Dirty Gómez · II

gomez20160212B

Por Gómez.

[… en el capítulo anterior]

Por el camino me enteré de que al parecer habían apuñalado al vigilante jurado de SEGURINEZ que prestaba servicio en el parquin de una comunidad de vecinos en la localidad de Blanes. Los detalles del suceso todavía eran confusos, pero el mensaje que el herido había logrado transmitir desde una cabina telefónica a la sala de control de la empresa, segundos después del ataque, resultaba ciertamente estremecedor:

—Un negro me ha metido una mojá.

La llamada se cortó de manera brusca. Sin embargo, minutos después logró restablecer la comunicación.

—Soy yo otra vez… Sigo teniendo la mojá –aclaró justo antes de que se le terminaran definitivamente las monedas.

La situación era doblemente delicada, pues el parquin en cuestión no sólo estaba custodiado por un miembro de la plantilla de SEGURINEZ, sino que además el propio gerente tenía un apartamento de playa en ese edificio. Se trataba, pues, no tanto de rescatar al caído en como de dar cumplido escarmiento al agresor (o agresores) de la manera más expeditiva posible.

Llegamos al pueblo, bajo un frío polar, pasada la medianoche. Nada más entrar en el aparcamiento comprobamos que el aspecto general del herido parecía ser razonablemente bueno. Presentaba, eso sí, una manga de la camisa del uniforme empapada de sangre y una aparatosa venda. Nos refirió que había sorprendido a un intruso robando y que, al ir a detenerlo, el tipo había sacado una navaja y le había atacado con ella, provocándole una herida en el brazo con el que se protegió del ataque.

—¿Y tú qué hiciste cuando te amenazó? –inquirió el gerente.
—Le dije que levantara las manos.
—¿Y las levantó?
—Sí, pero para intentar clavármela más veces.
Aquello colmó la paciencia de nuestro jefe.
¡Cinco bellotas, cojones! —exclamó a gritos—. ¡Le metes cinco bellotas, que para eso llevas un arma!
—Pasó todo tan rápido… –trató de justificarse el muchacho.

—No te preocupes —le tranquilizó al cabo el jefe—. Has actuado con cabeza. Ahora te enviaremos un relevo para que pueda verte un médico. Buen trabajo.

Salimos. No habíamos ni llegado al coche cuando se dirigió a su jefe de servicios.

—Mañana por la mañana quiero que finiquites a este imbécil.

Montamos en el coche y comenzamos una batida para localizar al asaltante. La buena noticia era que el incidente en sí no había sido tan grave como habíamos pensado en un principio. La mala, que a estas horas rondábamos ya los cero grados… No muy lejos de allá, en una plazoleta, vimos que había un grupo de jóvenes heavys entregados a la pacífica tarea de fumarse unos canutos. El jefe dio un brusco volantazo y, chirriando ruedas, estacionó junto a ellos. Bajó del vehículo y yo, aun sin tener ni la menor idea de qué pretendía hacer, lo seguí.

Mientras se acercaba al grupo fue desabrochándose la americana y, procurando que se viera bien su pistola, ordenó:

—¡Contra la pared!

Creo que la vida no tiene ningún sentido.
a) Sí.
b) No.
c) A veces.

La sensación de irrealidad era arrolladora: todo me parecía un sueño, un sueño idiota en el que buscaba, en compañía de un chalado peligroso, a un fulano que le había intentado clavar una navaja a otro fulano; todo ello en el mismísimo quinto pino… Por fortuna, los chavales no tenían ganas de líos e hicieron lo que se les pedía

—¿Habéis visto a un negro rondando por aquí? —preguntó.

(En este punto es obligado señalar que, por razones que se me escapan, la localidad de Blanes capitalizaba a principio de los ochenta gran parte de la emigración subsahariana del litoral catalán. Por tanto, no fue de extrañar la respuesta socarrona de uno de los jóvenes)

—Uno no. Yo he visto más de doscientos hoy.

No sacamos nada en claro ahí. Seguimos nuestra búsqueda por las calles desiertas, cada vez más desmotivados, hasta que comprendimos que era hora de dejar de perder el tiempo y pasar al plan B.

El plan B., como pude comprobar, consistía en tomar la general, dirección Barcelona, pararnos en todos los bares de putas que encontrásemos y tomarnos una copa en cada uno de ellos.

Varios burdeles más adelante, arribamos a la capital de comarca. A estas alturas, la cogorza que llevábamos era ya de primera división. Cuando cerraron el último garito, el jefe recordó que aquella población albergaba la sede central de una entidad comarcal de crédito, y que ésta estaba custodiada por otro de sus hombres. Decidió hacer una inspección sorpresa.

Llegamos al edificio y llamó al timbre. Pasó un minuto, dos, tres… Nadie contestaba. El gerente comenzó a ponerse nervioso ante la demora: pulsaba el timbre de manera compulsiva mientras maldecía:

—Me cago en Dios, durmiendo a pierna suelta, el muy cabrón. Van a hundirme estos hijoputas… Pues mañana éste va a dormir en el Inem.

Si la jornada se prolongaba mucho más, la plantilla de SEGURINEZ iba a quedarse en cuadro.

Siguió pulsando el timbre, cada vez más irritado y sin parar de renegar. Sin embargo, al cabo de unos cinco minutos, alguien contestó al fin por el interfono.
—¿Quién es?
—Abre la puerta –dijo, extrañamente tranquilo, el gerente. Y, acto seguido, acercó la boca al micrófono y susurró—: Hijo de puta.
—¿Cómo dice?
—Tú vente a la puerta, que ahora mismo te lo repetiré a la orejita.

Pero, para nuestra sorpresa, quien nos abriría la puerta unos minutos más tarde no sería un vigilante, sino un individuo trajeado de cierta edad. Se nos quedó mirando fijamente, esperando una explicación. Yo sabía bien lo que estaba viendo: tres amanecidos que apenas podían tenerse en pie.

Mi jefe, con la camisa fuera del pantalón, la corbata torcida y evidentes dificultades para expresarse, se identificó (a duras penas) como gerente de SEGURINEZ y pidió ver al vigilante… Lleva muchos años criando malvas y fue uno de los mayores gánsters que he conocido jamás; pero así lo recuerdo: tartamudeando delante de aquel empleado, mientras procuraba mantener el equilibrio, una lejana madrugada de diciembre.

—El vigilante sólo viene los fines de semana –dijo el hombre—. De lunes a viernes solamente trabajamos empleados y conserjes de la entidad.

***

Una media hora después, servidor trataba de atinar con la llave en la cerradura de la puerta de su casa. Todavía no había comenzado a trabajar oficialmente en SEGURINEZ y ya había cometido un par de delitos, había andado muy cerca de cometer algún otro y la empresa me había costeado una borrachera bastante respetable y posterior visita guiada por una ruta de burdeles de carretera. Quizá, bien mirado, este lado de la ley fuera más divertido e interesante que el otro.

En ese preciso instante caí en la cuenta de que habíamos olvidado mandarle un relevo al vigilante del parquin.

103 comentarios

  • He escuchado en la radio que Podemos exige en sus papeles para la negociación el reconocimiento del “Derecho a la Verdad”, así como que la elección de jueces se funde en criterios de adhesión a los programas políticos. Parece que además de los ordinarios de competencia profesional, aunque quién sabe. Es un lugar común ya hace mucho tiempo que Orwell lo vio venir, así que hacer esa comparación no tiene interés. La corrección política, la neolengua, reescribir historia y la memoria histórica, el ministerio de la verdad que, de facto, se pretende y seguramente más detalles. Lo que me pregunto es si en realidad esta gente habrá leído algo de teoría política y tienen un plan propio, si han leído algo de socialismo, comunismo, parlamentarismo y demás o solamente han leído 1984 y Rebelión en la granja. La sensación es esa, que Orwell, intentando denunciar, escribió dos libros de instrucciones condensando técnicas y trucos para llevar a la práctica cualquier dislate en nombre del pueblo, lo único que es necesario saber. Además Orwell escribía bien sus textos se dejan leer, carisma del que adolecen esos sesudos filósofos y pensadores que compiten por la atención en la academia. El cacareado socialismo del Siglo XXI debería ser llamado neofarmismo democrático, nombre que coincide con las siglas NFD, del Need For Drama del cual hablaba Calaza hace unos días.

  • LEAN, LEAN…

    4.7. Memoria, verdad y justicia: pilares de la cultura de los derechos humanos

    Partiendo de la doble premisa de que la memoria es un derecho ciudadano y de que en España no se ha implementado todavía una verdadera política pública de memoria, es imprescindible un proyecto sobre memoria democrática y cultura de los derechos humanos, articulada, al igual que lo hace el derecho internacional en esta materia, en torno a la tríada «memoria, verdad y justicia», de acuerdo con las recomendaciones que el relator especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU dirigió a España en julio de 2014.

    Así, el Gobierno del Cambio pondrá en marcha tres tipos de políticas:

    1. Políticas para el derecho a la memoria orientadas a generar garantías de no repetición:
    a. Promover la eliminación o resignificación de símbolos o monumentos conmemorativos de exaltación de la sublevación militar o del franquismo.
    b. Concebir los espacios de memoria como espacios pedagógicos desde una perspectiva crítica.
    c. Desarrollar iniciativas orientadas a la construcción de una cultura de los derechos humanos y a la restitución de una memoria plural, colectiva y democrática de nuestro país en los sistemas educativos, en lo relativo a la formación de funcionarios públicos, en (y desde) los medios de comunicación y en otros ámbitos culturales.

    2. Políticas para el derecho a la verdad:
    a. Establecer mecanismos institucionales para el esclarecimiento y divulgación de la verdad.
    b. Garantizar el acceso a los archivos (públicos y privados) y a la investigación pública y judicial.
    c. Promover la creación de instituciones de memoria.
    d. Elaborar un mapa integral de fosas comunes que, a su vez, permita diseñar un futuro plan integral de exhumaciones.

    3. Políticas de acceso a la justicia para las víctimas del franquismo:
    a. Crear una agencia interministerial que funcione como órgano de coordinación.
    b. Anular las sentencias de los tribunales creados durante la guerra civil y la dictadura.
    c. Facilitar el acceso a la justicia a las víctimas de crímenes de lesa humanidad.
    d. Aplicar la jurisdicción universal en materia de derechos humanos contemplada en nuestro ordenamiento jurídico.

  • ENVÍOS DESDE FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA
    Un callejón sin salida para las compras fuera de la UE
    Burocracias y sobrecostes inesperados en la aduana amargan las importaciones a cientos de usuarios

    Es posible que Correos sea el servicio estatal que peor funciona en España. Puede constatarse con esta frase:

    “Hemos llegado a pensar en preparar una especie de guía para que se conozca cuál es el proceso para retirar los envíos”, señala Correos.

    Hemos llegado a pensar.
    Una especie de guía.

  • Sabía que Carreras era un poco melifluo, pero no esperaba esa pieza sobre la “encantadora” Muriel, una señora que hace unos pocos años, cuando se iniciaba el delirio del “prusés”, reivindicaba una cierta violencia para cambiar el orden establecido. Eso que ha escrito el melifluo Carreras no es un ditirambo, es una obscenidad.

  • DESCUBRIMIENTOS
    Se ha hablado mucho estos días del funcionario gaditano al que al irle a homenajear por sus 20 años de servicio público descubrieron que llevaba los últimos seis años sin asistir a su puesto de trabajo, que estaba leyendo a Spinoza.

    Descubrieron. Como se descubre el Amazonas o el Océano Pacífico: yendo a mirar. Al parecer, la Administración Pública apenas tiene cuestores en la lejana provincia de Gades y en estos tiempos aún no se han inventado protocolos contra el absentismo ni el reloj de fichar. Quis custodiet ipsos custodes?

    El conocido método de aparcar con goloso empleo y sueldo a quien se ha pasado toda una vida del servicio al partido en el consejo de administración de una empresa choca con el inconveniente de que quizá no haya empresas para todos. Aquí entra en juego la i pequeña del trabalenguas I+D+i, la innovación. Tranquilo macho, que si no hay empresa para ti, innovamos y la creamos.

    Imagínense, un empresa cuyo objetivo sea la promoción de un aeropuerto, de «nuestro» aeropuerto, por más que ya tenga gestor, promotor y dueño, AENA, un monstruo semiprivado (es decir, público encubierto) que gestiona los aeropuertos del tercer destino turístico del mundo.

    Al parecer AENA no promociona el Aeropuerto de Bilbao como se merece Bilbao, la ciudad que está en el centro del mapamundi de Bilbao, y hay viajeros que prefieren ir a volar a Santander (¡a Santander!) un miniaeropuerto donde opera RyanAir.

    Pues nada, hombre, se crea Bilbao Air, Sociedad para la Promoción del Aeropuerto de Bilbao, sin coordinación ninguna con AENA, con un único trabajador Jon Gangoiti (vaya, la Wiki sólo nos ofrece su perfil en euskera, catalán y polaco) cuyos máximos logros están patentes en su web corporativa.

    Ciertamente no puede decirse que haya habido un gran expolio de dinero público, el chocolate del loro, o sea, nada comparado con aquellos trajes valencianos. El asunto no deja de ser divertido, porque lo aireó el PSOE y en una grácil maniobra es ahora el PSOE a quien le ha tocado «gestionarlo», es decir, barrerlo debajo de la alfombra, mientras son el PP y Podemos quienes se alimentan del asunto. Naturalmente, el consejo de administración de la entidad y el principal accionista, la Cámara de Comercio, han corrido a avalar la actividad de la empresa, con lo que se supone que el escandalito irá deshaciéndose poco a poco, como ocurre en todas las remotas provincias del imperio desde que no hay cuestores.

  • TE VOY A HACER UNA AUTOCRÍTICA
    Pablo Iglesias ha conseguido algo fascinante, trasladar la política de discursos y gestos de las asambleas de facultad universitaria a la calle. Las asambleas son un medio hostil y ahí se han curtido muchos políticos. Gana quien tiene más habilidad para asumir el mayor número de mensajes y ocupar un mayor espectro ideológico. Que los mensajes sean contradictorios entre sí y las ideologías incompatibles no es mayor problema en la asamblea popular; ya se arreglan luego las contradicciones en «petit comité» mediante la aplicación de autocríticas y depuraciones.

  • LO QUE NO EXISTE NOS QUITA EL PAN
    Una cosa que no existe, la inflación, ha descabalgado del poder a Luis Salas, vicepresidente económico del Gobierno de Venezuela, un país que tiene la primera reserva mundial de petróleo del mundo. «La inflación no existe en la vida real y es un correlato económico del fascismo político», dice Luis Salas, y se supone que ha sido el fascismo político (¡cabrones!) el que ha hecho que Venezuela lidere el ranking mundial inflacionario en 2015: 141% el oficial y 250% el extraoficial. El propio Banco Central venezolano, ha confirmado que durante el breve tiempo que Luis Salas se ha encargado del control de precios, en el mes de enero, el fascismo político ha conseguido que la inflación que no existe aumentara en un 30% (duplíquese extraoficialmente).

  • Perroantonio dice:
    Miércoles, 17/02/2016 a las 12:46
    Manolo de Xaniño fue rescatado de un lavadero al que cayó de noche tras salir de una barra americana

    A quién no le ha pasado.

  • Perroantonio dice:
    Miércoles, 17/02/2016 a las 11:54
    DESCUBRIMIENTOS

    Es el único empleado y está de baja, dice la noticia. Quién le hace el papeleo y la transferencia de la nómina? Le pagan esas horas extras? Ese tipo está explotado.

  • El Chiko de la Beka, en sus ratos libres comandantín de las falanges feministas de Podemos, manda más que Monedero y creo que las letras de Gangsta Costa («Tus ojos de puta guarra piden bofetón») están inspirando la estrategia de acercamiento y estacazo al PSOE. La última oferta de Abrótano Pablo a Pedro Sánchez-Gilda es tan brutal que la formación morada debería rebautizarse Banda del Moretón.

    FJL tiene momentos de asombrosa refulgencia.

  • Intenté hacer una reunión con un grupo de investigadores alemanes en febrero y me dijeron que era imposible porque tenían “vacaciones de carnaval”. Quedamos en marzo y ahora me dicen que en abril porque en marzo tienen “otras vacaciones”.
    Brema ¿es habitual este tempo caribeño?

  • marquesdecubaslibres dice:
    Miércoles, 17/02/2016 a las 15:14
    Brema ¿es habitual este tempo caribeño?

    No lo entiendo. Deben de ser de Colonia. En cualquier caso, no es preceptivo hacer negocios con alemanes, pues son ellos los que generalmente hacen el negocio.

  • Leo una noticia sobre «violencia machista». Puñaladas a la mujer -que ha sobrevivido- y posterior suicidio. Primo mío. Carnal. Vidas divergentes desde el principio, aunque en su día tuvimos algo de trato.

  • Aquí estoy, en un pueblico de la zona de Vic, durmiendo en una fonda a precio de cuatro estrellas, cagado de frío, apabullado por los símbolos independentistas a cascoporro y siendo respondido en catalán cuando pregunto en castellano, lo normal desde hace ya algunos años.
    (Cuando vengo a Cataluña no hablo en Valencià, desde que las cosas cambiaron. Por joder.)

  • La primera vez que estuve en aquel cementerio vi que todo el suelo estaba tapado por una planta. No pude identificar la planta. Volví unos años después y la planta estaba en flor, eran malvas.

  • No acabo de entender bien el artículo hodierno de Jabois. Hace una radiografía perfecta de lo que es un partido que busca una democracia popular (o sea, una dictadura) en España, y todavía le mira las costuras para ver qué tiene de bueno.

  • LAS CENIZAS DEL ABUELO

    (1) Hace unos años estaba al cargo de un «centro lúdico» y me traía por las veredas de la locura y la excitación más animal una morena de culo glotón. Lo movía con la cadencia sísmica de una bachata y sus cabellos eran como látigos que me fustigaban los happy brothers. Un día me avisó una chica de que la luz de los baños no funcionaba, así que cogí la caja de las bombillas y fui a ponerle arreglo. Me crucé con la morena, que me sonrió cuando salía precisamente del lavabo. Cambié la bombilla en medio de un hedor denso, alcantarillesco y letrináceo. Desde entonces me regresó la cordura y mis pulsaciones se acompasaron a su ritmo habitual, lento y acechante. Creo que la morena no comprendió por qué, de repente, dejaban de darme alferecías en su presencia. Un día desapareció y ya no la vi más nunca.

    (2) Es habitual cruzarse en Berlín con jóvenes que, ya sea caminando por la calle o haciendo malabarismos para mantener el equilibrio en trenes y tranvías, beben infusiones de té o de café en unos recipientes que semejan urnas funerarias. Mantienen así las manos calientes y de vez en cuando dan sorbos breves a las cenizas del abuelo para despertar las tripas atontadas por el frío. Ya pueden ser teutonas de piernas como autopistas, con pechos feraces y guapas hasta el enloquecimiento, pero como vea a una transportando al abuelo siento la misma repulsión que el día que cambié la bombilla en los váteres de chicas. Me envuelve la misma peste, y nunca la escatología tendrá tan próximas sus dos concepciones. Me enfurece la sola idea del excesivo orden -desorden, por tanto- que supone la logística de la infusión portátil. Beberse al abuelo por el camino supone aprovechar los diez minutos que cuesta tomarse un café en casa, ganándolos para la masturbación matutina, el remoloneo o para encharcarse el chichi con más deleite en la ducha; comprar la urna con diseño más exclusivo o en la tienda de moda de la Kastanienallee lleva a ganar la batalla de la hermosura y la distinción a las demás hembras; calentarse por el camino es «práctico», aunque tengas las manos ocupadas y corras el riesgo de que en un frenazo del tranvía empapes al vecino con las cenizas del abuelo disueltas en el café. De comercio justo y a cojón de pato el quilogramo, por supuesto.

  • Bremaneur dice: Jueves, 18/02/2016 a las 09:44

    El mejor cómic que he leído en siglos.

    He aquí, queridos niñas, un ejemplo práctico de la figura literaria conocida como hipérbole (o exageración).

  • Joer, Perroan, de alguna manera tengo que conseguir que hagáis click.

    Me jode mucho no haber inventado la idea de la Pasionaria hinchable.

  • Perkins, no sé por qué hablas asì de las chicas. No tienes acaso una madre, una hermana quizàs, una mujer, una hija, dos primas, una portera, una perrita afgana…
    Còmo sois, no hay nada màs bonito que el amor.

  • EPISTEMOLOGÍA DE LA VERDAD
    Me sorprende que se le esté dando tan poca importancia a la propuesta de Podemos:

    “Establecer mecanismos institucionales para el esclarecimiento y divulgación de la verdad”.

    Ya era hora de que un partido político se encargara de este asunto. Parece obvio que cuentan entre sus cuadros con epistemólogos capaces de abordar quizás el problema básico al que se enfrenta el conocimiento humano. Karl Popper fue capaz de delimitar el perímetro de la verdad científica a través de los métodos de falsación experimental. Ahora las fuerzas del cambio parecen atreverse a establecer los métodos para delimitar la “verdad política” a través de las enseñanzas de Karl Marx que ya supo mediante el “socialismo científico” hacer las primeras aproximaciones.
    Bien es sabido que abandoné la Función Pública hace muchos años, pero un proyecto ilusionante como este me haría recoger velas y volver a trabajar para el Estado. Decía Hegel, desde su cátedra de la Universidad Humboldt, que el Estado es el único ente racional que existe. Es obvio que solo desde aquí seremos capaces de alcanzar la verdad definitiva y establecer un canon, un corpus de conocimiento con el cual se podrá adoctrinar a las masas. Ojo, que estamos hablando de la verdadera doctrina, la que nos liberará definitivamente del oprobio.
    Estas cosas la gente de la vieja política no las ha entendido nunca. Ya era hora.

  • Oye, Río, que yo sólo he seguido el hilo narrativo de Bremaneur.

    Durante un tiempo estuve recogiendo escritos y poemillas en los váteres, por aquello de preservar para la humanidad futura esos pensamientos profundos que asaltan a los ingeniosos en la intimidad de los retretes y que, de no preservarse, se perderán en el tiempo como lágrimas etcétera. De la conmoción que sufrió Brema al descubrir que la morena de culo glotón era humana, demasiado humana, ya había advertido el genio de los váteres con unos versillos ilustrativos que quizá tuvieran versión en latín en las termas de Caracalla:

    «Si quieres olvidar
    a la mujer que estás amando
    imaginatela cagando».

  • Perroantonio dice:
    Jueves, 18/02/2016 a las 11:37
    Oye, Río, que yo sólo he seguido el hilo narrativo de Bremaneur.

    Tengo un amigo cuya abuela, cuando él y sus primos comenzaban a delirar sobre alguna estrella de la pantalla, comentaba: «habría que verla cagando». Les cortaba el rollo de inmediato. A mí no. He convivido con naturalidad -y yo diría que aun con gusto- con algunas mofetas. Lo de aquella chica fue una excepción, si bien se mira.

  • marquesdecubaslibres dice: Jueves, 18/02/2016 a las 11:31
    EPISTEMOLOGÍA DE LA VERDAD

    Esa propuesta de Podemos está en un epígrafe dedicado a «Memoria, verdad y justicia: pilares de la cultura de los derechos humanos» y se refiere —leyendo entre líneas— básicamente al resarcimiento de las víctimas de la guerra civil.

    Más inquietante parece el recurso a pasarse la ley por la entrepierna (como por otra parte pretende hacer el gobierno autonómico de Cataluña) si no se consigue un acuerdo parlamentario:

    «Todos los que proponemos cambios en el texto constitucional del 78 sabemos que la Constitución no ofrece un camino fácil para su reforma. El cambio constitucional en España no es, por tanto, una cosa sencilla. Las mayorías cualifi cadas que el texto exige para proceder a su modifi cación obligan a contar con un Partido Popular que, hasta el momento, solo ha hecho gala de un tozudo inmovilismo, tanto en lo relativo a la reforma constitucional como en muchos otros asuntos. Esto evidencia una paradoja antidemocrática: un partido que representa a menos del 30% del electorado (7 millones de electores) se apropia del candado constitucional y se impone, a través de un sistema electoral con graves carencias representativas, sobre más de 15 millones de electores que desean abrir un proceso de cambio. Pero en democracia nunca existen las vías muertas. Incluso si la apertura del gran debate constitucional por parte del Gobierno del Cambio no lograse modificación alguna en las posiciones del PP, cabría activar la vía popular sobre la base del artículo 1 (soberanía del pueblo español), del artículo 23 (derecho de la ciudadanía a participar en asuntos públicos) o del artículo 92 (referéndum consultivo); es decir, existen derechos y garantías democráticas previstos en la Constitución española que permiten convocar un referéndum para iniciar el proceso, de modo que la ciudadanía se pueda pronunciar directamente sobre el marco general y el alcance del cambio constitucional a través de una pregunta clara y concisa, acordada entre las distintas formaciones políticas partidarias de abrir un proceso democrático de superación del marco actual».

  • Me resultan infantiles los remilgos sobre su agujerito el cual considero una fuente excepcional de placer, particularmente en esos “días”.

  • En todo caso, el texto programático de Podemos, Un país para la gente* contiene ideas interesantes, al margen del tufo intervencionista o las propuestas adanistas (pretenden hacer una Ley de Profesionalización de la Administración Pública, como si hasta la fecha los funcionarios llegaran a la función pública mientras van paseando por las calles y les da por dirigir el tráfico o hacerse archiveros).

    _____
    *Supongo que les habría gustado poder decir un país para los ciudadanos y ciudadanas, que ya está pillado; además el rollete del lenguaje políticamente correcto es cargante y los especialistas y las especialistas recomiendan usar nombres colectivos, como «ciudadanía» o «gente». «Pueblo» o «nación» son problemáticos para unos individuos (e individuas) que pretenden crear un Ministerio de Plurinacionalidad, Administraciones Públicas y Municipalismo. «Tropa», «hato» o «rebaño» no serían admitidos de buen grado por las masas.

  • El Marqués:
    Bien es sabido que abandoné la Función Pública hace muchos años, pero un proyecto ilusionante como este me haría recoger velas y volver a trabajar para el Estado.

    ‘Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error’, dijo un sabio mexicano hace ya tiempo.

  • Putin/Assad/Erdogan, los odiosos tres, le están dando cera al ISIS y llevan camino de acabar con ellos.
    Obama/Cameron/Hollande, exquisitos y humanitarios son partidarios de meter la “puntita nada mas”.
    Habrá que reflexionar sobre la ética en las guerras ¿Cual de las dos triadas está actuando mejor?

  • Sentados delante del colegio mayor, al agradabilísimo solete de la primavera madrileña, con unos botellines de cerveza en la mano y haciendo tiempo para que nos echaran de comer, de ordinario macarrones tintados de tomate o arroz con colorante alimentario y sin tajada, pasó una moza excepcional. De esas que ponen de acuerdo a todo el mundo, que siempre en un grupo hay quien, por señalarse, se desmarca y le saca el defecto a lo que no lo tiene. Por supuesto alguien la piropeó. No recuerdo qué le dijo ni qué contestó ella, pero él fue burdo y ella brillante y lo dejó callado y a los demás también. Además de guapa, lista. Se iba y allí nos quedamos, tristes y corridos, hasta que uno de Zaragoza, para consolación de todos, dijo “Seguramente le huelen los pies”. Reímos porque algo había que hacer y es hasta contrario a la ley de Dios dejar que se estropee un rato agradable de un día bonito de primavera, pero todos le hubiéramos olido los pies hasta el mismísimo momento del juicio final. O hasta el otoño, por lo menos.

  • Javier de las Muelas, propietario (entre otros locales, del Dry Martini), enseñando a preparar un pisco sour en la 1.

  • Las tías buenas no cagan, así lo dejó dicho Álvaro, Alvarito, que no tenía hermanas, por otra parte. Fue en respuesta a un comentario no recuerdo de quién, allí, sentados de espaldas a la ría y viéndolas desfilar por el paseo. Álvaro, Alvarito, que luego quedó medio tonto, el pobre, no quedó claro si por una enfermedad chunga o por todo lo que se había metido por la nariz, no acertaba ni siquiera a imaginar a una de aquellas macizas defecando. Los que teníamos hermanas le aseguramos que, en algún caso, era literalmente imposible entrar en el baño después de ellas sin taparse la nariz, pero no hubo quien le convenciera.
    Pobre Álvaro, qué buenos ratos pasamos.

  • Veo a Rita Maestre, en el estrado, reconociendo que se quedó en sujetador en la capilla, pero eso sí, sin entender que ese acto pueda ofender a nadie.
    Cabe preguntarse y no sé por qué sospecho que nadie se lo ha preguntado, por qué lo hizo, en ese caso, si no fue por ofender, si es que tenía calor o simplemente es exhibicionista diagnosticada.

  • Hay miles de escorpiones en el mundo, mientras tanto algunos se entretienen buscando la “verdad” o sacándose los pechos en un altar.

  • Con expertos no me aventuro a discutir pero creo que las almendras amargas saben a arsénico. A ver, Gòmez, tù que eres erudito en novelas policìacas, a qué saben las almendras amargas a arsénico o a black hole?

  • COINCIDENCIAS CÓSMICAS
    Hoy he comido Chopsuey.
    Brema cena hoy Chopsuey.
    Esta noche tengo previsto de cena un agujerito.

  • Me he dado cuenta de que al leer a Gómez, y será por culpa de su avatar, me imaginaba las escenas como de cine negro clásico. En blanco y negro y con abrigos y si me apuran con sombreros. Acabo de tropezar con un fotógrama de “Snatch, cerdos y diamantes” y de pronto he visto a Gómez y al jefe Segurinez llamando al timbre, borrachos en todo su esplendor. Le queda mejor a la historia, en mi cabeza, el estilo Guy Ritchie.

  • Algo de eso hay srta. Bellpuig, como usted no se digna poner a tiro…aunque quiero adivinar su aroma a saprófito.

  • LOS TIPOS DUROS NO BAILAN
    Se me antoja despreciativa la actitud de Gómez o Holmes, que no se dignan comentar las glosas que aquí se les hacen.
    Imagino que se creen James Cagney.

  • Notas mentales para cuando tenga mucho tiempo libre:
    -Leer posts musicales y de historia de Tse.
    -Tener ganas de leer posts musicales y de historia de Tse.

    Bromas aparte, sus videos de hoy sobre música española del renacimiento son magníficos. El último – Tan que vivray – acompañado de delicadas pinturas que me han hecho añorar los Malos y Buenos días de Perroantuan, que ya le vale.
    Todos me han dado grata compañía en el restaurante de un pueblo cerca de Vic donde no ha comido Adapts, ya que he estado completamente solo.

  • EL ABUELO DE PABLO
    17 feb. 2016. POR HERMANN TERTSCH
    «Millones de españoles están en proceso de dejarse seducir por una ideología potencialmente tan criminal como la profesada en su día por el abuelo de Iglesias o mi padre, la comunista o la nacionalsocialista. Veo en Podemos la soberbia del desprecio y la voluntad de criminalización de todo discrepante»

    UNO de los más claros indicios de que el Frente Popular, antes aún de ser reeditado en su versión 3.0/Siglo XXI, está ganando por fin la Guerra Civil española de 1936, está en que, desde hace ya mucho tiempo, las mentiras con las que se reescribe la historia de España son aceptadas sin reservas por todos. Incluso por quienes saben de su falsedad. El vencedor impone eso que llaman ahora la narrativa, el discurso o sencillamente la versión hegemónica de la historia y el canon bibliográfico que lo sustenta. Todas las administraciones públicas españolas, da igual quién las gobierne, publican desde hace lustros ya cuentos sobre la historia de la II República, la guerra y el franquismo. Siempre desde una visión partidaria del Frente Popular. Cada vez con menos ánimo de equidad. En algunos de esos libros con más ficción que hechos, se cuenta que Manuel Iglesias, el abuelo del líder de Podemos, Pablo Iglesias, fue condenado a muerte por dictar sentencias desde un tribunal militar republicano. Y que su pena habría sido conmutada por informes favorables de falangistas que intercedieron en su favor. No. Es cierta su presencia en un tribunal militar que firmó centenares de penas de muerte. Pero eso podría entenderse como acto de guerra. El abuelo de Pablo Iglesias fue condenado a muerte por participar en sacas, es decir, en la caza de civiles inocentes desarmados en la retaguardia en Madrid. En concreto, por ser quien identificó y sacó de su casa para asesinarlos al marqués de San Fernando, Joaquín Dorado y Rodríguez de Campomanes, y a su cuñado, Pedro Ceballos. Eso fue el 7 de noviembre de 1936 en la calle del Prado, número 20. Acudió allí Manuel Iglesias acompañado por Manuel Carreiro «el Chaparro», Antonio Delgado «el Hornachego» y otros milicianos armados conocidos como «el Vinagre», «el Ojo de Perdiz» y «el Cojo de los Molletes». El abuelo dirigía esa ilustre compañía porque era él quien conocía a su paisano de Villafranca de los Barros, el desdichado marqués. Este y su cuñado fueron conducidos a la checa en la calle Serrano, 43. Al día siguiente aparecieron ambos asesinados en la Pradera de San Isidro. Detenido tras la guerra, Iglesias fue condenado a muerte. Sorprende que, conmutada la pena por 30 años de prisión, Iglesias saliera en libertad tras cumplir solo cinco y obtuviera además de inmediato un empleo en el Ministerio de Trabajo de José Antonio Girón de Velasco, un absoluto privilegio en la posguerra. No puso Manuel, como podría pensarse, una vela a sus benefactores Franco y Girón. Mantuvo viva la llama del odio en la familia. Al menos uno de sus seis hijos fue miembro de la banda terrorista FRAP. Era el padre de Pablo.

    Lo preocupante hoy no es aquel crimen atroz del 7 de noviembre de 1936 en una guerra en la que hubo tantas atrocidades cometidas en ambos lados. Preocupante es la admiración sin reservas que muestra hacia aquel miliciano criminal un nieto suyo que puede pronto gobernar España. La trágica deriva de la democracia española ha convertido en práctica certeza de que, antes o después de nuevas elecciones, se constituirá un gobierno del Frente Popular en el que Iglesias ocupará, como otros comunistas, un cargo principal. No se conoce a Iglesias en sus infinitas peroratas políticas y morales la mínima reflexión crítica sobre las prácticas criminales del Frente Popular en las que participó su abuelo. Ni una aproximación de luto y pesar por el dolor causados por los milicianos. Cuando los criminales se convierten en ídolos y ejemplo, alguien siempre cae en la tentación de emularlos. En su celebrado libro «La incapacidad del luto», Alexander y Margarethe Mitscherlich expusieron que el proceso de curación de sociedad e individuo tras una tragedia traumática bélica y criminal exige luto y especial compasión por las víctimas ajenas, los muertos a manos del propio bando. Ellos trataban el nazismo y la necesidad de que los alemanes se reconciliaran con su pasado a través del luto por las víctimas causadas en su nombre. Así fui educado yo por un padre que había servido como diplomático a un régimen criminal, la Alemania nazi, y que pagó después en cárceles de ese mismo régimen el repudio a su militancia anterior. Para que jamás cayéramos como él y millones habían caído en las ideologías del populismo y el odio, nos educó en el poder curativo de la verdad frente al mito político, en la defensa a ultranza de la conciencia individual frente a la muchedumbre. La transición no estuvo lejos de este luto cruzado como proceso liberador en el marco de la reconciliación nacional, como paso necesario hacia una cultura de la memoria común de todos los españoles ya liberados de bandos. España, pobre siempre en escenificar y solemnizar intenciones, no llegó a institucionalizarla. Y después fue tarde. La frágil arquitectura de la reconciliación habría de saltar por los aires alevosamente dinamitada por el revanchismo liderado por José Luis Rodríguez Zapatero.

    Hoy volvemos a estar lejos de aquella reconciliación y el odio brota de los discursos y medios de gran parte de una izquierda que asumió entera el discurso de Zapatero. Millones de españoles están en proceso de dejarse seducir por una ideología potencialmente tan criminal como la profesada en su día por el abuelo de Iglesias o mi padre, la comunista o la nacionalsocialista. Veo en Podemos la soberbia del desprecio y la voluntad de criminalización de todo discrepante. Asustan la frivolidad de los políticos y su ignorancia al trivializar los mensajes totalitarios. Cuando niegan los peligros tachándolos de «imposibles» «a estas alturas» «en la Europa desarrollada». Así se negaba la amenaza en los años veinte y treinta del siglo XX cuando protagonizaron su brutal e imparable ascensión los totalitarismos, frente a democracias tan cuestionadas, frágiles y corruptas como las actuales. Europa estará sometida pronto a muy virulentos vaivenes que despertarán fuertes pasiones. Tras setenta años de paz, se extiende y generaliza por el continente, y muy especialmente en España, la derrota de la razón frente a los tumultos de los sentimientos. Y la cobardía de la mentira, hoy también llamada corrección política. La única fuerza capaz de hacer frente a la amenaza de un nuevo delirio de masas como el que cubrió Europa de ruinas y de muertos en el siglo XX es la verdad. Son las verdades que la política tradicional no se atreve a exponer a sus electorados y deja en manos de populismos de todo signo para que las manipulen a su antojo. La verdad por dura e implacable que sea, tan despreciada e ignorada en España, es el único instrumento que podría hacer reaccionar a las sociedades. Para hacer frente a la nueva barbarie totalitaria que llega cabalgando los torrentes de mentiras sentimentales tan perfectamente representadas por el cuento que esconde las verdades del abuelo de Pablo.

  • Perroantonio dice:
    Jueves, 18/02/2016 a las 17:50

    Qué interesante, estoy tentado de enviarlo a alguna jovencita.
    Ya que estamos aquí, espero el vistoyconforme de Brema sobre las referencias históricas del artículo.

  • Creo que fue Borges quien glosaba la figura del Notario, que nos permite fijar cierto grado de verdad y de realidad.

  • holmesss dice:
    Jueves, 18/02/2016 a las 18:26
    Ya que estamos aquí, espero el vistoyconforme de Brema sobre las referencias históricas del artículo.

    Parece que Tertsch ha sacado la información de aquí. No obstante, parece que se han liado un poco leyendo las declaraciones. Lo que podría hacer todo Cristo que va desparramando datos por la red es citar las fuentes, cojones.

  • El artìculo de TERTSCH està bien pero yerra el diagnòstico. No es “la verdad” lo que puede salvarnos sino “la implicaciòn”. Cada votante de izquierda, del PSOE a ERC pasando por Podemos, es un militante: con los hijos, en la oficina , en el bar, al comprar el periodico, etc. la derecha solo milita en los periodicos por tertsches y losantos interpuestos. En la calle se acojona no sea que les llamen corruptos o fachas.
    Incluso aquì interesa màs el futbol que España.

  • Aquí ya intenta marcar paquete hasta Mortadelo, el gigante del aerobic casero. Sin embargo, una buena noticia: acabo de enterarme de que vuelven a echar Walker, Texas Ranger por televisión.

  • La pregunta era sencilla: si, como dice, no pretendía ofender, ¿por qué se sacó las peras en el asalto a la capilla? ¿Suele enseñarlas cuando va, por ejemplo, a comprar al Corte Inglés? ¿Las enseña en los plenos del ayuntamiento cuando Zapata cuenta un chiste? ¿Y en las funciones de titiriteros?

  • Gòmez, Maestro, ese es el argumento seminal y correctamente presentado por Schultz unos posts màs arriba, que yo suscribo. Y en en mi tremendismo celiano amplìo: entonces a la señora o señorita de marras tampoco le importarà que cuando me cruce con ella saque, verbigracia, la lengua. O la asì llamada chorra.

  • No se quitò el sujetador? De qué domingas hablamos entonces? Eso cambia todo, al menos, cambia mucho la cosa. Lo veo màs como un acto de denuncia, justificada o no, que como intencion de ofender.

  • Se subió la camiseta y no lució las gloriosas. Una de las consignas que se gritaron fue: «¡arderéis como en el 36!»

  • Pasé por la Facultad sin enterarme de que existía una Capilla, tal es mi desapego por el hecho religioso. Sin embargo lo que no soy es un blasfemo como muchos de ustedes, que ahora afectan sentirse ofendidos por una blasfemia como si fueran yijadistas. Aclárense.

  • acabo de enterarme de que vuelven a echar Walker, Texas Ranger por televisión.

    El que contaba hasta infinito para matar el tiempo. En Tejas, son así.

  • Los militantes, sean de izquierda, derecha o del Athletic Club son la gente más coñazo que existe. “Clérigos” los llamaba el Marqués, citando a no sé quién. Me aburren infinito los militantes.

  • Qué nivelón el de hoy. Si llegan a ser tías hablando de sabores, tamaños y jovencitos no quiero imaginar la que se hubiera montado. La más mojigata, de zorra para arriba. Un pelín de clase ¿no?, o al menos de saber estar. Bochornoso.

  • Me cuesta ponerme serio con gilipolladas de parvulario, la verdad. No soy católico, así que en lo que a mí respecta pueden entrar en pelota picada en cualquier capilla –o mezquita si a eso vamos– del universo sin que me afecte personalmente en lo más mínimo. Pero para nivelón, ya que estamos, el de una gentuza que entra en un lugar de culto amenazando e intimidando a la gente que está allí rezando. Por eso, supongo, a ellos les piden penas de cárcel y a mí no.

  • Hay que prohibir que la gente tenga perro en la ciudad y el mal gusto en general.
    Lo de Rita Maestre o lo del padre nuestro del coñño son eso, mal gusto, ofensivo no por lo que pretenden sino por lo que demuestran.

  • Zeppi, mi hijo va a jugar a futbol en Austin este finde, un torneo intercampus como lo que contaba de Baqueira.
    Nada nuevo bajo el sol, excepto las distancias de hoy. Antes se cruzaban dos provincias, ahora cuatro Estados ( de la Unión )

  • A la iglesia le ofende Rita Maestre como le ofendió Madonna en el video de Like a Prayer.
    A la iglesia le ofenden la feminidad y las mujeres. Rita hizo lo que hizo para luchar contra el puritanismo, que es una de las peores cosas que hay, origen de perversiones.
    Ahora a la tal Rita la van bien las cosas, tiene un abogado que la dice lo que tiene que decir, y no dice lo que debería decir. Y en el telediarío dicen que ha cometido un delito.
    Bah!
    Deberían ir todas las ministras podemitas y ponerse en tetas en el juzgado. Entonces me arrepentiría de no haber votado.

  • Holmesss, pues por si necesita algo o quiere tomarse una cerveza, dele mi teléfono (512-913-7116). Invitación que hago extensiva a todo el que quiera acercarse por aquí. Estamos teniendo un tiempo casi veraniego, aunque para la semana que viene parece que vuelve el frío (moderado).