Momentos estelares de la humanidad: Duelo en la Alta Sierra (madrileña)

ZIIIIIPPPPP
Por Zeppi Peckinpah.

A principios de los 80, el Puerto de Navacerrada era un lugar animado y en cierta medida cosmopolita. Tradicionalmente, la plantilla de profesores de esquí estaba formada principalmente por gente del pueblo, que aprovechaba la temporada de invierno para ganar un dinero extra, más un cierto número de veteranos y viejas glorias de los deportes de montaña.

Por entonces, se inició un proceso de «profesionalización» que dio como resultado un aumento del prestigio de la profesión. Esto atrajo a una fauna numerosa y variopinta de personajes, alguno de los cuáles merecería historia aparte. Por allí pasaron argentinos, franceses, italianos, algún japonés (Osamu) y hasta un americano de Denver (Joe Nelson). También mucha gente nueva de Madrid y alrededores.

Es un hecho que en todo colectivo formado principalmente por varones surge con el tiempo, y de forma natural, la cuestión de «quién es el mejor» (haciendo un poco de sociología barata, debe ser una variante de la pulsión primitiva por ver «quién la tiene más larga», algo ligado a la herencia genética). Sea como fuere, el caso es que la cuestión de quién era el mejor fue calando en el grupo y la idea de organizar una competición para salir de dudas fue tomando cuerpo poco a poco.

Los partidarios del evento nombraron un comité organizador que, tras darle algunas vueltas al asunto, hicieron una propuesta bastante atractiva. El plato fuerte sería un gran duelo en la pista del Bosque entre los dos mejores, que se elegirían por aclamación entre todos. A semejanza de eventos similares en otras estaciones, habría otras competiciones menores (bañeras, ochos …), con participación reducida, para calentar el ambiente. La propuesta se completaba con una fiesta con barra libre de alcohol en un conocido bar de la localidad. Ni que decir tiene que fue acogida con entusiasmo.

El formato del duelo fue rápidamente acordado: dos bajadas en paralelo por la pista del Bosque, una por cada lado de la pista, con una mínima señalización para que los contendientes tuvieran alguna referencia. Aparte de esto, sin reglas, bajar a todo trapo y a ver quién llegaba el primero. El Bosque es una pista difícil, un cortafuegos no muy ancho, con mucha inclinación y con profusión de bañeras. Era un desafío bestial, pero en cierto modo se trataba de eso, de ver quién era el más bestia.

Mucho más debate generó la elección de los contendientes. Por motivos históricos se habían formado de forma natural dos grupos: los locales y los foráneos. En la mayoría de los casos, estaba claro si uno era local o foráneo, pero también había casos dudosos. Por ejemplo, algunos hermanos del clan Fernández Ochoa fueron considerados foráneos, pues aunque nacidos en el pueblo, su formación y técnica la habían adquirido en otras estaciones. Y un italiano tuerto (al que apodaban Falconetti) fue considerado local por llevar toda la vida en el pueblo.

Cada grupo tenía que designar a un candidato. Los foráneos se decidieron por un tal Carlos (creo recordar que su apellido era Sevillano), un ex-miembro del equipo nacional, de los pocos que había competido en la modalidad de descenso, y lo suficientemente grillado como para aceptar el desafío.

La decisión en el bando local fue mucho más larga y discutida. Los candidatos «naturales» se resistían por pudor a presentar su candidatura y algunos pretenciosos que sí lo hicieron, estaba claro que no daban la talla. El debate se fue centrando y poco a poco se redujo el número a dos candidatos. Pero cuando se iba a proceder a la votación final, uno de los más veteranos pidió la palabra y dijo:

—«A ver, dejémonos de tonterías, todo esto de las votaciones está muy bien, pero no nos engañemos, el mejor esquiador del Puerto no es ninguno de los que estamos aquí».

Esta declaración causó un cierto revuelo, pero continuó para dejárselo claro a todos:

—«El mejor es Manolín, el de la cantina, y si conseguimos que participe, aunque no creo que se deje convencer, se merendaría al Carlitos sin despeinarse».

Aquí arreciaron los murmullos y comentarios, pero poco a poco se fueron apagando, a medida que todos fueron admitiendo la evidencia de aquélla declaración. Manolo padre era una leyenda viva y es fama que había enseñado a esquiar al mismísimo Paquito Ochoa, su sobrino. Pero también había enseñado a su hijo. Se puede decir que Manolín había aprendido a esquiar antes que a andar, y los habituales del Puerto se habían acostumbrado a verle bajar por sitios aparentemente imposibles como si nada. Esquiaba como el que respira, con esa naturalidad que solo da la práctica de muchos años.

Por casualidad, fui uno de los encargados por el comité para intentar convencerle. Su negativa inicial fue rotunda, y cuando ya casi habíamos desistido de conseguirlo, alguien decidió jugar una última baza, empleando un argumento convincente:

—«Lo que pasa es que no hay güevos» (sic).

Manolín le fulminó con la mirada, pero ahí se acabó la discusión. No estaba dispuesto a que nadie pensara que se había acojonado. Además, su padre le insinuó que sería una buena ocasión para tapar la boca a todos los pijos de la Escuela de Esquí. Manolín confirmó que aceptaba el desafío.

A medida que se acercaba la fecha, la cosa se fue animando. Se cruzaron apuestas y todo el mundo opinaba sobre el asunto. Y por fín llegó el gran día. Amaneció un día soleado y frío y flotaba en el ambiente una sensación de estar viviendo algo único, que no era fácil que volviera a repetirse.

El japonés Osamu ganó la prueba de bajada libre en el tubo de Arroyo Seco, en dura pugna con Paco «Chuti», quien sorprendió a todos con una bajada espectacular, con las piernas oscilando de un lado a otro a velocidad de vértigo. Pero Osamu hizo lo mismo sin alterar el gesto, casi acariciando la nieve, y el jurado valoró justamente su mejor técnica. Uno a cero para el equipo foráneo

Contra todo pronóstico, mi primo Jose Mari y yo ganamos el concurso de ochos, en la pala del Pluviómetro, imponiéndonos por poco a la pareja argentina (Hugo y Héctor). La nieve estaba en condiciones ideales y todo nos salió bordado, pero no descarto cierta parcialidad del jurado en favor del equipo local. Empate a uno.

Hacia el mediodía, todos al Bosque para el gran desafío. Nos fuimos colocando a lo largo de la pista, uno cada diez o quince metros y a ambos lados, para impedir que otros esquiadores o montañeros irrumpieran por sorpresa. La vista era espectacular y la gente estaba muy animada.

Se procedió al sorteo de por qué lado de la pista iba a bajar cada uno. Dos demostradores (la máxima categoría de la EEE) hicieron la bajada de reconocimiento y nos dieron un anticipo de lo que nos esperaba, pues se picaron entre ellos (como era de esperar) y realizaron un descenso muy disputado.

Y llegó el gran momento. Se dio la salida y ambos contendientes se impulsaron con todas sus fuerzas. Yo estaba situado en el cruce de la pista con el camino Schmidt y solo hay una palabra para describir la visión de ambos bajando a todo trapo y animados a tope por los gritos de la concurrencia: bestial.

La carrera en sí no tuvo color, Manolín ganó las dos mangas con una ventaja considerable. A mitad del recorrido ya le sacaba bastantes metros de ventaja y hacia el final de la pista, mientras que Carlos hacía algún giro para controlar la velocidad, Manolín adoptó la posición conocida como «huevo» y entró como una bala en la meta, asombrando a todos con una frenada espectacular, sin apenas espacio.

No hubo discusión y Manolín fue izado a hombros y llevado de esa forma hasta la Venta Arias, donde se había organizado una improvisada recepción, con bebidas y aperitivos, para entregar los premios de la histórica jornada. Hubo quien afirmó haber visto sonreir a Manolín entre las felicitaciones y parabienes, pero yo estoy seguro de que fue una ilusión óptica causada por la emoción del momento. La celebración posterior en el bar del pueblo fue también memorable y duró hasta altas horas de la madrugada.

La jerarquía quedó establecida, e incluso el campeón olímpico local (por entonces de gira en el circuito profesional de USA), cuando se lo contaron, comentó con elegancia que él tampoco hubiera podido batir a Manolín en su terreno. A algunos les hubiera gustado ese duelo, pero para la mayoría, la cosa quedó bien así. Los dioses no deben descender del Olimpo para competir con los mortales.

126 comentarios

  • Zeppi Peckinpah, no entiendo nada de esquí, me gustan más sus crónicas eróticas-sentimentales tan bien narradas en bici. Y la ilustración de hoy….. pffff.

  • Por cierto, me pone mucho Peckinpah, la violencia, sangre y eso de machos alfa, si bien no entiendo eso del llamado wéstern del crepúsculo o dilúculo que aquí en gallaecia decimos entre lusco e fusco.. Qué no sé por qué se le llama así, y quiero saber.

  • Emocionante, Zeppi.
    Entre otras cosas me ha gustado mucho cómo resolvieron que los locales se quedaran con el italiano tuerto y largar a los Fernández Ochoa con los forasteros. (Aunque también me pregunto si no podían haber hecho otra clase de equipos menos básicamente nacionalistas, por ejemplo, fumadores de rubio y de negro, Descartes o Hume, ligas o pantis, trabuco o faca).
    La ilustración es buenísima. Y la canción, Juli0, me he escrito Callahan con un rotu gordo en la mano; creo que no lo había oído nunca pero me ha recordado intensamente algo, que no sé si es un disco de Lambchop que tengo o una reencarnación anterior.

  • Procu, Juli0 ya nos había recomendado Too many birds de Bill Callahan aquí o en Perdidos en el espacio o en casa Jabois

  • Satur, acabamos de recibir en la redacción varios correos como este. A mi nombre, al de Brät y al tuyo. Creo que La Dirección ¡HA DONADO NUESTRO SUELDO A LA WIKIPEDIA! ¡HUELGA!

    Estimado/a SATUR,
    Gracias por tu inestimable aportación para diseminar conocimiento a todas las personas del mundo.
    Me llamo Lila Tretikov, y soy la directora ejecutiva de la Fundación Wikimedia. Durante el año pasado, donaciones como las tuyas contribuyeron a nuestros esfuerzos para expandir la enciclopedia a 287 idiomas y hacerla más accesible en todo el mundo. Nuestra prioridad principal son las personas que no tienen otra forma de acceder a la educación. Brindamos conocimiento a personas como Akshaya Iyengar de Solapur, India. Mientras crecía en un pequeño pueblo dedicado a la manufactura textil, Wikipedia fue su fuente principal de aprendizaje. Wikipedia es esencial para los estudiantes de estas regiones, donde escasean los libros pero existe acceso móvil a Internet. Akshaya continuó sus estudios hasta obtener un título universitario en la India y actualmente trabaja como ingeniera de programación en los Estados Unidos. Ella asegura que la mitad de sus conocimientos proceden de Wikipedia.
    Esta experiencia no es la única. Nuestra misión es ambiciosa y presenta grandes desafíos. La mayoría de personas que utilizan Wikipedia se sorprenden al saber que está dirigida por una organización sin ánimo de lucro financiada mediante donaciones. Cada año suficientes personas hacen una donación para poner la totalidad del conocimiento humano a disposición de todos. Gracias por hacer posible esta misión.
    En nombre de casi quinientos millones de personas que leen Wikipedia, de los miles de editores voluntarios y del personal de la Fundación, te doy las gracias por mantener a Wikipedia en línea y sin publicidad este año.
    Gracias,
    Lila
    Lila Tretikov
    Directora Ejecutiva,
    Fundación Wikimedia
    donate.wikimedia.org

  • No se ponga tensa, Bellpuig, y lea hasta el final, por favor. Sólo le hemos descontado unos eurillos de la nómina. Voluntariamente.

    “Muchas empresas igualarán la contribución de sus empleados: por favor, consulta con tu empresa para averiguar si tienen un programa de donaciones corporativo”.

  • «Los dioses no deben descender del Olimpo para competir con los mortales».

    Estoy leyendo las Metamorfosis. Por qué no las había leído antes, me digo estirándome de las trenzas. No sé, vas tomando las partes y crees que tienes algo y es bastante, qué triste la pereza y qué ladrona de bienes. Es tal la exuberancia, la intensidad del extravío y el trastorno que no dejo de acordarme de un mendigo que vivió durante un año en los soportales de mi calle y que solía arrancarse al atardecer en largos soliloquios exaltados. Yo le echaba un euro cuando pasaba por delante y él decía siempre «gracias, tesoro», se lo echaba por eso. Gracias a ti, Ovidio.

  • Qué preciosidad, Holmesss, parece japonés.
    En casa de Jabois no estuve, y de después no me acuerdo, Funes. (Me lo escribiría también con rotu y se me borrarría, esta vez no me voy a lavar la mano hasta que no tenga el disco).
    Nunca he donado a Wikipedia, con lo que sirve y vale. (Sita, cree que si dono un euro ¿me responderá «gracias, tesoro»?) El francín dando ejemplo. Gracias, Francín.

  • En los últimos años, con el maestro Esplá de cabeza de cartel, hemos podido disfrutar de la lidia. Ésta es lo mas importante de una corrida de toros, al margen de que piensan los abundantes indocumentados que gustan poner el acento en la faena de muleta.
    El diestro alicantino es el mejor director de lidia que yo haya conocido. Desde que salía el toro él ya estaba en el ruedo ordenando el juego de los subalternos. Durante el tercio de varas seguía al caballo, obligación del cabeza de cartel que nadie cumple, convirtiendo este tercio en el mas relevante de la lidia. Cuando toreaba Esplá había rigor con el reglamento, pero sobre todo respeto por la tradición. Nadie como él ha sabido estar en el ruedo y vestirse de torero con su dignidad.
    Los que sabemos del toro nos iremos muriendo y dejaremos un desierto atrás.

  • El nadador de Paestum, convenientemente capado, hace buena compañía a Angel Gabilondo.
    Pero no fue a éste, sino a otro que por desgracia no recuerdo -tal vez Sloterdijk- a quien leí un luminoso ensayo sobre la simbología de ese salto.

  • ‘Número cero’ (Penguin Random House) es una novela sobre ‘Domani’, un periódico ficticio y fallido montado por un ricachón para poner en aprietos a Dios sabe quién. Una redacción compuesta de perdedores se dedica a hacer números cero del invento…”

    Y no miro a nadie, ¿eh?

    Me ha hecho reír a carcajadas, el mamoncete del Eco.

  • Anda que no era bonita la moda del esquí en los años 80. Con sus “plumas” fosfis que parecías el muñeco michelín. Con sus cintas en la frente a lo maquenrou (con peinado de Farrah Fawcett y las mechas en las chicas) y los cacaos amarillo fosforito en los labios. Éso era moda divertida y atrevida..y si te perdías siempre te podían encontrar porque las cazadoras hacían daño en los ojos.
    ¡¡Ay qué tiempos!!
    ****
    La ilustración de hoy tiene una connotación un tanto escatológica.
    (o sólo me lo parece a mí que tengo la mente susia)

  • El Abeto! Y aquellos cangrejos de río que no volverán.
    Marqués, estoy de acuerdo. Nadie como Esplá para el ritual.

  • 27 de marzo de 2015 a las 11:35 PIRATAJENNY
    ‘Número cero’ (Penguin Random House) es una novela sobre ‘Domani’, un periódico ficticio y fallido montado por un ricachón para poner en aprietos a Dios sabe quién. Una redacción compuesta de perdedores se dedica a hacer números cero del invento…”

    Y no miro a nadie, ¿eh?

    Me ha hecho reír a carcajadas, el mamoncete del Eco.

    Jooooder. Rápido, encuentren a ese ricachón.

  • Tareixa debería ejercer la crítica literaria profesional: La imagino recostada a lo madame Movary en su chaise longue leyendo, implacable, las entradas; si deja caer su pañuelo al suelo, le gusta el texto. Tengo hasta un posible título para esa página de crítica: Desde mi boudoir.

  • Hace una hora:
    ” Al parecer Lubitz hacía algunas semanas que había roto con su novia con la que llevaba siete años. ”

    Ahora:
    “El copiloto, en tratamiento médico, tenía un amplio historial de depresión debido a una crisis existencial

  • marquesdecubaslibres 27 de marzo de 2015 a las 14:15
    La enfermedad mental como rectora de la historia. Hitler, Stalin, Franco y Mussolini estaban locos.
    Pero no menos que Churchill, Roosevelt, Truman o Largo Caballero.

    ¿No menos? Claro que no, Marqués: ¡¡muchísimo más!!

  • Respecto al tema de la entrada de Zeppi, que me ha gustado entre otras cosas porque cuenta un sucedido, he de compartir con ustedes que, en el mundo real todos y cada uno de los ser4es que he conocido practicantes del esquí eran unos capullos y capullas sin excepción.
    1. No me refiero a los amables compañeros del fanzine que lo practican, porque no los conozco en realidad.
    2. Ya sé que es un topicazo referente a los pijos y tal, pero es que esa ha sido mi experenSia, fueran o no pijos.

  • Gracias a todos por los comentarios. En realidad el objetivo era provocar a Adapts para ver si supera lo del instituto y se anima a hacerse donante te textos. Si yo he podido, Adapts puede.
    Estoy haciendo (bueno, en realidad ya he terminado) una de esas minigiras de visitas que tanto me gustan. Ayer las delegaciones de Jaén y Granada y hoy las de Málaga y Fuengirola. Estamos terminando de comer (me conecto mientras traen los cafés, con la excusa de leer el correo), en una terracita al sol, hace algo de aire, pero se está muy bien. Todo apunta a chapuzón playero esta tarde, si Ella no se opone. Los colegas de aquí están contentos, de momento no han sufrido EREs como en otras delegaciones, y su carácter es de por sí desprendido y agradecido. La semana que viene en Barcelona, será otra cosa, tendré que ponerme la cota de malla debajo de la chaqueta, para evitar puñaladas traperas. Cambio y corto, luego vuelvo.

  • Eco,eco,ecooo:
    “Ves un periódico hoy y está lleno de entrevistas, cuando las únicas que tienen realmente sentido son con aquellas personas que no las dan”.

  • Hace 30 años hubiera salido la teoría de que al copiloto le han injertado un microchip en el cerebro.
    No sé que teorías saldrán los proximos días, es duro pensar que alguien que parece normal pueda hacer esto.

  • ¡Dios, Funes, qué envidia de memoria! Yo tengo que ir anotando lo vídeos que pongo para evitar repetirlos. Y aún así…

    Cuidado con Callahan, Doña Procu, que tiene más peligro que su pariente ‘Dirty Harry’. Aparte de su voz y su talento musical, o precisamente por ellos, dicen que es un rompecorazones. Que se lo pregunten si no a las cantatrices Cynthia Dall, Chan Marshall (alias Cat Powers) o Joanna Newsom, a las que sedujo y dejó. Ahora anda casado con una fotógrafa y hacedora de videos, Hanly Banks, que veremos lo que le dura. Yo, de todas sus novias, a la que nunca hubiera dejado es a Cham Marshall, depresiva como ella sola, sí, pero creadora de obras maestras como ésta.

  • Siempre me viene a la cabeza una frase terrible que creo es de Oscar Wild: Todo crimen nace de una necesidad.

  • Juli0, lo que sabe. Gracias por avisar, en cuanto vea a Callahan le digo cuatro cosas, vamos hombreee. Ese disco de Cat Power lo he oído mucho, y al que le decía que me ha recordado en «Too many birds» es este de Lambchop, que también lo he oído mucho. Qué depeguesión me está entagando ahora con todas estas canciones, voy a tener que echar mano de los Gypsy Kings a todo volumen, como siempre.

  • Crónica agridulce del resto del día. Después de instalarnos, hasta mañana, en casa de mis suegros, he ido a la peluquería del moro de enfrente y me he hecho un rapado a lo marine. Luego hemos ido a la playa y me he dado el baño anunciado, aunque he tenido que esperar a que oscureciera por aquéllo de no dar la nota (eso ha dicho Ella). El agua estaba fría, pero soportable, y al salir no se estaba mal, hacía unos 18 grados. Vuelta a casa de mis suegros y en todos los Telediarios, en las noticias del avión siniestrado, veo a un antiguo colega con el que he trabajado muchos años. Inmediatemente busco la lista de pasajeros y desgraciadamente los nombres coinciden. Llamo a mi antiguo jefe y me lo confirma. Juan Pardo (no el cantante, aunque se le parece, sino un doctor Ingeniero Industrial que era el directivo con más pretigio de la empresa) ha perdido a su mujer, su hija y su nieta en el accidente. El encanto del día desaparece de repente. No hay palabras.

  • Sí, Procu, otra voz de lujo la de Kurt Wagner de los Chuletadecordero, grupo del que no tengo ningún disco. Lo cual que me los voy a comprar todos, ea. (Pero no se lo diga a mi señora, que dice que tengo un diógenes disquero).

  • He visto hoy a Juan Pardo, Zeppi. Lo recuerdo porque ha declarado sentirse muy agradecido al fiscal francés y porque cuando después le han preguntado qué pensaba sobre las causas de la tragedia ha respondido que eso a él le daba igual.
    No suelo ver ni oír informativos, hay días que ninguno, pero hoy me han coincidido varios y es asombroso cómo rellenan las horas con tonterías malsanas. Que si estaba loco o era malo, y vuelta a empezar. He visto en 24h a un psiquiatra responder pacientemente a unos periodistas muy mayores unas preguntas de colegio de monjitas sobre la «enfermedad mental». Por lo visto tienen una tan sencilla noción de la mente que creen que hay una sana y otra enferma, fin; y que la segunda te la detecta el médico de la empresa analizando los mocos.

  • Insisten en que el copiloto había tenido una baja de seis meses hace años, en su periodo de formación. Ni siquiera se sabe si la baja era por razones de enfermedad o malestar físico o mental, pero se subraya supongo que para responsabilizar a la empresa. Hombre, por Dios, a la gente le pasan todo el tiempo cosas que luego se pasan. No sé qué es más de temer, la desgracia impredecible o la furiosa necesidad de control.

  • Es muy tarde y estas palabras se las llevará el viento, pero:

    1. Que ese avión a) no había perdido el control por la razón mecánica que fuese (en cuyo caso hubiese cabeceado o alabeado más o menos ostensiblemente) y b) no volaba en modo automático (en cuyo caso hubiese seguido el rumbo marcado hasta agotar combustible y no hubiese empezado a perder altitud del modo en que lo hizo) por lo que c) hay que buscar el factor humano, es evidente. Pero como d) aún no he escuchado una explicación suficiente que me convenza de que Lubitz era un suicida en serie y no, qué sé yo, un hombre afectado por un ictus y e) mantengo una guardia permanente contra las hipótesis amarillistas, paranoicas o simplemente estúpidas tan sencillas de propagar como una plaga de piojos en un parvulario a través de internet: f) hasta el rabo todo es toro, y hasta que no se publique el contenido de la segunda caja negra, nada de nada.

    2) En todo caso, y aunque la segunda confirmase lo que se deduce de la primera, es repugnante el linchamiento post mortem de Andreas Lubitz. Creo que ya se discutió de esto en el blog de Jabois, a propósito de la violación obscena de la intimidad de aquel adolescente que se cargó a una docena de niños en Nueva Inglaterra o por ahí, y mi postura no ha cambiado ni un ápice: identificar la causa sí, meter las narices en las entrañas del otro (aunque el otro se haya llevado 12 o 150 vidas por delante) no.

    3. Por otro lado, ¿es menos accidental, azaroso, fatídico morir a voluntad de un desequilibrado que por un fallo de motor o una despresurización en cabina?

    4. Y como no dejan ustedes de interrumpirme mientras hablo ya se me ha olvidado la conclusión a la que quería llegar, seguramente capital para la ciencia de la aviación y para los historiadores futuros de la vida bloguera noctámbula en los primeros tiempos de internet. A las cuatro lo retomo, si eso (en plan Gengis, con un par).

  • (Gutten Morgen.
    Qué curiosa es esta página -no la conocía-, puedes ver en cada momento los aviones que están sobrevolando una zona, y si le das a un avioncito, te dice cual es la ruta de viaje y sus datos de vuelo)

  • Qué diferencia hay entre aquel maquinista que se distrajo en la curva y el copiloto que quiso morir en los Alpes? No veo ninguna, en ambos su cerebro falló estrepitosamente. Hace unos días, muy temprano y despues de haber corrido mis 8 kms matinales, bajaba en coche desde el Tibidabo. De pronto observé con horror como un coche circulaba frente a mí por el carril equivocado. Íbamos despacio y me dio tiempo a indignarme con el presunto suicida. También tuve tiempo también de advertir que era yo quien iba por carril equivocado y pude dar un volantazo.
    Esa carretera la bajo habitualmente corriendo y por el carril izquierdo. Me subí en el coche, tenía prisa, sin haber recuperado el resuello. Iba pensando en mis cosas, qué se yo. El cerebro me jugó una mala pasada, pude provocar un accidente.
    Siguiendo a AE hoy: no interesa tanto por qué lo hice (seguro que multifactorial) como aprender una lección. Nunca mas cogeré el coche sin haber recuperado antes el resuello.

  • Aprender, sí, pero extrayendo también conclusiones, que no vivimos en el mundo de las ideas.

    Un porcentaje significativo de machos, cuando son abandonados por su pareja, entran en barrena y matan a sus parejas, a veces incluso a sus propios hijos, y luego se suicidan. También se dan estos casos entre las mujeres, pero en mucha menor proporción. ¿Qué ocurre aquí? ¿Cómo interaccionan estas ‘depresiones’ con otros factores químicos u hormonales? ¿Es problemático tener testículos ?

  • ¿Es problemático tener testículos ?

    (Sin comentarios)
    —————————–
    (Recordad que hoy a las 02:00, ¡tachan!: serán las 03:00. Sí sí “dormiremos una hora menos” ya ya, a mí eso es que me parece tan tooonto, vamos a ver, si vais a misa todos los domingos por la mañana como mis padres por ejemplo, pues sí, dormireis una hora menos. Pero si no, pues os quedais una hora más en la cama y en paz. Y si no, a las 22:00 poneis que son las 23:00, y os acostáis y dormireis las mismas horas.
    A mí es que me encanta que alargue el día; en las épocas difíciles la oscuridad se convierte en un duro entrenamiento de resistencia, y las noches largas se hacen todavia mas largas, eternas e insufribles. Huy, sí sí, para mí el día, el día, el día, mientras hay día, hay esperanza.)

  • El paseo matutino con mi mujer y mi suegra para tomar un café en su sitio favorito (de mi suegra), me devuelve en parte la alegría. Mi suegra se para cada dos por tres a echar una parrafada con la gente que se va cruzando y el paseo se alarga. Todo el mundo la saluda, los barrenderos, las dependientas del mercadona, los chinos de las tiendas de chinos, los negros del paseo marítimo y muchas señoras mayores como ella que la conocen de actividades comunes o de verla por aquí. Da gusto ver cómo la aprecian y lo dicen abiertamente. Acabo de decidir que le voy a dedicar un entrada a mi suegra, si los jefes de este chiringuito me lo permiten. Les garantizo que merece la pena, aunque no sé si mi escritura estará a la altura del personaje, pero prometo intentarlo. Hoy nos ha hecho reir hablando continuamente de Bahama, así como suena, hasta que hemos caído que se estaba refiruendo a Obama. Pero mi preferida entre sus “trasposiciones” es cuando está agobiada y dice va a hacerse “el daiquiri”, queriendo decir el harakiri.

    Hoy hace calor, a las 9 de la mañana estábamos a 26 grados, y el sol pega con fuerza. Es más que probable haya baño en la playa, esta vez seguro que con más gente.

  • No puedo dejar de pensar en lo de Juan Pardo. Me emocionó ver en la tele cómo daba las gracias a la gente por su comportamiento. No sé si era o no religioso, yo le tengo catalogado como un hombre íntegro. Recuerdo una vez que tuvimos un problema grave en una de las plantas y Juan, como Director de Operaciones, fue nombrado jefe del equipo de investigación. En la primera reunión, ibamos rellenando unos cuestionarios estándard para este tipo de incidentes, y al final de cada apartado había que poner un nombre. Como nadie quería aparecer como responsable, todos daban largas. Entonces Juan dijo que pusieran su nombre y siguiéramos avanzando, pues el objetivo de aquéllo era identificar las causas del,problema y subsanarlo cuanto antes, no buscar culpables.

  • Ayer me quedó por decir que estoy básicamente de acuerdo con algunos comentarios, yo también puedo afirmar que mucha gente relacionada con el mundo del esquí son unos pijos de mucho cuidado. El esquí se convirtió hace años en un símbolo de estatus social y conozco a mucha gente para la cuál la semana blanca es algo irrenunciable. Pero para los que hemos aprendido a esquiar casi por obligación, la cosa se ve de otra manera. Yo he sufrido y disfrutado con el esquí a partes iguales y está ligado a recuerdos de infancia y juventud. Recuerdo la verguenza que me daba ir a ver a Emilio “el de los telesillas” para pedirle un pase diciendo que era “el hijo de Petri Ochoa” (Emilio me daba el pase y me vacilaba diciendo que cómo una chica tan guapa como la Petri tenía hijos tan feos como yo). Pero también recuerdo largos días de invierno esquiando con mis primos, los pequeños del clan Fernández Ochoa, los hijos de la Filo, el primo Manolín … cuando nos largaban hasta la hora de comer y nos recorríamos las pistas del Puerto haciendo toda clase de burradas y saltos improvisados …

  • Por cierto Proc, ¿es usted gaditana, o vive en Cádiz? No sé porqué algún comentario suyo me lo ha recordado. Buen sitio Cádiz, es la segunda ciudad en la que más tiempo he pasado, con muy buenos recuerdos. También celebro que le guste Ovidio, la verdad es que es sorprendente la belleza de sus textos. En su libro “Dios ha nacido en el exilio” (altamente recomendable) Vintila Horia escribe un diario apócrifo del poeta durante su exilio en Tomis, y le hace decir, refiriéndose a César Augusto: “Yo soy el poeta, tú no eres más que el Emperador”.

    Y ya dejo de inundar.

  • Qué va, Zeppi. Lo dije el otro día por una cosa pero creo recordar que ni siquiera he estado en Cádiz. Si supiera en cuántos sitios no he estado, casi tantos como los libros que no he leído y los hombres que he amado. (JEJEJÉ).

  • Ha muerto Tomas Tranströmer.

    DESPUÉS DE LA MUERTE DE ALGUIEN

    Hubo una vez un choque
    que dejó tras de sí una larga, pálida, reluciente cola de cometa.
    Esta nos alberga. Hace borrosas las imágenes de la TV.
    Sedimenta como gotas frías en los tubos de ventilación.

    Todavía se puede esquiar bajo el sol del invierno
    entre sotos, donde aún cuelgan hojas del año pasado.
    Parecen páginas arrancadas de viejas guías telefónicas
    ⎯ los nombres de los abonados devorados por el frío.

    Aún sigue siendo hermoso sentir el latido del propio corazón.
    Pero a menudo la sombra se siente más verdadera que el cuerpo.
    El samurai parece insignificante
    junto a su armadura de negras escamas de dragón.
    (Tomas Tranströmer, de Senderos, 1973; traducción de Roberto Mascaró)

  • 28 de marzo de 2015 a las 11:27 ZEPPI
    Acabo de decidir que le voy a dedicar un entrada a mi suegra, si los jefes de este chiringuito me lo permiten.

    Pero con respeto, eh, con respeto.

  • ¿Y esas mamarrachadas las tenemos que admitir, señorito? ¿Es ese el ejemplo que damos a los lectores? A veces me da vergüenza trabajar aquí, con tanto mostrenco y tanto adán.

  • 28 de marzo de 2015 a las 13:37
    PERROANTONIO
    Ese tipo está testificando. Hay una etimología ¿falsa? de la palabra testigo que supone que uno juraba agarrándoselos. O agarrando los de otros.

  • (Esa ilustracion pertenece a este libro.. Esa bolsa testicular es exageradamente grande. Si a ustedes no les parece patológico, háganselo mirar (el escroto, digo) porque va a ser que tienen un linfedema escrotal y andan ustedes tan campantes -campaneandoles la entrpierna-)

  • (Anoche unos amigos trajeron este vino de una escapada que hicieron a Burgos.
    Juro por la tierra roja de Tara, que no bebería ninguna otra cosa.
    Me emociono sólo de recordarlo, qué sensación de calma me produjo el primer trago.
    (Ahora como gratitud por tan reconfortante velada, realizaré el sacrificio en honor a los dioses vendimiadores de la concordia de fregar las 22 copas a mano. Todo sea por la paz del mundo, y de mi cocina.)

  • 28 de marzo de 2015 a las 14:59 gachoinlowercase
    Esa ilustracion pertenece a este libro.

    «Más hombres mató una cena que sanó Avicena». Las cenas tienen muy mala fama. Mi abuela decía que la naranja es «por la mañanita, oro; por el mediodía, plata; y por la noche, veneno que mata». ¿Y cómo sabrá la naranja cuándo es de noche?, me preguntaba yo.

  • (A gloria bendita, Procu. Sobretodo esas noches que te levantas muerta de sed, no hay nada comparable a comerte una naranja de pie en la cocina (sí, tiene que ser de pie, frecuentar la cocina a esas horas de la noche siempre tiene un componente ilícito que se atrezza mejor si la fechoría se comete de pie).
    Ya sé cual va a ser la siguiente pregunta :*¿Y a qué sabe la gloria bendita?* pues a naranja nocturna, Procu, a naranja nocturna.)

  • No, mujé. Lo que yo me preguntaba es cómo se daban cuenta las naranjas ellas que era de noche, ¡para ponerse a asesinar a las personas!
    De todas formas, además de no ser de Cádiz, creo que tampoco he comido nunca naranjas por la noche. Qué existencia más penuriosa, por la gloria bendita de mi mae.

  • El sabor de naranja me ha llevado a los vasitos de jariguay que daban en el ambigú del cine que había en mi barrio, por una peseta. Y que «echar un jariguay» le dice aquí el pueblo al coito, entre otras denominaciones que enriquecen la plétora de sus sinónimos.

  • (Cobarrrrrrrde.
    Muy sugestionable te veo, Procuración. Ni que fuera la naranja mecánica.
    ¿Qué coño sectas? ¡puro romanticismo! (con todo lo que el romanticismo conlleva. Incluida la tuberculosis.)

  • Holmess, en cuanto confirme cuándo voy a ir a Barcelona, se lo hago saber, lo de las bravas en el Tomás suena muy bien. Espero estar un par de días por allí y también espero tener algo de tiempo libre.

  • Usted disculpe Srta. Bellpuig, no era mi intención faltarle al respeto a esta santa casa ni a sus oficiantes. Es una forma de demostrar aprecio, lo que pasa es que a algunos se nos atragantan los agradecimientos almibarados. Pero les estoy muy agradecido, y espero que acepten mis futuras colaboraciones.

    Lo que me duele es que Adapts no haya entrado al trapo.

  • Pues a mí me dijo la adivinanza “del oro y la plata” un barman, y siempre pensé que se refería al tomate. Pero como me había bebido algunos Bloody Marys también es posible que se estuviese refiriendo al vodka.

  • (¡Me dormí, Procu! -más bien me desmayé-. Creí que no habías aceptado mi propuesta, oooooooh qué lástima.
    La naranja la voy a poner en la ensalada de hoy. Están buenisimas las ensaladas si se les añade una naranja a pedacitos con su jugo. Brotes tiernos+ frutos secos+ la naranja como he dicho+ aceite virgen+ herbamare+ vinagre balsámico = así sabe la gloria a mediodía.)
    ——————-
    Bon día.
    ( ¿Qué hora es, que no me ha cargado el móvil en toda la noche?)

  • Cosas de bioética, ozú, qué difícil es. Adoptar, sí; encargar procrear, no (¿«programar huérfanos»?). No tengo opinión y ni siquiera sé si entiendo el razonamiento ni por qué no lo entiendo, luego me lo miro en misa/ o cuando salga de proceción (hago de borriquito).
    Savater, «Escándalo y confusión»:

    En cuanto al primer caso, cualquier persona o personas con afán de dar cariño y los debidos requisitos intelectuales y éticos (ni que decir tiene, casi da vergüenza mencionarlo, que sus preferencias sexuales nada tienen que ver con su idoneidad moral) es adecuada para adoptar menores y en algunos casos será meritorio que lo haga. Pero se trata de cuidar, criar y educar, no procrear. Llegado el momento, tendrán que informarles de su origen y los interesados deberán asimilar esa noticia como puedan o sepan. En el segundo caso, poco hay que objetar si se trata de una pareja heterosexual con problemas de fertilidad y que necesitan ayuda científica para reproducirse. Pero en cambio no creo que nadie tenga derecho ético –aunque sea legal en algunos países– a ‘tramitar’ un recién nacido que carecerá desde la cuna de padre o madre. Nadie debe arrogarse la facultad de programar huérfanos. Los seres humanos somos fruto del mestizaje de los sexos y de un apasionamiento entre géneros distintos, a veces feliz, otras desdichado, pero que nadie tiene derecho a obviar por procedimientos industriales. Esa filiación de padre y madre es la raíz de lo humano, convertida por nuestra imaginación simbólica en origen de la aventura que cada cual protagoniza sobre la tierra.

  • Me voy a Irlanda dentro de un rato, amigos. Tengo la cabeza llena de preguntas muy difíciles:
    ¿Qué hora es allí?
    ¿Es verde Irlanda y verdes todas sus cosas?
    ¿Tienen un BOE en vascuense?
    ¿Y si cuando esté allí se me olvida volver luego y me quedo vagando por las calles verdes de Eire con un carro de supermercado para mis bultos y fumando las colillas verdes del suelo?
    ¿Eh?

  • Aislarse con todos los poderes en la mano, esa es la clave del destructor.
    —————————————-
    ¡¡IRLANDA!! Diossss: I-r-l-a-n-d-a. Al lugar donde me muero por ir desde que leí Las cenizas de Angela. Hasta estuve a punto de que me contratara una compañía irlandesa de reactivos químicos, y me hubiese ido ¡3 semanas! allí de formación… Pero me entrevistaron 2 veinteañeras irlandesas y psicólogas. Es que fue mala suerte joder, eso y que me dio por probar el Orfidal justo la noche anterior. Yo no sé en qué les hable. Qué rabia, siempre he pensado que a pesar de la falta de luz del sol, podría ser feliz en Irlanda.
    Disfruta, Procuración y si te quedas avisa, que voy a buscarte con naranjas y me cambio el nombre por el de Patricia.)

  • Nadie debe arrogarse la facultad de programar huérfanos. Los seres humanos somos fruto del mestizaje de los sexos y de un apasionamiento entre géneros distintos, a veces feliz, otras desdichado, pero que nadie tiene derecho a obviar por procedimientos industriales. Esa filiación de padre y madre es la raíz de lo humano, convertida por nuestra imaginación simbólica en origen de la aventura que cada cual protagoniza sobre la tierra.

    Como bien ha dicho Stephano Gabanna, no se puede tener todo y hay formas de vivir la sexualidad que, aunque irreprochables éticamente, excluyen procrear hijos. En cambio no impiden cuidar huérfanos ajenos, tratando de procurarles todo el afecto y el conocimiento que les sea posible. Sin duda hoy existen ya más formas de familia de las que la tradición ortodoxa conoce: pero ninguna debe privar a nadie deliberadamente de tener padre y madre, aunque luego la biografía dicte caminos muy distintos de relación con ellos.

    Que domine la expresión del lenguaje -escribe bien el hombre, hay que reconocerlo-, no le otorga la verdad en las palabras.
    A mí, personalmente, su razonamiento me parece una soberana memez, por no decir algo peor.
    Primera, lo de llamar “huérfanos” a los bebés de parejas homosexuales. Huérfana de padre fue la chica aquella cuyo sussodicho tuvo veinticuatroaños encerrada en un sótano y no pienso recordar haciéndole qué (sus hijos también quedaron huérfanos de padre y abuelo).
    Conozco una pareja de lesbianas que una se embarazó. Tienen un niño. El niño no parece distinto de otros niños. Les suponemos felices.
    Segundo, decir que “nadie tiene derecho a obviar por procedimientos industriales”, ojo con eso. Porque entonces tampoco deberíamos tener derecho a obviar por procedimientos industriales el hecho de que la naturaleza no permita que ciertas parejas tengan hijos, por algo será ¿no?. Así está el tema, que cada vez hay más enfermedades genéticas instauradas en la población y, ustedes perdonen, pero un determinado porcentaje de ellas -desconozco el dato exacto, porque ni siquiera sé si el sistema se atreve a hacer esa cuantificación- deriva del hecho de que parejas que de forma natural no han podio tener hijos, los tengan in vitro. ¿Qué pasa? ¿Que las parejas heterosexuales sí, y las homosexuales no? Yo conozco de algunos padres que tiene de hombres lo que yo de bailarina de ballet clasico, y algunas madres tan desnaturalizadas -solo hay que pasearse por cualquier colegio y observar algunos casos- que los niños estarían mejor con un estibador de Port Arthur.
    Si la cuestión fuera “No al *encargo* de bebés de vientres de alquiler para todo el mundo”, mi respuesta probablemente sería otra; pero lo que Savater dice es que las parejas heterosexuales sí pueden *encargar* bebés, y las homosexuales no, las homosexuales solo niños abandonados o huérfanos, convirtiendo a estos segundos en unos niños de segunda o de tercera. ¿Perdona? Si una pareja de homosexuales no es válida para criar a un recién nacido, ¿por qué sí es válida para criar a un niño ya nacido pero que ha quedado solo por la razón que sea? A mí que me disculpen, pero detecto un prejuicio flagrante por parte de Savater -que creo se declaró abiertamente homosexual- sobre la adopción por parejas homsexuales. Tan “industrial” es un niño procedente de un vientre de alquiler para una pareja heterosexual, que para una pareja homosexual, y si se piensa lo contrario, el tema no es tanto el hecho de que el bebé sea por encargo, sino el hecho e que las parejas homosexuales crien niños.
    Yo nunca escribiré tan bien como Savater, pero esta no me la cuela.
    Y esto no es más que mi molesta opinión).

  • A mí también me ha dejado entre escandalizada y confundida, más lo segundo. Porque en esta peliaguda cuestión de restringir las posibilidades que la ciencia brinda, no veo claro el límite que la «filiación de padre y madre» sustenta, ni que ésta sea la raíz de lo humano de otro modo que como artículo de fe. Una creencia que a lo mejor también me calienta un poco los afectos, pero que no es una idea de una naturaleza tal que piense que se puede imponer a todos, no de esa manera en que se imponen el número pi y las normas de circulación.
    Me pasa lo mismo con los vientres de alquiler. Una cosa es que personalmente me disgusten y otra diferente que crea que no deben existir para nadie. No sé. Me gustaría verlo más claro. Y también me gustaría ser más rica y más guapa. JAJAJÁ.

  • Lo que le he entendido a Savater es que si tu modelo de familia, por razones biológicas evidentes, excluye de raíz la transmisión de tus genes, no te empeñes en ello, porque violentas algo. Confórmate con criar los genes de otro. Si tu modelo es el idóneo pero hay problemas bienvenida la ciencia para solucionarlos.
    No me parece claramente rechazable la idea y dependerá de varios factores, como el coste real de ese empeño, por ejemplo si hay en las madres de alquiler algún tipo de efectos negativos. A los críos no les va a pasar nada. Salvo casos de salvajadas evidentes los padres dan un poco igual de cara a la educación y socialización de los niños.

  • Si tu modelo es el idóneo pero hay problemas bienvenida la ciencia para solucionarlos.

    ¿Perdón?
    Los mismos hijos de forma natural va a tener una pareja heterosexual que no puede tener hijos, que una homosexual, y estos hijos van a ser: cero.
    Ah, pero es que la heterosexual es la idónea. Ah, y si es tan idónea, ¿cómo es que no puede tener hijos? bueno, pero la ciencia les ayuda. Ah, pero es que a los homosexuales la ciencia les puede ayudar de la misma forma. Ah, pero eso no vale, porque no son la pareja idónea.
    (Estáis de cachondeo, claro)

  • Dos gays no pueden tener hijos el uno con el otro. Es una putada, porque si pudieran todo esto se solucionaría en un momento, follando, pero no pueden. No es un modelo idóneo de pareja si lo que quieren es tener hijos. No es culpa de ellos, claro, pero es así. Tampoco es culpa de los demás, creo.

  • En misa y repicando.
    Es la normalidad, el punto de esta historia. Mis compañeros de rehabilitación también se mosqueaban conmigo cuando les hacia ver que nosotros de normales nada. Al parecer, lo normal es no asumir tu anormalidad.

  • (Una pareja heterosexual que no puede tener hijos el uno con el otro, no puede tener hijos. Es una putada porque si pudieran todo esto se solucionaría en un momento, follando, pero no pueden. No es un modelo idóneo de pareja si lo que quieren es tener hijos. No es culpa de ellos claro, pero es así. Tampoco es culpa de los demás, creo.)

  • 29 de marzo de 2015 a las 12:44 GACHOINLOWERCASE

    Que domine la expresión del lenguaje -escribe bien el hombre, hay que reconocerlo-, no le otorga la verdad en las palabras.
    A mí, personalmente, su razonamiento me parece una soberana memez, por no decir algo peor.
    Primera, lo de llamar “huérfanos” a los bebés de parejas homosexuales.

    1. Cuando alguien domina la “expresión del lenguaje” tiene normalmente muchas papeletas para dominar el razonamiento. Por el contrario, suele ocurrir que las expresiones confusas se correspondan con un razonamiento confuso, por no decir algo peor.

    2. Lo de los “huérfanos” parece más sencillo de entender. Cuando alguien carece de progenitores es huérfano, y se puede ser huérfano de padre, huérfano de madre o de ambos. Los padres que adoptan o encargan son padres adoptivos. Así de sencillo.

  • 29 de marzo de 2015 a las 12:44 GACHOINLOWERCASE

    Huérfana de padre fue la chica aquella cuyo sussodicho tuvo veinticuatroaños encerrada en un sótano y no pienso recordar haciéndole qué (sus hijos también quedaron huérfanos de padre y abuelo).

    Las palabras no significan lo que nosotros queramos simplemente porque les atribuyamos un matiz moral. Esa chica no era huérfana y sigue sin serlo. Su padre era una alimaña. Los hijos que tuvieron tampoco son huérfanos. Tienen un padre (y un abuelo) que es un bicho asqueroso, pero no son huérfanos. Y que haya casos patológicos no convierte a los casos normales en cómplices de esta patología.

  • La reproducción humana es, normalmente, sexual. Es decir, no nos reproducimos por esporas, ni nos duplicamos. Somos muy versátiles y aguantamos relativamente bien los traumas psicológicos gracias al apoyo social. Los huérfanos, es decir, las personas que carecen de padre o madre o de ambos, pueden hacer vidas normales, pero es muy normal oírles hablar de la carencia que les producen estos padres ausentes.

    Las parejas homosexuales pueden formar familias “normalizadas” y ser unos padres excelentes (o no) pero desde el punto de vista social son atípicos. Constatarlo no es fruto de ningún prejuicio y parece exagerado que por tener la valentía de hablar de ello, aunque se discrepe del pensamiento políticamente correcto, tenga como consecuencia inmediata que tu opinión sea calificada como una soberana memez, por no decir algo peor.

  • El Derecho tiene su base en las relaciones sociales existentes y es mejor cuando tiene cierto anclaje con la realidad. Que las parejas homosexuales puedan tener hijos propios es un deseo que puede llegar a formar parte del Derecho o no. En estos momentos las parejas homoparentales pueden adoptar en algunos países, pero en muchos otros no.

    Desconozco si hay algún país que permite la gestación in vitro o con madre de alquiler para parejas homoparentales, pero me temo que el Derecho será aún más restrictivo que en el caso anterior.

  • Respecto a si tiene más derecho a concebir una pareja heterosexual que una homosexual, conviene hacer alguna puntualización.

    Las parejas heterosexuales tienen al menos la posibilidad de concebir, mientras que las parejas homoparentales no. Esta simple diferencia (establecida por la biología) parece un buen punto para empezar a la hora de definir los derechos. Con esto quiero decir que el supuesto derecho de las parejas homoparentales será, en todo caso, una “ampliación” del supuesto derecho de las parejas heterosexuales.

  • Lo de los “huérfanos” parece más sencillo de entender. Cuando alguien carece de progenitores es huérfano, y se puede ser huérfano de padre, huérfano de madre o de ambos. Los padres que adoptan o encargan son padres adoptivos. Así de sencillo.

    No hijo no, de sencillo nada. El niño abandonado por sus padre biológicos ¿es huérfano?. Ya entiendo que no se te puede tocar a Savater, me parece muy bien, lo entiendo. A mí no se me puede tocar a Jabois, aunque reconozco que a veces no está acertado.
    Savater denomina “huerfanos” de padre o de madre haciendo referencia a que, si la pareja que “encarga” el bebé es homosexual, entonces al bebé le faltará o un padre -si la pareja es de lesbianas- o una madre -si la pareja es de gays- A eso es a lo que se refiere Savater, y eso es lo que me parece una absoluta memez. Porque si es una pareja, tendrá dos padres o dos madres y no será huérfano. O sea, Savater dice que si los pareja que encarga al bebé es heterosexual, todo Ok, porque el bebé tendrá un padre y una madre; pero que si la pareja que encarga al bebé es homosexual, entonces no, entonces no , porque será huérfano de padre o de madre.
    Tambié yo demuestro valentía dando mi opinión, nos ha jodido, sobre todo teniendo en cuenta que lo hago gratis et amore.
    Y antes de subirte tanto a la figuereta, intenta entender mi argumento, ya que eres intelectualmente infinitamente superior a mí y será más sencilla esa dirección que la contraria -que yo consiga entenderte a ti-
    Lo que me ha hecho opinar -aparte de porque yo me leo el 99,99 % de lo que trae Procu-, es el transfondo de la valentía de las palabras de Savater: las parejas homsexuales que se limiten a adoptar niños huérfanos, ¿pero bebes nuevos de trinqui?? Ah, eso no, hijo, eso no. Eso solo para las parejas heterosexuales. ¿Perdón?. El señor Savater -como la mayoría de la sociedad, ojo- considera a los niños abandonados o huérfanos como niños de segunda. Y esos niños de segunda, pues vale, pueden tener padres de segunda -los homosexuales-. A mí eso me parece una barbaridad ¿qué pasa? O sea, niños nuevecitos solo para las parejas heterosexuales, que tampoco pueden tener bebes, ¿sabes tú?, pero aaaahh, a esas sí les vamos a dejar que les fabriquen uno; pero a los homsexuales noooo, porque ellos, ya se sabe de antemano, que no podrían tener niños. Al final, insisto, el resultado es exactamente el mismo: ninguna de las parejas tiene niños, ¡pero! a la heterosexual le vamos a dejar que les fabriquen uno, y a la homosexual no. Y punto.
    Pues a mí no me parece bien. Considero que si existe la posibilidad y es legal de acudir a un vientre de alquiler, no entiendo porqué los heterosexuale sí, y los homosexuales no. Ese es mi razonamiento, y si no te gusta pues no te gusta, pero es mi razonamiento.
    Una pareja que no puede tener hijos de forma natural es tan inválida para tenerlos como una pareja homsexual, esa es mi hipótesis, y créeme, sé perfectamente lo que es la reproducción sexual, pero gracias por explicármelo.
    [Y la chica del garaje quedó huérfana de padre porque eso no es un padre.]

  • Es posible que los avances científicos acaben pronto superando la realidad (y este tipo de debates) y que en un futuro cercano puedan tenerse hijos a la carta y hasta que puedan ser programados para desarrollar determinado tipo de características físicas. Mientras tanto, que exista demanda de un producto (hijos) no obliga a los gobiernos a producirlos. Como ocurre con la vivienda, es más rentable desde todos los puntos de vista la adaptación y el reciclaje.

  • 2. Lo de los “huérfanos” parece más sencillo de entender. Cuando alguien carece de progenitores es huérfano, y se puede ser huérfano de padre, huérfano de madre o de ambos. Los padres que adoptan o encargan son padres adoptivos. Así de sencillo.

    Entonces, los niños abandonados, que no son huérfanos, si son adoptados por una pareja (heterosexual u homosexual), tiene unos padres adoptivos, dos, y no se les puede considerar huérfanos de nada porque sus padres biológicos no han muerto solo (…) los han abandonado. Vale.
    Y ahora: los niños huérfanos que son adoptados por una pareja de lesbianas, por ejemplo ¿son huérfanos sólo de padre porque madre (s) adoptivas sí tienen? Es que eso es lo que dice Savater: si una pareja homosexual encarga a un vientre de alquiler (ojo, solo si es un bebe “de novo”, si ya está usado no), ese bebé será huérfano de padre o de madre, dependiendo de cuál es el sexo de la pareja, si hombres o mujeres. Y eso es lo que a mí me ha chirriado; eso de que nuevecitos no, pero abandonaditos sí.
    (Me levanto a las 05:30, DM, bona nit)

  • Intenté entender a Sabater y, hasta donde yo llego, él distingue entre la paternidad biológica y la ejercida, que puede ser tanto continuación de la biológica como de la adoptiva.
    Llama huérfanos a los que no tienen padres biológicos. Y eso es la orfandad porque la adopción no es más que una ficción legal que produce entre adoptantes y adoptados los efectos de una inexistente paternidad biológica, así que la falta de padres adoptantes producirá una ficción de orfandad.
    Si usamos metáforas y queremos entender que la chiquilla –ya no tanto- Kampusch es “huérfana” pues vale. Pero amplía demasiado el término en mi opinión porque abriría muchas puertas: ¿Se considera ella huérfana? ¿Teniendo padres que no te gustan eres huérfano? ¿Aunque tus padres te gusten si a los servicios sociales no les molan y les retiran la patria potestad eres huérfano? Si es cosa de gustos afirmo que yo, en ciertos momentos de mi vida, generalmente castigado en mi habitación, fui un huérfano de libro.
    Los gays son perfectamente capaces de educar hijos. Los hijos no son educados por sus padres en un elevadísimo porcentaje. La mayoría es genética, y casi todo el resto es influencia de los pares, es decir, de los compañeros de colegio y/o juegos. No van a salir peor porque los eduquen gays. Tampoco van a salir mejor. Los hijos de los nazis no fueron más violentos o malvados que los niños de otros países sin ese historial reciente. Sabater piensa que sí la hay, que los padres influyen, pero no va a ser mala si los adoptantes no son malos. A los efectos prácticos es lo mismo, los críos no van a salir malos por “culpa” de los adoptantes, salvo casos extremos de maltrato.
    No me parece un absurdo decir que una pareja gay no es capaz de tener hijos sin intervención exterior. Más bien es una evidencia muy evidente. Por eso adoptan o acuden a otros medios. Los otros medios son el asunto. En el caso de parejas de lesbianas la intervención de un hombre en el asunto de la generación puede ser reducido a un instante de baba enmascarado por un gruñido o un sanitario con una jeringuilla. La intervención de las mujeres como vientres de alquiler es evidentemente algo mayor porque los cocinan durante meses. No me parecen casos asimilables.
    Sabater plantea, aunque lo haga con circunloquios, una cuestión que no es absurda: hasta dónde llevar el “prurito” de que mi “hijo” lleve mis genes. Y eso es lícito plantearlo porque existen esos casos que involucran a una madre de alquiler.
    No sé si hay estudios sobre si se producen efectos (positivos o negativos) en las mujeres que han sido madres de alquiler por el hecho de haberlo sido. No me extrañaría que sí. Yo, sin saberlo, no tengo material para tener opinión moral al respecto. Recalco lo de moral. Si ellas libremente quieren hacerlo en un lugar en el que sea legal por mí perfecto. Ello aunque yo pudiera deplorarlo o parecerme aberrante, caso de tener datos sobre esos efectos. En definitiva, adelante con la maternidad subrogada. Aclaro, que sostengo la misma opinión al respecto de la prostitución y muchas otras cosas. Si la decisión es adulta y libre, adelante con ella.
    Las parejas heterosexuales con problemas tienen muchos medios antes de llegar a la maternidad subrogada. Si no funcionan y llegan a ésta el asunto a plantearse es exactamente el mismo: adopción o maternidad subrogada.
    Y llegado el momento de decidir las preguntas serán las mismas. ¿Causan un daño aunque sea inadvertidamente y con el consentimiento del dañado? ¿Hasta dónde deben llevar su deseo de descendencia biológica? ¿No les bastaría con actuar como padres aún no siéndolo?
    El asunto es que en las parejas gays esta pregunta siempre es la primera que se plantea porque, volviendo al principio, la realidad es que esas parejas no pueden concebir si no es de esa manera.
    Es entendible el prurito de que tu hijo lleve tus genes. El 80% de lo que el crío será de mayor está en los genes. También es entendible que haya que tomar, si ello involucra a otros, a esos otros en consideración.

  • GACHO: No creo que Savater diga que le parece bien que los heterosexuales contraten vientres de alquiler.

    Una cosa es criar niños adoptados, que han perdido a sus padres biológicos o no pueden ser mantenidos por ellos, y otra encargar a una probeta o un vientre de alquiler la procreación de un infante que venga a satisfacer las ansias de paternidad de quien no puede verlas cumplidas sin tal prótesis.

    En el segundo caso, poco hay que objetar si se trata de una pareja heterosexual con problemas de fertilidad y que necesitan ayuda científica para reproducirse. Pero en cambio no creo que nadie tenga derecho ético –aunque sea legal en algunos países– a ‘tramitar’ un recién nacido que carecerá desde la cuna de padre o madre.

    Yo entiendo que lo que dice es que fecundaciones in vitro, etc. si; y que vientres de alquiler “nadie” tiene derecho ético.
    Lo que ocurre es que los gays están siempre en ese último caso.

  • En el segundo caso, poco hay que objetar si se trata de una pareja heterosexual con problemas de fertilidad y que necesitan ayuda científica para reproducirse. Pero en cambio no creo que nadie tenga derecho ético –aunque sea legal en algunos países– a ‘tramitar’ un recién nacido que carecerá desde la cuna de padre o madre.

    Pues lo que yo entiendo que dice ahí es que los heterosexuales sí porque son papá y mamá, pero que los homosexuales no, porque esos recién nacidos carecerán desde la cuna (si no es desde la cuna, ya le parece bien), de padre o de madre, haciendo referencia a que con dos gays, se carecería de “madre” y con dos lesbianas se carecería de “padre” (no creo que se esté refiriendo a monoparentales por lo que recuerdo del texto, y que ahora mismo no me voy a volver a leer) ¿Como que los gays siempre están en ese último caso? Los gays podrían adoptar niños sin ser de vientres de alquiler. Así, si no pueden adoptar y tienen recursos -conocemos famosos con dinero que han conseguido vientres de alquiler-, consiguen el ( o los) bebé.
    (Yo no duermo hoy)

  • La ayuda científica a una pareja de hombres se limita a proveer de un viente de alquiler. A una pareja heterosexual, o de la lesbianas, hay muchas otras opciones. Los gays siempre están en ese caso: un bebé gestado por encargo.

    ¿No hay valoración alguna sobre si existe un punto de egoísmo en hacer que una mujer lleve a término una gestación sólo por el prurito de criar a un niño con tus propios genes? Pasan por los molestos trámites de la FIV. Tratamiento hormonal, extracción de óvulos, FIV, selección de embriones, implantación, embarazo con todas sus cosas, parto, más tratamiento hormonal para volver las cosas a si sitio. A mí es el único punto sobre el que tengo juicio por formar.

  • (Ya, pero el tema ahí es otro.
    Yo no me he querido meter con lo de “perpetuar los genes” porque me iban a caer como panes.
    Tengo una idea muy formada al respecto desde hace años.)
    ¡Venga! ¡A levantar España!! Hale, hale.