El verdadero descubrimiento de la penicilina

Billete-Chopsuey
Por Bonnie Parker

La Historia es muy perra. Muy, muy perra. Si a alguien le preguntas por la persona que descubrió la penicilina, te responderá enseguida que Alexander Fleming. Yo misma así lo haría, si me tocase de pregunta en el «quesito» verde del Trivial Pursuit pudiendo vencer a M. de una p*** vez en una partida.

Pero aun así, ganando la partida, faltaría a la verdad, porque en realidad Alexander Fleming no descubrió la penicilina, sino que fue un mito creado y alimentado por los medios de comunicación.

De todos modos, no vamos a quitarle el mérito en esta deconstrucción a Fleming, ya que su verdadero descubrimiento, la cepa del hongo Penicillium notatum (capaz de inhibir en una placa de Petri el crecimiento de estafilococos) fue algo importante y necesario para que años des­pués, un equipo de investigadores de Oxford des­cubriera objetivamente mediante el método científi­co, la penicilina.

Fleming descubrió el hongo y la lisozima que produce, pero ni purificó la sustancia, ni la estudió, ni realizó ningún tipo de experimento. Sólo realizó unas investigaciones con él como antiséptico, pero las abandonó por no encontrar los resultados espe­rados.

Diez años después, en plena 2ª Guerra Mundial, el profesor de Patología de la Universidad de Oxford, Howard Walter Florey, intentando encontrar sustancias que permitieran controlar las infecciones se interesó por los trabajos de Fleming, en concreto, por el estudio del hongo y la inhibición del crecimiento bacteriano. Ernst Boris Chain, un experto en química orgánica se encargó de purificar la molécula. Norman George Heatley, realizó los cultivos masivos del hongo y Florey se encargó de los experimentos biológicos y de conseguir fondos para la investigación.

En febrero de 1941 realizaron el primer ensayo en humanos: un policía de Oxford, en­fermo de septicemia, por clavarse una espina de un rosal. Aunque el enfermo mejoró no­tablemente, las reservas de penicilina se agotaron y el policía murió. A los pocos meses, otros cuatro pacientes fueron tratados, esta vez, con éxito. Florey viajó a Estados Unidos y convenció a una compañía farmacéutica para iniciar la producción a gran escala de la penicilina.

En 1945 se les concedió el Nobel a Florey, Chain y Fleming, pero a partir de ese mo­mento, sólo se reconoció la labor del descubrimiento a Fleming, justo el que menos había participado y trabajado en el mismo. ¿Por qué se obvió y olvidó a estos hombres ilustres?

La prensa prefirió resaltar a Fleming como un genio, un individuo que en realidad lo único que aportó fue la observación de la inhibición del crecimiento bacteriano por el hongo. Una buena observación, pero no una proeza intelectual porque no desarrolló en un trabajo experimental de qué sustancia se trataba, ni la aisló, ni la produjo en masa ni la aplicó en tratamiento de enfermos.

Yo al menos, a partir de ahora me partiré el pecho publicitando a Florey, Chain y Heatley frente a Fleming, incluso perdiendo al Trivial Pursuit, y así quiero dejar constancia en este nuestro Fanzine. ■

[Más información en «The Mould in Dr. Florey’s Coat» de Eric Lax].

85 comentarios

  • En España la penicilina llegó primero de importación clandestina, de extraperlo, se podía encontrar en el restaurante Chicote. No sé si tiene que ver con la familia del personaje televisivo. Cuando se hizo patente que salvaba vidas fue cuando el ministerio de sanidad se preocupó de distribuírla.
    Leí que sólo se podía conseguir en un restaurante de Madrid y me resultó muy chocante, chicote, chocante.

  • Yo al menos, a partir de ahora me partiré el pecho publicitando a Florey, Chain y Heatley frente a Fleming

    Vale. Pues yo también.
    (Como no me llevo ya de hostias, total, una guerra mas…
    -Señor, ¿Por qué no me hiciste devota del desapercibimiento y la discreción?)

  • Las preguntas del trivial, tan escuetas, nos han llevado a Las frases cortas y a Twitter. Hay que cambiarlas para que exijan una cierta extensión del discurso y permitan a Bonnie la respuesta correcta.
    “¿Quién fundó el Montepío de Toreros? Desarrolle su respuesta.”

  • Chicote era un singular conseguidor, toda una institución en cuatro décadas de la historia de Madrid.
    ‘Siempre se preocupaba por sus trabajadores’, cuenta Carmen Alonso, hija de Antonio, quien fuera responsable del Museo que Perico Chicote abrió en los bajos de su bar en 1931. ‘De pequeña sufrí una pleuresía y él procuró a mi padre la penicilina gracias a la cual sobreviví’, dice.

  • 28 de junio de 2015 a las 09:30 Mgaussage

    ¡Bombita!

    Es una historia muy interesante, Bonnie. He tenido curiosidad y me ha salido una reseña breve pero jugosa sobre la fuente que citas. Este último párrafo habla del destino de la fórmula:

    «A year later, with the help of the Rockefeller Foundation, Florey and Heatley carried the secret to the United States to persuade scientists and companies to undertake the production work that had been so crippled by shortages in the United Kingdom. The entry of the United States into the war in December 1941 altered the course of history in regard to penicillin, and by the end of 1943 its production was the second-highest priority of the U.S. War Department. New climates and traditions of research then clearly emerged — for instance, the British Medical Research Council believed that patenting medicines was unethical. They rejected Chain’s urgent requests that the work be protected — a refusal that bore, Lax suggests, more than a hint of anti-Semitism. American companies patented their production techniques, and Chain’s prophecy that he would have to pay royalties to use his own invention proved correct, although whether the Oxford scientists could have patented their preliminary work remains debatable».

  • Lo que hoy expone tan brillantemente Bonnie es algo que me obsesiona desde hace años, pero es en realidad tan obvio que hasta se enuncia como “ley”.
    Enunciada simplemente, la ley de Stigler afirma que un descubrimiento o ley científica no suele llevar el nombre del descubridor. Stephen Stigler expuso la “ley” en 1980 atribuyendo la paternidad al sociólogo Robert K. Merton aunque coherentemente con el enunciado la posteridad asignó la autoría a Stigler y no al verdadero genitor. Hay muchísimos ejemplos de esta ley, el más conocido es sin duda el de la Teoría de la Relatividad Especial de Einstein que es, la verdad sea dicha, de Poincaré.
    La ley de Benford -en honor del ingeniero de la General Electric, Frank Benford- enunciada en 1938 como “Ley de los números anómalos” (The law of anomalous numbers) también confirma la de Stigler pues el primero en observarla y dejar constancia escrita (1881, American Journal of Mathematics) fue el astrónomo norteamericano Simon Newcomb. Lo mismo podríamos decir de la evolución de las especies de Wallace, no Darwin.

  • Otro caso conocido, entre decenas, es el de John Bardeen que, junto con Shockley y Brattain, recibió en 1956 el Nobel de Física por sus trabajos sobre semiconductores y el efecto transistor. Aunque Bardeen fue el autor material del descubrimiento y el que aportó las principales ideas estuvo a punto de ser excluido de la recompensa toda vez que Shockley, mucho más conocido y director de la investigación aunque no hubiese puesto los pies en el laboratorio, intentó acaparar los laureles monopolizando el anuncio del descubrimiento y la nota de información a la prensa, firmada exclusivamente por él, y academias científicas de todo el mundo. Solo la intervención firme de Brattain a favor de Bardeen frenó el intento de usurpación del macho alfa Shockley. El desquite de John Bardeen vendría en 1972 al recibir su segundo Nobel de Física. Ha sido el único físico que consiguió el doblete.

  • Entonces voy a decir mi reflección: siendo Fleming solo la chispa de la investigación básica, tiene justicia poética que su apellido se conozca por lo que en realidad no hizo, esto en nombre de todos aquellos que investigan para nada en concreto y material, nada más que para saber.

  • En el libro de Bryson (la ciencia, EJEM, pero a mi alcance, EJEM) hay bastantes ejemplos de historias semejantes. A veces se trata de injusticias manifiestas y otras son nada más que azares.

  • Leyendo la lista de Calaza he pensado en el pañal de celulosa, ese crimen de lesa ecología que ha hecho tanto por la liberación de la madre e incluso del padre (y de las niñeras do las haya).

  • Tendemos a atribuir los méritos de un descubrimiento a un solo individuo. Igual que tendemos a buscar un único culpable de las desgracias.
    Muchas cosas ocurren por el entorno en que se encuentran.
    Así pues, tras el interesante artículo de Bonnie yo contestaré en el trivial que el descubrimiento corresponde a la universidad de Oxford, o por no quitar mérito a Fleming, diré que es un invento inglés.

  • Inventos o estrategias que considero poco valoradas e incluso denostadas por la población:
    – las plataformas de los zapatos de tacón.
    -las suelas de goma
    – las alas de las compresas de higiene íntima femenina.
    -las rotondas
    -los suelos no resbaladizos con el agua (aunque sean feos)
    -el alcohol de 70º

  • Mi humilde teoría es que los Nobel acaban llegando, en caso de duda, a los que tienen un apellido digamos eufónico.
    Igual que un cantante que se publicite como Rodríguez, a pelo, lo tiene crudo.

  • El interesante artículo de Calaza me ha dejado una duda: “Por ejemplo, en Francia el 15% del PIB y el 9% de empleos dependen directamente de la investigación matemática” Ahi creo que hay trampa, pero no la veo.

  • La verdad es que conocí la historia y el libro gracias a un amigo en una cena. Resulta que uno de sus primos estudió en una facultad de medicina de Alemania. En el primer curso en el examen de biología había una pregunta acerca del descubrimiento de la penicilina. Él había leído el libro que les adjunto, y lo reflejó en el examen. Su profesor le suspendió el examen e incluso convocó un tribunal para expulsarle de la carrera por cuestionar a Fleming y su descubrimiento.
    Tuvo que recabar documentación para presentar su alegación al tribunal, que al final tuvo que darle la razón, y no cursar el expediente de expulsión.
    ¡Qué cosas!

  • Holmesss, es un informe de Amies (Agence pour les mathématiques en interaction avec les entreprises). Los principales sectores concernidos son Informatica/telecomunicaciones ; Investigacion y desarrollo cientifico ; Producccion y distribucion de electricidad ; Extraccion de hidrocarburos ; Fabricacion de productos electronicos ; Servicios de informacion ; Fabricacion aeronautica, naval y ferroviaria.
    Aunque la informacion no la saqué del siguiente enlace creo que hay algo:
    http://www.agence-maths-entreprises.fr/a/sites/default/files/AMIES_cordierPresentationMedef.pdf

  • Más que lo de la paternidad del descubrimiento, me alucina esto que acaba de contar Bonnie:

    expulsarle de la carrera por cuestionar a Fleming y su descubrimiento.

  • De todos los avances técnicos que menciona Calaza, creo que el más importante y decisivo es sin duda la escritura, que, en efecto, ha sido definida como tecnología de la palabra. Ha permitido un salto gigantesco con respecto al universo humano de la oralidad. La oralidad tiene una memoria muy pequeña y permite un pensamiento muy limitado.

  • No hay que descartar el autoengaño, Follán, sobre lo que reflexiona Trivers. A veces -cuando enganchan una parrafada automática sin pararse a respirar- son el paradigma de la charlatanería política (en el peor de los sentidos). Programas muy defectuosos.
    Seguimos atentos a la neurociencia y a Calaza, nuestro intérprete.
    Y ahora, procuro, el almacenamiento eterno digital.

  • Bolaño, el autoengaño es una forma de disonancia cognitiva. Las neurociencias van màs allà. Es terrible porque pone fin a la idealizacion del ser humano y abre las puertas a no se sabe qué pero lo cierto -parece ser- es que hay personas con defectos de fabricaciòn que afectan al cableado cerebral y ante ello no hay nada que hacer. Se supone -insisto,parece ser- los sicòpatas solo aprenden de los premios nunca de los castigos.

  • 27 de junio de 2015 a las 22:18
    bolaño . .

    26 de junio de 2015 a las 12:50

    No dudo para nada que es real, llevo años viendo vidrios de estos, cienes y cienes de ellos. Es un Apache sin ninguna duda y sin ningún dron interviniente. Eso es lo que ve el artillero del Apache. El ataque hecho desde altura explica además porqué las ráfagas de la ametralladora llegan tan dispersas y poco ajustadas respecto al punto de la mira.
    Hubo un vidrio de estos muy famoso hace años, con el que las fuerzas buenistas ponían el grito en el cielo en la internë porque los malvados yankis asesinaban pobre agricultores en un campo labrado. Uno de ellos escondido debajo de un tractor. El vidrio por supuesto esta a cortado, no se veía desde el principio. Lo mendas estaban colocando un ID (trampa explosiva improvisada) en una carretera y cuando les disparan la primera vez salen escopeteados al susodicho campo agrícola, donde los liquidan.

  • La atribución a unos de resultados de otros ocurre en todos los campos. V.I Arnold lo trata con ironía y aventura una explicación: los buenos científicos destacan por sí mismos, los malos necesitan agruparse para progresar.

    “Judging by my teaching experience in France, the university students’ idea of mathematics (even of those taught mathematics at the École Normale Supérieure – I feel sorry most of all for these obviously intelligent but deformed kids) is as poor as that of this pupil.

    How could this happen in France, which gave the world Lagrange and Laplace, Cauchy and Poincaré, Leray and Thom? It seems to me that a reasonable explanation was given by I.G. Petrovskii, who taught me in 1966: genuine mathematicians do not gang up, but the weak need gangs in order to survive. They can unite on various grounds (it could be super-abstractness, anti-Semitism or “applied and industrial” problems), but the essence is always a solution of the social problem – survival in conditions of more literate surroundings.

    In those times I was treating Petrovskii’s words with some doubt, but now I am being more and more convinced of how right he was. A considerable part of the super-abstract activity comes down simply to industrialising shameless grabbing of discoveries from discoverers and then systematically assigning them to epigons-generalizers. Similarly to the fact that America does not carry Columbus’s name, mathematical results are almost never called by the names of their discoverers.

    In order to avoid being misquoted, I have to note that my own achievements were for some unknown reason never expropriated in this way, although it always happened to both my teachers (Kolmogorov, Petrovskii, Pontryagin, Rokhlin) and my pupils. Prof. M. Berry once formulated the following two principles:

    The Arnold Principle: If a notion bears a personal name, then this name is not the name of the discoverer.

    The Berry Principle: The Arnold Principle is applicable to itself.

    Let’s return, however, to teaching of mathematics in France.”

    V.I. Arnold, “On teaching Mathematics”

  • 28 de junio de 2015 a las 09:30
    Mgaussage

    Como nadie es perfecto y me gustan a rabiar los toros, ésa la puedo desarrollar. Miren una de mis fotos favoritas, qué cuarteto insuperable con el creador, Guerrita y los dos Gallo:

  • 28 de junio de 2015 a las 11:24
    PERROANTONIO

    Le aconsejo que eche un vistazo a la programación cultural de Bilbao, que por estas épocas está florida. Supongo que ya conoce el centro cultural Alhóndiga, si no, merece la pena echarle una ojeada, aunque sólo sea por la arquitectura (vea la web). A bote pronto se me ocurre que el 7 de julio se inaugura en el guggenheim una exposición de Basquiat que puede ser de gran interés. Yo estuve ayer viendo la de Jeff Koons, que tiene zonas acotadas para que los cretinos, perdón los espectadores, podamos hacernos fotos con sus creaciones señeras (Puppy aparte): un Popeye de metal comiendo espinacas, un perrito de globos, Mikel Jackson con su caniche… Hacía tiempo que no me llamaban gilipollas a la puta cara con tanto desparpajo. ¿Viene en coche? ¿Qué conoce? Para no descubrirle el Mediterráneo, más que nada. Si lo que busca es ruta gastronómica, el que domina es el Marqués. Por cierto, cuántas pistas…

    Gracias Perroantonio, miraré con atención sus recomendaciones y tal vez le pida algún detalle más. El año pasado, Ella “descubrió” el Museo de Bellas Artes de Bilbao y, por lo que comentó, el listón está alto. Respondiendo a sus preguntas, voy en coche y no conozco casi nada. En cuanto a ruta gastronómica, creo que no toca, Ella es de poco comer y yo me estoy quitando, como decía usted. Mi hija pequeña está apuntada a los conciertos BBK, supongo que en cuanto la soltemos allí no la veremos el pelo hasta el último día. Bueno, luego sigo, que acabamos de llegar de la bici, cualquier recomendación será bienvenida.

  • H. G. Wells avisó hace un siglo que el pensamiento estadístico es tan necesario como saber leer y escribir. Permítanme un test muy simple:
    Si la probabilidad de que llueva el sábado es del 50% y de que lo haga el domingo el 50%, contesten a 2 preguntas:
    1. Qué probabilidad hay de que llueva en cualquier momento a lo largo del fin de semana.
    2. Qué probabilidad hay de que llueva tanto el sábado como el domingo.
    No creo que acierte ni Calaza…

  • Hay quien afirma que el autoengaño es una adaptación evolutiva. La inmensa mayoría de las interacciones con otros se basan en algún tipo de engaño, así que desarrollamos capacidades para detectarlo. Si eres capaz de auto engañarte no muestras esos signos de disonancia entre expresión y pensamiento que otros pueden leer. Básicamente quien es capaz de auto engañarse engaña mejor.

  • He ideado usos mejorados de los inventos, por ejemplo, del bañador: es mas util ponérselo al salir del agua que al entrar.

  • 28 de junio de 2015 a las 14:13
    marquesdecubaslibres

    Tal y como está enunciado, no se puede responder a la primera pregunta. La estadística sólo es útil, moderadamente útil, en el póquer. Y cuando pierdes un torneo llevando tres ases en el flop te cagas en la madre del invento.

  • 28 de junio de 2015 a las 12:10
    FOLLANDEIRO (SÌ, JODER, FOLLAN D’EIRO)

    Bueno, si la información viene de Francia habrá que descontar el multiplicador de la exageración, que desde lo de la Grandeur sabemos que es superior a 6,9.

  • Gacho: consuela te. Sólo el 2,5% de los lectores acaban el libro de Piketti, según la vanguardia. Es un artículo sobre BigData, que también hace afirmaciones chocantes: entiendo que Netflix conozca todo lo que hacen sus usuarios, pero no entiendo que se pueda trazar lo que hace Gacho cuando se descarga el libro. A ver si me lo explican por favor.
    Esta sensación de que el análisis de BigData permite predecir lo que cada individuo vive como una decisión libérrima es inquietante.

  • Marqués, empieza por aprender a plantear los problemas probabilísticos en términos correctos. Los conectores son “y” “o”
    Que llueva sábado “y” domingo
    Que llueva sábado “o” domingo

  • 28 de junio de 2015 a las 15:23
    Follandeiro (sì, joder, Follan d’Eiro)

    Exacto. Supongo que lo que el marqués quería decir es:
    1. Qué probabilidad hay de que llueva el sábado O el domingo.
    2. Qué probabilidad hay de que llueva el sábado Y el domingo.

  • Correcto Bolaño. H.G. Wells añadía que también hay que saber leer y escribir. Pi y Fo demuestran saberlo, cierto que a Fo le ciega la soberbia.

  • Zeppi, aunque dice que lo gastronómico no es lo suyo, si tiene que ir a Ciérvana casi cualquiera de los sitios que hay bajando hacia el puerto está estupendo para comer.

  • Schultz en un ambiente dominado por la probabilidad estadística ese “casi” es un riesgo que es difícil de asumir.

  • Un día, si la señorita Bellpuig acepta en los “me acuerdo” series no relacionadas con la infancia, sino con actividades concretas (noches de farra, excursiones en bici, viajes en tren, pongamos), les contaré cuántas veces me ha castigado la estadística al póquer. O cuántas veces me ha beneficiado el azar. Es decir, cuántas veces se ha cumplido eso que decía Russell: no es posible pretender someter a las leyes de la estadística aquello que precisamente carece de ley.

  • – Sentencias como la de Supreme Court on same-sex marriage (siempre que no fuera ideológica: la plasticidad cerebral-judicial).

  • El discurso que convenció a la mula de la noria de que iba a algún sitio.
    El cronómetro regresivo de la vida, o reloj.

  • 28 de junio de 2015 a las 12:15
    FUNES
    Más que lo de la paternidad del descubrimiento, me alucina esto que acaba de contar Bonnie:
    expulsarle de la carrera por cuestionar a Fleming y su descubrimiento.

    Sí Funes, según mi amigo, el profesor no podía dejar que alguien que no conociese al descubridor de la penicilina estudiase la carrera de medicina.

  • ¿Qué probabilidad tengo de tropezarme y torcerme el tobillo con unas sandalias de tacón de 13 cm?
    No me respondan ahora que voy a entrar a urgencias.

  • El test sobre probabilidades que puse es el mas sencillo posible, sin embargo la mayoría de gente culta como ustedes no sabe resolverlo. Esto limita la comprensión, por ejemplo, del valor de las vacunas, las cuales deben analizarse una por una.
    Mientras que vacunas tales como difteria, tétanos, tosferina, polio, parotiditis, sarampión o hepatitis B, han mostrado su excelente relación beneficio/ riesgo y deberían ser obligatorias, hay otras que están bajo discusión científica y su uso podría cuestionarse. Me estoy refiriendo a varicela, neumococo, haemofilus o gripe.

  • Manda cojones, razón tienes. Busqué “aya”, siguiendo el orden lexicográfico de todos los diccionarios, ni se me ocurrió empezar por “ayo”. En mi diccionario (RAE Vigésima segunda edición 2001) aparece “ay” seguido de “ayacahuite”. Ni rastro de “aya” que sigue a “ayo”.

  • Buen criterio del marqués.
    De niño sólo me vacunaron contra la viruela, de joven contra la tuberculosis. Pero de mozo, en llegando a la mili, hasta seis banderillas nos clavaron alternativamente en los dos brazos, el primer día para vacunarnos contra todo. Por lo menos el tétanos no lo cogí, a pesar de los arrestos a evacuar los desperdicios y basuras del cuartel sin ninguna protección.
    Como fui mayorcito, cuando se me terminaron las prórrogas, un hombre de mí no hicieron, pero sí algo te encabronaste para el resto.

  • DIARIO RUSTIC
    Tras la caída del muro, las pequeñas poblaciones de la Alemania oriental parecían pueblos fantasma. Sólo desde hace unos pocos años tratan de revitalizarse gracias al turismo, especialmente el de las saunas: los grandes bosques y los lagos son lugares recoletos y propicios para el descanso. No obstante, las gentes siguen sin saber servir a sus semejantes en bares y restaurantes y su carácter es rancio y primitivo. Se dan situaciones esperpénticas, como la negativa de ciertas camareras a servir en la terraza si caen cuatro gotas. Cuando caen tres o cuando caen cinco el desconcierto es total y muy sospechosa su incapacidad de reacción. Todo se explica cuando sabemos que uno de los mejores hoteles de la pequeña ciudad fue el centro de una comandancia soviética. El ejército rojo mantuvo hasta los años noventa un aeropuerto y una división de tanques. El comunismo sigue latente en estos indígenas que nunca fueron romanizados.

  • Lo de aya lo leería en alguno de esos libros raros que de vez en cuando me echo al coleto. Lo de ayo me llamaría la atención en su momento, posiblemente en las páginas de Cunqueiro.

  • (La vacuna de la Hepatitis B yo me la puse pie primera vez el año pasado, puesto q no estaba en nuestro calendario escolar; y me la puse porque iba a manipular material potencialmente contaminado (sangres), porque si no , estas serian las horas q todavía estaría sin vacunar. Mis padres y hermanos no la tienen, y prácticamente nadie de la generación de antes de mi sobrina mayor. Y aquí estamos… Así es que va a ser que tampoco pasa nada.)

  • En las carreras de biblioteconomía y documentación es obligatoria e impepinable la asignatura de estadística. De hecho, cuando en la UOC quitaron los exámenes para regalar los títulos sólo Estadística mantuvo el suyo. Mis notas eran excelentes y el problema planteado por el Marqués lo habría resuelto con la minga. Pero el espacio que ese conocimiento tenía en mi cabeza, está ahora ocupado por tetas, culos, una lista de bares donde sirven las mejores cervezas a los precios más asequibles, y varios trucos para meter en vereda a la Bellpuig. No somos nada.

  • Gachó, tu comentario sobre la hepatitis B es lamentable. No interesa tu caso sino los datos epidemiológicos que son incontestables. Nunca pensé que pudieras opinar así, te había sobre estimado, veo.

  • He visto en la2 un interesante documental que mencionaba la terapia con helmintos para combatir determinadas enfermedades inflamatorias como Crohn y celiaquía. Me pregunto si el marqués haría como el responsable de una clínica que aplica estos bichitos, a los que aloja en su organismo para poder disponer de ellos.
    Otra clínica aplicaba una técnica de la que había oído algo, inyectar una solución con heces de individuo sano en el intestino del enfermo. En algunos casos se curaban hasta las depresiones: qué les parece, se acabaron la fluoxetina y los lacanianos.

  • (Holmesss, tradicionalmente se le ha ido llamando Yavhe, Alá, Dios…Ahora es el Big Brother, hijo.¿No has visto “Matrix”?
    Con internet pueden saberlo todo de nosotros, nuestra baza y fuerza reside en que nos importe una mierda. Y yo el libro de Piketty ya lo he empezado y me lo pienso terminar; he conseguido pasármelo incluso al e-book, por si saliese a alguna parte. Me resulta entretenido. Asi es que no sé qué te hace presuponer que yo no vaya a estar en ese 2,5%. Es de bien nacida…)

  • 28 de junio de 2015 a las 20:56 Holmesss
    […] Otra clínica aplicaba una técnica de la que había oído algo, inyectar una solución con heces de individuo sano en el intestino del enfermo. En algunos casos se curaban hasta las depresiones: qué les parece, se acabaron la fluoxetina y los lacanianos.

    Lo que me parece ez que la depreción en realidad no eztá tan mal, ahora que lo pienzo.

  • (Oye Marqués: te libero del compromiso de que me pusieras por las nubes hace tres cuartos de hora de semana, en serio, ya eres libre. Está borrado. Puedes seguir vapuleandome lo que te dé la gana.
    Mi comentario sobre la Hepatitis B responde a la realidad actualisima. Tú has enumerado unas cuantas vacunas cuya aplicación puede resultar dudosa en cuanto a ventajosa; y en eso yo expongo el caso de la Hepatitis B que a ti te parece lamentable. Muy bien. Cuando dejes de tener q excusarte no sé dónde, delante de quien, ni en qué círculos por haberme “ondulado” vuelves. Mientras tanto, sigue tomando el té con venerables ancianas (aunque sean nacionalistas) madres de tus nuevas conquistas y déjame en paz, bifásico.)

  • (Holmesss, ya se comentó aquí, creo, las nuevas terapias que al parecer están funcionando fenomenal, mediante las cuales a través de heces de individuos seleccionados, se extraen los microorganismos que componen su flora bacteriana, y se le proporcionan a través de una sonda naso gástrica al individuo enfermo de algunas patologías inflamatorias intestinales. No se inyectan las heces, sino un extracto o suspensión de bacterias. Al parecer mano de santo, oye)

  • (Esta noticia de El Mundo es de hace dos años y medio. Seguro que haciendo una búsqueda, puedes encontrar artículos mucho mas recientes. Hace unos meses comentaron el tema por la radio, en la Brújula cuando todavía estaba Alsina)

  • Marquesìn, hombre, se nota que no eres de buena cuna.
    A qué viene ese comentario para con Verònica, persona sensible y sutil. Envejeces mal, tìo. Con los años los defectos se agudizan y las cualidades menguan. En tu caso, cuelgan.

  • Intento sacar al ignorante de su error, eso sí, con delicadeza. Tal virtud no creo que adorne precisamente a quien me interpela. Por otro lado, hay que estar muy ciego para no ver que Vero y yo nos amamos, cierto que platónicamente.

  • Precisamente por eso le haces màs daño, machote.
    Creo que degeneras, te lo digo seriamente, como si llevaras zapatos de charol y corbanda, o como cojones se escriba. Ya no tienes reparos en decir babosadas.
    Mira que llamarme soberbio a mì y haber escrito el otro dìa no sé qué de Burke y saberse el mejor y no pedir perdòn y no sé cuanto. Bien le pediste perdòn al de la mediquiña, al motero, que iba a por ti lanzado, julai.
    Eso sì, gracia tienes. Sobre todo cuando te colocas ante el espejo y empiezas a pegar pases con Conchita Piquer de fondo.

  • 28 de junio de 2015 a las 13:59 ZEPPI

    Bueno, Zeppi, elegir es renunciar y sospecho que no va a tener demasiado tiempo, o sea, que al grano. En Bilbao, olvídense del coche y paseen. Tienen unas cuantas cosas que merece la pena visitar:

    — El Casco Viejo, con sus comercios y zonas de bares. Plaza Nueva/Plaza Barria y calles de Pelota y Santa María (las experiencias hardcore grasientas en Barrenkale y Berrenkale Barrena). También encontrarán animación en la Plaza Unamuno. En esta misma plaza tienen el Museo Vasco / Euskal Museoa, antes Museo Antropológico, que si no ha cambiado mucho (no lo visito desde hace 10 años al menos) es una pequeña joyita decadente en la que se pueden encontrar desde restos prehistóricos, una buena historia del crecimiento y desarrollo de la ciudad gracias al comercio de lana con Flandes y una buena colección de armas eibarresas. En el patio, el Mikeldi, un verraco prehistórico con disco solar incorporado. Si en el Museo no han hecho los deberes, seguirá sin haber una buena historia de la industrialización de la Ría, que debería ser de lo más jugoso de nuestra historia, pero es que estamos tan entretenidos con “nuestros arrantzales” (pescadores) y “nuestros baserritarras” (ganaderos-agricultores) que se nos olvidan nuestros industriales y nuestros soldadores y torneros-fresadores.

    — Un paseo por la Gran Vía, empezando desde la Ría, en el Teatro Arriaga se sube hasta la Plaza Circular (antes Plaza Don Diego López de Haro y hoy Plaza Biribilla) y se sigue hasta la Plaza Elíptica (o Plaza Moyúa), echen un vistazo a los edificios, que hay una potente arquitectura bancaria. Sigan por la Gran Vía y luego entren en el Parque de Doña Casilda, que tiene un arbolado extraordinario y una bonita pérgola con fuente. En un extremo del Parque está el Museo de Bellas Artes y en el otro el Palacio Euskalduna, un palacio de Congresos que ocupa el solar de los antiguos astilleros Euskalduna. Allí mismo hay un Museo Naval que jamás he visitado; si lo visitan ustedes avísenme, que así podré decir que conozco a alguien que ha estado dentro.

    — Un paseo por la Ría, desde el Euskalduna al Teatro Arriaga. Pueden ir atravesando alguno de los puentes. Desde la margen derecha hay una vista grandiosa del Guggenheim y está el paseo arbolado del Campo del Volantín. En la margen izquierda, donde está el Guggenheim, el paseo es relativamente nuevo.

    — Echen una ojeada a la Alhóndiga, recientemente rebautizado como Azkuna Zentroa, aunque sólo sea para ver las 43 columnas de Philippe Starck.

    — Y si les da tiempo y tienen afición, suban en funicular al monte Archanda, desde donde hay una buena vista de Bilbao.

    En la provincia de Vizcaya/Bizkaia hay mucho que ver. Yo tengo especial querencia por el pueblo minero de La Arboleda, en el Valle de Trápaga, pero es un interés particular. No hay nada demasiado sorprendente, salvo las vistas de la subida en funicular, la montaña abierta por las cortas mineras, hoy colmatadas de agua de lluvia, y un pequeño poblado lleno de restaurantes que ofrecen fastuosas alubiadas, pero aquello fue a finales del XIX, uno de los focos de irradiación de los movimientos obreros, tanto socialistas como católicos, como bien ignoran la web municipal, la wikipedia y el mundo entero.

    Así que lo mejor es coger el coche e irse a dar una vuelta por Guernica/Gernika y su ría, bien eligiendo la margen izquierda, Guernica-Mundaca-Bermeo-San Juan de Gaztelugatxe, bien la derecha, Guernica-Arteaga-Playas de Laga y Laida, Elantxobe, Ea (no se salten este pequeño pueblo) y Lekeitio.

    Si el plan les parece excesivo y prefieren elegir sólo un destino para no agobiarse, aquí tienen tres alternativas para pasar una mañana o una tarde:

    — Getxo, en la desembocadura del Nervión. Paseo desde el Puente de Vizcaya por el muelle, siguiendo la costa hasta llegar a Algorta (unos 4Km). Podrán contemplar las casas de la burguesía local, el majestuoso palacio de los Lezama-Leguizamon (no confundir con la casa de los mismos en la Gran Vía de Bilbao) y llegarán al Puerto Viejo de Algorta, un buen sitio para tomar algo. Si sale buen día, descarten esta opción, habrá gente a toneladas paseando por los muelles y en la playa.

    — Lekeitio. No cojan el coche. Pueden ir en autobús (desde Termibus, más o menos una hora de trayecto). El pueblo tiene el encanto suficiente como para pasar una mañana y quedarse a comer un buen pescado. Además hay playa, isla y mucha animación.

    — Elorrio. La opción del interior. La vieja capital carlista está llena de palacetes, tiene una iglesia monumental dedicada al santo local, San Valentín de Berriochoa, y es un sitio poco frecuentado por el turismo exterior. Pásense por la oficina de turismo para que les cuenten que no se pueden perder ni la cruz de Kurutziaga (o sea, La Cruz; naturalmente, hay otra del mismo nombre en Durango) ni la necrópolis de Arguiñeta. El pueblo no es muy grande y si se les queda corto pueden volver hacia Durango y subir a comer a Garai o a Goiuria, que aparte de tener restaurantes no excesivamente onerosos (bueno, dentro de la onerosidad general del País Vasco) tienen excelentes vistas hacia Duranguesado y sus montañas. Aquí, en Flickr, he puesto unas fotos de Elorrio y alguna de Bilbao de este fin de semana.

    Y ya me callo.

  • Muchas gracias Perroantonio, ya teníamos pensado andar y utilizar el coche solo lo imprescindible. Releeré su comentario con calma e iremos haciendo un plan, que luego incumpliremos para improvisar sobre la marcha.

  • Deseo aclarar que yo estaba a punto de explicar todo lo que ha escrito Perroantonio o incluso mucho más pero que se me ha adelantado.
    Y que Perroantonio se ha olvidado de la visita a nuestra amachu de Begoña el quince de agosto, lo cual es unforgivable. Les encarecería asimesmo que se amarraran unos escobones a las sus espaldas para que mientras van viendo vayan barriendo.
    Ha sido un placer orientarles. Aupa.

  • Esto me ha recordado a mi sobrina y un amiguito, con cinco o seis años los dos, un día que andábamos por el monte. El niño era muy listo y repipi y mi sobrina lo contrario.
    El crío: ⎯¡Mira, pinos! Son árboles de hoja perenne.
    Mi sobrina: ⎯ …
    Mi sobrina, por fin, saliendo del paso airosa: ⎯ Sí, y dan cebollas.

  • Ya que Pedro Ampudia dijo una vez en Twitter que los arcadianos somos como una secta, propongo que la constituyamos como tal, con sus estatutos y eso, que adhiramos sin vacilación la tercera cultura, por supuesto, y que nos dediquemos todo el tiempo a donar cosas, cosas orgánicas, para la ciencia, o sea, nuestros fluidos, tejidos y excrecencias.

    Seguro que habrá codazos entre los varones por ser los primeros en entrar en el cuartito de donaciones decorado con un poster a todo color de la Sta. Bellpuig…

    (Grizzly Bear – Gun-Shy)