65 comentarios

  • porfavorporfavorporfavorporfavorporfavorporfavor que el Madriz fiche a Benítez.

    LOS BENÍTEZS. LOS BENÍTECES. Cielos, me lo puedo pasar taaaaaan bien.

  • ¡¡Madre mía!!
    ¡¡Menuda separación entre el escafoides, el semilunar, el pisiforme y el piramidal!!..y esas formas tan raras del ganchoso y el trapecio..debe ser la mano de algún reptiliano..¡¡¡que llamen a un doctorrr!!

  • Que dice Espada que dice Ignatieff que “la política es el mundo del espectáculo para los feos”. Satur, tome nota.

  • Venga, lo prometido es deuda.
    Repasemos las claves de las tres sesiones anteriores:
    1 Ingenuidad, como criterio para guiar la mirada y el cuidado de sí.
    2 El paraíso es imposible, incluso no deseable
    3 Existe una impostura pseudoestoica que no cura, frente a una determinada vivencia de comunidad que sí lo hace (ahí hice novillos)
    La tesis de ayer: Cuidar de sí demanda no considerarnos una cosa entre cosas. Dos caminos hacia esta tesis: símbolo y sentimiento.
    Símbolo: En Génesis, Dios planta dos árboles en el jardín: el de la vida, y el del conocimiento del bien y del mal; del segundo crea una prohibición de comer sus frutos, prohibición que no es tal, sino la expresión de un problema.
    La fuerza simbólica del árbol expresa conceptos paralelos a la experiencia vital del hombre: permanencia, verticalidad, articulación entre tierra y cielo, y generación de frutos.
    Exégetas franciscanos remarcan que la prohibición de comer el fruto tiene su valor en remarcar la autoridad de quien prohíbe, su reconocimiento. Agustín, que el único problema es el orgullo, opuesto a la creencia y santa obediencia.
    Kant: Adán&Eva se guían por instintos, la forma en que Dios dispuso las cosas: la caída es el ejercicio de la razón, secundario a la imaginación o amplificación del deseo.
    El árbol del conocimiento abre los ojos, permite saber quiénes somos y dónde estamos: fuera del paraíso.
    El hombre pues no tiene remedio, pero la existencia humana no es una enfermedad; la soberbia -conocimiento pretencioso- olvida el misterio.
    Sentimiento. Sentir tiene una etimología muy amplia que evoca percepción sensible, conciencia, incluso pensamiento.
    Son características del sentir la pasividad (ser capaz de recibir), la diferencia o contraste, el movimiento o cambio, la reflexividad (sentimos que sentimos, vemos que vemos, notamos que vivimos).
    Sentimos en varias direcciones:
    La vulnerabilidad propia y la de los otros, que lleva al gesto de amparo y de cuidado (mediante medicina y también filosofía) y que se prolonga en la esperanza.
    Disfrutamos de las cosas, y eso hace que deseemos prolongar o intensificar ese goce.
    Sentimos que hacemos inteligible la realidad, la prolongamos hasta su lectura mediante la inteligencia.
    Símbolo y sentimiento nos advierten frente a la mirada que no cuida, que nos considera reducidos a hechos prescindiendo del misterio.
    Y en este plan, que decía Umbral. No estuvo mal: he de decir que a mí me gustó El árbol de la vida, de Malick, y que casi me pego con uno de los otros cuatro espectadores de la sala, a quien se le llevaban los demonios e iba comentando improperios durante la proyección.

  • 21 de mayo de 2015 a las 10:54 MARQUESDECUBASLIBRES
    Que dice Espada que dice Ignatieff que “la política es el mundo del espectáculo para los feos”. Satur, tome nota.

    No hagas caso, Satur, que lo que dice es lo contrario: «La política no es el mundo del espectáculo para gente fea». Vamos, que no.

  • 21 de mayo de 2015 a las 10:57 MGAUSSAGE
    Deconstrucción de la artista adolescente.

    No sé qué es peor, si la deconstrucción de los subtítulos a lo que ella dice realmente o la expresión de su rostro.

  • 21 de mayo de 2015 a las 11:46
    PERROANTONIO
    Traducción para Brema, que no puede ver vídeos.

    Estás en todo. Gracias. Snif…

  • 21 de mayo de 2015 a las 12:17
    BREMANEUR
    Satur, acaban de dejar tu verborrea a la altura del barro.

    Paso 2: Quien se autoexplota es un enfermo, que merece la baja y una pensión, hasta que se le pase.

    Uséase, que estoy a un paso de votarla.

  • Vaya yuyu de cartel para los que padecemos de falanges, falanginas y falangetas (término este último que, con jota, pueda aprovechar Josean para mejorar su ilustración).
    De distales, medias y proximales playas.

    ¡Cómo se iluminan de rojo los campos a rellenar dejando comentarios!

  • 21 de mayo de 2015 a las 12:40 SR.VERLE
    Moderación, Perroantuan, moderación…

    ¿Por? Yo soy radicalmente moderado. Hasta en exceso, me atrevería a decir (si me atreviera).

  • 21 de mayo de 2015 a las 12:39
    SR.VERLE
    Vaya yuyu de cartel para los que padecemos de falanges, falanginas y falangetas (término este último que, con jota, pueda aprovechar Josean para mejorar su ilustración).

    Yo creo que es inmejorable.

  • Perroantuán: La moderación de comentarios podría ser más inteligente y tolerante con mínimos lapsus que la edad sí perdona. Como Twitter frente a Facebook.
    Brät: No sabía que Ud. era el autor.

  • 21 de mayo de 2015 a las 14:22
    SR. VERLE
    Perroantuán: La moderación de comentarios podría ser más inteligente y tolerante

    Señorito Verle, ¿me está llamando tonta e intolerante?

  • MIS CONSEJOS PARA UN POLÍTICO NOVATO EN CAMPAÑA
    – No mienta, hijo. La mentira tiene las patas cortas.

    – Sea positivo. Recuerde que no viene usted a mostrar una lista de problemas, sino a ofrecer soluciones. Problemas ya tenemos, no necesitamos agoreros que nos los recuerden.

    – Huya usted de las soluciones totales: negocie. Entre el todo y la nada hay una gama variada de posibilidades que no debería usted rechazar. Fíjese en que los puristas del «todo o nada» viven permanentemente en la nada. Como sus soluciones o son globales o no son soluciones, directamente no son. Los totalitarios jamás le ofrecerán una solución factible, pero le actualizarán diariamente el cargamento de problemas.

    – No ridiculice ni insulte a sus adversarios para decir que usted es diferente. Puede que sus hooligans le aplaudan y babeen de entusiasmo, pero usted es igual que los demás y siempre habrá otro dispuesto a su vez a insultarle. Usted es mejor y debe elevarse por encima de estas miserias. No busque en los mítines el aplauso fácil insultando a sus adversarios. Recuerde que usted ya tiene el voto de todos esos militantes con globo y banderita que han ido a reirle las gracias porque les obliga su militancia. Lo que necesita es el voto de las personas que creyeron anteriormente a sus adversarios y que se pueden sentir ofendidos porque sus palabras también puedan ridiculizarles a ellos. Recuerde que usted no viene a ofender a sus posibles votantes sino que ha venido a traer soluciones tan novedosas que hasta los votantes de otros partidos quieren escucharle. No los espante.

    – Usted no es único. Usted no es el único idealista que navega en balsa en un océano de egoísmo. Ya sabemos, y no sólo porque lo hemos visto en las películas, que detrás de cada candidato hay muchas personas que buscan obtener o mejorar su trabajo en el servicio público. Esto no es nada que deba usted ocultar, esas personas son su principal apoyo, un equipo que trabajan para usted y para el que usted trabaja. Y los demás candidatos son iguales que usted: también buscan, además del beneficio de la sociedad, su propio beneficio. Debe usted asumir que la búsqueda del beneficio propio, el egoísmo, también le mueven a usted y a los suyos, pero que eso no es un problema, sino un estímulo que les empuja a trabajar mejor por los demás. Tiene usted que asumir que si va a trabajar por mejorar a fondo la sociedad, debe ser recompensado justamente por ello, y que también merecen esa recompensa sus adversarios políticos. «Justamente» es la palabra clave.

    – Nada de prebendas, pero tampoco nada de miserias. Por eso no debe usar usted nunca el argumento de que hay quien se enriquece con su sueldo. Se enriquecerá con otras maniobras y esas sí que son las que debe denunciar.

    – Es estadísticamente imposible que todos sean corruptos excepto usted. Si tiene usted un problema de ego desmedido no lo cultive, corríjalo. ¿No se da usted cuenta de que estas exageraciones sólo se las compran sus conmilitones?

    – Si quiere sorprender a la gente debería usted decirles que está convencido de que sus adversarios también son idealistas, tienen creencias sólidas y están convencidos de buscar el bien común. Y que entre todos los que resulten elegidos tratarán de aportar las mejores ideas de cada uno para la comunidad. Esta sí que es una idea que no se oye desde hace tiempo.

    – Usted es un hombre que ha viajado y sabe que el localismo no entiende muchas veces las ideas cosmopolitas. Todo el mundo presume del tamaño de sus tubérculos, de la belleza de sus paisajes y de la elegancia de su folcklore. Debe usted entenderlo y aceptarlo, pero no se empeñe jamás en excitar el orgullo de lo endémico. Tenga mucho respeto por las culturas, por las lenguas y por las costumbres (por las costumbres respetables), pero no sea obsequioso y no olvide que muchas veces se utilizan para crear barreras. No sea tolerante con quienes las utilizan para separar y distinga a quienes se muestren permeables, generosos y acogedores. Busque usted unir, no separar.

    – Escuche, hijo, escuche siempre a todos los que le ofrezcan soluciones. Un buen líder es sólo una persona que sabe distinguir rápidamente a las personas que pueden ayudarle en su misión. Esas personas y esas soluciones están siempre delante de sus ojos, sólo tiene que tomarse el tiempo de mirar y escuchar.

  • 21 de mayo de 2015 a las 13:58 holmesss
    Aquí no estudia nadie, y luego lloran cuando catean.

    Que sí, sito Holmesss. Unos apuntes de primera y un gran final, con los típicos mamporros zen en el cine del ashram.
    No me gusssta «cuidar», pero en reparando que es el heredero popular del latín COGITARE, de donde aún nos llega la acepción ‘prestar atención’, ‘poner solicitud’ y tal, me doy por reconciliada con el verbo.

  • 21 de mayo de 2015 a las 15:31
    PROCURO FIJARME

    Bien por la filóloga de guardia, que está al quite, no como otros: Siga así y ganará la beca.
    Lo de “cuidar” ha sido problemático para este humilde traductor, ya que el profesor utilizaba el catalán en sus elucubraciones. “Curar” en catalán tiene un significado que se pierde en las aguas del Ebro al pasarlo al “cuidar”. No veas cuando te has de enfrentar a “tenir cura de

  • Pos el latín CURARE ya es ‘solicitud’ y ‘cuidado’, así que hay cunvaryensia pero no es unió, porque le falta la noción de ‘escurrir con la mente’. En catalán mola menos, no es por nada.

  • Según la prescripción de Bellpuig veo aquí dos claros candidatos a la política: Claudio Sífilis y Pirate Jenny.

  • La candidata de Podemos a la alcaldía de Madriz ha generado entusiasmo entre muchos artistas que están inundando las redes sociedades con sus obras de arte. Yo quiero aprovechar el espacio electoral que brinda ChoSuey para aportar mi granito de arena.

  • 21 de mayo de 2015 a las 15:55
    PROCURO FIJARME

    Ut dixi, si Latine loqui melius se libentius intelligimus irrumabo

  • holmesss

    Venga, lo prometido es deuda.
    Repasemos las claves de las tres sesiones anteriores:
    1 Ingenuidad, como criterio para guiar la mirada y el cuidado de sí.
    2 El paraíso es imposible, incluso no deseable
    3 Existe una impostura pseudoestoica que no cura, frente a una determinada vivencia de comunidad que sí lo hace (ahí hice novillos)
    La tesis de ayer: Cuidar de sí demanda no considerarnos una cosa entre cosas. Dos caminos hacia esta tesis: símbolo y sentimiento.
    Símbolo: En Génesis, Dios planta dos árboles en el jardín: el de la vida, y el del conocimiento del bien y del mal; del segundo crea una prohibición de comer sus frutos, prohibición que no es tal, sino la expresión de un problema.
    La fuerza simbólica del árbol expresa conceptos paralelos a la experiencia vital del hombre: permanencia, verticalidad, articulación entre tierra y cielo, y generación de frutos.
    Exégetas franciscanos remarcan que la prohibición de comer el fruto tiene su valor en remarcar la autoridad de quien prohíbe, su reconocimiento. Agustín, que el único problema es el orgullo, opuesto a la creencia y santa obediencia.
    Kant: Adán&Eva se guían por instintos, la forma en que Dios dispuso las cosas: la caída es el ejercicio de la razón, secundario a la imaginación o amplificación del deseo.
    El árbol del conocimiento abre los ojos, permite saber quiénes somos y dónde estamos: fuera del paraíso.
    El hombre pues no tiene remedio, pero la existencia humana no es una enfermedad; la soberbia -conocimiento pretencioso- olvida el misterio.
    Sentimiento. Sentir tiene una etimología muy amplia que evoca percepción sensible, conciencia, incluso pensamiento.
    Son características del sentir la pasividad (ser capaz de recibir), la diferencia o contraste, el movimiento o cambio, la reflexividad (sentimos que sentimos, vemos que vemos, notamos que vivimos).
    Sentimos en varias direcciones:
    La vulnerabilidad propia y la de los otros, que lleva al gesto de amparo y de cuidado (mediante medicina y también filosofía) y que se prolonga en la esperanza.
    Disfrutamos de las cosas, y eso hace que deseemos prolongar o intensificar ese goce.
    Sentimos que hacemos inteligible la realidad, la prolongamos hasta su lectura mediante la inteligencia.
    Símbolo y sentimiento nos advierten frente a la mirada que no cuida, que nos considera reducidos a hechos prescindiendo del misterio.
    Y en este plan, que decía Umbral. No estuvo mal: he de decir que a mí me gustó El árbol de la vida, de Malick, y que casi me pego con uno de los otros cuatro espectadores de la sala, a quien se le llevaban los demonios e iba comentando improperios durante la proyección.

    Me temo que, para mi eterna desgracia, me perdí las tres sesiones anteriores. ¿Se trata del argumento una película?

    Gracias.

  • «Salvamos lo que nos comemos. Toda predación es una redención. Tomar una mujer, una fruta, un libro, una flor, es salvarlo de su quietud, de su pasividad, de su disponibilidad, incorporarlo al curso vertiginoso de la vida. “Te aprovechas de mí”, decían las señoritas escrupulosas de otro tiempo. No, ellas se aprovechaban de nosotros, nos utilizaban, éramos la herramienta de su vivir, la palanca que levantaba la losa de su sepulcro».

  • Lo de la palanca es glorioso.
    *****

    Cuidar de sí demanda no considerarnos una cosa entre cosas.

    Quizá ese cuidar de si está cerca del “curator” inglés en el sentido de comisario de exposiciones. Aquí existe el cargo de curador, que es una suerte de tutor que completa la capacidad de obrar en algunos casos.

  • Los anuncios de Mahou son una mierda. Ya no me gusta. Si en la Via Lactea los tercios son de San Miguel. Me paso a Estrella Galicia, alhambra, …

  • Entiendo que se las gasten con la política. Con un par de ases en la mano y veinte mil euros en fichas (ejercicio nº 1: piensen en quién los tiene en esta casa), quién no ve un miserable flop con una sonrisa en la boca, y hasta se ríe del croupi, pobre pringado. Incluso con un par de reyes y la mitad en fichas (ejercicio nº 2) y hasta un par de ochos (ejercicio nº 3). Pero ¿no les resulta ya curioso que quien juega con dos ochos vea las cosas distintas a quien juega con dos ases? ¿Qué será, qué será? Las cosas no son aún menos divertidas cuando llevas un cuatro y un seis de distinto palo y has vaciado tu última calderilla en la mesa. La sonrisa se te quita de la boca, estás tenso. En algún momento, incluso piensas en saltarle los dientes al cretino de los dos ases, que para colmo no sabe jugar. El cretino de los dos ases lo sabe, y por eso sale en taxi de la partida. En fin, todo esto está contado, con lujo de detalles, en los cuentos de Carver. Literalmente (hay varias partidas en distintos cuentos) y metafóricamente. Carver fue él mismo un tipo muy capaz y bastante cabal al que la vida le repartió una mano con la que es muy difícil ganar en la sala; por eso sus cuentos están llenos de jugadores frustrados dispuestos a meter dos ostias a los de la media sonrisa. ¿Me entienden, verdad?

  • Sí, yo la entiendo, Penny, sin entender una mierda de lo que ha traído dos post más arriba. Usted odia: odia lo que no es, lo que no ha conseguido, lo que envidia en los que sí.