El culo de la mujer invisible

culo
por Mortimer Gaussage.

El culo de la mujer invisible es invisible, como la mujer misma. Se discute sobre su existencia con agudos e imaginativos argumentos a favor y en contra pero, como con el sexo de los ángeles o la tumba de Jimmy Hoffa, finalmente, cuando la polvareda se posa, queda al descubierto que nada cierto se sabe. El acuerdo de los acalorados polemistas sobre la inexistencia de prueba sólida alguna suele suceder ya rebasado el límite temporal de lo razonable o sensato y más o menos a la hora de comer. Aprendiendo de la experiencia ajena, y saltándonos así estériles diatribas que nada aportan, podemos decir ya, sin más preámbulo, que el culo de la mujer invisible no existe. Este es un sólido comienzo y posiblemente un adecuado final para una indagación científico-técnica. No obstante, a los solos efectos polémicos y a los fines de este estudio, que advierto carece de seriedad y aún de intención alguna, podemos, muy al contrario, afirmar rotundamente y siguiendo a Wittgenstein que todo lo pensable puede ser expresado, ergo sobre el culo de la mujer invisible podemos hartarnos a hablar. Éste comienzo es más endeble si abrazamos ciegamente los axiomas de la física tradicional, pero no carente de apoyos en la cuántica y perfectamente demostrable desde los de la filosofía o la psicología. Si Vd. amable lector no puede demostrar que en un universo distinto pero solapado al nuestro no viven hermosas mujeres que comparten espacio y tiempo pero cuya masa no interactúa con la del nuestro, ha de concederme la posibilidad de que, efectivamente, existan. Si usted, atento lector, acepta que en este mecánico universo en el que nos debatimos cada efecto ha de tener una causa, ha de acordar conmigo que estas deshilvanadas palabras y su misma atención al leerlas podrían tener su causa en la, insisto que no probada, existencia del culo de la mujer invisible. Por otra parte es evidente que cosas y entes que no existen tienen plena realidad si las observamos con el ojo de la mente, y son expresables si seguimos la doctrina del filósofo. Dios, Papa Noel, Mary Poppins y Darth Vader comparten realidad con la Mujer Invisible, el Buen Salvaje, las mónadas y el Leviathan, todos ellos bajo la atenta mirada de la Reina de Saba y Don Mendo. Digamos que en esa amplia y profunda zanja entre lo que existe y lo que no existe chapotean embarradas las sombras cavernarias de todo lo que aún no existiendo se puede pensar y expresar con palabras. En ella se mueve como pez en el agua, sicalíptica sirena, la mujer invisible, contoneando lasciva pero inútilmente su culo magnífico. La atracción fatal que ejercen las carnes prietas y lozanas de ese volumen perfecto, la elegante sensualidad de sus movimientos, es sólo fruto de las palabras que las describen. La mujer invisible, como todas las mujeres, tiende a π, matemática razón del círculo perfecto, sólo imaginable y quizás inexistente, y a ese número infinito tienden, curvilíneo esplendor, los casquetes que conforman su culo. Son los adjetivos sonoros y evocadores, las metáforas sorprendentes y las comparaciones arriesgadas las que despiertan a la realidad y al deseo esas formas turgentes y voluptuosas, esas semiesferas de balón medicinal con la densidad exacta del deseo, la consistencia del apetito carnal. El culo de la mujer invisible existe porque quiere existir y despierta en nosotros ese mismo deseo, trocando gémulas iridiscentes en portentosos bálanos. Lo anima esa fuerza también invisible, indefinible y difícilmente expresable que animaba al afamado Agilulfo Emo Bertrandino de los Guildivernos y de los Otros de Corbentraz y Sura, caballero de Selimpia Citerior y Fez. Yo, que soy sólo correa de transmisión de ese ansia y deseo, de esa lujuria que se sostiene en el aire por su propia verborrea, espero que, como su émulo guerrero, se enfunde un día en una braga vistosa y cumplida que permita solazar la vista, si no en sus mismísimas carnes, al menos en sus propios enfundados volúmenes.

181 comentarios

  • La ilustración de hoy es como un cactus interructus, porque ves esa belleza y vas bajando la vista mientras van subiendo otras cosas y luego se viene todo abajo. Muy mal puesta esa lupa.

  • Es un placer leerle, MGauss.
    (Fueraparte el hecho de que los tíos hablando de su tía-fantasía son como los de la última cerveza en el bar adonde has entrado para tu primer café: simpáticos, sí, y los miras con grande afectuosidad, pero sus vasos y tu taza pertenecen a universos completamente incomunicantes. Es asín).

  • De la noticia que enlazaba ayer Funes:

    «Los comentarios que critican las bromas que consideran de mal gusto por burlarse de la muerte de menores han dado lugar a una nueva etiqueta en las redes sociales: “#JeNeSuisPasCharlie” (Yo no soy Charlie), en la que pueden encontrarse numerosos mensajes contra la publicación».

    La «noticia» habla de una masa indeterminada de gente que escribe en las redes sociales. Es como si el periodista entra en el Bar Paco y pregunta a la concurrencia sobre esas viñetas de Charlie Hebdo. El alcance de la noticia tiene exactamente la misma relevancia. Me compré ese número de Charlie Hebdo y en su editorial, «Chapeau, les boches!» (que no se encuentra en internet y que luego os mostraré aquí en exclusiva intergaláctica) se hace una crítica del cinismo con el que ciertos gobiernos, especialmente Francia, tratan el asunto de los refugiados. El resto de chistes y viñetas que inciden en ello hacen exactamente igual. La imagen del niño en la playa la utilizan a menudo, y no se están riendo del niño. Para que lo entendamos, vendría a ser como si El Jueves publicara una viñeta en la que apareciera la madre de Irene Villa, tal y como se muestra en el vídeo que enlacé, con la piel quemada, las piernas destrozadas, etc., mientras Ibarretxe (¿os acordáis de aquel miserable?) aparece a su lado sonriente y diciendo que en Euskadi se vive de puta madre. Lo que se puede criticar o defender es el uso de una imagen tan dolorosa para arremeter contra los que han cometido ese daño. Nada más.

  • Proc, haznos una entrada contándonos qué te gusta del físico de los tíos. Y no nos cuentes que el celebro.

    Mortimer gasta fina ironía. El culo invisible de la mujer invisible es el culo más que visible de cualquier mujer ciertamente también visible… que son invisibles para nuestras manos, valga la figura retórica.

  • “En esa misma red social, un activista de la Asociación de Abogados Negros Peter Herbert ha anunciado que estudia llevar las bromas de la revista ante el Tribunal Penal Internacional por “incitar a los crímenes de odio”.

    Deseo añadir a Bremaneur de las 9: 24 que cuando leí este párrafo final me hizo mucha gracia que hubiera una “Asociación de Abogados Negros”. (Palabras claves: Estamos negros, macho; Asociaciones Profesionales de Colores, etc.
    ….
    ¿LO HAIS PILLAO?
    No soy racista, solo un poco insustancial).

  • 16 de septiembre de 2015 a las 09:27 BREMANEUR
    Proc, haznos una entrada contándonos qué te gusta del físico de los tíos. Y no nos cuentes que el celebro.

    BUEEENO, VAAALE.
    A mí lo que más me gusta de los hombres son laz manoz. Porque puedes seguir por loz antebrazos y luego los brazoz y los hombros que se pegan a los torzos y laz piernas desde los piez por la espalda, y cuando das la vuelta está el pecho de la espalda y entonces ya llegas a todas las demás partes que también me gustan. Del celebro.

  • Gracias, señora y señor.
    El deseo es un cabrón. Aparece sin razón y sólo después nos ponemos a buscar algo que lo sustente. A las ganas de amar también les pasa lo mismo; se te meten dentro y uno no tiene más remedio que buscar a quién. Los culos invisibles existen, como dice Satur, o deberían existir.

  • ELEGIR ES RENUNCIAR
    Recuerdo, siendo aún más joven y apuesto (si cabe), que unas amigas (tres) con las que tomaba el café me insistieron vivamente en que me pronunciara sobre qué me gustaba más de las mujeres, si el culo o el pecho. En fin, yo ya había leído la Ilíada y sabía cómo acababa aquella historia. Es verdad que una de ellas tenía unos pechos bellísimos —incluso había posado para que fueran inmortalizados— y que otra podía presumir de un trasero extraordinariamente bien torneado y que a la tercera le gustaban mucho los paseos por el campo. Así que me negué en redondo a iniciar una guerra y recurrí a la famosa ‘defensa Disney’: «yo en lo que más me fijo es en la belleza interior, la del corazón». Fue media hora interminable, yo enrocado y ellas asediando. Supongo que salí de aquello con mi fama de gilipollas acrecentada, aunque —creo— evité romper alguna sólida amistad, ganarme algún odio africano y, ay, comprobar con mis propias manos si no mentían mis ojos.

  • Si esa palabra, ‘siguemepollo’ (¡exijo tilde!) está en el diccionario, ¿es porque la usa alguien además de aparecer en alguna novelita decimonónica? Tengo mis dudas. Al menos algún autor ingenioso debería reciclarla y dotarla de nuevo contenido. Por ejemplo, para llamar a esos pañuelitos que se colocan en el bolsillo trasero del Levis, a modo de semáforo, para señalar disponiblidad. Aunque, claro, en este caso puede que la palabra acabara derivando en “siguemepolla”.

  • Esta demostración de la existencia del culo invisible pasará a la historia de la metafísica.
    La prueba ortológica de Mortimer. Para los anales.

  • Perroan, del significado de los pañuelos de colores en los vaqueros me enteré el otro día por una peli mediocre con Alpachino.

    En el Corpus del Diccionario Histórico hay tres entradas para siguemepollo, la última de 1984. En el books de google hay más registros. La definición más completa que he encontrado en el Nuevo diccionario histórico del español es ésta.

  • Gauss: metafísico está, será que no ha comido…
    Culos de mujeres invisibles, haberlos haylos, como debería saber un gallego de pro.

  • 16 de septiembre de 2015 a las 12:39
    PERROANTONIO
    A ver. Si los alemanes no entienden la expresión «culo veo, culo quiero», ¿a qué vienen luego a tocar los cojones con Kant, Schopenhauer o Habermas?

    Entendía la explicación pero no los ejemplos. Su pregunta, muy filosófica, era: «¿y eso qué relación tiene con los culos?»

  • Queda inaugurado el concurso de adjetivación de culos de ambos sexos. Mi propuesta:
    – Glotón. (Suena mejor con diminutivo: culito glotón, o incluso culito glotoncete).

  • El culo de Felicity Jones, la mujer invisible en el cine, se proyecta en las pantallas de todo el mundo.
    Hay muñecas articuladas, pero algún chalado las ha comprado todas.

  • 16 de septiembre de 2015 a las 15:20
    MGAUSSAGE
    No quería morirme sin dejar escrito “gémula iridiscente”. Gracias ChopSuey.

    Ha sido un gran golpe de efecto. Creo que yo también lo usaré en algún lado, con una añadidura: “portentosa gémula iridiscente”.

  • Rotundo, en todas sus acpeciones:
    rotundo, da.
    (Del lat. rotundus, de rota, rueda).

    1. adj. redondo.
    2. adj. Dicho del lenguaje: Lleno y sonoro.
    3. adj. Completo, preciso y terminante. Negativa rotunda
    4. f. Templo, edificio o sala de planta circular.

    Real Academia Española © Todos los derechos reservados

  • No más para decir que el señor Guassage no tuvo capacsidad para manejar el asunto en su total exctensión y por eso le ingresó mucha oratoria. Y decir que las mujeres de los pueblos indígenas ancestrales de América le sabemos aportar mucho saber a este debate como vinimos demostrando en el aspecto televisual. Si bien no pienso extenderme porque para muestra, como ustedes le dicen, un botón.

    https://youtu.be/ePG6zUYvUZg

  • Bellpuig, exijo la retirada inmediata del vídeo de Pachakusi. McGaussage intentaba mantener el asunto del deseo en un plano literario, casi lírico. Incluso Brat ha ilustrado el tema de la entrada con contención e incluso morigeración. La irrupción del “culo meteorológico” es abusiva. Volvamos al asunto de la belleza interior y eso.

  • Funes:
    “Tambien eran invisibles hasta ahora”
    Aquì no se respeta ya ni a los clàsicos. Solo falta que hagan una porno senegalés- Jeanne d’Arc, que seguro la han hecho

  • No más para decir que las mujeres indígenas ya nos acostumbramos a la discriminación, por indígenas y por mujeres, pero nunca pensé que también los decadentes europeos del fanzsin se nos fueran a amilanar por nuestra presencsia. Pues no más les quiero añadir que contacté con las Femen y vamos a luchar por la presencsia y la visibilivización de la mujer indígena con nuestra arma principal en que consiste nuestro cuerpo libre. Abajo los machos!

  • Enorme texto el de hoy. Me quito el sombrero. Me ha recordado a todas aquellas delirantes instrucciones, ejemplos y ocupaciones raras que utilizó Cortázar como preámbulo a sus Historias de cronopios y de famas.

    Hablando de traseros, esto que acabo de ver en FB: ¿Quién dijo que los círculos no sirven pa una mierda? Talleres podemitas de autoconocimiento y crecimiento personal. La letra con sangre entra.

    https://mobile.twitter.com/podemosanchuelo/status/626890242092597248

  • Lo de Romeva, Follan, es de traca. Esperaba un masajito con final feliz a lo TV3 y se encontró con un periodista de verdad. La vida es una puta mierda.

  • Gracias, Sres Follandeiro y Gómez. Exageran, cosa que atribuyo al tema en sí.

    Al ver el vídeo de Pachauski por octava vez he podido advertir que la humedad que la señorita señala en la pizarra comienza en el 74%, baja al 56, y luego, oscilando arriba y abajo, acaba quedando en el 86%. Y que me parece poco. Para un clima tropical.

  • Esas cosas, Gacho, se haacen con linterna, plano y piolet en mano… Me voy, que presiento cierta hostilidad, no por inmerecida menos evidente.

  • (Me han enseñado unos ejercicios para muscular la espalda. Hace 15 años me dijo un cirujano vascular (más guapo que Paul Newman, es serio te lo digo, nena), que si yo fuese su mujer él no me operaría de varices, y que lo único que me recomendaba era muscular la espalda, que eso era la clave de todo.
    Yo le dije que si yo fuera su mujer a mi no me dolería nada y que gracias por atenderme.
    Evidentemente, al principio hice caso pero luego ya no, y así estamos ahora. Asi es que voy a ponerme a hacer los ejercicios)
    (Cuento esto porque me da la gana, vamos, que no voy a justificarme. Pero que la espalda termina donde empieza el culo)

  • Ayer estuve en Cartagena, ciudad española por excelencia, donde observé que el mejor edificio de calle Mayor estaba ocupado por el banco de Sabadell. Imagino que tanto ellos como la Caixa tendrán previsto un plan de contingencia en caso de declaración de independencia. Me gustaría que los que saben de esto nos ilustrarán sobre posibles escenarios.
    También quisiera saber si, ya que tengo casa en Barcelona me empadronara aquí, dejaría de ser español.

  • Mi única duda es si, teniendo la hipoteca en el Sabadell, en declarándose la independencia, puedo dejar de pagar. Yo creo que si, porque darles dinero sería colaborar con el enemigo.

  • 16 de septiembre de 2015 a las 17:01
    GACHOINLOWERCASE
    (Zeppi!, ¿Vas a saludar a Felipe, the king?)

    No me ha llamado. Si viene a Texas, veré de hacer un hueco en mi agenda. A Rafa Nadal sí que le saludé, puso mucho empeño en que nos viéramos.

  • Cualquier sociedad seria ya habrá tomado sus medidas para el caso de una efectiva declaración de independencia. La primera debería ser el cambio de domicilio de la Sociedad a algún sitio que siga siendo España. Antes los administradores podían cambiar la dirección dentro del ayuntamiento, y había que convocar a la asamblea si el cambio era fuera del ayuntamiento. Ahora pueden moverlo a cualquier sitio de España. El cambio legal fue en Mayo, creo recordar. Quizá pensando que se irían más antes de las elecciones o simplificando la huida si salen resultados que no gustan a los empresarios.

  • Las damas no tiene culo, señores. Sin embargo las mujeres… la mujeres pueden tener cualquier cosa. Y mas si son invisibles.

  • Hablando de invisibilidad, parece probado que las damas tiene un defecto congénito en la pupila -un asunto de conos y bastones- que les impide ver a los varones de más de 60 primaveras. En cambio las mujeres, incluso las invisibles, pueden ver lo que quieren. Pero no se ilusionen los mas añosos: hay veces que no quieren.

  • Las tías buenas no cagan, que decía mi amigo Gonzalo. Los que teníamos hermanas le sacamos de su error, aunque no llegó nunca a convencerse. Luego se lo llevó el caballo, como a tantos.

  • Lo más extraordinario de todo este asunto de la invisibilidad adquirida por los pelos es aquella que se produce cuando vas empujando a un inválido (ya se que no es correcto políticamente) en una silla de ruedas. Es asombroso, gentes de toda condición para las que de repente mutas en un perfecto desconocido, eso o te conviertes en invisible. El curioso fenómeno remite una vez que no existe contacto formal evidente con la silla de ruedas. Al pasear a mi anciana madre me he cruzado con el director del banco -normalmente solícito y casi servil- y no me ha visto, algo por el estilo me ha pasado con compañeros de trabajo, periodistas y reporteros, amigos de la infancia, vecinos e incluso políticos en época pre-electoral (aunque cueste creerlo).
    Invisible, transparente, etéreo, incorpóreo, espiritual. No me extraña que no me reconozcan.

  • Ximeno, si su señora madre estuviera como la mía practicando nuevas habilidades cual es la de escupir, ser invisible le parecería poco, lo que querría es que le tragara la tierra. Hoy ha ido el médico a casa y al mirarle las piernas le ha dicho que tenía la piel seca:
    ⎯Huy, si solo fuera la de las piernas… ⎯Ha repuesto ella con clarísima prosodia de coqueta y como invitándole a ser más exhaustivo en el examen dermatológico. Cuando el médico se ha ido mi madre ha suspirado:
    ⎯Qué guapo es.
    Palabra de honor.

  • Ximeno, yo creo que lo que ocurre es que se convierte en muy visible. Demasiado visible, pues requiere la acostumbrada charleta insustancial para con ustë y la peligrosa charla con alto riesgo de ser inadecuada para con la persona de la silla de ruedas.
    ¿Qué, empeorando?
    ¿Qué, preparando la maraton de éste año?

  • A propósito del toro de la Vega vuelven a oírse justificaciones como las que se oían en Vascongadas cuando ETA mataba: sólo los de aquí podemos entenderlo. Nunca comprenderé la razón de tanto autodesprecio.

  • En un mundo con seres que no podemos ver, por estar hechos de una materia que no se comunica con la nuestra, ellos se verían entre sí. Serían visibles.

    Esto piensa de nosotros alguno de ellos.

  • Las mujeres invisibles, ¿son invisibles del modo que lo es la idea de mujer invisible?

    – No, la invisibilidad de la idea es la propia de algo que no puede ser visible de ningún modo. Y una mujer puede ser visible, o mejor dicho, ha de serlo para alguien, si es una verdadera mujer. Como le ocurre a cualquier cosa material, sea cual sea la materia de la que está hecha.

    – Sí, la idea de la mujer invisible es invisible del mismo modo que lo es la mujer invisible, porque, a la vista de que un idea sólo es su contenido, si la idea de una cosa fuera algo distinto de esa cosa, sería la idea de otra cosa.

  • Sí, la idea de la mujer invisible es invisible del mismo modo que lo es la mujer invisible, porque, a la vista de que un idea sólo es su contenido, si la idea de una cosa fuera algo distinto de esa cosa, sería la idea de otra cosa.

    …a ver…espera…

    Buenas noches.

    (¡Sí claro! , menuda nochecita!.
    Pero acabo de entenderlo.
    Buenas noches -o lo que queden de ellas-.)

  • 16 de septiembre de 2015 a las 23:21
    PERROANTONIO
    (Seguro que era ‘Nere herriko neskatxo maite’,

    No. Entzun, zazu. No la veo como canción para una boda.

  • La descripción de Mgaussage sobre el deseo (El deseo es un cabrón. Aparece sin razón y sólo después nos ponemos a buscar algo que lo sustente.) encaja como un calcetín con la culpa. Ahí hay tema, Sigmundo.

  • En el capítulo de nuevas habilidades de mi señora madre es preciso mencionar una especialmente inquietante: A veces ve muertos.
    En efecto, hay días en que después de comer, tras dejar caer la cabeza -que dice ella- relata a quien ha visto y con quien ha charlado. Siempre son difuntos.

    – ¿Has visto tu padre, Ximeno?
    – No, mamá. Desde que falleció no he vuelto a verlo.
    – Ah.

    Y sin darle la menor importancia sigue con sus asuntos.

    – ¿Y al tío Maximino, lo has visto?
    – Mamá el tío Maximino era tu tío, cumples 95 años en noviembre, así que de estar vivo debería tener unos 130 o 135 años.
    – Ya sé que es mi tío.

    Normalmente es después de la siesta cuando tiene esas ausencias. Quizás sería mejor decir presencias. Nosotros creíamos que eran sueños especialmente vívidos. Los recuerdos, una mente inestable debido a la edad y el tránsito siempre difícil entre sueño y vigilia hacen el resto. Lo llamativo del caso es que siempre, tras la siesta, nos cuenta sus conllevancias con muertos.

    – ¿Y a mi prima Margarita? Ha estado antes a hacerme una visita y preguntó por ti.
    – ¿Margarita ha venido a verte? Pero si no se puede mover.- La tía Margarita vosotros no lo sabéis pero está aquejada de obesidad mórbida y lleva sin salir de casa once años.
    – Ya lo se. Por eso me ha extrañado que viniera.

    No le di mayor importancia, pero tres días después, cuando volvíamos del paseo vespertino, nos encontramos con el primo Mariano, el hijo menor de Margarita. Nos saludamos, le pregunté por su madre y respondió: ¿No te has enterado? Mi madre murió anteayer.

    Lorena, su cuidadora venezolana, soltó la silla y salió corriendo persignándose. Lorena se percató de que la tía había empezado a asistir a las reuniones de mi madre justo el día de su muerte. Desde entonces la tía Margarita es contertulia habitual.

  • Hay dos proverbios infernales de Blake sobre el deseo:
    Antes asesina a un niño en su cuna que nutras deseos que no ejecutes.
    Aquel que desea pero no obra, engendra peste.

    El primer consejo es exageración literaria; no quiere decir niños y cunas de verdad, hijos, que no. En cuanto al segundo, el dilema es engendrar peste en uno o pasársela a tus vecinos. Es broma, un saltito asociativo a la peste política que tan buenos textos de AE nos ha permitido disfrutar, mira.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 11:58
    PROCURO FIJARME

    No tengo ni idea de dónde lo leí o escuché, pero:
    “Señor, si te llevas las fuerzas, llévate también las ganas.”

  • Vaaaaaa. D. Ximeno lo cuenta muy muy bien pero si leyera este fancine o, en su defecto, leyera física cuántica por su cuenta sabría que lo que describe es algo muy normal que les pasa a los fotones y, por tanto, a su mamá y a las primas también.

  • Desde hace años sólo deseo aquello que puedo conseguir, como hembras desechadas por el prójimo por perturbadas o dos kilos de macarrones con chorizo con una botella de buen vino a dos euros noventa y nueve.

  • En cuanto al deseo morigerado, según acepción marquesiana, a Dios lo que sea de Dios y a los laboratorios Pfizer lo suyo.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 11:58
    PROCURO FIJARME
    Aquel que desea pero no obra, engendra peste.

    Yo por eso mismo no paro de machucármela.

  • A ver, ¿es igual deseo que ganas de echar un coito?
    NO, NO ES LO MISMO.
    Desiderare en latín es mirar a las estrellas (si-de-ra) que se han caído por los rincones del fir-ma-mien-to y las echas en-fal-ta (¿en-coi-to? No, en-fal-ta). Hijos, de verdad, es que no tenéis remienda.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 11:58
    PROCURO FIJARME
    Aquel que desea pero no obra, engendra peste.

    Suena a conseja de abuela. “Hay que hacer de vientre regularmente.” o “Mea claro, caga duro y manda al médico a tomar por culo.”
    De este detalle no me percaté leyendo a Procuro. Tuvo que intervenir el Satur. Las cosas las cambias de contexto y su significado es muy otro y tal.

  • No es por contradecirle, profesor Sucundúm, pero llevo leyendo este fancine, y a sus primos, padrastros y demás parientes desde hace más de diez años. Alguno de los presentes bien lo sabe.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 12:43 MGAUSSAGE

    Qué bueno, MGauss, no había caído. Mi abuela también empelaba obrar en esa acepción, pero está en desuso, yo creo.

  • Yo no he hablado de coitos, Prot. Por echar en falta me autoerotizo. Si no, estaría enganchado a diario a una moza, como los perros.

  • Hay ahora unos pantalones que se llaman “Curves” con un diseño especial y un tejido elástico que te hacen el culombio perfecto, redondo como melocotón.
    Ayer mismito me compré dos pares: unos negros y otros en demin.

  • Desiderare en latín es mirar a las estrellas (si-de-ra) que se han caído por los rincones del fir-ma-mien-to y las echas en-fal-ta

    Ay, yo soy muy de eso. Perdido la cuenta he, de las que me faltan ya.

    (Ah, por eso al Opus Dei le llaman “La obra”)

  • Hay ahora unos pantalones que se llaman “Curves” con un diseño especial y un tejido elástico que te hacen el culombio perfecto, redondo como melocotón.

    (Y cuando el problema caso no es la forma sino el tamaño, ¿también te lo apaña?; quiero decir, ¿te pasa de la sandía de 6 kilos al melocotoncito?)

  • Iluminas, Proc. Las peticiones de que compra que hacen los usuarios de una biblioteca se llaman “desideratas”. Las hay curiosas. Más de una vez se me ha acercado un desabrido pollo que con el irritado tonillo de autosuficiencia me ha afeado no tener en la biblioteca libros como “Rayuela”. Claro que está, pero o bien el repelente pollo no había mirado en el sitio adecuado, o bien estaba prestado. Para qué hablar de los que se indignan porque no tenemos a García Lorca, y lo buscan en la ele de lerdos.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 07:53
    Bremaneur

    16 de septiembre de 2015 a las 23:21
    No. Entzun, zazu. No la veo como canción para una boda.

    Pues no la conocía. Qué pena, casi que hubiera preferido seguir manteniendo el misterio. Tampoco la veo como canción de boda; quizá para un funeral.

  • Antes de que venga la Sita y me arree, tengo que declarar que el castellano deseo de donde procede es de desidium (desidia, tal cual en fondo y forma, es su doblete), que por metonimia de causa a efecto significó originalmente ‘libinidosidad’. El semantismo actual, mucho más gonito, es fruto de la incorporación culta del desiderare latino y sus desideratas.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 13:34

    GACHOINLOWERCASE

    (Y cuando el problema caso no es la forma sino el tamaño, ¿también te lo apaña?; quiero decir, ¿te pasa de la sandía de 6 kilos al melocotoncito?)

    Uy para eso existen las fajas, que no son como las de antes, y que quitan tripa y culo.
    También se puede optar por el serrucho.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 12:42 Procuro fijarme
    A ver, ¿es igual deseo que ganas de echar un coito?
    NO, NO ES LO MISMO.
    Desiderare en latín es mirar a las estrellas (si-de-ra) que se han caído por los rincones del fir-ma-mien-to y las echas en-fal-ta (¿en-coi-to? No, en-fal-ta). Hijos, de verdad, es que no tenéis remienda.

    Aquí veo yo muchas ganas de castrar al macho. Porque deseo viene de de-sedeo (estar sentado; como en como ‘sedente’), que es la posición lógica en que te viene el deseo, en posición de descanso. Y de deseo > desear. Eso de las estrellas suena muy místico, como de leer horóscopos, dicho sea sin señalar.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 13:52 Procuro fijarme

    Antes de que venga la Sita y me arree, tengo que declarar que el castellano deseo de donde procede es de desidium (desidia, tal cual en fondo y forma, es su doblete), que por metonimia de causa a efecto significó originalmente ‘libinidosidad’. El semantismo actual, mucho más gonito, es fruto de la incorporación culta del desiderare latino y sus desideratas.

    Esto me pasa por no leer la sábana hasta el final. Me lo he merecido.

  • Qué bonito. Estoy mirándome un libro recién editado con artículos de un periodista español que estuvo enrolado en la NKVD (el antiguo KGB) y en el prefacio no dicen ni hostias de eso.

  • Pues han dado al traste con la etimología que daba por buena, una bonita variación de la que apuntaba Proc: DeSiderare, hurtar a las estrellas el destino que nos marcan.
    No se lo perdono, ea.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 14:24 holmesss
    Pues han dado al traste con la etimología que daba por buena, una bonita variación de la que apuntaba Proc: DeSiderare, hurtar a las estrellas el destino que nos marcan.
    No se lo perdono, ea.

    DESIDERIO
    Era un rayito de luna
    Que alumbraba el cementerio
    Donde reposan los restos
    de mi tío Desiderio
    Desiderio, Desiderio
    siempre triste, siempre serio

    Si no fuera por el rayo
    de lunita que te alumbra
    qué sería de tu fosa
    qué sería de tu tumba

  • Si os pasáis ahora por la página web del Avui, veréis que parece el Abc o La Razón: todo noticias contra la independencia, metiendo miedo a la gente. ¡No la quieren! Me lo contaba uno del Aleti que vive en Santaco, en los aledaños de la Ciudad Condal, sobre el coliseo culet: es un campo que huele a miedo. La gente vive en el miedo costante y sonante. Están zumbaos, se lanzan a algo tremendo por puro aburrimiento, y cuando se dan cuenta de las consecuencias, tratan de recular acojonaos. Les va a ser muy difícil decirle a una chusma lobotomizada que todo era broma. Esto es una juerga, machos (y damas).

  • Los que gritan mucho y manotean y amenazan suelen achantar a la primera leche bien dada. Las cosas en la realidad se parecen mucho a las peleas de Bruce Spencer.

  • Interesantes las dos; en lo de Sarrazin se aprecia un trasfondo de La tabla rasa.
    Sólo falta algo sobre Inglaterra ( la elección de Corbyn es un asunto serio, además de una sorpresa ) y podemos entretenernos un rato sin pensar en el Tema, incluso tomar aire.

  • Supongo que por Ruán, Marcel se refiere a Ruan (Rouen)
    Es un prosista muy decente.

  • jajaja, hoy la bomba B se ha desmelenado. Y muy bien::

    También se puede optar por el serrucho.

  • Mi amigo John Karra me trae una noticia del diario El Mendaz.

    ENTRENADOR DEL GETAFE, CESADO. El refugiado sirio Osama, que fue zancadilleado por una reportera húngara, y que terminó entrenando al Getafe, ha sido expulsado tras agredir en el último partido de Liga al exquisito zaguero Kepler Lima, harto de verle hacer zancadillas a diestro y siniestro. Kepler Lima estará varios días de baja y el Real Madriz desmiente que sea suplido por la periodista húngara.

  • “Yo creo, humildemente, que los coitos se hacen o se practican, no se echan.”
    Depende Secun. En Galicia, por ejemplo, “Pinamos n’elas”

  • “que te hacen el culombio perfecto, redondo como melocotón.”
    Bomba B, no puedes pegar una afoto?

  • No tengo ni idea de dónde lo leí o escuché, pero:
    “Señor, si te llevas las fuerzas, llévate también las ganas.”

    En Falstaff puede leerse algo parecido.

  • Bueno….y menos mal que ningún macho soltó el chiste fácil ese “que tu culto ( invisible o no) pase hambre”.
    Sí, dije culto, y no culo.

  • Bueno, Tare, yo me sé uno más bestia que ése.

    Las series están de moda. Qué desperdicio de horas. Vale más un capítulo de Auge y caída de Reginald Perrin que todas las putas temporadas de los puñeteros Sopranos del orto de la sua mamma.

  • Los Soprano era una serie cuyo éxito está basado en la mezcla de barbarie y humor, pero el resultado es exactamente el mismo que dejamos después de obrar. Esa estúpida manía obsesiva por celebrar a unos criminales. Qué cosa más fácil, después de varias décadas de cine negro despeñándose por esa vertiente (y dándoles cien mil vueltas en calidad). Lo chungo hubiera sido crear humor a partir de unos protagonistas que fueran las víctimas de la puta mafia. Otra cosa fácil de los Soprano (me la agarras con la mano). Pretendía ser rompedora porque salían bailarinas en tetas y el prota se cepilla a lo bestia a una secretaria, pero ni su mujer y su hija salen practicando el servicio de la felación (la madre con un coletas espagueti y la hija con un compañero de universidad, más tonto que la suela de un zapato después de haber pisado una ñorda de dogo alemán con mal de vientre). Ah, el delicado equilibrio entre la transgresión y la fétida moral cristiana de los EEUU. Eso sí que es machismo: el macho alfa puede aparecer embistiendo a la tonta de turno, mientras que su esposa y su vástaga no pueden dejar caer sus bragas empapadas para no ofender a los espectadores. De verdad, qué rabia, qué iracundia… Me pasa con esta serie como con Soldados de plastelina, de Javier Lejos. Eso que te deja alelao, pensando cómo es posible que te la haya endiñado sin tu consentimiento, hasta que te das cuenta de que lo importante no es el cómo sino el qué, y entonces aúllas desesperado mientras sueñas con sostener sus tripas en la mano mientras gritas a los dioses que nunca más.

  • Los ojos, el alma y la inteligencia de una hembra con piernas esculpidas por dioses no os llega, eh? no, siempre los glúteos o mamas.
    Viciosos. Que son ustedes unos comtempladores de la arquitectura femenina sin ahondar en la tragedia que supone estar buena, y no miren el delicado espíritu de buena persona humana.

  • Brema, antes de que se abra las venas por ver una de las series más engañosas de culto, tome aire. Y piense qué tenemos el cine negro de los cuarenta – cincuenta y a Curro Jiménez.

  • (A Mantiño le encantan los Soprano. Así es que a mí también. (No he visto ni un solo capítulo; es que nos la recomendó muy pesadamente un formador de negociación encantado de haberse conocido -como todos los formadores en negociación-, y yo me dije que la iba a ver el Tato -porque no quería parecerme a ese capullo ni en la situación de los pulmones-. Pero que me gusta, ya sé yo que sí.)

  • (Claro que a mí me gusta Ally McBeal.
    Y Cheers. Y Northern Exposure (Dr en Alaska para los que no sabéis inglés). La que más, Retorno a Brideshead. Y Con el culo al aire también me gustaba mucho, pero la veía en la pantalla del ordenador y no es igual.
    Oh!, y El pájaro espino, aunque ahora no sé si me gustaría. Falcón Crest también me molaba.)

  • Tare, a veces es complicado observar el alma de ese tipo de mozas. No se dejan. Tampoco ellas quieren ver nuestro interior, y no me refiero a las anchoas que podamos dejar en los calzoncillos: es que no les apetece.

  • (Follan, pa ti.
    Mi real y noble culo (puesto que enseguida se ve por dónde va) nos vamos a (intentar) dormir rellenos de esperanzas por la inminente llegada -mañana antes de la aurora- de una nueva entrega de las socarronas a la par que poéticas memorias de Gengis. Por fin.)

  • Le comprendo Sr. Bremaneur. He intentado ver el capítulo I de Los Soprano cuatro veces y las cuatro me he dormido. Me daba igual todo. Y así pues como que no. Vamos que de la falta de interés pasé al aburrimiento, de aquí, al bostezo y del bostezo al sueño.

  • ‘Los Soprano’ es una gran serie de TV, desde luego a distancia sideral (desideral) de ‘Curro Jiménez’; de ‘Los camioneros’ ni te cuento. Podrás pasarte 200 años diciendo que no te gusta y dará exactamente igual que si yo digo que no me gusta ‘Heidi’ o ‘Twin Peaks’ o ‘Perdidos’. Hay productos (no voy a decir ‘arte’) que son fundacionales: antes de ellos no había nada similar; suponen una forma novedosa de hacer televisión que después imita el resto de las productoras del mundo. Puede que la vida de unos mafiosos neoyorkinos carezca de interés o no sea edificante, pero la crítica no es procedente en esos términos: a mí tampoco me importa la guerra de Troya.

    Lo cual que lo raro no es que no te gusten ‘Los Soprano’ (te la agarran con la mano), sino que habiendo simultanea y contemporáneamente cientos de series no ya insufribles sino directamente subnormales, te haya cogido la perra con esta. Joder, macho, que it’s only entertainment.

  • Hubiera estado bien, por ejemplo, un capítulo de Los Soprano en donde Tony y su banda entraran en el apartamento de Ally McBeal, le pusieran una bolsa de plástico en la cabeza, abrieran el horno, sacaran el pavo de plástico y la metieran a ella y a su colección de versiones plastificadas de blues.

    Por dar ideas.

  • El problema son las expectativas. Te hablan tanto de ella como una obra de arte que cuando la ves la valoras, porque tiene su “gracia”, pero poco a poco le ves la trampa. Gusta por los trucos. Ves a los guionistas y no a los actores. Ves a los guionistas estrujándose la mente para darle a todo una vuelta de rosca, pero no ves el guión.

  • Y eso me jode. Como me jodió Soldados de Salamina.

    Ximeno, en general todos los primeros capítulos de las nuevas series son un pestiño. Algo a tener en cuenta. Si son un pestiño, ¿por qué enganchan? Por los truquitos. Me rebelo ante eso.

  • Vengo del tweeterd, de disfrutar de cómo los tweeteros que se cagan en el combinado patrio de balompié, babean con el de balón cesto. Esquizofrenia deportiva.

  • Còmo me humillas, Gachò, còmo me humillas.
    Bien sabes que no entiendo el francés.

  • Gancho, a ti te gusta el francés.

    Pregunto, es que no me van las teclas de interrogación en la typewriter machine.

  • El otro día, en una reunión informal con más gente, una chavala trataba de convencerme de que a las mozas no les gusta practicar el servicio de la felación. Por discreción no pude hablar de mis experiencias en sentido contrario. Bien es cierto que técnicamente no eran mozas humanas sino hembras, así en general.

  • 17 de septiembre de 2015 a las 23:27
    FOLLANDEIRO (SÌ, JODER, FOLLAN D’EIRO)
    Còmo me humillas, Gachò, còmo me humillas.
    Bien sabes que no entiendo el francés.

    (Pero bien que lo practicas, malandrín)

  • No más para decir que confundí Frankford con Lugo y es porque todas las ciudades del norte de Europa me son muy parecidas.

  • Cristina Kirtchner felicita a Corbyn y dice que con él se abre una nueva etapa en las relaciones de Argentina y el Reino Unido. Esto es lo que en política se conoce como “fuego amigo”. Si el tipo tenía pocas posibilidades, le acaban de dar un empujoncito hacia el abismo.

  • Depende de cómo lo aprovechen los enemigos. En la España actual el ministro de exteriores iría a la Argentina a debatir con la montonera para hacerle ver que está mal apoyar a un tío que no canta el himno de Inglaterra. Es lo que está haciendo ahora nuestro Margallo con el alcalde ése de Cataluña, que parece que se cayó de la bici por un barranco y le pisó el cráneo una manada de ñuses (autóctonos) en Sant Vicenç dels Horts.

  • Hay una nueva serie que no se deben perder. The Brink, es comedia, muy rápida y divertida y están en efecto todo el tiempo al borde, nada menos que de la guerra nuclear.

  • Sant Vicenç dels Horts suena mucho a poesía trovadoresca del Languedoc y en verdad significa San Vicente de los Huertos, que es más de capataz cabrón que te tiene deslomado arrancando berzas en el surco.

  • De recomendar una sola serie: The thick of it. Hubo peli, donde sale el de los Soprano, precisamente, haciendo de general norteamericano en un diálogo memorable con el prota.

  • He visto un ratito el debate catalán en 24h. He dejado enseguida de atender a lo que decían fascinada porque el sonido de sus voces en catalán era apenas audible por debajo de las de los intérpretes al español, que hacían como un teatrillo. Pero ha habido un momento en que todos se estaban metiendo a la vez con Andrea Levy y entonces me he sentido completamente en llamas mentales y aullando «¡ACABA CON ELLOS, ANDREA!, ¡ANDREA, MÁTALOS!». Bueno, más o menos. Me pasan unas reacciones que es que no sé.