Matagatos

gato

Por Perroantonio

Quizá no exista una conjura mundial para inundar mi correo electrónico, twitter, facebook, whatsup o instagram con imágenes de gatitos, pero alguien debería investigar el asunto. Que hasta ayer a los gatos los hayan despellejado, hervido, comido, encofrado o echado a la hoguera no me parece razón suficiente como para soportar la invasión gatuna en mi pantalla. Yo sólo he matado un gato y fue sin premeditación, alevosía y hasta conocimiento. Ya sufrí suficiente al enterarme y tener que recuperar su cuerpo roto. Si la pena del gaticidio involuntario es que todos los cursis del orbe me reenvien fotos de gatitos para hacerme reventar de empalagamiento, me parece excesivo, Señoría. Y si no se trata de eso y es sólo arrobamiento mundial ante la gatería, casi que peor. Arróbense ustedes con sus gatos propios pero no me hagan partícipe, que ya tengo los míos, y además he cubierto el cupo de documentales de felinos hasta el siglo XXXIII.

En realidad lo que me preocupa es que haya una pandemia de infección emocional. Que vean un gatito, una cabritilla, un perrito (con o sin jersey de punto bobo), una ranita, una foquita y les invada la ternura y quieran hacer partícipes a todos los humanos de la dulzura que invade sus corazones. Que no me parece mal, o sea, que yo también pongo cara de bobo en los crepúsculos y cuando lloro las lágrimas no me dejan ver las estrellas. Pero es que me llegan fotos de gatitos junto a imágenes de un tipo al que decapitan, otro al que defenestran por homosexual, otro al que prenden fuego, la niña con leucemia y el niño sin piernas y me cago en los putos gatitos, la osa polar, la psicología positiva y la educación emocional.

Que no solo me perturba el sentimentalismo, esa hipertrofia pegajosa de la exaltación emocional, sino que hace tiempo que considero a los sentimientos como perturbaciones tóxicas que confunden la percepción, alteran el juicio y fomentan el estupor. O sea, que sentimientitos no quiero más y a los gatitos que les den.

120 comentarios

  • Ilustradores: presten más atención, que en los ojicos del gato apenas se adivina el reflejo de Perroantonio con el hacha, joder.
    – – – – –
    En Tuite se está llevando a cabo una encomiable y necesaria renovación del bestiario de referencia, empezando por el axolotl y habiendo llegado al calamar cerdito. Por ahora.
    – – – – –

    Bremaneur

    Mercutio, me haces un favor: te ves Headhunters, pilíncula noruega de Morten Tyldum, de 2011. Es cierto que el prota es un enano que bebe San Miguel y que hay persecuciones en tractor, granjeros que parecen de Olot, polis gemelos gordos y perros empalados, pero es una peli de amor. Luego me cuentas.

    Ayer mismo la vi. Es de amor y un poco de polis negros y un poco ida de olla. Me pareció irregular, entretenida y no americana (que no es que sea un valor, pero le da un toque diferente a lo que vemos siempre).

  • (¿Entre 15 y 31 años de cárcel para el electricista que robó el código ese? ¿no se nos está yendo un poco la olla? ¿Por qué no le piden también mil latigazos atado al pórtico de la gloria, va?)

  • ¡¡¡¡ES ADORABLEEEEE!!!!
    ***
    Como dueña de tres gatos, tres, no puedo estar más en contra de la entrada de Perroantonio y su título.
    Los gatos han sido desde la antigüedad seres adorables y adorados y por eso les queremos.
    Por ejemplo en el Museo del Hermitage de San Petersburgo los tienen tanto cariño, que los han nombrado Guardianes y tienen su trabajo y todo.
    El primero que utilizó los gatos al servicio de la corona rusa fue el zar Pedro I porque su hija la emperatriz Isabel tenía terror a los ratones.
    Aunque fue Catalina la Grande la que los llevaría al museo para proteger las obras de arte de los marditos roedores, y adquirieron el estatus de guardias/custodios oficiales. Los gatos del museo sobrevivieron a la guerra, pero no pudieron hacerlo a la hambruna de después, en la 2ª Guerra Mundial durante el sitio de Leningrado, donde la falta de alimentos hizo que desapareciera la población felina, como cuando se instala un chino en la ciudad, o como cuando a Perroantonio le apetece hacer una paella.
    Cuando la ciudad comenzó a recuperar la normalidad los gatos también recuperaron su puesto de trabajo, pero sin ningún control, por lo que se convirtieron en un problema: había un montón. Así que se decidió limitar su número a 70, prohibiéndose su entrada a las salas de exposición.
    Hoy en día, el cuerpo de guardianes oficiales del museo se compone principalmente de gatos callejeros jerarquizados bajo un sistema de castas (aquí los podemistas tendrían mucho que decir):aristócratas, casta media y casta baja, dependiendo de la zona donde actúan y tienen documentos oficiales con su fotografía acreditando su condición de guardia oficial del museo. Las zonas alrededor del museo están salpicadas de señales de tráfico donde se advierte de la presencia de los felinos y la obligación de circular despacio, incluso se celebra el día del Gato del Hermitage el 28 de marzo para recabar fondos para su mantenimiento,y se exponen pinturas y estatuas del museo que muestran la alegoría felina.

  • Sus habéis pasado con el fotochop imitando la carita tien·na del Gato con Botas de Shrek.

    Me ha hecho gracia porque he recordado que yo firmé como Mataperros en la internés muchas veces. Los perros sí, matar.
    Ladran continuamente sin entender que su dueño volverá a la hora de todos los días, huelen mal y no saben limpiarse, pero sobre todo son la quintaesencia del WaltDisneyismo en manos de marías y niñatos poligoneros.

  • Estoy coleccionando una ristra de fotos de mis gatos porque hacen saltar la alarma y me envían la instantánea. Veo lo que hacen cuando están solos, perseguirse uno a otro básicamente.

  • Tuve un gato dieciocho años. La madre era siamesa y el padre no supimos, probablemente un oso pardo (por la talla y el carácter). No creo que ningún gato de familia haya tenido que soportar en España tantas afrentas y agravios por parte de las visitas como él. “Qué gato más feo” es de lo más educado que oyó. “Llévalo al monte” y hasta “mátalo”, me llegó a decir una amiga, una amiga un poco nerviosa. No me digas.

  • Ya conté que una vez se cayó por la ventana y que todo apunta a que la ideóloga y artífice del “accidente” fue mi madre, que estaba pasando unos días en mi casa, no lo repetiré. Mi madre es una mujer muy bondadosa. “Pobrecito”, decía después con la mirada perdida. El gato no decía nada.

  • Cada día que amanece el número de tontos crece (© Albert Boadella). Ahora las gentes de la información meteorológica (esa rama televisiva de la divulgación científica para el fomento de la conversación en los ascensores) nos dan a conocer que hoy es el “blue monday”, el día más triste del año, según deducción de un cachondo. Acabamos de inaugurar un nuevo hito en el calendario laico. Hoy nos espera un día de programación musical alegre y estoy seguro de que los taberneros más avispados ya están pensando en ofrecer descuentos para apagar la tristeza del lunes.

    Pero lo peor está por llegar. Me apuesto el bazo del jeque Nasser Ben Ali al-Anassi a que ya hay algún psicopedagogo a algún profesor de preescolar diseñando “actividades” para paliar la tristeza del tercer lunes de enero. Dentro de unos años, al llegar este día, los padres enviarán a la escuela a los niños disfrazados de payaso para superar el lunes triste. Al tiempo.

  • Hoy he recogido en el quiosco el Charlie Hebdo del pasado miércoles. No lo exponen, aunque lo venderán todo este mes, y me lo dan doblado para que no se vea la portada. Normal.

  • 19 de enero de 2015 a las 13:04 BONNIE
    Además el tema del retrateo de gatos nos ha gustado de siempre a los humanos.

    De Eldar Zakirov era también ese gato que hace unos días le gustó tanto a Gachi que a punto estuvo de encargar un póster.

  • Me descargo también la aplicación para el teléfono de bolsillo. No la pueden descargar los menores de 17 años:

    Contenido sexual o desnudez poco frecuentes/ocasionales. Frecuente/intenso consumo de alcohol, tabaco o drogas o referencias al mismo. Temas para adultos/provocativos poco frecuentes/ocasionales. Blasfemias o humor vulgar frecuentes/intensos.

  • De Eldar Zakirov era también ese gato que hace unos días le gustó tanto a Gachi que a punto estuvo de encargar un póster.

    Oh, sí, un gato grandioso. Jamás hubiese encargado un poster (qué vulgaridad); yo si pudiera, encargaría una copia al óleo.
    En su defecto (puesto que no puedo), me lo he puesto de foto de un grupo de wassap.
    ———————
    (Respecto al blue monday, he de decir que yo he tenido días mucho más tristes que el de hoy, dónde va a parar. Claro que el día todavía no ha terminado, y además a mi la lluvia *me pone*.)

  • Aquí ha caído la primera nevada del año y el periódico dice que la ciudad se ha levantado cubierta por un “ligero manto blanco”. De mugre helada y peligrosa, quiere decir. No odio la nieve porque el odio solo engendra más odio, pero le profeso una emoción conceptualizada determinante de mi estado de ánimo que es chunga a más no poder.

  • Zeppi, para subir afotos creo que primero se ha de registrar en un Instagram, Tumblr o similar y una vez subidas allí, creo que ya puede copiar el link y ponerlas aquí.
    (Observe que digo mucho “creo”).

  • 19 de enero de 2015 a las 13:59

    PERROANTONIO

    Humor vulgar y humor vulvar no son lo mismo.

    jejejejejejjejejejeje..¡Qué perraco!

  • DIARIO RUSTIC
    Se me van Ignacio y Jose, como se están largando tantos desde hace un año. Dicen que en España hay más posibilidades. Berlín cambia a velocidad de vértigo y aquí no hay sitio para inquietudes artísticas o políticas. Pijos y turistas toman posiciones.
    David habla del enriquecimiento léxico que aporta el porno en internet. Es una cuestión de browsing, de andar enlazando en las categorías y descubrir nuevas perversiones y, por lo tanto, nuevas palabras. Pero llega un momento, dice, en que uno para y mete la marcha atrás. Algo termina por sorprender en exceso. «Te dices: yo no pertenezco a esta parcela de internet».
    Estamos en el chiringo que los Podemos y los quinceemes de Berlín usan para sus reuniones. Se han olvidado la agenda sobre la mesa. Al poco viene uno a recogerla. Se muestra campechano, como don Juan Carlos. Al despedirse dice: «bueno, chicos». Qué buen rollo. Sí, al igual que las marujas decían de los reyes: también estos «chicos» son como nosotros.

  • 19 de enero de 2015 a las 16:01
    ADAPTACIONES
    Zeppi, para subir afotos creo que primero se ha de registrar en un Instagram, Tumblr o similar y una vez subidas allí, creo que ya puede copiar el link y ponerlas aquí.
    (Observe que digo mucho “creo”).

    Salvo los señoritos administradores, que se aprovechan de sus privilegios, no se pueden subir fotos directamente a los comentarios de ÇhøpSuëy. Pero hay formas indirectas: Flickr e Imgur. En los dos hay que abrir una cuenta (un correo, nombre de usuario y contraseña).

    Flickr sirve para alojar fotografías. Después de subir la foto secopia el link en el comentario de ÇhøpSuëy y así se verá en los comentarios, tal como aparecen ahora los video de youtube si servidora no los borra. El señorito Bremaneur suele utilizar Flickr.

    Imgur es similar aunque se utiliza para poner tonterías, imágenes virales y esas niñerías que ahora llaman memes. Las imágenes están allí durante unos días y luego desaparecen si nadie las usa. Eso significa que se verán en ÇhøpSuëy, pero el link dejará de funcionar pasado un tiempo. Funciona igual, se sube la foto y luego se copia el link en el comentario de ÇhøpSuëy. El señorito Perroantonio, que es más infantil que un sonajero, suele utilizar Imgur.

    Disculpe que no respondiera antes, Zeppi, pero estaba en el Lidl comprando la provisión mensual de laca.

  • 19 de enero de 2015 a las 17:42 ADAPTACIONES
    No me entero de nada. Acabo de descubrir que Jorldaun y eldiario están vinculados. Supongo que es la misma empresa.

    No. Digamos, por resumir, que el diario.es es una plataforma en la que conviven diversos productos, el principal, el propio diario.es, pero con diversas empresas asociadas que cubren territorios a donde no llegan por sus propios medios y que explican las asincronías ideológicas. Y luego están los enlaces en el menú con otras plataformas, como JDwn o El Asombrario o Yorokubu o El Mundo Today. Lo que no sé es si en estos últimos casos hay participación accionarial, o se paga por servicio o es una relación simbiótica.

  • Gracias, Adapts y SRTA. BELLPUIG, lo intentaré. Aunque quizás sea más rápido encargárselo a cualquiera de mis hij@s, las criaturas parecen haber nacido con toda la asignatura digital aprendida.

    Respecto a los gatos, a mí me son indiferentes y a Ella le provocan alergia. Nosotros somos más de perros, que yo recuerde, no ha faltado un perro en casa desde que éramos novios (Jana, Erga, Husky, Rayito, Horus y Greta). Los gatos me parecen egoístas y autosuficientes, aunque tal vez sea un prejuicio mío. Tenemos un vecino que tiene en casa unos 20 gatos y que sale todos los días a echar comida a los gatos callejeros. Ya ha tenido varios encontronazos con vecinos menos tolerantes, porque en ocasiones han llegado a ser un auténtica plaga. A su casa no hay quien entre, el olor es insoportable, aunque él no parece darse cuenta. Creo que somos de los pocos amigos que le quedamos. Otro día les contaré su historia, es un personaje novelesco.

  • He tenido perros, gatos y mujeres. También he servido de mascota alguna vez. No está mal.

    Yo daría un paso más en lo del blue monday. Hay que crear el Hate’s monday (“emoción conceptualizada determinante de mi estado de ánimo que es chunga a más no poder” es muy largo y de mala traducción). Maratón de películas de Charles Bronson en las teles, despenalización por 24 horas de las injurias y calumnias y grandes descuentos en bates de béisbol. Los niños irían al colegio disfrazados de nazis o de aberchales. Por una sociedad sana.

  • Acojonante lo de Soderbergh. En sus películas lo hace todo menos actuar, pinta en sus ratos libres y además se dedica a estas cosas. Qué bueno el blog.

  • Los up y d han convocado hoy una manifestación en Vodafone Sol para protestar contra la corrupción y pedir la dimisión del presidente del gobierno. Quienes queráis echar unas risas podéis leer el twitter de Gorri. Quienes queráis llorar, también. Al parecer no hay acuerdo en saber si han sido cien o ciento dos los manifestantes. Y Gorri ha retuiteado esto.

  • Más fotos de gatitos, pero no he entendido muy bien el concepto de la manifestación.
    Bremaneur, ¿cómo vamos con Días de llamas? Llevo la mitad y tengo los huevos que no tengo en la garganta. Me parece una gran novela.

  • Jaja, qué chungo el Papa: me ha recordado al tipo aquel que tenía un amigo chungo al que apodaban el marsellés.

  • Bremaneur, esperaba su opinión en simultáneo, BUAAAH.
    ***
    Albert, en eso que ha puesto hay consejos estupendos como el de cambiar el color del pintaúñas. Que conste que otros como el de meterte a la cama, incluso no salir de ella si tienes un mal día o un mal año, es más que razonable. ¿Hemos hablado aquí de los escritores encamados?

  • Antes de que termine el día y amordazar a la linda gatita, inundaré esto con fotos de felinos y youtubes caseros y otros particulares de mi lindo gato.

    Están avisados. 😀

  • 20 de enero de 2015 a las 10:25
    PROCURO FIJARME
    Hoy es San Ostia, así que Pedroantonio se habrá ido de cuchipanda.

    ¿Perroantonio es trucha(Bujarra, bujarrón, Jula, julandrón,..y más)
    (No tenía ni idea).

  • Un tanto mariconazo sí que soy, concretamente del sector tocapelotas, lo que pasa es que he salido muy heterosexual y me gustan las mujeres más que a un donostiarra una merluza. Y aunque cocino bien me parece una costumbre extravagante salir disfrazado de cocinero gordo a tocar el tambor. Que no le quito mérito, o sea, pero como que paso. Volveré a Donostia mañana, con la bajamar.

  • Pues yo creo, Perroantuán, que siendo esto un fanzine de risas bien podías bajar a San Sebastián vestido de cocinero a tocar un tambor. Luego cuelgas aquí las fotos y… ya tú sabes.

    Proc, monamour, yo también quería y quiero y a ver si es posible reengancharme.

  • Perroantonio, eso son cosas de giputxis. Una infantilada como otra cualquiera. Un baracaldés recio no puede participar de semejante ñoñez.

  • (Pues yo tengo a un sobrino por allí, y se me estará quedando pajarico con el refrío que hace)
    (Acojonaos bajaron el otro día sus padres, que se metieron en medio de nosequé manifestación que hubo allí el sábado. Dicen que bastantes manifestantes tenían pintas de “abertzales”, con boinas “de esas grandes negras” los señores, y ellas “con el flequillo en bocao de burro”.
    A veces suspiramos de pensar por dónde y con quién andará el niño.)

  • Disculpen mi torpeza, y en especial Perroantonio, que no quería yo ser ofensiva con vos, ni con nadie,.. para nada,..y que me voy haciendo pequeñita, pequeñita, pequeñita………..Sonno Spiacente.

  • Seis de la mañana. Arriba para tener tiempo de llegar a Valencia y trae a mi madre desde el mundo lejano de los sueños a este mundo, porque con la demencia senil / Alzheimer cuesta dios y ayuda.
    La razón es una visita al neurólogo.
    Innumerables esfuerzos y discusiones. Enormes reproches porque nadie le había dicho nada (se lo estamos diciendo desde la semana pasada, pero no lo recuerda). Enfados y conatos muy agresivos.

    Llegamos afortunadamente a la hora de la cita, pero la enfermera nos comunica que no aparece en ninguna de las dos listas de citados para el día de hoy y ante mi evidente enfado me deriva para que presente una reclamación.
    Le aclaro que la reclamación la presentaré o no, pero no por indicación suya, y q que hacer dado que tengo la carta de citación en la mano es atender a mi madre.

  • ¡merda!
    Le di al intro.
    ***************************
    …y que lo único que tiene que hacer dado que tengo la carta de citación en la mano es atender a mi madre y dejar de paso de decirme lo mal que sientan estas cosas, porque mis sentimientos son cosa mía y los suyos de ella, y sólo me interesan de esta conversación hechos y soluciones.
    Tras mi educada pero no sonriente insistencia, entra por tercera vez a la consulta para consultar con el médico.
    Sale al poco y me dice que la doctora ha visto que la fecha es correcta pero el mes no. Es en febrero. Grave error por mi parte no haber leído la carta y haber hecho caso a mi muy octogenario padre.
    Me disculpo con la enfermera y me la envaino.

    Hasta aquí todo normal pero cuando ya nos habíamos ido de la sala nos persigue la enfermera y me afea que trate así a una profesional.
    Le hago ver que he sido exquisitamente educado en todo momento y que no sé a que se refiere, (en realidad si lo sé) llega a amenazarme con que ella también puede reclamar contra mí y aparece un segurata que evidentemente ha llamado antes de persegurinos.
    No me bajo del burro y le explico que no sonreír y no demostrarle cariño mientras reclamo, no es mala educación.
    Nos vamos.

  • 20 de enero de 2015 a las 11:28 SCHULTZ
    Perroantonio, eso son cosas de giputxis. Una infantilada como otra cualquiera. Un baracaldés recio no puede participar de semejante ñoñez.

    De hecho les llamamos ñoñostiarras.
    (De esta me echan, fijo).

  • No acabo de digerir la película que he visto, pero es buena:
    ‘Daisy Diamond’ (Dk 2007) de Simon Staho con Noomi Rapace y música de Vivaldi y Rebel.
    Por lo visto la gente se salía sin poder verla en Donostia cuando la presentaron en el festival.

  • Quien por sus enemigos, expirando,
    pide perdón, mejor en tal deseo
    mostró ser Dios, que el sol y el mar bramando.

  • JO, Bonnie, qué peligro tiene perdonando…
    ***
    Adapts, los trabajadores de la sanidad y los de la enseñanza están muy sensibilizados porque el pueblo, antes respetuoso y hasta rendido a su trabajo, ahora les ataca y agrede, y es estresante por demás. Lo he leído en algún sitio, el síndrome ese que llaman burnout o del quemado, que les afecta muy principalmente. (Igual lo pone en el mismo libro que el blue monday, ahora no me acuerdo). En cuanto a lo que cuenta de su madre, estoy en condiciones de comprender lo penosísimo que puede resultar para un mujer como ella y para el resto de la familia, algo que parece tan fácil como una visita al médico. La última vez que llevamos a mi madre a su neuróloga apenas la miró, contestó con monosílabos y nosés a mis tal vez inacabables preguntas y, lo juró por Dios, aconsejó crucigramas. Eso sí, programó alegremente otra visita para seis meses después. ¿Para qué? Para que sí: sus rutinas administrativas. Si no tiene solución no es un problema, dice un proverbio chino. Que vaya Rita / a la visita.

  • La atención al público es difícil. Además del burnout, los bibliotecarios utilizamos el término bad patrons para aquellos usuarios que son mal educados, están perturbados, etc. Atesoro una rica experiencia con bad patrons, pero pretendo sacarle partido escribiendo una novela sobre un bibliotecario justiciero que tiene la extraña manía de empalar a señoras y señores cuyo comportamiento dista harto de ser correcto. Los asesinatos serán investigados por una comisaria de policía que está de toma pan y hazle un bocata de chorizo, y al final ella se enamora del criminal, entiende sus razones, deja los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y ambos montan un bar especializados en setas y caracoles, pero al final la expolicía se enamora de un parroquiano que le pega mucho al anís y deja al exbibliotecario, pero a éste le importa un pimiento, porque estaba hasta las narices de la excomisaria, ya que no era precisamente un encanto desde el punto de vista higiénico-corporal, pero sin la excomisaria el día a día en el bar se le hace cuesta arriba, porque también hay mucho bad patron, así que se lo traspasa a una «joven pareja emprendendora» que lo transforma en uno de esos bares asépticos, al que le ponen por nombre La Boutique del Torrezno. El exbibliotecario deambula por la ciudad y termina por entrar en una biblioteca para recordar los viejos tiempos y lo bien que se lo pasaba tejuelando libros y empalando hideputas. En ese «espacio público» asiste a una escena atroz (aún por determinar) entre un bibliotecario y un bad patron, y no lo puede soportar y ajusticia al canalla en los lavabos empalándolo con un grifo de marca Grohe. El bibliotecario, testigo, calla los hechos a la policía y hace correr la voz entre el colectivo, por lo que nuestro protagonista se convierte en un justiciero a sueldo, y se forra empalando bad patrons y se compra un yate y fuma puros y bebe combinados harto sofisticados que le sirve su pequeño harén de viciosas analfabetas. Yo creo que puede tener éxito. Por lo menos entre los bibliotecarios.

  • Claro que a veces también se cabrea uno con los autores, que vaya usted a saber quiénes son, dónde están y si conocen a sus señoras madres. Ocurre, por ejemplo, que te toca catalogar y clasificar algo así: «Muebles movibles y pintura en movimiento: los biombos y las fronteras ajustables de lo transareal».

    Resumen:

    El autor realiza un estudio diacrónico de la historia del biombo: desde sus orígenes asiáticos hasta su llegada a América Latina y su posterior comercialización en Europa. De esta manera, se parte de las crónicas que la España colonial hiciera al respecto para analizar tanto la relevancia de las decoraciones y los usos de dicho mueble movible (México, siglos XVII y XVIII, Perú, siglo XIX) como las concepciones culturales que a este iban asociadas. Por ende, el biombo se erige como metáfora de lo transareal, como materialización de diversas tradiciones culturales fusionadas y en movimiento.

  • Que sepáis que según la Clasificación Decimal Universal, el número 6 corresponde a Ciencias aplicadas, Medicina y Técnica. El 64 a Economía Doméstica, Ciencia Doméstica y Gobierno de la Casa, el 645 a Mobiliario y Accesorios, el 645.4 a Muebles y Accesorios, el 645.49 a Otros artículos del hogar, y el 645.494 a Mamparas y biombos, Pantallas contra incendios.

  • 20 de enero de 2015 a las 15:45
    PROCURO FIJARME
    Brema, estás de los nervios pero tienes una imaginación prodigiosa.

    Necesito un yate, Proc. Y el harén ese.

  • ¡Huy lo que me ha dicho Brema! ¿bad patrons? ¡Pero si soy un cielo!

    En cualquier caso, sé que la gente en general tiende a procesar sequedad y falta de sonrisas como si fuera una agresión. Otro caso reciente y prueba de lo que digo me ocurrió con mi hermana. Estaba convencida de que yo había gritado cuando no levanté la voz en absoluto. Procesó dureza y sequedad como una agresión y lo transformó en gritos al recordarlo.

  • Vas a tener razón, Proc.
    Adapts, claro que eres un cielo, nunca lo dudé. Mi gran problema es la falta de sonrisa ante los imbéciles. Es algo que Arcadi hace muy bien y lamento no haberlo aprendido todavía.

  • De la perfección natural a la biocompatibilidad: jardines y cuerpos en las fronteras nebulosas de la naturaleza y la cultura.

    Resumen: Una de las fronteras nebulosas más universales y transhistóricas se encuentra en los vericuetos donde naturaleza y cultura, al ser confrontadas artística y científicamente, recrean y confunden categorías tradicionales de vida y materia, orgánica e inorgánica hasta llegar, si cabe, a la biocompatibilidad. Seguir etnohistóricamente la recreación de la naturaleza a escala, los jardines, y etnográficamente la intensificación modular del cuerpo humano hasta la virtualización, permite observar las ideas y las paradojas que guían las versiones culturales de lo natural.

    TODO EL MUNDO ES SATUR.

  • Una cosa, que caigo en que esto iba de gatos. Yo soy más de perros, tuve gata pero cogió la sarna, bien sabe Dios que no fue culpa suya sino de una liebre que había trincado en unas zarzas.
    Bueno, esto es una elucubración, que aquí la veterinaria es otra, a lo que iba es que perros o gatos me parece como los Beatles o los Stones.
    Yo creo que los Beatles serían perros y los Stones gatos.
    Bueno, pues se da la circunstancia de que yo soy de los Stones a muerte, pero prefiero los perros, por mucho que ladren.
    Ahora tengo un chucho feo e hijoputa (en el sentido literal del término) que es el amo del parque, para disgusto de los paseantes de pedigrís.

  • Es interesante ese cruce de preferencias Schultz.
    Creo que tiene usted razón en el paralelismo bichos/músicos, aplicándomelo a mi mim·mo resulta que, siendo yo gatero a muerte y Tigre en el afamado horóscopo chino, con la edad he ido apreciando cada vez más a los perrunos Beatles.

  • 20 de enero de 2015 a las 16:59
    PERROANTONIO
    Diseñado para f@llar.

    Ay.

    Así pues, nuestra madurez y equilibrio pasa por estar preparados para –cuando ocurra tal contingencia– tener recursos eróticos, hedónicos y psíquicos (últimamente también farmacológicos) para afrontar tal «afrenta a la virilidad» con «viril dignidad».

    ¿El palo de la escoba sirve como recurso hedónico?

  • 20 de enero de 2015 a las 17:49 ADAPTACIONES
    Paenitentiam agere.
    Voy a ponerme a la tarea de llenar la cueva de La Barraca del Barranco…

    No cuela, camarada: ¡Le Palace Du Précipice!

  • Cumpleaños (muchos), aniversario de boda (25 años) y fiesta del patrón, todo en el mismo día. No lo hemos podido celebrar a lo grande, la como la ocasión lo merecía, pero no ha estado nada mal. Ahora, a por los siguientes 25 años juntos. No me imagino un futuro mejor.

  • Eso lo será en Euskera, o como se escriba ese disonante argot.
    El ” de ” es muuuuuuy paletuco….
    Me recuerda al futbolista Hierro arremetiendo contra la prensa: ” no hazei má quede jodé”….
    En el Madrid eso del ” de”…te deja mal…
    Y en la mi tierrina too.
    —-
    Sobre lo que cuenta Adaps, los de “la casa” no nos manifestamos. Hay que vivirlo.

  • Me parece muy interesante esa visión acerca de perros y gatos y los Beatles y los Stones, que propone Schutz. Estoy muy de acuerdo.
    A mí no me gustan los Beatles, soy más de los Stones y de gatos ..aunque los perros también me caen bien.

  • Bonnie

    Además el tema del retrateo de gatos nos ha gustado de siempre a los humanos.

    Regio retratista ese Zakirow, señorita Parker, aunque a Perroantonio seguro que le van más las estampas de congéneres suyos, como las que hace el cubano-americano Walter Salas-Humara.

  • THE FINAL COUNTDOWN
    Año 2256. Huyendo de las harcas islamo-bolivarianas que asuelan la Tierra, Perroantonio IV, el último hombre libre, abandona para siempre nuestro desdichado planeta a bordo de la única nave espacial operativa, llamada Bilbao en honor al reducto que más tiempo ha resistido a los embates de los bárbaros. Deja atrás un mundo desolado, donde reina el caos y el terror y en el que el hambre es el enemigo más mortífero. Un mundo casi sin animales, que han ido siendo devorados, los más, o eliminados otros por impuros. Sólo los gatos han sido respetados y están por todos lados. También, o sobre todo, de eso huye Perroantonio IV, dominado por una antigua fobia inexplicada. La nave viaja hacia el planeta Gliese 876, en la constelación de Acuario. El ordenador de a bordo lo despertará cuando se haya completado el salto espacio-temporal. Ojalá haya una especie inteligente y no del todo monstruosa con la que relacionarse. Y, por el amor de Einstein, ¡que no haya gatos!

  • En casa hay gatos (3) pero se ocupan las chicas de la intendencia y curación, si menester. Yo solo les abro y cierro accesos, cuando lo piden.
    ¿Y de la toxoplasmosis del checo aquél, qué, doctora Buena?