57 comentarios

  • Las estatuas romanas que hoy día no tienen cabeza tampoco la tenían antiguamente. Las cabezas eran de quita y pon, para promocionar a políticos de la época. Los cuales eran representados como dioses.
    El cristianismo en sus orígenes era un movimiento revolucionario que propagaba la idea que todos los seres humanos eran hijos de Dios; cuando en Roma se decía que solo las clases altas eran hijos de dioses.
    Los dioses romanos gustaban de buscar virgenes y dejarlas preñadas, y todas las familias de patricios tenían antecedentes en este sentido.
    En el concilio de Nicea, en el siglo IV los romanos se inventaron que Jesus, hijo de carpintero, era en realidad hijo de Zeus y una de sus vírgenes.
    Originandose el catolicismo, un sincretismo de la religión romana y el cristianismo original. Y fueron los católicos los que declararon herejes al resto de cristianos y los persiguieron y exterminaron.
    El Islam, en sus orígenes, tambíen fue vanguardia intelectual. En todos los sentidos, los genios del siglo X eran musulmanes. Evidentemente, cristianismo e islam han tenido una decadencia muy lamentable.

  • (Estoy con Sífilis -y eso q no follo-, y todo me cuadra. El cristianismo y el islam han tenido una decadencia muy lamentable, pero porque cualquier movimiento humano que se inicia con brillantez, sentido de la justicia y sacando lo mejor de cada uno, acaba contaminándose de la inevitable y siempre siempre presente escoria humana. La decadencia del cristianismo y el islam no es porque sean religiones -aunque es aquí, por lo intangible, por lo que de sobrenatural tiene la causa y el poder que este aspecto ejerce sobre la voluntad de las personas, donde más se arrima y prolifera la escoria- sino porque son movilizaciones de grupos humanos, en el caso de las grandes religiones creo que se puede afirmar que son los movimientos humanos que más número de personas abarca -mas dificil de destruir, por tanto, pero más deseado por la escoria-. Porque incluso los grandes movimientos políticos: comunismo, fascismo..etc por no poseer ese componente sobrenatural, al ser contaminados decaen con mayor facilidad que una religión. Se les ve el plumero antes, por decirlo en llano. Pero la religión se sustenta sobre el más fuerte de los cimientos que es la gran duda humana: qué hay después de la inesquivable muerte.)
    Voy a desayunar, aunque no debería porque primera vez en mi vida tengo la glucosa fuera del límite: 111. Y esto me deprime todavía más y me hace pensar que ahora mismo, si tuviese un hijo le pondría de nombre Nutella (creo que debería plantearme muy seriamente escribir un libro cuyo título fuera “Escoria” si es novela, o “Proporcionalidad de escoria en la atmósfera según presencia de componente humano” si fuese ensayo.)

  • El cristianismo comenzó como una utopía post-mortem, de formato caritativo y milenarista. Un dejarse ir.

    Una cosa son las cabezas de quita y pon y otra es la destrucción sistemática de la iconografía pagana, tarea a la que se dedicaron con fruición las turbas iconoclastas. No me cuente milongas.

    El cristianismo primitivo no fue revolucionario. Basta leer los textos de los padres fundadores para comprobar que su programa sólo prometía inmovilidad y propugnaba la docilidad del rebaño de fieles. El Islam, un sincretismo, corrigió esa parte.

  • El programa del cristianismo primitivo era bastante parecido al que usa ahora en los países en donde aún predica: obediencia, humildad, mansedumbre, sumisión al poder terrenal, caridad y ausencia de propuestas y reformas; todo se resolverá en el más allá. Contra eso se rebeló, precisamente, la teología de la liberación.

  • (Y la teología de la liberación es un movimiento cristiano. Basado en el evangelio y el testimonio sobre la vida y el pensamiento de Cristo. Por cierto.
    Los primeros cristianos por supuesto que fueron revolucionarios, se rebelaron contra el poder establecido. Y al poco, el movimiento fue contaminado por la escoria)
    (PD: Soy consciente de que predico en el desierto.)

  • Buenos días. Leo fascinada vuestra conversación sobre asuntos en los que Sloterdijk y yo ⎯que soy muy sencilla⎯ también estamos pensando, no puedo hablar porque tengo la boca llena pero necesitaba saludaros.

  • Todos los que creen en el progreso empiezan denostando el pasado y destruyendo sus símbolos. Hace poco leí en algún sitio que Cromwell se las apañó para destruir el 90% del arte que había en Inglaterra en 1650. Posiblemente sea el récord.

  • Iba yo ayer por la calle de Alcalá con la falda almidoná y los nardos apoyaos en la cadera cuando me paré para ver cómo han vaciado, como una calabaza el día de Halloween, las sedes de los bancos con más solera de nuestro país. Resulta que no han dejado más que el cascarón de este edificio conocido como Operación Canalejas. Hablamos de destrozar el patrimonio arquitectónico para un pelotazo de los gordos. Menos mal que Botella lo ha paralizado.
    Trabajar. Hacer. Crecer.

  • Ya dije que detrás de una ordalía está siempre el juicio de Dios, también digo que Éste escribe con renglones torcidos. El destino ha dictado que el ganador de la justa amorosa haya sido encarcelado, cierto que andaba en busca y captura. El otro perdedor se ha ahorcado, no se sabe si afectado por la derrota o en un deliquio de amor. Quedo pues como ganador.

  • Le he enviado a López-Burniol mi video de Libres e Iguales en Albacete, para hacerle ver que no financiaré con la minuta sus veleidades secesionistss.
    La bella ha decidido celebrar su 30 cumpleaños en Ibiza y ha dicho que allí me espera. Bien vale lo que bien acaba, como el mercader de Venecia.

  • En Cuzco, Perú, los misioneros católicos destruyeron una de las cuidades que desde el punto de vista arquitectónico serían hoy día patrimonio de la humanidad.
    Con imágenes paganas seguramente magníficas.
    Pero yo hablaba de los cristianos anteriores al concilio de Nicea. Me parecen revolucionarios. De hecho, cuando Constantino tomó Roma y se proclamó emperador, lo hizo con un ejército de mercenarios cristianos, de los que tan duramente había perseguido Diocleciano poco antes.
    Cuando Constantino trasladó la capital del imperio a Turquía, Roma fue invadida, violada y saqueada por bárbaros cristianos (herejes arrianos habían sido declarados en Nicea).

  • Vale, admito “involucionarios” como sinónimo de revolucionarios: destruir templos, quemar bibliotecas, perseguir a impíos y adúlteros, proclamar emperadores y castigar las pajas.

  • «Bárbaros cristianos»: oxímoron. Pleonasmo.

    Suspendido en arcadiología, señorito Bremaneur. (Srta. Bellpuig).

  • He leído mucho el Nuevo Testamento y puedo afirmar y sostener que no existe en ese “testimonio” nada articulado a lo que pueda denominarse sin rubor “pensamiento de Cristo”.

    Lo que explica siglos y siglos de comentaristas intentando añadir lo que hoy los psicopedagogos llamarían “contenidos”.

  • (Protesto: Tú no has visto si tenía rubor o no al denominar pensamiento de Cristo al testimonio que plasma el Evangelio.)

    He leído mucho el Nuevo Testamento

    (Pues vuelve a leerlo, vuelve a leerlo. Pero esta vez sin la música pop puesta.)

  • Respecto a la exótica idea formulada por D. Claudio de que “el cristianismo en sus orígenes era un movimiento revolucionario que propagaba la idea que todos los seres humanos eran hijos de Dios” es mi deber apuntar que tiene un conocimiento deficiente del cristianismo. Los humanos son hijos del pecado y nacen con su estigma. Sólo llegan a ser hijos de dios (y no mero polvo animado) tras el sacramento del bautismo.

    Lo verdaderamente revolucionario del cristianismo es que permite a todos, bautismo mediante, convertirse en hijos de dios y acceder a la salvación eterna post mortem, reencarnación incluida (aunque sin sexo, como nos recuerda puntualmente Mateo a las 22:30 “Porque en la resurrección, ni se casan ni son dados en matrimonio, sino que son como los ángeles de Dios en el cielo”).

    Pensamientos, o sea.

  • NOMBRES
    Gacho le pondría Nutella a su hija. Hoy he ascendido al Tourmalet de Colleserola, y en las primeras rampas he adelantado a una joven madre con su niña de unos diez años. “Deja paso al señor, Ares” le ha dicho. Ares! He pensado en el pobre chaval que dentro de unos años dirá que Afrodita le ha puesto a Ares en su vida.

  • (Bien, yo a lo mío. Como aquí se me ignora (por envidia de que yo sí entiendo lo que leo), cambio de tercio.
    Existe una tesis doctoral cuya conclusión fue que la cantidad de deberes para casa (ojo, para casa) que un profesor manda a sus alumnos, es inversamente proporcional a lo que ese profesor se prepara las clases.
    Yo ahí lo dejo.)

  • (A mi hijo, he dicho. Bueno en ese momento a cualquier cosa. Tenia un componente poético mi declaración, Holmesss. Si dejaras de tener siempre la escopeta carregà en mi contra, quizá pudieras ver las estrellas o el bosque o lo que sea que hay que ver.)

  • Cuando los diarios huelen
    SABATINAS INTEMPESTIVAS. Gregorio Morán. La Vanguardia
    16 de mayo de 2015

    El día que se inicia una campaña electoral los periódicos desprenden un olor característico; huelen a trampa, desde la primera página. Una campaña electoral es como lo que en mi infancia se llamaba “lucha libre”, donde subían unos tipos al ring, unos golfos baqueteados por la vida que exhibían sus malas artes en un combate en gene­­ral amañado. Creo que la faceta supuestamente deportiva de la lucha libre ha desaparecido quizá porque no ha superado el descrédito. Se recicló en la pelea por las urnas.

    Ahora están las campañas electorales. He echado una mirada hacia atrás, cosa que cada vez me gusta menos, y me he dado cuenta que he vivido con intensidad todas y cada una de las campañas electorales desde junio de 1977, incluidas las de Euskadi y Catalunya. Abrumador. Un detalle significativo: antes, los partidos que algunos llaman tradicionales -aquí nunca hubo nada menos tradicional que un partido político- se apoyaban en la publicidad de los periódicos, los carteles, un spot publicitario y una cuña radiofónica- Eso se acabó, y en mi condición de veterano en festejos electorales me pregunto por qué.

    El mercado publicitario ha caído tan bajo como la economía española. Ahora se compran los medios de comunicación, es una fórmula sin demasiados costes porque todos están en la pomada y al final hacemos cuentas. Pero los partidos políticos que tienen gente muy sagaz para los negocios han descubierto una fórmula más barata, o como se dice ahora, “que reduce costos”. Comprar periodistas, o más precisamente alquilarlos, porque el periodista político tiene una caducidad similar a la de los yogures.

    Una modesta proposición, al estilo de Jonathan Swift. Si los productos que compramos en las tiendas llevan unos códigos que nos instruyen sobre sus propiedades, lo que tienen y lo que carecen, yo pediría que los columnistas periodísticos, y a mayor abundamiento, los más corruptos por necesitados periodistas de pan y mantel, clase tropa, incluyeran a la hora de poner su nombre un asterisco donde al final del texto se detallaran sus múltiples actividades: asesor de tal o cual político, miembro de la Fundación X, colaborador en los programas del partido, y tertuliano en ocho, seis o cinco programas radiotelevisivos… Lo considero un deber de dignidad profesional. Si un periodista escribe editoria­les para un diario de centro conservador, o nacionalista moderado, no puede luego escribir una columna por más salomónica que sea explicando las bondades de su propio editorial. A eso se llama engañar al lector.

    Nos rechazan porque hacemos unos periódicos que avergonzarían a un adolescente de primero de Periodismo. Y dado que la gente es mayor de edad, que no anda muy bien de numerario y que tanta estafa verbalística le huele a chamusquina, ha ­renunciado a comprarnos. Cuando la lectura de un periódico apenas cubre el tiempo de tomarse el café matutino en la barra de un bar, es que estamos acabados. Somos kleenex.

    Antes las campañas electorales se traducían en mucho dinero para los medios de comunicación. Los partidos hacían propaganda y por la cuenta que les traía la pagaban a muy buen precio. Nada de eso existe ya. Ahora el mundo es diferente y cada uno lo aborda a su insidiosa manera. Yo no puedo, sin pasarme las líneas rojas de mi propia autocensura, hacer una descripción de la campaña electoral en Catalunya, que es el lugar más cercano y más sufriente. Sólo algunos apuntes sin ánimo de ser exhaustivo, sencillamente por no avergonzarme de mi propia prosa.

    ¿Qué decir de las entrevistas al Pablo Iglesias de Podemos? Un agudo entrevistador le preguntó por “el corredor mediterráneo” y la unidad de la lengua catalana, y al parecer no tenía idea. Güevos -con g de gravedad- de plomo. Hace tres años, no más, el único corredor mediterráneo que operaba en la zona era mi amigo Eliseu Climent, con fondos de la Generalitat y no precisamente para intervenir en el marco europeo. Si Pablo Iglesias hubiera tenido reflejos de veterano le hubiera respondido al entrevistador arrogante: “Oiga, ilumíneme: cuando el valenciano Alfonso Rus cuenta los billetes y llega a dotze mil, dos milions de pessetes, ¿es catalán unificado o la variante golfa del levantino?”. Ya puestos a preguntar yo le hubiera sugerido que repitiera “Dotze jutges mengen fetge d’un penjat”, para gozo de la parroquia. En la meseta no nos entienden.

    Confieso que lo de Pablo Iglesias y Catalunya me importa un carajo, aquí se dirime cómo liquidar a Ada Colau, por lo tanto Pablo Iglesias no es más un recurso. Sin embargo me divierte Albert Rivera, el de Ciutadans, porque está dotado para la política. No le votaré en mi vida, pero sabe lo que quiere y sobre todo distingue a un idiota irredimible de un compañero de viaje incómodo, algo poco común por estos lares donde domina el talento de Quico Homs, el prodigioso hablador.

    ¡Qué cosas se les ocurren a los columnistas-editorialistas-asesores de la política catalana! Un colega se cuestionaba si dejaría a un recién nacido en las manos de Oriol Junqueras. Somos únicos, en Catalunya, somos únicos haciéndonos preguntas exóticas para lectores sentimentales. Yo no dejaría un niño en manos de ningún político. Qué barbaridad. Pobre chaval, nacer a la vida en los brazos de un impostor, un estafador o un corrupto. Oriol Junqueras me produce fàstic, precisa expresión catalana inexistente en castellano. Todo en él resulta falso, desde su aspecto de mosén abotargado, sus maneras de pedagogo de las Congregaciones Marianas, su mirada turbia y su cinismo ingenuo. No me negarán que afirmar de Esquerra que está limpia de corrupción “como una patena” es ejercer de desvergonzado. Esquerra tiene la suerte de que sus líderes son tan efímeros que el tiempo los olvida.

    Yo me quedo de todas maneras con un par de imágenes de estas elecciones a cara de perro. Debo de tener un lado sadomaso que lamentablemente no he trabajado en mi vida y que me llega demasiado tarde en edad y pasiones. A mí, Carme Forcadell me pone. La contemplo en la televisión en sus mítines en sus repetidos gestos de monja ante la llegada de los arrogantes anarquistas del 36, ay, dispuestos ellos a todo y ella a sacrificarse. Es suerte que esta chica poco agraciada de talento y demás no hubiera nacido en tiempos de ­Pilar Primo de Rivera. Es del 56. Lo entendí cuando en su entrevista de despedida de la ANC, en El País, afirmó con cara de brujita sin lobito, nariz larga, boca excesiva, ojos pálidos, ore­jitas de ratón con un puntito, pelo de carmelita de Bernanos y un cuello que no invita a ser besado: “El proceso soberanista ha sacado a la luz muchos casos de corrupción”. ¡Dígame uno! “El Estado español sabía lo de los Pujol y no hizo nada”. ¡Impresionante!

    Pero quisiera cerrar este triste encuentro con una realidad que no nos merecemos con el caso de la candidata número 4 de la lista por Girona de Iniciativa; esa ­izquierda que se entromete en las palabras para disimularse. Se llama Marina Pibernat Vila, es decir, tiene el pedigrí que los García, Gómez, Fernández que inundan el independentismo gustarían poseer. Ma­rina Pibernat Vila escribió en internet que la “derechona catalufa” le producía asco. Y hete aquí que la expresión “catalufa” la ha obligado a poner su cargo a disposición de su grupo político. Pero lo más humillante para este país de tigres de bengala es que su grupo aceptó la renuncia. Es como si yo, que nunca me presenté a nada, hubiera ­escrito la “derechona españolista me produce asco, miedo y desprecio”. Y me ­hubieran echado de la lista por políticamente incorrecto.

    Pues lo repito, para los que se niegan a entenderlo: la derechona españolista y la catalufa, que proceden de la misma­ fuente y de parecidos negocios, producen as­co y repulsión. Yo votaría por Marina Pi­bernat Vila, de Girona, a la que no conoz­­­co, aunque sólo fuera porque por primera vez desde 1980 los chicos del doblete edito­­rial y la columna salomónica y el chanchu­llo mediático no saben qué va a ser de lo su­­yo.

  • Hoy en EP había un escrito denunciando el caso Pibernat: «Marina y la catalanofobia».
    (Me ha hecho un poco de gracia que se les ve como caídos un poco de un guindo. Naturalmente, enmarcan el asunto en el contexto de «graves casos de intolerancia procedentes de todos los sectores», y aseguran que hay que denunciar los casos de intolerancia «vengan de donde vengan». Qué risas).

  • 16 de mayo de 2015 a las 14:02 gachoinlowercase
    Existe una tesis doctoral cuya conclusión fue que la cantidad de deberes para casa (ojo, para casa) que un profesor manda a sus alumnos, es inversamente proporcional a lo que ese profesor se prepara las clases.
    Yo ahí lo dejo.)

    Gata, el padre de una amiga que comenzaba a profesar ⎯la profesión (docente)⎯ le aconsejaba: «Hija, tú cuando no sepas qué decir sacas a uno al encerado».
    Ayer leí sobre deberes en el periódico y había cosas que daban escalofríos. Para empezar, esa columna que dice que perpetúan y multiplican las desigualdades familiares de partida. Claro, no hay más que ver la caterva de histéricos que aparecen ahí. Por favor, que dejen en paz los padres a los críos con sus deberes, que se las apañen ellos, que les consientan empezar a ser ciudadanos responsables por lo menos en la escuela. O irresponsables, quería decir.

  • (Lo de la palestra es fantástico. Cuanto más te sacan, mejor. Se pierde el miedo escénico, y uno se da cuenta de que es capaz de muchas más cosas de las que se cree. Y que la vida no es para tanto.
    ———-
    Por cierto , Procu, o algún otro/a erudito de la sala, ¿Habeis leído algo de Eugenio D’ors que me podáis recomendar? No sé absolutamente nada de ese hombre -¡ni de tantos otros!-, y la vida me lo ha puesto delante. Al parecer, escribía muy bien, insisto: ¿algun libro -sobre todos los demás que tenga- que debo leerme sin excusa?. Gracias.)

  • 16 de mayo de 2015 a las 15:26
    GACHOINLOWERCASE
    Por cierto , Procu, o algún otro/a erudito de la sala, ¿Habeis leído algo de Eugenio D’ors que me podáis recomendar? No sé absolutamente nada de ese hombre -¡ni de tantos otros!-, y la vida me lo ha puesto delante. Al parecer, escribía muy bien, insisto: ¿algun libro -sobre todos los demás que tenga- que debo leerme sin excusa?. Gracias.)

    Sin noticias de Gurb. Es buenísimo.

  • (Creo que ya me he elegido el título: “Introducción a la vida angélica” Me encanta el título.
    ¿Sabes qué pasa? Que he empezado a prepararme oposiciones y a la hora y media ya vestit bloqueada y hasta con dolor de cabeza. Eso, con la lectura normal no me pasa.
    (Yo nunca voy a aprobar una oposición, a estas bajuras de mi vida))

  • Gata, PATIENTIA.
    Creo recordar que en Changing places, la novela de Lodge, había una escena en la que los profesores californianos jugaban a ver quién no había leído lo qué más gordo. ¡Juego!

  • Gacho, no te enfades, y menos conmigo: sé que te gusta Clooney.
    Ojo con Eugenio D’Ors, que igual gana batallas como El Cid. De joven visitó Cadaqués y enamorobsesionó a una joven local que se haría famosa como Lidia, por su querencia con el escritor. Creía que las Glosas iban dirigidas a ella, y se llegó a identificar con Teresa, el personaje de La ben plantada. Calificada como erotómana paranoica, el joven Dalí la tomó como musa de sus delirios.

  • Cerca de Madrid existe un lugar donde Piazza Armerina se hace manchega. Los mosaicos romanos no envidian nada a los sicilianos..el final de Adonis, la devolución de Briseida a Aquiles, La transormación en ciervo de Acteón a manos de Artemisa cuando se está dando un baño..ese lugar mágico se llama Carranque y nadie va a visitarlo.
    Vayan si pueden. Yo he ido hoy.

  • DE MONCHITOS, MACARIOS, PALMEROS, ROBINS, GARFUNKELS, PALANGANEROS Y DEMÁS HIERBAS OLOROSAS

    Nomás para apuntar que, con todo, me resulta menos grotesca y más acorde con el orden natural de las cosas el ataque afeminado y envidioso del impotente que la dentellada perruna del ilota.

  • (¿Violencia de género o violencia de pareja?
    ¿Creéis que el término es acertado? Mi opinión es que “violencia de género” es absolutamente incorrecto. Se ajusta mucho más a la realidad real “violencia de pareja” que “violencia de género”)
    Voy a salir a comprar un salpicón. Aviso.

  • “Porque en la resurrección, ni se casan ni son dados en matrimonio, sino que son como los ángeles de Dios en el cielo”).

    Escohotado cree que es frase pudiera indicar lo que usted dice, PerroAntoine, ángeles sin sexo, o también sexo desenfrenado sin compromisos.

  • 16 de mayo de 2015 a las 16:07
    PROCURO FIJARME
    Gata, PATIENTIA.
    Creo recordar que en Changing places, la novela de Lodge, había una escena en la que los profesores californianos jugaban a ver quién no había leído lo qué más gordo. ¡Juego!
    ———————————————————————————–
    Proc, cómo me reí con esa novela de Lodge. Gran descubrimiento el personaje de Morris Zapp, el nicknname Zeppi le debe una parte a ese nombre. De mis primeros años en Inglaterra recuerdo dos libros en especial, “Changing Places” y “Rumpole oh the Bailey”, que continúan siendo objeto de relectura de vez en cuando.

    Para los que no lo conozcan , el juego en cuestión se llama “humillación” y consiste en que uno dice un libro que no ha leído y se apunta un punto por cada uno de los demás que sí lo han leído. Por tanto, para ganar hay que “humillarse” y reconocer una “laguna” cultural. Esto enfrentaba entre sí dos impulsos primarios típicamente yanquis, el de ganar en todo y a toda costa contra el de no reconocer ninguna “debilidad”.
    El juego lo propone el “visiting profesor” inglés y tiene consecuencias inesperadas, como casi todo en el libro, por otra parte.

    Yo jugaría, pero como ya he explicado en alguna otra ocasión, yo lo he leído casi todo, así que no sabría qué decir. Si alguien se anima, a lo mejor me da pistas. A ver, valientes: ¿qué gran obra de la literatura no se han leído? Recuerden, si alguien se anima, hay que contar cuántos SI se la han leído.

  • (Estoy viendo una película que me ha hecho pensar en el marqués. Me la pongo y la voy parando para leer por aquí, es que estoy tan histérica que no consigo concentrarme con nada. En la película sale J. Nicholson -que sería el marqués-, es el diálogo del principio lo que me lo ha recordado: van en un descapotable rumbo a la casa de la familia de la nena; ella le habla de su madre y le dice que no es el tipo de él, porque…tiene más de 30 años. El la mira de reojo -va conduciendo- con cara de circunstancia y ella le dice que todo el mundo sabe que él no queda con mayores de 30. Entonces él se defiende argumentando que quizá son las mayores las que no quieren quedar con él, que por qué nadie lo ve de esa manera, que la culpa siempre para él, siempre para él.. y yo he dicho coño, ¡el marqués!. ¿Qué película es?)

  • Llevo los sábados descabalgados respecto a vdes., vdes. me perdonarán. Hace un tiempo escribí algo acerca de los herederos de los artesanos judíos europeos en Nueva York y sobre las fotos de Roman Vishniac, y un par de paletos de cuyo nick no merece la pena acordarse entraron al trapo en el blog del de los violines desafinados, el uno diciendo que si las fotos de Vishniac no eran más que documentos (no te jode), el otro diciendo que si los hijos de los plateros qué sé yo, los sabios de Sión y demás. El caso es que me han pasado esto, y que la película, con ser lacrimógena y previsible como todas las que se hacen ahora, habla de los nietos y bisnietos de los retratados por Roman Vishniac, y salen Dustin Hofmann y Adam Sandler, y tiene un pasar para entender algunas cosas de NY, por si a ustedes les tienta y son de los que hacen viajes transatlánticos sin ton ni son, y aprovechando para soplarles que en cuevana2 está todo: http://www.cuevana2.tv/15311/en-tus-zapatos/

  • Los recientes calores han hecho mucho daño a la cosecha de cereales, un motivo mas de preocupación. Caen sobre mis espaldas éstos y cien asuntos mas.