El bálmintón no es un deporte

badminton

por Satur.

Vamos a ver: el bálmintón no es un deporte. Y punto. Aquí podría terminar mi artículo, pero imagino a las masas lectoras ávidas de explicaciones, como si mi experiencia y mi palabra no bastaran. La gente se aburre mucho y en lugar de leer esto y pensar que ya está bien, que no necesitan perder el tiempo con explicaciones porque si no llegan tarde al bar donde han quedado con unos colegas, necesitan que les aclaren lo obvio. Bueno, va.

Primero, el contexto: como una española ha ganado no sé qué campeonato de bálmintón, ahora toda España es experta en bálmintón y habla del bálmintón y ha visto el bálmintón y seguramente se pondrá a jugar el bálmintón en la playa o en el patio de luces de su casa. Si hubiera ganado una portuguesa o una mozambiqueña el bálmintón sería el peñazo de siempre. Luego nos quejamos del nacionalismo.

Pasemos al cogollo del asunto. En primer lugar definamos deporte. Deporte es aquel juego que permita gritar gol o aquel juego cuyo objetivo sea llegar a la meta antes que nadie. Esto es IN DIS CU TI BLE.

Así pues, ¿es el balón cesto un deporte? Evidentemente no. Cómo va a ser un deporte si hay que “encestar” un balón en una “canasta” y cada vez que te tocan un poquito pitan falta y tienes que tirar una especie de penaltie raro. Está claro que lo de encestar canastas tiene un origen rural, posiblemente de las vendimias o de la recolección de sandías. El juego del balón cesto estaría bien practicarlo en campeonatos junto al levantamiento de piedras, los aitskolaris,  el tute, etc.

Prosigamos.

¿Es el aletismo un deporte? Depende. Los mil quinientos sí, porque se trata de llegar a la meta antes que nadie en una carrera larga que exige grandes dosis de estrategia. También los cien metros, aunque sea la carrera más aburrida del mundo (menos mal que dura poco). Pero no es deporte, por ejemplo, el lanzamiento de disco o el salto de longitud. “A ver quién la tira más lejos”, “a ver quién salta más lejos”, parecen decir los jueces. Eso es de parque infantil, hombre. Eso no es deporte. Es un juego vistoso y poco más.

¿Es la natación un deporte? Pues también depende. El darthwaderpolo sí, porque se meten goles, y los 8600 metros mariposa también, aunque sea muy raro. Pero es de la natación sincronizada y otras florituras que sirven de excusa para ver mozas en bikini pues no. De entrada, no. Y de salida tampoco. No. Y tirarse de un trampolín dando volteletas menos todavía. ¿Eres deportista? Sí. ¿Qué deporte practicas? Me tiro de un trampolín dando volteletas. Anda y tira p’al circo, desgraciao…

¿Son el ciclismo, las carreras de automóviles o las carreras de motocicletas un deporte? Pues claro. Hay que llegar a la meta. A veces a lo bestia, como el ciclismo, a veces poniendo impedimentos (que si hay que cambiar pneumáticos, que si ahora corres sin echar gasolina, etc.) como hacen los choffeurs de automóviles. Pero sí. Hasta las carreras de motocicletas, grandes estímulos siestísticos, lo son.

Así pues, ¿son el tennis o el bálmintón deportes? Claro que no, pero lo del bálmintón tiene más delito. El tennis es un juego aburrido, pero tiene mérito eso de ver quién saca más fuerte. Porque intenta devolver una bola de set de mach ace deuce a Rafael Navidad, que lo mismo te arranca el brazo. Es un juego un poco bárbaro, pero admisible. Ahora… ¿el bálmintón? Las raquetas las compras en los chinos y la pelota… vamos, es que eso no es ni una pelota. La rodea un trozo de plástico que simula un penacho de plumas y que frena la velocidad del esférico. El bálmintón es un juego de playa, como meter barriga o hacer castillos de arena. Lo juegan pelmas que continuamente te molestan mientras doras tu piel con los benéficos rayos del astro rey, nuevos pijos que se las dan de elásticos sportsmens o sportswemen, gente aburrida que simula activar tendones, entonar músculos, estirar el esternocleidomastoideo, mejorar la circulación sanguínea y todas esas cosas que se hacen con un buen partido de balomano, que eso sí es deporte. Mirar, mirar a los nuevos pijos hacer un esfuerzo enorme para golpear el penacho mientras éste va a cámara lenta para que la chica pueda devolverlo sin problemas y así hacer durar el juego eteeeeeeeeeeernamente para que la moza no se aburra y te deje por uno de Soria y decir que lo has pasado muy bien en la playa y que además has quemado calorías, lo que por consiguiente justifica que después te metas entre un pecho y la espalda una picsa familiar con doble ración de salami y gordonzzolla y para bajarla te apretes cuatro o cinco gintoñis de melocotón comiéndote al final los gajos porque asín te ahorras el postre. Mal, muy mal.

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