Mi vida en pocas palabras (I)

Adoratrices
Por Gengis Kant.

No crean que busco su compasión si les digo que soy de Guadalajara. Ustedes dirán lo que quieran, pero es una ciudad que me gusta mucho, me atrevería a decir que con locura, sobre todo cuando pienso que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas; como cualquier ciudad. Y, como cualquiera, también la mía tiene dos partes claramente divididas: la una y la otra. Ambas me gustan por igual.

Sin que se conozcan los motivos, la gente no quiere visitar Guadalajara. Se excusan algunos diciendo que están muy ocupados y no tienen tiempo; pero sí lo tienen para ir al Yucatán. Otros alegan el temor a no encontrar una ciudad de la que se tienen escasas noticias; con lo fácil que es dar con ella: si usted sale de Madrid por la carretera de Barcelona, basta con que en el Km. 55 ponga un poco de atención y verá que está en ella. La mayoría no sabe o no contesta.

La ciudad está pegada a un complejo funerario de una magnitud que pone los pelos de punta. Lo forman el edificio que hace las veces de tumba —el Panteón—, un colegio —las Adoratrices—, como el anterior de un estilo que armoniza lo bizantino y lo manchego, y una explotación agraria que nadie sabe hasta dónde llega. Una tapia, con pujos de muralla, protege el recinto de una posible invasión asiática. En dicho polígono funerario reside la muerta que mandó construirlo, rodeada de los suyos; los demás, en la ciudad. Hace años que este lado es, en la práctica, un barrio madrileño, por lo que puede decirse que los de Guadalajara —los del Panteón no— somos de Madrid.

Mi infancia transcurrió en la calle de San Roque. La ausencia de tráfico que hubiera podido provocar un accidente permitía que los chicos estuviéramos todo el día fuera de casa, si se puede llamar ‘fuera’ lo que no dejaba de ser una prolongación de la casa, y al revés.

De esa ambigüedad pronto intenté sacar algún provecho.

— Criatura —me decía mi madre desde el balcón—, ya va siendo hora de volver a casa.

— Pero si ya estoy en ella —le respondía.

Llámese dentro o fuera a la calle de San Roque, no vamos a discutir por una palabra, en ella nos dedicábamos a jugar a la pelota y al escondite, cuando no tocaba romper farolas, o espiar y molestar a las parejas. Lo normal.

Salir con chicas no formaba parte de ninguno de nuestros planes; todo lo contrario, huíamos de ellas al no ver por ninguna parte su utilidad. Donde estuviera un buen balón… El primer acercamiento, cuando se produjo, fue muy cauteloso: apedrearlas y poco más. Pero en seguida los más avisados supieron aportar a dicha actividad matices de languidez y ensoñación. A ellas, sea dicho de paso, no había quien las entendiera; se ponían a fumar delante de tus narices las muy golfas, pero, una vez que te habían puesto caliente, no se dejaban meter mano.

A pesar de lo mucho que jugábamos, aún quedaba tiempo para ir al colegio. Dados los escasos recursos económicos de mi familia, podría extrañar mi ingreso en una escuela de pago si no explico que costaba menos que las públicas, en las que se pagaban las famosas «permanencias». Que fuera tan barata no se debía a que estuviera subvencionada por alguna sociedad filantrópica, sino a que la dueña, y maestra única, no gastaba ni un céntimo en su mantenimiento.

Llegaba a tal extremo el estado ruinoso de todo lo que había allí, maestra incluida, que no era infrecuente que se derrumbase de pronto un pupitre. De la reparación del mismo nos encargábamos los alumnos. Después, a esperar que volviera a derrumbarse.

El colegio disponía sólo de una habitación —no había patio para el recreo—, situada encima de una vaquería. En un espacio tan reducido, y atendidos por una persona cuyas funciones iban desde la dirección hasta la conserjería pasando por la docencia, se amontonaban los diferentes cursos. El método pedagógico consistía en que la maestra iba convocando a su alrededor a los diferentes grupos, uno por curso. Mientras le preguntaba la lección al convocado, el resto quedaba en una especie de limbo en el que no había manera de saber si se estaba en clase o en el recreo. La mayoría optaba por pensar que estaba en lo segundo.

El caos imperante permitía que algunos de los mayores sometieran a los más pequeños, en la misma clase y a pocos metros de donde se sentaba la maestra, a las sevicias que en centros mejor equipados, y con un concepto más avanzado de la pedagogía, quedaban reservadas a lugares más discretos. Aún recuerdo, como una pesadilla, el día que me tocó ponerme en la fila de los que debían chuparle la polla al veterano. El consuelo de que se cansara antes de que me tocase no compensó, ni entonces ni después, la vergüenza de saber lo que hubiera hecho yo si aquel sujeto, además de un hijoputa, hubiera sido constante en sus proyectos.

Aunque pobre, la naturaleza privada del colegio le otorgaba un toque sutil, un aura, un no sé qué de elegancia. Si era mixto, le faltaba muy poco para no serlo. Apenas había chicas en él. Sin embargo, con motivo de una inspección oficial, como se nos mandara sólo a los varones de excursión el mismo día, corrió el rumor, que sigo creyendo, de que el colegio estaba registrado ante el ministerio como colegio femenino. En ese colegio para falsos ricos, oficialmente femenino, pero prácticamente masculino, estudié yo.

233 comentarios

  • ¡¡Ni me imaginaba que Gengis tuviese infancia!!
    Gracias por dejarnos saber un poco de ella.
    Yo he visitado varias veces Guadalajara y algunos pueblos de la provincia. Es un paraíso para coger setas de cardo y níscalos.

  • Guadalajara me parece estropeada por el efecto suburbio de Madrid, de hecho, me parece que eso le pasa a todas las del Corredor del Henares, incluida Alcalá.
    Yo prefiero las ciudades que han sufrido abandono a las que han sufrido crecimiento, Atienza, Hita, Molina de Aragón, Pastrana… Preciosas para ir de visita, hay incluso madrileños que lo ven y no vuelven. También conozco uno que tuvo que vivir temporalmente en Pastrana y lo llamaba Patraña. A mí Pastrana me encanta, la historia de la princesa de Éboli, la torre de la hora…
    La señora tuvo redaños de declarar en el jucio mirando a la cara de Felipe II: ” Si su magestad quiere saber quién asesinó a su secretario, lo que ha de hacer es llamarse a sí mismo a declarar en el estrado”
    La moraleja de la historia es que no vayas a la corte si no es a hacerle la pelota al rey, quédate mejor en tu pueblo.

  • Magestad, jucio…
    Mis padres son de dos pueblecitos de Guadalajara, yo estudié en Madrid, que tampoco tiene la culpa.
    Me jode que se diga que el libro del arcipreste de Hita lo debió escribir uno de Toledo, cuando me parece que la gracia de Guadalajara está en ese libro tanto como en este texto de Gengis Kant.

  • — Criatura —me decía mi madre desde el balcón—, ya va siendo hora de volver a casa.
    — Pero si ya estoy en ella —le respondía.

    Gengis apuntando maneras, precoz.

    Lo había leído previamente, pero mejora con cada lectura.

  • 4 de septiembre de 2015 a las 09:24
    PROCURO FIJARME
    en Wad-al-Hijara».

    A lo mejor se refiere a la Guadalajara de Méxjico.

  • Es que eso parece quechua, o lo que se hable allí. Yo creo que antes de traer nada a un magazín cultural como este hay que contrastar las fuentes.

  • Vale. Me cago en los folletines, las series, las etapas, las fases y las entradas por entregas de Çhøpsuëy. Más, quiero más.

  • Parecía neutro el panorama de nuestra infancia, pero en la saga de G. K. [léanla completa, s. v. p.] ya se descubre el biopoder, es decir, un poder del cual depende la gestión de la vida y la muerte de los sujetos,

  • La última vez que fui a Guadalajara fue a montar en bici, aparqué en un hotel moderno que han hecho a la derecha de la autopista viniendo de Madrid y se escuchaban disparos por todos lados. Se veían cazadores en cada esquina, de todos modos hice el camino que pensaba por las pistas de tierra pero con un poco de sensación de apache perseguido por el séptimo de caballería con docenas de señores con bigote disparando a mi alrededor.

  • Mi primer día escolar fue en vacaciones. La cosa, así planteada, no podía acabar bien. Tres añitos, en agosto, con mis abuelos en el pueblo. Ocupados en alguna labor, me colocaron en una guardería. El sol de mediodía reverberaba en el patio de guijarros blancos. Territorio desconocido con gente hostil. Y el calor, el miedo, el cambio de aguas o alguna fruta verde hicieron su efecto. Pero asimilé la primera lección de toda buena educación: la vergüenza.
    Luego ya todo fue más fácil.

  • MEMORIAS DE UN ANTIMODERNO

    1.
    Permítanme presentarme. Tengo mas de 60 años, soy pesimista en filosofía y reaccionario en política. Como Chesterton, en la etapa final de mi vida me he convertido al catolicismo. Pero no siempre fui así, cuando tenía la mitad de edad que ahora, me comportaba como un izquierdista.
    Con el cadáver del Caudillo aún caliente, me presenté en el Regimiento de Caballería para cumplir prácticas como Sargento de Complemento. Lucía una barba a lo comandante Che Guevara y portaba un saco de libros. Literalmente un saco, había atiborrado el macuto reglamentario con todos los ejemplares que tenía (ya imaginan, Freud, Mann, Marcusse), excepto los de Medicina. Acababa de terminar la carrera, como Céline, justo antes de incorporarme a mi destino.
    Los oficiales del Regimiento gustaban de mamarse a diario en la residencia de Suboficiales donde yo vivía. Rápidamente se dieron cuenta de qué pie cojeaba. Uno de ellos, que era teniente de mi Sección de Carros de Combate, se dirigió a mi con los ojos inyectados en sangre y trastabillando: “Soy mas facha que Hitler, Franco y Mussolini, juntos. Que sepas que te he calado, y por mis huevos que de aquí no sales vivo”.
    Aquella noche me senté ante un plato de judías verdes con hebras. Por primera vez en mi vida no tenía apetito, pero me sobrepuse gracias a los consejos de un sargento chusquero que allí habitaba. A la mañana siguiente me enfundé en un uniforme de segunda mano, color azul vaquero usado. Me afeité y calé ladeada la boina negra. Durante todo el día afecté un comportamiento a lo sargento Gorila. Por la noche, parte de la soldadesca intentó boicoterar, con gritos y chanzas, mi tarea como sargento de “semana”. Encendí la luz del barracón y me paseé amenazante entre las literas, haciendo sonar el cañón del CETME contra las barras de los camastros. Raaaac, raaaaac. No volví a tener ningún problema, ni con los mandos ni con la tropa.
    No he dicho nada todavía sobre mi casticismo melancólico, pero no hubiera podido ser de otra manera. Mi padre había nacido en el edificio situado enfrente del Convento de las Descalzas Reales, sede entonces del Monte de Piedad y hoy sala de exposiciones de Caja Madrid. En el siglo XIX ya ejercía allí mi bisabuelo de Portero Mayor, vigilando las alhajas que allí se pignoraban, no en vano el edificio era conocido como Casa de Empeño de las Alhajas. Por mi parte, fui bautizado en la parroquia de san Martín en la calle del Desengaño y viví de niño en la calle de la Estrella. La historia reciente de la familia era puro guerracivilismo, como la de casi todo el mundo en aquella época. Mi abuelo paterno era un hombre de derechas, que trabajaba en la citada Caja de Ahorros y Monte de Piedad. Mi abuelo materno era de izquierdas y cuando los Nacionales entraron en su Toledo natal, fue detenido y condenado a muerte. Mi abuela, con sus dos hijos, buscó refugio en Madrid. Encontró trabajo como portera en Estrella 3. Allí conoció a mi padre, que vivía en el tercero derecha.
    La condena a muerte de mi abuelo materno fue conmutada y sustituida por cadena perpetua, en atención a un fibrosarcoma que obligó a amputarle una pierna. Viendo cercan su muerte, las autoridades franquistas accedieron a que pudiera pasar sus últimas horas en su domicilio junto con su familia. Las gestiones para facilitar este gesto fueron hechas por mi abuelo paterno, el cual gozaba de cierto predicamento en el Régimen, ya que durante la Guerra había ejercido de quintacolumnista. Había facilitado, en la Embajada de Chile situada en la calle del Prado, el refugio de muchos perseguidos que ahora le pagaban su deuda. Mi padre siempre me contaba como una vez, paseando de la mano del suyo, se encontraron a un conocido abogado de entonces llamado Matos. Mi abuelo le advirtió del peligro que corría y le ofreció asilo, pero el abogado rechazó la oferta arguyendo que él nunca había hecho mal a nadie. A los dos días apareció muerto por varios disparos.
    Durante toda mi infancia, a la hora de la comida, se hacía referencia a la necesidad de comer bien. El hambre que se había pasado “en guerra”, planeaba sobre ese comentario. Se bendecía la mesa, se bebía vino (incluidos los niños) y se soslayaba cualquier comentario sobre la Guerra Civil.
    Mi padre era obsesivo en el tema político, su aversión por la economía planificada le llevaba a rechazar cualquier ayuda social. El se consideraba un “productor”, comentaba irónicamente, que quería vivir al margen de las estructuras del Estado. Tuvo que pedir un préstamo para poder financiar la operación cardíaca de una de mis hermanas, pero nunca le oí quejarse de tal circunstancia. Cuando se celebró el referendum de los 25 Años de Paz se palpaba la tensión en mi casa, pues mi padre quería votar NO, ante los temores que expresaba mi madre. Era partidario de que no se perpetuara el Régimen y de que Franco restaurara la monarquía con Don Juan, al que consideraba un liberal que nos sacaría de la autarquía y economia planificada imperantes en aquel entonces. Su anticomunismo le hacía simpatizar con el Dictador, pero no a tal extremo de soportar sus tropelías estatistas.
    Durante toda mi niñez fui adoctrinado en la filosofía de la Escuela liberal de Viena, pero a mi tal matraca me entraba por un oído y me salía por otro. Contando apenas quince años, mi padre me obligaba a leer las obras de los maestros liberales para luego interrogarme. Una pregunta recurrente que me hacía era que “por qué los intelectuales odiaban a los ricos”. Consideraba básico entender este arcano del funcionamiento de la sociedad, me explicaba por qué los intelectuales no podían soportar que un carnicero ganara mas que ellos e insistía que entendiera los resortes básicos de la naturaleza humana: envidia, egoísmo, avaricia y piedad. En realidad él despreciaba tanto a los ricos como a los intelectuales, y se hacía cruces por la ignorancia de la gente que le rodeaba. Se indignaba particularmente con mi madre y con su hermana, a las cuales consideraba el colmo de la ignorancia. Se sentía aislado socialmente, pues rechazaba de la pérdida de tiempo y dinero en “fruslerías y gollerías”. Solo estaba interesado en trabajar, en leer sus revistas y en enredar con su colección de máquinas fotográficas. Compraba a diario el matutino ABC y el vespertino Madrid, que tras su cierre sustituyó por el Pueblo y mas tarde por el Informaciones. La lectura compulsiva de Tebeos y periódicos en mi infancia, me dejó una huella indeleble. Mi padre no leía novelas, solo le vi en ocasiones leer algo de Papini o de Zamacois.

  • Esto, genial:
    “No crean que busco su compasión si les digo que soy de Guadalajara.”

    El resto ya lo conociamos, màs o menos.
    También es genial la fotografia. Qué hace la señora con la mano en la bragueta del niño?

  • 4 de septiembre de 2015 a las 13:18
    FOLLANDEIRO (SÌ, JODER, FOLLAN D’EIRO)
    peor, a qué te refieres? lo que hiciste tù aquel dìa?

    Fue «aquella noche».

    El repetidor ha polucionado, me temo.

  • el gesto que hace con las manos el marido de la Bell, qué significa, que le gustan asì de grandes o asì de pequeñas?

  • Sólo si ponen mucha atención, verán que, entre la magnífica ilustración, cuya sabiduría da pie a muchas interpretaciones, la delicada estampa infantil de Captachab y las memorias contundentes del marqués, se habla de Guadalajara.

  • Bonnie, hay muchas en el Señorío de Molina, la comarca oriental de la provincia; también en la parte que linda con la sierra (en Tamajón, por ejemplo).

  • Tipo, lo mío dejémoslo en un bioaguantar. Por lo menos, hasta que entienda, aunque sea medianamente, esa afirmación spinoziana de que nadie sabe de qué es capaz un cuerpo. El mío -esto sí lo sé-, de dormir muy bien.

  • Follan, te agradezco el elogio, igual que a los demás que han tenido ese detalle. Igual me equivoco, pero del resto de la entrada sólo podías conocer que en la calle de San Roque no había tráfico -“ni rodado ni bípedo”, decía la versión primitiva- y que algunos apedreaban a las chicas con mayor romanticismo que los demás. También he procurado, y aún sigo en ello, que el resto de entradas tampoco tengan mucho que ver con aquella versión.

  • LA VEREDA.
    En Guadalajara está el pueblo abandonado más bonito de España, es tan bonito que una asociación de arquitectos lo va reconstruyendo, los herederos de los que abandonaron el pueblo se pelean con ellos diciendo que el ICONA les expropió con engaños.
    Y el pueblo reconstruido sigue deshabitado.

  • Muchas gracias, Srta. Bellpuig.
    Su amable detalle ha hecho que este patio ya no me resulta tan inquietante. Procuraré ser digno de sus atenciones.

  • Con permiso, hago un interruptus en el sol que ha salido hoy por Guadalajara para hablarles de la sociedad:
    UN DÍA VA A HABER UN CRIMEN EN EL DÍA
    Hay un supermercado de la marca Día cerca de mi casa. No sé si todos los supermercado de la marca Día de España son iguales, pero el de mi barrio es un sitio donde crece el geranio del resentimiento y los macarrones de las venganzas. Todo el mundo grita y se pelea, sea en formas horizontales o grupales (empleados entre sí, clientes contra clientes), sea verticalmente en cuanto clases (consumidores contra proveedores, cajeras contra reponedoras). Estaba hoy yo en la cola o solitaria de media provincia de longitud, muy retorcida lombriz de la marca tenia sufriendo en su intestino Día porque solo había una cabeza de platelminto o pequeña caja para todos los compradores. Sobre el fragor de anhelos y quejosidades una chica de delante nos ha avisado: UN DÍA VA A HABER UN CRIMEN EN EL DÍA. Poco después se ha hecho oír entre todas una voz ásperamente masculina: ¡QUE PONGAN OTRA CAJA, JODER! Dicho y hecho, han abierto otra caja. «Lo que son los tíos», es la reflexión de género que he pensado, dudando mucho entre sentirme un poco admirativa o francamente desfavorable. En esas estaba mientras se levantaba el siguiente tumulto, esta vez en relación con el concepto ‘fila única’, un debate difícil, es verdad. Entonces es cuando se ha oído la otra voz, ahora femenina pero también alta, clara y con mucho acento regional: ¡QUÉ COJONES DE FILA ÚNICA NI FILA ÚNICA; HAY DOS CAJAS, PUES DOS COLAS, LA HOSTEEEN! Y oye, dicho y hecho asimismo. El Día no es agradable pero fomenta la igualdad de género y aprendes a resolver las cosas.

  • Cuando nací en 1955 se acababan de producir tres revoluciones tecnológicas: la energía termonuclear, los ordenadores de programa almacenado y la secuencia de ADN.

  • Don Claudio, recuerdo haber pasado por ese pueblo hace mucho. Entonces vivían en él unos hippies. Un poco más arriba, el ICONA había vendido otra aldea -no recuerdo el nombre- a un grupo de madrileños, todos con pinta de arquitectos, que lo estaban reformando de un modo que, nada más verlo, veías que allí no vivían labradores ni ganaderos sino arquitectos de Madrid

  • El comentario del marqués refuerza mi optimismo natural. Cuando nos cuentan cómo se vive en buena parte del planeta, nos ponemos muy tristes; pero eso que cuentan coincide con mi vida cuando era un crío. No sólo no me encontraba mal, sino que creía que me hallaba en la punta del progreso. La llegada a casa de una estufa catalítica formó parte, ante mi conciencia, de un avance general en el que entraba también la cápsula Apolo.

  • Matallana, pero Matallana es el pueblo de los hippies y la Vereda el de los arquitectos.
    Labradores y ganaderos en la sierra de Ocejón se contarán con los dedos de una mano.

  • De los cuatro pueblos que cita don Claudio me quedo, sin depreciar los otros, ni mucho menos, con Atienza y Pastrana; el primero, de una aspereza medieval que cuadra con la de la zona; el otro, más renacentista, se asoma a una de esas huertas que amenizan la Alcarria.

  • Los hippies me los encontré en el que está formado por dos barrios separados por una pradera, y que está al borde un barranco. Pero hace mucho de eso, y todo puede haber cambiado, los habitantes y mis recuerdos.

  • Ahora me entero que el Veblen importante fue Wilson y no Thorstein. Siendo Wilson matemático es imperdonable que Calaza no lo citara o es que quizás lo desconoce.

  • Para los que tengan sed de saber, aunque tiene que ser mucha la sed, diré que el edificio de la foto es el colegio de las Adoratrices.

  • Me encanta el texto y especialmente lo de apedrear chicas románticamente. Ellas, si lo haces con mala intención o resentimiento, lo perciben. Yo me limitaba a levantarles las faldas los días, escasos pero veraniegos, en que amainaba el viento.

  • ¡¡Gengis los lugares de setas no se dicen!!
    ***

    Aquella noche me senté ante un plato de judías verdes con hebras.

    ¡Es vergonzoso que un riojano mente las “judías verdes” cuando todos sabemos que se llaman “vainas”!

  • De la princesa de Éboli cuenta muchas cosas Gregorio Marañón en su biografía de Antonio Pérez, el secretario de Felipe II con el que estuvo conchabada en negocios públicos y privados a cual más turbio. Encerrándola en Pastrana, Pelipe II mostró un poco de clemencia, ya que el palacio donde quedó recluida pertenecía a su familia, la poderosísima casa de los Mendoza, en ese momento la gran rival de la de Alba. De origen santanderino, dominaba parte de la sierra de Madrid y Guadalajara, entre otros territorios. En esa sierra se desarrollan las “Serranillas” del Marqués de Santillana, un Mendoza más. Hay torres, castillos y palacios de esta gente en Santander, Madrid y Guadalajara, por orden de importancia. El más sencillo de ellos, la torre del Infantado, en Potes; el mejor, de ellos y de los de medio mundo, el palacio del mismo nombre, en Guadalajara.

  • Pues no conozco a ningùn Wilson Veblen, no. Conozco el teorema de Veblen pero es de Oswald

  • Sólo por ver la fachada y el patio del palacio del Infantado -de un gótico muy refinado, plateresco- merece la pena acercarse a Guadalajara.

  • Mercutio, la razón de que mis memorias vayan a salir con una frecuencia quincenal es darme tiempo a escribirlas, según voy borrando lo que mandé en un primer momento al blog.

  • PROCURO FIJARME
    La etimología de vaina no la voy a decir para que no la sepáis.

    Me parece requetemal, lo sepas.
    En Guadalejara todos los años a finales de octubre se produce un espectáculo presioso en el Hayedo de Tejera Negra. Si pueden ir no se lo pierdan, se te cae tol pelo patrás, que diría la Ochoa.

  • Se me ha despertado un deseo irrefrenable de visitar Guadalajara y eso que sólo vamos por el primer capítulo. Qué pasada sería hacerlo con Gengis de cicerone. ¿Se aceptarían grupos? Lo digo por si se organiza una xuntaza. Nunca he ido a ninguna, pero a ésta no faltaría.

  • En el libro de Dyson sobre Turing, que ando leyendo, dedican todo un capítulo a ” El círculo de Veblen”. Libro importante éste, por cierto.

  • Oswald Veblen fue nombrado en 1932 director del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Fue su primer director e inmediatamente contrató a Einstein, Hermann Weyl, James Alexander, Marton Morse y a un jovencísimo Von Neumann.
    Casi nadie al aparato.

  • Von Neumann, en el lecho de muerte, aterrorizado por un càncer, se convirtiò al catolicismo.

  • Juli0, como guía soy una calamidad. “Aquí, justo aquí, había antes una panadería; recuerdo que venía a comprar el pan un amigo mío”, y cosas así. Todas se podrían resumir en el siguiente mensaje: “Esto antes no era así”.

  • Por lo que leo, Johnny von Neumann podría considerarse quizás como el cerebro conocido con mayor capacidad intelectual.

  • No es cierto, Von Neumann fue un gran plagiario -de hecho plagiò al propio Turing cuando pasò por Princeton- y en el resto de sus actividades fue sobrepasado por todos los grandes. Por Gödel en los fundamentos de las matemàticas y por Nash en los teoremas de punto fijo. Sentia gran aversion por Einstein, habia sido discipulo de Hilbert y sabia que Einstein habia copiado la RG de Hilbet.

  • No me creo para nada que sea un mal guía de su ciudad, Gengis, o de cualquier otra que le gustara. Pero bueno, estoy seguro de que con las sucesivas entregas de sus memorias y sus aclaraciones y comentarios podrá confeccionarse un prontuario guadalajareño de lo más apañado para visitarla. Y luego puede que hasta encuentre por ahí una de esas tiendas de discos, quizás de segunda mano, que aún resisten heróicamente…

  • Es dificil saber quien fue el cerebro con mayor capacidad intectual en ciencias o matematicas.
    Mis preferencias van a Heisenberg porque lo suyo es diabolico pero probablmente los candidatos mejor situados son Gauss o Poincaré.

  • Neumann era el más listo de todos los listos, al decir de sus amigos listos.

    Or consider John Von Neumann, (from Steve Hsu’s very good account) who made fundamental contributions in mathematics, physics, nuclear weapons research, computer architecture, game theory and automata, and also had formidable powers of mental calculation and a photographic memory. Laureate Eugene Wigner who knew Planck, Heisenberg, Paul Dirac, Leo Szilard, Edward Teller, and Albert Einstein ranked von Neumann the highest in intellect, and the aforementioned luminaries did not question this judgement. A little uncharitably, Enrico Fermi said to Herb Anderson, with whom he ran the first ever nuclear reaction: “You know, Herb, how much faster I am in thinking than you are. That is how much faster von Neumann is compared to me”. Laureate Hans Bethe, whom I revere, went so far as to say: “I always thought Von Neumann’s brain indicated that he was from another species, an evolution beyond man”.

    De este post.

  • En el siglo XXI, Terence Tao. Y como genio natural de todos los tiempos, casi sin formacion académica, Ramanujan.

  • MG, eso en Princeton, que eran muy dados a las boutades de ese tipo. Pero en Göttingen a Von Neumann lo tenian por un chico lislo, sin màs. Los grandes eran otros.
    Princeton es una gran universidad, sobre todo en fisica y matematicas, pero el jardin aquel de Advanced Studies era un cementerio de elefantes, alli nadie, o casi nadie, podia dar medida de su genio porque ya llegaban agotados.

  • Srta. Parker, definitivamente si. Aunque si viene del W7 le resultará un poco incómodo hasta acostumbrarse al nuevo interfaz. Vale la pena sólo por el antivirus que se actualiza casi a diario. Además si no le satisface tiene un mes para dar marcha atrás.
    No obstante si quiere disfrutar, gozar y olvidarse de problemas informáticos, compre un mac. Deje el pc para atribulados geeks.

  • 4 de septiembre de 2015 a las 22:16 Perroantonio
    La etimología de vaina es, obviamente, ‘vagina’. Supongo que la de vainilla sería ‘vaginicula’.

    Chivato. Qué mente más sucia tenéis los filólogos.

    (Pero el apartado b) es nononó. Vaginicula habría dado vaineja, como auricula dio oreja, speculu dio espejo y tubérculo unas patatas; a vaina se la sufija diminutivamente con -illo, de -ellu, ya en román paladino, digo yo que para aliviar las cosas del semantismo suconciente regional en este caso).

  • Coincido con Ximeno. Sí merece el cambio a Windows 10. Intenta parecerse a los Mac e incluye por fin un sistema que parece integrado (correo, notas, fotos, música, almacenamiento en la nube). Y bastante más bonito todo.

  • UNA ESFINGE CON SECRETO

    Ayer fui a ver Mr. Holmes, película que retrata a un Sherlock Holmes senil de 93 años que, mientras pasa los días dedicado a cuidar de su apiario en una remota propiedad de Sussex, trata desesperadamente de resistirse a las trampas de su agostada memoria y conseguir recordar el que fuera su último caso profesional, Sherlock Holmes y la dama de gris. Mediante flash-backs sucesivos iremos reconstruyendo, a la par que el propio anciano y el niño que lo ayuda a desenredar la madeja, el trágico error que puso fin a su carrera muchos años atrás.

    Interesante película que, sin embargo, pudo serlo mucho más. Además de una interpretación impecable del grande Sir Ian McKellen y una premisa atrayente, destacaría, por su calidad narrativa, el pasaje en que el detective sigue a la dama de gris por las calles de Londres ayudado por el aroma que va dejando un perfume bautizado con el sugerente nombre de Rosa de Camafeo, la fragancia, quizá, de los amores desgraciados. Esta escena, de una sutileza incuestionable, me hizo evocar por unos breves momentos al mejor Wilde: el que alumbrara a la lady Alroy de La esfinge sin secreto, aquella enigmática mujer, nimbada por la tragedia, que hiciera del amor al misterio el eje de su corta vida.

    En el debe de la cinta señalaré tres errores: una larga subtrama en el Japón que resulta confusa y, peor todavía, que no hace avanzar la historia en absoluto. La segunda tendría que ver con algunos diálogos, que presumo directamente extraídos de la novela original, A Slight Trick of the Mind, que resultan en exceso literarios y, por ende, artificiosos. La tercera, bastante personal en realidad, es lo poco creíbles que siempre me han parecido las relaciones cinematográficas anciano-niño.

    Para acabar, un destello de clase en la secuencia capital del encuentro en el jardín: cuando una abeja se posa en el guante color gris perla de la mujer, atraída por su perfume, Sherlock le dedica a la dama una galantería a la altura:

    –La ha tomado a usted por una flor.

  • Perro, la reforma del resto del palacio da la impresión de haber corrido a cargo de una cuadrilla de albañiles de ésas que te reforman el baño y la cocina. Supongo que la razón para no romperse la cabeza a la hora de imprimirle un cierto encanto tendría que ver con el destino del edificio: el de biblioteca provincial si se exceptúa la zona que quedó para un museo que en aquella época no tenía fondos que exponer; pero tampoco vale esa razón porque esa misma biblioteca se trasladó mucho después al edificio que se construyó aprovechando de un modo maravilloso los restos que quedaban de un palacio muy inferior, usado hasta ese momento como almacén de frutas. Está claro que no se daba la misma importancia a una biblioteca en los años sesenta y en los noventa. Sí se puso más cuidado en la restauración de las dependencias que se reservó la familia, de las que recuerdo vagamente -fue una visita medio clandestina- una decoración de estilo pompeyano.

  • Hace muchos años leí una historia de la casa de los Mendoza, escrita por el que entonces era cronista provincial, Francisco Layna y Serrano, en la que hablaba de la importancia que tuvo la ciudad de Guadalajara en el siglo XVI, gracias a la protección de esa familia. No se sabe que llegara a hacerle sombra a Roma, a Estambul o a Peking, pero alguien la llamó “la Atenas de la Alcarria”.

  • El hombre es, y mucho, un animal estético. La de fotos que habrá de niños que han tenido una muerte más espantosa de lo normal, y nadie se fija en ellas. Pero a Aylan lo han sacado de un modo que, sin que yo sepa dónde está el misterio, te deja alelado. Tiene algo de juguete trágico, pero también parece como si estuviera jugando, precisamente donde eso no es posible, a oír si viene la caballería enemiga. No me atrevo a decir que la estética nos tira más que la moral, pero sí que ayuda a ésta. ¿Es eso malo?

  • La conmoción causada por la muerte de este niño desmiente la idea tan repetida de que sólo nos interesamos por los nuestros: europeos, blancos, cristianos los que no son ateos, etcétera. Él no lo es. Es verdad que nuestra es la costa, lo que da pie en parte al actual sentimiento de culpa por no cumplir con el deber fundamental de la hospitalidad. Pero en este caso hay algo más, y ese plus creo que es el estético.

  • “¡El fracaso de Europa! se han apresurado a gritar las plañideras habituales de la mala fe. Cuando lo único evidente es que el fracaso de Europa son ellos.”
    Arcadi Espada

    10/10

  • Gengis, antes de que se me olvide, la casa de Mendoza no es de origen santanderino, sino alavés, de un pequeño pueblo que queda a tiro de piedra de Vitoria (no la malgasteiz), donde tienen hermosa, a la par que sencilla, casa solar, hasta hace no mucho tiempo, visitable. Los Mendoza tienen en la rama superior del árbol genealógico a Iñigo López, señor de Bilbao y de Llodio, lo que viene a ser casi como señor del valle de Ayala, cuna de Castilla. Siendo pues los Mendoza bilbainos de sangre, nacen donde se les pone, y así Iñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, nació en Carrión de los Condes, Palencia, a muy pocas leguas de donde nació mi madre, sin que seamos parientes (no yo y mi madre, sino el Marqués de Santillana y yo). De lo cual se deduce que todos somos un poco castellanos y Guadalajara es como mi casa, aunque no vaya. Y si no se deduce, qué importa.

  • Ahora me entero de que no fue en nuestras costas donde apareció Aylan, lo que refuerza mi impresión de que no somos tan egoístas como para lamentar sólo nuestras pérdidas. Viene a cuento recordar la foto de la niña vietnamita huyendo de un bombardeo americano, aunque en ese caso muchos no tengan nada claro quiénes eran allí los nuestros.

  • Perro, lo paso a mis apuntes. Mi idea era que venían de La Montaña, que yo siempre he creído que es otra denominación de Santander.

  • El título de «príncipe de Eduardo Mendoza» (Eduardo Mendoza, ese escritor bilbaíno de Haro, como Mariano Haro) concedido por Albert al de Guadalajara, me parece muy justo. A propósito, consultado que he la cuestión, Guadalajara NON EST lo mismo que la Alcarria, Schultz: falta y sobra. Ya estamos.

  • He visto una noticia sobre la tentativa de dos reporteros de Tele 5 de acercarse al Johnny de Madrid, y me he acordado de que Juli0 habló de él una vez aquí. Los okupas no les han dejado pasar, los okupas les insultaban un poquito a gritos desde los balkones y después han bajado unos mozos okupas que akusaban a los periodistas de akoso. Y han llamado a los municipales (los okupas, no te lo pierdas). Se han visto unas imágenes del interior que habían sido grabadas otra vez a escondidas. Está lleno de pintadas de la eskuela okupa, que es bonita pero muy muy monótona. «Cómo huele a meados», decía la voz en off de la visita. Aunque no tengo opinión del todo definida sobre la okupación en universal, en cuanto a los meados no albergo dudas: soy muy contraria.

  • Los húngaros buscaron refugio durante el siglo XX huyendo consecutivamente de Bela Khun, del nazismo y del comunismo. Quizás no se acuerdan bien. Mientras Johnny von Neumann se refugió en Estados Unidos, nosotros acogimos a Puskas y a Kubala. Tres genios.

  • La Alcarria es el nombre de la comarca en cuyo límite con la de la Campiña se haya la ciudad de Guadalajara, capital de la provincia de Guadalajara. El gentilicio ‘guadalajareño’ existe, pero no lo usa casi nadie, ni para referirse a los de la provincia ni a los de la capital, para los que, los de una y los de otra, se prefiere el de ‘alcarreño’.

  • Haciendo caso a Follandeiro he mirado el blog de Terry Tao y, además de no entender nada de nada, me ha parecido monótono. No como el ChopSuey.
    Es una pena que el Johnny esté así. Puede también que lo vea con la añoranza de un viejo y el futuro sea eso y siga siendo un sitio muy moderno.
    El futuro de los que quieren cambiar el presente me parece el sitio más desagradable en el que podríamos vivir. Y no entro ahora en política. Creo que la idea es que, dado que los ricos y por extensión la clase media y los educados buscan la belleza los que se oponen a ellos se dedican a buscar la fealdad a toda costa. En el vestido, en el arte, en los utensilios del día a día, en el lenguaje e incluso evitando el aseo personal. Las cosas desagradables a la vista son más políticamente correctas que las bellas. Los activistas del cambio social no traen un propuesta estética de otros cánones. Por ejemplo los carteles de los eventos suelen ser visualmente desagradables, sin más. Como mear en los pasillos.

  • También El Roto carga contra los que dan más importancia a una imagen que a la realidad, o sea, contra todos, incluido en un lugar destacado él, un humorista gráfico. No entiendo esa forma tan negativa de abordar la condición humana, en vez de admitir que somos así y procurar en adelante hacer mejores fotos de las víctimas, aprendiendo de la Iglesia, que encargó durante siglos tantos cuadros de los mártires, sin fiarse de que bastara con recordarlos en los sermones. Si seguimos despreciando el gusto de la gente por las imágenes, igual se desmoraliza y deja de ir a las exposiciones.

  • 5 de septiembre de 2015 a las 11:16
    Gengis Kant

    Ahora me entero de que no fue en nuestras costas donde apareció Aylan, lo que refuerza mi impresión de que no somos tan egoístas como para lamentar sólo nuestras pérdidas.

    Pues precisamente pensaba yo lo contrario: nos conmueve un poquito la foto del cadáver de un niño negrito en los desiertos africanos; pero Aylan nos llegó tanto porque parecia un niño nuestro.

  • Mgaussage, a estas alturas lo peor de la provocación es que sólo escandaliza, aunque sea de refilón, al que la causa; los demás hace tiempo que hemos sido educados para mostrar indiferencia ante la misma.

  • Esto de tener familia en todas partes tiene sus ventajas. Mi cuñado Atila (no me digan que no mola tener un cuñado llamado así), me ha dejado su bici, un poco antigua, pero me ha hecho el apaño, y me he dado una vuelta por el circuito que va junto al río Hudson, que no se lo salta un zíngaro, que diría Proc. Además el tiempo acompaña, hace sol y una brisa de lo más agradable. Esta tarde iré con mi hermana a Central Park a seguir pedaleando un rato. Hay que visitar más a la familia, habrá que hacer planes para ir a ver a otra hermana que se ha echado un noviete en Sidney. Algo he oído en Austin de que también estamos abriendo negocio por allí.
    Este finde ha sido un paréntesis en mi rutina habitual, el lunes volveremos a la dura realidad. Pero mi hija mayor ya me ha dicho que viene a verme a finales de mes, otro aliciente hacer más llevadero esto de estar solo. Ya queda menos.

  • 5 de septiembre de 2015 a las 12:39 BONNIE
    Como toda persona de bien sabe, fue uno de Haro el que fundó Bilbao.
    (Aunque fuera o fuese López de..)

    Parker, no he leído a ningún lingüísta defender que el nombre de Bilbao (de origen hasta hoy desconocido, cuando no fantástico) venga de Bilibio. Creo que el riojanismo debería reivindicar esta hipótesis, aunque fuera básicamente por joder.

  • Otros con ganas de echar un coito son los del Corpus Digital Giennense. Si Juan Ramón levantara la cabeza. Voy y miro, y resulta que el DRAE (23ª ed, 2014) sigue recogiendo este capricho gráfico arcaico que remite a jiennense, que también está, que te manda a jienense, claro, y todo para que luego encima ellos se digan jaeneros.

  • Gracias por estas memorias alcarreñas, rab. Un lujo leerlas.

    —–

    Para los interesados en los mitos, la frontera borrosa entre la leyenda y la historia, la vida nómada, el desierto y sus noches, la construcción de las identidades nacionales, la percepción de lo trascendente y lo sobrenatural, la madera del héroe; es decir, para cualquiera de ustedes, que además exigen que esté bien escrito, no pueden perdérselo: “Moisés”, Martin Buber. Disfrutarán como enanos.

    —-

    Zeppi: es un gran país y usted un gran tipo, acabarán llevándose muy bien. Un abrazo fuerte.

  • Funes, no puedo creer que usted nos atribuya a los occidentales una actitud nada menos que racista: la que nos haría más sensibles a las desgracias de un niño blanco que a las de uno negro. Entendería, porque es algo mucho más extendido que el racismo, que nos atribuyera un egoísmo colectivo más difuso; aunque para responder a continuación que ni siquiera eso veo en la conmoción general que ha causado la foto. La causa la veo, como ya dije anoche, en que el pobre niño quedó en una posición que ha hecho posible que la foto tenga el impacto propio de una obra de arte. La gente, que es sensible, ha reaccionado.

  • Gengis, estoy de acuerdo, el impacto de la foto reside en la estética, en la sensibilidad de espectadores educados durante todo un siglo por el cine y la fotografía. No cabe duda de que hace cien años -cuestiones socio-históricas aparte- esa imagen no hubiese provocado la misma sensación en quien la mira. En quien la ve por primera vez, en realidad, porque el espanto proviene precisamente de la constatación instantánea e inconsciente -apenas unos segundos- de que la imagen no es una composición ni una representación, sino la realidad misma. Dicho así, todo toma una connotación negativa hasta que se cae en la cuenta de que esa educación visual y narrativa moderna hunde sus raíces en último término en la tragedia clásica y ésta a su vez en la estructura mental innata de la especie. Dicho en otras palabras, la conmoción que provoca la postura del crío proviene efectivamente de la estética del último siglo, pero en un sentido muy específico: esa educación estética, lejos de haber transformado nuestra sensibilidad hacia lo artificial o lo frívolo o lo ajeno a la moral, muy al contrario la ha devuelto a sus fuentes naturales. No sé si es malo o bueno -usted se lo preguntaba anoche- pero eso creo.

  • Coño Zeppi, que no sea por palabras de ánimo: yo recuerdo haber tenido con usted algún que otro encontronazo hace años, pero su reaparición en este lugar y su progresiva presencia con esa especie de abrumadora honestidad que suele acompañarle ha sido de las cosas más gratificantes que un servidor se ha encontrado en este fanzine. Mucho ánimo.

  • Albert, no entiendo esto: “esa educación estética, lejos de haber transformado nuestra sensibilidad hacia lo artificial o lo frívolo o lo ajeno a la moral, muy al contrario la ha devuelto a sus fuentes naturales”.

  • Muchas gracias Albert. De verdad que no recuerdo ningún encontronazo pasado con usted (¿tal vez con otro nick?), y francamente, se me haría difícil de entender por lo que se desprende de sus extraordinarios comentarios. No me olvido de que estoy en deuda con usted respecto a los escritos sobre los misioneros españoles en la biblioteca de la Universidad de Austin. Me he pasado por allí un domingo, para ver el campus, que es muy chulo y está en pleno centro. Ya volveré por allí, mi próxima incursión será con fines académicos.

  • Gengis, circula por ahí un vídeo en el que un niño sirio vivo y entero narra los horrores que ha vivido durante su experiencia en la guerra y la posterior fuga hacia ninguna parte. En estos últimos días he oído comentar en muchas ocasiones y lugares que ese vídeo tiene un valor testimonial mucho mayor que el del crío muerto sobre la arena, y quien lo afirma lo hace argumentando que este último ofrece datos y razones y sin embargo la foto sólo apela a emociones primarias, que como tales deberían ser desdeñadas, añadiendo además que su enorme difusión la ha convertido en un objeto de su consumo más y por tanto ha contribuido a frivolizar de alguna manera la tragedia. Habría que olvidarse de la foto, vienen a decir, y atender a lo que dice ese otro chaval del vídeo. No estoy de acuerdo: una imagen sigue pesando más que mil palabras y a ese peso han contribuido decisivamente la fotografía y el cine, la estética de la que usted hablaba.

  • Gibarian, Zeppi, pero es muy probable que no lo recuerde, hace tiempo y no era muy activo ni mis comentarios muy relevantes, más o menos como ahora a pesar de lo que dice y le agradezco. Ninguna prisa con lo de los misioneros, pero muchas gracias por tenerlo en la memoria.

  • Albert, recuerdo el nick Gibarian, pero no los encontronazos. Solo recuerdo algún rifirrafe con El Crítico Constante (a quien pido disculpas si está por aquí), con Neguev (yo creo que deliraba), con Al59 (sin comentarios) y con Fedeguico. Bueno, también uno con qtyop a propósito de la Segunda Ley, la más importante de la Física. Y es que con el evangelio no se juega (gran frase de “En tinieblas”, mejor novela de algún siglo y tal y tal).

  • Rollos políticos, Zeppi, chorradas insustanciales. Va a ser que yo tengo demasiada buena memoria. Así que vamos a lo importante: si se encuentra a estos de abajo, que por ahí deben andar, les pide un autógrafo de mi parte. Buenas noches.

  • Con mi pregunta, Albert, quería que explicara qué entiende por esa “estructura innata mental de la especie” que se habría manifestado ya en la tragedia clásica. Me interesa que lo haga para disponer de una razón de mucho peso contra los que desdeñan la reacción “superficial” de la gente que ha dado mayor importancia a la imagen que a la palabra. Si hace usted lo que le pido, lo leeré mañana con el mayor interés. Buenas noches.

  • 5 de septiembre de 2015 a las 23:26
    PIRATAJENNY
    Gracias por estas memorias alcarreñas, rab.

    ¿Qué es eso de «rab»? ¿Estás haciendo mención a los atributos setsuales de Gengis?

  • Igual, que no lo sé, es una abreviatura de rabí o maestro, Satur. A mí siempre me ha dado en la nariz que Gengis es de origen judío.

  • MI VIDA EN DEMASIADAS PALABRAS

    18
    […] Llegué al cuartel con mi petate literalmente cargado de lectura (ya imaginan, Don Mikis, Mortadelos y Pulgarcitos) y una barba que me llegaba casi hasta las partes. Una vez en el barracón, me senté junto a la litera que me habían asignado, en espera de acontecimientos. Estaba triste, pensando en mi abuela y en todo aquello que acababa de dejar atrás. Entonces se me acercó otro recluta y se sentó a mi lado.
    –Me llamo Olivares –se presentó–. ¿Te gustaría ser mi mejor amigo y que todos nos llamen Los Inseparables?
    Lo miré con detenimiento: el muchacho tenía la mirada esquiva y una expresión de permanente confusión en el rostro que aventuré fruto de las emociones de la jornada; pero que, con el correr del tiempo, supe que se debía al retraso mental que padecía a consecuencia de un fuerte golpe en la cabeza que se dio al caer del camión de bomberos de un tiovivo, el día de su decimoctavo cumpleaños.
    –Vale –dije.
    –Siempre he deseado tener un amigo –me confesó.
    Justo en ese momento entró en la estancia el sargento Mantecón, el terror del cuartel. Todos nos pusimos firmes. Contaban los veteranos que en una oportunidad Mantecón había golpeado durante más de veinte minutos una taquilla con un lanzagranadas cargado, provocando el pánico y algunas deserciones en la tropa, porque alguien se había corrido encima de su gorra reglamentaria mientras él hacía gimnasia en el patio de armas.
    Mantecón se aproximó hasta mi posición mientras sin dejar de observarme con una expresión adusta. Pude advertir en su persona ese desprecio por la vida, ya sea propia o ajena, que despiden los más fieros soldados.
    –¿Quieres que tu existencia aquí sea agradable, saco de mierda? –me preguntó a bocajarro.
    –Sí, mi teniente coronel –mascullé aterrorizado, pensando que quizá ascendiéndole de grado se apiadaría de mí.
    –Pues te voy a enseñar una lección que nunca vas a olvidar.
    A un chasquido de sus dedos, el cabo cuartel conectó el tocadiscos y Mantecón, agarrando una fregona a modo de fusil, comenzó a desfilar entre las literas mientras cantaba:

    ¡Ay, maripoooosa!
    ¡Ay, maripoooosa!
    Tienes una mirada
    de lo más delicada
    y misterioooosa…

    Nunca supe a ciencia cierta cuál era la lección que me estaba enseñando.

    ***

    Horas más tarde, cuando apagaron las luces tras el toque de silencio, recapitulaba los acontecimientos de mi primer día en el ejército cuando Olivares, que se había deslizado reptando hasta mi litera, me tocó el hombro y me susurró una inquietante pregunta:
    –¿Te gusta el melón?
    (¿continuará?)

  • El artículo de Juaristi me deja con un único pensamiento sobrenadando el mar de los vagos sentimientos de culpa: se firmaron papeles (Ginebra y lo de no sé dónde; tampoco he estado más que cuando Jenny pone estampas). Tenemos obligaciones legales con los refugiados.

  • «¡Esta pobre tierra de Guadalajara y Soria, esta meseta superior de Castilla!… ¿Habrá algo más pobre en el mundo? Yo la he visto en tiempo de la recolección, cuando el anillo dorado de las eras apretaba los mínimos pueblos en un ademán alucinado de riqueza y esplendor. Y, sin embargo, la miseria, la sordidez triunfaba sobre las campiñas y sobre los rostros como un dios adusto y famélico atado por otro dio más fuerte a las entrañas de esta comarca». Ortega y Gasset. «Tierras de Castilla: notas de andar ver».

  • Estoy de acuerdo contigo, Proc. Pensando en el final de la guerra civil, el artículo de Juaristi podría compararse al de cualquier francés que hablara de la cantidad de asesinos comunistas, socialistas y anarquistas que iban a infiltrarse en Francia al permitirse el paso de los refugiados españoles. Hombre, pues sí, pero…

  • ¿Qué saben los fugitivos sirios? Saben que llegar al corazón de la Europa rica requiere llegar antes al corazón de los europeos, y por eso traen niños.
    A Juaristi se le ha ido. Ese ‘por eso’ es un disparate.

  • Leo con asombro la Sabatina del loco Morán donde elogia la memoria de Chirbes, pero para ello se vale de insultar al prójimo sin dejar títere con cabeza, cierto que en su línea habitual. Mas sorprendente es que base sus elogios en recordar su pasado maoísta, que mas bien pareciera un error garrafal que un mérito. En fin, dice que en España nadie lo ha leído, cuando su “La larga marcha” fue poco menos que un best-seller.

  • No entiendo por qué a Moran nos lo quieren endilgar como un referente ético. Es chillón y sus estridencias no hacen más que subrayar sus continuas idas de tarro, que son más numerosas que sus aciertos.

  • No crean que busco su compasión si les digo que después de dos películas de Don Siegel me estoy metiendo entre pecho y espalda una de Fassbinder.

  • Nos hemos conmovido por la imagen del niño muerto porque estamos preparados genéticamente para conmovernos con las imágenes de niños sufrientes. O de gatitos sufrientes. O de crías de elefantes sufrientes. O de foquitas. O de dibujos japoneses con niños con ojos gigantes palpitantes (como por otra parte estamos preparados para aplastar a la culebra o patear a la rata). Una reacción que es perfecta para situaciones de peligro, y que estando en la situación nos haría saltar para ayudar. Así que ni racismo, ni sociología barata, ni egoísmo de occidente, ni vergüenza europea: sentimentalismo primario.
    Pero exhibido e ideologizado (es decir, explicado para el consumo de la facción) en las columnas de los periódicos, en las viñetas de los dibujantes llorones, en las tertulias del corazón, en los twitters y facebooks, provoca repugnancia estética y moral.

  • Es cierto lo que se ha señalado del artículo de Juaristi: vienen con niños porque se supone que no van a tirarlos por ahí.

  • 6 de septiembre de 2015 a las 12:23
    PERROANTONIO
    Pero exhibido e ideologizado (es decir, explicado para el consumo de la facción) en las columnas de los periódicos, en las viñetas de los dibujantes llorones, en las tertulias del corazón, en los twitters y facebooks, provoca repugnancia estética y moral.

    Creo que hay que distinguir entre el rechazo que pueda causar la exhibición sentimental de Paqui, Pepe, Gutiérrez o Sorolla8094, y el asco y la repugnancia que provoque la manipulación de la fotografía por parte de periodistas, dibujantes, etc. Me carga un poco este nuevo sacerdocio de la indignación que llama al timbre de nuestra casa en FB o Twitter y en cuanto abrimos nos cuela un volquete de Paquis lloronas o Pepes más tontos que mis cojones como si su opinión fuera la mar de relevante.

  • El mediocre laboralista sevillano se acojonò, temìa que no lo sirvieran en el Bulli.
    Es una mona pero sus carta es muy explotable para dar caña. Si entrais en los twitter que se enlazan en el arti de Calaza veréis que los nazionalitaristas gallegos se han destapado con su artìculo.

  • 6 de septiembre de 2015 a las 13:03 Bremaneur
    Creo que hay que distinguir entre el rechazo que pueda causar la exhibición sentimental de Paqui, Pepe, Gutiérrez o Sorolla8094, y el asco y la repugnancia que provoque la manipulación de la fotografía por parte de periodistas, dibujantes, etc.

    Bueno, visto así tienes razón. Dado que hay que suponer mayor preparación y/o habilidad en los profesionales, la repugnancia que me provocan estos es mayor.

  • A mí el otro día Calaza, en estas mismas páginas, me acusó de zoofilia. Hoy acusa a Perroan de poeta. No le cambio el improperio.

  • Como Calaza habla de Galicia y del gallego, me he acordado de que el otro día oí una entrevista con un alcalde gallego en una emisora nacional y la periodista preguntaba en español y el alcalde respondía en gallego, a la periodista y a toda España. Lo he visto más veces en los gallegos y también en los asturianos. (Tengo una cuñada asturiana que no se llama Atila pero debería y hace sus flexiones verbales y nominales asturainas: eses vaques, tu yes y todo eso, perfectamente comprensibles para un castellanohablante, pero chocantes fuera de Asturias). A mí me parece bien, lo digo de corazón, es una elección del hablante como otra cualquiera que en los casos del gallego y el asturiano no suponen ningún obstáculo comunicativo. (Es peor cuando hablan otros dizque en español, que ni ellos mismos saben lo que quieren decir y solo echan borrones y borrones ininteligibles). Pero la cosa es que estas situaciones siempre me dejan en la duda de si el hablante lo hace a propósito (echando un pulso, pa empoderase) o no se da cuenta de que se trata de dos lenguas distintas.

  • Adapts, no te fies demasiadpo de Calaza, cita cualquier cosa. Hasta llegò a citar al eminente doctor Fernando Garcia en aquel artìculo del Ebola..
    Y a Cacho lo citò como erudito y bibliòfilo, un par de veces. Y de Merc dijo no sé qué en un artìculo sobre Alvite. Lo peor fue cuando le dedicò un artìculo entero a Gòmez. Aunque por ese debiò cobrar, tengo la impresiòn. A Jabuis también lo cita, a veces, pero le llama Manolita.

  • 6 de septiembre de 2015 a las 15:21
    FOLLANDEIRO (SÌ, JODER, FOLLAN D’EIRO)
    Y a Cacho lo citò como erudito y bibliòfilo, un par de veces.

    Y acertó las dos, macho.

  • Me ha dejado un poco biroja esa entrevista, Bremaneur. No os leísteis (YA LO SIE, QUE YA LO SIE…) la que he traído yo aquí un día de estos de un Babelia de abril, pero es que es idéntica en por lo menos tres cuartas partes. En fin, supongo que es lo normal que pasa en los circos de las promociones, hasta cuando uno está henchido de ferlosiez.

  • Se me ha ocurrido buscar un libro de fotografía de Sol LeWitt de 1980 por si estaba por ahí, yo qué sé, pues para comprarlo porque me gustaba. Ochoscientos cincuenta y pico euros (con gasto de envío, eso sí). Me lo voy a pensar, ¡MUAHAHAHAHAHAHAHA!

  • Como a mi no me cita, con el artículo de Calaza coincido poco. Adjetivar cultural al vocablo terrorismo para nombrar lo que perpetran los nacionalistas me lleva a lo que éstos argumentan diciendo que se defienden de un genocidio cultural. Genocidio y terrorismo cultural, violencia emocional, buf.
    También he leído mejores análisis del odio que subyace en todo nacionalismo. No creo que vaya el tema por envidias, sino por la capacidad de aglutinar que tiene la combinación de percibir diferencias y poder pronunciar un nosotros.
    Tampoco creo que el corte de mangas aporte nada. En cambio, creo que habrá lectores del El País de hoy que habrán leído primero el artículo de Mas, y después el editorial, hallando en el mismo respuesta serena y acopio de fuerzas para seguir oponiéndose a tanto dislate. Incluso algún indeciso igual se habrá caído del burro, y al final es de lo que se trata: los convencidos ya lo estamos.

  • 6 de septiembre de 2015 a las 16:01
    PROCURO FIJARME
    Se me ha ocurrido buscar un libro de fotografía de Sol LeWitt de 1980

    ¿Cuál es el título?

  • Cual es el titulo.

    Como en el caso de sólo/solo, aquí tampoco hay ambigüedad. Propongo a los anormales de la RAE que por norma supriman las tildes en estos casos y que las permitan solo/sólo si hay posibilidad de confusión.

  • Pues me ha gustado el artículo de Calaza. La envidia mueve el mundo y en el caso de los nacionalismos es evidente. Valle, Torrente, Cela y Cunqueiro, de lo mejorcito en castellano, están muy mal vistos en Galicia.
    Procuro, ese al que oyó contestar en gallego casi con seguridad lo hacía por el motivo A. De haberlo oído hablar le daría la respuesta con certeza. Se distinguen perfectamente por el vocabulario y el acento los que oponen el idioma incluso contra los que sabiéndolo y usándolo no hacemos de él bandera política.

  • Holmess, estàs practicando terrorismo verbal contra Calaza que es, en el fondo, tierna hoja de culantrillo.
    (Si hay alguien que figure reiteradamente en el objetivo del grupo terrorista Resistencia Galega, es Calaza. A lo mejor sabe de lo que habla.
    Como esa gentuza suele tener una idea muy elevada de sì misma conviene que sepan lo que opinan otros de ellos)

  • Holmess, el nazionalitarismo tiene muchos matices y por tanto necesita varios enfoques para entender su polisemia. Por ejemplo aquí Calaza, lo enfoca de otra forma:
    “Los nacionalistas periféricos de España comparten con los islamistas radicales de otros países rasgos que degeneran en odio de esencias abstractas, o fabuladas, pero en formas concretas de rechazo a todo lo español/occidental. En ambos casos se observan los trazos obsesivos de la conspiranoia que centra la propia vida, la razón de ser, en un complot explicitado en infantiles metáforas y detalles deshilachados. (.)
    El islamismo radical-extremista (salafismo, en otras latitudes) y el nacionalismo periférico que sufre España se parecen mucho en cuanto a mecanismos mentales que llevan a los jóvenes, y a otros que no lo son tanto, a la teoría del complot. En el caso de los nacionalismos, el centralismo complota, según ellos, para expoliar en derechos y riquezas a las naciones periféricas; en el caso del Islam radical, un complot sionista mueve los hilos en Occidente. Los mecanismos mentales básicos son los mismos.
    En la militancia independentista (alternativamente, islamista radical) domina el efecto de la superstición política en cualquiera de sus variantes. Quienes militan en el independentismo (islamismo) no se apoyan en base racional sino supersticiosa, de carácter conspiratorio (conspiranoico, si queremos adosar al concepto cierto grado de delirio paranoico). Esto es, los nacionalistas (islamistas) creen firmemente que existe, y dan por bueno cualquier indicio, una conspiración colonizadora orquestada desde Madrid (Tel-Aviv)
    Se trata, sin ir más lejos, de encontrar los detalles, a menudo ínfimos, que confirman la existencia del complot. La ventaja de las simplificaciones es que prácticamente todo puede constituir una prueba. La finalidad es reunir un número considerable de signos y ensamblarlos en un todo coherente, en una especie de intuición alucinada, cuyas revelaciones y tramas, plenas de sentido para los iniciados, llevan por ramificación paranoica a nuevas pistas para justificar el complot.
    Esquemáticamente, la mentalidad conspiranoica designa un conjunto de disposiciones sicológicas que favorecen la adhesión a cierto tipo de teorías del complot. La teoría del complot centralista (sionista) permite, de esa guisa, reducir en el independentista (islamista) la ansiedad generada por un mundo densamente reticular y complejamente tramado. La dificultad de intelección de dicha complejidad lleva al independentista (islamista) a compensar, con una solución mental de facilidad, el poder de decisión y acción sobre el entorno político, cultural y social en mutación del que se siente excluido y desposeído. No es de extrañar, por consiguiente, su rechazo de la sociedad abierta, amplia e integradora toda vez que fuera del reduccionismo nacionalista (islamista) la comprensión polisémica de las sociedades modernas requiere movilizar recursos intelectuales y conocimientos cuya adquisición impone algún esfuerzo mental.
    El/la independentista (islamista) experimenta con la voluntad de romper España (romper Occidente), origen y causa del complot, una altísima sensación de autonomía personal, de autoestima, de superioridad moral y de libertad individual frente al poder centralista (lobby judío) conjurado para requisársela. En suma, al militante independentista (islamista) la teoría del complot españolista (complot sionista) le permite situarse, con poco esfuerzo intelectual, en el centro de la Historia.”
    Aquí:
    http://www.farodevigo.es/opinion/2015/01/18/fabricas-sectarios/1167356.html

  • 6 de septiembre de 2015 a las 16:38 MGaussage

    Procuro, ese al que oyó contestar en gallego casi con seguridad lo hacía por el motivo A. De haberlo oído hablar le daría la respuesta con certeza. Se distinguen perfectamente por el vocabulario y el acento los que oponen el idioma incluso contra los que sabiéndolo y usándolo no hacemos de él bandera política.

    Por eso lo digo, porque también hay aldeanos gallegos monolingües, que hablan la lengua que saben aun entendiendo la otra; pero, en efecto, no es lo mismo.

  • McGauss, Follan: la causa de que Cela, Torrente en Galicia y Pla en Cataluña estén mal vistos no es la envidia sino la rabia porque su obra encarna la refutación de su Galicia o Cataluña homogénea y nacional, y con ello de todo el tinglado argumental nacionalista.
    Y ya, que estoy con las ganas de Proc.

  • 6 de septiembre de 2015 a las 15:14 MARQUESDECUBASLIBRES
    A mí el otro día Calaza, en estas mismas páginas, me acusó de zoofilia. Hoy acusa a Perroan de poeta. No le cambio el improperio.

    Es un baldón que llevo como puedo. Las madres me señalan y los niños me tiran piedras por las calles. Un sinvivir.

  • Como dije y repetí en su momento, considero el artículo que me dedicó el Maestro Calaza como el corolario afortunado a una modestísima carrera, la mía, que pudo haber sido mucho más brillante de no haber sido, ¡ay!, por mi acusada querencia a jugar siempre en campo contrario. Todavía me paran señoras por la calle para preguntarme por el turbio asunto de la osa búlgara y Belaborda el Vate, no necesariamente por este orden.

    ***
    El artículo de hoy, como de costumbre, es una mirada lúcida al fénomeno por parte del fino estilista gallego. El nacionalismo, por definición, se alimenta de la diferencia, del rencor y, por encima de todo, de la invención de un adversario. Todo nacionalista necesita su némesis como el aire que respira.

    Para no extenderme demasiado con lo de la carta de Felipe, solo diré que él, como Aznar y Zapatero, son los grandes responsables de la situación en la que estamos hoy. (El asunto de Banca Catalana fue, por muy lejos que quede, el principio del fin.) Sin embargo también pienso, en honor a la verdad, que el político sevillano no habría permitido los disparates del inepto cordobés Montilla, principal culpable, malgré lui , de lo que ha de venir a la vuelta de unos meses. Y es que ya lo dijo Schiller: “Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano”.

  • Acabo de instalarme Windows 10. ¿Algún informático entre el público sería tan amable de indicarme cómo puedo quitarlo y volver a la situación anterior?

  • Creo que hay que buscar en Google: “¿Cómo desinstalar Windows?” hasta encontrar las instrucciones. Luego se siguen y es cuando todo se va a tomar por culo y el equipo no vuelve a funcionar.

  • A las 19.30 h pueden ver en la 1 el concierto “Raphael sinfónico” desde el Teatro Real. Anoche pude disfrutarlo yo en vivo pues actuó en la feria de mi pueblo manchego.

  • Gracias, Perro. Igual hasta lo dejo.

    ***

    Adenda: y precisamente ésa, la ausencia de un enemigo exterior a quien hacer culpable de todo, es la diferencia entre el nacionalismo español actual y el catalán, el vasco o –salvando las distancias– el propio nacionalsocialismo en su momento.

  • Acabo de meterme entre culo y espalda. un Valencia La Coruña Qué no sos alta un gitano.
    Del tirón.
    Admirado mgaussage, Estoy matado para moverme pero quizás tenga usted pocas obligaciones familiares y le apetezca estoy en el Hotel tryp la Coruña

  • Se lo recomiendo, Raphael está inmenso, en gran figura. Con todos los legendarios temas del compositor Manuel Alejandro. Para tararearlos en familia.

  • 6 de septiembre de 2015 a las 02:16
    GENGIS KANT
    Con mi pregunta, Albert, quería que explicara qué entiende por esa “estructura innata mental de la especie” que se habría manifestado ya en la tragedia clásica. Me interesa que lo haga para disponer de una razón de mucho peso contra los que desdeñan la reacción “superficial” de la gente que ha dado mayor importancia a la imagen que a la palabra. Si hace usted lo que le pido, lo leeré mañana con el mayor interés. Buenas noches.

    Gengis, creo que sabe a lo que me refería. Perroantonio habla de Pinker o Dawkins. Yo me remontaba a Jung o Campbell, a viajes heroicos, mitos y arquetipos, a lo que ellos llamaron propensión mental innata a generar imágenes con carga emotiva, y en consecuencia a identificarlas como tales cuando se contemplan. Iconografía primordial, universal e intemporal y al mismo tiempo “interpretable” por cada generación, desde Sófocles a cualquier película de terror en cartelera. La imagen de un cuerpo pequeño en la orilla del mar solitario, vestido e inerme, perfectamente identificable como muerto al primer vistazo, es una pesadilla en sí misma en nuestro mundo y nuestro tiempo, después de un siglo largo en el que la fotografía y el cine, fundamentalmente, han conformado una iconografía compartida y reconocible que probablemente “nos conecta” más y mejor que nunca con esa otra consustancial o primaria. Esa imagen del niño tirado en la playa es un mal sueño en el sentido más literal posible, independientemente de quién sea ese niño o cuáles las circunstancias de su muerte. Añádale las circunstancias y tendrá un relato perfecto.

    Todo esto referido en exclusiva a la relación íntima, por así decirlo, de cada espectador con esa fotografía. El trato periodístico, la difusión viral más o menos inocente o con la intención que sea, la reinterpretación ideológica o hasta el uso comercial de ese relato elemental son cuestiones muy distintas, obviamente.

  • Están ellos y ustedes desatados con lo de Cataluña. No es para tanto. El otro día le objetaba a una amiga independentista que no era posible tomar una decisión de semejante envergadura con la mitad menos uno de la representación en contra. Me contestó algo que me dejó pensativa: ¿Y si fuera al revés: es posible seguir como estamos, sin introducir cambios sustanciales, con la mitad menos uno de la representación a favor? La conclusión fue bastante pacífica: bajar los decibelios y sentarse a hablar.

    ***
    Pirata Jenny: El camino que lleva hasta Endor y otras notas veraniegas.

    (Otro gran poema de Kipling)

  • Siempre le contesto lo mismo Pirate, aplique el cuento a la pena de muerte y a la mitad menos uno en la votación. No se puede votar cualquier cosa.

  • Hablar se habla en los Hablamentos, digo Parlamentos, que para eso están. Lo de sentarse en el reservado a mamonear, que tanto les gusta a algunos y tanto practican, es como antitransparente. Es verdad que las grandes decisiones se toman en los tugurios, pero sería preferible que no. Luz y taquígrafos.

  • Me temo, Sr. Ximeno, que he actualizado. Pero soy de natural torpón para todo lo relacionado con la tecnología. Muchas gracias por su ayuda.

    ***

    Hemosa entrada la suya, Pirata. Kipling, Brel, Chez Rosa, salmos, fuegos artificiales… Una lectura tan cálida y limpia como su propio día. Felicidades.

    .

  • Tambien se utiliza el gentilicio de arriacenses para los habitantes de Guadalajara que tiene poco mas que lo dicho por Gengis Kant.

  • 6 de septiembre de 2015 a las 23:04
    PROCURO FIJARME
    Bremaneur, ¿no habrás tenido los buebos de escribir portentoso, después de que aquí todos nos la hemos arrancado con las raíces y dejado el agujero en nuestros cerelebros, no?

    Qué poco me conoces.

  • 6 de septiembre de 2015 a las 21:18 Thomson&Thompson

    Tambien se utiliza el gentilicio de arriacenses para los habitantes de Guadalajara que tiene poco mas que lo dicho por Gengis Kant.

    Creo que ese arriacenses viene de un prerromano ARRIACA, que suena muy bilbaíno (EJEM), Thomson & Thomson.
    (Y teatrero, EJEM).

  • 6 de septiembre de 2015 a las 23:07 Procuro fijarme

    Añado a la bobada que le he dicho un saludo cordial de bienvenida, Thomson & Thomson.

    6 de septiembre de 2015 a las 17:59 Perroantonio

    Perroantonio, muy graciosa la foto de las señales contradictorias. De dónde es, que solo me salen Elcano en Guetaria y Colón en Barcelona.

  • Joder , y no pueden venir con nombres normales como todo dios, verbigracia, Follan d’Eiro, G`mez, Pichasfuera, Fito Pérez N’Gouma o cosas asì, que tienen que entrar con nombres extranjeros y ademàs de la Pérfida Albion o por ahì. Ay, tanta tolerencia y buenrollito nos ha de ser fatal…

  • Albert, me ayuda mucho a entender mi respuesta emocional ante la foto, o sea, la de la mayoría, lo de “vestido e inerme” y lo de “niño tirado en la playa”.

  • La estatua de la foto es la de don Cosme Damián Churruca, alcalde de Motrico, científico, militar español y almirante a título póstumo. Preside la plaza de Motrico.

  • Sí, parece que alguien, no el mar, ha tirado ahí al niño como se tira un juguete; por eso, está vestido, sin daño alguno. También aporta mucho que la cara apenas roce el agua. Con lo grande que es el mar, parece imposible que se produzca ese toque tan sutil, pero suficiente para ahogarte si te quedas dormido ahí. Todo es muy raro.

  • La foto de Perroan me gusta porque el alcalde parece mandar a cascarla a los paletos que defienden a los presoak.

    Gengis, me llamaron la atención algunos comentarios sobre la foto del niño, especialmente de quienes decían sentirse conmovidos «porque» el niño parecía occidental, por las ropas.

  • AE, para explicar la emoción producida por la muerte de un niño, y así callar a los emocionalmente frígidos, saca a relucir lo que hay en esa muerte de fracaso en la propagación de unos genes determinados. Esa referencia puede significar varias cosas: o que la gente se emociona por algo que no es necesario que conozca para que se emocione -la propagación de los genes-, o que dicha propagación es algo que a él le emociona, o que lo más emocionante para él es decirles a los burgueses, para que se espanten, que detrás de las emociones sólo hay unos genes buscándose la vida.

  • Brema, además de ser canallas hace falta ser bobos para tomar por occidental a alguien que viste a lo occidental, si así viste casi todo el mundo. Con estos guardianes de la raza, blancos somos todos.

  • Aun dando por buena la explicación que recurre a su apariencia occidental, quedaría por saber por qué ha sido ese niño, de todos los niños con pinta occidental que se mueren, el que nos ha impresionado tanto. Yo insisto: por motivos estéticos relacionados exclusivamente con esa foto y sobre los que Albert ha aportado algo de luz.

  • De vuelta en Austin. Después de pasar dos días con mi hermana en New York, se me hace evidente que debería haber más mujeres en puestos de mando en política, economía, empresas … Nos iría mejor a todos.

  • 6 de septiembre de 2015 a las 20:59
    Perroantonio

    Ya. Muy de acuerdo con lo de los reservados y demás. Pero lo que decía mi interlocutora no guardaba ninguna relación con eso. Relea.

    6 de septiembre de 2015 a las 20:46
    Adaptaciones

    Adapts, concédame que no es lo mismo, no es lo mismo.

    6 de septiembre de 2015 a las 23:10
    Holmesss

    Ésa es una cuestión más interesante, la del reparto de los representantes (si es que por ahí van sus tiros). Correo contestado.