Pedigree

sapo
Por el Camarada Sërgëi.

Yazgo rendido en la cama de un hotel de tres estrellas, céntrico, limpio y frecuentado por turistas autóctonos y transfronterizos. Es mi refugio en Madrid desde hace unos años. Azaña tertuliaba en su cafetería; en la de enfrente, Valle Inclán. Ya no existen ni los cafés ni las cafeterías ni los escritores.

He caminado durante un par de horas y me tumbo desnudo antes de ducharme. Mi infortunio es tal que hay un espejo enfrente. Levanto la cabeza a duras penas y me observo: parezco un sapo escupidor tripa arriba. La sordidez de los hoteles. Sus atractivas limpiadoras de sucios delantales, como doncellas de las pensiones matritenses de Galdós; los gemidos y los jadeos de los vecinos incontinentes; los shintonis de minibar que anticipan cópulas urgentes. Se me levanta la imaginación. No soy un viajero de paso, agotado, sino un Bombur en la ergástula de una casa de putas esperando que una de ellas acabe de chapotearse la entrepierna para terminar saltando sobre mí hurtándome la mirada. Tanto Cacho —pienso que podía haber pensado— para terminar en la ciudad embrutecida dejando correr las pocas horas que voy a permanecer aquí sin nadie me cabalgue el tocino. ¿Fue visitada —pienso que podía haber pensado— la capital por alguno de mis abuelos, de mis bisabuelos, de mis tatarabuelos, de los Cacho anteriores? Mis ancestros, me dice alguien que anda metido entre papeles y pergaminos, se remontan a 1509 y parece que todos ellos sin salir del pueblo. Qué pedigrí.

El primero fue Georges Simenon y más tarde llegó Modiano. Aunque de todo tiene que haber precursores, y el de ambos fue Marco Aurelio. Me arrimo a estos ilustres sólo para dar fe de mis orígenes más próximos sin que nadie me suponga original, tan modesto soy: mi abuelo Jesús, verbigracia, a quien recuerdo siempre con su boina y sus manos renegridas y delgadas como las de un cadáver incorrupto. Mis recuerdos primeros lo ven fuera de casa, cavando en la huerta y rodeado de cabras allá en el Soto. Un día le pregunté y me contó. Había nacido en Carbonera, que ya no existe y está por allá por la carretera de Vozmediano, vino a decirme; y luego la familia se fue a vivir a la Casa del Cristo y de allí se recorría los caminos y se ganaba la vida con eso del estraperlo, negociando con la Guardia Civil porque tenía que alimentar doce hijos.

Decido visitar ambas casas —ambos corrales— después de asistir a un acto al parecer cultural. Se presenta el libro de un hortelano un poco venido a más y me quedo con la copla de su primera obra, un recorrido por las ventas y corrales de la comarca. Se vende, lo compro y busco en sus páginas. Aparecen Carbonera, la Casa del Cristo y algún corral más:

«Carbonera. En estas casas-corral que formaban el núcleo del asentamiento humano de Carbonera vivió recién casado el matrimonio compuesto por Gabriel Cacho y Juana Jiménez, “La Tía Cuca”».

Me dice una de mis tías que la abuela Juana «era tuerta, mucho mala» y que caminaba hasta Tarazona —a unos quince quilómetros— con un cántaro de leche en la cabeza y dos más en cada mano. En esos corrales nació mi abuelo, como he dicho, y fui a verlos tirando para Vozmediano, a mano izquierda casi al final de la recta. Luego viene un camino a la derecha; ha llovido y está embarrado, cruzo un charco enorme y en un par de centenares de metros llego a lo alto de un collado. Se ve Vozmediano allá abajo, la Boxmediano del Marqués de Santillana:

Serranillas de Moncayo,
Dios vos dé buen año entero,
ca de muy torpe lacayo
faríades caballero.

Ya se pasaba el verano,
al tiempo que hombre s’apaña
con la ropa a la tajaña,
encima de Boxmediano
vi serrana sin argayo
andar al pie d’un otero,
más clara que sal’en mayo,
el alba nin su lucero.

El aroma se alza violento de tomillos, el día es luminoso. El bucólico corral yace abandonado en la falda de una colina. Allí parió la bisabuela a los nueve hijos, entre cabras y ovejas. Resistieron todos. Un caminillo llega hasta él y me decido a tomarlo con el coche. Desando lo andando y vuelvo a enfrentarme al charco de antes, pero mi impericia o la mala fortuna hacen que hinque de morros el auto. La rueda izquierda gira enloquecida. Pienso que la he cagado y que no lo podré sacar solo. Me descalzo y me alzo los pantalones hasta las rodillas. Expulso el barro con las manos, calzo la rueda con unas piedras y lo intento de nuevo. No funciona. Vuelvo a salir removiendo barro y colocando piedras. Tampoco. Lo intento por tercera vez y ahora baja la Virgen de los Milagros a ejercer de lo suyo. Lo consigo. Comienzo a sudar como si fuese el mismísmo Bombur entregándome en cuerpo y alma sobre una fembra plazentera. Desisto de tomar el caminillo del corral y regreso a casa un tanto avergonzado.

Pienso que podía haber pensado en aquella vez que bajé corriendo la cuesta del castillo y, por una simple ley física, caí de bruces contra el suelo arañándome la rodilla. «¡Inoranteeeee, inoranteeee!», se me reía el tío Jesús. Cuánta razón tenía. Qué fin de raza es ésta, qué desprestigio soy yo mismo de mi pedigrí. Tantos Cacho para esto, macho. Un charco en Soria y un espejo de Madrid.

89 comentarios

  • Literatura de la buena y melancolía. Buen mix.

    Me ha recordado que yo también me escogurcié corriendo cuesta abajo desde un castillo. El Castillo de Moya, en Cuenca. Y el descojone de los de abajo.

  • Éste “pedigrí” resulta especialmente evocador después del viaje iniciático que hice a Ágreda. Como siempre es mas fácil imaginar sobre lo que conoces que sobre el vacío. El hostión que se arreó el niño Sergio es mejor rememorado habiendo visto la calle donde se produjo tal evento. Fantástico Brema, de verdad que eres grande.
    Por mi parte ando por la costa paseando, castigador, en pantalón corto y shaqueta americana. Algunos han visto instantánea que acredita lo que afirmo.

  • CACHO A TRAVÉS DEL ESPEJO
    De Pascual Duarte a Alice carroliana en una frase. Y todavía se queja de la degeneración de la raza. Tócate la zanahueta.

  • Nunca te acostarás sin saber una palabra más…si leíste al Señorito Cacho.
    ***
    El Marqués al menos no lleva chancletas ni bolso. .aún queda esperanza.

  • BUENOS DÍAS

    LA SERRANA DE BOXMEDIANO

    Dios vos dé buen año entero,
    ca de muy torpe lacayo
    faríades caballero.
    Ya se pasaba el verano,
    al tiempo que hombre s’apaña
    con la ropa a la tajaña,
    encima de Boxmediano
    vi serrana sin argayo
    andar al pie d’un otero,
    más clara que sal’en mayo,
    el alba nin su lucero.
    Díjele: «Dios vos mantenga,
    serrana de buen donaire».
    Respondió como’n desgaire:
    «¡Ay!, qu’en hora buena venga
    aquel que para Sant Payo
    d’esta irá mi prisionero».
    E vino a mí como rayo
    diciendo: «Preso, montero».
    Díjele: «Non me matedes,
    serrana, sin ser oído,
    ca yo non soy del partido,
    d’esos por quien vos lo habedes.
    Aunque me vedes tal sayo
    en Ágreda soy frontero,
    e non me llaman Pelayo,
    maguer me vedes señero».
    Desque oyó lo que decía,
    dijo: «Perdonad, amigo,
    mas folgad ora conmigo,
    e dejad la montería.
    A este zurrón que trayo
    quered ser mi parcionero,
    pues me fallesció Mingayo,
    que era comigo ovejero.

    Finida

    Entre Torrellas y el Fayo
    pasaremos el febrero».
    Díjele: «De tal ensayo,
    serrana, soy placentero».

  • Está ya una harta del Facebook, el Twitter, el Tumblr, el Pinterest, el WordPress, el Blogger, el Instagram y el Evernote. No hay manera de que se integren y funcionen como Dios manda. Si por cualquier razón hay que borrar las cookies, se van todos los registros al cuerno y hay que volver a poner manuelmente las entradas de los señoritos en las redes. ¡Una ya está harta!

  • No me gusta que le hayas puesto Pedigree, ni por homenaje a Simenon. Pedigrí tienen los animales y los escritores franceses, pero los españoles no tienen sino linaje y abolengo, que viene de abuelos. No me gusta la imagen del sapo, la imagen del sapo es perturbadora y completamente GRATUITA. Ando de ánimo regular y este texto me ha dejado más regular todavía, hoy voy y cateo en ánimo, verás. Por tu culpa, bastante tiene una con el puto capitalismo.

  • Es bonita la palabra pedigrí. La palabra procede de la expresión «pied de grue», «pata de grulla», con la que los franceses se referían a las marcas rectas con forma de pata de grulla que los primeros criadores ingleses de caballos utilizaban a modo de árbol genealógico para seleccionarlos. La pronunciación inglesa de «pied de grue» acabó convirtiéndola en «pedigree», castellanizándose luego a «pedigrí». [Wikipedia]

    Yo, que soy un retorcido, siempre he creído que se trataba de una referencia irónica a esta flor de lis.

  • ¿Ya tienen su arco y flechas suficientes?
    ¿Latas de confit de pato para al menos seis meses?
    ¿Pedernal?

    ¡¡¡Haced penitencia!!!!!! (ocho veces)

    “An increasing number of respected financial experts are now warning that we are right on the verge of another great economic crisis. Of course that doesn’t mean that it will happen. Experts have been wrong before.”

  • Me encantó “Novelas Madrileñas” de Pedro de Repide, uno de los bohemios de principios del siglo pasado.
    Si entendí bien, cuando alguno de pueblo llegaba a Madrid a vender productos del campo era fácil que se gastara lo ganado embobado por las mujeres de allí y se volviera al pueblo sin ná. Aunque el escritor más bien cuenta como los chulapos sacaban luego el dinero a las chicas.

  • Pichi
    Es el chulo que castiga
    Del Portillo a la Arganzuela
    Y es que no hay una chicuela
    Que no sufra por su amor
    Anda y buscaté un pollito bien
    Qués lo qués a mí
    No ha nacido quien
    Anda y que te ondulen con la permané
    Y pa suavizarlo que te den cold creme
    Anda y que te ondulen con la permané
    Y si te sofocas tomalo con sez

  • Hojeo una novela actual: que si Marta me hace una paja, que si prefiero la playa en invierno, que si no sé quién tiene una -atención- abro comillas afilada ironía cierro comillas.

  • Bremaneur, ¿al final te hiciste con algo de Fernández Bremón?

    (Lo pregunto como si fuese ayer cuando comentaste que tenías ganas de leerle, y quizá fuera en lo de Jabois hace mil años o vete a saber)

  • 5 de agosto de 2015 a las 09:56
    PERROANTONIO
    BUENOS DÍAS

    Me fascinan estos antiguos que soñaban con ser atracados por mozas serranas para, luego, templarlas con amor. Es descacharrante.

  • 5 de agosto de 2015 a las 12:55
    FUNES
    Bremaneur, ¿al final te hiciste con algo de Fernández Bremón?

    ¡No! Pero sé que ha sido reeditado por Renacimiento. Lo tengo en la lista de compras pendientes.

  • Me compré uno hace tiempo, ¿estás todavía en Madrid? Te lo presto y me lo devuelves cuando yo vaya a Berlín. O a Soria.

    No hace falta que nos amiguemos; pásate por el Thyseen y en la parte dedicada a pintura holandesa, frente al cuadro “Patada en la boca”, de Nigel De Jong, hay un banco. A las 19:30 estaré sentado allí; cuando llegues (no tardes mucho, que me aburro) siéntate por el otro lado (espalda contra espalda, pero no es necesario que haya contacto) y espera a que me levante, para llevarte el libro que habré olvidado convenientemente

  • Me dice una de mis tías que la abuela Juana «era tuerta, mucho mala» y que caminaba hasta Tarazona —a unos quince quilómetros— con un cántaro de leche en la cabeza y dos más en cada mano.

    ES QUE NO ME PUEDO CALLAR MÁS.

    No sé si lo sabes, pero la variante no apocopada mucho en la distribución que el castellano moderno da a muy (o sea, ante adjetivo, es decir, en los superlativos absolutos perifrásticos) es típicamente riojana, navarra y aragonesa, tú añades Soria con tu tía por testigo, y yo, llena de orgullo y audacia, pego un estirón más y pongo a Álava, con el «Es mucho buena» por «es muy buena», que registra el Ilustre vitoriano Federico Baráibar y Zumárraga, en su Vocabulario de palabras usadas en Álava (1903).
    Hasta el siglo XIV o incluso XV, este mucho se atestigua aún aquí y allá, coexistiendo con muy a veces en el mismo texto: «Mucho era pagado del sueño que a soñado», «Commo sodes muy bueno», en el Cid; «Del limo de la tierra muy baxo so formado», «Asi empero que omne mucho espantado», en el Rimado de Palacio; «Compannas mucho estrannas e de diversos marcos, / Traian armas muy fuertes, e ballestas e arcos», en el Libro de Buen Amor.
    Después del XV desaparece de Castilla, de modo que nos hallamos ante un arcaísmo relativo (relativo, porque lo es por comparación con el castellano), uno de esos elementos lingüísticos que cuando dejan de ser comunes al iberorromance central cavan un escalón en el tiempo a la vez que dibujan una isoglosa en la geografía de la lengua. Una isoglosa es un rasgo compartido, es un cerco que abraza, un halo que nimba e identifica comunidades de habla, y es entonces una pista histórica.

    QUÉ, CÓMO SE OS HA QUEDADO EL CUERPO

  • ¿Hay forma de leer las entradas “Por entregas” todo de seguido?

    Por cierto, observo que buscando la Serenata de plomo de Martín Olmos, si se accede por Autor, aparecen los enlaces a las dos partes de su Epílogo, mas accediendo por Por Entregas, dichos epílogos no están enlazados.

    Bellpuig dimisión.

  • Proc, bajo otro alias hace años remé de forma discontinua en la Argos, pero uno es de culo inquieto y le cansan las travesías unidireccionales.

  • 5 de agosto de 2015 a las 13:53 holmesss
    Proc, se queda el cuerpo como para imprimirlo.

    No con mi tóner. He puesto el cartucho nuevo sobre un tapete de ganchillo encima de la tele. A ver si me dura más.

  • 5 de agosto de 2015 a las 12:57 Bremaneur
    Me fascinan estos antiguos que soñaban con ser atracados por mozas serranas para, luego, templarlas con amor. Es descacharrante.

    Bueno, el mito de la serrana matorriza o machorra (más fuerte que un hombre y que lo usa según sus apetitos, normalmente con resultado de muerte, como las arañas y las mantis religiosas) estaba aún muy vivo en la tradición popular cuando yo acompañaba a los maestros a recoger romancero. Sin ir más lejos, la toponimia está llena de puertos de montaña llamados mazorra, machorra, mazcuerras y similar. Este romance, por ejemplo, lo recogí en su momento (con diversas variantes) decenas de veces.

    ROMANCE DE LA SERRANA DE LA VERA
    En Garganta de la Olla, legua y media de Plasencia,
    habitaba una serrana alta, rubia y sandunguera.
    Vara y media de cintura, cuarta y media de muñeca,
    los cabellos que tenía hasta los chancos le llegan.

    Cuando tenía ganas de agua se subía a las altas peñas,
    cuando tenía ganas de hombre se bajaba de la Sierra.
    Vio venir a un serranillo con una carga de leña,
    lo ha cogido de la mano y a la cueva se lo lleva.

    No lo lleva por caminos ni tampoco por veredas,
    lo lleva por altos montes para que nadie los vea.
    Ya trataron de hacer lumbre con huesos y calaveras
    de los hombres que ha matado aquella terrible fiera.

    Ya trataron de cenar una riquísima cena
    de conejos y perdices y tórtolas halagüeñas.
    Bebe, bebe, serranillo, bebe de esa calavera,
    que puede ser que algún día otro por la tuya beba.

    Ya trataron de acostarse, le mandó cerrar la puerta,
    y el serrano como pudo la ha dejado medio abierta.
    Cuando la sintió dormir se ha salido para afuera,
    media legua lleva andando sin revolver la cabeza.

    Cuando lo ha echado de menos, ha salido para afuera,
    puso una piedra en la loma, que pesaba arroba y media.
    Con el aire que llevaba le ha tumbado la montera
    y si no es por una encina le derriba la cabeza.

    Vuelve, vuelve , serranillo, vuelve a buscar la montera,
    que es de paño fino y bueno y es lástima que se pierda.
    Si se pierde, que se pierda, no me importa la montera,
    mi madre me compra otra y si no me estoy sin ella.

    Por Dios te pido, serrano, que no descubras mi cueva,
    que si acaso la descubres te he de cortar la cabeza.
    Tu padre será el caballo, tu madre será la yegua
    y tú serás el potrito que relinchas por la Sierra.

  • En Valderredible, municipio cántabro que limita con Palencia y Burgos, y que está lleno de una rica arquitectura románica, distinguen a los paisanos entre «vallucos» y «matorrizos», según sean naturales (o habitantes) del valle o la montaña.

  • Proc, me dejas sin parla.

    Perroan, repasando la edición de Cátedra de las serranillas del Marqués leo que el primer precedente literario está en el Libro del buen amor.

    Yo conozco alguna matorriza. Que a partir de ahora con este nombre se queda.

    Gracias por los eulogios, majos.

  • Funes, pasé por Madriz de casualidad y me quedé solo (sólo, que no solo, ¿VEIS, ACADÉMICOS DE MIERRRRRDA?) unas horas. La próxima vez que acuda con algo de tiempo aviso y jugamos a los espías (y nos vamos de pociones o nos echamos unos cacharros).

  • 5 de agosto de 2015 a las 14:31 Perroantonio
    Sin ir más lejos, la toponimia está llena de puertos de montaña llamados mazorra, machorra, mazcuerras y similar.

    HUUUY.
    Hermano Antonio, convendrá conmigo en que machorra ‘hombruna’ es de macho (MASCULUS); matorro, de mata (MATTA); y que los topónimos que cita pertenecen a la familia de mazo y maza (*MATTEA). A ver si vamos a haber el típico debates filiológico.

    Cómo te envidio la experiencia romancera de campo.

  • En el libro del buen amor, el único ligue consumado por el arcipreste de Hita, además fue sin ayuda de trotaconventos, una moza serrana muy grande y violenta de Riofrío de Riaza, que lo coge ella a él.
    Parece que el arcipreste era Gil de Albornoz, más tarde obispo de Roma, de cuando el papa vivía en Aviñon.

  • Bakio-Arminza, pero al revés, puede decirse que es donde aprendí a andar en bici en serio. Dele un recuerdo al monumento al átomo de mi parte, Marqués.

  • Me ha puesto nostálgico Cubaslibres hablando de esa carretera. Como no todo el mundo lo sabrá, en medio de la misma, sobre el acantilado, en un “marco incomparable” está la central nuclear de Lemóniz.
    Eramos jóvenes y antinucleares, nos llegábamos hasta Górliz en tren y corríamos delante de los tricornios.
    Luego ETA mató a Ryan, nos empezamos a enterar de qué iba el asunto, crecimos.
    Doscientos millones, dicen que costó, tirados a la basura.
    Qué mierda.

  • “Sharon Macy era un personaje interesante, en el supuesto de que uno aceptara la definición china de «interesante», es decir, algo parecido a una maldición.”

    Pasaje de: Connolly, John. “El invierno del lobo.”

  • 5 de agosto de 2015 a las 15:07 PROCURO FIJARME
    HUUUY.
    Hermano Antonio, convendrá conmigo en que machorra ‘hombruna’ es de macho (MASCULUS); matorro, de mata (MATTA); y que los topónimos que cita pertenecen a la familia de mazo y maza (*MATTEA). A ver si vamos a haber el típico debates filiológico.
    Cómo te envidio la experiencia romancera de campo.

    Pues vaya, ¿y ahora cómo salgo yo de este matorral?
    Lo del romancero estuvo muy bien. Supongo que ahora será prácticamente imposible encontrar informantes. Yo llegué a entrevistar a mi abuela, aunque más que romances –que alguno sabía; el sempiterno Gerineldo– ella era de “cuentos”.

  • Venga, sal del matorral, que Menéndez Pidal ya te ha perdonado.
    Jo, Gerineldo. Con lo que me ha hecho pensar el Sergei de hoy en mi abuela y sus hermanas, que no se parecían en nada a las de Proust, excepto en que también estaban de los tiros. Pues una vez mi abuela se puso a recitar un Gerineldo en la cocina, sin más ni más, y yo era tan joven y gilipollas que me quedé con la copla pero no le di importancia. Y la tiene, porque ella nació y vivió casi toda su vida en un caserío en Churdínaga del que no salió más que en la guerra, firmaba con una cruz y era de lengua materna vascongada, aunque casi no hablaba ni una cosa ni la otra.
    Por cierto, a los begoñeses (Churdínaga pertenecía a la anteiglesia de Begoña) se les llama machorris, no por la virilidad de sus hombres y ni siquiera por la de sus mujeres, sino por las características parras (mahats horri) y los chacolís de las casas. Aclarado lo cual, os advierto que a mi tía Juli (Juliana Begoña, una de las hermanas de mi abuela) la imagino perfectamente en un combate cuerpo a cuerpo con un oso y ganando ella. Más por el mal genio que por la planta, pero planta serrana tampoco le faltaba.

  • El Gerineldo es el superventas de los romances. Cuando ya has probado todo y no hay manera, dices, deseperado, “¿y no sabrá aquel que empieza por Gerineldo, Gerineldo, paje del rey más querido?“. Y no falla, un Gerineldo, más. Seguro, Proc, que tu amama aprendió el Gerineldo con alguna amiga de la inmigración.
    Yo hice algún intento de recoger romancero en Baracaldo, entre los inmigrantes, pero me desanimé pronto. En realidad, porque soy idiota y nunca he tenido espíritu científico. ¿Qué me importaba a mí que unas gentes venidas de Zamora recordaran sus romances, si ya sus hijos escuchaban a los Sex Pistols y les interesaban más las andanzas del bobo de Johnny Rotten que las del conde Arnaldos? No me tomé en serio la tradición oral y ahí está, muerta por mi culpa, por fijarme más en el cuerpo de las filólogas que en el corpus oral.

  • Blade runner, vista desde la “derecha spinozista”

    El maestro Kubrick declaró en una entrevista que cualquier obra capaz de suscitar una reacción emocional inconsciente “posee un espectro de impacto más profundo que cualquier forma tradicional de comunicación verbal”. Esta forma de comunicación puede llegar a ser radicalmente no verbal, llegando a veces a extremos estupefacientes. En general, el cine es un arte que apela a la emoción y el arquetipo, mientras que eclipsa el intelecto, quizás en el marco de lo que Sloterdijk llamó “estados posliterarios” donde la época del “humanismo nacional burgués” parece tocar fin.

    Leer más en Libros de Holanda.

  • Y a mí, MGauss; creo que hasta leerle no había reparado verdaderamente en ese antagonismo del escrito del Sergei.
    ***
    El artículo de Savater que enlazó anoche Perroantonio es excelente, para mis gustos.
    ***
    No viene a cuento de nada pero estos días han puesto bastante a Obama en la radio y me imaginaba, por ejemplo, a Montoro hablando con la voz de Obama y a Obama con la de Montoro. Entonces, Montoro. Sí, soy una persona supersuperficial.

  • El artículo de Savater adolece de inconcreción, se queda en lo genérico (como el programa de un partido político: “se potenciarán políticas de creación de empleo” etc., pero sin detallar cuáles serán esas políticas en concreto).

    Así termina Savater, pero este final debería ser el punto de partida:

    ” es necesario potenciar realmente las diferencias y dar a cada grupo humano la posibilidad de participar a su modo irrepetible en los valores que sellan la conflictiva condición del hombre; pero también me parece importante recordar que los más destacados de esos valores obtienen su fuerza de lo común y están por encima de cualquier peculiaridad folklórica.

  • El orden es necesario, pero con moderación, siempre tiene que haber alguien que adecente la plaza entre verbena y verbena.

  • Escrito en 1983, es sin duda un gran artículo; pero 32 años después ya es hora de una Ley Orgánica que lo desarrolle

  • Nos gusta el orden para romperlo. Los vítores siempre llegan tras el “¡Rompan filas!”, que es otra orden.

  • Sigo en plan Zeppi. Hoy excursión por el monte: Armintza- Gorliz. Lo he intentado hacer corriendo pero el terreno está muy mal y he llegado tan cansado que me he vuelto en taxi. Las vistas del acantilado son portentosas que diría uno de Burgos que vive en Bilbao. Por cierto, cuando me cruzaba a algún montañero me decía: Aupaaa.

  • 6 de agosto de 2015 a las 12:00
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Por cierto, cuando me cruzaba a algún montañero me decía: Aupaaa.

    Dando un paseo por el pueblo con mi hija me dio por saludar a todo transeúnte con el que nos cruzábamos con la fórmula indígena: «¡Vaya buenooo!» La progenie a duras penas podía aguantar la risa, sobre todo con las respuestas. Su favorita fue: «¡Tiraaaaaaaaa!»

  • Un palmo más un palmo menos, el marqués anda por donde anduve paseando el domingo pasado, viendo con envidia airosos veleros llevados por un imposible viento de tierra proveniente de la ría.
    Lo de Schultz me ha hecho revisar mi mala memoria: estuve buscando con la mirada el perfil de Lemóniz – o sus restos: no sé qué queda de ello – pasada la ría, cuando en realidad se hallaba al este, a mi espalda.

  • TÓCATE LOS PÓMULOS, ROMANONES
    Recibo hoy una de esas sentidas cartas que me envía la Fundéu, asunto del día: la tilde diacrítica. Lo sé todo de ella, pero leo el mensaje con cariño; a una de estas va y pone (BREMANEUR, atennnto, que también va por ti):
    «Se recuerda además que, tal como indica la Ortografía de la lengua española del año 2010 y recoge la vigesimatercera edición del Diccionario académico, no llevan tilde, según las normas generales, ni los demostrativos este, ese y aquel, funcionen como pronombres o como determinantes; ni la palabra solo, ya sea adjetivo o adverbio (en este último caso el uso de la tilde únicamente es admisible si existe riesgo de ambigüedad, aunque no necesario)».

    «Vigesimatercera» hostia, la que había que darle al redactor. O vigésima tercera o vigesimotercera, no te líes, ch@v@l@.
    Si ya no podemos fiarnos ni de la Fundéu, en QUÉ VAMOS A CREER PUES.

  • Brema, dime qué años tiene tu cría. La primera vez que te leí de ella no me pegabas de padre y sin embargo estoy segura de que eres uno mucho bueno. (De mí también la gente a veces se soprende de que fume, no sé por qué, yo soy una fumadora extraordinaria).

  • «Zilla Daund parecía una de esas mujeres que se tomaban muy en serio la lectura de libros sin entender realmente que esa actividad resultara también placentera. Su ejemplar de Cleopatra estaba marcado con estrechas tiras de Post-it de distintos colores, y Louis tenía la certeza de que en el interior había escrito palabras como «¡Interesante!», «Estoy muy de acuerdo» y «¡VIP!», al igual que una alumna de instituto abriéndose paso por primera vez entre las páginas de El guardián entre el centeno». Michael Connolly, El invierno del lobo.

  • 5 de agosto de 2015 a las 20:53 Satur
    Connolly, John. “El invierno del lobo.”

    6 de agosto de 2015 a las 16:36 bremaneur
    Michael Connolly, El invierno del lobo.

    O demasiados Connollys o demasiados inviernos y demasiados lobos. A mí me gusta más el Connolly de Satur, aunque el otro tampoco lo hace mal si se pone.

  • John, copón. Que me he liado con el otro, a quien no he leído. He terminado el libro. Me fascina la serie de Charlie Parker por varios motivos que tienen que ver con mis contradicciones como lector. Soy consciente de muchos de los errores de Connolly relacionados con su escritura. Se le ven los trucos, se le nota cuándo escribe para tapar huecos en la trama, chocas con veinte mil párrafos destinados a alimentar al lector haciendo el avioncito: «ñiaooooouuu, y aquí viene una cucharada de motivaciones psicológicas de tal personaje, ñiaaaouuuu», no tragas con la inverosimilitud de ciertas escenas, te revuelves con el infantilismo de ciertos pasajes, etecé, etecé, etecé, etecé y un largo etecé, pero pese a todo devoras los libros con una obsesión enfermiza. Lo bueno es muyyyyyyyy bueno.

  • 6 de agosto de 2015 a las 18:05
    BREMANEUR
    Y a ti, Satur, ¿qué te está pareciendo?

    Y A TI QUÉ DIABLOS TE IMPORTA DÉJAME TERMIMARLO Y NO ME HAGAS ESPOLLERD.

  • Mañana ha de caer el último de Carrère Emmanuel. Me pregunto si PJenny suspenderá el castigo al que le sometió después de leer Limonov, sobre todo al conocer la temática y personajes (Pablo&Lucas).

  • Ha muerto Mariana Briones. Tomó el nick de un personaje de Jardiel Poncela y tuvo otro par de pseudónimos en el blog de Arcadi. Uno, creo recordar, era Murciana de pro. Enamorada de Grecia, sensata, divertida y de una vitalidad apacible, en absoluto estridente, también desde que le diagnosticaron un cáncer. Descanse en paz.

  • “Roxana” fue otro de esos nicks que usó en el NJA, y también en el blog de Jabois. Creo que también se asomó alguna vez al NJ3 e incluso aquí mismo, con otro nick que prefiero no citar por si no estoy en lo cierto. Recuerdo a Roxana exactamente como dice Bremaneur, ese mismo carácter intuí también. Empezó a seguirme en FB y siempre sospeché que era ella, pero nunca estuve seguro y aunque le correspondí, nunca la saludé. Algo más por mi parte, personal y sentimental: en una loquísima conversación con ella y con Satur, a tres bandas en el blog fugaz que se abrió éste, que por supuesto no lo recordará, escribí sin saberlo el primer post de mi blog. Ella me lo celebró y eso me animó a escribir más cosas en esa línea. Lamento no habérselo dicho en su momento. Descanse en paz.