Apostolado bibliográfico. Miramientos, de Javier Marías

Anarrana
por Ricardo López Bella.

El librito que aquí se reseña tiene un curioso origen que en su introducción desvela el propio autor y resumo con la mayor brevedad: se trata de un encargo de amigo para una revista con sección quincenal como formato en la que Marías ha de hacer un “retrato” escrito de un escritor retratado. Solo tres condiciones, además de la periodicidad, se acordaron entre ambos amigos: que los autores no constaran entre los seres vivos, que hubieran escrito en español y que no le fueran antipáticos al retratista, aunque hay excepciones a la primera condición. Hay autores que acaban haciendo lo que les da la gana. ¡Sí, señor!

Este tipo de ejercicio ya lo había realizado JM en el apéndice de otro libro propio, pero con 37 exitus extranjeros. Ya tenia, por tanto, la mano hecha a este menester el académico del sillón letra “R”.

Su lectura es un delicioso pasatiempo y lo de librito viene a su extensión, 126 páginas en edición de bolsillo, y la sencillez de sus pretensiones. También es de agradecer, al menos por mi parte, que confiese sus sentimientos tan libremente, sin eufemismos ni acritud. Las filias se perciben levemente de igual forma que las fobias, que son pocas. Eso se llama elegancia en la prosa y el estilo.

Entrañables son los comentarios a las fotografías de Valle-Inclán, Borges y Bioy Casares; añado que los aplaudo por ser admirador confeso y lector irredento de ambos tres maestros. De Benet se dice amigo; de otros, como Cabrera Infante, al menos intuyo que conocido y de Savater puede que todavía lo sea. Esto sería fácil de averiguar en la presente era Internet, pero no me interesa ese mundo (y no me refiero al de las amistades literarias): a lo que pergeño le pongo mis propios ingredientes. El retrato de la única mujer, Victoria Ocampo, no tiene desperdicio y contiene unas gotas de risible mala leche que ¡ojo! no están destinadas a la argentina. Pablo Neruda es caso aparte, pues roza el incumplimiento de la tercera condición, si bien la animadversión se percibe, no creo que sea por una cuestión ideológica. Los comentarios que me llegan al corazón por el lado del sentimiento trágico de la vida son los de las fotografías de dos autores: el primero, Luis Cernuda, tres veces derrotado por homosexual, rojo y exiliado. Horacio Quiroga es el segundo, admirable su obra, admirable la elección de su otra forma de vida en leal competencia con la naturaleza y admirable por la sabia y tranquila elección para abandonar la vida.

Los últimos comentarios del librito de JM son sobre sí mismo en base a cinco fotografías que no utiliza para el narcisismo ni el autobombo. El tipo sabe tomar distancia, pues ni siquiera da la sensación de que escriba sobre un conocido. Hay una pequeña dificultad en la edición que he manejado y es el papel, que está muy bien que sea reciclable o reciclado, pero le resta nitidez a las fotos que son en blanco y negro. Algunos detalles comentados no se perciben con la suficiente claridad.

La misión apostólica de esta sección, me pone en el torturante brete de decidir entre sustraer este ejemplar de la biblioteca en la que escribo estas líneas o dejarlo en la mesa que ocupo y abandonar discreta y tristemente el lugar. La Casa del Libro lo tiene a la venta por 7,95 euros: creo que los partidarios de que me vaya de vacío al bar más cercano podían aliviar mi tristeza haciendo llegar dicha cantidad a esta publicación. Prometo comprar el libro, pues del pago de los alcoholes no me puedo sustraer. El tabernero tiene malas pulgas, buena vista y largas piernas. Salud y lectura.

109 comentarios

  • No he leído nunca a JM, aún teniendo en casa varios libros suyos. Algún artículo que otro en alguna revista dominical, pero nada que me haga ni rechazarlo ni admirarlo.
    Algún día a lo mejor me decido…
    Al autor le recomendaría que el dinero se lo gaste en una botella de vino, que el libro ya le ha aprovechado.

  • Buenos días a todos.
    Me ha gustado el artículo / reseña :
    Suelo comprar todos los libros de Javier Marías, aunque luego los regalo, y en mi biblioteca sólo conservo “Corazón tan blanco”, “Mañana en la Batalla Piensa en mí”, y” Cuando fui Mortal “, y es que, aunque sus artículos sobre el Real Madrid me encantan, a su escritura se le nota demasiado el trabajo de corrección y perfeccionamiento, ( como le solía ocurrir a Umbral ), y, al menos a mí, eso me impide sumergirme a fondo en su lectura, y me hace permanecer fuera, crítica y distante, con lo que me ha chafado gran parte del placer ( la parte escapista ), de la lectura de ficción.
    Y es que además, cuando leí “Los Enamoramientos” ( creo que era ese ), rompí el libro en mil pedazos, y lo tiré, para no contribuir a que lo leyera nadie más, porque el libro se basaba en un asesinato de una persona que yo conocía, que destrozó a una familia amiga, y que Marías utilizó , disimulando los nombres y los hechos mal, y no quiero emitir juicios de por qué se sintió con derecho a ello. Porque , si hubiera contado los hechos que ocurrieron, con nombres y datos contrastados, y luego hubiera inventado su propia interpretación, me hubiera parecido mejor, pero escribir directamente esa novela…Grrrrr.
    Así que me había jurado no volver a hacerle gasto a Javier Marías.
    Pero tras leer esta reseña, voy a darle una nueva oportunidad, y a comprarme el libro. Que parece verdadero, y no destructivo. Porque además, una de las cosas que más echaba de menos , ahora que ya no compro nada de J.M. , era su “mal café”, así que, voy a disfrutar, especialmente de las partes en que tira a malaidea.

    Muchas gracias, pues, incluso en el caso de que este libro lo acabe regalando, o tirando, una vez leído.

  • Me pregunto el porqué esta generación de escritores españoles (Marías, Pérez-Reverte, Trapiello) tiene tan mala leche y se odian entre sí. Los nacidos en España en los años 50 hemos sido especialmente afortunados, en su caso es muy evidente, y no tenemos derecho a dar tanto por culo. Mas al contrario deberíamos intentar devolver a la sociedad española parte de lo recibido.

  • Siempre me ha dado una pereza infinita leer a Manías, y eso que me lo han recomendado varias veces -sin mi consentimiento. Ahora que me recuerda Viejecita sus escritos sobre el Madrid, me siento menos culpable. Y veo cómo se aleja el buque de sus libros mientros me saco un pañuelo -blanco- para agitarlo «en señal de despedida». Adióoooos, Javier, adióoooooos…

  • Conozco al forense Cabrera hace años. Padece una forma de desinhibición que lo ha hecho popular en la Telebasura. Ahora interviene en el caso del suicidio de Diego y disparata en su estilo habitual, asunto que refleja hoy EM.
    Lo interesante es que a pesar de sus astracanadas hay un fondo de razón en lo que dice: asociar este suicidio a un acoso escolar no es mas que una hipótesis que la prensa ha dado por cierta.
    Admiro a aquellas personas que cuestionan supuestas verdades establecidas, pero me resulta incomprensible que pierdan las formas. Lo cierto es que hay una larga tradicción en España de histriones que han triunfado como Butanito o don Federico, y esto parece pesar en el ambiente. Ojo, que soy partidario del picante en la comida, pero en su justa medida.

  • Eh, qué tal, yo bien gracias a Dios, esperando lo mismo de vosotros. Lo que me tiene fascinado es el caso patológico de aquellos que, odiando visceralmente a uno de esos histriones, le siguen a diario en un acto de masoquismo autojustificativo que revela severas carencias geoafectivointelectuales. Por ejemplo, quienes escuchan a don Federico para luego lanzarse contra el teclado -como el náufrago en el mar se lanza sobre una tabla de madera o el náufrago del amor sobre dos senos flamígeros- para escribir en 140 caracteres de las componendas de su indignación y compartir con otros las supuestas bellaquerías del de Orihuela del Tremedal, lo que da lugar no tanto a denunciarlas como a publicitar la propia sensatez e inteligencia de quien denuncia. Ese tipo de linchamiento, tan habitual en ciertos sectores tecnológicosociales, me tiene harto meditabundo acerca de la ira de los intelectuales, gentes que por su propia condición psicocognitiva deberían beber más de las fuentes de la templanza y la mesura. Me despido atentamente de todos y con un abrazo a los más allegados.

  • Perroantonio dice:
    Jueves, 04/02/2016 a las 21:42
    ¡El León de Belfast arrodillado ante el Príncipe de Gales! Days like this.

    Tengo mala opinión de la prensa española, pero los del Telegraph la hacen buena.
    A la redactora Hannah Furness nadie debía haberla contratado con semejante nombre, pero tras la crónica que firma habría que enseñarle la puerta de salida.
    Como muestra, este párrafo que a uno le hace entrar sed de sangre o de whisky, con tanto said:
    Sir Van said: ”He was just saying, was I still writing? And he said: ‘You’re not going to retire any time soon?’ And I said: ‘No, I’m not, I’m going to keep it going while I can’.”
    Y qué decir del fotógrafo, que solo sabemos que responde a PA: Encuadres chungos; personajes como mi admirado Charles, en el momento crucial, tomado con expresión bobalicona mientras mira de reojo a ¿su madre? .
    En fin, un despropósito.
    Suerte que todavía queda el Times.

  • A que no se imaginan a Sabina arrodillado ante Felipe VI recibiendo el Toisón de oro.
    Esto marca muchas diferencias.

  • Manías gusta mucho a los alemanes.

    Yo creo que a Robert Crumb le hizo más daño cerebral los culos de las mujeres que la Mari Juana esa.
    Los culos son muy peligrosos.

  • marquesdecubaslibres dice: Viernes, 05/02/2016 a las 09:06

    Los nacidos en España en los años 50 hemos sido especialmente afortunados, en lugar de carne argentina, poca, mamamos leche en polvo norteamericana, bastante, por eso admiramos a una serie de escritores coetáneos que no perdurarán.
    No como los de la generación inmediatamente anterior, de la que algunos de sus escritores, con la edad, son ‘sabios’ que merecen atención.

  • Con los años voy adquiriendo una serie de hábitos saludables que, aparte de contribuir a mi salud en general, oxigenan mi mente y me hacen mejor persona humana, si cabe.
    – Andar mucho; no hacer deporte.
    – Hablar, en la medida de lo posible, sólo con gente inteligente.
    – No leer periódicos; huir como de la peste de los columnistas tóxicos.
    – Usar el aparato televisor, pero no ver programas de televisión.
    – Rechazar, amable pero firmemente, todos los alimentos naturales que tratan de endilgarme a precio de caviar iraní, desde el vino y el salchichón ecológicos al pan negro (de rencor), el agua de mineralización débil o el yogur con bacterias.
    – Usar papel higiénico de tres capas.
    – Rechazar, amable pero firmemente, todas las novelas imprescindibles que tratan de enchufarme desde las páginas dedicadas a descubrir novelas imprescindibles. (A ver, si son imprescindibles, ¿por qué puedo prescindir de ellas, eh, listos?)
    – Tirar todas las semanas un par de libros de mi triste biblioteca a la basura.
    – Leer más poesía, pero más selecta. Volver al pop, regresar al garaje.

  • Perroantonio dice:
    Viernes, 05/02/2016 a las 12:00

    Esta lista me ha gustado mucho, Pedro Antonio. La encuentro utilísima excepto lo de las tres capas de celulosa íntima.

  • La lista del Perro es estupenda y me apunto a todo. Es un camino, el de algunos, que nos lleva de un desenfreno que jamás pasó de lo imaginario a una versión Siglo XXI del ascetismo monacal, propio de sabios con edad provecta. Prescindir de distracciones y comodidades que sólo te atan a banalidades sin sustancia y centrarse en viriles actividades salutíferas para el cuerpo y el alma. Por eso me extraña, como a Satur, lo del papel de tres capas. Eso es hedonismo innecesario.

  • Y gracias por la cortesía de ayer, y ya puestos, propongo para el frontispicio la frase “Huc venite, pueri, ut viri sitis“. Incidentalmente diré que siempre pensé que debería haber a la venta ropa interior femenina con ese lema y prohibir el comercio de las que tienen gatitos o frutitas.

  • Anuncio y denuncio que la Srta. Bellpuig se ha puesto a los mandos del Facebook de este nuestro fanzine. La consecuencia directa es que ya ha empezado el petardeo y se han multiplicado por 10 las visitas. Francamente, me baja mucho la moral que en mi blog no entre ni dios y que, sin embargo, la Sargento Bellpuig concite la admiración, cuando no el amor, de las masas. Como las cosas sigan así me cambio de nombre y hasta de sexo.

  • Pues paraa mí, a la lista de Don Perroantonio le sobran las dos últimas entradas :

    – La de tirar los libros a la basura :
    Yo sólo tiro, en el cubo del reciclado, y después de hacerlos pulpa, los libros que me parecen dañinos, y que no quiero contribuir a difundir. Y esos los tiro directamente, y no llegan a ocupar espacio en mis estantes. Los que quito, porque son libros “vestidos” , “de ensayo”, y que “hay que haber leído” , esos se los regalo a jóvenes en edad de merecer, porque yo ya, de lo que tengo edad es de disfrutar de todo lo que me quede, y cada día que pasa, mi biblioteca va siendo más divertida, y menos fardona.

    – Lo de leer más poesía.
    Al menos poesía seria en español.Por ejemplo, odio a los del 27. A casi todos . Y sólo disfruto ya con poesía humorística, tipo la de Llopis, Muñoz Seca, Vital Aza… Y claro, con algunas excepciones, de Quevedo, de Lope, de Becquer, a las que les tengo cariño desde muy pequeña. En mi descargo, decir que soy sobrina bisnieta de Góngora,( sólo sobrina, afortunadamente, que a él las señoras no le iban mucho, y no tuvo hijos ), y en la familia todos le despreciamos y somos Quevedistas. ( El muy cretino, se cambió el apellido ; Argote, por el de su madre, para disimular que era judío… puaf )

    En cuanto al papel higiénico, si lo encontrase de más capas, y, por supuesto acolchado, ese que me compraría.

    Ya siento

  • Je, qué paisha. Las aliteraciones errabundas de los columnistas de opinión no son más que repeticiones cáusticas de las vertebraciones que en su mente se retraen al observar las anfractuosidades de la realidad, cuyos vericuetos se enredan ante sus ojos más que una cuerda en un bolsillo, lo que no es óbice para que se encaminen por ellos como quien se mete en el laberinto de un parque de atracciones, sabedor de las dificultades que entraña el juego pero tranquilo al conocer que no debe de ser tan complicado cuando decenas de personas por minuto aparecen por la puerta de salida sonrientes y mostrando y aun quizá demostrando que han pasado varios minutos de felicidad -la felicidad que da la angustia controlada por la esperanza consciente- en lo que no es más que una maqueta a escala de la vida en sí, un conjunto de paredes que conforman callejones sin salida y una sola calle conducente a un final de algodón de azúcar y manzanas caramelizadas, lo que nos hace olvidar que hay calles adyacentes, yuxtapuestas, paralelas y perpendiculares con sus infinitas salidas asimismo, lo que inhabilita definitivamente la metáfora de la vida como laberinto, siempre que entendamos el laberinto como un monoéxodo artefacto giróvago e infernal, siendo esas numerosas alternativas de las que antes hablaba focos de distracción y aun de tentación, lo que complica el realce expresivo antes mencionado al mostrar esas calles abiertas a una salida, y por lo tanto a un escape, a una esperanza o como queramos llamar al alivio que supone terminar con la pesadilla de estar encerrado en un lugar abierto -como si dijéramos-, lo cual que venía diciendo que la metáfora se complica al mostrar calles que bien pueden tomarse para salir/huir y que al ser focos de tentación y aun de vicio, convertirse realmente en callejones sin salida, y por lo tanto asesinos de esperanzas, pues todo el mundo comprende la angustia que supone estar prisionero en una cápsula compresora pudiendo tocar con las manos el etéreo espacio de la libertad, sin que se pueda disfrutar realmente abocándose a él con el cuerpo liberado, y qué decir con el alma liberada, lo cual que el asesinato de la esperanza es un mecanismo perverso de privación de libertad, pues hace creer al sujeto que ha caído en el abyecto pozo del vicio, en la charca infecta de la depravación, y que el libre albedrío es el ente sistémico que vertebra nuestra existencia permitiendo forjar nuestra voluntad con un simple pensamiento, mariposa invisible que aletea en el éter inexistente de nuestras ilusiones, lo que nos hunde más en la ciénaga de los deseos, ya sean éstos de índole carnal, como derramar en entraña mercenaria, o de índole comercial, como comprarse el último disco de los «Tú También» o los «Tú Dos», expresión última de la biyección mental creada por compañías de diseño y captación comercial de la mente envueltas en el celofán de la música pop, o siendo estos deseos en los que nos empozamos en hedor de alcantarilla y en miasma de cloaca, y que pueden resumirse en los siete pecados capitales clásicos del catolicismo, que no dejó sitio para el del consumismo, estando éste repartido entre la gula y la lujuria, aunque el peor de todos ellos creo que ya tengo dicho es el de la pereza, pues es el dispositivo último que anula nuestras fuerzas mentales anudándolas a los últimos designios, llámense estos Dios o el Destino. Saludos cordiales desde la Condomina.

  • Me gusta mucho la lista de ChienAntoine, con excepción de la poesía. No siendo para cortejar señoras he sido siempre incapaz de encontrarle utilidad, ya me hago cargo de que es un pensamiento éste más bien garbancero y de poca sensibilidad.
    Me han gustado mucho en su momento algún Panero, algo de Juaristi, pero no puedo con los que se ponen profundos.

  • De Marías admiro, por encima de todo, una excelsa traducción que realizó para Hiperión de El espejo del mar de Conrad, una traducción sobresaliente donde las haya de una obra de este polaco de origen, y con la dificultad añadida de los centenares de términos marineros con los que tuvo que lidiar.

    También los devotos de toda la vida de la mil veces grande Richmal Crompton, nunca le agradeceremos lo bastante a Marías que su editorial Reino de Redonda editara –primorosamente, además– dos libros de terror de la autora inglesa, Bruma y La morada maldita. El hecho de que resultaran ser unas auténticas castañas, no le resta ni un ápice de mérito al empeño del editor.

  • Cada vez que empecé a leer a Marías tuve la sensación de bailar una sardana. De estar dando vueltas despacito alrededor de un vacío en una postura ridícula. Como Shultz, me culpo de poca sensibilidad y espíritu garbancero, pero me acepto como soy.

  • Recuerdo (o creo recordar) que cuando yo era muy niño, su padre, Julián Marías, tenía un pequeño espacio televisivo en el que recomendaba algún libro, aunque no tengo ni la menor idea de qué programa se trataba. Por alguna misteriosa razón, me gustaba verlo.

  • Gómez dice: Viernes, 05/02/2016 a las 15:55
    El hecho de que resultaran ser unas auténticas castañas, no le resta ni un ápice de mérito al empeño del editor.

    Pues de corazón se lo digo, Gómez, qué no sé qué mérito merece el editor de castañas, siendo que se editan castañas en cantidad suficiente como para alimentar una pequeña central térmica. Satisfacer a los fetichistas, supongo (no confundir con los feetichistas).

  • Bonnie dice:
    Viernes, 05/02/2016 a las 14:58
    ¡Sois unos antiguos! ¡Las toallitas eso es un invento!

    Pues, Querida Dª Bonnie : las famosas toallitas, no se pueden tirar directamente al retrete, que, sobre todo con los sanitrits, forman unos atascos tremendos ( ¡ Si lo sabré yo, que por trabajo me toca avisar a fontaneros y seguros ). Hay que dejarlas, después de usadas, en contenedores malolientes especiales, y luego vaciar éstos en el cubo de la basura orgánica. No me parece un sistema muy lujoso ni muy moderno

    Ya siento

  • Germanuel, si entro con Firefox en tu Carta de batalla no me sale el video del final. Si entro con Chrome, sí. ¿Sabes a qué se debe?

  • Bremaneur dice: Sábado, 06/02/2016 a las 04:07

    La ley del odio.

    Brema. El enlace al libro no muestra el libro (se ha alcanzado el límite de visualización, etc) y tampoco se ve el enlace a es.radio.

  • Viejecita, lo de tirar libros es cosa de empezar. A nada que se descuide le cogerá el gusto.

    Le informo también que después de la generación del 27 vinieron más poetas. Pero muchos y muy buenos. Yo diría incluso que mejores que Vital Aza.

  • Merc, Perroan, ¿podéis decirme si se ve ahora?

    Lo del libro no sé qué fallo puede tener. A mí se me ve todo bien.

    Grazie.

  • Claro que se pueden tirar por el WC, Doña Viejecita lo pone en la etiqueta. La ciencia y la tecnología avanzan a pasos agigantados.

  • Pues, Dª Bonnie : Lo dirá en la etiqueta, pero yo he tenido que mandar desatascar dos Sanitrits Dos, en el último año, por causa de las dichosas toallitas, y encima, nos han echado la culpa por mal uso, y el seguro no se ha hecho cargo…
    Así que, de las etiquetas esas, no me fiaría mucho, que los fabricantes no se responsabilizan de nada, dicen que sería una toallita de otra marca, etc etc.

    Y cuando lo que se ha limpiado son traseros de niños pequeños, nuestros niños pequeños , las toallitas usadas hasta nos huelen bien, pero cuando las han dejado desconocidos, convidados , huéspedes de inquilinos, o así, le puedo asegurar, y le aseguro, que apestan.

  • El martes salimos de viaje por motivos laborales.

    A la altura de Villaba, la radio nos calza a Maná (es más fácil llegar al sol que a tu corazón), lo que provoca un cambio de emisora inmediato y fulminante que nos lleva por azar a Radio Nacional. Allí están comentado sobre el libro Devocionario Pop, de un gran poeta que acaban de descubir pese a que el libro es de 2011: Al59. Luis Alberto de Cuenca lee dos versos extraidos del libro, y califica al poeta de “conceptual, contenido” y algo así como divertido (no recuerdo la palabra exacta).

  • Tras pasar 3 días en tierras de campos, que amanecían con neblina pero pronto se imponía un sol que todo lo abarcaba, regresamos a casa.

    Llegando a Villalba, lo que son las cosas, la radio nos vuelve calzar Maná y el sol y tu corazón. Pero en el viaje de vuelta, lo único que se desea es llegar y lo único que cuenta son los kilómetros que faltan. El dial permanece en su sito.

  • De estar dando vueltas despacito alrededor de un vacío en una postura ridícula

    Concuerdo.
    Yo lo expresaría así: Marías es como el balonmano.

  • D. Perroantonio
    No digo que no haya habido poetas buenos después de la Generación del 27. Incluso me ha gustado alguna cosa de Juaristi. Pero, cada vez que empiezo algo, de L.M. Panero, por ejemplo, con lo del Pelícano , me entra el ataque de alergia.
    Digo que a mí La poesía Seria en español, no me gusta, Que sólo me gusta cuando es de tipo malaidea y de humor , y, además de a Vital Aza, al que le tengo cariño porque lo heredé de mi abuela Marichu, pero que no considero que esté como poeta, a la altura de Quevedo, por ejemplo, también he citado a Llopis… Y, por supuesto, también me gustan La Canción del Pirata, y otras cosas de Espronceda, del Duque de Rivas…

    Eso sí, tengo bastante poesía actual o reciente en inglés, que esos hacen poesía con conceptos, aunque rime, y son cualquier cosa menos cursis. Y puede que tenga yo, y relea, poesía de esa, incluso con tanta frecuencia como usted.

    Y pido perdón por mi atrevimiento al contestarle. Los que me conocen saben que no pierdo ocasión de llevar la contraria a “mis betters ”
    Ya siento

  • marquesdecubaslibres dice:
    Sábado, 06/02/2016 a las 12:15
    Brema, ¿qué tal Britten?

    Anoche me fui muy engalanado a ver el Peter Grimmes… y resulta que es el domingo. Tengo que dejar los zumos de espinaca y pasarme al vino.

  • ¿Y qué poesía actual en inglés lee usted? Que es obligación de toda persona humana enseñar al que no sabe, difundir el saber, spread the knowledge y eman ta zabal zazu, o sea.

  • Bueno, D. Perroantonio ; me ha preguntado usted
    ¿Y qué poesía actual en inglés lee usted?
    Pues le contesto :
    Reciente aunque no tanto : Larkin, Auden, T.S.Eliot
    Actual : Hugo Williams, Peter Porter, Roger Mc Gough, Michael Rosen, Vikram Seth, Simon Armitage ( no están por orden de preferencias )

    Si necesita usted que se lo pruebe, copiándole poemas concretos, dándole títulos de libros, etc, estaré a su disposición en cuanto termine con mi cerro de plancha de los sábados.
    Y me haría mucha ilusión coincidir con usted en algún autor , o incluso en algún libro de alguno de ellos.

  • Como involuntario experto en pozos negros ya avisé aquí del problema de las toallitas y de los algodones desmaquilladores. También avisé en su día de los peligros para la salud de la fructosa. Pero con las mujeres es predicar en el desierto.
    El otro día una amiga me hizo con un licuadora un extracto de naranja, fresa y kiwi, pero ante mi espanto le añadió fructosa que, según ella, “era mucho mas sano”. Opté por no advertirla, visto que la noche anterior había arrojado el algodón demaquillador al inodoro.

  • Aquí en Chopsuey enseñamos muchas cosas, pero ay, algunos son recalcitrantes y contumaces en el error. Véase el caso hoy de Bonnie.
    En cuarto de baño civilizado debería haber bidet y cubito para desperdicios no biodegradables. Ambos archiperres son infrautilizados. Hay que explicar a los niños que después de defecar hay que usar papel y el bidet, pero claro si los padres no lo usan es difícil que lo enseñen. Los baños de asiento con agua tibia procuran alivio en la zona perineal, zona anatómica donde son frecuentes las irritaciones e infecciones por bacterias, hongos y virus.

  • Señor Marqués
    Dice usted
    Hay que explicar a los niños que después de defecar hay que usar papel y el bidet , .
    Totalmente de acuerdo, pero, hay un pero : en cada uno de esos cuartos de baño, cuando lo fueran a usar personas diferentes ; adultos de casa, convidados, niños, debería haber también una pila de toallas especiales pequeñas, tamaño bidet, y un cesto donde dejar las toallas usadas, para llevarlas luego a la lavadora.
    Porque, esas toallas no se pueden compartir, y menos en el caso de niños y adultos. Y claro, hay que usarlas una sola vez, si no, sería un asco, y una fuente de contagios.
    Así que, ello significaría mayor trabajo para quien se tuviera que ocupar de la intendencia…
    Y como el trabajo de la casa está tan poco valorado hoy en día…

  • Mi padre, como buen sevillano, aficionado a los “chistes marrones”, nos contaba, con gran escándalo de mi madre como se limpiaban ellos el trasero cuando estaban en Rusia, con la División Azul:
    No tenían papel, pero como fumaban muchos, usaban las cajetillas vacías. Les quitaban a la cajetilla una esquina del fondo. Luego metían la mamo en la cajetilla, sacando el dedo índice por el agujero , y con ese dedo y sobre todo con la uña, rascaban bien hasta dejar la zona limpia. Y luego, doblando bien la esquinita que habían quitado, hacían una especie de cuña / rascador, y con ella se limpiaban a fondo la uña, frotando bien por los lados y apurando por debajo…

    Lo de Don Satur me lo ha recordado.

  • El culo, ése gran desconocido, maltratado por ignorantes, ignorado por maltratadores, abusado por hermafroditas.

  • Hoy Gregorio Morán hace una bonita crítica de Mia Madre, de Moretti. Por mi parte, lo único que me emocionó al verla fue ver subtitulado como “triste” el original italiano “cattivo” que escuché.

  • GRACIAS, KIT TOWERDS.

    Cuatro coches de la policía, dos equipos de antidisturbios y siete helicópteros sobrevolando mi barrio ha sido el resultado de mi berrido, propiciado por la introducción del esférico en la red contraria por centésima vez con la casaca rojiblanca de Fernando Torres, el niño, Kit Towerds. Tras comprobar los efectivos policiales que nadie ha sido asesinado o violentado en mi hogar, puedo escribir la crónica del contencioso, que arroja los siguientes guarismos en el electrónico, tres en el casillero local por uno en el visitante, siendo éste el equipo armero de la noble ciudad de Éibar, incrustada entre las montañas vascongadas en un paraje de indubitable belleza y habitada por mozas de no menos indubitable lozanía, siendo ellos algo menos hermosos, al menos para mí. Primera mitad intensa, con detalles técnicos del bélgico Yanet Carrasco, y buen posicionamiento de ambos conjuntos sobre el tapete del coliseo situado en las orillas del Manzanares. Una vez superado el ecuador del choque y ya iniciados los primeros compases de la segunda mitad, un error en el control del cuero de Ñíguez ha sido aprovechado por los eusquéricos para lograr un gol de bella factura. A partir de ese momento el céspet del Calderón se ha visto maltratado por los rieles que iban dejando los testículos de los jugadores atléticos, que se han lanzado al ataque con arrojo y pundonor, siendo el más destacado el joven Óliver Benji Torres, un jugador que me gusta especialmente porque parece el mano derecha del Torete. En dos jugadas a balón parado han llegado los tantos blanquirrojos, obra el primero de Giménez, que no contento con introducir el esférico entre el travesaño y los dos postes situados perpendiculares a éste y paralelos entre sí, se ha metido él mismo hasta el fondo para no dejar lugar a dudas de que el tanto había de modificar los leds del electrónico; el segundo ha sido obra de Ñíguez, también un testarazo propinado al cuero, logrando así deshacer el maleficio de su error en el gol de los visitantes. A falta de quince minutos para el final del contencioso, el Pocholo Simenone, que ya veía agarrada su centésima victoria con la escuadra colchonera, ha puesto sobre el tapete a Kit Towerds, el torpedo sesuar de Fuenlabrada, que nos ha deleitado con su bizarría sobre el campo de batalla, sus movimientos sin balón creando espacios para que desde la medular del campo se moviera el esférico hacia los arietes locales, sus controles ante la zaga visitante y sus carreras en pos de la meta contraria, logrando finalmente su objetivo con un gol de bella factura que ha levantado al Calderón y enardecido al Pocholo Simenone, que ha elevado un cántico a los cielos similar al mío en casa y que ha propiciado la irrupción de las fuerzas del orden en el barrio. Enhorabuena al conjunto colchonero, también al conjunto armero, que ha hecho un buen mach, y enhorabuena sobre todo al bueno de Fernando Torres, no sólo nuestro héroe sino el héroe de la entera España desde que materializó el gol de la victoria en la final de aquel glorioso europeo contra Alemania, en un tiempo que se nos antojaba lejano, pero que ya tenemos yuxtapuesto en nuestros recuerdos a los hechos hodiernos y contemporáneos gracias a este centésimo tanto. Saludos cordiales desde el Helmántico.

  • Satur dice:
    Sábado, 06/02/2016 a las 18:18
    No entiendo bien esas diferenciaciones entre guipuzguanos y vizcalinos. Para mí todos los vascos son de Bilbao.

    ¡¡¡ Uy lo que ha dicho !!!

  • No me queda otra que escribir un alegato a favor de uno de los inventos del mundo mundial. Vosotros lo habéis querido.

  • Holmesss dice:
    Sábado, 06/02/2016 a las 21:49
    Prisión provisional para unos titiriteros.

    Sigue sin quedarme claro, después de leer las noticias al respecto- que hayan hecho apología del terrorismo. En cualquier caso, no entiendo bien cómo es posible meter en prisión a dos tipejos así mientras en el Parlamento los proetarras tienen diputados. La paradoja va más allá de que los diputados no han hecho nada ilegal y estos tipejos sí: es una cuestión política. Vivimos en una sociedad llena de perturbados que se ríen de los débiles -las víctimas de eta- porque políticamente se ha llegado a actuar de forma equivocada contra eta y su entorno. Sería largo de explicar, pero se resume en esta otra paradoja: el problema no es que haya tipejos como esos dos, sino que han sido contratados por un organismo oficial dirigido por gentes de un partido que no han hecho otra cosa que alentar y propiciar lo que esos dos urdían en sus obras de títeres. En una sociedad sana esos dos podrían actuar con sus marionetas libremente porque su público serían cuatro imbéciles capaces de llevar a sus hijos a ver algo así, y lo harían en cuartuchos de casas ocupadas o en su puta casa y tendrían la misma importancia que las cucarachas que corretean por sus puercos lavabos.

  • Muy torpes los titiriteros: para estas cosas, hay que mirar el calendario de guardias de la Audiencia Nacional y ver si está de guardia el ropón Pedraz. Joder.

  • Cuando ya dios ha muerto, cuando la democracia es la voluntad informe de la chusma, cuando los terroristas son hombres de paz o, a lo sumo, activistas, cuando el aborto es un derecho sobre el cual la opinión contraria o el matiz son inimaginables, cuando se cuecen crucifijos y se pintan mahomas asesinos sólo por gusto y sin la menor sutileza o estilo, cuando el macho es siempre presunto delincuente y en sí mismo un micromachismo heteropatriarcal, cuando las calles y plazas desafectas o sospechosas de desafección son rebautizadas para olvidar todo lo bueno y lo malo que pudo haber ocurrido en ellas, cuando el entretenimiento en TV es observar las trifulcas de unos humanos encerrados en una casa, como Dian Fossey se entretenía con sus gorilas en la niebla, llegan los feriantes.
    Cuando ya hemos conseguido que ni los jubilados de los ministerios, ni las beatas de mantilla, ni las abuelas que vibran con Eurovisión, ni los cofrades costaleros ex-legionarios se sorprendan por nada, ¿qué hacemos? Cuando ya no somos capaces de escandalizar a nuestros mayores, ¿qué hacemos?
    Escandalizar a los niños, dicen los titiriteros.

  • GUIGNOL’S BAND
    Los madrileños somos tan civilizados que, en vez de quemar el tenderete del guiñol, avisamos a la policía. Ésta es tan civilizada que, en vez de sacudirles con la estaca, les lleva ante el juez. Éste, menos civilizado, les mete en chirona.
    A mí me parece que por el simple hecho de ser “dos tontos muy tontos” no hay porqué llevarles a la cárcel. El problema es que no caben todos.

  • El problema de los que tienen alta puntuación en la escala NFD es que con frecuencia son inteligentes y trabajadores, ésta última característica es la que les sirve de apoyo para iniciar el drama. He padecido a varias, en mi caso eran mujeres, y resultan un elemento altamente tóxico en las relaciones laborales. Suelen padecer una gran labilidad emocional lo que les lleva a escenificar el drama con aparatosos e inconsolables llantos.

  • Marqués, coincido con Alberto G Alix en el recomendable mercadillo de Palo alto. Promociona a su editora. Motos y moteros. Le saludo, se le ve en buena forma.

  • Madrid es tan poderoso, tiene tanta personalidad, que pasan inadvertidas las barrabasadas de los chicos de Cultura. El Real, el Bernabéu y las Ventas del Espíriru Santo. Las tascas del barrio de los Austrias, los restaurantes del barrio de Salamanca, la Tasquería y la Tasquita. El Thyssen, el Reina, el Prado!!!! El transporte público: metro, bus y cercanías. La M30 soterrada y Madrid Río y el Matadero. La M40, 45 y 50. El AVE y la T4. De Madrid al cielo.

  • Domingo, 07/02/2016 a las 14:15 marquesdecubaslibres dice:

    Madrid es tan poderoso, tiene tanta personalidad, que pasan inadvertidas las barrabasadas de los chicos de Cultura. El Real, el Bernabéu (…)El transporte público: metro, bus y cercanías. (…) De Madrid al cielo.

    Coincido plenamente con el marqués, aunque desde luego, él conoce tanto el metro como yo el Real

  • «En 2008 lo que pasó fue que dos miembros de la directiva del Barça fueron a Portugal a verle y él les hizo una presentación detallada con PowerPoint de lo que haría para reconducir al Barça a la gloria. (John Carlin hoy en El País)».

    El pogüerpón de Morinyo. Llevo todo el día descojonándome con esto.

  • Muy interesante el artículo de Calaza. Me tienen muy sorprendido los diarios gallegos, que son capaces de publicar semejantes tochos. La prensa nacional parece que se dirige lenta pero inexorablemente hacia el modelo tebeo.

  • Interesantísimo también ese artículo manifiesto contra la generalzación de “las mujeres” que está circulando por las redes. Me extraña que la Bellpuig no lo haya enlazado.

  • “Llueve mansamente y sin parar, llueve sin ganas pero con una infinita paciencia, como toda la vida, llueve sobre la tierra que es del mismo color que el cielo, entre blando verde y blando gris ceniciento, y la raya del monte lleva ya mucho tiempo borrada.”

    A los gallegos, puestos a empezar, nos gusta hacerlo con fundamento.

  • Pues lo mejor viene después.

    “El parvo de Bidueiros, que era hijo bravo del cura de San Miguel de Buciños, no se ahorcó, a ése lo ahorcaron para ensayar. El cura de San Miguel de Buciños se llama don Merexildo Agrexán Fenteira y es muy famoso por sus tamaños; cuando arma, ¡que Dios me perdone!, don Merexildo parece que lleva un pino debajo de la sotana. ¿A dónde va usted con eso, padre cura? ¡A ver si me lo amansa la feligresía, cabrón do demo!”

    Yo, por escribir esta frase, le habría dejado el alma al diablo en testamento notarial. Pero ese trato lo hizo Camilo, que llegó antes y siempre fue mucho de conocimientos, recomendaciones y recados.

  • En eso de manejar la lluvia literaria, ejem, nadie como Blas de Otero.

    1923

    Llueve en Bilbao y llueve llueve llueve
    livianamente, emborronando el aire,
    las oscuras fachadas y las débiles
    lomas de Archanda, mansamente llueve

    sobre mi infancia colegial e inerme
    (jugando con los chicos de la calle
    reconcentrada y tímidamente).
    Por Pagasarri trepan los Pinares.

    Llueve en la noche triste de noviembre,
    el viento roza y moja los cristales,
    y, entresoñando, escucho. Llueve llueve

    en mi villa de olvido memorable
    —mademoiselle Isabel—, pálida frente
    de niño absorto entre los soportales…