Breve relación de vidas extraordinarias · 8

BRVE-08

Por Martín Olmos.

Albert Elder von Filek fue Jesucristo en Caná (Juan 2, 1-10) con el general Franco haciendo de novia apuradita mirando, la pobre, a los comensales sin convidar, digiriendo en seco las almortas, rascándose el piojo verde y sin arrancarse al cotillón, que vergüenza, qué va a pensar la gente. Albert Elder von Filek era austriaco, protocientífico y esencialmente un trapaza que intuyó que el general Franco escondía detrás de la cruzada, el palio y la mano de Santa Teresa a un caudillo celta que necesitaba un druida haciéndole pócimas y feitizos das manciñeiras a la sombra de un árbol carballo. Albert Elder von Filek le estafó a Franco diez millones de pesetas prometiéndole hacer gasolina con el agua del río Jarama y Franco se vio indiano de Texas con un Stetson Hat que le iba a quedar como el píleo de una seta. La gasolina de von Filek era verde de pura esperanza y daba llama blanca como una aparición del arcángel San Gabriel, no hacía humo y cuando se quemaba desprendía una grasa aromática que servía de lubricante para los cojinetes y estaba hecha con agua, hierbas de cardamomo y alquimia y, por lo tanto, de camelo, de afluente del Tajo y de pata de cabra. Abracadabra. Amén de la piedra filosofal, von Filek enseñaba brazo rígido y pasado azul en la Civil y decía que le habían dado tormento los milicianos bermejones en la checa que Fomento y él les contestaba arribas a España. Franco expropió terrenos entre la carretera de Aragón y las vías del ferrocarril de Madrid a Zaragoza para levantar una fábrica cerca de San Fernando, en los términos de Coslada y Barajas, y anunció la autarquía energética en La Vanguardia Española el 21 de enero de 1940, pero von Filek se fue con la bolsa dejándole un biocombustible conceptual hecho de chasco, mandrágora y Jarama que no prendía chiribitas. Le dejó una queimada de pobre hecha con pis flojo y una boda sin barra libre y Franco le dio gayola de la que no le libró ni la alquimia ni su pasado de punido de los bermejones ni sus arribas a España.

82 comentarios

  • Con la perspectiva del tiempo vemos que quizás no había deseo de estafa, pues fabricar biocombustible a partir de materia prima vegetal es hoy posible. La falta de paciencia del Régimen le convirtió en un proto mártir del ecologismo cuya biografía debería ser revisitada, pudiendo merecer incluso que se le dedique una calle.
    Síntesis impías como la de hoy suponen una injusta simplificación de los hechos. Solicito pues que se retire esta calumniosa entrada hasta que el equipo de investigación de Chopsuey dé su veredicto histórico.

  • En Pares (http://pares.mcu.es) hay expedientes sobre Filek. Fue acusado de espionaje por los tribunales populares de la República durante la guerra. En el archivo de prensa histórica del Ministerio de Cultura (http://prensahistorica.mcu.es) se puede leer una entrevista con Filek en El Día de Palencia : defensor de los intereses de Castilla, 12 de marzo de 1940. Con fotografías incluídas.

    http://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?interno=S&posicion=4&path=2192403&presentacion=pagina

  • En el ABC de hoy tenemos un artículo de Guy Sorman (Nuestros hijos vivirán mejor) que abona la tesis de Calaza sobre el fin del capitalismo. Sería conveniente que el equipo editorial de Chopsuey lo enlazara.

  • Estafadores los que hay en el gobierno en funciones. Von Filek un romántico visionario que hoy ficharía Potemos para ministro de energías renovables.

    Olmos, como siempre, a sus pieses.

  • Haría las desaladoras de ZP cantando el cara al sol. Potemos seguro que se atreve con el trasbase del Ebro al grito de Viva el PP.

  • Como siempre lo de Olmos mola. Hay, por qué será, una relación asentada entre los caudillos, paladines, dictadores y mandamases autoritarios en general y los estafadores magufos de medio pelo.

  • Verle, querido, llevo quince minutos dándole vueltas a esto y (cómo sois los poetas) no he logrado calcular su número de Avogrado : “Cual sol de lluvia limpio”
    Esto sí lo entendí pero me parece demasiado enfático. O enfático, simplemente: “Por los siglos de los siglos”
    Yo, en casos parecidos, suelo jurar: Hasta que me se acabe el Viagra.
    PD Muy buena fotografía, Maestro.

  • LA GAZZETTA DE LO SATUR

    Je, qué paisa. No tenía yo intención de cronicar la final balompediconacional de ayer, pero como veo que esto está muermillo pues me he dicho a mí mismo: «Venga, total…» Así que aquí estoy, y eso.

    Felicitar no tanto al campeón, que a todos nos la trae oscilante, sino a los hinchas culets que aquí escriben o nos leen, lo que viene siendo más que nada un gesto de cortesía. Agradecer en cualquier caso el espectáculo que como integrantes de un combinado de fútbol dieron tres jugadores mágicos, tales como Iniesta, Messitt y Piquer. Cuando los gusanillos empiecen a afilar los colmillos viendo que llega mi postrer hora y la película de mi vida se proyecte en las retinas circunvalares de mi celebro, entre heteróclitos recuerdos de carácter íntimo y un viaje que hice a la Laguna Negra, aparecerá un esférico controlado por Iniesta, un centro insospechado de Messit y Piquer llamando «icono» a Arbelol.

    Insistir en algo que ya dije en las asín llamadas «redes sociales» y es que los primeros compases del contencioso adolecieron del brillo y esplendor que cabía esperar de un acontecimiento del calibre de una final, si bien conforme el electrónico se empeñaba en retar al espacio/tiempo marcando los segundos al ritmo predeterminado por el hombre, el nivel de juego fue creciendo, por lo cual aquellos que despistados pensaron que estaban viendo un match de petanca fueron conscientes de que era un Sevilla-Barza.

    Aplaudir al colegiado cántabro, el madrileño Del Cerro Grande, que acertó en todos los arbitrios que ambos conjuntos propiciaron sobre el céspet del coliseo rojiblanco. Y poco más. Orbitando en torno al Vicente Calderón, los nacionalistas ululando y el carpetovetonismo nacional tomando decisiones equivocadas, como siempre. Y la prensa, pendiente de que en tweeterd cientos de personas se pusieron de acuerdo para reírse de una señora que dormitaba en el palco. Caspa son y en caspa se convertirán.

  • Satur, querido, que venimos aquí a leer a Olmos. Las crónicas desportivas de una copa, un rey, banderas y goles,no interesa.

  • Hay chicas que son gamma y jamás serán beta. Hay chicas que escuchan suave y son solo muñecas. Hay chicas……

  • (Pido perdón públicamente a Follan por este comentario que hice:

    gachoinlowercase dice:
    Domingo, 08/05/2016 a las 23:41
    (Mira Follan, no sé què mierdas estàs comiendo y/o frecuentando pero ya me tienes hasta la figa.
    Que te den, economista del tres al cuarto.)

    Ni siquiera voy a intentar explicarlo.
    Yo adoro a Follan y eso tampoco pienso explicarlo puesto que ni siquiera él sabe cuánto ni porqué.
    Y ahora si me disculpan, me voy de retiro.
    Tampoco es necesario que insista en mi admiración por el inconfundible talento de Martín Olmos.
    Ha sido un placer (a veces).)

  • «Porqué» junto cuando ha de ir separado, flataba, Avinagrado, doscientos puntos suspensivos, desportivas, las comas según cómo sople el aire… Podríais poner un poco más de atención, tío.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Lunes, 23/05/2016 a las 12:06
    En el ABC de hoy tenemos un artículo de Guy Sorman (Nuestros hijos vivirán mejor) que abona la tesis de Calaza sobre el fin del capitalismo. Sería conveniente que el equipo editorial de Chopsuey lo enlazara.

    NUESTROS HIJOS VIVIRÁN MEJOR
    23 mayo 2016. ABC. GUY SORMAN

    Tenemos que preguntarnos qué significa «mejor»: desde un punto de vista material, la respuesta será afirmativa. ¿Y desde el punto de vista social o espiritual? No lo sabemos, pero si tuviese 20 años me sentiría motivado por el hecho de lanzarme a lo desconocido.

    EN este momento, no existe un tópico más arraigado en la juventud occidental, desde la europea a la estadounidense, que el de pensar que su futuro será menos radiante que el de sus padres. Se lo oigo decir, entre otros, a nuestras cuatro hijas, como si para nosotros, los padres, todo hubiera sido fácil, y también que nunca conseguirán un ascenso económico y social comparable al nuestro. Este pesimismo, que me parece que carece totalmente de fundamento, lo fomentan los medios de comunicación y los actores políticos. La campaña de Trump es, en cuanto a esto, significativa, porque propone restablecer el EE.UU. de «antes». ¿«Antes» todo era mejor?

    El futuro «¿No se debería, en el debate público, reflexionar sobre ese futuro en vez de evitar hablar de él o de balbucear eslóganes caducos en torno a unos desafíos anticuados?»

    En la década de 1940 y de 1950, en casa de mis padres –en la periferia parisina– no teníamos calefacción central, ni televisión, ni teléfono ni automóvil. Si estábamos enfermos, la medicina era incipiente y poco rigurosa, y casi todos los medicamentos de hoy en día no existían. La esperanza de vida era del orden de los 65 años, frente a los 90 años actuales. Cierto es que durante mi generación se lograron avances inesperados y se pasó en treinta años de la Edad Media a la época posmoderna. Éramos optimistas, y con toda la razón del mundo. Los que hoy tienen 20 años, pesimistas en su mayoría, refunfuñan en compañía y la mayoría de las veces muestran desafecto por la política, porque consideran que no tiene ninguna influencia sobre su futuro. Los que todavía militan se adhieren con frecuencia a ideologías retrógradas, como el nacionalismo tribal o el marxismo pintado de verde. Por tanto, la tendencia que predomina entre la juventud occidental es el repliegue a la vida privada, algo que se ve facilitado por redes sociales como Facebook, que se ha convertido en el pasatiempo mayoritario de los jóvenes.

    Lo más sorprendente de este nuevo espíritu de la época, el Zeitgeist, es el contraste entre el progreso real, ininterrumpido, y la negación de ese progreso. No cabe duda de que la esperanza de vida, si se tiene buena salud, seguirá aumentando y que la generación más joven dispondrá de mayores opciones en su modo de vida, en su trabajo y en su tiempo libre. Su perturbación psicológica, colectiva, se debe quizás al hecho de que el progreso ya no es lineal: mirar al pasado ya no permite plantearse el futuro.

    Por ejemplo, hace cincuenta años, los automóviles eran frágiles, ruidosos y contaminantes; ahora son seguros, irrompibles y limpios. El progreso de los transportes ha sido lineal. Pero ¿cómo nos desplazaremos dentro de veinte años? Del progreso lineal pasamos a una nueva época de rupturas. Los coches ya no necesitarán conductores, eso es seguro, pero ¿qué los sustituirá? Es imprevisible. Probablemente, ya no acudiremos a la consulta del médico porque estaremos equipados con sensores en tiempo real controlados por la telemedicina. ¿El trabajo asalariado? Será poco frecuente a horas fijas y en un lugar determinado, y será sustituido por micro-ocupaciones según demanda. La «uberización» de la economía es solo el primer paso. La mayoría de las actividades estarán robotizadas, salvo la ayuda a las personas, la investigación fundamental y la creación artística. La enseñanza se impartirá a distancia, las óperas serán sustituidas por hologramas, etcétera. A eso se le añadirá todo lo que no nos imaginamos. Estas revoluciones son muy probables, porque en el laboratorio se encuentra lo que se busca; alterarán los modos de vida en sociedad y las formas actuales de solidaridad. Ahora bien, el alma humana no está hecha para vivir en aislamiento, ni para comunicarse solo con máquinas y no unirse en torno a unas pasiones colectivas, ya sean religiosas, ideológicas, deportivas o lúdicas. ¿No se debería, en el debate público, reflexionar sobre ese futuro en vez de evitar hablar de él o de balbucear eslóganes caducos en torno a unos desafíos anticuados?

    Otro ejemplo: en política se pelea por un derecho al trabajo que se concibió para unos obreros asalariados en fábricas, a pesar de que los obreros, los asalariados y las fábricas van a desaparecer. Eso no quiere decir que las formas colectivas de solidaridad y de protección de los derechos vayan a dejar de ser indispensables, pero ya no podrán organizarse en torno a la sociedad del pasado. Hay que reflexionar sobre la sociedad del mañana.

    Volviendo a nuestra pregunta inicial, ¿vivirán nuestros hijos mejor que nosotros? Tenemos que preguntarnos qué significa «mejor»: desde un punto de vista material, la respuesta será afirmativa. ¿Y desde el punto de vista social o espiritual? No lo sabemos, pero si tuviese 20 años me sentiría motivado por el hecho de lanzarme a lo desconocido y la reflexión futurista que esto debería provocar. Durante mi generación se consiguieron avances increíbles, y en la de mis hijos habrá más todavía. El aprovecharlos bien es cosa suya; ya es hora de que reflexionen sobre ello en vez de deprimirse o de «indignarse».

  • El zurdo tiene un fancine que seguramente conocerás. El corazón del bosque. Pero en muy sinverguenza pide dinero por él.
    Con temas como:
    Nº 1: «Voluntad inteligente de ruptura: ¿cómo se come eso?» · «Rompe con lo establecido: si crees en Europa, empieza por crearla» · «Sodoma y Esparta, el eterno vaiven» · «El triunfo de la voluntad» · «Yukio Mishima: lectura para sidosos»

  • Sífilis eso de que hay chicas de cristal bohemio, lo explica, hace un poema o me ata a su cama hasta que entienda.

    Que me cansan ustedes con tontito romanticismo.

  • Confieso aquí, porque confesarse ahorra pasta en drogas y profesionales de la psiquiatría, que en las noches de insomnio, que alguna hay a pesar de que sujeto mi comportamiento a las más estrictas normas morales, gusto de visionalizacionar en YouTube los muchos motores de agua, máquinas de movimiento perpetuo, overunity generators y etcétera. Una noche gloriosa encontré un indio en chancletas y con ese pijama blanco que llevan de ordinario exhibiendo un motor de 1HP que funcionaba sin electricidad, sólo con imanes, y un tipo de camping que trisectaba el ángulo con regla y compás. Confieso también que esos dos los he buscado en posteriores ocasiones y no aparecen, así que quizás lo he soñado. Recomiendo especialmente, por gráciles y delicadas, cuando bien construidas, las máquinas voladoras antigravedad hechas de palillos de los chinos y papel de aluminio.
    Para disfrutarlos en su hipnótica estupidez sólo es necesario un poco de misericordia por el ser humano, algo fácilmente alcanzable, casi que sale de natural, a altas horas de la madrugada.

  • Aunque no me gustan los líos, Mgauss, “insomnio” + “estrictas normas morales” a lo mejor está pidiendo cambiar el “a pesar de” por “debido a”.
    Disclaimer: Los insomnios posteriores pueden ser de órdago, claro.

  • Tareixa, soy muy romántico, pero prefiero atarte a la cama antes que escribir un poema. Pondré todo mi empeño en romperte y que entiendas.

  • Señores muy, pero que muy mayores, como Follan de Estocolmo y el Marqués de los Páramos nos arreglan el mundo.

  • Tal vez Von Filec tuvo alguna buena intención, pero dado que sus experimentos eran caros, y que se sirvió del peloteo más desagradable para conseguir llevarlos a cabo. Luego resultó que no funcionaba y se largó con la pasta.
    Y Franco con cara de tonto.
    Pues la entrada de ayer perfecta, y algunos comentarios poco lúcidos.
    Incluido ese de que Podemos ficharía hoy a Von Filec, no vamos a criminalizar a Podemos por los pecados de Franco.
    Solo faltaba.
    Juzguen a Podemos por lo que hacen, no por lo que piensan que harían.

  • Según Testamento, mi padre deja en herencia su piso mayoritariamente a su nieto mayor, que es mi hijo y votante de Podemos. Éste se ha apresurado a pagar el Impuesto de Sucesiones antes de que llegue su Partido al poder. Como quizás sepan en la Comunidad de Madrid hay una exención de tal impuesto del 99%.
    Paradojas de la política y de la vida.

  • TUS BATALLITAS
    (COMO EJEMPLO DE ECONOMÍA SOSTENIBLE)
    Llego a esta noticia de la representación de una batallita en Lemona, Vizcaya, y veo que hay quien interpreta el asunto como una forma de ganar la guerra con efectos retroactivos. No digo yo que no, pero qué más me da. La Historia consiste básicamente en una narración manipulada de hechos para generar enseñanzas a gusto del relator y como no tengo el cuerpo en modo ON militante, desconecto.

    Así que abordo la noticia con perspectiva analítica renovada, como debe corresponder al hombre nuevo –Newman– obligado a ser emprendedor, innovador y, ejem, reciclable. Vamos, que se pueden hacer todas las lecturas ideológicas que se quieran, a gusto del comentarista, pero lo cierto es que la representación de batallas y batallitas es un sector económico en desarrollo. Hay diversos grupos de figurantes que se ofrecen a historiadores y asociaciones locales para llegar luego, solicitud popular mediante, a la petición a las autoridades correspondientes para que se represente en la fecha señalada «nuestra historia». La acción requiere de reconstrucción histórica, lo que satisface y «da valor» a los intelectuales locales; de dirección y coreografía; de atrezzo y vestuario; de dietas de desplazamiento, alimentación y alojamiento de los figurantes y comparsas; de permisos para manejar armas, etc. Como todo negocio en fase expansiva, tiene sus más y sus menos, y a veces no se cubren los gastos del invento. No obstante se planta la semilla de la representación anual, que es la que ofrecería beneficios «sostenibles» en el tiempo. El gran pelotazo se logra cuando se llega a representar una batalla importante y «todas las instituciones» y algún patrocinador responden económicamente. Dado la rica historia de invasiones y el extraordinario pasado guerracivilesco, hay material para encadenar batallitas todos los días del año. El modelo son los anglosajones con sus recreaciones más o menos fidedignas de Waterloo o Gettysbourg, que mueven mucho dinero… y turismo. Y de los turistas, como del cerdo, se aprovecha todo.

    Lo cual que si no hay dinero a mogollón para controlar empresarialmente el negocio, el asunto deviene rápidamente en chirigota, desfile de moros y cristianos, alarde o tamborrada. Lo que estando bien ya es más difícil de gestionar como modelo de negocio vertical.

  • Pues a mí no me importaría rememorar gratuitamente alguna de aquellas batallas en el NJ. Vestido de lagarterana, of course.

  • LA EDAD ELÉCTRICA
    Si el tiempo no es circular al menos tiene forma espiral o de sacacorchos, que diría el maestro. Son ustedes testigos de cuánto me interesó este artículo en donde Calaza, comentando Purity de Jonathan Franzen, acaba con este párrafo al galope: «La Historia de la Humanidad es la historia del progreso técnico. El resto son batallitas, acontecimientos, narraciones, fechas. El resto son superficiales apariencias, a veces imposturas, que cabalgan la ola centenaria de los cambios técnico-tecnológicos, los cuales, en el largo plazo, se llevan todas las ideologías por delante. Todas.»

    Gracias a una afortunada metedura de pata estoy leyendo «Comprender los medios de comunicación», de Marshall McLuhan, que explicando los propios medios de comunicación tiene como finalidad última explicar el último cambio de paradigma técnico-tecnológico del que hablaba Calaza.

    ¡Qué mal nos han transmitido las enseñanzas de McLuhan! No es raro, porque es un pensador retorcido cuyo discurrir mental parece ir centenares de zancadas por delante de una escritura enrevesada (lo que me lleva por primera vez en mi vida a cuestionarme seriamente si el formato «libro» es el más indicado para transmitir determinadas enseñanzas).

    Resulta que para interpretar correctamente el famoso eslogan «el medio es el mensaje» tenemos que saber que se trata no tanto de un medio de comunicación (aunque también) como de un medio tecnológico o, más propiamente, de una tecnología, la tecnología eléctrica.

    «Hoy, tras más de un siglo de tecnología eléctrica, hemos extendido nuestro sistema nervioso central hasta abarcar todo el globo, aboliendo tiempo y espacio, al menos en cuanto a este planeta se refiere. Nos estamos acercando rápidamente a la fase final de las extensiones del hombre: la simulación tecnológica de la conciencia, por la cual los procesos creativos del conocimiento se extenderán, colectiva y corporativamente, al conjunto de la sociedad humana, de un modo muy parecido a como ya hemos extendido nuestros sentidos y nervios con los diversos medios de comunicación».

    La tecnología es la que cambia a toda la sociedad humana porque –cito– «el «mensaje» de cualquier medio o tecnología es el cambio de escala, ritmo o patrones que introduce en los asuntos humanos».

    Todo el libro está destinado a explicar (casi tanto como a confundir) cómo se ha producido la evolución desde la «edad mecánica» a la «edad eléctrica».

  • UBERIZACIÓN
    El énfasis en las tecnologías como motor del cambio se me antoja infantil. Mas bien es el intelecto humano el que crea nuevos constructos organizativos tomando ventaja de las tecnologías.
    Las ideas siempre delante de la tecnología, y no al revés.
    Un ejemplo real. Los médicos prescriben y los farmacéuticos dispensan. La única razón es el mantenimiento de monopolios profesionales apoyados en intereses bastardos, apoyados en la asimetría de la información. Con la tecnología actual los médicos podrían dispensar abaratando el Sistema en un 30%. Esto es así en Japón, por tradición, hace 1.000 años.
    No necesitamos farmacéuticos dispensadores, ni chóferes, ni periodistas, ni casi camareros, ni dependientes de comercio.

  • marquesdecubaslibres dice: Martes, 24/05/2016 a las 15:59
    UBERIZACIÓN
    El énfasis en las tecnologías como motor del cambio se me antoja infantil. Mas bien es el intelecto humano el que crea nuevos constructos organizativos tomando ventaja de las tecnologías.

    McLuhan afirma que el cambio es el inverso. Los cambios tecnológicos se realizan como complementos del cuerpo humano. Es el cambio tecnológico de la imprenta el que desarrolla el pensamiento lineal. Y estos cambios en la forma de pensar, en el ritmo y en los patrones de comportamiento son los que producen los cambios sociales reales.

    «El ferrocarril no introdujo en la sociedad humana el movimiento ni el transporte, ni la rueda, ni las carreteras, sino que aceleró y amplió la escala de las anteriores funciones humanas, creando tipos de ciudades, trabajo y ocio totalmente nuevos. Ello ocurrió tanto si el ferrocarril circulaba en un entorno tropical o septentrional, y es un hecho totalmente independiente de la mercancía o contenido del medio ferroviario. Por otro lado, el avión, al acelerar la velocidad del transporte, tiende a disolver la forma ferroviaria de las ciudades, de la política y de las asociaciones, independientemente del uso a que se destine el avión. Pero volvamos a la luz eléctrica. Poco importa que se utilice para alumbrar una intervención quirúrgica o un partido de béisbol. Podría argüirse que estas actividades son el «contenido» de la luz eléctrica, ya que no pueden existir sin ésta. Esta circunstancia no hace sino recalcar el hecho de que «el medio es el mensaje» porque es el medio el que modela y controla la escala y forma de las asociaciones y trabajo humanos. Los contenidos o usos de estos medios son tan variados como incapaces de modelar las formas de asociación humana. En realidad, lo más típico es que los «contenidos» de cualquier medio nos impidan ver su carácter.»

    «La paradoja de la mecanización es que, a pesar de que ésta sea, de por sí, la causa de los mayores crecimiento y cambio, su principio excluye la posibilidad misma de crecimiento o de comprensión de los cambios. La mecanización se logra con la fragmentación de un proceso cualquiera y la disposición en serie de los fragmentos así obtenidos. No obstante, tal y como lo demostró David Hume en el siglo XVIII, no hay principio de causalidad en la mera secuencia. El hecho de que una cosa siga a otra no explica nada. Nada sigue al seguir, excepto el cambio. El cambio de sentido más importante se dio con la electricidad, que acabó con la secuencia haciendo que todo se vuelva instantáneo.»

  • Respecto al ejemplo de los médicos y farmacéuticos, es evidente que internet, la información instantánea, la circulación de mercancías y la posibilidad de compra a domicilio, acabará antes o después con el monopolio farmacéutico. Y ya estamos viendo cómo transforma la asistencia médica.

  • Me sorprende el neo-Mcluhanismo de Calaza y Perroan. Pareciera que los avances tecnológicos son cosa de los marcianos, cuando son obra de los humanos que buscan la mejor forma de adaptarse al medio. Lo veo tan irracional como el Lysenkismo o el conductismo de Watson.

  • Alcoholismo.
    Solo necesito vino, un vidón, quicir, un bidón al día.
    Eso sí me convence.
    ¿Quién dijo que todos los ismos son malos?

  • holmesss dice:
    Lunes, 23/05/2016 a las 19:31

    Acepto la corrección pero no le voy a mentir, Holmess, los “a pesar de” y los “debido a” van mas o menos al cincuenta por ciento.

  • He ido a comprar unas cajas de vino y me han sorprendido con una subida de exactamente el 50%.
    No se si se trata del materialismo de Julián C., que esté tratando de proteger nuestro organismo que tiene dificultades a la hora de efectuar el metabolismo del alcohol. Quizás se trate del dinamismo de los precios, la realidad es que el protagonismo del ejercicio de malabarismo tendente al exhibicionismo de unos precios aquejados de oportunismo me han causado un importante traumatismo no exento de subjetivismo. He sentido como un seísmo que me ha causado un ataque de estrabismo al contemplar el guarismo de la factura y por puro civismo y sin caer en el histerismo he apoquinado la minuta con pragmatismo. Aunque quizás me planteé en lo sucesivo si vale la pena el pintoresquismo de un vino al que -sin restarle valor pero sin caer en fetichismo- me había aficionado por su primitivismo.

  • Perroantonio dice:
    Martes, 24/05/2016 a las 16:24

    Es el cambio tecnológico de la imprenta el que desarrolla el pensamiento lineal.

    No sé cómo se pensaba antes de la generalización de la expresión escrita, en un mundo de analfabetos, pero la frase me ha traído a la memoria una de las historias de Sacks. Un tipo ya entrado en años, ciego de nacimiento, es operado y recupera la vista. Luego de los problemas iniciales aparecen otros secundarios. Por ejemplo su perro desde siempre había sido una percepción táctil en el tiempo. Una sensación en las manos que iba de la cabeza al rabo o viceversa en una secuencia temporal. El perro, a la vista, es una percepción completa e instantánea.

  • No creo que pueda explicarse la fabricación de juegos de ordenadores, de cohetes o de rayos láser como adaptaciones al medio, o sea.

    Las ideas de McLuhan son mucho más sugestivas de lo que creía. El ser humano fabrica tecnología como extensiones de su propio cuerpo: piel artificial (vestido), armas (como prolongación del brazo), vehículos (como prolongación de las piernas), libros (como prolongación de la memoria)… Imitando a los animales ha desarrollado tecnologías aéreas y submarinas. Y gracias a la «electricidad» ha prolongado su sistema nervioso y sus terminales (voz, vista, tacto) mediante los medios de comunicación. Estos adelantos tecnológicos han traído consigo saltos vitales en el ritmo y velocidad de nuestra existencia, en los patrones de comportamiento y en la forma de pensar. Hoy mismo en El Confidencial se hablaba de nuestro cambio de comportamiento como lectores, pero podríamos hablar igualmente de los cambios que ha traído —sigo con la terminología de McLuhan— la «electricidad» en los modelos educativos y la relación con el conocimiento, en los modelos productivos, en nuestra forma de concebir la guerra o de viajar (viajamos «antes» para ver el hotel, las calles o los monumentos que luego vamos a visitar; vemos el restaurante donde vamos a comer y su carta). Naturalmente es el ser humano, o mejor dicho, algunos, muy pocos seres humanos, los que diseñan las tecnologías, pero probablemente no prevén de qué manera van a cambiar nuestra forma vivir.

    Coincido con Calaza en que McLuhan fue un tipo en extremo clarividente. «Understanding Media. The Extensions of Man» («Comprender los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano») es de 1964. En esa época a ningún autor de ciencia-ficción se le había ocurrido ni que se inventaría internet ni para qué serviría. Tampoco lo previeron los inventores de Arpanet cuando conectaron entre sí los ordenadores de tres universidades. Ha sido la propia tecnología la que ha abierto posibilidades que nadie había imaginado ni pensado anteriormente.

  • Aquí estamos, por ejemplo, hablando con extraños a los que nunca hemos visto y teniendo con ellos una relación más cordial, más íntima, más sincera y más comprensiva que con individuos a quienes vemos diariamente. Todo por culpa de la «electricidad».

    [Por cierto, que sospecho ahora que Philip K. Dick leyó a McLuhan antes de escribir «Sueñan los androides con ovejas eléctricas»]

  • Tengo en mis manos el “De rerum natura” y en mi pantalla el “OK diario”. A pesar del medio, pergamino vs bits, no consigo ver en qué mejora Inda a Lucrecio.
    Hoy sobra tecnología y falta verdadero talento. Sólo sobrevivirán aquellos capaces de crear con su intelecto nuevos conceptos. Los Epsilón no tendrán trabajo pues las maquinas les sustituirán progresivamente en sus tareas. Asistiremos a la desaparición de cientos de empleos tal como hemos visto desaparecer cientos de oficios.
    ¡Lucrecio vive!

  • La tecnología no es más que la puesta en práctica de las ideas, que efectivamente son resultado del intelecto humano. Lo que ocurre con ellas es que son cada vez más complejas y se están volviendo incomprensibles para la mayoría. La tecnología por un lado resuelve la vida, simplificando el sobrevivir, pero por el otro claramente la está vaciando de sentido al construir un mundo que no entendemos y nos supera. Hace nada, menos de un siglo, todo resultaba fácilmente comprensible. Por mucho que la rueda, el fuego o el acero hubieran cambiado el mundo eran cambios evidentes a la vista. Si hizo falta un tipo con un CI de 100 para inventar la máquina de vapor el principio que la anima está al alcance de un tipo de 80. De ahí hemos ido en ascenso. Quizá Newton tenía un 120 y se le entiende con 100. Para la relatividad hizo falta un 140 y se entiende con 12o y mucho estudio. Lo que vendrá en el futuro será la plasmación de las ideas de una minoría muy minoritaria, cada vez con una exigencia mayor de inteligencia y estudio y cada vez lo que esté pasando lo entenderán menos personas. Eso, trasladado a las máquinas y aparatos que habremos de manejar y las correspondientes regulaciones para evitar ls nuevas formas de conflictos que generarán, hará que cada vez menos gente tenga un mínimo de sensación de dominio de su entorno y su vida. No se trata de cuándo la inteligencia artificial será superior a la de un humano y éste se sentirá perdido e inútil, se trata de cuándo la mayoría de los humanos, estadísticamente, dejaremos de entender el mundo que hemos creado. Y cuando digo entender me refiero a tener la “sensación” de que lo entendemos, de dominio y de creer saber qué estamos haciendo. Creo que hubo un instante, quizá en la Ilustración, en la que se creyó posible que todos, y es todos se limitaba a los europeos, debidamente educados podían entender el mundo. Las explicaciones del mundo en ese instante. Así se creía que la educación acabaría con la ignorancia y la superstición. Quizá en ese instante fuera posible, dado que el CI medio de los europeos es alrededor de 100. A principios del S XX eso ya había fracasado. La ciencia puntera ya no estaba al alcance un tipo con 100. Dentro de nada, a la vuelta de unas décadas, quien tenga 120 no será capaz de manejarse con sensación de “entender”. Esto no sólo se aplica a la ciencia o la tecnología. Los problemas sociales y personales que se generan cada vez son más complejos e involucran más conceptos abstractos. La mayoría de los obligados no serían capaces de hacerse la declaración de la renta sabiendo qué están haciendo, es decir, leyendo la ley, no sólo esas instrucciones sencillas con ejemplos que se reparten. El programa PADRE y el borrador telemático para confirmar con un SMS sólo acentúan la sensación de estar en manos de otros, de no entender nada, de falta de dominio de la propia vida, es decir, de frustración. Hace años esa sensación era cosa rara entre individuos suficientemente capaces como para haber obtenido un título universitario. Hoy ya no es así.

  • Nuestro cerebro transforma la realidad , eléctrica o corpórea, en imágenes que constituyen nuestra interpretación del mundo. Hay un mundo diferente por cada persona (parecidos pero nunca iguales) y esto no ha cambiado desde que nos bajamos de los árboles.

  • Cuando uno se muere, los átomos del alma y los átomos del cuerpo continúan su esencia dando forma a las rocas, lagos o a las flores.
    ¡Ay! ¿Cuando se morirá uno?
    ¿Cuando se morirá uno para verlo enterrar?

  • XimenodeAtalaya dice: Martes, 24/05/2016 a las 18:32
    He ido a comprar unas cajas de vino y me han sorprendido con una subida de exactamente el 50%.
    No se si se trata del materialismo de Julián C., que esté tratando de proteger nuestro organismo que tiene dificultades a la hora de efectuar el metabolismo del alcohol. Quizás se trate del dinamismo de los precios, la realidad es que el protagonismo del ejercicio de malabarismo tendente al exhibicionismo de unos precios aquejados de oportunismo me han causado un importante traumatismo no exento de subjetivismo. He sentido como un seísmo que me ha causado un ataque de estrabismo al contemplar el guarismo de la factura y por puro civismo y sin caer en el histerismo he apoquinado la minuta con pragmatismo. Aunque quizás me planteé en lo sucesivo si vale la pena el pintoresquismo de un vino al que -sin restarle valor pero sin caer en fetichismo- me había aficionado por su primitivismo.

    Pues yo por ignorantismo me he probado unas zapatillas que al preguntar he sabido que alcanzaban un valor dinerario de 189 duros (europeos).
    Cómo se ha puesto el alpargatismo.

  • marquesdecubaslibres dice: Martes, 24/05/2016 a las 19:23

    Tengo en mis manos el “De rerum natura” y en mi pantalla el “OK diario”. A pesar del medio, pergamino vs bits, no consigo ver en qué mejora Inda a Lucrecio.

    Joder, ya no sé cómo decirlo. McLuhan dice que «el medio es el mensaje», no que los contenidos son el mensaje. Los «mensajes» son el libro y el ordenador, no los textos. O como dice Follan, la tecnología, no la ideología.

  • Tengo tres prioridades en este momento:
    1. El corte de pelo y el cuerpazo de la Cospe: me vuelve loco.
    2. La Chotis League: está ganada.
    3. Combatir las nuevas mentiras: el neo-MacLuhanismo y las locuras de Inda.

  • Decía el otro día Pjenny que andaba por Gracia.
    Pasados dos días llevamos dos noches con helicópteros sobre nuestras cabezas todo el tiempo, sólo faltan los focos. Ni que esto fuera Los Angeles 1968.
    Causalidad? Todo por el hielo del J Walker?

  • ¿Es muy tarde para contestar que McLuhan es (la que me va a caer) no ideología pero sí superestructura? Como aquí cada uno dice lo que le sale del ciruelo, no voy a ser menos.

    Holm, lo de Gracia ayer y hoy ha tenido su miga, porque quien me ha tenido puntualmente informada del desalojo de la sucursal bancaria ha sido… mi casero, el heredero bimillonario de Casa Vilarò, Verdi arriba, que lleva un aro a la oreja, una camiseta que dice que “vivir es atreverse a decidir” (nos ha jodido, con buena picha bien se jode) y es más simple que un botijo. También él me ha ofrecido un agua purísima para el JW de producción industrial. Lo de la “tematización” de Barcelona, que incluye esta violación de Gracia a manos de los pijoácratasnacionalistas esencia de las esencias, pero también otras (violaciones) (de la ciudad) (he descubierto que los manteros del puerto tienen contrato y que el contrato tipo tiene cláusulas muy precisas) es para amurallarse en La Mancha y recibir a los visitantes a misilazos.