Deconstrucciones del calibre 38 (Crossover)

cabezapollo
Por Gómez.

(En capítulos anteriores: En su desesperada persecución del asesino del autor que le insufló el aliento vital en el capítulo XXI de una novela pornográfica, el detective protagonista se equivoca de habitación de hotel y secuestra a un interventor de La Caixa en lugar del criminal que anda buscando.)

Terminé la copa y los pistachos y me dispuse a seguir con la búsqueda de Pepe el Guapo. Ni siquiera sabía a ciencia cierta qué iba a conseguir o cómo debía actuar al dar con el asesino, aunque un sexto o séptimo sentido me indicaba que las cosas, tarde o temprano, acabarían por ponerse en su lugar. O por explotar en mil pedazos… Requessens se había quedado dormido entretanto y su señora, todavía en ropa interior, observaba cada uno de mis movimientos con una atención que comenzaba a resultarme un tanto opresiva.

En ese momento experimenté algo semejante a una corazonada.

—¿Tienen algún libro? –le pregunté a la mujer.

—¿Libro? ¿Aquí…? Sí, creo que tengo uno en la maleta. Pero no lo he leído. Ni siquiera sé de quién es. Lo compré en el aeropuerto.

—¿Sería tan amable de prestármelo un segundo?

Así lo hizo.

Sucedió tal y como esperaba: en un universo fabulado por un escritor, el único libro que había a mano debía ser precisamente una creación de ese autor. La novela en cuestión, de Alfredo Montoya, se titulaba Las lágrimas del eunuco y, si hacíamos caso a la solapa, estaba ambientada en las guerras napoleónicas. Abrí una página al azar y leí:

Los poderosos deltoides del hercúleo detective se recortaban en la penumbra de aquella habitación de hotel. A su lado, la bella mujer contemplaba con ojos preñados de deseo los felinos movimientos de los musculados bíceps del héroe al introducir los cartuchos en el tambor del revolver. Éste, por su parte, ni siquiera sabía a ciencia cierta qué iba a conseguir o cómo debía actuar al dar con el asesino, aunque un sexto o séptimo sentido le indicaba que las cosas, tarde o temprano, acabarían por ponerse en su lugar. O por explotar en mil pedazos…

¡Ahí tenía la prueba: mis propios pensamientos citados con exactitud milimétrica en un libro del que jamás había oído hablar hasta ese momento! No sabía a ciencia cierta qué probaba esto, pero estaba seguro de que probaba algo.

Es lo que sucede cuando expira el Creador del universo: que todo se vuelve raro de cojones.

—¡Qué hombre más apuesto es usted! –susurró la esposa del interventor, acortando las distancias que nos separaban en la cama—. Me recuerda a Robert Mitchum en El Halcón Francés.

Y añadió:

—Dios sabe que si no estuviera casada…

—A Dios se lo han cargado en una sauna gay –la interrumpí, al tiempo que me incorporaba y salía apresuradamente de la habitación.

Muy apresuradamente.

Como suponía, Pepe el Guapo había volado. En su habitación no había nadie. Antes de irme del hotel, entré en uno de los salones privados del mismo para tomar un batido de coco. Lo que encontré en el interior me dejó paralizado: el mayor grupo de pirados que había visto (juntos) en toda mi vida. Y doy fe de que he contemplado unos cuantos. La cosa superaba cualquier medida.

Les dejé actuar unos minutos y, cuando ya no pude más, saqué mi móvil y marqué el número de Kowalski.

—¿Has encontrado a Pepe el Guapo? –disparó a bocajarro el polaco.

—Se ha largado. Yo aún estoy en el hotel.

—¿Y qué haces todavía ahí?

—Cierra el pico y escucha: creo que tienes razón y el universo se está desintegrando. A ver, acabo de entrar en un salón del hotel y en él hay un tipo con bombín apuntando a un loro con un arma; otro que habla un francés deplorable; un fiambre con un cuchillo clavado en su espalda; una mujer medio desnuda, que parece sacada de Madame Bovary, farfullando idioteces en un idioma que parece ruso pero que estoy convencido de que no ese ruso. No sé, todo es muy extraño.

—¡Joder, has caído en una novela de Mc Loma!

—¿Qué?

—Ricardo Mc Loma, el famoso detective natural de Santa Coloma de Cervelló que Montoya creó cuando estaba entrenando dorsales en el Gym Don Arnold, poco antes de su primer ingreso en un psiquiátrico. También se le conoce como El Poirot de Avellaneda. Pero estamos de suerte: si alguien puede ayudarnos a a descubrir al asesino de Montoya éste es Mc Loma.

Aquello me tocó el orgullo.

—Yo también soy detective.

—Divorcios, cuernos, hijos descarriados, seguimientos, esperas… No nos engañemos, tú eres medio competente para repartir mamporros, apretar las tuercas a sospechosos o derribar una puerta; pero Mc Loma ha enviado más asesinos a la horca que chupitos gratis te han sacado a ti las busconas de tu calle.

—Que te zurzan, gordo –dije, algo picado.

Y colgué.

En ese preciso momento todos los presentes repararon en mi presencia. Me miraban desconcertados, como si estuvieran viendo a un fantasma. Hasta el loro no me quitaba el ojo de encima. Al cabo, fue Mc Loma quién se dirigió a mí.

Pardon, monsieur –dijo—. ¿Puede saberse quién es usted?

—Un personaje de ficción –dije al punto.

Mc Loma se atusó el bigote; un gestó que aventuré característico en él.

Très intéressant –masculló para su capote.

—No crea –observé—. Cuesta mucho que te concedan una hipoteca cuando no eres real.

En ese momento, Walden intervino.

—¡Aquí no necesitamos personajes de ficción! –me espetó—. El señor Mc Loma está a punto de resolver un asesinato.

Mc Loma le hizo a su amigo un imperativo gesto de que le dejara actuar a él. Walden respondió, avergonzado, con una ceremoniosa reverencia. En exceso ceremoniosa, a mi modesto entender.

—Siga, s’il vous plaît –me invitó el detective.

—Pues estoy buscando a un tal Pepe el Guapo, presunto asesino de Alfredo Montoya, autor a su vez de la novela donde vine el mundo.

—¿Es usted el protagonista de esa novela?

—Bueno, en realidad… no… sí… no… —mascullé—. Digamos que soy un personaje clave en la trama.

Mc Loma volvió a atusarse, meditabundo, el bigote. Al cabo, exclamó:

—Éste es un caso que parece fabricado a la medida de le premier detective du monde

Dicho lo cual, me tomó por el brazo como si fuésemos camaradas de toda la vida y juntos caminamos hacia la salida.

Pero antes de que abandonáramos la estancia, Walden se dirigió a su amigo con la voz quebrada.

—Se van… ¿los dos?

Oui –afirmó Mc Loma—. Cuide de nuestros sospechosos durante mi ausencia, mon ami.

A pesar de la distancia, pude apreciar que al escuchar estas palabras el inspector Walden, orgullo del Yard, rompía a llorar a lágrima viva.

Pero Mc Loma, al comprobar la consternación de su amigo, reaccionó con presteza.

—Le gustaría ver una imitación de una gallina Caperuza Roja de Derbyshire –me preguntó. Y, aun antes de que yo respondiera, le guiñó un ojo a su compañero con complicidad.

—Nada me gustaría más en el mundo –aseguré.

A continuación, Walden realizó la más extraordinaria imitación de una gallina que hombre alguno haya presenciado a lo largo de los últimos mil años. Incluso me atrevería a aseverar que ni siquiera otra gallina ha dispuesto de la oportunidad de disfrutar de una maravilla semejante.

“¡Dios bendito, pensé, cuánto necesito un trago!”

 

97 comentarios

  • Bremaneur y Don Ximeno, reparar el filo de la guadaña como hacía el señorín en la lámina perroantonia de ayer tiene verbo propio que los indómitos asturcones hemos regalado al español: cabruñar.

  • ¡Aquí falta más entusiasmo demostrado con las entradas!

    Que hay cosas que no se hacen por dinero, Conio.

    ¿El fiambre era Rogelio Ackroid?

  • YULIO’S PLACE

    Entradas proustianas de autores inéditos que me convirtieron en peor persona de lo que ya era.

    SUTILEZAS CUCURBITÁCEAS O “NIÑOS, NO HAGÁIS ESTO EN CASA”

    Aquella mañana de domingo de marzo, triste y tediosa, el recluta Mantecón andaba en su litera con ensoñaciones eróticas. Había dejado un melón que le había mandado su madre calentándose al tibio sol de marzo, cierto que no con otra intención que follárselo cuando estuviese listo. Las únicas experiencias de Eufemiano con seres vivos de dos patas se reducían a alguna gallina, por lo que hacer suyo a aquel melón no lo consideraba despreciable. Cortó con su navaja de forma cuidadosa un extremo de la preciada fruta y se hundió en ella con pasión aprovechando la soledad del barracón. Se derramó como un ahorcado, tras lo cual quedó exhausto y dormido.

    (Fernando García, Al tibio sol de marzo)

    http://www.chopsuey.es/archivos/2978

  • Ay, querida Procu. Reservo el humor, el genio, el ingenio y el talento para mi prosa, que es lo que importa. El material sobrante es el que destino a la vida.

  • Han abierto en mi calle una grande boutique de verano con montañas de prendas de muy buen gusto a precios imbatibles. He entrado a echar un vistazo y he pillado unos leotardos de lunares elegantes a más no poder. «El probador», he demandado. «Ahí», señalaba inequívoco el gesto mudo pero elocuente del brazote estirado de la vendedora. Ahí había una puerta que he abierto solo para volverla a cerrar inmediatamente: «error», me he dicho. Pero no, una cartulina manuscrita a varios colores pegada en la puerta rezaba así:
    «PROVAD OR
    COmuN ITArio
    JajAJA»
    Lo cual que me ha hecho gracia, he vuelto a abrir, he entrado. Era una amplia estancia en penumbra sembrada de cajas y otros bultos, vigas, bicicletas, lavadoras viejas y cables pelados chisporroteando. Entre las sombras he distinguido a cuatro o cinco tías de diversas edades, colores, tamaños y grados de desnudez, semiescondidas vistiéndose y desvistiéndose cada una de sus prendas baratas pero muy distinguidas, a punto de ser adquiridas. Como las bambalinas de un teatro, he pensado. Luego me he rectificado: no, aquí dentro es el teatro.

  • No haga caso, Bolaño; el Rijksmuseum también es un museo ficticio, cómo se va a llamar así un museo. Pedroantonio nos está utilizando para aliviar sus obsesiones. Te hemos descubierto, Pedroantonio.

  • Tener que convivir profesionalmente con yogurines iletrados de menos de treinta años es la polla.
    Ahora estoy decidiendo si le envío un mail con copia al director tan solo con la definición del diccionario del palabro “certificado”. Ella cree que es un tramite administrativo más. Ni siquiera conoce el conceto de la palabra y a lo que, por tanto, obliga.
    Gagöntodoslossantosquealmuerzan y cobra un sueldo, mientras que yo directamente no la habría contratado en la primera entrevista (estuve presente).

  • Eso sí. Es rubia y las chicas, que saben de estas cosas, creen que se la folla. Yo nusë. Ni siquiera percibía cuando una tía buena me perseguía en mis tiempos. Me lo decían las amigas. Casi siempre tarde.

  • Esto de «gorda de mierda», usted lo dice con cariño, ¿verdad, Adapts?
    Me sabe mal haber puesto esa foto, seriously.
    Creo que Vila-Matas decía que dentro de sus mollas había un ser humano delgado que pugnaba por salir y manifestarse. Yo también sé que en mi interior hay una gorda rebosante e inmensa que lucha por hacerse oír. A veces me pongo a escuchar cómo retumban sus pasos de elefante en las calles atestadas, la gente se aparta y me deja pasar: BAOM, BAOOM, BAOOOM. Es una fantasía muy agradable.

  • Nomás para decirle Amo Gómez, que nunca jamás he sentido al leer un libro, tal reacción física como al leer el final de esa novela.
    Si bien era una adolescente.

    Fueraparte que se llamara El asesinato de Rogelio Ackroyd en lugar de “Roger Ackroyd” me sigue pareciendo una diferencia importante, aunque menor hoy en día, y la afoto de la portada con una mosca libando la sangre seca junto a la hoja de la daga insertada en la chaqueta de Tweed, un hallazgo gráfico digno del Chopsueyrrrrlll.

  • 29 de julio de 2015 a las 13:45
    Procuro fijarme . .

    Esto de «gorda de mierda», usted lo dice con cariño, ¿verdad, Adapts

    ?

    NO.
    SI se exhibe NO.
    Igual que un ciego que nos enseña unos ojos desagradablemente mutilados porque un “correcto” le ha dicho que no se autoestigmatize llevando gafas oscuras.
    ¿Porque la anormalidad necesita camuflarse de normal?
    ¿Esa es la solución a sus problemas?
    Oiga si yo fuera ciego o tuviera la cara desfigurada y me dijeran que mi aspecto es desagradable lo cubriría, no obligaría a los demás a comérselo porque tengo derecho a no ocultarme.
    ¿No aceptan el termino anormal? ¿Saben lo que quiere decir normal?
    ¿Ser anormal me estigmatiza? Sí en esta sociedad de adolescentes. Antes, menudos autoreivindicadores eran los ciegos, los cojos y los feos.

    Yo mismo padezco una tara leve que hurto a los ojos de los demás. No tienen porque lidiar con ella y saber como reaccionar o que deben decir, cuando simplemente es una característica más de mi cuerpo, como que era rubio, (ya no, cägüentÓ).

  • Estoy pensándolo, Adapts, y honradamente le digo que me noto poca sensibilidad para las pintas de la gente. O sea, me fijo a veces, me gustan o disgustan, y los muñones también me hieren, pero no me siento agredida. La gorda de la foto me resultaba muy simpática, tal vez sea solo por cinismo o condescencia.

  • Tenga en cuenta Señá Procu que a mí la gente me molesta tan sólo porque está ahí, si está güena menos, si no he de escucharla, claro.
    Si además es desagradable a la vista, pues ya me quiero suicidar, afortunadamente no me da por matarla.

  • 29 de julio de 2015 a las 14:30 Procuro fijarme
    La gorda de la foto me resultaba muy simpática, tal vez sea solo por cinismo o condescencia.

    RETIFICO: O sea, cinismo, condescendencia y defensa personal: a ver si va a entrar en vigor el Código Estético-Penal y me entalegan. (Que por una parte, a gusto; pero por la otra, tengo una familia que alimentar, mucha hipoteca que pagar).
    ***

    29 de julio de 2015 a las 14:40 Adaptaciones
    Tenga en cuenta Señá Procu que a mí la gente me molesta tan sólo porque está ahí, si está güena menos, si no he de escucharla, claro.

    Para las palabras y las voces sí me reconozco muy sensible. Como una tísica, que decía mi abuela.

  • ¿Saben de aquel que diu que era un jugador portugués de fúmbol que fichó por un equipo español de Jaén y que se presentó de la mano de su presidente con una camiseta cuyo icono postmodenno era Franco?…

    Ha tenido que salir a pedir perdón…
    Merece una investigación por parte de McLoma.
    ***
    ¡¡Qué gran ilustración!!

  • Sí, Procu, sí,..pero para ser francos de verdad, hay que decir que lo peor de la camiseta, lo peor, ..no es la foto de Franco, sino el cuello, demasiado grande y enseñando pechito…francamente, es muy grave.

  • Solo dos notas recientes más sobre el asunto «las pintas»:
    Una. Un compañero escandalizado por las desnudeces de las jóvenes, y en especial decía, las de las gordas, feas gordas indecorosas. Era un chico de mi edad, ¡PERO TÍO, POR FAVOR!
    Dos. Una compañera y sin embargo muy amiga que me sorprende con el siguiente despertar: «Fulanito, con esa coleta y esas barbas, horripilante». ¡PERO TÍA, POR FAVOR!
    Tres. («Hay tres clases de personas, las que saben contar y las que no»). Hace poco, en unas circunstancias que a mí me parecían de respeto, de respeto a todos nosotros y a la circunstancia, un profesor se presenta en calzones y sandalias. Me fijé también en eso pero sé que lo que me disgustó profundamente fue tener que acompañarle mientras con su tono arrastrado de muchas jaranas indigestas les hablaba como si fueran unos delincuentes, a ellos, que le escuchaban muy atenta y educadamente, angelitos, y el tipo no les conocía de nada: «No mezcléis no sé qué con patatín, eh, listos», les advertía el PATÁN, «qué pensáis, que la policía no es tonta». Qué vergüenza pasé y qué cólera me invadió, majos.
    Y ahora sí ya, ya ahora os privo de mi inestimable farfolla.
    Por un rato.

  • La señora de la ilustración estoy seguro que es la madre de Francés McDormand y el perro tiene entre las patas una sutil batseñal. Y el asesinato, así escrito, es una de las bellas artes. Me da mucha pena el Sr. Recassens, porque el inoportuno protagonista le cortó el rollo.

  • Aquí estamos de vacaciones pagadas por prescripción facultativa. Que además establece ahora abstinencia bloguera después de tantos años (habrá que pedirle a Arcadio un certificado de sexenios en su blog). Por ello hemos cambiado la publicación de una parte cada día, por la publicación de todo, por partes, un día. Durante sólo tres días del verano, cada hora el blog cambiará. Así se generan menos dependencias en el síndrome propias y ajenas supongo.
    Lo peor es que no se puede repetir la experiencia en Facebook que no se programa ad futurum.

  • Adapts, la NR 750 tenía dos pistones ovales con 8 válvulas y dos bielas cada uno. Loris Capirossi pulverizó muchos records con ella, lo que llevó a dudar sobre cuál era su cubicaje real. El cálculo del cubicaje en centímetros cúbicos de un cilindro es sencillo, pero para calcular el del pistón ovalado hacía falta una fórmula diseñada por los ingenieros de HRC que ocupaba dos páginas. Esto produjo desconfianza en los comisarios de la FIM y no la dejaron competir.

  • Algunos expertos aseguran que la deuda española es impagable. Montoro limita el gasto de las CCAA y éstas se rebelan, en especial las que no son populares. El ministro de Sanidad rechaza la “sanidad universal” y de nuevo las CCAA se rebelan. ¿Quién paga la fiesta?

  • “Los pelos del colco” es algo que no había oído en mi vida, pero que me ha hecho tanta gracia que a partir de ahora lo incorporaré a mi jerga.

  • Pues yo quiero ser más pelota que Clairette y diré que no sólo me ha encantado el capítulo de hoy sino que el autor es uno de los escritores con más ingenio, humor y pelos en el colco que he visto jamás de los jamases.

  • Edward G Robinson era rumano.
    Gómez debe ser catalán.
    Robert Mitchum hizo en una película de impotente.
    El fondo monetario internacional paga tus deudas, pero bajo condición de que no gastes más en temas sociales y gastes su dinero en armas.
    Robert Michum hizo el guión de hombres errantes, la protagonizó, y aunque metiera tripa era el actor que más molaba.
    Pasan cosas raras en la habitación 213.
    En el próximo episodio de Gómez saldrá una mujer que interpretará Louise Brooks. La esperaré.

  • Joder, gracias a todos, especialmente a la siempre encantadora Miss Parker. Con respecto a las cosas que escribo, con mayor o menor fortuna en función de las conjunciones planetarias reinantes en cada momento, solo puedo decir que, para mi desgracia, soy un tipo raro de cojones y supongo que eso ayuda.

  • Pues no me parece tan difícil medir el volumen de un recipiente de base cilíndrica u ovalada, sin necesidad de logaritmos, por medios experimentales básicos. Sólo me pido una balanza.

  • A ver, Adps, su argumento de que la oronda joven ha herido su sensibilidad de acomodado burgués sería mucho más convincente si no tuviera usted la costumbre de colgar vídeos de uno de esos canales que no censuran los contenidos ofensivos.

  • Por lo demás, las gentes con criterio estético vigoroso, como un servidor y probablemente la joven gorda, nos vestimos como se nos pone la punta del rabo y nos sacamos el ojo de cristal cuando nos peta. No te jode.

  • Esto es de ayer (bueno de antes de ayer que YA es dia 30. Qué día he tenido, ¿les suena el Crack del 29? Pues se refiere al 29 de julio del 2015), decía que es de ayer y del nuevo direztor de El Mundo, he llegado desde dentro:
    “Pero esta izquierda altamirana no es utópica sino ucrónica: se figura que ha llegado al poder en 1975 y que tiene que desandar el calendario hasta 1931. Cuando uno se pelea contra el paso del tiempo gana el paso del tiempo, como acredita el rostro de Meg Ryan; lo peor es que en el proceso comprometes la dignidad propia y la vergüenza ajena.”

  • Antonio Lucas (utilizaré un verbo que usan muchos los periodistas cuando quieren predisponer al lector sin que se note mucho) arremete contra Albiol muchamente. No me gusta Lucas, ya lo dije en este sitio hace tiempo, me parece demasiado moralista. Un curilla sin dios.

    Albiol también le produce arcadas a Arcadi.

    Por mi parte, no tengo opinión formada.

  • Confieso que en eso de la vestimenta estoy temperamentalmente mucho más cerca de Adapts que de Perroantuan, lo confieso sotto voce y en familia y lo negaré si hay cámaras y micros.

    Hoy mismo en una serie, una joven se sienta a ver un partido de baloncesto y su primera impresión es:
    – ¿Por qué llevan camisetas sin mangas? Un hombre no debería llevar camiseta sin mangas en ninguna circunstancia, – y yo concuerdo. Aunque, claro, si tuviera los biceps y triceps de Gómez igual mi opinión era otra.

  • Hay violencia en las calles de Barcelona, los delincuentes algunos muy violentos andan sueltos. En Badalona o en Santaco peor todavía. Prácticamente todos son extranjeros.

  • Conio, PerroAntoine. Que en mi ánimo no está plantificarle un burka a todas las gordas por decreto ley. Está poder criticarlas y quejarme de que me impongan su alegría estética.
    ¿O es que sólo puede uno despreciar a los machos viejos que visten como si fueran jóvenes desde la sensibilidad feminista de Pirate o despreciar mucho desde la potencia intelectual de PerroAntoine, pero no desde la sensibilidad pequeño burguesa?
    Los burgueses también sangramos si nos pinchan.

    Fueraparte, en éste debate de la normalidad y la anormalidad curiosamente estoy yo más cerca de la empatía con el anormal, porque no me preocupa serlo o que lo sean, que aquellos que desde la corrección pretenden actuar como sí no hubiera diferencias. Lo malo es que la consecuencia de esto es que usté se quite el ojo de cristal y me imponga la visión de la su cuenca vacía, para actuar con “normalidad” impostada.

  • Marqués, conste que la mención a Bimota o a la NR fue porque eran también motos de calle y tenía la esperanza de que nos mostrara alguna en su colección. ((Aunque la NR 750 valía bastante más de un millón de pesetas y creo que se no se conseguía fácilmente))

  • Anteayer en Chueca me probé una camisa preciosa con pajaricos estampados. Estaba de oferta y habían volado algunas tallas. Muy ufano, me probé la L. «Me he sobreestimado» le dije al dependiente, que se descojonaba con mi sinceridad.

  • El Tao es vacío,
    imposible de colmar,
    y por eso, inagotable en su acción.
    En su profundidad reside el origen
    de todas las cosas.
    Suaviza sus asperezas,
    disuelve la confusión,
    atempera su esplendor,
    y se identifica con el polvo.
    Por su profundidad parece ser eterno.
    No sé quién lo concibió,
    pero es más antiguo que los dioses.

  • Treinta radios convergen en el centro
    de una rueda,
    pero es su vacío
    lo que hace útil al carro.
    Se moldea la arcilla para hacer la vasija,
    pero de su vacío
    depende el uso de la vasija.
    Se abren puertas y ventanas
    en los muros de una casa,
    y es el vacío
    lo que permite habitaría.
    En el ser centramos nuestro interés,
    pero del no-ser depende la utilidad.

  • El Tao es un ejemplo de sabiduría que resulta muy adecuado para cierto tipo de reflexiones, pero para medir el volumen interior de una vasija, sin importar cómo sean sus superficies interiores, tan solo hay que llenarla de un fluido de densidad conocida y anotar la diferencia de peso.

  • Un pistón se desplaza en el interior de una camisa. La cantidad de aceite en cc que desplace desde su posición mas baja hasta que reboten las válvulas es lo que se considera el cubicaje. La NR desplazaba mas de 750 cc de aceite y ello no se compadecía con los cálculos matemáticos de los ingenieros nipones que aseguraban que su cubicaje era éste. Ello unido al rendimiento extraordinario de la NR en manos de Capirossi generó la controversia que Holm pretende resolver con el principio de Arquímedes en su bañera.

  • Brema, siendo usted de Badalona no se entiende que despache al candidato García- Albiol de un plumazo. Este señor es un populista, que es lo que se lleva ahora. Lo de la xenofobia, el feixismo y otras vitolas, sobra, pues al adjetivar de esta forma caes tú mismo en el populismo mas rancio.
    Lo que no cabe duda es que el discurso de Albiol moviliza muchos mas votos que el de Espada, por mas que yo prefiera el de éste. Pero de lo que ahora se trata es de detener el tsunami independentista y no andarse con sutilezas

  • A mí me parece que no todas las opiniones valen lo mismo y el superior criterio del marqués debiera prevalecer. Pero claro, ahora todo vale.

  • Que el populismo esté de moda no me obliga a aceptarlo como forma de sobrevivir políticamente. Soy un intolerante, y la xenofobia es algo que detesto. «Nadie es más que nadie», reza la vieja sentencia castellana.

  • Es cierto que el Marqués erró solamente por una centésima al recordar el mejor tiempo de Fermín Cacho, como es cierto que tuvimos que mirarlo Perroan y yo en el internet para comprobarlo; pero no es menos cierto que atribuyó a Carmelo Bernaola la melodía de El hombre y la tierra, cuando hasta los niños de la logse saben que fue obra de García Abril. Mi trabajo como espolique, subalterno y maletilla consiste en espolear la enorme erudición del Marqués para evitar que cometa errores tan graves y que quede en evidencia. Que nadie tome como soberbia lo que no es más que prevención.

    Salgo a buscar Fagus en este pueblo, barbacana de Castilla en Aragón.

  • cONIO marqués, la NR quemaba aceite en lugar de gasolina, igualico, igualico pues que el “doscaballos” de Citroën.

  • Adapts, estamos hablando de una prueba de verificación técnica con el motor fuera del chasis y sin bujías.

  • No tengo yo tan claro que a Albiol lo hayan puesto para combatir la Mas(ectomía) —populismo contra populismo— como para evitar la desafección de la tropa hispana, que sufre grande alipori cada vez que comparece Alicia Sánchez Camacho, y prefiere cabezas mejor amuebladas y aseadas, como la del simpático Rivera.

  • Desde Piqué tengo claro que liderar el PP en Cataluña es un trabajo de gran mérito y amargura. Igual que a Piqué, hay que agradecer a Sánchez Camacho su trabajo y su paso atrás sin tensiones. En el foro resulta penosa, pero en la sombra debe ser un fenómeno.

  • Gusta el hombre de la aporía, que suele ser la consecuencia de lo que ahora se llama “pensamiento rápido”. Visitar pues los extremos aporísticos suele ser antesala del disparate, tan frecuente hoy en twiter o en blogs como el nuestro. Cierto es que la verdad apodíctica se esconde y a veces solo llegamos a ella después de desechar la misma aporía.

  • Bajo ahora mismo a comprobarlo. En Soria sí que hay, pero seguro que en Tarazona también. Cruzo los dedos. Voy a preparar un arroz con conejo y caracoles que va a marcar una nueva época en la humanidad.

  • Nos faltó visita a Fuendejalón, pueblo del que me han hablado maravillas.

    Acabo de almorzar dos platos de auténtica congregación regional.

    Patata de Cintruénigo, Navarra; tomate y caracoles de huerta agredeña; chorizo casero (hecho y curado en casa); cordero soriano; vino de Borja. Le ha faltado entrar a La Rioja. Podría ser si se alarga el almuerzo con el fin de abrir una botella de Luis Cañas.

    He descubierto con qué maridar el Prados del otro día: caracoles. Helix Aspersa y Helix Otala Lactea. Tienen un sabor tan complejo como el vino. Recuerdan al centollo (sí, sigo sobrio), pero se impone el aroma a páramo castellano. El Helix Lactea, conocido aquí como Parda, tiene una carne más fina y es de textura más delicada; alternar ambos caracoles con la patata navarra, que guarda como nada el sabor del resto de ingredientes, convierte en realidad la interiorización del paisaje. Me estoy comiendo la infancia a bocados.

  • De los libros que más nos interesan, pocas veces leemos los borradores y casi nunca recorremos las fuentes. La existencia de un libro terminado anula, salvo, para los especialistas, los estadios por los que atravesó.
    Igual que las portadas de un blog o, en algún caso, alguno de sus comentarios.

  • Habiendo viajado mucho no he sentido la telúrica llamada de la tierra con tanta intensidad como en la ribera del Ebro. Bañan sus aguas pueblos de las provincias de Zaragoza y Soria y las comunidades de Rioja y Navarra. Aquí está el centro del mundo habitado, aquí están los mejores vinos, hortalizas y mozas. Para qué mas.

  • Para reflexionar en periodo lectivo. El catedrático J. R. Alonso en Jot Down:
    “Tenemos muy clara la parte de investigación pero no tenemos tan clara la parte docente, que es como la hermana pobre. Las universidades son, ante todo, centros docentes. Lo que les da sentido es que hay estudiantes. Hay que valorar esa parte y trabajarla y cuidarla más, no dar por supuesto que cualquiera es capaz de dar clase perfectamente desde el día uno; eso no es verdad y no sucede en ningún sitio”.

  • EL LOCO

    A estas alturas ya sabrán ustedes que me gustan las cartas del tarot. Aclaremos, no la adivinación, que me importa un bledo, sino las barajas. Y hete aquí que echando un vistazo a las imágenes del Loco tras una búsqueda en Google y tras descartar las barajas contemporáneas, me topo con varias sorpresas.

    Pero no adelantemos acontecimientos. Probablemente las representaciones más conocidas sean las del modelo medievalizante de Marsella, y especialmente la versión de Nicholas Convert (1760) de la que actualmente circula una versión rediseñada por Philippe Camoin y Jodorowsky (1997-98). (Si les interesa, aquí Camoin les cuenta la peripecia).

    Loco00-Conver

    La imagen del loco con su hatillo siendo arañado por un gato o mordido por un perro ha dado lugar a mucha literatura interpretativa que resumiré rápido: la inconsciencia no obedece a los avisos de la razón. El loco ni siquiera se da cuenta de que le han desgarrado o bajado las calzas.

    La sorpresa me ha llegado de una versión un tanto más desvergonzada, en la baraja de Jean Noblet, que está fechada entre 1659-1664. El gato o el perro le ha desgarrado la ropa interior y se le ven las partes nobles, que diría un clásico. ¿Y si esta representación fuera la original?

    Loco02-Noblet

    Parece estar claro que el modelo del tarot de Marsella se acerca a la figura del buhonero, representado casi de forma idéntica (¡gracias Wikipedia!) por El Bosco en su pintura El vendedor ambulante.

    Sin embargo, en los tarots italianos, el Loco no es un buhonero, sino un payaso o un bufón. En estas dos imágenes, correspondientes al tarot de Mitelli (1665) y al de Minchiate (sXVI), se trata de un individuo que lleva un vejiga hinchada y un molino de viento de papel.

    Loco03-Mitelli1665

    En la carta de Minchiate, mientras el loco golpea a uno de los niños con la vejiga hinchada, el otro le ha arrebatado el molino y parece estar tirándole del faldón, quizá con la intención de dejarle las vergüenzas al descubierto.

     

    Loco04-MinchiateXVI

    Es el momento de decir que el tarot parece ser un invento italiano relativamente reciente, de los siglos XIV o XV.

    ¿Tendrían entonces las primeras representaciones ese marcado componente sexual? La respuesta es afirmativa. Les dejo las representaciones más antiguas del Loco, las de las barajas de Visconti Sforza (1450?), con el loco con la cabeza llena de plumas, las calzas caídas y el calzón suelto;

    Loco05-Visconti Sforza1450

    la de la conocida como baraja de Carlos VI o Stensi o Gringonneur (1470 ?), en donde el loco, con sombrero de orejas de burro y sin calzas, hace malabares mientras los niños recogen y le arrojan piedras;

    Loco06-Carlos VI 1470

    y la que probablemente sea la representación más antigua que se conoce, la D’Este-Ferrara (1450) en donde el loco está semidesnudo y los niños le arrancan los calzones y descubren su velluda entrepierna.

    Loco07-D'Este-Ferrara 1450

    [Les dejo también un panel de Pinterest que ha preparado la Srta. Bellpuig recopilando imágenes del Loco de los tarots antiguos. (Aunque no las ha puesto en orden cronológico, que sería lo propio)]

  • Una de las Parker cuida con mimo las viñas de Luis Cañas…y no digo más para no hacer publicidad.
    (Pero vengan ..y cuéntenlo.)

  • AL CAPONE CON PLACA

    Ya hablé de ella, pero insisto.

    No les quepa duda de que es la mejor serie policiaca que se ha rodado jamás. Les recomiendo que no se la pierdan.

    Diálogo sostenido (y citado de memoria), en el curso de una redada realizada por su Strike Team, entre Vic Mackey y un detenido.

    VIC (pasándole un papel y bolígrafo). Escribe: “La vida es una puta mierda”.
    DETENIDO. ¿Qué?
    VIC. ¡Escríbelo!
    El detenido lo escribe.
    DETENIDO. ¿Y ahora?
    VIC (arrastrándolo hacia la ventana): Ahora te vas a suicidar.

    Un buen tributo a la serie.

  • Me venden el «Garnacha Centenaria» de Coto de Hayas como el «Fagus», de la misma bodega, sólo que a un precio mucho más asequible. Disiento con violenta virulencia y con virolenta violencia. Lo que el «Garnacha Centenaria» pueda tener de profundo y potente lo pierde con la falta de elegancia que le sobra, y bien que le sobra, al «Fagus». El «Garnacha Centenaria» es como su tocayo Giménez Caballero, Gecé: una patada dialéctica en el cerebro, algo que aturde y aconseja ser visto en perspectiva. El «Fagus» tiene más de la clase y la finura de alguien tan potente y tan discreto, sin embargo, como es don Pedro Mourlane Michelena. Urge mañana, apenas esté el alba en su apogeo y asomado ya el inicio de su decadencia, desplazarse a Fuendejalón para agenciarse unas cuantas botellas en la bodega.

    (¿A que parece que entiendo de vinos y de literatura?)

  • Francamente, si no incorporas a la crítica la expresión “retrogusto” no me creo nada. Bueno, para ser sinceros, de la opinión sobre vinos no me creo nada nunca, con o sin retrogusto.

  • Si pruebas dos vinos y dices que uno está mejor que otro, alguien te preguntará por qué. Habrá que explicarlo sin usar «retrogusto».