Murakami, ¿otro petardo?

MurakamiPor Fernando García Alonso

No existen muchos escritores que estén en buena forma. Piensen en la flojedad de carnes de Muñoz Molina (en gordito) o de Marías (peso ligero), o en el aspecto degenerado de un Houellebecq, o en la obesidad mórbida de nuestro añorado Cela. Por eso nos llama tanto la atención Haruki  Murakami, que gusta correr maratones con el torso desnudo y fotografiarse haciendo estiramientos. Prolífico como es, nos obsequió en 2007 con un ensayito titulado De què parlo quan parlo de córrer. No es que lo escribiera en catalán, pero esta es la traducción del japonés  que estoy manejando para ilustrarme.

Tampoco hay muchos lectores impenitentes que se machaquen corriendo, pero este libro interesó por igual a los fans de sus celebradas obras (Tòquio Blues, Kafka a la platja, 1Q84) y a los aficionados al running, entre los que modestamente me encuentro. El resultado fue lamentable, a qué engañarnos. Como obra literaria es una auténtica castaña y como manual para corredores, prescindible, por ser misericordiosos. No he encontrado a nadie que le haya gustado, ni en el bando de los unos ni en el de los otros. Qué necesidad tenía Murakami de arrastrarse publicando esta basura. Misterios del alma humana.

Su obra no me interesa, pero Murakami no es ningún tonto. Ha sabido crear un mundo que engancha a muchos lectores sin necesidad de excesivas bajezas. Ojalá hubiera muchos escritores como él. El mensaje de su ensayo no por conocido, debe dejar de repetirse. Correr es la mejor medicina que existe tanto para la salud física como para la psíquica. Él achaca toda su inspiración literaria a su intensa actividad física. Esto es bien sabido, pero tiene también la decencia de desvelarnos la parte del asunto que con frecuencia se olvida: «Pain is inevitable, el patiment és opcional». Esta es la filosofía secreta del corredor, aplicable también a nuestra existencia. Sin tanta retórica ya nos los decían nuestros maestros de antaño: «La vida es milicia y sacrificio».

208 comentarios

  • Buenos días

    No ha sido muy duro, no con Murakami. Un autor que nunca me molesté en leer por la misma razón que nunca leí a Paulo Coelho: los considero autores menores para masas seudo intelectualoides (con perdón) que los consumen enfebrecidos como si fueran libros de auto ayuda.

    Como libro de autoayuda me quedo con los Diálogos plátonicos.

  • (Dios mio, perdónala, porque no sabe lo que dice. Comparar a Murakami con Coelho, denota que no ha leído a ninguno de los dos, pero a ella qué más le da)

    Marqués no corras tanto, que correr es de cobardes. Yo, por ejemplo, no puedo correr, por eso voy en bicicleta, que despeja más la mente. Aaaaah, se siente. Si tuviese dinero iría a esquiar, pero tampoco puedo hacerlo ya, por el mismo motivo que no puedo correr, así es que ya está bien de intentar hacerse sentir culpable a quien no corre, del mismo modo que hacen sentir culpable a la madre que, no pudiendo amamantar a su hijo porque no le baja la leche, le afean el que le dé leche sustitutiva.

    Y grande Murakami, qué bestia literaria es, para mí que se mete algo antes de escribir —y no precisamente un triatlón—, ¿pero qué importa si el resultado es tan magnífico?

    (Y adiós, que me estoy perdiendo a Anguita con Herrera.)

  • Se refiere al dolor del marathoniano, no al del que padece una enfermedad. Parece obvio que es así.

  • A vueltas con el dolor, ay.

    Y no será porque no le hubiéramos dado un buen repaso cuando lo de la bipolaridad, y por cierto sin consenso final.
    Tare cita a Platón; yo estoy no asistiendo a todas las sesiones de un seminario sobre el amor “El amor, un poder que no nos deja tranquilos”, porque ya me tiene cansado el tema; voy a proponer un cambio sobre la marcha de amor a dolor, que para el caso ni se notará.

  • Me gustaría agradecer públicamente la labor de edición de mi post. Creo que hacen un magnífico trabajo.

  • Sí, Holmis, el dolor o el amor. Eros y Tánatos y las teorias freudianas que gustan tanto a nuestra Fijona.

    ¿Que diría Murakami sobre ello? Algo así como; Amo para sentir que tengo alma y regocijarme en el dolor o Tengo dolor porque sé que tengo alma y amo

  • La ilustración es una obra de arte… sanía.

    Perroantonio, que me dice Breman que te toca bailar aurresku porque ha llegado otra DONACIÓN.

  • Me sorprenden estos humanos que como enseña (lo que vosotros llamáis “avatar”) lucen una fotografía junto a su barbián o a su barragana. No se dan cuenta de que ellas tienen cara de estar pensando “¡¡27 centímetros!!” y ellos una expresión que dice “mirar ande mojo’l churro”.

  • En cuanto a la entrada, m’ha agradat molt.
    La ilustración es fantástica; los collages de ayer, inquietantes: si ya los aborígenes creían que los retratos robaban el alma, vaya vuelta de tuerca reciben allí los retratados.

  • marquesdecubaslibres
    Me gustaría agradecer públicamente la labor de edición de mi post. Creo que hacen un magnífico trabajo.

    Gracias, caballero. Ha sido un placer, no como editar el de otros (y no miro a nadie, ¿eh, Brat?) Y usted… ¿está soltero?

  • Perroantuán 25 de nov de 2013 12:01

    Para GaChò.
    “Contar historias es la verdadera aristocracia del periodismo, no escribir opinión”, Manuel Jabois

    Gracias corasau, pero ya lo leí nada más salió, ¿es que no entiendes que soy una fan frenética e histérica sin objetividad ni medida? ¡Soy una Mantiñodrogata!

  • Me parece que el señor Joseba Arregi tiene más razón que un santo en tiempos que los santos ni existen ni se le esperan.

    Señorita Bellapus, no se pregunta a un caballero si está o no soltero. Pregunte con gracia, voz mimosa, caida de pestaña y un mohín coqueto si está desocupado. Funciona

  • Voy a tener que escribir una entrada sobre cómo seducir a un hombre sin necesidad de dejar caer un pañuelo, enseñar las tetas o comprar un perro.

    Ni saber de vinos, leer o visitar museos. Ni vestirse de puta ni de monja. En fin me pondré a ello solo por la señorita Bellapost

  • Estupendo Jabois.

    ¨¨¨
    Marqués, no me ha resuelto la duda: ¿hay que leer a Tamagotchi?

    ¨¨¨
    Si no lo han hecho, les recomiendo no, les conmino a que lean la biografía sobre Valle de Gómez de la Serna. Ya, ya sé que no es precisamente una novedad, pero qué quieren, no me había llegado el turno hasta ahora. Aquí, la anécdota del arresto en el teatro: http://nadiesalvoelcrepusculo.blogspot.com.es/2010/06/fragmento-de-don-ramon-maria-del-valle.html

  • Ruego a quien haya tenido la tentación de darme la razón anoche que tenga la paciencia de esperar a que sepa yo qué es lo que pienso. Lo digo porque, por más que hurgo en la tesis de que los personajes de las novelas son conceptos generales, no le veo ningún inconveniente grave. Ana Karenina puede ser, sin menoscabo de su dignidad personal, un concepto general que tiene la propiedad de tirarse a un tren, junto a las desplegadas a lo largo del libro. Que no lleve un solo rublo en el bolso es una posibilidad, como lo es la de que exista, con la etiqueta de perro, un labrador llamado Genaro. El concepto de AK admitiría una infinidad de aks -ak1, ak2, ak3…, akN- una de las cuales va sin un rublo el día del suicidio.

  • Correr, como ir al gimnasio, o como tanta actividad repetitiva, monótona, mecánica, es más propio de los que no saben jugar a nada. Y esto, pasada la juventud, tiene mal remedio.

  • Bonnie 25 de nov de 2013
    “Correr es la mejor medicina que existe ”
    Creo que en esta “sentence” falta el reflexivo.

    ¿Hay que pensárselo antes de salir a correr?

  • Querido Gengis, en el cap 29, Tolstoi describe con detalle lo que madame karenina llevaba:

    “Abrió con sus manos pequeñas y ágiles el saquito rojo, sacó un almohadón que se puso en las rodillas y, envolviéndose las piernas con la manta, se arrellanó cómodamente. Le pidió a Aniuska la linternita que sujetó en el brazo de la butaca y sacó de su bolso un cortapapeles y una novela inglesa”.

    No le dé mayor importancia a una pregunta trampa de Nabokov.

    ¿Qué importa lo que las mujeres llevemos en los bolsos? Los secretos los guardamos en otros compartimentos a los que ustedes no tienen acceso

  • bremaneur 25 de nov de 2013 15:06

    ¿Hay que pensárselo antes de salir a correr?


    Hay que pensárselo,.. ¡y mucho!

    Ñam, Ñam, Don Adaptaciones.

  • La entrada de hoy es una broma. De buen gusto, pero una broma. El único libro de Mamporreri que no merece ni una línea crítica, porque más que libro es una coña marinera, y es el elegido… Lo que dice García Alonso de Muñagorti es cierto: no es malo, sólo mediocre. Y la conjución de mediocridad y éxito es lo que no toleramos (pérez-reverte, ruiz zafón, marías, coelho, auster -salvo mr.vértigo-). También es cierto que ha mezclado habilidosamente los ingredientes de su pócima, pero le han salido un par de truñacos, con ese sabor melifluo que encandila a la chavalada y a los ingenuos, pero truñacos.
    Ahora mismo me estoy arrepintiendo de haber incluido a Auster en la lista anterior. No merece ser alineado junto a Merakuna, condidérenlo tachado.

  • Un cortapapeles y una novela inglesa, un-cor-ta-pa-pe-le-siu-na no-ve-lain-gle-sa, in quirtipipipilis y ini nivili inglisi… Oiga Tariexa, a ver si solo iba a llevar eso (qué, había hecho limpieza justo ese día y había sacado todos los kléenex sucios y hasta las peladuras de plátano, ¿no?). O que porque lo diga Tolstoi en un sitio no se va a poder después aquí ni abrir la boca. Pues para eso que no escriba una novela, para eso que monte una dictadura con ejército. No te digo.

    ***
    Aztelanaor (15:57), deje a auster ahí (menos el de la Trilogía de Nueva York), pero saque a Marías. (Menos al de los enamoramientos, menuda eme, tiene hasta trozos repetidos).

  • De acuerdo juguemos.

    Una primera edición de John Milton, en ingles. Nada de polvo, tapas de piel de cordero. Un pañuelo delicadamente bordado con sus iniciales, una foto de su hijo, un espejo, unos rublos, una carta a medio terminar, perfume…

  • Murakami: Sólo he leído “Tokio Blues” y me pareció una buena novela, aunque es cierto que no me llamó a leer más del mismo autor. A mí me interesa bien poco toda narración que ocurra fuera de los límites que hay entre La Coruña y Lérida por un lado, e Irún y Ciudad Real por otro.

    Gengis, mis inicios deportivos, fuera de un intento frustrado con el balompié, fueron en el balonmano y el atletismo. Fui campeón de Cataluña escolar en 100 m. vallas y subcampeón en 300 m. vallas. Cuento por docenas las medallas en campeonatos comarcales y locales, que venían a ser una especie de segunda división. Yo siempre tan cutre. Mi estilo en el ataque a la valla podría denominarse “pajarráquico”, ya que parecía un cuervo borracho iniciando el vuelo de regreso a casa; no obstante, era disciplinado y cumplía con los preceptos técnicos imprescindibles. Soy consciente, pues, de la belleza y de la elegancia de un deporte que se basa, fundamentalmente y como dices, en salir a correr por los descampados. Y soy asimismo consciente del equilibrio que genera, tanto físico como mental. El balonmano es distinto. Más agresivo pero también noble, trepidante, furioso a veces, calculador siempre; requiere de una gran inteligencia y de portentosas cualidades técnicas (por eso nunca fui un buen jugador). No creo que un deporte sea mejor que otro. Ahora paseo por un gimnasio de la ciudad este saco de toxinas, alcohol y grasas en que me he convertido. Se ven buenos culos, y eso basta. Aproveché en su día para adelgazar diez kilos en muy pocas semanas, pero fue tanto el tesón que puse en el empeño que me jodí la espalda. Ahora acudo muy de vez en cuando. Prefiero cogerme unas buenas berzas en los bares. Las camareras también tienen buenos culos, ponen Pink Floyd y la cerveza y el vino no serán isotónicos ni isopollas, pero me saben a gloria.

  • Bremaneur, no le conocía esa faceta. El único deporte que he practicado con cierta maña es la natación. Podía nadar dos horas seguidas a buen ritmo y sin una sola pausa, y el placer era tan inmenso que entendí a la primera lo que le pasaba a Colin Smith cuando le daban larga por los bosques en La soledad del corredor de fondo. Pero era nadador de fondo y velocista mediocre. Rara vez perdía, pero aún más raramente ganaba, una carrera de 100 metros o de 400, y el Canoe me mandó a casa después de un fichaje en el alambre. Nunca he soportado los gimnasios. No veía culos ni paquetes en ellos, sino hámsters, inmensas salas llenas de hámsters de un tamaño descomunal y sus trotecitos hacia ninguna parte.

  • MAS RELATOS DE JUVENTUDES DEPORTIVAS
    Un amigo me convenció, todavía en COU, y nos apuntamos a atletismo en el Club Universitario. Ante todo, correr horas por el parque de Cervantes, que tiene más pendiente que el Retiro.
    Pocas semanas después tenía lugar la clásica Jean Bouin; nuestro entrenador me miró a los ojos y dijo: tú no la corres.
    Grande humillación que ha sido superada este fin de semana por el portador de mis genes hasta el infinito y más allá con una marca respetable.

  • No, si al final Mercomina se irá de rositas…
    Procurofijarme, la trilogía tenía que ser mentada, no es mala, pero no tan ambiciosa como Mr Vértigo, un clásico. Excuso decirlo, pero es mi opinión. ¿He dicho que es mi opinión?. Lo es.
    Confieso que me enamoró Mercuriana con Kafka en la orilla, y luego Tokio Blues me mantuvo en vilo. Pero acabé descubriendo sus trucos, su trastienda, su ambición…
    Soy un despechado, sí.

  • Hombre, Bremaneur, confiese que fueron más de 10 los kilos que tuvo que perder, a base de duro ejercicio y no pocas privaciones (aunque podrían haber sido alguna más). Meritorio esfuerzo, teniendo en cuenta que para la segunda de sus novias, ni en su momento de mayor sobrepeso, usted perdió ni un ápice de su salvaje atractivo sexual

    (-> Havalina – Desierto)

  • Juli0: «Sentimos comunicarte que este vídeo no está disponible en Alemania porque es posible que incluya contenido musical cuyos derechos musicales correspondientes no han sido concedidos por la GEMA».

    holmesss 25 de nov de 2013
    Pocas semanas después tenía lugar la clásica Jean Bouin; nuestro entrenador me miró a los ojos y dijo: tú no la corres.

    Aquí me tienes corriendo la Jean Bouin, Holmesss. 1989. Ese mismo día comí por primera vez en un chino, por cierto. Hilos, recuerdos…

  • No se puede andar discutiendo lo obvio: que correr es bueno para la salud y que Murakami es un buen escritor. Otra cosa es que a mí, personalmente, me interese correr y no me interesen las novelas del nipón. Pueden haber otras opciones, pero no tiene sentido negar la mayor. Obsérvese la subjetividad, y, porque no decirlo, la tontería de que querer imponer criterios irracionales.
    En mi juventud hacer deporte era de pringaos, pero no era mas que una pesada digestión del romanticismo y el marxismo que imperaba por entonces.

  • Aunque sin ganar oficialmente nunca nada, jugé mucho al baloncesto en la adolescencia. Tenía cierta técnica, pero a partir de los catorce años cada vez me acompañaban menos las condiciones físicas para ser eficaz en el juego. Hasta entonces también se me habían dado bien las carreras de velocidad, pero de de éstas lo único que me atraía era la posibilidad de ganar, muy lejos del placer que me producía participar en una buena jugada. Por eso puse esta mañana los juegos muy por encima. Pero, pensando en lo que dice usted sobre la belleza en el salto de la valla, caigo en la cuenta del gusto que produce en cualquier deporte el simple hecho de saber jugar, de tener técnica. Pienso, sin ir más lejos, en juegos de salón como el ping-pong, el futbolín, el billar. Basta saber coger el taco, y evitar las pifias, para sentirse uno bien.

  • En el instituto me metieron a un equipo de baloncesto porque era altita. De hecho, era la más altita de todas, que eran unos renacuajos. No duré nada, no pillaba una pelota y cuando la pillaba me la quitaban enseguida. Por qué no tenemos cada una la nuestra, solía preguntarme.

  • Lo que no se porqué no hay que decir, es que el chino este tiene una pinta de pringao collejeable en la foto de los estiramientos, que da que pensar que coño habrá vivido y por lo tanto que coño tendrá que contar.

    Pero es opinión no fundada, porque no lo leí.

  • Un cortapapeles y una novela inglesa, un-cor-ta-pa-pe-le-siu-na no-ve-lain-gle-sa, in quirtipipipilis y ini nivili inglisi…

    Ay, que me parto.
    —————————–

    Nunca he soportado los gimnasios. No veía culos ni paquetes en ellos, sino hámsters, inmensas salas llenas de hámsters de un tamaño descomunal y sus trotecitos hacia ninguna parte.

    SEEEEEEEEE!!! Perfecto.Eso es.
    ————————

    Confieso que me enamoró Mercuriana con Kafka en la orilla,

    AHÁ!! Lo sabía, lo sabía!!!!
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    (Tareixa, di tu algo interesante que a ti también me apetece b(oi)qotearte)

  • En el bar de la Chelo no se me ocurre pedir haute cuisine, y menos con los torreznos tan buenos que tiene.

  • Oye Gengis, Murakami no está en la televisión, está en las librerías.
    Yo no TENGO televisión, con que fíjate tú.
    No le dan el nobel porque le tienen manía. Porque están acostumbrados a que a los japoneses que les dan el nobel se suiciden luego y como Oe Kenzaburo todavía no se ha matao, y ya ven que el Muraka como mucho echará a correr por montes y valles, pero que de matarse nada pues no se lo dan. Que prefieren darselo a madres de familia, que oye, a mi me parece muy requetebién, de hecho debieron dárselo a Maeve Binchy y ya ves.

  • Quiero ver una peli de japoneses que no haya sexo ¿hayla? ¿Alguna sugerencia? O mejor sigo viendo la de Tierra de penumbras que me quedé a medias, ¿le gustó, Pirata? (yo no me acuerdo de nada, por eso seguí viéndola, de hecho sólo me acuerdo de la frasecita y de que llovía)

    Qu alguien me frene. Parezco una niña de esas de las pelis que esciben sin parar fechas dictadas por los marcianos. No puedo parar.

  • Yo el deporte que he practicado es el ballet clásico y así tengo aun un cuerpo equilibrado y una gracia delicada en mis movimientos y andares que parezco una reina.

    Mas mejor; una princesita

  • Bah, yo también. Pero yo no parezco, yo es que SOY una reina.
    Qué mona iba con mi malliot granate con el turbante juego y las zapatillas rosas.. El malliot me lo robaron (ya se sabe que las niñas bien son todas unas chorizas), y mis padres o pudieron ya comprarme otro así. así es que cogí uno de gimnasia de mi hermana… Lo que pasa es que a mí el culo siempre me ha hecho contrapeso.

  • No puedo decir nada sobre las traducciones que hizo Nabokov de Pushkin por dos razones: porque no sabía que tradujo a Pushkin y porque a los poetas rusos los leo sólo en original (las versiones castellanas de Ajmátova y Mandelshtam son traumáticas).

    En cuanto a los cursos de literatura rusa de Nabokov, hay tres cosas a tener en cuenta (me parece): a Nabokov no le gustaban Dostoievski y Tolstói, el universo de Pushkin le era un tanto ajeno, lo que dijo sobre Gógol y Chéjov sigue siendo interesante y cierto.

    Pero intuyo que habrá al menos una tesis de doctorado dedicada a establecer la cantidad de enaguas que llevaba Anna antes de hacer efectivo ese ‘mía es la venganza; yo [me] daré el pago merecido’ [Epístola a los Romanos, 12.19].

    De Tumakari paso: la vida es breve, y hay que elegir (prefiero a Saer).

    En la Kamasutra alfavit, proporcionada amablemente por el Señor Don Perro Antonio, he echado de menos las posturas de las letras Ж, Ш y Ы. [Los comentarios de la web se enrollan con la G. Y es que ya Iván el Terrible miraba muy mal a los homosexuales (y a los judíos). Cosas por resolver. Cuatro siglos no son nada.]

  • Halaaaa!!!! Eufrasina Mitiklós lee en ruso.

    Qué nivel hay en este blog. Casi me da vergüenza aparecer con mi delicada fragilidad de canto de cisne.

  • Proc, ayer no te respondí a lo de los programas de edición por distintas razones:
    a) No tengo Mac. b) No conozco ningún programa de edición gráfica en el que sólo haya que apretar un botón para que haga los recortables. De hecho, lo mejor sigue siendo usar tijera y pegamento. c) Los programas de escritorio son, por lo general, bastante complicados. Incluso los imitadores de photoshop fáciles son complicados. d) Los únicos que no requieren conocimientos previos son los que se usan en las tablets, aunque por lo general son de nivel “infantil”: aprietas un botón y ponen un sombrero o un rótulo con un Boum!.
    Resumiendo, que tendrás que dedicar bastantes horitas a aprender, como hacemos, ejem, los profesionales.

  • Yo jugué al baloncesto hasta los 18 años. No era malo, pero empezaron a llegar tipos de 2 metros y ahí se acabo todo. Recuerdo un año en el que, para completar unas bajas en el equipo de balonmano, me federaron y me pusieron a jugar alternativamente a basquet y a balonmano. Viniendo de un deporte de caballeros, lo del balonmano me pareció cosa de gañanes. A la vigesimoquinta hostia en los primeros diez minutos me tuve que mosquear. Por eso me ha quedado la cara que ahora tengo.

  • Tampoco confío mucho en que Bella me lo aclare… debe estar con su mascarilla de pepinos

    (soy muy, muy mala con ella)

  • Tareixa 25 de nov de 2013 22:36
    Me temo Perroantuan que usted gasta una pose de canalla viril muy atractiva.

    Va a ser eso.

  • Tareixa, TODOS los botones funcionan igual: tienen una pulsación antes y otra después de aquello que va en itálicas, boldas o citadas, y que usted debe añadir. Excepto el vínculo llamado link, que se pulsa solo tras resaltar el fragmento que irá iluminado, y una vez hecho no hay que cerrarlo, él solito se cierra.

  • Jejeje, mucho balonmanero por aquí.
    Yo jugaba de lo que en aquellos tiempos llamábamos “raya”, actualmente creo que “pivot”, recibía por todos los lados y repartía con igual entusiasmo entre las líneas defensivas enemigas.

    Los pisotones eran de antología también, justo antes de alzar el vuelo.

  • Tare. Se pega el texto que quiere citar (o se escribe), se selecciona el texto y se pulsa el botón b-quote. Simple. Lo mismo que poner unas negritas o unas cursivas.

  • Proc, no seas liante. No hay que escribir ningún código. Sólo resaltar el texto y pulsar el botón.

    Y en el caso de los enlaces:
    1. Copiar la dirección URL del enlace (Seleccionar y Ctrl+C).
    2. Seleccionar el texto que va a incluir el hipervínculo.
    3. Pulsar el botón link.
    4. Pegar la dirección URL del enlace (Ctrl+V) en el cuadro.
    5. Hacer clic en Aceptar.

    ¿Donde está la Bellpuig?

  • Espero no haberlo contado antes y no aburriros. Una vez jugamos en la cárcel Modelo de Barcelona (aquellos tipos jugaban siempre en casa). El pívot suele ser el jugador más borrico (y no miro a nadie, Adapts), pero a veces los extremos (los más debiluchos pero también los más rápidos) se colocan en esa posición, de doble pívot. Así lo hice yo en la defensa y me tocó de contrincante a un holandés que me debía de sacar cuatro cabezas. Tenía unos brazos como mis piernas y el muy joputa no paraba de disparar sus codos contra mi pecho. Aguanté el bombardeo como pude hasta que se me ocurrió una táctica genial para que se estuviera quietecito. Me agarré con mis dos brazos al suyo derecho y me apreté a él como si fuera una furcia y yo un borracho. Debía de parecer Filetrón, el de los tebeos (Mortalelo y Filetrón), agarrado a uno de esos gigantes que pinta Ibáñez. Batallita final: nuestro portero era un rocker que hasta se acostaba con su chupa, sus cadenas, sus botas y toda la ferralla propia de esa tribu. Tuvo que pasar veinte veces por el arco de seguridad. Cuando no era la hebilla con el águila, pitaba la puntera de las botas, o la cadena de la cartera, o…
    Ganamos.

  • Otro ex-balonmanista aquí. Hostias como panes es lo que recuerdo. Y tirarme al suelo desde un extremo (jugaba de idem).

  • El pívot suele ser el jugador más borrico (y no miro a nadie, Adapts),

    ¡Que cabrón!, Oiga, oiga, que en mi caso me eligió el mister porque era a la vez mazao (para aguantar y repartir), inteligente (para colarme y abrir huecos)y rápido…

    Snif, que estoy muy sensible.

  • Hice el ballet clásico y, pasados unos años, las pesas durante diez años. No sé si esto vale o no. Pero si hubiera sido albanesa, leería en albanés (creo).

  • Yo una vez recogí un esférico que habían lanzado unos chavales sin querer por encima de una valla y traté de devolvérselo con una chilena, pero no le di al cuero y por poco me parto la espalda al caer al suelo. No recuerdo haber practicado más deporte.

  • Adaptaciones 25 de nov de 2013 23:16
    ¿Eso son leotardos o leggins, apolíneo PerroAntoine?

    Es un justaucorps, propiamente.

  • ¡Y yo que sé si usted es rusa Eufrasina o un nick vacilón! la recuerdo de Apuntes y gasta bigote.

    Osea es usted muy hormonada

  • Yo deduzco que Eufrasina es rusa, como la ensaldilla.
    Gracias Procu por la sugerencia, voy a buscarla de inmediato, veo que va de un músico. Adoro a los musicos.
    Yo jugué unos años a Voley. Bueno jugué a muchas cosas, pero en voley estaba federada. Qué bonito es el voley.
    Mi mejor disfraz de todos los tiempos, no superado ni siquiera por el de Obelix con mi hermana a la espalda disfrada de menhir, fue el de sota de copas. Me he acordado al ver a Toniguau con la mano en el trapecio.

    Bueno, adiós.

  • -Al título “Murakami, ¿otro petardo?” le sobran los interrogantes

    -Me disgustan el innecesario anglicismo “running” y las frases en catalán; todo ello me remite al clásico señor Josep Donampessetes, de Vic, enriquecido por medios ilegales en Venezuela o Puerto Rico.

    -Sobre el relato no opino, so pena de ser tachado de “troll” y criticado por mi “nick” (más anglicismos innecesarios), pedido que se me borre (Satur, pese a ser el único que me ha hecho reír a carcajadas con su onomatopeya de la Fórmula Uno), etcétera. La excepción es Gómez Camuñas, que reaccionó a la crítica constructiva con entereza, inteligencia y reflexión, con lo difícil que es superar la vanidad.

    -Me parece bien que la gente corra, siempre que no sea detrás de mío

    -Me parece bien que la gente se corra, siempre que no sea sobre mí

    -Grandes corredores de ficción: Forrest Gump, el Doctor Mateo y Enrique Pastor, concejal de juventud y tiempo libre

    -El balonmano es un deporte de hombres, creo que el más duro de los muchos deportes que he practicado (no perduré, fue durante la infancia y ya en esa etapa era brutal).

    -Celebro a quien ha incluido en este hilo el billar, el futbolín, etcétera.

  • Gacho, ojito. Va de un músico… que se pone a trabajar de tanatopráctico.

    ***
    Los dirds son buenísimos y el nombre de la página también: Triste e inútil, la página de humor más deprimente de internet.

    ***
    Anda que no nos sabemos milis nosotras. El otro día oí a dos chavales de unos veinte años comentar Ardor guerrero muy animados, no sé qué puede significar para ellos.

  • Como dirían Breuer con Adler, lo comprendo (en femenino). Nomas John Gielgud con Stanislavski tendría que ser ese Bolaño-nick (al que no tengo el gusto). Tranquilas, chicas, no soy competitiva.

  • Acabo de elogiar al marqués por sus múltiples comentarios en un hilo anterior, pero no sé si tiene sentido hacerlo a destiempo del día en que sale. Mi ignorancia no tiene límites.

  • Huy, los tanatoprácticos todavía me gustan más que los músicos. Con la cara de muerta que me levanto por las mañanas, cuánto daría por tener un tanatopráctico a mi vera.
    Buenas noches.

  • Ahora voy yo con Murakami. De pocos escritores contemporáneos he disfrutado tanto en los últimos años como de ese tipo. Sólo de Marías, de Houllebecq y de Munro, en realidad. Las historias de los tres primeros y el modo en que las desarrollan son, cada uno en su inimitable estilo, tal laberinto de ambigüedades, espejos, símbolos y metaliteratura que resultaría difícil que dos lectores encuentren lo mismo en sus novelas. Una consecuencia colateral es que esas obras retratan mejor a los lectores que a los propios autores. Alice Munro es otra cosa, de hecho es exactamente lo opuesto: literatura tan convencional, intemporal y universalmente reconocible como excelente que resulta asombroso que cualquier aficionado a la lectura -insisto, cualquiera, incluso penedemetal- no salga de sus obras admirado del talento de esa mujer. Yo a los tres primeros no osaría recomendárselos a nadie que no conozca bien, pero la canadiense es para todos los públicos.

    Medio en serio, con uniforme, taquillas y reglamento, sólo he jugado al fútbol. Era un mediocentro estimable, eso creo, pero el míster no estaba de acuerdo, me retrasó como central y ahí me aburría. También he participado en unos Juegos Olímpicos, pero eso fue mucho antes: las niñas fabricaban las medallas aplastando chapas de botellines y recubriéndolas con papel de aluminio de diferentes colores, y aprovechábamos los bolardos de granito de la calle (no todos estaban a la misma altura) para improvisar el podio. Creo recordar que algo gané, pero tengo que preguntarlo. Mañana les cuento.

  • No hay término medio, todos los deportes que conozco son o muy hermosos si se hacen bien o grotescos en el caso contrario. Para que lo entiendan las mujeres, hablo de lo que les pasa en el fútbol cuando, en lugar de dar al balón el efecto debido, ni siquiera atinan con él, y en el baloncesto cuando, en vez de acompañarlo con la mano, lo botan a palmotadas.

  • Qué bonita era en el baloncesto aquella forma, ahora un poco anticuada, de pasar el balón, los codos un poco desplegados, extensión de los brazos, movimiento de las muñecas e impulso último de los dedos, sobre todo del pulgar; todo sin brusquedad, sin aspavientos. Y recibirlo con una mano un poco antes que con la otra.

  • El fin supremo para procurar que los críos hagan deporte es lo mucho que van a disfrutar; a disfrutar -ellos lo saben muy bien- seriamente, no de ese modo divertido y bobalicón con el que las chicas se entrometen en los juegos. Comparado con tal placer, todo lo demás -que si la salud, que si el carácter, que si yo qué sé- no pasa de ser pamplinas.

  • Las mujeres de mi generación -la del cincuenta y cinco- que han practicado algún deporte son, salvo rarísimas excepciones, de buena familia. O sea, pocas.

  • No quiero ser el último post. Gengis, reaccione! Pero, con la escasa sobriedad que me permiten los últimos güisquis y la conversación con un ginebrino octogenario que viajó con Bouvier y por poco no se mata en los Grisones(o dios, lo dejo) les digo que:

    1) Es fundamental una xuntanza deportiva en que bailéis, peloteéis, pateéis, mientras yo, a falta de una piscina olímpica, arbitre el partido conla natural imparcialidad y donaire que me otorga mi inutilidad y colchonerismo

    y

    2) NomejodaquenosabelodePushkin Eufrasina conlacoñaquedioalrespecto NabEdmundWilson dehecholepusoaparir

  • Puñetera GEMA, Bremaneur… Vea si puede verlo en Vimeo ->

    Aunque tendrá que abrir cuenta (la “básica”, que está debajo de la “plus” y de la “pro”, es la de gratis).

    En cualquier caso, se trata del videoclip del tema Desierto, del grupo madrileño Havalina. Si supiera cómo descargarlo, se lo enviaba.

  • Mi primera japonesa fue ésta, nada de sexo a no ser que se tenga una mente calenturienta.
    Duermo en futón y adoro la comida japonesa (preparo unos makis y una sopa Miso que se caga la perra) y en verano sólo llevo una yukata en casa.
    He intentado leer a Murakami pero de repente me viene a la cabeza el helado de Amaretto de Vivoli, y lo dejo por imposible.
    Tengo que volver a Florencia y ser más italiana.

    Me encanta ese avatar suyo PerroAntuan.

  • Ya que estamos:

    Si hago unos sencillos cálculos aritméticos, descubro que he pasado sin dar un palo al agua más de la mitad de mi vida laboral, lo que me ha permitido dedicarme con bastante intensidad a mis tres únicas pasiones, a saber: la literatura, las mujeres y la práctica deportiva.

    Sí necesariamente por este orden.

    En efecto, yo fui de los que se apuntaron a hacer artes marciales en el gimnasio del barrio después de ver “Operación Dragón”. Una iluminación de las alturas me hizo ver que, a la vista de mi ya incipiente falta de empatía para con el resto de la humanidad, no me iba a venir mal —a modo de refuerzo multimedia e interactivo de algunos de mis puntos de vista más controvertidos— aprender a repartir hostias con cierta galanura. La cosa me gustó desde el principio, y rompiendo todos los pronósticos iniciales, practiqué tae-kwon-do (y algo de boxeo) ininterrumpidamente hasta pasados los cuarenta, cuando me retiraron las lesiones. Sin embargo, le doy a las pesas casi a diario desde que se llevaban las americanas con hombreras y salgo a correr con regularidad.

    Aunque la verdad es que venía a decir algo de Murakami, pero lo haré otro día, cuando lo lea.

  • MENOS LOBOS
    No me gusta tu plan

    La pretensión del Estado por regular todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida resulta estomagante. Es cierto que una porción de la ciudadanía quiere al Estado más que a un padre putativo y le pide que nos vigile, nos cuide, nos lave, nos peine, nos limpie las caquitas y nos ayude a cruzar la calle, pero somos también muchos a los que nos gustaría que nos dejara un rato en paz. Que la pesadez consume el cariño.

    Seguir leyendo en El Diario Norte

  • Procuro Fijarme: necesitaba -creo- un programa para mac de edición de gráficos. Me permito recomendarle este. Bueno, bonito, barato y mucho más fácil de manejar que otros. Mire los vídeos de aprendizaje y ya decidirá si es lo que necesita, se acerca o está fuera de sus posibilidades/prioridades.

    Don Perroantonio tiene razón es laborioso y entretenido (un abismo del tiempo, más bien) obtener resultados. Requiere técnica, dedicación e inspiración.

  • Perdón a los editores, termino de fijarme en la portada que le han puesto al libro de la entrada y llevo un rato riéndome. Perdón por no haberme fijado antes, y gracias por las carcajadas.
    —————————–
    Perro, me gusta tu entrada de diario Norte.
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    Bonnie, pues esa también la voy a ver, ea.
    —————————————–
    holmesss 26 de nov de 2013 09:55

    Macarroni tiene sueño , y una ilustradora de primer orden, que para colmo parece saber lo que llevaba el bolso de Karenina.

    ¡OH!!! ¡Pero qué coincidencias!, me muero, me muero me murakami.
    ——————————–

    Gengis Kant 26 de nov de 2013 01:21

    El fin supremo para procurar que los críos hagan deporte es lo mucho que van a disfrutar; a disfrutar -ellos lo saben muy bien- seriamente, no de ese modo divertido y bobalicón con el que las chicas se entrometen en los juegos.

    Es que te gusta que te den caña, Gengis. Me parece que tú a este monte no vienes a cazar.
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    -Yo también hice tae-kwon-do, Gómez. Todavía conservo el Dobok.-

  • Muchas gracias, Ximeno. He echado un vistazo y creo que ese programa probablemente supera mis necesidades y/o capacidades por todos los puntos cardinales. Lo mejor será que vaya a la tienda y le cuente al tendero, él sabrá (nada más verme y oírme). (Y el nivel infantil siempre me ha parecido un gran punto de partida).

  • Perro, aquí lo borda:
    «A estas alturas de la película ya nos conocemos todos muy bien, y sabemos en qué lado de la escopeta ha estado cada uno. Y aunque la política sea el arte del eufemismo y del paripé, basta ya de milongas. Que se cumplan las leyes. Las lecciones de perdón, convivencia y buen rollito, para la catequesis».

    La frase «sabemos en qué lado de la escopeta ha estado cada uno» me ha parecido especialmente afortunada, hasta que he recordado el proyecto de Instituto de la Memoria que incluía ese flan, que iba a recordar tooodas las violaciones de los derechos humanos. Bueno, todas, todas, no; solo desde la Guerra Civil: La Guerra Civil, la dictadura franquista, ETA y el terrorismo de Estado.

    ¿Dónde está Wally?
    ¿Qué escopeta?

  • No entiendo el sentido del segundo párrafo, Proc. Me despista la adversativa. Las adversativas suelen ser muy cabronas.

  • ¿Qué adversativa?
    Que yo también pensaba que había un problema con unos que llevaban escopeta. Pero no: póngase a mirar la masa de contexto explicativo en el que el futurible Instituto de la Memoria ha deslizado a los terroristas de ETA, pobres niños perdidos un domingo en una playa abarrotada de causas y razones históricas. La Historia está llena de escopetas y de malos, todos somos víctimas y los victimarios también.

  • Don PerroAntuán, su artículo: memorable (y todos sus adjetivos y los pronombres, las preposiciones…) Además habilidosamente ubicados para producir en el lector una impresión de lo más intensa. Enhorabuena. Gracias.

    Doña Procuro: La aplicación es complicada porque lo que usted quiere hacer es complicado, pero por 29,95$ no va a encontrar nada mejor. El tendero puede tener intereses espurios, legítimos e incluso de cualquier otra índole incluída la sexual, algo que no debería descartar en ningún caso.

  • Ahora leo que el marqués nos ha recordado a la ‘Amante granaína’ con la que compartimos buenos momentos y una media granaína.
    Esta bien eso de rememorar, aunque no nos lean.

  • Sr. Verle, he estado leyendo su blog y me llama la tención el hecho de que el Sr. Newton esté tan arropado.

    Supongamos que las modelos estén en un estudio de fotografía con sus focos y tal, aunque puede que no, pues se ve una escena de calle al fondo a la derecha ¿Por qué lleva puesta la gabardina? ¿No le resulta incómoda para trabajar? ¿Haría frío?

  • A ver si algún alma carirativa invita al tragoncete zampabollos oficial a una pringá, unos chorizos o algo, que está inundando sin misericordia.

    Corro con la mitad de los gastos si hace falta.

  • Interesantes posts sobre el trasero los del Señor Verle.

    Una crítica de diseño, y es que me ha costado Dios y ayuda el leerlos. Esos tonos de fondo y escritura no combinan para una agradable lectura.
    Le sugiero que los cambie (si se puede, claro). Me he dejado media dioptría de cada ojo, pero ha merecido la pena el esfuerzo y la pérdida.

  • Señor Verle, ¿podría usted decirme de dónde procede su información sobre el origen judío de Karen Blixen? Es conocido que ayudó a sacar a judíos de Dinamarca durante la guerra, pero hasta donde yo sé su familia, tanto por vía paterna como por vía materna, era unitaria (es decir, cristianos no trinitaristas).

  • Me parece un despiste fenomenal el de esos falsos aficionados a los espectáculos deportivos que se ponen muy griegos y les da por alabar la belleza de los cuerpos atléticos. No se enteran de que en los estadios la belleza, sublimada en pura geometría, está en el juego. Pero tampoco esta belleza nos satisface, como pretenden los que dicen que les da igual que su equipo salga derrotado si el el contrario ha jugado mejor, porque lo que importa es el espectáculo. Nada de eso, lo único que le sirve al buen espectador es la belleza victoriosa.

  • Está bien que la vida sea milicia si eso sirve para vencer, pero la milicia por la milicia es como hacerse pajas de dolor.

  • Como todo lo que toca la izquierda, el concepto de estado de derecho se ha inflado mucho. Así se ha llegado al extremo, vicioso como todo extremo, de negar ese certificado al estado que no respete los derechos humanos. Con ello el idioma está a punto de perder una expresión específica para un orden político -el estado de derecho propiamente dicho- que asegura a los ciudadanos el imperio de la ley. Ese imperio, aunque la ley no haya sido producida mediante voto alguno, ni universal ni restringido, es un bien, Y esa bondad es la que exige que exista una expresión que la señale.

  • Dándole vueltas al artículo del Perro, pienso una vez más en la naturaleza accidental, casi azarosa, de la separación entre lo que corresponde al estado y lo que no. Los liberales españoles del XIX tenían un sentido de lo público que no iba a la zaga del de nuestra izquierda, sólo que su valoración de lo que tenía que ser exclusivamente público era otra. En educación no se les pasaba por la cabeza que los estudiantes de la privada no fueran examinados al final del curso por los funcionarios de la enseñanza pública. La nota era, sin ningún genero de duda, un asunto público. Evidentemente ese estatalismo liberal se da de bofetadas con el de nuestros neoliberales, pero no tanto como pudiéramos creer, ya que éstos no suelen quejarse de que los programas de estudios sean oficiales.

  • Milicia y servicio es una actitud, una forma de estar en el mundo. Los que somos así no esperamos ni la victoria ni nada a cambio. Nos basta con sentirnos herederos de una tradición milenaria que arranca de Esparta, pasa por nuestros Tercios y cristaliza en lo que podíamos llamar una españolidad de bien.

  • Gengis Kant 26 de nov de 2013 16:57

    Como todo lo que toca la izquierda, el concepto de estado de derecho se ha inflado mucho.

    ***

    Se ha inflado lo suficiente como para que estado de derecho no sea lo mismo que principio de legalidad. Y empezó a inflarse antes de que la izquierda tuviese siquiera representación parlamentaria.Y por motivos obvios: sin reconocimiento de derechos fundamentales es complicado garantizar que la ley no sea un mero capricho del poder, es decir, que el estado de derecho no sea un mero molde formal.

  • Pues no sé Gengis, a mi me gusta ponerme muy griega y contemplar la belleza de los cuerpos sin menoscabo por la geometríca del juego. Y me satisface mucho

  • Los hechos.-

    Es un hecho que el estado liberal, sin ser democrático y menos social, fue un estado derecho, al que le bastaba, como garantía de que la ley no sería aplicada arbitrariamente, la libertad individual, la separación de poderes y un parlamento selecto. Pero querría economizar un poco más en el siguiente párrafo

    El concepto.-

    En el terreno de la abstracción cabe incluso la posibilidad de un estado dictatorial de derecho en el que la ley no sea aplicada arbitrariamente aunque la misma haya nacido de un modo arbitrario. Su garantía sería una cultura trufada de racionalidad ordenancista y metódica, capaz someter al dictador con una fuerza tan intensa como lo haría la soberanía popular (ni siquiera los tiranos ejercen su poder en un vacío axiológico).

    Aunque esta observación apunte al reino de la pura posibilidad, habla de un valor, el imperio de la ley sobre gobernantes y gobernados, que merece ser expresado de un modo lo suficientemente específico como para dejar fuera del mismo las circunstancias que podamos pensar que favorecen su existencia en la tierra. Del mismo modo que el liberalismo político no está unido conceptualmente al capitalismo, lo que impide descartar que se dé alguna vez una sociedad comunista libre, otro tanto se podría decir de un estado dictatorial de derecho, que a mí me parece una forma de organización política preferible al desorden de la masa o del tirano.

  • Vita militia est:

    Este lema me encontraba todos los días, en el patio de columnas, al entrar en la OJE. A pesar del sentido que quiso darle José Antonio Primo de Rivera, Job y yo la entendemos como una fórmula realista, con mucho de queja: “Convénzase de una vez, don Hipólito: esta vida no es más que milicia”.

  • Ximeno de Atalaya:
    No tengo n.p.i. A lo mejor luego se la abría como exibicionista.
    P.D. A su cocido le faltaba alguna hierba aromática.
    ***
    Bonnie:
    Tonos y matices que sugiera Ud. Supongo que Blogger deja autonomía de diseño para modificar la presentación. Y uno está al servicio de la femme, qui a toujours raison.
    ***
    Pirata Jenny:
    Descolocado, luego adivino a qué se refiere. Se hablaba de otra persona, pero si la autora de la frase es la que dice Ud. y suele saber de eso, se habria producido un error inducido por ‘Babelia’ en algun desempolvado suplemento.

  • Gonzalo Fernández de la Mora oponía a la mera formalidad demoliberal un estado capaz de construir grandes infraestructuras; la izquierda, uno capaz de hacer mucha obra social. En ambos caso, un estado de obras públicas.

  • “¿De que sirve que militemos si no sabemos en qué?” se lo explico Gengis:

    (2 Corintios 10: 3)= Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;

    Es valiosa esta aclaración, ya que a pesar de todos los tiempos transcurridos, esto forma parte de una confusión global que todavía desvela a mucha gente. Una cosa es estar viviendo conforme a rutinas de carnalidad y otra, muy distinta, no reconocer que para vivir, debemos hacerlo en la carne.

    Es cierto que andamos en un cuerpo compuesto de carne, pero no necesariamente militaremos según la influencia carnal o conforme al espíritu del mundo, que en suma es a lo que le llamamos carnalidad.

    No obstante, sí es verdad que andamos dentro de un cuerpo de carne. Todos en la carne. Y Pablo no está diciendo que no milita; él dice que su estilo de milicia no se desarrolla según los principios terrenales. Sin embargo, no deja de decir que sí, que efectivamente, hay milicia.

    (2 Corintios 10: 4-6)= Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

    Vamos a ver; la Palabra nos dice, en Efesios capítulo 8 y versículo 12, que nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra principados, potestades, gobernadores y huestes en lugares celestiales. Pero vamos a ver, primero, por qué Pablo escribe esta carta.

  • En el discuso narrativo, como el de los historiadores, es casi imposible distinguir entre una cosa y las circunstancias que permiten que se dé, y es imposible distinguirla de los requisitos para que se dé. Esto no le ocurre al discurso sistemático, que trabaja con definiciones. No conviene mezclarlos.

  • Tare, usted ha puesto un ejemplo de milicia transitiva, de milicia en algo que está fuera de la carne. Pero José Antonio, un deportista de la vida, lo que propugnaba era militar en la milicia, o sea, un juego, una actividad autista, como es fácil ver.

  • Cambio el ¿estas desocupado? por ¿milicias transativamente? (para mis cosas)

    Con un poco de suerte un autista se entera. Lo que aquí no se aprenda…

  • Tare, no hay nada malo en que usted use la red cuanto quiera. Sobra, por tanto, su necesidad de buscar compañía, sobre todo si lo hace con mala leche.

  • Ah, y estos últimos post míos no eran de coqueteo con su persona. Soy muy de cachondeo pero no tanto con su nick.

    No confundamos. Por el momento soy su alumna menos destacada

  • Me refería a su necesidad de atribuirme el uso que hace usted de la red, que ya le dije que no tiene nada de malo. Aunque sea verdad, es una impertinencia.

  • Alto. Gengis, creo que he detectado el origen del malentendido: rodeemos la zona.

    Tareixa 26 de nov de 2013 21:22

    No, eso no es mio. Pero lo pillé así, por la red, muy en el estilo de usted Gengis.

    Y con «en el estilo de usted, Gengis», ella quería decir -a mi modo de ver y comprender el Tareixés- que es el estilo de razonamiento y no el estilo de búsqueda de fuentes.
    Eso es lo que me ha parecido.

  • En la historia de los regímenes con una economía planificada es inevitable que ésta se confunda con la dictadura, puesto que se presentan juntas. Pero esta vecindad no impide distinguir una de otra. Al fin y al cabo esa relación es empírica, no necesaria. Por eso no se puede descartar que llegue a darse un sistema político liberal con una economía nacionalizada.

  • Menos mal, Fijona mía, que usted va pillando el punto. El mio, mas o menos

    Ya duermo mejor, o mejor: voy a dormir más tranquila después de hipar unas tantas lágrimas sentidas.

  • Por eso mismo no me convencen esos liberales empeñados en confundir el liberalismo con los factores históricos que han permitido que nazca. Tampoco me convencen los listos, los realistas, los que anteponen la moral de la responsabilidad a la de la convicción; en fin, todos los que juzgan las acciones por sus consecuencias, máxime viendo cuánto se equivocan a la hora de mostrar esas consecuencias. Prefiero la antigualla que hace del liberalismo una religión.

  • También por algo parecido a eso no veo la necesidad, como ya he dicho alguna vez, de que los obreros sean responsables y se pongan en el lugar de los empresarios y de que los empresarios, con igual responsabilidad, se pongan en el de los obreros. Si así fuera, no habría nada sobre lo que discutir, y sobraría la democracia.

  • Yo soy militante de la escuela pública y laica española. De eso soy militante (ganitas tengo que cambie el gobierno, pardiez)

    -Oigan, ¿soy la única que opina que al papa Francisco se lo van a cargar? ¿Y que va a ser desde dentro de la misma iglesia?

    (Nada de esto era gracioso, pero quería compartirlo. Buenas noches)

  • Al pope Francisco lo van a beatificar. Va a conseguir que volváis a misa todos los que flipáis con las “verdades como puños”.

  • Multiculturalismo es, por ejemplo, hablar bien de la infancia, un estadio de la vida cuyos admiradores no ven como una fase menos perfecta que la siguiente, que a su vez lo es menos que la que vendrá después. La infancia, en vez de ser una deficiencia de madurez, tiene para ellos una entidad propia y autónoma, un fin en sí misma. Lo dicho, todo lo que no sea hablar mal de la infancia es multiculturalismo.

  • ¿Se puede beatificar a un argentino en vida?

    Cómo no se les habría ocurrido antes nombrar un pope argentino. Lo tienen todo: la afición al psicologismo y al populismo delirante, el gusto por las milongas y los baños de masas, la tendencia a decir obviedades…

  • Ya hubo un papa andaluz. Murió en Eibar, por cierto.

    Pero yo no he dicho nada de Franciscus que no sea verdad, incluido lo de las milongas. Y no he puesto el fútbol, o sea.

  • Ya me ha fastidiado. ¿Quién es el papa andaluz y qué hacía en Éibar?
    Todos los argentinos no son iguales. Mafalda es distinta.
    Los tópicos nacionales me producen sarpullidos, llevo un rato que no paro de (a)rrascarme.

  • Velada con Holmesss, que es clavado a Basil Rathbone, y el Marqués, que nos ha impuesto una cena de milicia y sacrificio a base de galletas del glorioso ejército español. Afortunadamente, un cielo protector nos ha acogido como huérfanos hambrientos de vida y nos ha dado todo lo que un hombre necesita: huevos, lentejas, pesca, vino y gintoñis.

  • Me corrijo, el Papa Clemente no ascendió a los cielos en Eibar sino en Utrera. En Eibar fue donde tuvo el accidente que lo dejó ciego.

  • Un poco de precisión, Pedro Antonio, porque ya había contado la historia a mis amigos por wadsat y a mi familia por faithbuck. Ahora me tengo que desdecir por tweeterdt.

  • Sobre la frase de AE: “Una relación de semejanza no es una semejanza de relaciones.”

    Empiezo por lo menos importante. Al haber forzado AE la simetría de la frase, ni él está en condiciones de saber si la misma es verdad o no.

    Si tenemos en cuenta que la semejanza es una relación, lo que habría dicho es que una relación de semejanza no es ( = no puede ser) una relación de semejanza de relaciones, lo que es manifiestamente falso. En efecto, algunas relaciones de semejanza son relaciones de semejanza de relaciones (y, si lo son, es porque pueden).

    Si ahora tenemos la caridad de suponer que la relación de semejanza de relaciones la está oponiendo a la relación de semejanza de cosas, es verdad. En efecto, las cosas y las relaciones que puede haber entre ellas son realidades distintas. Una relación de semejanza de cosas no es ( = no puede ser) una relación semejanza de relaciones.

    Y paso a lo que me importa más: saber qué relación -no necesariamente de semejanza- ve AE entre el nacionalismo catalán y otra cosa que convierte esa relación en semejante a la que -no necesariamente de semejanza- ve entre el nazismo y otra cosa. ¿Podría ayudarme algún cliente de su diario?

  • La razón de que quiera saber eso es comprobar si AE ha sido capaz de responder con acierto a los que, como Mas, se quejan de haber sido tachados de (semejantes a los) nazis.