Apostolado bibliográfico. Francisco Umbral

Umbral
por Ricardo López Bella.

Diccionario de literatura. España, 1941-1995: de la posguerra a la posmodernidad. por Francisco Umbral.

En el prólogo de este Diccionario ya advierte su autor que no pretende ser exhaustivo y que además, es encargo de un amigo, se supone que del propio editor o del director de la colección en la que debía incluirse. Similitud con esta sección, encargada por un hasta ahora amigo y que me está dando/quitando la vida (guiño umbraliano), pues eso de leer es prueba y motor de vida, también vivir otras vidas, ya sea ficción, memorias, biografía… y lo de escribir es doloroso parto o agonía quincenal, según el estado de ánimo del arriba firmante o los días que faltan para cumplir con la entrega al Apostolado.

Umbral, con la seguridad que le da la etiqueta de Autor Consagrado, que va a ser publicado por esto mismo… por cualquier cosa que escriba, consciente que ha de cumplir con un mínimo de calidad, aunque eso se le supone, lo que hace es dar rienda suelta a sus filias literarias que son numerosas, variadas y a veces inexplicables y a sus fobias, que no siendo muchas, son llamativas, cuando menos y, eso sí, contundentemente expresadas.

En todas las del primer grupo, se puede palpar el grado de estimación con el autor referido por la cantidad de páginas y los elogios que en ellas se encuentran, ya sean dirigidos a la obra, al estilo y tema o a la persona.

Ocurre también que en algunos casos, autor y obra no sean muy conocidos, ni ésta de suficiente o pasable calidad, pero precisamente para paliar todo esto está la amistad. Véase para lo dicho el segundo parágrafo de la página 268 (de la edición que manejo: Planeta. Colección Diccionario de Autor), todos los nombrados son de Valladolid… por algo será.

Se llevan la palma por páginas y elogios Luis María Ansón, Francisco Cerecedo, Pedro Jota Ramírez, José Luis Coll, Jimmy Jiménez-Arnau, Juan Manuel de Prada, Raúl del Pozo y al que más le dedica tinta y oro es a Adolfo Marsillach.

Nombra y honra por el interés que le merece su obra a García Márquez y Pere Gimferrer.

En el grupo de obra y amistad se encuentran Miguel Delibes, Rafael Duyos, Fernando Fernan-Gómez (“…a los hombres nos acollona” p. 85), Fernando Savater, José Hierro y Eduardo Haro-Tecglen, del que uno piensa que fuera difícil no llevarse, incluso no apreciando lo escrito, que también es difícil.

Hay un grupo de mujeres, faltaría más tratándose de Umbral, que encabeza Emma Cohen, que junto a Corín Tellado se lleva todo tipo de elogios, incluidos los pechos de la primera, que los califica de “importantes”… Completan la lista, entre las más conocidas, Ana María Matute, Carmen Laforet, Carmen Rigalt, Rosa Montero, Montserrat Roig y Almudena Grandes… de todas hay una mención al físico, excepto de las dos primeras…

Por último, los inexplicables, con los que se le va la mano con el incensario y las loas, pues poco o nada tienen de literatos, y lo que le provoca a uno es vergüenza ajena. Los tres ejemplos que no me resisto a consignar son Forges (!!!!!!!!); Lola Flores como letrista de sus canciones, aunque luego aclara que tiraba de “negro” para estos menesteres (Ana Torroja, también consta como tal, aunque no tiene entrada en el diccionario) y el petardazo, para nada bombazo, es Ágatha Ruiz de la Prada (esposa del amiguísimo Pedro Jota, parte contratante desde el diario El Mundo) de la que dice: “Su prosa cultiva un naïf muy logrado… toda ella es literatura”. Quizás es que la propia diseñadora escribe las recomendaciones de las etiquetas de sus horribles prendas. Sin casi nadie saberlo, ha estado introduciendo sus “Obras completas” en el armario de la gente que compra su… ¿ropa?

Naturalmente que Umbral puede prescindir de la exhaustividad, pero de la seriedad creo que algunos lectores no podemos.

Pasamos a las fobias que las produce y manifiesta con la misma falta de complejos y diversa metodología.

La primera es no haciendo ficha, que es como llama a las entradas de su Diccionario, o sea “Los que se quedan fuera” —las comillas son mías— los ignorados o como mínimo no leídos. Que cada uno piense en algún autor e imagine las razones.

La segunda es por grupos, temáticos, estilísticos, políticos o genérico.

Nos habla de los Angloaburridos y nombra a Luis Martín Santos, que recibirá luego individualmente, y Javier Marías. Este grupo lo contrapone al de “escritores que saben crear personajes”, dicho esto por pluma de uno de los dos Yndurain, Francisco o Domingo, no consta, sí consta la amistad de ambos: García Márquez, Cela, Delibes, Vázquez-Montalbán (casi nadie al aparato)…. y él mismo. Lo dicho: sin complejos.

Los Neobercianos o socialrealistas de última generación, adscritos al Ministerio de Cultura del gobierno socialista de la época en la que esto escribía (1995), según su opinión, y de los que no da un solo nombre. ¿Por precaución?

Otro grupo del que no da nombres es el de Los 150, “novelistas que amamantan desde Moncloa”. ¿Otra vez precaución o desdén?

Acaba con las Modernas, “de ahora”, y que las despacha como “desinhibidas” y sus obras como “mala prosa”.

Individualmente, la artillería se dirige en primer lugar contra Fernando Arrabal, con miramientos, y al que le adjudica la posibilidad del recurso a “algún espectáculo en la pequeña pantalla”. Sin duda hace referencia a su borrachera discursiva en el programa “La noche” de Televisión española. Tres años después el propio Umbral, sin alcohol de por medio, probó dicho recurso en una cadena privada.

Sigue a degüello con Carlos Barral: lo llama “Visconti malo” y se “chiva” de que fue el editor que rechazó publicar Cien años de soledad, asunto que muchos conocedores han callado elegantemente durante años.

Juan Aparicio es directamente “tonto como Maquiavelo” y a otros dos a los que abofetea a mano abierta y con los cinco dedos, que no tienen entrada por empezar a publicar antes de 1941, son Azorín (“discreto mediocre”) y Azaña (“un poco pesado” y “sedicente homosexualidad”)

Borges queda como “amanuense de Poe” y alaba lo que llama su “obra menor”, en una ingeniosa forma de desdén: “Mejor sus prólogos y poemas”, lo que supone despreciar por descarte todos sus magistrales relatos y aprovecha, de todas formas, para después de llamarle “maestro absoluto y siempre”, cañonear a otros grandes escritores: “Después de Borges los Cortázar, Sábato y Bioy Casares o Italo Calvino son prescindibles”. El remate es que substituye el típico adjetivo con el que se apostilla al genio argentino… donde todos ponen “fabulador”, Umbral lo deja en “mentiroso”. A calzón quitado, sí señor.

Juan Benet es un “proxeneta de la nada”. García Hortelano, “vendido”, no tiene entrada propia y recibe en la de Barral. Piensa uno que esta animadversión por los tres pueda tener origen en alguna discusión producida en el Café Gijón, en Gambrinus o en casa de Pío Baroja, lugares que todos frecuentaron cuando pugnaban por hacerse un lugar bajo el sol de la literatura.

Al romano Ferlosio le descuelga del estante de la novela social su magistral e inconmensurable El Jarama por el método de decir que “hoy no es más que el testimonio de un filósofo”. Hay que recordar que el propio autor, años antes, ya dio por superado el periodo intelectual en el que la alumbró, mediante renuncia a la ficción.

El plomo para Juan Madrid es por comparación, digamos que indirecta: “…hay que saber escribir, esto lo decimos por Manuel Vázquez-Montalbán”.

Luis Martín Santos, además de por angloaburrido, tiene otra ración de palo por Tiempo de silencio, que califica de “pedantería pseudojoyciana” y sentencia que “para plagiar hay que ser asesino y él sólo era médico”. Aquí hay litros de mala leche y con un solo adverbio consigue que consideremos la posibilidad de que sea más digno ser un asesino que doctor en psiquiatría, la especialidad del vasco de Larache. Se logra también configurar una especie de escena de polichinela: Ortega y Gasset es vapuleado por Martin Santos en su novela. Este, a su vez, es duramente criticado en varias ocasiones por su amigo Juan Benet y Umbral, que considera que “Ortega educó a España”, vapulea a ambos dos en este su Diccionario.

El sistema mixto de demolición, “directamente y por comparación”, se inaugura con Gonzalo Torrente Ballester. No le gusta el estilo y cuando en una ocasión fue a entrevistarle “estuvo antipático conmigo, como con todo el mundo”. En la entrada de Gonzalo Torrente Malvido hace constar que este es “mejor novelista que su padre”.

La variante “directamente y por persona interpuesta”, se aplica a Octavio Paz, “mal poeta”, dice Umbral y “chochona del PRI”, cita de su amigo Raúl del Pozo; y luego a Mario Vargas Llosa: “faulkneriano en su primera novela, incomprensible en la segunda, realista aburrido y numeroso en la siguiente”. “Ensayista perdido en la novela”. Después cita un comentario de Cela: “la reiterada atención de MVLL por Corín Tellado es una forma irónica y sesgada de no prestar atención a los escritores españoles serios”. Quizás luego se fueron a tomar unos vinos y se desconoce si ambos produjeron superiores cogitaciones.

Sobre la mujeres que están a este lado de la imaginaria línea de demarcación hay una coincidencia esquemática, dice poco, negativo y con referencias desfavorables a su físico. Luisa de Castro: “algún crítico ha dicho que no sabe lo que es un endecasílabo”. Dolores Medio es “chillona, fea y, además, provinciana”. Julia Castillo: “Premio Adonais. Fea con amigas guapas”. Eugenia Serra: destaca que antes de morir “se meaba ya por encima”.

No sé si tengo el olfato muy fino para según que temas, pero el tufillo machista que desprende todo lo anterior quizá no solo yo lo huela. Sus amigas y admiradas son poco menos que valquirias y, en alguno casos, la referencias a su físico son tan concretas que sugiere que haya habido conocimiento carnal.

Sobre el estilo del Diccionario poco nuevo a comentar, umbraliano como siempre y como casi nunca por esas demostraciones de mala leche, sus geniales adjetivaciones, su ágil verborrea, sus boutades (“mi mejor libro es una biografía de Byron y plagiada de Maurois…”), sus fogonazos de autoencumbramiento, aunque su propia ficha sólo tiene interés por lo humorística y sus fardadas sexuales por sugerencia (“…a Beatriz Pottecher le gusta que le chupen el dedo gordo del pie…”), su displicencia para despachar a algunos de los fichados (dos palabras sobre el estilo y la mención de los premios en su haber si se diera el caso). Se nos muestra en estado puro y muy duro para los que reciben sus leñazos.

Ya para acabar, conste aquí lo que de él y su Diccionario opinan Jordi Gracia y Domingo Ródenas en su Historia de la Literatura Española: derrota y Restitución de la Modernidad (1939-2010), un libro muchísimo más académico: “luminoso en la captación de las virtudes de un escritor de su gusto (si bien, mucho más torpe en la evaluación y análisis de los menos estimados)”. Donde las dan…

SALUD Y LECTURA.

49 comentarios en “Apostolado bibliográfico. Francisco Umbral

  1. Aplaudo.
    Jimmy Arnau y Emma Cohen entre los favoritos, me choca, aunque desde luego molan. Más ella, tía buenorra y enrollada. No sabía que escribía, gran actriz, su papel de Espinete lo bordaba. En “el espanto surge de la tumba” “el hombre que se quiso matar”…
    Tengo el libro de Jimmy sobre su familia pendiente de leer, de esta mujer perfecta necesito uno al menos.

  2. PERINOLAS DE LEYENDA
    Corría que se las pelaba el último año del siglo cuando en un desesperado intento final de cortejar a cierta zagala que será del gusto de Satur le regalé una perinola de aquellas de tornillo, adquirida a precio de risa en el afamado establecimiento ovetense de La Boalesa, ya periclitado. Quiero creer que le hizo gracia pues no me la tiró a la cabeza. Las negociaciones, sin embargo, fueron, ay, infructuosas, y por desgracia los cuatro seguimos siendo sólo amigos.
    – – – – –
    De Umbral habría que decir lo que de todos los artistas sin apenas excepción: que sus opiniones son banales como las de cualquiera y casi siempre torcidas por la voluntad de mirar de arriba abajo. Pero están bien estos catálogos si quien los escribe es escritor, porque en ellos hay escritura.
    – – – – –
    Veo por las explicaciones del Marqués que Don Arturomarián era imposiblemente a la vez rojo militante, rojo expurgado y muslime. Lo dicho: artistas.

  3. Antes de que PJenny acabe de machacar la C de Carrère en su Diccionario voy a levantar una breve defensa del francoruso, a pesar de su última novela infumable.
    De vidas ajenas, y El adversario, son dos obras magníficas, escritas desde el Yo hasta un extremo que resulta perturbador y difícil de creer. Obras en las que, por otra parte, ese Yo muestra su esencia poliédrica, capaz de sobrevivir a sucesivos colapsos íntimos. Esa duda misma sobre su propia existencia.

  4. Me temo que Umbral podía escribir una cosa y su contraria en el mismo párrafo si las frases le iban quedando estupendas y lo conseguía como pocos. También que esas filias y fobias le deslucían la escritura, como le pasaba a Espinete, que en 10 años de programa debieron de enviar -exagerando- dos veces a la tintorería el disfraz. Salía siempre cochino por los bajos y daba un poco de pena.

  5. Me ha divertido tanto esta crítica, que, a pesar de que Umbral desapareció hace años de mis estanterías, me voy a comprar el diccionario.
    Mi madre solía ser fan suya, y mi cuñada favorita, y me solían regalar sus libros ( mi madre , porque con su defensa y propaganda de Umbral, se sentía muy “moderna”, mi cuñada, que sólo se leía los titulares de los artículos y las críticas, para que yo se los destripase ) pero yo a Umbral nunca llegué a verle la gracia, y como ya ni mi madre, ni mi cuñada están , y ya no los leía nunca, fui buscando nuevos hogares a esos libros. Y lo de esnobear a Cortazar, por ejemplo, me parece pura envidia por parte de Umbral, que Cortázar era guapísimo, y sin intentarlo siquiera, mientras que él, por mucho que se esforzara, sólo era del montón, tirando a de pereza. Y esto se podría aplicar también a Vargas Llosa, a Carlos Barral, y a alguno más, que pienso buscar en el libro.
    Porque me ha picado la curiosidad, a ver lo que dice de Almudena Grandes, de Benet ( al que por más que lo he intentado, nunca he conseguido aguantar ). Lo que siento es que no me ha parecido ver en la reseña, ninguna mención a ningún Goytisolo ( me dan grima los dos que conozco ). Pero no se puede querer todo, y quererlo en el momento, y sin esfuerzo.
    Así que sólo me queda dar muchísimas gracias a D.Ricardo Lopez Bella.

  6. Hay escritores en que el personaje es mas relevante que lo que escribe. Así Valle, Cela, Umbral o Ruano no deben leerse tenor literal, sino a través del personaje. Céline o Norman Mailer son otros de los muchos ejemplos en la literatura mundial.
    Los escritores-personaje actuales, con Houellebecq a la cabeza, tienen mas dificultades en destacar dado que el mundo se ha convertido en una parada de freaks.
    El Umbral-dandy o el Ruano-marqués ful, son mis favoritos y con los que me siento mas identificado. Me molesta mucho que se hurgue en la vida de ellos, buscando miserias que hagan despreciable al personaje.

  7. A partir de ahora ya estamos viendo aquí la prosa sonajero como paradigma de la entradilla a este blog, que no acaba de cuajar como “tertulia anabolena”. Umbralianos todos.
    No dice nada a su favor que no entienda al gran Arrabal, con el que compartía páginas pedrojotianas.

  8. Azaña (“un poco pesado” y “sedicente homosexualidad”)

    El mosqueo. Umbral no puede querer decir sedicente sino otra cosa (¿insidiosa?, ¿desde, por ejemplo, sediciosa, que no tiene que ver con sedicente aunque lo parezca?). Me ha parecido mal.

    ***
    López Bella, una sección excelente. (Pero no sedicentemente excelente, que se lo decimos nosotros).

  9. Leí, cuando salió, el “Diccionario de literatura” de Umbral y me hizo gracia, entendida la gracia como el disfrute ante el colmillo retorcido y canalla de un capullo; como Quevedo, para que nos entendamos. Por lo demás, carece de cualquier pretensión normativa y se limita a ser una sucesión de chascarrillos y opiniones estupendas. Decir a estas alturas que Umbral era un machista me parece altamente mojigato. Umbral, como queda dicho, era un capullo del tamaño de un ascensor, pero tenía un oído privilegiado y era divertido. Al contrario que los angloaburrescentes, que lo siguen siendo.

  10. Me ha hecho gracia lo de “ambos tres”. Me ha recordado al “ni eta biok” (literalmente, “yo y los dos”) que usan los vascos para decir “nosotros dos”. ¿Es uso catalán?

  11. Tito Adapts le ilustra sobre lo que ustë no ha preguntado.

    ¿Se considera a sí mismo un misántropo de manual, pero le “encantan” los perros?
    Desengáñese pues, probablemente tenga usted alguna marcada carencia en eso que llaman habilidades sociales, lo cual le genera frustración y por eso busca desesperadamente amol y comprensión en esos seres vivos, bobos, sucios, babosos y serviles hasta la náusea.

    Para ser un misántropo, fetén, pata negra, de los de toda la vida, ha de cumplir ustë las siguientes condiciones:
    Por supuesto desear estar sólo de continuo, pero ojo, esto se refiere también a padres, hijos, hermanos y ¿amigos? No hombre, ustë no tiene amigos, pardillo.
    Al mismo tiempo ha de ser usted una persona con éxito entre sus semejantes, apreciado y hasta gracioso. Las habilidades sociales de las que hablábamos, pero que usté no necesitaría, aunque las tenga, de no ser por su trabajo u otra maldición cualquiera que le haya tocado en suerte.
    Odiar a los perros como quintaesencia del sentimiento gregario, hasta el punto de que fantasea con sacar la 1911 del 45 y reventarle la cabeza a cualquier bicho de esos que se acerque a menos de dos metros de usted o esté ladrando, aunque sea a quinientos metros de distancia.
    Admirar sin fisuras a los gatos y a cualquier felino, aunque mantendrá usted bajo sospecha a los leones por vivir en manadas numerosas.
    Responder habitualmente a los mendigos profesionales rumanos, que le escupen un ensayado y afectuoso “hooool·laaaaa” con un descojonado “adiioooooossss” en lugar de con el habitual y culposo “no llevo suelto”.
    Por último, para considerarse el único misántropo real, digno de tal nombre sobre la faz de la tierra, debería usted llamarse Adapts.

  12. Algún día la crítica literaria será, más o menos, así: “Sus últimos dos mil tuits y los artículos que publicara en el blog de Antoñito Moreno sobre Paracelso, los cinco mejores boleros de la historia y el teckel de pelo duro denotan tanto una caída de su inspiración como la pérdida de fe en el ser humano”.

  13. Una de las mejores columnas de Umbral

    TEORÍA DEL DONJUANISMO
    El Don Juan es un burlador de mujeres, muy diferente del Casanova cuyo único objetivo es la coyunda. Por tanto, éste será promiscuo y contribuirá a perpetuar la especie, mientras que el Don Juan se desgastará en la cama lo imprescindible. Para un hombre maduro y de economía aseada, la fornicación se convierte en algo secundario y fácilmente obtenible. A ciertas edades, en que uno ya no puede desnudarse sin rubor, es menester al menos vestirse bien y componer digna apostura que le permita burlar a las hembras. Éstas, mentirosas por naturaleza, son enemigo formidable. Encandilarlas con falsas promesas y regalos sin valor, es hazaña de prestigio para luego comentarla entre grandes risotadas con los amigos. Así he embaucado a docenas de ellas, habiéndome especializado en el sector perimenopaúsico, pues aquí suele haber mejor inteligencia y una solvencia muy conveniente. Cierto es que la culminación de la conquista obliga a cumplir en el tálamo, y no habiendo cornudo por medio, este trámite es bastante aburrido. Francamente no me siento cómodo ya en el escorzo, y menos acompañado de jadeos incompatibles con la dignidad que amerita mi posición social. Por ello practico a estas alturas un donjuanismo desleído y exento de cualquier contacto físico, propio de quien está ya en la recta final de la vida.

  14. Pachakusi dice:
    Jueves, 25/02/2016 a las 21:34

    No más para decir que me pareció secsixta lo que dijo Julio. ¿Por qué abrazos para los varones y besos para las mujeres? Debemos desterrar estos prejuicios. Besos para todos sean hombres o mujeres, y abrazos también.

    ¡Pachakusita es Pablo Iglesias!

  15. Estaba con él, en el Gijon, Rachel. Se levantò un momento.
    -Qué tal
    -Ni con una grua
    -Pues vente conmigo que te voy a poner como a ti te gusta.
    Y vino.

  16. Pues oiga, López Bella, bien por su amigo o ex amigo, les agradezco mucho a ambos estos partos o agonías. Cierto que a Umbral no hay que tomarlo demasiado en serio en este tipo de faenas, pero me parece que lo clavó con Vargas Llosa: “Ensayista perdido en la novela”. Y más cierto todavía que ese texto de las 17:59 no suena a Umbral sino a Cubaslibres. A propósito, no funciona el enlace a los pechos de Emma Cohen, sale una página de “prohibido”. ¿Tan importantes eran? No me acuerdo bien de ella, ni de la Caponata.

  17. Emma Cohen, la “progre” que se negó a rodar pornografía
    Su relación con Fernando Fernán Gómez, o su negativa a rodar desnudos, dibujan una personalidad sin igual.

  18. No quisiera equivocarme, pero estoy casi seguro de que, en su momento, la Gallina Caponata fue elegida el personaje más odiado por los niños. O algo muy parecido.

  19. Viejos tiempos NJ ¿Resucitará Adrede?

    Perroantuán, no he tenido claro si, además de los sabidos, se incluía a Vila-Matas en los angloaburrescentes.

    Al que por cierto en la entrevista en ABC se le atribuye la cita del nombre erróneo del autor de un libro sobre Duchamp. La Revuelta no debe saber francés y ha transcrito de la grabadora Caban en lugar de Cabanne. O es que la pronunciación de Vila-Matas no deja mucho margen con su voz queda.

  20. EL OCASO DE LOS DIOSES
    En estos días he sentido la presencia de Hagen, el hijo bastardo del enano Alberich, epítome de la representación del mal. Han coincidido las dramáticas circunstancias de la muerte de Arturo y que anduviera preparándome para atender el próximo lunes el tercer y último acto de la Tetralogía. El Liceo ha presentado el Anillo bajo la batuta de Pons que en 2013 dirigió “El oro del Rhin”, prólogo que introduce “Los Nibelungos” (2014), “Sigfrido” (2015) y “El ocaso de los dioses” (2016).
    No hay muchas oportunidades en la vida para poder disfrutar del Anillo de los Nibelungos completo, salvo esos pocos privilegiados que hayan podido peregrinar a Bayreauth. Me he tomado el último acto en serio y llevo un par de semanas “estudiando” la ópera y organizándome el lunes de forma que llegue descansado al Liceo, pues no es posible disfrutarlo sin un estado físico y anímico adecuado.

  21. Adivino un pacto de legislatura PP/PSOE sin Ciudadanos. Creo que tanto Podemos como ellos van a pagar la novatada.

  22. ANIMALES PELIGROSOS
    ¿Por qué la gente lleva habitualmente cara de acabar de destripar a su gato? Me he hecho muchas veces esta pregunta. En el transporte público, donde la gente debería ser más amable por aquello de que el rozamiento y la cortesía engrasan la existencia, la expresión de los rostros del personal (me incluyo) oscila entre el retraso ensimismado y la sociopatía asesina. En algunos pueblos da miedo cruzarse con los paisanos. La transformación amable se produce tras intercambiar unas palabras, pero antes del contacto en la tercera fase estos terrícolas parecen a punto de darte un machetazo; menos mal que no vamos armados. Supongo que se trata de un mecanismo primate de advertencia para evitar a los molestos, pero tiene el enorme coste de ahuyentar también a la buena gente. ¿O se trata quizá de que, en última instancia, sí sabemos de dónde proviene realmente el peligro para nuestras vidas?

    https://youtu.be/VzRKxLitti4

  23. Vi hace muchos años la primera de ellas, Das Rheingold. Caí en un intenso sopor de que me despertaban unas veces mis ronquidos, otras veces los de vecinos de platea, aquí y allá.
    Ahora que llevo una temporada de sueño algo ligero tal vez sea el momento de asistir a la cuarta e ingresar en el Valhalla, quién sabe si para no volver.

  24. Los vascos, los catalanes, los franceses, los ingleses, los belgas, los suecos, van por la calle con cara de asco. Pero esto no es así en todas partes, en Cuba, en Costa Rica, en los bares de Madrid, en Cádiz y en Alicante, la gente sonríe a la vida.

  25. Umbral fue un genio, pero a veces escribía párrafos portentosos en libros infames como este diccionario.

    Don Ricardo os agradece a todos vuestros comentarios -con mención especial para viejecita. Desde aquí le digo que los letraheridos disfrutan escribiendo, así que gozará como una perra en celo cuando le diga que ya estoy esperando la siguiente entrega.

  26. El éxito del bebé, aquello que supone su arma definitiva para la supervivencia es la sonrisa. Un bebé no entiende nuestro idioma, ni podría usarlo en caso de conocerlo por falta de desarrollo del aparato fonador.
    Conforme maduramos olvidamos que la expresión facial transmite inmediatamente perturbadoras señales a los demás.
    Un equilibrio en la expresión permite al adulto potenciar el comportamiento empático de sus vecinos. Ni una sonrisa bobalicona ni la aspereza que describe el sr Perro

  27. EX MACHINA

    Ganadora de un Oscar a los efectos especiales en competencia con la Guerra de las Galaxias esa de la que no he logrado completar ni uno solo de sus capítulos.
    Me ha parecido una película notable. Sin carreras, ni violencia extrema, ni ritmo trepidante, tan solo sucesivas conversaciones entre dos, lo que constituye por antonomasia un diálogo.

    —– SPOILER —–
    Se trata de un test de Turing. El resultado del test desde mi particular punto de vista es que la máquina no lo supera.

  28. Me lo tengo que hacer mirar, Ximeno, porque no comparto en absoluto el gusto al parecer generalizado por esa película. En mi opinión arrastra el mismo pecado de tantas otras historias alrededor del mismo tema: creerse más inteligentes y originales de lo que realmente son. Al final me daba exactamente igual cuál fuese el desenlace de ese retorcido (dudo que el guionista supiera exactamente qué pretendía contar) triángulo entre la máquina misteriosa, el creador genial y el programador pardillo. Lo de los mejores efectos especiales frente a Mad Max es una broma, en la línea de otras muchas que los académicos han decidido gastarse a sí mismos en esta ocasión. No había en las ternas, ni de lejos, una película o unas interpretaciones de la calidad de las de Carol, que se fue sin un solo premio.

  29. Acaba de caer sobre mí una pesada carga: el archivo Marián Llanos. Cientos, sino miles, de obras gráficas y de documentos. Una tarea para gigantes como Brema.
    Acabo de empezar con la correspondencia con Quico Rivas. Es asombrosa, no sé muy bien qué hacer con todo esto.

  30. Bremaneur ya que el Marqués abre la veda, tengo a su disposición (por si fuera de su interés) varios manuscritos del General Toral en los que trata de ponerse en contacto con su defensor en el Consejo de Guerra vergonzante a que fue sometido. Se aprecia en el trazo y la disposición, así como en la redacción el deterioro mental que sufría (Según mi familia política causado por el proceso al que fue sometido cuando únicamente se limitó a cumplir órdenes).

  31. Albert, tampoco tiene tanto interés el desenlace del triángulo. Voy a explicar por qué razones me ha gustado la película:

    Desde mi particularísimo punto de vista Ava está sometida a dos experimentos, el mito de la caverna, ya que es obligada desde su “nacimiento” a la observación de un reflejo de la realidad (los metadatos de los buscadores de internet que constituyen su inteligencia) y el test de Turing.

    Por otra parte, en lo que constituye un homenaje implícito a Blade Runner, nos convierte a los expectadores en cazadores de replicantes, escudriñadores complacidos de gestos y reacciones de las máquinas.

    Ya este planteamiento es de una sutileza estimulante, si a eso le acompañamos una escenografía espectacular (es curioso lo bien que funcionan los espacios claustrofóbicos en la ciencia ficción); una música perfecta (basada en capas elementales de sintetizadores apenas contrastados con ligeros apuntes de piano o guitarra) que en su austeridad aplicada con precisón milimétrica realza la magnífica actuación de los protagonistas, como comprenderá mi valoración no puede ser más opuesta a la suya.

    El resultado de los experimentos está lo suficientemente abierto como para que cada cual encuentre una solución que coincida con sus prejuicios. Así yo deduzco que Ava no supera el Turing porque no muestra empatía, si bien otros blade runners más experimentados que yo podrán deducir lo contrario por las razones que consideren oportunas.

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