Instrucciones para planchar una camisa (un homenaje)

Planchar
Por Rhumquina.

“Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia, cuando se compra, la camisa se pliega de manera tal que una manga sube en ángulo recto con su plano y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite invariablemente”.

Una camisa impecable y bien planchada siempre ha sido el símbolo más importante de un caballero. Si quieres que tu imagen demuestre pulcritud y distinción, o si dada las circunstancias tienes  que cambiar de camisa, es importante que tu camisa esté bien planchada. Pero planchar una camisa correctamente es un arte. Y más una camisa tipo “oxford” (que son las que nosotros usamos para marcar tendencia).

*

Con las crisis, los tiempos en los que tu madre, tu novia, tu mujer o tu asistenta se encargaban del planchado de tus prendas de vestir ya es historia. Y la camisa es quizá una de las prendas que más trabajo da a la hora de pasarle la plancha.

Como diría el maestro, las camisas se planchan “de frente, pues hacia atrás o de costado resulta particularmente incómodo. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, la cabeza erguida y respirando lenta y regularmente”. Los elementos indispensables (la camisa, una plancha y una tabla para planchar) y el movimiento de las manos van a jugar un papel fundamental durante todo el proceso. Ya que “para planchar una camisa se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha y manejar el pequeño electrodoméstico. Los primeros pasos son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria”. 

Con la práctica te irás dando cuenta de que todos los pasos tienen su porqué y su prioridad ante otros. Para ello es fundamental conocer la ‘estructura’ de las piezas que componen la camisa.

Empezaremos siempre por el canesú y los hombros. Pon –mon semblable, mon frère!- la camisa sobre la tabla de planchar. Para ello debes colocar uno de los hombros en la parte delantera de la tabla, justo donde se hace más angosta y redondeada. Una vez que tengas el hombro bien colocado y estirado, desliza la plancha sobre la tela y ten especial atención en las arrugas de la sisa. Repite la operación con el otro hombro.

A continuación le toca el turno al cuello, si es tipo “botton down” (como debe ser en una camisa oxford) desabróchale los botones, así será planchado por completo y el resultado será óptimo. Extiende el cuello sobre la tabla de planchar, desdóblalo y colócalo con la parte reversa expuesta. Repasa con fuerza pues tiene entretela que debe quedar bien planchada. Dale la vuelta al cuello y ahora plancha la parte anversa de la misma forma. Hazlo desplazándote de las puntas del cuello hacia dentro.

Coloca la espalda, una parte fácil de planchar, sobre la tabla. Primero una mitad, repasa con la plancha a lo largo de la tela, desde el canesú hasta el extremo inferior. Si tiene tabla (como cabe en las camisas tipo oxford) o pinzas, debes prepararlas con tus manos para que la puedas repasar con la plancha. Cambia a la otra mitad de la espalda. Plánchala como antes.

Una vez que tienes listo lo anterior, nos ponemos con los puños de las mangas, abriendo los botoncitos que llevan y comenzando el planchado por la parte interna repasando bien con la plancha esta zona que también tiene entretela. Repetiremos la misma operación por la parte exterior de los puños, teniendo cuidado con los botones pasando la punta de la plancha alrededor de ellos y a continuación seguiremos con las mangas.

Normalmente las camisas de caballero deben llevar raya en las mangas. Para planchar las mangas, primero debemos preparar los pliegues que tienen pegados al puño. Con la mano acomódalos de tal forma que al pasar la plancha queden bien remarcados, después presiona con la plancha. Luego continúa con el resto de la manga. Retira cualquier arruga que tenga sobre la sisa. Haz lo mismo con la otra manga.

Queda lo más importante, la pechera o parte delantera. Es la parte más visible de la camisa por lo que debe quedar muy bien planchada. Para ello debes colocar primero la parte derecha de la misma, es decir la que lleva los botones, encima de la tabla y deja colgar el resto de la camisa. Plancha desde la punta inferior hacia arriba en dirección al cuello. Repasa bien la tela, no permitas que se formen arrugas o dobleces en la tela y ten cuidado con los botones.

Repetiremos exactamente el mismo procedimiento con la parte izquierda, la que lleva los ojales. Ten especial cuidado en el bolsillo con los pliegues del mismo, viene bien que la camisa lo tenga, con la sisa y también con la tablilla superior de los ojales más próximos al cuello, justo donde abrochan los primeros botones. Esta es una parte que, si normalmente no llevamos corbata, más se ve, ya que los que no somos hipsters los llevamos desabrochados.

Un último consejillo: no te distraigas nunca cuando estés planchando, podrías quemar la camisa.

« »

© 2018 ÇHØPSUËY FANZINË ØN THË RØCKS. Tema de Anders Norén.

↓