Breve relación de vidas extraordinarias · 6

BRVE-06
Por Martín Olmos.

Elmer McCurdy fue un difunto nervioso. En vida fue dinamitero y conservó la inquietud. Muerto disecado como un zorro de mesón. Homocigoto por ser hijo de primos hermanos jamás juntó lumbre para prender un candil y, sin embargo, acarició la inmortalidad. Tenía dicho Arturo Schopenhauer que desear la inmortalidad es desear la perpetuación de un error. El señor McCurdy trabajó de joven achicando aliviaderos y alimentó refracción hacia las fosas umbrías que no aprendió a interiorizar por ser prefreudiano. Pasó brevemente por el ejército, en donde se familiarizó con la manipulación de la nitroglicerina y fue expulsado por borrachuzo y se hizo ladrón de trenes. En las colinas de Osage, en la Oklahoma, le mató de un tiro en el pecho el sheriff Stringer Fenton el 7 de octubre de 1911 mientras le perseguía por el robo de cuarenta y seis dólares, dos garrafas de whisky, un reloj, un revólver y un abrigo. Tenía dicho el pobre Robespierre que la muerte es el principio de la inmortalidad. Elmer McCurdy fue embalsamado con arsénico por el señor Joseph L. Johnson, empresario de pompas fúnebres de Pawhuska, y expuesto al popular por cinco céntimos de machacante convirtiéndose en un individuo más rentable extinto que coleante. Perplejo en vida y muerto perplejo quizá se preguntó como don Pablos: “Señor, ¿sabéis de cierto si estamos vivos?”. Nadie sabe ese extremo con seguridad plena y vagamos, en realidad, el Purgatorio. Durante sesenta años después de su óbito pasó por varias casas de espanto, por el Espectáculo de Carnaval de los hermanos Patterson, por el mesón de Jefferson Smith el Jabonero, notorio proxeneta, y salió de atrezzo, sin frase, en tres películas. En vida padeció tuberculosis, alcoholismo, juanetes y triquinosis; en tránsito gozó de mejor salud y no se acercó a una copa, no señor, si bien perdió tamaño con el tiempo por ser mojama y se le cayeron los dedos de las manos, los de los pies y las puntas de las orejas. Se encontró escrito en una lápida:

Eram quod es, eris quod sum,

que quiere decir que yo era lo que tú eres y tú serás lo que yo soy, con lo que pudo ser docencia pero se quedó en feria, el pobre, y en perpetuación de un error y en zorro de mesón y jubiló en la Casa de la Risa del parque del Pico de Long Beach y le enterraron el 22 de abril de 1977 debajo de medio metro de hormigón.

103 comentarios

  • (Y tan extraordinarias que son estas vidas -o muertes, en este caso-.

    El señor McCurdy trabajó de joven achicando aliviaderos y alimentó refracción hacia las fosas umbrías que no aprendió a interiorizar por ser prefreudiano

    La madre que lo parió: Martin Olmos es dios.)

  • La idea de que los locos tomen el mando en un frenopático y encierren a sus cuidadores ha sido un clásico en la literatura de fantasía (Poe, Borges). Ayer vi “Asylum:el experimento”(2014), una película mas que recrea esta situación. Me pareció muy interesante, en particular el personaje Silas Lamb al que vi mucho mas elaborado que el propio Maillard de Poe.

  • Ya está Perroantonio repartiendo estopa a diestro y siniestro, como si todas sus señorías se hubieran comportado igual. Hay hechos objetivos e indiscutibles:
    1. Cada ciudadano ha votado al partido que le ha dado la gana.
    2. Ni el PP ha “ganado” las elecciones, ni se ha votado “por el cambio” ni los ciudadanos han votado así para que haya un Gobierno de “consenso”. Todo esto son pajas mentales.
    3. El primero que la cagó y bien fue Sánchez poniendo líneas rojas al partido mas votado. Luego remató la cagada presentándose a candidato sin tener posibilidad alguna de ser investido.
    4. Podemos ha hecho todo tipo de numeritos llegando su amado líder a ofrecerse para ser Vicepresidente.
    5. Ciudadanos y el PP han mostrado cierta cordura dentro de lo que cabe, siendo injusto meterles en el mismo saco que los anteriores.
    6. Los nacionalistas: hay que echarles de comer aparte.

  • Muy bueno lo de Perroan que nos pega Satur, salvo que a Rousseau se le atribuye indebidamente la paternidad del “contrato social”
    Erróneamente, sì, a Rousseau se le adjudica a veces la paternidad (tuvo cinco hijos pero todos incluseros) de la teoría política del “contrato social”. El “estado natural” o “estado de naturaleza” es una noción de la filosofía política forjada, mucho antes del nacimiento de Rousseau, por filósofos del siglo XVII adscritos a la corriente del “contrato social” en tanto contrato originario entre hombres libres por el cual aceptan una limitación de su libertad a cambio de leyes que garanticen la pervivencia del cuerpo social en el seno del Estado. Hugo Grotius (Huig de Groot, 1583-1645) fue el primero en la historia de la filosofía política en teorizar el contrato social moderno. Le seguirán Hobbes (1588-1679), Locke (1632-1704) y Rousseau (1712-1778)

    http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/23/tricentenario-nacimiento-rousseau/731407.html

  • Estoy contento de tener que ir a votar otra vez. Solo por constatar cuántos traidores hay entre los votantes españoles. Mi idea, que alguna vez ya expuse, es que la democracia se sostiene sólo sobre la base de la opinión cambiante de los traidores, que son un pequeño porcentaje del censo. Si los votantes no cambiaran de opinión y se comportaran como verdaderos secuaces de los líderes o incondicionales adeptos de las ideologías, que es lo que unos y otras desean fervientemente, no existiría otra alternancia que la generacional. Debemos el logro de la alternancia pacífica a ese porcentaje del censo que unas veces sube y otras baja, por no decir que transita de izquierda a derecha con desinhibición y naturalidad. Por algo el voto es secreto y ponen probadores en los colegios electorales. Fundamental para que ese transito se produzca, ora de ida, ora de vuelta, es una cierta confianza en que la mayoría resultante no aplastará a la minoría. Ese miedo siempre existe. Si ganan quienes amenazan con cambios esenciales, difícilmente reversibles, que amenazan mi hacienda y acaso mi vida, aunque sólo sea mi nivel de vida, poco interés tendré en respetar el tránsito pacífico. En el mejor de los casos, sin romper la baraja, enconaré mi postura, es decir, no cambiaré el voto, postura de lo más razonable.
    Parece claro que todos han intentado aparentar, sin éxito porque se les ve el plumero, una cierta flexibilidad en sus propuestas mostrando voluntad de diálogo. Pero a la hora de la verdad el PP no habla con Podemos, Podemos no habla con el PP ni con C’s, C’s no habla con Podemos pero sí con el PP y el PSOE, el cual habla con Podemos y C’s, pero no con el PP. Estas falsas muestras de talante negociador están por otra parte trufadas de gruesas líneas rojas y de altisonantes declaraciones en contra del adversario, tratándolo como lo que es, el enemigo. Este es el escenario apropiado para ver de cuánto enconamiento somos capaces. Yo creo que mucho, que habrá pocos traidores y que no es descartable una tercera vuelta.

  • Satur dice: Lunes, 25/04/2016 a las 11:14
    ¡¡¡CABRAJAAAAAAAARRRRLLLLL!!!

    Iglesias ya ha perdonado a Carvajal. Un gran tipo.

    ***
    ¿Y si en las elecciones de junio salen los mismos o parecidos resultados? España nos lo preguntamos.

  • La gran ventaja de escribir en la nube es que los escritos se pueden corregir. Conocía los antecedentes del “contrato social” –al fin y al cabo he leído a Hobbes, y con provecho, y quizá hasta había leído el artículo de Calaza– pero creí que el término en sí (no la idea) era de Rousseau. Así que corregiré prontamente.

  • La idea del “contrato social” está vinculada a las tres Revoluciones y ha sido diferentemente entendida, y sobre todo aplicada, en el mundo anglosajón y en el continental.
    Para un americano el contrato estilo europeo resulta asfixiante, desean ser libres para dirigir sus vidas y asumir sus propios riesgos. Cuando consiguen triunfar es cuando gustan “devolver” a su país lo que han recibido, pero de forma voluntaria y altruista, no obligados por el Tesoro. Ello incluye no solo grandes donaciones, sino también ofrecer su tiempo a la sociedad.
    De esto se deriva que el verdadero contrato social es el que se tiene con uno mismo, siendo en la madurez cuando se alcanza una dimensión existencial que permite entender que la felicidad de los demás es la propia, y que no hay otra fórmula que ésta para alcanzar el bien morir.

  • He ido a ver y resulta que ninguno de los principales diccionarios generales del idioma (DRAE, DEA, DUE, DGILE, Clave) registra la combinación vergüenza torera (cf. Perroantonio), y debería aparecer porque es una expresión fija; al menos tanto como vergüenza ajena, que sí viene en todos.

  • Yo votaré lo que habrìan votado los patriotas asesinados en el Pais Vasco: votaré UPyD.
    Ningùn voto digno es un voto perdido.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Lunes, 25/04/2016 a las 14:24
    De esto se deriva que el verdadero contrato social es el que se tiene con uno mismo

    Exacto. Y por tanto, el verdadero contrato social no existe.
    Con los años uno va conociendo los distintos contratos que han establecido amigos y conocidos, y puede constatar las diferencias con el propio. El sumatorio de estos contratos es la sociedad, desde la siciliana hasta la holandesa. Pero no se puede “romper” porque no existe como tal.

  • A mí me parece muy bien que el Cholo Simeone tire balones al campo para parar los contra ataques del equipo adversario. Lo importante es ganar, por lo civil o por lo militar. Que los padres se lo enseñen a sus hijos en el Manzanares, para que aprendan cuán puta es la vida y como para triunfar hay que ser lo mas macarra posible.

  • Lo que hizo el Pocholo Simenón me recordó un hecho idéntico protagonizado por Juan de Dios Román. Es indigno y execrable.

  • Recuerdo también una de Juantxo Villarreal, en aquel frontón donde jugaba el Bidasoa. Esta gente lo vive con tanta ansiedad que pierde el oremus. A Villarreal le cayeron como diez partidos, el Pocholo saldrá indemne.

  • Hoy me he costado un momento entender una frase de un mail que me ha enviado un fenómeno, de una empresa colaboradora.
    Decía “indícanos cuando tengas visibilidad para reservar” patatín patatán.
    Cuando he entendido que me decía que le avise cuando lo sepa, he estado a punto de contestarle con un ¿pero tú eres tonto, porque hablas tan raro? pero me he acordado de que tiene dos másteres, va a ser por eso.

  • El puto virus Criptolocker está haciendo estragos en la empresa en la que trabajo. No hay más solución que restaurar un backup… el que lo haya hecho, o tirar de Shadow Copy si está disponible.

    El virus solía venir camuflado en un email (falsamente) remitido por Correos, en el que se avisaba al incauto receptor de la llegada de un paquete o certificado a su nombre. El usuario accedía al link y se infectaba.

    Pero se van superando. Ahora simplemente te llega un mail que dice: “A que no hay huevos de pulsar en este enlace”

    Y no hay quien se resista.

  • Pues es verdad: Ed McBain le da mil vueltas al coñazo enrevesado de Janet (se pronuncia Yein, no Janet) Ellroy.

  • Antes de fatigarme, yo reivindicaba aquí la lejía, los diez mandamientos, el diezmo y las ciudades estado. Pero Follansky no nos leïa y al marqués se le olvida.
    Cuando os tenga criados os iréis a la mili, snif.

  • Eso es en Villanueva de la Vera.
    Caceres.
    Pero vamos a la Puebla de Valles en Guadalajara, de alli era bibisabuela Julia

  • Mi bisabuela, quise escribir. Hay un libro de Aache ediciones de anécdotas de la Puebla de Valles. Una de las mejores, o la mejor es la llamada “el ánima y el rompedientes”.
    La historia es larga y les cuento el final.
    De como uno que creían muerto apareció desnudo en su velatorio, una vieja empezó a gritar “un ánima, un ánima”, y uno de los presentes pegó un puñetazo al aparecido y le rompió los dientes.
    (Claudio el espoiler)

  • (Buenos dias. Oye, ¿Martin Olmos tiene trabajo, pública ya en algún sitio?, Lo digo por los capullos aquellos que lo despidieron por escribir aquella fabulosa vida extraordinaria sobre Alfonso XIII, ¿Ya está arreglado?)

  • El contrato social existe, igual que el amor, la soberanía de los estados y la propiedad privada. Sabemos que al final el amor son hormonas y probablemente el sentimiento de no me toques lo mío, ya sea individual o colectivo, también tenga una base química y un rastro neurológico. El de pertenecer a un grupo que tiene un cierto equilibrio, en ocasiones indefinible, es evidente. Así la gene se enamora, aparta con vehemencia a los demás de lo suyo y se rebela si ese equilibrio en el grupo se rompe. El derecho es la punta del iceberg de ese contrato social. No digo la ley, digo el derecho.
    También puede que no sea así y que nada de eso exista. Hablando del ser humano nada es ciencia si no se ha probado antes en ratones de laboratorio y luego en cerdos y la filosofía, el derecho o la sociología, por esa misma razón no tienen más categoría que la novela o la poesía. Aunque expliquen las cosas siempre serán metáforas.

  • Anoche cenamos Holm y yo sin chicas, como nos gusta, para beber sin recriminaciones y hablar de temas trascendentes sin interrupciones. Salieron todos los grandes temas: el motociclismo, la perfidia de las mujeres, el contrato social, etc.
    Este es uno de los pocos placeres que le van quedando a uno en la vida, una cena en viril camaradería.

  • MÁS ATENAS, MENOS ESPARTA
    Los espartanos eran los zoquetes de Grecia. Más tontos que fabricados de encargo, sólo son recordados por las mistificaciones literarias y gráficas (pinturas, tebeos y cine), porque de su legado sólo se deduce que fueron minuciosamente ágrafos, estrictamente disciplinados (la primera vez sin su consentimiento y en edad infantil), aficionados a la erección de templos, especialmente a Hércules (lo que equivale, queridos niños, a elegir como tu favorito, de entre todos los superhéroes de Marvel, a Hulk, la Masa), y radicalmente hostiles a la coexistencia pacífica.

    Como burros e idiotas (¿o era ilotas?) sus más celebradas aportaciones a la cultura universal han sido la regulación de la pederastia, la eugenesia estricta y el servicio militar obligatorio desde los cinco años. Con toda lógica, su sociedad rigurosamente igualitaria –en la cúspide militar–, su apostolado armado y la libertad sin derechos de la masa mayoritaria de población servil, humedeció a muchos marxistas, que se hicieron espartaquistas como luego se hicieron estalinistas, maoístas o castristas. Lo llamamos coherencia.

    Que los espartanos fueron considerados unos fenómenos desde antiguo lo prueba el hecho de que los romanos organizaban espectáculos circenses en donde se disciplinaba a niños espartanos en el arte de recibir hostias como panes, como hacen ahora esos monjes shaolín rompiendo ladrillos con la testuz pero en más animal.

    “Vencer o morir”, ahí está resumida toda la enseñanza espartana. Yihadistas.

  • Y las sogas, los serones, los capachos y las espuertas de esparta. Las suelas de los alpargates para ir a la playa también son de esparta. El esparta es civilización, el esparta es cultura, el esparta es español y también le dicen atocha. ¡Viva la Virgen de Atocha!

  • Gachó, un poco de contención, o sea. Martín Olmos sólo publica en Chopsuey y tiene alguna colaboración menor, creo que bimensual. Estaba esperando a que respondiera él.

  • Después de escribir el mismo artículo durante años y de vomitar un poco en twitter contra los refugiados, Germán Tres publica hoy algo decente en el ABC. Sobre este asunto.

  • Esos son los espartanos de los tebeos, Follanski. Los verdaderos eran una élite militar de guerreros que tenían ciudadanía plena y daban por el culo (a veces literalmente) a los no ciudadanos, que eran la muy gran mayoría (¿el 90%?), y que siendo libres no podían participar en ninguna decisión, quedándoles reservada la libertad de obedecer, trabajar, proveer de alimentos y ser convocados a la guerra de los señoritos on demand.

    Lacónicos es una forma de decirlo. La otra es incapacitados para los mensajes inteligibles, sean la escritura o la oratoria. El espartano que más ha hablado es el Leónidas del tebeo de Frank Miller, que cuenta una historia tan fiel que ni siquiera se le ocurre apuntar que había otro rey reinando simultáneamente.

  • El Esparta de Praga era un equipo buenísimo, y es verdad que daban por culo. Al Madrid en la Copalagüefa de 1984, por ejemplo. Fue el último equipo en el que jugó Tomáš Ujfaluši, un tío ahí to vikingoso que vistió durante algunas temporadas la elástica rojiblanca.

  • En Esparta practicaban una modalidad del after-birth abortion que recuerda el lanzamiento de enanos, actividad a la que son muy aficionados los anglosajones.

  • Cuánto hijoputa hay por aquí. Sonrío leyendo réplica y contrarréplica. Viva el nervio español.

    Anoche fue un día triste, tan triste que a pesar de aquellos suelos azules imposibles de encontrar en Pantone, equidistantes del cielo de cualquier arquitecto tanto como del sueño de un Le Corbusier redivivo, ver a aquella mucama enguantanda de blanco sirviendo la mesa me dió tal sarpullido que esta mañana he tenido que darme talquistina para quitarme semejante imagen casposa. Ay!!, qué mal envejecen las momias.

  • “En definitiva hay que evitar fichar a misántropos y gente que no respete las reglas: ahorra dinero y mantiene a todo el mundo más feliz, aumentando la productividad.”

    Menos mal que me contrataron hace ya mucho tiempo.

  • (Contenida me hallo, pues.
    A Martín Olmos le ponía yo un caserío si pudiera.
    Muchos de los mamelucos con columna (en prensa) de este país, ni tienen estilo ni dominan el lenguaje, el idioma y la gracia como lo hace Martín Olmos, con su estilo inconfundible.
    Martín Olmos está absolutamente desaprovechado, ¿Pero qué nos extraña en este país gobernado a todos los niveles por mediocres y/o sinvergüenzas?
    Reivindico un sueldazo para el talento de Martín Olmos. A ver, pasadme el teléfono de Pedro J, que sé que lo tenéis aqui. En su defecto, el de alguna Koplovitzchgfj.)

  • TONI DE LUCA, GANADOR DEL GIRO.
    “En el ciclismo todos saben la verdad, pero la verdad es inaceptable, cuando los directores dicen ‘no sé nada’, mienten. El dopaje conduce a la mentira: mentimos a la mujer, a la familia, a los periodistas, a los masajistas, a los mecánicos, incluso a los colegas. Mentir es tan natural como respirar. La verdad es que todos se dopan y que todos volverían a hacerlo. Somos animales, somos bestias. No somos héroes, somos locos desencadenados”.

  • MENTIRA Y DOPAJE
    En la vida triunfan aquellos que son capaces de mentir o doparse sin que les pillen. Aceptar esto es entender el mundo.
    Algunos preguntan qué es triunfar. La respuesta es obvia, ganar el Giro o Roland Garros, ser Presiente de tal Gobierno o CEO de tal empresa.
    Ganar es justo lo que no hacer tú, perdedora.

  • No, Follandeiro, Le Corbusier envejece como los buenos vinos, mejora con la edad.

    Al que da pena verlo envejecer es el Pedro J. , si ayer el Garzón hizo el ridículo diarréico con el ciudadano Felipe, lo de Pedrojota y la mucama sirviendo la mesa de guantes de diseño fue tristísimo.

  • (Cómo te duele, cómo te duele. Justo en la linia de flotación. Como un borinot que acude a un tubo de neón encendido, dando tumbos contra las paredes, así se comporta el marqués últimamente.)

  • Follandeiro (sì, joder, Follan d’Eiro) dice:
    El comunismo espartano fue el sistema màs justo que existiò.

    Exceptuando El Terror, supongo.

    Que un 10% de zoquetes –seleccionados por herencia y auténticos ciudadanos, no como los ilotas y periecos– se pasaran la vida tocando las narices y las gónadas al resto de la población debía ser muy edificante.

    Esparta era una dictadura militarista en el que la mayor parte de la población estaba esclavizada aunque, eso sí, al ser “comunistas”, los esclavos (ilotas) en lugar de pertenecer a individuos concretos pertenecían al estado. Se evitaban así las relaciones de familiaridad, lo que evitaba también la compasión. Como ocurre con las poblaciones de ciervos, que hay que controlarlas para que no se coman los sembrados, los espartanos (que se llamaban a sí mismos los homoioi, los Iguales, porque eran todos igual de hijoputas) organizaban cacerías de ilotas para mantener controladas y estables las poblaciones. Con cierta lógica, los flagelaban públicamente a capricho y les obligaban a vestir ropas distintivas siempre. Es cierto que no estaba permitido asesinarlos por capricho, lo que se consideraría un crimen, así que estaba legislado un período, la Krypteia, que como su nombre indica era secreto para sus víctimas, en donde se les declaraba la guerra (sin que lo supieran) y estaba permitido matarlos. Estas eran las grandes ideas que el anormal y admirado Licurgo (“Lo importante de las leyes no es que sean buenas o malas, sino que sean coherentes”) consagró en las leyes espartanas.

    Uno, en su inocencia y candor, entiende que generaciones enteras de sargentos hayan alabado la disciplina espartana, por ver si hacían desfilar en línea a la indómita soldadesca, pero que la intelectualidad anarcogalaica y de las JONS caiga rendida ante semejantes merluzos, más próximos al cretinismo Daesh o el retraso mental de los jemeres rojos, me causa grande estupor. Esparta era el infierno, mi cabo Follanski.

  • Este jueves tengo una cita con Simón Boccanegra. Lo que pudo ser, no va a ser ni será ya nunca. Hay quien se niega la felicidad a sí mismo, eso sí, culpando al prójimo.

  • UN, dos, tres… nombres de escritores, filósofos o artistas espartanos. Ah, no, que eran más de romper cabezas que de pensar. Normal, en la escuela desde los siete años les enseñaban a degollar, no a pintar monas. Y a obedecer, sufrir y estar calladitos.

    Lacónicos… Hay que joderse.

  • El lanzamiento de enanos, mediando consentimiento informado y un seguro de responsabilidad civil, no es actividad que debamos considerar ilícita o aún inmoral. Es cierto, no obstante, que incluso en el caso de ser especialmente hábil, conjugando pericia y fuerza en las debidas proporciones, es actividad que en estas latitudes no da para vivir y por ello goza de poco predicamento como deporte y espectáculo. Quienes la critican, cuestionan y aún denostan, apelan al axioma kantiano, alegando que en ella el hombre es un medio y no un fin en sí mismo. Sí es medio hombre, más o menos, pero, aunque pequeño, sigue siendo un fin en sí mismo. Quienes despotrican desconocen o interesadamente olvidan que no hay lanzador de éxito que lo sea sin prestar la debida atención al proyectil. En efecto, gran parte del resultado depende del enano, antes de y durante el vuelo. El buen lanzador sabe por ello que debe establecer un vínculo de confianza con el proyectil a fin de que este coadyuve, en la medida de sus posibilidades, a un lanzamiento optimo, lo cual excluye esa imagen del enano, pasivo y fungible (Art. 1196.2º CC), que los críticos gustan de transmitir.

  • Le Corbusier, como la práctica totalidad de los arquitectos, tenía una visión clara de un hombre nuevo en una ciudad ideal. Eso, de suyo, acaba irremediablemente en el totalitarismo. Unos caen del lado del fascismo, otros del comunismo; ahí ya va la cosa según los gustos estéticos de cada uno y, curiosamente, la idea de familia. Le Corbusier fue así grande admirador de Hitler, profundamente antisemita, fascista de pro colaborador de Vichi e inventor de una racionalidad que le llevaba a poner comedores comunales en sus bloques de apartamentos sin cocina.
    Esa gente, los arquitectos, han de ser vigilados de cerca. Antes se limitaban a diseñar las fachadas y distribuir las viviendas por dentro y el impacto era menor; reducido a lo doméstico. Desde que se arrogaron la facultad del urbanismo sus destrozos en las ciudades, además de visibles, son casi eternos.

  • Se cuenta que Filipo de Macedonia envió un mensajero para avisar a los espartanos de que si entraba en Laconia arrasaría completamente la ciudad.

    La respuesta de los espartanos hizo honor a su nombre:

    –Sí.

  • He estado echándole un vistazo a una de las últimas tendencias en la chorrificación de adultos que visitan páginas webs, blogs, periódicos y tal, que se llama ‘gamificación’. No significa conversión en gamos, sino que viene de ‘game’, juego. El asunto es que el usuario no sólo «interaccione», sino que se divierta «jugando».

    Por ejemplo, si el visitante de la página se registra le das 300 puntos; si hace una encuesta, 500; si escribe un comentario, 50, dos 100, tres, 500… y todo así. Luego pones a la derecha un ranking para que los «gamificados» saquen pecho (o pechos) viendo que tienen más puntos que nadie y compitan entre ellos. Naturalmente, todo es un medio para aumentar la diversión general y el número de clics y conseguir publicidad y esas cosas.

    Lo cual que todo esto es un rodeo para decir que no vamos a poner un sistema de ranking en los comentarios porque entonces nos pondríamos todos a competir por ver quién hace el comentario más ingenioso y obtiene más puntos de los que da Follanski (MGAUSSAGE 10/10) y nuestros egos se hincharían y ocuparían todo el espacio y no podríamos respirar.

    O sea, Bellpuig, que nones.

  • El último sponsor de DiLuca en el Giro era un bodeguero de los Abruzzos. In vino veritas.
    Como contrapunto a sus impactantes memorias hay que recordar al ciclista que no se dopa, que haberlo haylo.

  • El locutor de Antena3: sacercRcelocolfericopasakasvaszquez cortfensaaa lacoramosquentraakroos lareperasilvaqpsadebruynnnn

  • Hombre, claro que sé que lo de Esparta va de coña. De ninguna otra manera se puede entender el «Menos Atenas y más Esparta» de Gómez ni el capote que has echado, como buen hidalgo. Como ha seguido de coña Proc con sus espartos. Lo cual no es óbice obstáculo ni impedimento para que, aprovechando que el Pisuerga etcétera, pueda ciscarme en los espartanos y los espartaquistas, que era de lo que se trataba.

    Y lo de las JONS no es un plagio, que se dice homenaje.

    [A veces tienes la piel tan fina como la de Gachó, aunque en su caso está justificado porque ella es rubia y de ojos azules, mientras que tú tienes más escamas que un cocodrilo del Nilo.]

  • Lo cierto es que una campaña entre Hillary Clinton y Donald Trump va ser muy divertida. Ya adelanto que ganará Trump, dada la enorme capacidad de Hillary para caer antipática. Y Trump como presidente puede ser tan churrigueresco como en su tiempo Boris Yeltsin. Vivimos tiempos cachondos, si no fuera por la tragedia subyacente.

  • Hace unos años parecía inevitable un duelo Hillary Clinton vs. Condoleeza Rice, blanca y progre vs. negra y conservadora, ambas mujeres: Parece que a Condi le apetece más tocar el piano.
    Hubiera sido precioso, pero no. Yo prohibiría los subjuntivos ya mismo.

  • Martes, 26/04/2016 a las 17:43 MGAUSSAGE dice:

    El lanzamiento de enanos, mediando consentimiento informado y un seguro de responsabilidad civil, no es actividad que debamos considerar ilícita o aún inmoral. Es cierto, no obstante, que incluso en el caso

    Esa escena de El lobo de Wall Street, no la escena del lanzamiento en sí, con la que comienza la película, sino cuando están sentados reunidos con asesores valorando la mejor forma de llevarlo a cabo, es quizá la que más refleja la abyección de ese mundo que tan bien retrata Scorsesse en ella.

  • Martes, 26/04/2016 a las 20:33 Perroantonio dice:

    He estado echándole un vistazo a una de las últimas tendencias en la chorrificación de adultos que visitan páginas webs, blogs, periódicos y tal, que se llama ‘gamificación’.

    En las primeras web que entré, hace miles de años, todo usuario registrado tenía su puntuación: cada comentario puntuaba, cada respuesta, cada artículo publicado, cada hilo nuevo en un foro, etc. Había mucho pirao que se picaba por verse en lo alto del ránking , mayormente inundándolo todo, y otros piraos que se dedicaban a señalarlos y hacer campaña en su contra.

    Eran foros frikis, donde la peña usaba avatares de Magos o hierbas, y se despedía diciendo Namárië

  • Todo se puede tomar a rechifla y entonces todo da igual, en un mismo lodo todos manoseaos. Es la fórmula de éxito de las redes, rey de bastos, Esparta, caradura, polizón, Atenas, don Chicho, Napoleón. Qué lástima que no esté Roxana.

  • Marquis, he pagado a precio de oro dos entradas para nosotros, mi muchacho el más pequeño y yo. No sé lo que pasará; de hecho, los atléticos no sabemos a estas horas si queremos ganar mañana. ¿Tal vez seamos más felices perdiendo? Lo que le aseguro es que va a ser una noche inolvidable. Para ustedes inolvidable es igual a goleada, un 7-0 a un equipo de alevines de once años. Para nosotros un 0-7 puede ser la gloria. Les compadezco.