ÇHØPSUËY3D #1 :: DECONSTRUCCIONES :: Instrucciones para irse

IRSE-DECO

«Si me queréis, irse.»
Dolores Flores Ruiz, 1983

MORTIMER GAUSSAGE

Irse, acción aparentemente sencilla, exige unos presupuestos y supone unas consecuencias que de ordinario se escapan a la consciencia opacadas por la vorágine de la experiencia real. Desmenuzarla en sus componentes, examinar sus presupuestos lógicos, desvela el sustrato del pensamiento y los esquemas preconcebidos que moldean nuestra experiencia de lo real. Todos creemos saber qué es irse, pero el contenido de ese conocimiento está fijado por esquemas culturales que se superponen a la realidad cognoscible y quedan ocultos tras la superestructura del lenguaje.

En una primera aproximación podremos advertir que para irse es necesario estar. Así descubrimos que estar e irse son acciones estrechamente relacionadas, apareciendo la primera no sólo como antecedente sino también, en su vertiente negativa, como consecuente necesario. En definitiva, si previamente al inicio de la acción de irse no se está ésta deviene imposible; y como resultado de una exitosa acción de irse obtendremos un no-estar.

Pero para estar resulta presupuesto necesario ser. Lo que no es no puede estar, ya que a la inexistencia no se pueden añadir predicados. Así se opera una reducción drástica del ámbito posible de la acción de irse, limitada a lo que es. Pero no cualquier ser sostiene lógicamente un irse. Una segunda limitación es la existencia actual, no bastando una meramente hipotética o pasada. Para irse hay que existir en el instante de la acción, no bastando ni la certeza de existir en un futuro o el haber existido en el pasado.

Se advierte expresamente que si bien el resultado de irse es un no-estar, eso no implica que de ello resulte un no-ser. Antes al contrario. Al final de la acción de irse el sujeto deberá seguir siendo pero en un no-aquí.

Existiendo en el instante de la acción, y consecuentemente estando, cabría entender que irse es ya lógicamente posible, pero hay otras limitaciones. Hay que existir en el lugar del cual irse. Si usted no está existiendo en el lugar del cual pretende irse fracasará. Irse implica un ser actual y un estar actual en el lugar de la acción (aquí).

Ambas condiciones, ser y estar, han de mantenerse en el instante del acto de irse. Quiérese decir que si usted ya se ha ido de un lugar no podrá irse de ese lugar, ya que ejecutar el acto de irse lo agota.

Además de ser-estar-ahora es necesaria la determinación previa un aquí, definido éste como un área o un volumen con límites ciertos. No cabe irse si no hay un de-dónde (aquí) previamente definido que funciona como punto inicial de la acción.

Planteando el problema de las condiciones que ha de reunir el aquí de inmediato advertimos que no cabría irse del Universo entendido como conjunto de todo lo existente. La determinación del aquí presupone una previa compartimentación de la realidad en su dimensión espacial que permita la existencia simultánea de un aquí y un no-aquí. Si aquí quedara definido como «cualquier lugar posible» irse devendría lógicamente imposible.

Por ello la determinación de aquí exige que, dentro de la totalidad de lo real quede espacio para que, bien por medio de una determinación expresa de sus límites, bien por simple exclusión, quede igualmente determinado un no-aquí. La definición de no-aquí puede, por tanto, no ser expresa, sino resultado de la sustracción al todo de la porción de la realidad espacial que forma el aquí.

Si un aquí excesivamente amplio impide irse, un aquí demasiado limitado en el espacio podría impedir estar. Si la determinación del aquí se hace con unos límites físicos tan restringidos que el sujeto de irse no pudiera estar en él no habría posibilidad de ejecutar el irse. Los límites del sujeto de irse han de ser menores que los límites físicos de aquí. Una molécula no puede irse de un electrón, o una ballena de una baldosa, ya que aquellos no podrán estar en estos.

Finalmente el aquí ha de permitir el movimiento hacia el no-aquí y el no-aquí el acceso desde el aquí. Es decir, los límites que definen aquí y no-aquí han de ser traspasables, permeables al ser que actúa el irse. Un aquí no franqueable o un no-aquí inaccesible convierten el irse en imposible. Piénsese en una celda como un aquí no franqueable y en una caja fuerte como un no-aquí inaccesible.

Establecidos los presupuestos para irse podemos pasar al análisis de la propia acción y afirmar que implica un desplazamiento del sujeto, pero que no cualquier desplazamiento resultará en un irse exitoso. Para determinar qué desplazamiento del sujeto es idóneo hemos de fijar un marco referencial respecto del cual medir el movimiento y este marco referencial ha der siempre el de aquí. Si el sujeto, pongamos una vieja y un viejo, van en el tren hacia Albacete ese movimiento les permite irse de Madrid con éxito pero, si el aquí previamente definido es el vagón-restaurante en el que se encuentran, ese movimiento del tren no les permite concluir con éxito el irse. Necesitarán otro movimiento respecto del marco referencial vagón-restaurante.

Iniciado el movimiento dentro de los límites de aquí en dirección al no-aquí este ha de ser mantenido hasta que el sujeto deje de estar en el aquí para estar completamente en el no-aquí. No basta con un inicio de movimiento sino que este ha de producir un efectivo y completo no-estar del sujeto en aquí y pase a estar en el no-aquí. Un movimiento incompleto podría producir un irse fallido o, en el mejor de los casos, podríamos encontrarnos con un irse in itínere, pero no completo y perfecto.

Llegado el momento de la fijación de qué le es exigible al sujeto de la acción de irse, es necesario advertir que no cualquier objeto existente es susceptible de irse. Para irse es necesario que el sujeto de dicha acción disponga de un cierto grado de lo que llamaremos complejidad.

Un ser inanimado puede ser desplazado de un aquí a un no-aquí por una fuerza irresistible y exterior, pero no sería una acción calificable como irse, ya que ese movimiento habría sido causado. Así podemos concluir que el desplazamiento que llevará al sujeto desde el aquí al no-aquí ha de ser un movimiento por-si. Un tipo que sale de su casa esposado y es llevado a prisión no está actuando un irse, sino que, en el mejor de los casos, está siendo ido.

Ese por-si exige un cierto nivel de complejidad en el sujeto de irse que permita la existencia en él del impulso de irse, así como la capacidad de actuar un auto-desplazamiento. Una molécula, por ejemplo, no contiene la complejidad necesaria para la formación del impulso de irse ni para iniciar y mantener el movimiento. Pero no se exige más que la formación del impulso o la reacción al estímulo y la capacidad de moverse.

Por ello no es en absoluto necesario que en el sujeto de irse exista consciencia ni de sí mismo, ni del aquí, del no-aquí, del estar o el ser. Basta la complejidad necesaria para ejecutar un impulso, con origen en sí mismo o como respuesta a estímulos exteriores, que inicie y sostenga un desplazamiento como el descrito.

Tampoco es exigible al sujeto de irse lo que llamaríamos consciencia o libertad, ya que no es necesario que sepa que está actuando el irse. Piénsese que un perro o un robot con un cierto grado de respuesta a condiciones exteriores pueden irse sin ser conscientes de su propia existencia o de cual es la causa que origina sus respectivos irse.

Así el irse quedaría lógicamente definido como el desplazamiento completo desde un aquí franqueable hasta un no-aquí accesible de un sujeto existente, de tamaño menor que el aquí, que ha iniciado y sostenido por-si un movimiento, respecto del marco referencial del aquí, como respuesta un impulso interno o un estímulo externo.

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68 comentarios

  • (

    a la inexistencia no se pueden añadir predicados.

    Hombre, hombre, ¡pero si lo acabas de hacer!. Mira, otro:
    “La inexistencia, la tuya, sería mi sinvivir”
    Otro más:
    “La inexistencia tiene esa ventaja del no sufrir”
    Y así.

    que si usted ya se ha ido de un lugar no podrá irse de ese lugar, ya que ejecutar el acto de irse lo agota.

    Pero sí podrá irse de ese lugar en otra ocasión que necesaria e impepinablemente requerirá de la acción de volver. Es por ello que volver ha inspirado muchísimas mas historias musicadas y no musicadas que irse.
    Por otra parte, con esta afirmación aliquotada del texto de Magausse, podemos comprobar una vez más, la importancia de las preposiciones en la consecuencia de un significado. Porque si en lugar de irse de un lugar, usted se va en un lugar, esto podrá hacerlo varias veces seguidas si es usted una mujer multiorgasmica; y aquí el ser adquiriría todavía muchísima más relevancia a la hora de irse.
    Total, que ha sido un texto muy entretenido que me va a mantener alerta todo el dia:
    – me voy de la cocina, pero no me voy de la casa.
    – me voy de mi casa a casa mi hermano, pero no me voy de la provincia de Valencia.
    … Y asi, imaginando mis aquís como una superposición de muñequitas rusas.
    La que has liao, Magauss, la que has liao)

  • (Y me encannnnnta la canción, es de las que se te queda grabada desde niña ya para toda la vida. Estaba el “abuelito dime tú que sonidos son los que oigo yo” de Heidi, el “en un puerto italiano al pie de las montañas” de Marco, y el “I was born under a wandering star” de La leyenda de la ciudad sin nombre.)

  • ¿Y dice que va a hacer lo mismo con todos los demás verbos?
    EXTRURDINARI.
    Y que Gacho continúe con el fisking a su diccionario.
    Y que nosotros lo veamos.
    Lee Marvin a traición, mucha emoción.
    ¿Los zapatos? Camper son.

  • Parker, ese irse es precisamente el que Bellpuig ha olvidado poner. La cita que encabezaba el texto en la versión 3D. Con un poco de suerte podrá corregirlo cuando regrese del trekking por Monserrat.

  • Calificar una película, o un gol de Messi, como ” una obra de arte” es uno los muchos excesos verbales que generan la confusión en que vivimos.
    Entiendo que solo la música, la pintura y las letras pueden alcanzar tal calificativo, todo lo demás es un vano intento de crear artistas donde solo hay artesanos.
    Así la discusión sobre el cine se hace mas nítida, hay buenas películas como hay buenos futbolistas, pero todo ello alejado del arte.

  • Hablemos de esas pobres mozas que, a primera hora de la mañana y pegadas aún a las sábanas, no responden al estímulo del macho que muestra enhiesta su virilidad, pero se levantan embrutecidas a fumar su primer cigarro del día antes de desayunar.

  • Gacho, las preposiciones son esenciales. Con ellas, efectivamente, podemos pasar de “irse de” a “irse en”. Advierto, no obstante, la conveniencia del paso previo de una proposición, que habrá de ser convenientemente indecente. Las proposiciones, no obstante, se pueden conseguir, también, por el simple expediente de reordenar preposiciones: por, de, tras, cabe. Un suponer.

    Satur, hace tiempo tropecé con este verso de Shakespeare y, pese a mi pésimo inglés, nadie me va a convencer que se refiere exactamente a eso mismo.
    “The cock, that is the trumpet to the morn.”

  • IRSE … se puede uno IR del universo?
    SI. dejando de EXISTIR. DEJAR DE EXISTIR es un IRSE definitivo.
    La ABSTENCION podría llegar a definirse como una acción voluntaria de IRSE.
    Dejar la opinión, apartarse.
    El ANONIMATO, es un IRSE.
    Cabe ver “densidades” de IRSE.
    …un rato, mucho rato, TODO el rato.
    IRSE para regresar, retornar o seguir dando posteriormente la chapa.
    El IRSE con recor y por rencor.
    El IRSE por humildad, por considerar irrelevante o beneficiosa tu ausencia.
    El IRSE a tomar viento fresco…
    El IRSE a la mierda…
    El IRSE a tomar por culo…
    y eso…

  • ME ACUERDO
    Me acuerdo de los optalidones. Me acuerdo de (usar) las monedas de 50 céntimos para comprar sobres de Montaplex o redondeando las 2,50 calas que costaban el Trueno Color, el Jabato Color o el Pumby. Me acuerdo de encender el estabilizador y luego la tele. Me acuerdo del vermú solera de La Paloma, del colegio Blancanieves, donde en segundo de EGB aprendí todo lo necesario para aprobar luego, con nota y en otros dos colegios distintos, hasta sexto de EGB sin dar chapa.
    Me acuerdo de las paradas del Vasco, luego FEVE, entre Oviedo (Manjoya, Fuso, Caces, Trubia, Sta. María, Vega, Grado, Sandiche, Aces, San Román, Beifar, Pravia) y San Esteban. Y de cada túnel del trayecto.
    Me acuerdo de coger lagartijas en San Paio cuando era San Pelayo, del Polycommander que encalló en las Cíes y llenó Samil de chapapote, y recuerdo también que nosotros, enanos, llamábamos al chapapote policománder.
    Me acuerdo de besar a Rita Rocafort en un armario.
    Me acuerdo de los pantalones cortos.
    Me acuerdo del AEATleti.

  • 10 de mayo de 2015 a las 11:07
    SATUR
    Jojojo, qué bueno, Gaussage. Me lo voy a tatuar en el nabucodonosor.

    Lo de Shakespeed, claro. No el artículo (que me ha encantado), porque no me cabe por poco.

  • Doctor Gaussage, ha planteado usted correctamente y en todas sus aristas toda la problemática del irse, salvo en un aspecto esencial: la necesaria definición espacial del lugar del que se “va”. Dice usted, y yerra, que “no cabría irse del Universo entendido como conjunto de todo lo existente” y sí: no sólo es posible, sino que tarde o temprano y en cualquier momento todos, ballenas, moléculas, viejos de Albacete, perros y hombres esposados, lo hacemos. Podría usted objetar acaso en este punto el asunto de la formación de la voluntad, es decir, si no es tanto que nos vayamos como que somos idos. Pero siendo que en el caso que le explico somos idos por nuestros PROPIOS cuerpos, y no por una pareja de las fuerzas del orden, se me antoja difícil negar que se trata realmente de lo que usted llama un movimiento por-sí. Por lo tanto, en ese postrer irse se cumplirían todos los elementos de su definición final, salvo, como le decía al principio, el de la necesaria delimitación del aquí. Nos vamos de todo; de todo-todo. Tal vez le haya convencido para que matice usted este aspecto de su análisis. Confío en que mis consideraciones no le muevan a la melancolía.

  • ÁNIMO, CHAVALES
    El Atlántico tiene posibilidades de ganar a los culets la semana que viene, siempre que el Chulo no se jiñe a lo Morinyo. Los nervios podrían atenazar a los culets en la última jornada entregándole en bandeja la liga BBUBA a los merenguetes. Lo de la Chámpiñons está chupado. Está escrito que Berlín se me llenará de caspagominas vaciando ceniceros por la ventanilla y diciendo ejque ejque. Castigo de Dios por ser como soy.

  • 10 de mayo de 2015 a las 11:17
    SATUR

    Aunque le cupiera no se tatúe mis desbarres; adelante con el verso. Todos somos contingentes, pero Sahekespeare es necesario.

    10 de mayo de 2015 a las 11:27
    PIRATAJENNY

    Se advierte expresamente que si bien el resultado de irse es un no-estar, eso no implica que de ello resulte un no-ser. Antes al contrario. Al final de la acción de irse el sujeto deberá seguir siendo pero en un no-aquí.

    Ese postrer irse al que hace mención lo advierto metafórico, pero interesante. Morir es “irse”? Mi respuesta es no. Morir es la pérdida de la “complejidad” que hace posible el irse, que en nuestro caso es biológica/química. Eso a menos que creamos en algo parecido al alma, los 21 gramos y la posibilidad de sentarse a la derecha del padre en un paraíso.
    Y me pongo algo melancólico, pero poco.

  • (Juli0 que todo lo encuentras, empiezo a rumiar -como vaca que soy- la peregrina idea de que no me tienes ningún afecto.)

    Es verdad Magausse, puede darse todo un intercambio de intenciones reordenado preposiciones: cabe, según, por, vía , mediante. Es otro suponer.)

  • Conthe y Errejón son los que mas saben y mejor escriben y hablan. Hay bagaje académico detrás. Del PP/PSOE no encuentro a nadie.

  • Las discusiones sobre “el arte” o “la cultura” son bastante tramposas. Desde un punto de vista práctico —que es al que me adhiero— es arte toda actividad que se hace con atención, cuidado, sensibilidad y exigencia, como las artes marciales de Bruce Lee o el arte cisoria de Jack el Destripador. Por eso dicen que algunos cocineros, como ese que hace esferas de aire, son artistas; como era un artista John Holmes. El cine es arte cuando está bien hecho, no sólo cuando es “sublime”. Que el arte sea “comercial” tampoco es ningún desdoro, sino más bien lo contrario.

    Lo que creo percibir en el fondo de las diatribas del Marqués respecto al cine es el prejuicio elitista, asentado desde sus comienzos, de que el cine era un entretenimiento para las masas; algo que llevó a reivindicarlo más tarde como el 7º arte (y que ha pasado luego también con el cómic y que ocurrirá antes o después con las imágenes virtuales).

    Creo recordar un frase de Willy Wilder que dice algo así como “Las gentes del cine siempre hemos sido lo más bajo y vulgar, pero afortunadamente han inventado la televisión, algo a lo que podemos mirar desde arriba”.

    Yo, por ejemplo, considero que ÇhøpSuëy es un producto artístico. En fin, qué más da.

  • MORIRSE o irse para todo el rato es para la mayoría una putada, para algunos un alivio…pero vamos que así como en esta vida se pueden hacer muchas cosas, luego ya NO.
    MORIRSE SI QUE ES IRSE (vamos es lo que yo sostendría si me pagaran).
    Ya no puedes opinar, por mucha bibliografía que dejes, y además se interpretará mal seguro.
    No podrás defender ninguna posición.
    NO OCUPARAS NINGUN ESPACIO, aunque el principio de conservación de la energía te transforme en muones y piones…o lo que sea.
    Vamos que morirse no sólo es irse…es un COÑAZO.
    Ya no puedes decir nada.

  • Añádase el arte de la guerra, el arte sartorio y el topiario.
    Un profesor intentó hacernos creer que la obra maestra era la perfecta adaptación entre fines y medios, pero no nos convenció. Éramos una tropa inculta e indisciplinada y aquellas cosas que decia demasiado abstractas.

  • Una película es obra de una colectividad. En un registro bibliotecario, por ejemplo, no encabeza el director, como en una novela lo hace el autor. Al ser obra colectiva el registro lo encabeza el título. No obstante, su intención estética la convierte en obra artística. De esto no cabe duda. Podríamos polemizar, eso sí, acerca de la manzanilla que me estoy tomando. ¿Es la intención de sus autores -recolectores de uva, empresario, publicista, bodeguero- convertir un zumo en un documento sensorial, estético?

  • Satur, creo que deberías ser más claro a la hora de diferenciar entre seguidores del Real Madrid y escoria caspagomina.

  • Me impresiona más si cabe, el que “te echen”, como acto de TENERSE QUE IR.
    Que nada tiene de voluntario, y que además entra dentro del área del rencor.
    También está el determinar con precisión CUANDO y COMO irse, o en su defecto cuando te tiran.
    El ARTE de ZAFARSE de que te echen.
    POCO se ha hablado de este asunto, y merece un detenimiento.

  • Cuando un artista firmó un urinario y lo incluyó en una exposición vino a decir que arte es cualquier cosa que esté dentro de un museo, y lo que está fuera no lo es.
    Pero luego llegaron los grafitis, que son arte en la calle, y si los metes en un museo pierden autenticidad.
    Para mí, es solo una opinión como cualquier otra, cualquier persona puede hacer arte, por que es una capacidad humana, que va de expresar ideas o sentimientos usando materiales y herramientas. Una película, un comic, pueden ser arte o no serlo, dependiendo de la capacidad de comunicar de los autores y de si tienen algo que decir.

  • Otra cosa muy diferente es la calidad estética del arte.
    La calidad técnica del arte.
    La aportación pecuniaria del ARTE.
    La ZAFIEDAD, GROSERIA, EXTRAVAGANCIA, y MODEL-NIDAD del ARTE.
    EL ARTE es Culto?.
    Los cultos son capaces de apreciar el ARTE en toda su amplitud?.
    Es necesario ser artista para hacer arte?
    Se necesita “comprender” el arte?, o es como las tablas de multiplicar o los diez mandamientos … cuestiones de FE.
    El arte es imperecedero todo él’
    El arte NACE o se HACE.
    …y algunas preguntas más que no me acuerdo…

  • No sr. Sífilis, no cualquier persona puede hacer arte (qué más quisiéramos, sería esto Jauja), porque no basta con la capacidad de expresar y comunicarse: mire usted a Enriquito Iglesias, por ejemplo, que parece comunicarse muy bien a tenor de las masas que acuden a sus conciertos, o a Messi (en esto, sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con el Marqués: un gol no es una obra de arte).

  • Mi opinión no cuenta en el mundo del arte, pero desde luego si que encuentran a galeristas que están dispuestos a llevarse su 45% por decir que sí que es, y gente asqueada de su pasta que al pagar esa cantidad “asegura un rendimiento importante con ello, además de importante exención de impuestos”…y luego metemos tiburones en urnas y así…
    LA CUESTION no es si es ARTE, ahora la cosa es en cuanto tiempo podemos duplicar su VALOR o sólo su coste, ya que el valor es otra cosa.

  • Una obra de arte es la creación sublime de una persona en estado de enajenación. Tal creación trasciende al artista y se convierte en sí misma en acervo común de la humanidad, con vida propia al margen del desdichado autor.
    Así cuando un atormentado homosexual que padecía neurosífilis creó “el rey de los alisios”, se convirtió en transmisor universal de unos acordes determinados que al ser escuchados por sus semejantes enajenaba a éstos. Tal magia ocurre de tarde en tarde y hay unos pocos que lo conocen y pueden llegar a compartir la experiencia con el remoto autor.
    Nada que ver con experiencias de masas o de gente vulgar que se empalma al escuchar, no sé, a los Celtas Cortos o al leer dígamos al tal Connolly, epítome de lo intrascendente.

  • Estoy con PJ en cuanto al irse-del-todo. Por eso acierta Camus cuando afirma que el principal problema filosófico es el suicidio.
    Los presocráticos ya barruntaban que el tema daba de sí, y hablan de la escisión inicial que percibe el hombre: es, y podría no ser, de hecho antes no era, y después no será. Esta escisión se alarga y ramifica a lo largo de la vida, formando los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne a los que podría poner fin un simple estilete: Shakespeare nos devuelve a Camus, o al revés.
    Si se supera este irse aparece otro más sugestivo, el irse-de-sí , que en alemán debe sonar de miedo.
    Es cierto que la experiencia de irse-de-sí anula las penas y angustias del ser, y por eso cultivamos las técnicas que ayudan a conseguirlo, desde la experiencia estética de la belleza hasta cierto tipo de amor -más bien en el orden del ágape- y las técnicas de meditación orientales.

  • 10 de mayo de 2015 a las 18:23
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Una obra de arte es la creación sublime de una persona en estado de enajenación. Tal creación trasciende al artista y se convierte en sí misma en acervo común de la humanidad, con vida propia al margen del desdichado autor.

    Mis comentarios sobre LA COSPIRACION son entonces arte del bueno bueno.

  • La canción de la película me ha recordado cuánto me impresionó cuando la vi siendo un niño: se necesitan muchas décadas para entender porqué.
    El tema evoca a la única historia realmente existente, la de Ulises. Incluso menciona algo de que, si llega al cielo, le aten con cuerdas a un palo.

  • Otra cosa es el arte sublime.
    Sublime me parece Picasso.
    Pero entonces podemos hablar de Picasso y el cine. Hizo una película en la que se mostraba el proceso que seguía el maestro para pintar. Todos los cuadros que pintó Picasso fueron destruidos para que la obra de arte fuera la película.
    Cualquiera de esos cuadros valdría cientos de miles, y el DVD se puede comprar por unos euros.
    La película no interesa tanto a coleccionistas y museos.
    Pero para mí (iba a decir obvamente) es arte.
    A los toreros se les dice que tienen arte.
    A veces se dice de futbolistas.
    En un reportaje de la tele sobre Triana uno dijo: tenemos un arte que no nos damos cuenta.
    Uno de Málaga siempre se burlaba de uno de Triana repitiéndoselo.
    No sé la definición de arte de la real academia, pero a nivel de la calle, mucha gente tiene arte.

  • 10 de mayo de 2015 a las 19:25
    CLAUDIO SIFILIS
    Pero entonces podemos hablar de Picasso y el cine. Hizo una película en la que se mostraba el proceso que seguía el maestro para pintar. Todos los cuadros que pintó Picasso fueron destruidos para que la obra de arte fuera la película.

    La peli es de Clouzot.

  • Este fin de semana había hordas de ciclistas y caminantes por la sierra. Ayer hicimos la subida al Puerto de la Fuenfría y parecía la Gran Vía. Hoy he subido con mi hijo y sus amigos a la Bola del Mundo, primero al Puerto de Navacerrada por camino del Calvario, y lo más que puedo decir es que he mantenido la dignidad, he conseguido llegar arriba sin poner pie a tierra. Incluso en algunas rampas trialeras me he defendido mejor que ellos. Pero los muy cabrones se recuperaban como si nada, y pegaban unos acelerones a los que yo no podía responder, iba perdiendo fuelle en cada pedalada. El conocimiento del terreno y de los pocos descansos que ofrece me han permitido resistir, pero no he podido quitarme de encima la sensación de que tal vez fuera mi última subida a La Bola. El cuerpo ya no está para estos trotes. Pero bueno, lo mismo pensé el año pasado y la he subido una vez más. El año que viene ya veremos. Los viejos globeros nunca mueren.

  • Uf, qué angustia…voy a meterme con alguien como terapia. El día que cené con Perroantonio en Bilbao llevaba esas babuchas de Adolfo Domínguez, las de la ilustración. Me recordó al malaguita, pero claro, no dije nada. Tengo para mí que un caballero se ha de calzar unos chapines de respeto para salir a cenar . Si no, todo vale.

  • Como “enano sobre los hombros de un gigante”, que dijo aquél, intentaré abordar un par de cosas del análisis que ofrece Mortimer sobre la acción de irse que o no quedan suficientemente manifiestas o queda manifiestamente claro que son falsas.

    1. Que la acción de irse requiera la existencia en ese momento del sujeto que se va quiere decir sólo que la acción y la existencia de dicho sujeto han de ser contemporáneas, no que tengan que existir a la vez que el espectador que toma nota de que el sujeto se va. Caben, pues, un haberse ido y un llegar a irse, como caben un haber existido y un llegar a existir.

    Como cabe también la posibilidad de irse, aunque nunca se vaya nadie, si se admite que cabe la posibilidad de que algo exista aunque nunca llegue a existir. Don Quijote, un ser inexistente pero posible, se fue de su villa, salvo que mintiera Cervantes.

    También pueden irse, siempre que lo quieran, los seres de ficción cuya índole es incompatible con las leyes del universo universo, y por ello son físicamente imposibles en él (pero no en otro) sin que por ello dejen de ser lógicamente posibles.

    2. Para irse no es necesario que el que se va sea menor que el lugar del que se va; basta con que no sea mayor. Lo que sí es imprescindible es que, aunque sus tamaños sean los mismos, sean dos cosas distintas.

    Esa diferencia ontológica -decir otra cosa sería mentir- se deduce del pasaje del análisis sobre las condiciones de posibilidad de todo irse donde ha quedado consignado magistralmente que “hay que existir en el lugar del cual irse”. A la vista del axioma según el cual nada puede estar en uno mismo, o, para que lo entienda el vulgo, nadie puede ser jinete de sí mismo, queda meridianamente claro que el lugar y lo que está en él son cosas distintas.

    3. De las palabras donde advierte expresamente el maestro que “al final de la acción de irse el sujeto deberá seguir siendo pero en un no-aquí” debe concluirse también, con esa maravillosa necesidad que acompaña a las buenas conclusiones, la prohibición de usar la vía de la muerte como escapatoria del universo. La disolución a la que se ven sometidos los muertos impide que pueda llegar allí lo mismo que partió de aquí.

    4. Pero con esta alusión a una llegada -una llegada a no se sabe dónde- he ido muy lejos, pues la investigación comentada se ha ceñido con admirable circunspección al irse, sin referencia alguna al llegar. Todo irse de aquí implica un dejar de estar aquí, no un estar allí, salvo que nos conformemos con una determinación meramente negativa del allí, como si fuera un mero no-aquí. Pero esa conformidad daría por buena la confusión entre el verdadero allí y el mero no-aquí. El allí, respecto a cada movimiento concreto, es exclusivamente el lugar al que se llega; el no-aquí, también aquél por el que se pasa. Ni son la misma oposición la que se da entre aquí y allí y la que se da entre aquí y no-aquí, ni lo son la que existe entre salir y llegar y que la que existe entre salir y no salir. Por eso se hace imprescindible el abordaje futuro de la llegada. La ciencia y la penetración mostradas por Mortimer le aseguran un éxito completo en tal empresa.

  • Tengo para mí que un caballero se ha de calzar unos chapines de respeto para salir a cenar . Si no, todo vale.

    Hay que joderse! Yo llevaba unos chapines de chúpame la puntay él unas botas de motero…¡toma respeto Moreno!

  • 11 de mayo de 2015 a las 03:41 GENGIS KANT

    Lo sabía. (Cuando leí el 3D, fue lo primero que pensé. Gengis, que alabó a Gauss antier, acabaría leyendo el irse críticamente).