Viaje de Friedrich Albrecht Holger Schneiderseggsmühlenhausenhofenweg por España (nooo pares, siguesigue…)

Der Fary
Por el Camarada Sërgëi.

Abandonamos las tierras andaluzas, sus coplas, sus mesones llenos de vinos alegres y chispeantes, mesoneros renegridos y bailaoras que nos obligaban a agacharnos para comprobar en algún vuelo de su falda si gastaban ropa interior -que algún avisado nos dijo que no- y llegamos a las proximidades de Ciudad Real para visitar al Markgraf de Cubaslibres en sus pagos, pagos que son llanuras amplias y muy hermosas que declino a describir ahora para no alargar más la frase, suficientemente larga ya de por sí pese a esos altos en el camino que son las comas, lugares de reposo donde uno puede coger de nuevo aire para seguir leyendo estas aventuras y desventuras de un grupo de tudescos por tierras hispanas.

Recibionos el Markgraf en su palacete con su bonhomía habitual: nos sirvió los mejores vinos y los manjares más selectos de su propia huerta. Nos dijo que los había escogido y recolectado él mismo, pero lucían sus manos limpias e impolutas, en contraste con las negras de tierra de sus palafreneros, fámulos, durlines, criados y escuderos, cuya falta de higiene perdonamos para evitar llamarlos merdallones, ya que por lo demás iban limpios y bien vestidos, y se veía que la sucia color de sus manos era el diezmo inevitable que habíamos de pagar para llenar nuestros estómagos con los productos más selectos.

Díjonos el Markgraf que quería mostrarnos una estancia particular, ingenio suyo, que había decidido llamar “discoteca”. Nosotros, versados en el griego clásico, comprendíamos el significado en sí, pero no qué podía ser un espacio para cosas redondas. Herr Bromenagüer lucía una sonrisa aviesa y supusimos que esperaba un harén lleno de senos al aire, mas su gozo cayó en un pozo, como se suele decir. Nos introdujo el Markgraf en un habitáculo que, según nos dijo, era la antigua casa de los guardianes del predio, y que había convertido en una sala de conciertos muy especial. Dionos a beber un brebaje de su invención que dio en llamar yintonis, o cosa parecida, y que mezclaba un licor gaseoso con otro de alta graduación alcohólica, perfumado todo con verduras de diverso tipo y condición. Probando la variante de calabaza, la de pepino, la de alubia pocha, la de garbanzo y así sucesivamente, llegamos a trasegar catorce yintonis por cabeza, y lo que sucedió entonces tiene difícil explicación.

Oscureciose la estancia, llenose de repente de luces extrañas de diversos colores y de origen incierto, y comenzó a sonar una extraña música sin que hubiera músicos en la sala. La orquesta fantasma parecía tañer instrumentos también fantasmas, pues no podíamos reconocer ni violines, ni chelos, ni arpas, ni clavicordios, ni fagots y obóes. Una extraña cadencia rítmica obligaba a nuestros cuerpos a moverse como si fuéramos pollos sin cabeza. Así estuvimos durante horas, mientras el Markgraf se situaba detrás de una extraña mesa y nos pedía que le llamáramos Diyei Marqués. Nos informó de las diversas piezas que escuchábamos: la primera fue Autobahn, de un grupo de cámara alemán que “pinchó” (palabra del lenguaje de germanía que debe de querer decir “mandó tocar”) en nuestro honor y que recibía el extraño nombre de Kraftwerk. Alternaba las sinuosas melodías con música más popular, como un tal El Fary. Todo lo bailábamos de aquella forma tan endemoniada, y aunque nuestras mentes pretendían mover nuestros pies como en un rondó o en un minueto, lo cierto es que terminamos dando saltos enloquecidos, muy especialmente cuando sonó Deltoya, de un cuarteto un tanto ordinario que me parece se llamaba Extremoduro, o algo así.

Pero lo más increíble de aquella escena propia de brujerías sucedió al final, con el quincuagésimo yintoni en nuestros cuerpos, y amanecido ya el nuevo día. Provistos de unas extrañas lentes ahumadas que actuaban a la vez de espejo, salimos al patio del palacete, un tanto perjudicados. Nos esperaba el Markgraf, fresco como una rosa, mas provisto de una extraña indumentaria: una camisa sin botones, de color verde y con el lema “Ejército español”, unas extrañas calzas hasta media pierna que él denominó “piratas” y unos sencillísimos borceguíes que llamó “chanclas”. Alegre y dicharachero, nos llevó hasta las caballerizas para despedirnos. Cuál fue nuestra sorpresa al ver que habían desaparecido los mulos y en su lugar había unos extraños armatostes de dos ruedas que él dio en llamar “motos”. Pese a nuestras protestas, quiso enseñarnos a manejar tan extraños artilugios, pero desistió cuando Herr Bromenagüer se estrelló contra un árbol tratando de cabalgar uno de esos extraños jamelgos que tenía por nombre “Vespino”. Nuestras caballerías habían desaparecido, pero el Markgraf nos convenció de que tomáramos un “tasis”, una especie de diligencia sin caballos, por lo que pudimos ver, para acercanos a la estación de “ferrocarril” y de allí coger el “Ave” a Barcelona. No entendíamos nada, pero embotados por la ingesta de yintonis decidimos obedecer sus instrucciones.

Subidos al “tasis” comprobamos que los antiguos caminos de herradura eran ahora negros y sin baches, lo que parecía haber propiciado la proliferación de diligencias sin caballos. La estación de ferrocarril nos espantó. La llegada de una macrodiligencia que se movía sobre barras de hierro fue demasiado para nosotros. Nos negamos a subir al engendro y decidimos seguir a pie hasta Barcelona. Preguntamos a un lugareño que nos tomó por gentes harto extrañas, y nos dijo que debíamos encaminarnos primero hasta Oviedo, y que desde ahí a mano derecha ya era todo recto. Nos pusimos en marcha por aquellos paisajes que parecían nuevos, propios de escenas oníricas, irreales. Menudos somos los alemanes cuando nos ponemos en marcha.

92 comentarios

  • Era cuestión de tiempo, la historia de repite. Ante la aparición en escena de un partido de izquierdas que tenga cierto éxito, aparece otro partido todavía mas a la izquierda que acusa al anterior de “caudillismo”.
    Lo vivimos en los 70, el PC, los chinos, los vietnamitas y hasta los epígonos de los jemeres rojos. Como dijo Sanroma, uno rico de mi pueblo que lideraba la ORT: “menos mal que no teníamos armas”.

  • Aquellos viajeros fueron ricamente agasajados y obsequiados con un pack de prendas marca “Ejército Español”.

  • Menudo prenda el Markgraf:

    Droga a sus visitantes con gintonics de diseño y música ratonera anulando, de esta manera, su voluntad para, a continuación, robarles los caballos y tratar de colocarles, a cambio, un vespino viejo y ropa del ejército de dudosa procedencia.

    Y eso con los amigos.

  • Mi viaje erudito favorito.
    En lo que lleva en las Españas el zangolotino herborizador se ha engordado, no es por nada.

  • Konzierto punk de un grupo italiano que sonaba muy bien, aunque vaya usted a saber. De repente, petardos. Se zierran las puertas. Lecheras y antidisturbios. Logramos salir y nos metemos en medio del meollo. Dos punkarrakas bastante gordos están tirados en el suelo atendidos por una ambulancia. Gases lacrimógenos. De repente, saltan todos los antidisturbios de las lecheras y a un pollo no se le ocurre otra cosa que abrir la puerta de atrás de una y tirar dentro un petardazo. Los antidisturbios se ponen en formación de defensa y yo soy tan inconsciente que me quedo mirándolo todo embobado, a cinco metros de ellos, atendiendo a todo el despliegue como si estuviese jugando con los Airgamboys. Imagino que ayer los punkarrakas tuvieron su noche heroica y tendrán conversación para un par de semanas. Las punkarrakas, repito, están mucho buenas.

  • Los antidisturbios se ponen en formación de defensa y yo soy tan inconsciente que me quedo mirándolo todo embobado, a cinco metros de ellos, atendiendo a todo el despliegue como si estuviese jugando con los Airgamboys.

    Qué bueno. Es que ayer tuviste un día así. Los días, que van por libre y no hay quien los entienda.

  • Uno no debería tener más edad que los músicos de los conciertos a los que asiste. Por eso, conforme pasan los años la asistencia a conciertos debe ir reduciéndose hasta llegar a que solo puedes ver a los Rolling. Y como ver a un señor de setentaypico años pegar brincos y poner cara de mono es algo muy triste, pues ya te quedas en casa.

    Y te pones los discos.

  • En realidad yo solamente salí a tomar una cerveza con unos amigos. Pero esos lugares son muy acogedores y la birra muy barata.

  • Bueno, si es por birra barata y tías buenas yo también hubiera caído.
    Pero es que en el último concierto al que asistí, como iba invitado, me pagué una ronda de cachis y me salió más caro que una audición privada.
    Pero, claro, no eran punkarras, era Sabina y tiene que apañar lo suyo con el fisco.

  • No más para decir que ustedes ofenden cada día más a todas las mujeres de la Tierra y que los conciertos de rock son para las personas que no desarrollaron su oído interno ni tienen comunicación con la Naturaleza ni el rumor de los ríos ni el canto del cóndor.

  • No más para decir que el regalo del presidente Morales al Padre Santo nos henchió el corazón a todos los pueblos indígenas oprimidos porque nada nos representa mejor la paz que la hoz con la que aramos nuestros cercados y el martillo para los clavos de Cristo.

  • Me confieso fan absoluta de los viajes de Friedrich Albrecht Holger Schneiderseggsmühlenhausenhofenweg. El adolescente de los c… que tengo en casa no ha entendido porque se me saltaban las lágrimas leyendo la descripción de la discoteca setentera del marqués, y en concreto esta genialidad: “pinchó” (palabra del lenguaje de germanía que debe de querer decir “mandó tocar”).

  • Si te dan quince gintonics has de mostrar algo más de agradecimiento. Hoy me escandalizan los alemanes más que a los griegos.
    La música disco ha evolucionado mucho, principalmente se nota en lo de quitar al tipo que canta e interrumpe la vista.

  • Qué bueno. Qué bien elegida Deltoya para ese lugar, ese momento y ese estado. Hace ya tiempo, en no sé qué foro un fan de lengua inglesa pedía a la concurrencia que le explicasen el significado de la palabra que da título a la canción. Uno lo intentó de buena fe pero acabó desistiendo: It’s really hard to explain, le dijo. “Me duele todo, quién va aguantarme con este mono. Me quedo en casa, no necesito tenerte cerca cuando vomito. Me da igual, me voy a poner del to ya sin parar, me da igual del to ya, voy a dar la vuelta a to no sé muy bien por qué y a romper del to ya, a firmar en todas las paredes con mi piel: a empezar del to ya.” Y así repetido el “del to ya” en un bucle paroxístico hasta la locura, la liberación o el paraíso de gente feliz y aguas cristalinas que se ve en la portada del disco: Deltoya. Alguno de los filólogos y/o traductores presentes debería intentar explicárselo a aquel inglés, que todavía seguirá a dos velas.

  • El PP ha renovado el logo, y SG y AE (a QDG Muchísimos Años) les han puesto a los pobres que más les valdría pisarlo, patearlo y meterlo debajo de la cama o de una alfombra. Si no es más que un dibuju. Por otro lado, el nacimiento de un «Círculo Podemos PP» ya lo había predicho El Mundo Today.

  • Otra de LÁRIDOS.
    En el tejado de la casa que hay frente a la mía hay un nido de gaviotas. (PARADOJA: desde mi pisucho tengo la hermosa vista de su chaletón; en cambio, desde su chaletón solo ven nuestros balconuchos). Cada junio los pollos nuevos ponen la sintonía con sus alegres silbidos desesperados que duran el verano entero. Son muy feos, muy pelmas y muy chistosos. No callan de día ni de noche, se pelean como gatos y corren como viejas detrás de los padres, FUI, FUI, FUI, A MÍ, A MÍ, A MÍ. Ya han empezado a dar los primeros volaridos, pero estos tres están muy gordos y les va a costar. Hay que ver cómo vigila la pareja, cómo se coordinan en los vuelos, qué espectáculo bélico da a veces la bandada atacando y cómo defienden ellos, y qué gritos que te hielan el páncreas. Menudas FIERAS todos.

  • Coche de la gente, no? Lo veo muy podemita, ahí va Vd. bien, aunque un Passat…joder, si sería un polo, aún. Debe de ser Vd. de los de arriba.

  • La gente de la cornisa cantábrica no es latina.
    Cuántos donostiarras, por ejemplo, ha visto Vd. bailando a lo suelto en la dijcoteca?

    Se habla de uno… pero era hijo de exiliado en Paracas.

  • La primera vez que me tocó de sargento “de semana” el escuadrón no pensaba obedecerme. Tampoco lo pensaban hacer los liberados sindicales que tenía cuando dirigía un Centro que contaba con 500 trabajadores públicos. Menos todavia aquel subdirector que era del Partido y me lo habían impuesto al nombrarme Director General. En el sector privado también he encontrado “intocables” a mis órdenes que no me pensaban obedecer; muchos años en la empresa y despido carísimo, parientes o amigos del CEO, etc.
    Todo esto es para explicar lo difícil que lo tiene un entrenador para que le obedezca “el portero” o el “4”, que así llama Florentino a los dos que se le han subido a las barbas. No es fácil ser el “jefe” y el que no lo ha sido nunca no puede entender bien lo que pasa en el fútbol o la política.

  • Había uno que gustaba de amenazarme en el trabajo. Como conocía sus deblidades le abrí un expediente a resultas del cual quedó suspendido de empleo y sueldo. En el proceso sufrió un infarto de miocardio y mientras tanto se suspendió la ejecución de la sentencia. Vino a visitarme una delegación de trabajadores que me acusaban de ser causante del infarto y me “exigían” que no se le suspendiera de empleo cuando se recuperara. Argumenté que el infarto era debido a su sobrepeso y su mala leche, pero mi jefe me desautorizó y suspendió sine die la aplicación de la sentencia.
    Tal jefe era conspicuo pepero que es hoy presidente de Renfe. El expedientado sufrió otro proceso años mas tarde y fue apartado de su empleo.
    La politica es para gente como aquel jefe, templador de gaitas. Si bien he aprendido bastante como gaitero todavía hay cosas con las que no puedo. Hace 11 años que me desprendí, o me desprendieron, de aquella costra.

  • Me informan de que los selectivizados hogaño ya escriben «comparau», «hablau», y «argumentau» (sin tilde, claro). (Me informan de muchas más cosas pero debo preservar el secreto de Garganta Profunda, por su seguridad). Esto, ebidentemente, no es una falta de hortografía, si mi fuente hos contara: esto es un nuevo paradigma.

  • BUENOS DÍAS

    El Arca de Noé. Nótese la cara de tristeza de los elefantes y los dos unicornios subiendo la rampa. (Libro de las Horas de Carlos V. Biblioteca Nacional de España)

  • Que no me he explicado, Perrojosús: que escriben «hablau» et al. en los documentos de lengua de selectividad, momento de máxima tensión ortogáfico-social que han experimentado en esta su corta vida.

  • Hace unos años una amiga corrigió en casa su lote de exámenes de selectividad. Lengua. Tenían un texto sobre la Semana Santa para comentar, aunque nada religioso, el bureo en las calles, el ambiente y eso. Preguntados sobre el significado de retablo al menos un diez por ciento contestó que era ese sitio en el que los andaluces cantan y bailan.

  • DE LA EXISTENCIA DE DIOS

    Eran cinco o seis capullos con ganas de jorobar al prójimo. Y resultó que el pójimo elegido fui yo. Me montaron una en el trabajo tan sucia, cobarde, y gratuita que pocas veces me recuerdo tan indignado como aquella noche. La cosa finalizó, ya de madrugada, con intervención policial –llamaron ellos– y si la encerrona no pasó a mayores fue porque los agentes que acudieron eran conocidos míos y en lugar de seguirles el juego se dedicaron a apaciguar los ánimos. Al irme a casa me resultó imposible pegar ojo. Lo único que sabía de aquellos sujetos –que, como yo mismo, rondarían los treinta y tantos años– es que antes de que organizaran el follón me había parecido escuchar algo de que eran profesores en una universidad cercana. Pero ni siquiera estaba seguro de eso. Sin embargo, durante aquella semana, antes de entrar en el trabajo, me daba una vuelta por esa universidad. Ni siquiera tenía ningún plan de actuación si me cruzaba con alguno. Confiaba en la inspiración del momento. Sin embargo, tras unos días de paseos infructuosos por los pasillos y el bar decidí que lo más sensato era olvidarme del asunto. Aquella misma noche, viernes, cené como muchos otros viernes, antes de entrar a trabajar, en un famoso bar de bocadillos de la zona. (Todavía hoy sigo dejándome caer por ahí.) Me senté en un taburete y, al mirar distraídamente a mi lado, descubrí que tenía al cabrón que había organizado el lío sentado justo en el taburete contiguo al mío. Parecía una especie de chiste… Me pedí una copita de cava y una hamburguesa antes de presentarle mis respetos como merecía a aquel caballero…

  • Caía aguanieve sobre las calles. Me dirigía, en una vieja moto y cuidando de no caerme, hacia una de las colinas que dominan la ciudad de Plovdiv. Al llegar a la cima he descubierto una estatua de la nunca había oído hablar. He bajado de la moto para mirarla detenidamente. Una pequeña placa de bronce, instalada al pie de la figura, rezaba: “REMOVER LAS ESTRUCTURAS”.

    Era una estatua de Mary Poppins.

    Un sueño raro de cojones.

  • Dios ha bajado a verme: he heredado de nuevo. El abogado Christopher Iron me escribe lo siguiente (negrita incluida):

    Greetings with due respect,

    I want to let you know of your late family relative Mr S.M Pacheco,
    who deposited sum amount of $12.1 million dollars with BTD BANK here
    in lome togo, for more details email me back directly to my private
    email box immediately with your full contact address information’s,
    for more clarification, detail’s of transferring this fund’s into your
    bank account.

    Your fulname:… ,
    Your e-mail address:…,
    Your Nationality:…,
    Your Address:…,
    Your Date of birth:….,
    Your Phonenumber….,
    Your Faxnumber:…,
    Your Occupation/position:.

    Yours Faithfully.

  • La lámina del arca. Dice Perroantonio que nos fijemos en la cara apesadumbrada de los elefantes, pero las demás bestias cuadrúpedas se muestran igualmente taciturnas. Nos preguntamos por qué. Mi respuesta es que vienen de echar unos coitos, que es la forma en que habrán entretenido el camino del puerto fluvial esas parejas de alimañas sin imaginación. Y como bien se sabe, «Omnia animalia tristia post coitum». ¿Pero omnia todos? Todos, no: «Exceptum gallum quia cantat», dice una coda de o al Plinio. El resultado de las coplas del gallo singer es su ánimo visiblemente mejorado, sí. Por el contrario, el resto de la tripulación y el pasaje, que habían embarcado con una ligera melancolía ⎯por los coitos in itínere que hemos dicho⎯, a cuenta de los cantes del cabrón del gallo ⎯quia cantat de mañana, por la noche y vuelta a empezar en la madrugada⎯, los demás, digo, no van a poder pegar ojo en toda la travesía quieta del Diluvio. Es así que se prevé que lo que había comenzado como tristeza ocasional corre el riesgo de acabar en una depresión como la copa de la torre de Babilonia en esta fase de la Humanidad que va a empezar en cuanto desembarquen. Lo que yo os diga.

  • Es que los elefantes, además de con pesadumbre, están trompas.

    Adviértase también cómo el miniaturista, quizá en solidaridad por las apreturas a las que obliga la miniaturización, y aunque creyendo a pies juntillas el mensaje de la Biblia, miniaturiza a las bestias para que quepan en el arca, que cuenta con todos los adelantos, como microvelamen, castillo de proa y establos en los pisos superiores, para garantizar una justa distribución de estiércol entre toda la family.

    ¡Señor, Señor, qué ganas de putear a tus criaturas, hossana, aleluya!

  • A propósito del tema sacado por Proc como quien no quiere la cosa, un chiste que he leído en las redes asociales:

    – Me voy a correr.
    – Ponte el chándal.
    – ¿Tienes que hacer siempre la misma broma cuándo follamos?

  • No sé si hay Santo Patrón de los coleccionistas, pero de haberlo seguro que es Noé. O debería serlo. Que esos individuos e individuas que acumulan todas las infinitas variedades de algo debidamente ordenadas por clases y procedencias que sepan que esa obsesión, esos desvelos, tienen un sentido: las inundaciones. Un peligro acuciante en esta Era de Aquarius, teniendo a las puertas el calentamiento global, el deshielo de los polos y las riadas de El Niño. Es hora de plantearse construir museos flotantes.

  • Me gusta el gif y me gustan mucho las luces de la ilustración, lo digo muy en serio. Es más, al verlas se me ocurrió que podíamos iniciar otra lista, la de cosas que gustan PERO A TODO EL MUNDO, como, por ejemplo, los fuegos artificiales y las luces de discoteca.

  • Pues en los últimos quince días me han llegado unos cuantos correos de esta buena señora.

    Mrs. Michelle Obama
    Para
    Hoy a las 1:09 PM
    Welcome to the first lady Mrs. Michelle Obama Office.

    Good Day.

    I am Mrs. Michelle Obama this is to officially inform you that your overdue payment from West Africa Benin Republic total sum of ($20,000.000) twenty million us dollars is currently here in my office white house Washington DC and the funds will be delivered to you as soon as you get back to this office and comply with the requirement as needed to deliver your total fund to you as well. Your home address and your cell phone numbers is highly needed to complete this delivering to you as well,

    Bear in mind that i am the only one that has your funds in regard to my husband Mr Barack Obama and you will have to pay the sum of $260.00 in Porto Nova Benin before your funds will be delivered to you today so get back to me with your home address.

    Thanks

    Regard.
    Mrs. Michelle Obama.

  • Mary Poppins representa al maestro espiritual. Al presentarse en forma de estatua puede significar dos cosas muy distintas.
    – un gran exito y honores
    – dificultad con su maestro, tal vez de comunicación.
    La placa de bronce (soñar con un metal) puede simbolizar que en ocasiones se muestra demasiado rígido y severo a la hora de ordenar o reprobar las acciones de los demás.
    Mary Poppins es una película metafísica

  • Procu, yo tengo enfrente unos gallos que se ponen a discutir a las cinco de la mañana si va a salir el sol hoy o no. Hay uno que tiene la garganta rota pero eso no le impide dar su opinión. Ahora como pollo sin tener remordimientos.
    Se los cambio por sus gaviotas reidoras.

  • Se lo agradezco, señor Sífilis. No sé si sus conclusiones se basan más en Artemidoro de Éfeso que en Freud o Jung; pero, sea como fuere, su interpretación me ha parecido de lo más colorida e interesante.
    ***
    Procuro, creo ya dije por aquí que una parte significativa de mi correspondencia virtual es con el FBI, la Casa Blanca, la CIA y otras nstituciones estadounidenses. También, ya que estamos, con los más importantes bancos nigerianos que hay en Nigeria.

  • Todos los niños que vienen al Zulo se interesan vivamente por cuatro cosas: los perros, las motos, el láser de la disco y la nevera de las cocacolas. Los adultos no tanto.

  • 11 de julio de 2015 a las 15:27 MGAUSSAGE
    -Manolo, nunca me dices que me quieres.
    -¿Qué me quieres?
    Este chiste lo vamos a mejorar.

    —Manolo Rivas, nunca me dices que me quieres.
    —¿Qué me quieres, amor?

    –Que uses tu lápiz de carpintero.

  • Esta noche desperté a las 4 de la mañana, agitado. Me resultó imposible volver a dormirme, quién sabe por qué, a pesar del mucho sueño que tenía. En casos así recurro al ipad hasta que caigo rendido pero se me cerraban los ojos y no era ni capaz de leer. Un poco desesperado abrí la persiana para ver la luna o algo y entre que las nubes y que está menguando no había nada que ver. Luego tuve la idea de una app para el móvil. Una aplicación en la que poder elegir las cadencias de luz de cualquier faro del mundo y que a ese ritmo se ilumine la pantalla, lo justo para sentir en el techo de mi habitación de insomne un reflejo tenue, mientras suena a muy bajo volumen el ruido del mar. Una mejora para la versión 1.1 sería elegir distancia y tiempo. El faro a veinte millas, noche clara. Ayer habría puesto el teléfono en el alféizar y seleccionado el de la Isla de Ons, por conocido, y encendido un cigarrillo o dos. Ayer no me durmió ni el faro ni la app que lo podría sustituir, sino la ensoñación de la app que lo podría sustituir.

  • Sin duda ninguna, la mejor luz de toda disco, ni láseres ni leches, es la que proporciona la bola de espejos giratoria.

    Es más, afirmo rotundamente que una disco sin bola de espejos ni es disco ni es ná.

  • Disculpe, Sra. Procuro, pero según tengo entendido el Sr. Perro es un vizcaíno, de la margen izquierda, afincado en Guipúzcoa.
    Eso, aún con muchos otros merecimientos, no cuenta como un donostiarra bailando a lo suelto.

  • El coste del poliedro de espejuelos es prohibitivo, es hoy pieza de coleccionistas. Hace falta además la instalación de las luces de diferentes colores. El sistema láser, no siendo el deseado por mí, funciona razonablemente.

  • Normalmente no suelo volver a leer lo que escribo (sin contar las ciento cincuenta mil primeras veces antes de dar al botón de Publicar), porque me decepciono mucho a mí mismo. Por la misma razón nunca hago introspección, no sea que acabe de darme cuenta de que soy aún más gili de lo que creo. Así que por un accidente (me han avisado de que mi blog estaba caído desde hace unos días y he tenido que retocar el diseño para volver a activarlo) he echado un vistazo, he releído un artículo y me he sentido satisfecho (y no he seguido leyendo, para no romper el hechizo).
    El caso es que me he descubierto el día siguiente a las elecciones griegas (25 de enero de 2015) afirmando una obviedad, que los griegos había preferido comprar la mentira verosimil de Syriza, la promesa del fin de la austeridad, que el relato inverosimil de un final feliz a base de sacrificio. Ahora diría que compraron una mentira y consiguieron de regalo un lote completo: un gobierno de bocazas, más mentiras, más austeridad, más rescate, un falso referéndum y un corralito bancario. O sea, como para echar cohetes y celebrarlo.
    Lo cual, fíjate tú, lo mal que interpretamos a los clásicos. Habíamos creído que la historia de Leónidas y sus espartanos en las Termópilas era una loa al sacrificio y a la resistencia, cuando en realidad era la constatación de la inoperancia helena desde la época clásica: “Sí, Leónidas, que ahora enseguida vamos, pero es que antes tenemos que hacer una asamblea para decidir si decidimos cuantos efectivos enviamos, pero a partes iguales, que los atenienses no quieren poner más que los corintios o los tesalios. Enseguida te llamamos, que ahora estamos reunidos. Resiste”.

    —–
    «Ya sabíamos que era más fácil comprar una mentira verosimil (no pagar la deuda actual, permanecer en la zona euro y, sorprendentemente, endeudarse más para revitalizar la economía) que un relato inverosimil de austeridad, penalidades y trabajo con final feliz. Pero también sabemos lo difícil que resulta gestionar una mentira colectiva si no se dispone de los mecanismos represivos de una dictadura.

    Mal asunto, muchachos. Habéis sacado pecho proclamando que fuisteis los inventores de la democracia (δημοκρατία) pero siempre se os olvida decir que duró poco, que tuvisteis el mismo o mayor éxito con el falangismo espartano y que en lo que sois auténticos maestros es en otro de vuestros grandes inventos, la demagogia (δημαγογία). Suerte. Vais a necesitarla».

  • Son punks y las lecheras están delante con ganas de dar leches. No me atrevo a preguntar a los maderos si les puedo tomar fotos. Los punks lo dejan claro en la entrada de cada casa ocupa: no se puede.

  • Otra cosa: qué bien editan los anarcos. Tengo una traducción al inglés de un libro de Pepita de Calabazas mejor editado y a un precio más que sorprendente. Yo es ke me kago en el mundo heditorial.

  • Hombre, es que los anarcos trabajan sin ánimo de lucro y no se fundirán la pasta en drogadicciones. ¿Montamos una editorial? Total, como hay pocas y apenas se publican libros…

  • Yo diría que no, no vaya a ser que nos forremos y alimentemos la bestia capitalista, pero si en vez de pagar veinte euros por un libro puedo pagar bastante menos, pues oye, qué daño le hago yo a mis semejantes.

  • Perro y Sergei, ya sabréis lo que cuenta Mario Muchnik de su padre cuando este le dijo a Janés que quería montar una editorial. Janés le contestó: “don Jacobo, si usted quiere un libro, mejor cómpreselo”.

  • Inenarrable fin de semana en Bilbao. Pero vamos a intentarlo. El jueves, tras el madrugón y tras dejar a mi señora e hija en el BEC de Barakaldo (punto de referencia en este viaje), me acerco hasta Ziérbena (o Ciérvana, o como quiera Proc), donde me espera Arkaitz. Le hice saber los comentarios de Proc y se echó a reir. Dice que desde hace unos años, a raíz de un suceso traumático, ya no es militante de ninguna causa. Se pidió una baja, hizo el camino de Santiago (y lo repite cada vez que puede) y ahora es un optimista radical. Liquidamos en media hora los temas de trabajo y se apunta a venir conmigo a Getxo a ver al delegado. No se conocen, pero como puede que nos invite a comer, donde comen dos comen tres y que pague el jefe. En Getxo nos espera Pablo, una de la personas más amables de la empresa. De nuevo liquidamos rápido los temas de trabajo y nos vamos a comer. La comida bien, pero la charla se convierte en una sentida despedida, donde se siente el aprecio por una labor bien hecha. Entre Arkaitz y Pablo se nota una sintonía que puede ser el principio de una gran amistad (profesional, no me sean mal pensados). Entre las cañas de antes, el vino de la comida y los chupitos de después, salgo casi arrastrándome. Ella me espera en el BEC de Barakaldo, después de facturar a mi hija, con unos amigos, a los conciertos del BBK Live. Me invento una disculpa como puedo y vamos al hotel. En mi estado, nos pasamos la salida de la A-8 y nos metemos por la siguiente, una rotonda sin ninguna indicación. enorme. Paramos para orientarnos y cuando ya vamos a salir, se acerca al coche un individuo con malas pintas y un arma de un calibre como para matar elefantes. Me hace señas de que pare y justo cuando voy a acelerar para salir zumbando, alcanzo a ver el escudo de Policía Nacional, casi tapado por el chaleco antibalas. Tras las explicaciones pertinentes (le decimos que nos hemos perdido y nos dice que no es buena idea pararse sospechosamente delante de la cárcel de Basauri), nos indica amablemente el camino. Pasado el susto, llegamos enseguida a El Regato, una zona idílica y escondida a cinco minutos del BEC. Descanso, paseos, y a la cama.

    Viernes. Salimos temprano hacia Bistibieta (cerca de Amorebieta), con un salvoconducto de Arkaitz para que me retengan lo mínimo imprescindible. Solventados los trámites, ponemos rumbo a Bermeo. Hacemos la visita de rigor a la isla de San Juan de Gaztelugatxe, nos sacamos una fotos, y a la playa. Un día ideal, caluroso y con algo de viento. Trabajo le costó a mi señora sacarme del agua, estaba en la gloria. Comemos por allí (tarde) y seguimos las costa, Mundaka, Murieta … y nos llegamos hasta Lekeitio y Ondárroa. De Ondárroa era la Señora Teresa, a la que tengo pensado dedicar una entrada (que llevará por título Angeles Guardianes) si el tiempo y la autoridad lo permiten. Ella me enseñó el padrenuestro en vasco (Aita gurea, zeruetan Zaudena. Santifica bedi gure izena …) que aún recuerdo de memoria. Bajamos hasta Durango (y aprovecho para poner el CD de Bob Dylan que me regalo mi hija con nuestra canción, Romance en Durango, pero Ella pone cara de póker y no se da por aludida) y volvemos a Bilbao por la autopista. Esta vez no nos pasamos y tomamos la salida del BEC a la primera.

    Sábado de paseos por Bilbao, desde media mañana hasta casi la noche. Muy animada la ciudad, gente por todos lados y muy bien ambiente. El sol da paso a un ambiente nublado y refrescante que hace del paseo un placer. Ella practica su deporte favorito (entrar en todas las tiendas, estar un buen rato dentro y no comprar casi nada en casi ninguna, y no porque no le guste, sino por que no acaba de decidirse) y yo me quedo en la calle disfrutando del paisanaje. En medio del bullicio, se me acerca un hombre de unos cuarenta años con unos enormes ojos azules y mirada triste. En voz baja, me pide si puedo darle alguna ayuda. Un poco avergonzado, y mirando de reojo a ver donde estaba Ella, le doy cinco euros. Me mira con gratitud y me da la mano efusivamente. Me alegra un poco el día, Vuelta a la zona de El Regato, donde por la noche pasemos por senderos rodeados de vacas y cabras.

    Esta mañana, recogemos temprano a la niña en el BEC, cansada después de tres días de conciertos y acampada, pero feliz y dispuesta a volvel el año que viene. La llevamos a desayunar al hotel, donde nos cobran un suplemento de 2 euros por desayuno adicional (los nuestros estaban incluidos), y se zampa ella sola medio buffet, se le nota el hambre atrasada. Salida hacia Madrid y llegada sin incidentes.

    Aprecio de verdad estas escapadas a Bilbao, todo es bueno bonito y barato (relativamente). No es que en otras zonas no sean igual de acogedores (la jornada del verano pasado en Véjer de la Frontera fue memorable), pero como lo de Bilbao nada, pues Ella aprovecha para venir conmigo y nos tomamos una mini-vacaciones, en los últimos tiempos las únicas del año.