I kant de moooorrrrr

Kant X
Por Satur.

Imaginarsen un bar. Un bar. Cualquier bar. Un camarero moviendo los brazos como si estuviera cantando «Los pajaritos» de María Jesús y su Acordeón (está secando vasos), la tele encendida, tapas con costra en las vitrinas, Cruzcampo de grifo, uno hablando del rialmadriz, abuelas tomándose un chinchón y la chavala que trasiega nerviosa un bocata de jamón y que regresará a la oficina hurgándose los dientes antes de embrutecer de nuevo con el Excel. Un bar.

En ese bar hay un profesor de filosofía. No tiene cara de socrático, como aquel Emilio que me dio clases en COU y que lloraba porque un día vio una pintada que le tildaba de «cabrón»; tampoco tiene cara de schopenhaueriano, como la que tuve un año antes y que parecía capaz de sajar con los colmillos la hombría de un legionario. Tiene cara de conserje, pero es profesor de filosofía, como digo. Y yo no miento.

El profesor de filosofía ha visto el debate entre Albert Rivera y Paco Inglesias. Se han enzarzado en una discusión sobre Kant y parece que ambos han quedado mal. El profesor de filosofía supongamos que escupe con desprecio un hueso de aceituna y dice en voz alta, para que le escuchen todos: «Yo no voy a votar a nadie que no haya leído a Kant».

Me pregunto para qué le ha servido a este hombre leer a Kant. O leer, si es que ha leído algo más que Kant.

Me pregunto, en cualquier caso, qué pensarán de este debate algunos de mis amigos. Dani, que es fontanero; Santi, albañil; Eduardo, camionero. O mi primo Efrén, que no sé muy bien a qué se dedica. Comprenderán -porque son inteligentes aunque no hayan leído a Kant-, que el filósofo sirve para detectar a los enfermos de énfasis. Y veo a Kant dándole la espalda a unos plúteos cargados de saber, vestido como Humphrey Bogart y con los ojos expulsando rayos X tratando de localizar pedantuelos por los bares de España.

« »

© 2018 ÇHØPSUËY FANZINË ØN THË RØCKS. Tema de Anders Norén.

↓