Atilano cruza el Rubicón

Atilano
Por Clairette Semisec.

A Atilano Corripio, la inclinación a la ciencia debía venirle de su tío Odulio, al que el pequeño mundo del concejo de Quiriego llamó toda la vida de dios, Pachu ”El Raposu”, vaya usted a saber por qué.

Odulio, aunque labrador de oficio, tocaba de oído alguna que otra tecla, llevado de la mano tanto por su cabezonería ante cualquier contratiempo, como por su innata desconfianza hacia el resto de la humanidad.

Y así, había habilitado una especie de taller mecánico en un viejo hórreo abarrotado con una variada colección de herramientas y piezas de chatarra, torcidas y oxidadas, que había ido recogiendo por las cunetas de su vida.

Con ellas, y su incansable obstinación, había llevado a cabo la construcción de artefactos, perfectamente inútiles, pero que suscitaban la admiración embelesada de la recua de guajes de la aldea, entre los que estaba su sobrino Atilano.

Pero su hermana Adelina y su cuñado Valentín tenían la ambición de hacer de su vástago el escalón fundamental en su ascensión en la escala social de la aldea y cada ternera vendida aportaba los fondos necesarios para este fin a una libreta de la Caja de Ahorros de Asturias.

Total, que el joven Atilano acabó sus estudios secundarios en el Instituto de Avilés y emprendió su viaje iniciático hacia el Olimpo científico en la Escuela de Peritos de Gijón.

Con su título académico en el zurrón, en lugar de buscar algún enchufe que le permitiera “colocarse” en alguna de las empobrecidas y subvencionadas empresas industriales de la provincia, montó, con la inesperada asistencia económica de Pachu, un chamizo de subcontratas de reparaciones eléctricas, cuyos rendimientos fue invirtiendo en literatura profesional, que devoraba en las lluviosas madrugadas asturianas.

Y, fue así como llegó por atajos inopinados a las lindes de ese territorio poco explorado, pero que parece constituir el horizonte más probable del futuro, que se conoce como el de la Inteligencia Artificial (AI).

No le costó mucho al espabilado Atilano su transformación de la técnica a la tecnología. La cosa estaba en el ambiente, y las cualidades adquiridas en el ecosistema aldeano le proporcionaban la instintiva propensión a no dejar pasar una oportunidad, por modesta que pareciese, si era gratis.

Así, héteme aquí que nuestro héroe acabó perfectamente familiarizado con las conclusiones de la Conferencia de Darthmounth de 1956, en el que se acuñó, por vez primera, ese término con apariencia de oxímoron, que es el de Inteligencia Artificial.

La definición de “inteligencia” de John Mc Carthy, como “la capacidad del ser humano de adaptación a los cambios de circunstancias, mediante un mix de observación, memoria y razonamiento”, no le convencía demasiado. La simple constatación de la eficacia del sistema inmunológico para adaptarse a los cambios del cuerpo humano nos obligaría, basándonos en esa definición, a considerar ese sistema como inteligente.

Más bien se inclinaba por la hipótesis de Marvin Minsky, en la que el científico estadounidense apuesta por la existencia en nuestra mente de un comité de “mentes” más modestas que acuerdan soluciones pactadas, combinando sus respectivas pericias para encontrar soluciones eficaces.

Atilano era más proclive a la complejidad, porque la desconfianza general que había heredado de su tío Pachu, le hacía descartar sistemáticamente toda apariencia de simplicidad. De ahí a hacerse adicto a la ciencia de la computación, había un sencillo paso que el joven científico amateur dio sin vacilación.

Enfrentado al dilema planteado de construir máquinas que se comporten, al menos aparentemente, como seres humanos, Atilano se vio obligado a escoger entre los dos bloques que mantienen enfoques divergentes. El llamado Enfoque Simbólico (top-down), el más clásico, y el Sub-simbólico o conexionista.

El primero simula directamente las características inteligentes del hombre, mediante una representación del conocimiento humano dividido en dos subtipos: conocimiento acerca del problema particular y conocimiento acerca de cómo obtener más conocimientos a partir de los disponibles. Para ello hace falta el almacenamiento en la memoria del ordenador de billones de hechos interconectados.

La corriente Sub-simbólica se basa en la simulación de los elementos de más bajo nivel, dentro de los procesos inteligentes, para de esa formar esperar que la combinación de estos permita el surgimiento espontáneo de un comportamiento inteligente. Las redes neuronales y los algoritmos genéticos, que trabajan bajo conceptos sólidamente relacionados, como la autonomía, el aprendizaje y la adaptación, son ejemplos claros de este tipo de orientación.

Atilano, tras inquietantes oscilaciones de su vacilante voluntad, optó por la primera de opciones de la alternativa.

Y, ahora, en la penumbra del hórreo de Pachu “El Raposu”, convertido en laboratorio, debía reconocer el error de su dramática elección. Ninguna respuesta inteligente surgía de aquel ser inanimado que tenía ante sí.

Pero no era Atilano alguien a quien un desacierto abatiese. También errores como aquél, por muchos que hubiesen sido los esfuerzos malogrados, encerraban una parte de aprendizaje esencial para el avance científico.

De esta forma, compuso en el teclado el password que le introducía en el programa de desmontaje. Pero, en vez de aparecer el panel de conexiones, por los altavoces del sistema, sonó una voz con acento inconfundiblemente intimidante.

¡‘TA RIFÁNDOSE UNA OSTIA…!

93 comentarios

  • Nunca he tenido Canal +, pero este fin de semana lo he pasado en mi casa de Madrid y me lo he encontrado instalado. He visto “La isla mínima” y el Celta-Real Madrid. He disfrutado tanto que han hecho mella en mí las propuestas de los profesores Esquirol y Holmess. A lo mejor la felicidad estriba en abonarse al Plus y no salir de casa. De momento he pedido que me lo amplíen con el contenido taurino que incluye el abono completo de San Isidro. Filosofía íntima.

  • 27 de abril de 2015 a las 09:49 BONNIE
    ¡¡Qué bueno que viniste Clairette!!
    ***
    EDICIÓN:HOSTIA.

    Del tema hostia versus ostia ya he hablado varias veces con alguno de los concursantes, incluida, creo recordar, la autora. Me temo que es una batalla perdida. El lenguaje popular propende, como señala la RAE, a la vulgaridad y malsonancia, y el contrapunto educado en vez de repartir hostias te suelta unas ostras y en lugar de patadas en los cojones te las propina en las partes. Dar, de cualquier modo, te las da, aunque con educación.

    Pero lo de ostia es un punto intermedio verdaderamente incomódo. Produce extrañeza y cierta comicidad extemporánea, como si se te acerca un skinhead y te dice «Señor, ¿podría decirme la hora, por favor?». Eso sí, es un detector infalible de educación en colegio religioso. ¿A que sí, Clairette?

  • Leí hace un tiempo una bonita historia de robots animados con inteligencia artificial, de los que encuadro ahora, gracias al relato de Clairette, en la corriente subsimbólica. El científico que contaba su experiencia diseñaba robots mínimos, consistentes básicamente en un chip, seis patas y unos sensores de luz y de movimiento. El chip incluía también un programa mínimo, desde luego mucho más simple que las leyes de la robótica de Asimov, cuyas instrucciones consistían en caminar sorteando los obstáculos y en huir de la luz y del movimiento. El resultado era un animal inteligente: cada vez que el científico entraba en la habitación, los robots corrían (aparentemente) asustados a refugiarse debajo de los muebles. Cucarachas.

    Con instrucciones parecidas funciona ese robot inteligente que tanto me recomiendan últimamente, el Roomba.

  • Marqués, algunas de mis recomendaciones musicales aquí, se emitían en el canal Mezzo y el canal Mezzo HD. No se los puede perder. Clásica y Jazz.

  • Sospecho que la inteligencia subsimbólica es la que utilizamos habitualmente los semovientes. No creo que los constructores de grandes rascacielos «sepan» lo que hacen: obedecen órdenes y cumplen instrucciones. Es la suma de todas estas inteligencias subsimbólicas la que produce el efecto de una inteligencia superior: el Homo Sapiens Sapiens, que sometido a las crudas experiencias de la naturaleza (les recomiendo que vean algún capítulo, en el canal Discovery, de Naked & Afraid (traducido para los altos estándares intelectuales del público televisivo español como Aventura en pelotas) no deja de ser parecido a ese bichito que se esconde de la luz y del movimiento.

  • Ayer domingo, mientras plantaba florecillas, escuche los gritos de auxilio de una mujer. Inicialmente pensé que se trataría de niños jugando o bromeando, porque ya me ha pasado otras veces. Diez minutos después pensé que ya se acercarían vecinos más próximos que yo. A los veinte minutos y como no dejaba de gritar decidí subirme al coche y buscarla. Parando el motor cada doscientos metros para oír mejor y orientarme finalmente localicé la casa.
    Asomándome por la valla vi a una mujer de sesenta y tantos años en camiseta y shorts vaqueros en una posición inverosímil atrapada entre la verja exterior de una ventana y los cristales interiores. No podía agacharse ni girarse, parecía la silueta recortada que deja un personaje de dibujos animados tras atravesar una pared, con un brazo hacia arriba y el otro hacia abajo.
    Me pedía que saltara y la liberara, pero claro, uno ya tiene una edad y además voy con rodillera porque me lesioné cuando trabajaba en acabar La Barraca del Barranco. Además la buena señora tenía seis perros seis, sueltos y ladrando furiosamente. Ya saben que todo dueño de perro asegura que los suyos no hacen nada, pero uno no acaba de creérselo.
    Finalmente decidí intentar saltar, porque un caballero español no abandona a una dama por temor a daño físico. Quiso la suerte que encontrara cerca un bloque de hormigón y con él me aupé a la puerta de hierro y salté, haciéndome daño por supuesto en la mencionada rodilla. Crucé entre los perros ladradores sintiéndome, para así transmitirlo, el macho alfa de lomo plateado que soy y ver si los perros se lo creían.
    Se lo creyeron y pude franquear la puerta, que por suerte estaba abierta y liberar a la dama. Resultó ser una alemana que lo primero que hizo fue abrazarme y después quejarse de que no tener ya edad para encaramarse a las ventanas a limpiar. Le hice ver que yo tampoco para andar de saltimbanqui y que aún estaba sorprendido de haberlo hecho. No mencioné mi empeorado dolor de rodilla.

  • Oiga Adapts yo llevo un braguero de contención para una hernia inguino- escrotal y no es óbice para auxiliar damas. Cierto que luego exijo reparación en forma de tareas de alivio de la congestión pelviana causada por el stress del rescate.

  • SCRIPT
    A ver, ¿quieren o no quieren usar el script de corrección de textos? Que conste que Bellpuig se llevó un disgusto considerable con algunos comentarios fuera de tono. Ya la maltratamos nosotros bastante, así que procuren ser más amables.
    Ustedes dirán.

  • La crítica a la arquitectura del Museo Whitney es quizá cruel, pero se justifica en los 442 millones de dólares gastados en el edificio. Como puede verse en el vídeo, todo parece frágil, liviano, práctico e impersonal.

  • Dentro de unos minutos pasaré delante de las obras del nuevo Musikene, el Centro Superior de Música del País Vasco, en San Sebastián. Las obras están ya casi terminadas, pero el resultado no parece tan grácil como en la ilustración. Quizá los 25 millones de euros con que fue licitado no han sido suficientes.

  • Estooo, Procu, pero el torso Rilke -Rodiano, ¿tiene chorra? porque eso de que no haya allí sitio alguno que no me mire a mí, me incomoda harto en ese supuesto.

    Seguiré, a ver si dice algo. Escribir, escribe bien. (Va a se que la poesía y yo, no, y menos como punto de partida para un razonamiento).

  • “Polonia anunció el miércoles que transferirá al estado muchos de los activos de los fondos de pensiones privados para recortar la deuda pública del país.”
    Sin vergüenza.

  • Como practicante habitual del putilink y el multi-putilink, y usuario constante de cursivas y negritas, me uno a la solicitud de reposición del script de corrección Miss Bellpuig 1.0, que además me recuerda tanto a los legendarios artilugios con cuenta atrás marca ACME.

    2-2

  • 27 de abril de 2015 a las 17:12 Perroantonio

    Perro: Piano, piano, si va lontano. Hay faenas de aliño profesionales, como en todas partes. Además, la catadura del comitente (‘el que paga manda’) no suele ser tenida en cuenta en la valoración de la arquitectura y menos por ‘críticos profesionales’ (como parece ahí) que, como pasa también en EP y otros medios, muchas veces saben de la misa la media.
    Por contra, algún otro más centrado citaba el sábado en este periódico el paradigma del caso Apple.
    De todo hay en la viña del señor.

  • Me uno también al aplauso al camarada Adapts por la heróica acción de rescate de su vecina teutona en apuros y le animo, de paso, a que cuente también aquél otro rescate “in extremis” de la jovencita a la que sedujo en uno de sus viajes de negocios a Rusia, no sin antes haber seducido también a la madre y bla bla bla

  • Por cierto, aprovechando que Atilano se apellida Corripio… he visto en la Fnac que Herder se ha atrevido a sacar de nuevo a la venta el “Diccionario de ideas afines” de Fernando Corripio. Bien.

  • Primero la hija y después la madre. Eso sí es una fantasía como Dios manda.

    ¡ÑAM!

    (Rilke -Rodiniano, niano, mejor).

  • Señorita SemiSec, es evidente que se ha de ser sub-simbólico o conexionista. La prueba es que un zote como yo, también acaba aportando alguna mijita, entre inundación e inundación, por estar conectado a la red más compleja que es ëste, nuestro fanzine.
    Ya me callo, se lo juro.

  • “La adolescencia es una época de incertidumbres en muchas cosas, pero en otras no. Quiérese decir que a los catorce años si llega el bus 69 se te pone dura”.

    Debo confesarle Gaussage que yo sigo apegado a esos estímulos. Cuando fui a adquirir mi plaza de garage, la secretaria de la agencia municipal encargada del asunto me preguntó:
    –¿En qué planta, primera, segunda o tercera?
    –En la primera.
    –Pues en la primera están libres la plaza 67, 68 y 69.
    –¡La 69! –dije sin dudarlo un segundo– Es que es mi número favorito.
    Ella me sonrió con cierta picardía, pero las vascas de la Guipúzcoa Citerior son más bien circunspectas, así que no siguió el asunto.

    Naturalmente, de las tres plazas, es la más complicada para aparcar. Si en lugar de seguir el impulso hubiera mirado el plano…

  • Está denunciando los excesos del capitalismo desde la Conferencia Episcopal. Habla de la codicia, de la avaricia, que la doctrina social de la Iglesia ha denunciado hace 2000 años. Hay que recuperar valores, dice el prelado, faltan cimientos clama en el desierto. Qué gran pensador, al nivel de Esquirol o el papa Francisco. Me doy golpes de pecho.

  • Es un placer volver a leerla, Clairette.

    Qué aventura, Adaptasiones. (Lo que hacen algunas para llamar la atención).
    El «Torso juvenil de Mileto» no tiene churrina, es una paloma. Venga, leálo, que lo va a leer también Tareixa y así podríamos hacer resúmenes de los mejores chistes o engarrarnos en debates aireados de la misma ira que nos van a dar los pensamientos.

  • Me pregunto si los dos obesos mórbidos, el cura Gil y el comunista Montero, no son capaces de controlar su gula ( y quién sabe si la avaricia y la lujuria), están en disposición de darnos doctrina. Siento decir que su discurso, y de Esquirol, me dan risa y cierta repugnancia.

  • Perro, con tantas vendidas, que la 69 estuviera libre le convierte a Vd. en un erotómano dados los estándares de sus convecinos. Y aunque sea una plaza regulera estoy seguro que vale la pena. Yo llegaría a las reuniones de la comunidad y me presentaría diciendo “soy el vecino del 69” para hacerles brillar los ojillos de envidia.
    Las incertidumbres de la adolescencia se van superando y aparecen otras, pero hay certezas que te acompañan toda la vida y aunque no las cultives, permanecen, e incluso se acentúan.

  • Del artículo sobre Junqueras destaca Arcadi Espada la frase “Ha tenido que recorrer mas de 500 kms en tren.” A mi me gustan más éstas otras:

    “no todo el mundo consume medios catalanes y quiero hacer llegar mis propuestas a todo el mundo”
    “¿Cómo decide Junqueras entrar en política? “Mientras podaba un almendro”, afirma…”

    Uséase que una llamada lo sacó de su retiro pastoril para para que hiciera llegar a la humanidad la buena nueva de un mensaje ecuménico.

  • La ‘entrevista’ posmoderna da para mucho: qué me dicen de la asesoría de Rovira, o del prurito de sondear la opinión sobre lo expuesto, como un debutante inseguro.

  • Bruce Jenner. (I)

    A algunas les sonará su nombre, porque por lo visto es el padrastro de las Kardashian; para mí, era un mito. Seré de los pocos que le recuerden por su actuación en los Juegos de Montreal 76; la memoria de aquellos juegos la llena casi completamente la Comaneci.

    Si yo no he olvidado el paso de Jenner por Montreal no es porque sea un friki del deporte olímpico, sino porque algún tiempo después de aquel verano, un amigo de mi hermano nos puso un documental sobre la prueba de Decatlón en la que participó el atleta americano. Ahora uno lo tiene a un click, pero entonces, eran tiempos de sábana y proyector, y poder verlo en tu propia casa, ¡y a color!, todo un acontecimiento.

    Ten for gold comienza en los juegos de Munich 72, por los que Jenner pasa sin dejar de ser un desconocido. Retrocede a su infancia: música que me ha recordado a esa tan años 70, colores apagados, imágenes de su infancia “a cámara rápida” y en blanco y negro, su adolescencia, su primera juventud (del pelo de Beatle a las patillas de Tom Jones), entrenamientos como los de Rocky (se estrenó precisamente el mismo año) , competiciones menores y al fin, llegamos a Montreal.

  • Bruce Jenner. (y II)

    Con la épica esperable de un documental estadounidense sobre una gesta deportiva ( “Gane o pierda, ha decidido que no competirá más”) , vamos viendo su participación en las diez las pruebas de las que consta la competición (Diez para el oro) ,y cómo va superando sus propias marcas personales y situándose en los primeros puestos de la clasificación. Pronto la lucha por las medallas se reduce a tres participantes: el alemán Kratschmer, a la postre medalla de plata; el ruso Avilov, máximo favorito y récord olímpico desde los últimos juegos, los de Munich 1972 y el propio Jenner.
    Alternando malos resultados en alguna prueba con otros espectaculares, llega en lo más alto de la clasificación a la última etapa, los 1500 metros lisos. Asegurada la medalla de oro, está en juego el récord mundial. “Pensé que llevaba 12 años entrenando y todo habría terminado en los próximos 10-15 minutos”.

    Termina en segundo lugar, pero le basta para lograr el récord mundial. Chrstye su mujer sale a la pista abrazarle. Bruce Jenner se ha convertido en el atleta más completo de los Juegos, ”and that day the world knows his name”. Termina en segundo lugar, pero sus últimos 80metros son apoteósicos, inolvidables su expresión y su movimiento de cabeza (con esas imágenes a cámara lenta concluirá el documental).

    Joder, no lo había olvidado desde entonces, más de 35 años, sin haberlo revisitado nunca hasta ahora. Un mito.

    Y el sábado, en El Mundo, este reportaje.

    “Solo las rocas viven eternamente”, decían, también hacia el final de los 70, los arapahos de Centennial, pero es mentira: no hay roca a la que agarrarse cuando todo se derrumba.

    Que seas tan feliz como valiente, Bruce.

  • Hoy Montano se refiere al poeta Joan Margarit, y me he acordado de una entrevista que vi este verano, embelesada que estaba yo entonces leyendo sus poemas y más contenta que un gusano. Le preguntaban sobre Cataluña y España, y él respondía evocando el cuento de Poe «Un descenso al Maelström», ese torbellino que arrastra los barcos al fondo del mar y allí los tritura. Cuanto más pesadas son las cosas más tira de ellas para devorarlas. El marinero se salvó asiéndose a un barril. Así que él quería decir que el barco es España y el barril es Cataluña, y me llevé un disgusto de puta madre porque estaba disfrutando mucho con los poemas, y la idea me pareció miserable a más no poder y me jodió todo el plan de amor lírico, y yo eso no te lo perdono, Margarit.

  • UNA RACIÓN DE ASCO AL DÍA, EL DESAYUNO DE LOS CAMPEONES

    Me ofende profundamente este titular y creo que los periodistas, en general, deberían evitar ofenderme como lector: “Terremoto en Nepal. Los afectados. 50 horas en el aeropuerto sin agua. Nos han tratado como a perros”.

    Si los periódicos se andan con mucho cuidado a la hora de exponer vísceras en sus fotografías deberían aún tener más cuidado a la hora de exponer las vísceras morales de los ciudadanos. Es comprensible que un joven turista que “psicológicamente no se encuentra bien” acabe diciendo cosas tan tremendas como que “Mi experiencia es que nos han tratado como a perros. El Gobierno de Nepal es la peor escoria del mundo”. Lo que ya no es comprensible es que la enviada especial a Nueva Delhi considere que, en el contexto de un terremoto que posiblemente ha dejado más de 10.000 muertos en Nepal, con un Estado absolutamente colapsado y en una situación de emergencia y caos, sea necesario dar importancia a la rabia de un turista. Me molesta vivamente la falta de criterio de la periodista, pero me ofende aún más el criterio de quienes han decidido llevar este titular a la portada de la edición digital: si las portadas jerarquizan las preocupaciones y propagan valores, produce bastante vergüenza la maniobra de resaltar la indignación turística. ¿A quién le sirve esto? No parece un tratamiento periodístico que vaya a estimular la solidaridad, no favorece al turista exaltado que en estos momentos es posible que se esté tragando sus palabras por su (cuando menos aparente) falta de piedad, no favorece a nuestra imagen como sociedad ni a nuestra autoestima como personas. ¿Le favorece al periódico por haber conseguido unos miles de clics más en la noticia? ¿Realmente creen que la venta a corto plazo de basura favorece la venta de periódicos? ¿Nadie habla de estas cosas en las redacciones?

  • 28 de abril de 2015 a las 09:54 PROCURO FIJARME
    Hoy Montano

    Creo que Montano, desde su cómodo asiento de columnista de batín, en lugar de echarles una manilla (¿para que cierren la puerta?) podría echar una manita y quizá no necesariamente al cuello de Joan Margarit.

  • Usted lo ha dicho, la ración de asco. Hay que olvidarse de esperar otra cosa del periodismo, y conformarse con algunos artículos que cada día acompañan al asquito.

  • «Permítaseme recordar aquí que las personas de poca estatura fueron clasificadas, en el esquema de minusvalías de Würtz, como gente aquejada de hiposomía. En una época posterior las mismas personas fueron llamadas «impedidas en realción con el crecimiento». Cuando también la expresión impedidas se volvió malsonante, las personas aquejadas de enanismo se convertían en personas con capacidades diferentes en su estatura. En los años ochenta del siglo pasado los buscadores americanos de lo políticamente correcto encontraron el nombre más actual para las personas que, con frecuencia, se ven obligadas a mirar hacia arriba mediante la expresión vertically challenged people, expresión que nunca podremos admirar lo suficiente. Constituye una creación conceptual que les vino ancha a sus propios creadores, los cuales no se dieron cuenta de en qué habían acertado. Antes esta expresión podemos reírnos dos veces, una al ver dónde lleva lo políticamente correcto y otra de nosotros mismos. Tenemos razones para reír, ya que, en el pleno de los seres que se ven retados por la verticalidad constituimos la mayoría absoluta. La fórmula es válida desde que los seres humanos nos ejercitamos en aprender a vivir, y uno no puede no ejercitarse y no puede no aprender a vivir. Hasta a ser un mal alumno se ha de aprender.
    En una palabra, que se tiene que hablar sobre los impedidos, los que tienen otra capacidades, para toparnos con una denominación que exprese la constitución general de un ser sujeto a la tensión de la verticalidad. «¡Has de cambiar tu vida!» significa ⎯ya lo hemos visto en relación con el poema rilkeano del torso⎯ que ¡debes poner tu atención en la verticalidad interna y examinar cómo opera sobre ti la tracción ejercida por el polo superior! No sería la marcha erecta lo que hace del ser humano un ser humano, sino la conciencia que surge en él del desnivel interno que causa la postura erguida».

    Así termina, amiguitos, el capítulo tres de Sloterdijk, Pedro, Has de cambiar tu vida (Pre-textps, 2012: 84-85).

  • Nada, Proc, que me ha echo gracia lo de “echar una manilla”.

    Y que, ya puestos a elegir gilipollas y/o nacionalistas, poner la lupa en Margarit me ha parecido exceso de lupa. Pero, en fin, así se nos caen los ídolos. Bien está, que decía el maestro.

  • Siempre ha habido gente diciendo lo primero que le sale por la boca. Pero no siempre ha habido gente dispuesta a dar la palabra a los que sólo tienen que decir lo primero que les sale por la boca. A esto antes se le llamaba sensacionalismo, supongo que porque se conformaba con el primer nivel de la vida animada. Ahora da la impresión de que lo único relevante es lo sensible y la emoción. No me preocupa lo del turista; al fin y al cabo habrá ido al Nepal a buscar “experiencias” y quizá hasta “espiritualidad” (puede incluso que en su variante alpinista ascensional, que incrementa la experiencia mistificante porque al esfuerzo se une la falta de aire y la merma de riego cerebral): pues toma, compañero, una experiencia de tamaño apoteósico. Lo repugnante es lo de los periodistas, seleccionando el trauma del tipo al que se le ha ido al carajo la experiencia del “wellness” en el paisaje de un terremoto que ha dejado sin vivienda, sin comida, sin familia o sin vida a miles de personas.

  • La verdad Perroantonio es que tienes razón, pero también es bueno sacar la mediocridad de la gente, porque también hay gente mediocre en estas situaciones y merece ser retratada.
    No creo que a esa persona a la que le ponen el micrófono haya dicho lo primero que se le ha pasado por la cabeza. Ha tenido tiempo para meditarlo y ver que él era un afortunado por volver a su casa, que los verdaderos seres humanos tratados como perros, se quedan allí: enterrados, mutilados, y sin techo ni pan para vivir.
    Como mediocre que es, piensa que él tiene más derecho a ser tratado con dignidad ante una situación así, en vez de pararse y pensar la suerte que tiene de ser un perro español, y no nepalí.

  • Tengo otra idea de lo que debe ser el periodismo, Parker. Una idea moral. Yo no necesito que los periódicos o la radio o la televisión me muestren (o demuestren) que siete de cada diez humanos son estúpidos. No necesito que después del terremoto o la inundación un pájaro mal pagado y peor formado acerque el micrófono a la boca del superviviente y le pregunte ‘¿Qué siente al haber perdido a su padre, a su madre y a su perrito cuando se les cayó la casa encima?’. No necesito esa respuesta porque, si no es auténtica, no sirve, y si lo es, ya sé lo que siente, por una reacción tan normal que hasta la sienten muchos otros animales, la compasión.

    Lamento profundamente que el periodismo haya abandonado definitivamente su función didáctica y educativa. Hubo un tiempo en el que eso pareció ser hasta un proyecto: educar a la gente para mejorarla. ¿Qué sentido tiene dejar que la gente transmita sus estupideces? ¿Poner en ridículo al entrevistado? ¿Demostrar que todos podemos ser asquerosamente egoístas? ¿Y para qué?

    No hay que sacar las cosas que ocurren de su contexto, porque sacadas del campo general producen una percepción aberrante. Los periodistas que ponen el foco en esta mierda de historia cuando tiene delante la inmensidad de un desastre con millones de historias más importantes y edificantes que contar o son estúpidos o son canalla, sin que ambas cosas sean incompatibles.

  • Supongo PerroAntonio que es por la nueva llegada de la internete a las telecomunicaciones.
    La información que antes era redactada con calma y con tiempo, ahora se vuelve inmediata, y genera respuestas rápidas para el consumidor. Las webs de los periódicos, las televisiones, la radio.. necesitan rellenar los espacios no sólo a diario, sino en horas y minutos, y por eso, se plasma cualquier cosa sobre los temas de actualidad.
    Digo yo, claro.

  • Lo malo, Perro, es que siete de cada diez es una mayoría. Y que, las noticias en los medios de comunicación de masa, están dirigidas precisamente a las mayorías. O sea, a esos siete. Que, como es lógico, no se dan por aludidos. Los demás, entre los que me incluyo – ¡faltaría más! -, nos divertimos muchos haciendo comentarios ingeniosos sobre las noticias. Y, todos contentos.

  • Puede influir, pero los periódicos siempre se han hecho a toda pastilla. Que te cuenten los fotógrafos lo que tenían que hacer hace unos años para enviar las fotos a tiempo, cuando había que revelar y positivar. O cuando se usaba el correo postal para enviar los artículos. Yo creo que es otra cosa. Falta formación, faltan ganas de hacer productos decentes y falta dinero para hacerlos. Se esgrime la última razón como la que explica el desastre, pero es sólo una de ellas. Es verdad que con lo que se paga actualmente en los periódicos no se pueden financiar grandes reportajes, pero eso no justifica que haya que escribir lo que dice el primer bobo que pasa por delante. No es lo mismo intentar hablar por teléfono, pongamos, con Foster para que nos dé su opinión sobre una obra arquitectónica que pedir la opinión de nuestro primo que acaba de terminar la carrera de arquitectura. Lo que ocurre es que ahora, mayoritariamente, se consulta a los primos. Con la aprobación de los directores de los medios.

  • Combinando a Sloterdijk y la noticia del Nepal, creo que somos, como humanos, el resultado de exigir a un mamífero un comportamiento ideal. Vaya, que somos animales que hemos ideado el concepto de lo que debe ser un “ser humano” y nos exigimos unos a otros un comportamiento ajustado a esa invención. Evidentemente siempre nos vamos quedando a medio camino de esa meta que mejoramos constantemente. Es repugnante el exhibir como modelo un comportamiento del que colectivamente hemos intentado huir desde hace mucho. Es ridículo proponer un modelo de comportamiento que no añade nada esencial, o que incluso es perjudicial. Uno sería la telebasura o la indignación por el trato “incorrecto” del turista, olvidando elementos básicos de esa idea de hombre. Otro el proponer el ideal de un humano viviendo en la superficialidad del eufemismo.
    Vaya rollo.

  • GUAU
    Goethe disfrutó de gran éxito en vida. Los músicos le bombardeaban con cartas ofreciéndose para musicar sus poemas. Reichardt entabló temprana amistad con él y llegó a componer un centenar de lieder a partir de sus versos. Tal era la avalancha de correo que recibía Goethe que le pidió a Reichardt el cribaje de las cartas de los músicos para no perder el tiempo con ellas.
    Se quejaba un día el maestro de que se dirigían a él hasta músicos holandeses. “Es lamentable-corroboró Reichardt- este holandés que nos escribe desde Bonn compone como un perro rabioso”.
    Cierto que Reichardt fue un excelente músico, pero su sombra palidece frente a la del perro rabioso, mas tarde conocido como Beethoven.

  • En una de las cuatro páginas que EP dedica al terremoto escribe Bernardo Bettolucci, «Escombros de cine en Bhaktapur».
    Muy sentidos recuerdos personales con un llamamiento final a la «solidaridad hacia [sic] esos pueblos remotos», resumo en un línea. También dice que hay que salvarlos por «testigos», con dos cojones. Es que Nepal es un sitio con la tira de glamour, estuvo él y es que le chifló. Por no hablar de los escalofríos que le dan a Bertolucci con solo pensar que igual se ha caído el hotel de cinco estrellas en el que se alojó con su equipo cuando rodó El pequeño Buda. Lo he leído con el colmillo fuera y bizca de un ojo por culpa de Perroantonio, y eso que este es más Foster que un primo mío, que ese sí que un verdadero animal. Este se ha tenido que pensar la redacción un poco, hombre, y seguro que además tenía cerca a «Click Here» suplicándole.

  • LIBRE ALBEDRÍO
    Yo ya no voto al PP, ni pongo la casilla de la Iglesia en la declaración, ni me quedo a dormir con X. que ronca que no veas, ni compro periódicos, ni escucho la radio comercial, ni leo novelas, ni bebo destilados, ni corro en llano, ni cojo taxis, ni escucho rockpop, ni hago el amor en decúbito prono, ni gasto barba, ni soy nihilista, ni siquiera.

  • Ayer cogí un taxi. «¿Por dónde sueles ir?», me preguntó el taxista. Y yo, «¿No me podría hacer otra pregunta más fácil?». Qué más quisiera que saberlo, colega. A veces los taxistas te consultan, y me da rabia porque «yo no prefiero», ni siquiera sé nunca por dónde voy, yo solo quiero sentarme, que no llueva y que me lleve él. La cosa es que el hombre me confesó que acababa de empezar con el negocio y no tenía ni idea. Me dio un cuarto de hora y cuatro euros de vueltas de más por la ciudad. Mientras tanto tuve un miniataque de furia silensiosa, después me dió pena porque andaba más cerca de los sesenta que de los cincuenta, y ya en el tercer nivel me puse a chapotear a gusto en un charco de contrición que encontré, por los morros que le estuve poniendo todo el (larguísimo) viaje.

  • A mí el “taxis” me lo paga la empresa y aun así solo lo cojo en situaciones extremas.
    Razones: prefiero andar, ahorro a la empresa, evito situaciones como la de Procu y otras aun peores. Hubo una época combativa en que solicitaba por sistema el triple requerimiento: “Suba la ventana, baje la radio, póngase desodorante”. Opté por abandonar el intento de redención del rosquilla español, eso que mi tío lo era.

  • La ironía es que nos pasamos el día leyendo notas a pie de página, es decir, saltando de hipervínculo a hipervínculo.

  • 28 de abril de 2015 a las 10:29 Perroantonio

    28 de abril de 2015 a las 09:54 PROCURO FIJARME

    Procuro: Margarit.no ha sido nunca un inmoderado. Y, con Peroantuán, no es justo descalificarle por lo que en un arrebato suelte. Ese arrebato es fruto de una senilidad que le preocupa y de que arrastra una dolencia vital muy fuerte, Creo.

  • “The horrifying moment when you’re looking for an adult but then you realize that you’re an adult. So you look for an older adult, someone successfully adulting. An adultier adult”.

    (Qué envidia da el inglés). ((Adulting, adultier, con un par)). (((A veces me pongo a pensar en la de cosas que no podemos decir transformando adjetivos en verbos o sacándonos de la manga comparativos -adultearse, adultón- y maldigo a los romanos))) ((((Y me tengo que conformar con pequeñas violaciones de las normas de puntuación)))).

  • 28 de abril de 2015 a las 19:28
    PIRATAJENNY
    “The horrifying moment when you’re looking for an adult but then you realize that you’re an adult. So you look for an older adult, someone successfully adulting. An adultier adult”.

    Y te sientes un adultescente.

  • Desolée, Clebsantoine. La rotundidad de la O, como inicial de este sustantivo, no tiene comparación con el rígido racionalismo de una H. Por no mencionar el aspecto evocador de la Santa Forma (gestaldt), que esa rotundidad encierra, que tampoco es moco de pavo.