confunde con la inteligencia de toda la vida, ésa que los mismos usuarios de ‘inteligencia emocional’ definen como cognitiva.

    Podemos tener de nuestras emociones un conocimiento que nos permita usarlas de un modo inteligente, pero eso no las convierte en inteligentes, que es a lo que suena un poco -no en la boca de Perro- la etiqueta de IE, como si la inteligencia fuera una cualidad de la propia emoción.

  • El señor Tovar ha resumido de un modo magistral la entrada. Así: “Abundio es la medida de todas las cosas; de la que son como de las que no son”.

  • Desde luego, nada que ver con mi parodia, que reservo a la mayoría de los que hablan de la inteligencia emocional.

  • Procu, una vez más rozando, como siempre por el lado de arriba, la genialidad. Sí que tiene mucho mérito que su amiga no se haya conformado con saber dónde están todos los puntos cardinales y que se haya preocupado nada menos que de saber dónde se halla ella en relación a los mismos.

  • Se me escapó, y eso es muy injusto con la amiga de Procu, que no sólo se aprendió cuántos puntos cardinales hay sino dónde están.

  • Te la hice porque no me convencen los dibujos de la derecha. ¿A ti sí?

    (A mí de la derecha no me suele convencer nada, Gengis)
    ———————–

    Pues tengo la sospecha de que has leído al menos serio. Gardner es profesor en varias universidades de prestigio y fue Premio Príncipe de Asturias en 2011. Goleman es más bien un divulgador periodístico.

    Yo tengo la certeza absoluta, por eso lo decía -aunque no me salió bien el comentario-. Se pusieron todos muy pesados con Goleman, total pa dir “panera”. A las habilidades sociales, don de gentes, mano izquierda… Pasaron a llamarle “Inteligencia emocional”. Anteriormente se decía “Es muy inteligente, pero muy insoportable” “Es listo, pero mu gilipollas”… Y ahora se dice “Tiene un coeficiente intelectual elevado, pero muy poca inteligencia emocional”.
    Y así pasan los días.

  • Tipo, me alegra que la distribución tetona confirme mi idea de que la mediana “no tiene por qué coincidir con los otros dos valores; lo hará si sólo hay una; una de ellas, si son impares, y ninguna, si pares”. Si se trata de un par, no.