Breve relación de vidas extraordinarias · 2

BRVE-02
Por Martín Olmos.

Juan Baptista Dos Santos fue zíngaro de Portugal, alabardero, necesariamente ambidextro y dos de bastos. Nació en Faro en 1843 con tres piernas, tres escrotos y dos vergas. Ambas vergas atendían. Las dos bolsas laterales guardaban cada una un cojón y la central el par, con lo que era cuatrihuevudo y, por lo tanto, neologismo. Priápico por determinación natural, estiraba en pauta el trinquete y la mesana simultáneamente y meaba en compases binarios. Exacerbó el freudismo y despreció el circo y solo desenvainó en dispensarios para la médica afición. Las enfermeras decían: oh. Se dejó fotografiar, no obstante, por Charles DeForest Frederiks quizás por presunción. En París de Francia conoció a Blanche Dumas, puta medio negra de La Martinica que tenía tres piernas, cuatro tetas y dos oquedades (ambas oquedades atendían) y se amaron en yunta. Es más común la figura del triorquio, que es impar y cuelga tres canicas en la vaina, pero no era el caso.

80 comentarios

  • El frente abierto entre rousseanos (pedagogos) y hobessianos (antipedagogos) ayuda a la reflexión.
    En mi entorno social los hijos de mis amigos serios y trabajadores han salido tarambanas, lo cual estaría dandola razón a los reaccionarios que consideran que la educación y el ambiente tiene poco que hacer, no nacemos como una “tabla rasa” (Pinker, AE, Hobbes).
    Mis hijos confirman esa teoría, sus padres somos ejemplo de entrega al trabajo y han ido a los mejores colegios, sin embargo han tenido resultados muy mediocres en sus estudios.
    Sin embargo estos días, en que la muerte de un ser cercano ha sido protagonista, he quedado sorprendido por el comportamiento de mis hijos que han mostrado una madurez y entereza que desconocía en ellos. He tenido la impresión de que el ambiente de responsabilidad que han vivido con sus padres ha calado en lo mas profundo y ha dado la cara en momentos trascendentes.
    Quizás el error haya sido pretender que nuestros hijos reprodujeron el modelo social de sus padres y los resultados nos han decepcionado. Sin embargo una mirada en mayor perspectiva nos muestra como, a su estilo, son mejores que nosotros y que la inversión educativa ha dado sus frutos, tal y como defienden los pedagogos.

  • Me queda la duda de si los freaks que han sido habrían aprobado las biografías que les hace Martín Olmos, si apreciarían ese estilo cafre y sentimental de sacarlos del olvido, pero a mi me encantan y las disfruto mucho.

  • Harto complicado hacer pantalones a su medida. Imagino al sastre preguntando a qué lado carga ambas hombría.

  • Al hilo de la publicación de una biografía de Roth me entero del escándalo que produjo su “Lamento de Portnoy”. Su protagonista estaba todo la novela machacándosela, incluso vaciaba el corazón de una manzana para utilizarla como herramienta de placer. Al parecer cuando Philip Roth era reconocido por la calle la gente le gritaba que “dejara de tocársela”.
    Años después, al tibio sol de marzo, un melón de de Villaconejos pagaba también tan singular servicio.

  • Pero, a ver, ¿desde cuándo el melón de Villaconejos es fruta de marzo, si se recoge en verano, como pronto en julio?

  • Los melones (de invernadero) de Villaconejos son tan falsos como los vinos de Rioja hechos con uva foránea y gracias a los cuales se han enriquecido tantas bodegas riojanas, a la par que han desprestigiado la Denominación. Que hable Artadi.

  • Abogados presentes, me quedé flipado cuando leí una frase del acuerdo PSOE – Ciudadanos que rezaba: “La Ley debe incluir los mecanismos de inversión de la carga de la prueba”.

    ¿Es lo que me parece o soy un paranoico indocumentado?

  • GIRA IL MONDO, GIRA
    ¿Tienes estrés? ¿Ya nada te ilusiona? ¿Tienes ya el iMac, el iWatch, el e-reader, el télefono de pantalla curva, la nevera de vinos, la cafetera de George Clooney… eso que ya tiene todo el mundo? Basta ya de productos de consumo masivos. Necesitas algo original y distintivo. Una pieza intelectual de simplicidad zen cuyo giros reproduzcan la música de las esferas y el rotar de las galaxias en equilibrio. Un talismán que puedas llevar en tu mano. Un metal que identifique tu energia estática, tu equilibrio y tu poder adquisitivo. Necesitas una perinola, gilipollas. Siente en tus dedos el tacto del aluminio, del cobre, del bronce, del acero inoxidable, del titanio… Desde 34 dólares podrás admirar el giro equilibrado de la materia. Cómpralas todas para tener una auténtica experiencia metálica. La colección completa de 15 perinolas sólo cuesta 885 dólares y vienen con una base de giro y tres muelles de estacionamiento. ¿Para qué quieres el dinero? Si es que lo estás pidiendo a gritos, o sea.

    Perinolas, no hay nada mas cool.

    https://youtu.be/wYLuuXsez2c

  • Esto es una mierda. Cada vez que me excedo y cargo con un ligero sobrepeso es cuando más potente y enérgico me siento.

    Cächis, ¡me se olvidó preguntar a madame douce si está buena!

  • Quiero protestar conta el alegato anticonsumista de Perroan, no solo porque carece de base racional sino porque perjudica gravemente a aquellos que trabajando en empresas privadas tratamos de encontrar productos que alienten el consumo, esto es, la demanda, que es uno de los motores económicos de la sociedad.

  • ¿Qué tiene de ridículo tener una nevera de vinos? ¿Y un iMac? ¿Y una pirindola? ¿Por qué burlarse de la creatividad de los emprendedores?

  • Marqués, en absoluto. Me gusta que cada uno diga y haga lo que quiera, sin causar muchas molestias. No obstante lo de consumir cuerno de rinoceronte, adornarse con marfil, comer ballenas por encima de la tasa de reemplazo y cosas así las seguiría prohibiendo hasta que empiecen a sobrar bichos.
    Recuerdo además que me reía de un amigo al que la empresa le puso uno de los primeros teléfonos “móviles”. Una maleta pequeña con antena y auricular. Nos parecía ridículo y lo punteábamos porque como valía más que el coche no se atrevía a aparcarlo en cualquier sitio, por si le robaban. Ahora no llevo reloj y soy inseparable del teléfono.

  • Proc, me he quedado extasiada con su periplo porteño. Es usted una auténtica bestia escribiendo. Me quito el sombrero.

    ……

    Marqués, para incentivar el consumo, nada mejor que dar trabajo y aumentar salarios. O unos aviones de esos que sobrevuelan las costas del Levante en agosto con publicidad lloviendo billetitos. Sin demanda, ya sabe, los macpro, los kindle y los applewatch se pudren en los almacenes. La avaricia romperá el saco. O dicho de otra forma: si quieren estabilidad hay que desperroflautizar la política, y para eso no hay pócima más efectiva que el estómago lleno, la garantía de aperitivo todos los domingos y una reposición de los cacharros inútiles que menciona Perro cada diez meses.

    ……..

    Me estoy volviendo muy perra. Ya sólo quiero leer sobre la Roma republicana, el asesinato de Kírov, el atentado contra Heydrich y las guerras sioux. Le he hecho prometer a dos amigos de confianza (uno, a la sazón, porteño, y conocido de Horrach) que cuando me den canela en un hospital no me hablen de otra cosa. Veremos

  • NECROLÓGICA (Carlos García-Alix)
    Adiós a Arturo Marián Llanos.
    Mi última entrada iba de la muerte de un pintor, esta desgraciadamente va de lo mismo, con la salvedad de que ahora tengo que hablar de un querido y admirado amigo, Arturo Marián Llanos.
    Arturo murió el sábado en un hospital de Vallecas y hoy ha sido enterrado en el cementerio musulmán de Griñon. Desde Kishiniov, Moldavia, su lugar de nacimiento, a la humilde tumba que ahora le acoge se despliega una existencia atravesada por dos pasiones, la pintura y la revolución.

    Hijo de una asturiana del exilio en Moscú, una niña de la guerra, y de un periodista Moldavo, Arturo Marián recibió sus primeras lecciones revolucionarias en el Komsomol, las pictóricas tuvieron por escenario el afamado Instituto de Arte Ilya Repin.

    Su devoción a la vanguardia histórica rusa, por entonces considerada por los mandamases del PCUS una “desviación izquierdista y pequeño burguesa”, y sus trepidantes andanzas en el punk moscovita de los primeros 80 le acarrearon una expulsión fulminante y solemne del Komsomol.

    Llegó a Madrid en 1982 acompañando a su madre que después de 45 años regresaba a una España que daba sus primeros pasos en democracia. Arturo tenía 17 años.
    Tras convalidar sus estudios en la facultad de Bellas Artes de San Fernando, se especializó en la modalidad de grabado. En los primeros 90 retornó con frecuencia a Moscú y trabajó ocasionalmente de interprete y traductor. En estos años descubrió la obra del pintor y poeta, Pavel Filonov (1882-1941).

    Este encuentro con las pinturas del teórico del Arte analítico marcará su evolución y su estilo de una manera determinante. Muchos de los postulados filonovistas, el trabajo bien hecho, la repulsa al boceto inacabado, la búsqueda de un trance o realidad transmental como requisito para enfrentarse a la tela en blanco, serán adoptados por Arturo como punto de partida para desarrollar su propia voz, su propio estilo.

    En febrero de 1994 presentó su primera exposición de pinturas en La Guarida de los tigres, un humilde local del barrio de Malasaña que por entonces se presentaba como cuartel general de la revista El Canto de la Tripulación. Un universo cubo futurista cargado de símbolos que hacían referencia a su pasado soviético, a sus emblemas, como la estrella roja, la perrita Laika, o el cosmonauta Yuri Gagarin acompañaron ya en esta primera exposición a otros símbolos propios del suprematismo como la cruz negra, el triangulo o el círculo.

    Desde esta primera exposición a la última, Régimen de agua, celebrada en el Espacio de arte Gloria en octubre de 2011 Arturo Marián se mantuvo fiel al Arte analítico y lo enriqueció con aportaciones de otras corrientes como el dibujo automático de los surrealistas, el arte popular ruso, el pop o los comics undergrounds. Un fértil caldo de cultivo que dio lugar a exposiciones inolvidables como Caballería roja celebrada en la Galería Muelle de Madrid en 2006, o Dark revolutión presentada en Valencia gracias a los buenos oficios de Salvador Albiñana, en las salas del Colegio Mayor Rector Peset.

    Por el camino Arturo pagó un delito contra la salud pública que le llevo durante demasiados años a la cárcel, trapacerías de una justicia injusta y estúpida. Esta situación extrema no quebraría nunca su temple de pintor y posiblemente muchas de sus mejores obras fueron realizadas en tan poco recomendable lugar. De la cárcel saldría gracias a las infatigables gestiones de un puñado de amigos, obligado citar en este lance a Quico Rivas y a Emilio Sola, amigos que por entonces poníamos en pie el periódico satírico y anarquista Refractor. En sus páginas su firma como Kax 1013, su número de presidio, se hizo habitual y de su mano llegaron también no solo dibujos, sino textos y más textos de Eugei Golovin, Renzo Novatore o Alexander Duguin.

    A su salida, seriamente enfermo y con la fisonomía famélica de un faquir hindú otros amigos, la familia de Fernando García Alonso y Elvira Pinilla, cuidaron de Arturo y le dieron los cuidados médicos necesarios y los medios económicos para seguir adelante con su aventura pictórica neo-futurista.

    Desde entonces una gran parte de su tiempo transcurrió en la casa que esta familia disfruta en el campo de Barajas, muy cerca de Daimiel. Aquí dio rienda suelta a su desbordante imaginación con decenas de cuadros, cientos de dibujos y algunos espectaculares frescos. Muy pronto llegarían las exposiciones colectivas e individuales que demostraron con creces su potencia y calidad como artista y le abrieron las puertas de destacados coleccionistas.

    Especial importancia para mi tiene el hecho de haber sido Arturo el primer artista en publicar sus grabados enmi editorial Larga Marcha. La edición de tres estampas fue acompañada del texto de Eugeni Golovin: “Aprendan a nadar” y tenía por título Régimen de agua. Del proceso y naturaleza de este empeño dimos cuenta felizmente en un corto metraje realizado con la colaboración de Marcos Flórez.

    Los últimos años de Arturo han sido años de lucha contra la enfermedad, de entradas y salidas frecuentes del hospital, de recuperaciones interminables y sin embargo sabiendo que ya estaba prácticamente deshauciado y que su tiempo era muy escaso seguía dibujando y pintando con la misma convicción de siempre. Su conversación cuando abandonaba el lápiz solía girar alrededor de la geopolítica planetaria y la revolución, un asunto que siempre le interesó y que le llevó a profundizar hasta extremos fuera de toda lógica en el estudio y análisis de las relaciones de fuerza que gobiernan nuestro mundo.

    Descanse en paz Arturo Marián, sus amigos y admiradores no le olvidaremos nunca.

  • He visto programas en televisión que no he olvidado aunque hayan pasado décadas.
    Desde una entrevista a Juan Goytisolo, con la bella Inka Martí, que luego sería señora de un Fitz-James Stuart, hasta documentales de la BBC sobre Yellowstone.
    Entre ellos hubo uno en TV2 dedicado a los sadhus, hombres que en un momento dado abandonan familia y posesiones para dedicarse a vagar por India. Responden a la tradición hindú sobre las fases de la vida: estudiar, ser padre y peregrinar serían las primeras.
    Cubiertas las tres primeras, hay que empezar a pensar si apetece el buen tiempo y la comida picante, en mi caso en plan dandi, cómo no.

  • Interesante, Holmesss.

    (También me pregunto si no se podrá hacer el sadhu vestido con tu ropa de Zara normal y si en vez de ir a la India te puedes quedar en una parte de Burgos, por ejemplo, que sea fea y seca, dando las vueltas).

  • Si es fea y seca, no habrá gente. Si no hay gente que te alimente para quitarse el mal karma, dado que te has liberado de las posesiones que te poseían, morirás de inanición. No digo que sea mal plan, pero.

  • Estoy seguro de que ya leyó el HHhH de Laurent Binet, Pirata. Sobre los sioux, leí no hace mucho un buen documentado estudio (que supongo también conocerá), Caballo loco y Custer, vidas paralelas de dos guerreros americanos, donde se demostraba , entre otras cosas, cómo el segundo fue superado en astucia y liderazgo en Little Bighorn por su rival.

  • TOCARLAS BIEN
    Llevo semanas mordiéndome la lengua pero ya no aguanto más: la nueva estación de autobuses de San Sebastián es una chufa. Una zona de muelles subterránea, con fea sala de espera adosada de modelo hostil, pequeña y con pocos asientos (24, la mitad que un autobús), y sobreexpuesta a los gases de escape pese al cerramiento de cristal. Si fuera trabajador en esa cueva (pienso en los empleados del bar o en los expendedores de billetes) empezaría a negociar el plus de “tóxico, penoso, peligroso”.

    «No hace ninguna falta tocar las castañuelas, pero en caso de tocarlas, más vale tocarlas bien que tocarlas mal», dijo el humorista Fernández de Rojas. Sí hacía falta tener estación de autobuses, pero puestos a tenerla, mejor tenerla buena, o incluso regular, que mala. Porque lo que no parece muy lógico es que los usuarios prefieran bajarse en la ubicación anterior, donde hay mejor combinación de urbanos, y que, apenas pasado un mes, ya estén hartos del agujero de la nueva.

  • Me recuerda a la de Santander, que tiene también mucha vida subterránea. La nueva de Vitoria es más saludable porque hay grandes salones de espera cubierta y las dársenas están al aire. De un tamaño todo como para que aparquen los autobuses y además los aviones y los transatlánticos que se pierdan por el monte hasta que vengan sus madres a buscarlos. Lo peor es que está en Casa Cristo, que a Cristo le conviene pero a las demás no tanto.

  • Me desconcierta mucho la gente religiosa y/o espiritual. El problema es mío (debido probablemente a algún fallo orgánico en los canales de la percepción) y como soy consciente suelo ser especialmente respetuoso en los templos, monasterios, cementerios y bibliotecas. Pido siempre permiso para hacer fotos y, además, procuro ilustrarme sobre los contenidos de la religión correspondiente. Cuando me veo obligado a tratar con santos varones, como me ocurre con cierta frecuencia, callo como una tumba y evito la menor muestra de escepticismo para no vulnerar su fe.

    Más difícil me resulta callarme en presencia de gentes muy leídas y pensadas. Y no tanto porque pretenda zaherirles como por la curiosidad, nunca satisfecha, de saber por qué creen en cosas en las que resulta tan raro creer. No me he atrevido a preguntar, por tanto, por qué Arturo Marián se convirtió al islam, aunque me muera de ganas, o por qué Bremaneur reza a La Venerable.

  • Gómez dice:

    Martes, 01/03/2016 a las 12:58

    El de Binet lo leí, pero no me gustó nada. Nada. Bien documentado, sí (qué menos se puede pedir a quien se ha tirado diez años escarbando en el asesinato de Heydrich), pero es un intento fallido de imitar a Carrère. Tampoco Carrère es santo de mi devoción, a decir verdad (no me parece un tipo interesante, así que me sobran siempre sus referencias a su vida personal; es decir, el 40% de cada uno de sus libros), pero no se le puede negar capacidad narrativa. Binet carece de esa fuerza, creo. Y se pasa el libro entero justificando el formato elegido, cuando leyéndole parece bastante evidente que optó por la faction porque carece de calidad para escribir ficción y/o de formación para escribir ensayo, como ocurre en tantos casos. Para escribir buena faction, quien escribe ha de ser al menos tan interesante como el asunto sobre el que escribe; si no es así, la primera persona sobra, ¿no? (Pero entonces, tantos se quedarían sin poder echar su meadita en la farola).

    He oído hablar de Caballo loco y Custer, pero no lo he leído. Lo último que he leído sobre las guerras sioux ha sido la biografía de Clavin y Drury sobre Nube Roja, El corazón de todo lo existente, un trabajo bestial y muy bien escrito. Me parece que con ella y un par de clásicos (uno de los cuales hizo trizas mi perra hace un mes) tengo para lo que quede.

  • Perroantonio dice:
    Martes, 01/03/2016 a las 13:34
    o por qué Bremaneur reza a La Venerable.

    Joder, porque se bilocó y estuvo a la vez entre las celdas de su monasterio y en Nuevo México catequizando indígenas. Lo que yo me pregunto es por qué no le rezas tú a una monja biloca.

  • Din-don-dín, din-don-dín, din-don-dín.
    Señorita Fijarme, me informa el señorito Perroantonio que se ha recibido en nuestras oficinas un email dirigido a usted. Puede recogerlo en su propio correo.
    Din-don-dín, din-don-dín, din-don-dín.

  • MGauss, muchísimas gracias.

    (Ya lo he echado al olvido. Me sale un agujero en la barriga solo de pensar en meterme en papeles y pleitos; ni aun estando segura de que tengo razón, que no lo estoy).

  • Perroantonio dice:
    Martes, 01/03/2016 a las 14:04
    A la única monja a quien rezo es a Catalina de Erauso, para no cruzarme con ella. También se bilocaba mucho, por lo que parece.

    Ahora entiendo el origen y la querencia de ciertos cortes de pelo por algunas mujeres vascas.

  • Estoy de acuerdo con usted en lo de Binet. Su libro me lo regaló una señorita que me quiere bien y a la que sólo faltó apuntarme con un arma para que me lo leyera. Si de he de ser sincero, lo que más me gustó fue una frase que ni siquiera recuerdo si era del propio autor o sólo la citaba: “¿Hay algún biógrafo que no sueñe con afirmar que Jesús de Nazaret tenía el tic de alzar la ceja izquierda cuando reflexionaba?”

    El de Dee Brown, sí, es un grandísimo libro. De hecho, siempre he pensado que un titulo apropiado para una autobiografía de mi persona escrita por mí mismo podría ser Enterrad mi corazón en Collserola.

  • «Todas estas cámaras», ha dicho Otegui en referencia a la gran cantidad de medios de comunicación, «acreditan que hay presos políticos en el Estado español. No hay tantas cámaras para los presos sociales».

    En buena lógica guipuzcoana, capital Lepe.

    Y Pablo Iglesias tuiteando que nadie debería estar en la cárcel por sus ideas. Este chaval no es más tonto porque no se entrena.

  • Gómez dice:

    Martes, 01/03/2016 a las 14:59

    Increíble, Gómez. Es una frase que me llamó mucho la atención, porque me recordó las tribulaciones de Yourcenar sobre la “voz” de Adriano. Hace un tiempo traduje en mi blog unas notas de Tom Clark (con permiso de Clark) que tocaban de refilón este asunto. Vale la pena leerle a él, que al final cita a la propia Yourcenar (“no nos queda nada…”). Dice:

    En un maravilloso ensayo titulado “Tono y lenguaje en la novela histórica” [incluido en El Tiempo, gran escultor], Yourcenar habla de la dificultad de comprender las entonaciones e inflexiones del habla en la oscuridad de los siglos perdidos. Sus observaciones sobre la construcción de una “voz” para Adriano son fascinantes; ponen de relieve el ingente trabajo (y riesgo) de invención y especulación que son parte de la carga de todo traductor serio. Conservamos fragmentos documentales, como indica Yourcenar, pero [“no nos queda nada, o prácticamente nada, de estas inflexiones, esas corcheas, esas medias sonrisas elocuentes que sin embargo pueden cambiarlo todo]”.

    La ceja levantada de Jesucristo, las corcheas del latín de Adriano.

  • Ricardo Moreno Castillo dice:
    Martes, 01/03/2016 a las 12:10
    Para marquesdecubaslibres:

    ¿Me podrías aclarar en que lugar de la entrevista cito mi pasado antifranquista?

    Atentamente

    Ricardo Moreno

    -Con mucho gusto contesto al profesor Moreno Castillo.
    Es cierto que en su entrevista no cita nada sobre su pasado antifranquista, pero, y me disculpará la adversativa, en el mismo artículo de EM Javier Orrico afirma “nos presentan como unos carcas, pero nosotros somos los profesores que veníamos de luchar contra el franquismo. Venimos todos de la izquierda…”
    Ese “nosotros somos” fue el que me hizo pensar que usted era otro antifranquista mas.

  • Procuro fijarme dice:

    Martes, 01/03/2016 a las 15:14

    «Todas estas cámaras», ha dicho Otegui en referencia a la gran cantidad de medios de comunicación, «acreditan que hay presos políticos en el Estado español. No hay tantas cámaras para los presos sociales».

    En buena lógica guipuzcoana, capital Lepe.

    Y Pablo Iglesias tuiteando que nadie debería estar en la cárcel por sus ideas. Este chaval no es más tonto porque no se entrena.

    NO.
    No es tonto, al menos por lo que dice en este caso, es un tipo muy peligroso.
    Yo soy el primero que a veces me dejo llevar por lo que tienen de ridículo y lo confundo con estupidez, pero es otra cosa y me he impuesto, mientras me dure, corregirme a mí y a los demás cuando nos de la risa floja ante sus estupideces.

    Que ya sé que ustë lo sabe, pero me da igual. Tengo el día tocapelotas.

  • ME TOCA LAS PELOTAS:

    Que el poder político y económico esté dando pasos cortos pero firmes para quitar de nuestras frías manos el dinero en efectivo sustituyéndolo por el pago electrónico, teniendo así absoluto control sobre todas nuestras actividades y eliminando el último reducto de libertad que consistiría en no tener la pasta en el banco sino bajo un ladrillo.

    Que la corrección ecologeta esté llevando a todos los fabricantes de coches a aplicar el downsizing a sus motores, privándonos del placer de los grandes motores atmosféricos y su sonido, obligándonos al trágala de motores de batidora con turbo.
    ¡Hasta Porsche se carga el bóxer seis cilindros y va a meterle un cuatro cilindros con turbo al Boxster S!

    La única marca que se resiste de momento es Mazda y los respeto por ello.

  • ¡Gata! ¡Vuelve aquí a despotricar de tus cosas mientras yo despotrico de las mías!!!!!

    ¡¡¡¡Cagontodoslosantosquealmuerzan!!!!

  • “No me he atrevido a preguntar, por tanto, por qué Arturo Marián se convirtió al islam, aunque me muera de ganas” (perroantonio)

    LOS CURSOS DE GEOPOLÍTICA DEL ZULO
    No es posible entender el mundo sin conocer las aportaciones a la geopolítica de Sir Halford John Mackinder, un visionario que definió el concepto de “espacio vital” de un país y proclamó a Eurasia como el “heartland” de la historia. Estas ideas llevaron a Hitler a querer ampliar las fronteras de Alemania para llevarlas hacia el corazón del mundo, a crear un gran estado donde el volk pudiera expandirse y ocupar el centro de la historia. Subordinado a este centro del mundo estarían las “tierras marítimas”, cuyos valores morales serían el mercantilismo y la piratería, frente la sentido trascendente que posee el heartland. Esta diferenciación entre potencias de la tierra y el mar data desde la antigüedad, en la que ya se distinguían civilizaciones terrestres como Roma o marítimas como Cartago. Ejemplos actuales de potencias marítimas serían Estados Unidos y el Reino Unido.
    El mundo pues se divide entre Atlantistas (cristianos) y Euroasianistas (islamistas). Dada la localización geopolítica de España, en el límite de ambos mundos, toca tomar partido. Arturo, que había nacido en Moldavia, no lo dudó.

  • En el Zulo se libraron arduas discusiones sobre geopolítica en las que solía salir mal parado al ser descalificado como un (despreciable) “liberal atlantista”. La lectura del Limónov de Carrére fue clarificadora para mí, pues me permitió sistematizar las posiciones revolucionarias de Arturo.

  • Limónov, Duguin y Arturo fueron miembros del movimiento Nacional Bolchevique. Duguin, hasta que cayó en desgracia hace poco, era asesor de Putin.

  • 10/10, Pirata. A tal efecto, el cuaderno de notas que acompaña a las Memorias de Adriano –por lo menos en la edición que poseo de Edhasa– resulta tan significativo como la propia novela. O incluso más. Resulta casi imposible subrayar alguna de estas notas por encima de otra, pero me quedo con ésta que describe el momento capital en el que encuentra el punto de vista del libro, esto es, la voz narrativa que usted menciona y que le permitiría silenciar –en la medida de lo posible, claro– la suya propia:

    La única frase que subsiste de la readacción de 1934: “Empiezo a percibir el perfil de mi mi muerte”. Como un pintor instalado frente al horizonte y que desplaza sin cesar su caballete a derecha e izquierda, al fin encontré el punto de vista del libro.

    De verdad pienso que estos breves apuntes de Yourcenar constituyen lo más acertado que se ha escrito acerca de la novela histórica moderna.

  • Sin embargo, Binet, que es consciente del problema (si yo pudiera escribir que alzaba la ceja izquierda) y que seguro ha leído el cuaderno de notas de Yourcenar (es más, apostaría a que la metáfora de la ceja está inspirada en esa nota de ella), no es capaz de resolverlo. Porque el recurso a la búsqueda personal, la novela testimonio, la faction o como se quiera llamar no es necesariamente más honesto ni garantiza una verosimilitud mayor que la ficción, por mucho que esté de moda decir lo contrario. Pero claro, para ser tan creíble como el Adriano de Y., para colmo escrito en primera persona, no basta con espolvorear aquí y allá unos mechones de vida real, no valen atajos: hace falta mucho tesón y quilates de talento. ¿Se imagina usted que Y. hubiera escrito unas Memorias de Adriano a la faction – es decir, que hubiera convertido el Cuaderno de notas, en lugar de la vida de Adriano y el paisaje del siglo II, en el hilo conductor? Qué desperdicio. Y eso que era un personaje infinitamente más interesante que Binet o que Carrère.

  • Acabo de leer a Manuel Molares do Val que si el rey aplicara el turno riguroso, pasando tras el fracaso de Sanchez a Podemos, que fracasaría también, y después a Ciudadanos, éste podría entonces pactar con PP y PSOE siendo Rivera el centro del acuerdo.

    No se me había ocurrido.

    “Una solución real”.

  • Cursé el Bachillerato de don Pedro Sainz Rodríguez, sátiro y erudito por este orden. Tuve que pasar dos Reválidas, la de cuarto y la sexto para poder acceder al “Preu”. O sea, que soy de la cuerda de los llamados antipedagogos (antifranquistas o no), pues desearía que volviera un bachillerato serio como el don Pedro.

  • En aquel Burgos en que el César Visionario firmaba sentencia de muerte mientras mojaba soconuscos en el chocolate, coincidieron Sainz Rodríguez, Tovar y Laín. También fugazmente Giménez Caballero.
    Cursé, como dije, el bachillerato de don Pedro, fui dilecto alumno mucho mas tarde de Laín Entralgo y tuve amistad temprana con el nieto de Giménez Caballero, genial director teatral. Mas no se puede dar.

  • Forjadores de talasocracias han sido fenicios, helenos, vikingos, genoveses, venecianos, españoles, portugueses, holandeses, británicos, norteamericanos y japoneses. Las talasocracias deben conquistar las orillas de los mares que las circundan para no ser absorbidas a plazo por otras talasocracias en germen.
    Eurasia no pertenece a los árabes sino a los pueblos mongoloides. El centro del mundo está en Manchuria.
    Convertirse al islam hoy día es un acto de oportunismo o desesperación.

  • Si hablamos de credibilidad literaria, Pirata, yo también soy, como leí en alguna parte hace muchísimo tiempo, de los que no concibe la historia de Francia sin considerar a Los Tres Mosqueteros personajes tan –valga la redundancia– históricos como Richelieu o Mazarino, a pesar de los numerosos anacronismos que presentan las tres obras donde disfrutaron de sus aventuras. En este sentido, es el trazo maestro del autor el que transforma en creíbles, en reales, en irrebatiblemente ciertos, la ceja levantada de Jesucristo o el sonido de la trompeta del Anunciador de las Lunas del templo de Eschmún al divisar la trirreme de Amílcar aproximándose a Cartago.

  • No, Gómez, no me refiero a ese tipo de verosimilitud. No quería decir exactamente que los tres mosqueteros sean tan reales como Luis XIII, sino que para escribir sobre Luis XIII en una (fantaseada) travesía en primera persona es mejor escribir Los tres mosqueteros y no tomar por lelo al personal.

    Dicho a lo bruto, las cuñas que mete Carrère sobre a) la joven eslava a la que se está tirando (así empiezan varias de sus ‘novelas’), b) el traqueteo del tren que cogió en París -oh, París- hacia el Este -oh, el Vístula, c) sus tiras y aflojas edípicos con su madre, su padre o su tío el egresado de l’École normale, d) sus impresiones personales sobre tal o cual agregado de prensa/ colega periodista/mesera del hostal de Tánger del que un día fue madame bla, bla … sus esforzados intentos para que le veamos a él (ÉL) en su busca de la verdad (que sólo puede ser subjetiva y por lo tanto bla, bla), no me interesan nada desde ningún punto de vista, tampoco el literario. Por muchas paletadas de realidad que le echemos a la cosa no la hacemos más verosímil ni más interesante, sino más cutre y anodina. Es muy alucinante y admirable lo que confiesa Yourcenar, que podría haber puesto sus ovarios sobre la mesa con mucho más fundamento: “Desde entonces, aún un mayor respeto por la verdad, una atención más cuidada y, por mi parte, aún más silencio“.

    Silencio es lo que falta en esta época: cállense todos los pichones, al guano toda esta algarabía de egos. Paremos esta especie de vulcanismo egocéntrico mareante y escuchemos a quien de verdad tiene algo que contar.

  • Asimov dedica un capítulo de “El electrón es zurdo” (divulgación científica de alto nivel) a los talasógenos, sustancias capaces de formar océanos. Altamente recomendable.

  • El electrón es zurdo, que he leído, pensaba que era uno de relatos cortos que incluía el del demonio Azazel, pero si me estoy liando ¿sabe usted Zeppi cual era?
    Me gustaría volver a tenerlo.

  • Es que es un libro muy bueno. Pero no sale Azazel. Este es un personaje que aparece en varios cuentos cortos de Asimov, que luego reunió en un volumen titulado Azazel, el demonio de dos centímetros. En la wiki viene la lista de los cuentos en los que sale Azazel, el primero de ellos, y el más conocido, es Una noche de canto (A night of song).