Madera de héroe

heroe-657x1024 copia
Por Mortimer Gaussage.

Tengo madera de héroe y vivo con el temor de verme en la necesidad de demostrarlo. Algunos pensarán que cómo es posible que diga esto un tipo que se queja cuando una mujer se empeña en quitarle un punto negro, un tipejo que necesita media hora en el baño para despegarse un esparadrapo con agua caliente. Lo cierto es que una cosa nada tiene que ver con la otra. Cioran, que elevaba un detalle al rango de categoría sin despeinarse, explica que en polaco no hay dos palabras para distinguir al valiente del temerario. Todos son valientes o todos son temerarios, según lo queramos ver. Yo de polaco lo único que sé, porque me lo explicó personalmente una polaca, es que curva, así como suena, es puta, pero me fío de Cioran y sus lecturas insomnes. Si un pueblo tan civilizado como el polaco, lleno de pianistas, violinistas y actores, y bregado en tantas guerras, invasiones y retiradas, no tiene claro el límite entre una cosa y otra qué vamos a pretender saber nosotros. Esto quiere decir que todos, polacos incluidos, andamos un poco despistados con lo del valor, el dolor y los héroes.

Así me encuentro yo, con las aparentemente incompatibles certezas de tener madera de héroe, temer al dolor más que a la muerte, y al dentista más que a los dos juntos. Conviven al tiempo en mi alma, que es un alma normal, de andar por casa. Cohabitan, que dirían los franceses, que la gozan con los matices. Por si no se han fijado quiero hacerles notar que los héroes somos de natural taciturnos y algo huidizos, como que sin saberlo, pero intuyéndolo, andamos evitando la necesidad de demostrarlo. Somos tipos normalillos hasta que nos toca ser héroes. Y es que ya Schopenhauer dejó dicho que el valor es una virtud de subteniente, dejando claro que es un carisma del que se adornan los mediocres para intentar brillar y medrar. Y no puedo más que darle un poco la razón, porque hacer demostraciones de valía es un poco de pobres. Y los héroes lo evitamos casi por cualquier medio, sabiéndonos vulnerables.

Por ir centrando el tema, y fruto de la pura introspección, diré que un héroe es un tipo lo suficientemente despierto como para darse cuenta de que todo se está yendo a la mierda y lo suficientemente soberbio como para sentirse llamado a hacer algo. Lo que sea. Es este un combo mortal, como claramente se puede advertir del elevado porcentaje de reconocimientos a título póstumo. Digamos, en descargo de los héroes, que llegado un determinado momento nos la vamos jugar, sabiendo que podemos caer en un punto cualquiera en la gráfica que dibuja Cipolla en sus Leyes de la Estupidez Humana. Actuaremos porque actuar será inevitable, pero sin tener ni puñetera idea de si el resultado será propio de un individuo inteligente, incauto, malvado o estúpido. Los héroes nos la jugamos con cada heroicidad y muchos que han pasado a la historia como grandes, rematados estúpidos, no eran más que tipos normales que se vieron atrapados por la vorágine de los acontecimientos. Iban para héroes y la suerte les fue esquiva y consiguieron una gran cagada. Pero si de tu actuar, por puro azar, resulta un beneficio grande, inequívoco, te llamarán héroe y sonreirán satisfechos. Por eso lo heroico no tiene nada que ver con valor o sufrimiento.

¿Han escuchado alguna vez el testimonio de un héroe cuando le preguntan por qué lo hizo o cómo se siente? Ahí los héroes nos ponemos inusualmente humildes y evasivos. Era mi deber, no podía dejar de hacerlo, cualquiera en mi lugar lo habría hecho. Créanme que la razón de estas respuestas que damos, buscando causas externas o abstractas a nuestras heroicidades, no es otra que el íntimo convencimiento de lo muy estúpidos que fuimos por habérnosla jugado de semejante manera. Le echamos la culpa a otro, a otros, a todos. Porque sabemos que aquello resultó bien como podía haber resultado en el más absoluto desastre. Por esa misma razón hay menos mujeres heroínas. Ellas son más pragmáticas, evalúan mucho mejor los riesgos y controlan la soberbia más eficazmente que nosotros. En definitiva, son más inteligentes.

Expuesto lo anterior entenderán mis temores, mis ausencias y mi aversión a los actos sociales. Trato sólo de evitar, dentro de lo posible, el ponerme en situación de tener que ejercer. Porque o salvas al perro huérfano a punto de ahogarse y eres un héroe o al tirarte al agua vuelca la barca y mueren tres niños chinos adoptados y eres el sumo imbécil. ¿Quién puede vivir tranquilo así?

143 comentarios

  • [MENSAJE DE LA DIRECCIÓN]

    ÇhøpSuëy Fanzinë Øn Thë Røcks les invita a colaborar en la elaboración de su próximo proyecto, el Fanzinë ÇhøpSuëy… ¡en formato revista!

    Sí, amigos, ha llegado el momento de enseñar al mundo qué fácil es hacer una revista que nadie echa de menos en los kioskos. Por eso la editaremos en formato PDF con un número aún indeterminado de páginas que ustedes podrán leer cómodamente en sus ordenadores, en sus Kindle, en Isuu o imprimirla a todo color, o en blanco y negro si quieren ahorrar. También podrán regalarla, enviarla por correo o guardarla en una memoria USB y enviarla al espacio junto a las cenizas de su perrito Pichón, para que giren en órbita geostacionaria hasta que sea descubierta por una civilización alienígena que no tendrá ni lectores USB ni sentido del humor.

    Sin haber decidido aún cuántos números publicaremos a lo largo del año, sí les adelantamos que la parte central de cada número tendrá formato monográfico. Y como deseamos que Fanzinë ÇhøpSuëy sea también un proyecto colaborativo, queremos animarles a participar en su elaboración. Podrán hacerlo de las siguientes maneras:

    – Enviando textos o ilustraciones sobre el tema monográfico previsto a secretaria@chopsuey.es
    – Colaborando en la sección El Arte del Siglo, en donde pediremos su opinión sobre los grandes productos culturales que nos han hecho como somos.

    A cambio les daremos momentos de diversión, un ámbito bucólico, un futuro venturoso y mucho amorl, y les ayudaremos a propagar su fama —incluida la mala— por todo el orbe. Hay cosas que no se hacen por dinero, como el amor verdadero, los maceteros de macramé y los sonetos con estrambote.

    EL PRIMER MONOGRÁFICO
    El tema monográfico del primer número es DECONSTRUCCIONES y estaremos encantados de recibir textos de entre 300-700 palabras que deconstruyan el cine, la política, la arquitectura con palillos, la alta costura, la gastronomía televisiva, los carnavales de Tenerife, la caída de Occidente, el ciclismo por acera, la cunnilingüística comparada (¿comparada con qué?) o cualquier tema que les apetezca deconstruir, incluidos los serios. Si no quieren deconstruir, pueden limitarse a destruir, que es más rápido. Aquellos de ustedes que se sientan capaces de realizar un microensayo con todas las de la ley pueden rebasar el límite establecido y demostrarnos por qué fue injusto que les quitaran aquella beca del CSIC.

    EL ARTE DEL SIGLO
    La sección El Arte del Siglo se compondrá como un mosaico de comentarios sobre las grandes obras culturales del siglo XX. Para cada número haremos una pregunta muy sencilla y ustedes podrán colaborar dejando un comentario en ÇhøpSuëy de un máximo de 15 líneas. Por cuestión de diseño y espacio será imposible publicar todos en la edición impresa, así que escogeremos aquellos que destaquen por su elegancia, ingenio, inteligencia, sentido del humor, perspicacia, grado de delirio o cualquiera de esas virtudes que les han hecho como son y por eso les queremos; más o menos. En todo caso, todos los comentarios serán recopilados y pasarán a una sección especial de ÇhøpSuëy Fanzinë Øn Thë Røcks con la esperanza de que, pasados unos años, El Arte del Siglo se convierta en una referencia ineludible, sea para los estudios de Arte o para los de Psiquiatría.

    Y para este número empezaremos con una pregunta fácil:
    ¿Cual es su novela favorita del siglo XX y por qué?

    Para colaborar en la sección, titulen su comentario MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX. Tómense su tiempo y piensen que su respuesta no tiene por qué ser necesariamente sincera. Su novela favorita, la que más veces han leído y han disfrutado, puede ser “Los Cinco se ven en apuros”, de Enid Blyton, pero quizá prefieran que no sepamos la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad. Échenle una pizca de literatura, convenzan a los lectores de ambos sexos de ÇhøpSuëy de que están desaprovechando su existencia si no leen “El olor del tigre”, de Byly Ambipur.

    PLAZO
    El plazo para la recepción de colaboraciones en ambas modalidades (recuerden, también ilustraciones) se cierra el 8 de marzo de 2015, día de la mujer trabajadora u ociosa. Luego montaremos la revista. Tienen ustedes tres semanas. ÇhøpSuëy llama a su puerta. El futuro les espera. Ya están tardando.

  • Por esa misma razón hay menos mujeres heroínas. Ellas son más pragmáticas, evalúan mucho mejor los riesgos y controlan la soberbia más eficazmente que nosotros. En definitiva, son más inteligentes.

    Esta opinión de nuestro héroe resulta discutible. Si la supervivencia (el número de mujeres que sobreviven a las situaciones de riesgo es mayor que el de los hombres) es lo que define la inteligencia, habrá que concluir que no se nota mucho. Viene habiendo un número parecido de mujeres y hombres y, aunque viven más, dudo mucho que, en general, vivan mejor.

    Esta actitud de los machos ante los desafíos es muy propia los mamíferos, no sólo de los humanos. Se habla mucho de la supervivencia de los más aptos y los más fuertes, pero se infravalora, en mi humilde opinión, la selección sexual.

    Supongo que muchos de ustedes recordarán el horror adolescente de descubrir que ellas siempre caían rendidas ante el más macarra, que era frecuentísimamente uno de los mayores idiotas. Desconozco las tasas de éxito reproductivo de esta estrategia, pero me da que son altas. Sólo a partir de los treinta años, los gafosos o los desgarbados que han aprobado las oposiciones empiezan a husmear las mieles del éxito que tuvo el chaval de la moto (que ya ha echado barriga y conduce un Ibiza trucado en el taller donde trabaja de mecánico).

    ¿Es la selección sexual una muestra de inteligencia? Lo dudo. La mayor parte de las mamíferas son literalmente esclavas de una estrategia que sigue seleccionando a los más violentos y brutos.

    ¿Es una muestra de inteligencia entrar en crisis histérica ante una situación de estrés? Tal vez. Es evidente que siempre aparecerán varios machos al socorro y a intentar demostrar quién tiene la cornamenta más grande. Pero esto tiene un alto precio a pagar: la dependencia.

    “Las esclavas inteligentes”, podría titularse la película.

  • Estoy muy contento con este estreno, Mortimer.

    “Las esclavas inteligentes”, podría titularse la película.
    ***
    10/10. Carne de psiquiatra.

    Hace unos años trabajaba en una gasolinera en Soria. Una noche vino un tipo en bici y me preguntó si sabía inglés. Era un polaco que había llegado en tren hasta la frontera con Francia y había continuado el camino en bici por España. No recuerdo cuál era su destino. El chaval estaba feliz de poder hablar con alguien, porque yo era la primera persona que había encontrado en el país que sabía hablar inglés. Me preguntó qué significaba “curva”, porque se lo decían mucho cuando preguntaba por los caminos que había de tomar. Se lo dije y me contestó que en polaco significaba “curva”. Así supe de esa palabra.

    Años después estaba yo en Cracovia con una perica y se acercó un pollo a pedir fuego. Ella le prendió la tagarnina y él respondió: “thank you, curva”. Le solté un berrido soriánico. He de decir que las polacas están tremendas, mucho más que las húngaras, según he podido constatar, pero tienen que bregar con unos zotes del copón.

  • Ayer fui a ver “Red Army”. Es la primera vez que recuerdo estar solo en una sala de cine.. En la de al lado ponían las de las sombras de Grey, con la sala a rebosar. Red es una peli para chicos y Grey para chicas.

  • Ua de las pocas veces que he hecho de héroe me enfrenté a un tío armado con un piolet. Acababa de estrellar aparatosamente su furgoneta contra un coche y salió corriendo. Cuando le alcancé y vi el arma me entró la risa acordándome de Trosky. Por suerte andaba como drogado y apenas ofreció resistencia. Era un hombre del este, quizás polaco.

  • 19 de febrero de 2015 a las 22:10
    BREMANEUR
    MI NOVELA FAVORITA DEL S. XX
    La luz que se apaga, -The light that failed- (1891), de Rudyard Kipling.
    En esta novela precursora encontraremos alguno de los grandes temas del siglo XX (guerra, periodismo, imagen) y de los temas eternos del hombre (la amistad, las devastadoras relaciones entre hombres y mujeres y las veleidades de la fortuna). Si bien Kipling no pudo anticipar el punto de abyección de las dos grandes guerras del siglo, no cabe duda de que podría haberlo escrito de haberlas vivido. Algo intuyó el britano cuando quitó de las cubiertas de sus obras la cruz gamada que las señalaba y que había adoptado en la India. Respecto a los temas eternos acertó de pleno al alabar la camaradería y la amistad entre los hombres y denostar la crueldad de las mujeres y su incomprensión absoluta de los anhelos masculinos. Dick Heldar es un predecesor de los fotógrafos de guerra. Una herida en el frente le hará perder la vista y no podrá ver terminada la que habría de ser su obra maestra. Aupado por sus amigos corresponsales de la prensa británica y hundido por las mujeres que le rodean, se enfrentará a su destino sin esperanza alguna. Hubo versión cinematográfica de 1939 que aún no he podido visionar. Articulada por la dualidad eterna (yin y yang, vida y muerte son lesbianas, harás amigos en la guerra, te hundirán las mujeres en la paz) muestra el camino que hemos de seguir en la vida y que Karl Kraus resumió magistralmente: «en caso de duda hay que tomar la decisión correcta»
    ——————————————————————————————-
    Coño Brema, estaba leyendo su post de forma rutinaria (es decir, título, autor y breve búsqueda en el disco duro de la memoria, a ver si me sonaba de algo, yo lo he leído casi todo) y aunque el nombre de Kipling debería haber hecho saltar alguna alarma, no ha sido hasta llegar al nombre de Dick Heldar (y lo he tenido que releer un par de veces) que he caído en la cuenta.

    Me he levantado a mirarlo y efectivamente, ahí estaba, en el núcleo central de mis libros más releídos, probablemente el más desgastado de todos, en una edición antigua, con una contextura y tipo de letra que hacen de su lectura un placer: “En tinieblas”, de Rudyard Kipling.

    Se acabaron las dudas por mi parte, suscribo la elección de Brema, por los mismos motivos y añado razones parecidas a las de Bonnie, el momento de su lectura y la avidez por seguir leyendo. El final es grandioso y el libro te deja la sensación de haber recibido una lección magistral de las que dejan huella. Si la literatura debe provocar emociones, esto es literatura.

    Ahora, explíquenme con claridad (yo también soy un poco rubia), cómo hay que hacer para que mi voto cuente junto al de Brema. El conglomerado Procu-Schultz-Gacho no lo va a tener tan fácil.

  • Estupenda entrada que luego, si se me permite, comentaré.

    ***

    Impactado todavía por la noticia de Sacks, pienso que se hace imprescindible una mención para en esos ilustres galenos que consagran su talento desbordante, cada uno a su nivel, a la divulgación médica en nuestro idioma. Me vienen a la cabeza nombres como Cormillot, el Dr.Gutiérrez (injustamente despedido, por cierto, del programa de Mariló Montero) y algún otro. Debemos sentirnos afortunados porque pudiendo ser los Sócrates de la discusión científica, deciden ser Platón y compatirla con nosotros.

  • 20 de febrero de 2015 a las 10:46
    MERCUTIO
    PERROANTONIO
    Ellas siempre caían rendidas ante el más macarra, que era frecuentísimamente uno de los mayores idiotas.
    Siento traerle a Bremaneur esta tristísima confirmación de las sabias palabras perroantonias.

    Eh, chavales, reunión del gabinete de crisis en casa Gremanel.

  • ¿Es una muestra de inteligencia entrar en crisis histérica ante una situación de estrés?

    (Mira chavalín, actualmente yo sufro a 4 profesores en un ciclo superior de FP, tres hembras, y un macho, y he de decirte que con creces, superan los episodios de histeria y comportamiento decontrolado del macho respecto a todas ellas que, la más de las veces, lo miran -lo miramos-, con condescendencia. “El histeriquito milhomens” le hemos apodado en una de las cien acepciones a las que nos referimos a él. Ése maneja las situaciones de estrés como yo un dispositivo explosivo con cien kilos de hemoal de ése.
    Así es que ya vale con que nosostras somos unas histéricas, porque tendríais que veros a vosotros por un agujerito. Mucho con lo de nuestras menstruaciones -una vez al mes- y muy poco de qué pasa cuando los señoritos tienen hambre y no han comido todavía -3 veces al día-. No te acerques a un hombre hambriento si no es con algo de comida en la mano, porque tu vida peligra.
    Anda ya, pues no hay histéricos con ataquitos de histeria por ahí.
    Afirmo: los hombres son más histéricos que las mujeres y pierden en muchísimas más ocasiones el autocontrol. Con lo que no estoy de acuerdo es con lo de que las mujeres son más inteligentes que los hombres, eso no es verdad; tampoco a la inversa. Lo que pasa es que culturalmente, la mujer ha tenido que aprender a adaptarse y sobrevivir ante los ataques de histeria, generalmente agresivos, del macho.)

  • 20 de febrero de 2015 a las 10:14
    PERROANTONIO
    Supongo que muchos de ustedes recordarán el horror adolescente de descubrir que ellas siempre caían rendidas ante el más macarra, que era frecuentísimamente uno de los mayores idiotas.

    Sería maravilloso conocer el motivo por el cual, los machos camachos (y aquí incluyo a todos los machos) sólo tenían ojos para aquellas muchachas de tetas grandes, cuerpos con más curvas que la carretera de Amalfi a Ravello culos en pompa, melenas al viento, y que con frecuencia eran más tontas que Abundio.
    No conozco a ninguno que mostrara el más mínimo interés por la flaca desgarbada con gafas, ortodoncia y que se pasaba el día buscando en la biblioteca El Rey de Katoren.
    ****
    Muy bueno lo suyo Mortimer. (me encanta el nombre)

  • Schumpeter sobre los hombres de letras de la Edad de la Razón (y perfectamente aplicable hoy): “El mejor antídoto para los cumplidos que los literatos suelen dirigirse a sí mismos es leerles”.

  • ¡Gracias, Verle!
    Sita, GUAAAH, Zeppi (10:47) nos ha llamado «conglomerado», que quiere decir que hay un atasco y ¡nosostros somos FLUIDOOOS!
    Sita, ¡castigue a Zeppi que solo ansía el poder que es nuestro porque lo hemos visto antes!

  • Hoy hay nivel, Maribel.
    El héroe de MGaussage también nos lleva a Kipling (“Al éxito y al fracaso, esos dos impostores, trátalos siempre con la misma indiferencia.”)
    La pinza que forma con Brema y Zeppi, imbatible. Sorry about that, Proc.

  • Que la mayoría de los héroes estúpidos somos hombres no es una opinión, es un hecho científico: “Casi 9 de cada 10 personas dispuestas a tomar riesgos mortales estúpidos son realmente hombres,..”, aunque tenga su contrapartida.

    La selección natural es ciega y muy “curva” y lo único que minimiza la reproducción de los macarras de la moto es la existencia de métodos anticonceptivos eficaces y la consecuente maternidad retrasada. Aún así yo reforzaría esa tendencia prohibiéndoles usar casco en la moto.

  • 20 de febrero de 2015 a las 11:25
    BONNIE
    No conozco a ninguno que mostrara el más mínimo interés por la flaca desgarbada con gafas, ortodoncia y que se pasaba el día buscando en la biblioteca El Rey de Katoren.

    Yo. Luego les hablaba a mis compañeros de ellas y las ponían de boñiga para abajo, hasta que al año siguiente les florecían las perolas y se les ponían las caderas poderosas. Entonces aquellos tipos relinchaban, piafaban y rebuznaban enloquecidos al olor de la hembra. La verdad es que siempre he tenido un ojo clínico.

  • 20 de febrero de 2015 a las 10:14 Perroantonio
    «Supongo que muchos de ustedes recordarán el horror adolescente de descubrir que ellas siempre caían rendidas ante el más macarra, que era frecuentísimamente uno de los mayores idiotas. Desconozco las tasas de éxito reproductivo de esta estrategia, pero me da que son altas».

    Ah, ya me acuerdo de ese tipo. El mismo que llevaba detrás una banda con el mismo número de lacayos-soldados varonsitos.

  • (Perdona Holmess, pero vamos a ganar nosotros, primeramente, porque yo me voy a leer el puto libro del submundo, y segunda y por tanto no principal, porque el de Brema no cumple con las condiciones. Y se puede poner lo gallito que quiera pero su novela es del XIX, y si es del XIX, pues no es del XX. Esto quizá me lo pudiese discutir el joputa de Einstein, pero creo que no lee Chopsuey porque tiene demasiado nivel para él (muerto no está porque eso de morirse es relativo)

  • ZEPPI: a ver si me sonaba de algo, yo lo he leído casi todo

    Esto es muy grande.

    Como dijo el otro día el Marqués, no hay votación, pero valoro mucho las adhesiones inquebrantables. Creo que venceremos al conjunto conglomerado.

  • Y una leche. Que se lo hubiese pensado antes el comité directivo a la hora de enunciar las condiciones. Pues claro que el XIX es mejor novelísticamente, pero si nos pasamos por el forro una de las dos únicas condiciones:
    1) que sea novela
    2) que sea del siglo XX,
    Pues yo me paso la otra:
    MI NOVELA FAVORITA DEL S.XX
    Chayanne en tejanos, descalzo y con el torso desnudo.

  • Echarsen novia, eso sí que es de héroes. El contrato no escrito que imponen es: dirige y ordena mi vida pero de tal manera que parezca que sea yo quien manda.

    ÉCHALE HUEVOS.

  • Gacho, yo vivo en la era hispánica (mira en bing). Aún no me ha llegado el siglo XXI, por lo que mi elección es perfectamente válida. Ya sé que no hay concurso, pero voy a ganar de todas formas.

  • ¡¡Yo me uno a Gremanel, Holmecks y Zippy!! El conjunto conglomerado pierde fuelle y el combinado de Kipling se adelanta en el electrónico.

  • Si no se respetan las normas esto será un puterío. Me someto gustoso al arbitraje de Doña Bellpuig. La de Kipling no cuela, inténtelo ustedes con Conrad y ya hablaremos.

  • En cuanto a lo de los macarras es mucho verdad, yo mismo siempre procuraba hacerme amigo de alguno, precisamente por si la amiga de la rubia o la propia rubia despechada cuando el macarra cambiaba de flor.

  • El conjunto fucsia no hace más que darme alegrías. Y lo borda Marcel en el fasbook: «Ahora sí que son una piña. Van a acabar pasándose hasta a las hermanas. Ancelotti es sin duda un gran gestor».

  • 20 de febrero de 2015 a las 11:51
    BREMANEUR
    ZEPPI: a ver si me sonaba de algo, yo lo he leído casi todo
    Esto es muy grande.
    ————————–
    Esto requiere una explicación. En casa no entró la tele hasta que yo ya estaba en la Universidad, y en algo había que entretenerse durante la infancia y la adolescencia. Añádase a esto que mi padre tenía (y tiene) una bliblioteca digna de tal nombre, donde se podía encontrar de todo, y el resultado es que los hermanos mayores hemos salido unos lectores empedernidos, que leíamos todo lo que caía en nuestras manos (como decía David Lodge de uno de sus personajes, “era un lector compulsivo de todo lo que figuraba en letra impresa, y en ocasiones, a falta de mejor opción, leía con atención la letra pequeña de los billetes de metro, o el dorso de los paquetes de corn-flakes del desayuno”). A mis hermanos pequeños ya les pilló la tele y su nivel de lectura fue sensiblemente inferior.
    Debo confesar que “mi modesta biblioteca” se ha nutrido en gran parte de libros escamoteados a la biblioteca de mi padre, a la que todos los hermanos hemos expurgado en mayor o menor medida. Aún así, sigue siendo una biblioteca más que respetable (la de mi padre), lo que alivia en cierto modo el sentimiento de culpa.

    Proc, lo de “conglomerado” iba en sentido deportivo, como llama Satur a los equipos contendientes.

    Y en cuanto a quién va a ganar, está por ver. Yo creo que el voto de Brema debería valer el doble, por ser bibliotecario. Hay partido

  • 20 de febrero de 2015 a las 12:24
    SCHULTZ
    Si no se respetan las normas esto será un puterío. Me someto gustoso al arbitraje de Doña Bellpuig.

    Aquí están tratando de vencer en los despachos lo que no logran victoriear sobre el terreno de juego.

  • Y ahora Don Zeppi hablando del valor doble, como los goles fuera de casa. Lo de la biblioteca del padre me ha hecho recordar las horas que metí yo, a falta de padre, en la de mi tío: daba igual el autor, lo mismo Cecil Roberts que Steinbeck, o aquellos premios Goncourt, Bernanos, o aquella cosa de estudiantes de medicina en París de Soubiran. Y leer Love Story casi como pornográfica. Snif.

  • 20 de febrero de 2015 a las 12:14
    SATUR
    Echarsen novia, eso sí que es de héroes. El contrato no escrito que imponen es: dirige y ordena mi vida pero de tal manera que parezca que sea yo quien manda.

    ÉCHALE HUEVOS.

    Satur, entrénate en el restaurante: “¿has decidido lo que voy a pedir, cari?”

  • Schultz, comparto ese sentimiento, entrar en la bliblioteca era como entrar en la cámara del tesoro, uno nunca sabía que joya podía encontrarse, pero se tenía la sensación de que todo lo que había allí era muy valioso.

  • 20 de febrero de 2015 a las 11:25 BONNIE
    No conozco a ninguno que mostrara el más mínimo interés por la flaca desgarbada con gafas, ortodoncia y que se pasaba el día buscando en la biblioteca El Rey de Katoren.

    No cuela, Parker.

  • 20 de febrero de 2015 a las 11:25 GACHOINLOWERCASE

    Histéricos habrá alguno, seguro. Pero esos ataques de los hombres papeadores no son de histeria sino de furia. Lo que viene siendo la otra hormona, vaya.

  • 20 de febrero de 2015 a las 10:14 Perroantonio
    «Pero esto tiene un alto precio a pagar: la dependencia».

    Amigos, qué casualidad. Recibo una nota urgente de la Fundéu sobre el terrible problema de los elementos compositivos -dependencia y -dependiente, habituales en la formación de sustantivos o adjetivos. Que dice la Fundéu que se escribe tojunto y pone estos ejemplos histericodependientes:
    «Ronaldodependencia y ronaldodependiente, cristianodependencia y cristianodpendencia, y messidependencia y messidependiente».

  • EL CLUB DE LUCHA & LAMIRADADELACOBRA PRODUCTIONS PRESENTAN

    TUTORIAL INTERACTIVO DE TÉCNICAS DE DEFENSA PERSONAL

    Vídeo nº 1:

    Neutralización de ataque de facineroso armado de piolet o “Maniobra Trotsky”

  • 20 de febrero de 2015 a las 13:38 Perroantonio
    Proc, ningún hincha está sometido a Cristiano Ronaldo. Hablamos de cosas distintas.

    Es verdad, pero pega bien porque hace asomar la histeria en su faceta colectiva, muy interesante. Y porque la fratría es muy de ellos (que yo también soy superantropóloga social). Y porque depender es como pender, que quiere decir que te cuelga algo de un sitio, que «te depende», pero esto lo señalo solo en tanto que aficionada al latín. ¿Usted quiere decir que la sumisión es más frecuente entre las mujeres? ¿De unas con respecto a otras? ¿A que no?

  • 20 de febrero de 2015 a las 14:13 PROCURO FIJARME
    ¿Usted quiere decir que la sumisión es más frecuente entre las mujeres? ¿De unas con respecto a otras? ¿A que no?

    Lo que quiero decir es que la sumisión/dependencia han sido y siguen siendo comportamientos comunes de las mujeres en su relación con los hombres. No estoy intentando extraer ningún discurso ideológico, me limito a los hechos. Por ejemplo, a los casos de esclavización o a las estadísticas de violencia familiar. Y también digo que creo ver ahí un comportamiento común a la mayoría de los mamíferos superiores (que seguramente será casual). Tampoco extraigo de ahí conclusiones particulares, pero sí percibo una corriente general. Luego cada uno o una sabrá o no dejarse llevar por la corriente.

  • Pucherazo.
    Tongo.
    Brema dictador.
    Ya no juego.
    Llamo al alzamiento.!!!
    ——
    (Ahora me voy a examinarme (¡0tra veeeeezzz!!! A la noche contaré cuantos formamos la huésted, o como se diga.
    Hoy no hay 10, no paran de distraerme)

  • Los únicos actos de mi vida que reconozco como auténticamente heroicos son algunos que renuncié a llevar a cabo aun pudiendo haberlo hecho sin demasiadas complicaciones.

  • Me resultó embarazoso cuando una mujer que trabajaba conmigo me dijo : “Cada vez que entro en tu despacho me gusta imaginar que me tiras encima de la mesa y me follas”. La verdad, no sabía a donde mirar. Las chicas son guerreras…

  • 20 de febrero de 2015 a las 14:38
    GÓMEZ
    Los únicos actos de mi vida que reconozco como auténticamente heroicos son algunos que renuncié a llevar a cabo aun pudiendo haberlo hecho sin demasiadas complicaciones.

    Los héroes por omisión sí son los grandes olvidados.

  • Ejem, me parece ligeramente hiperbólico calificar de heroicos los actos que sólo se producen dentro de nuestra cabeza. Yo diría que una de las condiciones sine qua non propias del héroe es que existan gentes que lo consideren como tal. En caso contrario se puede “tener madera”, como el personaje de hoy, pero habrá que componer la talla. Resistir los impulsos, especialmente los que pueden producir daños a otros o a nosotros, es un simple signo de madurez emocional; un rasgo de inteligencia. Nos pasa a todos.

  • NOSOTROS LOS HIPERBÓLICOS

    Perroantonio, con su característica agudeza, ha hecho saltar por los aires lo que en realidad no era sino una renuncia elegante de este humilde servidor a desplegar sobre la mesa un amplio catálogo de acciones heroicas y arriesgadas… Sin embargo, a pesar de lo incuestionable y acertado de su razonamiento, sí se me antoja palmario que se puedan dar actos heroicos –y aquí hablo de acción y no de omisión– sin que nadie los presencie o, incluso, sin que nadie acierte a considerarlos como tales.

    ***

    Y hablando de consideraciones: la de “héroe anónimo” que, en el último momento, he descartado aplicar en el párrafo anterior, me ha llevado a recordar, no sé bien por qué, una de las mejores estafas de las que jamás he oído hablar –lo leí de niño en un Reader’s Digest– y que era algo relacionado con recaudar fondos para la Viuda del Soldado Desconocido.

  • Dicho lo anterior, añadiré también que se me da que solo hay dos tipos de héroes: los idiotas y los héroes malgré lui.

  • El héroe Aquiles estaba tan a gusto escondido en el gineceo, advertido de que perdería su inmortalidad si luchaba en Troya. En eso llegó Ulises y provocó un momento de tensión que obligó a Aquiles a mostrar su naturaleza y desenvainar la espada: al hacerlo sellaba su suerte.
    Queda borroso si decide o es empujado a , tema no menor.

  • Gata, tú puedes.

    Tengo una relación mental muy ambigua con el concepto de ‘héroe’, no en vano he crecido oyedo calificar de tales a horrendos asesinos, así que desconfío bastante de la categoría. Sin embargo, he recordado una noticia de este mes que me impresionó, la de un chaval de dieciséis años muerto por haber intervenido en una pelea para defender a una chica. Coincide con la modalidad ‘hombre resuelve asuntos a mujer’, vaya por Dios, y supongo además que esto es a lo que se refería MGaussage: un crío pacífico, un imperativo moral. Al buscar la noticia ahora, he visto que se dice que los asesinos, otros críos, eran gitanos. Lo que a lo mejor nos saca de este tema propiamente, pero no deja de plantear de nuevo la cuestión de la violnecia y su carácter adaptativo. Poco adaptativo.

  • Los héroes, (de estos ya hablamos hace algún tiempo) serán los mas atractivos para las féminas, pero puesto que son los que mueren o quedan impotentes por el síndrome del estrés post-traumático, parece que no deben ser los que mas se reproducen. Más bien serán los hispster y gafotas que se quedan en la retaguardia los que acabaran follándose a las nenas repartiendo sus genes.
    Esta especie de darwinismo invertido nos lleva -como no podía ser de otro modo- a la explicación de ¡la decadencia de Occidente!

  • Y ya que cita Perroantonio los casos de violencia familiar, quiero aprovechar para decir la frase profunda de hoy, mañana voy a tener agujetas en el celebro, por su culpa: el dependiente es el maltratador. Por otro lado, esto del amo y el esclavo es, como bien se sabe, una dialéctica, de modo que he de remitir a la película El sirviente, de Joseph Losey, que es copón de dialéctica.

  • Comoquiera que hace unos días se citó por aquí a Heródoto y ahora sale a colación Aquiles, permítaseme colocar aquí estos versos en honor de todos los héroes anónimos u olvidados:

    Nadie te honra, Eetión, y honras mereces.

  • Gómez: Sólo los muy valientes, los que tienen una gran elegancia de espíritu, pueden llegar a ser antihéroes.

  • “Actuaremos porque actuar será inevitable, pero sin tener ni puñetera idea de si el resultado será propio de un individuo inteligente, incauto, malvado o estúpido.”

    Barrunto que una de las claves de la cuestión está precisamente en el hecho cierto de que todos esos atributos no son en absoluto incompatibles entre sí. Estupendo debut, Gaussage.

    Y puestos a descartar incompatibilidades, también niego que la haya entre lo que afirman Perro y Procu, entre esa teoría de las hembras esclavas y la idea de la relación dialéctica amo/sumiso y su derivada, el hecho de que efectivamente, en la mayoría de los casos el verdadero dependiente es el maltratador. Estoy de acuerdo con ambos a la vez, sencillamente porque entre la selección natural y la dialéctica, concepto cultural este último donde los haya, hay las mismas semejanzas que entre un gen y una casa de adobe, un poner. Ni siquiera haría falta citar la aparente paradoja de que en parejas homosexuales también existen esas relaciones de dependencia y, por supuesto, maltrato. En ambos sexos. Cosa que, obviamente y salvo excepciones puntualísimas, ni siquiera tiene sentido alguno entre el resto de los mamíferos.

  • Las motivaciones del emparejamiento de los humanos de ser una de las cosas mas entretenidas.Todos somos algo dominantes y algo dependientes, y aventuro que los que cojean más de una de esas dos patas tienden a buscar una pareja que cojee de la otra. Ambos son codependientes. Los dominantes huyen de compañeros con carácter fuerte y piden reiteradamente perdón si hay riesgo de que los abandonen. Por su parte los sumisos suelen recaer con otras parejas igual de dominantes, repitiendo el esquema.
    Con los altos, por ejemplo, ocurre lo contrario, las busca altas; seguramente porque si hay mucha diferencia de centímetros ir por la calle compartiendo paraguas se convierte en una tortura.
    ***
    No cuando escribía, pero ahora al leerles me he acordado de un artículo de Wenceslao Fernández-Flórez en el que criticaba a los padres que presumen de hijo listo cuando vuelve del casino habiendo ganado y lo tachan de desgracia para la familia si vuelve habiendo perdido. Medimos a los héroes por el resultado.
    ***
    Gracias Mr. Albert.

  • Llevo meses sin ordenador, escribo desde móvil y de aquella manera. Entonces punto coma y seguido, se me escapa la frescura de buscar en la wiki y contestar ciertos renuncios a libros.

    Siempre se me antoja deconstruir los libros qué son novelas y guión. Y de eso ya abundan profesionales.

  • Hago un alto en la novela que estoy leyendo para recomendarla por buena ( y por breve ) : La fiesta de la insignificancia, de Milán Kundera.
    Antes he intentado comprar lo de Kipling: fracaso, no se reedita desde 2006. Segunda mano, internet, ha farfullado el librero. He sopesado Submundo, ya me ha pesado demasiado.
    Seamos ligeros, que los pesos vienen solos.

  • Un placer, sir Mortimer.

    Voy con lo de la novela favorita. He dudado entre dos, porque no es poco mérito resultar tan intragable como para que un servidor, que todo se lo come, deje el libro a medias. Abandoné por K.O. técnico en lo del amor y la curiosidad, creo, del prozac y las dudas no me pregunten, eso debía salir más adelante. Así que he optado por ser sincero. Poco original, pero sincero. Me gusta mucho ser sincero. Y además con esta me voy a quedar tan heroicamente solo ante el peligro como si hubiese elegido la del prozac, seguro. Que les conozco.

    MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX
    Corazón tan blanco, Javier Marías, 1992

    “No he querido saber, pero he sabido”. Difícilmente las palabras iniciales de una novela pueden resumir tan cabalmente su argumento y su esencia. En muy pocas ocasiones un título ofrece tanta información sobre la trama, los temas y el estilo de lo que contiene. “Mis manos tiene el color de las tuyas, pero me avergüenzo de llevar un corazón tan blanco”, dice Lady Macbeth. Shakespeare, es decir, el regreso al origen de la literatura, contra Flaubert quizá. Pensar, imaginar y contar. Nada más. Muy al contrario de lo que muchos sostienen, no se trata de un ensayo disfrazado de novela (como por lo demás lo son o pretenden serlo otras tantas, la mayoría en realidad). En Corazón tan blanco la reflexión es tan explícita como las peripecias de los personajes: la mano en el hombro de Luisa al mismo tiempo la apacigua y la sujeta, los oídos de Juan no tienen párpados que pueda cerrar para no escuchar, para no saber por qué fue necesario que su padre se casara tres veces para que él naciera. El argumento siempre es secundario (y aún así, es una historia formidable). Lo relevante es el tratamiento, la prosa hipnótica de Marías, tan asimilable en el fondo al discurrir del pensamiento y tan radicalmente distinta en la forma, de modo que lo artificial y estudiado resulta fronterizo con lo natural y primario y el espectáculo con la filosofía: literatura en estado puro.

  • (Me encanta Javier Marías. Mucho muchisisimo. Todo lo que escribe. Cada vez que lo he leído, me he enamorado de él.
    Me parece bien que gane el concurso de
    MI NOVELA FAVORITA DEL S.XXI ES.
    Pero la del XX la Binchy.)

  • Holmesss, ustedes se quedaron sin Vázquez Montalbán, sus intelectuales orgánicos están en el Sport. No digo más. Deconstruir el barcelonismo es una tentación muy grande. Gracias por la idea.

  • (Albert, Albert… No sé si estás preparado. La Binchy requiere una iniciación…)
    —————
    Conste que me parece fatal que nadie escoja a Murakami con su El pájaro que da cuerda al mundo o su Kafka en la orilla..
    Aunque bien pensado, Murakami podría ganar hasta el S.XXII.

  • 20 de febrero de 2015 a las 19:17 ALBERT

    Ni siquiera haría falta citar la aparente paradoja de que en parejas homosexuales también existen esas relaciones de dependencia y, por supuesto, maltrato. En ambos sexos. Cosa que, obviamente y salvo excepciones puntualísimas, ni siquiera tiene sentido alguno entre el resto de los mamíferos.

    Las parejas homosexuales reproducen habitualmente los roles macho-hembra. Como también hay parejas heterosexuales en donde los roles están invertidos, es decir, la mujer actúa de macho dominante y el varón de hembra. Pero el mainstream…

  • Soy un experto en iniciaciones, Gacho: nunca termino nada. Ya tengo dicho aquí lo mucho que me gusta Murakami, que viene a ser como el primo hermano de Marías. Lo que pasa es que para qué nos vamos a ir tan lejos. Porque mira que está lejos Japón.

    20 de febrero de 2015 a las 22:57
    PERROANTONIO

    Tal cual, Perro. Por eso lo de “aparente paradoja”.

  • A mí también me gusta Corazón tan blanco, es la primera que leí de Marías. (A vuestros brazooos, Albeeert y Gacho; ¿Murakami? ¡Apartaaarsus de aquí!). Pero más me ha gustado la defensa que ha hecho Schultz de nuestro programa (el programa de los campeones): Submundo. La pienso comprar, es más, la pienso leer y me va a maravillar, me va a enceguecer de dicha literaria y me va a transformar como persona.

  • Gacho, concuerdo con lo de Marsé, y especialmente con esa novela. Me produjo una impresión enorme.

    Respecto a la mejor novela del XX, que por aclamación es La luz que se apaga, de Rudyard Kipling, he de decir que no sólo es moderna por sus temas, personajes, etc., sino también por su planteamiento. Las páginas iniciales, con Dick Heldar, su pequeña amiga, la cabra y la pistola son un anticipo del cinematógrafo, tal y como lo entendemos hoy en día. Casi… casi me atrevo a decir que La luz que se apaga es la mejor novela del siglo XXI.

  • Ni se discuta más, la mejor novela del siglo anterior es de Pío Baroja y además hay peli.

    Las inquietudes de Shanti Andía.

  • Casi… casi me atrevo a decir que La luz que se apaga es la mejor novela del siglo XXI.

    Automáticamente descalificada porque no cumple las reglas bellpuigianas. Ha de ser una novela del s. XX, no del s. XXI.

  • ‘… Sumándome así a la ola de erotismo que nos invadía y a la que eran proclives nuestras vedettes, ávidas de mostrar hoy flácidas las carnes que un ya lejano ayer prietas cubrían’.

    El misterio de la cripta embrujada. Eduardo Mendoza. Toma novela del siglo XX.

  • ¿Petit Ciones ya no vive aqui?
    Agradecería en grado sumo por su interés antropológico, enlace a la columna de Arcadio del 17 en EM sobre Floriano.
    Merci.

    20 de febrero de 2015 a las 22:10 Albert

    Con dos huevos.

  • Soberbio en fondo y forma el artículo de M. sobre Umbral. Hacía tiempo que no me interesaba tanto algo. Es una pena que M. pierda el tiempo con las cosas del furbol. Por supuesto que Morán en su libro se muestra despiadado con Umbral. Sus opiniones son crueles e innecesarias, pero a mis ojos engrandecen a Paco y jibarizan a Gregorio.

  • Afortunadamente hay bibliotecas. Ya he localizado La luz que se apaga , por cierto en una que se llama Juan Marsé y está en el Carmelo, con hermosas vistas sobre la ciudad.
    Esta tarde, misión antropológica -metro incluido- en su búsqueda y captura.

  • Doctor Holm, doctor Holm: no vaya hoy. En la mayoría de las tribus Hispaniae las bibliotecas cierran los sábados por la tarde, dicen que sus sacerdotes practican entonces los ritos ancentrales del «holgorium» y el «sabadettem». Lo tengo estudiado.

  • Y yo esta mañana me he acordado precisamente de Mendoza, de El misterio de la cripta embrujada, de El laberinto de las aceitunas y de La verdad sobre el caso Savolta, que esta no es como las otras, pero las leí hace mucho y a la vez y se me han hecho una masa. Ahí he llegado por Últimas tardes con Teresa. Sí, sería capaz de votar cualquier cosa. No, no tengo credo ni doctrina, no tengo principios, no tengo ni secadora, y eso sí que es un problema con lo que llueve, pero no me importa.

  • (Tampoco yo tengo secadora.
    También yo amo a Mendoza por encima de muchas prosas.

    Credo y doctrina sí tengo, pero va cambiando cada minuto después de leer a según quién, ¿importa mucho eso? ¿qué tengo? ¿es grave doctor?)

  • 21 de febrero de 2015 a las 12:47
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Holm, ese libro hay que leerlo en inglés.
    ————————————————–
    Concuerdo, si se quieren apreciar todos los matices. Pero la traducción de la edición que yo tengo es excelente:

    Colección La Nave, Serie B nº 22
    EN TINIEBLAS, por Rudyard Kipling
    Titulo en Inglés; THE LIGHT THAT FAILED
    Versión castellana: Julio y Juan Luis Calleja

    No me resisto a copiar el poema de la contraportada:

    DEDICATORIA

    Si en el más alto cerro me colgaran,
    ¡Madre mía, oh madre mía!
    Bien sé qué amor me acompañara,
    ¡Madre, oh madre mía!
    Si yo me ahogase en los profundos mares,
    ¡Madre, oh madre mía!
    Sé qué lágrimas hasta mí llegarían
    ¡Madre, oh madre mía!
    SI en alma y cuerpo me viese condenado,
    ¡Madre, oh madre mía!
    Yo sé bien qué oraciones me salvarían
    ¡Madre, oh madre mía!

    La ilustración de la contraportada es también excelente, pero no sé cómo subirla.

  • He vuelto a dejar el libro en su sitio de la blblioteca, entre “La ciudad y los perros” y una edición antigua de “Martín Fierro”. Estas incursiones a la blblioteca auguran nuevas y placenteras relecturas.

  • Por cierto, el asunto de las traducciones no es un tema menor. Tuve en mis manos una traducción infame de “La soledad del corredor de fondo”, que desvirtuaba de forma lacerante el lenguaje de los personajes. Cierto que era una edición “para jóvenes”, pero eso no le exime de su pecado.

  • Mendoza es uno de esos autores que ganan en la distancia corta. Recuerdo haberme reído lo mío escuchándole contar las vicisitudes del traductor de Sin noticias de Gurb al sueco. El hombre, para que pudieran entenderlo los lectores de ese país, sugirió cambiar a Marta Sánchez por Madonna de protagonista; pero el autor se resistía, pues prefería a “una perdedora” para el papel.

    “¿Y Prenafeta? ¿A quién poner en lugar de Prenafeta?”, concluyó Mendoza.

    Y es que hay personajes que solo pueden darse en este país.

  • Recuerdo, a los pocos días de llegar a Bulgaria, entrar en una librería de Plovdiv para echar un vistazo. Diría que el primer libro que vi fue un ejemplar, traducido al búlgaro, de La verdad del caso Savolta.

  • Kipling no sólo fue gran novelista (y cuentista). Aquí un conocido botón de muestra:

    Si puedes mantener la cabeza cuando todo a tu alrededor
    pierde la suya y te culpan por ello;
    Si puedes confiar en ti mismo cuando todos dudan de ti,
    pero admites también sus dudas;
    Si puedes esperar sin cansarte en la espera,
    o, siendo engañado, no pagar con mentiras,
    o, siendo odiado, no dar lugar al odio,
    y sin embargo no parecer demasiado bueno, ni hablar demasiado sabiamente;
    Si puedes soñar-y no hacer de los sueños tu maestro;
    Si puedes pensar-y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
    Si puedes encontrarte con el triunfo y el desastre
    y tratar a esos dos impostores exactamente igual,
    Si puedes soportar oír la verdad que has dicho
    retorcida por malvados para hacer una trampa para tontos,
    O ver rotas las cosas que has puesto en tu vida
    y agacharte y reconstruirlas con herramientas desgastadas;
    Si puedes hacer un montón con todas tus ganancias
    y arriesgarlo a un golpe de azar,
    y perder, y empezar de nuevo desde el principio
    y no decir nunca una palabra acerca de tu pérdida;
    Si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones
    para jugar tu turno mucho tiempo después de que se hayan gastado
    y así mantenerte cuando no queda nada dentro de ti
    excepto la Voluntad que les dice: “¡Resistid!”
    Si puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud
    o pasear con reyes y no perder el sentido común;
    Si ni los enemigos ni los queridos amigos pueden herirte;
    Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
    Si puedes llenar el minuto inolvidable
    con un recorrido de sesenta valiosos segundos.
    Tuya es la Tierra y todo lo que contiene,
    y —lo que es más— ¡serás un Hombre, hijo mío!

  • Debe de ser cierto que Monedero hizo esos trabajos tan inverosímiles en alguien con su formación, porque, de no haberlos hecho, ya se hubiera buscado una mentira verosímil.

  • También debe de ser cierto que la manera de hacerlos sería la de, más que hacerlos, mandar que los hicieran otros. Ése sería el regalo que recibió de sus padrinos.

  • Ya lo tengo. Es como ir a Montmartre pero sin turistas ni SacreCoeur, pero vale la pena. Para devolverlo, el escúter.
    Traducido al español, en la Colección Abyectos (!)
    El lema de la contraportada me ha inquietado: “Una maravillosa novela en la que nace un personaje perverso de la literatura: la mujer fatal”

  • Sin querer polemizar con Pirata Jenny, traigo aquí la versión que yo recuerdo del poema de Kipling. Siempre me ha parecido loable el esfuerzo de los buenos traductores de mantener en lo posible la rima del verso, sin perder el sentido de lo que se dice.

    IF…
    Rudyard Kipling

    Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila
    cuando todo a tu lado es cabeza perdida.
    Si tienes en ti mismo una fe que te niegan,
    y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.
    Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera;
    si, engañado, no engañas;
    si no buscas más odio que el odio que te tengan….

    Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres;
    si, al hablar no exageras lo que sabes y quieres.
    Si sueñas y los sueños no te hacen su esclavo;
    si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
    Si tropiezas al triunfo, si llega tu derrota
    y a los dos impostores los tratas de igual forma.
    Si logras que se sepa la verdad que has hablado,
    a pesar del sofisma del Orbe encanallado.
    Si vuelves al comienzo de la obra perdida,
    aunque esta obra sea la de toda tu vida.
    Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría
    tus ganancias de siempre a la suerte de un día,
    y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea,
    sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era.
    Si logras que tus nervios y el corazón te asistan
    aun después de su fuga de tu cuerpo en fatiga
    y se agarran contigo cuando no quede nada
    porque tú lo deseas y lo quieres, y mandas.

    Si hablas con el pueblo y guardas tu virtud.
    Si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz.
    Si nadie que te hiera llega a hacerte la herida.
    Si todos te reclaman y ninguno te precisa.
    Si llenas el minuto, inolvidable y cierto,
    de sesenta segundos que te lleven al cielo…
    Todo lo de esta Tierra será de tu dominio,
    Y mucho más aún; serás HOMBRE, hijo mío

  • DE LA EXTENSIÓN DE LAS VACACIONES (PAGADAS)
    Seguimos jugando en ligas distintas.

    De comida con unos amigos (que no me estarán leyendo). Uno de ellos cuenta sus problemas para encontrar un vuelo a precio razonable a XX y un hotel en el centro de la ciudad (digamos que una de las capitales del mundo) par asistir a un congreso de reputados, ejem, reputados. Finalmente ha encontrado un vuelo que sale casi por mil euros, aunque espera que se lo pague el Estado, dado que es un tema de interés mundial en el mundo pedagógico-literario o así. Le acompañará su mujer al congreso, que también ha pedido libranza en sus tareas para la administración pública, supongo que por interés mayor.
    — ¿Y no vas a hace turismo?
    — Bueno, ya sabes, habrá que ir al menos a alguna jornada a cubrir el expediente, a recoger las comunicaciones… y luego ya si eso…

    Pues eso, o sea.

    Qué cabrones los griegos.

  • Todavía hoy me pasa que detecto el perfume de mi primera novia en el aire, como uno de esos perros viejos que mantienen alerta un cierto sentido de la nostalgia y gimotean desde el fondo del tiempo. Ensombrezco la mirada y me consiento unos segundos de abatimiento mientras miro fijamente a la chica que lo lleva puesto como una estola, y al cruzarnos en la calle me doy la vuelta y detengo la mirada en su espalda, como si con ese olor suyo se llevase también una parte de mí encimada, ya despegada hace tiempo de mi vida, como uno de esos grandes trozos de hielo desgajados que deambulan por el océano sólo sostenidos por las dos miradas que lo perdieron y ahora lo velan.

    De aquella relación lo único que se conserva intacto, tras la corrupción del desencanto y el camino tan largo que regresa del amor eterno, es ese perfume que todavía me agita cuando me lo cruzo por la calle una década después. Todo lo que trae el viento es bueno; no hay paraíso más resistente que el de los dieciocho años. A mí me deja sentado en el parque de Las Palmeras, me trae de golpe a la cabeza los minutos insólitos que dedicamos en silencio a estar juntos, y me devuelve finalmente bajando A Caeira dándole patadas a las piedras pensando en escribir algún día la historia del desaliento que me empezaba a enfriar la sangre mientras esperaba una de esas olas gigantes de las que se tienen noticia un año antes de que caiga arrasándolo todo.

    El día en que se acabó cumplí de repente tres años seguidos, y cuando pretendí volver atrás, no a por ella sino a por mí, no recuperé más que aquel perfume y la piedra sepulcral sobre la que escribí, a modo de homenaje, un epitafio de amor. No se sobrevive a las mujeres. Las lleva uno colgando del corazón como esas latas que se ponen en los tubos de escape de los coches de los recién casados y acaban dejando un muro en mitad de tu vida separando lo que eres de lo que fuiste. Y si me quiero recordar, si quiero tirar de mí hacia atrás para regresarme, no acudo a las fotos sino al perfume, y me sorprendo arrinconando aromas, sorbiéndolos al vuelo como un animal marchito saciado de sí mismo, envuelto en heridas de las que sólo mana la felicidad de entonces.
    MJ

    (Juraría que estoy ovulando)

  • (Ay, no se ve bien. A ver en negrita:)

    Todavía hoy me pasa que detecto el perfume de mi primera novia en el aire, como uno de esos perros viejos que mantienen alerta un cierto sentido de la nostalgia y gimotean desde el fondo del tiempo. Ensombrezco la mirada y me consiento unos segundos de abatimiento mientras miro fijamente a la chica que lo lleva puesto como una estola, y al cruzarnos en la calle me doy la vuelta y detengo la mirada en su espalda, como si con ese olor suyo se llevase también una parte de mí encimada, ya despegada hace tiempo de mi vida, como uno de esos grandes trozos de hielo desgajados que deambulan por el océano sólo sostenidos por las dos miradas que lo perdieron y ahora lo velan.

    De aquella relación lo único que se conserva intacto, tras la corrupción del desencanto y el camino tan largo que regresa del amor eterno, es ese perfume que todavía me agita cuando me lo cruzo por la calle una década después. Todo lo que trae el viento es bueno; no hay paraíso más resistente que el de los dieciocho años. A mí me deja sentado en el parque de Las Palmeras, me trae de golpe a la cabeza los minutos insólitos que dedicamos en silencio a estar juntos, y me devuelve finalmente bajando A Caeira dándole patadas a las piedras pensando en escribir algún día la historia del desaliento que me empezaba a enfriar la sangre mientras esperaba una de esas olas gigantes de las que se tienen noticia un año antes de que caiga arrasándolo todo.

    El día en que se acabó cumplí de repente tres años seguidos, y cuando pretendí volver atrás, no a por ella sino a por mí, no recuperé más que aquel perfume y la piedra sepulcral sobre la que escribí, a modo de homenaje, un epitafio de amor. No se sobrevive a las mujeres. Las lleva uno colgando del corazón como esas latas que se ponen en los tubos de escape de los coches de los recién casados y acaban dejando un muro en mitad de tu vida separando lo que eres de lo que fuiste. Y si me quiero recordar, si quiero tirar de mí hacia atrás para regresarme, no acudo a las fotos sino al perfume, y me sorprendo arrinconando aromas, sorbiéndolos al vuelo como un animal marchito saciado de sí mismo, envuelto en heridas de las que sólo mana la felicidad de entonces.

  • Zeppi, le contaré el rodeo. He querido primero enlazarlo en inglés, pero me ha parecido fuera de lugar. He encontrado tres versiones a vuelagoogle o goeglapluma, y me he decantado por la que me parecía que traducía sin alharacas el tercer y cuarto verso (“si puedes confiar en ti mismo cuando todos dudan de ti, etc.). Pero no. Y a ver quién es el valiente, temerario, héroe o kamikaze que se sube las mangas y propone otra.

  • “El aburrimiento de los domingos por la tarde, que llevó a De Quincey a probar el láudano, también dio vida al surrealismo: son horas propicias para fabricar bombas.”