Viaje de Friedrich Albrecht Holger Schneiderseggsmühlenhausenhofenweg por España (y dale…)

Curro
Por el Camarada Sërgëi.

Salíamos de Alicante con el ánimo esponjado, pues en tierras levantinas el aire es bonancible, jugosa la comida, líquida la bebida y amables las gentes, pese a gozar de un ánimo impetuoso y un gusto por los ruidos difícilmente soportable. Preguntamos otra vez por el camino a Barcelona y nos señalaron de nuevo el sur, de tal manera que llegamos a Murcia en dos jornadas. Aunque nos insistieron en que aquella región difería sustancialmente de sus vecinas del norte, no hallamos grandes diferencias culturales, gastronómicas o antropológicas. Sí es cierto que a la paella le ponen tres pimientos en lugar de dos y media cebolla más que a la de Castellón, dos cuartos menos que a la de Valencia y una más que a la de Alicante, pero no somos de la creencia de que tal variedad suponga una frontera cultural, gastronómica o antropológica. Volvimos a preguntar en Murcia por el camino a Barcelona a una procesión de gentes que iban con sus enseres hacia el norte. Nos dijeron que nos acercáramos a Almería y preguntáramos allí. Así hicimos y atravesamos el desierto almeriense y nos divertimos harto estudiando gran variedad de flora, como la piedra o la lagartija. De legua en legua dábamos con algún autóctono que sesteaba cabe los muros encalados de las casas, buscando la sombra. A nuestras preguntan respondían con sólo cuatro palabras, alternando los «ele», los «ea», los «arsa» y los «ozú»; al principio pensábamos que podrían corresponder a cada uno de los puntos cardinales, pero después de dar veinte mil vueltas como un hijoputa buscando a su padre, llegamos a la conclusión de que el reducido vocabulario empleado por los indígenas apuntaba a otros campos semánticos ajenos a la cartografía.

Seguimos, pues, hacia el este por la ruta indicada por los murcianos, cuando dímonos de bruces con las Alpujarras, silvestre región antesala de la Sierra Nevada, riquísima en flora. Enloquecimos estudiando y dibujando diversos tipos de escrofulariáceas, caprifoliáceas, borragináceas, poligonáceas, ranunculáceas, champiñones, etc. Tan absortos estábamos en nuestra científica labor que no acertamos a ver a un grupo de ecuestres que nos rodeaba. El porte era gallardo, hosca la mirada, temibles las armas que empuñaban y feroz la catadura. Nos sacaron de nuestro ensimismamiento floral con gritos y un disparo de trabuco naranjero. Se trataba de un grupo de bandoleros y querían despojarnos de nuestros bienes. Herr Gromenagüer les quiso entregar su colección de berzas, pero aquello que para él era un tesoro, para los foscos indígenas no tenía valor alguno: lo que querían era nuestro dinero. Apenas logramos juntar entre todos un picotín de reales de vellón y un puñado de maravedíes. El que parecía el caudillo de la cuadrilla dio una orden:

– ¡Algarrobo, átalos sobre las mulas! Nos los vamos a llevar para pedir rescate en el consulado de Granada.

– ¿Hay consulado alemán en Granada, Curro?

– No lo sé, Estudiante, pero si no lo hay en Granada lo habrá en Sevilla, ¿qué más da? ¡Gitano, dirige tú las mulas y volvamos a la sierra!

Así pues, nos vimos secuestrados y conducidos al refugio secreto de los malhechores. Aquello parecía un campamento de polacos y estaba todo manga por hombro. Aunque estrechamente vigilados, gozábamos de cierta libertad dentro del recinto, así que en apenas tres semanas pudimos organizarnos y creamos una cervecería que hacíamos funcionar con una plantación de lúpulo y cebada que sembramos en un valle cercano. También una fábrica de salchichas que funcionaba día y noche gracias a los cerdos que nuestros carceleros robaban en las fincas de los grandes señores. Tanto les gustaban las salchichas a los bandoleros, especialmente al tal llamado Algarrobo, que llegaron a robar solamente cerdos, olvidando los dineros. Logramos que prestaran de nuevo atención y con las monedas de oro que acopiaron organizamos un Bundesbank. Prestábamos dinero a los terratenientes, que empezaron a construir a lo loco mesones y fondas junto al mar, algunas de hasta tres pisos, pero cuando los terratenientes comenzaron a su vez a prestar dinero al populacho, y éste comenzó a comprarse no ya rucios sino corceles y a trocar sus chamizos en cortijos, aquello desbocó en algo que no supimos muy bien cómo llamar. A Herr Langeschwanz se le ocurrió llamarlo «inmobiliarien burbujen», pero como no tenía sentido le mandamos a hacer gárgaras. El caso es que el dinero dejó de circular y el populacho no podía pagar sus deudas. Curro, el caudillo, sufrió una crisis de identidad, porque él siempre había luchado contra los ricos y a favor de los pobres, y decía que quería abandonar el caudillaje de la banda y hacerse arriero, y cambiar de nombre y llamarse Sancho Gracia, pero el Estudiante, con buen criterio, decía que era tal su fama que siempre sería Curro Jiménez, y el otro venga a llorar y venga a llorar. En esas metafísicas gastaron su tiempo durante varios días, y era tal el grado de tensión que los bandoleros subalternos relajaron la vigilancia, por lo que una noche nos decidimos a huir. Abandonamos el refugio pese a la reticencia de Herr Bromenagüer, que estaba empeñado en hacerse bandolero y fundar su propia cuadrilla, una de ladrones nudistas y beligerantes en el amor libre y no sé cuántas otras gaitas más. Desde que de pequeño se le cayó encima un carromato lleno de kartoffeln no ha sido el mismo.

Tras algunas jornadas de viaje arribamos a Granada. Por el camino nos avisaron de la mala catadura de sus lugareños, pero lo cierto es que encontramos gentes amables que nos indicaron el camino a Barcelona con mucha diligencia: «primero a Cái y endehpué pa La Coruña, y allí preguntá». Y así quisimos hacer, pero tal era la calor que hacía en esas tierras anteafricanas que terminamos rojos como los cangrejos de río después de cocerse, o como los tomates, si empleamos un símil acorde a nuestra profesión herborística; o como el vino tinto o las bragas de Frau Schalotte, si seguimos la senda de nuestros vicios ocultos. El caso es que a la altura de Málaga decidimos acortar nuestra estancia en Andalucía e hicimos votos por regresar una vez jubilados, cuando nuestra afición por los seres vivos que practican la fotosíntesis se viera apagada como se apaga la vida del hombre que ha de penar sobre la tierra. También es verdad que en Málaga hacían acopio de chistes malísimos que empezaban siempre de la misma manera, verbigracia, «ése que va y dise», y terminamos hasta las narices, por lo que aceleramos nuestra salida de la provincia. Atravesamos Córdoba y llegamos a tierras castellanas, grandes explanadas sembradas de trigo y cebada, vides y olivos. Allí patroneaba con donosura cierto conocido nuestro, el Markgraf von Cubaslibres, por lo que decidimos hacer acto de presencia en sus tierras y rendirle pleitesía con nuestra visita, de la que hablaré en el siguiente capítulo si el Señor ha tenido a bien dotarme de fuerzas en el libro de mi destino.

161 comentarios

  • Sííííí. que quiero ver cómo se les queda el pirindol y los huevines después de cabalgar los caballos!!

    (Para mí que es un recurso literario, Procu, que simboliza que Barcelona somos todos y que no a la independencia)

  • Perroantonio

    ¡Una cuadrilla de bandoleros nudistas beligerantes en el amor libre! ¡Hay que rodar esa película!

    Y quién mejor que ÇhøpSuëy. Culo Jiménez, digo yo que se llamaría.
    – – – – –
    Hace tiempo que tengo interés en los clue board que salen en las películas de detectives, sean intensitos o no. Veo que en el de Bremaneur ya aparece un sospechoso claro.

    ¿Enseñan a hacer esas cosas en la universidad? ¿En la academia de policía? ¿Habrá cursos Cececé? ¿Tienen algún nombre?

  • ¡¡Alabado sea el Señor!! Por fin nos hemos enterado de quién les enseñó a los de Granada a fabricar una muy buena cerveza!!
    Yo ya puedo descansar tranquila.

  • Esos muros llenos de fotos y recortes son también muy de psicópata quisquilloso. El antecedente son los murales de las clases de religión sobre la pobreza o la fe, pegando fotos y subrayando con bolígrafos de colores.

  • 18 de febrero de 2015 a las 10:07 MERCUTIO

    Vaya, vaya, Merc, así como que no quiere la cosa acabas de dar con una de las técnicas de composición narrativa y/o organizativa más utilizada en los últimos tiempos (según mi propia experiencia).

    El tablón de notas —que ahora se realiza con las notas adhesivas post-it— es una de los recursos básicos de los consultores, esos individuos a los que contratan para hacer planes estratégicos en las empresas, para realizar análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) y cosas similares. El consultor pide a los asistentes que escriban en una nota post-it de un color determinado cual es, a su juicio, la principal debilidad (o amenaza, etc) de la empresa y pone la respuesta en el tablón. Con las diferentes respuestas del personal va haciéndo un mapa de situación. Según el numero de respuestas coincidentes, la nota va cambiando de posición jerárquica en el tablón y va aclarándose conceptualmente su importancia. Hay notas que van desechándose y “notas ocultas” que no han aparecido y que el consultor deberá hacer aflorar a base de preguntas.

    Como ya te habrás dado cuenta, es la misma técnica que se utiliza para descubrir al asesino. Pero dándole la vuelta al calcetín, es la misma técnica que se utiliza para organizar narrativamente la captura de un asesino, o sea, para construir una novela, una película, un programa de televisión, un programa político, etc. Su ventaja es que permite hacer cambios que son inmediatamente visibles en la línea temporal (timeline).

    El tablón de notas es un buen recurso didáctico para organizar grupos de trabajo y controlar el desarrollo de tareas en las escuelas y, en general, sirve para cualquier equipo de trabajo colaborativo, lo que incluye a la policía y a los investigadores de cualquier campo.

    [Seguro que Bremaneur está escribiendo un libro].

  • Sigo pensando que el mejor consejo a la hora de escribir cualquier texto es el de Rafael Azcona: “Nunca metas dos curas maricas en la misma película”.

  • Por cierto, y siguiendo con lo del tablón de notas, hay una aplicación para escritorio y para usar con Chrome, Padlet, que permite crear tablones de notas compartidos y hasta insertarlos en WordPress. Quizá haya que usarlo un día de estos para ilustrar los viajes del teutón.

  • La semana que viene giraré una visita a la ciudad donde Sonny Crockett puso coto al vicio imperante. Ahora seré yo quien apatrulle la ciudad. Les haré la pertinente crónica.

  • De verdad de la buena qué Sancho/Curro tenía tan poco pelo de macho. en su torso? Se me ha caído un mito “peito lobo”, lo sepan.

  • Por lo demás veo de venir qué el señor Schneidereggs o toca los huevos, se retira a Mallorca a montar con sus amiguetes un chiringuito nudista y su propia colonia.

  • ¡¡Ay!! ¡¡lo que daría yo por ir a comer una Hotel California o una Mustang Sally con una Old Thumper o dos, al Burguer and Beer Joint!!

  • Estoy disfrutando con las memorias de Fernando Fernán Gómez (El tiempo amarillo), recientemente reeditadas. En ellas el maestro se reconoce adicto al alcohol, a la conversación y a las mujeres guapas, amén de su mal carácter. Hacía tiempo que, salvando las distancias, no sentía tan identificado con alguien.

  • [MENSAJE DE LA DIRECCIÓN]

    Satur

    ÇhøpSuëy Fanzinë Øn Thë Røcks les invita a colaborar en la elaboración de su próximo proyecto, el Fanzinë ÇhøpSuëy… ¡en formato revista!

    Sí, amigos, ha llegado el momento de enseñar al mundo qué fácil es hacer una revista que nadie echa de menos en los kioskos. Por eso la editaremos en formato PDF con un número aún indeterminado de páginas que ustedes podrán leer cómodamente en sus ordenadores, en sus Kindle, en Isuu o imprimirla a todo color, o en blanco y negro si quieren ahorrar. También podrán regalarla, enviarla por correo o guardarla en una memoria USB y enviarla al espacio junto a las cenizas de su perrito Pichón, para que giren en órbita geostacionaria hasta que sea descubierta por una civilización alienígena que no tendrá ni lectores USB ni sentido del humor.

    Sin haber decidido aún cuántos números publicaremos a lo largo del año, sí les adelantamos que la parte central de cada número tendrá formato monográfico. Y como deseamos que Fanzinë ÇhøpSuëy sea también un proyecto colaborativo, queremos animarles a participar en su elaboración. Podrán hacerlo de las siguientes maneras:

    – Enviando textos o ilustraciones sobre el tema monográfico previsto a secretaria@chopsuey.es
    – Colaborando en la sección El Arte del Siglo, en donde pediremos su opinión sobre los grandes productos culturales que nos han hecho como somos.

    A cambio les daremos momentos de diversión, un ámbito bucólico, un futuro venturoso y mucho amorl, y les ayudaremos a propagar su fama —incluida la mala— por todo el orbe. Hay cosas que no se hacen por dinero, como el amor verdadero, los maceteros de macramé y los sonetos con estrambote.

    EL PRIMER MONOGRÁFICO
    El tema monográfico del primer número es DECONSTRUCCIONES y estaremos encantados de recibir textos de entre 300-700 palabras que deconstruyan el cine, la política, la arquitectura con palillos, la alta costura, la gastronomía televisiva, los carnavales de Tenerife, la caída de Occidente, el ciclismo por acera, la cunnilingüística comparada (¿comparada con qué?) o cualquier tema que les apetezca deconstruir, incluidos los serios. Si no quieren deconstruir, pueden limitarse a destruir, que es más rápido. Aquellos de ustedes que se sientan capaces de realizar un microensayo con todas las de la ley pueden rebasar el límite establecido y demostrarnos por qué fue injusto que les quitaran aquella beca del CSIC.

    EL ARTE DEL SIGLO
    La sección El Arte del Siglo se compondrá como un mosaico de comentarios sobre las grandes obras culturales del siglo XX. Para cada número haremos una pregunta muy sencilla y ustedes podrán colaborar dejando un comentario en ÇhøpSuëy de un máximo de 15 líneas. Por cuestión de diseño y espacio será imposible publicar todos en la edición impresa, así que escogeremos aquellos que destaquen por su elegancia, ingenio, inteligencia, sentido del humor, perspicacia, grado de delirio o cualquiera de esas virtudes que les han hecho como son y por eso les queremos; más o menos. En todo caso, todos los comentarios serán recopilados y pasarán a una sección especial de ÇhøpSuëy Fanzinë Øn Thë Røcks con la esperanza de que, pasados unos años, El Arte del Siglo se convierta en una referencia ineludible, sea para los estudios de Arte o para los de Psiquiatría.

    Y para este número empezaremos con una pregunta fácil:
    ¿Cual es su novela favorita del siglo XX y por qué?

    Para colaborar en la sección, titulen su comentario MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX. Tómense su tiempo y piensen que su respuesta no tiene por qué ser necesariamente sincera. Su novela favorita, la que más veces han leído y han disfrutado, puede ser “Los Cinco se ven en apuros”, de Enid Blyton, pero quizá prefieran que no sepamos la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad. Échenle una pizca de literatura, convenzan a los lectores de ambos sexos de ÇhøpSuëy de que están desaprovechando su existencia si no leen “El olor del tigre”, de Byly Ambipur.

    PLAZO
    El plazo para la recepción de colaboraciones en ambas modalidades (recuerden, también ilustraciones) se cierra el 8 de marzo de 2015, día de la mujer trabajadora u ociosa. Luego montaremos la revista. Tienen ustedes tres semanas. ÇhøpSuëy llama a su puerta. El futuro les espera. Ya están tardando.

  • Ah! que es miércoles y ceniciento…Pues arrojó cenizas sobre mis cabellos y lloro a mis muertos si tal. Esto del calendario cristiano no lo llevo bien. No sé si lo sigo.

  • (Es que a mí mi madre todos los años me consigue un calendario de pared de la Virgen del Carmen, wiki, y ahí lo tengo todo marcado y explicado, las fiestas de guardar…todo. Fijarme, fijarme, lo que se dice fijarme, yo me fijo en las fases de la luna y en alguna receta de las monjitas que hay en el reverso de cada hoja, aunque luego nunca hago ninguna. Y también me fijo en alguna frase bonita, ¿quieres que te lea alguna?)

  • MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX
    (TERCER INTENTO. UNA REUNIÓN CON SCHULTZ)
    Oiga, Schultz. PST, PST, Schultz. He leído lo suyo (16 de febrero de 2015 a las 13:02). Coincide que también a Delillo por primera vez hace nada, Ruido de fondo, me gustó mucho, disfruté, subrayé frases, suspiré al cerrarla. También coincide que la semana pasada estuve buscando más novelas de Delillo y tuve Submundo en las manos, pero compré otras dos y dejé Submundo, la hojeé y la dejé. Por qué. No sé, se me erizaron los pelos del espinazo, no me atreví. Es por unos traumas. Pero le voy a proponer un plan, piénselo: usted elige Submundo como su favorita y yo la voto también. A usted no le cuesta nada porque ya la tiene en el vestíbulo de la mente con la gabardina en la mano, esto mío es solo un empujoncito. Yo mejoraría hasta extremos insospechados la fiabilidad de mi respuesta primera («mi novela favorita es una que no he leído aún»), enseñando un título, un nombre propio, «mira, capullo: sitios y fechas». Además, no sé si leeré la novela algún día, yo no lo descarto, pero mientras tanto, ¿que estoy leyendo una ful?, pues me digo: «verás cuando lea Submundo, que es mi favorita del siglo XX»; ¿que estoy leyendo una que vaya o una que está bien?, pues me digo: «sí, pero cuando lea Submundo…». O sea, que votamos los dos a Submundo, y como los demás dicen cada uno la suya, que no las conoce ni Dios o que cambian para no repetir, es que no van a coincidir, y es que entonces, entonces… ¡GANAMOS!
    ¡VIVAAA!
    ¡VAMOS A GANAR!

  • MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX PREMIO ESPECIAL DEL JURADO
    es “Submundo”, de un tal Dedillo.
    No la he leído, pero sé que es mi favorita porque hay cosas que se saben así: chasqueando los dedillos.

  • Gracias, Gata. Qué bueno es ganar, mucho mejor que participar como de aquí al Pirú. Para ti, para Tareixa (hola, Tareixa) y para mí, una canción de Sinatra por Bob Dylan, aguántalo. Y cómo me gusta, hijas:

  • Siento decirlo, porque yo soy de Bob Dylan hasta el tuétano, pero la versión de Full Moon and Empty Arms me deja más bien indiferente. Casi tanto como la versión de Frank Sinatra, todo hay que decirlo.

  • Mierda, un rufián me recomendó el disco de bodilan esta semana y lo compré. Lo sabía. Fuera de Pink Floyd y Los Suaves no hay más que el abismo.

  • Estas historias de toros y toreros son pintorescas como una andaluza de cartón encima de la tele. El 23 de enero de 1928, sobre las ocho de la mañana, se escapó de la manada un toro que era conducido al matadero de Madrid y entró en la ciudad por el Puente de Segovia, desde Carabanchel Bajo, y a la altura de Leganitos corneó en el culo a un ordenanza, embistió a dos paseantes y casi mató a una señora de sesenta y seis años. Hacia las once apareció por la Gran Vía (la antigua avenida del Conde de Peñalver) y se cruzó con Mazquiarán, que iba con su mujer a comer en casa de sus suegros. Mazquiarán apartó a la legítima y templó al bicho usando su abrigo como engaño con un público entregado de madrileños paseantes que le gritaron olés. Del Casino Militar le trajeron un sable que Fortuna desdeñó por endeble y porque era matador y no un húsar y pidió que le fuesen a buscar un estoque a su casa del número 40 de la calle Valverde. Le hizo al toro faena de abrigo y lo mató de media estocada y descabello con la dificultad del suelo mojado de lluvia que resbalaba al animal. Toreó el vasco como dijo Hemingway que obligaba Bilbao, de chaqueta y corbata y zapatos de cordón. El respetable agitó pañuelos pidiendo que le diesen la oreja y le llevó a hombros hasta el café Regina de la calle de Alcalá, en donde le convidaron a anís, y el ministro de la Gobernación le concedió la Cruz de Beneficencia, que se la entregó don Nicanor Villalta en la corrida de la Asociación de la Prensa. Diego Mazquiarán Fortuna, torero que huyó de la fundición y que murió loco en un sanatorio limeño, dejó un sobrino novillero y tiene una placa en la calle donde nació en Sestao, al final de Iberia, frente a la estación de cercanías, encerrada en una urna fea y metálica con un cristal que cuando se empaña de lluvia no la deja ver. Estas historias de toros y toreros merece la pena contarlas porque te levantan una sobremesa y son pintorescas como una andaluza de cartón encima de una tele y hay que decirlas debajo de un pasodoble. MARTÍN OLMOS

  • Vale, ahí va Wikichild, que me había quedado estudiando hasta ahora y me he vestido para bajar por ti. Eso el siglas no te lo hace, ya te lo digo yo. A lo que íbamos, dice:
    “El aprovechamiento del alma no está en pensar mucho, sino en amar mucho”

    Y luego por detrás viene la receta de Sor Mª Isabel, que es una dominica de Daroca, de judías blancas de ayuno y un verso de Santa Teresa de Jesús (la tuya, supongo):
    “Vuestra soy, pues me criastes;
    Vuestra, pues me redimistes;
    Vuestra, pues que me sufristes;
    Vuestra, pues que me llamastes;
    Vuestra, pues me conservastes;
    Vuestra, pues no me perdí.
    ¿Qué mandáis hacer de mí?”
    ————————-
    A mi me ha encantado, Procu.
    Y ahora me la voy a volver a poner para tranquilizarme.
    But where are you…?
    My empty arms will be filled with you.

    (Yo también voy a deconstruir algo, aviso)
    Nanit.

  • El aforismo es una breve pérdida de tiempo. El poema es una completa pérdida de tiempo. La novela es una monumental pérdida de tiempo.

    Es un plagio.

    ***

    La pregunta está muy bien escogida, y quien la ha hecho sabe que todos nos arredramos cuando se nos pregunta por “la mejor novela del siglo XX”, pero nos lanzamos a bocajarro cuando se nos inquiere por “nuestra” novela favorita del siglo XX. Porque qué gran ocasión de hablar de nosotros mismos. Ni aun así sabría decir, y tendría que meter en la coctelera obras muy menores junto con otras que lo son menos, pero en ese cóctel estarían ‘Otras voces, otros ámbitos’, ‘El gran Gatsby’, ‘El maestro y Margarita’, ‘Ada o el ardor’, ‘En la colonia penitenciaria’, ‘En busca del tiempo perdido’, ‘Fuga sin fin’ y ‘Santa María de las Flores’.

    Pero la señorita quiere una, una sola. A ver si de aquí a la fecha límite la localizo.

  • A quién le puede interesar la novela que mas gracia le hizo a fulanito o menganito. Lo que hay que hacer, lo que yo ya he hecho, es elegir la mejor novela y razonar el porqué de la elección. Ahí se verá quién sabe y quién es un cantamañanas.

  • 19 de febrero de 2015 a las 01:27 PIRATAJENNY
    El aforismo es una breve pérdida de tiempo. El poema es una completa pérdida de tiempo. La novela es una monumental pérdida de tiempo.

    Es un plagio.

    Literal.

    “Hay escritores para quienes ninguna forma existe: demasiado listos para la novela, demasiado escépticos para la poesía, demasiado verbosos para el aforismo. Lo único que les queda es el ensayo –el medio menos apropiado para ser escarnecidos–. Terminan de críticos.”

    Don Paterson en Letras Libres.

  • 19 de febrero de 2015 a las 09:39 GACHOINLOWERCASE
    (Yo, si empezamos a insultar de buena mañana, me visto y me voy. Hombre ya, peludo.)

    Habría quedado para enmarcar con un “me como mi caja de galletas y me voy”.

  • El teólogo y doctor en ciencias morales Charles Maurice de Tayllerand dijo en una ocasión que tenía dos razones irrefutables para creer en la Biblia: “La primera porque soy obispo de Autun; y en segundo lugar, porque no entiendo absolutamente nada”.

  • Bob Dylan tiene voz de mendigo judío, converso y ciego. Siempre me lo imagino desplegando en un caballete de pintor un tablero de notas en el que se ilustra con viñetas pánicas el romance truculento que recita mientras un su sobrinico, algo sucio y con calvas de tiña, señala cada una con un palo, en Preciados, muy abajo, ya casi Sol.

  • Bob Dylan deconstruye desafinando cuidadosamente una pieza que deconstruyó Sinatra, y Rachmaninoff se revuelve en su fría tumba.

  • MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX
    El siglo XX ha conseguido casi acabar con la novela. Enrique Vila-Matas publicó en el último año del siglo “Bartleby y compañía” una meta-novela que resume esta agonía. Basándose en el conocido personaje de “Bartleby, the Scrivener” (Mellville,1853), aquel que se negaba a escribir y a salir de la oficina, trata de explicar el sentido de la literatura a través de aquellos escritores que un día dejaron ejercer como tales para siempre. No puedo imaginar una novela mejor que la de Vila-Matas para iluminar a los lectores y escribidores del siglo XXI, un siglo que se caracteriza por que se escribe mucho mas de lo que se lee, justo lo contrario que ocurrió en el XX.
    En 2015, para celebrar el decimoquinto aniversario de su publicación, se ha preparado una edición especial con un breve epílogo del autor en el que nos cuenta su conversación con Emmanuel Carrère en Florencia. .La respuesta de Vila-Matas a la pregunta que le hizo francés, es suprema síntesis del significado actual de la literatura.
    http://www.planetadelibros.com/bartleby-y-compania-libro-191897.html

  • Diría que la mejor novela del siglo XX es El enamorado de la Osa Mayor, de Sergiusz Piasecki, pero estoy convencido de la necesidad de aniquilar la melancolía, por lo que me retracto. Desde este punto de vista, me es imposible estar de acuerdo con la elección de Bartleby y compañía, una excelente novela pero pilar asimismo de la nostalgia más atroz.

  • Me pregunto porqué el marqués es el único que cumple a rajatabla las instrucciones de Bellpuig. No lo veo tan difícil.

  • 18 de febrero de 2015 a las 10:07
    MERCUTIO
    Hace tiempo que tengo interés en los clue board que salen en las películas de detectives, sean intensitos o no. Veo que en el de Bremaneur ya aparece un sospechoso claro.

    Es un collage de gran tamaño que he comenzado para cagarme en la nostalgia y en la memoria histórica. Tengo previstos otros en los que utilizaré mi correspondencia personal y las páginas de mis diarios.

  • 19 de febrero de 2015 a las 10:24 SR. VERLE
    Perroantuán: ¿lo de la novela se escribe aquí, no hay que mandarla a secretaría?

    Aquí, aquí. Así nos vamos animando y construimos una sección nueva on-line, como ya irán viendo. A la Srta. Bellpuig la deconstrucción o el mini ensayo.

  • 19 de febrero de 2015 a las 10:02 GACHOINLOWERCASE
    (Iba a poner “me pongo mi braga XL y me voy”, pero no quería empezar arrasando)

    No sé, si le quitas una X como que pierde fuerza, ¿no?
    ;-x

  • 19 de febrero de 2015 a las 10:53
    BONNIE
    ¡¡¡¡¡¡Aaaaissssssssss que no he titulado mi novela favorita como mandan las órdenes de la Sita Bellpuig y puede que no entre en el sorteo del apartamento en Torreviejaaaaaa!!!!

    Ustedes con tal de hacerme trabajar, lo que sea. Una que no pone título, el otro que confunde 15 líneas con 150, la otra que no tiene libro favorito pero qué más da si total es por hablar, el de más allá que envía una colaboración de 15 folios, que será el resumen de su tesina, pienso. Parecen ustedes el ejército de Pancho Villa.

  • (Ay! esto último no lo he entendido, Perri. Es que soy muy simple)
    (Yo cumplí a rajatabla las condiciones de la Bellapuig!! Otra cosa, o diferente, es que esto esté plagado de escrupulosos puristas encorsetados estrechos y dogmáticos.)

  • (Momento por favor, que no quiero que se hernie la Sita, faltaría plus)
    Repetimos:
    MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX
    El Rey de Katoren, de Jan Terlouw.
    Es un libro de juventud que leí a los 11 años.
    Recuerdo que estaba siempre cogido en la biblioteca, y que iba todos los días a ver si estaba en la estantería, con la esperanza de encontrarlo.
    Cuando por fin llegó ese día, lo cogí y le pasé la mano por el lomo medio pelado, frotándolo como la lámpara de Aladino. Las páginas estaban usadas y medio dobladas hacia arriba, incluso había alguna hoja suelta, pero no me importó. Desde que lo cogí de la biblioteca del colegio no pude parar de leerlo hasta terminarlo, vamos, que me lo leí en dos días.
    Nunca un libro me ha producido tanta avidez, tanta “ansia viva” por la lectura. Recuerdo que era como una droga, un no parar.
    Hay más libros favoritos, pero éste lo recuerdo con especial cariño.
    Mil perdones, Sita..

  • Insisto:16 de febrero de 2015 a las 00:19
    GACHOINLOWERCASE
    MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX
    “La pluma escarlata” de Maeve Binchy. Es una novela en la cual a través de la descripción costumbrista magistralmente narrada del ser ubicado en Irlanda, se dilucida la realidad de que en la vida hay algunas situaciones que se resuelven con té, y otras que se resuelven con whisky escocés de malta.
    Y todas las demás, ya son para disfrutarlas.
    ————————-
    (Si yo me leo las vuestras, veo las películas que recomendais (algunas con un tenedor clavado en el brazo removiéndolo de cuando en cuando para no dormirme), visualizo los estrafalarios vídeos que colgais después de haberlos encontrados en la página personal de un estibador vietnamita del puerto de Vanino, no veo porqué vosotros no podéis leer a la Binchy!!!)

  • Se me acumulan los eventos. Exposición sobre Blow Up y la fotografía en el C/O, exposición sobre documentación, arte y memoria de los jemeres rojos en la Akademie der Künste, vermú multitudinario en mi casa dentro de dos domingos (con profusión de tías buenas) y estoy pensando viajar a Francoforte del Meno para ver la expo de los afichistas. El resto de los días, mercadillo’s y ÇhøpSuëy. Así no hay quien viva.

  • La segunda favorita sería Aquí te pillo, aquí te mato de Rodolfo Mcmulligan, una novela muy divertida y que hace mucho de reír donde el autor pontevedrés evoca con inigualable maestría su Zamora natal.

  • Llevo un par de días haciendo unos inmensos ejercicios de contención írica (de ira, pecado capital), especialmente en el blog de Arcadi. Me pido para mí mismo el premio Nobel de la Paz.

  • A ver.
    “¿Cual es su novela favorita del siglo XX y por qué? ”

    FAVORITA.
    FAVORITA, no mejol.

    (Fueraparte sea que haya merluzos como yo, que propongan una del siglo diecinueve).

  • De acuerdo Perroantuán, ahora lo cuelgo.
    Supongo que también servirán textos ‘serios’, al ser ‘favoritas’ cabrá todo, como en botica.

  • 19 de febrero de 2015 a las 13:09
    ADAPTACIONES
    La ira contenida es malisma. Produce gota o algo.
    No seas tonto y reparte(nos) estopa.

    Pudiendo amar, ¿para qué odiar?

  • MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX
    “En la gran calma de estas tardes de invierno hay un reloj: el mar. Su palpitación confusa que se prolonga en la mente es la fuga sobre la cual se compone este relato.”
    Lawrence Durrell. ‘Justine’ [El cuarteto de Alejandría].

    Deslumbrados y cautivados por el flash-back que se nos propone en sus primeras páginas, ya no podremos evitar la lectura de esta novela, en la que su narrador, refugiado en una isla, recuerda su breve e intensa historia de sexo, y amor conceptualmente moderno, con una mujer fascinante y seductora aunque profundamente herida, comprendiendo, al rememorarla, el poder que la magnética ciudad donde se desarrolló, tuvo en la eclosión y la declinación de aquel enamoramiento. Ese es el interés que exhibe esta novela del siglo pasado, la representación de una urbe que actúa como un personaje más, un personaje juzgable, rígido en su indiferencia inmutable a la suerte de sus habitantes, pero flexible literariamente. El autor convierte a una vívida y decadente Alejandría en metáfora de las pasiones, conflictos y conspiraciones que ella ampara como causa y condición, o en otras ocasiones, y ahí surge la eficacia del texto, consigue personalizar e incluso erotizar a esa ciudad milenaria y cosmopolita (no en vano subyugada por la remembranza del Poeta de la Ciudad, Kavafis, al que se homenajea fehacientemente).

  • Comencé a leer hace un par de días Os quiero a todos, novela de Eduardo Gil Bera, traductor al español de Joseph Roth e iracundo biógrafo de Baroja. Pensé que la había recomendado alguien aquí y no: fue Juaristi en un artículo dominical. Es una grandísima novela y me estoy descojonando vivo de la risa. La radiografía satírica de algunos característicos vascos de finales del siglo pasado es desternillante. La recomiendo con fervitud y turgidez.

  • 19 de febrero de 2015 a las 12:10 BREMANEUR
    Bellpuig, ¿yo también puedo participar?

    Usted ya tendría que haber puesto su libro el primer día. Pero como ustedes dos andan muy ocupados con sus dibujitos y explotando a la mujer trabajadora, pues no les queda tiempo. Así está todo, manga por hombro.

  • Me ha gustado mucho la favorita de Verle-en-serio, que dan ganas de leerla-en-serio. Y alabo del gusto del Marqués porque soy fan de Vila-Matas (Vila-Matas me arrebatas) y de sus obsesiones, pero me gustan más sus otras prosas que sus novelas, mucho más. Sin embargo, me alegro de que por fin alguien vote a una española, ya me estaba viendo yo obligada a hacer unas de Cien años de soledad, de Rayuela y de La Saga/fuga de J.B., hombre, que no tenéis patriotismo ni caridad ni quien os los ponga.

  • Tengo una pregunta.
    Una institución vasca está cambiando el dominio «.es» (España) por «.eus» (Euskadi). ¿Pasa en otros sitios? ¿Sirve para algo, además de para montar un puto pifosticaos en toda clase de direcciones, correos y contraseñas? ¿Cuesta argentum?

  • Si el título fuera o fuese(*) MI NOVELA ESPAÑOLA FAVORITA DEL SIGO XX entonces no quedaría más remedio que poner una españolada.
    (*) (nótese que estoy abandonando mis raíces que, inevitablemente, me arrastraban hasta las profundidades del uso del “sería”)

  • Tengo la sensación de que todos están poniendo más de un libro y que he hecho el canelo. Voy a repasar los comentarios y si lo confirmo pongo más. La Vida, instrucciones de uso y La isla del segundo rostro para ir empezando.

  • 19 de febrero de 2015 a las 15:11
    Bonnie

    Si el título fuera o fuese(*) MI NOVELA ESPAÑOLA FAVORITA DEL SIGO XX entonces no quedaría más remedio que poner una españolada.

    Sita, Bonnie ha dicho «españoladas» para el desprecio. Sita, ¡repréndala!

  • Excelente humor, el de Oliver Sacks; algo mejor que el de Hitchens, quizás.
    Precisamente vengo de saludar a una pariente con motivo del deceso de su marido, 89. “Disfrutad de la vida, que es corta” va diciendo a quien la pueda oír.

  • Brema, nos leen y nos copian, me consta. Mas no importa, lo nuestro es el arte por el arte, hay cosas que no se pagan con dinero.

  • 19 de febrero de 2015 a las 15:12
    Gaussage
    ***
    Me acaba de dar usted el disgusto del día, Gauss. Sacks es un ídolo en mi casa.

  • Así, de urgencia: me acabo de quedar petrificado, primero con la noticia en sí, y luego con la hermosa carta de despedida de Oliver Sacks, de quien he leído, con sumo placer además, todos los libros que se han publicado en España. De sus estudios y relatos recomendaría uno, titulado El último hippie, que me pareció tan memorable –y justo después de adjetivar me doy cuenta de la ironía que implica lo de “memorable” en este caso– como perturbador. Con relación a la carta de despedida, confieso que en un primer momento me ha chocado por encima de todo la referencia a Hume, al que, por encima de todo, recuerdo precisamente por su ensayo Sobre el suicidio, en el que llegaba a calificar la posibilidad de deshacerse de la existencia cuando esta es una carga como un ejemplo de prudencia, valor y manera de ser útil a la sociedad.

  • A ver, esto de la novela del siglo XX no es una “votación”. No todas las opiniones valen lo mismo.

  • Me entero ahora mismo de que hicieron una película basada en el relato que he mencionado. ¿Alguien la ha visto por un casual?

  • Vila-Matas no es un novelista, es un ensayista disfrazado. Y como intelectual, un menor. Pero si valen ensayistas, historiadores y demás calaña no tengo dudas sobre mi obra favorita: La rama dorada de Frazer.

  • Sacks es un buen científico y un excelente divulgador, pero su artículo en el NYT es tan emocionante como vulgar.

  • MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX.
    Submundo. Don DeLillo.
    Servidor lee mucho mejor de lo que escribe, lo que tampoco tiene mucho mérito. Si añadimos a eso que rara vez entiendo las críticas literarias, particularmente cuando ya he leído el libro y me ha gustado (por lo visto, sin saber por qué) ya comprenderán que burla burlando van cuatro líneas.
    Submundo hay que leerla porque nos cuenta cómo por debajo de la Historia siempre palpitan los anhelos y los sueños de los que no hemos podido hacerla. Novela a jirones, de carreteras, de historias cruzadas, de secretos y de soledad.
    Es una historia absolutamente norteamericana, pasan por ella Sinatra, Hoover, Lenny Bruce, y todas las obsesiones personales del autor, el ruido, la basura, las conspiraciones, la amenaza nuclear.
    Se combinan los diálogos cortantes con la prosa poética, casi hipnótica, saltando en el tiempo durante cuarenta años, hacia atrás y hacia delante. Todo por una pelota de béisbol.

  • No hay que hacer mucho caso de las novelas, porque si no terminaremos diciendo que los sueños palpitan, como el corazón y la chorra después de un lecherazo bravo y abundante.

  • A mí en realidad me sorprendió mucho la propuesta. Yo creía que los bragados lectores de Chøpsüey no leíamos novelas.

  • (¿La chorra palpita después de un lecherazo bravo y abundante?
    A mí me parece que no. Y lo de bravo lo dirá el andrólogo y lo de abundante el técnico)
    Mi opinión cuenta muchisisimo)

  • Soy un ávido lector de ficciones. Aquella frase de Pla sobre la estupidez de leer novelas a partir de no sé qué edad me parece una chorrada snob. Podría decirse lo mismo de beberse un buen trago de whisky, de echar un polvo en condiciones, etc. Bah, puro snobismo intelectual, de cucos y listillos.

  • Me gusta todo de Sacks, pero me conmovió especialmente Veo una voz.
    Respecto de la carta parece escrita con urgencia y (casi) todo se puede mirar de frente menos la propia muerte cierta. Hace falta una pose o algún truco (Hume?) para distanciarse algo. Al menos no creo que yo pudiera.
    ***
    PROCURO, dele otra oportunidad a La Isla.

  • MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX

    Miss Lonelyhearts

    de Natanael West

    Porque es muy corta (casi un cuento)
    Porque es sórdida y sin embargo destila humor (humor negro oscuro, claro)
    Porque retrata bien lo que trata (sin topicazos y lugares comunes)
    Porque el estilo es letal (dando los rodeos justos)
    Porque hay un dilema existencial (que al no resolverse, resuelve)
    Porque no hay consejos morales (ni falta que hace)
    Porque hay mujeres y alcohol (y bares cutres)
    Porque es una metáfora del periodismo (la nueva religión)
    Porque es metaliteratura (y critica la literatura)
    Porque me gusta.

  • Que dice un amigo que el Punto G existe, que al menos los conductores lo tienen y que se encuentra en la parte profunda de la nariz. Dice que es su modesta aportación a la ciencia.

  • Atención, pregunta: ¿he dicho yo en algún momento que sea incorrecto escribir que los sueños palpitan?

    «Servidor lee mucho mejor de lo que escribe». Francamente, señoras y señores, creo haber aportado pruebas suficientes para constatar que NO.

  • 19 de febrero de 2015 a las 18:02 PIRATAJENNY
    Gómez, Gauss, ¿han visto ustedes la foto de Sacks en portada de su autobiografía? Sí, es él encima de una BMV, Greenwich Village, 1961. Vaya con el doctor Sacks.

    Helo. De nada, no se merecen.

  • Aún no me he decidido. Estoy entre La línea de sombra de Conrad, La luz que se apaga de Kipling, Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero de Mutis y Los gozos y las sombras de Gonzalo Torrente Ballester.

  • MI NOVELA FAVORITA DEL SIGLO XX
    “La pluma escarlata” de Maeve Binchy. Es una novela en la cual a través de la descripción costumbrista magistralmente narrada del ser ubicado en Irlanda, se dilucida la realidad de que en la vida hay algunas situaciones que se resuelven con té, y otras que se resuelven con whisky escocés de malta.
    Y todas las demás, ya son para disfrutarlas.
    ————————————–
    (Es que la mejor literatura se escribió en el S XIX, la verdad)

  • MI NOVELA FAVORITA DEL S. XX
    La luz que se apaga, –The light that failed– (1891), de Rudyard Kipling.
    En esta novela precursora encontraremos alguno de los grandes temas del siglo XX (guerra, periodismo, imagen) y de los temas eternos del hombre (la amistad, las devastadoras relaciones entre hombres y mujeres y las veleidades de la fortuna). Si bien Kipling no pudo anticipar el punto de abyección de las dos grandes guerras del siglo, no cabe duda de que podría haberlo escrito de haberlas vivido. Algo intuyó el britano cuando quitó de las cubiertas de sus obras la cruz gamada que las señalaba y que había adoptado en la India. Respecto a los temas eternos acertó de pleno al alabar la camaradería y la amistad entre los hombres y denostar la crueldad de las mujeres y su incomprensión absoluta de los anhelos masculinos. Dick Heldar es un predecesor de los fotógrafos de guerra. Una herida en el frente le hará perder la vista y no podrá ver terminada la que habría de ser su obra maestra. Aupado por sus amigos corresponsales de la prensa británica y hundido por las mujeres que le rodean, se enfrentará a su destino sin esperanza alguna. Hubo versión cinematográfica de 1939 que aún no he podido visionar. Articulada por la dualidad eterna (yin y yang, vida y muerte son lesbianas, harás amigos en la guerra, te hundirán las mujeres en la paz) muestra el camino que hemos de seguir en la vida y que Karl Kraus resumió magistralmente: «en caso de duda hay que tomar la decisión correcta».

  • Voy a dar el voto y leer lo que propone Brema, ya que antes ha mencionado Los gozos y las sombras. Cierto es que hace poco tuve en mis brazos lo de Maqroll y no llegó a la caja registradora.

  • A Vila Matas le veía con frecuencia a la salida de Boccaccio, años ha. Su mirada denotaba una ausencia y lejanía cósmicas. No me extrañó leer que su vida ES la literatura. No he osado hojear El mal de Montano: porque echo de falta “gran” y porque ya sé que lo que le duele es no aparecer entre nosotros.

  • (Hacía tiempo que no leía una diatriba tan misógina. Pobre muchachito, qué enfermo que está.
    Me pregunto para qué invita a una profusión de tias buenas a su casa; seguramente anda en busca de la autodestrucción. Preferirá autodestruirse que autoexcitarse, que también podría ser comprensible…
    No sé, cualquiera le hace caso ahora en eso de no votar a Podemos, si esa es su visión de la realidad. Lo más seguro es que lo vea todo tan desfigurado como a las mujeres; o es que les tiene el mismo miedo.)

  • 19 de febrero de 2015 a las 16:38
    PROCURO FIJARME
    19 de febrero de 2015 a las 16:05 holmesss
    «Disfrutad de la vida, […]».
    Esa frase siempre me desconcierta.
    Entiendo la intención pero no sé muy bien qué quiere decir.

    El uso del imperativo, en estos asuntos, ya es un mal principio que explica el desconcierto. Yo leo algo así como “ahora que sé lo que sé, hubiera buscado más alegría y belleza”.
    Debo decir que con el subjuntivo mantengo una enemistad mayor si cabe que con el imperativo, oh filólogos.

  • Brema, por el afecto que le tengo no haré sangre. Lo mejor que escribió Kipling fue Stalky&Co. A pesar de ser muy buena, no supera a Graves (Goodbye to all that), unas memorias de juventud y guerra que me hicieron entender a mi propio abuelo. Los hombres y las mujeres se hunden y traicionan constantemente. sin diferencia de género. El día en que usted supere esta ley de la gravedad humana será no un hombre feliz, pero sí un hombre más libre. Hombre género, se entiende.