Deconstruyendo el sulfato atómico

sulfato
JOSENEZ. 

Deconstrucción 1. Nadie sabe qué es deconstruir y yo tampoco. Para mí es romper una narración y montarla de otra manera, que normalmente es absurda pero el que la hace se cree el amo del mundo. La gran deconstrucción es la organización desde hace unos años de la colección de la Tate, donde ahora es más importante ser mujer, pintar cuadros morados o ser de Túnez que apellidarte Picasso. Gracias a ello, para colocar una sala con cuadros en los que salga una mosca sean del estilo que sean, del autor que sea, e incluso de la calidad que sea, nos hurtan —a cambio de inflar el ego del curador que cambia la narración canónica— las docenas de obras maestras de, por ejemplo, Matisse que atesora el museo londinense.

Deconstrucción 2. La estadística es otra manera de deconstruir, el fijarse más en los números sin alma para valorar algo que en lo que de verdad trata lo que estás viendo o haciendo. Ejemplo: la mitificación de la posesión en el fútbol. El sulfato atómico es la primera historieta larga de Mortadelo y Filemón y, quizá por ello, el agente de información vestido de negro que tanto ha inspirado el outfit de Karl Lagerfeld solamente se disfraza doce veces en las cuarenta y seis páginas que tiene la narración (troglodita, bocadillo, avestruz, militar, albañil, indio, sij, músico, pescador, atleta, armadura, yogui, otra vez atleta, árbol y de nuevo troglodita) estando en dos ocasiones seis páginas sin disfraz. Increíble. Y casi más sorprendente que la raquítica docena de disfraces que se calza Mortadelo es que hay tres páginas completas en las que no salen ni Mortadelo ni Filemón, quienes solamente aparecen respectivamente en un 59% y 54% de las viñetas. ¿Pero quién sale en el 40% restante? No lo sé, solamente he contado las viñetas en las que aparecen ellos dos, no me he leído el tebeo.

Deconstrucción 3. La edición que compré hace unas semanas en la fallida exposición Francisco Ibáñez, el mago del humor que se celebró hace pocos meses en el Círculo de Bellas Artes de Madrid es tan basurera que únicamente con mi labor estadística de contar las viñetas y los personajes que salen en ellas ya se han despegado todas las hojas de la edición, con lo que ahora mismo podría tirar el tebeo al aire —como hacen los profesores de verdad, los fetén, con los exámenes— y recoger las hojas en un orden distinto al que llevaban cuando las cosieron con pegamento caducado y hacer más surrealista si cabe la narración del gran Ibáñez, como si fuera el mismísimo Cortázar copi-pegando los capítulos de su maravilloso Rayuela.

Deconstrucción 4. Picasso, Matisse, Mortadelo, Filemón, Karl Lagerfeld, Ibáñez y Cortázar. Londres, Túnez y Madrid. Cuadros y libros, y el cómic como arte a ratos pintura y a ratos literatura. Barajeen. Rien ne va plus.

52 comentarios

  • LA REALIDAD DECONSTRUIDA.
    Callendo en un globo negro al este del mediodia Angela Merkel dijo:
    No te ensucies, no hay medias tintas. Señoras, señores y todos los gemelos que he visto o he sido, el dolar sube, la virgen blanca brilla y la polilla choca y arde. Me decepciona la gente que estropea el mundo, el guión del diablo está en venta por el corazón de un cuervo. Brillad sobre mí preciosos, porque está lloviendo en mi alma. El sol asciende acelerado por control remoto. El cuervo esparce ácido en el aire antes de que llueva, para ser libre.

  • Mientras leo esta deconstrucción suena la Callas y la Casta Diva de Bellini…¡maravilloso!
    (Lagerfield copiando el atuendo a Mortadelo es una genialidad).

  • Qué risa con las cacatúas, sobre todo la cacatúa cold: «Qué vergüenza, Virgen santa, qué manera de perder los papeles, haz como que no estás».
    ***
    Josenez, el Mortadelo viejo a la Rayuela manera es herejía insuperable, chapeau.

  • Traigo una de Pablo Iglesias a toda página en EP: «Una nueva Transición».

    Hay una errata bonita: «elecciones intacatas». Que no son tacatas, que estamos hasta las tacatas, que tacatas, TÁCATAS, TACATÁS.
    No sé qué dise de un régimen, pero acaba en precipicio.
    Qué chico tan bobo a la par que suficiente.
    El nuevo régimen no se va a «negociar en despachos», eso dice. Será pues el negocio en las asambleas de los institutos y en los portales.

  • Tengo un amigo que tiene un loro y dos perros. El loro ha aprendido imitar ladridos y trae literalmente locos a los perros, haciendolos moverse por toda la casa al son que les marca. Es digno de filmarse, a ver si le convenzo de que lo haga y lo suba a Youtube, éxito asegurado. El loro es un cabrón con pintas, si los animales no maquinan, este loro lo disimula muy bien. Es descojonante contemplarlo, aunque al final, los perros te acaban dando lástima.

  • Negociar en despachos es propio de los de arriba.
    Y orinar en urinarios.
    Y rezar en capillas.
    El cambio consiste en el uso alternativo de la arquitectura.

  • Por cierto, ese “Callendo en un globo negro …” del primer comentario, aún lo tengo atravesado. Lo siento, estas cosas las lleva uno en el subconsciente.

  • Otro asunto, la negociación sobre mi inmediato futuro laboral está prácticamente cerrada, la cosa ha ido bastante bien. Ahora me toca lidiar el frente familiar. Los dos mayores pasan de irse a vivir a USA, aunque sea por una temporada. La peque no tiene elección, pero le hace ilusión, igual que a Ella.

  • Enhorabuena, Zeppi. Perder un trabajo y encontrar otro en semanas, hoy en día y a estas edades (creo que leí aquí que cruzaba Vd. la sala de la máquina en los últimos setenta) bien merece un brindis y que se cuente.

  • Me cuenta mi hijo que se va a Kenitra. Cuando le pregunto qué se le ha perdido allí me recuerda que allí nació Said Aouita. Un respeto pues.

  • Zeppi es un hombre de mérito, capaz de presentarse en Austin en tres etapas en bici. Suerte, Zeppi.
    ¿Qué es «cruzar la sala de la máquina en los últimos setenta», Sucundum, hijo mío?

    Acabo de contar veinte veleros en la playa. Sé que hay más pero no los veo porque mis dioptrías me protegen de la realidad. Nos están atacando, tíos. Esto es un desembarco de balandristas.

  • 19 de julio de 2015 a las 12:03
    Zeppi

    Zeppi, un amigo de mis padres tenía un yaco. No sólo imitaba al torpe labrador que vivía con ellos, sino las voces de todos y cada uno de los miembros de la familia llamándose los unos a los otros (“¡¡¡Víiiiiictor, a comeeeer!!!”), el timbre del teléfono, el de la puerta y el del telefonillo. Se puede imaginar el desquicie: se deshicieron de él. Es verdad que la articulación de sonidos por sí sola no es señal de inteligencia, como hemos comprobado infinidad de veces escuchando a varones pitopáusicos y a políticos de todo sexo, pero los yacos son animales muy inteligentes. Tal vez le entretenga el famoso experimento con Alex. Hace unos años alojé durante un mes a un miná del Himalaya. Ríase de los yacos. No existía ninguna diferencia entre su habla y la nuestra. Sin embargo, nunca pude hacerle pruebas de inteligencia. Tenía una mala leche considerable y estaba muy irritado de que le hubiesen dejado atrás durante las vacaciones.

  • Jajaja, Procuro. Cosas de masones, o así, para reconocernos sin ser reconocidos.
    Cuando conocí este sitio leí algunos comentarios de Zeppi (creo) y alguien más sobre la escuela de ingenieros industriales, donde yo también estudié en los setenta/ochenta.
    El hall de la escuela tenía una antigua máquina de vapor y la cruzábamos cada mañana para ir a clase.
    Por cierto, balandro es una palabra preciosa que ya no se usa mucho. No se queje, Procuro, que yo sólo veo atracar automóviles y asfalto ardiente.

  • Me intriga mucho la significativa presencia del conceto “varón pitopaúsico” en las deposiciones de la Sra. Pirata.

    Sin acritú.

  • Es que el español, varón, pitopáusico, es una especie perfectamente identificable por sus características distintivas, entre las que se encuentran encadenar una gilipollez tras otra pour épater les jeunes filles en fleur o despertar la envidia de otros individuos de su misma especie alardeando de coche, hembra, dinero, fama o poder. Hay excepciones, claro está, igual que hay chimpancés albinos y delfines rosados, pero no es fácil cruzarse con ellos. En definitiva, mi observación es puramente científica y en absoluto personal. Cuento con varios amigos de la especie.

  • Una familiar mía política es monja de clausura en un convento de Andalucía. Tenían las monjas un loro y él las conocía por sus nombres. A ésta la decía, con los mejores timbres de la Andalucía oriental, «Sor María Dolorah», pronunciación que ella corregía una y otra vez: «María Do-lo-resss». El loro acabó llamándola «Sor María Dolorah, SSSSSS».

  • Aaaaaaah, gracias Sra. Pirata.
    Yo creo que la excepción es regla en este caso. Lo que pasa es que el español, varón, no pitopaúsico, siendo mayoría, está en casa con los niños o tomando unas gambitas con su parienta y, claro, da menos el cante.
    ?Cómo llamaríamos a esas jeunes filles en fleur que se hacen las epatées para agarrar al pringao pitopaúsico por las gónadas y el coche y el dinero y el poder?
    Es que, para ser justos, nunca hay un roto sin una descosida.

  • Como varón español pitopáusico, proclamo que la descripción que hace Pirata Jenny se ajusta, cual cilindro de Ferrari, a mi modesta persona. O sea, clavao.

  • Zeppi, lo suyo tiene buena pinta.
    Hoy pensaba en usted durante mi excursión ciclista, que las circunstancias han querido que fuera urbana. Después de jugarme la vida por carriles bici en una ciudad desierta he llegado a Montjuic. Durante el trayecto he visto turistas desolados, conscientes de estar en el momento equivocado en el sitio marcado por la guía.
    He subido y bajado la montañita varias veces por distintos caminos, pasando por rincones que recomiendo a residentes y visitantes, como el mirador de Migdia, desde el que un bonito paseo entre pinos y vistas inigualables lleva al Castillo. Allí, aprovechando que Colau no ha autorizado una inofensiva por ignota misa en recuerdo de los sublevados que salieron de esa guarnición y no regresaron, les he rendido mi homenaje, sobre todo a los que pusieron poco interés en el asunto.
    He recordado: me acuerdo de evitar las vallas para acceder a la carrera de Fórmula I por el único lugar posible, atravesando un kilómetro de vertedero de basuras. No he olvidado el olor ni la textura del suelo. Jim Clark, Graham Hill? No me acuerdo.

  • 19 de julio de 2015 a las 13:58
    el profesor sucundúm

    Estimado escarabajo pelotero Veblen, o usted no lee, o no asimila lo que lee. Excepciones entre los españoles varones pitopáusicos. Respecto a lo segundo, claro que hay descosidas, siempre que el Ferrari no sea de alquiler y que la fama, poder, dinero sean reales y no figurados por el pitopáusico, otra de cuyas características es la de poseer una imaginación desbordante y ser incapaz de percibir la mirada escéptica del individuo a deslumbrar. Yo misma puedo hacerme la descosida y retirarle el cariñoso apelativo si usted me demuestra que es un pitopáusico con posibilidades y me regala un miná del Himalaya. Ya va siendo hora de que supere la frustración de aquella experiencia veraniega y los minás cuestan un riñón.

    19 de julio de 2015 a las 14:12
    marquesdecubaslibres

    Era uno de los amigos a los que me refería 🙂

  • Uno de los grandes programas de Catalunya Música, la emisora de clásica de ccrtv, es la Ruta Bach. Cada domingo a las diez, una cantata acorde con el tiempo litúrgico para el que fue compuesta, y acompañada de las explicaciones justas por locutores con un timbre y una prosodia impecables, cualidades que tanto se echan en falta en Radio Clásica.

  • Bach: Vivir en un mundo regido por un Dios al que dedicar tu talento y con quien -Erbarne Dich- poder pasar cuentas: qué más quieres, Baldomero.
    Si me he de reencarnar que sea entre Montaigne y Bach.

  • Un vecino mío tenía un loro que cantaba ópera, lo llevó a varios expertos que decían que daba las notas correctamente.
    Pero un día el loro se disgustó con su audiencia y desde entonces sólo dice: hijodeputa.

  • Gracias Proc, Pirata, Holmess, Profesor. Muy bien explicado lo de «cruzar la sala de la máquina”. Años después seguía soñando con ella, una pesadilla en la que iba a la ventanilla de secretaría (que estaba según se entra en la Sala de la Máquina a mano derecha) a pedir el certificado del título y me decían que me faltaba una asignatura de tercero … (en mi sueño no se especificaba, pero seguro que era la Metalotecnia).

    En cuanto a lo de encontrar curro a mi edad y en estas circunstancias, es cierto que bien merece un brindis. Por lo demás, no hay mucho que contar, en cuanto empecé a indagar por el despido de mi colaborador me enteré de que no era por nada personal, el cliente, con nueva dirección ejecutiva, tenía prácticamente decidido cancelar el contrato y era cuestión de tiempo que saliéramos todos, de hecho el proyecto se cierra definitivamente a finales de Julio. Así que me puse a mover contactos y en un par de días me ofrecieron lo de Austin, que acepté mentalmente, aunque no lo manifesté para mejorar mi posición negociadora. La persona que tienen allí les ha comunicado su renuncia inmediata, por lo que se les planteaba el problema de suistituirle rápidamente y por un perfil similar o superior. Tienen proyectos en marcha que deben finalizar antes de fin de año y la preocupación del cliente era grande. Tras un par de reuniones por videoconferencia, las cosas se han calmado y yo he obtenido algunas mejoras sobre la oferta inicial. Así que es cierto que pinta bien. A corto plazo y por la parte técnica, estoy tranquilo, en plazas más difíciles he toreado. A medio/largo plazo supongo que querrán ampliar el negocio y los contratos actuales, tal vez necesite algún consejo de Adapts para vender lo que sea.

    Y en cuanto al sitio, solo estoy recibiendo buenas impresiones de Austin, todo el mundo dice que es una ciudad muy agradable para vivir. Mi anterior estancia larga en USA fue en Tonawanda (NY), junto a las cataratas del Niágara, y recuerdo que hubo nieve desde Noviembre hasta Abril y que me aburrí mucho. Espero que ahora sea distinto.

  • 19 de julio de 2015 a las 12:56
    PROCURO FIJARME
    Zeppi es un hombre de mérito, capaz de presentarse en Austin en tres etapas en bici. Suerte, Zeppi.

    Sus ánimos me conmueven, Proc. No sé si en tres etapas, pero alguna excursión en bici haré por allí en cuanto me sitúe. Seguimos debatiendo en el frente familiar, lo más probable es que me vaya yo solo unos meses y después nos planteemos la reagrupación familiar, en función de las circunstancias.

  • Muy divertida su historia, Pirata, y muy instructivo el enlace. “Antes del trabajo de Pepperberg con Alex, la comunidad científica creía que los loros no eran inteligentes …”. Pues le juro que al loro de mi amigo solo le falta reirse como Lindo Pulgoso cuando putea a los perros, se nota que disfruta con ello. De su comentario, deduzco que “el torpe labrador que vivía con ellos” era un perro, a mí me recordado a Horus, el noble labrador que vivió con nosotros hasta hace dos años (murió con catorce años) y al que mis hijos todavía idolatran.

    Por cierto, he leído que usted también se marcha a otro lugar. Suerte en su nueva etapa y espero que no deje de escribir aquí.

  • Ese 40% restante me ha hecho acordarme del Dr. Bacterio, el Presi y la secretaria, de la que soy incapaz de repetir el nombre. No lo voy a buscar en Google, porque me ha producido una nostalgia de lo más agradable. Ese olvidar cosas que fueron importantes unas veces me cabrea y otras me da sentimental. Sé que el teléfono de una novia antigua tenía repeticiones pero no recuerdo cuales, sólo una intuición de que eran unos y cuatros. Igualmente faltan segundos apellidos de gente que fue cercana. Son teselas de mosaico que se han caído. Se ve la figura pero hay agujeros.

    Mi tía, bastante arpía, como todas las arpías tenía una amiga tonta, y además un loro verde pequeño y cabreado. El loro, que vivía en la cocina, de tanto oírselo decir abriendo la puerta o contestando el telefonillo del portal decía: “Un momento”, “Ya va” “Ya voy” y “Quién es”, imitándole perfectamente la voz. Un día ella no estaba en casa y llegó la amiga tonta, llamó a la puerta y el loro dijo “Un momento”. Esperó, volvió a llamar y el loro dijo “Ya voy”. Siguió esperando y volvió a llamar. “Quién es?”, dijo el loro. Soy Mariví, dijo la tonta, abre. “Ya vá, Ya vá” La tonta era tonta, así que pasó más de media hora llamando a la puerta calentándose poco a poco por el desaire, hasta que cabreada se largó. Tardaron años en recomponer la amistad y un poco más de tiempo en darse cuenta de que había sido el loro. La tonta nunca aceptó completamente la explicación, porque era reconocerse tonta y además porque sabía cómo era mi tía. Yo, conociendo a ambos, loro y tía, creo que tanto una como el otro eran capaces de hacerle eso a Mariví. El loro, además mordía. También decía la frase “Apoki uno, apoki dos, apoki tres, estudias o trabajas o te pones del revés?” cosa que no tengo ni idea de dónde sacó. Mi tía no muerde y por ahí anda, haciendo amigos.

  • Correctísimo, Pirata: Ahora sí leo “entre”, ahora ya entiendo.
    Ya me extrañaba la estúpida generalización en persona tan, tan instruída.

  • Holmesss, tenemos pendiente una salida en bici por BCN y unas bravas en el Tomás. Aunque lleve algún tiempo, procuraré hacer honor a su invitación.

  • Hombre, Zeppi, si es por andar en bici, va Vd. a la tierra de Lance Armstrong, casi nada a pesar de su descalificación y quemación en la hoguera.

    Esa pesadilla, yo la tengo todavía. En mi caso es la química orgánica y voz de trueno me dice que no hay título. Despierto con sudores fríos pensando en tener que volver.

  • Voz de Trueno! Qué recuerdos, era buen profesor, explicaba bien y le gustaba su asignatura. Yo aprobé la Química de primero gracias a que El Gordo se jubiló. Luego estaban la Orgánica y la Inorgánica, en segundo. Nunca entendí por qué los ingenieros teníamos que saber tanta química. A mí me costó bastante, hasta que un amigo de Farmacia me convenció de que había que aprender la formulación de memoria, como la tabla de multiplicar. A partir de ahí hice grandes progresos.

    Por cierto, ya entonces Voz de Trueno dejaba entrever sus afinidades políticas. Llegó a Secretario de Estado de Deportes con el PSOE y luego a rector de la Camilo José Cela. Degenerando, que diría aquél.

  • 19 de julio de 2015 a las 13:27 EL PROFESOR SUCUNDÚM
    Me intriga mucho la significativa presencia del conceto “varón pitopaúsico” en las deposiciones de la Sra. Pirata.

    19 de julio de 2015 a las 13:42 PIRATAJENNY
    Es que el español, varón, pitopáusico, es una especie perfectamente identificable por sus características distintivas, entre las que se encuentran encadenar una gilipollez tras otra pour épater les jeunes filles en fleur o despertar la envidia de otros individuos de su misma especie alardeando de coche, hembra, dinero, fama o poder.

    Oculta deliberadamente nuestra amiga Jenny —por corrección política, supongo— la que, atendiendo a su gracioso nombre, sería principal característica del denominado varón pitopáusico, que YA NO se le levanta. Asocia así un estado general del varón por el que antes o después pasaremos todos —si la muerte o el viagra no lo remedian— con las características que adornan sólo a ciertos individuos que, dado que el Marqués se ha apresurado a reivindicar, no voy a describir con la expresión justa.

    Me parece una expresión harto inoportuna por la confusión que introduce, pues me pareció entender que uno de los ejemplares descritos de esta especie era Joaquín Leguina, al que no me imagino soltando paridas a la caza de jóvenes doncellas mientras juguetea con las llaves del Porsche.

    Por eso entiendo la extrañeza del Profesor Secundúm, al leer que “es verdad que la articulación de sonidos por sí sola no es señal de inteligencia, como hemos comprobado infinidad de veces escuchando a varones pitopáusicos y a políticos de todo sexo, pero los yacos son animales muy inteligentes”, pues si es verdad que en política los bocazas destacan, no es menos cierto que en donde proliferan ocupando una muy alta proporción de los asientos disponibles es en los estadios de fútbol, sin distinción de clase, edad, sexo y confesión, y sin que pueda extraerse relación directa entre la emisión de sonidos y la escasez de intelecto, y la operancia sexual de sus instrumentos.

    Sospecho, en fin, que esa recurrencia a citar al “varón pitopáusico” (al que Jenny adorna con propiedades exóticas a su condición andropáusica) no es sino una elegante finta feminista para devolver el principal insulto que durante siglos se les ha hecho a las mujeres menopáusicas: loros. El tema, o sea.

  • Qué buenas las ilustraciones-collages de Javier Muñoz. Pedro J. sabe muy bien que sus larguísimos artículos mejoran mucho con los grandes ilustradores que siempre le acompañan.
    Del artículo me ha gustado la idea que Tsipras convocó el referéndum para perderlo, pero creo que falta una conclusión más: si lo convocó para perderlo y el cesado es Varoufakis, la lógica nos lleva a pensar que la idea fue de este último.

  • 19 de julio de 2015 a las 19:41
    Perroantonio

    Correcto: he autocensurado algunas características (el consumo de cialis es una de ellas; otra es su afán por vestirse como si tuvieran 30 años menos, 20 kilos menos y un físico agraciado. Aún recuerdo con espanto la aparición de cierto pitopáusico en cierta estación de tren mostrando unas piernas gordas, blancuzcas y sin apenas pelo -efecto, supongo, del desplome de la testosterona- bajo unas bermudas infames; a punto estuve de salir huyendo y hacer como si no le conociera). Incorrecto: le faltan datos sobre Leguina. Correcto: al estadio Vicente Calderón sólo acude la crema de la masculinidad. Incorrecto: no es una devolución, es una constatación. Pero si sirve para reequilibrar la balanza, sea.

    En todo caso, es posible que la descripción sólo sea ajustada para los VV.PP. de esa generación nefasta nacida entre el 45 y el 55 (mejorando lo presente). No recuerdo a mi abuelo o a mis tíos abuelos deslizarse con tanta alegría por la pendiente del ridículo, y tampoco veo a los colegas de mi edad degenerando de ese modo dentro de quince años. Pero si para entonces me he convertido en yaco revisaré mis hipótesis.

  • Obdulia, Gaussage.

    Pensé que ya no estaba para estos trotes, pero sigo al pie del cañón. Dos días de borrachera continua en Zaragoza. Trabajando para este fanzine, que conste en acta. He atesorado experiencias y lenguaje maño que no caerán en saco roto.

  • Hoy me he comprado treinta intervius y un clima en el Rastro. Y un libro de Ramón J. Sender y otro de Tomás Borrás. Alta cultura.

  • Perroantonio

    Como hemos comprobado muchas veces, la música es el único arte del que pueden disfrutar los animales. Me ha gustado mucho el título: La cacatúa ama a Elvis.

    Todos amamos a Elvis.

    (Calamity Horse – Pretty Static)

  • Más tarde apareció Irma, que era la antítesis de Ofelia.

    A propósito de los experimentos de Pepperberg con el loro Alex (y de las sirenas de Gaussage), no sé si conocen la historia de Margaret Howe-Lovatt. Supe de ella por un libro de Carl Sagan, que visitó con frecuencia a la pareja para rescatar lo poco rescatable que en aquel experimento hubiese acerca de la posibilidad de comunicación con otras inteligencias. Elegantemente, Sagan callaba en aquel libro lo que la propia Howe confirmó el año pasado para un documental de la BBC.