La música de la memoria

Bibliografía
por Fernando García.

Estamos ante un libro, el de Xavier Güell, cuya publicación por Galaxia Gutenberg es un acontecimiento excepcional. En un mundo editorial español en el que abunda la basura, este ensayo publicado por el director de orquesta catalán nos llega directo al corazón sensible que sufre por tal hartazgo de vulgaridades . Este libro Junto a la publicación de la joya de Eliott-Gardiner sobre Bach en Acantilado convierte al 2015 en un año de luces musicales.

La fórmula es sencilla, elige a una serie de autores románticos, Beethoven, Schubert, Schumann, Brahms, Listz, Wagner y Mahler, se pone en su piel y desgrana en primera persona sus desgarradas vivencias. Aunque los monólogos son extraordinariamente originales se basan, como no puede ser de otra manera, en testimonios previos de otros autores que aparecen cabalmente citados en la bibliografía. Por ejemplo, en el caso de Schubert cita la monumental obra biográfica de Brigitte Massin de 1977, pero también otras mas recientes que sacan a la luz la homosexualidad del músico como elemento básico que vertebra su biografía y explica en parte su música.

Nadie puede pretender partir de cero y crear un relato sobre estos genios universales negando lo que han aportado años de estudio y miles de páginas de bibliografía. En Radio Clásica, habita un personaje llamado Marín Llade que lo pretende, es decir, se niega a revelar el origen de las historias que cuenta a las 8 de la mañana, arguyendo que son de su propio coleto. Tal ejercicio de inane soberbia debería ser reprimido por los responsables de radio Clásica, o por qué no, por la Sociedad General de Autores.

Decía Stephen Hawkins que él había creado su obra “A hombros de gigantes”, reconociendo que sin Newton y otros grandes científicos nunca hubiera podido establecer sus teorías sobre el origen del universo. Va siendo hora que algunos dejen de hace el ridículo y adopten las normas básicas de referencia bibliográfica.

118 comentarios

  • (El marqués le dedica la entrada ai tipo ése que no nos suena de nada.
    Algunas llevamos años currándonoslo para que ahora nos salga con esto.)
    No me gusta:
    -las entradas del marqués en Chøpsuey
    -los desagradecidos
    -los headhunters
    -los maltratadores de personas, animales y/o cosas.
    -el dolor
    -los ruidosos
    -tener tripa
    -los machistas
    -los chulos piscina
    -los babosos
    -el nacionalismo
    -la música dodecafónica
    -buscar aparcamiento
    -las engreídas
    -las nuevas generaciones de partidos políticos
    -el puto insomnio

    Me gusta:
    -las entradas del marqués para la opera
    -los gatos
    -como cruje la lechuga cuando la muerdes dentro de pan
    -las rotondas
    -la gente amable
    -Cuando Zhivago encuentra a Lara en la biblioteca
    -la uva blanca
    -la tierra
    -que llueva
    -el olor a Aftersun
    -los tobillos finos
    -meter los pies en un rio de agua muy fria
    -escribir en el vaho de un cristal
    -leer en voz alta enfatizando
    -mirar a los pájaros
    -las tres gallinas felices de mi tío Alfredo
    -Adriano Celentano
    -tú
    -dormir)

  • Estoy escuchando el podcast del pasado día 8 porque el Marqués dijo que se hablaba de este fanzine. Inicia el programa con un relato muy emotivo sobre el cantante Richard Tauber y su mujer, la actriz Diana Napier. Tan emotivo como increíble, por cierto. Unos minutos después dice el presentador que la historia es cierta, y llevo 23 minutos escuchados y todavía no ha explicado de dónde la ha sacado.

  • No he oído el programa que dice el Marqués, pero una mínima referencia a las fuentes es también el mínimo de rigor y honradez esperable en cualquier discurso, aunque sea oral y no se trate de un contexto académico.
    La ilustración es buenísima.

  • ¿A que esperábais que hubiera puesto una moza en deshabillé o más bien en tetas escuchando música por unos uriculares? Pues no.

  • Procu, con las “cadenas” me refería a esas cartas que uno recibe anonimamente y que debe reenviar también anóninamente a x destinatarios, con la advertencia de que a quien rompa la cadena le sobrevendrán cúmulos de desgracias.

  • Ayer me pasé por aquí básicamente a lamentar la decisión de Playboy, pero se están amariconando todos, ni un comentario al respective.
    De Adapts, no me lo esperaba

  • Me gustaría ponerme ya sea en deshabillé o bien en chándar, o con mi pijama y las zapatillas de paño, a lanzar libros por el balcón. Solo de pensarlo me dan calores.
    La ilustración me hace soñar.

  • 14 de octubre de 2015 a las 10:45 FUNES
    Procu, con las “cadenas” me refería a esas cartas que uno recibe anonimamente y que debe reenviar también anóninamente a x destinatarios, con la advertencia de que a quien rompa la cadena le sobrevendrán cúmulos de desgracias.

    Tiene razón, eso es lo que viene siendo una cadena.
    (Pues retiro mi comentario, hala. Y no leer el de Eco, hala).

  • Es usted un genio, señor ilustrador de las entradas. Con mayor y mejor acierto tiene usted un pulso muy firme con el plastidecor . Ni Renoir le alcanza en su genio.

  • 14 de octubre de 2015 a las 11:45
    BOTILLERO
    Ha tardado un poco en llegar lo que en otros lugares no han querido editar, y promete.

    La Zona de Interés

    Tiene buena pinta.

  • Cené anoche en el Puerto de Santa María, en el Faro, local de referencia que goza de una carta de vinos finos única. Había varias referencias de jerez en rama embotellado por los mejores bodegueros incluídos Los Navazos.
    Ante mi asombro todas las referencias que solicitaba estaban agotadas. Ante mi creciente indignación, ” no he viajado hasta aquí para esto”, el encorsetado somelier me soltó: “Esque han habido un puente y los fransese selán bebío tó”.
    Tocaté los cojones, otro listo como el de la radio.

  • Brema lo ha resumido bien, te largas un relato basado en “hechos reales” y no citas tus fuentes porque pretendes que la historia sale de tu coleto.
    ¿Se puede ser mas incongruente? Ni Arturo Mas llega a tal caraja mental.

  • ¡Si lo políticamente correcto destroza a Play Boy es porque ¡estamos asistiendo a la decadencia de Occidente !!!!!!

    (me he enterado ésta mañana Funes)

  • Desde que Chopsuey es, lo mas intenso que ha acontecido es la tórrida relación virtual entre Gata y yo. Amor-odio, deseo-rechazo, racional-irracional. Y ustedes parecen no enterarse, o interesarse, por este idilio tan original e irrepetible.

  • 14 de octubre de 2015 a las 14:20
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Desde que Chopsuey es, lo mas intenso que ha acontecido es la tórrida relación virtual entre Gata y yo. Amor-odio, deseo-rechazo, racional-irracional. Y ustedes para no enterarse, o interesarse, por este idilio tan original e irrepetible.

    Yo estoy atentísimo a lo que ocurra con esta extraña mixtura. Su desenlace me dará muchas claves acerca del alma humana por un lado, y del alma femenina -si la hay- por otro.

  • Marqués, ¿se han llevado El Faro al Puerto o han abierto sucursal allí? El Faro original estaba en Cádiz, cerca de La Caleta. Solo he comido una vez allí, pero lo recuerdo como entre los mejores.

  • Los hermanos Maysles revolucionaron el mundo del documental con su legendario Salesman. Unos años más tarde, cuando estaban montando su película sobre los Rolling Stones en Altamont, se toparon casi por casualidad con esta impactante historia de las dos aristócratas que vivían rodeadas de basura en una impresionante mansión. Es una obra maestra. Leo, y no me extraña en absoluto, que está considerado como uno de los documentales más trascendentales de la historia del cine.

    En mi blog, por si a alguien le interesara, unas notas apresuradas acerca de la película.

    https://aberreisions.wordpress.com/2015/10/14/grey-gardens-te-para-dos-o-un-paseo-por-el-infierno/

  • Marqués El Faro ya no es lo que fue. Dejé de ir (hace años) porque me empeñé en acompañar un foie con un oloroso dulce, en vez de con un Tokaji de nosecuantosmil putons y no le pareció oportuno a la niña que servía las copas. Sommelier, valiente sommelier.

  • Zeppi, hay tres Faros, el de Cádiz en el barrio de la Viña, muy cerca de la caleta, el del Puerto y el Ventorrillo del Chato, en el pasillo de arena entre Cádiz y San Fernando.

  • Habitualmente cuando me piden la tarjeta de crédito en el hotel como garantía les digo que no tengo tarjeta de crédito porque no me hace falta, en lugar de cagarme en su puta madre por tratarme como un ladrón Y lo soluciono pagando en efectivo en el acto.
    Hoy no ha sido suficiente y por si además me tomaba algo en cafetería o restaurante querían la tarjeta o 60 euros.
    He montado super pollo, y me ha hecho gracia ver que los pipiolos de recepción no podían creerse que alguien hablara serio y sonreír.
    Huelga decirlo, no les he dado mi dinero por adelantado.

  • Eso es verdad, pero no me negará que lo del tartar de atun rojo con sucedáneo de caviar de color naranja tambien tiene su grasia

  • Que no puedor no puedor con los amontillados, finos, palos cortados, manzanillas o Pedros Ximenez..no puedor no puedor..aunque sean de Equipo Navazos.

  • Aquí evitando el momento de preparar dos reuniones, una con franceses y otra con Húngaros. La de los húngaros será franca y directa. La de los franceses apestosamente política y con dobleces.

  • La referencia a Çhøpsuëy es a partir del minuto 52. “Una página que nada tiene que ver con la música”, dice. Y ha comentado el asunto sin dar la referencia del inverosímil hecho que contó ese día.

  • Pues no es antiguo ni nada Richard Tauber:

    “Por lo tanto, no estaba de muy buen humor mientras volvía en tren, cansado por el viaje y vapuleado por el jurado, a mi refugio de la Mansión Froxbury. Yo esperaba, como era habitual últimamente, una fría bienvenida por parte de La Que Debe Ser Obedecida. Imaginen mi sorpresa cuando entré en el piso y me encontré en el salón, con una luz tenue, flores recién compradas y puestas en un jarrón, y a Ella recostada junto a la chimenea con una especie de camisón. Nuestra vieja radio estaba encendida, y de ella salía la voz del fallecido Richard Tauber cantando:

    Ven, solo te quiero a tí
    Mi corazón dice la verdad…
    Ven, mi corazón se siente solo
    Te echo de menos…

    o algo por el estilo. Cuando entré en el inesperadamente cálido crepúsculo de nuestro cuarto de estar, Ella dijo, “Rumpole, ¿eres tú, querido?”
    -“¿Qué me has llamado?” Yo apenas podía creer lo que oía.
    -“Te he llamado ‘querido’. ¿No puedo llamarte ‘querido’, Rumpole?” Se levantó con un contoneo y me sirvió un vaso de clarete de Pommeroy, en una medida generosa.
    -“¿Por qué no?” Bebí un trago y olfateé a mi alrededor. “Hay un olor un tanto raro aquí, ¿no?”
    -“¿Lo hay…?
    -“Claramente, un olor inusual. Mezcla de agua bendita y jarrones con flores.”
    -“Bueno, eso no es muy romántico.”
    -“No”’
    -“Me he echado agua de colonia, Rumpole,” dijo Hilda, casi con timidez. “El agua de colonia que me regalas cada Navidad.”
    -“Lo siento, no la había reconocido.” Me di cuenta de que había dicho algo incorrecto, y hundí mi nariz en el vaso.
    -“Desde que nos conocimos, me has regalado treinta y nueve botellas de agua de colonia.” dijo Hilda sin rencor.
    -“Bueno, no sabía a qué otra cosa te gustaría oler.” Y entonces le confesé: “El caso en Grimble fue un desastre absoluto. El cliente quedó muy insatisfecho.” Me senté en el sofá y cambié de tema, aliviado. “Oye, ¿Estás resfriada o algo así? Estabas en la cama, ¿verdad, Hilda?”
    -“¿Qué quieres decir?”
    -“Llevas puesto un camisón.” Pensé que ya era hora de que alguien se lo señalara.
    -“Es más bien un salto de cama…” Y para mi asombro, Hilda se acercó y se sentó incómodamente cerca de mí. De hecho, se apretaba contra mi rodilla mientras yo le contaba mi desastroso día en los juzgados.
    -“Cometí el error de apelar al antiguo sentido inglés de la libertad. La libertad ha pasado de moda en Grimble. Por cierto, ese cantante parece estar agonizando.”
    La voz de Herr Tauber había subido a un tono muy agudo, como un grito doloroso. Puse fin a su sufrimiento y apagué la radio.
    -“Esa canción era ‘Aquéllos que hemos amado’.” Para mi alarma Hilda se apretaba aún más contra mí.
    -“No somos demasiado viejos, ¿verdad Rumpole?” casi susurró, “para disfrutar de algo sentimental…“
    -“No”- admití cautelosamente –“Pero…”-
    Y entonces Hilda dijo algo sorprendente.
    -“No tienes por qué leer esas revistas, Rumpole.” – dijo – “Después de todo, estás casado.”
    -“¿Qué revistas?” Yo no la seguía del todo.
    -“Una cosa horrible acerca de colegialas. La encontré debajo de los cojines del sofá.”
    Empecé a tener una especie de pista del inexplicable comportamiento de Hilda en las últimas semanas.
    “¡Dios mío!“, le dije. “Tenía que leerlas, sí. Eran parte de las pruebas de mi caso.”
    -“¿Tu qué?” Hilda parecía sorprendida.
    -“El caso de revistas obscenas. El que llevé en Grimble. ¡Dios mío, Hilda! ¿No creerás que me gustaba leer esa basura, verdad? Nunca me había aburrido tanto en toda mi vida.”
    -“¿Aburrido?” Hilda parecía extrañamente decepcionada. “¿Es eso lo que eran?”
    -“¡Pues claro! Tú no las habrás leído, ¿verdad?” Mi mente empezó a dar vueltas al pensar en Hilda leyendo solemnemente ‘Orgías en los vestuarios’.
    Ella lo negó firmemente con la cabeza, se levantó rápidamente y se alejó de mí. “No, por supuesto que no” -dijo ella-. “Era tu trabajo, ¿verdad? Eso es todo lo que era… ”
    -“¡Por supuesto!”, Le aseguré.
    Ella se acercó a la puerta y encendió la luz. Entonces, de forma rápida y profesional, vació el cenicero y apagó la chimenea. La Que Debe Ser Obedecida había vuelto a su ser y fue casi un alivio. Al menos sabía a qué atenerme, y ya no se apretaba contra mi rodilla.
    -“Bueno, tengo cosas que hacer.”, dijo Hilda. “No puedo estar toda la noche charlando contigo en el cuarto de estar. Tengo unas chuletas para hacer a la parrilla. Y tú puedes empezar a poner la mesa, Rumpole. Bien puedes echar una mano de vez en cuando.”
    Cuando ella salió de la habitación, me di cuenta de que la marea había bajado en la botella de clarete. Me levanté para coger una botella de reserva de detrás de los informes de Casación Penal en la parte superior de la estantería. “Eso se parece más a tu carácter de siempre, Hilda, sin tonterías.”
    -“¿Qué has dicho?” dijo Hilda desde la cocina.
    -“Que voy a coger otra botella de la estantería, Hilda.” – dije -, y en esa ocasión, me salí con la mía.

    John Mortimer, “El retorno de Rumpole”, 1980

    Lo siento Perroantonio, no he podido resistirme.

  • Qué va Holmesss, ambos son proveedores. La doblez no será por mi parte como mal vendedor pues (de hecho no lo soy, soy muy bueno), sino la innata de ellos, por franceses.

  • por este idilio tan original e irrepetible.

    (A Dios gracias)

    Su desenlace me dará muchas claves acerca del alma humana por un lado, y del alma femenina -si la hay- por otro.

    ¡Atención!: las féminas no son humanas.)

  • Mecagontodoslosantosquealmuerzan gaChï.vEìna, si al final tu relación con el marquis acaba en buen puerto, perfesto, pero que humildes candidatos a tu amistad hayamos sido menospreciados, NO, NO Y NO.

  • Lo único que cambiaría de vida si volviera a empezar son aquellos años de juventud en los que solía cenar en un restaurante chino que tenía debajo de mi casa. El arroz frito con gambas, la sopa de nido de golondrinas o el pato de Pekín moldearon mi difícil carácter mucho más de lo que hicieron mis parejas.

  • Yo también frecuentaba un chino, en aquella época eran muy baratos, hasta que conocí unos estudiantes que vivían en la calle de detrás con acceso visual a la cocina. Se acabó el chopsuey (aquél).

  • Decía Camus que el principal problema filosófico es el suicidio. Una vez resuelto, digo yo que el siguiente es el de la alegría: ¿viene de serie? ¿se puede incorporar al software? ¿en caso afirmativo, con píldoras, o con hábitos?
    Pensaba en eso mientras veía hoy a Jordi Hurtado en su programa diario, rebosante de alegría con lo que lleva entre manos desde hace tantos años que para otros muchos sería motivo de tedio. Poco después he seguido discretamente en la calle la conversación de una pareja de más de 80 años, todo bromas y risas joviales. Lo último que le he pillado al hombre ha sido decir, mientras señalaba un coche aparcado con matrícula B-1235-UU: “Mira! UUUU! ¿Dónde estará el fantasma?”
    Y ella, venga reír.
    El fantasma le haría con gusto una biopsia de cerebro para estudiarlo, pero no.

  • No sé lo que dirá el tutorial, pero servidor, que tiene algo de noche a sus espaldas, está en condiciones de garantizarle que nueve de cada diez chinos (y lo mismo vale para coreanos y filipinos) que se van de copas, acaban perdiendo los papeles y finalizan la velada. como suele decirse, doblaos. Y si no me cree, mire cualquier película de kárate de los 70.

    No quiero decir que beban más que otros, sino que aguantan menos el alcohol.

  • (Pero eso es por los bajos niveles de aldehído deshidrogenasa típicos de la raza asiática, Gómez. Será por eso que su licor es el de arroz, dos cervezas difícilmente las aguantan. No como mi hermana, cuyos niveles de AldDH, la dotan para tumbar a un cosaco.)

  • (Pues ahora ya lo sabes.
    El alcohol es degradado a aldehído por la acción de la enzima alcohol deshidrogenasa. El aldehído es tóxico. Es el que produce los síntomas de la embriaguez. El aldehído es degradado mediante la acción de la enzima aldehído deshidrogenasa, que es la que tienen deficitaria los asiáticos. Al no poder degradar adecuadamente el aldehído, se intoxican con mayor facilidad.
    ¿Quien se emborracha antes? Pues aquel que tiene una elevada actividad alcohol deshidrogenasa y baja actividad aldehído deshidrogenasa.
    Y si no te lo crees, lo buscas en internet que lo debe de explicar en mil sitios.)

  • No, si ya me he enamorado con eso de las cervezas. Es para fundamentar mi pasión. Mándame foto a Bremaneur arroba gemail punto com.

  • 真感谢
    你真客气
    Gachó.
    **
    Si es cuestión de aguantar, creo que para ser chica, tengo bastante aguante…pero lo mejor es no beber que aquí se va a trabajar,..no a otras cosas mariposas.

  • Nicolasa llega a casa.

    EL CORO:
    Nicolasa, qué te pasa
    que trazas eses y ochos
    por el pasillo de casa.

    NICOLASA:
    Este reloj, que me atrasa
    siete pintas, veinte rones
    y una pasa.

    EL CORO:
    La pasa, que le ha hecho masa
    con la deshidrogenasa.
    Pobre Nicolasa.
    Pobre Nicolasa.

    Telón.

    Lo que sabes, Gachi.
    No pienso beber ya más que licor de arroz.
    Licor de arroz con madalenas.

  • Hoy ha sido ejecutado en Texas, mediante inyección letal, un tipo que había matado a un policía hace unos años. De entre todos los argumentos contra la pena de muerte, el que más sólido me parece es que un sistema judicial, falible por su propia naturaleza, no debería poder dictar una sentencia irreversible. Pero se ve que por aquí no opinan lo mismo. Ha salido en las noticias la hija del policía, que presenció los hechos, y también aportaba razones de peso para defender la sentencia..

  • 15 de octubre de 2015 a las 05:20
    ZEPPI
    Ha salido en las noticias la hija del policía, que presenció los hechos, y también aportaba razones de peso para defender la sentencia.

    ¿Cuáles, Zeppi?

  • La procrastinación es quizás el rasgo de mayor debilidad de un carácter. Castiga al que lo padece en sus niveles micro, meso y macro hasta casi anularle como persona. Suele ir acompañado de ansiedad y toma de decisones intempestivas para compensar la inacción.
    Hay que resaltar que no se trata de una enfermedad sino de un rasgo del carácter que puede ser corregido con entrenamiento. Una persona sensata que sea consciente del problema de su pareja puede ser a veces la única solución.

  • Hacer lo que dices es la regla de oro. Las personas impuntuales y que no cumplen sus compromisos sociales, incluso habiéndolos propuesto ellas, son grandes procrastinadores aunque no lo sepan. Tienden a destruir a su pareja y a crear ambientes laborales tóxicos. Es un rasgo de carácter mas femenino que masculino, aunque los casos mas patológicos se suelen dar en hombres.
    Una persona que promete una entrada para Chopsuey, pero no termina nunca de enviarla es un procrastinador de libro.

  • 15 de octubre de 2015 a las 13:50
    MARQUESDECUBASLIBRES
    Una persona que promete una entrada para Chopsuey, pero no termina nunca de enviarla es un procrastinador de libro.

    Son l@s peores.

  • No estoy siguiendo el proceso al corrupto Mas, pero no puedo evitar encontrármelo en las portadas de los digitales. Los de esta penya tienen cada vez más cara de payeses.

  • Esto…ningún prócer tiene algo que opinar sobre el vídeo pepeiro? Estoy con ansia de conocer sus opiniones. Más que nada porque muchos y muchas de los que escriben aquí, cargan el paquete a la derecha.

  • 15 de octubre de 2015 a las 07:17
    BREMANEUR
    15 de octubre de 2015 a las 05:20
    ZEPPI
    Ha salido en las noticias la hija del policía, que presenció los hechos, y también aportaba razones de peso para defender la sentencia.
    ¿Cuáles, Zeppi?

    Pues entre otras cosas, dijo que esa era la ley cuando se cometieron los hechos y que ella tenía derecho a exigir que se cumpliera. También habló de justicia, de que no había ninguna duda razonable acerca de la culpabilidad del acusado y dijo que ni aún así se reparaba su pérdida.

    Impresionante Gengis sobre la pena de muerte. Al final, el asunto se reduce a considerar qué ponemos delante. Si aceptamos que la ley se decida entre todos, tenemos que aceptar las leyes que la mayoría decida. Y si la mayoría decide aplicar la pena de muerte, podemos protestar, razonar, intentar cambiar la ley … pero mientras tanto, acatarla.

  • (Lo que más ha atrapado mi atención del caso y de todos estos casos parecidos es el hecho de presenciar la ejecución.
    A mí eso me parece la nota más discordante de todas: ir a ver cómo lo matan y cómo muere.
    -Nena, ¿quedamos a tomar un café mañana por la mañana?
    -Si, pero un poco más tarde, que voy a ver la ejecución.
    (En fin, no sé.
    Y dejó de procrastrinear q tengo clase de inglés y no he terminado los deberes.)

  • Para mejor discutir el asunto de la pena de muerte propongo calificar los homicidios en 5 categorías:
    1. Homicidio involuntario (accidentes)
    2. Homicidio cometido por esquizofrénico.
    3. Asesinato sin premeditación sobre población civil.
    4. Asesinato sin premeditación sobre fuerzas de seguridad.
    5. Asesinato premeditado.
    En principio sobre 1, 2 y 3 no tiene sentido hablar de pena de muerte. En los casos 4 y 5 es discutible y deben sopesarse según cada caso.

  • Asesinato es un homicidio “cualificado”, es decir un homicidio en el que concurra además alguna de estas 3 circunstancias:
    1. Con alevosía.
    2. Por precio, recompensa o promesa.
    3. Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido

    Antes eran 5 las circunstancias que convertían un homicidio en un asesinato. Además de las 3 ya dichas, se incluían estas otras dos:
    – Por medio de inundación, incendio, veneno o explosivo
    – Con premeditación

    La lista del Marqués yo la simplificaría:
    */ “no tiene sentido hablar de pena de muerte.” para homicidios, muertes accidentales, etc
    */ Es discutible su aplicación para los asesinatos, y sopesable en cada caso concreto.

    El caso de un mafioso que ordenó una asesinato desde la cárcel, (condenado por asesinato, precisamente) me hace tener menos escrúpulos en la admisión de la pena capital.

  • Yo prefiero hablar de crimen, así en general. Por ejemplo, la literatura española contemporánea. Tampoco es cuestión de levantar una horca, pero…

  • gachoinlowercase 15 de octubre de 2015 a las 16:24

    (Lo que más ha atrapado mi atención del caso y de todos estos casos parecidos es el hecho de presenciar la ejecución.

    Las ejecuciones públicas, en todo tiempo y lugar, siempre han supuesto un gran éxito de público

  • 15 de octubre de 2015 a las 17:27
    BREMANEUR
    Yo prefiero hablar de crimen, así en general. Por ejemplo, la literatura española contemporánea. Tampoco es cuestión de levantar una horca, pero…

    Como el chiste del chaval al que sus padres creen un virtuoso de la música y convocan a sus amistades para escuchar a la criatura tocar el violín. El chico toca de pena, pero el padre, embelesado, pregunta a la concurrencia:

    – “Bueno, ¿qué os parece la ejecución?”.

    Y responde uno de los amigos:

    -“Hombre, la ejecución para un chico tan pequeño me parece un poco exagerada, pero un par de hostias …”.

  • Yo soy absolutamente contrario a la pena de muerte, porque es el ejemplo más evidente para todo el mundo de que la justicia nunca es venganza.

    Dicho lo anterior me hago dos preguntas, para las que no tengo respuesta, al respecto de su utilidad.
    Una en contra. Intuitivamente percibo que ciertas prohibiciones tajantes y castigos exagerados atraen a perturbados. Creo en el efecto llamada de los suicidios y sospecho que las penas exageradas y desequilibradas de la violencia de pareja producirán una reducción de casos leves y un aumento de los graves. No sé si hay estudios que lo confirmen o lo nieguen, pero intuyo que la pena de muerte, de alguna manera, atrae a ciertos perturbados al crimen grave.
    Otra a favor. Estando la violencia y la capacidad de controlar sus impulsos en los genes, eliminar a los individuos que han mostrado que, portándolos, no son capaces de contenerse se estaría produciendo, a largo plazo, una pacificación de la especie que redundaría en beneficio de todos. ¿Hasta que punto el haber usado en Europa ampliamente la pena de muerte durante siglos de una manera sistemática, aunque con tribunales y medios que hoy nos parecen tercermundistas, es causa de que sea el continente más pacífico y desarrollado?

  • Sin entrar demasiado en el tema pena de muerte, me parece atroz justificar por ley y decreto el asesinato por ley y decreto democrático. Empezamos así y terminamos en que lo matamos porque era malo, muy malo.

  • Y conste que a veces a una le posee el instinto atávico de matar a una mosca cojonera o a babosas y caracoles que me comen las verduras, más me aguanto, que son criaturas del génesis.

  • ¿Hasta que punto el haber usado en Europa ampliamente la pena de muerte durante siglos de una manera sistemática, aunque con tribunales y medios que hoy nos parecen tercermundistas, es causa de que sea el continente más pacífico y desarrollado?

    (¿Se refiere usted a la guerra civil española? ¿A la II guerra mundial? ¿A la guerra de los Balcanes?
    ¿Se refiere usted a que durante todos esos siglos solo se ejecutaba a gente violenta, a gente culpable? ¿Se refiere usted a que los violentos no se reprodujeron? ¿No cree usted o no le parece, que los violentos son siempre a lo largo de la Hª los que más se han reproducido? ¿No cree que los ejecutadores eran violentos?)

  • Hoy ha sido uno de esos días en que habría asistido a la ejecución de un par de pelmas. Curiosamente, cuanto más fuertes eran esas ganas, más simpático me mostraba yo. Me temo que soy un psicópata.

  • La pena de muerte no está tan mal, solo hay que verla sin prejuicios. Este hijo de puta mató a mi padre y ahora el estado le da matarile, por ejemplo.

  • Me parece una noble institución, que frente a la vileza y cobardía del asesino ejemplifica la legalidad de una pena acordada en proceso formal y la limpieza de su aplicación por un funcionario designado a tal efecto. Otra cosa es su utilidad, que sí puede resultar discutible.

  • mgaussage 5 de octubre de 2015 a las 18:18
    Yo soy absolutamente contrario a la pena de muerte, porque es el ejemplo más evidente para todo el mundo de que la justicia nunca es venganza.

    Yo pienso que :
    La Venganza es privada: la ejecuta el ofiendido o sus allegados, directamente o por persona interpuesta.
    La Justicia es pública, la ejecuta la sociedad a través de la institución que corresponda. Es decir, una sentencia (dentro de unos estándares de legalidad) de muerte nunca será venganza.

    Como me sé muy radical en este tema, (y en algunos otros), acepto y hago mío sus mejores criterios.

  • Un ejemplo de cuando no se cumple un estándar mínimo de legalidad:

    “El caballero De la Barre, de diecinueve años de edad, y su amigo D´Etallonde habían pasado a treinta pasos de una procesión sin quitarse el sombrero en la ciudad de Abbeville. Belleval, un habitante de la ciudad, había hecho proposiciones amorosas a la tía de De la Barre, abadesa del convento de la ciudad, que las rechazó. El joven caballero tomó el partido de su tía y reprobó vivamente la actitud de Belleval. Éste, humillado, decidió vengarse y con la historia de la procesión logró persuadir a la gente de la ciudad, con testimonios muy vagos o claramente falsos, de que el caballero De la Barre y sus amigos eran peligrosos enemigos de la religión. Se les acusó de blasfemia, la cual se condenaba en Francia la primera vez con una multa, la segunda con una multa al doble y la picota a la sexta, y se les organizó un juicio. A pesar de ello, los jueces condenaron a D´Etallonde:

    1.- A sufrir el suplicio de la amputación de la lengua hasta la raíz, lo cual se ejecuta de forma que, si el paciente no presenta la lengua el mismo, se le coge con unas tenazas de hierro y se le arranca.
    2.- Se le debía cortar la mano a la puerta de la Iglesia principal.
    3.- A continuación, debía ser conducido en una carreta a la plaza del mercado, atado a un poste con una cadena de hierro y quemado a fuego lento.

    Afortunadamente, D’Etallonde logró escaparse, pero De la Barre no fue tan afortunado. Voltaire nos lo cuenta: “Las piernas del paciente se bloquean entre tablas, se meten cuñas de hierro o de madura entre las tablas y las rodillas, los huesos se rompen. El caballero se desmaya, pero vuelve en sí con ayuda de licores y declara que no tiene cómplices. El espectáculo era terrible: se había enviado de París a cinco verdugos para la ejecución. No puedo decir si se le cortó la lengua y la mano…Todo lo que dijo al religioso que le asistía se reduce a estas palabras: “no creo que se pueda hacer morir a un gentilhombre por tan poco cosa”.

    Introducción al Tratado de los delitos y las Penas, de Cesare Beccaria. Juan A. DelVal, 1991

  • Y esta otra cita, de la misma procedencia:
    Robert Damiens hirió a Luis XV con un cuchillo con intención de matarle. Apresado en el acto, fue juzgado y condenado a muerte. Sus contemporáneos nos han descrito su ejecución: el 28 de marzo de 1757 se le leyó la sentencia, la cual le sometía a tormento ordinario y extraordinario. Los cirujanos, interrogados sobre el caso, aconsejaron como el más terrible y menos peligroso para la vida del paciente el tormento de los borceguíes (que consistía en sujetar fuertemente las piernas del reo entre cuatro tablas e introducir cuñas a martillazos de forma que los huesos saltaran por la presión). Damiens lo soportó con entereza. Conducido en una carreta a la plaza de Grève, donde se alzaba el cadalso, fue tendido sobre él y sujetado fuertemente con aros de hierro atornillados a las tablas. Diez verdugos participaban en la ejecución y dos confesores le asistían. En la mano derecha se le colocó el arma del crimen y a continuación se le quemó con fuego de azufre. Después, con unas tenazas calentadas al rojo, se le fue arrancando la carne de las partes más carnosas de su cuerpo y luego se vertió en las llagas una mezcla hirviente de plomo, aceite, pez, cera y azufre, fundidos juntamente. Por fin sus miembros fueron atados con tirantes a cuatro fogosos caballos para que fuera descuartizado. Durante una hora tiraron los caballos sin lograr arrancarlos. El número de caballos aumentó hasta seis, pero siempre en vano, hasta que los jueces permitieron que le hicieran incisiones en las articulaciones para facilitar la tarea. Al fin, uno de los caballos arrancó la pierna izquierda. Llegaba la noche cuando, en el momento en que un caballo arrancaba el último brazo, Damiens expiró. Su cuerpo, que sólo era un montón informe de carne, fue quemado todavía palpitante. Sus cenizas se arrojaron al viento. Se confiscaron todos sus bienes en provecho del rey, y la casa en la que había nacido fue arrasada hasta los cimientos, sin que sobre ella pudiera construirse en el futuro ningún otro edificio. Un decreto del Parlamento determinaba que su mujer, su hija y su padre serían obligados a abandonar el reino con la prohibición de no volver nunca, bajo pena de ser colgados sin forma ni figura de proceso, y prohibía a todas las personas de la familia que llevasen el nombre de Damiens usarlo en el futuro, bajo las mismas penas.

  • El gran Kilgore Trout ha regresado de entre los muertos.

    ¡Otro de Kurt Vonnegut, y realmente de los mejores! ¡Qué maravilla de obra! Como una carta enviada desde el cielo de quienes jamás consiguieron el Nobel a pesar de sus méritos. Cronomoto, se titula la joya.

    Un pequeño extracto:

    [Sájarov] ganó el Nobel en 1975 por exigir una suspensión de las pruebas con armas nucleares. Él, desde luego, ya había probado la suya. ¡Su esposa era pediatra! ¿Qué clase de hombre perfeccionaría una bomba de hidrógeno mientras está casado con una especialista en medicina infantil? ¿Qué clase de médica se quedaría con una pareja que ha perdido el juicio?

    –¿Algo interesante en el trabajo, cariño?
    –Sí. Mi bomba funcionará perfectamente. ¿Y cómo se encuentra ese niño con varicela?

  • Pensé que habíamos superado eso de dedo por dedo y mira qué eres malo. Hala! una inyección que hoy no pase para circo en la ciudad.

  • No aspiro ya a grandes cosas, me molestaría por ejemplo que me tocara la primitiva, difícil ya que abomino de los juegos de azar, salvo los naipes españoles. Daré algunos ejemplos de las pequeñas cosas que me harían ilusión:
    -Ir a la ópera con Gachó.
    -Que se reconociera lo bien que funciona España en la atención psiquiátrica o a los discapacitados.
    -Que se reconociera que bien funciona el ente público de radiodifusión, a pesar de la locutora soberbia e inane.
    -Que se reconociera el valor de nuestra red de carreteras, aeropuertos y AVE.
    -Que se le prohibiera a Alex de la Iglesia hacer películas o a Zafón a escribir novelas.

  • Qué curioso, los políticos desencantados y airados son mujeres: Rosa, Tania, Cayetana. Las respuestas más airadas a las disidencias también parecen corresponder a mujeres: esta del Pp y la Lozano en el caso de UpYDe, cuando lo del de la pajarita. No, no veo bien la participación de las mujeres en la política, ese arte de la diplomacia y la mesura.