El anarquista enamorado, 3. Argumosa

hombreshombres2
Por Claudio Sífilis.

La calle Argumosa es conocida por sus bares, donde los que quieren ser bohemios quedan para alternar. Un sábado cualquiera de invierno pocos se atreven a estar sentados en las terrazas, aunque, como hoy, el cálido sol del mediodía haga que algunos se animen.

Dentro del bar llamado “Económico” elegimos la conversación de dos chicas jóvenes, guapas y distintas, que casi discuten. Una está enfadada, le dice a su amiga en tono agresivo: “Yo lo que quiero es viajar, no me interesa el amor, ni casarme. Es mejor la libertad. ¡Eso es! ¡Exacto! Yo quiero dar la vuelta al mundo. El amor es traicionero, te engaña para que te cases, seas un ama de casa al servicio de un tío y no hagas nada con tu vida. Yo quiero viajar, conocer lugares, gentes, culturas, y sí, también tendré amantes, pero no tendré marido”. La otra chica se reía, dijo: “El amor no es traicionero, es lo más bonito que hay, te hace feliz de estar con tu pareja y tus hijos, te hace disfrutar de lo que es permanecer juntos, preocuparte por ellos”.

Las dos son altas, de un poco más de metro setenta, aunque ambas llevan algún centímetro de tacón. Se han quitado los abrigos y se pueden apreciar sus esbeltas figuras. La más alegre es más redonda de cara y aunque es delgada, también es curvada en las partes más femeninas de su cuerpo, el culo y las tetas. Sus mejillas también se aproximan a círculos. Sus ojos brillan como estrellas y sus labios finos sonríen con generosidad. La otra chica tiene el rostro mucho más afilado, sus labios también finos no sonríen, su ojos negros miran a lejos casi echando fuego, el culo perfecto, algo menos redondo que el de su amiga y algo más levantado, sus pechos tienen los pezones empitonados hacia adelante. Estas dos chicas están dominadas por espíritus distintos, una está dominada por un espíritu materialista, la otra por un espíritu aventurero.

Fuera, en la terraza de “La playa de Lavapiés”, un grupo de amigos, cinco chicos y chicas, beben con parsimonia sus copas de cerveza. La conversación la lleva una de las chicas, es un monólogo, primero sobre su padre. Su padre las abandonó a ella y a su madre al poco de nacer, y cada cierto tiempo volvía. Estaba con ellas un par de años y desaparecía otros dos años, y así durante más de veinte. Esta chica iba al psicólogo, y el psicólogo la decía que su padre la había hecho mucho mal a ella y a su madre, porque cada vez que se iba generaba en ella un sentimiento de culpabilidad, pensaba: “¿Qué he hecho? ¿Por qué me abandona mi padre?” Y que por eso ella era demasiado complaciente con todo el mundo, con su novio, amigos y amigas; siempre pensando en qué hacer por ellos para que la quisieran y no la abandonaran. La psicóloga la decía que tenía que odiar a su padre y no permitirle entrar en su vida, y la chica comentaba a sus amigos que había hecho progresos en eso, y que la última vez que su padre quiso verla, se había negado.

Posteriormente cambia de tema en su monólogo, habla de becas para ir con distintas ONG al tercer mundo a colaborar. Cuenta que las becas a las que está optando no son demasiado buenas, pagan muy poco. Lo ideal sería conseguir una beca de un famoso club de fútbol para ir de profesora al África Central, te pagan 20.000 euros y solo tienes que estar dos meses en Senegal. Pero ella dice que acceder a una beca de esas es imposible, que solo se las dan a hijos de socios importantes y enchufados.

Dentro del “La Revuelta”, un joven habla con su novia. Hablan de montar una academia de cursos de teatro y están un tanto desanimados, al principio eran diez personas las que querían montar la empresa, pero cuando vieron el dinero que hacía falta poner para empezar se acobardaron todos. El chico intenta convencer a su novia de pedir un crédito, pero ella no está convencida, dice que en el banco la iban a pedir avalar con algo y ella no está dispuesta a arriesgar el patrimonio de sus padres.

El chico insiste:

—¿Cómo que no? Es que no lo entiendo. Si dices que crees al 100% en la academia, ¿por qué no pides el crédito? Si me dijeras que solo crees en un 95% estarías arriesgando algo, pero me estás diciendo un 100%.

—A lo mejor es que solo creo en un 95%.

Entonces el chico se encoje de hombros y baja mucho la voz, susurrando, prosigue:

—No me puedo creer lo que me estás diciendo. Después de todo el tiempo que llevamos preparando esto, con lo ilusionados que estamos me dices ahora que dudas…

La insistencia del chico fue dura, pero no consiguió de la chica más que verla cada vez más aturdida.

Al final el chico cambió de tema, para empezar a hablar de los cursos de teatro a los que quería asistir como alumno, lamentándose de no tener dinero suficiente para hacerlos todos. Estaba particularmente interesado en uno llamado: “Buscando mi payaso interior”, decía que le iba a ayudar a eliminar el miedo escénico que decía padecer, y mejorar en la comedia, ya que según él su fuerte es el drama.

En una mesa de la terraza del “Automático” nos encontramos con Miguel “el Druida” y una chica de nombre Ruth, no muy alta, rubia de ojos azules, con dos buenos peroles y veinte años menos que Miguel, habla exaltada:

—Los hombres nunca habéis escuchado a las mujeres, si lo hicierais, esa sería la verdadera revolución. Incluso esos que andan por ahí hablando de lucha obrera y de igualdad, los sindicalistas de la CNT, que no dejaron luchar a las mujeres en la guerra civil. ¿Cuándo han escuchado esos a una mujer? Nunca. Y las únicas que entienden de economía en este mundo son las mujeres, mira las maravillas que hace cualquier mujer con el dinero para sacar a su familia adelante y llegar a fin de mes…

Cuando da el sol, bien abrigados como van, se está a gusto, cuando alguna nube lo tapa es más molesto estar allí. El discurso de Ruth se hace largo, y Miguel no tiene muchos argumentos ni ganas de defender a su sexo. Tras un buen rato escuchando sin saber qué decir, acierta con un pequeño comentario:

—¡No sé ni para qué he venido!

Ruth se quedó un segundo muda y mirándole a los ojos se echó a reír. Miguel rió también, aliviado.

—No te quejes que te he traído un regalo.

De su bolsa sacó Ruth un pequeño cuaderno de fotocopias que le entrega a Miguel titulado: “Sociedades Secretas contra el Estado”, cuyo texto se puede encontrar en la página web de contrainfo.

—Yo lo he estado leyendo y todo el tiempo pensaba en ti y tu Partido Sin Prisas. A mí me parece que una sociedad secreta es mucho mejor instrumento para tus intenciones que un partido político. Es una suerte que como no tienes prisas no lo hayas fundado todavía, porque para fundarlo tendrás que jurar la constitución, jurar respeto a las instituciones democráticas del Estado y demás. No podrás tomar ninguna acción que la policía o la justicia puedan considerar ilegales. Además, todas las acciones de un partido político son públicas y se reconocen incluso antes de hacerlas. Eso es muy peligroso, porque antes de hacer nada, ya vas a ser detenido. En cambio, una sociedad secreta tiene más libertad de acción, porque las acciones que tome, las hará gente desconocida, anónima.

—Vaya, pues creo que tienes razón, me lo leeré. De todas maneras no es que yo quiera tomar acciones contra en estado o el capitalismo, o por lo menos no es mi objetivo principal. Yo creo que el dinero es como la sangre de la sociedad, lo que quiero es que no deje de circular en momentos de recesión ni que circule demasiado rápido en momentos de euforia. El corazón regula bien la circulación de la sangre, pero no creo que el Banco de España o otras organizaciones estatales se esté encargando de que el dinero llegue a todas partes. Yo no sé la solución, solo quiero informar del error del capitalismo —contestó Miguel sinceramente, mientras hojeaba el libro.

—Además tu partido se preocupa más por la ecología y la naturaleza que por la gente.

—El partido no sé, pero yo sí. De todas maneras, me importa la gente.

Las raciones que estaban tomando se habían acabado. Hacía cada vez más frío, Miguel pagó la cuenta, se levantaron y comenzaron a caminar. Ruth seguía hablando. A Miguel le costaba escuchar. Finalmente la agarró del brazo, la giró contra él, la abrazó y la besó. Ruth se rió y dijo:

—¡Socorro, que me corro!

Siguieron un rato besándose en medio de la calle, él consiguió meter uno de sus brazos dentro del abrigo y acariciarla con más sentido.

No podía ser en casa de él, ya que podía presentarse su mujer, y no podía ser en casa de ella, que vivía en la casa okupada de la Quimera, donde decía que no iban a tener intimidad. La Quimera es un centro social situada en la plaza de Cabestreros gestionado por una asamblea que realiza un proyecto de okupación de acuerdo a unas ideas políticas. A Ruth la han acogido allí y se siente muy agradecida y emocionada con lo diversos talleres y actividades que se llevan a cabo.

Fueron a un hostal, no diré cual.

Se ducharon, después ella se tumbó en la cama, él la comió el coño. Luego empezaron a follar, junto a la ventana, en una silla, ella encima, ella debajo, ella siempre gritando. Es curioso que se piense que cuando una mujer grita tanto es que finge, sin embargo ella tuvo dos orgasmos en los minutos que duró el coito. Habría que preguntarle a algún sexólogo si hay alguna explicación de por qué algunas mujeres gritan tanto durante el acto.

Encendieron un cigarrillo y comenzaron una tertulia:

—Nunca me había pasado esto, es la primer vez en mi vida que me enamoro. Yo siempre he tenido a las mujeres que he querido y las he tratado como me ha venido en gana. Es la primera vez que me preocupo por una de mis mujeres. Pienso en ti todo el tiempo. Me pongo a pensar en cuando te conocí en el colegio, que eras alumna mía, esa carita, rubita, esos ojos azules, y lo rebelde que eras. Me acuerdo que pensé que cuando fueras mayor serías mía.

—Ya no era tan pequeña, quince años.

—Para mí eras muy niña todavía.

—¡Ya, porque no se te presentó la oportunidad!

—Y vaya jaleo cuando te expulsaron. Le dijiste a una profesora: No me ladre, hija de puta.

—No la llamé hija de puta, la dije que no me ladrara, eso sí. Lo de hija de puta se lo inventó ella.

—Es mi mujer… la profesora que te expulsó.

—Ya lo sé, si tiene problemas con su marido, que no la da caña, no tiene por qué pagarlo con sus alumnos. De todas maneras fui tonta, ella organiza exposiciones de arte, podría haber expuesto lo que yo hago. Podemos exponer algún día tú y yo juntos.

—Seguro.

Pasado un rato volvieron a hacer el amor. Luego él bajó a comprar algo para cenar, luego durmieron hasta el domingo. Un intento de sexo matutino no funcionó, tal vez estaban deshidratados. Eso les pasa por ansiosos.

Se vistieron, por cierto que ella llevaba un vestido algo veraniego, le pidió a él que le hiciera un lazo en la espalda. Cuando ella revisó lo que había hecho primero se enfadó y luego se empezó a reír.

—Como sois los chicos, no sabéis hacer un lazo. ¡Has hecho un nudo!

—¿Qué? Es verdad. Ven, que lo deshago y hago el lazo.

—No te molestes, ya le digo a otro hombre que me los deshaga.

Él la persiguió por la habitación, la atrapó, la hizo cosquillas un buen rato y cambió el nudo por un lazo, un momento de los que nunca se olvidan.

129 comentarios

  • Fan, fan, fan del anarquista enamorado. Y la ilustración es taaaaaaaaaan…

    El artículo sobre la nueva serie española me lo ha dejado claro: es un truñaco infumeibol.

  • De ayer, de mi mismo:
    Ay madre! Señä Procu está ustë consiguiendo que se me escape el pipí de lo que me hace reír, ¡me está ustë amariconando!

  • El Sr. Sífilis es nuestro Harold Robbins.
    Me interesa mucho lo que nos cuenta y de repente ¡zasca! se pone a hablar de comidas de coño, de posiciones coitales y ya me disperso y me pongo palote. Aún así recuerdo vagamente que me gustaba mucho lo que estaba leyendo.
    No se puede dar carnaza a los troglos como yo, no tenemos remedio.

  • (Estoy soy insoportable, puede ser, no sé; pero en el texto habría que sustituir una <> por una <>, y aparece un laísmo en el momento más interesante de la acción.
    Bueno, en el fondo lo que sucede es que leo con cuidado y atención, qué coño)

  • una por una ,

    (jo, me alicuoto yo misma)
    Esto es lo que sucede por sustituir las comillas largas e inglesas por las rechonchas españolas; ya lo dice Pérez Reverte, los ingleses son unos perros traidores que no sueltan el bocado tan fácilmente. Una ya va teniendo una edad, y es patético ser rebelde en un asilo de la caridad, ciega y en silla de ruedas (que es así cómo se me presenta el futuro), así es que voy a doblegarme:
    En el texto habría que sustituir una “o” por una “u”.

  • (Vale, pues tú mismo; tú eres el experto. De todos conocido es lo intolerante que puedo llegar a ser yo para ciertas cosas como son el laísmo (que me pone frenética y me hace perder el interés en el discurso) y el acento murciano (que me inspira querencia por el suicidio)

  • Lo del laísmo lo podemos votar, Gacho, y hacer igual que en la elección de la mejor novela del XX.

    Claudio Sífilis me recuerda muchísimo a Baroja. Ahí lo dejo.

  • Leyéndolo he pensado que lo que realmente nos interesa de los demás es su intimidad y lo difícil que es retratarla y que salga bonita. Enhorabuena Mr. Bremaneur.
    También me fijé en el laismo, que me horroriza y no sé por qué. Hasta que advertí que está en los diálogos y retrata perfecto a la joven artista okupante.

  • 25 de febrero de 2015 a las 09:57
    GACHOINLOWERCASE
    , y hacer igual que en la elección de la mejor novela del XX.
    (No, gracias, que ya sabemos que va a haber tongo.)

    La culpa es de Txulz. De todas formas, está en manos de la Bellpuig que mi propuesta aparezca en el ÇhøpSuëy 3D.

  • El gesto de amor definitivo es que alguien imprima y encuaderne para ti una parte del Internec, como hace Ruth. Eso, cuando salga el Chopsuey 3D, nos dará una oportunidad para dejar salir un romanticismo que se agazapa en el fondo de nuestras almas resabiadas.

  • Me ha gustado mucho lo del anarquista. Iba a escribir un sesudo comentario, pero no merece la pierna, ya lo ha dicho todo el Adapts.

  • Viví tres años más tiempo sentado en alguna mesa de alguna terraza de costa Argumosa que en mi propia guarida de Sombrerería (una, ejem, perpendicular a Argumosa). En el Automático, migas, música y Mahou. Es parada obligatoria.

    Una de las cosas más fascinantes de Lavapiés en el cambio de siglo era que allí no trabajaba nadie. Los que desayunábamos porras en el Esma compartiendo lo As o lo Marca éramos los mismos de las cañas en La Mancha en Madrid, el vermú en el Montes, la comida de colegio mayor del Soidemersol (‘Los remedios’ al revés), Er 77 o el primer doner kebab Istanbul de España (turcokurdos llegados de Alemania, donde habían abierto su primer local). A la hora de la siesta no sé quién habría por la calle; yo estaba durmiendo la siesta. La tarde era del mencionado Automático y aledaños, donde podías darle veinte pavos a Fracaso el payaso por su enésima repetición del bonito número callejero de malabares y fuego, hasta que en la noche había que fumarse unos floros y echarse unos futbolos en el Botas para rematar en Lo Máximo o el Badulaque intentando ligar con veinteañeras limpias. Al día siguiente, otra vuelta. Qué sacerdocio.

    (Si tienen invitados, recuerden: pollos de rechupete en Miguel Servet, 17; pollos como ninguno, Mesón de Paredes, 91. No se vuelvan locos: es el mismo local).

    Me imagino que seguirá igual, aunque siempre, SIEMPRE, hay que decir que no, que los buenos tiempos eran otros.

    Y tiene razón Bremaneur: el laísmo del texto le da madrileñidad.

  • De Argumosa, sólo La Buga del Lobo. Es un local fusión sorianocaribeña. Los murales del bar están pintados por Toño Camuñas y son preciosos, tienen una carta de vinos muy razonable y ofrecen buena variedad de gastronomía soriana, resaltando sus platos de setas, y también caribeña. Los manteles son de hule y con unas flores coloridas preciosas.
    ****
    Como buena riojana soy muy del laísmo, que aunque sé que la DRAE no lo permite, se tolera, así que me parece muy correcto su uso en la capital y en este fanzine.
    ***
    Que no, que no ..que no es del siglo XX..es un tongazo en toda regla.
    ¡¡Bellpuig ponga orden!!

  • (Bremaneur siempre tiene razón -sobre todo si la lidia es conmigo-, pero no conviene decírselo porque se pone mu tonto)
    Una de mis mejores amigas -de mis amigas del alma- es madrileña. Padece un laísmo apabullante que luce en lo alto de su estandarte madrileño. Cuando la escuchamos “los de provincias” no podemos evitar contraer el gesto en un sufrimiento dolorosamente disimulado.
    Con lo mucho que nos gustaría agarrarla de la pechera y gritarle: “¡¡LÉ!!, coño, ¡¡LÉ!!”

  • SOBRE LAS «COMILLAS»
    Utilicé durante muchos años (hasta que cascó Windows XP, concretamente) un programita muy sencillo que me permitía crear macros. Con una de ellas (Ctrl+L) insertaba el código de hiperenlaces en cualquier texto y, lo que es más importante, en cualquier programa: esto resultaba especialmente útil para hacer comentarios en los blogs, porque también me permitía poner con facilidad el código de negritas o cursivas (ahora la Srta. Bellpuig nos lo ha solucionado con los botones). También tenía una macro para los guiones largos y las comillas latinas, mucho más elegantes. El programita dejó de funcionar a partir de Windows 7 y me dio pereza buscar un sustituto. Así que ahora, la única opción es usar un procesador de textos y establecer en las Opciones de autocorrección que las comillas sean latinas o que los dobles guiones sean guiones largos. O eso o memorizar que en Windows abrir comillas latinas es Alt+0171 y cerrarlas Alt+0187 y que un guión largo es Alt+0151. Y total, ¿para qué?: para estilizar las chorradas, obviamente.

  • Tanto La buga -buen sitio- como la sidrería llegaron al barrio después que yo, de ahí que no los haya incluido en mi rutina diaria de entreno. En esa sidrería, citando frase memorable del Marqués, ‘los punks le dan el pincho al perro’. La sidra está (¿estaba?) buena; lo demás era infame.

  • Yo soy leísta por la parte palentina y no hay manera de quitarme del vicio. Mi chica —gran perpetradora de vizcainismos— se pasa la existencia afeándome la costumbre, de modo que tengo ya una empanada mental tan considerable que he empezado a incurrir en el laísmo y temo precipitarme de ahí hacia la inobservancia de los días del Señor, a retirar el saludo a los vecinos y quién sabe si a algún asesinato.

  • Perroantonio palentino. Iba a decir que a este paso acabaremos siendo primos pero la verdad es que en Barakatown el Centro Palentino se llevaba un cuarto del censo.

  • Aunque no la conozco demasiado bien –no tengo ni idea, por ejemplo, de dónde cae la calle que se menciona en el texto–, perdiéndome siempre cada vez que voy y con la seguridad de que no viviría en ella ni por todo el oro del mundo, Madrid es mi ciudad preferida. Muy por delante de Barcelona. Es un lugar donde solo me han pasado cosas buenas, ya sea en el plano económico, profesional, social, puramente lúdico o incluso sentimental. De niño también solía pasar algunos días en Madrid, de camino o de regreso de La Mancha y, de alguna manera, pienso que ese Madrid remoto más fabulado que recordado es el que continúo teniendo en la cabeza.

  • En cuanto al palpitante asunto del laísmo, pues… Tengo un mensaje que repartir. Hermanos, la lengua tiene muchas cosas, la lengua está llena de cosas por todos los sitios y todo el rato, la lengua está a reventar de chismes y chirimbolos. Entonces tú tienes siempre que coger unos, que a veces son los que quieres, a veces los que puedes y a veces ni unos ni otros, qué desgracia, hermanos. Así nos vemos, libres y esclavos a partes insoportables, hermanos. Esto es un drama, que es un drama y hay que vivirlo.

  • 25 de febrero de 2015 a las 07:04 BREMANEUR
    El artículo sobre la nueva serie española me lo ha dejado claro: es un truñaco infumeibol.

    Testiga que fui, digo que es una serie bien hecha. Lo único que le pasa es que es un poco infantojuvenil.

  • Mi Madrid es el de los ’80 en plena movida y la verdad es que sólo recuerdo retazos de conversaciones y alguna imagen borrosa de bares de madrugada. Que pasé, vaya, unos años atontado y en ocasiones bebido y que la memoria es traicionera. En fin, que todo eso no me suena en absoluto, sin poder descartar que haya estado ahí.

  • Sobre lo de la serie que cuenta Proc, estoy de acuerdo.
    A favor: buena factura técnica, algún actor decente, un par de chistes y la deliberada ausencia de explicación “técnica”, llegando a la autoparodia cuando el tío dice “tenéis que ver Terminator” y no teniendo problema con que se diga que es imposible viajar al futuro y acto seguido lo hagan la mayoría de los personajes.
    En contra: la chica, la cosa sentimental, lo previsible del tema novia muerta, que es española.
    Balance: ni fu ni fa. Si sirve para que algún jovezno averigüe quién fue Lope de Vega ni tan mal.
    Addenda: tengo pendientes de moderación dos estúpidos comentarios en los que por hacer la gracia he firmado “txulz”. Sospecho que es por eso. Elimínense.

  • Viví un par de años en Torrecilla del Leal. De vez en cuando bajábamos a Argumosa, tres minutos de trayecto incluyendo paradas en todos los escaparates. Nos parecía el culo del mundo. Nuestros cuarteles generales eran el Candela y un antro de mala muerte de la calle Ave María donde a los lugareños les daba por ponerse a jugar al ajedrez a las tres de la madrugada, invariablemente borrachos como cubas. Gané un par de campeonatos en ese antro. Me invitaron a formar parte del equipo del barrio. Pero, ah, aquellos eran otros horarios y los contrincantes diurnos otra categoría. Creo que sólo conseguí unas tablas para el equipo, un día a las nueve de la mañana, en el gélido local de una asociación vecinal de Santa Eugenia.

    En alguna de las novelas de Galdós, no recuerdo cuál, los personajes se refieren reiteradamente a Lavapiés como “El fin del mundo”. Luego supe que no era una invención de Galdós, y que el barrio fue conocido así hasta que aparecieron otros barrios más lejanos. Galdós perdió muchas horas de su juventud allí, cuando se suponía que debía estar asistiendo a clases de derecho en la vieja universidad de San Bernardo. Las perdió para él, pero las ganamos nosotros.

  • El golpe más decente que tuvo la serie fue cuando Rodolfo Sancho vestido de Majo le preguntan por su nombre en la posada donde se hospedan: ¡Yo me llamo. .. Curro Jiménez!
    Lo mejor.

  • ¡VOCIFEREN, SE RUEDA!

    La retransmisión televisiva de los debates parlamentarios (o de los plenos municipales), en contra de lo que sostienen los falsos ingenuos, no ha dado como resultado una «mayor transparencia». Nos decían que introduciendo cámaras y micrófonos en los hemiciclos podríamos acceder a la esencia de la política y veríamos cómo se negocia, como se «transacciona» la voluntad popular. En realidad, llevar las cámaras a los debates políticos ha tenido el mismo efecto que introducir el caballo de madera en Troya: ha entrado el enemigo.

    Sigue en: Pregúntale al Perro.

  • 25 de febrero de 2015 a las 11:51 TXULTZ
    Perroantonio palentino. Iba a decir que a este paso acabaremos siendo primos pero la verdad es que en Barakatown el Centro Palentino se llevaba un cuarto del censo.

    Sólo por la parte materna. Mi padre es gitano o de Sestao, no me acuerdo muy bien.

  • En el pueblo de mis ancestros en el corazón de la Rioja, como en muchas zonas de la ribera del Ebro, se practica el “loísmo”. Un ejemplo por ejemplo: ” Al Efraín lo voadar una hostia que lo vaparecer una coz del Nayim”.

  • Estoy en una reunión en Miami a tres bandas: una compañía israelita instalada aquí, una compañía de San Francisco y nosotros, catalanoespañoles. Las cenas tripartitas suponen un choque cultural inenarrable. Los judíos son raritos de cojones, no beben y van extrañamente vestidos. Por supuesto que hay chinos e indios entre las otras dos compañías. Pero como todos los meseros son latinos me he hecho el amo y controlo el tema del vino. Lo demás se lo dejo a ellos.

  • 25 de febrero de 2015 a las 12:54 PROCURO FIJARME

    25 de febrero de 2015 a las 07:04 BREMANEUR
    El artículo sobre la nueva serie española me lo ha dejado claro: es un truñaco infumeibol.

    Testiga que fui, digo que es una serie bien hecha. Lo único que le pasa es que es un poco infantojuvenil.

    Confirmo. Modelo ‘Águila Roja’. Target: 14-20 años. La edad mental del público televisivo, o sea.

  • 25 de febrero de 2015 a las 16:40 SCHULTZ
    Perro, se confirma el parentesco. Por vía doble: abuelo materno palentino, madre de Sestao. De La Punta, o sea.

    Vamos a ser primos especulares: mi padre es de La Punta.

  • “-Si me follas, será un polvo de odio. ¿Es eso lo que quieres? ¿Es eso a lo que te refieres con agresivo?
    -No. Pero ¿qué quieres? Estás en mi habitación, medio desnuda.”

    Submundo. Don DeLillo.

  • Necesito un abogado.

    ¿Es correcto hablar de «confesión criminal» cuando se quiere decir «confesión de unos crímenes»?

    Gracias a todos por participar. Benditos seáis entre todas las mujeres.

  • DIARIO RUSTIC
    Un grupo de chavales tocaba versiones de los Doors bajo las arcadas de la Alexanderplatz. Lo hacían bien y habían reunido a un buen grupo de gente a su alrededor, cosa que no suele pasar allí. Al lado del grupo estaba sentado uno de esos punkarracas jomeleses que todavía resisten en la ciudad. Tenía un vaso con el que pretendía recoger algunas monedas. Mala suerte.
    Me he atascado con una palabra y he consultado el Redes en la biblioteca. Me he dicho que tenía que comprármelo de una puta vez, pero mi situación económica es de emergencia; estoy a un paso de robarle al punki las monedas de dos céntimos. Al volver a casa he parado, como cada semana hago un par de veces, en la librería de segunda mano que tiene un pequeño fondo de libros en español. Y allí tenían el Redes por 24 euros, en perfecto estado. He tenido que hacerlo y no me arrepiento. Esta tarde ya lo he consultado tres o cuatro veces.

  • 25 de febrero de 2015 a las 20:34 bremaneur
    Necesito un abogado.
    ¿Es correcto hablar de «confesión criminal» cuando se quiere decir «confesión de unos crímenes»?
    Gracias a todos por participar. Benditos seáis entre todas las mujeres.

    No quiero participar, quiero ganar.
    Además, a mí no me gusta la palabra «correcto», necesito eufemismos.
    La acepción general del adjetivo («Perteneciente o relativo al crimen») parece consentirlo, aunque va contra el uso corriente (no colocado) que hace del sustantivo del que se predica una especie de agente (‘que comete’ o «que implica o conlleva», como dice la 2ª ac.). Y no he encontrado ningún testimonio en CREA, sin embargo en Google hay bastantes ejemplos. Además, están las locuciones nominales del derecho «derecho criminal», «fiscal criminal» o «proceso criminal», por lo que el camino parece libre y expedito para confesión criminal. Yo no diría que es incorrecta.

    Brema, ahora solo te falta el Práctico, que es el hijuelo de Redes. Has hecho una gran compra.

  • Me dedico al derecho y confesión no se usa con ese adjetivo, o al menos nunca lo he oído usar así ni yo lo usaría. Y menos con el sentido de “confesión de un crimen”. Su significado sería “confesión dentro de un proceso penal”. Hay confesiones también en el proceso civil, aunque la palabra en ese ámbito ahora va cayendo en desuso.
    El único uso muy frecuente es en “Ley de Enjuiciamiento Criminal”, que es el nombre de la ley que regula el proceso penal.
    Respecto de lo demás, aquí, Justicia, proceso o juez llevan penal. A fiscal no lo acompaña, porque son “penales” todos ellos (no es estrictamente cierto) y lo que se suele hacer es denotar las funciones no penales (fiscal de familia).

    Tengo la sensación de que el uso de criminal, salvo el título de la Ley, que es del 1882 (viejuna), es contaminación del inglés y más frecuente en el castellano de América. Locuciones como “juzgado o juez de lo criminal”, incluso “correccional”, las tengo por americanas.

  • Me ha recordado a un catedrático de lengua que era bajito, y hablaba un día de las infinitas demandas al diccionario para que suprima acepciones hirientes:
    «¡Y qué pasa con los enanos! ¡Nadie se acuerda de los enanos!»

  • Están hablando dos andaluces, y uno le pregunta:
    – ¿que zoy?
    – un hijoputa
    – ¡no, de día!
    – de dia y de noche.
    Me decía una vez una chica de Malaga que la mayoría de los andaluces saben pronunciar bien, pero que si lo hacen no tiene gracia.

  • SOBRE LAS DECISIONES INTELIGENTES
    “Como observadores a veces pensamos que los partidos son actores racionales, que toman las mejores decisiones electorales. Pero el problema es que los partidos tienen costes orgánicos, tienen lealtades y muchas veces ni anticipan bien el futuro ni disponen de todo el margen de maniobra que un observador externo pensaría”.
    Si el PSOE queda tercero, está muerto

  • La Ley de Enjuiciamiento Criminal ,al igual que su hermana civil, eran obras decimonónicas de gran calado, nada que ver con los pestiños que se cocinan ahora. La expresión criminal no gusta al legislador vigente, que prefiere para su próxima reforma, vaya temblando el personal, la expresión código procesal penal. Pero crimen es sinónimo de delito, incluso de falta, que ya los romanos usaban la bella expresión iter criminis.

  • Ciertamente, aquellos textos legales tenían un empaque distinto.
    Prueba de confesión bajo juramento indecisorio será lo mismo que interrogatorio de la parte, pero no suena igual.

  • Perroantonio.
    Los partidos no son racionales porque los humanos no somos racionales. Algunos, algunas veces, durante un corto período de tiempo, a costa de mucho esfuerzo, intentamos comportamos como si. Y lo hacemos sólo porque como especie nos tenemos en muy alta estima y hemos construido una idea “excelente” de nosotros mismos, lo cual está muy bien para orientarnos sobre qué hacer y cómo hacerlo, pero sabiendo que nos defraudaremos.

  • Es precioso lo de depositar personas, pero lo realmente impactante es que se puede leer y entender.
    Fueraparte, sabios como eran, no existía el adulterio cometido por varón.

  • Hice intención de quedarme en Madrid a estudiar la licenciatura de documentación, pero afortunadamente terminé en Dublín, donde viví casi un año. Adoro Madrid, pero no habría soportado convertirme en madrileño.

  • Fui el primero de mi escuela universitaria en solicitar las prácticas fuera de Cataluña. Mira que son paletos. Berlín tiene muchos inconvenientes. Inconvenientes graves, pero aquí hay paz. Esto no es ni el abyecto poblachón mediterráneo ni el perturbado poblachón manchego.

  • No estoy segura de que los romanos utilizaran la expresión “iter criminis”, Botillero. Creo que es más bien una elaboración doctrinal posterior, tal vez de los Savigny, Hugo y cía.

    ***
    Deben saber que Google Earth Pro es ahora gratuito para todos los usuarios. No se lo pierdan, salvo que tengan cosa mejor que hacer con sus vidas.

  • Estoooo… Pirate, mire usté:
    “Nota: Google Earth Pro requiere licencia. Compra Google Earth Pro o prueba una versión gratuita durante siete días.”

  • Respecto al tema de las novelas y la boutade de Planiana y Arcadiana de que un adulto no lee novelas.
    Seguramente me creerán cuando les diga que no afecto pose nunca, al menos no me doy cuenta. M
    He empezado a leer “Submundo” arrastrado por el superior criterio de ustedes, pero ¿que me ocurre? que una vez más me identifico con la supuesta boutade, porque pese a darme cuenta de que está magníficamente escrita y que comienza a construir personajes y ambiente como un pintor pinta un cuadro, eso no es lo que yo quiero; yo quiero ver el cuadro acabado.
    Quïcir que si hay una idea, una visión del mundo o lo que sea como mensaje subyacente, oiga, cuéntemela. Dígame “pues a mí me parece DE QUE, por esto y por aquello”. O sea, ensayo.
    Me aburre ver pintar a un pintor y sí, en efecto cuando era joven me apasionaban los personajes y los lugares, pero al estar ya viejo, corrido y tener vida propia vivida, no tengo la necesidad de mirar un escaparate de novedades y promesas por vivir. Ya no son novedades.
    Maburre la novela.

  • Me he descargado Google Earth del enlace de Piarta, y enseguida me ha mandado recado de que mi sistema operativo no puede con él. Mi sistema oprativo es muy como su avatar, Adapts. Adapts, ¿cuántas páginas? Lea más páginas, hasta que le entre un síndrome. Dele una oportunidad al síndrome.
    Había en el periódico una carilla sobre las rectificaciones en materia judicial del PP, lo cual que se le llama «cantar la palinodia». A mí me parece bien que hayan reculado en tasas y aborto, así que canto contenta al canto.

  • Yo no me fío del Lilillo, aunque lo recomiende Prot. Adacks, haz caso al Merc y al Satur y lee El misterio de la cripta embrujada, que te echarás unas risas.

  • Adapta, el adulterio lo imaginamos un crimen contra cosas modernillas como el amor o la exclusividad sexual o la confianza. Yo creo que en realidad el problema eran los recursos económicos y la herencia, la estabilidad de la familia como negocio. Los hombres no tenían obligación de reconocer los hijos extra matrimoniales, pero lo hacían si no había heredero y los mantenían si había dinero. Las mujeres no tenían esa ventaja, siempre hay madre.

  • Eso es una verdad como un témpano, Satur. Y El laberinto de las aceitunas y La aventura del tocador de señoras, también.
    ***
    Es tan dolorosísimo de ver la destrucción del museo de Nínive, que me pregunto si no es un poco perverso el apego que tenemos por la arqueología, el arte y eso. Lo digo porque te viene a la cabeza lo de ´que maten a la gente, oyes, pero que no toquen las obras». Tendría que expresarlo mejor pero ahora mismo no me sale porque además sé que ya saben de qué hablo.

  • Adapts, yo lo he bajado sin ningún problema. Insista. He leído en un foro (se puede imaginar que todos los aviadores virtuales se han lanzado a descargárselo) que el proceso puede dar errores que se superan con una dosis suficiente de cabezonería. Pida una clave de licencia de prueba para 7 días (en realidad, ya no caduca), y le llegará un correo como éste que recibí yo:

    “Para utilizar Google Earth Pro con la clave de licencia gratuita, sigue estas instrucciones:

    Paso 1: Descarga
    Descarga la última versión de Google Earth Pro para Windows o Mac:
    http://earth.google.com/intl/es/download-earth-pro.html

    Paso 2: instalación
    Busca la descarga y sigue las indicaciones para instalar Google Earth Pro en tu equipo.

    Paso 3: Iniciar sesión
    Inicia Google Earth Pro, introduce la siguiente información y haz clic en “Acceder”.

    Nombre de usuario: xxx@gmail.com
    Clave de licencia: JCPMD5SYLRTW6QY”.

    Alternativamente, ahí le dejo la clave de licencia que me llegó a mí. No creo que haya problema en usarla en dos ordenadores, así que sírvase.

  • Montano lo ha expresado bien en lo tuister_666 Procu. Venía a decir que lo que nos duele es la destrucción de la excepción. La excepción de que esa obras hayan resistido cienes y cienes de años de roce con los cenutrios, hasta hoy.
    (De todos modos yo me pongo igual de encabronao en esta casa cuando masacran personas, o sea que a mí no se me aplique su reflexión de usté)

    //////////////////////////
    Vuelvo a la carga Pirate. Graciasssssss.

  • Adapts, yo he bajado radicalmente mi lectura de novela, pero aun así todavía hay joyas. Eso sí, me estoy metiendo un tochazo sobre los Comuneros, no digo más.

  • Pirate ¡OOOOOOHHHHHHH!!!!
    Gracias, todo va, todo funciona. Ya estoy volando.
    Si luego son sólo siete días que me quiten lo bailao.

  • JUAJUAJUÁ. Qué golpe, Schultz. Yo también creo que hay buenas novelas y que seguirá habiéndolas, pero, aunque no las hubiera, la necesidad de ficción no se puede amputar: es an-tru-pu-lú-gi-ca.

  • Schultz, no se crea, he nombrado la de DeLillo porque es con la ultima que me he puesto. Pienso insistir con ella y no era un menosprecio a su calidad ni a su elección de ustë.

  • En realidad soy de gusto ecléctico. Salió esa por casualidad. Estoy cogiendo aire para atreverme con Los reconocimientos, de William Gaddis, que son 1300 paginas.

  • Jjejjeje, la vida es una coña continua.
    Llevamos más de un mes sufriendo más que en un parto porque nos retrasan continuamente la carga de mercancía.
    Cuando por fin lo conseguimos el nombre del barco que nos la trae es “Dolores”.
    Sufrimiento, parto, Dolores ¿ein, ein? es tan sutilpfffffsssss que no se atreverían a ponerlo en una novela.

  • Adapts, deje de inundar y haga lo siguiente: trate de despegar en cualquier aeropuerto de Centroeuropa con cualquier modelo de avioneta que se le antoje. Dígame cuánta pista recorre y a cuántos nudos antes de elevarse. Luego trasládese con esa misma avioneta a cualquier aeropuerto de Kenia y compruebe la diferencia. Luego, vuelva a inundar con sus conclusiones, a ver si coinciden con las mías.

  • Dos pruebas rápidas, Frankfurt y Kilimanjaro. Alrededor de ocho nudos menos para despegar en Kilimanjaro, pero déjeme probar con tiempo y cuando domine las teclas que estoy descubriendo la asignación (me falla el enlace que lo explica).

  • Bremaneur
    Adoro Madrid, pero no habría soportado convertirme en madrileño.

    Pues yo me convertí dos veces, la primera sin mi consentimiento, y ni tan mal. El madrileño (en Madrid, no conduciendo por provincias como si supiera) es lo que mejor.

  • 26 de febrero de 2015 a las 18:04
    Adaptaciones
    ***
    ¿Ocho nudos menos? Yo necesito como 15 nudos más en el simulador normal. Esto me hace pensar que el de Google se limita a reproducir el terreno, pero no incorpora datos sobre altitud del aeropuerto ni sobre temperaturas medias, por ejemplo. Si así fuera, necesitaría más potencia de motor y más pista para despegar en Kenia que en Alemania.

  • 26 de febrero de 2015 a las 16:32 Procuro fijarme
    “me pregunto si no es un poco perverso el apego que tenemos por la arqueología, el arte y eso”.

    Procu, no es perversión sino eurocentrismo. Es el arraigado apego a la piedra (y su ‘eternidad’) contrario al sentir de las milenarias culturas del extremo oriente.
    Pero el otro lado del asunto es que los yihadistas eliminan lo que no pueden vender a los occidentales, es puro ciclo de vida de los productos, si no los puedes reciclar y sacar beneficio, su calificación de no valorables conduce a su ‘deconstrucción’ convirtiéndolos en residuos. Sin olvidar además un fuerte tufo ideológico que planea sobre la operación, en la guerra la destrucción de las fuerzas enemigas no se limita simplemente a las fuerzas físicas materiales, sino que por el contrario, como señaló Clausewitz, deben comprenderse en ellas, necesariamente, las inmateriales (espirituales, morales, etc.).

  • Peor es esa gentuza echando ácido a las mujeres por no cubrir el rostro. El tema echen abajo unas piedras de interés arqueológico es cosa baladí. Siempre nos quedará las afotos y tal. Pero esas mujeres…. anda que se preocupan ustedes por tontunadas.

  • La violencia contra personas es bastante más censurable pero también, curiosamente, más frecuente. Aquí y allí. No he leído a Montano, pero quizás es eso a lo que se refiere Adaptaciones. Y las mujeres atacadas son muchas pero forman parte de esa cultura/raza, que no creo que todas “sufran” sino que la mayoría “viven” y con la que activamente colaboran. Siempre recuerdo la escena de la Vida de Brian en la que, teniendo prohibido ir, en la lapidación eran todas mujeres disfrazadas. O las ablaciones, que las hacen madres y abuelas. Eso ni disculpa ni empequeñece las barbaridades que hacen y las víctimas son siempre víctimas.

  • 26 de febrero de 2015 a las 20:01 Tipo Material
    Procu, no es perversión sino eurocentrismo. Es el arraigado apego a la piedra (y su ‘eternidad’) contrario al sentir de las milenarias culturas del extremo oriente.

    Creo que en eso es en lo que andaba yo rebuscando, Tipo.
    ***
    MGaussage, muy bien visto. (Con la imprescindible coda final también, claro).

  • Que mujeres colaboren con la ablación solo demuestra susto y falta de conocimiento, ayuda en educación. Ni vaya por ahí señor masugino que no cuela y ni ganas discutir

  • Tampoco tengo ganas de discutir, señora, pero se me presenta como evidente que no todos los hombres son buenos ni todas las mujeres malas. Ni todos los hombres educados y conocedores y todas las mujeres ignorantes.

  • (Por no hablar de lo mal visto -feminazi, camionero, machorra, lesbiana…la torturamos, la violamos (es lo mimso), la matamos…- que está, que las mujeres le planten cara al sistema. Ya sabemos que la llave de todo es nuestra, pero no sabemos dónde está, y con la cancioncilla ésa de “en el fondo del mar, matarile rile rile”, eso es lo que nos han dado a lo largo -y ancho, y ancho- de la Historia: matarile)

  • Qué si sus autocalazadas de buena sandalia con sus milenarios qué indicaban cuándo cerca estaban de los percebes.

  • El amor es un estorbo, Jabois. Lo mejor es hacer como yo, casarse, follar una temporada, y divorciarse por incompatibilidad de horarios. Si pagas bien, el Vaticano no te dirá que es una excusa barata. Es lo bueno de tener pasta, como yo, que soy una divorciada afrancesada rica y de buen ver. Hago lo que me da la gana.