Asesinato en la comarca de Osona (II)

MCLOMA3
Por Gómez.

Cuando, cerca de un minuto y medio más tarde, Bertomeu conectó el generador de emergencia del sótano y retornó la luz al Salón Topaci del hotel Ambassador de Folgarolas, Lord Mortadelo Tisdale-Burton yacía exánime en su silla, con la cabeza caída sobre el plato de butifarras y un afilado cuchillo de pelar calçots clavado en su espalda. El silencio horrorizado de los invitados al presenciar esta dantesca escena solo fue quebrado por los melancólicos ronquidos que emitía lady Antolina y algún trueno ocasional, producto de esa tormenta apocalíptica que seguía azotando la comarca de Osona. Sin dudarlo, Mc Loma tomó la iniciativa y se aproximó hacia el noble, justo cuando Quimeta, con la excusa de servir a los presentes unos carajillos de Aromas de Montserrat y los pastisets de rigor, se aprestaba a despojarle a la víctima del peso de un Patek Philippe de oro que portaba en su muñeca.

Touche pas la montre, ma petite fille! –conminó a la doncella londinense el famoso detective. Y, una vez seguro de que su orden se había cumplido y la muchacha se mantenía a una prudente distancia del cuerpo, se giró hacia el joven doctor Rochebrune y le espetó–: Monsieur le docteur, ¿puede usted hacer algo por este hombre?

—¿Se refiere a algo como rezarle un padrenuestro, por ejemplo?

Pero Mc Loma no respondió al psicoanalista canino, pues sus ojos, perfectamente habituados a detectar cualquier pista, por ínfima que esta fuera, acababan de posarse sobre un solitario carquinyoli que descansaba a escasos centímetros de la mano derecha del cadáver. Después de tomar la galletita de almendra con su pañuelo y examinarla detenidamente durante cerca de un minuto bajo la luz de una bujía, Mc Loma procedió a olfatearla con un estilo que no igualaría ni un pointer.

—¿Cree usted que el asesino puede haber envenenado uno de estos carquinyolis? –inquirió el detective cuando finalizó la concienzuda inspección.

—La verdad, Mc Loma, es que aunque mi especialidad clínica sea la terapia regresiva reconstructiva en razas de tamaño mediano, me inclino por pensar que la causa de la muerte de nuestro anfitrión ha sido provocada por el cuchillo que han clavado en su espalda más que por un veneno.

Tranquilizado por las palabras de Rochebrune, Mc Loma se comió el carquinyoli de un solo bocado.

Eran su debilidad.

En ese preciso momento hizo su entrada en el salón un empapado Bertomeu y anunció a los presentes con voz grave y el rostro demudado que el Pont de la Sardana, construcción que conectaba el hotel Ambassador con el pueblo desde el siglo XVII, se había derrumbado a causa de la crecida del río y que, por tanto, se encontraban aislados y sin posibilidad de recibir ayuda alguna del exterior.

Geraldine Patterson, la joven pelirroja recién enviudada, recibió la noticia con un grito de angustia, siendo consolada al instante por la condesa Natasha.

—Walden –dijo Mc Loma a su fiel colaborador mientras se encendía un cigarrillo y expelía, pensativo, unas volutas azuladas que se remontaron dibujando espirales hacia el techo del salón–. Es hora de pasar a los interrogatorios. Tráigame de mi habitación, s’il vous plaît, el batín de preguntar.

Una vez de regreso en el salón, Walden observó que el primer sospechoso al que Mc Loma decidió tomar declaración no paraba de agitarse, terriblemente inquieto, evidenciando el nerviosismo culpable de quien tiene un secreto que ocultar. Entretanto, el detective se atusaba el bigote mientras paseaba arriba y abajo, tomándose su tiempo antes de comenzar con las preguntas.

Monsieur –arrancó por fin el detective, ya embutido en su batín de terciopelo azul laguna con cierre de alamar trenzado–, ¿acaso no es cierto que su numerito de hace unos minutos, lejos de constituir una improvisación, estaba calculado al milímetro como maniobra de distracción mientras el cerebro de la operación apagaba la luz y luego asesinaba a Lord Mortadelo?

—¡MAI MÉS MAI MÉS MAI MÉS! –respondió, acorralado, el loro Florenci.

Una vez expresada esta inequívoca confesión de culpabilidad, el ave se negó a responder ninguna pregunta más de las que le formuló el detective.

–¿Sospecha del loro, Mc Loma? –preguntó el inspector Walden en voz baja a su compañero.

—Sospecho de todos, amigo, hasta de mí mismo –confesó el atribulado detective de Santa Coloma de Cervelló–. Sepa que estamos en presencia de una de las mentes criminales más fascinantes y malévolas con que jamás me he enfrentado. Observe, si no, la mise en scène, la perfecta sincronía de movimientos con su alado sicario, las notas desafiantes que me remitió, la sobria pero eficaz ejecución del crimen… Vigile a monsieur le perroquet, Walden, mientras sigo con el procedimiento habitual.

***

La segunda sospechosa elegida para ser interrogada fue la bella condesa rusa que pasaba sus vacaciones en un balneario cercano.

Mademoiselle Natasha… –dijo Mc Loma, clavando su penetrante mirada en la exuberante mujer al tiempo que la señalaba con un dedo acusador–. ¿O quizá debería decir… baronesa Clarise Jolie Laurent?

El desenmascaramiento de la archienemiga de Mc Loma fue recibido con un ronquido de sorpresa por parte de lady Antolina, tras lo cual, la anciana volvió a sumirse en su mundo interior como acostumbraba.

—Un perfecto acento bielorruso, las lentillas de color verde, varias capas de maquillaje, unos postizos y un nuevo peinado no bastan para engañar al mejor detective del mundo –concluyó Mc Loma.

—¡Uffff, pero qué calorcito que hace aquí! –dijo la esquiva baronesa mientras comenzaba a desabotonarse la blusa.

(continuará)

149 comentarios

  • SE BUSCA PSIQUIATRA DE CABECERA FULL TIME
    Hay una niña peripatética que usa todas las tardes Unter den Linden para pasearse, desnudo por entero el pecho, en un magnífico «Rolls Royce» de su propiedad.

    Con esa cita, Bremaneur me acaba de joder la cabeza para la próxima década. Me cago en el rufianismo fundamental ajeno y lejano.

  • Lss religiones, según sus estudiosos, deben dividirse en dos grandes grupos: las que necesitan sacerdotes y las que no. Parece que éstas últimas serían mejores, pues las primeras utilizan a los sacerdotes para alcanzar o influir el poder político.
    Los ayatolás chiítas son la máxima expresión del uso instrumental de los sacerdotes, mientras que los sunníes prohíben expresamente su existencia.
    Qué mueve a Obama para pactar con Irán, paraíso de los chiítas, que aspira a ser el nuevo árbitro en Oriente Medio. Misterios de la geopolítica.

  • « [… ] este magnífico libro de Rudolph Herzog lleno de chistes malos e inútiles, de delatores, canallas y asesinos, pero en el que también pueden encontrarse algunos héroes, gente decente y víctimas con sentido del humor y, por tanto, con conciencia de libertad».

    Una reseña espléndida, Bremaneur.

  • Gran reseña, Sergio Campos. Me ha dejado pensando en eso del humor durante la época etarra. A mi, la verdad, es que no me quedaba el cuerpo para hacer chistes. Pero sí los hacían ellos. Eran chistes claramente fascistas y soeces y recuerdo uno especialmente repugnante sobre Irene Villa. El mismo tipo de “humor” que hicieron los nazis sobre los judíos y los afrikaneers sobre los negros.

  • Estupenda reseña de Campos y a mi también me ha dejado pensando. Quizá no sea la risa la que tenga capacidad de provocar cambios sino el ridículo, como decía Fernández-Flórez.

  • No soy capaz de recordar un solo chiste sobre Franco. Cierto que se contaban, pero eran pocos y no estaba castigado hacerlo en privado. Estoy hablando de los años 60, que son de los que conservo memoria.

  • Marqués, de Franco salieron algunos chistes tras su muerte; especialmente, chistes sobre su resurrección. Yo tampoco recuerdo ninguno en vida.

    Un ejemplo, el de La Codorniz de ‘impera en la Península un fresco procedente del Noroeste’ que, claro, es invención a posteriori y leyenda urbana.

  • Yo sí recuerdo varios chistes –sin demasiada gracia, la verdad– en vida de Franco, especialmente uno a propósito de sus discursos en el balcón de la plaza de Oriente: en él, Franco balbuceaba algo así como “caña a la eta”, sin que nadie entendiera muy bien sus palabras; pero al final resultaba que estaba pidiendo la caña y la escopeta.

    El auténtico fenómeno, sin embargo, fue el atentado a Carrero Blanco. A pesar de que teníamos diez años cuando sucedió, aquella misma semana corrían montones de chistes sobre el particular por mi clase. Siempre me he preguntado cómo saldrían tan rápido.

  • 6 de abril de 2015 a las 13:19
    GÓMEZ
    El auténtico fenómeno, sin embargo, fue el atentado a Carrero Blanco. A pesar de que teníamos diez años cuando sucedió, aquella misma semana corrían montones de chistes sobre el particular por mi clase. Siempre me he preguntado cómo saldrían tan rápido.

    ¡¡Uy!! de Carrero Blanco había hasta un grupo musical Karrero Blanco Kampeón de Salto (KBKS).
    **
    Me parto con nuestro Inspecteur y su sombrero-chospsuey-cerebro.

  • «Franco, Franco,
    que tiene el culo blanco
    porque su mujer
    lo lava con Ariel…».

    Y esta vitriólica estrofa de las niñas a la comba, qué. La cosa es que ahora no estoy segura de las fechas.

  • Leyendo “La gallina ciega”, cruel crónica aubiana, se manifiesta el carácter benévolo de nuestra Dictadura. Max llega a España bien entrados los 60, bajo artera maniobra propagandística de Fraga. Castro-Delgado va en un paquete similar, no es así Brema?

  • Mick Jagger es un tío chungo que te cagas si se desenvuelve en esa clase de ambientes en los que un menda pasa por matón por fumarse un petardo de mandanga en el retrete del instituto, pero cuando quiso jugar en las Grandes Ligas Chungas se le arrugaron las pelotas y aflojó. Cuando se manejó con los tíos chungos de cojones salió un melenitas de Kent con los morros como un par de limacos que no tenía media hostia. A las stars del rock les mola ir del rollo maligno y van y se trincan las botellitas del minibar soplándoselas a gollete, que guay. Lo cantó Loquillo: “Hay compañeros de profesión/ portavoces de su generación,/ creen que la marginación/ vive en su barrio, que ilusión”. MARTIN OLMOS

  • Mi sobrina asistió al nacimiento del logo de Çhøpsuëy, cuando yo andaba probando diversas imágenes de chinos y cerebros. Desde entonces, cada vez que me ve delante del ordenador, me pregunta, “¿qué haces, dibujar cerebros?”. Yo le digo que sí, claro.
    Estoy seguro que dentro de unos años, cuando yo la palme, comentará entre familiares y amigos, “mi tío era un poco raro, se pasaba el día delante del ordenador dibujando cerebros”.

  • Arrrgggggggg ¡¡Es cierto Marqués!!
    Tiene toda la razón, perdón..no volverá a suceder…quedé en avisar y se me pasó, es imperdonapla y es que…no sé en qué lugar vivo!!!..
    (Tengo una vida social tan ajetreada: procesiones, foto familiar, playa, vermut, hacer de veterinario, visitar a la tía que se han roto una pierna, carruseles, sobrinos, hermana que nos dice que se casa..todo el mundo quiere quedar conmigo y no puedo, no puedoooorrrrr..no doy para más..todos me dicen “I love you”..pero es que yo ya no puedo más..!)
    Además de voluble, temerosa y poco de fiar… voy a dar en loca…¡¡¡¡loooooooocaaaaaa!!!

  • Mañana, centenario de Billie Holliday. De la que Boris Vian escribió: “Puede que guste o no guste la voz de B. H., pero si te gusta es como un veneno”.
    Pero, como se dice en la carátula de uno de sus vinilos del 54, de Billie no se escribe. Se oye, se siente, o mejor, se vive.
    He aquí una extraña y amarga cosecha:

  • Lo de Altamont fue un puto desastre, eso es evidente. Los Angeles pusieron delante las motos porque el que toca una moto de un Ángel está muerto. Pero los Stones no salieron por patas, o sí, pero hasta el día siguiente no se enteraron de que había muerto aquel tipo.
    Son cosas del rock, en un concierto de los Who murieron once tíos, según Keith Richards, claro.

  • El pacharán es un licor destilado a partir de las endrinas. Tiene un elevado contenido de azúcar y alcohol, lo que le convierte en un tóxico legal. Su ingestión diaria en cantidad suficiente procura una muerte lenta. Existen varias marcas, unas malas y otras peores. Se aconseja acompañarlo de novelas de misterio y pop británico.

  • El pacharán no es destilado sino macerado. Y el pop británico es para escucharlo con infusiones de sobre del Mercadona. El pacharán acompaña las jotas y a los Pint Flock.

  • 6 de abril de 2015 a las 10:38
    MERCUTIO
    SE BUSCA PSIQUIATRA DE CABECERA FULL TIME
    Hay una niña peripatética que usa todas las tardes Unter den Linden para pasearse, desnudo por entero el pecho, en un magnífico «Rolls Royce» de su propiedad.

    Con esa cita, Bremaneur me acaba de joder la cabeza para la próxima década. Me cago en el rufianismo fundamental ajeno y lejano.

    Satur en tanga conduciendo un Seat Fura quizá sea más eficaz que la legión de pichiquiatras.

  • 6 de abril de 2015 a las 13:44
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Bonnie, Holm y yo todavía estamos esperando con la mesa puesta. Gracias por avisar que no vendría.

    Ah, también a vosotros… Luego que si soy misógino, que qué escándalo.

  • 6 de abril de 2015 a las 13:50
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Leyendo “La gallina ciega”, cruel crónica aubiana, se manifiesta el carácter benévolo de nuestra Dictadura. Max llega a España bien entrados los 60, bajo artera maniobra propagandística de Fraga. Castro-Delgado va en un paquete similar, no es así Brema?

    No exactamente, aunque las fechas coinciden. El retorno de Castro pasó prácticamente desapercibido. Se lo trajo Fraga de México, con el permiso directo de Franco (of course) para aprovechar su experiencia y su capacidad de organización en la lucha anticomunista. Por cierto, parece que Castro y Aub fueron amigos.

  • He visitado la Rioja por prescripción facultativa, como digestión de mi enésimo Tristán: unas veces te habla de la llama amorosa, otras del glorioso concepto del Perdón. En esta ocasión he oído la vivencia del desdichado que sólo ve Markes a su alrededor. Es preciso almax mental, suerte que la cocina riojana no pide el otro.

  • mgaussage 6 de abril de 2015 a las 12:07
    Quizá no sea la risa la que tenga capacidad de provocar cambios sino el ridículo, como decía Fernández-Flórez.

    Grijalbo sacó una colección titulada Crónicas del mal a finales del siglo XX, de la que formaban parte unos artículos sobre crímenes reales escritas por Arthur Conan Doyle reunidos bajo el título Estudios del Natural. De uno de estos (El duelo en Francia) extraigo la cita siguiente que abunda es esa idea:

    “Lo que los edictos de los reyes no habían conseguido abolir, corría el riesgo de morir de puro ridículo cuando los tenderos dieron en desafiarse unos a otros, y el bañero le enviaba un cartel de desafío al calderero por haberle vendido una estufa en mal estado”

  • Bonnie 6 de abril de 2015 a las 20:53
    Y hablando de Carrero Blanco

    Sabemos desde siempre que Espada nos lée.
    A veces, incluso, antes de que lo pubilquemos.

  • A vueltas con lo del avión estrellado por el copiloto suicida traigo este artículo de Pinker en el que afirma que la mayoría de este tipo de crímenes son llevados a cabo por narcisistas que buscan fama o notoriedad y no por personas depresivas o enfermas mentales.

  • Bien, vamos acotando: un narcisista capaz de estrellar un avión con 150 personas a bordo no es un tarao. Imagino que un narcisista incapaz de estrellar un avión con 150 personas a bordo, tampoco.

  • Durante años, nos visitaba dos o tres noches por semana un piloto de unas conocidas aerolíneas comerciales al que habíamos bautizado con el sobrenombre de comandante Giró (en honor a la marca de ginebra). Solía salir del local, como se dice vulgarmente, a cuatro patas. Me consta que a veces tenía que volar esa misma mañana. La vida, en realidad, sí que es una tómbola.

  • ¡Hostias! Me acabo de dar cuenta de que hoy no es lunes, sino martes.
    Mis disculpas Bellipüs. Me la envaino con deshonor.

  • 6 de abril de 2015 a las 22:56
    FUNES

    Fernández-Flórez ponía el mismo ejemplo del duelo, y algún otro, en Las Gafas del Diablo, aunque no recuerdo si citaba a Conan Doyle. Hay un ridículo que es sólo vergüenza, pero hay otro que directamente te saca del grupo. Y los humanos somos muy de pertenecer al grupo correcto.

  • En una disciplina como la psiquiatría que carece de marcadores biológicos, carece de sentido hacer afirmaciones categóricas causa-efecto. Afirmar que la personalidad narcisista fue la responsable de la conducta del copiloto es tan ridículo como decir que fue la depresión.
    Lo que sí se puede afirmar es que personalidades en que hay rasgos narcisistas y/o depresivos están asociadas a crímenes “inexplicables”, lo cual no es decir mucho porque tales rasgos están presentes en millones de personas que jamás cometen delito alguno.

  • «Siempre con Israel» no significa que no debamos criticar a Israel cuando toque. Leí a mis habituales cuando ocurrió esto y me llamaron mucho la atención las reacciones. Primero negaron que hubiera sido fuego israelí el que mató al soldado español (Francisco Javier Soria Toledo de nombre). Luego, cuando las sospechas trocaron en evidencias, en el mejor de los casos hubo silencio; en el peor llegué a leer (de una antigua nickjournalista) algo así como que se joda, que se hubiera hecho panadero y no soldado. Qué asco y qué pena.

  • La gente cuando mata -tambien cuando se mata- lo hace con lo que tiene a mano (excepto los profesionales). Nadie decide hacerse de plutonio para asesinar a menos que le resulte accesible.

    Los asesinos en ambientes rurales suelen utilizar hachas, azadas, hoces y otros aperos, envenenan con productos fitosanitarios y así. Ha habido casos de policías que han utilizado su arma reglamentaria, enfermeros que han utilizado medicamentos, etc. Los suicidas en los pueblos terminan en un pozo, como mi tía Paula, ahorcados en un árbol, o con la cara destrozada por una escopeta de caza. Se sirven de lo accesible, lo fácil, lo obvio.

    Andreas Lubitz tenía a mano un avión y una idea fija: matarse. Nadie puede asegurar que deseaba matar a sus compañeros de vuelo, es posible que ni siquiera fuese consciente de su existencia, que ni escuchara al comandante. O quizás si. Nunca podrá saberse.

    Sin embargo era posible entrar en la cabina a pesar de estar bloqueada la apertura. Si el comandante hubiera actuado con frialdad, si hubiera tenido la experiencia necesaria, o el tiempo, no lo sabemos, el caso es que sí existe una actuación para lograr que las cabinas se desbloqueen: provocando una despresurización repentina. Entonces, si hubiera roto la ventanilla de auxilio, se habría despresurizado la zona de pasajeros y de esta forma hubiera forzado que la puerta de cabina se desbloqueara automáticamente. Después habría necesitado el hacha y también la pata de cabra para poder acceder porque existe una escotilla para emergencias que es la que se hubiera desbloqueado al despresurizar.

  • Bueno, a mí los incidentes “blue on blue” o de fuego amigo, me parece que forman parte (y con una frecuencia mayor de lo que se suele pensar) del la guerra y de lo que uno puede esperar al participar en ella.
    Quïcir, que no se trata de “que se joda” pero sí de que va con la profesión.
    El ejercito Israelí no creo que tuviera ningún interés especial en atacar una posición de la ONU y sí en la respuesta inmediata contra el ataque de Hezbolá, cagándola.
    Tocan indemnizaciones y pena. Pero no sé que más. Las bajas por fuego amigo, no ya entre aliados o el mismo ejército, sino incluso entre miembros de la misma unidad son inevitables, por mucho que se intenten evitar.

  • Pregunta tonta: ¿y cómo puede manejarse con el hacha, etc., en una zona despresurizada?

    Dato: la tripulación hizo el vuelo anterior, Düsseldorf-Barcelona, con el avión sin pasajeros.

  • Pregunta tonta: ¿y cómo puede manejarse con el hacha, etc., en una zona despresurizada?

    No he estado nunca en tal situación pero mi interlocutor -un comandante de una compañía aérea- me aseguró que podía hacerse, no sin dificultad porque hay que colocarse una mascarilla y olvidarse del pasaje que podría mostrarse desesperado.

    Dato: la tripulación hizo el vuelo anterior, Düsseldorf-Barcelona, con el avión sin pasajeros.

    Conocía el dato. Posiblemente no tuvo ocasión. Quizás el comandante no se movió de su sitio, aunque reconozco que es una mera suposición.

  • Mi conclusión es que el copiloto estaba como una puta cabra, lo que no quiere decir que estar como una puta cabra entre dentro de la lista de enfermedades mentales o enfermedades sociales que actualmente manejan los psiquiatras o los psociatras.

  • Adapts, evidentemente, si eres soldado corres el riesgo de que te maten. Pero eso le ocurre a un soldado español, a uno israelí o a uno mozambiqueño.

  • La reacción de S. ante la muerte del soldado español no fue como la describes, Brema. Vino a decir lo que tan bien ha expresado Adapts, en medio de una discusión en la que se acusaba a los soldados israelíes nada menos que de haber matado intencionadamente al español, es decir, de haber cometido un crimen de guerra, cuando todas las circunstancias (y la lógica más elemental) apuntaban a un error en medio de un fuego cruzado con Hezbolá. Si en lugar de un proyectil perdido israelí hubiesen sido soldados de una unidad irlandesa de NU quienes hubiesen matado a otro soldado occidental a nadie en su sano juicio se le hubiese ocurrido hablar de un crimen de guerra. Por cierto, en el mismo incidente murieron dos soldados israelíes. La pregunta es otra: ¿no se supone que la FINUL está allí para mantener desmilitarizada la zona? ¿Qué narices hacían entonces los perros de Hezbolá tirando pepinazos hacia Israel a escasa distancia de la base de la FINUL?

  • mgaussage 7 de abril de 2015 a las 10:24

    Efectivamente la cita era sobre la prohibión de los duelos, que no lo puse y no se entendía bien.

    Y, no sé si también sobre lo de los Cuencos Tibetanos que ha colgado Bremaneur y otras cosas …

  • 7 de abril de 2015 a las 12:18
    PIRATAJENNY
    La reacción de S. ante la muerte del soldado español no fue como la describes, Brema.

    Sí, la reacción fue asquerosa. Por eso la tengo bloqueada.

  • 6 de abril de 2015 a las 11:20
    PERROANTONIO
    Gran reseña, Sergio Campos. Me ha dejado pensando en eso del humor durante la época etarra. A mi, la verdad, es que no me quedaba el cuerpo para hacer chistes. Pero sí los hacían ellos.

    Me parece raro que no se hicieran chistes sobre etarras en el resto de España, tan dados como somos al chascarrillo y a ser veloces en crear gracietas. Da que pensar.

  • Recuerdo un personaje hilarante en 800 balas, de Álex de la Iglesia (gran amigo del Marqués), aquel pobre figurante especialista en pelis del oeste que se ha caído tantas veces del caballo o del tejado del saloon que se ha hecho aberchale, aunque es gaditano (yo zoy aberzaleee).

  • 7 de abril de 2015 a las 12:03
    BREMANEUR

    Va a ser cierto que dentro de unos años la mayoría de los puesto de trabajo serán en actividades que ni nos imaginamos.

    Alicia Martínez Martínez. Discípula del Silencio.

  • Existe un “Efecto Flynn” (hay que ponerles nombres a las cosas) que consiste en que se lleva tiempo observando que el cociente intelectual medio de las sociedades va en aumento. Entre 3 puntos por década en USA y 10 por década en Kenia. Parece que nos hacemos más listos por cosas como nutrición, salud, una sociedad más compleja, etc.

    Uno de los tests en las pruebas de inteligencia es escuchar una secuencia de números aleatorios del 0 al 9 e inmediatamente repetirlos. Se repiten unas secuencias hacia delante y otras hacia atrás. Cuantos más repitas sin error, mayor puntuación, tanta cuantos números sin error. Repetirlos hacia atrás correlaciona más con el IQ final que repetirlos hacia delante. Exige una manipulación de esos números. Es un test sencillo y sólo hay que saber los números y entender “hacia adelante” y “hacia atrás”.

    Revisando los resultados históricos de tests, los mismos usados para documentar el “Efecto Flynn”, pero limitados a ésta prueba de números, resulta que esa mejora quedaría desmentida. Hay mejoría en las puntuaciones de números hacia delante (que correlaciona poco con el IQ) y hay un empeoramiento en las puntuaciones de números hacia atrás (que correlaciona más con el IQ).

    Young Woodley tells me that Gignac’s “substantial and impressive body of normative data on historical means of various measures of digit span covering the period from 1923 to 2008” reveals a hidden finding: the not-very-g-loaded digits forwards scores have gone up and the g-loaded digits backwards scores have gone down. This suggests that the fluffy forwards repetition task has benefitted from secular environmental gains, while the harder reversal task reveals the inner rotting core of a dysgenic society.

    La fuente aquí.

    Igual estamos volviendo al mono poco a poco.

  • La montaña invisible
    (o el extraño caso del copiloto asesino)

    La conmoción producida por el caso del copiloto asesino ha sido de tal magnitud que ha dejado a la opinión pública en estado de estupor. Sólo así se explica el reguero de opiniones que tratan de buscar la lógica del acto incomprensible, si bien la evidencia es tan majestuosa como la montaña en la que impactó el avión, muchísimo más grande que el famoso bosque invisible oculto por los árboles.

    Quizá la masacre esté tan cercana que nadie quiera aún certificar la evidencia o quizá infunda pánico reconocerla o tal vez simplemente seamos unos tristes monos que chillamos un rato después del estrépito y seguimos luego con nuestro despiojamiento que, ya se sabe, es la forma habitual con la que nos relacionamos los simios superiores. También puede ser que no queramos entender nada, que ya decían los maestros orientales que la felicidad está en no ver, no oír, no hablar.

    Y cuando nada se entiende suelen comparecer a dar explicaciones unos señores con pipa de pensar o con sotana y, si es época de rebajas, unos periodistas; aquí un particular, para servirles.

    Caducada por incongruente la explicación de la depresión, los psiquiatras han aventurado como causa de la acción criminal el desorden de la conducta conocido como «narcisismo», sin reparar en que éste sólo suele ser un síntoma de una actitud más generalizada e identificable, bastante bien descrita. Y los trascendentes, abrumados por la magnitud del crimen, han ensayado la interpretación moral: el piloto, como ocurrió anteriormente con el asesino masivo de la isla de Utøya, estaba poseído por el Mal. Esta «explicación» tal vez pueda reconfortar a quienes se santiguan antes de emprender viaje pero no explica nada si no viene acompañada de una corporeización del mal en forma de demonio o de virus.

    Así que vayamos de una maldita vez a un diagnóstico preciso y comprensible para las masas: el copiloto era un auténtico estúpido.

    Me remito a Carlo Maria Cipolla, y a su clásico Leyes fundamentales de la estupidez humana, en donde definió perfectamente al ejemplar de estudio mediante su Tercera Ley Fundamental de la Estupidez Humana, o Ley de Oro: «una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio». El lector ágil, sólo con leer la definición, ya se habrá dado cuenta que el ámbito de estudio es macroscópico. Ocasionalmente todos podemos cometer estupideces, pero ser estúpido a full-time es cosa de gran mérito.

    La idea de que un estúpido en estado puro, esférico en su estupidez, pueda estar a los mandos de un avión de pasajeros o dirigiendo un batallón de soldados es aterradora, pero se da con bastante frecuencia. Es otra más de las contingencias de la vida social con la que debemos apechugar. En un mundo simplificado, un estúpido puede hacer un daño limitado, pero en una sociedad compleja, con mecanismos de promoción automáticos, un estúpido puede acabar conduciendo un avión, un tren, un trasatlántico, una confesión religiosa, un grupo terrorista, una agencia de seguridad nacional o una nación propiamente dicha (más fácil si es una nación imaginaria). Nadie estamos a salvo.

    No estoy de broma. Tanto es así que empiezo a sospechar que hay un grave problema de comprensión lectora con el libro de Cipolla. Así como durante mucho tiempo se interpretó el Quijote como un libro sentencioso y grave, en lugar de verlo como un parodia, se ha leído el estudio de Cipolla como un ensayo humorístico, cuando, siéndolo sólo por el asunto tratado, es de una seriedad cegadora. Merecería la pena que los psicólogos ensayaran un test de Cipolla que —a la manera del de Turing para detectar la inteligencia artificial— detectara la estupidez no aparente. Captamos a primera vista a los tontos de baba pero, ¿como se calibra a un individuo normal, con una vida tan normal que hasta puede pilotar un transatlántico, que crea en las realidades paralelas o en la curación por imposición de manos? ¿Se puede confiar en quien toma decisiones en función de la carta astral? ¿Se puede confiar en alguien que siempre tiene razón y de cuya situación de postración es siempre culpable el resto de la humanidad?

    La respuesta social ha separado las «creencias» del comportamiento social: uno puede ser estúpido en el ámbito particular siempre que no traslade su estupidez al comportamiento social. Se permite, por ejemplo, que quien no cree en las transfusiones o en la medicina «convencional» la palme, pero no se admite que su estupidez obligue a sus hijos a morir.

    Claro que esto no suele funcionar. La característica primordial del estúpido total es que no tiene freno y marcha atrás. El estúpido mira hacia adelante —que puede ser el horizonte o una montaña— con el absoluto convencimiento de que lo que hace está bien y que es el resto de la humanidad quien se equivoca. El estúpido «sabe» que después de que haya hecho «lo que hay que hacer» todo el mundo se dará cuenta de su error. El estúpido hace porque tiene que hacer, porque está marcado en su destino o porque ha recibido la llamada; todo lo demás es accesorio y contingente. El estúpido no se detiene porque no evalúa los costes de su estupidez (y si lo hace, las evalúa mal).

    No obstante y como ya se ha dicho, si detectar a los estúpidos no aparentes suele ser complicado (suelen andar confundidos entre los incompetentes) mucho más difícil resulta detenerlos. La solución sería incapacitarlos de manera preventiva para cualquier ocupación que implicara riesgo para terceros y permitirles, a lo sumo, que fueran pastores trashumantes de ganado caprino, asumiendo el riesgo de despeñamiento o, acaso, del cruce del rebaño por la autopista de seis carriles. O ponerles a fabricar carpetas, digno oficio que me ocupó durante un tiempo que, si bien conduce a la melancolía, no puede calificarse de riesgo.

    Los malvados son más o menos previsibles, pues siguen la lógica del daño y el beneficio. A los malvados, con el tiempo, se les queda cara de cabrón y se vuelven detectables. Pero el campo de los estúpidos es inabarcable porque siempre están donde menos se les espera haciendo lo incomprensible y porque, lo más triste de todo y como dice la Segunda Ley Fundamental, «la probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona» como, por ejemplo, su aspecto o la educación universitaria recibida.

    O sea, que actuamos y ponemos en marcha un test de Cipolla o seguimos al albur de que el próximo estúpido declare la Guerra Santa, la Solución Final, el Fin de la Historia o decida comprobar si es posible manejar el autobús sin pisar los frenos. Que ya lo dice Cipolla, o sea:

    «Esencialmente, los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido. Una persona inteligente puede entender la lógica de un malvado. Las acciones de un malvado siguen un modelo de racionalidad: racionalidad perversa, si se quiere, pero al fin y al cabo racionalidad. El malvado quiere añadir un «más» a su cuenta. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener un «más» para sí, procurando también al mismo tiempo un «más» para los demás, deberá obtener su «más» causando un «menos» a su prójimo. Desde luego, esto no es justo, pero es racional, si uno es racional puede preverlo. En definitiva, se pueden prever las acciones de un malvado, sus sucias maniobras y sus deplorables aspiraciones, y muchas veces se pueden preparar las oportunas defensas. Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Tal como está implícito en la Tercera Ley Fundamental, una criatura estúpida os perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo alguno racional de prever si, cuándo, cómo y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado. Puesto que las acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad, de ello se deriva que:

    a) generalmente el ataque nos coge por sorpresa;
    b) incluso cuando se tiene conocimiento del ataque, no es posible organizar una defensa racional, porque el ataque, en sí mismo, carece de cualquier tipo de estructura racional.

    El hecho de que la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente erráticos e irracionales, no sólo hace problemática la defensa, sino que hace extremadamente difícil cualquier contraataque —como intentar disparar sobre un objeto capaz de los más improbables e inimaginables movimientos. Esto es lo que tenían en la mente Dickens y Schiller al afirmar el uno que «con la estupidez y la buena digestión el hombre es capaz de hacer frente a muchas cosas», y el otro que «contra la estupidez hasta los mismos dioses luchan en vano».

    Hay que tener en cuenta también otra circunstancia. La persona inteligente sabe que es inteligente. El malvado es consciente de que es un malvado. El incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez. Al contrario que todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido. Esto contribuye poderosamente a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su acción devastadora. El estúpido no está inhibido por aquel sentimiento que los anglosajones llaman self-consciousness. Con la sonrisa en los labios, como si hiciese la cosa más natural del mundo, el estúpido aparecerá de improviso para echar a perder tus planes, destruir tu paz, complicarte la vida y el trabajo, hacerte perder dinero, tiempo, buen humor, apetito, productividad, y todo esto sin malicia, sin remordimientos y sin razón. Estúpidamente».

  • Sr. Perroantonio. Me descubro. Brillante. Como fan acérrimo de Cipolla agradezco que se le recuerde constantemente y más tan bien traído al caso. Tan fan soy que en un informe forense, reconozco que aquel día me vine arriba más allá de mis posibilidades, llegue a exponer en detalle su teoría en defensa de mis peticiones, cierto que con irregular éxito.
    Convendría Vd. conmigo en que esa estupidez suele llevar aparejado un optimismo sordo a quejas y advertencias? Es la única mención que echo a faltar en Cipolla.

  • Gracias, Gaussage, me apresuré un tanto y pegue una versión macarrónica.

    No tengo tan claro eso de que el estúpido sea siempre optimista, aunque es verdad que los estúpidos optimistas destacan entre los demás precisamente porque hacen más patente su estupidez. Se me ocurre, por ejemplo, la figura patética del Comandante Chávez mirando bolivarianamente adelante y dejando preparado al país con el mejor continuador de su legado, Maduro.

    Hay otro gran ejemplo local, pero ese me lo callo, que ya ha recibido suficiente.

  • Cada vez que recibo un mail con el pie: “El consumo de papel es perjudicial para el medio ambiente. Por favor, téngalo en cuenta antes de imprimir este mensaje”, automáticamente abro el contacto en Outlook y lo clasifico en la categoría Chorripollas, creada al efecto.
    Lo que no hago, porque la empresa no es mía, es contestarle diciéndole que no coma carne los viernes porque es pecado o que no lama coños por la probabilidad de cáncer bucal.

  • Repugnante el juicio paralelo de la prensa a López Aguilar, al parecer con los únicos testimonios de la afectada y sus hermanas. Como no se pruebe, no se me ocurre qué indemnización tendrían que pagarle para reparar esto.

  • Perroantonio, para mejorar su magnífico artículo. que comparto, le sugiero que elimine el término “imbécil” y utilice simplemente el de “estúpido”.
    El término médico imbécil, como el de idiota o cretino, alude a un retraso mental con IQ muy bajo, mientras que el estúpido encaja mucho mejor con la descripción que ha hecho usted.

  • Pirata, no siento ninguna antipatía ni simpatía personal hacia López Aguilar, por lo que no creo que la prensa tenga que tratar su caso de forma distinta a otros. En mi limitada experiencia con el tema, dos amigos que han pasado por ese trance han sufrido en sus carnes las consecuencias, dramáticas, de una denuncia falsa. Al menos, yo les creo cuando dicen que las denuncias eran falsas. Pero el calvario lo pasaron (y lo siguen pasando) igual. No digo que López Aguilar se merezca lo que le está pasando, pero su ley ha hecho pasar a varios inocentes por ese trago, no veo porqué habría que eximirle a él. La ley de violencia de género es contraria a derecho porque deroga la presunción de inocencia en determinados supuestos, e invierte la carga de la prueba. Cuanto antes lo reconozcan, mejor.

  • Una vez pasé un fin de semana con una amiga en una casa solitaria. Mientras estaba leyendo escuché un gran estruendo, ella se acababa de caer rodando por la escalera que bajaba a la bodega. Afortunadamente todo quedó en unas magulladuras. Le dije. “Menos mal, si te hubieras matado termino en la cárcel”. Ella se enfadó mucho por mi comentario, pero seguro que muchos de ustedes entenderán porqué lo hice: hubiera tenido que demostrar que no la había empujado.

  • Perro, también sobra lo de “cretino integral”, término que se reserva para los hipotiroidismos congénitos que cursan con gran retraso mental (los niños de las Hurdes de antaño).

  • Un comentario a la noticia en El País:

    Nadie Salemal
    Me asombro de mi mismo, nunca imaginé que desear a otro individuo lo que te está sucediendo, querido Juan Fer, me produjese tanto gustirrinin. Vamos a ver, así que la denuncia de tu sra. es falsa, no?, pues no, no puede ser falsa, ya que la Ley que tu con tanto ardor y pasión defiendes dice que tu sra. dice verdad y, naturalmente, el juez y los ciudadanos pensamos que eres un vil maltratador, así, de entrada. La lástima es que tu, por ser vos quién sóis, no pasarás un par de noches en los calabozos como todo hijo de vecino, no se te tomarán las huellas dactilares, ni se te harán las fotografías de rigor, la llamada ficha policial, en fin…. (eres un privilegiado, a todos los efectos) y, después de que el juez observe graves indicios de que las cosas no pueden ser como las cuenta la sra. en cuestión, te manda para casa, después de pasar por el infierno, y que moralmente no recuperas jamás, y alguno pensará, pues…. si por no hacer nada me tratan así, igual es mejor quedarme a gustito y disculpar lo que sucede con indesable frecuencia, una pena, así son, y están las cosas.
    —————————————–
    Efectivamente, no creo que López Aguilar pase ni un minuto en los calabozos, ni se le tomarán las huellas dactilares, ni le harán las fotografías ni la ficha policial. Mis dos amigos sí pasaron por eso. La ley no es igual para todos.

  • 7 de abril de 2015 a las 18:01
    marquesdecubaslibres

    marquesdecubaslibres 7 de abril de 2015 a las 18:01
    Una vez pasé un fin de semana con una amiga en una casa solitaria. Mientras estaba leyendo escuché un gran estruendo, ella se acababa de caer rodando por la escalera que bajaba a la bodega …

    Otro caso verídico: el Director de Personal y Recurso Humanos sale tarde de la empresa, ya se ha ido casi todo el mundo. No ha hecho más que bajar unos cuantos escalones cuando se percata de que ha olvidado algo. Se gira para volver a subir, pero da un traspiés, no logra agarrarse y cae de espaldas, no se rompe la columna por poco, pero queda inconsciente y al borde de la muerte. En ese momento el último empleado que queda en la casa, sale y al bajar por la escalera se lo encuentra. Siendo casualmente el Presidente del Comité de Empresa, imaginen su angustia, tanto por la suerte a vida o muerte del Director, como por la suya propia, pensando “No me va a creer nadie, como la palme, no me va a creer nadie”

    Por suerte el Director se recuperó, y pudo agradecer (y exonerar) al empelado.

  • Funes, no me preocupan los insultos, creo que no he dicho nada que no sea una obviedad, aunque vaya a contracorriente. No he dicho que los hechos que se atribuyen en la denuncia sean ciertos (ni que sean falsos), el enlace que nos trae Pirata se limita a dar publicidad a lo que supongo que consta en la denuncia. ¿Por qué no habría que publicarlo? ¿O por qué no en este caso y sí en otros? El mecanismo de la denuncia opera de esta forma desde que entró en vigor la ley, el problema no es si la denuncia es o no cierta, eso se dilucidará después, si no que las consecuencias las paga el denunciado desde el primer momento, sea culpable o no, pues el protocolo de la denuncia obliga a la detención, toma de huellas … solo con el testimonio de la supuesta víctima, al que concede presunción de veracidad.

    Que Pirata califique de repugnante el tratamiento de ESTE caso porque se basa en “los únicos testimonios de la afectada y sus hermanas” (y porque afecta a un ex-ministro socialista) me parece de un prejuicio (ideológico) indudable.

  • (Aquí el único que ha insultado a las madres es el impresentable y gilipollas de Funes que gusta de hacer gracietas sobre el maltrato a las mujeres.
    Porque según Funes, las madres no son mujeres, y la suya menos.
    Pero sí, el maltrato (y asesinato) de mujeres no existe y es una falacia. Existen muchísimas más denuncias falsas, que maltrato a mujeres. Y quien no sepa eso es muy tonta y se cagarán -los que van de guays- en tu puta madre, (literalmente)

  • Por cierto Funess, se aplaza de momento mi viaje a Barcelona, las aguas bajan revueltas en aquélla delegación, y hay que esperar a que se calmen.

  • Gachó, no me gustan las generalizaciones, yo hablo de dos casos muy concretos que conozco y en los que dos personas inocentes sufrieron las consecuencias de una ley injusta. Si usted cree que con una ley injusta se protege un bien mayor, allá usted. Yo no lo creo. Y me parece cada vez más evidente que, además de injusta, la ley es inútil. Así no se combate la violencia de género.

  • (Zeppi, -¡oh! te has dirigido a mí no sé si desmayarme; lo de usted te queda muy bien), a mí me parece doblemente repugnante una denuncia falsa por maltrato que un maltrato en sí, fíjate lo que te digo; igual que me parece triplemente repugnante que un abogado aconseje a una mujer hacer una denuncia falsa por maltrato, y cuádruplemete repugnante si el abogado encima es una mujer. De la misma manera que me parece doblemente repugnante que un sindicalista meta la mano en la caja de los parados.
    Dicho esto, lo mio iba -él ya lo sabe- para Funes, que en su dia me puso una etiquetita que se la podría pegar él en la punta de su polla si es que se la encuentra, que ya estoy hasta la figa de su hiperrancia machuzonería.)

  • Por no hablar de la “discriminación positiva” que consagró la Ley de Violencia Machista, una de esas aberraciones jurídicas que solo pueden darse cuando se gobierna a golpe de telediario en lugar del sentido común. Todavía nadie ha sabido explicarme –o yo entender– en qué podía beneficiar a una sola mujer (una mujer no maltratadora, se entiende) el que por cometer idéntico ellas reciban penas menos severas que ellos.

  • Ga.Cho, esto es lo que escribiste:

    gachoinlowercase 2 de abril de 2015 a las 06:45
    ” Lee bien letjagado mío, lee bien. (esto se lo decías a Brema)
    (De ti no me avergüenzo porque lo tuyo es de psiquiatra ¡Pero Funes!, “¿tú también, Funes, hijo mío?”
    (Que malas madres habéis tenido que tener. Lo siento mucho.) “

    Yo, simplemente, en justa reciprocidad, y tras esperar más de 24 horas por si te venía a bien retractarte o matizar tu comentario, me cagué en tu putamadre.

    Todo lo demás, las conclusiones que hayas sacado de lo que tú llamas gracietas, conclusiones que a todas luces son erróneas y gratuitas, ni me importa ni me hubiera llevado a insultarte.

  • Gachó, no tengo ningún prejuicio para dirigirme a usted, ni a nadie. Una vez se me escapó un comentario fuera de tono, porque consiguió sacarme de quicio. Le pedí disculpas y asunto olvidado por mi parte. Y por cerrar la discusión, nadie dice que existen muchísimas más denuncias falsas que maltrato a mujeres, Lo que existe es una ley que permite las denuncias falsas porque no obliga a probarlas para que los acusados sufran las consecuencias. Estoy seguro de que una gran mayoría de la población masculina estamos en contra (radicalmente) de la violencia de género, pero la ley de violencia de género nos parece (radicalmente) injusta. La oposición a la ley no tiene nada que ver con el machismo, sino con el sentido común.

  • En mi opinión la Ley de Violencia de Género parte de dos bases falsas. Que toda agresión física o insulto es manifestación de una ideología que exige la sumisión de la mujer y que hay muchos más hombres malvados que mujeres malvadas dado que ellos las matan más a ellas que a la inversa. Me temo que ambas son erróneas. La primera es el fundamento del castigo diferente por los mismos hechos a los hombres que a las mujeres; simplificando aplica la lógica de que no es lo mismo el ataque de un neonazi a un judío, motivado sólo porque el agresor es de esa ideología y el judío de esa religión, que que una pelea en un bar. Yo creo que el número de malvados es idéntico en ambos sexos. Simplemente manifiesta de modos distintos.
    Cada vez hay más mujeres que reniegan de la Ley. Unas, desde siempre, por principios. Otras, y éste es el grupo que aumenta, porque han visto de cerca cómo funciona y a sus hermanos, amigos o incluso sus padres pasar por el calabozo.
    Hay hombres que efectivamente consideran a sus mujeres de su propiedad y merecen el castigo apropiado y la repulsa. Son unos pocos, no somos la mayoría, como se quiere dar a entender constantemente y la ley presume. La falacia está en que siempre los va a haber, como siempre va a haber homicidios. No aceptar que el ser humano es así y siempre existirá un porcentaje de malvados y que algunos de ellos van a matar mujeres es la disculpa para mantener una situación injusta.
    Al respecto de cuántos y cuántas ejercen la violencia, cuándo y en que grado vale la pena leer aquí con detenimiento. Cada año, desde hace al menos tres, se actualiza y las conclusiones son las mismas. El truco está en que éstas son las encuestas en las que les preguntan a ambos en la pareja, no sólo a las mujeres que, evidentemente, es una consulta sesgada.

  • me cagué en tu putamadre.

    (reincidente) (y dijiste que era muy tonta.)
    Que malas madres habéis tenido que tener -que no “putas madres”-. Lo siento mucho.
    ¿Y cuál es aquí la idea, el mensaje?, hombre, pues que si pensáis eso de las mujeres (llevabais ya unas cuantas gracietas ¿eh?, mas las que vinieron luego, que ya es marca de la casa las gracietas con lo de que las mujeres no saben escribir (por ser mujeres), no entienden de literatura (por ser mujeres); son unas histéricas bipolares (por ser mujeres) .. etc, etc, todo muy gracioso oye; pero a lo mejor a la que van ya 20 pues resulta que yo salto (yo, porque las demás están por encima de eso o es que son todas rubias rubias de verdad) porque estoy hasta las narices. Y digo que, realmente debéis haber tenido muy malas madres -por asegurar alguna mujer en vuestras vidas, que es probabilísimo que madre habéis tenido o tenéis todos, pero también me da qué pensar con qué clase de mujeres convivís o habéis convivido, en resumen con qué tipo de mujeres os juntáis para echar pestes siempre de las mujeres -porque me niego a pensar que es que sois mentalmente unos infantiles a pesar de lo taaaaaaaaaaaaan leídos que estáis y lo muuuuuuuuucho que sabéis, y no habéis superado la etapa de “las chicas esto, y los chicos lo otro”- y entonces concluyo: vuestras madres fueron malas. Porque las madres son mujeres, son mujeres. Esa es la idea: si tú echas pestes de las mujeres, tú tienes una mala madre. Porque si tienes una buena madre, no puedes insultar a las mujeres, porque estarías insultando a tu madre (extiéndase a hermanas, hijas, sobrinas, tias, primas, amigas…)
    Yo defiendo a vuestras madres cuando insultáis a las mujeres. Y lo único que quizá debe reprocharles es que os hayan mimado y malcriado tanto, y no os hayan metido dos buenas hostias a tiempo (a mí sí me las metió; mi madre y mi padre, los dos).

  • (Zeppi, no me pediste disculpas, encima me perdonaste tú a mí, en plan benevolente (“incluso a Gacho le deseo felices fiestas” o algo así fue, y eso no es pedir disculpas, perdona. Cuando fue así que encima la dirección de este fanzine dejó tu piropo ahí escrito para la posteridad, y sin embargo borró mi maravillosa respuesta a tal gentileza (de eso no te culpo a ti, sino a los tibios de la directiva; pero esa es otra batalla). No me pediste disculpas, monín. Pero no pasa nada, no tenemos porqué querernos, basta con que nos toleremos, y además, como habrás comprobado, yo ya no me acuerdo)

  • Yo creo que el número de malvados es idéntico en ambos sexos. Simplemente manifiesta de modos distintos.

    Ya, pero lo punible no es la maldad, sino la agresión (o sea, esa forma de “manifestarse”) Yo puedo ser malííííííísima, pero no ejercer. No se castiga al malvado por ser malvado (o a la malvada por ser malvada) sino por cometer algún acto de agresión.
    Y respecto a esto:

    Hay hombres que efectivamente consideran a sus mujeres de su propiedad y merecen el castigo apropiado y la repulsa. Son unos pocos, no somos la mayoría, como se quiere dar a entender constantemente y la ley presume

    ¿perdón? si yo pensase que la mayoría de hombres son así, mi vida sería muy diferente o incluso no sería. Aquí las chicas (¡dios!) no generalizamos gilipolleces sobre los hombres, sois algunos de vosotros que metéis la puyita sobre las mujeres para que nosotras saltemos, y solo salto yo. Y entonces cuando salto, Funes y el Marqués me llaman feminista a modo de insulto. Y yo me revuelvo y entonces, bueno el final ya lo conoces.)
    (Y también hay mujeres, muchas, que consideran a los hombres de su propiedad. En general las parejas se consideran uno a otro de su propiedad; el problema viene cuando se cruzan ciertas líneas y la convivencia se convierte en tortura y en dramáticas ocasiones, en muerte. ¿Me estás diciendo que cuando un hombre muere a manos de su pareja (mujer), no lo dicen en el telediario y cuando un hombre mata a su pareja (mujer) sí lo dicen? ¿Me está sdiciendo que hay el mismo número de muertes -o incluso más según ese “estudio”- de hombres a manos de sus parejas mujeres que de mujeres a manos de sus parejas hombres? ¿Es eso lo que me estás diciendo? Porque entonces verdaderamente nos engañanan. Ya no solo los politicos con los datos del paro sino toda la prensa en general. Estamos en Matrix.)

  • Una explicación muy ilustrativa, Sr. mgaussage, con la que no puedo estar más de acuerdo. (No hay nada como escuchar a la que gente que entiende de una materia y que, además, sabe explicarse.) Por mi parte, no he considerado ni necesario señalar que pensar que una ley es absurda y promulgada de cara a la galería no tiene nada que ver con abominar del delito, especialmente repugnante en este caso, que persigue esta. Desde mi total desconocimiento en materia de derecho, permítame solo apuntar que se me antoja que el símil del neonazi y el judío que usted ha señalado se daría, además de la agresión, un delito (o agravante) de odio racial –o comoquiera que esté tipificada esta conducta–, mientras que la pelea en un bar sería claramente otro delito. Quiero decir que, por lo poco que conozco esta Ley (o cualquier otra, si a eso vamos), tengo entendido que castiga con diferentes penas delitos o faltas absolutamente idénticos, esto es, la misma reacción en la misma situación, causando daños similares y empujado o empujada por motivaciones análogas.

  • Yo soy rubi natural,y, en su día te parecí demasiado guapa para tener en cuenta mis opiniones.
    Y sigo siendo taaaan felizzzzz

  • La ley es injusta. Siempre.
    Encasillar un acto en unas palabras punitorias es simplemente injusto. Me remonto al ” no hay enfermedades, sino enfermos”…..

  • Gacho. Si las mujeres, o los hombres, no manifiestan su maldad en alguno de los modos que la ley prevé no hay castigo. Ya dijo Pascal que el mal del mundo viene de que el hombre no es capaz de estarse quieto en una habitación. Si no te mueves, aunque seas malo, no pasa nada. Esa es, más o menos, la idea clásica de las prisiones.

    Luego, perdona, das un salto. No presumo nada respecto de ti. Y de presumir lo lógico sería lo contrario. Creo que la mayoría de hombres y mujeres conviven con absoluta normalidad y la violencia, siendo una manifestacion de maldad, no es tan extendida como lretenden. Es la ley y el discurso que la sostiene la que presume eso. Una ley que dice que si insulto a mi pareja o expareja es un asunto de estado y si es ella quien lo hace un desacuerdo conyugal. Y eso aunque empiece ella y lo mio sea respuesta. Y todo esto nada tiene que ver con el deseo de que se castigue a todos los que cometan violencia.

    No es un estudio. Es el resumen de 607 estudios. No puedo poner la mano en el fuego por todos ellos ni por las conclusiones, no soy experto, pero todo me suena mucho más sensato que los discursos de los defensores de esta ley. Tengo, no obstante un sesgo que reconocer. En ciertas cosas, entre un científico midiendo y un político delante de una cámara elijo el primero.

    Gómez, el TC declaró constitucional el trato desigual porque en cada agresión de un hombre a su pareja se manifiesta esa ideología de dominación machista. Eso hace que su agresión sea grave y la de su pareja a él, siendo idéntica, al no manifestar esa ideología, sea leve. La agresión del neonazi es igualmente manifestación de una ideología e igualmente la hace distinta a la pelea.

  • Un resumen de estudios se llama metaanálisis y en estadística son considerados con más peso que un ensayo único, ahora bien, es que he buscado al autor, y solo encuentro que hizo ese estudio y que tiene un libro publicado sobre ese tema. Nada más. No encuentro quien es, y parece como si solo tuviera eso, y como que lo mismo es parte interesada, no sé.
    Respecto a la primera parte de tu comentario, entonces estamos diciendo lo mismo. El problema no está en los pensamientos, sentimientos malignos; el problema está en manifestarlos. No me van a juzgar -me refiero judicialmente, moralmente seguro que sí-, por querer, por tener deseo de golpear a alguien, me juzgarán si le golpeo. Vale.
    (Pues golpean más ellos. O al menos hacen más pupa. Y puede que sea porque el mundo les hizo así, y ese es el tema.)

  • Uno, en su candidez, diría que se trata de la misma pulsión (no me atrevo a llamarlo ideología) de dominio; pero si el Constitucional opina lo contrario, para qué discutir.

  • 7 de abril de 2015 a las 18:49
    Zeppi
    ***
    Patina usted por completo, Zeppi. Califico de repugnante este caso porque es el que hoy aparece en la prensa con lujo de detalles. No siento ninguna simpatía ni antipatía personal – ni muchísimo menos ideológica – por Aguilar, ni ninguna sensibilidad particular respecto al tema de la violencia “de género”. Sí la tengo, en cambio, respecto a la presunción de inocencia y al derecho a la intimidad. Hasta tal extremo, que en alguna ocasión me he visto defendiendo el derecho de Bretón a que no se publicase su nombre ni su imagen mientras no se determinase judicialmente su culpabilidad.

  • Perdón, me refería a Javier Alvarez Deca, y leyendo esto:

    2) Sistematización de los datos

    En lo que respecta a la sistematización de los datos sobre victimización o violencia sufrida conviene tener en cuenta las consideraciones siguientes:

    Para unificar y simplificar su presentación, los resultados de los distintos estudios se han consignado en la tabla del Anexo 1 como expresión de la victimización o violencia sufrida -con independencia de que, en los estudios originales, esos datos se refieran a la perpetración, a la victimización, o a ambas- y en forma de porcentajes, que es el tipo de cuantificación más frecuente en los estudios considerados.

    Se ha determinado que un estudio registra mayores tasas de victimización para uno u otro sexo cuando la diferencia entre ambas medidas es superior al 10% de la mayor de ellas; en los demás casos, las tasas se han considerado similares.

    Las sumas por tramos y formas de violencia (total/leve o grave) no coinciden con la cifra real de estudios incluidos, debido a que no todos ellos contienen datos sobre ambos tipos de violencia (total/leve y grave).

    En la medida de lo posible, los resultados se consignan con el mismo nivel de desglose ofrecido en el estudio original, por lo que en numerosos estudios se presentan dos filas de resultados (en general, correspondientes a las respectivas declaraciones de hombres y mujeres) o incluso más, si el nivel de desglose del estudio lo exige. En otros casos, en los que el desglose es más prolijo, se han consignado los datos de victimización de uno de los declarantes y, entre paréntesis, los declarados por su pareja. Por último, ante la dificultad de consignar todo el nivel de desglose ofrecido en ciertos estudios (tal vez media docena en total), se ha realizado algún tipo de promedio, indicado con la letra “a” en voladita o superíndice.

    En general, en el caso de los estudios que ofrecen datos (no longitudinales) tanto sobre períodos de varios años como sobre el año inmediatamente anterior a la encuesta, se han preferido los segundos, por considerarse más fiables. Por otra parte, el alcance del presente trabajo se circunscribe preferentemente a la violencia física y, siempre que el nivel de desglose de los datos ofrecidos en los estudios lo permite, se prescinde de la violencia sexual y de la violencia psicológica.

    “Se prescinde de la violencia sexual”, con dos cojones.
    Me parece que como decían los de mi departamento médico: ” a base de torturar a los datos, al final estos terminan cantando”

  • Ga.Cho, ni son disculpas (es más, inisistes en meter a mi madre por medio), ni llegan a tiempo.

    (Por mi parte, punto final, creo que aburrimos al personal)

  • Señoritas, señoritos, me dicen los directores de nuestro benemérito fanzine que de vez en cuando reciben correos de ustedes pidiendo que borren tal o cual comentario o que intercedan ante tal o cual comentarista. Les rogaría que dejen de molestar a los señoritos directores, que bastante tienen con mandar, además de mandar y, sobre todo, mandar, y me envíen a mi correo sus quejas: secretaria@chopsuey.es. Aunque ingrato, es mi trabajo y por ello me pagan, si bien es cierto que tarde y mal.

  • Pirata, sigo sin entender porqué califica de repugnante ESTE caso, cuando sigue las mismas pautas que cualquier otro caso de violencia de género. Entonces, todos son repugnantes y la prensa no debería hacerse eco de las denuncias, ¿o depende de a quién afecten?

    Gacho, siga usted haciendo amigos, y no entendiendo nada. Le pido disculpas explícitamente, monina … digo minina.

  • Zeppi, estoy muy sorprendido por los comentarios que leo aquí y en otras partes: es tanta gente la que conoce a familiares o amigos encarcelados por esto… La imputación del exministro es objeto de portada e imagino que de apertura de telediarios. No ocurre en otros casos, de ahí el comentario de Pi.

  • (Funes, lo de las disculpas no iba para ti, y el único que ha mentado a una madre -a la mia para más señas- has sido tú. No tengo de qué disculparme contigo, vamos, encima.)
    ———————————————–
    Zeppi, a ver si el que no entiende vas a ser tú.
    (El delito ya ha prescrito, no son necesarias las disculpas, lo fueron entonces, cuando dolió.)
    —————————————————
    Qué página tan interesante, feminazis, hembristas…

  • Verdaderamente, la publicación de los detalles aireados en la prensa es repugnante. Aunque también es comprensible el regocijo producido por la “justicia poética” del asunto. Las cosas, como son.

  • Brema, yo solo conozco dos casos muy cercanos y en ambos casos, por lo que yo sé, la denuncia es falsa. Los dos casos han salido en la prensa local y en uno de ellos, que afecta a un profesor de instituto, la publicidad le ha jodido literalmente la vida, no creo que pueda volver a trabajar en lo suyo. En el mejor de los casos, si le declaran inocente, tendrá que pedir la jubilación anticipada. Yo también estoy en contra del linchamiento público de nadie, pero es la ley de violencia de género y su espíritu quien lo ha generado, veo cierta justicia en que su impulsor sienta en sus carnes las consecuencias que su ley ha hecho padecer a otros. Y eso que él no lo sufrirá, de ninguna forma, en el mismo grado que otros.

  • No estoy de acuerdo con eso de la «justicia poética», Perroan y Zeppi. Se lo he oído esta mañana a Pedrojota y me ha echado para atrás. Él fue responsable de la ley (una ley asquerosa y repugnante, mas hija de su tiempo), pero por encima y por debajo hubo otra gentuza que la sacó adelante. Y esa gentuza, ahora mismo, se lava las manos y se va de rositas.

  • 7 de abril de 2015 a las 23:03
    ZEPPI

    ***
    Se lo vuelto a repetir: califico de repugnante ESTE caso porque a) es con el que me he desayunado hoy y b) la prensa lo ha abordado con un lujo de detalles tan mezquino e irrelevante jurídicamente (la hermana de ella dice que, la segunda hermana opina que, la tercera hermana afirma que sus sobrinos dijeron que) que me han saltado todas las alarmas.

    Claro que hay otros casos (yo también conozco un par, y uno de ellos de cerca), y opino, obviamente, lo mismo: presunción de inocencia, derecho a la intimidad y aplicación estricta del principio de igualdad del art. 19 (para bien y para mal).

    No entiendo bien su fijación en ver fantasmas donde no los hay. Le aclaro que no conozco personalmente a Aguilar y que no he votado PSOE en mi vida. Por si eso le sacara de su obcecación.

  • Para explicar lo que me pasa con Gachó, debo recurrir a una anécdota.

    Hace muchos años, cuando el tranvía que une el Puerto de Navacerrada con Cercedilla iba hasta los topes los fines de semana, peor que el metro en hora punta, gente con mochilas, esquís, todos apretujados como sardinas en lata, pero buen rollo, bromitas con el frío y tal … Entre la multitud de montañeros, se hacen notar dos hermanos (chico y chica), de unos diez o doce años, gritones, faltones, insultando al personal de forma inapropiada para su edad. El ambiente se va calentando y cuando algún pasajero está a punto de llegar a las manos, pasa el revisor. Inmediatamente se percata de la situación y se lleva a los niños a la cabina de maquinista, no sin antes lanzar un reproche a la concurrencia:
    “Pero ¿no os da vergüenza? Unos hombres hechos y derechos …, si son unos críos …”. Minutos después se abra la cabina del maquinista y el revisor empuja a los dos hermanos hacia fuera diciendo: “¡Hala, iros a tomar por … de aquí! !Hay que joderse con los niñatos!”. Y dirigiéndose de nuevo a la concurrencia, “Oye, disculpad por lo de antes, por mí como si los queréis tirar por la ventana”.

    Como dijo Aquél, el que pueda entender que entienda.

  • 7 de abril de 2015 a las 16:44
    PIRATAJENNY
    Repugnante el juicio paralelo de la prensa a López Aguilar, al parecer con los únicos testimonios de la afectada y sus hermanas.
    —————————————————————-
    Soy muy obtuso Pirata, y lo reconozco. Y tal vez muy suspicaz, pero no veo en su comentario una queja genérica contra estos linchamientos, siempre sustentados en los testimonios de las afectadas. ¿En qué consiste el juicio paralelo? La prensa, al menos la que yo he leído, se limita a transcribir lo que consta en la denuncia. Según ese razonamiento, no se debería dar publicidad a ninguna denuncia por violencia de género. Pero a todos por el mismo rasero.

  • No sé si es usted muy obtuso, no lee o no sabe interpretar lo que lee:
    “Claro que hay otros casos (yo también conozco un par, y uno de ellos de cerca), y opino, obviamente, lo mismo: presunción de inocencia, derecho a la intimidad y aplicación estricta del principio de igualdad del art. 19”. También le he puesto el ejemplo extremo de Bretón, por si eso le diera una pista de por donde van mis tiros. Pero ni con ésas.

  • Dice usted, Zeppi: “Según ese razonamiento, no se debería dar publicidad a ninguna denuncia por violencia de género”.

    No, yo voy más allá: no se debería dar publicidad (y por publicidad entiendo nombre e imagen que identifiquen a una persona) a NINGUNA denuncia. Una denuncia es simplemente una actuación de parte que puede (sólo puede) dar comienzo a un proceso judicial. Es posible que el juez de turno simplemente la archive; es posible que decida que debe celebrarse el juicio y que finalmente declare al denunciado inocente. Es hasta posible que considere sancione al denunciante. Da igual: si la prensa ya se ha hecho eco, el daño ya está hecho.

    Por eso la prensa de sucesos, en tiempos, tenía la buena costumbre de transcribir sólo las iniciales y publicaba, si acaso, fotografías pixeladas, o tempora.

  • Gachó, es que uno tiene poca imaginación y por eso me ciño a contar o comentar cosas que me han sucedido. Mi universo es bastante limitado.

    Pirata, está claro que no nos entendemos, aunque opinemos lo mismo.

  • Si los presuntos malos tratos hubieran empezado antes de su paso por el Ministerio de Justicia, lo último que podría decirse de ese ministro es que se dejó guiar por sus propios intereses cuando sacó una ley contra la violencia de género tan implacable con los varones denunciados. No sólo sacó una ley que le obliga ahora a demostrar que la denuncia es falsa; ha dicho que asume dicha ley punto por punto. Moralmente, su actuación pública fue, y sigue siendo, mucho mejor que intachable.

  • ¿Por qué nos empeñamos en ver en muchas personas hipocresía, esto es, un alarde mendaz de conducirse virtuosamente, donde lo que seguramente hay es un conflicto interno titánico, rigurosamente atlético; un intento, acompañado de la certeza de su inutilidad, por que venza el que consideran su lado bueno sobre el que tienen por malo? Pienso en los legisladores homosexuales que no admiten que gente como ellos tenga los mismos derechos que los heterosexuales.

  • Tiene que deberse a una opinión muy burda sobre la humanidad que nos escandalicemos de que un homosexual legisle contra los homosexuales. ¿Cómo puede hacer tal cosa -nos preguntamos incrédulos- y tirar piedras contra sus compañeros? Muy sencillo: porque sólo los considera compañeros de lo que él juzga su parte mala, cuando lo que le gustará es ser compañero del bien. La gente tenemos esos pliegues y repliegues.

  • Es un enorme obstáculo a la acción de la justicia que las mujeres maltratadas por sus maridos no los denuncien fácilmente porque, entre otras cosas, conocen de ellos muchas cosas que no tienen nada de malas. Incluso de las malas conocen los aspectos menos malos. Pero eso mismo que es un obstáculo para la acción de la justicia forma parte de una comprensión rica y matizada de la conducta humana. Esto lo saben muy bien los padres de los criminales y las esposas de los maltratadores domésticos. De algo tenía que servirles vivir con ellos.