La Gazetta dello Satur

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Por Satur.
Introducción

Principio mis crónicas dominicales con un texto que a lo mejor les parece a ustedes, amables lectores, un tanto forzado. Hasta ahora había hecho mis comentarios en Faithbook y en Tweeterd tal y como me salían del celebro, de forma ingenua, a borbotones, con la candidez propia de alguien como yo, que podría protagonizar cualquier vídeo de gatitos. Pero ahora he de poner mucho cuidado porque he entrado de lleno en el academicismo gracias a esta venerable revista ÇhøpSuëy. Afortunadamente, mi editor Pedro Antonio me ha dado unas clases de gramática y creo poder enfrentarme a este reto bien pertrechado. Ya sé que hay que estructurar los artículos con la introducción, el verbo y el desenlace; y las frases con el sujeto, el nudo y el predicado o complemento circunstancial. Líneas esenciales, sí, pero eficaces a la hora de hablar de las condiciones de un terreno de juego, de las relaciones que se establecen en el túnel de vestuarios, de cómo estabiliza el esférico un chut o cañardo de Diegocosta o de cómo se rebasan las chicanes por el piano en las carreras automovilísticas.

Verbo

Cayeron las hojas de los árboles (de hoja caduca, claro) como otros cayeron del guindo, especialmente quienes pensaban que una vez ido Joset Morinyo el Realmadrí tañería sinfonías de gloria sobre los céspeds de los coliseos hispanos y europeos en clave de gol. Pero… el respetable merengue no ha hecho más que llamar a las puertas de la decepción, como en aquellos versos de Bot Dyland, “Not, not, nothing on jeberls dos, nianinoniaaaa” (la canción va de eso, de alguien que llama a una puerta, aunque yo no lo entiendo muy bien).

Los jugadores del combinado inmaculado han introducido el esférico entre los tres aluminios en numerosas ocasiones, pero es cierto que también han sido víctimas del cuero bien colocado en la red por parte de las escuadras contrarias. Han dejado escapar muchos puntos por culpa de una zaga reticente a cumplir sus deberes y a una medular desestructurada. Se sitúan terceros en la Liga BBUBA. La sorpresa, el campanazo, lo ha dado el Atlántico de Madrid. Los chicos del Chelo Simenone son dóciles a las directrices del maestro porteño, y juegan como el que baila un tango: de memoria, al compás, bonito, emocionante y resolutivo. Su problema vendrá una vez traspasado el ecuador navideño, si no antes: mantener ese ritmo vretiguinoso match a match.

Por su parte, los culets ganan sin ofrecer el espectáculo que exigen las gradas, ahítas de ejércitos que levanten el césped con su trote guerrero. Nada nuevo. Mis vaticinios apuntan a una progresiva evolución del Realmadrí, ajustado por Carlito Angelotti, el tornero-fresador del balompié patrio, y a un camino regresivo por parte tanto del cuadro colchonero como de la escuadra culerd.

Respecto a otros deportes, creo que he de centrar mi atención en la Fórmula de Uno. Temporada decepcionante para los amantes del ñiauuuuuuuu, burrúm, burrúmmmm y del ñiiiiiiiiiiiiiiiiiii (esto es un frenazo, lo digo por si hay lectoras que no entienden el vocabulario técnico de los coches). Ferrarit no ha podido con Ret Bulk. Sebastián Beatle ha vuelto a alzar la copa de campeón del mundo y el chauffeur astur Fernando Alonso se ha quedado a las puertas de su tercer mundial. Todos parecen recelar de los trucos que haya pergeñado Brayan Niuit o como se llame el ingeniero jefe de Ret Bulk, pero nadie, ABSOLUTAMENTE NADIE ha dado con la clave del fracaso ferrarista. Nadie hasta ahora, claro. Pero aquí estoy yo porque he venido. Un análisis minucioso de la moviola en el momento en que los Ferrarit entran a cambiar las gomas en calzoncillos (no seré yo quien use el extranjerismo “boxes”), y el uso magistral de la lupa sobre la pantalla me ha llevado a detectar algo inaudito: ¡¡los mecánicos del Cavallitto no tienen los monos manchados de grasa!! Y repónganse del susto, amigos, porque viene lo peor: ¡¡ni uno de ellos lleva una llave inglesa en el bolsillo trasero!!

Yo solo puedo remitirme a los hechos, y aquí quedan plasmados tal cual son. Que cada uno saque sus propias conclusiones: boicot al chauffeur ovetense, falta de profesionalidad o chantaje de Niuit a los mecánicos de Ferrarit. En cualquier caso, y ya detectado el problema, fácil es encontrar la solución.

No hablo de deportes menores como el tennis, el balón cesto o las carreras de motocicletas. Tampoco de los deportes por antonomasia: el atlantismo y el balomano. Del primero porque no ha habido concentraciones reseñables y del segundo porque una vez disuelto el combinado colchonero de Ciudad Real este deporte ha quedado herido de muerte en España. Respecto al balompié y a las carreras de automóviles, el futuro se abre ante nosotros lleno de esperanza y emoción.

Desenlace

(Lo he hecho bien, ¿Pedro Antonio?)

Fin

26 comentarios

  • ¡Ohhhhh!

    La estructura, la estructura del escrito. Sólo falta el aprobado del Pene Metalúrgico.

    A mí me ha parecido que has superado las indicaciones de PerroAntoine, has puesto “Fin” y ese detalle seguro que se le escapó al maestro.

    (¿Dónde venden cascos coomo el de Falonso? Es para usarlo con el Porsche descapotado.)

  • Adaptaciones, yo creo que para el porsche lo que mejor va es el sombrero de copa que lleva con un lazo o una gomita como barboquejo para que no se lo lleve el viento.
    ***
    Anoche vi el documental del Herzog que recomendó Holmesss. Me esperaba una especie de loco, pero no un delirio infantil con oso de peluche incluido en un tipo que además ha salido de un infierno californiano de drogas y pistolas. Todos decían cosas muy sorprendentes. No sé si era uno de los guardianes del parque el que acusaba a Tredwell de actuar como si los osos fueran personas disfrazadas; el mismo que decía después, «y los osos le aguantaban al principio porque pensaban que era un retrasado mental, pero luego ya se hartaron…». (O sea, que el problema no era que creyera que eran personas sino que no eran las mismas personas disfrazadas cuyos pensamientos interpretaba él). Y había un indio que apelaba a los siete mil años de respeto a las fronteras entre osos y hombres, que digo yo que si hubiéramos respetado siempre todas las fronteras a él no le habrían operado nunca de apendicitis.
    Me impresionó mucho la chaladura, y no solo por el riesgo que corría y cómo se había despegado de la realidad, sino sobre todo por el patético afán de notoriedad que tenía y la paranoia que desarrolló. Como decimos en oriente y en el convento, el ego es una cárcel horrorosa y un drama muy ridículo. Y también me pregunté cómo le habría ido la lactancia.

  • Me ha gustado mucho, Satur. Pero ya sabe que tengo debilidad y capricho con usted, y no puedo ser objetiva.

    ¡Ay, estos escritores tan guapos…!

  • Nuestro Departamento de Ilustración comunica a las señoritas lectoras y a los señores lectores que cometió un error con la portada encargada hace unos días. Qué creyó que era para el suplemento de Corte y Confección y no para Deportes. Hemos intentado arreglarla. Más o menos.

  • Los que leemos el Sport mientras desayunamos en la barra, estamos curados de espanto. Frente a los que allí deponen sílabas, Satur es Galdós.

  • Y me encanta, me encanta que el choppedsüey este vaya en la llama. Un éxito total.

    Se ve que somos más de música ligera.
    ¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
    No sé por qué, le imaginaba desayunando con mantel de fino bordado con lana, hilo y lino, acompañado de cubertería de plata, marqués, no de un modo vulgar en barras como parroquiano leyendo prensa abyecta y mentirosa

  • Artime y Procuro van de rojo porque han incluido su página web en el casillero de los comentarios. Las órdenes que se me han dado son las de no hacer discriminación por razones de poco o mucho sexo, raza, adscripción política, religión o deporte.

  • ¡Ostras, me cachis! Sí quería decir abyecto, jo. ¡Qué rapidito meten el dedo en el ojo! ¿eh?

    ¿Cuántas veces expliqué que a la par de parva e ignara soy disléxica?

    No perdonan nada. Pues ya me enfadé.

  • Muchas gracias a todos por los comentarios y las depreciaciones, estoy muy orgulloso de mi público, os quiero. Gracias también a la Srta. Bellpuig por haber coordinado al equipo de diseñadores y al consejo de redacción y por haber servido los cafeles hasta altas horas de la madrugada. No puedo despedirme sin agradecerle a Brat Cäshø que pintara de rosa el fondo de la ilustración con sus lápices Alpino. Ha quedado muy bien y no te has salido de los bordes.

  • Impugno al cronista. Bien documentado, observador y meticuloso, pero el tufo a indio que desprende tira para atrás. Dedica una línea de su artículo a desgranar epítetos precisos para el juego colchonero que, aunque irrebatibles, escatima al resto de equipos, de los que únicamente apunta generalidades. Dice que no va a hablar de balonmano porque -sentencia melancólicamente-, una vez desaparecido el Atleti, no merece la pena. Tal cual, sin cortarse un pelo. Esperaba más objetividad de este fanzine, al menos en las crónicas. Para manipular sutilmente al personal a favor de unos colores ocultándose bajo filigranas lingüísticas ya tenemos a Diego Torres en El País. Ruego a la dirección que exija al autor mayor ecuanimidad.

  • La dirección de ÇhøpSuëy no se responsabiliza de las opiniones de sus autores, y muchísimo menos de las de Satur.

  • Sábado 30, Los Suaves en Barcelona. Moriré ahíto de garimba justo cuando se entonen estos versos: yo que nunca quise estar solo tengo la soledad por amigo.

  • En general, me parece que para seguir leyendo ChopSuey tendré que drogarme, so pena de no entender nada. Me temo que uno es limitado y no alcanza ni a los autores ni a los comentaristas. Eso no es bueno ni malo, sino todo lo contrario.

    A servidor, por otra parte, la única noticia deportiva que le llama la atención es la suerte que correrá Caminero por sus turbias andanzas monetarias. ¡Con lo bien que regateaba! Qué pena. Sic transit gloria mundi.

  • Buenos días, Satur. No entiendo muy bien si eres un fanático del deporte o no, ni de qué va tu crónica. Me gusta tu fotomontaje de revista y que seas colchonero. La mayoría de los juegos de palabras me parecen pueriles, pero bueno, yo también lo soy y con algunos de ellos (pocos), me he reído. Por ejemplo, con lo de “Temporada decepcionante para los amantes del ñiauuuuuuuu, burrúm, burrúmmmm y del ñiiiiiiiiiiiiiiiiiii”, fíjate que ahí sí he soltado la carcajada.

    En fin, no tienes que darme explicación alguna, ni mucho menos, te seguiré leyendo a ver si te pillo la onda. Además, con esa foto entrañable suscitas mi interés (no sexual).