Mi vida en pocas palabras. VII

LasEnaniadas3
Por Gengis Kant.

No tendría ningún sentido que hablara de alguien al que llamo mi maestro si no dijera nada de la materia en la que demostró su magisterio. Si hablas de un enseñante, tienes que decir qué enseñó. Él, a maldecir a diestro y siniestro, lo que pagó siendo maldito por todos.

Si los de derechas le dieron alguna paliza, según me contó, no fue porque simpatizara con los de izquierdas, sino por hablar cuando hay que estar callado, como hay que estarlo, al menos en Guadalajara, cuando pasa una procesión. Él no se calló el día que pasó una delante de su casa en un momento en el que estaba engolfado, como siempre, en la lectura. El ruido de las cornetas y de los tambores hicieron que perdiese la concentración, cosa que quiso afear a los que pasaban. «Damas y caballeros, ¿tendrían la amabilidad de explicarme qué hacen ustedes en esta procesión, siendo cristianos, cuando deberían estar en el vientre de los leones?»

Que no tenía uno solo de los requisitos que se aprecian hoy quedó confirmado el día que nos explicó «la edad oscura de la ilustración, cuando se abatió sobre el mundo una indiferencia tolerante que anegó en el mismo respeto distraído la danza de los derviches giróvagos, la sardana y el corro de la patata».

Aún me viene a la memoria cómo ejercía su labor magistral cuando le daba la gana ejercerla: el verbo opulento y sonoro, la espalda contra la barra del bar, la ginebra en una mano y la otra, bien alta, apuntando al cielo. Procuraba que sus lecciones tuvieran un aura mitológica.

Así, nos habló alguna vez de las diferencias entre los partidarios del nacionalismo y los del cosmopolitismo —los patriotas regionales y los universales— imaginando unas «Enaníadas —juegos legendarios en los que se lanzaban enanos lo más lejos posible— en una de las cuales compitieron por primera vez un blanco y un negro. Ganó el negro. El blanco dijo que había hecho trampas: si no, ¿de qué? El negro respondió que ésa era la típica reacción blanca, que a saber qué se había creído. Intervinieron entonces los cósmicos mostrando su satisfacción por esa victoria, que confirmaba su teoría de que los negros son iguales que los blancos. Nadie negará que los cosmopolitas fueron personas muy imparciales, si bien la imparcialidad de la que gozaron fue la misma con la que ven los ciegos las cosas, pues no vieron aquéllos que el negro había sido superior. Del enano no se habló, ya que aún no habían nacido los que dirían que ser lanzado también es un deporte».

En el fango fraternal —también aprendimos— se revolcaron sobre todo los que decidieron prescindir de la parte muerta del cristianismo —su costra religiosa— y quedarse sólo con el amor. Sustituyeron la guerra santa por unos congresos de espiritualidad internacional; cambiaron el odio religioso por una simpatía ecuménica de la que se benefició hasta el diablo; dejaron de creer en Dios, y pasaron a creer en la oración, que es lo mismo que creer en la fuerza de la creencia. Fueron barridos por unos teólogos más expeditivos en su apologética y cuyas aspiraciones a la universalidad resultaron ser más explosivas.

Sólo una sola vez organizó el maestro una excursión. Sólo me inscribí yo. Fue a Madrid. No era la primera ni la segunda vez que me apuntaba a un viaje del instituto. Eran salidas concebidas para que el alumno entrase en contacto directo con la cultura, sin la mediación académica. Con ese fin ya había estado un par de veces en el salón principal de la Real Academia de la Lengua, donde nos habían explicado cuántos metros mide de largo, de ancho y de alto, y que cada sillón tiene una letra, que corresponde a un académico («porque en cada sillón sólo cabe uno» tengo puesto en mis apuntes). También había montado en una cola del Museo del Prado.

En lugar de con la cultura, el maestro optó por ponerme en contacto directo con la vida. Lo primero que hicimos fue visitar un local muy elegante que había en una zona llamada «Costa Fleming» a causa de la gratitud de sus visitantes a quien remedió algunos de sus males. Era un establecimiento al que, por no faltarle de nada, no le faltaba un par de genitivos sajones en el nombre. En él cruzaban las piernas unas damas muy sofisticadas, de ésas que se ve a la legua que se pasan todo el día en las embajadas y saben montar en avión. La señora con la que traté no me habló en inglés, como podría presumirse por el nombre del sitio, pero demostró un gran dominio del francés.

Ya conocía un lado de la vida, dijo el maestro. Ahora tocaba conocer el otro. Nos pusimos en marcha hacia un tugurio al que él recordaba haber llegado alguna vez cruzando unos descampados que hay por Madrid, más hacia abajo. En mitad de la travesía nos topamos con unas mujeres medio desnudas, feas como demonios y decoradas de un modo estrafalario, con la pintura para los labios aplicada por arriba hasta la nariz y por abajo hasta la garganta, amén de lucir unas pestañas desvencijadas y mal pegadas. De no haber sido porque allí no había ningún cultivo que guardar, y porque dijo el maestro que no estaban para eso, yo hubiera pensado que servían de espantapájaros. No fue preciso que nadie se tapara los oídos, como dicen que tuvo que hacer Ulises en ocasión más tentadora. Por fin, tras sortearlas como pudimos —algunas amagaban con acercarse— alcanzamos la meta.

Llamamos a la puerta del antro, salió a abrirnos un sujeto cuya pinta debería contemplar la ley como causa de prisión preventiva, nos miró primero de arriba abajo, después de abajo arriba, escupió a la derecha, luego a la izquierda, y nos franqueó el paso. Una vez dentro, y sin habernos hecho aún a la oscuridad que lo cubría todo, no se le ocurrió otra cosa a mi cicerone que saludar a los parroquianos con esta prosa: «Buenas tardes, caballeros. Antes de que seamos amigos de toda la vida, quiero que sepan que mi compañero y un servidor de ustedes somos gente pacífica, estudiante él y profesor yo, de suerte que, si alguno de ustedes siente, a nuestro paso, algo que pudiera hacerle pensar que ha sido rozado por alguno de nosotros, atribúyalo a su imaginación o, si hay que ponerse en lo peor, a un descuido lamentable de cualquiera de nosotros, y no vea en ello una intención hostil que le obligue a sentirse deshonrado para siempre si no saca al momento el cuchillo y nos degüella a los dos». El alboroto que se montó se llevó por delante todo mi interés por conocer la vida de primera mano.

El temple arrojado y curioso del maestro lo invitó a vivir en un continuo incendio. Por desgracia, tanta llamarada lo achicharró.

Siempre recordaré de él, junto a su doctrina desenvuelta, una disposición alegre en la que ni siquiera la crítica, que ejercía sin cesar, estaba cargada de esa pesadumbre resentida con la que se critica hoy. Tenía un punto zumbón, pero sin mordacidad; su escepticismo, disciplinado por el talante festivo, no le hizo caer jamás en el sarcasmo ácido y apocalíptico que acompaña al nihilismo de los que, aunque sea en la nada, también creen —y con qué furor— en algo.

Ese ánimo feliz le permitió admirar la riqueza, el poder, las empresas magníficas, la gloria y tantas cosas hermosas que dan lustre al mundo, del cielo estrellado a la Fórmula 1. A ese carácter jovial se debió también que corriera un tupido velo —en vez de manifestar el lógico desprecio, ya que no se puede alabar el bien sin condenar el mal— sobre el submundo donde repta lo ínfimo, lo feo, lo oscuro, lo abatido, lo laboral, los que bajan a Segunda.

171 comentarios

  • (Obra maestra.
    Me encantísima de principio a fin)

    («porque en cada sillón sólo cabe uno» tengo puesto en mis apuntes). También había montado en una cola del Museo del Prado.

    Es que me parto. Y podría elegir cualquier frase. Gracias Gengis.

  • Tenía un punto zumbón, pero sin mordacidad; su escepticismo, disciplinado por el talante festivo, no le hizo caer jamás en el sarcasmo ácido y apocalíptico que acompaña al nihilismo de los que, aunque sea en la nada, también creen —y con qué furor— en algo.

    ¡Es que es enorme!

  • ¡¿Y lo de las enaníadas?! Es total.
    La ilustración es portentosa (toma), pero yo no reconozco al que hace de enano.

    Por cierto, no sé si serà casualidad la entrada, pero hoy es el dia del maestro.
    Felicidades a todos los afectados.

  • ‘El submundo donde repta lo ínfimo, lo feo, lo oscuro, lo abatido, lo laboral, los que bajan a Segunda’.

    Incluso antes de llegar a la última y ya definitiva pista supe que se trataba del Aleti.

  • Ya había escuchado por boca de GK las aventuras del profesor nihilista, pero así recreadas son insuperables.

  • Francia, Estados Unidos, Alemania, aseguran que sus “botas” no pisarán suelo sirio, que esa tarea debe quedar en manos de las fuerzas locales. Al mismo tiempo rechazan colaborar con el Assad, pretendiendo que sean los terceros en conflicto (los opositores a Assad) los que hagan el trabajo. Tal propuesta es inviable, por lo que resulta mucho mas práctica la propuesta de Putin, ellos bombardean y Assad pone la infantería.
    Hay que aceptar que ambos, Putin y Assad, tienen un punto indeseable, pero ¿acaso no lo tenía Stalin? Las guerras procuran extraños compañeros de cama.

  • Sostiene Portero, no lo olvidemos un portavoz de los “halcones”, que Obama ha incumplido sus compromisos con los wahabitas de los Emiratos de mantener a raya a los chiítas, Irán fundamentalmente y también Irak. Al abandonar Irák y levantar las sanciones a Irán, este país se ha convertido en el árbitro de Oriente Medio. Por ello los sunníes wahabitas han reaccionado financiando al ISIS.

  • Los enemigos naturales de Irán son los sunníes y los judíos, por lo que Obama ha mandado a Israel al basurero de la historia. Hillary ha intentado evitarlo, pero no ha podido. Obama, la “paloma negra” ha hecho una jugada muy arriesgada que probablemente le mandé a él también al basurero de la historia.

  • Si nos ponemos a hacer análisis “históricos” sobre la inestabilidad de la región de Oriente Medio siguiendo información histórica, acabamos tres mil años antes de Cristo cuando se inventó la escritura cuneiforme.

  • Lejos de ser aburrida, es clarificadora a más no poder. Pero claro, como la linkeo yo… A mí me da igual, quien tenga entendimiento, que entienda (Apocalipsis 13:18).
    Se acabó la geopolítica por hoy. A lo mío.

  • Muy fuerte lo de Abengoa, la multinacional andaluza. Las únicas empresas españolas que pintan algo en innovación a nivel global provienen del extinto INI. Telefonica es la número uno. Recuerdo como la gente se reía de las “matilde”, las acciones que anunciaba en TV López-Vázquez. Entre las mil primeras en inversión en innovación hay seis españolas y dos catalanas, éstas en puestos muy lejanos de la cabeza.

  • Impresionante. Enhorabuena.

    dejaron de creer en Dios, y pasaron a creer en la oración, que es lo mismo que creer en la fuerza de la creencia

    Por destacar arbitrariamente algo, que está para subrayarlo todo.

  • ¿¿¿seis españolas y dos catalanas???

    Marqués que se le ha pegado por vivir allí.
    Ocho españolas, dos de ellas catalanas. Mejol.

  • «la edad oscura de la ilustración, cuando se abatió sobre el mundo una indiferencia tolerante que anegó en el mismo respeto distraído la danza de los derviches giróvagos, la sardana y el corro de la patata».

  • Grandísimo Gengis y hábil programación la de chopsuey: lunes de relleno; miércoles en franco ascenso y viernes apoteósico.

    ***

    Mi natural prudencia me impidió señalarlo en su momento. Sin embargo, en aras de esa precisión en el glosario de términos bélicos que el otro día demandaba muy oportunamente el profesor Cubaslibres, no puedo por menos que recordar que en el relato que de insipiración castrense (y frutal) de F.García, Al tibio sol de marzo, el narrador calificaba a uno de los personajes de cabo primera. Terminado en a. Como sabe cualquiera que haya servido más de media hora en nuestras gloriosas y viriles fuerzas armadas, tal empleo solo existe en la imaginación de su autor. Es más, la única vez que en mis veinte meses de milicia que escuché un “¡A la orden mi primera!” de la labios de un recluta despistado, el pobre diablo se llevó tal bofetada que todavía le debe de estar doliendo. Ruego, pues, se corrija semejante despropósito.

  • Ya lo entiendo: el enano de la ilustración es un optimista, que ve en su lanzamiento una forma de viajar. Vean cómo se despide.

  • Así era el deporte en tiempos muy antiguos. Entonces también se lanzaban jabalinas, por lo general recién destetadas, y practicaban el ciclismo unas bicis portentosas, como lo fue una de nombre Quirón.

  • El primera, el brigada, el cocinas, el furriel…así lo recuerdo pero el “recall bias” ahí está. No digo que no.

  • A la primer persona que le oí hablar del lanzamiento de enanos fue a José Fernández de la Sota, gran poeta bilbaino que tiene cierta fijación por el asunto enanil (quizá porque él es muy alto). JFS estaba tan escandalizado (y sospecho que divertido) por este bárbaro deporte y por las penalidades que sufrían los enanos para buscarse la vida que escribió un buen libro de poemas, La gracia del enano (y otras gracias) que le publicó Renacimiento. Si se dan prisa quizá puedan aún hacerse con un ejemplar (1 euro más barato en Amazon). Yo, lamentablemente, estoy a 50 kilómetros de mi biblioteca y no puedo poner ninguno de sus poemas, así que les dejo con este que he encontrado en la web Poetas vascos.

    LUGAR DE PASO
    La poesía cansa, como cansa la gente
    y los amigos cansan y cansan los paisajes
    lo mismo que los cuerpos mil veces admirados.
    La poesía cansa porque cansa la vida.
    La vida –ya se sabe– es una cosa bella
    y horrible como el verso que se nos encasquilla
    y nunca completamos (pocas veces la vida
    resulta tan perfecta como una obra de arte).

    La poesía aburre como aburre la vida
    los domingos lluviosos sin amigos y en casa.
    La poesía pasa, como pasa el domingo
    de proyecto a fracaso sin pedirte permiso.
    Son pocos los domingos que merezcan contarse
    y muchos más los versos que pasados los años
    borrarías gustoso de tus Obras Completas.

    La poesía agota como agota la vida
    cuando te da la espalda la dichosa fortuna
    o la salud te falla (casi nunca un poema
    justifica un fracaso o una buena neurosis,
    y jamás los compensa). La poesía, acaso,
    sea el mejor refugio, pero, como la vida,
    la poesía sólo es un lugar de paso.

  • 27 de noviembre de 2015 a las 11:34 holmesss
    Vaya mañanita, desde la entrada hasta los mejillones. Solicito a Perroantonio una exégesis de la estampita.

    St. Ambrose | Hours of Catherine of Cleves | Illuminated Manuscript | ca. 1440 | The Morgan Library & Museum

    Así, a bote pronto, se me ocurre la hipótesis de que la imagen pueda ser una especie de alegoría de la Cuaresma. Porque sería una maldad pensar que, por su carácter chicloso, los mejillones sean una alegoría de las Escrituras:

    Por su carácter de palabra viva y a la vez compleja, la Escritura no se puede leer con superficialidad. […] También les pedía [San Ambrosio] que «rumiaran» la Palabra, porque es alimento sustancioso, al que se debe volver muchas veces con paciencia y constancia, en una meditación continua: sólo así podrá comunicarnos las inagotables sustancias nutritivas que encierra. «Proporcionemos a nuestra mente este alimento para que, triturado y masticado mediante una larga meditación, dé fuerza al corazón del hombre, como el maná celestial: alimento que no hemos recibido ya triturado y masticado, sin esfuerzo de nuestra parte. Por eso es necesario triturar y masticar las palabras de las Escrituras celestiales, esforzándonos con toda el alma y con todo el corazón para lograr que la sustancia de ese alimento espiritual se derrame por todas las venas del alma».

  • Llevo unos días desconectado, pero hay fieles seguidores que me han avisado de varios «portentosos» adjetivos en los últimos escritos de González. Les estoy muy agradecido por comunicármelo. Qué risas.

  • Le comentaba en FB a GK que yo he visto lanzamientos de enanos en los bares de la Pérfida Albion, claro que ya hace tiempo, y Perroantonio me confirma que se sigue practicando, aunque hay países que han legislado sobre ello y lo han prohibido.

  • MG, los objetos no caen hacia “abajo” puesto que en el Universo no hay norte ni sur ni arriba ni abajo. Lo que llamas caida es la atraccion directamente proporcional a la masa e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia. Como la Tierra tiene màs masa que tù, caes hacia “abajo” y te pegas al suelo. En el hemisferio norte parece que caes hacia “abajo-sur” y en hemisferio sur “caes” hacia “arriba-norte”. Pero la Tierra “cae” hacia al Sol.
    Por qué la caida aparente es en linea recta? Porque las distancia que te rodean son demasiado cortas para percibir la curvatura del espacio. Esa “caida” debe producirse -como bien explica Zeppi- siguiendo lo que en fisica se conoce como principio de Fermat-Maupertuis, principio de la minima accion, y en filosofia como cuchilla de Ockam que fue, màs o menos, en lo que se basò Newton.

  • Por cierto, Newton ya sabìa que la Tierra deformaba la trayectoria de la luz, que no podrìa ser recta ya que adjudicaba a los fotones cualidades corpusculares.

  • Qué bien explicado; lo he entendido hasta yo. Gracias, Follan.

    Perroan, qué maravilla de poema. Ya me he hecho con el libro.

    En el antiguo NJ censuraron a Bil una reseña de El enano, de Pär Lagerkvist.

  • Me ha gustado mucho esta reflexión de Antonio Rivera sobre la historia y sobre cómo fue la Transición. En La calle es nuestra: la Transición en el País Vasco (1973-1982) [Bilbao, 2015]
    http://anatomiadelahistoria.com/2015/11/memoria-e-historia-de-la-transicion/

    La historia es muy exigente con este cuadro de cosas. Más que hermanastra seria es madrastra implacable. […] Pero el escenario se transforma; no seamos cenizos ni ciegos. Muchos de aquellos poderosos retuvieron su poder, en la política, las finanzas y la economía, la judicatura, el ejército, las sociedades locales, incluso las instituciones pronto sometidas a la voluntad del pueblo soberano.

    Y es que cuando la echamos a votos resultó que sumaban más los quietos, integrados y sumisos, partidarios de cambiar algunas cosas –por supuesto, aquella dictadura y sus formas–, pero no de cambiarlo todo. Sumaban más que nosotros los agitados y apocalípticos, que de tanto movernos a diario habíamos confundido el universo mundo con nosotros mismos. Eso es lo que ocurrió.

    Claro, que se puede especular con la malhadada acción de los agentes en contradicción con la prístina, generosa y sincera intención del pueblo. Esa contradicción entre élites perversas y pueblo encantador e irreprochable vuelve a estar de moda hoy. Aquellas élites nos habrían vendido por un plato de lentejas. Pues tampoco es eso. Sin disculparlas en ningún grado, es evidente que se hicieron con y tradujeron a su manera los anhelos del pueblo, reduciendo su ambición a aquello que interpretaron como posible, como racionalmente negociable. Ahí se fundió, a la vez que se hizo real, el entusiasmo de la calle. Cada cual lo llamará y recordará a su manera: negociación, realismo, traición, pero fue lo que ocurrió.

  • 27 de noviembre de 2015 a las 14:51
    PERROANTONIO
    27 de noviembre de 2015 a las 13:58 Bremaneur
    En el antiguo NJ censuraron a Bil una reseña de El enano, de Pär Lagerkvist.

    Me temo que sí, pero en la reseña no citaba a nadie. Fueron tiempos convulsos, creo recordar, y había mucha susceptibilidad en el ambiente. Era buenísima y me llevó a comprar el libro. Es una lástima que la escribiera «abuela pluma» y no pudiera recuperarla, porque era magnífica.

  • “Antes, la distinción se alcanzaba en España mediante el acceso a los productos culturales. Los privilegiados eran aquellos que podían viajar a Londres y París para volver cargados de vinilos y libros que en España no se conseguían. Pero ahora, como descargar películas, series de televisión y música sale gratis en Internet, la distinción se obtiene en torno a qué ves y escuchas. Se trata de huir de todo aquello masivo y popular para mostrar interés por lo “alternativo” e “independiente”, que si se populariza permite decir la famosa frase que todos conocemos de “yo ya era fan de ese cantante/director/actor/cineasta/grupo/autor antes de que se hiciera famoso”. La identidad se construye por negación del Otro. Y las élites, por negación de la masa. Por lo tanto, parte de la creación de esa precaria “élite cultural” consiste en el desprecio de las clases bajas y los productos culturales que consumen.

    Volviendo a la política, en una época en que el activismo ha sido sustituido por el ciberactivismo de compartir en el muro de Facebok. retuitear, darle al “Me Gusta” y los hashtags el coste de entrada es también cero. Así no hay forma de alcanzar distinción compartiendo contenido político en Internet cuando todo el mundo lo hace. Así que la búsqueda de la distinción lleva a alejarse de la mayoría y buscar mensajes únicos y originales que lanzar. Si todos dicen “Je suis Charlie” contra la barbarie del terrorismo, para sentirse único y especial habrá que decir otra cosa.”

  • Una entrada gloriosa de Gengis que me ha hecho recordar una anécdota verídica en la Guadalajara de los años 40. Tras la guerra, en una casa con posibles se organizaban fiestas con chicas de moral perdida. Para evitar que el “servicio” supiera quienes acudían se contrataba un grupo de músicos cuyos componentes eran todos ciegos. El resto era de casa y por su salario mensual más les valía estar en silencio.

  • Gengis, permítame abusar de su confianza con una pregunta que me asalta desde que leí la Crítica de la Razón Práctica: ¿el cabrito es mejor en Cogotudo o en Jadraque?
    Esta pregunta convienen ir despejándola para crecer en armonía y dedicar los esfuerzos a otras cosas de provecho cómo los mensajes ocultos en las habaneras o el uso de la viola de gamba por los grupos de rock a finales de los setenta.

  • ¿Y esto? ¿Y esto?:

    «Damas y caballeros, ¿tendrían la amabilidad de explicarme qué hacen ustedes en esta procesión, siendo cristianos, cuando deberían estar en el vientre de los leones?»

    Ay que panzá de reir. El dia que yo escriba como Gengis, me presento a un concurso.
    O sea, de paellas será.

  • Lanzamiento de enanos, no; pero en 3º de EGB tuve un profesor, vasco por más señas, que gustaba de organizar cada viernes por la tarde lo que él mismo denominaba sin eufemismos peleas de gordos. En efecto, formábamos un círculo de pupitres alrededor del aula y los mas gorditos de la clase se batían allí en singular combate, cual modernos gladiadores, para solaz del resto del alumnado. Los pesos pesados se daban de lo lindo, según recuerdo. Nunca he comprendido el valor pedagógico de la práctica, si es que tenía alguno, pero resultaba enormemente divertida, sobre todo para los que disfrutábamos de un peso normal para nuestra edad.

  • Cogolludo, claro, no Cogotudo. Además, patria de un vino tinto glorioso que se llama Río Negro y que les aconsejo como bebida de referencia y no esas mezclas de frutas con destilados holandeses o de la isla grande al otro lado del canal que son más cabezones cuanto más blancos sean.

  • 27 de noviembre de 2015 a las 19:43 GÓMEZ
    Lanzamiento de enanos, no; pero en 3º de EGB tuve un profesor, vasco por más señas, que gustaba de organizar cada viernes por la tarde lo que él mismo denominaba sin eufemismos peleas de gordos.

    Con eufemismos sería sumo.

  • Cita AE un artículo sobre la predicción afectiva, es decir, predecir cuánto tiempo nos va a impactar un evento de la vida.
    Pero pone las cosas en su sitio:
    “Cualquier persona que tenga hijos, pero sólo estas personas, sabe que la muerte del hijo es la forma específica de apocalipsis, y que nada es peor, incluyendo la propia muerte”.
    Gracias, Arcadi.

  • Bromas aparte, Gacho, me has hecho pensar. Hace apenas unos días me encontré, no muy lejos de mi casa, con mi profesor de 5ºde EGB. Estaba paseando un perrillo (él) y me comentó que se acababa de jubilar. Lo recordaba, la verdad, como un tipo bastante decente aunque no demasiado brillante. En íneas generales, guardo grandes recuerdos de mi infancia, ni siquiera perturbados por la consciencia de lo cafres y salvajes que llegábamos a ser; pero, para mi sorpresa, pronto me di cuenta de que, de alguna manera, él intentaba excusarse conmigo. “Nos obligaban a la que la fila estuviera recta”, me dijo, como si la cosa hubiera sucedido anteayer o a mí me preocupara lo más mínimo. Parecía avergonzado y, en el fondo, el brevísimo encuentro me resultó bastante incómodo. Al continuar mi camino, recordé aquello de Brecht. “Cuando los alumnos han olvidado los errores del maestro, este todavía los recuerda”.

  • La finca del río negro de Cogolludo.
    A principios del siglo XX murieron las viñas de esta zona, pero unos nobles venidos de Segovia compraron la finca y han montado viñedo y bodega. En Intereconomía lo promocionaban.
    De cabritos mejor no hablar.

  • T&T, mis conocimientos sobre la gastronomía alcarreña no van más allá de los de cualquier dominguero madrileño. El cabrito de Jadraque siempre ha tenido más fama, pero supongo que será porque se llega antes desde Madrid.

  • Permítanme que me ponga de pie al recordar, gracias al comentario del señor Sífilis, a quien de una vez por todas demostró los orígenes alcarreños de Colón. A ninguno de Guadalajara se nos pasa por la cabeza dudar de lo que diga don Ricardo, porque durante muchos años fue nuestro médico de cabecera. Es la palabra de un médico, es un diagnóstico.

  • Sobre Colón sólo falta la opinión de Carmena. El día que se anime a darla sabremos que él es de todas partes.

  • No es mal río el Bornova, o el cercano Henares, para las primeras navegaciones de don Cristóbal aunque me temo que don Ricardo de dejó llevar por un amor desmedido para localizar al navegante en ese paraje.
    La zona fue batida por los Mendoza por varias generaciones por lo que ser padre o madre de un retoño es atinar con garantías. Incluso el mal llamado castillo del Cid de Jadraque no era más que el del cardenal Mendoza que lo tenía para solaz y descanso entre homilías.
    Si, el cabrito es mejor el de Jadraque. Y también soy de Guadalajara.

  • T&T, es posible que nos conozcamos, o al menos que tengamos conocidos comunes. Me llamo Javier Aguado Rebollo. Mi familia procede de Anguita. Por supuesto, no quiero que esta información le haga sentirse obligado a corresponder del mismo modo.

  • Hubo una reunión en los corrales y la gente del pueblo de mi madre decidió vender el ganado el año que yo nací. Año de muchas nieves. Antes, vendíamos los cabritos en la feria de Jadraque, aunque normalmente venían al pueblo a comprarlos. Cogolludo también, que está más cerca.
    En nochebuena mi madre asará un cordero, que es más madrileño.
    Mis abuelos maternos y paternos tenían largas discusiones sobre quien habia tenido los mejores cabritos.
    – Ya te jode a tí.
    – Venían de Sigüenza a comprármelos.
    – Y qué? Porqué decían, en ese pueblo son tontos.
    Y estaban disgustados toda la semana, la noche entera discutiendo.
    – Ya empiezan.
    Eran los mismos cabritos, pero para ellos no, por los pastos y el aire de cada pueblo.

  • Este es un recorrido turístico por mi tierra la mar de emocionante.
    Sale mi pueblo un momento, el prota quiere tomar allí un chocolate.
    Orgulloso estoy de cómo se tomaron el viaje turístico del tal Batanero:
    “La provincia de Guadalajara, apática y sin espíritu público como siempre, en lo que no dejan de tener gran parte sus autoridades locales, ha visto la incursión y paseo de Batanero con la mayor y más reprensible indiferencia. Ni los nacionales se han reunido en ningún punto para impugnar al enemigo, ni los ayuntamientos de los pueblos crecidos han trabajado para hacer ningún género de resistencia, ni los partes y avisos se han dado con la exactitud y celeridad que convenía a tan importante servicio”

  • ¡Caramba, qué sorpresa! Don Claudio, buena tierra esa. En Atienza vi a Katharine Hepburn cuando rodaba Las Troyanas junto a Irene Papas y Vanesa Redgrave. Supongo que conoce que la localización se hizo por tener un castillo del que es difícil su datación. Conozco muy bien esos parajes pues mi familia paterna desciende de Miedes de Atienza. Este Chopsuey me está dando muy agradables sorpresas por lo que, si me lo permiten, además de leerles – lo que hago desde hace tiempo gracias a mi queridísima Bonnie – escribiré.

  • Conozco el castillo. Atienza fue una ciudad, ahora lo llaman pueblo. Es Museo de Ciudad Medieval, por su pasado como ciudad.
    La gente llama pueblo a Ciudad Rodrigo. Vale.
    No he estado en Miedes.
    Quiero ir, pero ahora me pilla muy mal, al barranco de la Tejera Negra, he visto que desde el puerto de la Quesera se puede, por un hayedo, aunque no hay camino. Sospecho que lo Tejera negra viene de que allí hubo un bosque de tejos, y no por las tejas de pizarra como dice todo el mundo.
    No será como la Tejeda de Tosande en Palencia o la Braña de los tejos de Liébana. Pero yo creo… Es un sitio muy inaccesible, en un hayedo, orientado al norte, a la sombra, con ese nombre. Tengo que ver con mis ojos que allí no hay un bosque de tejos. (En el sistema central hay tejos aislados, pero no bosques, creo)
    Todo un misterio, porque si hubiera un bosque de tejos, sería vox populi, qué habrá pasado?

  • Claudio, el enxiemplo de los cabritillos es muy bonito y muy moral. Tienes que escribir las historias de tu pueblo. Por otra parte, veo que el francín se está convirtiendo en un semillero de nacionalistas guadalajarreños. AVISO.

  • Me espera una jornada de exaltación de la amistad, negación de la evidencia, etcétera. Pero antes de coger el tren les dejo algo de lo prometido. Buenos días.

    LOS HADOS RECONVIENEN AL BOMBERO TORERO
    Los hados te colmaron ¿no lo sabes?
    Te otorgaron su gracia a manos llenas
    como las flores a la primavera
    y los copos de plata a la nevada
    que duerme azul prendida del almendro.

    Te dieron su canción de soledad
    y el palacio sonoro de tu alma
    inconsútil y prístina de niño;
    un pecho de cristal y el aire leve
    y auroral de tu frente no transida
    por el visillo adulto de la muerte.

    En tu voz anidaron los gorriones
    y en tus ojos de añil se remansó
    todo un mar melancólico y ausente.

    En su predilección áurea moneda
    los hados acuñaron en tu cuna
    privándote tan sólo de la cruda
    realidad de crecer hacia el abismo
    (los hados te otorgaron —te otorgamos—
    la gracia de crecer hacia ti mismo).

    Y tú —pequeño ingrato— nos ignoras.
    Mancillas las palomas de tus manos
    con la sangre inocente de las bestias
    cada tarde en el ruedo y cada noche
    te entregas sin recato a los instintos
    más bajos de la especie. Te quisimos
    entero y verdadero. Te creamos
    a nuestra imagen y desemejanza.
    Te dimos alas de ángel y en venganza
    las quemaste vestido de bombero.

    JOSÉ FERNÁNDEZ DE LA SOTA.
    La gracia del enano. Renacimiento, 1994.

  • El relato no es que esté muy editado que digamos:

    A pesar de que nació en Atienza, Baltasar Carrillo Manrique Lozano pasó la práctica totalidad de su vida en Atienza, población a la que se trasladó a vivir en casa de uno de sus tíos a los dos o tres años de edad.

    Y más cosas. Es largo de cojones.
    Al final eres de donde la de la boda.

  • 28 de noviembre de 2015 a las 09:37
    PROCURO FIJARME
    Claudio, el enxiemplo de los cabritillos es muy bonito y muy moral. Tienes que escribir las historias de tu pueblo. Por otra parte, veo que el francín se está convirtiendo en un semillero de nacionalistas guadalajarreños. AVISO.

    Hay que acabar con esta plaga.

  • Don Claudio, muy interesante su enlace a biografías breves de gentes de Atienza dónde he encontrado a un familiar perdido.
    No hay nacionalismo arriacense pues es sabido que Guadalajara sólo es una estación de cercanías de Madrid situada a las afueras de Bilbao, quiero decir, del Gran Bilbao.

  • Estoooo… citando al enorme Sr. Lobo, dejemos ya de chuparnos las pollas. A puntito estoy de linkear algo de FakeAgent.
    ¡Hombre, hombre!

  • Desde luego, mis dos narraciones breves preferidas de enanos son, sin la menor duda, Hop-Frog de Poe y, un peldaño por encima de esta, El cumpleaños de la infanta de Oscar Wilde, relato con un final todavía más cruel, por difícil que parezca, que la terrible venganza urdida por el primero contra el rey y sus ministros:

    Pero el chambelán, que miraba la escena con rostro grave, se arrodilló junto al enanito y le puso la mano sobre el corazón. Después de un momento se encogió de hombros y levantándose, hizo una profunda reverencia a la infanta diciendo:

    –Mi bella princesa, tu enanito no volverá a bailar. Y es lamentable, porque es tan feo, que con seguridad habría hecho sonreír al propio rey.

    -¿Y por qué no volverá a bailar? -preguntó la infanta con aire decepcionado.

    -Porque su corazón se ha roto -contestó el Chambelán.

    Y la infanta frunció el ceño, y sus finos labios se contrajeron en un delicioso gesto de fastidio.

    -De ahora en adelante -exclamó echando a correr al jardín- procura que los que vengan a jugar conmigo no tengan corazón..

    http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/wilde/el_cumpleanos_de_la_infanta.htm

  • Prefiero mil veces el que le da una cariñosa colleja a su hijo que aquél que con voz engolada recomienda un libro de Kant del que no recuerda ni el título. Aun peor el que no recuerda ningun título pero dice que le da igual.

  • LA NUEVA POLÍTICA: JÓVENES SOBRADAMENTE PREPARADOS (EL GUIÓN)

    Nos ha sorprendido muchísimo cómo… bueno… La propia ley establece una serie de requisitos, condiciones, un bucle jurídico que hace, primero diciendo que es el adquirente… el de la transmi… ¿A ver…? En las transmisiones a título oneroso es el contribuyente el que ha de… el que ha de ser, o sea… Perdón. A ver, que me estoy liando que no entiendo mi propia letra. La ley dice que en las transmisiones a título oneroso por [leyendo] nanananananana… Se le aplica el tiempo que sea… La ley dice que en las transmisiones a título oneroso el contribuyente ha de ser el transmitente… A diferencia de las transmisiones a título lucrativo, lo cual tiene su lógica […]

  • Marianín I el cobarde está hoy en Valencia.
    A ver si se le pega algo.
    Paseará por las calles de Massanassa, pueblo trabajador de la ruta del mueble valenciana, lleno de salones de banquetes, y donde tengo yo a mi dentista.

  • Atentos mañana al artìculo de Jabuis, van arder las rotativas de Yuste.
    (No habléis mal de él que os espia)

  • Pues yo siempre he sido más de cordero, típico de Segovia, que me pilla más cerca. Pero recuerdo un cabrito asado en su horno de leña con que nos agasajó un panadero de Castrocontrigo (León), que permanece en mi memoria como uno de los momentos estelares de la Humanidad, sección gastronomía.

  • Comer buen cordero en Castilla es de lo más normal. Hay que despellejarlo en condiciones y nada más. No nos pongamos tan exquisitamente tribales.

  • Creo que sigue hablando de Carmencita Franco, viuda de Martinez-Bordiú. Ya dije que es el nuevo Jaime Peñafiel

  • Pues el artículo sobre la hija del asqueroso dictador me encantó. A mí los artículos sobre las hijas de los asquerosos dictadores me gustan mucho, sobre todo si me hacen reír, como fue el caso.

  • Hay que disfrutar del yintoñi aunque sea churrigueresco, Pedroantoño. Yo lo hago con capullos de rosas con dos gotas de angostura y te juro que te lanzarías hacia mi paquete solo para probarlo de lo bueno que está. Esto es ciencia, macho, a+b, 2*4=8.

  • Una de las reglas de oro de la gastronomía es no poner en el plato nada que no se pueda comer. En las bebidas están aún varios pasos por detrás.
    Las putas bayas de colores.

  • Dan sabor, Pedroantonio, ¿a que no te lanzas a mordisquear las bolsas de té para sacarlas todo el jugo? Pues lo mismo.

  • Hemos llegado a una conclusión científica. En nuestras comidas b=n-1, siendo b el número de botellas de tinto y n el número de comensales. Hoy estábamos 7. El número de gin tonics aún no lo hemos calculado científicamente. Menos mal que voy en tren, porque llevo una toña considereibol.

  • Y si estás ahí to entoñao, qué haces metiéndote con los yintoñis, con la cantidad de gentes que merecen ser criticados. Sólo vais a lo fácil, asín vasPaña.

  • En España vais to de guais con el yintoñi, pero si pedís uno en Alemaña echaréis de menos las bayas, el pomelo, la espinaca y hasta la gin. Hacerme caso, cojones, que sé de lo que hablo.

  • Voy a ponerme yo uno con pomelo. Gordons con Sueps y pomelo…a ver, pero primero me voy a beber un Tragaldabas de esos de la Sierra de Salamanca.

  • El nivel de chorrez gastronómica está alcanzando cotas de epidemia. Hay tantos, pero tantos “titulados” en gastronomía por las diversas escuelas de la cosa que todos los restaurantes tienen docenas de becarios trabajando por la cara, como los “medios” tienen “periodistas”. Así que en cualquier tabernáculo del paisito te encuentras una puta deconstrucción del pimiento relleno, cuando lo que quieres es comer un pimiento relleno construido. ¡Es hora de volver al clasicismo! ¡Sí a las ensaladas sin vinagre de Módena! ¡No a las bayas!

  • A ver, macho, que si le echas a los espárragos un chorretón de caramelo dizque de vinagre de Módena a) es porque los espárragos saben a Fairy, el milagro antigrasa o b) eres un asesino de espárragos y mereces pena de prisión perpetua conmutable por trabajo de esparragador en Perú.

  • Inventa un plato: “Sopocas de letras”. Y te forras. Con cada letra de un color.
    Las mayusculas màs pequeñas que las minusculas. En el plato de cada comensal solo iran las letras de su nombre.
    También puedes añadir nùmeros. Te forras.

  • Casémonos, Bellpuig. Conozco una iglesia en Reno que abre las 24 horas. Es de los Santos Electricistas de los Últimos Días, pero qué nos importa el qué dirán si nuestro amor es puro.

  • La Socopa para que sea pija bien hay que servirla en copa de nacar.
    (vete tomando datos que con la moña mañana no te acuerdas)

  • Tipos siniestros con barretinas caladas hasta las orejas y espardeñas de puntera metálica, se están concentrando ahora mismo junto a Canaletas. Casi todos llevan un ejemplar de EP bajo el brazo. Parece ser que la merecida ondulación del Oráculo de Patos en la prensa nacional no ha sentado bien por estos lares. Puede ser una mañana movida.

  • Tampoco es por hablar mal de nadie pero creo que los artìculos de Jabuis son mejores cuando no se los escribe Calaza.

  • Jabuis entra todos los dìas aquì buscando inspiraciòn. Asì que voy a dar mi opiniòn a sabiendas: el artìculo parece la redacciòn del atestado de un cadaver preguntando a los vecinos.

  • (Yo no hace falta que opine que este no es público habilitado para El Principito, pero inspirarle le inspiro una barbaridad. Inspiro a Jabois-espiro soniditos de novicia en trance. Inspiro a Jabois-espiro soniditos de novicia en trance, Inspiro a Jabois-espiro soniditos de novicia en trance… ¡Ay Señor, què dia me espera en este sin vivir en mí!)

  • ¡Dios bendito, Gacho, necesitas con urgencia un san Juan de la Cruz con el que recorrer las ínsulas extrañas, los ríos sonorosos y el silbo de los aires amorosos!

    Cuando menos.

  • (El viernes me leí el libro del Apocalipsis de cabo a rabo y como estoy segura de que la solucion del 666 es gráfica, o sea, no es nada de numerología, ni fechas, ni nada de eso, si no que es un dibujo, una señal gráfica que simplemente se ve, pues estuve ahi buscando. Y me salió un 666 dibujando una cosa. Pero no lo voy a decir aquí, que sería como predicar en el desierto)

  • No sabría decirte. El problema, supongo. tendría que ver con que san Juan era muy bajito, según cuentan.

    Te comprendo, Gacho. Es cuando te sientes así. Tus amigos te preguntan qué te pasa ,y solo aciertas a decir que ya no te diviertes con nada y ni siquiera puedes leer o escribir.

  • LEY Y ORDEN
    Cuenta Perroan que comieron 7 y bebieron 6 botellas de vino. Tal aquelarre es un sindios pues hacen falta (7×6 ) 42 copas para trasegar ese vino.
    En tales casos recomiendo pedir un magnum y un doble magnum, que equivalen a 6 botellas, o tres magnums con la misma equivalencia. Así hicimos hace poco en Berlín en una xuntanza de siete personas. El vino en gran formato está mejor conservado y es mas barato.
    Me horrorizan esas mesas caóticas donde nadie toma las riendas y empiezan pidiendo cañas y terminan con el chupito, con lo que aquello se convierte en una cristalería en manos de siete elefantes.

  • 29 de noviembre de 2015 a las 11:40 marquesdecubaslibres
    Tal aquelarre es un sindios pues hacen falta (7×6 ) 42 copas para trasegar ese vino.

    Cuanto optimismo.
    Antes de sentarnos a la mesa mi amigo M me dijo al oído que había logrado encontrar la cédula sanitaria del restaurante en regla.

  • Que noooo que no es por eso,..¡Con lo bonito que es Manuel, le llamas así! ¡Que Manuel es un nombre precioso para poner a un hijo! Pero Manuel, NO Manolo, o Lolo o Manolitiño o derivados varios que lo único que hacen es que a una le entren unas ganas de repartir hostias como panes cuando los oye.

  • (Rubia, ¿Pero tú también, hija mía? Todos quieren agredirme.
    Mantiño solo le llamo yo; y Mantiño es un invento al que me aferro desesperadamente a modo de la canción aquella de los veinte poemas.
    A mí me gusta mucho “Manel”, pero claro… Con la que está cayendo, como para hacer apología. Y coincido con lo de Manolo, a mí tampoco me gusta.

    Me voy de farra familiar desenfrenada, ¡A lo mejor jugamos al Rummicub y todo!)

  • Lo preocupante no es haber olvidado los títulos de las obras de Kant, sino desconocer cual fue su influencia en el devenir de la humanidad. Mantiño Kant nunca salió de Könisberg, pero un día a la semana se acercaba a la parada de una diligencia que hacía el trayecto hacia París. Allí le preguntaba ansioso a los viajeros sobre los acontecimientos que se producían por causa de la Revolución, pues lo que allí se lavaba con sangre, él lo convertía en filosofía.
    Kant escribió mucho y con gran fárrago, pero ello no debe desviar la atención del Imperativo Categórico que estableció, el cual daba soporte teórico a la Revolución aun cuando sus protagonistas no lo supieran.
    Es triste decir que ni Iglesias ni Rivera entenderían lo que acabo de decir. Sánchez menos. Quiero creer que Rajoy sí lo entendería, así como alguno de ustedes.

  • Para imperativo categórico, el de mi ciruelo. Corderaaaaaaaaaaaaaasss.

    Lo de Kant se resume en una máxima: ser buenos. También lo dijo Dios.

  • Marqués, de Kant sabràs mucho pero de vinos no entiendes un carajo. Las botellas de magnum para poder veverlas en buenas condiciones hay que abrirlas 10 horas antes de consumirlas.

  • Lo grave no es que no leyesen a Kant, que en siglo XXI es cosa de especialistas. Lo gravísimo es que en lugar de citar a Kant no hubiesen citado a John Rawls que actualizó las ideas de Kant aplicándolas a la política en nuestra época.
    En Rivera es disculpable porque no va de intelectual, pero en Iglesias no lo es puesto que se considera intelectual y politólogo. No en vano es discipulo de Krahe.

  • Lo que allí se lavaba con sangre, él lo convertía en filosofía.

    Exacto. Eso es lo primero que hay que dejar claro a los que piensan que los escritos de Kant son filosofía hervida.

  • Parece ser que la flor de la intelectualidad -amén de sus familiares y amigos- se está riendo de los señores Rivera e Iglesias porque se han hecho un lío con Kant. La mencionada flor, por no decir nada de la compañía, no cae en la cuenta de que no sólo se puede sino que se necesita saber poca, o niguna, filosofía para no desatinar como político.

    No sólo Platón, el mismo profesor González Álvarez puede servirnos de ejemplo de inopia política -hablo de la verdadera política: de la que se las tiene que ver con el lado más crudo de la realidad- si recordamos el día en el que, reunido el Consejo del Reino para intentar meter como fuera a Suárez en la terna famosa, y eso que no había leído a Kant, consideró que sus compañeros necesitaban que él les explicara qué es -en sí, por sí, dentro de sí y alrededor de sí- el bien común, no fueran a equivocarse en la elección si no tenían claro un concepto tan fundamental. El presidente del Consejo, Torquato Fernández Miranda, no debió de entender muy bien la lección porque en sus papeles privados trata al que la dio de majadero.

    Aunque se merezca ese reproche, el ilustre escolástico tenía ojo para captar las ideas más elevadas incluos de lejos y hablilidad para hilvanarlas haciendo toda clase de filigranas.

    El talento científico tiene poco que ver, o nada, con la sagacidad, la perspicacia, la prudencia que hay que exigirle al político. Esto explica que muchos científicos, cuando hablan de política, suelten las mismas necedades que los deportistas y los poetas. En esto el filósofo se parece al científico.

    Yo siempre aconsejo a los que quieren ser filósofos que tengan mucho cuidado. Hay que ver cómo hablan muchos, para comprender que el exceso de lecturas filosóficas le vuelve a uno idiota, como los libros de caballería a don Quijote, o como, según tengo entendido, los libros sobre don Quijote a muchos cervantistas.

    Ahora, como digo una cosa digo la otra. Quién les mandará a esos dos, teniendo cada uno sus estudios, dárselas de cultos. La cultura hace tiempo que es una cosa muy de señora de promotor inmobiliario.

  • BONNIE PARKER
    Hace unos meses 4 Parker estuvieron en Santander de despedida de soltera de una de ellas.
    A mí qué? Que lo pasen bien. Pensé.
    Pero ahora se las necesita a las 4 con urgencia.
    Una para planchar.
    Otra para limpiar.
    Otra para cocinar.
    Y la última para que me acompañe por Liencres, porque aquí hay mucho soltero bisexual y me acosan. Necesito una mujer que me los aparte.
    En cualquier caso.
    LIENCRES NECESITA MUJERES!
    Es un llamamiento, ruego movilización.
    Rajoy, que sé que lees chopsuey en busca de ideas, haz algo!

  • Yo creo que si Kant escribió lo que escribió fue porque en su época no existían ni chopsuey ni la cola del cine Méliès.

  • Conocer las ideas básicas de Kant, o de los neo-kantianos, como propone con acierto Calaza, no es saber filosofía o ser filósofo, sino entender con justeza el porqué del pensamiento occidental.
    Entiendo que esto sí es exigible a alguien que aspira a presidir el Gobierno del Reino de España. Esto y también quién era el conde-duque de Olivares y su decreto de Nueva Planta. O sea.

  • Ese emoticono sale por defecto. Yo nunca me pondría de avatar una bosta con patas y un bastoncillo de orejas atravesándole la cabeza. En cualquier caso, un alfiler.

  • Marqués, José Juan Jaime Peñafiel Núñez necesita el doble de mujeres y la mitad de talento para escribir algo parecido a lo de Carmencita.

  • Un día que esté borracho, o sea dentro de cuarenta años porque el logopeda me ha prohibido beber, os cuento cómo le levanté la reina a Peñafiel en el Palace, cómo se la cedí diez minutos y cómo ella vino después alterada a reprocharme haberla dejado “tirada”. Ésa es la diferencia esencial, Marqués de Vayavida, entre Peñafiel y yo: una reina.

  • la desafortunada comparaciòn de Jabuis y Peñafiel que perpetrò el marqués es profundamente ofensiva. Si yo fuera o fuese Peñafiel presentarèia denuncia.

  • Con quien anda Peñafiel
    No se codea Jabuis,
    de peineta y alfiler,
    entre marujas el rey
    Prosista guei
    Y amigo infiel

  • Al parecer Calaza le organizò una conferencia a Savater en Vigo, para diciembre, y Manoliña la Alfileres se autoinvita porque quiere que le hagan un sanguich dos galanes maduros, depravados y de ultraderecha.

  • Peñafiel, que es de la edad de Calaza, es como él, amanerado y melifluo. Sin embargo Jabois es “mas de cubatas”, como la Reina actual.

  • Las reinas y reinonas, ay, se llevan bien entre ellas. Yo, por mi edad y porque soy algo guardiamarina, me identifico màs con la de Inglaterra

  • (A mí escribiendo de fúmbol no me interesa nada de nada. Más que escribir, parece que desescriba. Literariamente lleva el ritmo de los cartelitos que se ponen en las fallas. Lo mismo es porque los futbolistas son como los ninots, peleando por conseguir el indulto a la hoguera)

    (De momento, lo mejor que le leí fue aquello que escribió de Machado)
    Buenas noches.