¡Que te lo comas! Hoy: La paella

ADORACIÓN-DE-LA-PAELLA1200
Por Gachoinlowercase.

Son cientos, miles, cientos de miles (ahora ya vendría el millón), los cocinillas que me suplican les sea revelado cuáles son las condiciones necesarias para que el arroz de la paella quede seco —si bien cocido— y no pastoso, de modo que no acabe convertido en comida para patos (quien los tenga). Vaya por delante que jamás conseguirá preparar una verdadera paella valenciana quien, al menos alguna vez en toda su vida, no haya criado patos. Esto no se sabe por qué es así, pero así sucede, es un hecho de causa desconocida.

Teniendo en cuenta que preparar una paella es algo más que hacer un simple guiso (dada su sofisticación quizá solo comparable a la ceremonia del té japonesa, aunque sin llegar a ser como ese suntuoso rito, casi iniciático del Kamasutra, llamado calçotada) resulta que para entender las cuestiones concretas de su elaboración hay que considerarla en todo su conjunto. Por todo ello, querido, querida cocinillas, con el fin de que los conocimientos que atesoro no se pierdan y con la humildad que me caracteriza, he decidido hacerte partícipe de la

RECETA DE LA AUTÉNTICA PAELLA VALENCIANA

Lee con atención, toma nota y no te pongas finolis, que esto va de cocina de verdad, de la que se vive, no de espumas deconstruidas y virguerías. Y para empezar y que te quede claro, la paella se hace en una paella*. Punto. Es de acero inoxidable y suele tener las asas verde loden. Aunque también las he visto rojo carmesí.

LOS INGREDIENTES

El fuego
Lo mejor es disponer de un barril (vacío) de gasolina, recortado y habilitado como paellero. Olvídate, ningún paellero de obra reemplazará jamás la comodidad de un barril de gasolina, porque a su alrededor puedes ir girando cual dervichef en trance, llegando a todos los puntos del caldero sin quemarte y tomando la posición más conveniente que evite la incómoda experiencia de sentir el humo cegando tus ojos, que sí, que como canción sería lo más, pero como experiencia… No obstante, como entiendo que no todos podéis tener un tío mecánico de camiones como yo (como yo que tengo un tío mecánico de camiones, no que yo lo sea), y por tanto, jamás habrás tenido acceso a semejantes depósitos, nos podrá servir un paellero o un humilde artilugio de barbacoa en el que pueda encenderse una hoguera y que sea capaz de soportar el peso de una paella para diez personas, que así a ojo, entre lo que pesa la paella, los ingredientes, el agua… pon unos 10 Kg aproximadamente. De no ser así, habría que hacerla con menos raciones, pero olvídate y toma nota: una paella para cuatro personas jamás sabrá como la verdadera paella valenciana. Esto es así y no puede discutirse.

Provéete de leña. Hay un gran debate autóctono entre los expertos sobre si la leña tiene que ser de naranjo, de olivera… No te líes, la que tengas con tal que esté adecuadamente seca. Aunque no hayas reparado en ello —para eso estoy yo— su cometido básico es el de arder.

Yo utilizo habitualmente leña de pino –porque es la que tengo-. Al principio es conveniente disponer de un acelerador de la combustión y esto, lejos de significar que haya que echar gasolina a la leña, quiere decir que conviene tener a mano pinocha, papel, ramitas o hierbas muy secas, piñas —de las abiertas, para que no salten—, que prenden rápido y ayudan a iniciar el fuego. Ten en cuenta que el fuego aporta dos condicionantes de una gran importancia a la paella: la fuente térmica para que el guiso se produzca, pero también, y no menos importante, el humo. Ése humo es crucial para el sabor tan característico.

Llegados a este punto tengo que decirte que elaborar una paella tiene un punto en común con el sexo. Uno solo puede, porque se puede, y sale buena, pero no es “ixictiminti” igual. Lo mejor es que no hagas la paella solo. Hay que intentar conseguir la pareja: un fogonero, ocupado de la asistencia y mantenimiento del fuego, y un cocinero dedicado enteramente al guiso (tú). No siempre sucede así y se pierde con ello buena parte del encanto de la ceremonia, puesto que entre el tándem persona fogonera-persona cocinera, dedicadas en cuerpo y alma a la elaboración de una paella, se crea un lazo tejido de complicidad y confidencias inquebrantable a lo largo de la vida.

El aceite
La única condición es que sea de oliva del bueno**. Nada más que añadir.

La sal
Que sea salada. No aconsejo la sal gorda puesto que es más difícil controlar la cantidad. La sal normal de toda la vida: la del mar. Si no tienes mar tienes un problema. Un mar de problemas.

Limón
Se utiliza un limón al principio. Se fríe parte de la corteza y se mata así la acidez que pudiera tener el aceite; luego se retira.

Y al final, al servir la mesa, se usan varios limones para que quien quiera pueda escurrirlo en su plato de arroz.

Sobre este asunto hay también mucha discusión de rasgarse las camisas, que si es un sacrilegio, que si patatín, que si patatán: a mí me gusta. Yo le echo limón a muchísimas cosas. Por ejemplo al tequila, que también lleva sal.

La carne
La carne original de la paella, la buena buena, la auténtica, es la de rata de marjal. Estos marditos roedore’ sólo comían los tallos tiernos de la planta del arroz, con lo cual, bien pensado, el que acabasen en el plato no venía más que a cerrar el exquisito maridaje. Pero ponte tú ahora a cazar ratas en la Albufera, que ya ni son ratas (les hablas y te contestan), ni comen tallitos (comen caucho de zapatillas de turista japonés, a veces con el japonés dentro).

Así es que la carne es de pollo y de conejo. Algunas veces, se pone pato, pero queda muy grasosa y, además, el pato es considerado en algunas casas animal de compañía. ¿Quién no ha ido nunca con el novio a echar pan a los patos? Una paella con pato está buena —porque sí, está buena—, pero hemos llegado a un nivel de civilización que tampoco es necesario utilizar a los pobres patos de viandas, que bastante tienen ya con el fuá y eso.

Antaño, cuando yo era niña, el pollo se compraba en la carnicería, no había Mercadonas ni grandes superficies. Para conseguir el conejo, ibas a una granja, elegías uno, te lo pesaban y te lo llevabas vivo a casa.

Era entonces cuando se producía un momento digno de estudio etológico. En cuanto mi padre desataba el conejo y lo dejaba corretear en un bidón lleno de tierra, yo inmediatamente le pedía algo a mi madre para darle de comer. Y aunque mis padres, con mucha lógica, me dijeran, “hija, pero si nos lo vamos a comer ahora”, yo no podía entender que hubiese por allí un animalito sin comida.

Llegado el momento, mis hermanos huían despavoridos ante la advertencia de que iba a producirse el sacrificio pero yo no les seguía. Aunque a mí no me dejaban mirar el degüello, exigía comprobar el “golpe de gracia” que le daba mi padre al animalito en la nuca, agarrado por las patas traseras y boca abajo (el conejo, no mi padre), matándolo o al menos atontándolo de un golpe seco, para que no sufriera luego durante el degüello.

Con el tiempo, conforme fui madurando, ya me permitieron presenciar toda la inmolación. Mi madre sujetaba, pisando con el pie, las patas traseras del conejo muerto o atontado tumbado en el suelo, y tirándole de las orejas hacia atrás le levantaba la cabeza y colocaba un plato debajo. Luego, con un cuchillo que mi padre había afilado previamente en una pedra de esmolar, le hacía un corte limpio en el cuello y lo desangraba, dejando que la sangre cayera en el plato. Una vez muerto, se despellejaba, y se troceaba. (Tengo bien guardado en la memoria el sonido que hace la piel del conejo al ser arrancada).

Un día sucedió que, cuando mi madre le propinó el corte en el cuello al conejo de turno, éste se puso a chillar como lo que era, un condenado. Al parecer mi padre no le había dado bien el golpe de gracia y el pobre animal fue en sus últimos minutos de vida un desgraciado. Mi madre aguantó la escena del crimen como pudo, pero a modo de personaje atormentado de novela de realismo mágico, desde aquel día se negó a degollar ningún conejo más, y yo la llevo años observando cuando le pasa a mi padre cualquier trozo de conejo que encuentra en el plato.
Ahora todo lo venden muerto e incluso troceado, así que la parte del rito del sacrificio ya no hay que vivirla. A mi juicio, los animales vivían mejor antes y sufrían menos al morir, pero este es un tema en el que no pienso profundizar por ahora.

La verdura
Las verduras de la paella son dos: la bajoqueta plana y el garrofón (la bajoqueta es la judía verde; insisto, la plana).

Hay gentes que siguen haciendo la faena de comprar el garrofón seco (ahora es prácticamente imposible encontrar garrofón tierno) e hidratarlo la víspera para usarlo en la paella. Mi consejo es que compres el paquete de verdura congelada para paella de Mercadona (u otro supermercado, que a algunos les ha sentado un poco mal que monten mercadonas en sus áreas geográficas) que sale fenomenal, y ponle el doble de bajoqueta, mezclando el paquete de la congelada, con bajoqueta natural, que habrá que limpiar y partir por la mitad.

El tomate
Un buen tomate maduro. Pelar, trocear y ponerlo a freír. A una mala, el troceado de bote sirve. No nos vamos a pelear por la marca.

El pimentón
Pimentón dulce, una o dos cucharaditas dependiendo del tamaño de la paella. Pero no te lo debes de olvidar.

El agua
Respecto al agua también hay mucha discusión. Vayamos al grano –o a la gota en este caso- : que sea potable y que esté limpia.

El romero
Una paella sin romero… es como un polvo sin besos. Y no tengo nada más que añadir.

El azafrán
Dirán los puristas que de hebra, y asadito antes. Yo utilizo el azafrán en polvo; de Novelda, eso sí, de esas cajitas en donde vienen 3 ó 4 sobres. Y si hay críos entre los comensales, también añado colorante alimentario cuando se despista mi madre, para que salga el arroz más amarillo, que les gusta más a los niños. Si no, no es necesario, porque el colorante no hace nada excepto dar más color. El azafrán sin embargo, además de colorear, le da un sabor especial, como tiene Sevilla.

Los caracoles
Ciertamente son opcionales, porque hay gente muy aprensiva, que de todo tiene que haber, pero nosotros los solemos poner si tenemos. Si tenemos, significa que los hayamos ido a buscar, que los hayamos encontrado, que los hayamos purgado y engordado durante un mínimo de 15 días, y que los hayamos lavado, engañado y cocido previamente. Los caracoles se hierven aparte, para que las babas no queden en la paella. Los caracoles son xonetas. Si no hay xonetas (o vaquetas) no se ponen caracoles. A la paella no se le ponen moros y cristianos. Y punto.

El arroz
El mejor es el arroz normal de la zona de la Albufera. Hay muchas marcas: Dacsa, La Fallera, SOS,… No aconsejo para nada, la variante bomba, con un grano bastante más grueso que cuesta cocer y chupa más caldo. En las tierras del Ebro también hay arroz, pero que les den, que no nos quisieron dar agua. Y el arroz de las marismas del Guadalquivir también sirve que es de origen valenciano, pero esa es otra historia en la que no me voy a meter ahora.

PROCEDIMIENTO

Tienes todos los ingredientes preparados: has troceado la carne y has salado los pedazos uno a uno. Evidentemente, tendrás las manos hiperlimpias, y cogerás cada trozo con respeto y lo salarás, no echándole la sal desde arriba, sino untándola sobre cada pedazo, acariciándolo (aunque sin lujuria que no estamos de calçotada). Tendrás la verdura lista en una fuente o plato para cuando la tengas que echar; el tomate también está preparado; las ramas de romero las has seleccionado y están limpias; el arroz lo has desembolsado en un plato (es más cómodo); el pimentón y el azafrán están localizados; el aceite, la sal, el agua… Vamos allá.

Coloca los hierros (suele ser un triángulo) sobre los que vas a poner la paella y por debajo montas la hoguera.

Coloca la paella, echa el aceite y comprueba que esté nivelada (te lo dice el aceite), si no lo está nivélala, tú sabrás cómo esto es una receta, no una clase de física. La cantidad de aceite se calcula echando un círculo concéntrico que ocupe algo más de la mitad de la superficie del caldero. Retira la paella.

Enciende el fuego y cuando sea el adecuado (el que no te socarre las cejas al acercarte), vuelve a poner la paella ya con el aceite; y pon unas cortezas de limón.

Cuando el aceite empiece a estar caliente, comienza a colocar la carne trozo a trozo. Ve arreglándolos, reserva el hígado para más tarde (el del animal, tú ya puedes estar bebiendo algo, aunque no es recomendable que lo hagas mientras estés friendo la carne). Retira ya las cortezas de limón.

MUY IMPORTANTE: La carne tiene que quedar bien dorada.

Cuando la carne esté casi a punto, echa el hígado (el del animal) y dale unas vueltas. Ahora tienes dos opciones: o dejas el hígado junto al resto de la carne y que siga su curso junto al resto de la paella, o lo sacas y te lo comes a pachas con tu fogonero (si lo tuvieras o tuvieses) para ahondar en la relación. Esta última opción me la enseñó un cura misionero amigo de la familia, que murió en Brasil, dijeron que de un ataque al corazón, pero yo siempre sospeché que se lo habían cargado. Miguel se llamaba, muy afín a Casaldáliga, y entre sus misiones tenía la de casarme a mí. Como murió sin llevarla a cabo, al respecto, se me fueron yendo el interés, las ganas, y hasta los supuestos futuros pretendientes. Pero esa es otra historia en la que no voy a ahondar ahora.

Lo bueno de la paella es que puedes beber lo que te dé la gana, todo le casa: vino tinto, vino blanco, rosado, cerveza, barrilito de vino y gaseosa, refrescos, cava, Krug, incluso agua… lo que sea. Yo prefiero el vino tinto si no hace mucho calor.

Esta es la hora del aperitivo: ahora anda la peña pululando, conversando, bebiendo, picoteando, haciendo fotos, trayéndote cosas a ti que estás ocupándote de la paella para que pruebes… No te aconsejo que comas cosas que puedan desvirtuar el sabor de la paella, porque te puede quedar salada. Si te quedas corto de sal, es mejor que si te pasas, he aquí la máxima: “Qui guisa dolç, guisa pa tots; qui guisa salat, guisa pal gat”.

Bien, ya tienes la carne frita. Ahora echa la verdura, dale unas vueltas, que se sofría un poco y se empape del sabor, déjala unos minutitos…Ten en cuenta que a la bajoqueta natural le cuesta más cocer que a la descongelada (¡y está tan buena! A mí es lo que más me gusta de la paella).

Ahora echa el tomate en el centro del caldero y sofríelo. Vale, ahora echa el pimentón y vierte el agua. La medida te la dan las marquitas del asa. Llena el agua hasta los botoncitos del asa. Ahora rectifica de sal (solo llevas la de la carne, y has echado ya la verdura y el tomate).

Ahora pon un par de ramas del romero. Y que hierva todo menos de una hora, como 40 minutos o tres cuartos, el fuego aquí es constante, homogéneo y medio. No puede hervir fuerte porque te quedarías sin caldo.

Hale, ya puedes ocuparte de los amigos un ratito, a no ser que seas el fogonero, que no puede alejarse mucho puesto que ha de alimentar el fuego.

Ha pasado el tiempo, mira la paella, que le quede bastante caldo –si no, tendrás que añadir agua-. Algunas personas tienen miedo a quedarse sin caldo cuando han echado el arroz, y por eso antes de echarlo, retiran un poco de caldo en un cazo y lo reservan para luego. Yo no hago eso, porque yo no tengo miedo, y tú tampoco debes tenerlo.

Ahora prueba el caldo ¿está correcto? ¿Sí? ¿No? ¿Le falta sal? Pues ponle. ¿Le sobra? Pues tienes un problema. Un mar de problemas. Intenta emborrachar a los comensales antes de que se sienten a la mesa y a los niños hazles unas tortillas o algo (so torpe.)

Si está todo controlado, retira las ramas de romero. Puedes ponerle dos ramas nuevas más (yo lo hago) o ya dejarlo así.

Echa ahora los caracoles si los tuvieras, colocándolos por todo.

Ahora echa el azafrán, tres, cuatro sobres (y colorante si hay niños y no te ve mi madre).

Muy bien. Ahora viene el arroz. El caldero te dice el que le cabe (ten un par de paquetes de kilo, que aunque no lo vas a poner todo, no tienes que andar arañando). Yo, con la ayuda del plato cargado de arroz, hago un surco en la diagonal, el arroz sobresale del caldo como un poquito por encima del ras de la paella, y a partir de ahí, lo reparto con ayuda de la espumadera hacia un lado y hacia el otro. Pero también se puede colocar haciendo una cruz, que es más fácil, porque tienes la superficie más marcada, y si tienes gente de fuera haciendo el reportaje, queda más estética y significativa la cruz. Echas el que coja la paella, teniendo en cuenta que el arroz ha de quedar cubierto por el caldo, y lo repartes bien.

Ahora el papel del fogonero es crucial, puesto que en este preciso momento se necesita de un hervor bien fuerte, que será el que coloque el arroz en su sitio, y a partir de aquí ya no se toca nada. ¡La paella no se remenea!

Un par de minutos de fuego fuerte, y luego se baja el fuego a medio, cuando lleve el cuarto de hora hay que ver que la cosa vaya bien, que quede bastante caldo para que se acabe de cocer. Mi experiencia me dice que ese arroz necesita 20 minutos (tú lo vas probando). Si te has quedado sin caldo puedes tapar la paella con una tapadera grande si tuvieras y si no, la cubres con papel de aluminio (altamente contaminante y que deberíamos dejar de consumir, pero ahora no voy a ahondar en eso), y con eso ella se acaba de hacer. Si va bien, pues no le pones nada.

Esos últimos minutos, podéis retirar los hierros y dejar la paella directamente sobre las brasas, de este modo se consigue mejor el socarrat, que tiene tantos partidarios como detractores, así es que se le sirve a quien le guste (a mí) y a quien no, pues no.

Existe la opción de comer directamente de la paella, con cuchara de madera como mandan los cánones. Pero si son muchos los comensales, no es posible. Por eso conviene usar ese adelanto que llaman plato, que además de ser más higiénico, permite que todos tengan su ración.

Tu arroz ahora mismo está seco y perfecto.

Con lo cual, y como habrás comprobado, el secreto para que un arroz de paella valenciana quede suelto y seco es, como para casi todo, el fuego, el vino y la compañía.

________
* Una paella es una sartén con asas.
** Si aún no sabes lo que es un aceite de oliva del bueno no sé por qué te empeñas en cocinar. Friega los platos y no molestes.

218 comentarios

  • Pero, entonces…¿no se hace primero un sofrito de cebolla y ajo muy picadito antes de echar el tomate y las verduras?

  • Quincena blanca!!!
    No me interesa el mundo no blanco hasta el 8 de enero!
    Vendré con los cuadriceps potentes.
    Tengan cuidado ahí fuera!

  • Mañana si eso, término de leer y me pongo a ello. Pero me parece harto complicado.Hacer la paella, digo.
    Mejor organiza una xuntanzas paellera.Me ofrezco a fregar los platos y coquetear con los chicos.

  • Un tío se ha empotrado con un coche cargado de bombonas de butano contra la sede del PP en Génova..¡menos mal que ha sido el PP y no otro!
    Hoy se avecinan las adversativas.

  • Ya, ya terminé de leer que casi me da el año nuevo y ponerme al día con las noticias. Bien, muy simpático, cristalino y explicado.

    A parte de los patos, el conejo, tan lindo él, no es animal de compañia? Me dolió su excesiva recreación con el sacrificio del pobre animal.

  • Lo he pasado muy bien leyendo, Gacho, aunque me ha entrado hambre. Deduzco que no se puede hacer una paella en casa. Luego entro en detalles, porque hay cosas que no me cuadran.

  • 19 de diciembre de 2014 a las 09:26
    BONNIE
    Un tío se ha empotrado con un coche cargado de bombonas de butano contra la sede del PP en Génova..¡menos mal que ha sido el PP y no otro!
    Hoy se avecinan las adversativas.

    En momentos así me alivia no estar apuntado al twitter. No por quienes hagan uso de las adversativas, sino por quienes les señalan y aúllan contra los imbéciles a todas horas.

  • Nadie ose discutir a Ga.chó (excepto yo mismo). Esto es Paella Valenciana. Lo que hagan en Alicante o en San Sebastián les dejamos que lo llamen paella por que estamos en plena decadencia de occidente y ya no discutimos.

  • Gran entrada Gacho. He estado atento a las tareas del fogonero, que me parecen cruciales. Hay que ver con qué alegría pides ahora fuego intenso, ahora fuego lento, como si el tipo tuviera el mando del gas en la mano. Igual eres así para todo.

  • Mañana me pongo a hacer una paella (1ª o 2ª acepción, depende) en el balcón, que ya tengo unas tablas para la hoguera y un bidón de aguarrás para paella (1ª o 2ª acepción, depende de antes). Es broma, cómo voy a hacer paella si caresco de romero. No he aprendido nada, Gacho, es muy difícil: es para estudiar de madrugada, pero no sabes cuánto he disfrutado.

    Buenísimo, no: lo siguiente.

  • Y la ilustración, qué me dicen, de la ilustración que acompaña al texto. Buenisssima, tan gachiña…..

    Usted a callar, Brema. Ni discuta, cuadre o no cuadre.

  • Holmess, así es, la tarea del fogonero es una artesanía que se aprende cagándola y soportando los berridos del cociner@, pero cuando se domina se roza la inmediatez del mando de gas.

  • ¿Si el aceite no tiene acidez puedo quitar el limón?
    ¿Por qué el pato sí y el conejo no?
    ¿Puedo usar garbanzos en lugar de alubias?
    ¿Por qué es todo tal ultraortodoxo pero se puede usar un paquete congelado de verduras del Mercadona y colorante alimentario (que da sífilis, que lo leí en un estudio)?
    ¿Por qué no se pueden utilizar los Otala punctata, tan sabrosos?
    ¿El caldo lo puedo comprar pasteurizado del Pryca?

  • Y antes de irme de vacas:
    Feliz navidad a todos !!!!
    Que es maravilloso estar aquí saninos para contarlo y rodeados de los que nos quieren!
    Que lo demás no importa.
    Y los que tengáis pequeñinos en casa como yo, a vivir su ilusión!!!

  • De todas formas no opinaré hasta que venga un alicantino o un bilbilitano (hay que ver las paellas de Calatayuz) a darnos su opinión de los hechos.

  • La ilustración parece un décimo de la lotería de navidad.
    ***
    Parece ser que el tipo que se ha estrellado con el coche es un enfermo mental, y que de empresario sin recursos, ni sandeces que se han dicho, no hay nada de nada..un tipo loco y ya.

  • A mí lo que me inquieta es que haya personas humanas que puedan tener como animal de compañía a un pato. Que no digo yo que no, que entre un pato y una boa constrictor también me quedaría con el pato, pero no sé, como que veo un punto de herejía en quitarle al pato su derecho a a acabar lacado o confitado. ¡Respetemos los derechos de los animales!

  • ¡Caray!, qué recibimiento. No sé si será por el espíritu navideño.
    Tenía el corazón encogido esperando ver la ilustración: muchísimas gracias, Perro. Es absolutamente grandiosa, me encanta.
    ———————————————-
    Gracias a todos/as, sobre todo por leer hasta el final (gracias wikinena)
    Con las aclaraciones solicitadas me pondré a la noche, hoy tengo un exámen gordito, que no llevo bastante bien, y voy a volver a aislarme.
    No obstante, así a vuelapluma: rubia, ya he dicho las verduras de la paella cuales son. No, no se sofríe ajo y cebolla (!@# !)¿!!*^); Bremi, ya lo he dicho: el humo da sabor, aquí y en Berlín, no puede ser igual el humo de gas, que el humo de leña; Saturn, cuando me consigas la leña de fresno noruego te hago la paella esa con los ingredientes que pides. Pa ti solo; Adapt. esa es una batalla que llevo -ganada- con mi madre, yo le pongo el romero todo el rato, pero mi romero es hembra, y no amarga (toma ya). También es verdad que me tiro un ratito eligiendo las ramas que quiero.
    Procuración, si has disfrutado, solo por eso ya me ha valido la pena.
    Está bien, Marqués, me casaré contigo, si demuestras que sabes dominar el fuego.
    Lo de Holmes es lo más fácil, yo tengo el mejor fogonero del mundo: mi padre.
    Y por supuesto, siempre es un gusto y una alegría saber que estás ahí, Lola.
    ———————–
    Siyuleiter.

    [NOTA: (Yo tuve un pato de animal de compañía. Murió de un modo terrible -lo maté yo accidentalmente-. Pero esa es una historia en la que no pienso ahondar ahora.
    También tuve un pollo de animal de compañía (¿Y QUÉ PASA CON LOS POLLOS?, todos mucho, huy y el conejo, el pobrecito conejo… ¿Y EL POLLO?). Mi Titi, -que así se llamaba- sabía latín y comía galletas María. Pero esa es una historia en la que no pienso ahondar ahora.)
    (Y va, que tengo exámen, coño)

  • Una hora esperando a la policía, por un tema relacionado con una banda de traficantes y un psicópata (lo juro). Llegan finalmente, dos hombres y una mujer. Cada vez que veo un poli alemán pienso en una futura guerra con ellos (que ya llevan dos, macho) y no sé cómo pudimos salir tan bien parados las otras veces. Son armarios. Pienso lo mismo cuando veo obreros de la construcción. Semejantes bichos, borrachos y en una trinchera… yuyu.

  • Sujkk, no inunde, ya sabemos que es navigůeñas, el corticoides inglés y demás anuncios ya lo recuerdan. Ga.cho esta contenta y feliz. Es Navidad y punto.

  • Me encanta esa escena de la peli.
    Es tan románticaaa!
    Y ellos tan guapos!
    Me callo, que por el curro ya empiezan a sacar el Moët y me patina la lengua.
    Feliz Navidad again&again!

  • Si quiere usted felicitarme, señorito, me envía un chrisma. Acompañado de la paga extra mucho mejor. Este fanzine era un lugar de buen gusto y mientras una servidora siga administrando aquí no se permiten vídeos cutres, ¡Fuera youtubes, que esto no es la tele! Se acabó.

  • La próxima vez que pongan un vídeo directamente me declaro en huelga de hambre o me voy. O Youtube o un servidora. Usted verá. ¡Y ni perdón ni leches!, que ya está harta una de tanta tontería.

  • Quiero denunciar aquí que a esta paella le falta el ingrediente que considero mas importante: el conill. Me explicaré.
    Siendo niño mi mejor amigo era de Alcoy y su madre, Utilda, me invitaba con frecuencia a comer sus paellas que se reputaban como las mejores del país valenciano. A mí lo que mas me gustaba era el conill, aunque no sabía bien lo que era . Un día pregunté: “Doña Uti, qué es el conill” “Gato, nen, gato”, me contestó.
    Entiendo que gente de izquierdas como Gachó no guste de comer gato, dado su carácter doméstico, y que por tanto nos haya hurtado el ingrediente fundamental. Creo que este fallo invalida la receta. Y punto.

  • Jodo petaca!
    Yo también tuve un pato como mascota. Le daba xonetas de esas para comer.
    Me seguía a todas partes, y una vez se le cayó un tablero encima y se le dobló el cuello pero no se murió, y caminaba de lado. Aquel día nos llevamos un disgusto muy gordo todos los hermanos y los primos y no parábamos de llorar, y mi abuelo se agarró un rebote de los grandes porque nos habíamos llevado un disgusto enorme.
    Un día desapareció, y mi madre nos dijo que seguramente se había ido al estanque y nos llevó para que lo viésemos. El caso es que yo vi un pato y le llamé por su nombre y el pato vino..y me quedó una sensación rara.
    Años más tarde, en unas navidades salió el tema del pato, y mi padre confesó que nos lo habíamos comido..yo le reprendí y le dije que cómo nos había hecho comer una mascota..y mi padre se reía diciéndo: Pero,.. si tú repetiste ¡¡¡tres veces!!!

  • Una entrada estupenda, todos la celebramos, pero insisto: ¿no se puede hacer paella en casa con una puñetera sartén?

  • Camiseta de hoy: ” yo también soy picoleto en la valla de Melilla. ”

    ¿Para cuándo una manifestación – una marea verde-tapete, o algo así – para protestar por las condicones (y toda clase de injustos improperios, desprecios y vejaciones) en las que tienen que realizar su trabajo?

  • ¡¡Disolución de las fuerzas represivas, libertad para Cataluña, País Vasco, Ceuta y Melilla, gobierno de concentración izquierdista ya, paella gratis en las sedes bancarias!!

  • Bellpuig, ¿podría adoptar la tipografía de las ilustraciones de Pedro Antonio para que sea la de mis comentarios? Me gustaría mucho.

  • Creo que en esta celebración Navideña mi jefe me ha tocao el culoo…
    Miedo me da la cena tonight!!..optaré por el esmoquin femenino!
    (Sta, ya que es usted tan guapina y galana, ponga una foto de un elegante esmoquin femenino… por eso de adornar )

  • Gengis vea el enlace de Perro:

    19 de diciembre de 2014 a las 11:37 Perroantonio
    ¡Feliz Navidad para todas, aunque no seáis azafatas como la Srta. Bellpuig!

    Y compruebe la media, la mediana y la moda.

  • 19 de diciembre de 2014 a las 13:20
    SUKKT
    Creo que en esta celebración Navideña mi jefe me ha tocao el culoo…
    Miedo me da la cena tonight!!..optaré por el esmoquin femenino!
    (Sta, ya que es usted tan guapina y galana, ponga una foto de un elegante esmoquin femenino… por eso de adornar )

    A ver, hija. Si su jefe le ha tocado el culo sin su consentimiento (sin su consentimiento de usted), móntele una bronca y avísele de las consecuencias que podría tener su actitud. Si ha sido con su consentimiento, quizá porque usted está tonteando, la cosa cambia. Yo ya le digo que si me toca el culo uno de los jefes, les suelto un mamporro que les envío a hacer de caganers al belén del Vaticano. Otra cosa sería Satur, que es un buen chico inocente y agraz, como los cabritillos.

  • Estupenda entrada, Gacho, enhorabuena.

    También me ha gustado la expresión de Bonnie Parker, Jodo petaca! Hacía mucho que no la escuchaba.

    Ayer hubo aquí un debate bastante animado sobre medias, distribuciones estadísticas … y me quedé con ganas de aclarar algunos puntos, pero estaba con algo de fiebre y preferí dejarlo para hoy. Vamos con ello.

    Decía Gengis que no era capaz de imaginarse ninguna distribución asimétrica en la que coincidan los tres valores (media, mediana y moda) y que le gustaría ver una gráfica de ésas. A ver si puedo ayudarle.

    La mediana es el valor que deja a su izquierda la mitad de los valores muestrales y a su derecha la otra mitad. Es el punto medio del intervalo de variación de la muestra, y es independiente de la forma de la distribución. Si la muestra toma valores entre cero y ocho, por ejemplo, la mediana es cuatro.

    La moda es el valor más frecuente (o el más probable). Si queremos hacerlo coincidir con la mediana, pintamos una línea vertical encima del valor de la mediana, de altura correspondiente a la frecuencia relativa (o a la probabilidad) máxima. Y esto, también, independientemente de la forma de la distribución.

    Y por último, la media es el valor muestral que deja a su izquierda el 50% de la probabilidad y a su derecha el otro 50%. Aquí ya interviene la forma de la distribución, pues la probabilidad se puede asimilar al área bajo la curva.

    En nuestro ejemplo, también podemos hacer que coincida con la moda y la mediana dibujando, en papel cuadriculado por ejemplo, las áreas como cuadraditos y asegurándonos de que hay tantos cuadraditos a la izquierda como a la derecha, y que la moda marca el valor más alto de la probabilidad.

    Ya sólo falta “normalizar” las probabilidades para que el área total bajo la curva sea uno, y con esta receta, ya se pueden fabricar ejemplos de distribuciones simétricas y asimétricas, en las que media, mediana y moda coincidan o no, a voluntad.

    Y a la pregunta de si una población puede tener al 50% de sus miembros por encima o por debajo de la media de algo (inteligencia, altura …), la respuesta es sí, obviamente. De hecho es lo que ocurre en la mayoría de la distribuciones asimétricas. Un ejemplo simple, las calificaciones de 4 alumos son 10,10,10 y 6. La nota media es 36/4=9 y tres alumnos (75% de la población) están por encima de la media y un alumno (25%) está por debajo de la media.

  • “En esto no voy a entrar ahora”.

    Genial la repetición del lema. Me lo imagino triunfando como una de esas frases que se usan vengan o no a cuento. También me lo imagino como nombre de un blog.

  • Tipo, me alegra que la distribución tetona confirme mi idea de que la mediana “no tiene por qué coincidir con los otros dos valores; lo hará si sólo hay una; una de ellas, si son impares, y ninguna, si pares”. Si se trata de un par, no.

  • Esto es el acabose. El marqués pidiendo de himenear con mi archinèmesis y poniendo enlaces.

    Cuando se os pase la tontuna, vuelvo.

  • Zeppi, gracias por su ayuda. No hay cosa que más envidie que la capacidad de bajar muchos escalones a la hora de explicar las cosas. Hay que saber mucho para poder hacerlo.

    Ahora siento tener que pedirle que baje unos cuantos más. No entiendo la razón de tener que dibujar primero los cuadrados, y no trazar sin más preámbulos una curva. También ignoro qué es eso de “normalizar las probabilidades para que el área total bajo la curva sea uno”. Y, como remate de ignorancia, no logro descubrir que de ese modo se puedan “fabricar ejemplos de distribuciones […] asimétricas, en las que media, mediana y moda coincidan o no, a voluntad”.

    Termino con una minucia. El último párrafo de su comentario me parece que responde mejor a la pregunta, cuya autoría desconozco, de si una población puede tener más del 50% de sus miembros por encima o por debajo de la media de algo.

    Insisto en darle las gracias por el cuidado que ha puesto en la explicación.

  • A las 14:35 se me olvidó precisar que lo que sometí originalmente a la consideración de los que saben matemáticas no fue tanto la idea de que la mediana no está obligada a coincidir con los otros dos valores como la de que no está obligada a coincidir con ellos aunque la distribución sea simétrica. La distribución bimodal es un ejemplo de ello.

  • Malamente podría decir que voy a salir de un tema, como cualquiera relacionado con la estadística, en el que jamás podría haber entrado.

  • Sé que, a partir de este glorioso momento, me voy a acordar de Gacho cada vez que coma una paella en el monte, y como muchas allí.

    Pero no quiero ahondar ahora en este tema.

  • Después de la movida matutina con las policía me he enfrentado cara a cara a un grupo de anarquistas, arriesgando la vida, el honor y el trabajo. Un día histórico, sin duda.

  • 19 de diciembre de 2014 a las 13:29
    TIPO MATERIAL
    Gengis vea el enlace de Perro:
    Y compruebe la media, la mediana y la moda.

    A lo mejor tengo una mente muy calenturienta pero eso pueden ser un par de tetas también. .aunque siempre hay una un poco más grande que otra.
    Nunca entendí la estadística. .

  • Hay que decirlo, Gachó es sencillamente GENIAL. La entrada es un prodigio de buen humor e ironía de la fina. Quién supiera escribir y ser como ella.

  • 19 de diciembre de 2014 a las 11:09
    BREMANEUR
    Una hora esperando a la policía, por un tema relacionado con una banda de traficantes y un psicópata (lo juro). Llegan finalmente, dos hombres y una mujer. Cada vez que veo un poli alemán pienso en una futura guerra con ellos (que ya llevan dos, macho) y no sé cómo pudimos salir tan bien parados las otras veces. Son armarios. Pienso lo mismo cuando veo obreros de la construcción. Semejantes bichos, borrachos y en una trinchera… yuyu.

    Hermanito y cía.


  • Perroantonio :A mí lo que me inquieta es que haya personas humanas que puedan tener como animal de compañía a un pato</blockquote

    >

    Donald era un pato común adoptado por los servidores de la batería, quienes habían descubierto maravillados que aquella ave poseía la facultad de detectar, antes que el propio sistema de alarma, la presencia de una flota de aviones enemigos con rumbo a Hamburgo. Se decía que “captaba ondas imperceptibles para los seres humanos”.

    Auténtico. Hamburgo, Julio de 1943

  • 19 de diciembre de 2014 a las 16:48
    BOTILLERO
    Perdón, ¿cómo se hace para que el comentario al que se alude salga tan bonito y sombreado?

    seleccione el conentario y copiar. Después dar al botón quote, pegue y vuelva a darle al botón /quote.

  • Bonnie, yo no hubiera caído en la cuenta si Tipo no me envía al enlace que puso Perro a las 11:37. Sale una señorita comunicándose en morse con las tetas.

  • Mercutio, estás siguiendo lo que hace el Muñeco Gallardo para River. Desde los tiempos del Bocha no había visto nada igual. Por cierto, vamos a dejar sin plumas a los Cuervos, que van a regresar al Nuevo Gasómetro con el único consuelo de la bendición papal.

  • 19 de diciembre de 2014 a las 16:48
    BOTILLERO
    Perdón, ¿cómo se hace para que el comentario al que se alude salga tan bonito y sombreado?

    Se selecciona la parte del comentario que se quiere citar y se pulsa el botón QUOTE.

  • Muy amable, Gengis. Efectivamente, se puede trazar sin más preámbulos la curva, yo sugería lo de los cuadraditos porque así es más fácil evaluar el área (tantos cuadraditos, tantas unidades de área), pero en el fondo es lo mismo, una distribución puede ser perfectamente “cuadrada” igual que curvilínea.

    Lo de normalizar las probabilidades es un mero tecnicismo, se refiere a la necesidad de ajustar la escala del eje vertical (donde se indica la frecuencia relativa, o la probabilidad, de cada valor muestral) para que el área total bajo la curva sea uno. Evidentemente, la suma del producto de cada valor muestral por su probabilidad debe ser uno (si no, algo hemos hecho mal). Es más bien una comprobación, pero es conveniente hacerla.

    Y en cuanto a construir ejemplos, no sé cómo explicarlo de forma que pueda verlo mejor, yo lo hago dibujando cuadraditos (tipo Tetrix) y ajustando los parámetros (intervalo (mediana), media (areas) y moda (altura máxima)) hasta conseguir lo que quiero. Tenga en cuenta que una distribución puede tener varios picos y valles, las posibilidades son infinitas. Para hacer estas construcciones, puede olvidarse de la normalización, no influye para nada en el resultado.

    Sobre la minucia y el cuidado puesto en explicación, luego sigo, ahora tengo que salir (a Ella no se la puede hacer esperar).

  • ZEPPI, “la mediana es el valor que deja a su izquierda la mitad de los valores muestrales y a su derecha la otra mitad (…). Si la muestra toma valores entre cero y ocho, por ejemplo, la mediana es cuatro”.

    La definición es correcta, pero el ejemplo no, Zeppi. Si la muestra toma valores entre 0 y 8, habrá que ver qué número de observaciones hay de cada uno de esos valores para conocer la mediana. No tiene por qué ser cuatro; es decir, no tiene por qué coincidir, aunque pueda, con la media.

  • 19 de diciembre de 2014 a las 18:32 piratajenny

    Pi: Zeppi no lo ha explicado bien.
    La mediana también es el valor que está en el medio de una serie ordenada independientemente de la frecuencia [en el criterio de ordenación estaría subsumido el que aparezcan valores idénticos, que cada uno ocuparía su lugar, uno a continuación de otro, en dicha ordenación].

  • 19 de diciembre de 2014 a las 20:51 Perroantonio

    Perro: Para cambiar de tema.
    Los ‘mantras’ del hipercoñazo de Ansón: la guerra incivil, el ABC verdadero y el rey Juan III.
    Cada vez que los leo quemo El Cultural.

  • Continuando con el asunto de la estadística. Efectivamente, la cuestión de si una población puede tener más del 50% de sus miembros por encima o por debajo de la media de algo no la había planteado usted, Gengis, pero había salido en la discusión y me pareció pertinente aclararlo.

    Respecto al cuidado puesto en la explicación, es cierto que me esfuerzo en tratar de explicar los conceptos con la mayor claridad posible. La Estadística es una de las disciplinas que más se prestan a interpretaciones “metafísicas”, y si no se es muy cuidadoso se puede concluir casi cualquier cosa. La Estadística provee métodos para tratar de sacar conclusiones útiles a partir de información limitada, pero también proporciona métodos de corrección, matizaciones, sesgos … (el famoso “cocinado” de datos de las encuestas) que permiten ajustar las conclusiones a premisas más o menos preestablecidas, a partir de los datos.

    El objetivo básico de la Estadística es obtener estimaciones numéricas de parámetros (media, varianza …) de una población (con un número de elementos muy grande) a partir de una muestra (con un número de elementos pequeño). El problema básico consiste pues en elegir una muestra que sea lo más representativa posible de la población, y eso es lo que proporcionan (o lo intentan) las técnicas de muestreo. El tratamiento posterior de los datos es menos significativo, y es donde se introducen los errores, sesgos y otros tipos de distorsiones. Como normalmente no es posible contrastar los parámetros estimados con los de la población total, los resultados hay que tomárselos con cierta cautela. Personalmente, yo creo que muchas instituciones, universidades, departamentos … utilizan la Estadística para dar un aire de respetabilidad científica a determinados estudios, pero para mí, eso no les da la calificación de verdad indiscutible. Es cierto que seguirán los métodos estadísticos con más o menos rigor (aunque nos llevaríamos más de una sorpresa si se hicieran comprobaciones exhaustivas), pero les falta un elemento clave, que es el contraste con la realidad. Como esto casi nunca se produce, se tiende a darlo por bueno.
    Un buen ejemplo son las encuestas electorales, que sí se someten al contraste con la realidad, y del que suelen salir bastante malparadas. Por eso hay que relativizar los enunciados tipo “un estudio de la universidad de XXX demuestra que los pelirrojos tienen más probabilidades de ,,, (lo que sea)”.

    Pero no todo es tan negativo, en los juegos de azar, por ejemplo, las predicciones estadísticas se cumplen con una precisión incontestable, en especial en todo lo relativo al concepto de esperanza matemática (en resumen, a medio/largo plazo, siempre se pierde pasta).

    En cuanto a la objeción de PI, ya ha sido perfectamente aclarada por Tipo Material (gracias).

  • DIARIO RUSTIC
    Una moza de buen ver llora junto a la puerta. La consuelo, me acepta un vaso de agua y entre las opciones que le ofrezco después escoge un chocolate. No habla alemán y me dice algo, en inglés, sobre un psicópata que le persigue, cabecilla de una banda de traficantes. Lleva tatuada una rosa en el nacimiento de su pecho derecho. Vive en Bélgica, es brasileña y al parecer regenta algún negocio. Tiene anotados en un cartón varios teléfonos relacionados con los derechos humanos, protección a víctimas de trata de blancas, etc. Parece que quiere pedir asilo político en Alemania. Los belgas, dice, son el horror. Sólo me pide el favor de que llame a la policía. Lo hago, el número que está al teléfono tarda un buen rato en entender el nombre de la calle, que tengo que deletrear, y tardan una hora en venir. Dos mostrencos y una moza embellecida por el uniforme. Son arrogantes y la tratan con una corrección burocrática que en principio parece tranquilizante y luego anormal. Se marchan y la dejan allí. Me pide la chica -quizá una monada, pero esas cejas y esas manos estropeadas- que le diga dónde encontrar un hotel barato. Bajo a la calle con ella: «allí, al final, tienes uno». Corre la voz y termina uno preguntándome por la prostituta acosada por la mafia rusa.
    Por la tarde, a punto de cerrar, entra un grupo de piojosos que se dicen anarquistas a colocar una pancarta que clama por la libertad de no sé qué detenidos en Barcelona. Alguien desde abajo debe de sacarles una foto. Cumplo con mi deber y trato de desalojarles. Son unos cinco o seis, más dos o tres chicas -me fijo en que son unos fistros con granos y cortes de pelo infames; ni duchadas ni despiojadas me arrimo a ellas. Se me enfarrucan cuando trato de arrebatarles la tela y les llamo fascistas. Lo repito varias veces. No saben qué decir, porque para ellos el fascista debo ser yo. Uno termina por reaccionar y me llama fascistoide. La guinda la pone A., que nerviosa baja a pedir ayuda y grita: «¡¡subid, subid, que se han colado unos protestantes!!» El mundo es un disparate.

  • Aclarado, Tipo/Zeppi. Cuando me refería al número de observaciones de cada uno de esos valores (del 0 al 8, en el ejemplo de Zeppi) es porque he supuesto que Zeppi había imaginado una muestra así

    012345678

    para decir en su ejemplo que la mediana era 4. Pero esto induce a engaño, porque parece que la mediana fuera el “valor” intermedio de una serie (el 4 en la serie 0-8). En realidad, sin embargo, la mediana no es el valor intermedio entre los valores extremos, sino el valor que corresponde a la VARIABLE que ocupa el centro. Volviendo al ejemplo de los alumnos y suponiendo que tuviéramos 9 calificaciones como éstas

    034567889

    (es decir, un alumno con un 0, otro con un 3, etc.)

    la mediana no es, obviamente, 4,5 (el valor intermedio entre 0 y 9), sino 6.

    Pero llevo toda la santa tarde intentando resolver la famosa pantalla azul de la muerte de Windows, así que háganme el caso justo.

    0014

    Si una muestra con nueve variables que pueden adoptar los valores del 0 al 8 es, por ejemplo,

    001447889

  • (Como se puede comprobar por las tres líneas inferiores que he dejado alegremente colgadas. Bueno, sigo a lo mío, que a falta de disco de arranque me parece que no tiene solución)

  • Y, ahora que he entendido lo que ha dicho Pirata, gracias también a ella. Antes de su comentario yo creía que, para hallar la mediana, cada valor sólo podía aparecer una vez en la serie ya ordenada.

  • Quiero compartir con ustedes una buena nueva, esta tarde-noche he sido padre. El nuevo hijo que he dado a España responderá al muy cristiano nombre de Mateo Alemán. Pícaro hijo mío.

  • Ahora sé que, para hallar la mediana, sólo deben ponerse en la serie ordenada los valores que se han dado al menos una vez y que un valor que se ha dado no debe ponerse por fuerza una sola vez sino tantas cuantas se ha dado. En resumen: un valor debe ponerse tantas veces como se ha dado; si ninguna, ninguna; si muchas, muchas.

  • Mi contacto con la bofia ha sido mucho más chusco que el de Brema. Se ha llevado la grúa a mi Platero, mi escúter. Por lo visto desentonaba alguna vista de la Pedrera para los turistas.

  • Qué fácil es entender mal las explicaciones de aquello que se ignora.

    Les pido que no tomen lo que viene a continuación sólo por lo que puede tener de autobiografía mental (si es que se puede llamarse así lo que ha durado sólo un rato) sino como un ejemplo de una dificultad que nos afecta a todos y continuamente.

    Cuando me topé con la afirmación, debida a Pirata, de que “habrá que ver qué número de observaciones hay de cada uno de esos valores para conocer la mediana”, pensé que se estaba confundiendo con la media. Creí que mi sospecha quedaba confirmada por estas palabras de Tipo: “La mediana también es el valor que está en el medio de una serie ordenada independientemente de la frecuencia”.

    Sólo al final he caído en la cuenta de que, tratándose de descubrir la mediana, la forma piratesca de “ver el número de observaciones que hay de cada uno de sus valores” no consiste en sumar dichos valores, para luego dividirlos por el número de los elementos a los que atribuimos esos valores, lo que nos daría la media, sino en una cosa mucho más simple, como lo es colocar por orden esos valores, cada uno de ellos tantas veces cuantas aparezca. Entendido esto, pude entender también la continuación del comentario de Tipo: “En el criterio de ordenación estaría subsumido el que aparezcan valores idénticos, que cada uno ocuparía su lugar, uno a continuación de otro, en dicha ordenación”.

    Qué fácil es entender mal…

  • PI, su interpretación no es correcta. La mediana es el punto medio del rango ordenado de los valores muestrales y depende solo de estos, pero no de las veces que ocurren. En el ejemplo que usted pone, el hecho de la calificación 8 aparezca dos veces afecta a la media y a la moda, pero no a la mediana. Si tenemos una muestra formada por n valores ordenados, la mediana es el valor central del rango ordenado si n es impar, o la media aritmética de los dos valores centrales, si n es par. Si la variable es contínua, la mediana es siempre el punto medio del intervalo (asumiendo que todos los valores pueden ocurrir).

  • En el ejemplo que usted pone, el hecho de la calificación 8 aparezca dos veces afecta a la media y a la moda, pero no a la mediana.
    ***
    Tal vez no me haya explicado bien: claro que no afecta a la mediana. La mediana también sería 6 en el caso de que la muestra fuera
    034567789
    o
    012566789
    Es decir, lo que importan no son los valores (las x) sino las variables (las n).
    Como usted dice, si “n” es impar (como es el caso, la mediana es simplemente la mitad del número de variables (9) más 1.

  • El malentendido está siempre al acecho, nunca duerme.

    Sin ir más lejos, acabo de decir que sólo al final he caído en la cuenta de que […] no consiste en sumar dichos valores. Al poner ‘dichos valores’, en vez de ‘los valores’, he querido decir que, para dar con la media, no se suma el número de valores sino sus valores, el valor de cada valor. Si el cuatro se da dos veces, el resultado no es dos sino ocho. Mi duda es si logré mi propósito con tan pocos medios expresivos.

    Vivimos en un océano de ambigüedades, y además ahogados.

  • Ahora Zeppi me impide quedarme con la tranquilidad de saber que lo había entendido mal. Pero la respuesta de Pirata cuadra mejor con lo que recuerda mi hijo de su paso por la ESO. No son las x sino las n las que cuentan. Lo que no entiendo es por qué llama ‘variables’ a las ‘n’. Lo digo porque estoy muy acostumbrado a oír que la variable es aquello que puede tomar valores diferentes, y no el número de veces que pueden aparecer éstos.

  • Variables porque en realidad, al estimar la mediana, nos da igual el valor que tomen. Llámelo observaciones (a mí también me parece más claro). Lo que importa, a los efectos de la mediana, es la posición que ocupen en la muestra, cualquiera que sea su valor.

  • Dicho de otra forma. Nos da igual que la muestra sea

    1115999
    o
    0001222

    La mediana en el primer caso será 5 y en el segundo 1.

    La notación matemática es más precisa. Como aquí no sé cómo poner subíndices, acepte los paréntesis como si lo fueran. Si “n” es el número de observaciones de una muestra y es impar, la mediana será (n+1)/2, y poco importa lo que x(n) sea.

  • “Variables porque […] da igual el valor que tomen.”

    Jamás se me hubiera ocurrido una explicación más clara, simple y convincente que ésta. Gracias, Pirata.

  • Si es posible que un concepto tan elemental como el estadístico de mediana no lo haya entendido bien hasta hoy, que es como decir que no lo he entendido hasta hoy, no puedo estar seguro de saber con cierta precisión siquiera qué es un botijo. Menos mal que para seguir a Maruenda y a Onfray no hace falta tanto.

  • Estoy convencido de que, para enseñar bien el lenguaje matemático, hay que dominar el idioma en el que se enseñe. Lo que viene después, y ésa es su ventaja, es calcular, como quien dice coser y cantar.

  • El dominio en el que pienso ha de permitir caer en la cuenta de que, de todas las cosas que decimos a lo largo del día, rara es la que no tiene varios significados. Necesitamos mucho entrenamiento bizantino, acostumbrarnos a abordar las palabras con espíritu de minucia, como el que busca setas. Y luego está la síntesis, que tanto gusta a los jóvenes pero cuyo buen uso exige muchos años de práctica.

  • He solucionado la pantalla azul de la muerte, pero a costa de cargarme casi todos los archivos y carpetas que guardaba el ordenador chico. Gran disgusto, porque sólo en ese ordenador conservaba algunos vídeos grabados a mis criaturas. Me ha entrado un pánico existencial, pensar que por mi desidia no podré volver a verles aporreando el piano o gastándome bromas a los seis años, con una voz y unos ademanes que hace tiempo han perdido. Luego me he puesto un whisky y me he consolado pensando que tampoco tengo grabadas las voces ni los ademanes de los que ya se han ido, sino con suerte un puñado de imágenes congeladas (distant voices, still lives), y que al fin y al cabo todos nos vamos a morir, todos nosotros y todos los que vendrán después de nosotros, y todas las especies salvo quizás algunos insectos, y el sol también, y parece que me he conformado.

  • Hace un par de días decidí levantarme la prohibición de citar a filósofos, a la que me había llevado el temor a parecer pedante, cuando ya me basta con serlo. Hoy toca Platón. Lo saco entre ustedes para que vean que la preocupación por analizar y sintetizar bien viene de muy lejos.

    A él le precoupaba el mal uso que pudiera hacerse de su teoría de las ideas, “el afán sin freno que mostraban sus discípulos por unificar y dividir sin ton ni son. Tan pronto englobaban cosas muy diversas en un todo, que de uno, y de todo, no tenía nada más que el nombre, como les daba por dividir cualquier realidad, por mínima que fuera, en una infinidad de partes. Todo ello por ignorar que no vale ni cualquier síntesis ni cualquier división.

    Inconforme con ese doble frenesí entre una falsa unidad y una infinita, y en el fondo falsa, pluralidad, el filósofo debe ser capaz de encontrar en ese continuo aparente, pura gelatina sin principio ni fin, las formas, las naturalezas, que realmente existen, “siguiendo -como dice en Fedro– sus naturales articulaciones, y no ponerse a quebrantar ninguno de sus miembros, a la manera de un mal carnicero (265d-e)”. Y es que a tales realidades no les hace justicia ni la unidad ni la infinitud sino un número determinado.

    Y añade en alguna parte de Filebo que al músico no le basta con decir que sólo hay un sonido porque todos los sonidos son lo mismo: sonido; ni se contenta con decir que no hay un sonido porque hay infinitos. Él necesita trabajar con un número finito de ellos.

    Tampoco el gramático se contenta con afirmar que hay un número infinito de letras, tantas como materializaciones de ellas; ni con decir que sólo existe una letra: la Letra. Él sabe muy bien que su número está limitado en cada idioma.

    El filósofo menos aún. Muy malo lo sería el que, por ejemplo, se conformara, como hacen muchos hedonistas de pacotilla, con la afirmación banal de que hay una infinidad de placeres, o con la hecha por el resto de los hedonistas e igualmente banal de que toda esa dispersión ilimitada de placeres es un solo placer. Él necesita saber exactamente cuántos y cuáles son”.

  • Un rabino nada menos, y encima de los buenos. Viniendo de usted, Pirata, puede imaginarse lo hueco que me he puesto.

  • Pirata, no sé si lo ha entendido bien, algunos de sus ejemplos son correctos, otros no.

    1115999: mediana 5. Correcto, pero porque deja UN valor a cada lado (no tres, el hecho de que ocurran más de una vez no afecta a la mediana. La mediana seguiría siendo 5 aunque la secuencia fuera 111599
    Gráficamente sería algo así :
    1 1
    1 1
    1 1 1
    ——
    1 5 9

    0001222: mediana 1. Correcto, pero por el mismo motivo anterior

    034567789: mediana 6. Incorrecto, la mediana es (5+6)/2=5.5
    012566789: mediana 6. Incorrecto, la mediana es (5+6)/2=5.5

    Por cierto, esto debe llevar a recordar que los valores de los parámetros muestrales (media, mediana …) no tienen porqué coincidir con alguno de los valores muestrales obtenidos (salvo la moda, que es por definición el valor obtenido con mayor número de ocurrencias).

    Y aquí lo dejo, que ya le hemos dedicado demasiado tiempo a una gilipoyuá.

  • Al publicarlo, el “gráfico” no ha salido como yo quería, los tres 1´s deben aparecer encima del 1 y del 9, y solo un 1 encima del 5. Pero creo que se entiende lo que quería decir.

  • [0] ¡Me la como!
    Pensándolo mejor… me pido a la señorita Gacho como jefa de pelotón. Así, en el momento final, pediré como última voluntad comer una paella hecha por ella y estoy seguro de que entonces nuestra Pasionaria en che, que en el fondo es un cielote, se remangará la camisa de miliciana y me hará una, que estará para chuparse los dedos de ella. Y luego, conmovida de verme comer yo solo una paella de muchas raciones, seguro que ni me fusila y, en vez de eso, me entrega a la comisaria política Jenny, que me llevará a su checa, me arrojará a una mazmorra alicatada de radios Roberts hasta el techo, cada una sintonizada en una emisora diferente, pero todas radiando canciones de Bunbury, el Ausente, y ahí echaré el arroz de Gacho, la primera papilla y hasta las bayas que comían mis ancestros australopitecos y bla bla bla

    (Continuará)

  • La imaginación no solo produce monstruos, amigos. Aquí tenemos al Juli0 y a la Jenny en sendos alardes de gracia plenos.

    20 de diciembre de 2014 a las 01:49 piratajenny

    Qué dolor. Bien hecho, Pirata: y si necesita una zapatilla para eliminar esa mierda de salvedad de insectos que dice, aquí le dejo yo mi zapatilla y una escopeta para acabar con ellos.

  • 20 de diciembre de 2014 a las 09:57 ZEPPI

    Zep: Una última precisión.
    Como los elementos de la serie están expresados con un determinado error (menor que una unidad), por la teoría de errores, el resultado de su media no debe expresarse con un error distinto (menor que una décima). Las medianas de sus ulteriores ejemplos serían el valor 6 (sólo por aplicación de las reglas del redondeo).

    Era la puntilla que el tema necesitaba, porque no tenía un pase más.
    No es el matonismo ilustrado del que se hace gala en este blog.

  • Gracias, de todo corazón. El tema de la mediana lo exigía.

    Yo, al contrario que Tipo M, sí he echado en falta un poco de matonismo ilustrado y quizá una visión ideológica menos contemporizadora con la mediana. Algo así como “hasta en sus apreciaciones matemáticas se nota su inclinación hacia la izquierda, Pirata”. O “la mediana y la media son intentos de reducirnos a la mediocridad estadística”. Pero esto se está convirtiendo en la tertulia de Madame Pompadour.

  • Tipo Material, puede que tenga razón, pera a mi entender, esas sutilezas tienden mas a confundir que a aclarar el tema. No se ha dicho que las calificaciones no puedan contener décimas o centésimas, el hecho de que en esa muestra no haya ocurrido no implica que no sean valores admisibles. Sigo pensando que en los dos últimos ejemplos, la mediana es 5.5

  • A mi modo de ver 5’5 es mejor que 5, pero es muy poco mejor. Y mirando al otro lado, qué decir del falso abismo que parece abrirse entre 5 y 4’5: adoramos esa décima tonta entre 4’9 y 5; BUAAH, soplamos satisfechos si nos pilla en el lado del aprobado cuando pasa el tren (TIU-TIUUU, chaca chaca, TIU-TIUUU…). No nos engañemos: es una convención, una ficción, un apaño.

  • Apenas unos meses antes de que lo envolvieran las tinieblas, Edgar Poe apuró los últimos gramos de cordura que le quedaban tratando de explicar el “Universo físico, metafísico y matemático” con su Eureka, perturbadora combinación de cosmogonía y delirio. Trágicamente convencido de que sus descubrimientos iban a revolucionar el mundo de la ciencia hasta límites insospechados, sin embargo no dudó en pedir en su hermoso prefacio que tras su muerte se juzgara esta obra como un poema y en ofrecerla “a los pocos que me aman y a los que yo amo, a los que sienten más que a los que piensan, a los soñadores y a los que depositan su fe en los sueños como únicas realidades”.

  • Zeppi: 1115999: mediana 5. Correcto, pero porque deja UN valor a cada lado.
    PJ: No: porque deja tres DATOS a cada lado.
    Zeppi: El hecho de que ocurran más de una vez no afecta a la mediana.
    PJ: Sí les afecta, como prueba el hecho de que para calcular la mediana haya que calcular la frecuencia acumulada de los valores.
    Zeppi: La mediana seguiría siendo 5 aunque la secuencia fuera 111599.
    PJ: No. Según usted, interpreto, una muestra como 23335789 podría simplemente escribirse como 235789, y su mediana sería 6. Pero no es así: la mediana de la primera muestra es 4, no 6.

  • Ya recuperada -creo- del día de ayer, aunque esta madrugada sentí una extraña -por novedosa- opresión arriba del pecho, y maldecidamente libre de ocupaciones que impliquen mi asistencia (yo preferiría tenerlas, sobre todo las remuneradas), no quisiera dejar más tiempo sin agradecer a Perro no sólo sus magníficas ilustraciones, sino también las labores de edición del texto. Quisiera aclarar que Perro ha sido el fogonero de esta entrada, y que juntos, ya podemos disponernos a comernos vuestros higadillos.
    No estoy acostumbrada a ser simpática, así es que gracias por los amables comentarios que me habéis hecho. Eso no quita para que yo sepa de buena tinta que sois todos unos cabronazos (algunos más que otros)
    Y lo que menos me esperaba es que, ADEMÁS, tuviese que explicaros lo que es la mediana. Aquí os dejo un vídeo claro y cristalino para despejaros todas vuestras dudas (podéis acceder al curso completo. Explica hasta las relaciones entre variables cuantitativas, entre variables cualitativas, y entre variables cuantitativas y cualitativas).
    Me tenéis muy jarta.

  • (La señora, aunque es catedrática -y salmantina, para más señas-, comete algunos fallos de expresión, porque en los ejemplos que pone hay alguos datos que caen por abajo que no son más pequeños que la mediana (sino iguales); y datos que caen por encima de la mediana que no son mayores que ésta (sino iguales). Ella debe estar pensando en valores DE POSICIÓN dentro de la distribución, no en valores cuantitativos. Aclaro porque aquí hay muchos domadores/as del castellano)

  • Oiga Bonnie, no solo soy mas joven que papuchi sino que soy mas joven que su hijo. Aunque no entienda lo que es la mediana sabrá contar por lo menos.

  • Los caballeros aspirantes (en el viejo IMEC) en caso de fracasar en un examen recibían la calificación de “mediano”. Se consideraba que era impropio de nuestra prosapia militar el suspender. El profesor de tiro, que era ingeniero, nos explicó las razones matemáticas que justificaban que este mediano: al ignorar los outliers (muy pocos) todos quedábamos incluidos -en la nube del mediano. Ah, qué tiempos de viril convivencia y camaradería!

  • El Registro Civil de Barcelona no parece acostumbrado a inscribir a niños con un nombre que tenga resonancias literarias. Le he preguntado al funcionari si es que no conocía el Guzmán de Alfarache. Me ha mirado con cierto espanto cuando le he recordado que seguíamos estando en España.

  • Ya se entiende el cuidado que pone en la dieta, si es cierta la noticia de su feliz paternidad. Para pelotear mañana con el adolescente Mateo.
    Gacho, gracias también por el enlace. Durante años veía las box-plot en los charts de páginas de ciencia y sólo intuía vagamente el sentido, hasta hoy, cuando, como Gengis describe, mi cerebro ha confinado estrechamente la idea: ¡resume la información clave!

  • ¡Si seré gilipollas…! Hasta hoy mismo (viendo un documental) no me había dado cuenta de la gran ventaja de la escritura ideogramática, como la china, sobre la escritura fonética. ¡Es una misma escritura para distintas lenguas!

  • Hice un cursillo básico de caligrafía japonesa, apenas una hora, en el que me explicaron tres conceptos. Tiempo después, frente al rótulo del consulado de Japón aluciné al ver que identificaba un símbolo de forma inequívoca: el que corresponde a Japón (=imperio del sol naciente)
    日本

  • 20 de diciembre de 2014 a las 11:51 ZEPPI

    20 de diciembre de 2014 a las 12:34 Procuro fijarme

    Un poco de exactitud o, mejor, precisión.
    Sean calificaciones, resultados o mediciones, utilicen Uds. entonces 4,0 5,0 ò 6,0 etc. en lugar de 4 5 ò 6.
    Porque no es lo mismo (p. e.) 3,8 que 3,80.
    3,8 indica que el valor está comprendido entre 3,7 y 3,9 (a. e.) [error menor de la décima]
    3,80 indica que el valor está comprendido entre 3,79 y 3,81 (a. e.) [error menor de la centésima]
    y si fuese 3,800 pues entonces entre 3,799 y 3,801 (a. e.) etc.
    El tamaño [nº de ceros a la derecha] si importaría.

  • Tiene razón PI, para calcular la mediana hay que tener en cuenta las frecuencias absolutas.

    Tipo Material, 3.75 , es mi última oferta 🙂

  • Es obligación inexcusable de los discípulos facilitar las cosas a los maestros formulando las preguntas de tal modo que puedan ser respondidas de un modo económico. Lo intentaré.

    Pondré el ejemplo más socorrido: los puntos, o valores, anotados (en adelante, notas) de una clase. Ésta tiene nueve sujetos (en adelante, alumnos) (a, b, c, d, e, f, g, h, i). Dentro de una serie posible de notas que va de 0 a 10, las obtenidas por los alumnos, empezando por a y terminado por i, han sido: 3, 3, 7, 6, 9, 6, 7, 7 y 7 (estos tres han copiado).

    ¿La serie ordenada ascendentemente (en adelante, la serie) de sus valores es 3, 6, 7 y 9, y la de sus datos, 3, 3, 6, 7, 7, 7, 7 y 9?

    Ahora necesito saber cómo nombrar, si es que hay que nombrarlas, las siguientes cosas, unas reales y otras imaginarias:

    -La serie que, desde 0 a 10, contiene sólo los valores definidos explícitamente por el mando académico como posibles. Supongamos que sólo son los números enteros.

    – La que, que desde 0 a 10, contiene todos los valores que puedan surgir de operaciones matemáticas autorizadas en el cálculo de la mediana. Por ejemplo, los números racionales (pero los irracionales no). Hablaré, mientras espero la respuesta, de ‘posibles sin más’. En este apartado estoy pensando en esas medianas con decimales que es fácil encontrar en las series pares.

    -La serie no ordenada de las notas obtenidas (3-9), que voy a llamar provisionalmente ‘serie real’.

    – La misma pero ordenada de un modo ascendente, que llamaré ‘rango real’.

    – El valor posible (perteneciente a la serie de los posibles sin más) que, independientemente del número de veces que se repita cada nota explícitamente posible, divida el rango de dichas notas en dos mitades iguales. Algo así creía yo que era la ‘mediana’. Probablemente no tenga nombre estadístico porque no tenga ningún interés para la estadística.

    – El valor posible (perteneciente a la serie de los posibles sin más) que, al margen de las veces que se repita cada nota explícitamente posible, divida el rango de dichas notas en dos mitades iguales. También lo creía de algo así. No confío en que tenga nombre, por la misma razón.

    – El valor posible (perteneciente a la serie de los posibles sin más) que, independientemente del número de veces que se repita cada nota explícitamente posible, divida el rango de las notas reales en dos mitades iguales. De habérmelo planteado alguna vez, hubiera admitido que la ‘mediana’ era algo así. Tampoco creo que haya recibido ningún nombre.

    – El valor posible (perteneciente a la serie de los posibles sin más) que, al margen de las veces que se repita cada nota explícitamente posible, divida el rango de las notas reales en dos mitades iguales. De éste pienso lo mismo que de los anteriores.

    – Con los requisitos del anterior, el valor que también tenga en cuenta el número de veces que se da cada nota, al que voy acostumbrándome según pasan las horas a llamar ‘mediana’.

    – El número de alumnos (N) que han sacado una determinada nota. Por ejemplo, 4 en el caso del 7. Me ha gustado la distinción de Pirata entre ‘valor’ y ‘datos’ para referirse respectivamente a 7 y a 7, 7, 7, 7. Es cristalinamente lo mismo decir que el valor 7 se ha dado 4 veces que decir que hay 4 datos del valor 7. Por una razón similar debemos usar ‘nota’ con mucho cuidado, y sustituirla por ‘puntos’, o ‘valor’, siempre que podamos, dado que ‘nota’ y ‘anotada’ son la misma cosa.

    Así de fácil es lo que pido.

  • Primero anuncio que llamaré simplemente ‘serie’ a toda la que esté ordenada ascendentemente, pero más tarde llamo ‘serie real’ a la serie no ordenada de las notas obtenidas. Eso no está bien.

  • Gacho, siempre tan generosa en todo, también en lo bueno, se ha molestado en aportar muy buen material escolar. Se agradece.

  • 20 de diciembre de 2014 a las 19:47 Tipo Material
    20 de diciembre de 2014 a las 11:51 ZEPPI
    20 de diciembre de 2014 a las 12:34 Procuro fijarme
    Un poco de exactitud o, mejor, precisión.

    JO. Tipo, que yo no… Un té que me he hecho y nada más. Las bolsitas caducadas y probablemente plagadas de honguicidades alucinísticas; resultado: esta imperiosa necesidad de expresarme en democracia.

  • Propongo considerar mediana a la de Zeppi, además de a la de Pirata, que se va confirmando como la oficial. Se trataría de la mediana de los valores, divisibles a su vez en valores anotados alguna vez y en meramente posibles.

    Entiendo, sin embargo, que a un estadístico no le interesen esos valores por sí solos sino por las veces que aparecen. Esa mirada hacia lo que tiene de compartido cada uno de los valores hace de la estadística una matemática digamos que social. Sociologías aparte.

  • A propósito de ideogramas (valeee, no es TAN a propósito), estoy leyendo La búsqueda de la lengua perfecta, de Umberto Eco (1993). Recomendado.
    A propósito de recomendado, acabo de descubrir a un novelista que todo el mundo conoce y admira, pero yo antes no pero ahora sí: Don Delillo. Ruido de fondo (1985). Megarrecomendado.

  • He visto el vídeo que ha traído Gacho y me ha encantado: la estadística descriptiva ya no tiene secretos para mí, qué graciosa. Solo me he distraído un poco en la parte de «caja con bigotes». (Dónde le ve los bigotes, si no es una caja, es un cuadrado que dibujan sin tapa ni nada).

  • Del dicho al hecho hay gran trecho. Perro, Brema & Casho han asistido al Taller de Paella y Repostería Fina impartido por la señorita Gacho. Los primeros resultados no son muy alentadores, pero también es verdad que los alumnos son unos principiantes y que la profe no se caracteriza por su paciencia. Veremos.

  • Zeppi: “1115999: mediana 5. Correcto, pero porque deja UN valor a cada lado (no tres, el hecho de que ocurran más de una vez no afecta a la mediana. La mediana seguiría siendo 5 aunque la secuencia fuera 111599”

    ***
    Gengis, Zeppi, y a quien interese. La mediana, como los números primos, no es cuestión de opinión. No es, por poner un ejemplo, como debatir si Podemos hace propuestas socialdemócratas o es una formación que disfraza a comunistas zampaniños. Eso es cuestión del prisma. La mediana es un puro artificio, perfecto e independiente de nosotros desde que nació de nuestra mente, y por lo tanto es LO QUE ES.

    La mediana de 1115999 es 5, y la mediana de 111599 NO es 5, sino 3, lo diga Agamedón o su barquero.

  • Dicho lo cual, anteayer me hicieron escuchar esto y, fíjense qué despropósito, me acordé de todos ustedes, a quienes ni conozco pero tanto estimo: Gómez, Perro, Gachó, Proc, Juli0, Adapts, Bolaño, el rabino G., Tipo, Tare, Brema, Papuchi, Holm, Verle por supuesto, Bonnie y no digo más porque parece esos programas de radio de los setenta. Póngansela al máximo, “Dark eyes” en esta jam session protagonizada por Django Reinhardt

    https://www.youtube.com/watch?v=3WHQ0twHQgo

  • Antonio Machado descubrió que era precisamente el porquero, y no Agamenón, el que ponía pegas a la idea de que hay cosas comunes a los dos. Pero no dijo qué razón daba el porquero. Quizá éste se limitara a pensar, como hombre de izquierdas, que nada de lo que dijera su amo podía beneficiarle también a él. O quizá, llevado de un orgullo admirable, se viera con más méritos que el otro para gobernar la casa.

  • Perroantonio:

    Hasta hoy mismo (viendo un documental) no me había dado cuenta de la gran ventaja de la escritura ideogramática, como la china, sobre la escritura fonética. ¡Es una misma escritura para distintas lenguas!

    Correcto, Perroantonio. En toda China se escribe igual y una ardilla podría cruzar el Imperio de árbol en árbol llevando cartas de un chino de Jilin que sepa leer a otro de Gansu que también sepa leer. Estos dos chinos y muchos más serían incapaces de entenderse tomando unos chatos, pero no tendrían problemas haciendo comentarios en sus blogs chopsuey.

    Creo que en China siguen siendo mayoría quienes NO saben hablar mandarín estándar, aunque casi todo el mundo ya sabe leer.

  • Sorry, no he seguido el apasionante debate de la mediana. Aunque no soy un celebrito esa lección la di en la asignatura de estadística, en Biblioteconomía primero y luego en Documentación. «Vamos, chicos, seguro que no es tan difícil…» me decía chulito y pendenciero hasta que me he topado con este problema… ¿cuál es aquí la mediana? ¿Y aquí?

  • Todo muy bonito y muy de buen rollo hasta que viene el Satur y desmonta el tinglado cuando descubre que en esta receta pasan olímpicamente de la pastilla de estarlux.

  • Treponema pallidum. Presenta un tamaño de 6 μm-20μm de longitud y menos de 0,2 μm de ancho. Patógeno del hombre y de los monos. Las cepas virulentas no se han podido cultivar con éxito “in vitro” aunque se pueden mantener móviles por 4 a 7 días a 25°C en condiciones anaeróbicas en un medio que contenga albúmina, bicarbonato de sodio, piruvato, cisteína y ultrafiltrado de suero. Las cepas virulentas se cultivan “in vitro” en testículos de conejo. Es bastante sensible a la temperatura y muere rápidamente por exposición a 41,5°- 42°C. “

    Es imposible que cojas sífilis comiendo colorante de mi paella. Aunque te comieses las pelotas del conejo espolvoreadas hasta el punto de poderlas utilizar de bolas de Navidad.

  • No sólo recuerdo al Sargento Gnutzman, sino que tengo de ella un grandísimo y buenísimo recuerdo. Alguna vez la vi, hace años, en San Sebastián y me cuadré a su paso. Buena persona y buena profesora.

  • Leo este artículo de Juan Abreu, De follar, que tanto contradice mi poco convincente tesis de que los humanos somos básicamente idiotas, aunque unos más que otros, y llego gracias a él a esta interesantísima charla que alguien titula Los cuatro jinetes del ateísmo: Christopher Hitchens, Daniel Dennett, Richard Dawkins y Sam Harris. Lo cual que nunca he leído nada de Sam Harris, o sea.

  • 21 de diciembre de 2014 a las 12:13 Perroantonio
    No sólo recuerdo al Sargento Gnutzman, sino que tengo de ella un grandísimo y buenísimo recuerdo. Alguna vez la vi, hace años, en San Sebastián y me cuadré a su paso. Buena persona y buena profesora.

    Completivamente de acuerdo. También recuerdo que me incomodaba que en sus denuestos e imprecaciones generalizadas contra nuestra zángana burricie abusaba de las notas sobre el carácter nacional. Como si creyera que por ser españoles estábamos todo el día dándole a la pandereta, cuando lo cierto es que entre nosotros había mucha gente de zambomba e incluso virtuosos de las tarrañuelas. Los alemanes son así, tod el mundo lo sabe.

  • Del Sargento Gnutzman recuerdo, entre otras cosas, que se atrevía a cachondearse de Mao y de Sendero Luminoso y que se empeñó en que leyéramos a Borges y a Octavio Paz, lo cual tenía su mérito en un Departamento en donde el libro de cabecera era la Historia Social de la Literatura de Carlos Blanco Aguinaga, Iris Zavala y Julio Rodriguez Puértolas. Fue uno de los pocos profesores que logró que asistiera a sus clases regularmente.

  • Acaban diez semanas de asistencia a disertaciones sobre el amor, rodeado de semblantes serios, personas solas que lo acentúan dejando sillas vacías entre ellas. Mucha teoría y poca práctica, porque es algo que parece estar lejos de depender de uno mismo.
    Sostiene el ponente que en Alice, de W Allen, se produce una conversión por asunción de la propia naturaleza, una vez aparecen unas condiciones que propician esta emergencia.
    Sostiene también que eso evoca a un breve cuento de Borges en El Aleph, la Biografía de Tadeo Isidoro Cruz, cuyos párrafos finales lee con voz emocionada para citar después a Schopenhauer: tenemos una naturaleza singular que a lo largo de la vida pugna por mostrarse, sobre todo en momentos críticos.
    Alice experimenta esta conversión: por comodidad o represión no se ha planteado la cuestión de los sentimientos hacia su marido, la frustación en la que vive se manifiesta en síntomas histéricos como el dolor de espalda. Un flechazo súbito e irracional al cruzar miradas con un hombre desenlaza un proceso de introspección de la mano de un pintoresco médico chino, divertido trasunto del psicoanalista. Él le acompañará en el descubrimiento parcial de sus sentimientos y deseos gracias a medios estrafalarios que le permiten ver sin ser vista o conversar con el primer novio, músico y bohemio, muerto hace años, antes de haberse casado intercambiando su belleza con un millonario y eligiendo el confort como opción vital. La intensa oposición entre pasión y seguridad.
    La capacidad de maravillar de cualquier persona es inagotable; el dilema entre amor-amistad vs. amor-pasión ( marido vs. amante ) queda resuelto al desaparecer el amante con su exesposa, con una tercera vía, el amor-ágape, la caridad, el amor al prójimo que propone y representa Teresa de Calcuta. El momento crucial de Alice la lleva a la conversión, y finaliza viviendo feliz en una zona humilde con sus hijos, sin servicio, y colaborando con una ONG. A otro perro con ese hueso, pensará más de uno, e incluso en propio Allen en sus entrevistas con Björksson dice que Alice se ha equivocado.
    Pero si estamos con Schopenhaer y con Borges convendremos en que una vez resuelto, siquiera temporalmente, el principal problema filosófico que proponía Camus, hay que aplicarse a facilitar la emergencia de esa naturaleza que nos haga sentir auténticos, preferiblemente antes de la estación de Yásnaya Poliana.

  • Satur, cari, te traduzco, que hablo idiomas pardos: es lo de cuando dices «a tomar por culo». Y que hay sus partidarios y también detractores. Porque, como dice Gengis en algunos resúmenes, «tiene sus pros y sus contras».

  • «La anglofilia de Borges era muy aguda porque vivía en Argentina, un país latinoamericano que comparte, naturalmente, la parcialidad hispana, ese defecto que él mismo, con todo y su flema inglesa, agitaba con enorme vitalidad».

    «La imparcialidad inglesa», de Jordi Soler.

    Lo pongo porque me hace gracia pero también me disgusta:

    «Todo esto viene a cuento porque el episodio de Oxford nos invita a pensar sobre la forma de relacionarse con los demás, con el otro, que ha operado en España desde los tiempos del Lazarillo de Tormes; una forma que no consiste, como enseña la imparcialidad inglesa, en ponerse en los zapatos del otro, sino al contrario: en obligar al otro a ponerse nuestros zapatos».

    A veces una quiere que no le hablen en metáforas, a los autistas se nos dan mal. ¿Qué caja con bigotes?, ¿qué zapatos?, ¿qué forma de relacionarse con el otro desde los tiempos del Lazarillo?

  • Muy bien este primer cuarto de hora del combinado nacional de balonmano de chicas. Cuatro a siete contra el conjunto de las noruegas. Férrea defensa, una portería de escándalo y buenas resoluciones en ataque, con buenos cañardos desde los nueve metros y dos penales resueltos con maestría por Nerea Peña.

  • Mientras los españoles veis los programas del puterío, yo me zampo los documentales de la dos. Así, he observado, verbigracia, que los lobos canadienses, los siberianos o los de Europa central son grandes y musculosos; tienen un pescuezo que parece forjado a base de arrancar cabezas de búfalos, facoceros y otros bichos que se crían en esas longitudes y latitudes del septentrión respecto al ecuador central. En cambio, ve uno los lobos ibéricos y parecen todos arguellados, sarnosos como si sobrevivieran a base de sopas con colorante alimentario. Y es que no es lo mismo cazar un bisonte que un conejo, y el páramo español es en lo que abunda, en lepóridos.

    Pues con el balonmano pasa lo mismo.

    Uno ve a las mozas noruegas y lo primero que hace es santiguarse. Mácagüenlá, dice uno para sus adentros. Qué piernas más… más llenas de rodillas, qué brazos, qué carrillos, qué quijadas, qué alturas, qué desmesuras. Y ve uno a la portera del combinado nacional y es como si viera un ejemplar de lobo ibérico, así, poquica cosa. Ahora bien: qué raza, qué nervio, qué cojones más elásticos. Cabe decir que la mayoría de ellas juegan en ligas foráneas, como la francesa o la húngara. Pobre tierra, España, parece un pueblo mesetario del que todos huyen.

    En el electrónico que se eleva sobre la cancha del helmántico quedan aún treinta minutos que disputar. Los guarismos correrán enloquecidos, el segundero y el minutero para atrás, las materializaciones de los esféricos en las redes hacia adelante. Gran primera parte de las lobas hispanas, sobre todo en defensa. Y buena jugada final, resuelta con garra e imaginación en el límite último del abismo del pitido final de los réferis. Veremos qué depara el resto del contencioso. ¡¡Viva España!! ¡¡Vivan esas dieciséis españolas (y el míster y los utilleros)!!

  • Bien Satur. En el telediario han dado a cámara lenta la sonrisa de una guerrera tras meter un gol y hemos tocado el cielo.

  • Qué lástima, copón, pero no hay que restarle mérito a las vikingas, porque han salido en la segunda parte más compactas que sus carnes, preticas preticas, con rabia y decisión. Bien por las hispanas, gran medalla de plata.

  • Impresionantes las celebraciones de las féminas al conseguir un éxito deportivo. Grititos y saltitos como si hubiesen logrado unas rebajas del 80% en unas bragas de seda.

  • Pi:
    Para los que ya no tenemos mano izquierda, Django nos hubiera podido enseñar a tocar la guitarra. Y no quedaríamos desencadenados de Django, como hasta ahora.

  • ¿Proposición deshonesta?
    “Hi, My name is.Monica , i read your profile and i like your photo, I am making a step of friendship by contacting you, there is something very important i will like to discuss with you, but not here in facebook because i don’t login in facebook everytime, so please contact me through my email so that i will send you pictures and more about me and the reason of contacting you.
    Monica”

  • Fantástico Pirata..y aunque no está Django en persona la banda suena fenomenal.
    Por cierto, Perroantonio nació el mismo dia que Django. .ahí queda eso.
    Y no digo más.
    Ah Sí. .gracias Pirata ¡es un temazo!

  • El único lugar del que realmente he querido salir corriendo es Hammerfest, en Noruega, más allá del Círculo Polar Ártico. Me quedé sin nada que leer, hacía frío, era de noche 24 horas… Y me da rabia contarlo porque la gente era muy maja, los noruegos son encantadores, y estaba en un hotel estupendo, pero me aburría mucho y no veía la forma de salir de ahí. Me sentía fatal porque incluso me invitaban a cenar a sus casas. En todos los demás lugares donde he estado me lo he pasado bien, incluso en ese pequeño pueblo en la carretera entre Sidney y Brisbane.

  • Ximeno, he recibido su mensaje mientras estaba en el cine. Ya le contestaré mañana que hoy es domingo. Gracias, majete.

  • Leyendo el libro de Morán me apetece hojear el Señas de identidad de Juan Goytisolo. Lo busco en la librería y al abrirlo se descuajaringa. Me doy cuenta por una anotación que hacía 34 años que no lo había abierto. El pegamento reseco y las hojas amarillentas de una edición barata de Seix Barral son los culpables del suceso.

  • Ya que Satur se halla en estado de shock tras el contencioso (de balonmano) no me queda más remedio que apuntarlo yo: qué tremendo Griezmann, qué gran remontada que he tenido que escuchar en la radio del coche, a punto de salirme en cada curva de la emoción.

    ***
    Y esto, que sé que, je, les va a gustar a ustedes: “Todo arte de ideas es un arte reaccionario, enemigo de la causa de los pobres”. Vaya, que se ha muerto también Ángel González. A tomar por culo la bicicleta.

  • Pirata, será porque el oficio no dé más de sí, pero he conocido a más de un filósofo del arte que a lo máximo que llegaba era a interesarse por el arte filosófico. Y eso no es.

  • Bueno, pues doy por cerrada una semana infame. No, no me ha tocado la lotería, pero no es por eso, eso estaba ya descontado por las leyes de las probabilidades (las medianas y todo eso, en lo que tanto metí la gamba en mis comentarios: PI tenía usted razón en todo). Un virus devastador nos ha tenido a toda la familia con fiebres, toses, dolores de garganta y bajadas de defensas en general, que nos llevaba a recaer cada dos o tres días cuando parecíamos ir a mejor. No voy a echarle al virus la culpa de mis errores, aunque algo puede haber influido, simplemente que uno es a veces asín de obtuso.

    Ayer Ella se encontraba aún convaleciente, pero yo me animé a salir a dar una vuelta en bici, aprovechando que había carrera popular en el pueblo (valga la redun). Estaba charlando con viejos conocidos del club, comentando el éxito de participación (mas de 2500 inscripciones) cuando, sin darme opción, me colocaron una camiseta de la organización y me enviaron junto con dos viejas glorias (Carmelo y Sebas) a hacer el cierre de la carrera, haciendo el mismo recorrido que los atletas pero en bici, recogiendo y acompañando a los rezagados hasta los controles. El recorrido era una gozada, algo duro para recorrerlo a pie, pero suave para la bici, teniendo en cuenta que ibamos recogiendo gente y los acompañábamos a ritmo suave hasta los controles. Llegados al punto más alto, al final del camino Agromán, nos encontramos a otros cuantos conocidos, capitaneados por mi hermano Juan, recogiendo el puesto de avituallamiento y dando buena cuenta de lo que había sobrado: tortilla, chorizo, lomo y embutidos varios, donados por los patrocinadores. Nos unimos al festín y la excursión acabó mucho mejor de lo previsto. Si ya me encontraba mejor, aquéllo fue la cura definitiva. El paisaje, los colegas, la comida y las risas que nos hicimos hubieran resucitado a un muerto. Cuando llegamos de nuevo al pueblo, ya habían entregado todos los premios y estaban pensando en enviar una moto a buscarnos, a ver si nos había pasado algo. Certifico que no hay nada mejor que retomar la actividad para recuperar la salud.

    Pero mi hija mayor también se encontraba bastante mejor y se ha empeñado en demostrarlo llevándome hoy a esquiar. Lo malo de tener la nieve tan cerca, a 8 km. de casa, es que no tienes excusas. Así que nos hemos cogido los esquís (de travesía) y nos hemos subido “andando” desde el aparcamiento de Valdesquí hasta el repetidor de la Bola del Mundo, en dos horas y media. Allí nos hemos comido los bocatas (otra comida memorable) y después hemos bajado un poco por el Ventisquero de la Condesa, para que mi hija lo conociera. Luego hemos bajado por las pistas balizadas, haciendo enormes eses para que la bajada nos durara más. Hasta nos hemos parado en la terraza de la cafetería que hay a mitad de pistas, para bebernos el Aquarius y sentirnos como unos domingueros más, tomando el sol sentados en una silla y con los pies en la barandilla..

    O sea, que he recuperado la actividad plenamente y de golpe. Hoy estoy aún más cansado que ayer, pero ha merecido la pena. Mi hija todavía me tiene en una alta consideración y confía plenamente en mí a la hora de emprender determinadas actividades. Y yo eso lo aprecio mucho.

    Con lo del virus, he perdido un kilo en una semana, lo que unido a los siete que había perdido desde la famosa boda segoviana y el encuentro con el primo Román, hacen que me enfrente a las fiestas navideñas, generalmente proclives a la ganancia incontrolada de peso, con un moderado optimismo.

    Por cierto, mañana salimos de viaje (Ella, yo y el perro, l@s chic@s ya pasan de estos temas) hacia Málaga, a pasar parte de las fiestas con los suegros. A ver si me pueden recomendar algún sitio en la Autovía de Andalucía donde merezca la pena parar a comer, nosotros no salimos del Orellana Perdiz en Bailén o del Autogrill de Santa Cruz de Mudela, y se agradecería un cambio.